lunes, 27 de noviembre de 2006

Zapatero visita la redacción de EL PERIÓDICO


El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha visitado esta mañana la redacción de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA. El jefe del Ejecutivo se encuentra en la capital catalana para pronunciar una conferencia en el foro de opinión Tribuna Barcelona.

Acompañado por el vicepresidente ejecutivo del Grupo Zeta, Antonio Asensio Mosbah, y por el director de EL PERIÓDICO, Rafael Nadal, Zapatero se ha interesado por el funcionamiento del diario y ha conversado con varios periodistas de la redacción.

El jefe del Gobierno protagoniza esta tarde la sesión número 300 de Tribuna Barcelona con la ponencia Una visión de España para Catalunya. El futuro presidente de la Generalitat, José Montilla, presenta el acto, que se celebra en el Hotel Palace de la capital catalana.


El Periódico (20/XI/06)

C´s# = ¿Quién pasó la información a quién?, o ¿hablaron sólamente de subvenciones?. Por qué al Sr. Sopena (casado con la directora), ya le pasaban información desde Ferraz en el 2005 VER IMAGEN (Leída en Periodista Digital)

Impulsores y diputados de C-PC desconocían el pasado de su líder

Incredulidad, sorpresa y más relativismo que crítica. Así puede resumirse la reacción que tuvieron ayer destacados intelectuales y dirigentes de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C-PC) al saber que su líder, Albert Rivera, había escondido su afiliación a las Nuevas Generaciones del PP entre el 2002 y abril del 2006, tres meses antes de ser elegido presidente de C-PC en su congreso constituyente.

El 9 de julio, al frente de una lista transversal indefinidamente ubicada entre derecha e izquierda, Rivera se impuso como líder de C-PC por 219 votos contra los 49 de una lista escorada hacia la izquierda no nacionalista.

El catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras y el periodista Arcadi Espada, dos de los 15 intelectuales que en el 2005 impulsaron Ciutadans, admitieron ayer que desconocían "el incidente biográfico" de Rivera. Lo mismo reconoció el diputado José Domingo, número dos en la lista de Ciutadans del 1-N. Su tercer compañero con acta en el Parlament y secretario general de C-PC, Antonio Robles, no pudo ser localizado ayer por este diario.

MENTOR DESCONCERTADO

De Carreras, que cerró simbólicamente la lista electoral de Ciutadans y tuvo a Rivera como discípulo aventajado en la universidad, se negó a hacer ningún comentario sobre una noticia que, a media tarde de ayer, aún ponía en duda, máxime sin haber podido hablar antes con Rivera. Tampoco Domingo había hablado a última hora de la tarde con su jefe de filas pero, pese a su sorpresa inicial, quitó importancia a la revelación con argumentos parecidos a los que Espada sí quiso exponer.

El periodista dijo que si Rivera, al ser escogido líder de C-PC, detalló que era "votante desencantado" de CiU, PSC y PP, "también debería haber dicho que había militado" en el PP. Con todo, a Espada le parece "estupendo" que se afiliara al partido que creyera "conveniente" y denuncia que en Catalunya "para cierta opinión pública ser del PP es como ser carcelero en Auschwitz". Al filo de esta reflexión, Espada criticó que se mezcle la afiliación de Rivera con el apoyo del PP a la guerra de Irak.

ENTRE MAO Y EL LIBERALISMO

Espada, que dice que "el PP dejó escapar a un crack de la política", no ve "contradicción" en que Rivera escondiera su pasado y se presente como líder de otra forma de hacer política. Opina igual Domingo, "socialdemócrata" en un partido que "encaja" también en "el liberalismo progresista". El número dos de Ciutadans, maoísta de joven, zanja la polémica: "Cualquier evolución es legítima" y Rivera, cambiando el PP por Ciutadans, "ha avanzado ideológicamente".


Marc Andreu (El Periódico) (23/XI/06)
C´s#: ¡Oh!, ¡cielos!. Nos han descubierto..., ahora nos toca a nosotros... Queremos saber que tal fue la reunión con Zapatero el día 20 de Noviembre...dos días antes de la noticia de Albert y el PP...

La ocasión perdida


Tribuna libre de Albert Boadella para El Mundo.

El fallo definitivo del concurso para la adjudicación de la Plaza de las Ventas de Madrid es una mala noticia para la tauromaquia en general. Nada que objetar sobre la empresa a la que le ha sido adjudicada la gestión de la plaza, la cual tiene demostrada su larga solvencia en este terreno. Sin embargo, la eliminación de Simón Casas y su proyecto renovador, revela un serio contratiempo hacia la consecución de un cambio de imagen de la tauromaquia en España. Ello viene a significar que quienes elaboraron las condiciones del pliego que ha impedido el acceso a nuevas perspectivas innovadoras estaban decididos a no tomar en consideración el progresivo declive que sufren los toros en nuestro país. ¿Rutina o falta de percepción futura? No deberíamos pensar en otras cosas.

Hasta finales de los 60 del pasado siglo XX, la fiesta taurina se había desarrollado en España como algo que formaba parte de la cotidianidad, y por consiguiente, nada hacía prever un retroceso en su sólida inserción. La enorme irradiación de la tauromaquia, esparcida entre la simbología y el lenguaje corriente, así como la exaltación de la mitomanía popular derivada hacia las figuras del toreo, constituían el fiel reflejo del arraigo social y su indiscutible primacía como festejo nacional. Todas las ciudades españolas sin excepción, mantenían altos índices de audiencia en sus plazas, mientras los medios de comunicación públicos y privados destinaban amplios espacios a los toros. En definitiva, ningún ciudadano español sentía el mínimo complejo por declararse aficionado a la corrida, y más bien lo contrario podía suponer una rareza.
La enorme implantación social era el resultado de casi dos siglos, en que el mundo de la cultura y las artes había elegido los toros como uno de los temas preferenciales en sus distintas expresiones. Consecuencia directa de ello, es la imagen taurina que monopolizó la mirada extranjera como síntesis tópica de lo más hispano.
Esta poderosa dinámica empieza a perder empuje a finales de los 60, como resultante de una substancial transformación en la sociedad española, cuya mayor permeabilidad ante las corrientes progresistas europeas condiciona la mirada sobre los toros, vinculando la fiesta a un anacronismo social (la España mísera) y político (la dictadura). La nueva percepción, posiblemente superficial pero mayoritaria, encajó la tauromaquia en el modelo de una España asilvestrada y antagónica con el concepto de modernidad. Desde entonces, nada se ha hecho para corregir una visión tan sesgada de la corrida. Todo lo contrario, la decisión final que toman los responsables de Las Ventas es una prueba más del automatismo que provoca la rutina decadente. Ni la catastrófica temporada pasada ha sido suficiente para romper la inercia e inducir a un cambio de rumbo. Dicen, que lo que ha primado en la selección ha sido la experiencia y el dinero, o sea, más de lo mismo, y por lo tanto, la inhibición ante los retos del futuro.
Cualquier actividad que proviene de un pasado espléndido y penetra en un nuevo contexto menos favorable, tiende a encubrir, bajo la inercia derivada de los tiempos boyantes, su rechazo al análisis de las causas, y por consecuencia, se adapta dificultosamente a la nueva situación, estableciendo su defensa en el inmovilismo. El conjunto de la estructura taurina española se halla hoy bajo este influjo.
Resulta obvio que en nuestra sociedad no sólo ha decrecido el protagonismo de la fiesta, sino que su propia permanencia es puesta en tela de juicio por determinados sectores culturales claramente contrarios. Es indudable que a lo largo de la historia la polémica acompaña siempre los ritos taurinos, pero en los últimos tiempos, el auge de las nuevas doctrinas animalísticas hace sentir con mayor fuerza el rechazo. Si a ello sumamos algunas iniciativas políticas en esta dirección, podemos concluir que el clima vigente no es el más propicio para un desenvolvimiento cómodo y natural de las actividades taurinas, tal como ocurría hace escasas décadas.
A diferencia del pasado inmediato, los jóvenes espectadores frecuentan poco las plazas, y una parte substancial del mundo artístico-cultural, o bien es contrario a la corrida, o si le agrada, prefiere no expresar la opinión en público, pues intuye que puede influir negativamente en su propia audiencia. En definitiva, debemos admitir que la afición a los toros no es en la actualidad un valor en alza, muy especialmente en los medios culturales.
Este hecho, resulta determinante para comprender la tibieza con que numerosas administraciones políticas tratan los temas taurinos, y al mismo tiempo, atestigua el desinterés mayoritario de los medios de comunicación. Resulta incuestionable que hoy los toros han dejado de ser una materia refrendada por el prestigio del mundo cultural. Ello nos sitúa ante un panorama general que evidencia un impasse, donde las acciones en contra no son aún taxativas, pero todo se desenvuelve entre un clima de condescendencia o tolerancia del hecho, muy poco esperanzador.
De aquí, la gran responsabilidad de lo que ocurre en La Plaza de las Ventas, pues todavía representa la máxima jerarquía en la difusión del arte taurino. Esta situación tan relevante, y alcanzada por un espléndido historial, la sitúa como lugar idóneo desde donde establecer las pautas que actualmente puedan regir la tauromaquia mundial. La falta de una institución que aglutine y fomente la variedad de componentes que hacen posible la fiesta de los toros, delega en una plaza tan carismática esta función implícita, que además de España, se extiende a Portugal, Francia y Latinoamérica.
En este sentido, no le corresponde actuar como una plaza más que busca, por encima de todo, el supremo objetivo de la rentabilidad. Aquí está el gran error de sus gestores, los cuales deberían aceptar la trascendental responsabilidad de esta plaza en la difusión de un nuevo estilo que sitúe los toros fuera de lo anacrónico. Ello les obliga a plantear las mejores condiciones para facilitar esta clase de política empresarial.
La opción presentada por Simón Casas pretendía crear una nueva divulgación didáctica de la fiesta que hiciera posible restablecer la conexión entre el mundo de la cultura y la tauromaquia, tal como ocurría hace escasas décadas. Como empresario de la plaza de Nimes, Simón Casas viene demostrando desde hace muchos años que es posible un nuevo estilo. Nimes es hoy la feria del mundo más abierta a la sociedad, a la juventud, a la cultura y al arte. Posee el mejor público taurino que he conocido. Culto y respetuoso, enardecido y tolerante.
En definitiva, Nimes debiera ser el sueño y ejemplo de nuestras ferias. Pero de nada ha servido este modelo, el mejor embajador del arte español en el extranjero se ha quedado por tercera vez proscrito en sus anhelos de barrer la caspa que rige buena parte de nuestro mundo taurino. No volveremos a tener una ocasión tan propicia.
Al igual que en la dictadura, en cuestiones artísticas y culturales siempre nos quedará el recurso de Francia. De momento, una de las máximas figuras del toreo actual ya nos llega del país vecino, y muy pronto, no se sorprendan si alguna plaza francesa acaba tomando el protagonismo al que viene renunciando tan irresponsablemente la plaza de Las Ventas.


Albert Boadella
El Mundo, 27-11-2006

José Montilla recibirá clases para mejorar su catalán


El presidente electo reconoce que su nivel escrito de catalán es "deficiente".
Tendrá un profesor particular para mejorar su dominio de la pronunciación y la ortografía.
Considera cerrado el debate de la lengua en Cataluña


El presidente electo de la Generalitat, José Montilla, tiene previsto tener un profesor que le ayude a mejorar su catalán sobre todo el escrito que reconoce que es "deficiente".

En una entrevista en Catalunya Radio, el político socialista nacido en Iznájar (Córdoba) ha reconocido que los que le critican por su nivel lingüístico "tienen una parte de razón" y que se pondrá es manos de un especialista para "mejorar" su nivel.

Los que me critican por mi nivel de catalán tienen una parte de razón

En los largos discursos que Montilla ha leído desde que quedó cerrado la reedición del tripartito, se le ha notado con problemas en la pronunciación de algunos sonidos, algo normal para un castellanohablante como él.

En la intimidad, el político socialista habla en castellano con su mujer Anna Hernández mientras que utiliza el catalán para dirigirse a sus hijos pequeños.

Debate superado

Montilla ha dado por "muy superado" el debate de enfrentamiento entre catalán y castellano en Catalunya y apuntó que planteamientos como los que hace Ciutadans-Partido de la Ciudadanía "tendrían sentido a inicios de los años 80, pero ahora está superado".

En cualquier caso, el presidente de la Generalitat ha afirmado que "trabajaré" para que "si alguien piensa lo contrario" también dé este debate por superado.

Tiene su gobierno decidido

El ejecutivo que gobernará Catalunya ya está decidido y mañana será anunciado por José Montilla pero el presidente electo ha dicho que hay algunos de los futuros consellers a los que "aún no se les ha comunicado".

Montilla se ha mostrado partidario de limitar los mandatos del presidente de la Generalitat ya que "no es bueno que se eternice en el cargo".

20 minutos (27/XI/06)

C´s# = ¡Prufasó Nibey Sé...!, ¡Prufasó Nibey Sé...!

La Catalunya enmoquetada

Y para acabarlo de arreglar, ha llegado Benach, auspiciado por el PSOE de José Luís Rodríguez Zapatero y ha gritado “Visca Catalunya Lliure”. Después de llenarse la boca con buenas palabras, apelando a su condición de presidente de todos los diputados del Parlament de Catalunya, Ernest Benach ha aprovechado su condición para reclamar la independencia de Catalunya.

Yo también quiero una Catalunya libre. Una Catalunya libre de personajes que insultan o desprecian a quienes ni somos ni pensamos como ellos. Una Catalunya libre de salvadores de la patria. Libre de ataduras y complejos, libre de perjuicios que limitan la capacidad de creación y de pensamiento. Quiero una Catalunya libre del poder político que critica el centralismo de Madrid para imponer el centralismo de Barcelona.

Quien ha hecho posible que Ernest Benach pueda gritar desde la presidencia del Parlament esa proclama independentista es Pepe Montilla. Montilla es un hombre acomplejado por no haber nacido en Catalunya y por no pertenecer a la burguesía pija a la que pertenece Maragall. Durante esta campaña electoral ha tenido la necesidad de hacer meritos, de conseguir más puntos en ese carné imaginario de buen catalán que acostumbran a expender los nacionalistas catalanes.

Por eso ahora ha ungido al interlocutor de ETA en Perpignan como número dos de su gobierno entregándole el control absoluto sobre la cultura, la política lingüística, el deporte (selecciones deportivas incluidas) y las relaciones exteriores de la Generalitat.

En estos momentos en los que la deriva nacionalista del PSC se ha hecho tan evidente, considero muy significativo que haya irrumpido en el escenario político de Catalunya una nueva formación de izquierdas que vaya al Parlament a defender lo mismo que, desde el centro derecha ha defendido siempre y en solitario el Partido Popular.

En esta legislatura, los partidos de Piqué y Rivera deben unir esfuerzos para que el centro derecha y la izquierda no nacionalista en Catalunya trabajen coordinadamente como lo hicieron en el País Vasco en defensa de la libertad y la Constitución, Carlos Iturgaiz y Nicolás Redondo.

Me parece una buena noticia que Albert Rivera vaya a utilizar el castellano en sus intervenciones. Yo le seguiré hablando en catalán, la lengua en la que ambos nos hemos comunicado hasta ahora. De igual manera que cuando debata con Antonio Robles, diputado de Ciutadans, lo haré en castellano por la misma razón.

Los nacionalistas han utilizado durante demasiado tiempo la lengua como arma arrojadiza. Los diputados, como el resto de catalanes, debemos poder utilizar cualquiera de las dos lenguas oficiales en Catalunya sin que nadie nos llame la atención por ello ni nos acuse, como lo hizo Pujol, de poner en peligro la convivencia por el simple hecho de expresarnos en castellano. Yo lo hago. Mi lengua materna es el catalán y lo utilizo en mis intervenciones en defensa de la libertad que tienen los ciudadanos para utilizar el castellano y en contra de las multas y las cuotas lingüísticas. Quiero una Catalunya libre para poder utilizar la lengua que me venga en gana.

El presidente del Parlament de Catalunya, además de reivindicar la “Catalunya libre”, apostaba en su discurso de inicio de curso por alcanzar la utopía. Su utopía se resume en ser el presidente de un parlamento de un Estado soberano e independiente. Benach, como el resto de dirigentes políticos nacionalistas, prefiere reivindicar la libertad de Catalunya antes que reivindicar el derecho de los catalanes a ser libres. Por eso no podemos permitir que nadie nos diga en que lengua debemos escribir, hablar o amar. Hablar en catalán o en castellano en el Parlament de Catalunya es una elección personal. Desde siempre, el nacionalismo catalán ha convertido la lengua y la identidad en una bandera política.

Dejemos que la gente (incluyendo a los diputados en el Parlament de Catalunya) se exprese con total libertad en la lengua que quiera y combatamos con todas nuestras fuerzas a quienes quieren imponer un monolingüismo y una idea de país que sólo existe en su Catalunya enmoquetada.

Daniel Sirera (La Mañana) (27/XI/06)

¿Ciudadanos?

«Reivindicamos la Ilustración y contamos con los principios cristianos de Occidente. ¡Ciudadanos de España, uníos!» Así se expresaba Antonio Robles, secretario general de Ciudadanos de Cataluña, en una de sus últimas columnas en "Libertad Digital", donde es colaborador.

¿Quién conforma este, a primera vista, totum revolutum de neoconversos trasnochados? Ex-comunistas, anarco-derechistas, liberales, franquistas, cristianos, socialdemócratas y algún que otro ateo.

¿Qué les une? España. Pero no una España cualquiera, no. Una España al parecer ilustrada. ¿Y eso qué es? Ni idea, en sus proclamas no aparece la república como forma de gobierno. Curiosamente se denominan antinacionalistas.


¿Su procedencia? Acción Cultural Miguel de Cervantes, Foro de Babel, Asociación por la Tolerancia, etc. Todas las asociaciones contrarias a un Estatuto propio para Catalunya.

Sus valedores, lo más rancio del panorama: Foro de Ermua, COPE, "Libertad Digital" y "El Mundo". Lo intentaron en 1981 los mismos que ahora les dan pábulo. Entonces fue un manifiesto en defensa del castellano con firmas tan prestigiosas como Amando De Miguel y Federico Jiménez Losantos.

Y sigue Antonio Robles ya desmelenado: «Hoy, sólo España nos garantiza de verdad ser ciudadanos iguales ante la ley. Por eso, lo más progresista, lo más moderno, lo más igualitario, lo más de izquierdas (si se pudiera recuperar su concepto ilustrado) y a la vez lo más liberal es la reivindicación de España», alertándonos de las «castas predemocráticas llamadas nacionalistas. Cuatro ideas predemocráticas, casi feudales», y acaba con un llamamiento para «volver a armarse de conceptos intelectuales que nos ayuden a desen- mascarar esta infantilización de la política. Y reivindicar España». Apelar a España y a los principios cristianos de Occidente le parece armarse de conceptos intelectuales. ¡Dios cómo está el patio!

En Francia la nueva derecha se alimenta de pijos que en sus años mozos jugaron a izquierdistas, ahora chupando de la piragua del Estado todos contra el terrorismo islámico. En España, como ya tienen enemigos seculares, a estos pijos no les hace falta inventar otros, afortunadamente para su escaso desarrollo telencefálico. No llegan ni a reaccionarios. ¿Ciudadanos? No, los soplapollas de siempre. Aquí montan Foros.

Gara (sin fecha)

C´s# = Los cadáveres del armario de éstos..., son mucho más recientes.

Los cadáveres de Ciutadans

Casi todo el mundo tiene un cadáver en el armario, pero normalmente no se descubre tan velozmente como el de Ciutadans. Lo propio de los cadáveres de los armarios de nuestra historia es dar la sorpresa a su debido tiempo, no a las primeras de cambio, como le ha pasado a Albert Rivera. Lo suyo no era exactamente un cadáver. Lo convirtió el mismo en cadáver cuando mintió sobre el armario.

Haber sido militante del PP, o de NN.GG., que es igual, como acabamos de saber, es completamente respetable. Y sería igual de respetable que lo hubiera sido del PSC o de cualquier otro partido. Es más, me encuentro entre la minoría que considera digno de elogio tener los arrestos de comprometerse con un partido en los tiempos que corren, de individualismo, del sálvese quien pueda y de la pésima (e injusta) imagen social de los partidos.
El problema de Rivera y, por extensión de Ciutadans, es que consideraron conveniente ocultar esa, al parecer, censurable militancia además del dato también significativo de que acabara justo una semanas antes de proclamar la candidatura de Ciutadans. No se trata sólo de que la silenciaran sino que la negaron cuando se preguntó por el asunto. Y eso es lo que convierte esa historia en un maloliente cadáver.
Ciutadans se presentó como una agrupación de ciudadanos que deseaba superar las limitaciones de los partidos tradicionales, sus vicios y sus excesos. Irrumpió en el panorama político dándoles lecciones. Y les hacen falta, desde luego. Pero si uno pretende revolucionar la política con tirones de orejas a los partidos no puede estrenarse con una mentira. Porque eso acaba inmediatamente con la proclamada pureza de origen, con la superioridad ética y con la revolución ciudadana.
La oculta militancia de Rivera presenta un segundo rasgo que la asemeja a un cadáver y es que lo escondido fuera precisamente la militancia en el PP. Barrunto que una afiliación al PSC no se hubiera disimulado. O, en otras palabras, Ciutadans, que pretende romper la asfixia y los tabúes impuestos por el nacionalismo en Cataluña, ha comenzado aceptando implícitamente uno de ellos, el de la vergüenza social de ser del PP.
ESCRIBE EL RESTO DEL ARTÍCULO AQUÍ


Edurne Uriarte (ABC.es)(26/XI/06)

C´s# = ¡No te digo!. A ver que encuentran el día que abran la cripta del ABC... hasta momias....

La mala suerte del perro nazi







La historia del presidente de CiU, Artur Mas, guarda paralelismos con la del campeón alemán de los pesos pesados de los años 30 Max Schmelling, uno de los mejores púgiles europeos de la historia, condenado al ostracismo por el uso que los dirigentes nazis hicieron de sus victorias.

La historia de la categoría reina del boxeo, los pesos pesados, durante la Segunda Guerra Mundial está plagada de tristes historias en las que el deporte era un instrumento más al servicio de la propaganda bélica y, a menudo, algunos de los mejores campeones tenían que probar el amargo sabor de la derrota a pesas de haber logrado el fajín que les acreditaba como reyes absolutos de la categoría. Algo parecido viene ocurriendo en la política catalana desde hace algo más de tres años, si no fuera porque aquellos púgiles salidos de hogares humildes fueron auténticos colosos que hoy ocupan por derecho propio los más destacados párrafos de la historia del boxeo, mientras que los dirigentes políticos catalanes difícilmente serán recordados por proeza alguna.


Max Schmelling, seguramente el mejor boxeador europeo de todos los tiempos, nació en Brandeburgo en 1905 y se convirtió en púgil profesional en 1929, con apenas 24 años. En su adolescencia había visto los memorables combates de Jack Dempsey, el primero de los grandes boxeadores negros que ha alumbrado Estados Unidos, con permiso del malogrado Al Johnson. Aunque el aire político en Alemania a finales de la década de 1920, con la imparable ascensión del Partido Nazi y la creciente popularidad de sus postulados racistas, Schmelling soñaba con emular a los negros norteamericanos que, segregados y despreciados por sus compatriotas, empezaban a hacerse dueños absolutos del deporte del cuadrilátero.Toda una paradoja para quien sería utilizado por el nazismo como icono de la superioridad de la raza blanca y odiado por el resto del mundo como el «perro nazi» cuando al fin logró el cinturón de campeón.

Para cuando Schmeling se calzaba por primera vez los guantes de profesional, Dempsey hacía dos años que se había retirado de los rings. Pero en 1930, con Adolf Hitler a punto de convertirse en canciller alemán, se le presentó a Schmelling una oportunidad de oro. La retirada de Dempsey había dejado la elite del boxeo norteamericano huérfana. Dempsey colgó los guantes tras ser derrotado en dos ocasiones por un púgil mediocre, Genne Tunney. El reinado del nuevo campeón fue corto. Arrebató la corona a Dempsey, le volvió a derrotar cuando le concedió la revancha y sólo hizo una defensa del título, el 26 de julio de 1928 ante Tom Heeney en el Yankee Stadium de Nueva York. Tunney ganó por KO técnico y no quiso volver a tentar a la suerte. Abandonó el boxeo tras haberle arrebatado el título a Dempsey y, para demostrar que no fue cuestión de suerte, defenderlo victoriosamente una vez.

El trono de campeón del mundo, sin embargo había quedado vacante.Y, en norteamérica pocos púgiles podían compararse a Dempsey.Los organismos internacionales tardaron dos años en encontrar a dos boxeadores con posibilidades de convertirse en campeones: el estadounidense Jack Sharkey y el aleman Max Schmelling. La velada iba a celebrarse en la que por entonces era la catedral mundial del deporte de las 12 cuerdas, el Yankee Stadium de Nueva York, el 12 de junio de 1930. Schmelling resultó victorioso, pero no por sus principales cualidades pugilísticas, su técnica, su velocidad y su pegada, sino por lo que pareció ser un golpe bajo propinado por su adversario que el árbitro Jim Crowley consideró suficientemente grave como para otorgar la victoria al alemán por descalificación de Sharkey.

Tras varias defensas de su corona, la perdió a los puntos de forma «injusta» un 21 de junio de 1932 en Long Island ante quien había sido su víctima en la coronación. Los jueces dieron ganador por puntos al norteamericano Sharkey tras los 15 asaltos reglamentados cuando el alemán «había boxeado mucho mejor que Jack, infrigiendo un terrible castigo», según los cronistas de la época.

El clima prebélico en Europa era ya una realidad y los alemanes no eran precisamente un pueblo bien visto en Estados Unidos.

Pero Schmelling no estaba acabado. El boxeador alemán estaba más que dispuesto a recuperar el cinturón de campeón. El campeón del momento, James Braddock buscaba aspirantes en 1936. Schmelling debía antes, sin embargo, debía derrotar al joven y formal -y negro- Joe Louis, la sensación del pugilismo norteamericano, un auténtico fenómeno salido directamente de las plantaciones de algodón de Alabama, que que había derrotado a todas las grandes figuras blancas de los pesos pesados como Primo Carnera, Paulino Uzcudun, Max Baer... que contaba con 22 años de edad y estaba lanzado a por el título mundial.

El combate se celebró el 19 de junio de 1936, una vez más en el neoyorkino Yankee Stadium se había convertido en la guerra de las razas. Hitler iba a presidir el 1 de enero los Juegos Olímpicos de Berlín, aquellos en los que se negó a estrechar la mano del atleta americano negro Jesse Owens. Schmelling contaba por entonces 31 años y sabía lo que era ser campeón del mundo.En cambio, Joe Louis era un púgil joven, sin tropiezo alguno y que había vencido a lo largo de sus últimas 27 peleas.

En el duodécimo round de la pelea, cuando Schmeling, con una mágnifica técnica y un encaje adecuado, soltó un durísimo gancho que envió al púgil de color al tapiz donde le contaron los diez segundos fatídicos. Pero la victoria no permitió al «perro judío» disputar el campeonato a Braddock. A los ojos del mundo era un nazi a pesar de que ayudaría después a esconder judíos en su casa y salvó a algunos de los campos de concentración. Incluso pidió al Fürher que protegiese a los americanos en los Juegos de Berlín del 36.

Dos años más tarde, Schmelling volvió a aspirar a la corona.El campeón en aquella ocasión no era otro que Joe Louis. El púgil negro propinó una soberana paliza al alemán que, deshonrado, perdió el favor de Hitler. La amistad que más tarde mantendría con Louis -cuyo entierro sufragó en 1981- no serviría para que Schmelling fuera tratado nunca como un vencedor. El presidente de CiU, Artur Mas, con su continua exhibición de sus victorias en votos mientras José Montilla se ocupa la Casa dels Canonges, debería tomar nota de la historia de Schmelling. Y, aunque es cierto que Montilla no es Joe Louis, quizás CiU debería empezar a buscar un nuevo aspirante capaz de noquearle en el próximo campeonato.


Félix Martinez en Secretos y mentiras
El Mundo, 26-11-2006

Antonio Robles en Localia (1 de 2)



La calidad del video es muy mala,.. igual que la cadena de Polanco.

Antonio Robles en Localia (2 de 2)



As usual,...La calidad del video es muy mala,.. igual que la cadena de Polanco.

Antonio Robles en Radio Tele-Taxi



La calidad es aun peor que la de la cadena de Don Jesus, pero Don Justo Molinero, seguro, no tiene tantos medios.
Por cierto, se pierden unos minutos al empezar,... ¡¡estaba en el tigre!!.

Discurso completo de Albert Rivera en el parlament



Rivera en el parlament catalán respondiendo en español a la propuestas del candidato a la Presidencia de la Generalitat el bachiller Montilla.

CITY FM Radio entrega los premios a la Libertad.


Madrid. El próximo miércoles 29 de noviembre se celebrará, con motivo del II aniversario de esta emisora, la entrega de los premios "City Fm Radio a la Libertad". Entre los premiados se encuentran: El Real Madrid C.F, Telemadrid, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía-, Ausbanc Consumo, la Asociación Victimas del Terrorismo, la plataforma ciudadana "Peones Negros" y la Camara Oficial de Comercio e Industria de Madrid.

Durante la celebración de la gala se anunciarán las novedades de programación de City Fm Radio para los próximos meses.La Gala cuenta con el patrocinio de "Serman-Pro" y "Sennheiser", líder mundial de sonido.La entrega de los premios se realizará en la discoteca Cat´s en Julian Romea nº 4 a partir de las 20:30 del citado 29 de noviembre.

Ciudadanos de Cataluña ya cuenta con afiliados en Córdoba

El coordinador de Andalucía de la formación, Mario Acosta, ha confirmado a este Semanario que el partido revelación de las últimas elecciones catalanas no descarta presentarse a los próximas comicios municipales

Que comiencen a temblar los políticos locales, porque el que se ha convertido en el partido sorpresa de Cataluña está creciendo casi a modo de tsunami por todo el territorio nacional . Una gigantesca ola que llega hasta la misma Córdoba donde, y según ha confirmado a este Semanario el coordinador de esta formación política en Andalucía Mario Acosta, se cuenta con una docena de afiliados y en el futuro se prevé implantar una agrupación territorial, la unidad de acción básica de este partido. Un número que crece y crece, en todo el territorio de la comunidad autónoma andaluza y que eleva a 200 los miembros de esta nueva revelación política en la que se ha convertido Ciudadant, al conseguir en Cataluña cerca de 90.000 votos y nada menos que tres escaños en el Parlament.

Euforia que se extiende ya por todas las provincias españolas como la pólvora donde el partido, fundado por un grupo de intelectuales donde destaca Albert Boadella, cuenta con 3.500 afiliados y 10.000 simpatizantes y desde la cual se está debatiendo en la actualidad la posibilidad de presentar listas de candidatos de cara a las próximas elecciones municipales. De momento, en Andalucía quieren participar contra el estatuto, “oponiéndonos”. Así lo confirma el coordinador en la comunidad de Ciudadant, en donde existen dos agrupaciones, “la de Sevilla y la de Málaga”, y en la que – y debido a la avalancha de adhesiones al proyecto– en breve se baraja que cada provincia tenga su propia agrupación. “De cara a las elecciones municipales —comenta Acosta– todavía estamos en el debate dentro de la formación si nos presentamos o no y si estamos preparados, pero aún no tenemos decidido nada. Desde luego es un partido con clara vocación nacional ”.

Y es que Ciudadant, presidida en la actualidad por el joven Albert Rivera, no ha acabado de constituirse al completo, ya que con escasos cinco meses de vida –se presentó en sociedad en julio de 2006- sigue en proceso de restructuración, donde la proliferación de agrupaciones determinarán en gran medida el futuro más inmediato de este partido que encuentra su justificación en Andalucía, según afirma rotundo Mario Acosta. “Ciudadant puede aportar a la comunidad la lucha contra la corrupción; contra la identidad autonómica movida por la casta política andaluza; la lucha por mejorar las condiciones de bienestar de los ciudadanos, en vez de dedicarse a otro tipo de actuaciones fomentadoras de divisiones, o la lucha contra la complicidad que tiene el PSOE andaluz favoreciendo al PSOE nacional en su deriva de acuerdo con todos los nacionalismos de toda España y un largo etcétera. En este sentido creemos que se precisa de un nuevo partido político que intenta regenerar toda esta situación”.

Definidos como liberales, progresistas y socialdemócratas, dicen huir de cualquier etiqueta que se les cuelgue, resaltando que entre sus filas hay una composición ideológica variada cuyo único nexo en común es “estar en contra de la degradación democrática que está ocurriendo ante nuestros ojos”.



Decepcionados con el PP

Acosta sostiene que la formación no perseguirá, en caso de confirmarse su presencia en los próximos comicios, “conseguir votos acudiendo a las bases electorales de uno u otro partido, sino que nosotros reclamamos los votos decepcionados de los partidos habituales y también los de aquellas personas que se quedan en casa porque se creen que su voto no tiene sentido para transformar una realidad que no es la más adecuada”.

Entre las personas que están acudiendo a afiliarse a este nuevo partido en Andalucía, Acosta destaca que además de que se trata fundamentalmente de profesionales liberales, con un nivel cultural elevado y con diferentes adscripciones ideológicas, lo que más resalta es que están llegando “muchas personas decepcionadas con el PP”. Algo que no deja de ser paradójico donde en principio podría parecer todo lo contrario, tras obstentar el PSOE 20 años al frente del gobierno de la comunidad. “En Cataluña sí se ha dado el caso de que casi todas las personas que componen las agrupaciones de allí eran ciudadanos muy decepcionadas con el PSC, pero en cambio aquí, en Andalucía, se nos acerca gente muy molesta con el PP”.

¿Por qué? Según Acosta, el partido liderado por Arenas “esta sufriendo una grave crisis” motivada fundamentalmente “por las útimas actuaciones de Rajoy, “quien da un discurso estupendo en relación con la unidad de España pero que luego permite que sean sus organizaciones autonómicas las que decidan qué criterios hay que incluir en los estatutos”. Concretamente se refiere a que “ha habido una gran decepción con Arenas de la realidad nacional cuando hace un año decía que el estatuto de Andalucía no era necesario”.


Nota: obsérvese el titular. Ciudadanos "de Cataluña"...., hablando de Córdoba ¿es un error o una manipulación?...

V.Muñoz. (La calle de Córdoba.com) (26/XI/06)

domingo, 26 de noviembre de 2006

Michaela Hertel: "Europa sabe de la capacidad de creatividad española"


Es la directora de la Fundación Bertelsmann en España, que acaba de presentar su primer Congreso del ciclo "Diálogo y Acción", celebrados los días 23 y 24 de la semana pasada.

Bajo el título "Empresa, sociedad y fundaciones ante los desafíos del futuro", fue inagurado por el Príncipe de Asturias, reuniendo a más de 30 ponentes y 120 invitados de primer nivel que debatieron sobre tres temas: Compromiso Cívico, Responsabilidad Social de las Empresas y Liderazgo Político.


Hertel respondió a las preguntas de Elsemanaldigital.com durante este congreso.

¿Cómo ve la situación de la sociedad civil en España?

Sin duda la estructura de la sociedad civil es cada día más fuerte en España. Los grandes pasos dados para fortalecer la democracia y la participación ciudadana han logrado también la creación de nuevas fórmulas para atender las necesidades mostradas por los ciudadanos como las redes de voluntariado, las asociaciones de consumidores, el papel otorgado a las ONGs de carácter especialmente humanitario y la articulación de movimientos sociales, la mayoría de las veces de forma espontánea, para responder a las carencias del ámbito político o empresarial. España no es conformista y sus ciudadanos saben movilizarse ante sus propias quejas pero todavía no aprovechamos lo suficiente el capital social.

¿Qué puede hacer la Fundación Bertelsmann por impulsar la cohesión social en nuestro país?

Varios son los frentes abiertos, una buena prueba de nuestro compromiso está siendo precisamente la celebración del Congreso "Diálogo y Acción" con el fin de cimentar la co-responsabilidad entre la ciudadanía, el mundo empresarial y el ámbito político.

Una de nuestras primeras actuaciones en esta línea está en fomentar la creación de Fundaciones Cívicas en España. Se trata de fundaciones de ciudadanos para ciudadanos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de su entorno mediante la aportación de pequeñas cantidades filantrópicas, lo que supone una atractiva forma de compromiso ciudadano. Por ello, la Fundación ha creado un Centro de Competencias para la creación de Fundaciones Cívicas y prevé crear un challenge fund para apoyar económicamente la creación de las primeras.

Precisamente y coincidiendo con la apertura de este encuentro internacional, acabamos de presentar el libro Compromiso Cívico. Una publicación que trata de recoger un amplio abanico de opiniones y puntos de vista de expertos para afrontar este compromiso, especialmente, en nuestro país.

¿Qué diferencias observa entre las sociedades que conforman la Unión Europea y España?

Desde la Fundación pensamos que son mucho más importantes y numerosos los signos de igualdad que de diferencia. España es, actualmente, un país totalmente integrado en la Unión Europea, con una democracia consolidada y un desarrollo económico especialmente positivo.

España es un país muy creativo y apasionado en todo lo que emprende.

¿Cuál sería el primer elemento de cohesión entre las clases dirigentes y los representados?

La co-responsabilidad sería el primer elemento de cohesión. En segundo lugar, un diálogo fluido y realista que atienda a los intereses de los representados, que en definitiva son los que deben guiar la acción de cualquier gobierno o Estado.

¿Qué hace la Fundación Bertelsmann en España?

La Fundación Bertelsmann se centra en el fomento y refuerzo del Compromiso Cívico en España, a través de la activa participación de los diferentes actores sociales con el fin de dar respuesta a los problemas con los que se encuentra las sociedades europeas. Nuestro lema, Responsabilidad Cívica, que rige nuestras actuaciones, desde el año pasado, fecha de nuestro décimo aniversario, enmarca nuestros tres proyectos principales: la creación de las Fundaciones Cívicas en España, el fomento de una Nueva Cultura Empresarial y un mayor emprendimiento social por parte de los jóvenes.

Nuestro compromiso con la Responsabilidad Cívica lo demostramos con lo esfuerzos que dedicamos a estos proyectos en términos de aglutinar capital intelectual y ponerlo al servicio de soluciones concretas de actuación y, también, en términos económicos. La Fundación destinará 10 millones de euros hasta 2010 a todos nuestros proyectos encaminados en esta dirección.

Graciano Palomo (El Semanal Digital)(26/XI/06)

Un grupo de profesores de la universidad vasca constituye una plataforma como la de Ciutadans

AGENCIAS26 de noviembre de 2006
Visto el éxito de Ciutadans en las elecciones catalanas, un grupo de profesores de la Universidad vasca tiene previsto copiarles la idea. Para ello esta semana constituirán una plataforma de ciudadanos similar a la catalana que esperan desemboque en la creación de un partido que concurra a las elecciones generales de 2008 y las autonómicas de 2009.


Según informaron fuentes de la citada plataforma, esta previsto que la reunión constitutiva tenga lugar entre el martes y el miércoles en Vizcaya, aunque precisaron que también se han estado produciendo reuniones previas, además de en esta provincia, en Guipúzcoa.

La idea planteada es realizar un proceso similar al que tuvo lugar en Cataluña. Es decir, que primero se creó una plataforma compuesta por una serie de intelectuales. En aquel caso se encontraban Albert Boadella, Francesc de Carreras, Iván Tubau o Arcadi Espada, entre otros.

Manifiesto antinacionalista

Estos impulsaron un manifiesto antinacionalista en el que también acusaban a los socialistas de contribuir a la extensión del nacionalismo y fueron sumando adhesiones. Tras ello, optaron por la constitución de un partido político, aunque ninguno de los intelectuales ha pasado a formar parte de los cargos orgánicos de este partido ahora llamado Ciutadans.

En el caso vasco, la reunión de la próxima semana para constituir la plataforma será de unas 20 personas, entre las que se encuentran catedráticos de Derecho Constitucional, de Historia, Medicina, Ciencias, Económicas y Periodismo de la universidad vasca. El encuentro tendrá lugar en la Facultad de Económicas de Bilbao.

Las fuentes consultadas explicaron que esta plataforma, que aún no ha sido bautizada con un nombre concreto, tendrá el encargo de ampliar las adhesiones y sumar a otros colectivos, también tendrán que ver si hay un espacio político, interés social y apoyo económico para constituir un partido en el País Vasco.

Intención de acudir a las generales de 2008

Si esto fuera así, no se constituiría este partido para presentarse a las próximas elecciones municipales de mayo de 2007, sino que la intención sería estrenarse en los comicios generales de 2008 o en las autonómicas de 2009.
¿A quién se dirigen?

Las fuentes consultadas explicaron que ellos tampoco tienen ningún problema en decir que son vascos y españoles y consideran que los lugares donde podrían obtener votos, en caso de llegar a presentarse a unos comicios, sería de la abstención, del voto joven, y del voto de izquierdas vasco, Izquierda Unida y Partidos Socialista de Euskadi, básicamente.


Informativos Telecinco (26/XI/06)

Rosa Díez comenta Manifestación 25-N

MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA.

Centenares de miles de personas recorrieron ayer las calles de Madrid reclamando algo tan obvio, tan elemental, tan natural, tan democrático, como que los españoles todos, con su Gobierno al frente, tengamos para las víctimas memoria, las tratemos con dignidad y les garanticemos la justicia.

La derrota de ETA es posible. La derrota de ETA implica, como muchas veces hemos sostenido, mucho más que la detención de sus comandos, que el debilitamiento de sus círculos de terror, que la desarticulación de todos sus entramados financieros, logísticos u operativos. Derrotar a ETA significa la deslegitimación absoluta de toda sus historia, de toda su ideología, de todos sus objetivos. La derrota de ETA es la negación total de todo su discurso. Si no existiera esa derrota total, tendríamos que enfrentarnos a una situación como la que ayer mismo Pilar Elías volvía a denunciar, la paz de Azcoitia.


Lo que la entrevista a Pilar --publicada ayer en ABC-- pone de relieve es que si no derrotamos ideológica, semántica y políticamente a ETA, todo será impunidad. Cuesta comprender --hay que vivir aquí y conocer bien ese mundo para entenderlo--, que la madrastra del asesino de Baglieto, el esposo de Pilar, se atreva a decirle a ella, la viuda, la víctima :"A ver si dejas descansar a los muertos". Hay que vivir aquí, en el País Vasco, hay que conocer la impunidad con la que esa gente se ha movido y se mueve por Euskadi , el paraguas institucional por el que se sienten protegidos y exculpados, para poder entender que sea ella, Pilar, quien deba soportar miradas de odio por la calle. Hay que vivir aquí, conocer el entramado de complicidades entre el mundo nacionalista y los terroristas para poder entender que sea en el portal de la vivienda de ella, de Pilar, en el que aparezcan pintadas insultantes, amenazadoras. Y hay que tener mucho valor, mucha fiormeza democrática, mucho coraje cívico, para seguir viviendo, como Pilar, en su pueblo. Hace falta ser muy, muy mujer para seguir soportando ese ambiente y tener la sonrisa pronta y resuelta, el ánimo alto,y la mirada franca. Y para estar, como Pilar, siempre dispuesta a echar una mano a quien lo necesite.


Rosa Díez en su blog Basta Ya

La solución al fracaso escolar

DESDE ayer, volvemos a estar todos de tripartito. Lo que no significa, claro, que estemos todos de enhorabuena. Los habrá más contentos; los habrá menos. Pero quienes nos dedicamos a escribir en los papeles pertenecemos sin duda al primer grupo. La izquierda catalana da para mucho. Esta misma semana, sin ir más lejos, hemos tenido conocimiento -conocimiento tardío, pues la iniciativa data, al parecer, del mes de septiembre- de un llamado plan de mejora de la secundaria que el Departamento de Educación ha puesto en marcha con el fin de rebajar, en la medida de lo posible, este 30 por ciento de fracaso escolar que asola Cataluña.

Pues bien, este plan es algo insólito. Es un plan por objetivos. Como en la empresa privada. Se fijan unos objetivos y luego, en función de los resultados, el interesado percibe una retribución mayor o menor. Sólo que aquí el interesado es un instituto de secundaria, y los objetivos, el porcentaje de alumnos que el propio instituto considera que van a aprobar. Si las previsiones se cumplen, si al término del curso el tanto por ciento de aprobados iguala o supera lo fijado en el contrato programa establecido aquel año entre la administración y el centro docente, este va a recibir, con vistas al siguiente ejercicio, una dotación económica adicional.

Como pueden comprender, los profesores que todavía conservan un cierto apego al oficio están que trinan. Detrás de la medida, no aciertan a ver estímulo ninguno, sino una burda estrategia para obligarles a aprobar a un número cada vez mayor de alumnos, con independencia del nivel de conocimientos que estos alumnos hayan adquirido. La presión de los equipos directivos de los centros va a ser brutal. Dadas las estrecheces por las que suelen pasar los institutos de secundaria, la simple posibilidad de ir incrementando el presupuesto de año en año por encima de lo habitual será un argumento más que suficiente para relativizar cualquier consideración de orden ético o moral sobre los criterios de evaluación que deban regir en el futuro. El único criterio va a ser el económico.

Y si equiparar el rendimiento escolar a los índices de productividad de una empresa ya constituye de por sí una barbaridad, dejar el sistema de evaluación en manos de cada centro, sin someterlo a ningún tipo de control externo, a ninguna prueba común de nivel, a ningún tamiz general y homogéneo, supone no ya una barbaridad, sino una verdadera perversión. Porque, siguiendo con el paralelismo, a esta empresa educativa no la va a regular mercado alguno; únicamente lo que decidan la dirección del centro y el Departamento de Educación, dado que ni siquiera la libertad de cada profesor va a estar garantizada. Eso sí, en unos cuantos años la administración podrá alardear de haber rebajado sustancialmente el fracaso escolar en Cataluña. Y, si tanto se empeñan, hasta es posible que un día desaparezcan los tontos. Entonces, sólo entonces, podrá decirse que Cataluña vuelve a ser, como hace un siglo, la locomotora de España.

XAVIER PERICAY Diario ABC

Rebelión Ciudadana para que no haya rendición ante Eta


De éxito, por la capacidad de convocatoria y ausencia de incidentes, hay que calificar la multitudinaria manifestación que ayer recorrió las calles de Madrid a iniciativa de la AVT en contra de la negociación del Gobierno con ETA por la forma en que se desarrolla. El lema, Rendición, en mi nombre no, resume el sentir de muchos ciudadanos, que ven en el proceso de paz una traición a la memoria de las víctimas, porque puede implicar cesiones a los terroristas que socavarían el Estado de Derecho.

Hay argumentos suficientes como para sustentar el escepticismo, cuando no la inquietud, respecto del camino emprendido por el Ejecutivo. Ayer mismo Batasuna advertía de que es imposible llegar a un acuerdo que ponga punto y final al terrorismo en el marco de la Constitución. O sea, o hay rendición del Estado o no hay paz. Asistimos a un nuevo órdago a Zapatero, que no cesa de poner paños calientes a los desplantes de ETA. Es esa ambigüedad del discurso del presidente la que genera desconfianza. Dice defender a las víctimas pero a la vez legitima a sus verdugos; esgrime la Ley de Partidos y en cambio no descarta la concurrencia de Batasuna a las elecciones sin que condene expresamente la violencia etarra; se felicita por la marcha del proceso mientras crece la violencia en el País Vasco; reclama el compromiso del principal partido de la oposición pero fue el primero en traicionarle con episodios como la reunión de Patxi López con Otegi.

Zapatero tiene hoy graves problemas para que la opinión pública confíe en su plan. El primero y principal, que los violentos no han hecho una sola cesión en sus objetivos políticos. Todo lo contrario, sus propósitos dinamitan abiertamente el Estado democrático. Al responder con tibieza a esos desplantes -ya sea tras el robo de pistolas, el incremento de la kale borroka o las amenazas de los etarras a los jueces- alimenta la imagen de estar maniatado por una causa en la que ha volcado mucho de su capital político. No es extraño que a ojos de una parte nada desdeñable de la sociedad estemos más ante un ejercicio de voluntarismo que ante un acierto estratégico en la lucha contra el terrorismo. Tampoco ha conseguido sumar ni a las víctimas ni al PP, cuya plana mayor secundó la protesta de ayer. A las víctimas las ha soliviantado con una crítica de trazo grueso al acusarles de ser un mero ariete contra el Gobierno. En su discurso al término de la marcha, el presidente de la AVT le recordó, con un buen puñado de citas de dirigentes socialistas, que quien ha cambiado de criterio ha sido su partido. Por cierto, es una falta de seriedad la guerra de cifras que ofrecieron la Comunidad de Madrid (1.300.000 manifestantes) y la Delegación del Gobierno (129.715), que desprestigia por igual a ambas instituciones, pues es obvio que no había ni tantos ni tan pocos.

Zapatero debería empezar a sacar conclusiones de la presión de la calle, que ayer llevaba pancartas, pero que asoma también en sondeos tan poco sospechosos como los del CIS. Hay una rebelión cívica, en palabras de los convocantes, para que cambie de rumbo. Pero lo que ayer se le pedía, al menos explícitamente, no era que no negocie, sino que no se rinda, y el matiz le da margen para mantener vivo el proceso. Pero ha de ser con otros parámetros. No instrumentalizar la Justicia a través de la Fiscalía -con ello se alientan las ansias de venganza, como advierte hoy en una dramática entrevista una de las víctimas del atentado de Hipercor-, mantener la presión policial sobre los terroristas mientras no den signos inequívocos del abandono de las armas y retomar el diálogo con el PP deberían ser los primeros pasos.

Editorial de El Mundo
26-11-2006

sábado, 25 de noviembre de 2006

Es intolerable lo de Rivera, dice el PP


Querido J:
Te supongo al corriente de la histórica información que sacudió hace pocos días la conciencia general de los catalanes, y muy en especial, la de los miembros de Ciutadans de Catalunya. «Albert Rivera militó en el Partido Popular», eso decía, y ya no hay remedio. La información se presentaba con un gran despliegue retórico y del medio original, El Periódico de Catalunya, pasó al resto de periódicos, a las radios y las televisiones. Quiero prevenirte que ése fue el primer y principal mensaje distribuido, y que todas las matizaciones, confirmaciones y desmentidos fueron posteriores y se fueron añadiendo, como cencerros, al hilo principal. Lo sustancial es que el presidente de Ciutadans tenía un pasado, y era popular.

Piensa, por un momento, que Albert Rivera hubiese militado durante meses o años en el Partido Socialista. La noticia sólo habría tenido un eco discreto, entre líneas, y la carcajada habría sido general si alguien hubiese propuesto que esa información debía figurar en la portada de un periódico. Pero el grado de identificación entre el Mal y el Partido Popular ha llegado a tal extremo en Cataluña que la sociedad mediática juzgó como perfectamente natural el escándalo.

Por supuesto, no había ninguna razón objetiva para ello. Sorpresa habría sido que Rivera hubiese militado, por poner un ejemplo, en una organización independentista. Por el contrario, el mensaje de Ciutadans tiene a los votantes del Partido Popular y del Partido Socialista como parte de sus destinatarios principales: no era raro, por lo tanto, que su líder hubiese militado en alguno de esos partidos. La extrañeza, el escándalo, fueron pura impostura sobrevenida.

Te lo diré claramente: en Cataluña el Partido Popular se equipara con el terrorismo, al menos moral. Es significativo que en la primera información aparecida en El Periódico se subrayara que Rivera había empezado a militar durante la Guerra de Irak. Era falso, porque se alistó antes, pero durante todo el día esa estrafalaria relación entre Irak y Rivera ocupó informativos y tertulias. Como si el joven líder fuese una bomba, aunque sin metáfora.

Rivera, sin embargo, también ha participado en esta demonización. Los hechos son que en el año 2002 firmó una hoja de afiliación a Nuevas Generaciones, la rama juvenil del Partido Popular, que no hizo una vida militante y que, cuatro años después, cuando ya estaba comprometido políticamente con el proyecto de Ciutadans, decidió darse formalmente de baja de una vinculación partidista que es probable que hubiera olvidado.

Pero fíjate en una cuestión, de la que me habrás oído hablar alguna vez. Es la cuestión clave: si, durante el proceso de creación de Ciutadans, Rivera hubiese revelado su antigua afiliación, no habría llegado a ser el líder que es. Sabes que participé en el debate sobre la creación de Ciutadans. Y sé bien hasta qué punto pesaba en el ánimo de muchos la necesidad de que Ciutadans no se identificara, en ningún momento, con el Partido Popular. Esa necesidad fue casi siempre ridícula, y muchas veces histérica: Ciutadans se había creado en razón, también, de las insuficiencias políticas del Partido Popular, y estaba clara su distancia con el modelo, no sólo político, sino moral y cultural, del Partido Popular. Pero Rivera, te insisto, no habría hecho carrera política en Ciutadans de haberse descubierto el estigma.

Así comprendo que en su participación en los movimientos previos le preocupara exhibir una cuidadosa equidistancia entre las dos almas del proyecto, y que, en consecuencia, ocultara ese fragmento mínimo y poco importante de su pasado. Lo comprendo, pero lo deploro. Porque la ocultación justifica la corrupta sentencia. La cínica evidencia de que con la verdad no se puede hacer política.

Su reacción posterior está íntimamente vinculada con su vergüenza... estratégica. Durante la campaña electoral insistió, sin que nadie se lo preguntara, en que había votado al Partido Popular y al Partido Socialista, y también a Convergència. Se trataba de la misma, y lógica, estrategia transversal. Si dio estas explicaciones sobre su voto es injustificable que no las diera de su militancia, por muy anecdótica que fuera. Como es injustificable que en su currículo se señalara expresamente que no había militado en formación política alguna. Sí, no puede evitarse que los enemigos de Ciutadans y algunos de sus amigos evoquen ahora la paradoja de su cuerpo desnudo.

Habrás de reconocer, no obstante, mi querido amigo, que la demonización más chocante, sofisticada y desmoralizadora del Partido Popular no proviene de sus más fieros enemigos políticos ni de la que haya podido macerar, deliberadamente o no, en la conciencia de Albert Rivera.

La demonización realmente extraordinaria es la emprendida ¡por el propio Partido Popular!, que ha visto, complacido y prácticamente dispuesto a todo, cómo la militancia en su partido era utilizada como una injuria. Desconozco por qué caminos los redactores de El Periódico obtuvieron la información. Y no me gusta especular sobre las filtraciones, que es como los unos llaman al periodismo de investigación cuando no hace daño a los otros. La información es de El Periódico y suya su responsabilidad de arriba abajo.

Ahora bien: el Partido Popular confirmó, después de que los medios lo contaran, que Albert Rivera había militado en su partido. ¿Qué estado de necesidad, qué urgencia democrática, que mandato jurídico hacía necesaria esta confirmación? Ninguno, por supuesto. Sólo el autoodio, para decirlo, aunque ahora con total precisión psicológica y política, con la jerga de mis paisanos.

Hasta tal punto el Partido Popular no se soporta. Hasta tal punto ha caído preso de la trampa antidemocrática impuesta por el establishment. Sí, Albert Rivera pecó, ha dicho el señor Francesc Vendrell después de abrir los sótanos con asco sumo. Ignoro si la Ley de Protección de Datos o cualquier otra impide que un partido político revele información de un ciudadano sin el acuerdo de éste y sin coerción fundada. Pero me gustaría que la ley (¡al menos la ley!) salvara al Partido Popular de sí mismo.

Por lo demás, ha llegado el frío.

Sigue con salud.

A.

(Recodo)
--Espasa, hay más.
--Buenos días, pero no me cree problemas.
--Voy a ser yo... Esto que ha dicho un grupo de socialistas.
--¿Que Rivera estuvo en sus actos?
--En efecto.
--Un capotazo.
--Quiá, Espasa. La inefable superioridad moral de sus amigos. Alto el fuego: si también estuvo con nosotros, ha de ser hombre de bien.
--Retorcido.
--¿Socialistas en positivo, dice que se llaman?

Arcadi Espada en su blog
25-11-2006