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domingo, 7 de noviembre de 2010

Desayunar con té. Por Germán Yanke

El duro golpe recibido por los demócratas en las elecciones tiene paradójicas interpretaciones caseras.

El duro golpe recibido por los demócratas en las elecciones tiene paradójicas interpretaciones caseras. Para unos, la «paliza» que reconoció Obama parece recibida por Zapatero al que sorprendentemente se identifica con el americano haciéndole un honor poco justificado. Otros pretenden identificar el Tea Party, presentado como quintaesencia de la extrema derecha, con el PP para caricaturizarlo negativamente. Y hay quienes echan de menos un movimiento similar en la estela de los que piden al PP que haga «algo más».

El Tea Party, manifestación de un populismo que surge en EE.UU. periódicamente, tanto a la derecha como a la izquierda, tampoco debería ser el modelo para dar fuerza razonable a la alternativa de la derecha en España. Algunos populares insisten en que el mensaje del Tea Party es válido aquí: menos impuestos, menos Gobierno, más patriotismo. Si sólo fuese eso no se habría dado la convulsión que ha supuesto en el Partido Republicano. Los dos primeros objetivos están imbricados con una posición radical contra el Gobierno federal, que ahora no es de los suyos. Pallin es el ejemplo paradigmático de defenderlos para Washington y vulnerarnos en Alaska, donde fue una gobernadora promotora de un intervencionismo escandaloso. Aquí se da una lamentable incoherencia entre la posición ante la Administración central y ante las autonómicas cuyo poder se detenta. El patriotismo se basa en el Tea Party en la concepción de que sólo sus particulares valores lo encarnan, hasta el punto de convertir a quienes no los aceptan, no en discrepantes, sino en enemigos. De ellos y de la patria. La acción política implicaría el empeño por «liberar» al pueblo de los conflictos entre valores irreconciliables, cuya aceptación está en la base del respeto a las opciones plurales, imponiendo los propios. Espero que, cuando Rajoy dice que en el PP no hay Tea Party, no se refiera sólo a una suerte de partido dentro del partido, sino a que no se quiere imponer una utopía peligrosa para la sociedad liberal. Desayunar con té, decía Berkeley, es como interpretar a Stravinsky con la armónica.


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ABC - Opinión

viernes, 5 de noviembre de 2010

La hora del Tea Party. Por César Alonso de los Ríos

Hasta hace bien poco se llegó a calificar como fascistas a los neoconservadores americanos y españoles.

¿Puede hablarse de un Tea Party en España? El editorialista de una emisora respondía ayer que sí mientras los colaboradores del programa defendían lo contrario. En otro medio un comentarista cultural escribía que un posible Tea Party español nunca tendría el signo puritano del movimiento norteamericano. Según él, el derechismo en España es compatible con la desvergüenza de Sánchez Dragó, la bravuconería de Pérez Reverte y la rijosidad del alcalde de Valladolid. Ayer, en ABC, Ignacio Camacho advertía con razón que la imputación de un informal Tea Party a un sector del PP era una operación del progresismo destinada a confundir derecha e involucionismo. En este sentido hasta hace bien poco se llegó a calificar como fascistas a los neoconservadores americanos y españoles. Tal hizo Pepín Vidal Beneyto cuya muerte tampoco iba a reducir el caos de nuestra vida cultural.

Pero ¿por qué esta obsesión con comparar el Partido Republicano y la derecha española si pertenecen a modelos tan distintos? Antes de nada habría que eliminar de este debate aquellas derechas que tienen como meta convertir en Estados las regiones a las que pertenecen. Los condenables nacionalismos que acaba de recordar Vargas Llosa. Pero, sobre todo, porque mal se puede considerar Tea Party a una corriente que no tiene aparato propio. Lo que sí viene a demostrar este debate es la conciencia general de que es tal la gravedad de las contradicciones del PP (ideológicas, morales, culturales, económicas …) que tan sólo resulta soportable por las esperanzas del poder. ¿Qué tienen que ver, los liberales de Lasalle con los de Jiménez Losantos, los principios económicos de Recarte con los de Montoro o el estilo de Aguirre con el de Gallardón? Pero en el caso de que Rajoy llegue a la Moncloa es difícil pensar que no quieran tomar el té en estupenda armonía todos juntos o por partes.


ABC - Opinión

Elecciones. USA, amor y odio. Por Cristina Losada

El mismo pueblo que era un portento de progresismo y modernidad cuando eligió al primer presidente afroamericano, se ha transformado ahora en un hatajo de fanáticos ultraconservadores sin remedio.

España es un país cuya opinión pública –y casi toda la publicada– muestra, tradicionalmente, un rotundo sesgo anti-americano. Sin embargo, ¡ay!, no cesa de mirar hacia los Estados Unidos, sea con secreta admiración o, las más de las veces, con notorio espanto. Tal vez son ambas actitudes las dos caras de una misma moneda, como sugiere Revel en La obsesión antiamericana. Europa, en general, padece ese trastorno de amor-odio en su relación con la principal democracia y ya única gran potencia del mundo. Tras el odio a Bush, llegó el enamoramiento con Obama. Ahí tuvimos el intento socialista de "obamizar" a Zapatero, incluso –o sobre todo– en la minucia personal: dos hijas, igual signo del zodíaco, la afición al baloncesto y, cómo no, el "progresismo", padre de todas las batallas planetarias. Y a idéntica tentación cedió el PP, que se apresuró a colocar en su firmamento al nuevo astro. Todo ello, cuando su estrella estaba en alza. Aún no había pisado el Despacho Oval y era el líder mejor valorado del orbe.

Dos años después, aquel salvador de la humanidad ha recibido un guantazo histórico en las urnas y sus veneradores españoles no saben cómo explicarlo. No saben cómo explicarlo sin desenterrar, de nuevo, el antiamericanismo que, por un tiempo, sepultaron bajo la ilusión de que Obama, en el fondo, era tan antiamericano como ellos. Y no es que hayan renunciado a esa fantasía, sino que vuelven al estereotipo de siempre. Así, concluimos al escucharles, el mismo pueblo que era un portento de progresismo y modernidad cuando eligió al primer presidente afroamericano, se ha transformado ahora en un hatajo de fanáticos ultraconservadores sin remedio. No hay manera de entender cómo ha ocurrido tamaña mutación en un período tan breve, pero, ante todo, no pidamos consistencia a quienes abordan la realidad desde pulsiones ideológicas hirvientes.

La vitalidad de la democracia americana, que es la vitalidad de su sociedad civil, su capacidad para aprender de la experiencia, corregir errores y generar contrapesos al poder, resultan aquí fenómenos extraños. En vano se los intentará introducir en los esquemas simplistas y maniqueos al uso. Pero no hay nada que hacer. Nos separa mucho más que un océano. Y es que tan raros son los ciudadanos de EEUU que, en lugar de creer en los Gobiernos, creen en ellos mismos.


Libertad Digital - Opinión

jueves, 5 de agosto de 2010

EEUU. ¿Tan mal lo están haciendo los demócratas?. Por Ignacio Moncada

El motivo por el que los americanos comienzan a darle la espalda al Partido Demócrata es porque sus reformas, pese a su atractivo europeo, son lesivas para el contribuyente. Y por tanto para la economía.

El Partido Demócrata de Estados Unidos esperaba dar un bajón en las elecciones parciales que se producirán en noviembre. Pero, según se acerca la fecha clave, amenaza con convertirse en una pesadilla. En las mid-term elections se renuevan 37 de los 100 escaños del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes. Y las perspectivas demócratas no son buenas. Robert Gibbs, el secretario de Prensa de la Casa Blanca, encendió las alarmas del partido al ponerle voz al temor que gravita sobre la formación política del presidente Obama: admitió que podían perder la mayoría en el Congreso, y que el Senado estaría disputado. Lo que hace pocas semanas era impensable, perder el Senado, ahora es factible. Y podría ir acompañado de un golpe psicológico mayor. Los republicanos pueden lograr la llamada trifecta: hacerse con los escaños que antes ocupaban Obama por Illinois y el vicepresidente Biden por Delaware, y la silla que ocupa Harry Reid, el líder de la mayoría Demócrata en el Senado.

La política estadounidense siempre parece sorprender desde Europa. El clima mediático europeo es propenso a caer del lado demócrata y a recelar del Partido Republicano. Por eso, diversos líderes de opinión europeos se preguntan extrañados: pero, ¿tan mal lo están haciendo los demócratas? Los logros de Obama y los suyos durante esta primera mitad de legislatura pueden parecer satisfactorios. Se han aprobado estímulos económicos por valor de un trillón de dólares, se han rescatado de la bancarrota gigantes industriales como General Motors o Chrysler, se ha aprobado la ambiciosa reforma sanitaria con la que tantos presidentes han soñado, y se ha sacado adelante la tan ansiada regulación financiera. Si sobre el papel da la sensación de que el balance es razonablemente exitoso para los demócratas, ¿a qué se debe este desplome electoral?

Es cierto que las políticas anteriores son muy atractivas para el europeo medio. Pero en Estados Unidos encuentran una gran oposición por un motivo muy sencillo: atacan directamente al bolsillo de los contribuyentes. La reforma sanitaria, los estímulos económicos y los rescates industriales van a suponer un coste inmenso para la economía del país. La nueva regulación del sistema financiero incrementa el intervencionismo del Gobierno en los negocios privados de los ciudadanos, y por tanto genera costosas ineficiencias que a la larga se pagan. La economía americana arroja cifras preocupantes. El paro está estancado por encima del 9,5%, el déficit público está disparado y la deuda pública podría llegar en diciembre a cerca del 100% del PIB. Ahí está la clave de las elecciones. El motivo por el que los americanos comienzan a darle la espalda al Partido Demócrata es porque sus reformas, pese a su atractivo europeo, son lesivas para el contribuyente. Y por tanto para la economía.


Libertad Digital - Opinión

lunes, 26 de enero de 2009

sábado, 24 de enero de 2009

Obama habla claro: "EEUU siempre apoyará el derecho de Israel a defenderse"

El presidente de EEUU ya ha hablado del conflicto árabe-israelí. Lejos de la propaganda del PSOE, Obama se sitúa en las antípodas de Zapatero. Defiende el derecho de Israel a defenderse y advierte a los palestinos que "no deben tolerar que sus intereses sean defendidos sólo por actos terroristas

Flanqueado por su secretaria de Estado, Hillary Clinton –firme defensora de la lucha de Israel contra el terrorismo– Barack Obama habló este jueves por la noche de uno de los temas en los que más se esperaba que el nuevo presidente de EEUU fijase su posición: el conflicto entre Israel y el terrorismo palestino. Y no ha podido ser más claro.


Frente a la propaganda interesada del PSOE y sus terminales mediáticas, también en este tema Barack Obama dice exactamente lo contrario que Zapatero. Se puede decir que en su primera declaración, Obama ha ido incluso más allá que su antecesor Geroge W. Bush en su defensa de la democracia israelí y de su legítimo derecho a defenderse. El nuevo presidente ha apelado también a la propia responsabilidad de los palestinos para terminar con la lacra terrorista de Hamas. Esto es lo que ha dicho textualmente Obama:
Dejadme ser claro. América está comprometida con la seguridad de Israel y siempre apoyará el derecho de Israel a defenderse contra las amenazas. Durante muchos años Hamas ha lanzado cientos de misiles hacia ciudadanos israelíes inocentes. Ninguna democracia puede tolerar este peligro para su gente. No debe hacerlo la comunidad internacional y tampoco deberían hacerlo los propios palestinos, cuyos intereses sólo son defendidos mediante actos terroristas
El presidente añadió que Oriente Medio será una prioridad de su mandato. "Será mi política actuar de manera activa y enérgica para conseguir una paz duradera entre Israel y sus vecinos palestinos y entre Israel y los países árabes", sostuvo Obama, entre los aplausos de los diplomáticos de carrera estadounidenses presentes en el acto. Además, lanzó también un llamamiento a los países árabes para que apoyen a la Autoridad Palestina, den pasos hacia la normalización de relaciones con Israel y se opongan al terrorismo.

Libertad Digital

jueves, 22 de enero de 2009

La Casa Blanca se hace 'copyleft'

Obama elimina los derechos de autor en la 'web' oficial de la Presidencia

Los contenidos de la web del hombre más poderoso del mundo pueden ser utilizados por cualquiera, en cualquier momento y sin pedir permiso alguno. Barack Obama ha estrenado la presidencia de Estados Unidos eliminando los derechos de autor de la página de la Casa Blanca.


Esta decisión no sólo afecta a los documentos que realicen los funcionarios de la sede presidencial. Según reza la licencia de uso, y a menos que se especifique lo contrario, tanto éstos como los contenidos realizdos por personas ajenas a la Casa Blanca pero que aparezcan en dicha web están sujetos " target=blank>a una licencia Creative Commons de atribución, es decir, que únicamente exige citar autor y fuente para poder reproducir la literalidad de la información.

No es el único paso que ha dado Barack Obama hacia una administración más abierta y que respete la neutralidad en la Red. El equipo del nuevo presidente ha decidido permitir que los robots de los buscadores (el software que rastrea Internet para luego ofrecer los resultados en Google, Yahoo o Msn, por ejemplo) puedan entrar a fondo en la web de la Casa Blanca.

Para algunos no es más que un gesto de poca relevancia, pero a veces la política se hace de pequeños gestos.

Welcome to the White House

El País - Tecnología

martes, 20 de enero de 2009

Discurso íntegro del presidente Obama en su toma de posesión

«Queridos conciudadanos:

He venido hoy aquí con una actitud modesta frente a la labor que tenemos por delante, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí y consciente de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Quiero dar las gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación, así como por la generosidad y la cooperación de las que ha hecho gala a lo largo de esta transición.

Cuarenta y cuatro estadounidenses han jurado ya la presidencia. Estas palabras se han pronunciado con vientos favorables de prosperidad y mares de paz en calma. No obstante, de vez en cuando este juramento se ha prestado entre nubes de tormenta y tempestades embravecidas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante no sólo por la habilidad o las ideas de los que estaban en la presidencia, sino porque Nosotros, El Pueblo, nos hemos mantenido fieles a los ideales de nuestros ancestros y a nuestros documentos fundacionales.


Así ha sido y así ha de ser con esta generación de estadounidenses.

Ya ha quedado claro que estamos en medio de una crisis. Nuestra nación está en guerra contra una red de violencia y de odio muy extendida. Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y de la irresponsabilidad de algunos, pero también de nuestro fracaso colectivo por no haber tomado decisiones difíciles ni preparado al país para una nueva era. Hay gente que ha perdido su casa; empleos que han desaparecido; negocios que se han ido a pique. Nuestra atención médica es demasiado cara; nuestros colegios han fallado a demasiados; y cada día hay más pruebas de que las formas que tenemos de utilizar la energía fortalecen a nuestros adversarios y amenazan a nuestro planeta.

Éstos son indicadores de la crisis, sujetos a datos y a estadísticas. Menos mensurable, pero no menos profunda, es la pérdida de confianza que está viviendo nuestro país: un miedo acuciante a que el declive de Estados Unidos sea inevitable y de que la próxima generación tenga que reducir sus expectativas.

Hoy os digo que los retos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los vamos a poder superar fácilmente ni en un corto periodo de tiempo. Pero quiero que Estados Unidos sepa algo: vamos a superarlos.

En este día nos reunimos porque hemos elegido la esperanza por encima del miedo, la unidad de propósito por encima del conflicto y la discordia.

En este día queremos proclamar el fin de los agravios insignificantes y de las falsas promesas, de las recriminaciones y de los dogmas anticuados, que llevan demasiado tiempo estrangulando nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado los infantilismos. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu resistente; de elegir nuestra mejor historia; de impulsar ese preciado don, esa noble idea, que ha ido pasando de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, de que todos somos libres y de que todos nos merecemos la oportunidad de perseguir al máximo nuestra felicidad.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, comprendemos que la grandeza nunca es algo regalado. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca se ha caracterizado por los atajos o por el conformarnos con poco. No ha sido un camino para pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo o los que buscan sólo los placeres de las riquezas y de la fama. Han sido más bien los que corren riesgos, los emprendedores, los que hacen cosas - algunos alabados por ello, pero la mayoría de las veces hombres y mujeres cuya labor ha pasado desapercibida – lo que nos han guiado por el largo y arduo camino hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros se echaron al hombro sus pocas posesiones terrenales y surcaron océanos en busca de una nueva vida.

Por nosotros trabajaron en fábricas donde se explotaba a los trabajadores y poblaron Occidente, aguantaron el azote de los látigos y araron la dura tierra.

Por nosotros combatieron y murieron, en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn.

Una y otra vez, estos hombres y mujeres se esforzaron y se sacrificaron y trabajaron hasta despellejarse las manos para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor.

Para ellos Estados Unidos era mayor que la suma de nuestras ambiciones individuales; mayor que todas las diferencias de nacimiento o de riqueza o de ideología.

Es un viaje que proseguimos hoy. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando empezó la crisis. Nuestras mentes no son menos inventivas, nuestras mercancías y nuestros servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad sigue intacta. Pero el tiempo de adherirnos firmemente a nuestras creencias, de proteger intereses limitados y de retrasar las decisiones desagradables, ese tiempo ciertamente ha pasado. A partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo, y reanudar el trabajo de rehacer Estados Unidos.

Porque miremos adonde miremos, hay trabajo por hacer. La situación de la economía exige acción, audaz y rápida, y actuaremos; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino también para establecer nuevas bases para el crecimiento.

Construiremos carreteras y puentes, redes eléctricas y líneas digitales, que alimentarán nuestro comercio y nos mantendrán unidos. Devolveremos la ciencia al lugar que le corresponde, y aprovecharemos las maravillas tecnológicas para aumentar la calidad de la atención sanitaria y reducir su coste. Aprovecharemos el sol, los vientos y el suelo para impulsar nuestros coches y poner en funcionamiento nuestras fábricas. Y transformaremos nuestros colegios, institutos y universidades para que cubran las necesidades de una nueva era. Todo esto podemos hacerlo. Y lo haremos.

Ahora bien, hay quienes cuestionan la escala de nuestras ambiciones, que insinúan que nuestro sistema no soportará demasiados planes grandiosos. Tienen poca memoria. Porque han olvidado lo que este país ya ha hecho; lo que los hombres y las mujeres libres pueden conseguir cuando la imaginación se une al propósito común, y la necesidad a la valentía.

Lo que los escépticos no entienden es que el terreno que pisan ha cambiado; que las discusiones políticas trasnochadas que durante tanto tiempo nos han consumido ya no son válidas. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro Gobierno es demasiado grande o demasiado pequeño, sino si funciona; si ayuda a las familias a encontrar trabajos con un sueldo decente, atención sanitaria que puedan pagar, una jubilación digna. Allí donde la respuesta sea sí, nuestra intención es avanzar. Cuando la respuesta sea no, los programas cesarán. Y quienes administramos los dólares de los ciudadanos deberemos rendir cuentas – gastar con prudencia, reformar los malos hábitos, y hacer nuestros trabajo a la luz del día – porque sólo entonces podremos restaurar la confianza vital entre los ciudadanos y su Gobierno.

La cuestión tampoco es si el mercado es una fuerza para bien o para mal. Aunque su poder para generar riqueza y aumentar la libertad es incomparable, la presente crisis nos ha recordado que, sin un ojo que lo vigile, el mercado puede descontrolarse, y que una nación no puede prosperar por mucho tiempo amparando únicamente a los favorecidos. El éxito de nuestra economía siempre ha dependido no sólo del tamaño de nuestro Producto Interior Bruto, sino también del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra habilidad para ofrecer oportunidades a toda persona dispuesta, no por caridad, sino porque es el camino más seguro para lograr el bien común.

En cuanto a la defensa común, rechazamos por su falsedad el hecho de que tengamos que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que a duras penas alcanzamos a imaginar, redactaron una carta para garantizar el imperio de la ley y los derechos del hombre, una carta alargada con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo y, por nuestro propio bien, no renunciaremos a ellos. Por eso les digo a todos los pueblos y gobiernos que hoy tienen la mirada puesta en nosotros, desde las grandes capitales hasta el pequeño pueblo que vio nacer a mi padre: sabed que Estados Unidos es amigo de toda nación y de todo hombre, mujer y niño que busque un futuro de paz y dignidad, y que estamos dispuestos a tomar la iniciativa una vez más.

Recordad que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y al comunismo no sólo con misiles y tanques, sino con sólidas alianzas y convicciones imperecederas. Entendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, y que tampoco nos autoriza a hacer lo que nos plazca. Por el contrario, sabían que nuestro poder crece cuando se usa de forma prudente; nuestra seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo, las cualidades moderadoras de la humildad y la moderación.

Somos los guardianes de este legado. Guiados por esos principios una vez más, podemos responder a las nuevas amenazas que exigen incluso un mayor esfuerzo, incluso una mayor cooperación y comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar responsablemente Irak a su pueblo, y a forjar una paz duramente ganada en Afganistán. Con viejos amigos y antiguos enemigos, trabajaremos sin descanso para disminuir la amenaza nuclear y hacer que retroceda el fantasma del calentamiento global. No vamos a disculparnos por nuestra forma de vida ni dudaremos en defenderla, y a aquellos que pretenden alcanzar sus objetivos infundiendo terror y masacrando a inocentes les decimos desde ahora que nuestro espíritu es más fuerte y que no puede quebrantarse; que no durarán más que nosotros, y que les derrotaremos.

Porque sabemos que nuestro legado como mosaico de culturas es un punto fuerte, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, de judíos e hindúes, y de no creyentes. Estamos moldeados por todas las lenguas y culturas, sacadas de todos los rincones de esta Tierra; y como hemos probado la amarga bazofia de la guerra civil y de la segregación, y hemos emergido de ese tenebroso capítulo más fuertes y unidos, no podemos evitar creer que los viejos odios pasarán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; que a medida que el mundo se vuelve más pequeño, nuestra humanidad común se dejará ver; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel como guía en una nueva era de paz.

Al mundo musulmán le decimos que buscamos un nuevo camino hacia delante basado en el interés y el respeto mutuos. A esos líderes que hay por todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar a Occidente de los males de sus sociedades, sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que podáis construir, no por lo que destruyáis. A aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y el silenciamiento de la disensión, sabed que estáis en el lado equivocado de la historia, pero que os echaremos una mano si estáis dispuestos a aflojar el puño.

A la gente de las naciones pobres, nos comprometemos a trabajar con vosotros para hacer que vuestras granjas prosperen y permitir que fluya el agua limpia; para nutrir los cuerpos que se mueren de inanición y alimentar las mentes hambrientas. Y a aquellas naciones como la nuestra que disfrutan de una relativa abundancia, les decimos que no podemos seguir permitiéndonos la indiferencia hacia el sufrimiento fuera de nuestras fronteras; y que tampoco podemos agotar los recursos mundiales sin tener en cuenta el efecto. Porque el mundo ha cambiado, y debemos cambiar con él.

Al contemplar el camino que se abre ante nosotros, recordamos con humilde gratitud a esos valientes estadounidenses que, en este mismo momento, patrullan por desiertos lejanos y montañas distantes. Tienen algo que decirnos hoy, al igual que los héroes caídos que yacen en Arlington susurran a través de los tiempos. Les honramos no sólo porque son los guardianes de nuestra libertad, sino porque personifican el espíritu de servicio, una voluntad de encontrar significado en algo más grande que ellos mismos. Y aun así, en este momento un momento que va a definir una generación es precisamente este espíritu el que debe habitar en todos nosotros.

Porque al final, por encima de todo lo que el Gobierno pueda y deba hacer, están la fe y la determinación del pueblo estadounidense, del que depende este país. Es la amabilidad de acoger a un extraño cuando los diques se rompen, la generosidad de los trabajadores que prefieren recortar su jornada antes que ver a un amigo perder su trabajo, lo que nos ilumina en nuestros momentos más oscuros. Es la valentía de un bombero al precipitarse por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de alimentar a su hijo, lo que finalmente decide nuestro destino.

Puede que nuestros retos sean nuevos. Puede que los instrumentos con los que nos enfrentarnos a ellos sean nuevos. Pero esos valores de los que depende nuestro éxito – el trabajo duro y la honestidad, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo – estas cosas son antiguas. Estas cosas son verdaderas. Han constituido la fuerza silenciosa de nuestro progreso a lo largo de nuestra historia. Por tanto, lo que se requiere es un retorno a estas verdades. Lo que ahora se nos pide es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestro país y el mundo, obligaciones que no aceptamos a regañadientes, sino que asumimos de buena gana, con la seguridad de saber que no hay nada tan satisfactorio para el espíritu, tan determinante de nuestro carácter, como el darlo todo ante una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Ésta es la fuente de nuestra confianza, el saber que Dios nos insta a darle forma a un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y de nuestro credo, el motivo por el que hombres y mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en una celebración a lo largo de esta magnífica explanada, y el motivo por el que un hombre cuyo padre tal vez no habría podido trabajar en un restaurante local hace menos de 60 años, puede estar ahora ante ustedes para prestar el más sagrado de los juramentos.

Por tanto, recordemos este día como conmemoración de lo que somos y de lo lejos que hemos llegado. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el más frío de los meses, un pequeño grupo de patriotas se apiñaba en torno a hogueras moribundas a la orilla de un río helado. La capital había sido abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba teñida de sangre. En el momento en que el desenlace de nuestra revolución era más incierto, el padre de nuestra nación ordenó que se leyeran estas palabras a la gente:

“Que se le haga saber al mundo futuro... que en lo más crudo del invierno, cuando nada salvo la esperanza y la virtud podía sobrevivir... que la ciudad y el país, en guardia ante un peligro compartido, avanzaron para encontrarse [con él]”.

Estados Unidos. Frente a nuestros peligros compartidos, en este invierno de penurias, recordemos estas palabras intemporales. Con esperanza y virtud, desafiemos una vez más las corrientes heladas y soportemos cualquier tormenta que venga. Que los hijos de nuestros hijos digan que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que este viaje terminase, que no nos dimos la vuelta ni titubeamos; y con los ojos fijos en el horizonte y la gracia de Dios acompañándonos, fuimos portadores del gran don de la libertad y se lo entregamos sano y salvo a las generaciones futuras».


ABC

sábado, 10 de enero de 2009

El ejemplo de Estados Unidos. Por Albert Oliart

De nuevo, de la primera, en el tiempo, democracia constitucional liberal y democrática del mundo occidental, nos ha llegado el ejemplo, de cómo se puede hacer frente a la crisis más grave, compleja y global, financiera y económica, que no sólo Occidente, sino prácticamente todos los países, están padeciendo.

Ya fue ejemplar y fascinante la elección de un hombre de color para presidente, en estos momentos, de Estados Unidos. La elección de Barack Obama cambió radicalmente la imagen de esa nación, creo no equivocarme, en los cinco continentes del planeta, en los que abrió un tiempo de esperanza y de confianza.

Obama despertó también esperanza, confianza en sí mismos y entusiasmo en la gran mayoría del pueblo americano, y persiguió su unidad con el Nosotros podemos, nosotros podemos cambiar el rumbo de este país, transformando en entusiasmos, optimismo y decisión el pesimismo y ambiente de derrota, que no había dejado de crecer y extenderse, con la agónica, desastrosa Administración y crasos errores del presidente Bush.


Ejemplar ha sido la designación de los altos cargos de su equipo en el que figuran miembros de administraciones anteriores, incluso republicanos; como lo ha sido las designaciones hechas hasta el día de hoy de los miembros de su Gobierno donde de nuevo el Nosotros podemos, se refiere por igual a demócratas y republicanos y a todas las personas de valía y experiencia que estén dispuestos a perseguir ese objetivo común de superar la situación actual y devolver a Estados Unidos, no ya su papel de preponderante potencia mundial, sino la autoridad moral que había perdido.

Ha acertado otra vez señalando como objetivo prioritario, hacer frente y conseguir superar la crisis financiera y la recesión, que puede acabar en depresión, y el rápido aumento del desempleo. Tanto en las medidas que sin cuantificar ha anunciado, como en todo lo que está haciendo y antes de su investidura como presidente electo, deja claro, otra vez, que el Nosotros podemos no se refiere sólo a sus seguidores votantes, sino a todos los ciudadanos de Estados Unidos, incluidos los más pobres y necesitados

Estoy convencido de que como la Economía ha sido y es Economía Política, que se logre un pueblo unido, decidido y al que se ha devuelto la esperanza, es una baza importantísima, para hacer frente y superar la tremenda crisis que, ellos, Europa y el mundo, padecemos. Los americanos saben que el nuevo Gobierno de Estados Unidos ya está trabajando bajo el impulso y dirección de Obama, su joven presidente, en las medidas y planes de todo tipo que se pondrán en marcha al día siguiente de su toma de posesión, para hacer frente a la crisis financiera, a la industrial, al aumento del paro, a la recesión y, si llega, al inicio de la depresión, unidos expertos y políticos independientes, del partido republicano y demócrata.

No es eso lo que está ocurriendo en nuestra democracia constitucional, liberal y parlamentaria. Hemos visto el intento de desgastar al Gobierno, forzándole a retirar el Presupuesto, que era ya anticíclico, al prever un déficit importante, aunque no sea bastante, lo que hubiera supuesto que hubiera quedado vigente el Presupuesto anterior, con lo que las medidas anticrisis se demorarían forzosamente; y los que lo pedían, saben que el Presupuesto del Estado empieza su confección, por lo menos, seis meses antes de su presentación a las Cortes; como saben, que en la Comisión Presupuestaria se pueden presentar y discutir todas las enmiendas que quieran presentarse, como ocurrió.

El argumento de que la situación y, por tanto, los datos de que se partió ya eran cuando se presentó (y cuando se aprobó) otros peores que los previstos, no es tampoco válido; primero, porque en esta crisis los datos están cambiando continua e inesperadamente (véase lo que acaba de ocurrir con la estafa de Madoff y sus consecuencias también globales), segundo, si el déficit previsto en el Presupuesto de un 1,45% ya era en sí mismo anticíclico, aunque los ingresos presupuestarios previstos ahora son menores y den lugar a un déficit mayor (algo menor del 3%, según las previsiones del Ministerio de Economía) todavía será más expansivo, lo que no deja de tener aspectos positivos, en un momento en el que la inflación está bajando porque bajan los precios del petróleo y de los artículos de consumo, y también baja el tipo del interés básico del Euríbor.

Además, el aumento de gastos públicos: en obras públicas, que compensará, en parte, el aumento del paro, tanto más cuanto más sean las obras puestas en marcha en el primer semestre del próximo año; el aumento en gastos de Investigación y Desarrollo y en Educación, son todas medidas anticrisis que, además, aumentan el capital físico y humano, productivo de nuestro país a medio y largo plazo (sobre todo los gastos de Educación e Investigación).

Desde posiciones neoliberales e incluso desde la doctrina económica clásica, se puede preconizar la austeridad y la rebaja de impuestos, como las dos medidas a adoptar en esos momentos. Para los partidarios de las medidas de austeridad, serían criticables el aumento del salario mínimo, la mejora de las pensiones más bajas, y en general el mantenimiento o incrementos de los gastos sociales. Sin embargo, las medidas adoptadas, dejando aparte las razones morales y de solidaridad social, que son muy, muy importantes, tienen todas ellas un efecto positivo en el aumento del consumo.

Las rebajas fiscales tendrían, efectivamente, un efecto expansivo tanto en el caso del consumo como de la inversión; pero esos efectos se pueden conseguir también mediante el empleo de subvenciones públicas selectivas a sectores en crisis, con líneas especiales de crédito, como las abiertas en el ICO para las pymes, y la previsible bajada de los tipos de interés tanto de las entidades financieras como del Banco Europeo. La supresión del impuesto del patrimonio debe provocar, en la extensa y sufrida clase media, un aumento del consumo o del ahorro, es decir (Keynes dixit) de la inversión. Pienso, además, que ante la complejidad de esta crisis, se deben ir adoptando nuevas medidas para ir resolviendo los problemas nuevos o el agravamiento de los actuales. A mi juicio, ni los gobiernos ni las empresas deben encerrarse en esquemas rígidos de soluciones; no servirían para esta situación tan compleja. Un problema importante, recordando que la Economía es Economía Política, es que el principal partido de la oposición haya tomado como línea principal de su labor de crítica al Gobierno, no tanto de las medidas que éste adopta para ir haciendo frente a los graves problemas que España tiene planteados, sino su permanente descalificación de las medidas, del presidente del Gobierno y de su vicepresidente Económico. Creo que sería más serio, eficaz y más respetuoso con los ciudadanos todos, hacer una crítica seria y profunda de las medidas, hasta ahora descalificadas sin más. Al menos por sus títulos, parece que los portavoces de la derecha, deben estar capacitados para hacerla. Con la política de oposición actual, quizás, no es seguro, se puedan ganar votos, pero, a mi juicio, desune, confunde, y aumenta aún más el miedo de muchos de los consumidores e inversores, que les han votado, a consumir e invertir.

Precisamente en estas circunstancias proponerse unir a todos los españoles, sin excepciones, para hacer frente a esta grave, gravísima situación, querer fomentar en todos la firme decisión de superarla, reafirmar la esperanza de que podemos conseguirlo, es tan necesaria como cualquier medida fiscal o económica que se adopte. En esa actitud responsable, también cabe la crítica democrática, seria y fundamentada de medidas y decisiones; sobre todo si se llegara a una colaboración, crítica si se quiere, para lograr ir superando la crisis en la que el mundo y nosotros, estamos inmersos. También nosotros podemos. Pero... ¡qué lejos estamos del ejemplo actual de los Estados Unidos!

Alberto Oliart, ex ministro con Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo.

El País - Opinión

jueves, 8 de enero de 2009

Un almuerzo de «Memoria histórica» para Obama en la Casa Blanca

ABC: Un banquete de «memoria histórica» para Obama en la Casa Blanca

Dentro del anticipado, cuidado y coreografiado cambio de gobierno en Estados Unidos -que se materializará en cuestión de doce días-, el presidente George W. Bush ha actuado ayer como anfitrión de un histórico almuerzo con Barack Obama y el exclusivo club de todos los ocupantes del despacho oval que todavía viven para contarlo: Jimmy Carter, Bush padre y Bill Clinton. En esta versión americana de la memoria histórica, la hermandad presidencial ha podido conversar a puerta cerrada sobre sus respectivas experiencias como máximos responsables ejecutivos de Estados Unidos

Como ha reconocido Dana Perino, la actual secretaria de Prensa de la Casa Blanca, "a todos nosotros nos hubiera encantado convertirnos en moscas en la pared para escuchar esas conversaciones". Entre sonrisas, el actual presidente, el futuro presidente y los tres ex presidentes -con índices de popularidad mayores que cuando terminaron sus respectivos mandatos, según los últimos sondeos de la CNN- han posado para una foto de libro de historia. Retrato que la persistente lluvia de ayer en Washington impidió hacer en la rosaleda de la mansión ejecutiva.

La idea de este encuentro sin muchos antecedentes, centrado en una comida de hora y media, ha sido atribuida a Barack Obama y materializada por el presidente Bush. En un alarde de buenas formas políticas, Bush ha llegado a desear éxito al que será su sucesor a partir del 20 de enero. Además de recordar que la presidencia de Estados Unidos s un puesto que "trasciende al individuo".

En este singular espectáculo institucional, Obama ha agradecido a Bush el detalle del almuerzo. Sin dejar de recordar que "todos los caballeros aquí presentes conocen las presiones y las posibilidades de este puesto; por eso me resulta extraordinario tener la oportunidad de obtener de estos individuos consejo, buen asesoramiento y hermandad". La última vez que cinco presidentes de Estados Unidos tuvieron la oportunidad de congregarse fue en el 2004 durante los funerales de Ronald Reagan.

Del terreno de lo simbólico a los privilegios ejecutivos, Barack Obama ya viene recibiendo desde hace semanas todos los informes diarios que los servicios de inteligencia de Estados Unidos elaboran para la Casa Blanca. Además, la Administración Bush ha insistido en compartir una serie de planes de contingencia con el equipo de Obama en caso de que la transición de poderes coincida con una emergencia o gran crisis.


El País: Histórica foto de los cinco presidentes vivos de EE UU

Cinco de los últimos seis presidentes de Estados Unidos han almorzado y después han posado en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Son los mandatarios que están vivos del país más poderoso de la Tierra: el presidente saliente, George W. Bush (centro), posa con el electo, Barack Obama; el ex presidente Bill Clinton (segundo por la dcha.) y los ex presidentes Jimmy Carter (dcha.) y George H. Bush, a la izquierda. Obama, que es el 44º presidente del país norteamericano, ha calificado la reunión de "extraordinario acontecimiento".

Una histórica foto que reúne a los cinco presidentes vivos de EE UU. El primero que llegó al poder fue el demócrata Carter, posteriormente derrotado por el republicano y ex actor Ronald Reagan -ya fallecido-; a éste le sucedieron George H. Bush (republicano), Bill Clinton (demócrata); George W. Bush, al que muchos analistas consideran el peor presidente de la historia del país, y el presidente electo, Barack Obama, que tomará posesión del cargo el 20 de enero tras protagonizar una victoria histórica. Será la primera vez que un negro gobierne Estados Unidos. Según Obama, sus predecesores, en una muestra de juego limpio, le han deseado éxito en su Gobierno, que va a tener que afrontar la grave crisis económica y, en la política exterior, las guerras en Irak y Afganistán y el conflicto de Oriente Próximo.


La Razón: Carter, Bush y Clinton asesoraron al presidente electo

El presidente electo de EEUU, Barack Obama, saludó hoy el «extraordinario acontecimiento» que representa el almuerzo que celebra hoy en la Casa Blanca con el actual gobernante, George W. Bush, y con todos los ex presidentes vivos.

Los participantes, que además Bush y Obama son los ex presidentes Jimmy Carter, George Bush (padre) y Bill Clinton, comparecieron ante los medios brevemente en el Despacho Oval antes del almuerzo, en un evento en el que el mandatario saliente aseguró a su sucesor que todos ellos le desean que tenga éxito durante su gobierno.

Por su parte, Obama agradeció a Bush el haber accedido a ser el anfitrión de "esta extraordinaria reunión" y afirmó que a lo largo del almuerzo espera recibir "buenos consejos y camaradería" de sus predecesores en la Casa Blanca.

Se trata de la primera ocasión en que todos los ex presidentes vivos se reúnen desde 1981.

Antes del encuentro, Obama y Bush se reunieron a solas durante cerca de media hora, en una conversación en la que se esperaba que hablasen sobre la situación económica y sobre Oriente Medio.

El presidente saliente y su sucesor ya se reunieron cara a cara por primera vez desde las elecciones el 11 de noviembre, en un encuentro en el Despacho Oval mientras la primera dama, Laura Bush, mostraba a Michelle Obama las dependencias privadas de la Casa Blanca.

Antes de la reunión de hoy en la Casa Blanca, Obama ofreció una rueda de prensa centrada en la economía después de que la Oficina de Presupuestos del Congreso revelara que el déficit fiscal estadounidense ha batido todos los récords y se ha colocado en 1,2 billones de dólares.


El Mundo: Inédito almuerzo entre presidentes de EEUU para aconsejar a Barack Obama
  • La idea surgió del presidente electo y Bush se mostró encantado en organizarla
  • El último precedente parecido en la Casa Blanca fue en con Reagan en 1981
El presidente George W. Bush actuó como anfitrión de un almuerzo inédito entre los tres pasados presidentes de los EEUU en vida, Jimmy Carter, George Bush Senior y Bill Clinton, así como el presidente electo, Barack Obama. La idea fue de Obama, interesado en recibir consejos de sus predecesores, y el presidente Bush se mostró encantado con la sugerencia y convocó de forma oficial la reunión.

El almuerzo se desarrolló a estricta puerta cerrada aunque previamente los cinco comparecieron ante la prensa en el Despacho Oval para una sesión fotográfica. Bush, el presidente actual, se colocó en el centro, junto a Obama y Clinton. En los extremos quedaron George W. Bush y Jimmy Carter. Todos ellos aparecieron sonrientes y relajados.

En unas breves declaraciones, el presidente saliente aseguró a Obama, que asumirá el poder el próximo día 20, que "todos nosotros queremos que tenga éxito". "Seamos demócratas o republicanos, amamos este país, y en la medida que podamos tenemos muchas ganas de compartir nuestras experiencias con usted. Todos los que hemos ocupado esta oficina entendemos que el cargo está por encima del individuo", agregó Bush.

Por su parte, Obama agradeció a Bush el haber accedido a ser el anfitrión de "esta extraordinaria reunión" y afirmó que esperaba recibir "buenos consejos y camaradería" de sus predecesores. "Todos estos caballeros presentes entienden tanto las presiones como las posibilidades de este cargo", sostuvo Obama.

Según las palabras del portavoz de Obama, Robert Gibbs, los consejos fueron "útiles" y el presidente electo "está agredecido" por ellos y el "espíritu de unidad que le mostraron al desearle el éxito de su Gobierno". Obama, agregó Gibbs, pretende mantenerse en contacto "con todos ellos" a lo largo de los próximos años.

Cara a cara en privado con el presidente Bush

La iniciativa de una reunión entre los presidentes pasados, el actual, y el futuro es excepcional. Normalmente, sólo se ve a todos los ex presidentes juntos en los funerales o las inauguraciones de las bibliotecas presidenciales. De hecho, la última vez que se produjo una reunión parecida en la Casa Blanca fue en el año 1981, cuando Ronald Reagan convocó a los presidentes Richard Nixon, Gerald Ford y Jimmy Carter para asistir al funeral del presidente egipcio Anwar Sadat.

Durante la presidencia de Bill Clinton, éste a veces invitó a su predecesor, George Bush Senior, a acompañarle en algunas misiones de carácter humanitario, pero no realizó ningún acto conjunto con los otros ex presidentes. Sin embargo, es una práctica habitual en los EEUU que los presidentes consulten a sus predecesores.

El presidente saliente y su sucesor ya se reunieron cara a cara por primera vez desde las elecciones el 11 de noviembre, en un encuentro en el Despacho Oval, mientras la primera dama, Laura Bush, mostraba a Michelle Obama las dependencias privadas de la Casa Blanca.

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, afirmó que Bush y Obama han desarrollado una buena relación, en parte porque "han podido mantener privadas sus conversaciones".

Obama nombra a Nancy Killefer como responsable del presupuesto

Antes del almuerzo, Obama realizó su primera rueda de prensa después de instalarse de forma definitiva en Washington. En su comparecencia pública, presentó el nombramiento de Nancy Killefer como responsable del presupuesto, un nuevo cargo creado por Obama. Killefer, que ya ejerció responsabilidades públicas durante la presidencia Clinton, cuando fue consejera del secretario del Tesoro, deberá rastrear los presupuestos del Estado en busca de gastos superfluos que se puedan ahorrar.

Una vez más, Obama se centró de forma exclusiva en cuestiones económicas, y se negó a pronunciarse sobre la crisis en Gaza, repitiendo su ya habitual mantra de que "sólo hay un presidente de los EEUU".


ABC: Obama recibe consejo de sus predecesores en una reunión en la Casa Blanca

El presidente electo de EEUU, Barack Obama, recibió este miércoles consejos y recomendaciones de todos sus predecesores vivos en un almuerzo en la Casa Blanca que describió como "una reunión extraordinaria".

Los ex mandatarios Jimmy Carter, George Bush y Bill Clinton, junto al presidente actual, George W. Bush, y Obama, compartieron un almuerzo por espacio de una hora, en la primera ocasión en que todos los presidentes de EEUU vivos se reunían desde 1981. El almuerzo se desarrolló a estricta puerta cerrada aunque previamente los cinco comparecieron ante la prensa en el Despacho Oval para una sesión fotográfica.


Bush, el presidente actual, se colocó en el centro, junto a Obama y Clinton. En los extremos quedaron George W. Bush y Jimmy Carter. Todos ellos aparecieron sonrientes y relajados. En unas breves declaraciones, el presidente saliente aseguró a Obama, que asumirá el poder el próximo día 20, que "todos nosotros queremos que tenga éxito".

"Seamos demócratas o republicanos, amamos este país, y en la medida que podamos tenemos muchas ganas de compartir nuestras experiencias con usted. Todos los que hemos ocupado esta oficina entendemos que el cargo está por encima del individuo", agregó Bush. Por su parte, Obama agradeció a Bush el haber accedido a ser el anfitrión de "esta extraordinaria reunión" y afirmó que a lo largo del almuerzo espera recibir "buenos consejos y camaradería" de sus predecesores en la Casa Blanca. "Todos estos caballeros presentes entienden tanto las presiones como las posibilidades de este cargo", sostuvo Obama, ante los gestos de asentimiento del presidente saliente.

La reunión de este miércoles era la primera de todos los presidentes estadounidenses vivos desde 1981, cuando Ronald Reagan recibió a Carter, Richard Nixon y Gerald Ford antes del entierro del presidente egipcio asesinado Anwar el Sadat. Los mandatarios estadounidenses apenas suelen reunirse y cuando lo hacen, en general, se debe a motivos de gran solemnidad, como un funeral de Estado.

Antes del encuentro, Obama y Bush se reunieron a solas por espacio de cerca de media hora, en una conversación en la que se esperaba que hablasen acerca de la situación económica y la situación en Oriente Medio. Obama ha tenido buen cuidado, a lo largo de las semanas de transición, en evitar pronunciarse sobre asuntos de política exterior.

Durante una rueda de prensa para anunciar un nombramiento de su equipo económico, rechazó nuevamente pronunciarse sobre la situación en Gaza, con el argumento de que "no podemos tener dos Gobiernos que organicen la política exterior al mismo tiempo". Sí aseguró que una vez haya jurado el cargo se implicará "inmediatamente" para tratar de llegar a una solución al conflicto en Oriente Medio.

El presidente electo sí se ha pronunciado con más frecuencia acerca de la marcha de la economía, que considera que se encuentra en una situación "atroz", y propone la adopción de un plan de relanzamiento económico valorado entre los 675.000 y los 775.000 millones de dólares.

Al tiempo que Obama se reunía con Bush, el vicepresidente electo, Joe Biden, hacía lo propio con George W. Bush. Biden tiene previsto viajar el viernes al sur de Asia dentro de una misión del Congreso, aunque la gira se ha interpretado como una señal de las prioridades del próximo Gobierno en política exterior.

El presidente saliente y su sucesor ya se reunieron cara a cara por primera vez desde las elecciones el 11 de noviembre, en un encuentro en el Despacho Oval mientras la primera dama, Laura Bush, mostraba a Michelle Obama las dependencias privadas de la Casa Blanca.

La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, afirmó hoy que Bush y Obama han desarrollado una buena relación, en parte porque "han podido mantener privadas sus conversaciones".

viernes, 26 de diciembre de 2008

Algo bueno de Obama. Por Larry Elder

­Di algo bueno de Obama.

Me planteaban este reto durante una fiesta que celebraba uno de los más acérrimos defensores del presidente electo. Como norma, en mi tiempo libre evito hablar de estos temas. Sería como acercarse a un médico en medio de un sarao y decirle: "Doctor, me duele la rodilla todas las mañanas, ¿a qué cree que puede deberse?". Pero bueno, el tipo parecía bastante bonachón, así que accedí:

– Vale, pues... Obama es agradable, tiene buenas intenciones y parece un buen padre y un marido fiel.


¿Eso es todo?, me replicó.
– Tú me pediste que dijera algo bueno y lo he hecho.
¿No te olvidas de algo?, siguió increpándome.
– Voy a entrar al trapo, ¿de qué?
Bueno, olvidaste algo bastante obvio. Es un tipo extremadamente inteligente, ¿no crees?
– Yo distingo entre inteligencia y sabiduría, inteligencia y sentido común. Obama asistió a un centro de educación de élite y obtuvo las notas suficientes para ser presidente de la publicación de derecho y graduarse con matrícula de honor en Harvard. Pero...
¿Pero?, me replicó asombrado.
– Pero mi padre, que es republicano, de 93 años, que sólo estudió hasta octavo y que sólo pudo obtener el graduado escolar a los 30 y muchos, tiene más sabiduría y sentido común. Mi padre nunca pasó un minuto en la industria del automóvil y no se cree capacitado para dirigirla; Obama piensa que su Gobierno sí puede. Mi padre cree que si prestas o pides prestado dinero de forma irresponsable, no deberías ser rescatado a costa del contribuyente; Obama y muchos republicanos sí piensan así.
¡Se trata de ayudar a la gente!, dijo ya rabioso.
– Mi amigo, el economista Thomas Sowell, me explicó que siempre que el Gobierno quiera "hacer algo" hay que plantearse tres preguntas: 1) ¿Quién lo va a pagar?, 2) ¿Cuánto va a costar?, 3) ¿Va a funcionar? Con este breve análisis podemos concluir casi siempre si algo vale la pena o está mal enfocado. En el caso de los planes de rescate de Obama, ¿quién los va a pagar? Pues el contribuyente, ya sea con impuestos o con deuda pública (que implica impuestos futuros más elevados) o con inflación.
¿Y el coste?, me inquirió él.
– El pasado domingo por la mañana, Obama participó en Meet the press y adelantó que llevaría a cabo un programa de gasto masivo en infraestructuras, un New Deal II. ¿El coste? El presidente electo todavía no tenía los cálculos finales, pero hasta el momento, el dinero que se espera dedicar (en rescatar a los bancos, las aseguradoras, los deudores, los fondos de inversión y la industria del automóvil) supera con creces los siete u ocho billones de dólares. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, propuso inicialmente gastar 700.000 millones de dólares para adquirir los activos tóxicos de la banca, pero apenas unas semanas más tarde, consideró que era una mejor idea adquirir acciones de los bancos. Vamos, en unos días, la premisa central del rescate (que era imprescindible adquirir los activos tóxicos para proporcionarles liquidez) fue descartada. Al fin y al cabo, Paulson nos dijo que necesitábamos inyectar ese dinero para desbloquear el crédito de los bancos, pero éstos lo que hicieron fue utilizarlo para sanear su balance o comprar otros bancos. Y ahora, Obama quiere poner a trabajar a la gente en la construcción de infraestructuras públicas; quiere modernizar las escuelas e invertir en tecnologías que creen "empleos verdes".
¿Y cómo sabes que todo eso no va a funcionar?
– Bueno, en medio de la Gran Depresión, el secretario del Tesoro de Roosevelt, Henry Morgenthau, declaró que: ‘Hemos intentado gastar dinero. Estamos gastando más de lo que habíamos gastado nunca y no funciona. No hemos cumplimos nuestras promesas. Tras ocho años en el Gobierno, estamos exactamente en la misma tasa de paro que cuando empezamos... pero con una deuda enorme de más’. Dicho de otra manera, que esto ya se ha intentado y muchos economistas sostienen que el gasto, junto al resto de intervenciones absurdas del Gobierno, prolongó y empeoró la Gran Depresión.
Entonces, ¿qué deberíamos hacer?, me preguntaba ya atónito.
– Regreso a mi padre. Para que conste, él no lee ni el Wall Street Journal ni el Investor’s Business Daily ni la revista Forbes. Pero recientemente le planteé esa misma pregunta y me contestó: ‘Me parece que el Estado es enorme, yo dejaría que la gente se quedara con su dinero, que ya buscará la mejor forma de salir del atolladero. Siempre lo hace’. Pero ciertamente, Obama es un tipo agradable.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Un periodista iraquí le tira sus zapatos a Bush

Libertad Digital: Un periodista iraquí insulta y lanza a Bush sus dos zapatos

Un periodista iraquí ha tirado al presidente saliente George Bush sus zapatos al grito de "toma tu beso de despedida, perro" durante una rueda de prensa con Nuri Al Maliki. El presidente, de visita sorpresa para ratificar su acuerdo con Bagdad, sonrió y aseguró: "No me molesta".

Bush visita por sorpresa Irak pocas semanas antes de dejar la presidencia de EEUU

Según publica elmundo.es, el periodista se encontraba en tercera fila cuando arrojó sus zapatos, uno detrás de otro, mientras clamaba "toma tu beso de despedida, perro". Ninguno logró dar en su objetivo, pasando uno de ellos por encima del presidente, y estampándose el segundo en la pared que había detrás de él.

Inmediatamente los Servicios Secretos estadounidenses y los Servicios de Seguridad iraquíes se lanzaron sobre el sujeto, que fue inmovilizado en el suelo y sacado fuera de las dependencias privadas de Maliki mientras continuaba gritando y amenazando a Bush.

Éste reaccionó calmando a los asistentes, y sonriendo aseguró "no me molesta", según asegura El Mundo. Bush se encuentra de visita sorpresa en Irak, la última de su mandato, para ratificar el acuerdo de seguridad bilateral con el presidente iraquí.


El Mundo: Un periodista iraquí tira sus zapatos a Bush: 'Toma tu beso de despedida, pedazo de perro'
  • Aunque erró en el blanco, el mensaje del reportero quedó claro
  • Tanto el insulto como arrojar el calzado son de las peores ofensas en el mundo árabe
La visita sorpresa de George W. Bush a Irak ha tenido también un final inesperado cuando un reportero le ha lanzado los zapatos en plena rueda de prensa.

Un periodista iraquí que asistía desde la tercera fila a la rueda de prensa del presidente de EEUU y el primer ministro iraquí Nuri Al Maliki en las dependencias privadas de este último, ha protagonizado una particular 'despedida' al mandatario norteamericano.

Al grito de 'toma tu beso de despedida, pedazo de perro', el periodista, identificado como Muntazer al Ziadi y corresponsal de la cadena de televisión suní al Baghdadia, le ha lanzado los zapatos, uno detrás del otro, a Bush.

El todavía presidente estadounidense hizo gala, en cuestión de segundos, de unos estupendos reflejos, esquivando ágilmente los 'proyectiles'. Uno le pasó a Bush por encima de la cabeza y se estampó contra la pared que había tras de él. El segundo también erró el blanco.

Eso sí, aunque el 'zapatazo' no consiguió su objetivo, el mensaje era claro. En Irak, igual que en gran parte del mundo árabe, arrojar un zapato es una de las mayores ofensas que se pueden cometer contra una persona, al igual que llamarlo "perro".

Inmediatamente, los agentes de seguridad iraquíes y los del servicio secreto estadounidense se abalanzaron sobre el hombre y lo redujeron en el suelo. Finalmente, lo sacaron de la sala.

Bush sonrió tenso, pero mantuvo la compostura: "Este tipo de hechos no me preocupan, quien los hace quiere llamar la atención", dijo el presidente saliente de EEUU, que había llegado horas antes en una visita sorpresa a Bagdad, y pidió a todo el mundo que se tranquilizara.

Otros periodistas iraquíes se disculparon por la actitud de su colega. Bush mantuvo el tipo y hasta recurrió al humor:"No os preocupéis. Gracias por excusaros en nombre del pueblo iraquí. No me ha molestado. Y, por si os interesa, era un zapato de la talla 10 -en torno a un 43 español-", bromeó. Al ser preguntado por un periodista estadounidense, insistió en que no se "había sentido en absoluto amenazado".

Los trazos de sangre eran todavía visibles en el lugar al que los agentes de seguridad trasladaron al periodista y agresor.


El País: Un periodista iraquí a Bush: "¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!"

Los hechos han sucedido durante una conferencia de prensa en Bagdad.- El agresor, un reportero de televisión iraquí, no ha conseguido impactar contra el presidente estadounidense

La última conferencia de prensa del presidente estadounidense, George W. Bush, en Bagdad (Irak) no ha sido precisamente un camino de rosas. Durante la misma, un periodista iraquí ha lanzado unos zapatos contra el mandatario de EE UU a la vez que le gritaba: "¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!". El que le haya llamado "perro" es un grave insulto entre los árabes.

Bush estaba hablando a los periodistas junto con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, cuando se ha producido el incidente. El autor de la agresión, un reportero de televisión, se ha levantado repentinamente durante la comparecencia de los dos dirigentes ante los medios y ha lanzado uno de sus zapatos, que ha pasado sobre la cabeza del presidente estadounidense.

Pocos segundos después, ha arrojado el segundo zapato, que tampoco ha impactado contra ninguno de los dos dirigentes, quienes se han quedado mirándose perplejos a la espera de que los agentes de seguridad desalojaran al autor de los hechos del despacho de Maliki, lugar donde se estaba llevando a cabo la conferencia de prensa.

Bush, que enseguida ha esbozado media sonrisa, ha explicado después que no se ha sentido amenazado "en lo más mínimo". "No me ha molestado", ha zanjado el dirigente estadounidense al ser preguntado pocos minutos después por el resto de periodistas.

Otros reporteros iraquíes se han disculpado por el comportamiento de su compañero. Bush ha llegado hoy a Bagdad en visita sorpresa que será la última como presidente estadounidense, ya que en enero abandonará el cargo.


La Razón: Un periodista iraquí llama «perro» a Bush y le lanza sus zapatos

Un periodista iraquí lanzó hoy sus zapatos contra el presidente estadounidense, George W. Bush, quien se encuentra de visita sorpresa en Bagdad. El agresor llamó "perro" en árabe --un grave insulto-- a Bush y después le lanzó sus zapatos durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.

Efectivos de las fuerzas de seguridad iraquíes y del servicio secreto estadounidense saltaron de inmediato sobre el periodista y se lo llevaron a rastras de la sala mientras forcejeaba.

Los zapatos pasaron a unos metros de Bush y uno de ellos sobrepasó su cabeza e impactó contra el muro ante el que se encontraba el dirigente estadounidense. Bush mostró una sonrisa incómoda mientras Al Maliki observaba extrañado la escena.

"No me molesta", afirmó Bush antes de pedir a todos que se calmaran ante el alboroto desatado en la sala. Al ser preguntado poco después por el incidente, Bush restó importancia al incidente: "No me sentí ni mínimamente amenazado", dijo.

Otros periodistas iraquíes se disculparon por el comportamiento de su compañero.

Bush llegó a Bagdad hoy en visita sorpresa que será la última como presidente estadounidense, ya que en enero abandonará el cargo.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó hoy a Bagdad en una visita sorpresa con ocasión de la cual se reunirá con dirigentes iraquíes y con las tropas estadounidenses allí desplegadas. El motivo de este viaje es celebrar que al fin Estados Unidos ha firmado con Irak el Acuerdo Marco Estratégico y el Acuerdo sobre el Estatus de las Fuerzas (SOFA), según informa la cadena CNN.

Tras su llegada al Aeropuerto Internacional de Bagdad, Bush se dirigió en helicóptero hasta la Zona Verde de la capital iraquí, área fortificada que alberga edificios oficiales y embajadas. Allí se reunió con su homólogo iraquí, Jalal Talabani.

Bush ha viajado a Irak en compañía del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Josh Bolten; el responsable para Irak y Afganistán en el Consejo de Seguridad Nacional, general Doug Lute; el asesor para la Seguridad Nacional, Stephen Hadley; el asesor presidencial Ed Gillespie; y la portavoz Dana Perino.

Hadley declaró a los medios de comunicación que ahora la situación en Irak es de "transición". "Por primera vez en la historia de Irak y de la región, suníes, chiíes y kurdos trabajan juntos en un marco democrático para buscar la forma de que el país avance", subrayó.

Por su parte, Lute predijo que 2009 será "un año de transición" tanto en Washington --donde Barack Obama se estrenará como presidente-- como en Irak --donde se celebrarán elecciones provinciales. "Estamos entrando en una relación nueva, una relación en la que los iraquíes ejercen, merecidamente, una soberanía mayor", destacó.

El conocido como acuerdo SOFA entre Irak y Estados Unidos modifica algunas de las condiciones que establecía el mandato de la ONU y establece que los soldados estadounidenses no permanecerán en Irak más allá de 2011. Los votantes iraquíes serán quienes decidan si se aprueba en un referéndum que se celebrará a finales del próximo mes de julio.

El acuerdo insiste en el respeto a la soberanía iraquí y, aunque hace referencia a la necesidad de la "asistencia temporal" de las fuerzas estadounidenses, limita considerablemente su libertad para actuar. Así, todas las operaciones militares deben llevarse a cabo con el visto bueno de las autoridades iraquíes y se deben coordinar con ellas.

Además, Irak tiene el "derecho fundamental de ejercer la jurisdicción" sobre los soldados estadounidenses que cometan "delitos graves premeditadamente", así como sobre las empresas subcontratadas por Washington y sus empleados, según el acuerdo.

En cuanto a los sospechosos detenidos por los militares estadounidenses, deben ser luego entregados a las autoridades iraquíes para que les juzguen.


ABC: Un periodista iraquí lanza sus zapatos a George Bush

Un reportero de una televisión iraquí ha lanzado sus zapatos a George W.Bush y le ha llamado «perro» durante una rueda de prensa en su visita de despedida a las tropas americanas en Iraq. El incidente ha tenido lugar mientras Bush contestaba a preguntas de los medios iraquíes con el primer ministro iraquí Nouri al-Maliki, en la oficina privada del segundo.

Aunque ninguno de los dos zapatos ha impactado en George Bush, los guardaespaldas han reducido al «lanzador» y le han apartado del presidente. Después de que la seguridad del presidente sacase al periodista de la sala, se ha podido ver un rastro de sangre en la alfombra de la habitación, aunque no es segura su procedencia. El agresor, Muntadar al-Zeidi es un reportero de la televisión iraquí Al-Baghdadiya. Lanzar o golpear con los zapatos es un signo de desprecio en la cultura musulmana, al igual que «perro» es uno de los insultos más duros.

Después del incidente Bush ha bromeado diciendo que todo lo que podía declarar sobre el asunto es que eran zapatos de la talla 10 (un 43 español). Después ha contestado tranquilamente a las preguntas de los periodistas, muchos de los cuales se han disculpado por la actitud de su compañero.

sábado, 22 de noviembre de 2008

La sombra del presidente

Michelle Obama se convertirá en menos de dos meses en la primera Primera Dama negra de la historia de EE UU.- El papel de la mujer del presidente estadounidense ha cobrado importancia con el paso del tiempo

Sin sueldo, sin ninguna responsabilidad oficial, en el papel que desempeña la primera dama de EE UU sólo está especificado que tiene autoridad sobre los temas domésticos en la Casa Blanca, aunque nadie duda que ejerce una gran influencia sobre el presidente. Cuando Barack Obama asuma la presidencia de Estados Unidos no sólo estará completando un cambio histórico en la Casa Blanca sino que también su mujer, Michelle Obama, se convertirá en la primera Primera Dama negra de la historia estadounidense. La llegada de la esposa de Obama además supondrá un cambio de estilo en la residencia más famosa de EE UU ya la futura Primera Dama ha demostrado durante la campaña electoral que su papel en Washington será muy distinto al que ha desempeñado durante los últimos ocho años Laura Bush.


Del glamour de Jacqueline Kennedy al perfil político de Hillary Clinton pasando por los roles de corte caritativo de Nancy Reagan y Barbara Bush, el papel de la Primera Dama ha ido tomando cada vez más importancia con los el paso de los años. Michelle Obama llega a la residencia de la Avenida de Pennsylvania 1600 bajo la responsabilidad de una presidencia que será histórica en muchos aspectos y con la necesidad de imprimir una personalidad propia al papel que desempeñará durante los próximos cuatro años.

Sus dos inmediatas antecesoras en el cargo, Laura Bush y Hillary Clinton pueden darle algunas pistas pero ninguna pauta en común ya que ambas desempañaron su papel de formas muy diferentes. Hillary Clinton, que vivió en la Casa Blanca entre 1993 y 1999, ha sido la Primera Dama que ha tenido el mayor perfil político de los últimos años. Durante la presidencia de su marido intentó, sin éxito, que se aprobara el Plan de Salud Universal, jugó un papel importante en la aprobación de la Ley de la Infancia y el Programa de Seguro de Salud, adopción y familias e hizo varias giras internacionales. Además, tuvo que lidiar con el escándalo Lewinsky y es hasta ahora la única Primera Dama estadounidense que tuvo que comparecer ante un gran jurado federal como consecuencia del escándalo inmobiliario Whitewater en 1996.

Mayor protagonismo

Después de abandonar la residencia presidencial Clinton dio un impulso a su carrera política y se convirtió en 2001 en la única Primera Dama que ha conseguido un asiento en el Senado de Estados Unidos, en su caso por el Estado de Nueva York. Durante la pasada campaña electoral mantuvo una estrecha lucha con Barack Obama para conseguir la candidatura demócrata a la Casa Blanca y convertirse en la primera mujer que luchaba por la presidencia de Estados Unidos y ahora los medios estadounidenses dan por seguro que será la Secretaria de Estado del nuevo presidente estadounidense. Un nombramiento que daría una dimensión todavía más histórica al Gobierno que se inaugurará el próximo 20 de enero.

La llegada de su sucesora en el cargo, Laura Bush, a la Casa Blanca devolvió al papel de Primera Dama un perfil público más discreto, parecido al que desempeñaron Nancy Reagan y Barbara Bush en la década de los 80. La esposa de George W. Bush tuvo en su suegra Barbara un ejemplo cercano para desempeñar su papel de anfitriona de la Casa Blanca. La mujer del 43 presidente estadounidense se ha dedicado sobre todo a campañas sociales y de tipo solidario; ha apoyado el fomento de la lectura infantil, ha promovido la subida de la ayuda federal para las bibliotecas públicas y ha viajado a Asia y África para apoyar el acceso de las mujeres a los cuidados médicos y la enseñanza.

En el siglo XX fue cuando el papel de las esposas del presidente de Estados Unidos empezó a cobrar mayor protagonismo público, muchos casos en paralelo a la incorporación de la mujer a la vida laboral y social. La que más brilló en el plano social fue Jacqueline Kennedy. Apadrinó numerosos actos sociales pero sobre todo se convirtió en un icono de la moda y el modelo con el que han sido comparadas sus sucesoras. Pat Nixon, que vivió en la Casa Blanca entre 1969 y 1974, fue la Primera Dama que visitó una zona en guerra y ha sido hasta la fecha la que más viajes internacionales realizó. Por su parte, Lady Bird Johnson impulsó varias campañas para la protección del medioambiente

En la primera mitad de siglo, Hellen Taft, mujer de William Howard Taft, fue una de las primeras voces del Gobierno en apoyar el derecho de voto de la mujer y Eleanor Roosvelt estuvo al frente de la comisión encargada de redactar la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU.

En el caso de Michelle Obama, la primera Primera Dama negra de la historia de los EE UU, sólo ha dejado claro que su prioridad en la Casa Blanca serán sus dos hijas, Malia y Sasha, de 10 y 7 años. A partir del próximo 20 de enero la mujer de Barack Obama, licenciada en derecho de origen modesto y que pasó por las prestigiosas universidades de Princeton y Harvard, empezará a mostrar el perfil por el que será recordada tras su paso por la Casa Blanca.

El País

Laura Bush, humorista estrella (1/05/2005)

Laura Bush se convirtió anoche en la estrella indiscutible de la Cena Anual de los Corresponsales ante la Casa Blanca cuando, en una puesta en escena tan impecable como americana, le robó inopinadamente todo el protagonismo a su marido, el presidente George W. Bush. La primera dama se despachó a gusto: llamó a su suegra Don Corleone, recomendó a su marido acostarse más tarde si quiere acabar con la tiranía del mundo y se confesó ante los asistentes: "Señoras y señores, yo soy un ama de casa desesperada".

Bush acababa de empezar a hablar el sábado por la noche ante el selecto -y crítico- auditorio en el que se había reunido el "todo Washington", cuando se vio interrumpido por Laura que, a su lado, le dijo, moviendo la cabeza: "No, ese viejo chiste otra vez, no...". Entre las 3.000 personas que se convirtieron en el auditorio de Laura, se encontraba, además del vicepresidente, Richard Cheney, buena parte de los miembros del Gobierno, como el secretario de Defensa Donald Rumsfeld y la secretaria de Estado Condoleezza Rice, además de lo más florido del periodismo en EE UU y actores como Richard Gere o Jane Fonda.

Laura, vestida con una matizada gasa verde manzana, se hizo con el podio y, ante el evidente regocijo del público, se explicó así: "Miren, llevo años asistiendo a estas cenas sentadita y callada. Hoy, para variar, voy a decir algunas cosas". Durante más de diez minutos, Laura, bibliotecaria de profesión y que tiene una manifiesta habilidad para hablar en público que contrasta con la torpeza de Bush, ironizó sobre su marido, sobre la familia Bush y sus vacaciones en la casa familiar de Kennebunkport (Maine) y hasta se permitió comparar a su suegra, la ex primera dama Barbara, con Don Corleone, el protagonista de El Padrino.

Bush y sus problemas con la motosierra

Laura explicó que la anciana Bárbara, con la que mantiene una excelente relación, parece una abuela afable y cariñosa "pero no se puede decir que sea una de esas personas que no se involucran en la vida de sus hijos". "Créanme, se parece a 'Don Corleone'", añadió despachándose agusto. Laura bromeó con casi todas las limitaciones y los gustos públicos de su esposo -"yo sí puedo pronunciar 'nuclear'"- y, parodiando el título de la exitosa serie de televisión Desperate Housewives (en España, Mujeres desesperadas, señaló: "Señoras y señores, yo soy un ama de casa desesperada".

"A estas horas (eran las diez de la noche), mi marido está habitualmente en la cama", y tras un guiño a la audiencia, agregó: "Ya se lo vengo diciendo. Si quieres acabar con la tiranía del mundo, tendrás que acostarte más tarde". La intervención de Laura, acompañada de las carcajadas de los asistentes, tuvo uno de sus mejores momentos cuando la primera dama aseguró que, realmente, no sabe bien cómo consiguió conocer a George, ya que "yo era una bibliotecaria que pasaba 12 horas diarias en la Biblioteca"... un lugar que George, claramente, no frecuentó nunca.

Bromeó con el gusto de su esposo por el rancho que tienen en Texas donde, al principio "quiso ordeñar a un caballo" y donde, aún ahora, "cree que todo se arregla con la motosierra". A Laura le siguió en la tribuna Cedric, un renombrado humorista que centró gran parte de su intervención en "diseccionar", a través de su nombre, la personalidad de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. "Condo", según él, es la persona seria, diplomática, impecablemente peinada y capaz de organizar el mundo.. y "Leezza", añadió el humorista, es su otro yo, esa que se "desmelena" y a la que le gusta despellejar por teléfono con sus amigas. Pero al término de la cena, el comentario era: Laura, en otro tiempo tímida y discreta, no se quedó atrás.

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La esposa de Kerry se ve obligada a pedir disculpas a Laura Bush
Una mujer tranquila

El País

viernes, 14 de noviembre de 2008

Hillary Clinton podría convertirse en la secretaria de Estado de la Administración de Obama

Europa Press: Hillary Clinton podría convertirse en la secretaria de Estado de la Administración de Obama, según la NBC

Dos asesores del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, informaron ayer de que se baraja el nombre de su rival en las primarias del partido demócrata y senadora por Nueva York, Hillary Clinton, como secretaria de Estado del futuro gobierno estadounidense, según reportó hoy la cadena norteamericana NBC News.

Los que conocen a la ex primera dama han insinuado que podría estar interesada en la oferta, aunque desde su oficina se ha informado de que cualquier decisión sobre la formación de Gobierno corresponde a Obama y a su equipo.

Clinton tomó ayer un vuelo en Chicago por motivos personales, tal y como dio a conocer uno de sus asesores, pero se desconoce si en ese viaje se reunió con Obama, que todavía reside en el estado de Illinois.

No obstante, otros demócratas como el senador John Kerry y el gobernador Bill Richardson también estarían interesados en reemplazar a Condoleezza Rice como secretaria de Estado del país, explicó la cadena norteamericana.


La Vanguardia: Hillary Clinton, candidata a Secretaria de Estado de Obama

Según la NBC, quienes conocen a la senadora demócrata por Nueva York consideran que ésta "posiblemente" aceptaría el cargo

El presidente electo de EEUU, Barack Obama, tiene en su lista corta de candidatos a la Secretaría de Estado a la senadora demócrata y ex rival en la contienda, Hillary Clinton, informó hoy la cadena NBC en su página de internet.

Dos asesores de Obama dijeron a NBC que Clinton "está bajo consideración para ser secretaria de Estado".

Según la NBC, quienes conocen a la senadora demócrata por Nueva York consideran que ésta "posiblemente" aceptaría el cargo.

Sin embargo, su oficina ha dicho que cualquier decisión sobre la composición del entrante Gabinete corresponde únicamente al presidente electo y a su equipo.

Según NBC, Clinton tomó hoy un avión rumbo a Chicago (Illinois), pero un asesor suyo explicó que es para "asuntos personales".

Se desconoce si Clinton se ha reunido o ha hablado con Obama durante su visita a Chicago.

En la lista de nombres que se barajan como titular del Departamento de Estado figuran el senador John Kerry, ex candidato presidencial en 2004, y el gobernador de Nuevo México, el mexicoamericano Bill Richardson.

Según la cadena, otra opción podría ser el ex senador Tom Daschle.


ABC: Hillary Clinton podría convertirse en la secretaria de Estado de la Administración Obama

El presidente electo podría estar barajando el nombre de la senadora por Nueva York para ocupar el cargo

Dos asesores del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, han informado de que se baraja el nombre de su rival en las primarias del partido demócrata y senadora por Nueva York, Hillary Clinton, como secretaria de Estado del futuro gobierno estadounidense, según reportó hoy la cadena norteamericana NBC News.
Los que conocen a la ex primera dama han insinuado que podría estar interesada en la oferta, aunque desde su oficina se ha informado de que cualquier decisión sobre la formación de Gobierno corresponde a Obama y a su equipo.

Clinton tomó ayer un vuelo en Chicago por motivos personales, tal y como dio a conocer uno de sus asesores, pero se desconoce si en ese viaje se reunió con Obama, que todavía reside en el estado de Illinois. No obstante, otros demócratas como el senador John Kerry y el gobernador Bill Richardson también estarían interesados en reemplazar a Condoleezza Rice como secretaria de Estado del país, según ha dicho la cadena norteamericana.


El Mundo: Hillary Clinton, ¿secretaria de Estado?

Dos colaboradores de presidente electo de EEUU, Barack Obama, afirman que Hillary Clinton, senadora y ex primera dama, está entre los candidatos a ser secretario de Estado, según la NBC. La cadena de televisión estadounidense afirma que "quienes conocen a Clinton dicen que es posible". Sin embargo, continua, "sus representantes oficiales dicen que cualquier decisión sobre la transición es cosa del nuevo presidente y su equipo".

Según La senadora de Nueva York fue vista el jueves cogiendo un vuelo a Chicago, pero uno de sus colaboradores afirmó que se trataba de asuntos personales. Lo que tampoco se sabe es si ha hablado con Obama o ha mantenido alguna reunión con él mientras estaba allí.

Otros demócratas que se barajan como posibles candidatos a secretarios de Estado de la futura Administración son el senador John Kerry, candidato presidencial demócrata en 2004 y el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson. Otra opción podría ser la del ex senador Tom Daschle.

La ex primera dama, que perdió la batalla ante Obama para ser la candidata demócrata a las elecciones presidenciales, se encuentra en su segunda legislatura como senadora por el estado de Nueva York.


La Razón: Hillary Clinton podría convertirse en la secretaria de Estado de la Administración de Obama, según la NBC

Dos asesores del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, informaron ayer de que se baraja el nombre de su rival en las primarias del partido demócrata y senadora por Nueva York, Hillary Clinton, como secretaria de Estado del futuro gobierno estadounidense, según reportó hoy la cadena norteamericana NBC News.

Los que conocen a la ex primera dama han insinuado que podría estar interesada en la oferta, aunque desde su oficina se ha informado de que cualquier decisión sobre la formación de Gobierno corresponde a Obama y a su equipo.

Clinton tomó ayer un vuelo en Chicago por motivos personales, tal y como dio a conocer uno de sus asesores, pero se desconoce si en ese viaje se reunió con Obama, que todavía reside en el estado de Illinois.

No obstante, otros demócratas como el senador John Kerry y el gobernador Bill Richardson también estarían interesados en reemplazar a Condoleezza Rice como secretaria de Estado del país, explicó la cadena norteamericana.


Libertad Digital:

La cadena NBC News ha revelado de que dos asesores del presidente electo de EEUU, Barack Obama, informaron de que se baraja el nombre de su rival en las primarias del partido demócrata y senadora por Nueva York, Hillary Clinton, como secretaria de Estado del futuro gobierno. Otros de los posibles aspirantes son John Kerry y Bill Richardson.

Los que conocen a la ex primera dama han insinuado que podría estar interesada en la oferta, aunque desde su oficina se ha informado de que cualquier decisión sobre la formación de Gobierno corresponde a Obama y a su equipo.

Clinton tomó este jueves un vuelo en Chicago por motivos personales, tal y como dio a conocer uno de sus asesores, pero se desconoce si en ese viaje se reunió con Obama, que todavía reside en el estado de Illinois.

No obstante, otros demócratas como el senador John Kerry y el gobernador Bill Richardson también estarían interesados en reemplazar a Condoleezza Rice como secretaria de Estado del país, explicó la cadena norteamericana.