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viernes, 18 de septiembre de 2009

Pedro J: Patochadas, mentiras e influencia perversa a favor de Zapatero . Por Enrique de Diego


lunes 27 de julio de 2009

Me ha llenado de satisfacción que Eulogio Paz, padre de Daniel Paz Manjón, asesinado a la edad de 20 años por terroristas islamistas en un vagón de cercanía en la estación de El Pozo, se haga eco de un editorial de ‘A Fondo’ en el que, con toda justicia, califiqué a Pedro Jota como el mayor manipulador del reino.


Quiero reiterar que Pedro Jota se ha convertido en un mentiroso compulsivo, que no ha investigado nada sobre el 11-M y que sólo se ha dedicado a oscurecer lo obvio con auténticas chorradas impropias del panfleto más indigno. En los dos últimos meses se ha dedicado, con portadas basura, y refritos cutres de mentiras ya publicadas varios años antes, a intentar dar la imagen de que sigue investigando, cuando lo único que sucedía es que tenía una demanda en curso. Pedro Jota ha perpetrado el mayor fraude periodístico de la historia, mofándose de sus lectores y situando en el descrédito social a quienes, sin espíritu crítico, le han seguido en sus patochadas. Aunque al lado de la vejación a las víctimas sea una cuestión menor, Pedro Jota no ha hecho otra cosa que servir a Zapatero, haciendo perder el tiempo y situando su influencia en términos de perversión.

Blog E. de Diego

domingo, 13 de septiembre de 2009

El primer editorial de es.Findesemana Por Luis del Pino


Ni su voz ni la mía pueden, por si solas, querido oyente, cambiar las cosas. Pero no hay injusticia que aguante el estruendo combinado de millones de voces.

Muy buenos días. Hoy es sábado 12 de septiembre y están ustedes escuchando esFindesemana, el programa de esRadio para las mañanas de los sábados y los domingos.

Puesto que hoy es la primera edición del programa, quizá sea bueno empezar con una declaración de intenciones.

Permítanme que les aclare de entrada que esFindesemana va a ser un programa fundamentalmente político. Porque yo no creo en el periodismo como simple descripción de la realidad. No creo en el periodismo como simple crónica de lo que acontece. No creo en el periodismo como una mera reseña de todo lo malo que sucede en el mundo.

Yo creo en el periodismo - permítanme la expresión - militante. Creo que el periodista tiene el deber no sólo de describir la realidad, sino de tratar de mejorarla. Creo que el periodista está obligado no sólo a hacer la crónica del ejercicio del poder, sino a denunciar sus abusos. Creo que el periodista no debe limitarse sólo a reseñar las desgracias cotidianas, sino que tiene también que contribuir a evitarlas.

Cuando miro a mi alrededor, lo que percibo es que las libertades están en retroceso, que nuestra Constitución está siendo violentada de manera sistemática, que los derechos individuales son pisoteados de forma cotidiana. Lo que veo es que no existe, hace ya mucho tiempo, ningún tipo de freno contra los abusos del poder. La separación de poderes ha colapsado y quien tenía la obligación de denunciar ese colapso - es decir, la clase periodística - ha ido renunciado poco a poco a su papel de contrapeso del poder.

Y como periodista, creo que mi obligación es contribuir a solucionar los problemas. Y estoy convencido de que, entre todos, podemos cambiar las cosas.

Porque España está llena de buena gente, de todos los colores políticos, que quiere a su país tanto como yo lo quiero. Que está tan preocupada por el presente y por el futuro como yo lo estoy. Que se angustia por la crisis económica, por la crisis institucional, por los ataques a las libertades, tanto como yo me angustio.

Y todavía no hemos perdido la condición de ciudadanos, ni hemos renunciado a nuestra capacidad de crítica. Y somos muchos, muchísimos. En España hay gente buena suficiente como para que quienes nos gobiernan escuchen el mensaje, por muy sordos que estén. Tan sólo hace falta que aunemos nuestras voces. Y espero que este programa ayude a que esas voces se oigan.

En este programa tendrán voz todos aquellos que aspiran a que en España se respeten la democracia y las leyes. Todos aquellos que trabajan día a día porque los derechos individuales recogidos en nuestra Constitución no sean violentados. Todos aquellos que defienden el derecho de los españoles a conocer de todos los asuntos públicos, incluida la verdad del 11-M. Todos aquellos que piensan que es el individuo, y no el estado, el que debe primar para que una sociedad prospere económica y culturalmente.

Quería comenzar este programa aclarando qué es lo que pueden ustedes esperar de él. Déjenme que lo sintetice en una sola frase: éste va a ser un programa de debate político para todos aquellos de ustedes que quieran contribuir a que las cosas cambien. Nada más, pero nada menos.

Ni su voz ni la mía pueden, por si solas, querido oyente, cambiar las cosas. Pero no hay injusticia que aguante el estruendo combinado de millones de voces.

Libertad Digital

jueves, 29 de mayo de 2008

Regreso al futuro. Por Fernando Savater.

Una de las cosas que resulta hoy más inevitablemente anticuada de Mayo 68 -lo estamos constatando en este mes rememorativo- es su lenguaje político. Cuando volvemos a escuchar las jaculatorias marxistas aliñadas con maoísmo y destinadas a explicar la real transformación social que estaba ocurriendo, sentimos la misma incómoda extrañeza que ante las divagaciones teológicas del gran Isaac Newton sobre el tiempo o el espacio como "sensorio de Dios". Hay veces en la historia que la colectividad es capaz de decirlo casi todo pero incapaz de cambiar casi nada; en otras, logra cambiar pero no sabe decir. El 68 padeció en gran medida esa segunda carencia (claro que peor están los "utopistas" que padecen todavía ambas).

Sobran motivos para celebrar la abolición mayoritaria de la esclerotizada jerga del materialismo dialéctico, pero les acompaña un punto de inquietud: porque a partir del paso a la reserva (cuando no directamente al museo de los horrores) de aquella lengua de palo, los proyectos políticos no hablan mejor sino que se han quedado mudos. Funcionan unos pocos estereotipos que todo el mundo conviene en que es mejor no analizar con demasiado ahínco -democracia, derechos humanos, desarrollo, modernización, globalización...-, pero el discurso propiamente político, el que propone formas sociales nuevas racional y razonablemente deseables (que sirve para distinguir a unos partidos de otros) pasa por un trance de apagón y anemia. Aún peor, cuando asoma es de inmediato derogado por la sospecha: se le considera horresco referens nada menos que "ideológico". Y no hay nada que los políticos actuales quieran sacudirse con mayor ahínco que la ideología. Principios, muy bien; atención al cliente, es decir al votante, cuanta haga falta: pero ideología, nunca jamás. Es cosa que mancha: ¡nene, caca!

En Italia acaba de aparecer un librito de menos de 90 páginas que, a contra corriente, expresa nostalgia por la vocación ideológica perdida: La tenaglia (Laterza, 2008). Lo firma Natalino Irti, catedrático de Teoría del Derecho de la Universidad La Sapienza de Roma. La tesis del profesor Irti, expuesta con noble contundencia panfletaria, es que las ideologías -con sus excesos y dogmatismos- eran modelos de filosofía política en acción y con vocación práctica de transformar o al menos orientar la convivencia futura de la sociedad. Su desaparición (su proscripción, diríamos más bien) ha dejado el campo político libre al puro y simple pragmatismo, con su lenguaje del día a día que olvida sin escrúpulo los lazos del hoy con el ayer y sobre todo con el mañana. "El lenguaje político -afirma Irti- se hace él mismopragmático y meramente diario: declaraciones, entrevistas, desmentidos, arrepentimientos, abandonos, regresos. Ninguna dirección, ningún hacia dónde que vincule en el tiempo la voluntad y sea explicado y propuesto a los electores".

Borradas las ideologías, que siempre tenían conciencia histórica, el pragmatismo sólo recuerda del pasado lo que en cada momento conviene y sobre todo no se compromete a diseñar ningún perfil de futuro. Cuando llegue mañana, ya veremos cómo nos las arreglamos... Perdido así su horizonte de proyectos, la política se encuentra atrapada por la tenaza que da título al ensayo de Irti: entre economía y religión, es decir, entre tecnocracia y clerocracia. Sólo la Bolsa y la Iglesia se atreven a brindar certezas incontrovertibles, que abruman con sus exigencias a los gobernantes relativistas mientras se ofrecen como única referencia fundada a los ciudadanos. El triste sino del pragmatismo posmoderno es que ha difuminado la verdad pero no se ha librado de los dogmas...

No hace falta compartir de cabo a rabo la argumentación del profesor Irti para reconocer que apunta de manera provocativa a una cuestión importante y muy real. Ese pragmatismo desarbolado, sin auténtica propuesta razonada de futuro, lo padecemos hoy en España tanto en la gestión del gobierno como en la oposición. Consideremos por ejemplo el actual rifirrafe en el PP: su causa principal es sin duda haber perdido las elecciones o, mejor dicho, no haberlas ganado (¿acaso alguien duda de que una crisis de liderazgo parecida se estaría dando ahora en el PSOE si hubiera sido derrotado Zapatero?), pero lo que aflora también es la ausencia de solidez ideológica. Cuando un partido sin ideología sustancial, meramente pragmático, pierde unos comicios... inmediatamente entra en crisis. Sólo el poder puede remediar el vacío de auténtico proyecto ideológico, pero no se puede estar sin lo uno ni lo otro. De modo que se asume sin más que donde bajan los votos habrá que revisar las ideas porque la idea principal es ganar votos y sólo ésa: de modo que adiós, querida María San Gil. Fuera de eso, el supuesto debate se reduce a querellas nominalistas sobre la voz "liberalismo", que ahora algunos manejan de modo acríticamente positivo tal como otros suelen asestar al contrario la voz "fascismo" de forma negativa no menos acrítica: a todos los efectos, liberal es lo que yo soy, como para los de enfrente fascismo es lo que son los demás, sin mayores explicaciones.

Pero en España, la "tenaza" que aprisiona a los pragmáticos tiene una uña más que la de Irti: el nacionalismo. Y bajo su apretón los socialistas han mostrado y demuestran una inconsistencia preocupante. Proclaman constantemente su respeto a la Constitución y eso está muy bien: pero la Constitución (que desde luego puede y creo que debe modificarse en algunos aspectos) no es un proyecto político, sino el marco a que deben atenerse todos. Dentro de ella caben los excelentes, los regulares y también los peores. Lo cual resulta evidente en ciertos asuntos de importancia para el futuro, como el estatuto educativo y cívico de la lengua castellana. Que existen cada vez más dificultades para cursar estudios en castellano en varias autonomías puede parecer justo y benéfico, como le resulta al profesor Albert Branchadell (vid. Una política lingüística de Estado, EL PAÍS, 16-mayo-08), o mal, como me parece a mí, pero en ningún caso puede simplemente negarse atribuyéndolo a neurosis del PP como hacen los caraduras, algún senador del PSOE... y en cierto modo el propio presidente Zapatero en su respuesta a Rosa Díez en la sesión de investidura. Ya es hora de no limitarse a esconder la cabeza bajo el ala o ponerse grandilocuente sobre el tema, sino que es preciso un proyecto definido (incluso aunque requiera una revisión constitucional) para que no se desbarate uno de los elementos fundamentales de la unidad política del país.

Y lo mismo respecto a la respuesta que cabe dar ante el radicalismo del nacionalismo vasco. Afortunadamente la actitud del Gobierno frente al entorno político del nacionalismo ha variado radicalmente (no dejan de ser graciosos los esfuerzos de los cuentistas progubernamentales, más papistas que Su Santidad, tratando de convencernos aún de que la culpa de lo que se hizo mal en la legislatura pasada la tuvo el obstruccionismo del PP) pero falta quizá explicitar una consideración de conjunto sobre el después de ETA.

Veamos: durante siglos, la Iglesia persiguió a los librepensadores e impuso a sangre y fuego normas y dogmas; esta intransigencia se vio forzada a remitir no cuando todo el mundo se hizo auténticamente católico sino cuando disminuyó el peso social de la religión que pasó a convertirse, de obligación de todos, en devoción privada de unos cuantos. Y la dictadura comunista cesó en muchos países no gracias a que todo el mundo se hiciera buen comunista sino a que la mayoría dejó de serlo.

Pues bien, hay que dejar claro que el final del terrorismo y de la imposición nacionalista debe culminar en menos nacionalismo, no en más y más obligatorio que antes. Sería bueno que en lugar de seguir prometiendo a los nacionalistas más autogobierno y más construcción de nacionalidad, aunque sea dentro de la Constitución, se les empezara a indicar -a ellos y sobre todo al resto de los ciudadanos- esa elemental verdad futura.

El País - Opinión

lunes, 26 de mayo de 2008

El triángulo de los milagros. Por Yauma.

El pasado fin de semana Zapatero celebraba su victoria electoral en Alange, pueblo de Badajoz situado entre Mérida y Almendralejo, orillado por la comarca de Barros, zona de buenos vinos y mejores jamones. Alange tiene en la actualidad 2.033 habitantes y es famoso su balneario de aguas medicinales con alto contenido en radón (Rn), gas noble radiactivo, al que se le atribuyen propiedades curativas de amplio espectro, el balneario fue construido por los romanos en el siglo tercero y en el siglo XIX se recupera su uso. Alange parece predestinado en un futuro no lejano, mientras dure la orgía de poder zapatéril, a ser lugar de peregrinación y santidad laica para los creyentes de la nueva religión que azota España, el zapaterismo.

La base de la predicción anterior contempla un hecho concreto, el abuelo más famoso de España es alangeño de origen, Juan Rodríguez Lozano nació en esa localidad pacense en 1.893, de padre militar, Sebastián Rodríguez, teniente de infantería, muerto en la guerra de Cuba. La primera celebración ha consistido en un gran mitin campestre o romería laica, donde el famoso nieto parece que se lo pasó a lo grande analizando en voz alta las desgracias del PP, y sentando las bases para el proceso de santificación laica de tan venerable alangeño, ya se sabe, el mecanismo eclesiástico comprende los pasos de venerable, beato y, finalmente Santo. El reconocimiento de la santidad legal siempre es posterior a la santidad efectiva que se pone de manifiesto de manera callada pero firme ocurriendo sucesos y fenómenos que las personas que tienen la suerte de poderlos observar no pueden explicarlos sin recurrir a lo sobrenatural.

Después viene el procedimiento legal, confirmación de los hipotéticos milagros, buscando los testigos más honestos y menos influenciables, en este caso concreto personas laicas necesariamente, pues se trata de un santo laico, nada de intervenciones especiales del Espíritu Santo que puedan inspirar las declaraciones correspondientes. En el proceso que nos afecta existe un testamento escrito de la persona a santificar, pocas horas antes de morir fusilado por las fuerzas franquistas. Testamento guía política e inspiración del nieto en toda su acción de gobierno, la memoria del abuelo muerto en la guerra civil motivó sus convicciones políticas y las palabras del testamento marcaron profundamente a ZP y, indirectamente nos están machacando diariamente a multitud de españoles.

No obstante, en estos procesos siempre es necesaria la intervención de un abogado del diablo, y en el estudio de este caso, reconociendo la valentía y el sacrificio del encausado, su muerte, su terrible muerte, fue una muerte como la de tantas otras personas inocentes que murieron asesinadas en ambos bandos, como consecuencia de la barbarie de la guerra. El abogado del diablo apunta que parece ser que el abuelo participó en la represión contra los mineros asturianos, dirigida por el general Franco (archivo militar de Segovia), también que era portador de un cierto pasado masónico en una logia de León (Sierra Mambley) .

Tratándose de quien se trata la santificación laica puede darse por hecha, lo que implica tomar como referencia y lugar de peregrinación anual el pueblo de Alange que junto con el real monasterio de Santa María de Guadalupe su comunidad franciscana, y su Virgen morena ( evidentemente no tan importante como la Moreneta) sumados a Nossa Senhora de Fátima aduoracion mariana del catolicismo, forman un triangulo sagrado cuyos milagros parecen evidentes hasta para las personas más descreídas. El triangulo es causa directa del actual desarrollo extremeño liderado por Alfonso Gallardo, natural de Jerez de los Caballeros hombre hecho a si mismo, empezó de jovencito con un carro y un borrico recogiendo chatarra, estudió en la Universidad de la vida las asignaturas de sobrevivir y prosperar, hoy día seguramente la fortuna más grande de Extremadura. La gente del lugar afirman que sin la ayuda de Ibarra y el milagro triangular no hubiera pasado de ser un chatarrero modesto. En el mitin de Alange Ibarra afirma: “Por cierto , el dueño de la refinería, el dueño de la siderúrgica, acaba de comprar el grupo Zeta catalán, y ha comprado dos siderúrgicas en el País Vasco; éste es el cambio de Extremadura: En los años sesenta y setenta mandábamos emigrantes y ahora compramos siderúrgicas y grupos de comunicación” ¡ Juan Carlos hombre, que te pierdes no ves que te pueden cortar el grifo los catalanes, la envidia es muy mala! .

¡Gracias YAUMA!

viernes, 16 de mayo de 2008

Manifiesto por una Alternativa real a Zapatero


Los abajo firmantes, desvinculados por completo de cualquier formación política y conscientes de que la titularidad de la soberanía nacional reside en el pueblo español, que ha hablado con total claridad en la última convocatoria electoral, creemos necesario manifestar ante la opinión pública y las diversas instituciones de nuestro Estado de Derecho las siguientes consideraciones:

Sostenemos que el pueblo español ha manifestado de un modo nunca visto antes su deseo de dar paso a grandes políticas de estado, su deseo de grandes acuerdos institucionales y su deseo de ver reforzado el papel del Gobierno de España y sus Cámaras de Representantes como garantía de la imprescindible solidaridad interterritorial y sobre todo, de la igualdad real y efectiva de derechos de todos los ciudadanos españoles, con independencia de su lugar de residencia.

Sostenemos que el desarrollo del Estado de la Autonomías recogido en nuestra Constitución ha sido ya rebasado en sus límites naturales, jurídicos y racionales, y este desborde de nuestro marco constitucional se ha convertido en fuente inagotable de enfrentamientos interterritoriales, de una profunda desigualdad de derechos entre los ciudadanos españoles y en una fuerza con un potencial desintegrador de nuestro sistema de libertades fundamentales que no puede tolerarse por más tiempo. De hecho, se ha articulado un nuevo régimen distinto del establecido en la Carta Magna.

Sostenemos que ante esta situación, España necesita como contrapeso una fuerza política mayoritaria que se defina y articule en torno a unos principios muy claros, como son la apuesta clara y decidida por la igualdad de derechos de todos los españoles y la defensa a ultranza de su dignidad y sus libertades fundamentales, la apuesta clara por la defensa de España como nación y su unidad indisoluble así como del marco institucional que le da forma como Estado de Derecho, con el consiguiente refuerzo del Gobierno central en sus competencias exclusivas como única garantía posible de esa defensa.

Sostenemos que un partido que pretenda entrar en el discurso del pluralismo, de la diversidad y del ya agotado modelo de Estado de las Autonomías no será de ningún modo una alternativa real al modelo que representa el actual Gobierno de España, sino un simple comparsa del mismo en un proceso de liquidación del orden constitucional español. Será un partido más integrado en el nuevo régimen establecido, y no un partido que se oponga a él.

Sostenemos igualmente que eso es contrario a lo que han votado más de diez millones de españoles y supone ni más ni menos que un engaño y estafa a esa gran cantidad de ciudadanos que pueden encontrarse en los próximos cuatro años sin representación real en el Congreso de los Diputados. Diez millones de ciudadanos que pueden verse en la situación de quedar representados por una única diputada.

Por todas estas razones, los abajo firmantes consideramos que el próximo Congreso del Partido Popular no va a decidir únicamente sobre cuestiones internas de esa formación, sino que tendrá repercusiones sobre la totalidad de la ciudadanía española, y muy en especial sobre los más de diez millones de votantes que le han otorgado su confianza. Esta constatación nos lleva a declarar, en nombre de la sociedad civil, las siguientes exigencias:

Primera: la pasada legislatura ha asistido a un despertar sin precedentes de la sociedad civil, que se ha movilizado masivamente contra unas políticas de desvertebración del Estado, de creación y consolidación de desigualdades inadmisibles entre ciudadanos y territorios de España, y de procesos de negociación que han atacado la esencia misma de la dignidad de las personas recogida en nuestra Constitución.

Segunda: que ha sido esta movilización masiva de la sociedad civil la que ha arrastrado tras de sí al Partido Popular, a veces contra la voluntad de sus dirigentes, más preocupados en apariencia en mantener sus intereses particulares y sus correspondientes parcelas de poder.

Tercera: que el Partido Popular no puede dar la espalda de ninguna forma a la sociedad civil movilizada en los últimos cuatro años, que ha manifestado con una claridad meridiana lo que espera de ese partido político.

Cuarta: que en consecuencia con lo anterior, el Partido Popular tiene la obligación moral inexcusable ante sus votantes y ante toda España de realizar un proceso de regeneración y renovación interna en el que se defina claramente como el gran partido que España necesita como alternativa real al zapaterismo y en el que se defina con la misma claridad un proyecto global para España.

Quinta: que dicho proceso no puede realizarse desde una imposición dictatorial desde arriba, que no puede realizarse desde los intereses particularistas y cortos de miras de las respectivas baronías territoriales, que no puede realizarse de espaldas a la militancia, y sobre todo y por encima de todo, que no puede realizarse de espaldas a los más de diez millones de votantes que han dado su confianza al Partido Popular.

Finalmente, los abajo firmantes dan a la opinión pública este manifiesto en la convicción de que todo lo antedicho no es una cuestión que afecte en exclusiva al Partido Popular, sino que tiene consecuencias para el conjunto de los españoles, que es el único y verdadero motivo de esta iniciativa.

Alternativa real a Zapatero

viernes, 18 de abril de 2008

Esperanza Aguirre no se resigna.


"Hoy, las posiciones ideológico políticas opuestas en todo el mundo occidental dividen a los ciudadanos entre estatistas y liberales, entre los que creen que el Estado puede juzgar mejor que los individuos sobre sus necesidades, y elegir por ellos, y los que consideramos que cada persona debe elegir libremente, siempre que las necesidades mínimas estén garantizadas."

"No me resigno a que me etiqueten de conservadora cuando ser liberal es justo lo contrario de ser conservador"

"No me resigno a dejar de denunciar el sectarismo del Pacto del Tinell y la actitud profundamente antidemocrática del PSOE cuya política tiene, desde las Elecciones Vascas de 2001, como único objetivo estigmatizar a nuestro Partido y a sus militantes, simpatizantes y votantes."

"No me resigno a que nos arrinconen y nos hagan aparecer como enemigos de los homosexuales, cuando no tenemos ninguna tacha de homofobia en nuestra historia."

"No me resigno a que nos etiqueten de anticatalanes cuando somos el único partido que de verdad defiende a los ciudadanos de Cataluña, y no utiliza las legítimas aspiraciones de fomento de la lengua y la cultura catalanas para buscar el poder."

"No me resigno a que la política internacional de los socialistas haya llevado a España a la tercera división europea. No me resigno a que, con un porcentaje ínfimo de votos, los nacionalistas acaben dictando la política española."

lunes, 7 de abril de 2008

Carne trémula de la derecha acomplejada

El PP de Rajoy es un ente difuso, un espectro abocado al fracaso, no ha habido suficiente honestidad como para decir “hasta aquí hemos llegado, que otro capitán marque el rumbo”.

Egocentrismos. No debería haber más oportunidad para quien no supo aprovechar

Endiosados líderes que se creen con derecho a llevar a un partido a la ruina, sólo por cumplir su vano sueño: habitar en La Moncloa y sus estancias redecorar.

Ni Sorayas ni mandangas. Mientras el no-líder sea el mismo, de nada servirá lavar la cara a un PP que durante años nada hizo por ser una oposición constructiva.

Rajoy tuvo su tiempo, y su escasa sangre horchatada no hirvió en las venas para dar un impulso a su barco, un velero que dejó a merced de las corrientes, sn tomar él el timón. Cobardía mostró, por no enfrentarse a las fuerzas oscuras que gobernaban el PP por él, en su nombre. Apatía, abulia, es lo único que me inspira.

¿Liderazgo? Ninguno. Un líder no se deja llevar, un líder arrastra tras de sí.

Rajoy debe dejar paso a un verdadero líder, a la esperanza o a la gallardía, lástima de años, un rato perdido, pues hay buenos valores en el PP, pero no son Sorayas ni otras zarandajas.

Rajoy se me asemeja ya a a esos seres gafados, por la mano de un destino fatal marcados, que nada hacen por salir de su entierro en vida, sino que por contra se resignan, y de mártires la pose adoptan.

No me inspiran compasión, ni pena, ni tristeza, aquellos que a la ruina llevan a otros por su indulgencia, su blandenguería y ausencia.

Rajoy, tan sólo espero y deseo, que en vuestro próximo congreso, alguien con apostura, una buena patada te de en el trasero.

Fuego Cruzado de Raúl Tristán

miércoles, 2 de abril de 2008

Ser de extrema derecha

Cuando yo era apenas un niño, ser de extrema derecha era ser partidario de un régimen fuerte, en el que nadie se metiera en política por lo que pudiera pasar. Era ir por ahí dando palizas a los que llevaban barba y trenka, o incendiando librerías que vendían libros que no te gustaban. Era defender que los rojos eran diabólicos y los nacionales unos héroes, todos sin excepción. Era defender la necesidad de mano dura con el que hablara o pensara, porque hablar o pensar de más nos llevaría otra vez a una guerra.

En otros países, ser de extrema derecha es ser xenófobo, defender la idea de una nación mítica que debe recuperar el territorio perdido a manos de sus enemigos, promover la censura e impedir la libre expresión de los que piensan diferente.

Hoy, en España, es de extrema derecha, o de derecha extrema, quien dice el PSOE. Y el PSOE dice que es de extrema derecha quien le lleva la contraria. Así que Esperanza Aguirre es la extrema derecha del PP, porque no se calla. Por eso Soraya es dialogante, porque no se le conoce una declaración que haya hecho daño a un solo dirigente del PSOE.

Aunque Esperanza Aguirre haya militado siempre en partidos demócratas, y tuviera ideas liberales allá por los albores de la democracia, cuando los que ahora reparten carnets de extremoderechista eran marxistas, en el PCE o en el PSOE.

Aunque en la Comunidad que gobierna Esperanza no haya CAC que vigile la libertad de expresión, como en otras. Aunque el PP no se niegue a condenar el Holocausto, como hacen los filonazis del BNG. Aunque Esperanza trabaje por la integración de los inmigrantes de la mejor manera posible: facilitando que Madrid sea la región más próspera de España, donde pueden tener más oportunidades.

A pesar de todo, Esperanza sigue siendo de extrema derecha porque así lo ha decretado el PSOE.

Pero lo peor no es que en el PSOE lo repitan una y otra vez. Lo peor es que en el PP asuman el mensaje del “centrismo”, la “moderación” y el “diálogo”. Que crean que unos portavoces de “perfil bajo” les van a garantizar el respeto del PSOE, y que van a volver a participar en grupos de trabajo y comisiones, que van a poder reunirse para renovar el CGPJ y el TC, como si volvieran a ser gente respetable.

Creen que jugando a ser Kapos del gueto y entregando a sus hermanos judíos ellos sobrevivirán y evitarán el estigma. Creen que podrán ser otra vez ciudadanos de primera.

Pobres ilusos.

Esperanza 2012

lunes, 25 de febrero de 2008

Sacacuartos y Liberticidas, ¡NO, GRACIAS!

Boicot al cine español

Por Juan Ramón Rallo

Decía el economista francés Frédéric Bastiat que el Estado era la gran ficción a través de la cual todo el mundo quería vivir a costa de los demás. Si no fuera por la distancia temporal, uno estaría tentado de pensar que Bastiat llegó a tal conclusión observando a los cineastas españoles.


En el libre mercado cada persona es remunerada según su capacidad para servir las necesidades ajenas. Cuanto más diligente sea un individuo en satisfacer a los consumidores mayor será su recompensa y, por consiguiente, sus posibilidades de consumir o invertir. El problema surge cuando un sujeto quiere obtener más riqueza de la que ha creado. Aunque el ser humano sólo conoce un método para ello: apropiarse de lo ajeno, tenemos a nuestra disposición dos nombres distintos para describirlo: robo y subvención.

La diferencia fundamental entre ambos es que la subvención es una apropiación canalizada por el Estado. Es un método mucho más limpio, cómodo y efectivo: en lugar de utilizar la pistola y el pasamontañas, basta tomar unas copas con el ministro de turno para que dé salida a la pertinente partida presupuestaria.

La industria corporativa del cine español, esa amalgama de aburguesados vividores cuyos referentes morales son Ho Chi Min, el Che y otros genocidas varios, hace tiempo que ha optado por chupar del bote de la subvención. Incapaces de hacer películas que agraden a los españoles, se han resignado a vender sus productos caducados a los políticos.

De nuevo, el Estado es utilizado en contra de la mayoría para beneficio de una elite bandolera que se considera moral e intelectualmente superior. Poco les importa que la mayoría de los españoles queramos disfrutar de muchas películas yanquis y que prefiramos guardarnos los seis euros en el bolsillo antes que ver el último bodrio del cine nacional. Su propuesta de Ley del Cine supone una apuesta decidida por atacar, manejar y controlar las decisiones libres de los españoles.

Pretenden encarecer los costes del doblaje y las entradas de cine. Dado que no pueden competir con el cine yanqui, desean destruirlo. No respetan nuestros gustos, son tan intolerantes como sus líderes intelectuales: su único interés es dar rienda suelta a su desatada codicia, enriquecerse a toda costa; a nuestra costa.

De ahí que sea necesario darles donde más les duele: en la cartera. Podrán robarnos el dinero, podrán obligarnos a pagar más por ver las películas que realmente queremos ver, podrán aliarse con los políticos para conseguir por la fuerza lo que no logran con su (escaso) talento, pero de momento no podrán forzarnos a engrosar sus escuálidas cifras de audiencia.

Mi propuesta es simple y llana: un boicot total al cine español mientras no se retire esta propuesta o mientras los participantes en las películas afectadas no retiren su apoyo a tales medidas.

El boicot es uno de los instrumentos pacíficos que las sociedades libres tienen para repeler los comportamientos ajenos que consideran inapropiados. En este caso no se trata ya de una conducta "desagradable", sino de un ataque frontal a nuestra libertad.

El boicot, por tanto, no sería sólo una reacción más que comprensible ante sus maniobras ofensivas, sino un instrumento digno contra su corrupta utilización del poder político. Frente a su cobro coactivo debe estar nuestro rechazo voluntario a sus películas.

Es cierto que muy probablemente ningún cineasta vaya a cambiar su lucrativa postura por el hecho de perder unos pocos espectadores. Pero cometeríamos un gran error si creyéramos que esto supone un fracaso del boicot. No. El boicot triunfará cada vez que un individuo decida no pagar en el cine por ver una película de esta panda, cada vez que dejemos de concederles el más mínimo respeto como artistas –y pasemos a considerarles como lo que son: unos parásitos del sistema político– y cada vez que sus cifras de audiencia pierdan un espectador. Estos hechos en sí mismos ya representarían el triunfo del boicot; nuestro triunfo frente a sus artimañas y exacciones.

Si son incapaces de respetarnos –de aceptar nuestras decisiones y nuestras preferencias–, que no nos pidan que vayamos a ver sus películas. No queremos ser cornudos y apaleados.

Libertad Digital

sábado, 23 de febrero de 2008

El Peor

Articulo escrito por Alfonso Lazo en El Mundo de Andalucía el 22 de febrero de 2008

(Alfonso Lazo Díaz, nacido en Sevilla en 1936, profesor universitario que dio clases de historia a Alfonso Guerra, a Juan Carlos Rodríguez Ibarra y a muchos otros en la época del 68, es un socialista que perteneció al PSP de Tierno Galván. Fue diputado del PSOE en el Congreso (1977-1996), portavoz socialista en materia universitaria y presidente de la comisión del Defensor del Pueblo. Actualmente no ejerce labor política ni docente. Pero sí ha querido denunciar que Zapatero es el peor presidente de la democracia española desde 1977.)


EL PEOR


José Luis Rodríguez Zapatero es el peor gobernante habido en España desde que murió Franco; el único capaz de colocar como objetivo de su política la ruptura entre los españoles: No se trata de una afirmación ociosa. El susurro de ZP reconociendo junto a un periodista áulico que necesita aumentar las tensiones del país y llegar si el preciso al drama, viene a ser el acta notarial que reconoce lo que todos ya sabíamos de manera un poco intuitiva: para mantener el poder , el señor Z, necesita mantener el voto de los radicales, los progres, las mentalidades adolescentes, los iluminados, los castristas, los okupas, los jipis viejos anclados en 1968, gente toda ella abstencionista confesa salvo caso de odios desatados y grave rompimiento social. Explicada queda su confrontación con la Iglesia y con las víctimas del terrorismo. Y explicado queda el guerra civilismo y el cuidadoso diseño de la Media Memoria Histórica. Los españoles vivían reconciliados hasta que desde el poder se reabrieron las viejas heridas de la contienda; una acción maligna destinada a destruir los esfuerzos pacificadores de Adolfo Suárez, y Felipe González. Gran descomponedor, ZP incluso llega a poner en peligro el concepto mismo de Justicia de un Estado de Derecho cuando detiene o pone en libertad, según intereses electorales, a los asesinos de ETA. Personaje tal no merece un solo voto. Que pierda las elecciones pasa a ser un asunto de salud pública.

No es posible aventurar en estos momentos quien ganara el 9 de marzo; pero es seguro que si gana el PSOE ganará por menos escaños que los que ahora disfruta. Una situación, en efecto, dramática, según la terminología acuñada por el presidente, porque el Gobierno va a quedar todavía más indefenso ante los chantajes nacionalistas de catalanes y vascos. Acaba de recordarlo el portavoz de Ezquerra Republicana: “Si Zapatero vuelve a la Moncloa, cobraremos por adelantado nuestro apoyo”. Un cobro en plena crisis económica que ZP activa con sus promesas electorales de tirar la casa por la ventana.

De modo que quizá sean las elecciones más importantes celebradas en España desde el comienzo de la democracia. Felipe González, Suárez, Carrillo, Guerra, Almunia, Aznar, con errores y aciertos fueron políticos maduros y tenían sentido del Estado. Zapatero, no: astuto, sin auctoritas, temido dentro del PSOE, aunque no respetado, ignorante de la Historia de España, es rehén de los nacionalismos hasta el punto de modificar bajo cuerda la Constitución a golpes de concesiones. Como podemos recomponer una situación así.

Cabe primero el voto útil: la marcha del señor Z, únicamente se hace posible caso de ganar Rajoy. Es el sufragio realista: votar al PP como único camino para que Zapatero lo recorra de vuelta a casa; muchos buenos militantes socialistas, horrorizados con la deriva reaccionaria del PSOE en busca de apoyos entre el tribalsimo prehistórico, lo agradecerían silenciosos. No obstante, a los viejos y convencidos socialdemócratas puede resultarles duro escoger de pronto la papeleta con las siglas del PP. Para ellos se abre el voto ideal.

Es el voto al partido contra el que la prensa áulica ha decretados silencio porque muerde los sufragios del PSOE. El partido de Rosa Díaz, de Fernando Sabater, del Álvaro Pombo, de Antonio Muñoz Molina, del historiador Elorza, del escultor Ibarrola. Ningún otro puede ofrecer un friso semejante de intelectuales prestigiosos; nada mas alejado de los mediocres artistas de subvenciones millonarias que cantan las cejas de ZP.

Y queda por último el dignísimo voto en blanco de sobre vacío, tan democrático y tan irritante para los políticos apoltronados. En todo caso, al final, cualquier decisión es buena si termina restando papeletas de las urnas al peor de los candidatos.

Publicado en El Mundo (Edición Andalucía)

jueves, 21 de febrero de 2008

Los "orcofachones"

Me permito acuñar este nombre así, con premio y todo, para definir a esta turba de sectarios porque además de fascistas, que lo son, tienen pinta, y muchos lo consiguen "cum laude", de ser más guarros que los orcos de Tolkien.

Estos sectarios están plenamente identificados pues se integran en diferentes grupúsculos, contactados habitualmente con Jarrai y otras organizaciones etasuneras. Basta teclear en Google "Izquierda Castellana", "Coordinadora Antifascista", etc. para acceder a la falsa ideología de estos descerebrados pues, tras un mínimo análisis, se observa que sólo consiste en un barroco armazón de estética nazi-revolucionaria-punk-okupa, ausente de cualquier atisbo de materia gris en su interior. Son el culmen del refrán "dime de qué presumes y te diré lo que te falta".


Lo más lamentable es la cobardía institucional, tras la que se parapetan aquellos que deberían abanderar la erradicación de los actos de estos orcofachones de los centros de cultura, diálogo y enaltecimiento de la inteligencia y el esfuerzo que deberían ser nuestros centros universitarios. Me refiero a los rectores y decanos, cómplices al permitir que en sus centros se cuelguen delictivas pancartas intimidatorias, cuando no directamente amenazantes contra personas que simplemente van a tratar de ejercer su derecho a la libre opinión.

El tal Carlos Berzosa, rector de la Complutense, miembro, cómo no, de PAZ (Plataforma de Apoyo a Zapatero), sin duda defensor del cordón sanitario en torno al PP, debería al menos aplicar el necesario cordón higiénico alrededor de las actividades de estos grupúsculos de noefascistas, en prevención de un posible contagio de su mugre física e ideológica al resto del estudiantado. Por el contrario, el rector se niega a abrir expediente informativo sobre los hechos, como hiciera, en su momento, la Gestapo ante las denuncias de los judíos por los ataques a sus personas y comercios por parte de las Juventudes Hitlerianas, al principio del la era nazi, cuando aún no habían visto la luz las deportaciones masivas.

Una cosa tengo muy clara María San Gil, Dolors Nadal y Rosa Díez, simplemente acudiendo a dar sus conferencias, consiguieran o no darlas, han hecho más por la libertad de expresión que Carlos Berzosa en toda su vida académica.

Para las tres, y especialmente para mi querida Rosa, toda mi solidaridad.

Juan Espino
Regeneración Democrática

martes, 19 de febrero de 2008

Joaquín Leguina: "Espero que el PSOE no acabe con José Luis Rodríguez Zapatero"

Joaquín Leguina hace gala de una extraordinaria locuacidad en la hora del adiós político. Representa a una generación de socialistas de la que asegura que José Luis Rodríguez Zapatero “ha señalado con el dedo”. Conocida su oposición al Estatuto de Cataluña, tiene claro que hay que reformar la Ley Electoral para acabar con el problema de los nacionalistas.
–Tras esta legislatura dice adiós al Congreso de los Diputados y de alguna manera a su vida política.Aunque ya lo anunció hace tiempo, ¿como se siente ahora, que llega el momento?
-Ganas de marcharme porque estar aquí ya no tiene sentido. En unos días me iré al Instituto Nacional de Estadística. Pero eso no quiere decir que no vaya a volver, no sé si al Congreso... No está el mañana en el ayer escrito, que decía Machado.

-Ahora tendrá más tiempo para su pasión, la literatura.
- Pues sí. Tengo una novela muy avanzada. O cae antes del verano o después, pero este año cae.
-¿Es una novela de trama política?
- No. Es una novela con muchos rasgos autobiográficos, que quiere ser un poco la historia de una generación, que es la mía. Es una mezcla complicada, que por un lado es autobiográfica y por el otro es ficción. La parte sentimental que tiene que tener cualquier novela, si no se iría de las manos, es completamente de ficción y la parte intelectual, ideológica y vital es el resto.
- Parece que se va decepcionado. ¿Cree que José Luis Rodríguez Zapatero le ha señalado con el dedo, a usted a Manuel Marin…?
-¿A mí? No creo. Ha señalado con el dedo a toda una generación por intereses puramente espurios, pero explicables. Es la forma de dejar sin alternativas su propio liderazgo, que es una pretensión de casi todo el mundo y casi todo el mundo fracasa... y espero que él también.
-¿Por qué?
-Porque espero que el PSOE tenga alternativas y que no acabe el PSOE con Zapatero.
-¿El relevo generacional en el PSOE ha sido demasiado brusco?
- Demasiado injusto. Algo hemos hecho mal, pero algunas cosas hemos hecho bien. No sé por qué somos basura.
-Usted y Rosa Díez representan dos maneras dignas de entender la política y de discrepar con el propio partido...
-Rosa Díez ha creado un partido, que a mí me parece una ocurrencia, más que una idea. A mí no se me ocurrirá crear un partido nuevo.
-Pero sí ha acatado la disciplina de partido en contra de sus ideas, como sucedió a la hora de votar sobre el estatuto catalán.
- Por eso no juego a presentarme más, porque que te obliguen a votar cosas en las que estás radicalmente en contra no me gusta.
- El PSOE no despega en las encuestas y la cosas están igualadas. ¿Cuál cree que va a ser el resultado del 9-M?
- Se lo dije una vez a Zapatero en público y él no me desmintió. El gran capital político que tiene en este momento Zapatero es el PP, porque peor que lo hace el PP no se puede hacer. Como se trata de elegir entre dos, más que ganar las elecciones Zapatero, que creo que es lo que va ocurrir, las va a perder el PP.
-¿Se juegan PP y PSOE algo más en las elecciones? Me refiero al liderazgo.
-El perdedor va a tener que coger y hacer las maletas, que no está mal.
-¿A quién beneficia la entrada de los obispos en campaña?
-Le ha metido a Zapatero un millón de votos en el bolsillo. Son unos listos. Es simplemente increíble. ¿No se han dado cuenta en qué país están? ¿No leen las declaraciones de la renta? En un país que se dice católico y es católico, la gente prefiere que se lo gaste el Estado a que se lo gaste la Iglesia Católica. ¿Cuántos ponen la cruz? Visto lo visto, si son personas inteligentes, lo mejor es que cuando hablen de política es que miren para otro lado porque lo único que hacen es excitar a aquellos que se niegan a poner la cruz a ir a votar al contrario de lo que ellos digan.
- Por tanto, cree que sirve para movilizar más al electorado de izquierdas...
- Esto moviliza más el voto de izquierdas, el voto al PSOE, que todos los mítines que se van a hacer durante la campaña electoral. Así de claro. Desde un punto de vista neutral y de espectador es de risa.
-¿En caso de victoria del PSOE sería bueno volver a tener de compañeros de viaje a los partidos nacionalistas?
- No. Evidentemente, no. El gran problema político que existe en España se llama así: los nacionalistas. Parecería lógico, si todo el mundo está de acuerdo con que es un problema político creciente, porque no hay más que oír las declaraciones cada vez más subidas de todo de los Ibarretxe, de los Carod o del propio Artur Mas, que es un magnífico vendedor de corbatas de El Corte Inglés, como todo el mundo sabe, ponerse las pilas y decir: ‘Queridos amigos, hasta aquí hemos llegado’. Este juguete que habéis tenido, como niños malos que sois os lo vamos a quitar. ¿Y cuál es el juguete? La Ley Electoral.
-¿Por qué no se afronta la reforma de la Ley Electoral?
- Porque no se quiere y se tiene miedo. Para los aparatos de los partidos cualquier reforma del sistema proporcional corregido actual a un sistema mayoritario, que dejaría fuera de juego a toda esta barandalla, no se quiere. En un sistema abierto, mayoritario, temen que les pase lo que a Tony Blair en Londres. Dijo a ‘este chico que hay ahí y que quiere ser alcalde, que me lo quiten’. Y ese chico que le quitaron de la candidatura del Partido Laborista se presentó por libre y les ganó. Es el actual alcalde de Londres. Al día siguiente tuvo que llamarle Blair por teléfono para decirle ‘me he equivocado, vuelve al partido’. Los aparatos de los partidos en España son una de las mayores perversiones que se han creado.
-Y la reforma es necesaria...
Han secuestrado el sistema electoral, te ponen una escoba en la lista y la tienes que votar. Eso es lo que está pasando. El cambio para el crédito de los partidos y para acabar con la broma de los nacionalistas es bastante fácil de hacer. Si se pusieran de acuerdo en el objetivo básico de que hasta aquí ha llegado la broma lo otro vendría luego.
-En una legislatura tan crispada como esta no ha habido acercamiento en los grandes temas de Estado...
-He estado en una comisión que suele tratar temas de Estado, soy el presidente de la Comisión de Defensa, y aquí las leyes que se han sacado han sido por unanimidad. Por tanto, no es imposible. Y para crispación la del 93...
-Calificó de ‘ocurrencia’ que Zapatero hablara de ‘España plural’. ¿Falta sentido de Estado?
-Eso de la España plural es una estupidez. Claro que España es plural, lo que hay que exigir es que el País Vasco y Cataluña sean plurales. Que no se persiga a la gente simplemente porque hable o escriba en español. ¿Cómo se puede permitir que estos tipos vayan a Francfurt a presentar la literatura catalana y prohíban a los escritores catalanes de toda la vida simplemente por escribir en español?
-Tal vez uno de los errores de los últimos años han sido las continuas reformas de las leyes de Educación, no?
-Yo recuerdo bien cómo hizo la reforma educativa el PP. La penúltima la hizo con nocturnidad y alevosía, sin unanimidades ni consensos, haciéndonos votar a las tres de la mañana. Un escándalo la señora Pilar del Castillo. Y luego viene el otro y el bandazo. Los alumnos y los chavales no pueden estar a bandazos. Tiene que haber una Ley de Educación que dure al menos veinte años.
-¿El voto se decidirá más por la situación económica actual o por la ideología?
-Los datos económicos forman parte de la realidad social de forma relevante, pero si miramos atrás con objetividad, estos años han sido bastante buenos. En tres meses no va a cambiar la gente tan radicalmente. Cuando hay una crisis de verdad sí que influye, pero así a corto plazo, no lo creo. Las ofertas electorales, más que sobre puntos económicos, son fiscales... y dan risa.
-¿Un presidente de un gobierno puede negociar con ETA sin el consenso de todos los partidos?
-No es un tema en el que Zapatero se encuentre incómodo porque su argumento es muy poderoso: ‘Todos lo han intentado y todos han fracasado; yo también’. No creo que le quite un solo voto, porque todos los que se meten con él y le maldicen por esto son gente que jamás le iba a votar. No entiendo bien por qué el PP se mete en ese jaleo.
–¿El Gallardonazo ha dañado el crédito de las instituciones madrileños?
- No me atrevería a decir tanto, pero no le ha hecho ningún favor ni al PP ni a la política.
-¿En qué ha cambiado la Comunidad de Madrid desde que abandonó su presidencia en 1995?
-He sido presidente en el Jurásico... Desde el punto de vista institucional han cambiado competencias y luego la sociedad ha cambiado, en general para bien. Díría que todo ha cambiado para bien menos en una cosa: el tipo de urbanismo que ha hecho la derecha.
-¿Por ejemplo?
- Me refiero al tipo de urbanismo como el de los Planes de Actuación Urbanística, un desastre. Como el de las Torres del Real Madrid, para mi gusto; como el la carretera de La Coruña, con miles de adosados, que me parecen estéticamente deplorable.
-¿Y en el Corredor?
- Se ha destrozado menos, quizá porque era un sitio muy degradado antes de la democracia. Era un territorio industrializado a todo correr, que cuando llega la democracia entra en crisis desde el punto de vista industrial. Pero como ejemplo de mal urbanismo pondría otro.
-¿Los madrileños se sienten más identificados con su Comunidad o desconocen , por ejemplo el trabajo de la Asamblea de Madrid?
- A veces es bueno... Los madrileños saben qué es la Comunidad de Madrid. Si salen a la calle, desde la enseñanza de los niños, la universidad, la Sanidad, el agua,... toda la vida cotidiana depende de la Comunidad. Los malos ratos que pasamos en los inicios pasaron a la historia.
-¿Sería bueno retomar el debate de las circunscripciones que quedó paralizado en la anterior legislatura y que necesita consenso de los partidos?
-No estoy de acuerdo. Las cosas hay que cambiarlas cuando algo no funcionan bien. ¿Qué es lo que no funciona? Que me lo expliquen.
-Algunos dicen que se sentirían mejor representados por zonas...
-Pero si aquí no somos nacionalistas, somos racionalistas. Si yo vivo en la Puebla de la Sierra, por qué no me voy a sentir representado por un diputado porque haya nacido en Navalcarnero. A esas zonas les va de cine con la Comunidad de Madrid. Siendo un sistema proporcional no ha surgido el gran problema que es la dispersión de voto.
-¿Tras el batacazo del PSM en Madrid el 27-M y con el desembarco de Tomás Gómez llega la hora de apostar en firme?
-Lo veo difícil y con un virus interno brutal en la antigua FSM. Tomás Gómez salió casi con el 90% de los votos, arrasando en las urnas internas. Han pasado seis meses y ya le están montando el lío, ya le están preparando la cama. No hay derecho.
-¿Quién lo está haciendo?
-Los anteriores, Simancas y compañía. Tienen un argumento básico: no se van a ir. Y no se van a ir porque no tienen adonde irse. Me temo que le van a hacer la cama y es una locura.
- ¿Confía en Tomás Gómez? ¿Y en el nuevo socialismo?
-Bueno, mejor el antiguo socialismo, que ganaba elecciones... Tomás Gómez es un hombre valioso, tiene un buen equipo.
-Además le dijo a Gómez que sería bueno que fuera diputado...
-Sí, se lo dije. Y le dije más: ‘Tienes que ir de diputado y si gana Zapatero que te haga ministro de Fomento, que mejor que lo están haciendo ahora seguro que lo haces’. No quiso, entre otras razones, porque no quiere dejar su Alcaldía de Parla. Me parece razonable porque ha tenido éxitos muy notables y la gente le quiere mucho. Y en política es muy importante.

J.L. Enríquez
Diario de Alcalá

sábado, 16 de febrero de 2008

El piso de Bermejo

Medio país ataca al ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, por haberse gastado en adecentar el piso oficial donde reside 250.000 euros, 41,6 millones de las desaparecidas pesetas, dos meses antes de que quizás tenga que abandonarlo.
Los medios informativos no gubernamentales resaltan que antes vivió allí la exministra de la Vivienda, María Antonia Trujillo, que acaba de declararse irritadísima porque para justificar el gasto Justicia alega que había dejado la casa en muy mal estado, algo así como convertida en una porqueriza.
Hay que ser ecuánimes: primero, tenemos que recordar que, como dice Rodríguez Z, el país dispone de un superávit que debe invertirse en obras públicas, especialmente ahora que hay parón en la construcción. Además, cuando Bermejo cese en su función no va a llevarse consigo el inmueble.
Por tanto, es incluso patriótico que un ministro genere trabajo y mejore una propiedad pública. En su debida proporción, es como si hubiera construido una calle, incluso un trocito de AVE.
Luego está lo que podríamos considerar su dignidad. Bermejo es un caballero de cierta solvencia. Siempre siempre ha vivido con holgura: en tiempos de Franco su padre era el próspero alcalde de Arenas de San Pedro, en Ávila, y Secretario del Movimiento. Y como desde niño estuvo confortablemente instalado no va a hacer ahora votos de pobreza.
Tampoco tiene por qué conformarse, como María Antonia Trujillo, con soluciones habitacionales de 30 metros cuadrados, o con algún lugar para mileuristas con zapatillas “Keli-Finder”.
Si Trujillo muestra resentimiento contra Bermejo, quizás porque no gozó de niña del bienestar que tuvo él, reconoce que no está a la altura del gobierno progresista y zapaterista al que perteneció, en el que muchos de sus miembros tienen orígenes familiares similares al del ministro de Justicia.

Crónicas Bárbaras

sábado, 19 de enero de 2008

El mangoneo sociata al descubierto



“Si me engañas una vez, tuya es la culpa. Si me engañas dos, la culpa es mía”. Así definía el filósofo Anaxágoras a la gente de la calaña de Zapatero, su ViceVogue y el ahora ministro de Interior, entre otros individuos que han estado mintiéndonos con el mayor de los descaros, mientras aprovechaban esa bajeza política para atacar a la única oposición que denunciaba la afrenta: el PP. Los demás partidos, permanecieron en actitud cómplice, de silencioso asentimiento del hecho más inmoral en política: el engaño a los ciudadanos.

Está claro que los socialistas zapaterinos y su caterva de activistas y agitadores son gente falsaria dispuesta a engañar a España entera, las veces que haga falta, con tal de disimular una política tan torpe como cargada de deslealtad, porque no nos olvidemos que les guía un único propósito: seguir en el poder y manejar el BOE, que es la forma que tienen muchos de ellos para seguir comiendo a diario, a dos carrillos, y que entre los demás les paguemos los altos sueldos y subvenciones. ¿Dónde irán los Pepiños y los Montillas el día que el voto popular les expulse de las poltronas? ¿Dónde el propio ZP, que se cuidó en su primer año de asegurarse dos pensiones de lujo como ex presidente y como futuro miembro nato del Consejo del Reino?

Batiburrillo - Red Liberal

miércoles, 16 de enero de 2008

Pizarro, un español

Tiene electorado propio. No vivió más que para él durante el larguo pulso con los «catalanes». Les mantenía informados al segundo, les convocaba, les reunía. Daba mítines empresariales. Los ciudadanos accionistas. Fue la suya una batalla que deberá figurar en los libros si es que lo bursátil pretende tener algo que ver con la literatura. Épica, por cierto. Los comportamientos de Pizarro tenían que ver con un nuevo tipo de epopeya y sus huestes con un ejército tan real como invisible. Pizarro y la lucha por Endesa pertenecen ya a la mítica de los tiempos electrónicos. Por eso los «catalanes» no fueron capaces de entenderle. Por el apellido le consideraban un conquistador. Por su forma de resistir, un numantino. Perteneciente a una raza de seres en extinción si no ya desaparecida.

Porque todo comenzó cuando los señores de la Caixa pensaron que Pizarro tenía la pasta que todos los altos ejecutivos. El único problema era conocer su precio. La sorpresa llegó cuando les colgó el teléfono. Pizarro era alguien que no quería saber cuál era su precio. Los señores del Gas Natural y de la Caixa pensaron que estaban ante un caso raro. Un español. No sabían que quedaban algunos: austeros, realistas, parcos, sobrios, desinteresados. ¿Qué hacer? Un asesor del PSC que había hecho filología les recomendó la lectura de «Los españoles en la historia y en la literatura», de Menéndez Pidal, pero eso les desanimó más. Se encontraban con alguien que respondía a unos clichés viejísimos y sobre cuya ascendencia había una gran polémica. ¿Podían advertirse en Pizarro rasgos propios de los godos, o pertenecía ya a las nuevas levas de las gentes que habían incorporado maneras de ser provenzales y en cierto modo catalanas? Los ejecutivos que habían puesto sus ojos sobre el pastel Endesa terminaron por tirar la toalla. Estaban ante alguien que ahora comienza a comprender. Al decidirse por la política comienzan a entender que para Pizarro la Bolsa y la vida tienen que ver con algo tan indiscutible como es la Nación, o sea, España, y que él sigue perteneciendo a un género en extinción pero no extinguido. O sea, los españoles.

CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS
ABC, 16-01-2008

domingo, 13 de enero de 2008

ZP merece una orden de alejamiento


En la presentación de las candidaturas del PSOE efectuada ayer, entre abundantes críticas al PP, Zapatero reclamó una mayoría amplia para reforzar la convivencia y la confianza. La pregunta surge de inmediato: ¿Convivencia con quién o entre quiénes? Si Rodríguez, aun sin citarlo expresamente en su frase, ataca de este modo a una formación tan importante como es el PP: “Cuando un partido o un Gobierno alimenta el miedo y alimenta la debilidad de los ciudadanos no es para protegernos, sino para que le entreguemos el poder, el control de las cosas de todos", pocas dudas caben acerca de que busca algo distinto a la convivencia con el partido que representa a casi media España, del que además aseguró —en un nuevo piropo “convivencial”— que los populares formulan “promesas impúdicas”; eso sí, sin atreverse a citar alguna de ellas. De lo que se deduce que no es posible, incluso en alguien tan farsante y poco juicioso como Rodríguez, que alguien pretenda ir por la vida invitando a un “¡quiéreme mientras te pego!”. Y además se le acepte, claro. Luego aquí nos hallamos ante un auténtico maltratador político y lo natural sería solicitarle al juez —voto popular— una orden de alejamiento.

Especulemos sobre el asunto. Una de dos: O en realidad ZP desea convivir con la gente de Rajoy y no puede eludir la embestida visceral contra lo que la izquierda llama “derechona”, especialmente ante sus adictos, no vaya a ser que se le advierta un rasgo mínimo de debilidad —otros dirían decencia— y ponga su cargo en peligro, algo que entraría en la lógica de un socialismo tan rancio y desleal como el que se practica en España, cuyos capitostes del partido permanecen siempre afilándose las uñas, o nos habla de reforzar la convivencia pero lo cierto es que se refiere a sus actuales socios: comunistas y separatistas. Y en este último caso, lo que no sería posible es la convivencia entre los españoles, cada vez más posicionados en dos bandos irreconciliables como consecuencia de una asociación de ambiciones inconfesables entre el PSOE zapaterino, al que solamente le importa el poder “como sea”, y unos partidos garrapatas a los que en modo alguno les interesa España.

En cuanto al refuerzo de la confianza que Rodríguez cita en la misma frase —sólo es posible reforzar lo que ya existe— y en la que, tiene guasa, basa esa solicitud para una mayoría amplia en las urnas, lo más suave que se me ocurre ahora es recordar lo dicho por el ensayista Samuel Jhonson: “Nuestro ánimo se inclina a confiar en los que no conocemos. Por una simple razón: todavía no nos han engañado”. Ahora bien, ¿puede alguien decir, de entre los que han tenido trato con él, que Zapatero no le haya engañado? ¿Le preguntamos a Rajoy, tras sus visitas a la Moncloa para tratar asuntos de terrorismo? ¿O a Ibarretxe, además por otros temas? ¿Hacemos otro tanto con el nacionalista Mas, echado al monte del separatismo como consecuencia del afrentoso engaño sufrido a manos de ZP? ¿Indagamos entre los presidentes de algunas comunidades autónomas no socialistas? Por ejemplo Madrid, Valencia o Murcia, dejadas de la mano por el gran convividor. ¿Hablamos de los padres y educadores, que a pesar de sus cuatro millones de firmas fueron defraudados mediante la imposición de esa ley anti convivencia que supone la EpC?

Y así podría seguir indefinidamente, citando una larga serie de personas e instituciones engañadas por el confianzudo Rodríguez a lo largo de cuatro años de mentiras y arbitrariedades, de falsedades y apaños tapados ilegalmente y a fuerza de propaganda con el dinero de todos. De deslealtades a la Nación española. Pero que conste que la moneda del engaño de ZP, destinada al común de los ciudadanos y a los que les ha adjudicado pura calderilla, posee un reverso de oro: La evidente fidelidad mantenida con sus partidarios más acérrimos, hacia los que en todo momento ha destinado obsequios y regalías que debemos pagar a escote entre todos los españolitos. Unas regalías en las que, incluso, no existe control apropiado de las cuentas. ¿No, SGAE? ¿No, “artistas e intelectuales”? ¿No, Sexta? ¿No,…?

Es más, si a alguno le pareciese poco todo lo anterior, que de por sí basta con creces para desenmascarar a quien solicita nuevos votos para reforzar la convivencia y la confianza, cuando en realidad pide la mayoría amplia para seguir pura y llanamente en el poder, qué podrían decir al respecto incluso los propios etarras. ¿Es que no los ha engañado también? ¿Es que no ha utilizado las negociaciones con ellos como una repugnante arma de propaganda electoral? Así es, sin duda, tal y como los de la capucha se lamentan iracundos día sí y día también. Y no me duelo de ello, ni mucho menos, bien merecido lo tienen esos asesinos incurables, simplemente lo cito para que se advierta que ni armados hasta los dientes, con una Parabellun en una mano y una bomba lapa en la otra, es posible escaparse de los engaños de Rodríguez. De hecho, su petición de votos para reforzar la confianza no anda muy lejos, metafóricamente hablando, de ese atraco perpetrado por la ETA en el que sustrajo 300 pistolas para a su vez reforzarse y seguir delinquiendo. Sí, esa sería la frase resumen: ZP pide votos para seguir atentando contra… digamos el sentido común.

Batiburrillo - Red Liberal

lunes, 31 de diciembre de 2007

Pepiño, la checa y la Iglesia

Pepiño Blanco, portavoz de los herederos voluntarios y voluntariosos (nadie les obligaba a ello) de la checa -- véase su "memoria histórica"-- y de la sádica persecución religiosa practicada por los suyos, por la que nunca ha expresado el más mínimo pesar (como tampoco por sus gigantescos expolios), dice ahora, con "esa constante e irritante mentira de los rojos" (Marañón) que la concentración en defensa de la familia fue "un acto del PP presidido por los cardenales".

Él sabe bien que el PP, cuando estuvo en el poder, nunca se preocupó por la familia y que, en la oposición, abunda en las ideas y medidas del propio PSOE, orientadas precisamente a socavarla. No se contenta con eso nuestro glorificador de chequistas, pues con el mismo talante con que los herederos de las checas vienen exigiendo a la Iglesia que pida perdón a sus masacradores, quiere asustar ahora a los obispos para que rectifiquen por haber afirmado que los derechos humanos sufren una involución bajo el gobierno de los autoproclamados "rojos", enterradores de Montesquieu y sucesores del totalitario Frente Popular.

La intimidación va en la línea de las denuncias mafiosas a Alcaraz, a Jiménez Losantos, a César Vidal o a mí por decir, precisamente, la verdad: que este gobierno se identifica con los terroristas y acosa a las víctimas, que corroe la independencia judicial, desvirtúa la Constitución, socava la familia, promueve el separatismo y llena el país de corrupción. La democracia permite, ciertamente, la expresión del embuste, y los embaucadores políticos, siempre gritando, siempre intimidando, han llenado el país de su basura. Pero una cosa es el derecho a la mentira, inevitable dada la naturaleza humana, y que no deja de convertirse en camino a la difícil verdad si encuentra la crítica y la aclaración correspondientes; y otra cosa muy distinta que lo único que permita la democracia sea precisamente la mentira, como quieren los cada día más radicalizados pepiños, los balcanizadores del país, los herederos de la checa y sus "creadores" a sueldo, pagados con el dinero de todos. Esa gente ha tenido muchos años de predominio en la plaza pública y aspira a convertir en absoluto ese predominio. Si lo consintiéramos con nuestra pasividad, con nuestro silencio, nos convertiríamos en sus cómplices.

Pío Moa en su Blog
Libertad Digital, 31-12-2007

domingo, 30 de diciembre de 2007

MANIFIESTO POR LA VERDAD HISTÓRICA

Diversos políticos y partidos propugnan una determinada visión de nuestro pasado mediante la llamada Ley de Memoria Histórica. Este acto, por sí mismo, constituye un ataque a las libertades públicas y la cultura.

De modo implícito, pero inequívoco, la ley atribuye carácter democrático al Frente Popular. Hoy está plenamente documentado lo contrario. Dicho Frente se compuso, de hecho o de derecho, de agrupaciones marxistas radicales, stalinistas, anarquistas, racistas sabinianas, golpistas republicanas y nacionalistas catalanas, todas ellas ajenas a cualquier programa de libertad.

También está acreditado suficientemente que, ya antes de constituirse en Frente, los citados partidos organizaron o colaboraron en el asalto a la república en octubre de 1934, con propósito textual de guerra civil, fracasando tras causar 1.400 muertos en 26 provincias; y que, tras las anómalas elecciones de febrero de 1936, demolieron la legalidad, la separación de poderes y el derecho a la propiedad y a la vida, proceso revolucionario culminado en el intento de asesinar a líderes de la oposición, cumplido en uno de ellos. Esa destrucción de los elementos democráticos de la legalidad republicana hundió las bases de la convivencia nacional y causó la guerra y las conocidas atrocidades en los dos bandos y entre las propias izquierdas.

La Ley de Memoria Histórica alcanza extremos de perversión ética y legal al igualar como “víctimas de la dictadura”, a inocentes, cuyo paradigma podría ser Besteiro, y a asesinos y ladrones de las checas, cuyo modelo sería García Atadell. Así, la ley denigra a los inocentes y pretende que la sociedad recuerde y venere como mártires de la libertad a muchos de los peores criminales que ensombrecen nuestra historia. También erige en campeones de la libertad a las Brigadas Internacionales orientadas por Stalin, a los comunistas que en los años 40 intentaron reavivar la guerra civil o a los etarras que emprendieron en 1968 su carrera de asesinatos. ¿Cabe concebir mayor agravio a la moral, la memoria y la dignidad de nuestra democracia?

La falsificación del pasado corrompe y envenena el presente. Nos hallamos ante una clara adulteración de nuestra historia agravada por la pretensión de imponerla por ley, un abuso de poder acaso compatible con aquel Frente Popular, pero no con una democracia moderna. La sociedad no puede aceptarlo sin envilecerse: los pueblos que olvidan su historia se condenan a repetir lo peor de ella. Que el silencio no nos condene.

Pío Moa (historiador), César Alonso de los Ríos (ensayista), Federico Jiménez Losantos (ensayista y periodista), José María Marco (historiador), Adolfo Prego (magistrado del Tribunal Supremo), Milagrosa Romero Samper (historiadora), Pedro Schwartz (catedrático Universidad), José Luis Orella (historiador), Ricardo de la Cierva (historiador), Jesús Palacios (historiador), Juan Carlos Girauta (ensayista), Sebastián Urbina (profesor de Filosofía del Derecho), César Vidal (historiador), Eugenio Togores (historiador), José Vilas Nogueira (catedrático Universidad y escritor), y 7.640 firmas más.

Libertad Digital - Bitácora - 30/12/2007