domingo, 17 de diciembre de 2006

El grupo político Ciudadanos convoca una asamblea para captar afiliados en Valladolid


El coordinador regional, Francisco García Salinero, presentará el día 22, en el centro cívico El Campillo, el ideario de la formación, con orígenes en Cataluña
Ciudadanos -la formación política que en las pasadas elecciones autonómicas catalanas obtuvo tres diputados en el parlamento regional- prepara su desembarco en Valladolid y lo hace con un primer acto público programado para el próximo viernes día 22, a las 19.30 horas, en el centro cívico El Campillo.

La agrupación política, que dispone de una coordinadora regional en Salamanca, se ha fijado como objetivo la captación de nuevos afiliados en Valladolid, para lo cual ha convocado la asamblea informativa del viernes, con la que pretende incrementar el número de ocho afiliados que en la actualidad existen en la capital del Pisuerga.

El hostelero José Luis Castrillón es uno de los integrantes de la plataforma de Ciudadanos en Valladolid y asegura que la convocatoria del viernes persigue «incrementar el número de afiliados para poder crear una agrupación municipal, compuesta por entre 12 y 20 personas».

«No tenemos prisa y la presentación de una lista en las elecciones no es tan urgente -asegura Castrillón- pero sí nos gustaría trabajar en ese sentido, si la ciudad responde». Entre los simpatizantes de la formación política que ya han confirmado su vinculación con Ciudadanos o su presencia a la asamblea se encuentran Luis Martín Arias, docente de la Facultad de Medicina, y el profesor de Ética y Deontología de la Comunicación en la Universidad Miguel de Cervantes, Miguel Ángel Quintana.

«La lista se completa con abogados y jóvenes informáticos de la ciudad», comenta Castrillón, quien destaca que entre los primeros vallisoletanos que simpatizan con Ciudadanos «no hay ningún político. Eso es una ventaja, pero al mismo tiempo supone un inconveniente, porque los procedimientos de la política nos son ajenos». No obstante, esperan subsanar esta dificultad con el apoyo de la agrupación Ciudatants de Cataluña.

Regeneración

La formación catalana basó parte de su argumentación política en el nacionalismo, asunto que apenas tiene trascendencia en la vida política local y regional. Sin embargo, según Castrillón, «junto a esta hay otra idea más importante que es la de la regeneración democrática. Existe un empecinamiento en el bipartidismo, entre el Partido Popular y el PSOE que se han abonado a una política a la defensiva, de crítica al contrario sin plantear alternativas ni ilusionar a la ciudadanía. Este grupo apuesta por una política distinta y más importante que tenga al ciudadano en su centro de actuación». Francisco García Salinero, coordinador de Ciudadanos en Castilla y León, se desplazará desde Salamanca para participar en la asamblea y apoyar la campaña de afiliación en Valladolid. La capital vallisoletana es una de las ciudades que se ha fijado la formación política para comenzar su implantación en España

Victor M. Vela (Norte de Castilla.es) (16/XII/06)
C´s#: adelante ciudadanos!!

Ciudadano Actua: Gracias por no Fumar-No al Tabaco.

La Ministra Elena Salgado solicita la colaboración ciudadana para erradicar el tabaco


Carod afirma que hay que "despolitizar la lengua" para que pase de ser una lengua política a un "idioma común"


El vice presidente de la Generalitat de Catalunya y presidente de ERC, Josep Lluís Carod Rovira, afirmó hoy que hay que "despolitizar la lengua", lo que "no quiere decir desentenderse de la lengua sino implicarnos al máximo en conseguir hacer el salto de que el catalán sea una lengua sólo de unos cuantos para que se convierta en el idioma común".

Carod hizo estas declaraciones durante el Consejo nacional de ERC celebrado esta mañana en Reus (Tarragona)
en el que el partido renovó un tercio de su Ejecutiva, un total de 11 cargos. Todos los que han entrado en el Gobierno han abandonado la directiva del partido para evitar duplicidades.

Con estos cambios, Xavier Vendrell será el nuevo vice secretario general de coordinación interna y acción electoral, y Anna Simó será la vice secretaria general de acción política.

Asimismo, el Consejo Nacional ratificó el nuevo reglamento de Carta Financiera con todos los votos a favor menos uno en blanco. Como aspecto destacado, ésta establece que ningún funcionario de la Generalitat la deberá hacer efectiva.

Durante su intervención, Carod explicó el organigrama de gobierno y aseveró que "los 21 escaños que hemos obtenido tienen mucho más mérito político que los conseguidos hace tres años" y agradeció a la sociedad catalana una vez más su confianza.

El líder de ERC defendió el gobierno catalán y consideró que "no estamos en una etapa post nacional sino pre nacional, una etapa en la que se está construyendo la nación". A su vez, señaló que "nuestro proyecto es un proyecto diferente a otros proyectos que ya están clarísimamente acabados" y que la Entesa representa "un proyecto de patriotismo social basado en el hecho de compartir".

Asimismo, Carod abogó por la figura del vice presidente y dijo que "es cierto que había la posibilidad de otra figura, la de conseller primer, pero existía como posibilidad pero no como obligación institucional a la hora de articular el gobierno".

"Las áreas que han quedado en manos de ERC son clave para asegurar un futuro más positivo para nuestra sociedad", comentó. Sobre la conselleria de Innovación, Universidad y Empresas explicó que responde "a una visión moderna de una economía, de un crecimiento y de un progreso del país que liga al futuro de la economía el futuro de la universidad y la investigación".

Acerca de la conselleria de Cultura y Medios de Comunicación, Carod dijo que demuestra que se cumple el compromiso de ERC "de que la política cultural sería una prioridad" y destacó el "prestigio y la independencia" de conseller Joan Manuel Tresserras.

Por su parte, la portavoz de ERC, Marina Llansana, aseveró que la renovación de los cargos de la Ejecutiva coincide con una nueva etapa de trabajo en el seno del partido "en la voluntad de diferenciar y disociar la actividad del gobierno de lo que es la actividad del partido" y conseguir que "el partido tenga una dinámica propia en un proyecto que va mucho más allá de esta legislatura y que es el reto de conseguir la independencia para Catalunya".

TARRAGONA, 16 (EUROPA PRESS

sábado, 16 de diciembre de 2006

¿Conspiración o manipulación?. That is the question...

¡Qué sabe nadie!

¿Conspiración o manipulación?

Ortotipografía de la nación

"Desde luego, la palabra nación es un ejemplo emblemático de esta subasta del sentido. Pero no es el único. El concepto de lengua propia es otro ejemplo de una cegadora claridad. (...)Los intelectuales, grosso modo, no levantaron la mano, salvo las conocidas (y tiroteadas) excepciones de Federico Jiménez Losantos y el grupo formado en torno del manifiesto de los 2.300. No levantaron la mano y la circulación del absurdo concepto (ni menos ni más absurdo que el de realidad nacional) ha amparado la discriminación, y sobre todo la estupidez, en la España contemporánea."

Querido J:

Haciendo estiramientos antes de escribirte leía un gran libro de Juan José Sebreli. De Sebreli hemos hablado alguna vez. Debes de recordar la gran entrevista que le hizo Iván Tubau, y su ensayo canónico El asedio a la modernidad. Hace un par de años publicó Las aventuras de la vanguardia, que es un libro prácticamente desconocido por aquí, y un libro muy importante. Su objetivo central es la indagación de un problema central de la estética (y de la ética) contemporáneas: ¿por qué el realismo dejó de ser conciencia de la modernidad? Es decir, por qué el pensamiento convencional identifica moderno con abstracción (da igual que sea pictórica o literaria) y aún más: con izquierda. Hay una llamativa proximidad entre Sebreli y Tomás Llorens, gran profesor, gran crítico y patrón de la Thyssen, que lleva ya tiempo planteando la misma cuestión y que ha vuelto a hacerlo ahora en la maravillosa exposición Sargent/Sorolla que muestra la Thyssen.

Bien: cojo aire, porque la revolera es casi exagerada. Leyendo a Sebreli me encontré con un apunte sobre Goya que ilustra la escasa fortuna que la racionalidad y el realismo han tenido en España: «Contemporáneo de Fuseli y de Blake fue Francisco de Goya, cuyos grabados llamados Caprichos y sus pinturas negras de la Quinta del Sordo suelen ser interpretados como otra forma de irracionalismo prerromántico. Esto no es así. Goya era un representante de las ideas ilustradas, no un romántico, y por ello sufrió persecución en la España oscurantista. Su dibujo El sueño de la razón produce monstruos, que pasa por ser un ataque al racionalismo, muestra, por el contrario, que cuando la razón -representada por una figura durmiente sobre un libro- abandona la vigilia, surgen los monstruos engendrados por la superstición, la ignorancia y el fanatismo». ¡Cuántas veces no habremos leído exactamente lo contrario! En España la vinculación entre ese grabado y el irracionalismo es una idée reçue y sirve de maravilla para tertulias, columnas y todo tipo de postales.

Bien. Teníamos algo pendiente y el estiramiento ha sido útil. El párrafo del reciente artículo de Patxo Unzueta sobre los intelectuales y la palabra nación. «Hasta los años 90 gran parte de los intelectuales españoles admitían la definición de Euskadi (y de Cataluña) como nación. Fue a partir del pacto de Lizarra (que identificaba tal definición con derecho unilateral a la separación) y del planteamiento implícito de condicionar la retirada de ETA al reconocimiento de ese derecho, cuando se produjo la retirada de esa posición hacia la estricta definición constitucional: hay una nación política, España, compuesta por nacionalidades y regiones». ¿Gran parte de intelectuales? Es muy imprecisa esa gran parte. Desde luego no incluye al propio Unzueta. En un artículo de marzo de 1996, e ironizando sobre la posibilidad de que el pacto entre Aznar y Pujol incluyera el reconocimiento, por parte del Partido Popular, de la personalidad nacional de Cataluña (que no lo tuvo), Unzueta escribía: «Nadie ignora que lo que esa exigencia [el reconocimiento de Cataluña como nación] plantea es, sobre todo, que se reconozca que España no lo es [nación]». Era en 1996, dos años antes del Pacto de Lizarra. Pero creo que Unzueta tiene razón, hablando de una manera general. La pasividad intelectual (como mínimo pasividad) ha dado carta de naturaleza al desafuero político.

En efecto: el adormecimiento de la razón produce monstruos y la actitud de muchos intelectuales españoles respecto a una de sus obligaciones de oficio, esto es, la protección del sentido de las palabras, ha sido lamentable. Desde luego, la palabra nación es un ejemplo emblemático de esta subasta del sentido. Pero no es el único. El concepto de lengua propia es otro ejemplo de una cegadora claridad. ¿Quién debía haber levantado la mano, en Cataluña y en España, ante una locución sin la menor solvencia científica y cuya presencia en el debate político y jurídico sólo tenía por objeto el encubrimiento de una serie de mentiras: mentira a) que los territorios tienen lenguas, y mentira b) que la lengua más usada por los catalanes era (y es) el catalán? Los intelectuales, grosso modo, no levantaron la mano, salvo las conocidas (y tiroteadas) excepciones de Federico Jiménez Losantos y el grupo formado en torno del manifiesto de los 2.300. No levantaron la mano y la circulación del absurdo concepto (ni menos ni más absurdo que el de realidad nacional) ha amparado la discriminación, y sobre todo la estupidez, en la España contemporánea.

No debe olvidarse que la destrucción del sentido, respecto a los problemas nacionalistas, arranca del mismo texto constitucional. Aunque es cierto que había un remoto antecedente catalán que la hacía sinónimo de nación cultural, nacionalidad era una palabra perpleja en el mismo momento de nacer. Nadie sabe qué quiere decir, ni tampoco lo que ha significado en el proceso español. Las peripecias constitucionales con el sentido podrían interpretarse como el último y definitivo pago a la dictadura. Podrían. Mucho más desmoralizador es que las peripecias hayan continuado después, sin que los intelectuales ni los políticos hayan reclamado un pacto por el sentido común, rescatando sentido común de su erosión por el uso e interpretando la locución como el «significado de todos». Parece muy difícil, por ejemplo, que sin ese pacto entre demócratas pueda llegarse a algún resultado estable en la negociación con los terroristas.

El uso de la palabra nación en el debate político y cultural español ha sido un gran ejemplo de frivolidad. Nación, modernamente, sólo quiere decir Estado, y el resto es bullshit, estiércol de toro. Esa idea, por ejemplo, tan sumamente anacrónica, inútil, de la nación cultural, como si tuviera algún sentido moderno identificar a los habitantes de un lugar por una lengua, una etnia o una tradición. En España no hay ninguna nación cultural, en ese sentido monista. No lo es Cataluña, donde hay, al menos, dos lenguas, y muchas tradiciones. Tampoco el País Vasco ni Galicia. Y tampoco lo son ni España ni Europa, aunque uno de los más bellos discursos políticos que se han escrito nunca sea el de tu querido Jules Benda a la Nación europea.

La frivolidad y la ausencia de sentido crítico han llegado a un límite inexplicable, y sopeso, vaya si sopeso. Hay un libro por ahí, que acaban de imprimir, donde se da una solución no ya semántica al caso español, sino ¡ortotipográfica! Pásmate: dice el sumario profesor que en España está la Nación (mayúscula) y luego las naciones (minúsculas), y que está claro, che, que estamos en una Nación de naciones. Desde luego: una nación, una mema muñeca rusa, cuya primera universidad en un ranking mundial de 500 ocupa la plaza 171, según un estudio reciente, y que no parece en absoluto improvisado, de la Universidad china de Jiao Tong.

A veces comparo la tarada vida española con la célebre farsa de Sokal, que les endosó un artículo incomprensible al consejo de redacción de Social Text, la posmoderna revista de la Universidad de Duke. Parece, en efecto, que esa vida se proponga como farsa a la espera de que alguien diga: «¡Mentira!».

Pero los días van pasando.

Sigue con salud.

A.

Arcadi Espada, El Correo catalán
El Mundo, 16-12-2006

Con el Estatuto no será suficiente

C # : Catalonia is different, como bien apunta Criterio. Pero el Sr. Pujol sigue siendo el de siempre. De su último artículo, lleno de resabio y victimismo, emana la advertencia, y por qué no decirlo, el chantaje habitual. En el estilo, una aspereza añadida, y es que, para desgracia suya, ubú ya no es el reyezuelo de la casa nostra (¿o sí?). Se siente traicionado, y dispuesto a apalear:

Ninguno de estos escritos (tampoco éste) pretendía anunciar que bien pronto deberemos reclamar la nueva reforma estatutaria. Entonces y ahora ya era claro que la reclamación de un nuevo Estatuto y la forma como el proceso se había conducido y el coste que al fin y al cabo acabaría teniendo obligaban a no sacudir más a la sociedad catalana, a no arrastrarla hacia callejones que podrían ser culos de saco, a no agotar más sus energías, a no herir nuestra autoestima y a provocar perjuicio en nuestro prestigio.

Suerte hay que a pesar de todo esto el Estatuto resultante, por caminos retorcidos ha acabado siendo mejor que el que teníamos. Al menos sobre el papel. Porque ahora falta ver cómo se aplicará. Y esto, hacer que se aplique bien, esto sí que requiere un gran esfuerzo de todas las fuerzas políticas catalanas. Y costará lo suficiente.

O sea que cuando digo que con el Estatuto no será suficiente no propongo que debamos volver al estilo de reivindicación entre ingenua y pija que se introdujo ahora hace tres años. Es más, aún cuando por muchos catalanes el Estatuto del 30 de septiembre de 2005 sigue siendo el referente, hace falta ser consciente de que lo es en términos de un futuro no inmediato.

Ahora es el momento de volver al trabajo, de no hacer de saltimbanqui ni hacer juegos de manos, de volver a hacer país. De volver a hacer país. Desde el mundo político y desde toda la sociedad. Y hace falta ser conscientes de que vivimos un momento de urgencia y crítico. Durante los últimos años se han acumulado, de una manera muy y muy acelerada, unos cuántos retos, entre otros, la globalización, una exigencia muy grande de competitividad, la irrupción de nuevas tecnologías, unos cambios económicos y sociales de gran magnitud, una inmigración de gran volumen y gran diversidad. Y la forma cómo se han llevado las cosas durante 3 años, de 2004 a 2006, no ha ayudado nada a dar respuesta a estos problemas. De hecho los ha empeorado.

No corresponde a este editorial entrar en el aspecto propiamente político de lo que ahora se debe hacer. Pero sí que es pertinente hacer notar que sin determinadas actitudes, y sin ideas claras del que Catalunya es, de lo que puede ser y de lo que quiere ser, y sin ideas claras de sus posibilidades y de su entorno, el reto y el peligro con qué se enfrenta no serán bien superados. Es el momento de recordar –y m e excuso por la autocitación- que sin aquello que decimos un buen IVA, es decir, Ideas claras, Valores y convicciones sólidas y Actitudes positivas, constructivas y briosas un país no va adelante. Tampoco Catalunya. Y menos cuando el momento es difícil.

Y hay un primer punto que debemos tener claro: Catalunya no está en una fase postnacional. Debe dejar atrás la chulería, el espectáculo, la frivolidad, el sectarismo, la cultura del no, la tendencia a la facilidad, el autoengaño, y tantas cosas. Pero no puede renunciar a la conciencia de país, al sentimiento de país, al ideal de construir un país con personalidad propia y que de verdad valga la pena. A esto no podemos ni debemos renunciar. Y esto no se puede hacer si no se sigue defendiendo la lengua con energía, si no se levanta el techo de nuestras instituciones (sobre todo, si la Generalitat no se convierte en una Diputación grande), si no se vela por la imagen de Catalunya en el Mundo como algo que no es una Comunidad Autónoma más, si no se hace notar el carácter nacional de nuestro país, si no se explica a la inmigración de una manera convincente y positiva que Catalunya es un país diferente, si no se rechaza la idea que un catalán sólo es un ciudadano español empadronado en Catalunya. Esto y tantas cosas más que no son sólo gestionar bien, y hacer bondad. No debemos hacer bondad, lo que debemos ser es serios y leales. Que no es lo mismo que hacer bondad, pero que tiene más calidad humana y política.

Y claro está que debemos hacer infraestructuras, y ser competitivos y debemos ser modernos. Sin esto también decaeremos, y no seremos nada. Pero sólo con esto seremos como una región francesa, que no hace nada sin el permiso del prefecto y finalmente de París.

Y también claro está que debemos hacer de Catalunya un país justo y equitativo, y con buen ascensor social. Pero si dentro de las posibilidades políticas y financieras del país Catalunya siempre ha querido hacer el máximo en este sentido ha sido por el sentido profundamente y necesariamente comunitario del catalanismo. Porque ella como país y el catalanismo como movimiento nacional han sido conscientes de que sólo eran viables si la lucha por la identidad nacional y la lucha por la justicia social iban juntas. Y así hasido. Si se me permite una referencia personal esto es lo que decíamos en el año 1958, desde la clandestinidad: “El movimiento catalán será social o no será. Catalunya será fiel al ideal de justicia social o no” será. Pero sin el componente colectivo volveríamos a ser una buena región francesa, o una buena región sueca, o un buen condado inglés, admirables en tantos sentidos, pero faltos de mentalidad, de ilusión y de ambición colectivas. Y Catalunya no debe ser esto. No quiere ser esto. No es esto.

Por lo tanto, hace falta rechazar la idea que ha llegado la hora sólo de la gestoría, sólo de las carreteras, sólo de hacer bondad y de la tranquilidad. Y menos todavía de la mediocridad. Y de la pérdida de personalidad.

Por eso es por lo que aun haciendo carreteras y siendo serios y leales y continuando una buena política social hace falta también, y no en un segundo término discreto, seguir defendiendo todo lo que contribuye y hace posible la identidad nacional de Catalunya, las Instituciones y el poder político (cuenta con el nuevo Estatuto) de la lengua y la cultura al reconocimiento como país en Catalunya mismo, en España y en Europa.

Todo esto es más necesario todavía si tenemos en cuenta que la identidad catalana corre peligro. El mismo Presidente Montilla lo dice: si alguna lengua corre peligro en Catalunya es el catalán. Si para alguien la nueva inmigración puede representar un riesgo de dilución de la identidad es para Catalunya. Si en España alguna identidad puede ser objeto de rechazo es la catalana. No debemos seguir engañándonos: Catalunya como país, no como Comunidad Autónoma, no como “región”, no como economía, pero sí como país está amenazada.

Lo digo desde la convicción que lo podemos superar. Lo digo desde la fe que tengo en el país. Y para conjurar este peligro hace falta una idea clara de lo que el país es (y por lo tanto rectificar si es que algo hace falta rectificar), valores y convicciones sólidos de democracia, de justicia, de equidad y de patriotismo, y una actitud valiente. Humilde y orgullosa a la vez. Es decir, hace falta no instalarse en esto que se ha dicho la etapa postnacional.

Si queremos ser un país importante -importante dentro de lo que es su demografía y otros condicionamientos- lo primero que debemos ser es un país. No renunciar a ser un país, una nación, un pueblo. Y no renunciar a aquello que nos puede dar impulso. Algo que le dé fuerza, energía, sentido de futuro, ambición de ser referente. Y esto, como mínimo desde hace más de un siglo, ha sido el nacionalismo. O el catalanismo los que prefieran decirlo así. En todo caso, la reivindicación nacional. Sin esto, es decir, si Catalunya opta por un planteamiento postnacional, será una provincia, un departamento francés, quizás una Comunidad Autónoma sin auténtica voluntad y vocación de autogobierno. Por eso es por lo que, desde la serenidad, desde la aceptación que las cosas no se han hecho bastante bien, desde una mezcla de humildad y de ambición, hace falta afinar, hace falta subrayar, hace falta ser firmes al decir que Catalunya no está, no ha debeestar en una etapa postnacional. Que quiere decir en una etapa de cancelación del proyecto histórico de nuestro país.

Pero este llamamiento a no aceptar que la defensa de la catalanidad y de sus elementos básicos ya no debe ser un hecho muy y muy importante de nuestro vivir y de nuestro hacer colectivos no se tiene que aplicar sólo al mundo político (Parlamento, Gobierno, Presidente y oposición). Se debe aplicar también, y mucho, a la gente. La lengua catalana necesita textos legales que la defiendan y la impulsen, pero sólo con leyes no se salvará. Hace falta que la gente la hable, la reclame, la introduzca por todo por todas partes. Con respeto y comprensión hacia todo el mundo, pero hablándola y escribiéndola siempre que se pueda, que es casi siempre. Introduciéndola en el máximo posible de ambientes y de actividades, que son muchos más de lo que se suele hacer.

Haciendo a todo el mundo – y ahora especialmente a la nueva inmigración- una presentación generosa, positiva y estimulante de Catalunya. Y superando la cultura del no que tantas veces frena el desarrollo de Catalunya.

Con el Estatuto no será suficiente. Ni con una buena gestión. Ni con un clima colectivo apaciguado y quizás adormecido. Y menos con una actitud poco autoexigente. Un país son muchas cosas, pero le hace falta además voluntad de ser. Nunca puede decir “ya tenemos el trabajo hecho. Ya no hace falta que nos preocupemos por aquello que nos da identidad. Ni por aquello que nos da impulso colectivo”. Traducido al momento actual catalán no podemos decir “ya podemos guardar el sentimiento de país, la exigencia como país y la reivindicación de nuestros derechos y de nuestra identidad. Ya podemos ser postnacionales.”

Jordi Pujol
Texto publicado en su Centro de Estudios, 12-12-2006

En el año 2005, 604.000 personas "se hicieron" ciudadanos norteamericanos.


Después de 22 años de haber llegado a este país huyendo de la guerra civil en El Salvador, Jorge Ramos se convirtió ayer en ciudadano de Estados Unidos.

Junto con él, otras 7,263 personas alzaron su mano derecha y juraron fidelidad a la Constitución.

A la salida del Centro de Convenciones de Los Ángeles, donde se celebró la ceremonia, el señor Ramos no ocultó su alegría cuando los ojos se le humedecieron.

"Estoy muy contento por haber logrado algo que tanto anhelamos, porque venimos a este país con un propósito y para ayudar a los nuestros", dijo cargando bajo el brazo su certificado de naturalización.

"Porque este país nos brinda lo que en muchos de nuestros países no tenemos", explicó su decisión de convertirse en estadounidense.

Jorge Ramos entró al país como asilado político, pero después pudo arreglar sus papeles a través de la Ley de Ajuste Migratorio para Nicaragüenses y Alivio a Centroamericano, mejor conocida como Ley NACARA.

"Fue un proceso de mucho años, pero gracias a Dios lo he logrado", dijo emocionado.

Durante la mañana y el mediodía de ayer se llevaron a cabo dos ceremonias de juramentación de nuevo ciudadanos, las últimas de este 2006.

De los 7,264 nuevos ciudadanos que ayer sumó el país, 2,341 (32%) son de origen mexicano, 657 (9%) de Filipinas y 471 (6%) de El Salvador, los tres países con más afiliación de los casi cien que estuvieron representados en la ceremonia.

Luego de que el juez Barry Russell les tomara protesta y de que se escuchara un mensaje grabado del presidente George W. Bush, los nuevos ciudadanos declararon el juramento a la bandera de las barras y las estrellas y entonaron el himno nacional de Estados Unidos.

De acuerdo con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), durante el año fiscal de 2005 fueron poco más de 604 mil nuevos ciudadanos en todo el país.

En 2006, que concluyó el 30 de septiembre, fueron más de 100 mil personas las que se naturalizaron estadounidenses sólo en el distrito de Los Ángeles.

La Oficina de Empadronamiento del Condado de Los Ángeles (Registrar/Recorder) aprovechó la ceremonia para colocar mesas de registro de votantes. Según Patricia Sanders, representante de esa oficina, se esperaba empadronar al menos a la mitad de los nuevos ciudadanos.

Elvia Brito fue una de ellas, quien recién recibió su certificado de ciudadanía, llenó la hoja de registro.

"Porque quiero votar en las próximas elecciones", comentó.

También Juan Manuel Reyes, de 22 años y originario de Honduras, llenó el formulario para votantes.

"Para tener voz en las decisiones del país y contribuir con las decisiones que el Presidente va a tomar, para poder tener mi propia voz en el pueblo", dijo este joven que se hizo ciudadano estadounidense mediante el servicio militar.

Juan Manuel ingresó hace cuatro años a los marines. "Me dieron la información, tomé la oportunidad y aquí estoy… es un alivio grande además de que vamos a tener más oportunidades de trabajo, aquí es donde quiero hacer mi vida, es un país de oportunidades y aquí quiero hacer mi familia también para que ellos tengan una mejor vida", mencionó.

Originario de Mexicali, en Baja California, México, Gabriel Muñoz Bernal, comentó que él se hizo ciudadano porque quiere arreglarle papeles a su hija.

"Yo desde hace tres años que me podía haber hecho ciudadano, pero por falta de dinero y de tiempo no pude hasta ahora", dijo con su acento norteño.

La señora Concepción Salazar, de 61 años, fue una de las que también tardó en arreglar sus papeles. "Yo me hice residente hace 17 años, pero lo pensé demasiado en hacerme ciudadana…, ahora ya voy a poder votar y ayudar a toda mi raza".

Jorge Morales Almada (La Opinión Digital)(16/XII/06)
C´s#: Hablando de Libertad, cada año, más de medio millón de personas deciden hacerse norteamericanos, sin embargo, todavía no conozco ningún caso de ciudadanos que hayan querido hacerse cubanos, más bien quieren dejar de serlo, y no se lo permiten. Saludos Ciudadanos.

A Mariña despierta


C #: A Mariña despierta. Epi, Ciudadano, nos envía el siguiente artículo de Pablo Mosquera :

A Mariña necesita un análisis sereno y democrático sobre el futuro. Las elecciones municipales deben ser punto de partida. Es el momento para menos política y más sociedad. Los partidos hacen promesas, las olvidan o las someten a la autoridad del estado mayor con sede en Santiago o en Madrid. Así surge el escepticismo sobre el funcionamiento del sistema de representatividad, ya que los concejales, alcaldes y parlamentarios, al día siguiente de las elecciones se transforman en funcionarios obedientes de la curia del partido, olvidando sus deberes para con la circunscripción electoral.

Aquí reside la causa de los independientes. Son gentes hartas de la obediencia debida a los viejos e incómodos partidos políticos al uso. Para estar más cerca del paisanaje necesitan librarse de la partitocracia. Ahí reside el éxito de Ciudadanos de Cataluña, enfrentándose al espacio de lo políticamente correcto para ofrecer un soplo de espontaneidad y libertad al cansado cuerpo electoral.

Curiosamente, de inmediato, la soberbia de los vetustos partidos no sólo les impide asumir los éxitos de los independientes como errores propios, sino que se dedican a señalar que Albert Rivera militó en el PP. Se olvidan que en democracia, la madurez social consiste en variar el voto para facilitar la alternancia que es una de las excelencias del sistema. Y por tanto, que cualquier ciudadano puede aspirar a ser elegido en cualquier lista electoral, cambiando cada vez que le parezca mejor. Así se explica la redención de militantes de ETA que acabaron en las listas del PSOE, o de comunistas en las del PP.

Lo malo es que a los partidos se les olvida todo lo que no conviene recordar. Incluso lo que conviene, como las promesas de: Inversiones en A Mariña. Parque de bomberos. Ampliación del Hospital da Costa. Arreglo de los puntos negros de las carreteras. PAC de Foz. Polígonos industriales. Mejora del ferrocarril. Corredor San Ciprián-Ferrol. Variante (de verdad, no para especular con terrenos) de Viveiro. Si alguien guarda los periódicos de anteriores elecciones comprueba atónito que los que hoy están en la oposición y eran gobierno,
impidieron las inversiones que hoy piden en el Parlamento de Galicia, a las que se oponen los que hoy mandan que antes desde la oposición pedían y pusieron en sus programas electorales. O sea, ¡una trangallada de los mismos perros con distintos collares!.

Y es que el papel lo aguanta todo y la memoria histórica apenas dura quince días. Ahora les entra a todos el mal de San Vito con lo de la especulación del suelo y la falta de planes urbanísticos que garanticen el medio natural y tengan servicios y equipamientos desde el primer día que se ocupa la nueva vivienda.

Por cierto, me he quedado intranquilo. El desaparecido, reaparecido, diputado socialista de A Mariña, tranquiliza a los constructores recordando que la futura ley del suelo admite excepcionalidades que darán margen para construir. Otra razón más para hacerme independiente.
Que no nos engañen…

O la última aventura del alcalde de Burela del Cabo. Entrevista con la responsable de la sanidad gallega para hacerle llegar un estudio que avala la necesidad de ampliar el hospital y dotarlo de resonancia magnética fija. Alguien le debe decir al regidor del puerto que más factura, después de Celeiro, que el Hospital no es de Burela. Es de toda la comarca o antigua provincia de Mondoñedo.

Puedo seguir dando razones para ser independiente o a votar independientes, pero la mejor es la necesidad de concejales que sólo dependan de ellos mismos, sin dicterios de la superioridad, antes Don Francisco, ahora de un caballero de mirada taciturna por la caída de sus ojos, o de un aspirante a presidente que prometió públicamente el PAC de Foz y se olvidó en cuanto sentó sus reales en el despacho de San Caetano.

Pablo Mosquera, "O bígaro"
El Progreso de Lugo, 14-12-2006

Memoria histórica: esencia de nuestra cultura.


En la clausura del Consejo Nacional Ampliado de la Asociación Hermanos Saíz, Esteban Lazo, miembro del Buró Político, exhortó a los participantes a NO perder la memoria histórica, que es la esencia de nuestra cultura y los valores de las ideas por las cuales luchamos.

Calificó de extraordinario y profundo el encuentro donde se analizaron críticamente los problemas, lo que hay que mejorar y lo que se debe estudiar con el objetivo de fortalecer la cultura, para fortalecer cada día más la Patria.

Aseguró que de la reunión del Consejo Nacional Ampliado solo se puede esperar un futuro mejor para la Asociación Hermanos Saíz, que defiende los mejores valores de nuestra cultura.

Esteban Lazo entregó reconocimientos a dirigentes de esa organización por su entrega al trabajo y el sello Veinte Aniversario a Alpidio Alonso, presidente nacional de esa asociación y al trovador Pavel Poveda.

PENSAMIENTO DE VANGUARDIA

Abel Prieto, Ministro de Cultura, señaló la importancia de los medios masivos en la promoción de la cultura y reflexionó sobre cómo la Asociación Hermanos Saíz puede apoyar a los jóvenes creadores y al pensamiento de vanguardia de la cultura cubana.

El primer secretario de la UJC, Julio Martínez, destacó la participación de la Asociación en la Batalla de Ideas y los veinte años de creada en defensa de la cultura y la identidad nacional.

Asimismo, Alpidio Alonso, presidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz, aseveró que la Revolución cubana se reafirmó en su propósito de defender para sí un proyecto humanista que ubica a la cultura en el centro mismo de su estrategia de resistencia.

En el encuentro, se eligió la nueva dirección de la Asociación Hermanos Saíz, integrada por Luis Morlote Rivas, como presidente, y Alina Alarcón y Leandro Báez, vicepresidentes

Niurka Dajaruch (Radioreloj.cu) (16/XII/06)
C´s#: Excelente "reflexión ideológica", que cimenta la realidad española. Todos a una, a por el Señor Comendador. ¿Quién dirige a quién, ideológicamente?. ¿Castro a Zapatero, o Zapatero a Castro?, y Llamazares de Miguel Strogoff, da para una peli.

Declaraciones de Rodrigo Gavilán (del Sindicato de Policía) sobre el cese del Sr. Manzano, jefe del Tedax


Escuchar en La Linterna (15/XII/06)
Gracias colaborador

Carta abierta de Rosa Díez a Loyola de Palacio

Querida Loyola:

Estos días se han dicho muchas cosas rememorando tu personalidad. Es verdad que ninguno de los adjetivos con los que se te ha descrito me ha resultado inapropiado para definir tu perfil de mujer pública, de política apasionada: firmeza, lealtad, trabajo, tesón, compromiso, rigor...

Todas esas cualidades son las que cualquiera que haya seguido tu carrera pública habrá podido percibir. No dicen de tí nada que no supiéramos. Pero nos ayudan a recordar lo que hemos perdido con tu muerte. Te apasionaba la política; y ponías toda tu sabiduría, todo tu empeño, lo mejor de lo que eras, en defensa de las cosas en las que creías. No dabas nunca ninguna batalla -por difícil que pareciera, o por pequeña que pudiera aparentar ser-, por perdida.

Sabías de la importancia que tiene lo simbólico en ese mundo de las tinieblas liderado por ETA. Por eso en las cuestiones que tienen que ver con los valores, siempre estabas alerta para defender las posiciones morales, éticas, prepolíticas. Nunca bajabas la guardia frente al terror y a sus cómplices. Tenías convicciones firmes; y las defendías con la cabeza y con el corazón.

Nos encontramos en la política europea; pero te conocí en la política vasca. Ahí sí que siempre fuiste -fuimos- verdaderas cómplices. Es verdad que durante tu cargo de Vicepresidenta de la Comisión Europea, coincidiendo con la época en la que yo era portavoz de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo, tejimos muchas complicidades en defensa de los intereses de España. Ambas sabíamos bien que los ciudadanos nos habían elegido para que les representáramos superando la sigla partidaria defendiendo todo aquello que fuera de interés de Estado. Y que estábamos en las instituciones europeas para defender la posición de España y para construir Europa. Nos entendimos bien, ¿verdad?

Pero como te decía, te conocí y te empecé a apreciar en tu verdadera dimensión humana en la política vasca. Que es política española y política europea; pero que tiene su centro de compromiso, su centro de atención, en Euskadi. Ahí sí que ponías siempre el corazón. Siempre estuvimos en la misma trinchera. Siempre estabas delante, allá donde hacía falta, respondiendo a la llamada de Basta Ya, de la Fundación para la Libertad... Presente en tantos funerales, en tantas manifestaciones, en tantos duelos, en tantos actos políticos de reivindicación de espacios de libertad. Te recuerdo encontrándonos en algún pasillo del Parlamento, tú apresurada, dirigiéndote hacia cualquier reunión internacional para hablar con tus colegas de Transportes, de Energía..., de las cosas que eran de tu competencia en la Vicepresidencia de la Comisión. Pero siempre te parabas y siempre hablábamos de "lo nuestro". A veces había buenas noticias; avances en la lucha contra el terror, en la implicación de Europa, en la batalla contra la impunidad de los cómplices. Juntas celebramos el Premio Sájarov para Basta Ya; juntas celebramos la firma del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Juntas constituimos, en un acto memorable, la Fundación para la Libertad.

Juntas también hemos llorado sin lágrimas después de demasiados atentados mortales. Nos llamábamos, muy brevemente, para darnos la noticia; y/o el pésame, cuando alguna de las dos estaba unida por lazos de amistad con las víctimas. Cuando teníamos alguna cuestión complicada de defender ante la Comisión, que requería de esfuerzo y persuasión y -otra vez corazón-, lo hablábamos contigo. Y tú nunca defraudaste nuestra confianza.

Loyola, nunca tuvimos esa confianza de amigas, esa relación personal que lleva a las personas a hablar de libros, de cine, de cocina, de viajes. No; nunca hablamos de nada que no tuviera que ver con nuestro compromiso vital. Y no sé si hubiera sido posible, en otras circunstancias, contruir una relación de otro tipo. Pero anoche, cuando supe que te habías muerto, sentí una pérdida que no tiene nada que ver con la ausencia política. He sentido dolor por la ausencia de la mujer, de la compañera. Y me he dado cuenta que las batallas que hemos librado juntas por los valores, por la vida, por la libertad de todos, me unieron a tí mucho más personalmente de lo que nunca pude pensar.

Lo he comprendido hablando el miércoles por la noche con un amigo. Me preguntó si te conocía mucho. Dije, "sí, bueno, mucho no... Fuimos candidatas en el 99, encabezamos las listas del PP y PSOE, debatimos un par de veces en las teles, nos vimos luego en Bruselas y en Estrasburgo..." Pero según iba contestando a su pregunta me dí cuenta que todo eso sólo reflejaba parte de la verdad, el envoltorio. Que nuestra complicidad como seres humanos tiene poco o nada que ver con esa coyuntura que hizo que nos encontráramos en Bruselas. Por eso he querido escribirte esta carta. Porque, como te he dicho antes, he comprendido que te encontré en un lugar, en un espacio político, determinado por la confrontación electoral. Pero que esa es la parte menos importante de lo que hemos vivido. Que mi respeto por tí está basado en los que hemos tratado de construir juntas en otro espacio, en aquel en que nos encontramos defendiendo nuestro compromiso con los valores democráticos. Me he dado cuenta, al saber que ya no estás, que donde te conocí, te respeté, te valoré, te sentí cómplice y compañera, fué luchando por la libertad de todos nuestros conciudadanos. Y que eso une a las personas mucho más que la ideología, que la procedencia social o que la historia personal.

Por eso con la noticia de tu muerte sentí la ausencia del gran ser humano que eras, Loyola. Porque tengo la certeza de que hemos perdido una gran combatiente. Porque sé que te echaremos en falta en las batallas que todavía tenemos que librar. Porque tú eras incansable, tenías convicciones firmes, tenías constancia, tenías paciencia. Te echaremos en falta por todo lo que eras; pero también porque vivimos tiempos difíciles, tiempos en los que hacen faltas personas como tú, decididas a propiciar el reencuentro, a darse la mano por encima de barreras ideológicas para combatir al único enemigo de la democracia que es ETA.

Loyola, has de saber que tu familia y tus amigos íntimos han de estar muy orgullosos de haber podido compartir contigo su vida. Yo sólo puedo decir, sencillamente, que me alegro de haberte conocido. Que admiro tu pasión, la firmeza de tus convicciones y el corazón que siempre pusiste en su defensa. Que considero que has sido un ser humano extraordinario, una gran mujer.

Loyola, allá donde quiera que estés, descansa en paz.

Rosa Díez
Basta Ya, 15-12-2006

La UE deja fuera las novedades propuestas por Zapatero y Chirac para Oriente Próximo

El presidente español se atribuye la movilización de Europa mientras Javier Solana recibe otro mandato para negociar entre las partes en conflicto y pide la «unidad» de los palestinos.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero se conformó ayer con que la cumbre de los Veinticinco recogiera «la filosofía» de su plan para Oriente Próximo. La UE sólo repitió las ideas en las que insiste desde hace meses y dejó fuera los elementos novedosos de la propuesta presentada en Gerona por el líder español junto al presidente galo, Jacques Chirac.

La declaración europea subraya la importancia de mantener el alto al fuego en Gaza y extenderlo a Cisjordania, fomentar el diálogo entre el primer ministro, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, y apoyar la creación de un Estado palestino.

El ingrediente más original de la iniciativa, el despliegue de una misión de observadores en Gaza, no se menciona en el texto e incluso ha desaparecido del mensaje español.

La declaración comunitaria recoge el objetivo de celebrar una conferencia internacional, pero no a medio plazo, como sugería España, sino al final del proceso de paz, como prevé la Hoja de Ruta. Incluso, la UE empieza a modificar su postura respecto a una de las claves habituales que el papel franco-español recogía: el apoyo a un Gobierno de unidad nacional entre Hamas y Al Fatah, cada vez más improbable en «una de las peores crisis en años» de la zona.

Tras meses de respaldo a la formación de un Ejecutivo de gran coalición, la UE duda ahora de esta fórmula. Los Veinticinco «elogian» los esfuerzos de Abbas y se limitan a mostrar su disponibilidad a trabajar con «un Gobierno palestino legítimo» que reconozca a Israel.

Hamas se incluye en la lista de organizaciones terroristas de la UE, que veta cualquier contacto con el Ejecutivo palestino. «El Gobierno de unidad nacional no es fácil, pero no imposible», explicó Javier Solana, jefe de Política Exterior de la Unión. «Al final tiene que haber algún tipo de unidad porque los palestinos tienen que hablar con una sola voz». Solana ha recibido otro mandato para Oriente Próximo (en septiembre, los Veinticinco aprobaron uno parecido). Zapatero se congratuló de que España, con su «iniciativa movilizadora», estuviera «en el origen» de que Europa «recupere» su papel central en la región. Interrogado sobre las novedades en la declaración de ayer, el presidente del Gobierno español subrayó la urgencia del llamamiento a intervenir por el estallido de violencia.

Misión obviada

Zapatero ya no citó la misión para los Territorios Palestinos, impopular por la falta de respaldo de Israel y el peligro de que los enviados europeos sean objetivo de secuestros.

Respecto a la conferencia internacional -que no se recoge en la declaración en los términos más inmediatos que soñaba el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos-, el presidente del Gobierno insistió en que la UE tiene «más credibilidad y más capacidad política» para negociar con las partes y convocar un encuentro, aunque no especificó en qué plazo.

El español aseguró que la reunión de líderes de ayer y anteayer fue su mejor cumbre desde que es presidente. Zapatero, muy satisfecho por el nuevo dinero para la política europea de inmigración legal e ilegal (4.000 millones de euros en siete años para los Veinticinco, con cuatro fondos, donde España se llevará hasta el 35% del dinero), anunció una política migratoria común, que, por fin, reconoce la UE. En cambio, su iniciativa para Oriente Próximo ha pasado casi desapercibida.

«La filosofía general no difiere de país a país», repetía Solana, quien viaja constantemente a la zona y defiende los principios apoyados por EEUU y la UE, como el alto al fuego, el intercambio de prisioneros o la reunión Olmert-Abbas.

La UE también se muestra reticente a involucrar a Siria en el proceso, como querría Moratinos, quien, desde el verano, ha estado en varias ocasiones en Damasco. Los europeos repiten, de forma contundente, su condena a las interferencias de Siria en el Líbano y no lo consideran un interlocutor deseable. «Lo importante es que Siria deje de mezclarse en asuntos libaneses», dijo Solana.

Francia, el supuesto aliado de España para Oriente Próximo, sería el último que aceptaría una mediación con los sirios. Chirac era amigo del ex primer ministro libanés Rafik Hariri y considera que Damasco ordenó su asesinato. El primer ministro italiano, Romano Prodi, partidario de las charlas con Siria, se quejó ayer de la «intransigencia» francesa.

María Ramírez, Corresponsal en Bruselas
El Mundo, 16-12-2006

La destitución de Manzano deja en el aire todo el sumario del 11-M

El Gobierno se rindió ayer ante la acumulación de indicios en su contra y destituyó al jefe de los Tedax, Juan José Sánchez Manzano. Aunque la noticia era esperada, este cese tiene una enorme trascendencia, después de que fuera descabezada la cúpula policial encargada de la investigación del 11-M. Es obvio que el Gobierno intenta desmarcarse del comportamiento de Sánchez Manzano durante la investigación del 11-M. Y también que el cese viene a avalar los planteamientos de este periódico, ya que han sido nuestras investigaciones las que han revelado la actuación inquietante, confusa y negligente del ya ex jefe de los Tedax en aspectos básicos del sumario.

El problema es que la versión oficial de los atentados de Madrid descansa básicamente sobre la interpretación de las pruebas periciales que ha practicado o impulsado Sánchez Manzano. Y si antes ya estaba en entredicho, ahora ya queda absolutamente en el aire.

Entre las muchas lagunas fruto de la conducta del ex responsable de los Tedax, la más grave se refiere a los restos de los explosivos que estallaron en los trenes y en las mochilas-bomba detonadas posteriormente por la Policía. Sánchez Manzano fue el responsable de su análisis, ya que los restos de explosivos nunca salieron del laboratorio de los Tedax, a pesar de que dispone de pocos medios. Nadie ha explicado por qué no se enviaron al laboratorio de la Policía Científica, tal y como se hace habitualmente.

Un informe que no aparece

Nadie ha ofrecido tampoco una explicación creíble de por qué el informe por escrito de esos análisis no consta en el sumario. Sánchez Manzano tiene que saber qué pasó con ese informe. También fue él quien disparó todas las dudas al declarar ante la comisión de investigación que se habían encontrado «restos de nitroglicerina» en los trenes. La nitroglicerina no forma parte de los componentes de la Goma 2, pero sí del Titadyne utilizado por ETA. Según Interior, Sánchez Manzano reconoció ante el juez que se equivocó en la comisión, pero no conocemos el contenido de su declaración ante Del Olmo.

En el informe oficial que se le entregó al juez en abril de 2004 se da a entender que es imposible determinar el tipo exacto de explosivos, por lo que en el sumario se habla una y otra vez de «componentes de las dinamitas», sin determinar cuáles son. ¿Cómo se pueden identificar los componentes del explosivo, sin enumerarlos? Pero también Sánchez Manzano es el responsable de uno de los episodios más oscuros de la investigación: la contaminación con metenamina detectada en el laboratorio de la Policía Científica en los análisis realizados el 11-M por la tarde cuando se remitieron los restos de explosivos - ¿por qué estos sí y los otros no?- hallados en la furgoneta de Alcalá. La metenamina apareció tanto en la Goma 2 supuestamente encontrada en la Kangoo como en la muestra patrón significativamente enviada al laboratorio para su cotejo. Intentando que todo cuadrara en una explicación coherente, Sánchez Manzano también incluyó la metenamina entre los componentes de la Goma 2 encontrada en la mochila de Vallecas, a pesar de que la Policía Científica advirtió al juez que esa dinamita no tiene metenamina.

Quitarse un peso de encima

De entre todas los episodios en los que Manzano ha tratado de condicionar la actuación del juez para sustentar la versión oficial inducida por él mismo, el más chusco es el de la bolsa falsa que facilitó al instructor haciéndola pasar por la mochila de Vallecas, prueba clave del 11-M, que tenía guardada en su despacho. Aunque el juez le pidió explicaciones, tal tomadura de pelo hubiera merecido una actuación más contundente por parte del instructor. Igual que la ocultación de la radiografía de la bolsa que demostraba que el cable del explosivo estaba desconectado.

Todas estas actuaciones de Sánchez Manzano sólo pueden tener dos explicaciones. O bien estamos ante un jefe policial de una torpeza contumaz y de una insolvencia preocupante, o bien su conducta forma parte de una manipulación intencionada para establecer una interpretación del 11-M a toda costa. El hecho de que su cese se haya producido sin nombrar un sustituto, o sustituta, indica que el Gobierno tenía prisa por quitarse de encima este peso, cuando falta poco más de un mes para que empiece el juicio oral.

La destitución de Manzano deja en evidencia tanto al juez Del Olmo como a la fiscal Olga Sánchez, que han dado por buenas sus manipulaciones y chapuzas durante la instrucción del sumario. Entre otras cosas, han aceptado el informe de los explosivos con su única firma, en contra de lo establecido por la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Bien es verdad que es el propio Del Olmo quien se pone él solo muchas veces en evidencia, como demuestra el auto dictado ayer en el que impone una fianza de 150.000 euros a los dos policías que hablaron con EL MUNDO, alegando que pueden fugarse. Obviamente, se trata de una cantidad desorbitada para el sueldo de un funcionario, por lo cual únicamente puede considerarse como un ensañamiento por parte del instructor. Sobre todo si la ponemos en relación con los 60.000 que impuso a uno de los policías implicados en tráfico de drogas y de explosivos. ¿Será que para Del Olmo es más peligroso que alguien hable con EL MUNDO a que trafique con explosivos? ¿Será que empieza a darse cuenta de que para su maltrecha reputación no puede haber peor dinamita sino la verdad?

Editorial de El Mundo, 16-12-2006

La relogse de la Logse

"Decía Marx que la ideología dominante siempre es la ideología de la clase dominante. Pues bien, la ideología de los que dominan la clase, la tiza, el pizarrín y el BOE impone obediencia ciega a un único mantra: la tolerancia cero con el talento individual."

Sin duda, el peor error intelectual de los que nos hemos pasado media vida conspirando es que nos empeñemos –contra toda evidencia– en repudiar la teoría conspirativa de la historia. De ahí que, por ejemplo, Carmen Calvo, Pepiño, Montilla, la Trujillo y Zetapé nos corten un bachillerato a la justa medida de su talla y nosotros, como los cobayas de Paulov, aún andemos ofuscados en creer que el problema reside en la talla justita de su bachillerato. Y sigamos convencidísimos de que lo suyo no es más que otro fruto tardío de la cándida ingenuidad roussoniana.

E, ilusos, clamemos airados que de ahí viene su equiparar esa neoasignatura de Anatomía Aplicada a la Música con Geografía e Historia, y Danza (a saber) con la Economía. A estas alturas del partido y en la inopia, suponiendo, infelices, que la misión de la educación todavía es transmitir conocimientos. Así nos va. Y así nos seguirá yendo hasta que no descifremos la almendra secreta de la pedagogía progresista. A saber, que la escuela no debe ser una institución al servicio de las necesidades de la sociedad sino que, muy al contrario, es la sociedad la obligada a satisfacer las necesidades de la escuela.

Decía Marx –y decía bien– que la ideología dominante siempre es la ideología de la clase dominante. Pues bien, la ideología de los que dominan la clase, la tiza, el pizarrín y el BOE impone obediencia ciega a un único mantra: la tolerancia cero con el talento individual. Redistribuir la inteligencia de la misma guisa que se colectivizaba la pobreza en el socialismo real, he ahí el alfa y el omega de esa relogse de la LOGSE que se nos viene encima. Y mientras tanto, nosotros, absortos en darle vueltas y más vueltas a la eterna noria del buen salvaje y del salvaje bueno.

Abro por una página al azar un manual escolar de Economía, uno cualquiera. Resulta ser el texto oficial y homologado para el Bachillerato de la editorial McGraw Hill. El capítulo lleva por título "La financiación de la empresa". Parece aburrido: fórmulas y más fórmulas. Teoremas imposibles de memorizar profusamente ilustrados, sin embargo, por imágenes imposibles de olvidar: Marlon Brando en el papel de Vito Corleone. Entre demostración y demostración, el Padrino contempla el botín de sus últimos asaltos. Entre ejemplo y ejemplo, los mecanismos de asignación de recursos en el capitalismo explicados a los adolescentes por don Vito y su corte de gangsters con traje a rayas y sombrero de medio lao. No es una anécdota, es la categoría, la verdadera lección. Y nosotros, preocupados por Rousseau. Así nos va.

José García Domínguez
Libertad Digital, 16-12-2006

El tiro por la culata

"A Rodríguez le ha salido el tiro de la memoria histórica por la culata del analfabetismo funcional de la progresía. Así que debatamos, debatamos sin tregua mientras el PSOE se queda más solo que la una con su ley, entre un PP que se mantiene erguido por no reconocerse heredero de nadie y unos comunistas y separatistas empeñados en revisar un millón de procesos judiciales y en sentar en el banquillo a alguien, de propina. Que empiecen por su querido genocida, que lo tienen a mano."

El PSOE ha empezado a darse cuenta de los peligros del montaje llamado recuperación de la memoria histórica. El correr de los años, que un día permitió virar de la historiografía franquista de la Causa General a la historiografía marxista de la causa particular (de Tuñón y sus epígonos), vuelve a permitir una visión más ajustada a la realidad.

A los materialistas les ha de molestar la dinámica inequívocamente dialéctica de todo esto: de la tesis franquista y la antítesis marxista a la síntesis de Pío Moa. Por doloroso que les resulte a los socialistas de todos los partidos, después de Moa nada será igual. Hay por ahí un catedrático que lo ha visto y ha titulado su obra Antimoa, rindiendo a nuestro colega gallego el más inesperado homenaje. El parásito editorial, marxista al fin, comprende que hay que reanudar el proceso: la síntesis, Moa, es ahora tesis principal, a pesar de todos los vacíos. Y él quiere ser antítesis. Antimoa, qué obvio. Y qué reconocimiento para el autor de la gran trilogía.

Mientras todas estas mutaciones se operaban, el PSOE abría su cajita del veneno y Rodríguez convertía a su abuelo en pin, se lo colgaba en la solapa e insultaba a la madre de Irene Villa: "La comprendo, también mataron a mi abuelo". Tanto falsificar abuelos muertos, tanto aprovecharse de ellos, tanta mala fe y tanta ignorancia juntas impedían a los herederos de Largo Caballero adivinar lo que ha acabado sucediendo. Que su montaje ha sido contraproducente.

Es el problema que tienen los progres. Que no leen. Declaran una Guerra Civil de papel y no se arman, no preparan la lección. Vienen con cantinelas que ya a nadie impresionan, con sus conceptos irreconocibles y sus prolongaciones increíbles. Pero su voluntad única era mantener al PP abatido y consternado, pidiendo perdón vicariamente por una República liquidada, una guerra fratricida y cuarenta años de franquismo. Y se encuentran con que la gente devora los libros inadecuados. ¡Ay, la felicidad de los libros inadecuados, mapas de la libertad!

A Rodríguez le ha salido el tiro de la memoria histórica por la culata del analfabetismo funcional de la progresía. Así que debatamos, debatamos sin tregua mientras el PSOE se queda más solo que la una con su ley, entre un PP que se mantiene erguido por no reconocerse heredero de nadie y unos comunistas y separatistas empeñados en revisar un millón de procesos judiciales y en sentar en el banquillo a alguien, de propina. Que empiecen por su querido genocida, que lo tienen a mano.

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 16-12-2006

"Zapatero está convencido de que ETA es la expresión del pueblo vasco"


En una entrevista con Juan Delgado, César Alonso de los Ríos asegura con rotundidad que "el llamado proceso de paz es la coronación del cambio de Estado" y la política del presidente, "fruto del convencimiento de un oportunista".

César Alonso de los Ríos anunció hace mucho tiempo, cuando Zapatero no era ni tan siquiera un proyecto de presidente, que el modelo de Estado recogido en la Constitución corría graves riesgos, ya que se había quedado completamente abierto para satisfacer a los nacionalistas. Acaba de publicar Yo digo España (Editorial Libros Libres), un libro en el que se recoge una serie de reflexiones de un hombre profundamente español, que conoce la izquierda y sus interioridades como los dedillos de su mano, ya que estuvo activamente dentro de ella mucho tiempo. Plantea que tiene ciertas dudas respecto a la firmeza en esta materia de Mariano Rajoy, "pues una cosa son los discursos y otra los hechos". Cree que se ha equivocado profundamente al dejarse llevar por la ola de reformas estatutarias.

¿Nos encontramos ante una remodelación territorial de España o ante un asalto al Estado español?

Habría que hablar más bien de un cambio de modelo de Estado, que, por cierto, ya nos lo anunció Zapatero. Él no nos ha engañado, advirtió que iba a llevar a cabo una reforma de este tipo tal y como está haciendo. Más que un asalto al Estado, se trata de controlarlo de una forma muy segura, de manera que no sólo resulte difícil la vuelta del PP al Gobierno, sino que en caso de que lo consiga, le sea prácticamente imposible suprimir o remodelar las reformas que han hecho socialistas y nacionalistas. Por ejemplo, estoy convencido de que no se podrá intervenir globalmente sobre el nuevo Estatuto de Cataluña.

¿La actual política de Zapatero en este asunto es oportunista o fruto de un convencimiento?

Es el fruto del convencimiento de un oportunista. Zapatero fue testigo de lo que le pasó a Felipe González con CiU y el PNV, que le dejaron en la estacada en 1996 negándose a apoyar los presupuestos. Pues bien, en estos ocho años de oposición han aprendido mucho y han tomado medidas para que no les vuelva a ocurrir lo mismo. Primero, han hecho un pacto de hierro con los nacionalistas. De Felipe González a Zapatero ha habido un cambio demoniaco: hacer una operación de amarre incluso con ETA-Batasuna para dejar fuera a la derecha.

¿Estamos ante una Segunda Transición?

Ése es su objetivo principal. La que se inicia tras la muerte de Franco con Suárez no les vale porque piensan que fue resultado de un equilibrio de fuerzas en la que se vieron obligados a ceder. Rechazaron la ruptura y apostaron por la reforma, pero ahora que han pasado treinta años es momento de echar mano de la memoria histórica y de revisar todo eso. Ahora, piensan ellos que se encuentran en condiciones de superioridad para poner todo patas arriba.

¿La alianza entre socialistas y nacionalistas tiene fecha de caducidad?

Evidentemente, no tiene vocación de eternidad. Durará lo que a unos y a otros les interese. El PSOE apuesta por tener siempre una mayoría que le permita gobernar y, como ha decidido que España no le importa, le da igual pactar una vez con los nacionalistas radicales, como ERC o una HB legalizada, o con los moderados, como CiU o PNV. Está abierto a ceder ante las demandas nacionalistas, y el carrete es largo, siempre y cuando le suponga estabilidad de poder.

¿De verdad que la izquierda en nuestro país tiene una propensión antiespañola?

Sin duda. Es una idea que está muy interiorizada en el seno de la izquierda. Para entender bien esta tendencia hay que haberlo vivido de cerca. Desde fuera, podría parecer raro. En el fondo hay una especie de revancha contra la Historia de España. Por otro lado, hay un sentido de culpa tremendo en los hijos de los vencedores de la Guerra Civil, lo que les lleva a apuntarse al bando de los vencidos, que concibe que la Historia de España ha sido la hegemonía de Castilla frente a un conjunto de nacionalidades que han vivido oprimidas.

¿Hasta qué punto la UCD, en su momento, y el PP; después, han favorecido por omisión al estado actual del régimen autonómico?

UCD y AP piensan que ha habido durante el franquismo unos grupos que han sido doblemente perseguidos, por opositores y por catalanes o vascos. De ahí que se les conceda algo tremendo sin lo cual Zapatero no podría haber hecho nada de lo que está haciendo, como un Estado inacabado, una categoría de nacionalidades a ciertas regiones con la que se les invita indirectamente a que aspiren a mucho más, y una ley electoral injusta que premia a los nacionalismos. Efectivamente existe una responsabilidad de UCD y, probablemente en menor medida, de AP.

¿El llamado "proceso" hay que encuadrarlo en ese marco de las relaciones del PSOE con los partidos nacionalistas?

El proceso es la coronación del cambio de Estado. Se pasa de un régimen autonómico a uno confederal y en el País Vasco para que eso se lleve a cabo, es necesario hacer un "proceso de paz".

¿Cree a Zapatero capaz de satisfacer las demandas políticas de ETA?

Hoy por hoy está demostrando que sí. Hasta ahora no podemos decir honradamente que él este arrepentido de algo de lo que haya hecho con respecto a ETA, a pesar de todo lo que ha llovido. No descarto nada con respecto a este hombre. Lo más grave de todo es que él está convencido de que los "chicos" de ETA que protagonizaron el "proceso de Burgos" tenían razón. Es decir que ETA era una fuerza liberadora que la democracia no la ha entendido y que él, el príncipe de la paz, sí. Esta seguro de que esta organización terrorista es la expresión profunda y verdadera del pueblo vasco y que la solución pasa por su reconocimiento.

¿La unidad de España está dañada irreparablemente?

Desde luego, está dañada para mucho tiempo. Hay mucha gente del PP, sobre todo dirigentes de ciertas comunidades, que no le dan importancia a los conceptos y las ideas. Hubo un momento en que la derecha española en la Transición pensó que había que repetir la experiencia de la confederación de las derechas autónomas porque en el fondo existe una cierta derecha que coincide con esa despañolización de España. Hay un cierto PP que se da la mano con otro del PSOE porque tienen la misma cultura. Hay unas concomitancias muy fuertes en el PP que ahora están saliendo a flote. Por ejemplo Félix Pons y Jaime Matas son políticamente iguales.

¿Se puede recuperar de alguna manera el terreno cedido por ZP a los nacionalistas?

Realmente, será muy difícil porque las derrotas históricas se pagan. Si Zapatero y los nacionalistas no pudieran controlar la situación, podríamos llegar a momentos difíciles. Descartar la violencia en España sería de cretinos, aunque es cierto que el relativismo moral ayuda a evitarla por el momento. Para mí la batalla más dura no es la lucha de clases, sino la guerra de territorios. Espero que no se complique esto hasta el punto de llegar a un conflicto de ese tipo, que sería irracional y primario. Yo lo temería. Hemos tenido guerra del idioma, del agua, de los presupuestos... Probablemente, la situación de bienestar es una barrera eficaz contra ella. Pero ¿quién nos garantiza que no surgiría en un momento de crisis económica.

¿Confía en la dirección nacional del PP? ¿Está de acuerdo con la postura que ha mantenido con respecto al Estatuto andaluz?

Desde el punto de vista de los conceptos, sí. El problema está en cómo se resuelve eso. A Rajoy, que es un hombre muy inteligente, le falta algo para pasar de esas convicciones mentales a la práctica necesaria para llevarlas a cabo. En ese salto, yo quiero confiar que está ahí porque si no... Me gustaría que Rajoy fuera consecuente con sus ideas del mismo modo que sí lo son Jaime Mayor o Alejo Vidal-Quadras. Tengo una cierta duda respecto al líder del PP porque está rodeado de gente que piensa que respecto a este asunto hay que ser más flexibles. Rajoy nunca tendría que haber entrado al trapo de la reforma de los estatutos. Su modelo autonómico debería de ser el que había, pero rebajado. Le faltó entereza para plantarse.

¿Pagará Zapatero en las urnas su política territorial? ¿Ve a Zapatero muchos años en La Moncloa?

La puede pagar, pero no lo suficiente para que deje de haber un gobierno socialista-nacionalista.


El Semanal Digital, 16-12-2006

viernes, 15 de diciembre de 2006

Despreciable Gabilondo


C # : A continuación reproducimos íntegramente el comunicado remitido por la Asociación Víctimas del Terrorismo a los medios de comunicación tras el reportaje emitido el jueves por Iñaki Gabilondo y las reacciones posteriores de los dirigentes del PSOE José Blanco y Diego López Garrido.

"La AVT quiere mostrar su desprecio absoluto al periodista Iñaki Gabilondo por la bajeza moral que ha demostrado al manipular la realidad, una vez más, aprovechándose de las víctimas del terrorismo. Este periodista presentó el pasado jueves una noticia que nunca debió presentar como tal. Entre otras cosas, porque no era noticia. Debido a su ignorancia sobre todo lo que viven y exigen las víctimas, le llamó la atención que un señor, que por lo visto no es víctima del terrorismo, fuera en silla de ruedas en un sitio privilegiado, solo faltaba, de la multitudinaria manifestación celebrada en Sevilla el pasado uno de octubre. Y no le hubiera llamado la atención si se hubiera informado de que, por la seguridad de este señor y por su comodidad y para la del resto de los manifestantes, la organización de la AVT siempre habilita ese espacio para aquellas personas impedidas que quieren asistir a estas manifestaciones. Unas manifestaciones que suelen durar alrededor de dos horas y con un trayecto lo suficientemente grande para que puedan acoger a la multitud de personas que acuden a ellas de toda España.

Para la AVT es muy triste tener que contestar a este tipo de manipulaciones interesadas, pero lógicamente no va a permitir nunca que se juegue con las víctimas del terrorismo y se las desprecie. Y lo peor de todo es que los dirigentes socialistas José Blanco y Diego López Garrido se hayan hecho eco de esta manipulación, dañando también la verdadera imagen de las víctimas.

Para la AVT es muy preocupante que estas personas se preocupen más de las personas impedidas que apoyan a las víctimas que de lo que realmente están pidiendo las propias víctimas del terrorismo. Es muy preocupante que pongan más empeño en ensuciar injustificadamente la imagen de los verdaderos garantes de nuestro Estado de Derecho en lugar de luchar contra el terrorismo y los asesinos de manera implacable. De nuevo da la sensación de que están más cerca de los verdugos que de las víctimas.

El señor Gabilondo no sólo debería fijarse en esa persona impedida, que le supone un gran esfuerzo defender la verdad y la justicia en este país, sino que también debería fijarse en los cientos de miles de personas que no paran de gritar que este Gobierno haga bien su trabajo y acabe con el terrorismo, sin utilizar a las víctimas como moneda de cambio. Parece que la carrera profesional del señor Gabilondo, venida a menos y llena de ambigüedades respecto a la lucha contra el terrorismo, quiere finalizar bañándose en un amarillismo que puede hacer bastante daño a personas que ya ha sufrido mucho.

La AVT espera que desde el Gobierno y los medios de comunicación afines a él se deje de ignorar, despreciar e insultar a las víctimas del terrorismo. Más vale que escuchen a las víctimas que a los asesinos. Luchen por la unidad de los demócratas, por la libertad, por la verdad, y contra el terrorismo. Cuando hagan eso, el Estado de Derecho hará justicia a las víctimas y a toda la sociedad española".

Comunicado de la AVT, 15-12-2006

La menestra XXL


¿De dónde habrá sacado Rodríguez Zapatero a la ministra Salgado? ¡Ah si! Que fue esta mujer la que envió en su día un tarjetón a Juan Luis Cebrián dictándole un artículo de opinión, que la osada recomendaba publicase el diario “El País”. El motivo: Esperanza Aguirre, a la sazón en aquellos momentos Ministra de Educación y Cultura del primer gobierno de José María Aznar, la iba a cesar como directora del Teatro Lírico, puesto por el que la esmirriada gachí se embolsaba nada más y nada menos que la friolera de más de veinte millones de las antiguas pesetas al año. Como para unas cuantas soluciones habitacionales, que Trujillo pixit et dixit.

Elena, pequeña pero berroqueña, protestaba tratando de evitar su cese. Al poco tiempo el periódico “independiente de la mañana” publicaba un artículo de opinión que coincidía totalmente con el tarjetón. Casualidades de la vida, que diría cualquiera de los que sostienen aún la versión oficial de los atentados del 11 de marzo.

Pues hete tú aquí que el 14 de marzo un tal Rodríguez Zapatero, alias ZP –al que ahora los malintencionados tildan como “ZD” (Zapatero dimisión)-, va y gana contra todo pronóstico y encuesta y por el motivo que todos conocemos las elecciones generales. Y nombra a Elena Salgado menestra de Sanidad. Porque Elena no es ministra. Es menestra. Por la manía que tiene de querer hacernos a todos los españoles el menú diario.

El primer año, es cierto, Elena pasó prácticamente desapercibida, dejando el mérito de servir como objeto de chanzas e indignación a sus compañeras Calvo Pixit y Trujillo Kellifinder. Pero un buen día, no se sabe bien por qué, a Elena le debió entrar algo así como un terrible ataque de envidia y se propuso demostrar al respetable que ella era más cuota que ninguna.

Ni corta ni perezosa, aprovechándose de la estulticia del PP, sacó adelante la totalitaria Ley de persecución al fumador. Ley que, además, le brindó la ocasión para arremeter durísimamente contra la Presidenta de la Comunidad de Madrid a la que parece que jamás perdonó aquella pérdida de pecunio. Llegó a decir que Esperanza Aguirre actuaba “contra la salud de los madrileños”. El caso, como no podía ser de otra forma, acabó en los Tribunales de Justicia. Y allí sigue.

Fueron muchos en aquellos días los ingenuos de buena fe que, engañados por el demagógico argumento del “es por el bien del ciudadano” y “nosotros sabemos lo que es bueno para ti”, apoyaron la aprobación de tan intervencionista y antiliberal ley. Y Elena, como bien anticiparon unos pocos, vio las puertas del campo abiertas. Que se preparen los ciudadanos. Ella, por su bien, les va a dictar lo que deben de comer. Y lo que deben de beber. Es decir, lo de Elena es socialismo en estado puro. Si Cabrera pretende educar a nuestros hijos en los valores que a ella le den la gana y si ZP pretende decirnos a los españoles lo que debemos de pensar, Salgado pretende dictarnos la dieta alimenticia.

Su primera víctima tiene nombre: “Whopper XXL”. Según denunció la intrépida Elena, la publicidad de esta enorme hamburguesa debía ser prohibida, no vaya a ser, horror, que alguien se la coma. Debe ser que Elena se piensa que los ciudadanos somos unos idiotas incapaces de responsabilizarnos por nuestros actos y sin capacidad alguna de elección.

Poco tiempo después de tan totalitaria arremetida la cadena americana, que no se cortó un pelo, sacó al mercado la Triple Whopper, aún más grande que la anterior. Y su anuncio, en el que aparecían hombres y mujeres de toda raza y condición social, “no seas un pringao, sé un hombre”, causó furor entre la progresía, que pidió su inmediata retirada por… ¡machista! Las carcajadas del respetable aún se oyen. Seguro que la venta de macrohamburguesas se ha disparado. Igual es que Elena no sabe que las agencias de publicidad estudian muy bien cómo captar clientes para el producto que anuncian. Y parece que hay un sector del público que empieza a estar hasta las narices de esos políticos que se pasan el día metiendo las narices donde nadie les llama y que se empieza a rebelar contra el pensamiento único y las tonterías totalitarias de lo políticamente correcto.

Elena, que pretende superarse día a día, nos dio ayer una nueva sorpresa. Después del tabaco y las hamburguesas… el vino. Y es que pretende que el vino sea catalogado como “bebida alcohólica peligrosa”. El vino, ojo, no la absenta. Tampoco el vodka. El vino, producto nacional del que viven miles de familias españolas. Definitivamente esta mujer se ha colocado como número uno en el ránking de los ministros con ideas de bombero. Es ya la cuota XXL.

Almudena Negro (Siglo XXI) (15/XII/06)

Entrevista a Albert Rivera VeoTv (22 min)

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Veo Tv (15/XII/06)

Per una sanitat pública i digna

Des de Ciutadans, fa molt de temps que venim denunciant que la política a Catalunya ha prioritzat allò sagrat (la nació mítica) a allò profà (el ciutadà). Per a botó de mostra, la situació que pateix la sanitat a Catalunya, i en concret la comarca del Vallès Occidental, en la qual el deteriorament sanitari ha anat en augment en els últims anys.

Els endèmics problemes de la sanitat catalana (enormes llistes d'espera en l'atenció especialitzada i en les intervencions quirúrgiques, col·lapse de les urgències, transport sanitari deficient, demora en l'assistència primària) es veuen agreujats per una manca d'infraestructures sanitàries escandalosa i un dèficit de recursos humans que l'Administració no és capaç de solucionar. Amb la incomprensió del Govern i d'alguns ajuntaments, però amb la fermesa del necessitat, la Federació d'Associacions de Veïns de Sabadell i la Confederació de Federacions d'Associacions de Veïns del Vallès Occidental han publicat recentment el "manifest per una sanitat pública i digna" en el qual es reclama el compliment del Pla de Xoc ideat pel Departament de Salut al juliol de 2005 per pal·liar el dèficit sanitari de la comarca, i abordar els problemes rellevants i de clar impacte en els ciutadans. El Pla, que finalitza aquest mes de desembre de 2006, no es complirà. Per denunciar-ho i fer visible la seva reivindicació, els veïns han acampat durant uns dies davant de l'Hospital Taulí. Des d'aquest enclavament privilegiat han pogut comprovar que, malgrat els esforços del personal que presta servei en les institucions sanitàries, centenars de pacients arrosseguen la seva malaltia en lliteres als passadissos de l'hospital.

Això és el que volen:

1.- La posada en marxa immediata de l'Hospital de l'Aliança a Sabadell, amb 120 llits per a la sanitat pública.
2.- El funcionament intensiu dels quiròfans, per pal·liar les llistes d'espera.
3.- 1.000 metres quadrats més d'espai, per a les urgències del Taulí.
4.- Un transport accessible des de les poblacions de la comarca del Vallès, fins al Taulí i l'hospital de Torrebonica
5.- La posada en marxa dels 8.000 metres quadrats, de l'hospital de Torrebonica, que ara estan sense servei.
6.- L'augment de la plantilla de pediatres, metges de família, especialistes, personal d'infermeria i altres collectius.

José Domingo (e-noticies)(15/XII06)

Albert Rivera en Cuatro TV

Entrevista realizada 14/XII/06

Antonio Robles: Tertulia Teletaxi (60 min)


PRIMERA PARTE (30´)
SEGUNDA PARTE (30´)

Teletaxi (14/XII/06)

Transición

Un lugar común de la reciente historiografía española ha sido preguntarse cuándo acabó la transición, e incluso cuándo empezó, hecho que algunos sitúan en el reinado de Witiza López Rodó. Creo que es una discusión equivocada y me dispongo a hacer una afirmación de tipo capital: la transición es el ser de España.

Y su correlato: mientras exista España habrá un lugar del que partir, nítido, y otro, completamente desconocido que es el adónde ir. El lugar de partida es el fracaso o al menos la clara insatisfacción por la marcha de las cosas. La dictadura es el lugar de partida canónico. Pero hay otros: el Estado de las Autonomías. O la violencia terrorista. De este último proceso aún no conocemos su desarrollo fundamental: aunque bien pudiera consistir en una eterna transición con mojones de muerte cada tanto. El Estado de las Autonomías, su nitidez constitucional, ha entrado en un confuso proceso de reformas: avanza, transiciona, como dice o dirá un locutor deportivo.
Esos son los puntos de partida. ¿Hacia dónde van? Es imposible decirlo. El principal efecto de la política de la memoria histórica es la impugnación del grado de veracidad de la democracia española. Una democracia manqué. Así, se pretende transicionar a una democracia veraz. Pero la legislación de esa política no tiene el acuerdo general, y hay grupos que exigen más memoria, y sobre todo memoria contante y sonante; por lo que el destino vuelve a ser ambiguo y todo quedará a la espera de una próxima transición. En cuanto a la negociación con los terroristas no parece que la transición, y la transacción, esté llevando a la paz: más bien a una paz vigilada, hoy por un autobús incendiado y acaso mañana por algo peor. Paz misma es una palabra cuestionada y es, desde la raíz, escasamente útil como unidad de destino. Casi es absurdo referirse al debate territorial: nadie puede decir a dónde conduce.

Insisto en que la transición no me parece un momento de este país, sino algo mucho más profundo. Pero a diferencia de los habituales metafísicos yo no creo en el ser transicional de España más que de un modo: como relato, como constructo, de una casta política. La inacabable transición es una invención suya. Ni la mayoría de los ciudadanos pedían la reforma del Estado ni la apertura de las fosas de la Guerra Civil. (Tampoco pedían la negociación con los terroristas, pero al menos esa posibilidad está basada en hechos, y terribles). La política española es, en gran parte, una invención de los políticos. No pueden apartarse del remoto relato español. Lo tienen a mano, es barato, intelectualmente accesible, y les da resultados pasionales. En cuanto invención, la política española es la peor posibilidad de una política.

(Coda: «Los propios historiadores son cada vez más conscientes de que cada una de sus palabras pueden ser utilizadas con fines políticos. 'Cuidado con lo que dices' fue la advertencia de la mujer de un historiador medieval antes de la presentación, en septiembre de 2006, de un libro sobre el siglo XIII». Giles Tremlett, España ante sus fantasmas. Un recorrido por un país en transición.)

Arcadi Espada
El Mundo, 15-12-2006

Una ley que enfrenta a los españoles sin reparar nada

"Algunos dirigentes socialistas, aunque no lo dicen, son conscientes del grave error cometido por Zapatero, que en este asunto ha jugado a aprendiz de brujo. El PSOE no va a sacar ninguna ventaja de un proyecto percibido como revanchista por un sector de la sociedad, que se siente agredido por esta ley. Mejor haría en retirarlo y en tender una mano al PP, que buena falta le va a hacer."

El primer debate parlamentario sobre el proyecto de ley de la Memoria Histórica reprodujo fielmente la polémica suscitada desde su aprobación por el Consejo de Ministros. El PSOE, que se quedó solo, defendió la iniciativa como una reparación de los crímenes e injusticias cometidas durante la Guerra Civil y el franquismo. El PP se opuso al entender que la Transición puso punto y final al reexamen del pasado, mientras que ERC e IU presentaron enmiendas a la totalidad en las que pedían -entre otras exageraciones- la revisión de los juicios del franquismo, extremo no contemplado en la propuesta socialista. CiU y PNV prestaron sus votos al Gobierno para rechazar estas enmiendas, pero advirtiéndole paradójicamente que no respaldaran la ley sino introduce lo esencial de tan radicales exigencias.
El aspecto fundamental y más polémico de este proyecto es el relativo a la reparación individual de los crímenes y las arbitrariedades cometidas en la Guerra Civil por ambos bandos y, más tarde, por el franquismo. El procedimiento que propone el proyecto es por solicitud ante una comisión interministerial, que estudiaría caso por caso. La comisión elevaría una recomendación motivada a un consejo de cinco notables, elegido por el Parlamento, que emitiría un dictamen de validez únicamente moral, en el que establecería -si procede- que esa persona fue fusilada o encarcelada sin pruebas y en base a sus convicciones políticas.

Lo primero que hay que argumentar es que las víctimas del franquismo no necesitan rehabilitación alguna, ya que primero hubo una amnistía, luego se aprobaron las reparaciones económicas y, entre tanto, los historiadores ya han dejado suficientemente claro lo que sucedió en esta triste etapa histórica. Desde este punto de vista, la iniciativa del PSOE es perfectamente inocua y carente de efectos prácticos salvo en un muy reducido número de casos. Por otro lado, resulta muy cuestionable otorgar a esos cinco «hombres justos» la capacidad de revisar decisiones judiciales en nombre de un pretendido y neonato derecho a la memoria.

Fernández de la Vega argumentó ayer que esta ley no va contra nadie y no es sectaria. Tiene un punto de razón en que el Gobierno ha hecho un esfuerzo de moderación, pero la iniciativa está viciada en su propio origen al no haber sido consensuada con el PP. Ésa es la gran diferencia con la ley de Amnistía de 1977 y con otras normas pactadas, referentes al reconocimiento de prestaciones a los soldados de la República, a sus viudas e hijos y a quienes fueron encarcelados por el franquismo, que se hicieron con un amplio consenso en el Parlamento, como muy bien recordó ayer el diputado del PP, Manuel Atencia.

Esta iniciativa no nació porque hubiera una demanda en la sociedad española ni para proporcionar prestaciones a personas que podrían haberlas obtenido por otras vías legales. Surgió como consecuencia de una exigencia de IU y ERC, que ofrecieron apoyo parlamentario a Zapatero a cambio de una ley que revisara el pasado. El resultado ya lo estamos viendo: de momento ha conseguido enfrentar a la sociedad y reabrir viejas heridas, como se puede comprobar en las esquelas que se publican en los periódicos desde hace meses.

Algunos dirigentes socialistas, aunque no lo dicen, son conscientes del grave error cometido por Zapatero, que en este asunto ha jugado a aprendiz de brujo. El PSOE no va a sacar ninguna ventaja de un proyecto percibido como revanchista por un sector de la sociedad, que se siente agredido por esta ley. Mejor haría en retirarlo y en tender una mano al PP, que buena falta le va a hacer.

Editorial de El Mundo, 15-12-2006

El largo y tortuoso Rodríguez

"El hecho que subyace frío y desnudo es el que sigue: desde que Rodríguez acudió al Congreso a comunicar sus planes y a oír de Rajoy que estaba traicionando a los muertos, hasta el día de hoy, la ETA ha salvado la peor situación de su triste historia."

Recuerdan los nacionalistas vascos la capacidad de la ETA para hacerle daño al gobierno y para desestabilizar el país. No encontraremos confirmación más exacta de la denostada tesis (denostada, entre otros, por los confirmadores) que presenta el "proceso" como gradual sometimiento del gobierno –y, con él, del Estado– a los terroristas.

El hecho que subyace frío y desnudo es el que sigue: desde que Rodríguez acudió al Congreso a comunicar sus planes y a oír de Rajoy que estaba traicionando a los muertos, hasta el día de hoy, la ETA ha salvado la peor situación de su triste historia, se ha recuperado a placer, ha puesto al día su organización en efectivos, armas y recursos financieros.

Además, ha recuperado la operatividad de su brazo político –hasta el "proceso" puro muñón gracias a la Ley de Partidos–, ha vuelto a adueñarse de las calles con su terrorismo "de baja intensidad", el de la muchachada, y, por encima de todas las vergüenzas –¿o debería decir "por debajo"?– ha obtenido el reconocimiento moral de los socialistas: para Patxi López tienen razones. Es decir, tienen razón. Sí, en efecto, es nauseabundo: para el PSE tenían y tienen razón sus asesinos.

Por fin, ha logrado la ETA que, basándose en su sola declaración de intenciones –una tregua que los hechos no avalan– los órganos del Estado se ajusten a sus designios, modulen la interpretación, aplicación y ejecución de las leyes. Han puesto a bailar a los tres poderes al son de un chistu hipnótico.

La maraña de sangre coagulada y decorados y mesas suplantadoras de la soberanía ha ocultado el verdadero proceso: un vaciado de legitimidad estatal simultáneo al acopio etarra de argumentos y armas cortas. Los liberales y conservadores del PP lo resumen así: la ETA marca la agenda del gobierno. Los ultraconservadores de la patria vasca lo confirman. Y ni siquiera se dan cuenta.

Con elocuencia decreciente, el presidente sigue aferrado a los dos adjetivos del "proceso": largo y difícil. Puede tratarse de un tributo a Paul McCartney: The Long and Winding Road. Un camino largo y tortuoso, como Rodríguez.

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 15-12-2006

El decreto del Gobierno sobre el castellano abre una crisis en el tripartito


El decreto de enseñanzas mínimas aprobado por el Gobierno, en el que se contempla la ampliación de las horas de castellano en la enseñanza primaria, ha colocado al presidente catalán José Montilla entre la espada y la pared. La resolución ha provocado una crisis en el seno del tripartito, donde ERC e ICV se han mostrado claramente en contra de la misma, pero es que además, obliga al dirigente socialista a demostrar su soberanía respecto al PSOE, pues aceptar ese decreto equivale, según sus socios y CiU, a aceptar una invasión competencial y una vulneración del nuevo Estatuto catalán.

Las declaraciones del consejero de Educación, Ernest Maragall, no han ayudado a mitigar el malestar existente en el tripartito, donde por primera vez afloran en este recién nacida legislatura las discrepancias ideológicas que suscita la cuestión lingüística. Maragall reconoce que está de acuerdo con ampliar las horas de castellano, algo que no ha gustado a los republicanos. Estos prefieren esperar a que se resuelva el dictamen encargado por el propio departamento de Educación para analizar si efectivamente hay vulneración de competencias. Pero, de momento, pedirán explicaciones a Montilla en sede parlamentaria, según anunció el portavoz de ERC, Joan Ridao, quien acusó al Gobierno de actuar con «nocturnidad» en la aprobación de un decreto durante el largo puente de la Constitución. «No hay ningún problema lingüístico en Cataluña. Si hay alguno es el retroceso del catalán», dijo Ridao, quien advirtió de que los independentistas tienen manos libres «para adoptar en Madrid las iniciativas parlamentarias que creamos convenientes».

Por su parte, el portavoz de ICV-EUiA, Jordi Miralles, reconoció que a su grupo «no le gusta» un decreto en el que ve errores de forma y de fondo, aunque los ecosocialistas también esperarán las conclusiones del dictamen encargado por Maragall para actuar en consecuencia.

Mucho más crítica fue CiU, que a través de la diputada Irene Rigau, advirtió de «un intento del PSOE de recuperar un modelo educativo basado en el bilingüismo que va en contra del catalán, que en definitiva es la lengua amenazada». Según los nacionalistas, el decreto supone una «clara invasión competencial» y «un ataque frontal al modelo de educación y de integración» que tenía Cataluña, basado en el consenso político.

Apoyo del PP
Por contra, el PP apoya el contenido del decreto porque «todos sabemos que es necesaria una hora más en castellano», dijo elportavoz parlamentario Francesc Vendrell. A su juicio, «el debate no debe centrarse en cosas etéreas, sino en averiguar si nuestros alumnos saben sufuciente castellano o si existe una escuela de calidad». Tras recordar que el castellano también es lengua oficial en Cataluña, Vendrell advirtió de las «barbaridades» que se pueden llegar a hacer cuando se equipara escuela y país.

ABC
M. J. C. BARCELONA.

Lenguas poderosas, hablantes indefensos


LA CONSTITUCIÓN dispone en el apartado uno de su artículo tercero: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerlo y el derecho a usarlo». Y en el dos, añade lo que sigue: «Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus Estatutos».

El Real Decreto sobre enseñanzas mínimas en la educación primaria recientemente aprobado por el Gobierno establece que los niños deberán estudiar tres horas semanales de lengua y literatura castellana y fija una previsión para evitar que esas tres horas puedan reducirse a dos, que es lo que ha venido sucediendo en la mayor parte de las escuelas catalanas.

Cómo, a partir de lo previsto en materia lingüística por la Constitución, hemos podido llegar a la regulación que prescribe el Real Decreto, es un auténtico misterio. Pues no resulta fácil entender que en una comunidad donde, según datos del Instituto de Estadística de Cataluña para el año 2003, el 53% de los catalanes tienen como lengua materna el castellano, éste se haya visto reducido en las escuelas al papel de una lengua extranjera (como el inglés o el alemán) cuando la realidad es que sigue siendo la lengua de uso habitual de la mitad de la población de Cataluña.

Así las cosas, ni las previsiones de la Constitución, que dispuso con claridad un régimen de cooficialidad entre lengua española y lengua autóctona, ni la realidad sociolingüística de las provincias catalanas, en donde castellano y catalán son los dos idiomas reales de Cataluña en situación de paridad, permiten dar cuenta de una deriva legislativa que, tanto allí, como en el País Vasco o en Galicia, se explica por motivos bien distintos.

Para decirlo sin tapujos: por el empeño nacionalista, al que se han plegado con una falta completa de coherencia y de coraje los partidos no nacionalistas, de convertir la lengua autóctona no en lengua cooficial, que hubiera sido lo constitucional y lo socialmente explicable, sino en lengua única.

El resultado final de ese empecinamiento está hoy bien a la vista: docenas de miles de niños se ven obligados a estudiar, en las comunidades con lengua autóctona, en una lengua que no es la suya, sin que los afectados, acomplejados por la insolencia de los unos y el silencio flojo de los otros, se atrevan a decir ni esta boca es mía. Cuando lo cierto es que no sólo la boca, sino la lengua en la que habla, debería ser la suya, y no la que las autoridades han decidido pensando en los imaginarios derechos de las lenguas y no en los derechos dignos de respeto de todos sus hablantes.

La Voz de Galicia
EL OJO PÚBLICO
Firma: ROBERTO L. BLANCO VALDÉS