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jueves, 21 de octubre de 2010

Crisis de Gobierno. Freddy el socorrista. Por Emilio Campmany

Yo, si estuviera ahogándome y viera a Rubalcaba correr hacia mí con un salvavidas, nadaría con todas mis fuerzas en dirección opuesta. Y supongo que Zapatero haría lo mismo.

La milonga que nos quiere vender El País se resume contando que Zapatero ha pedido ayuda al "único" que puede sacar al PSOE del hoyo en el que está y "su amigo" Rubalcaba ha dicho que sí, siempre que tuviera todo el poder y pudiera colocar en Presidencia alguien de su confianza, como es Ramón Jáuregui. A otro perro con ese hueso.

No veo a Rubalcaba acudiendo en auxilio de nadie que no sea el propio Rubalcaba. Ni me creo que se haya dejado poner ahí para ser el sucesor de Zapatero cuando éste se dé el batacazo en 2012 y ser presidente de Gobierno en 2016 o 2020, año en el que don Alfredo cumplirá 69. Ni me parece creíble que Ramón Jáuregui acceda a subirse a última hora a un barco que se está yendo a pique.

Y tampoco me creo que Zapatero se haya entregado a la vieja guardia felipista para que lo salven, porque es lo último que harían, y él lo sabe, ni que haya consentido que Rubalcaba y Jáuregui tomen las riendas con el fin de hacer una transición ordenada cuando Zapatero se vea obligado a dimitir tras las catalanas o después de las municipales y autonómicas. El de las cejas nunca se dejaría manipular, al menos conscientemente.


Si es imposible que Rubalcaba auxilie de forma altruista a Zapatero y no lo es menos que Zapatero se deje manipular por el químico, es que alguno ha engañado al otro. No creo que Zapatero pueda creer en la sinceridad de Rubalcaba si éste le dice que acude raudo a su rescate. Yo, si estuviera ahogándome y viera a Rubalcaba correr hacia mí con un salvavidas, nadaría con todas mis fuerzas en dirección opuesta. Y supongo que Zapatero haría lo mismo.

En cambio, me parece posible que el Maquiavelo de León haya engañado a Rubalcaba y a toda la guardia felipista fingiéndose derrotado, dispuesto a ceder tras alguna de las dos debacles electorales que se avecinan. A cambio habría pedido que se le concediera un tiempo a ver si se firma la paz con ETA para poder despedirse con este éxito en el morral. Los otros habrían dicho que sí a cambio de colocar a gente suya (Rubalcaba, Jáuregui y Jiménez) en los puestos clave durante estos meses de transición. Naturalmente, de ser así, la intención de Zapatero sería la de tratar de resucitar a partir del momento en que las encuestas mostraran algún repunte y negarse a dimitir por no ser ya necesario para la salvación del partido.

En conclusión, parece que Zapatero ha dicho que se va, aunque lo más probable es que esté fingiendo y se proponga aguantar cuanto pueda. Si fuera así, surgen dos cuestiones. La primera es saber si, cuando llegue el momento en que Rubalcaba, Prisa y la vieja guardia felipista consideren que Zapatero debe definitivamente irse, estarán en condiciones de obligarle a hacerlo como hicieron en su día con Borrell. Y la segunda es determinar quién será el sucesor. El martes por la noche Iñaki Gabilondo, tras un publirreportaje, le hizo una entrevista a Javier Solana en la que éste habló de retornar a la vida nacional, de devolverle a España algo de lo mucho que había recibido de ella, de que el país necesitaba unidad para hacer frente a los problemas y evitar convertirse en un país de segunda o tercera y qué sé yo cuántas más cosas propias de un presidenciable. Quien quiera entender, que entienda.


Libertad Digital - Opinión

viernes, 8 de octubre de 2010

El pensamiento líquido. Por Fernando Fernández

Como en Bizancio, Zapatero solo aspira a que los bárbaros pasen de largo y pueda recuperar su sueño.

LA nación es un concepto discutido y discutible, el ser humano, un asunto demasiado complejo; la salida socialdemócrata, una entelequia circunstancial; los mercados, voraces o comprensivos; la derrota electoral, un invento; las palabras no son un arma cargada de futuro sino un accidente de la naturaleza, un hecho evanescente que no comprometen más que en el momento mismo que se pronuncian. Esa es la gran aportación del presidente Zapatero a la teoría política. Una presidencia circunstancial convertida en categoría analítica y modelo de liderazgo por la debilidad de la sociedad civil española, su complacencia con un largo ciclo de prosperidad, los hábitos caudillistas de los partidos políticos y un sistema electoral que concede poder absoluto al ocupante eventual de La Moncloa.

La crisis económica ha roto ese sueño alegre y confiado y ha expuesto en toda su incompetencia la debilidad del pensamiento líquido. Hay hechos simbólicos, anecdóticos, que traducen mejor que la más brillante tesis doctoral los cambios acaecidos mientras estábamos disfrutando de la fiesta perpetua. España ya no es la octava potencia económica del mundo. Ni lo volverá a ser. El mundo se nos ha ido de las manos mientras seguimos discutiendo, ¡qué aburrimiento!, el engarce constitucional de Cataluña en España. Esta vez ha sido el Círculo de Economía, una prestigiosa institución que actúa de lobby empresarial catalán. Uno hubiera esperado de tanto personaje ilustre una sesuda reflexión sobre la inserción de España en una economía global que se desplaza irremediablemente al Pacífico. O al menos una profunda discusión sobre la ventajas y obligaciones que comporta para España la pertenencia a una Unión Monetaria amenazada por nuestra propia irresponsabilidad y por el cinismo colectivo de una sociedad que dice defender una cosa y permite a sus políticos hacer lo contrario. Pero no, lo importante es el concierto, la captura de rentas, asegurarse un mayor trozo de la tarta mientras el calor producido por la explosión financiera y tecnológica la derrite sin que nadie la meta en el frigorífico.


Vivimos momentos históricos. Tiene razón el presidente Zapatero aunque llamara antipatriotas a los que le avisábamos hace años que su política conducía necesariamente a una crisis económica e institucional. Es cierto que todos los momentos son históricos para la generación que los vive, pero no lo es menos que es casi seguro que nuestros hijos vivirán peor que nosotros. Lo harán sin duda si no abandonamos la complacencia y encaramos los hechos como son y nos limitamos a describirlos con palabras carentes de sentido y compromiso; si seguimos conduciendo la política económica con el retrovisor, pensando más en los derechos adquiridos —de los territorios, pensionistas, asalariados o funcionarios— que en nuestras obligaciones. El futuro se nos va de las manos y al Gobierno solo le preocupa llegar al próximo año. Ha renunciado a cualquier intento de diseñar ese futuro y se contenta con que desde Bruselas, Nueva York y Caracas nos dejen tranquilos en nuestra irrelevancia. Zapatero solo aspira ya a que los bárbaros pasen de largo y pueda recuperar su sueño. Fiel a su levedad, busca desesperadamente un manual de autoayuda y sus asesores solo le ofrecen informes del Fondo Monetario Internacional. Deber ser muy duro, pero sigue pensando que fuera hace demasiado frío para asumir su responsabilidad, suponiendo que no sea éste también un concepto discutido y discutible.

ABC - Opinión

miércoles, 21 de julio de 2010

Los nacionalistas mantienen a Zapatero bajo protectorado. Por Antonio Casado

Varapalo parlamentario múltiple al Gobierno. Por cuenta de las propuestas de resolución derivadas del debate sobre el estado de la Nación. La más sonada se refiere a la congelación de las pensiones. El Congreso le sacó tarjeta roja y le pidió que dé marcha atrás.Tampoco prosperó una moción presentada por los socialistas en la que se expresaba el malestar de Cataluña por la reciente sentencia sobre el Estatut, así como la voluntad de esta fuerza política de “preservar y garantizar plenamente el anhelo de autogobierno de los ciudadanos catalanes”. Ahí el PSOE tuvo a todos los grupos en contra.

Pero conviene matizar. Estas votaciones de ayer -aprobadas 39 propuestas de las 90 sometidas a discusión-, no tienen carácter vinculante. Son como cartas a los Reyes Magos. Y no causan mayores desperfectos en la imagen de un Gobierno que sobrelleva a duras penas su aislamiento parlamentario. Cuestión aparte era la decisiva votación sobre el llamado techo de gasto, que es la llave de paso para abordar la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado del año que viene. En este caso sí puede decirse que el Gobierno hubiera caído en un agujero negro de haber sido derrotada su propuesta. No ocurrió.


Costaleros parlamentarios

Sin que esté escrito en ninguna parte, los nacionalistas vascos y catalanes, después de su cena madrileña del lunes, se han comprometido a repartirse el trabajo de costaleros parlamentarios de Rodríguez Zapatero. Se trata de mantenerlo bajo protectorado en Moncloa. Ayer le tocó a CiU evitar la derrota del techo de gasto presupuestario propuesto por el Gobierno (7,7 % respecto al ejercicio anterior). Y en otoño le tocará al PNV evitar la derrota de los Presupuestos Generales para el año 2011 para que Zapatero no se vea abocado a disolver la Legislatura y convocar elecciones generales antes de tiempo.

Al menos, de momento, el Gobierno sale de las cuerdas. Aunque en el Senado se rechace esta mañana el techo de gasto, cosa bastante probable, la propuesta volvería al Congreso donde se repetiría la votación de ayer. La intensa jornada parlamentaria, por lo tanto, confirmó el escaso entusiasmo de los nacionalistas por hacerle el trabajo al PP.

Queda claro que a los catalanes de CiU no les interesa hacer olas en vísperas de sus elecciones. No tomarán ninguna iniciativa que empuje a Rodríguez Zapatero a convocar elecciones generales anticipadas. Y en noviembre, a la vista de la nueva aritmética de la política catalana, ya revisarán su estrategia. En cuanto a los vascos del PNV, necesitan tener de su parte a los socialistas para garantizarse la continuidad del poder en las Diputaciones Forales, especialmente la de Álava, después de las elecciones municipales de 2011.

A los nacionalistas de Mas y Duran les tocó ayer facilitar la aprobación del techo de gasto para salvar el primero de los grandes escollos en el futuro político de Zapatero. Y a los nacionalistas de Urkullu y Erkoreka les toca facilitar la aprobación de los Presupuestos del Estado para 2011 a finales de este año. El precio a pagar por Zapatero va a estar en todas las coplas a partir de ahora.


El Confidencial - Opinión

domingo, 30 de noviembre de 2008

No es verdad .......


DON JUAN

Cálmate, pues, vida mía;
reposa aquí, y un momento
olvida de tu convento
la triste carcel sombría.
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga, llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor?
Esa armonía que el viento
recoge entre esos millares
de floridos olivares,
que agita con manso aliento;
ese dulcísimo acento
con que trina el ruiseñor,
de sus copas morador,
llamando al cercano día,
¿no es verdad gacela mía,
que están respirando amor?
Y estas palabras que están
filtrando insensiblemente
tu corazón, ya pendiente
de los labios de don Juan,
y cuyas ideas van
inflamando en su interior
un fuego germinador
no encendido todavía,
¿no es verdad, estrella mía,
que están respirando amor?
Y esas dos líquidas perlas
que se desprenden tranquilas
de tus radiantes pupilas
convidándome a beberlas,
evaporarse a no verlas
de sí mismas al calor;
y ese encendido color
que en tu semblante no había,
¿no es verdad, hermosa mía,
que están respirando amor?
¡Oh! Sí, bellísima Inés,
espejo y luz de mis ojos;
escuchadme sin enojos
como lo haces, amor es;
mira aquí a tus plantas, pues,
todo el altivo rigor
de este corazón traidor
que rendirse no creía,
adorando, vida mía,
la esclavitud de tu amor.


(José Zorrilla)

sábado, 29 de noviembre de 2008

Carta de don Juan a Doña Inés


Inés, alma de mi alma.
perpetuo imán de mi vida,
perla sin concha escondida
entre las algas del mar;
garza que nunca del nido
tender osastes el vuelo
al diáfano azul del cielo
para aprender a cruzar;
si es que a través de esos muros
el muro apenas miras,
y por el mundo suspiras,
de libertad con afán,
acuérdate que al pie mismo
de esos muros que te guardan,
para salvarte te aguardan
los brazos de tu don Juan.

Acuérdate de quien llora
al pie de tu celosía,
y allí le sorprende el día
y le halla la noche allí;
acuérdate de quien vive
sólo por tí, ¡vida mía!,
y que a tus pies volaría
si me llamaras a ti.
Adiós, ¡oh luz de mis ojos!;
adiós, Inés de mi alma;
medita, por Dios en calma
las palabras que aquí van;
y si odias esa clausura
que ser tu sepulcro debe,
manda, que a todo se atreve,
por tu hermosura, don Juan.


(José Zorrilla)

viernes, 28 de noviembre de 2008

DON LUIS (La apuesta)


Allá va.

Buscando yo, como vos
a mi aliento empresas grandes,
dije: «¿Dó iré, ¡vive Dios!,
de amor y lides en pos
que vaya mejor que a Flandes?
Allí, puesto que empeñadas
guerras hay, a mis deseos
habrá al par centuplicadas
ocasiones extremadas
de riñas y galanteos».
Y en Flandes conmigo dí;
mas con tan negra fortuna
que al mes de encontrarme allí
todo mi caudal perdí,
dobla a dobla, una por una.
En tan total carestía,
mirándome de dineros,
de mí todo el mundo huía;
mas yo busqué compañía
y me uní a unos bandoleros.
Lo hicimos bien, ¡voto a tal!,
y fuimos tan adelante,
con suerte tan colosal,
que entramos a saco en Gante
el palacio episcopal.
¡Qué noche! Por el decoro
de la Pascua, el buen obispo
bajó a presidir el coro
y aún de alegría me crispo
al recordar su tesoro.
Todo cayó en poder nuestro;
mas mi capitán, avaro,
puso mi parte en secuestro;
reñimos, yo fui más diestro,
y le crucé sin reparo.
Jurome al punto la gente
capitán, por más valiente;
juréles yo amistad franca;
pero a la noche siguiente
huí y les dejé sin blanca.
Yo me acordé del refrán
de que quien roba al ladrón
ha cien años de perdón,
y me arrojé a tal desmán
mirando a mi salvación.
Pasé a Alemania opulento;
mas un provincial jerónimo,
hombre de mucho talento,
me conoció, y al momento
me delató en un anónimo.
Compré a fuerza de dinero
la libertad y el papel,
y topando en un sendero
al fraile, le envié certero
una bala envuelta en él.
Salté a Francia, ¡buen país!,
y como en Nápoles vos,
puse un cartel en París
diciendo: «Aquí hay un don Luis
que vale lo menos dos.
Parará aquí algunos meses,
y no trae más intereses
ni se aviene a más empresas,
que a adorar a las francesas,
y a reñir con los franceses».
Esto escribí; y en medio año
que mi presencia gozó
París, no hubo lance extraño,
ni hubo escándalo ni daño
donde no me hallara yo.
Mas, como don Juan, mi historia
también a alargar renuncio,
que baste para mi gloria
la magnífica memoria
que allí dejé con mi anuncio.
Y cual vos, por donde fui
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Mi hacienda llevo perdida
tres veces; mas se me antoja
reponerla, y me convida
mi boda comprometida
con doña Ana de Pantoja.
Mujer muy rica me dan,
y mañana hay que cumplir
los tratos que hechos están;
lo que os advierto, don Juan,
por si queréis asistir.
A esto don Luis se arrojó,
y escrito en este papel
está lo que consiguió;
y lo que él aquí escribió
mantenido está por él.


(José Zorrilla)

sábado, 22 de noviembre de 2008

DON JUAN (La apuesta)


Como gustéis, igual es,
que nunca me hago rogar.
Pues, señor, yo desde aquí,
buscando mayor espacio
para mis hazañas, di
sobre Italia, porque allí
tiene el placer un palacio.
De la guerra y del amor
antigua y clásica tierra,
y en ella el Emperador,
con ella y con Francia en guerra,
díjeme: «¿Dónde mejor?
Donde hay soldados hay juego,
hay pendencias y amoríos».
Di, pues, sobre Italia luego,
buscando a sangre y a fuego
amores y desafíos.
En Roma, a mi apuesta fiel,
fijé entre hostil y amatorio,
en mi puerta este cartel:
«Aquí está don Juan Tenorio
para quien quiera algo de él».
De aquellos días la historia
a relataros renuncio;
remítome a la memoria
que allí dejé, y de mi gloria
podéis juzgar por mi anuncio.
Las romanas caprichosas,
las costumbres licenciosas,
yo gallardo y calavera,
¿quién a cuento redujera
mis empresas amorosas?
Salí de Roma por fin
como os podéis figurar,
con un disfraz harto ruin
y a lomos de un mal rocín,
pues me quería ahorcar.
Fui al ejército de España;
mas todos paisanos míos,
soldados y en tierra extraña,
dejé pronto su compaña
tras cinco o seis desafíos.
Nápoles, rico vergel
de amor, de placer emporio,
vio en mi segundo cartel:
«Aquí está don Juan Tenorio,
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores».
Esto escribí; y en medio año
que mi presencia gozó
Nápoles, no hay lance extraño,
no hubo escándalo ni engaño
en que no me hallara yo.
Por dondequiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.
Ni reconocí sagrado,
ni hubo razón ni lugar
por mi audacia respetado;
ni en distinguir me he parado
al clérigo del seglar.
A quien quise provoqué,
con quien quiso me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté.
A esto don Juan se arrojó,
y escrito en este papel
está cuanto consiguió,
y lo que él aquí escribió,
mantenido está por él.


(José Zorrilla)