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martes, 25 de noviembre de 2008

El Gobierno admite que prefiere que la francesa Total sea la que entre en Repsol

"TODO LO QUE ME PIDAS TE LO DARÉ"

Nuevo giro de los acontecimientos en torno a la oferta de Lukoil por Repsol. Rubalcaba admite que le gustaría que la francesa Total entrara en liza para ser el caballero blanco que controle la petrolera española. Zapatero no ve problemas “en el horizonte”.

Finalmente, el Gobierno muestra su disposición a que la petrolera francesa Total entre en el capital de Repsol. El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo a Sarkozy que le dará “todo lo que le pida” por cederle una silla en la Cumbre del G-20 que se celebró en Washington, y el sector energético español es muy atractivo para las empresas francesas.

Aunque la francesa Total descarta, por el momento hacer una oferta para comprar una parte del capital de Repsol, no sería la primera vez que tras una negativa pública una compañía hace todo lo contrario. De hecho, es bastante común cuando se trata de operaciones complejas que afectan a varios países.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, admitió este lunes que, en principio, preferiría el grupo petrolero francés Total para la compra de Repsol aunque indicó que, de todos modos, "habría que ver" el estado y las condiciones de la negociación, operación que él dijo desconocer.

"Si me pregunta si hay algún socio que a mí me gustara más que Lukoil seguramente encontraría alguno, el problema es que ese no tiene dinero", indicó en declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press. Preguntado si le gusta más la opción francesa que plantea Total, sentenció: "Pues igual sí, pero habría que verlo".

"Estamos todos de acuerdo en el Gobierno", replicó al ser cuestionado por un posible desencuentro entre los miembros del Ejecutivo sobre la entrada de Lukoil en la compañía española. En cualquier caso, abogó por esperar a ver "cuáles son los derechos políticos" de la nueva empresa que adquiera parte del capital de Repsol y si ésta tiene intención de intervenir en su gestión.

"Quienes están preocupados por el porvenir estratégico de Repsol quizá lo estarían menos si supieran, cosa que yo no sé, que, por ejemplo, quien está entrando no pretende tener derechos políticos en la compañía", planteó.

Tras ello, recordó que la negociación se está complicando por "muchas dificultades", entre ellas, citó, la crisis económica "importantísima" y el hecho de que la compra del paquete de acciones "vale mucho dinero". "Estamos ante una operación de una empresa que tiene dificultades, que tiene que salirse de otra muy importante sin crear dificultades, y hace falta alguien que entre con dinero", concluyó.

Zapatero no ve problemas “en el horizonte”

Por su parte, el presidente del Gobierno aseguró que "en el horizonte" no hay "ninguna señal de alarma" sobre el suministro energético, cuya seguridad y garantía, dijo, es una prioridad para el Ejecutivo.

Para garantizar el suministro, Zapatero destacó que el Gobierno está llevando a cabo acuerdos con otros países para facilitar las interconexiones (caso de Francia), favorecer la presencia en los distintos mercados y haciendo uso de su "capacidad de interlocución" con aquellos países "que tienen la suerte de ser los auténticos productores de energía".

El jefe del Ejecutivo realizó estas declaraciones durante su intervención en unas jornadas organizadas por The Economist, a las que también asistió, entre otros invitados, el presidente de Sacyr, Luis del Rivero. El grupo de construcción y servicios considera actualmente la posibilidad de vender la participación del 20% que tiene como primer accionista de Repsol YPF, en la que estaría interesada la rusa Lukoil.

Aunque el acto incluyó preguntas de los empresarios asistentes, nadie se refirió a la posible operación y tampoco lo hizo el presidente del Gobierno. No obstante, en su intervención inicial Zapatero sí hizo una referencia general al carácter abierto de la economía española y un alegato contra el proteccionismo.

"Descreo del proteccionismo, que es un factor de retroceso para el progreso de los pueblos", afirmó el jefe del Ejecutivo, quien recalcó que España "seguirá siendo un país abierto" y "atractivo para la inversión extranjera".

El ICO descarta la opción de Lukoil

Y para alejar más la posibilidad del desembarco de la empresa rusa en el sector energético español, el presidente del Instituto del Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, calificó de operación "muy complicada" la oferta, debido a los problemas de financiación de Lukoil.

"Desde el punto de vista financiero, la subrogación del crédito de 5.000 millones de euros presenta dificultades para las entidades, es una macro operación tremenda", dijo el presidente del ICO, para quien no está claro "cómo acabará".

Martínez informó de que el ICO no ha sido invitado a las negociaciones en curso para reformular el crédito de la constructora con el fin de traspasarlo a la empresa rusa, pero que si las entidades acreedoras alcanzan un acuerdo, tomará una posición al respecto.

Sobre la participación del ICO en la financiación de la entrada de Sacyr Vallehermoso en Repsol, Martínez indicó que el instituto no puede comentar las operaciones que lleva a cabo con sus clientes, pero puntualizó que, según ya anunció la constructora, el ICO aportó el 7% del préstamo.

Martínez precisó además que el ICO no lideró la financiación para permitir la entrada de la constructora en la petrolera en 2006, en la que participaron más de 40 entidades, y calificó la operación sindicada de "normal y corriente". "No le encuentro segundas lecturas" a la participación del ICO, sostuvo su presidente.

En este sentido, agregó que todas las grandes empresas que cotizan en el Ibex 35 han invitado al ICO a participar en los préstamos para financiar grandes operaciones o planes de expansión, y que el instituto suele aportar entre el 6% y el 7% del crédito.

Según explicó, el ICO emite bonos en el exterior y utiliza este ahorro captado en el extranjero para financiar las operaciones que se consideren "de interés" para la economía española, de acuerdo a las directrices del Gobierno, y que la entrada de Sacyr en Repsol se entendió como una operación "buena y estratégica".

Las entidades financieras se reunen

Precisamente este martes, la Caixa y las entidades acreedoras de Sacyr (Santander, Caja Madrid, Citigroup y Calyon) se reúnen para negociar las condiciones del préstamo a Lukoil para que la petrolera rusa pueda hacerse con el 20% de Repsol en manos de la constructora.

La Caixa y las entidades continuarán así la reunión que celebraron el pasado viernes para estudiar las maneras de reformular el crédito de la constructora y adaptarlo a las condiciones de Lukoil con vistas a su entrada en el accionariado de Repsol.

El encuentro del viernes se centró en estudiar las garantías que habría que pedir a Lukoil y cómo se podría estructurar el préstamo, en el actual escenario de dificultades de financiación ante el cierre de los mercados mayoristas.

La Caixa, que anunció la celebración de este encuentro entre entidades para analizar la financiación de la entrada de Lukoil en Repsol, está dispuesta a vender parte de su participación indirecta en la petrolera a través de Criteria, condicionado al cierre del acuerdo de venta entre Sacyr y Lukoil.

En la actualidad, la Caixa controla un 14,123% de la petrolera, en la que también participan la aseguradora Axa (4,2%) y Pemex (3%). La caja catalana articula su participación a través de su sociedad conjunta con Caixa Catalunya, Repinves, (6,1%) y de Criteria (9,1%).

El préstamo de Sacyr

Sacyr financió la compra del 20% de Repsol YPF con un préstamo sindicado en el que participan 48 bancos que a cierre del pasado mes de septiembre presentaba un saldo de 5.143 millones de euros. El plazo de vencimiento es de cinco años.

En virtud de las condiciones pactadas con dichas entidades, Sacyr debe aportar garantías adicionales a los bancos si, además de otros distintos ajustes, durante tres días consecutivos el ratio entre el valor de mercado de las acciones de Repsol (que Sacyr puso como garantía de la financiación) y el saldo vivo de la deuda del grupo constructor relacionada con la petrolera desciende del 105%. A partir de este próximo mes de diciembre no deberá ser inferior al 115%.

Dados los descensos de la Bolsa de los últimos meses, recientemente el grupo que preside Luis del Rivero reconoció que tuvo que volvió a pignorar (hipotecar) parte del capital social de Testa, su filial de patrimonio, para aportar garantías adicionales.


Libertad Digital: El Gobierno desea que la francesa Total entre en Repsol y se aleja la opción rusa

El desembarco de Lukoil se complica. La dificultad para conseguir financiación y la tormenta generada por el supuesto interés de la empresa rusa en Repsol dejan vía libre para que otras, como la francesa Total, entren en liza. Rubalcaba celebraría la llegada de la compañía gala.

Zapatero: La entrada de Lukoil surge de empresarios españoles

El supuesto interés de Lukoil para adquirir casi un 30% de Repsol a un precio de 27 euros por título (casi el doble de lo que valen las acciones de la petrolera española en Bolsa) parece alejarse.

En el mercado nadie comprendía –bajo criterios estrictamente económicos- que una compañía pagara un sobreprecio tan importante por participar en el capital de Repsol sin tener el control de la gestión.

Y es que Sacyr Vallehermoso es el principal accionista de Repsol desde octubre de 2006, con un 20% de la petrolera. Este paquete accionarial no da el control sobre la compañía, ya que Repsol tiene limitados sus derechos de voto al 10% en sus estatutos y se necesita el 75% del capital para eliminar ese blindaje.

Este martes, el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO) Aurelio Martínez, calificó de operación "muy complicada" la financiación a la empresa rusa para conseguir el dinero necesario para afrontar la operación.

"Desde el punto de vista financiero, la subrogación del crédito de 5.000 millones de euros presenta dificultades para las entidades, es una macro operación tremenda", dijo el presidente del ICO, para quien no está claro "cómo acabará" la operación.

Martínez constata lo que es ya un secreto a voces: el precio que ofrece Lukoil es desorbitado y carece de músculo financiero para cerrar la compra con garantías. No obstante, Lukoil ha expresado su disposición a presentar garantías adicionales a los bancos para financiar su entrada en Repsol a través de la compra de la participación de Sacyr Vallehermoso.

Representantes de la petrolera rusa expusieron su propósito a los bancos acreedores de Sacyr, que se reunieron con La Caixa para seguir estudiando condiciones para traspasar a Lukoil el préstamo que concedieron a la constructora.

Concretamente, la Caixa y Santander, Caja Madrid, Citigroup y Calyon analizan desde el pasado viernes maneras para reformular el crédito. Pero, de momento, los acreedores no se fían de las garantías que presenta la empresa rusa.

Rubalcaba prefiere a la francesa Total

Y en este punto es donde entran en liza las otras posibles “novias” de Repsol. Antes de conocerse el interés del sector energético ruso por la petrolera española, grandes gigantes del sector de los hidrocarburos europeo han estudiado entrar en el capital de la empresa que preside Antonio Brufau. En concreto, se trata de la francesa Total, la belga-holandesa Shell y la italiana ENI.

Contra todo pronóstico, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo este martes en una entrevista a Onda Cero, que prefiere que sea Total la que se lleve el gato al agua, en detrimento de la empresa rusa. Aunque no es común escuchar a un responsable de esta cartera ministerial hablar de operaciones empresariales, Rubalcaba comentó las dificultades de Lukoil para conseguir financiación y su preferencia por una oferta gala.

“Si me pregunta si hay algún socio que a mi me gustara más que Lukoil seguramente encontraría alguno”, dijo Rubalcaba. Preguntado por si le gusta más la opción francesa que plantearía Total sentenció: “Pues igual sí, pero habría que verlo”.

Zapatero abraza ahora el liberalismo

Mientras, el presidente del Gobierno continúa en su giro ideológico y ahora abraza el liberalismo, defendiendo que se trata de una decisión que compete estrictamente a empresas privadas. Eso sí, considera que la oferta de Lukoil “responde a intereses de empresarios españoles que han querido hacer una asociación estratégica con una empresa rusa", en referencia a Sacyr y La Caixa.

Además, Zapatero asegura que “España va a seguir siendo un país muy atractivo para la inversión extranjera", lo que choca frontalmente con los obstáculos que puso Moncloa a la entrada de la alemana E.ON al capital de Endesa, tras la frustrada oferta de La Caixa. Ahora el presidente del Ejecutivo rechaza intervenir en la operación.

En las filas de la oposición, el lider del PP, Mariano Rajoy cree que en la búsqueda de una solución a la oferta de la compañía rusa Lukoil sale a relucir "la falta de transparencia e incluso el favoritismo gubernamental".

Toda la operación, a juicio del líder popular, pone de manifiesto que "se ha especulado demasiado, se han cometido muchos excesos y se han superado demasiados límites", por lo que en la "hipotética solución" a los intentos de Lukoil "se reproducen", entre otros factores, "la falta de transparencia e incluso el favoritismo gubernamental".

“Te daré todo lo que me pidas”

Si finalmente Total decidiera hacer una oferta, tendría el beneplácito del Gobierno español, que podría pagar así a Francia la factura de la cesión de la silla en la Cumbre del G-20 que hizo el presidente galo, Nicolas Sarkozy, a Zapatero. El presidente español le dijo antes de comenzar la reunión que le daría “todo lo que le pida”, como publicó el rotativo francés Le Figaro.

Además, el Gobierno podría sacar pecho y dejar sin argumentos a la oposición, ya que el PP critica la operación de Lukoil porque se trata de una compañía extracomunitaria. De esta forma, Zapatero salvaría la condición del PP (que la empresa sea comunitaria), estrecharía lazos con la cúpula de la Unión Europea y evitaría el desembarco ruso.

De momento, todos los ingredientes financieros parecen confluir para que la operación desemboque en una oferta de Total por Repsol. En el mercado energético se da por hecho que si algo les sobra a las grandes corporaciones petroquímicas es capacidad de compra. Y cuando éstos grupos entran en una empresa no es sólo para tener una participación financiera. Quieren la gestión.

Así, analistas del mercado consultados por LD apuntan a que Total no se conformaría con el 30% de Repsol, sino que estaría interesada en lograr el control de la compañía, por lo que tendría que lanzar una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) en el mercado.

Inversores árabes interesados en Cepsa

Para ello, debería primero salir de Cepsa (tiene un 48,8%), ya que si se quedara en el capital de la empresa española, la compañía francesa tendría la mitad de las gasolineras españolas y el 80% de las refinerías.

Y aquí es donde entran en liza el fondo soberano de los Emiratos Árabes IPIC, que en la actualidad negocia con Santander y Unión Fenosa la compra del 36,6% de Cepsa. Si se mantienen los precios que ofrecen los árabes, Total lograría con la salida de Cepsa unos 6.500 millones de euros.

El Gobierno ve con buenos ojos que los fondos soberanos árabes tengan una participación activa en la economía española. De hecho, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, se ha puesto en contacto con varios de ellos para que compren deuda del Estado español, ante las dificultades para colocarla en el mercado europeo.

Los inversores occidentales prefieren la rentabilidad de los bonos de otros países que, como Alemania, ofrecen más interés por la deuda que emiten. En la actualidad, con todos los planes de rescates financieros en marcha, existe mucha deuda pública en el mercado y es muy difícil venderla cuando el respaldo es una economía que, como la española, tiene un agujero presupuestario de más de 13.000 millones de euros.

Libertad Digital

El hermano de Fernández de la Vega dimite como Presidente de la Fundación REPSOL

e-notícies: Primera víctima de Lukoil

El director gerente de la Fundación Repsol, Jesús Fernández de la Vega, ha renunciado a su cargo porque no quiere que su nombre pueda ser utilizado para "empañar" la reputación de la empresa o "dañar" a la trayectoria de su familia. En una carta, el hermano de la vicepresidenta del Gobierno español explica que "no estoy dispuesto a que mi nombre pueda ser utilizado por nadie de manera insidiosa ni que pueda servir para empañar la reputación de la empresa, a la que he servido leal y profesionalmente durante tantos años, ni, por supuesto, que pueda ser empleado para dañar o ensombrecer el nombre y la trayectoria de mi propia familia, de la que tan orgulloso me siento".

Jesús Fernández de la Vega, director general de recurso humanos de la petrolera durante 23 años, fue nombrado director gerente de la fundación Repsol el pasado 13 de noviembre, un año después de su jubilación, en sustitución de Jorge Segrelles, antiguo director general de Refino y Márketing.



ABC: El hermano de Fernández de la Vega dimite como director de la Fundación Repsol YPF

Jesús Fernández de la Vega, hermano de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha presentado su dimisión como director general de la Fundación Repsol YPF, según han indicado fuentes de la petrolera.

La dimisión ha sido presentada a través de una carta dirigida al presidente de Repsol, Antonio Brufau, en la que Jesús Fernández dice adoptar esta decisión porque "no está dispuesto" a que su nombre se utilice de "manera insidiosa" para "empañar" la reputación de la empresa y "dañar o ensombrecer" el nombre y la trayectoria de su propia familia, de la que se siente orgulloso, han indicado las fuentes.


"No está dispuesto" a que su nombre se utilice de "manera insidiosa" para "empañar" la reputación de la empresa

En la carta, Jesús Fernández, que ha desempeñado durante 23 años el cargo de director de recursos humanos de la petrolera, agradece a Brufau la confianza prestada durante su carrera profesional y su designación el pasado 13 de noviembre como director de la Fundación.

Un histórico de la compañíaEl hermano de la vicepresidenta del Gobierno se había jubilado hace poco más de un año, pese a lo cual se mantuvo activo y en septiembre de 2007 fue designado consejero de Petronor junto a Jaume Giró, director de Comunicación Corporativa. La Fundación Repsol YPF, creada en 1995, está presidida por el propio Brufau.En Repsol consideran a Jesús Fernández un "histórico" de la compañía, que ha desempeñado funciones de responsabilidad con los tres presidentes que ha tenido Repsol, esto es, Oscar Fanjul, Alberto Cortina y Brufau.

Además de desempeñar funciones en Repsol, Jesús Fernández es uno de los impulsores del Instituto Superior de la Energía. Además, en la compañía recuerdan que la dirección de la Fundación suele recaer en algún directivo que ha desempeñado funciones de responsabilidad en la petrolera en el pasado, como es el caso del anterior director general, Jorge Segrelles, ex director de refino y marketing. Segrelles, que dirigió la organización del Congreso Mundial del Petróleo este año, abandonó el cargo de director de la Fundación Repsol para trabajar en el 'holding' de participadas de Caja Madrid, Cibeles.


Libertad Digital: El hermano de De la Vega presenta su dimisión al frente de la Fundación Repsol

El ex director general de Recursos Humanos de Repsol, Jesús Fernández de la Vega, hermano de la vicepresidenta del Gobierno, ha presentado este martes su "renuncia irrevocable" al cargo de director gerente de la Fundación Repsol.

En una carta dirigida al presidente de la petrolera y de la Fundación Repsol, Antonio Brufau, Jesús Fernández de la Vega explica que renuncia al cargo para evitar que su nombre pueda ser utilizado para "empañar" la reputación de la empresa o "dañar" la trayectoria de su familia.

"No estoy dispuesto a que mi nombre pueda ser utilizado por nadie de manera insidiosa ni que pueda servir para empañar la reputación de la empresa, a la que he servido leal y profesionalmente durante tantos años, ni, por supuesto, que pueda ser empleado para dañar o ensombrecer el nombre y la trayectoria de mi propia familia, de la que tan orgulloso me siento", señala en la misiva.

El hermano de la vicepresidenta agradece la confianza depositada en él, tanto por Brufau como por Repsol YPF, y en especial "la oferta para desempeñar tareas de dirección" en la Fundación, pero precisa que debe renunciar a esa responsabilidad que aceptó "ilusionado, honrado y reconocido".

En la carta, expresa también su deseo de que la Fundación Repsol "siga cosechando el mayor de los éxitos, convencido de que con ello beneficiará enormemente a la sociedad a la que sirve".

Jesús Fernández de la Vega, director general de Recursos Humanos de la petrolera durante 23 años, fue nombrado director gerente de la Fundación Repsol por el Patronato de la entidad el pasado 13 de noviembre, un año después de su jubilación, en sustitución de Jorge Segrelles, antiguo director general de Refino y Márketing.

Ayer, tras conocerse el nombramiento, el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, pidió a la vicepresidenta del Gobierno que explique "inmediatamente" por qué su hermano ha sido designado "ahora precisamente" para ese puesto.

Según González Pons, ese nombramiento abre "nuevas interpretaciones sobre el Gobierno socialista en la venta de Repsol".

Sin embargo, fuentes de Repsol han desvinculado siempre este nombramiento de la actividad política y han recordado que es una práctica habitual de la empresa destinar a la Fundación a directivos que se jubilan.

Las fuentes consultadas recordaron que Fernández de la Vega ha ocupado el cargo de director general de Recursos Humanos con tres presidentes distintos: Oscar Fanjul, Alfonso Cortina y Antonio Brufau.

¿Qué esconde Zapatero? Por Emilio J. González

Repsol y Lukoil

«Esa banca para la que Zapatero está aprobando planes multimillonarios de rescate va a poner sobre la mesa el dinero necesario para que los rusos acometan la operación cuando se dijo que las medidas de apoyo a la banca eran para reactivar el crédito.»

¿Qué razones tiene Zapatero para entregar Repsol al Kremlin y a la mafia rusa cuando, por lo que estamos viendo, puede haber opciones que garanticen la españolidad de la compañía? Ya sabemos que todo este lío tiene su origen en la necesidad de sacar a Sacyr, la constructora amiga del Gobierno, las castañas del fuego, o sea, evitar que vaya a la quiebra. Pero esa no es razón suficiente para justificar que la participación en Repsol de la compañía que preside Luis del Rivero, lo mismo que la de la Mutua Madrileña y la de La Caixa, tengan que pasar necesariamente a manos de Lukoil y, además, con ayuda de nuestra banca cuando, precisamente, esa ayuda podría permitir una solución española.


La petrolera rusa tiene la peor calificación crediticia de todo el sector a nivel internacional, lo cual le impide, en estos momentos de crisis financiera, obtener los recursos necesarios para acometer la adquisición del 30% de Repsol. Lukoil tiene que reestructurar su deuda y carece, por tanto, de capacidad para embarcarse en semejante operación. Además, aunque al Kremlin le gustaría apoyar muy gustosamente una operación encaminada a aumentar el dominio ruso sobre el sector energético europeo –y, por tanto, la capacidad del tándem Putin-Medvedev de condicionar las políticas y las decisiones de los países de la Unión Europea–, resulta que las reservas de divisas de Moscú están bajo mínimos, después de que empleara la mitad de ellas en sostener la Bolsa moscovita y perdiera también una buena parte de las mismas por haberlas invertido en Fannie Mae y Freddie Mac (ya saben, las agencias públicas estadounidenses supuestamente encargadas de dinamizar el mercado hipotecario norteamericano que están en el epicentro de la crisis de las hipotecas de alto riesgo o subprime).

Pues bien, resulta que para superar esas dificultades, la banca española puede conceder créditos a Lukoil con los que financiar la adquisición del 30% de Repsol. Esa banca para la que Zapatero está aprobando planes multimillonarios de rescate –que se beneficia de la opacidad decretada por el Gobierno acerca de quién acude a los mismos y por qué importe– va a poner sobre la mesa el dinero necesario para que los rusos acometan la operación cuando se dijo que las medidas de apoyo a la banca eran para reactivar el crédito a las familias y empresas españolas, no para financiar operaciones corporativas. Pues si la banca española tiene capacidad para aportar esos créditos, ¿por qué no se los concede a una entidad de nuestro país o, en última instancia, a la SEPI, para que ésta se haga con ese paquete y lo coloque después, cuando sea el momento propicio, entre inversores españoles? Desde luego, empresas que podrían hacerse cargo de ese 30% de Repsol con ese apoyo de los bancos y cajas de ahorros las hay, por ejemplo, Iberdrola o ACS. O, ya puestos, esos créditos se le pueden conceder a la propia Sacyr para que no tenga que vender sus acciones de Repsol a la desesperada.

Esta cuestión es de gran importancia por varios motivos. En primer lugar, nadie paga una prima del cien por cien, como pretende hacer Lukoil, por hacerse con el 30% de una compañía si no es con la intención de hacerse con posterioridad con el control total de la misma. Y quién controle Repsol, lo hará también con Gas Natural y Unión Fenosa, algo a lo que el Gobierno debería de oponerse de lleno. No se trata de nacionalismo económico, sino de que no se puede entregar así como así una parte sustancial de un sector estratégico como el energético al Kremlin y a la mafia rusa, que ya se sabe cómo las gastan. Este fin de semana, sin ir más lejos, Moscú ha vuelto a amenazar a Ucrania con cerrarle la espita del gas a principios de año, en un movimiento que busca influir en las elecciones generales que tendrán lugar en el país eslavo a principios del próximo año.

En segundo lugar, la entrega de Repsol a Lukoil puede abrir una nueva brecha en las relaciones entre España y Estados Unidos que nadie desea. Barack Obama, en sus primeras intervenciones, ya ha dicho muy claro que su país tiene que buscar la independencia energética y lo ha dicho pensando, en parte, en no dar bazas a una Rusia que saludó su triunfo electoral instalando misiles en la frontera con Polonia (un claro gesto tanto de desafío como de prueba de qué madera está hecha la persona que ocupará el despacho oval de la Casa Blanca a partir del próximo 20 de enero). Zapatero presume de ser amigo de Obama y trata de vender la idea de que, con él, España puede representar para Estados Unidos lo que ha sido el Reino Unido para los norteamericanos en los últimos treinta años. Pues difícilmente lo va a conseguir con la entrega de Repsol a Lukoil.

Por consiguiente, es preciso volver a plantearse el interrogante del principio. ¿Por qué esa entrega si, a poco que uno se pare a pensar, esa financiación que puede conceder la banca española a Lukoil puede dársela a una entidad con pasaporte español? ¿Tendrá algo que ver con la relación entre Zapatero y ese Hugo Chávez que está abriendo a Rusia de par en par las puertas de Venezuela y se está aliando con ella en la reedición de la guerra fría en versión siglo XXI? ¿Es una cuestión ideológica? El Partido Popular tiene que pedir muchas más explicaciones al Gobierno de las que le está demandando y el Ejecutivo tiene que ofrecer muchas respuestas, además de parar la venta del 30% de Repsol a los rusos.

Libertad Digital - Opinión

REPSOL - LUKOIL

El Mundo: El ICO financió la entrada de Sacyr en Repsol para que fuera española e independiente

El Gobierno de Zapatero no sólo se limitó a prestar apoyo político a la constructora Sacyr para que se convirtiera en el primer accionista de Repsol YPF, sino también económico. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) financió, en 2006, con 350 millones de euros la compra de acciones de Repsol por parte de Sacyr y, además, aceptó participar con papel protagonista en el multimillonario préstamo sindicado de la operación.

El ICO actuó incluso como uno de los llamados Mandated Lead Arranger, es decir, uno de los cinco agentes colocadores que se encargaron de convencer a otros bancos y cajas para que completaran la financiación que necesitaba Sacyr, dejando patente en el sector bancario el interés del Gobierno.


Tras repartir parte entre bancos y cajas, el ICO terminó quedándose con los citados 350 millones, el 6,7% del total del crédito, según ha podido saber EL MUNDO. Fuentes oficiales del Instituto declinaron "comentar cifras de préstamos a clientes", pero aseguraron que la operación se hizo a los precios de mercado acordados igualmente por el resto de entidades financieras y que es uno más de los préstamos que realiza el Instituto para apoyar a las empresas españolas.

Las condiciones eran de un préstamo a cinco años iniciado con un crédito puente del grupo Santander con un tipo de interés inicialmente de euribor más un punto. Sacyr se limitó a poner como garantía las propias acciones de Repsol, que compró a un precio medio de 26,7 euros. Si los títulos caían de cotización, la constructora quedaba obligada a poner otras garantías, que es lo que ha venido sucediendo en los últimos meses. Por eso, Sacyr, ahogada financieramente, ha puesto a la venta su 20% de la petrolera.

El ICO es la agencia financiera del Estado adscrita al Ministerio de Economía y enmarca oficialmente el préstamo que concedió a Sacyr en ayudar a "la consecución de los planes estratégicos del tejido empresarial español, fomentando su desarrollo empresarial y su consolidación", según afirman las citadas fuentes del organismo.


El País: Los problemas de financiación enfrían la entrada de la rusa Lukoil en Repsol

La entrada de la petrolera privada rusa Lukoil en Repsol YPF se enfría. Por dos razones. Porque no salen los números y porque, a medida que pasan los días, arrecia la tormenta política. Tanto, que ha llevado la inquietud al seno del partido en el Gobierno, el PSOE. Por el lado de los números, sencillamente, no hay forma de cuadrar las aspiraciones de los vendedores -el grupo Sacyr Vallehermoso (20%), La Caixa y Mutua Madrileña, entre otros- con la oferta por el 29,9% del capital de los potenciales compradores de un modo que los bancos acepten financiar.

Las posiciones, explicaban ayer fuentes financieras al tanto de las conversaciones, están muy alejadas. Hoy mismo, La Caixa (accionista de Repsol y dispuesta a financiar a Lukoil) se reunirá de nuevo con los bancos que financiaron la entrada de Sacyr en Repsol YPF en 2006 para analizar posibles salidas. "La operación no está muerta, pero la situación está muy, muy complicada", aseguraban las mismas fuentes.

Y es que en un lado están los que aspiran a cobrar hasta 9.789 millones por el 29,99% de la petrolera (a 26,71 euros por acción cuando en Bolsa valen 15 euros); y en otro, los que hasta ahora sólo han ofrecido hacerse cargo de la deuda de 5.175 millones que contrajo Sacyr Vallehermoso para entrar en Repsol YPF en 2006, aportando como garantía las propias acciones de la petrolera española.

Las dificultades para acercar posturas ya se analizaron en la reunión que mantuvieron el viernes los bancos, que exigen más garantías a Lukoil. Y el fin de semana sólo sirvió para acrecentar la sensación de que será muy difícil el acuerdo. Sencillamente, y a diferencia de lo que sucedía en épocas aún recientes, cada euro cuenta. Por ello, analistas consultados por el diario financiero ruso Védomosti exponían ayer sus dudas de que la petrolera Lukoil, afectada como todo el sector por la bajada de precios del petróleo, disponga del capital necesario para entrar en Repsol YPF.

Con la operación Lukoil en el alero, las miradas se vuelven al Gobierno. Porque lo único que permanece y amenaza con agravarse es la situación del primer accionista de Repsol YPF, el grupo Sacyr, estrangulado por una deuda que supera los 18.500 millones de euros. Así, los sindicatos UGT y CC OO llamaron al Ejecutivo a tomar medidas. UGT pidió "una intervención directa" del Estado, mientras CC OO abogó por la búsqueda de un socio nacional, incluso mediante la utilización de avales públicos para financiar la compra del paquete en venta.

Con todos los focos puestos en la posible operación, el PP ha decidido que la oposición a Lukoil es rentable políticamente. Así lo demuestra el hecho de que el presidente del PP, Mariano Rajoy, haya decidido preguntar por la polémica cuestión al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la sesión de control del Gobierno de mañana, miércoles. Frente a la ofensiva que prepara el PP, el PSOE ha apostado por dos cosas: no hablar sobre la operación y, en cambio, acusar a los Gobiernos del PP de privatizar empresas como Repsol YPF sin introducir cautela alguna.

Por el Gobierno, sí que hay cautela. Mucha. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, que la pasada semana se manifestó en contra de la operación -horas antes de que Zapatero abriese la puerta para que se llevara a cabo- insistió ayer en que el Gobierno "quiere un Repsol español".

"Para quien no le quede claro", añadió, "preferimos un Repsol español, pero una cosa es preferencia y otra interferencia". El responsable de Industria precisó que la posición del Ejecutivo es complicada "porque", preguntó, "¿cómo conjugar nuestra defensa pública con el respeto a las reglas del mercado?". El ministro aclaró, en un acto del semanario británico The Economist, que la compra del 20% de Repsol por Lukoil "es una operación que no existe". Y agregó: "Son más los deseos de los vendedores y los compradores de hablar para quizás llevar a cabo una operación". Sobre la "operación que no existe" se pronunció también el secretario de Estado de Economía, David Vegara. En su opinión, todo está en un ámbito "muy inicial".

Como lo estuvo, según aclaró ayer la propia Repsol YPF, a principios de 2007, cuando la compañía estudió y descartó un intercambio accionarial con Lukoil para acceder a nuevas reservas. Según Repsol, el intercambio con Lukoil se paralizó debido a que pocos meses antes, en septiembre de 2006, había entrado en la compañía un nuevo socio: Sacyr.

Por otro lado, Repsol ha nombrado presidente de la Fundación Repsol a Jesús Fernández de la Vega, hermano de la vicepresidenta primera del Gobierno, jubilado y director de Recursos Humanos de la empresa durante 23 años.


ABC: Los minoritarios piden al Gobierno que obligue a Lukoil a lanzar una opa por Repsol

Los accionistas minoritarios están decididos a ponerse en pie de guerra. Argumentan que si la rusa Lukoil va a pagar a Sacyr y a La Caixa 27 euros por cada título de la petrolera española, cuando en el mercado se pueden comprar a la mitad de ese precio, es porque se está satisfaciendo una prima de control y, por tanto, piden al Gobierno que obligue a lanzar una opa por el 100% de la compañía, para que todos los accionistas tengan las mismas oportunidades.

La Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas explica que la nueva ley de opas, que entró en vigor en agosto del año pasado, obliga a lanzar una oferta pública de adquisición de acciones por el 100% de la compañía cuando se adquiere el 30% del capital de la misma o cuando, sin llegar a ese porcentaje, se alcanza el control de la sociedad cotizada, bien mediante la compra de títulos, bien mediante pactos parasociales con otros titulares de valores.


Los minoritarios consideran que en Repsol estaríamos ante una toma de control efectivo de la compañía por parte de la rusa Lukoil, por el pago de la citada prima. Pero además podría producirse una concertación entre Lukoil y La Caixa que les permitiría el control de la sociedad cotizada, ya que la caja de ahorros, aunque venda parte de sus acciones en Repsol, mantendría todavía otra participación. Ambos supuestos estarían contemplados en la ley de opas, por lo que la Asociación de Minoritarios considera que el Ejecutivo debería intervenir para que se dé al conjunto del accionariado la opción de irse o quedarse en la compañía.

La ley de opas obliga a lanzar una oferta por el 100% de una compañía cuando se alcanza el control de una cotizada

Lo que el organismo supervisor (CNMV) y el Ejecutivo hagan o permitan hacer en esta operación empresarial es, a juicio de la asociación de accionistas minoritarios, una cuestión estratégica. En un momento como el actual, en el que hay muchas empresas en dificultades, como Sacyr, que podrían necesitar vender las participaciones que tienen en otras compañías, no se puede marcar un precedente como el que parece que podría imponerse en este momento, porque se está privando a los minoritarios de su derecho a quedarse o irse de las empresas.

De ahí que la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas vaya a presentar hoy un informe jurídico y una campaña para concienciar a la sociedad de la gravedad de una situación en la que los pequeños accionistas pueden verse seriamente perjudicados.

La CNE no intervendrá

Y mientras, las reacciones a la posible entrada de la rusa en Repsol se suceden. Ayer fuentes de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) aseguraron que este organismo no tiene por qué analizar, en principio, la compra de participaciones de Repsol-YPF. Según explicaron a Efe fuentes del regulador energético, esta operación no activa la «Función 14» porque ninguna de las dos compañías tiene actividades reguladas (transporte y distribución de gas y electricidad) en España. Esta función permite a la CNE emitir informes vinculantes sobre operaciones empresariales. Recuerdan que cuando Sacyr entró en el capital de Repsol-YPF, en 2006, el organismo estudió la operación y decidió no pronunciarse.

La petrolera española controla un 30,8% de Gas Natural, compañía que sí desarrolla actividades reguladas y figura en la lista de operadores dominantes y principales del sector gasista que elabora anualmente la CNE, ya que en este asunto el organismo utiliza el criterio de grupo empresarial, pero aún así la CNE cree que no tendrá que analizar la operación.

Política energética europea

Desde Bruselas la comisaria europea de Protección a los Consumidores, Meglena Kuneva, pidió ayer al Gobierno español que, a la hora de tomar decisiones sobre una posible entrada de la rusa en el accionariado de Repsol, analice el asunto desde la perspectiva de «una única política energética para Europa».

Los pequeños accionistas se sienten perjudicados porque no se les da la opción de irse o quedarse

En una intervención en el Foro de la Nueva Economía, Kuneva afirmó que la entrada o no de Lukoil en Repsol es «un debate nacional muy interesante en el que puede ayudar la Comisión Europea, por lo que desde Bruselas daremos un consejo de amigo, pero la responsabilidad es de la política y ésta empieza a nivel local». En este sentido, la comisaria apuntó que «estamos decididos en la Comisión a que exista una política común en materia energética en Europa» porque «hablar una sola voz y estar unidos es la mejor forma de negociar con los grandes actores globales».

Meglena Kuneva argumentó que «los países por sí solos no tienen demasiada fuerza» y recordó que una parte importante de la energía que llega a Europa proviene de Rusia.


La Razón: La venta de Repsol a Lukoil podría permitir a La Caixa alcanzar el 50% en Gas Natural

El acuerdo de venta de una participación del 29,9% de Sacyr Vallehermoso y Criteria en Repsol a la rusa Lukoil implicaría de manera colateral una salida parcial o total de la petrolera de Gas Natural, con la posibilidad para el holding de participadas de «La Caixa» de elevar su participación en la gasista hasta el 49,9% sin necesidad de lanzar una oferta pública de adquisición (OPA) de acciones, según un informe de Fortis.

Criteria y Repsol, los dos principales accionistas de Gas Natural con una participación del 37,5% y del 30,85% respectivamente, tienen un pacto de control y gobierno en la gasista.

Sin embargo, Criteria no estaría interesado en que Lukoil tuviera una participación importante en Gas Natural, considerando además la actual operación de compra de Unión Fenosa por la gasista, las inferencias en la gestión diaria de la compañía, así como las implicaciones geoestratégicas de un control en Gas Natural, según el analista de la entidad.

Así, Fortis considera que las opciones al paquete accionarial de Repsol en Gas Natural pasan por la entrada de un tercero en la gasista o la adquisición de esta participación por Criteria mediante el lanzamiento de una OPA o a través de una adquisición parcial, siendo esta última posibilidad la más factible.

En el caso de una OPA por la totalidad, el analista considera «difícil» esta operación por los efectos negativos que podría tener para la acción de Gas Natural y «por la complejidad del aseguramiento de la financiación de la posible OPA».

Respecto a la posible entrada de un accionista que comprara el paquete de Repsol en Gas Natural «con el visto bueno» de Criteria, indica que en los momentos actuales «sería difícil encontrar a un interesado en adquirir este paquete con un horizonte de medio plazo y con el beneplácito de su mayor accionista».

Así, Fortis afirma que la opción con más posibilidades, ya que la ley permite que en el caso de que se supere un 30% de una compañía por un accionista sin superar el 50% este podrá anualmente aumentar su participación en un 5% sin superar el 50%, sería la de que Criteria aumentara su participación hasta el 49,9%.

Repsol podría vender primero un 2,5% de la gasista a Criteria, que adquiriría posteriormente de la petrolera otro 10% sin obligarse a lanzar una OPA por el 100%.

Ello podría plantearse a través de la firma de un 'equity swap' a dos años, y la colocación posterior en elmercado del resto de participación de Repsol en Gas Natural (18,35%)
o bien el mantenimiento de esta participación, una vez reducido su dominio en la gasista.

Apoyo a la Opa sobre Fenosa
Además, Fortis señala que toda iniciativa de retener el control de Gas Natural por Criteria y evitar la entrada indirecta de Lukoil en la gasista «tiene que complementarse con el apoyo financiero de Repsol» a la gasista, cuyo compromiso es acudir a la ampliación de capital para la compra de Unión Fenosa con hasta 1.600 millones de euros.

«Para ello es fundamental considerar los calendarios de la operación Gas Natural/Unión Fenosa (que debería culminarse en abril como muy tarde) y Repsol/Lukoil, que, desde nuestro punto de vista, debería verse sometido al examen de la CNE y de las actividades europeas de la competencia con un plazo de al menos un trimestre", destacó.


La Razón: Una asociación de accionistas minoritarios se moviliza en contra de la oferta

La denominada Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC) presentará hoy una plataforma de accionistas de Repsol-YPF, reunida para seguir muy de cerca la posible entrada de la petrolera rusa Lukoil en el accionariado de la española. Como quiera que, al menos hasta hoy, se desconoce si la operación de compra de un paquete de acciones de Repsol se ha llevado finalmente a cabo y en qué términos, los minoritarios nada pueden hacer excepto mantenerse a la expectativa. Cuando se conozca si las entidades afectadas han llegado a un precio final por un paquete de un 29,9% de acciones, estarían ya en disposición de acometer acciones legales. En fuentes jurídicas se ha informado a LA RAZÓN de que existen posibilidades de dar un vuelco a la operación si los recursos llegan finalmente a la mesa de Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El interés de los minoritarios estaría puesto en promover un bloqueo jurídico de la operación de compra parcial de acciones y obligar a la petrolera rusa a presentar una OPA abierta a todo el capital de la empresa. De esta forma, y al contrario de lo que ocurre en una transacción concertada, todos los accionistas tendrían la oportunidad de vender sus títulos al mismo precio. Con la operación actual, y al tratarse de un paquete concreto de acciones capaz de otorgar el control de la empresa, cabe fijar entre comprador y vendedor un precio que puede ser muy superior al de mercado y que sería suficiente para proporcionar una salida «rentable» de Sacyr como accionista mayoritario de Repsol-YPF.

Zarzuela reconoce la participación del Rey Juan Carlos en la 'Operación Lukoil'


El Palacio de La Zarzuela reconoció ayer, a preguntas de este diario, la participación del Rey Juan Carlos en la aparición de la petrolera rusa Lukoil como potencial comprador del 20% que la constructora Sacyr-Vallehermoso posee en Repsol, aunque matizando que se trata de una situación normal en la tradicional política de apoyo del Monarca a las empresas españolas en el exterior. De acuerdo con distintas fuentes, habría sido el propio Juan Carlos I quien habría logrado cambiar la actitud de Rodríguez Zapatero, inicialmente contrario a la solución rusa, por el apoyo a la misma. El Gobierno sigue sumido en plena marejada, entre partidarios y opositores a Lukoil.

El responsable de relaciones con los medios de comunicación del palacio de la Zarzuela, Juan González Cebrián, aseguró ayer que “de acuerdo con una línea de conducta establecida con este y otros Gobiernos, el Rey ha estado apoyando las relaciones de España con Rusia, como lo ha hecho también con otros países, caso de Estados Unidos con los Gobiernos González o Marruecos con los de Aznar. Se trata de aprovechar la aportación diplomática de Su Majestad en la preparación de un clima propicio para la expansión de nuestras empresas. Todos los Gobiernos lo han utilizado en este sentido. El Rey abre relaciones como especialísimo embajador de España que es, y luego son las empresas las que hacen su trabajo”.

¿Cuál ha sido la participación concreta del Rey Juan Carlos en este episodio? “Obviamente no es que sea el Rey quien coge el teléfono y llama directamente a Putin o Medvédev para que se haga tal o cual operación. En este sentido, no ha tenido una participación directa. Su papel consiste en favorecer un clima de entendimiento entre ambos países, lograr un buen nivel de relaciones que luego pueda ser aprovechado por las empresas españolas. En suma, el Rey es quien posibilita unas buenas relaciones, lima posibles diferencias y, en definitiva, abre las puertas, para que detrás vengan las empresas y se aprovechen para hacer sus negocios”.

El futuro de Sebastián y los silencios de Solbes

¿Fue el Rey quien hizo cambiar de opinión a Zapatero respecto a Lukoil? “No me consta, aunque los contactos son frecuentes, porque prácticamente despachan todas las semanas, como es público”. El caso es que en el entorno del PSOE y del propio Gobierno sigue siendo un misterio el cambio de opinión del Presidente respecto a Lukoil. “Se trata de una opción muy personal, muy suya, que no apoya su entorno más tradicional”, señala una fuente conocedora de la situación.
Quien menos apoya es el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien, a pesar de la estrecha relación que le unía con Luis del Rivero, presidente de Sacyr-Vallehermoso, está enfrentado al presidente en un asunto en el que tiene todas las de perder. El futuro de Sebastián, que parece haber perdido influencia sobre Rodríguez Zapatero y su entorno, podría estar jugándose en esta partida. No menos llamativo resulta el estrepitoso silencio mantenido hasta ahora en esta pelea por el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes.


Moncloa busca cómo salvar a Sacyr ante el recelo que provoca Lukoil en Repsol

El problema de Sacyr es una patata caliente para el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que busca soluciones de urgencia para evitar el colapso de la constructora, y con él, las graves consecuencias para el sistema financiero español. Sacyr, agobiada por una deuda de más de 18.000 millones, se ha visto forzada a vender el 20% que tiene de Repsol. Pero la opción del grupo ruso Lukoil, uno de los candidatos, se ha topado con una tormenta política y numerosos problemas financieros.

En una parte del Gobierno (la más vinculada con el ministro de Industria, Miguel Sebastián), Lukoil produce urticaria, igual que en la oposición, que ha encontrado un filón perfecto contra Zapatero. Ayer, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, dijo que con su comportamiento sobre la operación de Lukoil, el Gobierno "pone en riesgo el bienestar de las familias españolas".

Financieramente, la opción de Lukoil presenta numerosas dudas. Lukoil, que tiene los peores rating financieros de su sector (ver EXPANSIÓN de ayer), quiere comprar a crédito. Las entidades acreedoras de Sacyr –Santander, Caja Madrid, Citi, Calyon y otros 40 bancos– se reunirán hoy para seguir negociando las condici0nes por las que la empresa rusa podría quedarse con el préstamo de 5.200 millones que en su día recibió la constructora para entrar en Repsol.

La Caixa, que también quiere vender parte de su 12% en Repsol, se ha sumado a las negociaciones y está dispuesta a ser financiador de Lukoil. El problema es que las entidades que prestaron a Sacyr exigen garantías adicionales a Lukoil, y no están dispuestas a dar más dinero al margen de la subrogación de los 5.200 millones.

El Gobierno busca opciones políticamente más viables, como algún candidato de la UE

En principio, Lukoil, que quiere llegar al 29,9% de Repsol, necesitaría al menos otros 4.000 millones adicionales, si se mantiene el precio de 27 euros por acción que se baraja para la operación de compra. Esos 5.200 millones, por otra parte, no sólo pesan sobre Sacyr. Más de la mitad de las 40 entidades que sindicaron ese préstamo (y más de la mitad de su volumen), son bancos y cajas españolas.

Moncloa teme que la agonía de Sacyr arrastre al sistema financiero español. De ahí que Zapatero busque una solución a la desesperada. Si no fuera por las ampollas que genera Lukoil, la opción rusa le parecería bien. El temor al desgaste político, sin embargo, le ha obligado a sondear otras opciones, en especial dentro de la UE.

El grupo francés Total también ha estado mirando la compra de Repsol. Pero no se conformaría con el 20% y, ni mucho menos, pagaría 27 euros por una acción de Repsol que en bolsa vale 14 euros.

Algunas fuentes cercanas al Gobierno indican que Zapatero podría haber invitado al Gobierno de Nicolas Sarkozy (con el que tiene una deuda incalculable por haberle dejado un hueco en la reunión del G-20), a que anime al grupo Total a lanzar una opa sobre Repsol.

Total ha estado mirando el cuaderno de venta del 20% de Repsol, pero quiere todo el grupo

De hecho, en los mismos bancos que renegocian la deuda de Sacyr se espera una especie de subasta internacional de Repsol, como ocurrió con Endesa. Desde el ámbito sindical se animó ayer a que sea el Estado el que compre a Sacyr. De hecho, la opción de que sea la Sepi la que se haga cargo de ese 20% de Repsol vuelve a aparecer como mal menor.

Por otra parte, Jesús Fernández de la Vega, hermano de la vicepresidenta primera del Gobierno, ha sido nombrado presidente de la Fundación Repsol, confirmaron a Efe fuentes de la petrolera.

Repsol y Sebastián niegan el veto político a Lukoil en 2006
Repsol YPF aseguró ayer que el presidente del grupo, Antonio Brufau, no recibió "indicación alguna" por parte de "ninguna persona ni de instancia externa a la compañía" para oponerse a la entrada de Lukoil en la compañía hispano argentina a comienzos del año 2007.

La compañía respondió así a informaciones que aseguraban que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vetó en 2006 la entrada de la empresa rusa. "Repsol descartó en enero de 2007 un posible acuerdo con Lukoil", que incluía un cruce accionarial y compartir reservas, por la "inoportunidad de modificar la estructura accionarial de la empresa", tras la incorporación al accionariado de Sacyr Vallehermoso. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, también negó ayer el veto del Gobierno, y aseguró que la entrada de Sacyr en Repsol fue "voluntaria" y "estrictamente empresarial". El ministro insistió en que "el Gobierno en absoluto participó en esa decisión". Sebastián también negó conocer el interés de la francesa Total por la empresa española.

Una relación que se remonta a hace cinco años
- 2003. Las relaciones entre Repsol YPF y la que puede convertirse en su nuevo socio estratégico se remontan a 2003, cuando la empresa española tanteó el mercado ruso para penetrar en los gigantescos yacimientos petrolíferos y de gas del país. El objetivo era asociarse en proyectos exploratorios en el mar Caspio. Pese a las reuniones que mantuvieron en Moscú directivos de ambas empresas, los contactos no fructificaron.

- 2006. Repsol reabre su oficina en Moscú para intentar, de nuevo, hacerse un hueco en el mercado energético del país. El objetivo de Repsol era llevar Gas Natural Licuado (GNL) ruso de Yamal (Siberia) a su proyectada planta regasificadora de Canaport (Canadá).

- Mayo de 2006. Repsol consigue entrar en la compañía Too Zambai, en Kazajistán, con un 25% del capital. Sus socios son KMG (KazMunaiGas, la compañía nacional) con un 50% y Lukoil con el 25% restante.

- Octubre de 2006. Repsol se asocia de nuevo con Lukoil y KMG para la investigación de dos bloques exploratorios en el Caspio.

- Finales de 2006. La petrolera española inicia negociaciones con Lukoil para darle entrada en su capital con el 20% del capital a cambio de un paquete accionarial o de activos petrolíferos. El objetivo de los gestores de la empresa española era aumentar sus reservas de crudo accediendo a los campos de la petrolera rusa.

- Enero de 2007. Repsol rompe con Lukoil. La empresa rusa quería adquirir un 20% del capital de la compañía española a cambio de menos de un 12% de sus acciones.

- Septiembre de 2008. Lukoil vuelve a cruzarse en el camino de Repsol. El grupo Sacyr Vallehermoso pone a la venta su participación en la empresa española por sus problemas financieros y llama a la puertas de la petrolera rusa por su conocido interés en la compañía presidida por Antonio Brufau.


elEconomista.es: El Gobierno echa el freno a la venta de Repsol ante la presión diplomática

El Gobierno ha decidido echar el freno a la operación de compra de Repsol por la rusa Lukoil. La presión recibida durante este fin de semana por parte de la diplomacia internacional hizo que ayer destacados miembros del Ejecutivo comenzarán a dar señales de que la venta del 20% de la petrolera podría haber entrado en una vía muerta. Fuentes cercanas a la petrolera también confirmaron que "ya es muy difícil que la operación salga adelante".

La Caixa, que fue la primera en confirmar "el principio de acuerdo" con Lukoil, no está dispuesta a dar el primer paso en la venta. La entidad financiera no necesita colocar su participación y, por lo tanto, quiere que sea Sacyr la que le ponga el cascabel al gato, es decir, la que dé el primer paso para cerrar la operación.

La operación tardará días

El director general de la entidad, Juan María Nin, ya aseguró el sábado que la operación podría tardar días o semanas en cerrarse, si es que se cerraba. Para La Caixa la venta supone un apunte contable de una participación con importantes plusvalías, ya que no recibiría un euro, pero con garantías muy complicadas, ya que se considera que podría ser muy difícil reclamar a la petrolera rusa cualquier activo en el caso de que se produjera un impago.

Las entidades acreedoras de Sacyr (SYV.MCSACYR) tienen previsto mantener hoy una reunión en la que se pueden dar pasos muy significativos: o cerrar un acuerdo para financiar la compra del 20% de Repsol, o dar casi por muerta la operación.

Por el momento, ambos escenarios están aún abiertos, pero todo apunta a que sin el visto bueno político la entrada de Lukoil comienza a estar condenada al fracaso.

Prueba de ello fueron algunas de las declaraciones que se realizaron ayer desde el Gobierno. El secretario de estado de Economía, David Vegara, aseguró que la operación con Lukoil está en un estado muy inicial y que se tendrá que analizar para ver cómo puede afectar a la garantía de suministro.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, volvió a insistir en que su departamento "prefiere" que Repsol sea un grupo español, pero "no interfiere" para que sea así. No obstante, preguntado por si el Gobierno tomaría cartas en el asunto si Lukoil toma una participación significativa en la petrolera, afirmó que "es diferente una participación que una gran participación", y añadió que "el tamaño también es importante".

Sebastián indicó que el objetivo a partir de ahora es encontrar una fórmula para "casar que Repsol sea española con el respeto a las reglas del mercado". En todo caso, insistió en que "se habla de una operación que no existe y de los deseos de compradores y vendedores de hablar para llevar a cabo una operación".

"Al menos, yo no conozco la operación", añadió, pese a que la Caixa confirmó a la CNMV un acuerdo de principio con Lukoil y a las reuniones mantenidas por el propio ministro con importantes representantes de los vendedores en las últimas semanas.

El ministro recordó que España no sólo ha sido un país "inversor en el exterior", sino también "receptor" pero es verdad que "hay sectores estratégicos que tienen un tratamiento especial", advirtió.

Sebastián hizo además una distinción entre países como España o Reino Unido, donde se vetó la entrada de Lukoil, y en los que los grupos energéticos quedaron privatizados, y "algunos países europeos en los que buena parte de las empresas energéticas están en manos públicas".


Finanzas.com: Nueva reunión de los bancos para salvar la operación Lukoil

La Caixa y las entidades acreedoras de Sacyr --Santander, Caja Madrid, Citigroup y Calyon-- se reunirán hoy para negociar las condiciones del préstamo a Lukoil para que la petrolera rusa pueda hacerse con el 20% de Repsol en manos de la constructora, informaron en fuentes del sector financiero.

La Caixa y las entidades continuarán así la reunión que celebraron el pasado viernes para estudiar las maneras de reformular el crédito de la constructora y adaptarlo a las condiciones de Lukoil con vistas a su entrada en el accionariado de Repsol.

El encuentro del viernes se centró en estudiar las garantías que habría que pedir a Lukoil y cómo se podría estructurar el préstamo, en el actual escenario de dificultades de financiación ante el cierre de los mercados mayoristas. La Caixa, que anunció la celebración de este encuentro entre entidades para analizar la financiación de la entrada de Lukoil en Repsol, está dispuesta a vender parte de su participación indirecta en la petrolera a través de Criteria, condicionado al cierre del acuerdo de venta entre Sacyr y Lukoil.

En la actualidad, la Caixa controla un 14,123% de la petrolera, en la que también participan la aseguradora Axa (4,2%) y Pemex (3%). La caja catalana articula su participación a través de su sociedad conjunta con Caixa Catalunya, Repinves, (6,1%) y de Criteria (9,1%).

Repsol subió ayer un 7,84% en bolsa, Criteria se anotó avances del 5,16% y Sacyr Vallehermoso, por contra, se dejó un 4,95% a la espera de noticias sobre el interés y las negociaciones de Lukoil para hacerse con casi un 30% del capital social de la petrolera.

Las firmas involucradas en el eventual movimiento corporativo en torno a la empresa que preside Antonio Brufau registraron esta tendencia en bolsa en una jornada en la que el Ibex 35 se disparó un 8,13%, anotándose la cuarta mayor subida del año.

Por su parte, los títulos de Lukoil se anotaron una subida del 9,19% en la Bolsa de Moscú y cerraron a 30,90 dólares (24 euros), mientras que las acciones de la compañía rusa que se negocian en el parqué de Londres terminaron la jornada en 24,21 euros, lo que significa una subida del 8,66%.

Sacyr financió la compra del 20% de Repsol YPF con un préstamo sindicado en el que participan 48 bancos que a cierre del pasado mes de septiembre presentaba un saldo de 5.143 millones de euros. El plazo de vencimiento es de cinco años.

En virtud de las condiciones pactadas con dichas entidades, Sacyr debe aportar garantías adicionales a los bancos si, además de otros distintos ajustes, durante tres días consecutivos el ratio entre el valor de mercado de las acciones de Repsol (que Sacyr puso como garantía de la financiación) y el saldo vivo de la deuda del grupo constructor relacionada con la petrolera desciende del 105%. A partir de este próximo mes de diciembre no deberá ser inferior al 115%.

Dados los descensos de la bolsa de los últimos meses, recientemente el grupo que preside Luis del Rivero reconoció que tuvo que volvió a pignorar (hipotecar) parte del capital social de Testa, su filial de patrimonio, para aportar garantías adicionales.


CincoDías.com: La entrada de Lukoil en Repsol se complica por las dificultades financieras y políticas

La compra de un 30% de Repsol por parte de Lukoil se enreda. La decisión de la rusa de no aportar otras garantías que no sean las acciones de la petrolera no convence a los 48 bancos acreedores de Sacyr que van a traspasarle un préstamo de 5.175 millones. Además, las presiones políticas europeas y las disidencias en el Gobierno no favorecen el desenlace que desean los partidarios de la venta.

Los ánimos comienzan a enfriarse en torno a Repsol: los dos principales accionistas, Sacyr Vallehermoso y La Caixa, que habían acordado vender a la rusa Lukoil casi un 30% de la petrolera, veían ayer cómo se desinflaban sus expectativas. Por un lado, por las dificultades para un acuerdo sobre la financiación de la operación, cuyas negociaciones dirige la propia entidad catalana y, por otro, por las disidencias internas del Gobierno, de La Caixa y de la propia Repsol, así como las presiones crecientes de otros países europeos para que se frene la entrada de la compañía rusa.

En cuanto a la refinanciación del crédito de 5.175 millones que Sacyr mantiene con 48 bancos y, que según lo acordado, se traspasará a la rusa, existe un importante escollo: ésta pretende, como es el caso de la constructora, avalar el préstamo con las propias acciones de Repsol (pignoración) pero, a diferencia de aquélla, se niega a aportar garantías añadidas en el caso de una depreciación de la cotización. Fuentes financieras aseguran que, en ningún caso se subrogará este préstamo (que implica la firma de un contrato con nuevas condiciones) sin avales que respalden la posible caída en Bolsa.

La cuestión no deja de ser llamativa, pues si Lukoil compra a unos 28 euros por acción, cuando ayer cerró a 15 euros, tras repuntar un 7,8%, el nivel a partir del cual deben aportarse dichas garantías debe situarse por debajo de este precio, que está muy alejado del que pagaría finalmente.

En cualquier caso, las mismas fuentes señalan que una de las entidades más desanimadas es la propia Caixa, que, además, sería la financiadora de los más de 4.000 euros que le restarían a Lukoil para financiar hasta el 30%. 'Es muy difícil que siga adelante una operación en la que el comprador está dispuesto a pagar el doble sin poner dinero', añaden. Hoy está previsto que los bancos acreedores se reúnan para acordar una propuesta que, en principio, entregarán esta semana al grupo ruso.

También las presiones políticas y las disensiones en el Gobierno podrían dar al traste con la entrada de Lukoil. Además de los ataques persistentes del Partido Popular y otras formaciones de la oposición, fuentes próximas al Ejecutivo aseguran que el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que hasta ahora había apoyado la operación estaría reconsiderándola a la vista de que otros miembros de su Gabinete no la ven con buenos ojos. Y, pese a la suave posición de Bruselas, Zapatero también habría recibido presiones de otros países europeos para que frene al grupo ruso.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, insistió ayer en que Repsol 'debe seguir siendo española' y negó haber desempeñado ningún papel en la entrada de Sacyr en Repsol en 2006. El titular de Industria reiteró que el Gobierno 'no se mete en operaciones empresariales'. Por su parte, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, advirtió que la entrada de Lukoil en Repsol está en una fase 'muy inicial, que está dando los primeros pasos', por lo que 'no se conocen bien ni están cerrados los detalles. Vegara insistió en que una de las preocupaciones del Gobierno 'es la garantía de suministro' y eso es algo que 'se tendrá en cuenta en su momento', informa Europa Press.

Nombramiento

Reino Unido es el país comunitario que más reticencias ha mostrado hacia Rusia. Frente a éste, otros como Alemania, Francia, Italia y la propia España son partidarios de estrechar lazos con el gigante europeo y pasar página por el conflicto de Georgia.

La petrolera negoció un cruce de participaciones

Repsol desveló ayer en un comunicado que a finales de 2006 mantuvo negociaciones con Lukoil para un intercambio de participaciones accionariales y un acuerdo sobre reservas de petróleo. De esta manera, la empresa española podía anotarse las reservas correspondientes a su capital en la rusa y compensar las suyas, que ese año tuvo que recortar en un 25%.

Frente a informaciones que achacaban ayer al Gobierno la ruptura de estos contactos en enero de 2007, Repsol aseguró que éstas se suspendieron por decisión de la propia compañía para evitar que Sacyr Vallehermoso, que acababa de comprar el 20% de Repsol, quedase diluido en la nueva estructura. Según el comunicado, se consideró oportuno romper las negociaciones y no 'modificar la estructura accionarial'.

Salvo en reservas, donde Lukoil mantiene una gran ventaja a Repsol (15.700 millones de barriles frente a 2.600), el tamaño de ambas compañías es similar. Hasta el punto de que el canje pactado para el citado cruce de acciones era de 13 sobre 10. El líder del PP, Mariano Rajoy, va a preguntar mañana en el Congreso a José Luis Rodríguez zapatero si sus colaboradores más directos han tenido una participación activa en la operación.


Cotizalia

lunes, 24 de noviembre de 2008

Zapatero vetó en 2006 a Lukoil y propuso a Repsol la alternativa de Sacyr como socio

En 2006, el presidente de Repsol, Antonio Bufrau, tuvo practicamente la cerrada la venta del 10% de la petrolera a la empresa rusa Lukoil a cambio de una parte de sus pozos de petróleo. No obstante, el por entonces presidente de Mercasa, Javier de Paz, informó a Bufrau de que el Gobierno no vería con buenos ojos la operación y le propuso la entrada de Luis del Rivero, dueño de Sacyr, como nuevo socio.

A continuación se ofrece un extracto de la información que publica EL MUNDO en su edición de este lunes.
  • Cuando Brufau tenía casi cerrada la venta de un 10% a cambio de parte de los pozos de la petrolera rusa, Javier de Paz le advirtió que Moncloa no apoyaría esa operación y le propuso al dueño de Sacyr como alternativa.

  • Brufau confirmó en la Oficina Económica dirigida por Miguel Sebastián que ésa era la posición del presidente y Del Rivero compró el 20% con un crédito sindicado de 5.200 millones aportando las acciones como única garantía.

  • Del Rivero, al borde de la quiebra, comunicó el mes pasado que ponía a la venta su paquete porque Zapatero no había cumplido su compromiso de obra pública: "Le saqué del lío del AVE y mira cómo me pagan".

  • Asesorado por Matías Cortés, Del Rivero ha negociado con ENI y Total. Aznar propuso que lo hiciera con Gazpromy con la libia National Oil Company,pero Lukoil es la única dispuesta a pagar el precio que pide.

El Mundo

sábado, 22 de noviembre de 2008

Yo así también compro Repsol


Lukoil se hará con Repsol sin tan siquiera invertir un euro

El grupo ruso Lukoil negocia la compra del paquete de control de la petrolera Repsol YPF sin invertir un euro. La fórmula que estudia con La Caixa y con el grupo Santander es que ellos mismos le financien su entrada en el capital. Lukoil quiere el 20% de la constructora Sacyr en la petrolera, pero esta sociedad no es dueña ya de su participación. Los que están actuando como verdaderos propietarios son sus acreedores, liderados por el grupo Santander.

El banco cántabro está de acuerdo con la oferta rusa por las acciones, que llega a los 28 euros, el doble de la cotización de estos últimos días. En estas condiciones, el banco que preside Emilio Botín y su sindicato de acreedores pueden aceptar que Lukoil se subrogue en el crédito concedido a Sacyr.


Es decir, Lukoil acepta pagar a los protagonistas un buen precio y, a cambio, logra no poner dinero físicamente al quedarse con la deuda contraída por la constructora. El paquete de acciones de Sacyr le cuesta teóricamente a la petrolera rusa unos 6.400 millones, aunque la cifra dependerá del precio final fijado, que puede oscilar entre 27 y 28 euros por acción.

El grueso de ese dinero es la deuda que arrastra Sacyr. Las entidades financieras negocian aceptar que Lukoil la asuma a cambio de las acciones de la petrolera como garantía. Además, Lukoil pretende un 9,9% adicional, que, al precio que ofrece, están más que dispuestos a vender los miembros del núcleo duro de Repsol, La Caixa, Caixa Catalunya y Mutua Madrileña.

Este paquete supondría un préstamo adicional al grupo ruso por valor de otros 3.200 millones. ¿Quién lo aportaría? La Caixa se ofrece como "posible financiador", según comunicó este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esta decisión de la caja catalana podría ser utilizada por accionistas minoritarios para exigir su parte del pastel y que éste no sea sólo para el núcleo duro, según expertos consultados.

La fórmula que negocia el grupo ruso y las entidades financieras es beneficiosa para estas últimas y libra, al tiempo, a Lukoil de tener que lanzar una costosa Oferta Pública de Adquisición de acciones (OPA). Al precio que maneja tendría que desembolsar más de 30.000 millones de euros para hacerse con el 100% de la petrolera, mientras que, evitándola, sólo asumirá 10.000 millones por el control.

Pero la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tiene que vigilar que no supera el umbral del 30% de forma concertada. Si el órgano rector de los mercados considera que La Caixa, que se ha ofrecido como financiador, actúa en concertación con Lukoil, está claro que entre ambos lo rebasan.

El Mundo