domingo, 8 de febrero de 2009

Multitudinaria manifestación de Galicia Bilingüe puede con las hogueras de la imposición y las pintadas "nazionalistas"

La víspera, pintarrajearon sedes del PP y de UPyD. Este domingo, en las horas previas a la maniferstación convocada por Galicia Bilingüe a favor de la libertad, facinerosos adeptos al Partido Socialista de Touriño o al Bloque de Quintana intentaron cerrar los accesos a Santiago de Compostela, cruzando contenedores y bloqueando carreteras con hogueras.

También hubo agresiones directas contra la marcha. El grupo, que se opone a la imposición del gallego en la enseñanza, sufrió el ataque de bandas deindependentista que arrojaron objetos contra la cabecera de la multitudinaria comitiva.

Alrededor de 400 policías antidisturbios cargaron contra los radicales, pertenecientes a gruipos como BriGa (Brigadas Galeguistas), Nos, Ceivar y Primeira Linhia. Hay al menos un detenidos, Carlos Morais, precisamente uno de los cabecillas de Primeira Linhia.


Los disturbios se extendieron al casco viejo de la ciudad, en donde se han producido grandes destrozos, sobre todo en entidades bancarias, que han sido atacadas con piedras y botellas. Asimimo, los radicales lanzaron objetos contra la fachada de la sede de El Correo Gallego.

La manifestación de Galicia Bilingüe, que marchó bajo el lema 'Quiero libertad para elegir' para criticar la "imposición lingüística" de la lengua gallega en la comunidad, llegó a la plaza de Quintana en el centro de Santiago, en donde se concentraron cerca de 5.000 personas.

LAS PINTADAS DE LA VÍSPERA AVISABAN

Con los colores de la bandera española, amarillo y rojo, se gestó el ultraje:
«PP y Galicia Bilingüe, enemigos del gallego».
Con tal acusación, escrita en la lengua propia de Galicia, amanecieron las sedes populares de Ferrol y Narón (ambas en La Coruña).

Las pintadas portaban la firma de las Brigadas Independentistas Gallegas. En la web de esta organización radical hay duras críticas hacia la manifestación convocada este domingo en Santiago por Galicia Bilingüe, plataforma ciudadana que preside la viguesa Gloria Lago, contra la cruzada galleguista y a favor de la libertad de elección.

Contestando a lo que llaman «agitación anti-gallega», muestran en su página imágenes de paredes con más vituperios, como «que se vayan preparando» o «bilingüismo es españolismo», y amenazan con una contraprotesta. No se han quedado en meras palabras.

Antes del comienzo del acto cívico de Santiago de Compostela, los facinerosos e intolerantes intentaron arremeter contra la gente, lo que forzó dos cargas policiales para restablecer el orden y la detención de, al menos, uno de los "nazionalistas".

El local de Unión, Progreso y Democracia en Orense también apareció manchado de pintura. Rosa Díez ha estado presente en el acto de Santiago de Compostela.

El PP criticó la actuación «incívica e intolerante» de estos vándalos. UPyD, que apoya la marcha de este domingo, denunció manchas de pintura en su local de Orense, que vinculó a «colectivos molestos con los principios que representa el partido».

Numerosas entidades sociales y partidos políticos han dado su apoyo a la manifestación de Galicia Bilingüe, iniciada en Santiago a las 12 horas del domingo.

El objetivo de la marcha, que partió de la Alameda, es que las organizaciones que concurren a las próximas elecciones incluyan en sus programas el rechazo a las «imposiciones lingüísticas de la Administración y en la defensa de la libertad de uso de las lenguas oficiales y la de elección por parte de los padres del idioma en que sus hijos deben recibir la enseñanza en los centros educativos».

Periodista Digital





Crónica de Elentir que facilita este enlace para ver las imágenes de la manifestación

Corrupción de dos velocidades. Por Ignacio Camacho

A Felipe González lo echaron del poder el tiempo y la soberbia, pero el hartazgo que ambos factores provocaban no cuajó hasta que se combinaron en la opinión pública con un triple escenario de paro, despilfarro y corrupción. La gente soportó el desempleo con estoicismo social, y se aguantó el derroche con la esperanza de que el país progresara, pero cuando a todo eso se le unió la evidencia de una gangrena que corrompía el Estado se produjo un cortocircuito político que achicharró al régimen felipista. Pues bien: de esos tres cables pelados capaces de electrocutar a un Gobierno cuando se juntan, el de Zapatero ha tardado la mitad de tiempo que el gonzalismo en pisar los dos primeros.

Y además le ha sucedido de forma simultánea, lo que acelera los tiempos de la temperatura crítica. El escandaloso dispendio institucional de Galicia y Cataluña, con sus coches tuneados, sus cristaleras «high tech» y sus sillas de 2.000 euros, se vuelve especialmente irrritante en medio de una coyuntura económica que produce 7.000 parados al día. El Gobierno es consciente de ello y por eso se apresura a construir fusibles que impidan el chispazo final capaz de hacer saltar el sistema. La estrategia consiste en exhibir escándalos de corrupción que salpiquen a su adversario.

Con una Fiscalía dispuesta a hacer un trabajo selectivo, no es difícil espigar episodios comprometidos en las autonomías, donde se ha refugiado la arbitrariedad del tráfico de favores y el abuso de poder. Lo que viene sucediendo es que el Ministerio Público actúa discrecionalmente con dos raseros y dos velocidades; una rápida y eficaz para los ámbitos gobernados por el PP y otra de ritmo lento y moroso para las tramas tejidas bajo responsabilidad socialista. Por desgracia el Estado autonómico ofrece en su variopinta estructura clientelar fisuras de todos los colores, pero no deja de ser curiosa la diligencia con que la iniciativa judicial se emplea en Baleares o Valencia mientras se vuelve espesa en Andalucía o Cataluña. Incluso en una misma comunidad como Madrid parece haber distinto criterio en la investigación de los presuntos mangazos de Boadilla y los de Ciempozuelos o Pinto, según a quien apunte la dirección de la sospecha. Demasiada reiteración para obedecer a la casualidad de lo aleatorio.

Claro que en esto no valen proporciones. El único grado de corrupción tolerable es cero; no basta con resultar menos corrupto que el de enfrente. En ese sentido, el PP va a tener problemas, porque un poquito de corrupción, aunque sea antigua, es mucha. Y el principal de esos problemas consiste en que mientras ardan sus propios cables no podrá unir la tríada con que quemar los del Gobierno.

ABC - Opinión

Cursis de ahora y de siempre. Por Arturo Pérez-Reverte

Suele decir el veterano y respetabilísimo Carlos Castilla del Pino, buen amigo y excelente compañero de la Real Academia Española, que toda cursilería es una forma de impostura, y que detrás de cada cursi se oculta un canalla o un embustero. El otro jueves se lo oí decir de nuevo, y me quedé con la copla, que resulta especialmente adecuada en los tiempos que corren. No sé si el espíritu será exacto o no; aunque, como prestigioso psiquiatra que es, Carlos tiene mi confianza, pues conoce el paño. Por no salir de la RAE ni de su diccionario, de las tres acepciones que tiene esa palabra, quizá mejorables –y en eso andamos–, las más significativas son las dos primeras: «que presume de fino y elegante sin serlo», y, dicho de una cosa, que «con apariencia de elegancia o riqueza, es ridícula y de mal gusto». Pero los tiempos cambian, y la gente con ellos; o tal vez sea la gente la que termina cambiando los tiempos. El caso es que, habiendo como hay todavía cursis de los de toda la vida, ortodoxos y de pata negra, y habida cuenta de que el término `elegante´ no es el que mejor define los modos, maneras y aspiraciones actuales, la palabra `cursi´ –las palabras también están vivas y evolucionan– se interna con nosotros en el siglo XXI, enriqueciéndose con nuevas connotaciones y variantes. Ampliando su territorio semántico, por decirlo también de un modo a juego, o sea, cursi. Su polivalencia. Eso ocurre en todas partes, claro. Y en España, para qué les voy a contar.

Lo que más se ajusta hoy a la versión moderna de cursi es, en mi opinión, lo políticamente correcto. Aquello que, con apariencia de puesto al día y buen rollito, resulta ridículo y de mal gusto en boca de un fulano que presume, sin serlo y alardeando de ello, de abierto, de puesto al día, de yupi-yupi chicos, de tener todo el día a Pepito Grillo, a Bambi y al borreguito de Norit sentados en el regazo. Y digo que presume sin serlo, porque no me cabe en la testa que alguien con dos dedos de frente –los tontos ya son otra cosa– pueda ser, en el fondo de su corazón, tan sincera y rematadamente gilipollas. Un ejemplo de esto, tomado al buen tuntún, es una reciente circular de la comisión de coeducacion (sic) del Centro del Profesorado de Málaga, que tras encabezar «Estimados compañeros y queridas compañeras» –a cada cual lo suyo, queridas ellas y estimados ellos–, se dirige, en sólo veinte líneas, a «a vosotros y vosotras» y «a todos y a todas», por si están «interesados o interesadas». Dejo al criterio del lector establecer si los firmantes del asunto –un pavo y dos pavas con nombres y apellidos– se creen de verdad lo del estimados y queridas, si se trata de cursis en el sentido clásico o moderno del palabro, o si son, simplemente, tontos de remate.

Y es que en lo cursi posmoderno, o como se diga, el problema reside en que no siempre resulta fácil distinguir. Establecer, por ejemplo, si la bonita anécdota de los juegos de guerra de los ejércitos norteamericano y español puede ser calificada de cursi a secas o entra en el terreno de la imbecilidad absoluta. Las fuerzas armadas gringas tienen un juego llamado American’s Army que desarrolla un programa de combate útil como simulador y entrenamiento de acción bélica rural o urbana. Por su parte, las fuerzas armadas españolas colgaron hace algún tiempo en la red un juego de estrategia cuyo título no adivinarían ustedes por más vueltas que le dieran: Misión de paz –sabía que no lo adivinarían nunca–, a base de reconstrucción y reparto de ayuda humanitaria; que, como todo el mundo sabe, es la razón intrínseca de cualquier soldado. Y no me digan ustedes que esa bella, amable, conmovedora imagen de los soldados y soldadas españoles y españolas desfilando marciales y marcialas con las cartucheras y cartucheros llenas y llenos de Frenadol, tiritas y biberones, camino de Afganistán con la cabra de la Legión disfrazada de Beba la enfermera, no merece un huequecito en la futura edición del diccionario de la lengua española. O dos.

Afortunadamente, lo cursi de toda la vida también sigue ahí, dando solera ortodoxa al invento. Aunque surjan, al compás moderno, nuevas formas de entender el asunto, la cursilería clásica se mantiene tradicional como ella sola, inasequible al desaliento. Con vista al frente y paso largo, haciéndonos pasar buenos ratos echando pan a los patos. Vean, si no, lo que escribe un lector bilbaíno, ebrio de santa cólera después de haber leído en esta página pecadora la frase –rotundamente laica– `dar un par de hostias´: «Ante la reiterada y continua vulneración de los más elementales principios de respeto a la fe cristiana de los lectores, pisoteando, mancillando, agraviando y ultrajando a la Sagrada Eucaristía con su léxico blasfemo, irreverente, procaz y grosero, ruego sean subsanados y reparados hechos y situaciones de este cariz y contexto».

XL Semanal

El escándalo de Villa P$O€ en Galicia

Moda. Por Jon Juaristi

DOÑA Emilia Pardo Bazán, protofeminista, le dijo una vez a Valle Inclán: «Joven, para ser gallego y buen escritor hay que llevar faldas, como Rosalía, servidora y el padre Feijoo». No aseguro que Fernández de la Vega conozca la anécdota, aunque, en sus relaciones con la Secretaría de Estado del Vaticano, ha desarrollado un pintoresco estilo indumentario de sabor eclesial que está en la línea de lo que sugería la condesa y requiere un análisis semiótico de urgencia. Se me ocurren varias razones para proceder al mismo. La principal, que las apariciones estelares de la vicepresidenta junto a monseñor Bertone han dejado al público flipando en technicolor, y la semiótica está para eso: para que, puesto que hay que flipar, la gente sepa al menos por qué flipa. La segunda, que, según muchos opinan, el más desconcertado ha sido el propio cardenal, cuya primera comparecencia ante los medios, el miércoles, se agotó en una glosa admirativa del cromatismo de su acompañante. Si tal desconcierto fuera real, resultaría preocupante, no porque sea impropio de un príncipe de la Iglesia piropear a una ministra (a veces, razones de Estado exigen hacerlo incluso con Fernández de la Vega), sino por el hecho de ser monseñor Bertone piamontés y paisano de Umberto Eco. Como nadie ignora, la primera industria del Piamonte es, precisamente, la semiótica, es decir, el fármaco que combate con mayor eficacia la fascinación visual, descomponiéndola en sus elementos.

Desde su anterior visita a monseñor Bertone en otoño de 2007, Fernández de la Vega ha demostrado ser muy consciente de que el signo es un campo de batalla, y por eso, creo yo, acudió a la audiencia vaticana disfrazada de Juana de Austria, alias Mateo Sánchez, la única mujer que Ignacio de Loyola admitió en la Compañía de Jesús. Si recuerdan ustedes los retratos de la hermana de Felipe II, madre del infortunado don Sebastián de Portugal y Regente de España tras el retiro a Yuste de su augusto padre, no les quedará duda de cuál fue la fuente de inspiración de la vicepresidenta en aquella ocasión. El impactante modelito suprimía la gorguera visible en los cuadros de Moro y Sánchez Coello, pero se compensaba con un aparatoso solideo colocado a la remanguillé, como si fuese la boina del Che Guevara o la gorra del general Modesto.

En el encuentro de Madrid, la ministra se decidió por un conjunto cardenalicio de campaña compuesto a partir de la abundante iconografía de Richelieu en el sitio de la Rochelle (con medias violetas idénticas a las que llevaba Charlton Heston en Los cuatro mosqueteros, de Richard Lester). Se trata de una solución barroca y alborotada, como batida por el viento atlántico y los arcabuces hugonotes. El propio monseñor Bertone reconoció, aparentemente impresionado, que la ministra le superaba en pompa y colorido, y es que la elegancia talar católica, conservadora por definición, se enfrenta, en el caso de Fernández de la Vega, a una versatilidad compulsiva. Para la Iglesia, la vestimenta de los clérigos es tradición y símbolo permanente. Para los modernos y para los modistos, puro signo portátil, potestativamente alterable, trasladable a diferentes contextos comunicativos y susceptible de adquirir significaciones diversas.

El vestido siempre dice algo, pero la indumentaria sacerdotal, por el contrario, se niega a decir otra cosa que ella misma. Instituye una separación: segrega y acota. La modernidad, en sus versiones más secularizadas (y la moda es una de ellas) no admite ámbitos sagrados, escindidos. Si no los puede abolir, los imita para desacralizarlos. Al vestirse de jesuita o de obispo, la vicepresidenta pretende comunicar al espectador la ilusión de un poder espiritual legitimado para sustentar una moral antagónica a la cristiana, pues el progresismo exige ser aceptado como religión perfecta. Y ahí estuvo muy digno monseñor Bertone, aburrido, supongo, de las gansadas estrafalarias de esta señora. Admitió deportivamente que Fernández de la Vega le ganaría en la pasarela, y se abstuvo, con tacto diplomático, de añadir lo que la Iglesia sabe de sobra, es decir, que el diablo, mono de Dios, viste de Prada.

ABC - Opinión

Dos gallardones con piel de mayor oreja. Por Emilio Campmany

Basagoiti y Feijóo

«Al PP le pasa hoy lo que a algunos matrimonios, que para que las cosas se puedan poner bien, primero se tienen que poner muy mal. Por eso, hace falta que Basagoiti, Feijóo y, ay de mí, Mayor Oreja pierdan las elecciones a las que este año se presentan.»

Al gallardonismo marianista no le gusta ser entrevistado en la COPE. Cuando Polanco acusó al PP de Rajoy de añorar la Guerra Civil, la gallarda reacción en el partido fue precisamente la de negarse a ser entrevistados por los medios propiedad del fallecido magnate. Al poco, sin que el viejo tiburón se retractara en público, cobardemente acordó volver a dejarse entrevistar. Algo parecido tuvo que ocurrir cuando la COPE decidió criticar con vehemencia el giro protagonizado por Rajoy tras perder las elecciones de marzo. Si se fijan, por la emisora ya no pasan más que los viejos guardianes de las esencias, Aguirre, Mayor Oreja, Montoro y pocos más.


¿Pasan? Pasaban, deberíamos decir, porque esta semana que termina ha visto peregrinar a la emisora, no a uno, sino a dos gallardones con piel de mayor oreja. Naturalmente, hablo de los dos candidatos marianistas a las elecciones vascas y gallegas, los señores Basagoiti y Núñez Feijóo. Cuando el calendario electoral aprieta, el gallardonismo hace de tripas corazón y acude adónde haga falta a rebañar votos de esa derechona cavernícola y burrángana a la que desprecian, pero que necesitan cuando llega la primavera de las urnas. En la emisora, Basagoiti cantó las muchas virtudes que adornan la personalidad de María San Gil y Feijóo se hartó de hacerse cruces por las trabas que el Gobierno de Galicia pone a los padres que desean que sus hijos sean educados en castellano.

Fue lamentable el espectáculo de ver a estos dos camaleones disfrazarse de lo que nunca han sido para adular a esos electores de los que reniegan fingiendo tener los principios cuya traición es precisamente la que les ha permitido estar donde están. Y qué pena da ver en las encuestas cómo esa adulación va dando poco a poco alguna renta.

Ahora, por mucho que suba el PP en las encuestas, en el País Vasco no puede ocurrirle nada que realmente importe. Será con toda seguridad la tercera fuerza y no formará parte del Gobierno. Sin embargo, en Galicia, conforme Feijóo adquiere destreza en fingirse parte de esa derecha con principios de la que abomina, más se aproxima a la mayoría absoluta que necesita para gobernar. Pero los electores del PP deben recordar que su victoria, de producirse, no será la de sus principios, sino la del gallardonismo marianista.

Los progres que abarrotan los medios de comunicación quieren hacer creer al electorado del PP que la división que la derecha y el partido padecen es fruto de una fractura ideológica, en la que unos, los gallardonitas, son moderados y otros, donde está la mayoría de los oyentes de la COPE, son la derecha troglodita. No es así. Lo que les separa no es dónde se colocan ideológicamente, sino el valor que le dan a los principios. Unos piensan que son prescindibles cuando estorban para alcanzar el poder, y otros creen que nunca se puede renunciar a ellos, mucho menos con el espejismo de esperar que su sacrificio será el que traiga la victoria.

Al PP le pasa hoy lo que a algunos matrimonios, que para que las cosas se puedan poner bien, primero se tienen que poner muy mal. Por eso, hace falta que Basagoiti, Feijóo y, ay de mí, Mayor Oreja pierdan las elecciones a las que este año se presentan. Así de simple. Así de duro.

Libertad Digital - Opinión

Despilfarro y ocultismo

EMILIO Pérez Touriño es un político cuya gestión como presidente de la Xunta de Galicia se recordará por su complacencia hacia los socios radicales del PSdeG en el bipartito y por una alarmante carencia de soluciones eficaces a los problemas reales. Como sucesor de Fraga, es evidente que su capacidad de gestión sale malparada con cualquier criterio comparativo. El máximo responsable del Ejecutivo gallego ha sido noticia, sobre todo, por una gran facilidad para el despilfarro del dinero público en gastos perfectamente inútiles. La opinión pública recibió en su día con indignación las noticias sobre el coche blindado (más caro que el de Obama, según algún análisis reciente) y sobre los lujos superfluos en la reforma de su despacho oficial. Ahora los ciudadanos exigen explicaciones rigurosas sobre las denuncias formuladas por ABC acerca de materiales tan exóticos como las sillas modelo «Oxford», los ventanales inteligentes o los pavimentos acristalados que adornan salas cuyo uso es muy poco frecuente. En lugar de justificar hasta el último euro gastado en tan sorprendentes adquisiciones, Touriño se niega a contestar a las preguntas de este periódico y utiliza el viejo truco de cargar contra el mensajero para eludir la respuesta obligada en democracia. Tal vez el todavía presidente de la Xunta se considera a sí mismo como titular de un poder absoluto, cuando no es más que un político surgido del aparato de su partido y encargado de gestionar -a base de concesiones- una coalición que crea más problemas de los que resuelve. Si pretendía ser ingenioso mediante la fórmula «siguiente pregunta» que reiteró en su reciente rueda de prensa, el candidato socialista debe saber que mientras no conteste como debe la cuestión será siempre la misma: ¿es aceptable malgastar el dinero público en plena crisis? Hay muchos miles de parados que reclaman una rectificación urgente. Como los hechos no se pueden negar, la única solución es dar marcha atrás y eliminar estos gastos exorbitantes que suponen una ofensa moral para los ciudadanos que sufren carencias elementales.

No es ético, ni estético, ni políticamente admisible que un presidente autonómico incumpla de manera flagrante el deber que impone el artículo 31 de la Constitución: la programación y la ejecución del gasto público debe responder a criterios de eficiencia y economía. El candidato socialista ha viajado a Iberoamérica en busca del voto de los gallegos con la esperanza de que allí no llegue el eco del escándalo y no le pidan cuentas sobre su derroche. Las encuestas anuncian un resultado muy ajustado y, en este sentido, el PP puede obtener provecho electoral no sólo de la pésima gestión del bipartito, sino también de este escándalo reiterado, que se agrava cuanto más hablan los socialistas de austeridad.

Mientras que Núñez Feijoo ha reaccionado con rapidez ante las dudas que suscitaba un candidato popular en asuntos fiscales, Touriño sigue empeñado en callar y esperar que pase la tormenta. Parece no ser consciente de que la crisis hace más sensibles a los ciudadanos ante estos privilegios injustificados de un sector de la clase política que mancha el buen nombre de muchos políticos honrados y causa un grave daño a la legitimidad del sistema. Es intolerable tirar el dinero en caprichos absurdos. A la Xunta no le hacen falta sillas de diseño ni vehículos de último modelo, sino trabajo duro y eficaz al servicio del interés general.

ABC - Opinión

sábado, 7 de febrero de 2009

Siempre hay un roto para un descosido

Celebraciones nacionalistas cuatribarradas . Por Yauma

Durante estos días se está celebrando el veinte aniversario del “Consorci per a la Normalizació Lingüística”(CPNL), en diferentes actos no centralizados. El CPNL es un ente que se creó a partir de la voluntad común de la Generalitat y de un gran número de Ayuntamientos, Consejos Comarcales y Diputaciones, con el objetivo de facilitar el conocimiento, el uso y la divulgación de la lengua propia de Cataluña en todos los ámbitos. Según el periodista y escritor Márius Serra (La Vanguardia) “La tarea del CPNL es valiosa y más necesaria que nunca, pero el concepto que lo alienta es perverso. Desde el inicio de la transición, el simple deseo de normalización implicó la fantasía de una normalidad preexistente que recuperar. Eso es radicalmente falso. La zanahoria tras la que corríamos es del mismo tipo de plástico que las liebres de los canódromos.

Sirve de acicate para mover el culo, pero evita que fijemos la atención en los límites de la pista circular por la que corremos, para gran descanso de su propietario, que nos sabe ocupados dando vueltas por nuestra fantasía de normalidad sin afrontar el conflicto de poder que nos hace una cultura invisible. En realidad, no podemos aspirar a ningún tipo de normalidad porque somos excepcionales, y sólo cuando actuamos como tales conseguimos una cierta visibilidad.” ¡ Que malo y perverso es el propietario de la pista, pero que malo! Parece ser que el comentario del columnista está inspirado de un libro (ensayo) de reciente aparición escrito por el profesor de la Universitat Oberta de Catalunya UOC (respuesta catalana a la UNED) Josep-Anton Fernàndez “El malestar en la cultura catalana”. Fernàndez, ¡exótico apellido!, por favor observen la inclinación de la vírgula o tilde en la “à”de Fernàndez. Ese detalle, en apariencia simple, conforma todo un cambio radical en la existencia vital y filosófica de una persona, abriéndole puertas y ventanas, salones y mansiones, odios y pasiones, amor y fantasía. Representa el signo de la distinción, de lo diferente, de lo sublime. En ocasiones ante el manifiesto esfuerzo de estos compañeros cuatribarrados por catalanizar sus apellidos un torrente de solidaridad recorre mi alma patriótica y en tales momentos estaría dispuesto a intercambiar con ellos alguno de mis ilustres apellidos, el gentilicio, y hasta mi nombre de pila.

Tengo que reconocer que la fortuna sonrió mi cuna, Yauma Vilablareix i Domeny-Fornells. Ruego a cualquier español, que por casualidad entre en este blog, que ante su manifiesta y comprobada incapacidad para pronunciar nuestros nombre y apellidos correctamente mejor es que se abstenga. El asunto de los nombres y apellidos resulta cosa muy seria, y por el propio bien del visitante, evitarle que le ocurra lo que le pasó a un compañero mío de trabajo, por cierto no muy sobrado de luces, me explicaba el otro día que la atriz española “Pene-López” había ganado un Goya. ¿En qué estaría pensando el puñetero?. Con razón Don Cipriano, el párroco de mi pueblo, sentencia cada vez que se le presenta la ocasión, supongo que basándose en datos fiables del confesionario, que desde hace cuarenta años que ejerce la profesión no ha conocido a una persona que sea tonta de cintura para abajo. Mi amigo, llamémosle Manuel, es un tipo curioso en cuestiones sexuales y una de las fantasías que le solivianta la libido hasta el mal de San Vito es ver a una mujer desnuda pero calzada con zapatos de tacón de aguja, fumando y jugando al billar. Esa imagen, parece que estuvo asociada a sus primeras erecciones en la entrada de la pubertad y desde entonces ha sido el Norte de su vida sexual.

Josép-Anton Fernàndez es profesor de lengua y literatura catalanas, especialmente del siglo XX, teoría literaria y cultural con énfasis en temas de genero y sexualidad. Durante años ha colaborado con entidades y partidos políticos en cuestiones relacionadas con los derechos de los gays y lesbianas. Ha contribuido a fundar “veu pròpia” (voz propia) asociación de nuevos catalanoparlantes a favor del catalán (supongo que de ahí partió la idea de las parejas lingüísticas, el tema de pareja ocupa un privilegiado lugar relacionado con cierta polémica en el mundo de la homosexualidad). En su libro Fernández razona ampliamente sobre los efectos asociados a la ensoñación normalizadora. Asegura que lo contrario de la existencia no es la no existencia, sino la insistencia.(Zizek filósofo de moda esloveno con tendencia a ejemplificar la teoría filosófica con ejemplos de la cultura popular).En principio hay que decir que no es un libro quejoso, tan propio de los escritores catalanistas. El individuo se hace verdaderas pajas mentales a lo largo del libro, valgan algunas de muestra: “no poden matar la cultura catalana perquè som zombis” (no pueden matar la cultura catalana porque somos zombis), “els catalans som però no existim” ( los catalanes somos pero no existimos), “ Siguem radicalment optimistes, nosaltres i la nostra cultura no ens podem morir, ni ens poden matar, perquè ja estem morts” (Seamos radicalmente optimistas, nosotros y nuestra cultura no nos podemos morir, ni nos pueden matar porque ya estamos muertos”.” Si los catalanes nos ponemos delante de un espejo nuestra imagen no sale reflejada”......En fin parece que este hombre está describiendo a un conde Drácula cuatribarrado , multipersonal y supracultural. El eslogan conciliador pujolista de “ es catalán todo el que vive y trabaja en Cataluña” lo rechaza con fuerza. “ Jo sóc castellanoparlant i per mi adoptar el catalá va ser un esforç. Que em diguìn aixo, trivializa el meu esforc”(Yo soy castellanoparlante y para mí adoptar el catalán fue un esfuerzo. Que me digan esto trivializa mi esfuerzo). Este patriota lo tiene claro: Quien quiera ser de los nuestros lo primero que tiene que hacer es aprender y utilizar el catalán como lengua propia.

Hay un punto particularmente polémico en el libro, y puede que no todos los patriotas cuatribarrados estén de acuerdo con Fernàndez, asegura el profesor, evidentemente arrimando el ascua a su sardina, que desde el punto de vista nacional todos los catalanes somos homosexuales, establece un paralelismo entre el orgullo gay y el orgullo catalán. Un servidor por ejemplo desde este foro se niega a aceptar tal generalización, y humildemente expone las razones que le inducen a levantar la voz, aunque sea modesta.
Hasta el momento, uno posee una historia de heterosexualidad discreta, si se consideran marcas y récords, pero estable y constante y hasta cierto punto satisfactoria, no hay que engañarse la plenitud en este campo es muy difícil de conseguir y menos aún si se está escribiendo mirando en la pantalla del televisor los movimientos de Shakira cantando “Estoy aquí” o “Suerte”. No me imagino a una persona de mi edad casado tres veces por la iglesia católica apostólica y romana, con nueve hijos y siete nietos, subido en una carroza nacionalista-gay , vestido con un taparrabos cuatribarrado haciendo monerías a propios y extraños demostrando mi orgullo gaynacionalista. ¡ Rotundamente no, no me veo!.

Fernàndez asegura que en el campo de la literatura podemos ofrecer una literatura de mujeres de gran calidad. No sé, no sé, si, esta afirmación del profesor agradará demasiado a los dos santones de Frankfurt, Monzó y Porcel, ambos de columna diaria en La Vanguardia ese periódico del nacionalismo moderado con incursiones pseudo-neutrales de cuando en cuando. Para mi gusto, Monzón, despojado de su alta componente nacionalista, puede leerse. Cuando se sumerge en el tema recurrente y obsesivo del patriotismo cuatribarrado mejor es dejarle y cambiar de registro gráfico. La ultima columna que le he leído habla de la supuesta discriminación sufrida por un emigrante brasileño por la dueña de un bar, la señora Mercè, bilingüe por convinción o por conveniencia mercantil, que contestaba en castellano al buen emigrante cuando éste intentaba hablarle en catalán. Esto tan esquemático le sirvió al amigo Monzó para salvar la columna del día y para apuntar en su haber patriótico otro tanto liguero . Supongo que tener que escribir por obligación una o más columnas al día, llueva o solee, debe ser muy duro y poco reconfortante para el proceso creativo, y, más aún, si hay que mantener la corrección político-patriótica oficial.
De Porcel, simplemente comentaré que ha conseguido que ignore por completo lo que escribe, y conste que me considero una persona razonablemente tolerante, pero la incoherencia, la falta de substancia de sus escritos, un mínimo de linealidad, la estravagancia atemporal y ese terrible almacén de datos puestos en movimiento sin ton ni son, junto con los correspondientes retruécanos, quiasmos, anfibologías,
extranjerismos, modismos y otros ismos frecuentemente contradictorios y redundantes, han colmado el vaso de mi aguante como lector.

Continúa Fernàndez: Los catalanes no somos normales, la normalidad exige la comparación con algo o con alguien ¿con quién nos hemos de comparar? Con Alemania , con Zimbagüe . El termino normalización tiene connotaciones terribles. Es lo que se intenta hacer en los hospitales mentales. La cultura catalana no es normal. Un futuro que solamente es posible con la plena soberanía, la gente ha de pensar, y no tengo ninguna duda que al final llegaremos a unas nuevas respuestas sobre que quiere decir ser catalanes que serán muy potentes y nos conducirán a la soberanía. Hay que dejar de comerse el coco con la dichosa normalización aceptemos la realidad sin traumas y construyamos el futuro siguiendo el lema con el que la afición tenística argentina empujaba a su segundo jugador de la copa Davis “¡ Ponga huevos, Chucho , ponga huevos!”

El blog de Yauma

Touriño aumenta en dos millones de euros el gasto de la Xunta en asesores

Según revela ABC, la Xunta de Touriño aumentó en cerca de dos millones su gasto en asesores en esta legislatura. El importe ha venido aumentando progresivamente a lo largo de estos cuatro años. El bipartito, mientras, se niega a proporcionar documentación al respecto de su política de gastos.
La información de ABC supone un nuevo revés a la "austeridad, transparencia y rigor" que proclama el presidente de la Xunta de Galicia, tratando de justificar su escandaloso gasto de cuatro millones en la reforma de unas sala de la sede oficial de Gobierno. La acusación se añade a las preguntas sin contestar del líder gallego que el diario divulgó previamente acerca de su política de gastos.

La ley de Transparencia obligaba a la Xunta a recoger en su página web nominalmente "las retribuciones públicas" de, entre otros, "el personal eventual que ejerza funciones de carácter no permanente, expresamente calificadas de confianza y asesoramiento especial".

Según ABC, la web oficial del presidente Touriño incluye un documento pdf en el que se cita a doce personas dentro de su "personal de gabinete". La suma de sus retribuciones brutas en 2008 fue de 615.273 euros, según esta fuente. Sin embargo, en los Presupuestos de 2009, que mantiene los gastos en este ámbito del pasado año, la partida asciende en realidad a 2,4 millones. Eso deja un desfase sin justificar en la página web de 1,8 millones, según ABC.

De ese modo, la austeridad de Touriño consiste en aumentar en dos millones de euros el gasto en a los cargos y personal eventual de gabinete, pasando de 18,3 millones en 2006 a 20,2, tal y como está recogido en los presupuestos de 2009, según ABC. Esta política de aumento de gastos ha sido constante y extensible a todas las cuentas públicas confeccionadas por él. Así, de 2006 a 2007 pasó de 18,3 a 18,7 millones, estimándose una previsión de 20,2 para este año.

Otra promesa incumplida: el Parlamento, que Touriño prometió convertir en "centro de la vida pública", ha pasado a ser, según ABC, un mero elemento decorativo. El PSOE-BNG ha obstaculizado cualquier intento de investigar los distintos escándalos que han salpicado el Gobierno.

A modo de ejemplo, el diario del grupo Vocento señala la negativa de la coalición a crar una comisión de investigación de cara a la adjudicación de una autovía que la Xunta otorgó en el último momento a Sacyr por "motivos de seguridad" y pagando 30 millones de euros más que la cantidad inicialmente planeada.

Meses después, tal y como publica ABC, cerraron en falso otra investigación acerca del uso de fondos públicos en la contratación de una agente electoral del PSOE, que implicaba a dos consejeros y un alto cargo gubernamental. Los tribunales han abierto sendas diligencias en ambos casos.

Y más: el polémico cuarto blindado de Touriño, valorado en 480.000 euros, y las reformas en su despacho. El envío de documentación al respecto ha sido bloqueado "por motivos de seguridad", con lo cual la Xunta impide el conocimiento de nuevos detalles acerca del desarrollo de las mismas.

Touriño se presentó ante los gallegos precisamente como "un nuevo modo de hacer política", tratando de desmarcarse ante el electorado de las maneras exhibidas por Manuel Fraga. Anunció leyes para garantizar la transparencia de la administración, pero cuatro años después algunos de los mismos ni siquiera se han aprobado, y otros están siendo manifiestamente incumplidos por el propio Gobierno, como la mencionada Ley de Transparencia.

Libertad Digital

Botín . Por Por Alfonso Ussía

Tampoco en el Cielo las cosas iban bien económicamente y Dios dispuso que Emilio Botín lo visitara. Una estancia corta para después devolverlo a la tierra. Por medio de los secretos del Misterio, Emilio Botín fue citado por Dios tal día y a tal hora. El Señor quería conocer de primera mano la opinión del banquero santanderino y pedirle consejo para equilibrar la economía celestial. Emilio Botín, aquella mañana, reunió a sus más allegados. «No contéis hoy conmigo, porque estaré fuera todo el día. Y si hay algo urgente, aunque sea muy urgente, trasladarlo a mañana». Y Botín fue recibido por el Altísimo. La reunión se alargó. San Pedro encomendó a un sustituto la guardia de las puertas del Cielo, y se apalancó en el umbral del despacho de Dios para que no fuera molestado por nadie. Después de cinco horas, Botín abandonó el despacho principal del Cielo con expresión optimista y sonriente. Entre tanta túnica blanca destacaba su traje azul marino y su corbata colorada. San Pedro le acompañó hasta la Puerta y Botín inició su vuelo de retorno a la tierra en su avión particular.

Dios salió de su despacho. Se le veía sereno y tranquilo, pero un tanto preocupado. Miraba al suelo de nubes y se mesaba sus largas barbas. San Pedro quiso interesarse. -¿Todo bien, Señor?-; -todo bastante bien, Pedro. He quedado con Emilio Botín en celebrar con él una reunión todos los meses. Sus consejos me han parecido óptimos, y creo que con las medidas que vamos a adoptar en poco tiempo habremos superado la crisis-; -algo le preocupa, Señor, porque no lo veo del todo contento ante tan buenísimas noticias-; -no estoy preocupado, Pedro, estoy algo confuso con el cargo que me ha propuesto Emilio Botín, y que por supuesto, he aceptado-; -¿qué cargo es ése, Señor?-; -vicepresidente, Pedro, vicepresidente-. Días atrás, Zapatero reunió a los principales banqueros para pedirles un esfuerzo ante la crisis económica. Emilio Botín se sentaba a su derecha, en un horroroso salón de reuniones. Pero se notaba con claridad que quien presidía aquella reunión no era Zapatero, sino Botín. Ha sido el primero -y por ahora el único-, en reaccionar ante el escándalo «Madoff», prometiendo a los clientes de su banco la devolución de su inversión fallida. Y anteayer puso a disposición de familias y empresas en situación difícil, seis mil millones de euros para reactivar la economía. Miguel Sebastián asegura que el Gobierno está perdiendo la paciencia con los bancos. Zapatero ha matizado, y José Blanco ha manifestado que la paciencia del Gobierno con la Banca es infinita. Solbes ha dicho también algo, pero como no se le entiende, nadie sabe si está en el grupo moderado o en el impaciente. Botín, en cambio, tiene las cosas muy claras. Todas las ayudas precisas siempre que no se sobrepase la frontera de la prudencia. Dicen que los más afectados físicamente por la crisis son los altos empleados del Banco de Santander, que antes llegaban a sus despachos a las siete de la mañana y ahora lo hacen a las seis para que no se les adelante el presidente. Aquel pequeño y local banco santanderino es hoy de los más fuertes del mundo. En los Estados Unidos, tan incultos ellos, Santander es más un Banco que una maravillosa ciudad del norte de España. Propongo que Emilio Botín se haga cargo del tinglado y que Zapatero acepte el cargo de vicepresidente.

La Razón - Opinióna

Dolor e insensibilidad nacionalista. Por Clemente Polo

«¿De qué "van a liberar a Euskal Herria" los terroristas? De lo único que urge librar a los sufridos ciudadanos en el País Vasco es de la opresión mortal y la violencia que ETA y su entorno incivil han ejercido sobre ellos durante cuatro largas décadas.»

El pasado 23 de diciembre la familia Uria publicó un comunicado al mismo tiempo conmovedor e inquietante. Los medios de comunicación recogieron algunos extractos del texto donde los familiares más próximos a Inaxio –la última víctima de ETA asesinada el pasado 3 de diciembre cuando se dirigía a jugar su habitual partida de cartas– constataban el profundo dolor causado por la ausencia de su ser querido y denunciaban la cobardía de todos aquellos conciudadanos suyos que, como el alcalde y los concejales de ANV en Azpeitia, han sido incapaces, no ya de condenar el nuevo crimen de la banda terrorista, sino hasta de unirse silenciosamente al duelo de los familiares. En estos momentos de dolor intenso ante la pérdida irreparable de Inaxio, quiero transmitir a sus familiares todo el cariño y la solidaridad que podemos ofrecer las personas de buena voluntad con la palabra.


Dicho esto, me gustaría aprovechar el tristísimo suceso para reflexionar acerca de la confusión y hasta degradación moral que el terror y el miedo a los terroristas y su entorno incivil ha ido destilando en las conciencias individuales de muchos ciudadanos vascos y que, con frecuencia, se manifiesta en la aceptación casi inconsciente de los puntos de vista de los verdugos y de la indiferencia ante las víctimas. Y es que el comunicado de la familia Uria incluye, desde el título, algunos adjetivos y mensajes francamente inquietantes para todas aquellas personas a las que todavía nos conmueve el dolor ajeno, con independencia de la identidad de quien lo padece y el lugar donde se produce, y que condenamos todos los crímenes sin paliativos ni necesidad de averiguar primero el pasaporte, la profesión, la religión, la afinidad política, los apellidos o el Rh de las víctimas.

Como decía, la intoxicación nacionalista aparece ya implícita en el mismo título del mensaje de "dolor y agradecimiento", dirigido exclusivamente "a la sociedad vasca", sin hacer mención alguna al resto de seres humanos –aragoneses, libaneses, mexicanos, chinos, paraguayos, murcianos, estadounidenses, etc.– que no pertenecemos a ese estrecho segmento de la Humanidad, la sociedad vasca, pero que nos sentimos igualmente consternados al recibir la noticia del asesinato de Inaxio. Un asesinato perpetrado, por cierto, por varios terroristas vascos, con apoyo logístico de algunos ciudadanos vascos, posiblemente vecinos de la víctima, y ante el silencio cómplice de la mayoría de los ciudadanos vascos de Azpeitia, Mondragón y tantos otros municipios donde sus votantes apoyaron las listas electorales de ANV en las últimas elecciones municipales el 27 de mayo de 2007 y, antes, las listas de otras formaciones de similar calaña (Herri Batusana, Euskal Herritarrok, Batasuna, PCTV, etc.) que han impedido el libre ejercicio de derechos fundamentales de expresión y asociación en el País Vasco desde al menos 1978, sin que ello preocupara excesivamente al Gobierno vasco, compartido durante bastantes años por nacionalistas y socialistas. ¿Dónde está, me pregunto, "la inmensa mayoría de los vascos" que "siente y piensa como nosotros" a la que se dirige la familia Uria? Quizás en las montañas de Montana o, quizás más cerca, en Aragón, Madrid o Cantabria. Desde luego, no en Azpeitia.

Más adelante, el comunicado pasa a elogiar la figura de Inaxio al que se presenta como una "buena persona (...) hombre normal, humilde y trabajador" que además "amaba Euskal Herria" y "se sentía vasco y nacionalista y así nos lo manifestaba". Leyendo estas frases uno no puede sino sentir un profundo desasosiego pues dan a entender que, si el Sr. Uria no hubiera amado a Euskal Herria –la denominación habitual, no lo olvidemos, utilizada por sus asesinos para referirse a el País Vasco–, o no se hubiera manifestado como nacionalista, su asesinato habría resultado más comprensible para aquellos que aman Euskal Herria: los nacionalistas y los terroristas. ¿Cómo interpretar si no la afirmación de que "no podemos entender cuál fue para los terroristas el mal que pudo haber hecho nuestro padre"? Una frase que deja abierta la posibilidad de que, cuando la víctima no es nacionalista o no lo manifiesta, pudiera existir "un mal" que permite "entender" el comportamiento de los asesinos

¡Qué suerte de pensamientos y recuerdos, me pregunto, se habrán despertado al leer este comunicado en la mente de los familiares de los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, muertos mientras dormitaban en el aparcamiento de la T4 en Barajas, de los guardias civiles Raúl Centeno Bayón y Fernando Trapero Blázquez, asesinados en el aparcamiento de un bar en Capbreton, del trabajador y ex-concejal Isaías Carrasco, asesinado al salir de su domicilio con su hija en la vecina ciudad de Mondragón. Así podríamos seguir enumerando la interminable procesión de familiares que han quedado huérfanos a causa de los asesinatos consumados por los terroristas durante los últimos 40 años! ¡Qué mal pudieron haber cometido los desdichados para merecer ser asesinados! Es verdad que más adelante los familiares exigen que "la muerte de Inaxio sea la última", pero ahí queda plantada la idea terrorífica de que la brutalidad terrorista resulta más incomprensible cuando alcanza a quienes aman a Euskal Herria. O como con su rudeza habitual lo expresó, en frase digna de inscribirse en los anales de la ignominia, el Lehendakari Ibarretxe: "han matado a uno de los nuestros".

La confusión moral reaparece de nuevo en el texto cuando los familiares de Inaxio, tras acusar a ETA de hipocresía al decir que lucha "en contra de las imposiciones" mientras impone "una muerte que no tiene vuelta atrás", acaban preguntando a los terroristas si "es así como van a liberar a Euskal Herria". Nada en estas palabras cuestiona la justificación que ETA ha empleado desde sus inicios para dar cobertura política a sus terribles crímenes contra la Humanidad: la liberación de Euskal Herria. ¿De qué, pregunto, "van a liberar a Euskal Herria" los terroristas? De lo único que urge librar a los sufridos ciudadanos en el País Vasco es de la opresión mortal y la violencia que ETA y su entorno incivil han ejercido sobre ellos durante cuatro largas décadas, las mismas que ahora han golpeado brutalmente a la familia Uria en sus propias carnes y ha despertado sus conciencias. ¡Ojalá que a partir de ahora los vascos nacionalistas no acudan a jugar su partida el día que ETA vuelva a matar, sea quién sea la víctima!

No ayuda precisamente a lograr ese objetivo contraponer, como se hace en el comunicado, el terror de la banda con la "cruel represión fascista" de la que fue víctima el sufrido "pueblo vasco", como si esa represión no la hubieran padecido muchos otros ciudadanos en otros lugares de España. Tampoco basta con invocar la buena voluntad para "que cada uno deje sus intereses particulares a un lado y nos unamos todos (...) para que todos podamos vivir en libertad", pues ni los terroristas ni sus cómplices inciviles tienen interés alguno en que los demás vivan en libertad. ¡Ojalá que al menos ese deseo de que "todos podamos vivir en libertad" abarque también a partir de ahora en el País Vasco y en el resto de España a todos aquellos ciudadanos que no comparten los objetivos independentistas de los nacionalistas y de ETA!

Libertad Digital - Opinión

Un estado para Urkullu. Por M. Martín Ferrand

INCLUSO quienes sentimos la pasión de ser españoles y gozamos con los paisajes, las piedras y los sabores de este país hemos de reconocer que, si circunscribimos la observación a la política y sus protagonistas, lo mejor de España es el extranjero. Ser español y tratar de ejercer como tal, con respecto a las instituciones, resulta agotador. Baste pensar, como ejemplo, que el hecho elemental de que la bandera nacional, la roja y gualda, llegue a ondear en el Parlamento Vasco ha costado casi treinta años, desde 1980, y la acción de la justicia. Si uno de los diecisiete parlamentos territoriales en que la Nación expresa su voluntad es así de reacio a mostrar la bandera de todos, cabe preguntar sin esperar respuesta: ¿España es posible?

Ayer, en uno de esos desayunos en que los líderes políticos dicen lo que callan en sus tribunas naturales, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, manifestó su disgusto ante el hecho de que la bandera constitucional luzca en el Parlamento de Vitoria. «Yo me siento solo vasco», enfatizó el sucesor, que no heredero, de Josu Jon Imaz. Demuestra la experiencia de la Historia que una incoherencia asumida suele resultar más demoledora que un tremendo error inadvertido. En ello estamos. Si el presidente de uno de los partidos con voz en el Congreso de los Diputados y en el Senado dice no sentirse español; las Cámaras, ¿pueden decirse representativas de la ciudadanía española?

Aún si se considera que estamos a solo veinte días de distancia de las próximas elecciones autonómicas en el País Vasco, el desplante de Urkullu resulta descortés. Rechina con la tradición de su propio partido y convierte en señoritismo el señorío de que siempre quisieron hacer gala sus predecesores. Si Urkullu, presidente del PNV, no se siente español, ¿por qué el Presupuesto General del Estado atiende la financiación de su partido?

Habla Urkullu de que la bandera en el Parlamento Vasco es la imposición de un emblema «por encima de los sentimientos y en base a la legalidad». ¿No debe de ser así? La legalidad no es algo menor en un Estado que pretende serlo de Derecho y los sentimientos, incluso los del PNV, se corresponden con un amplísimo catálogo de individualidades. Es muy cansado, ya digo, ser español; pero así, y más en tiempos de crisis, terminará por ser imposible. Cuándo llegue ese día, ¿qué va a ser de Urkullu? Un Estado le vendría inmenso.

ABC - Opinión

viernes, 6 de febrero de 2009

Solbes reaparece para aclarar: "Soy muy paciente, muy tranquilo"

Le llaman el desaparecido. Han salido cifras de paro, más datos negros de la economía española y él, en su cueva sin dar la cara. El vicepresidente Pedro Solbes ha reaparecido este jueves para aprovechar y darle un revés a su enemigo en el Gobierno, Miguel Sebastián: "Soy un hombre muy paciente, muy tranquilo". Una aclaración de uno de los responsables máximos del desastre, por si a alguien le quedaba alguna duda.

El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, dijo en Londres ser «muy paciente» con los bancos, ante las restricciones que éstos están aplicando en la concesión de créditos a pesar de las ayudas acordadas desde el Ejecutivo.


Solbes contradijo así al titular de Industria, Miguel Sebastián, quien había indicado que al Gobierno «se le está acabando la paciencia con los bancos». Con ello se alineó con el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, quien ya había respondido a Sebastián que la paciencia gubernamental es «ilimitada».

Solbes se ha entrevistado este jueves en Londres con el ministro británico del Tesoro, Alistair Darling, con el objeto de lograr un mayor compromiso del Reino Unido sobre la participación de España en la cumbre del G-20 que se celebrará en abril en Londres. Solbes indicó que la presencia de España está garantizada en la cumbre de jefes de Gobierno, pero no existen plenas garantías de su inclusión en las reuniones preparatorias.

Libertad Digital

Sindi... ¿qué?. Por Alfonso Ussía

No puedo, y al no poder, no debo presumir de sindicalista. Las centrales sindicales y yo no hemos sido preparados para amarnos mutuamente. Pero una cosa es el amor y otra muy diferente el respeto, y mi respeto por el sindicalismo es tan verídico como razonable. Las grandes centrales sindicales representan a centenares de miles de trabajadores, afiliados o no, y por ello el respeto es más obligatorio que cortés. Los respetos por mera cortesía no son profundos. Pero debo reconocer que en los últimos tiempos mi respeto ha menguado, no por mi estado de ánimo o actitud, sino por la mansedumbre política de unos sindicatos que lo único que han hecho para protestar por los tres millones de parados que ha creado el Gobierno socialista de Zapatero ha sido ponerse un pañuelo palestino, defender a los terroristas de Hamas y gritar a coro que Israel es un Estado asesino, cuando es el único democrático del Oriente Medio.

Se usa frecuentemente el adjetivo «desproporcionado» cuando la progresía se refiere a las respuestas militares de Israel a los ataques del terrorismo. Zapatero ha caído en el lugar común y también ha acusado a Israel de responder de manera «desproporcionada» a los proyectiles de Hamas. Cuando se establece con tanta seguridad lo que es una desproporción, se da por hecho que se sabe en qué consiste la proporción. Por ello, haría muy bien Zapatero en explicar al Gobierno de Israel cuáles son los límites que la proporción aprueba y la desproporción demanda para responder a los ataques de Hamas, que no ha quedado muy bien después de que varias organizaciones palestinas hayan denunciado a sus dirigentes de utilizar a niños como escudos humanos. No obstante, y para no engañar, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, ya ha avisado que si Hamas insiste en lanzar cohetes contra el sur de Israel, responderá a los ataques de forma «desproporcionada», entre otros motivos, porque nadie le ha explicado cuál es el límite de lo proporcionado.
A mí, sencillo español de la calle, se me antoja más desproporcionado que un juez español empapele a siete militares israelitas por una acción militar ocurrida hace siete años y a miles de kilómetros de España, que la respuesta, proporcionada o no, de un Estado a un sistemático y perfectamente organizado ataque terrorista. Pero no es fácil derrotar a la demagogia, y si la retroprogresía española ha dictado sentencia, todos los que defendamos el derecho a la defensa de Israel seremos unos pro-semitas desproporcionados. Cuento con ello. Con lo que no contaba es con la desproporción de la respuesta sindical española a los tres millones de parados, que se ha centrado exclusivamente en una manifestación a favor de Hamas y en contra de Israel, cuando lo lógico es que la protesta se reúna en torno a la crisis galopante, las medidas inadecuadas que está adoptando el Gobierno socialista de España para superarla, la pérdida diaria de miles de puestos de trabajo y la propia inacción sindicalista, sometida a la afinidad ideológica con los que gobiernan. Al Partido Popular le crece la cifra del paro hasta los tres millones, y aquí arde Troya.
Y no a favor de Hamas y en contra de Israel. Ésas son excusas de saltimbanquis. Hay que ser más serios.

La Razón - Opinión

Izquizofrenia. Por Juan Carlos Girauta

Electorado del PP

«Una abismal diferencia en tragaderas separa a los dos grandes electorados españoles. Con el PSOE están los suyos (hemerotecas cantan) así roben y maten. Por el contrario, a un significativo segmento de votantes populares no le gustan nada las bromitas.»

En tanto que las divisiones internas enconan, despistan y desgarran al PP, disensiones socialistas como la bancaria refuerzan al PSOE y al Gobierno al multiplicar su presencia en los mapas de posicionamiento. El PSOE es radical y moderado, de orden y antisistema, quiere premiar a la banca y quiere castigarla, la entiende y no la entiende, despliega con ella toda la paciencia y al tiempo tal paciencia se ha agotado, está por nacionalizarla y por entregarse a ella cual frágil doncella dispuesta a dejar de serlo. El PSOE es Gobierno y oposición, guiña un ojo a Botín y otro a los destetados del crédito, lo que provoca en Rodríguez un parpadeo preocupante.


Nada similar lograría el PP por mucha voluntad que le pusiera a la esquizofrenia bancaria. Una abismal diferencia en tragaderas separa a los dos grandes electorados españoles. Con el PSOE están los suyos (hemerotecas cantan) así roben y maten. Por el contrario, a un significativo segmento de votantes populares (digamos un 20 o 25%) no le gustan nada las bromitas y a la primara contradicción de sus representantes tuerce el gesto. Esta desventaja (que es en realidad una superioridad de la derecha se mire como se mire) indigna a don Mariano, impulsor de los congresos de maniquíes: está por la inmovilidad, sería un buen líder del sector de los congelados. Ni Findus ni La Sirena: Rajoy congela mejor. Te sirve unos grupos parlamentarios, nacionales, autonómicos y europeos, que ríete tú de los bacalaos de Islandia. Pero tal efecto glacial e inmovilizante se obtiene con los asalariados. No funciona con la militancia, propensa a agitarse hasta a darle un coletazo al gallego al modo de ese spot que castiga a los manirrotos. ¿Acaso no ha malgastado todo lo que sus siglas tuvieron de valioso?

Con qué envidia mira el PP a la España progre, impertérrita ante toda incoherencia. Qué estupor al ver procesar al pueblo llano las contradictorias instrucciones del partido de sus entretelas:

– ¿Banqueros? ¡A la cárcel con ellos!
– Y eso que son unos sacrificados.
– No te digo... Se merecen un premio.
– Eso sí, nos están agotando la paciencia.
– Habría que entrar a saco en sus cajas fuertes y darle su dinero al pueblo.
– ¡Ahí, ahí! Pero sin dejar de sanear sus cuentas, pues sin ellos se cae el sistema.
– Son fundamentales, los bellacos.
– Son unos bribones, nuestros benefactores.

Libertad Digital - Opinión

El enemigo interminable. Por Carlos Herrera

ESTE Gobierno necesita, definitivamente, hacer política contra alguien. Se trata de ocupar todos los espacios, los de acción y los de reacción, los de gobernación y los de oposición, los de agua fría y los de agua caliente. En cualquier país medianamente serio se calificaría como confusa esa estrategia. En España es pan nuestro de cada día. Presidir un gobierno contradictorio no supone un lastre de imagen más allá de lo que señalan algunos medios no condicionados por deudas ideológicas. O por deudas de otro tipo. Hay uno o varios enemigos a batir, vengo a decir.

Antes de ayer fue la banca. La misma banca que apalancó operaciones muy convenientes a la conveniencias estratégicas del Consejo de Ministros. Las palabras contundentes del ministro más ocurrente del gobierno, Miguel Sebastián, no encontraron el eco esperado en los medios de comunicación; como consecuencia de ello, se instrumentó rápidamente la intervención del bombero Blanco, que a su vez fue replicado de nuevo por «el mejor economista de España» reafirmando el aserto primero. Una cosa y otra. La misma banca que tanto ha ayudado a las operaciones estratégicas de Rodríguez Zapatero y sus muchachos es hoy la causante de la paralización anquilosante de la economía española. No puede ser. Algo falla. La ascensión de Luis de Rivero a la categoría de empresario amigo precisó de no poca ayuda crediticia impulsada por la mediación gubernamental: hoy resulta ser un problema colocar las acciones que Sacyr tiene en Repsol y peligra la integridad española de una empresa altamente estratégica. Ahí la banca fue buena. No hace falta que nos imaginemos qué hubiera sido del BBVA si el asalto planeado por Sebastián hubiese llegado a buen puerto. El objetivo de impedir que los alemanes controlaran una empresa deseada por las terminales de los regentes de la Generalitat catalana precisó también de la intervención de la banca amiga: Entrecanales sirvió de pieza de puzzle para que fuera finalmente la empresa pública italiana quien controlase Endesa. Otra vez la banca colaboradora. En cambio ahora, momento en que la banca recela de abrir la mano crediticia mediante el argumento de que no pueden volver a hacer aquello por lo que se les acusa de ser causantes de la pavorosa crisis financiera -dar mucho pidiendo pocas garantías-, está haciendo perder la paciencia al gobierno.

Buscarse un enemigo casi siempre es rentable cuando hay un amplio sector de la población con motivos reales de descontento. Revela impotencia y desorientación, pero puede parecer provechoso a corto plazo. ¿Quién no tiene un problema con su banco? Ahí están los sensibles defensores de la ciudadanía. La ejecutoria de los gobiernos de ZP está llena de ejemplos de adversarios marrulleros: cuando no es la Iglesia, son las víctimas; cuando no el PP, lo es la banca, pero siempre hay un taimado enemigo dispuesto a romper el sueño igualitario, laicista y de progreso de estos grandes amigos de los pobres. Sin embargo, la táctica tiene un recorrido poco definido: el Plan de Rescate, siendo una operación homologable con la Europa de nuestro entorno, puede resultar incompleto. Moncloa sabe que un importante sector bancario va a precisar de una indeterminada recapitalización: hay cajas de ahorro que antes o después precisarán un balón de oxígeno. Algunas, de hecho, disimulan poco ese deseo seminacionalizador. La otra, la privada, sabe que nada espanta más a un accionista que la entrada en el Consejo de Administración de un enviado del gobierno. Cuando llegue ese momento ¿habrá paciencia o no habrá paciencia?

Mañana el enemigo puede ser cualquiera. El Cardenal Bertone marcha de España habiendo dejado clara la postura de la Iglesia de Roma ante desafíos políticos como el aborto, la eutanasia o el matrimonio homosexual. Lo que ayer fueron agasajos educados y cordiales mañana se transformarán en invectivas carentes de piedad verbal. Siempre habrá un miembro del gobierno dispuesto a hacer el trabajo. Un Bermejo, una Aido, otro Sebastián. Tiempo al tiempo.

En pocas palabras: Se busca enemigo. Gobierno de España.

ABC - Opinión

jueves, 5 de febrero de 2009

¿A PRISA se le ha acabado la paciencia con ZP?

¿A qué juega PRISA? La crisis arrecia, el paro se dispara y las deudas del grupo Polanco pesan como una losa. ¿Ha llegado la hora de plantarle cara a ZP y recordarle sus coqueteos con los brujos visitadores? Parecía que el escándalo de espionaje en el PP madrileño serviría para templar los ánimos. Pero era una tregua. Gabilondo en el informativo de Cuatro y El País en su editorial disparan contra Solbes y Sebastián. ¿La cadena SER? Todavía sale rentable estar a favor de Zapatero en las ondas.

Se comportan como alma despechada, a pesar de haberse beneficiado como ninguno de los favores del PSOE. Primero fue Cuatro, heredera de Canal+, cuya licencia fue concedida entre fuertes polémicas por su dudosa legalidad. Luego una ley ad hoc para que PRISA mantuviera los postes de emisión de la antigua Antena 3 Radio malgastados por la SER.

Pero ni con ésas. Zapatero es un hombre agradecido y, como tal, liquidó cuentas con PRISA por los favores realizados durante los días previos a las elecciones de 2004. Se las veían felices Cebrián y la familia Polanco con el nuevo y voluble presidente; pero éste tenía otros planes. Con la ayuda del por entonces secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, ideó la creación de su propio imperio mediático.

Barroso encontró en Roures al hombre adecuado gracias a la ayuda de su antiguo amigo José Miguel Contreras. Ya sólo faltaba que el presidente moviera ficha. Zapatero concedió otra licencia de televisión analógica al productor catalán para que montase La Sexta y, a continuación, movió los hilos necesarios para crear su periódico "a la izquierda de El País". Fue entonces cuando abrió la Caja de Pandora.

Roures sabía que la mejor forma de posicionarse en televisión -aunque no la más rentable- está en el fútbol y la primera medida fue la adquisición de los derechos del Mundial de Alemania de 2006. Pero al ser incapaz de trasmitir a toda España se tuvo que conformar con compartir estos derechos con Cuatro. Estas primeras hostilidades se verían acrecentadas cuando el catalán puso sus ojos en la Liga.

Guerra del Fútbol

Poco a poco, el productor se ha hecho con los derechos de los equipos de Primera y Segunda división para escarnio de PRISA. La compra del montante de Sogecable ha pesado como una losa en la economía del grupo y Cebrián sabe que a la plataforma digital sólo la mantenía el fútbol. Las consecuencias están llegando ahora: Digital+ en venta y una deuda de 5.000 millones. Para colmo, la Justicia se ha puesto del lado de La Sexta acabando con la Guerra del Fútbol y la contraprogramación agresiva.

Ante esta disyuntiva, a la familia Polanco no le ha quedado más remedio que defenderse con pellizcos. Derrotado donde más duele -en el plano mediático-, PRISA ha iniciado campaña contra Zapatero. Ni siquiera el caso de espionaje en la Comunidad de Madrid ha ayudado a cicatrizar las ayudas.

El País abría la veda este miércoles con una crítica mojigata al plan de inversión municipal impulsado para hacer frente al aumento del paro que amenaza ya con los cuatro millones antes de 2010. En su editorial, el diario de PRISA criticaba que "el Gobierno se aferra a una sola tabla de salvación: que las casi 32.000 obras públicas del plan de inversiones municipalizadas empezarán a crear los 300.000 empleos prometidos. De nuevo, agobiado por unas estadísticas pésimas, el equipo económico se escuda detrás del voluntarismo y augura que en dos meses empezará a generarse empleo".
Lo malo es que esas predicciones no están fundadas. Aunque las inversiones a través de los municipios estén bien concebidas, están huérfanas de gestión. Carecen de coordinación, seguimiento y análisis de rentabilidad en relación con el gasto aplicado. El Gobierno necesita disponer de un plan B; y si está ya pensando en uno, apretar el acelerador.
Pero la verdadera puñalada estaba por llegar. Fue Gabilondo, en su diatriba diaria ante las cámaras de Cuatro, quien se lanzaba a la yugular de Zapatero a raíz de las disputas que mantienen Blanco y Sebastián; es decir, PSOE y Gobierno:

En pleno aturdimiento por los fortísimos datos del paro, soplan vientos de fronda contra los bancos. El malestar que se percibía en la calle, y que hemos comentado en varias ocasiones, dio ayer un salto cualitativo con la sorprendente afirmación de un ministro, Miguel Sebastián: "se está acabando la paciencia del Gobierno con los bancos", dijo en Antena 3.
Fue por libre y Blanco ha sido el encargado de poner orden. Chocante. Blanco, que no pertenece al Gobierno, desmiente a un miembro del Gobierno sobre lo que piensa el Gobierno. Muy ameno todo, pero ya vale. Los ciudadanos no pueden necesitar traductores para entender lo que les afecta. Necesitan información. Y llegados a este punto, tienen derecho a exigirla.
Y concluía el periodista de Cuatro:
¿Es cierto, como dice el economista Salas i Martí, que la ruina de las inmobiliarias les ha dejado colgados 300.000 millones de euros?. ¿No lo es?. ¿No tienen nada que responder a las cámaras de comercio, que les acusan de cortar los créditos de forma indiscriminada?. ¿No es conveniente para sus propios intereses abandonar la torre de marfil y explicarse ante la sociedad?. Y zapatero, ¿no percibe el destrozo que provoca tanta cacofonía, con Sebastián y Blanco actuando como portavoces del Gobierno, cuando no lo son ni uno ni otro?.
Un día después, El País mantenía con la estrategia de desgaste en su editorial:
En pleno hundimiento del empleo, con muchas empresas estranguladas por la falta de liquidez, sobran los debates necesarios e impertinentes y están de más las declaraciones sobre si el Gobierno pierde o no la paciencia con la banca, como dice el ministro de Industria, Miguel Sebastián. Lo imprescindible es que, con las cautelas necesarias para defender sus balances, bancos y cajas restablezcan el crédito para las empresas viables y saber qué es lo que está dispuesto a hacer el Gobierno para que esto suceda.
El cruce de estocadas entre las trivialidades metafísicas de la AEB con las impaciencias del ministro sólo demuestran el desorden de la política económica, huérfana de dirección política y de autoridad indiscutida. Esta crisis necesita, además de ideas, una capacidad de gestión que hasta ahora brilla por su ausencia.

El Grupo PRISA ya no se molesta en disimular. Su imperio se desmorona en favor de los amigos del presidente y se ha cansado de aguantar. Polanco, descanse en paz, nunca soportó a Zapatero pero siempre le consideró mejor que la alternativa. Ahora, sus herederos se hacen las mismas preguntas pero plantean otras alternativas.

PRISA se ha desmarcado del Gobierno para acercarse a posturas más 'centristas', incluso las que se encuentra en las filas del partido de la oposición. Sólo falta la SER; claro que aún es rentable apoyar a Zapatero en la radio.

Periodista Digital

Gloria Lago: "Los radicales están metiendo miedo a la gente para que no vaya a Santiago"

"Galicia es bilingüe. Quiero libertad para elegir". ¿Acaso no recoge ésto la Constitución? Éste va a ser el lema de la manifestación convocada por Galicia Bilingüe. La defensa de una libertad básica, frente a una Xunta socialista-nacionalista que impone el gallego, va a llevar a "miles de gallegos" a echarse a las calles. La cita: Santiago, domingo 8 de febrero, a las 12:00 -salida desde la Alameda-. Gloria Lago: "¡A estar ahí, a sumar!"

¿Qué le ha parecido que un ferviente partidario de la imposición del gallego como Touriño haya afirmado en la campaña que el castellano es "tan nuestro" como el gallego?

Eso es una señal de que la labor que estamos llevando a cabo está haciendo mella en la campaña electoral del señor Touriño, porque tal vez se esté dando cuenta de que la imposición ligüística le va a pasar factura en las elecciones. Y, por otra parte, es un mensaje bastante sorprendente si tenemos en cuenta que tan solo hace 15 días su Consejera de Educación les ha dicho a unos padres que sus hijos no pueden ni siquiera hacer preguntas orales en la clase en español. ¡Cómo vamos a creer que este señor va a respetar el bilingüismo en Galicia!

No ha sido el único. Ya son varias las ocasiones en las que Anxo Quintana ha hecho requiebros a sectores no nacionalistas, incluso castellanohablantes....

Sí, pero todos conocemos cuál es la política lingüística del Bloque, que es el monolingüismo en gallego.

¿No es demasiado oportunista que el bipartito se muestre a pocas semanas de las elecciones como defensores del bilingüismo tras cuatro años de imposición?

En campaña electoral los partidos adoptan muchos disfraces.

Sobre la manifestación. ¿Cuánta gente esperan que vaya?

Pues no hemos hecho previsiones. Acabo de recibir un mensaje de una madre que me dice: "Hemos previsto ir toda la familia, desde mi padre de 83 años hasta mi sobrina de unos pocos meses. Y entre medio 22 personas, entre adultos y niños. Nos da igual que llueva o que nieve. Gracias por todo lo que hacéis por nosotros". Yo creo que la expectativa es buena, pero también dependerá bastante de la climatología. Pero hay muchas personas que están dispuestas a mojarse y a pasar frío.

¿Qué diferencia a esta marcha de otras que hayan hecho anteriormente?

Es la primera vez que nos manifestamos, hasta ahora hemos hecho concentraciones. Es la primera vez que hacemos una manifestación de esta magnitud en Galicia por el tema de la lengua. Hicimos una concentración anteriormente en Vigo cuando sufrimos las agresiones de los independentistas, pero fue algo espontáneo. Ésta es la primera vez que organizamos algo en Santiago, para toda Galicia.

¿Temen que haya lío en la manifestación? En los foros nacionalistas organizaciones radicales como Briga ya están calentando el ambiente.

Ellos están preocupadísimos con esta manifestación, son personas que no están acustumbrados a que las personas que no piensan como ellos se expresen libremente y probablemente estén intentando disuadir para que no se manifiesten algunas personas. Pero lo que está claro es que las Fuerzas de Seguridad han preparado un dispositivo muy completo y que nos han garantizado que podremos manifestarnos en libertad.

¿Qué partidos apoyan la manifestación?

El Partido Popular de Galicia, UPyD, Ciudadanos, Unificación Comunista de España y Unión Democrática Liberal de Galicia.

¿Y políticos que hayan confirmado su asistancia?

Han confirmado su asistencia algunos cargos políticos del PPGa, Rosa Díez, Albert Rivera,...

¿Alberto Nuñez Feijóo?

Está en Argentina ese día.

Periodista Digital

Lo que moviliza a los Sindicatos en España