viernes, 3 de julio de 2009

Zapatero logra poner de acuerdo a Aznar y Felipe González en el rechazo a su fondo de rescate financiero

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha logrado con su fondo de rescate financiero poner de acuerdo, por sus críticas al mismo, a los ex presidentes José María Aznar y Felipe González. Cada uno con su estilo, expresaron ayer sus críticas al plan impulsado por el líder de los socialistas.

JOSÉ MARÍA AZNAR, EN FAES
El ex presidente del Gobierno José María Aznar afirmó hoy que "el Gobierno premia con dinero que sale del bolsillo de las familias, las pymes y los autónomos, a banqueros y directivos de las cajas de ahorros que han demostrado ser, cuando menos, incompetentes".
Aznar se refería de esta forma al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que aprobó el Consejo de Ministros del pasado viernes, durante la presentación de un documento de la FAES sobre la reforma del sistema financiero internacional.
El Gobierno socialista "acaba de meter casi 100.000 millones de euros, es decir 6.000 euros de cada familia española, en eso que han llamado FROB, que es un cajón lleno de dinero del contribuyente que se va a transferir a las cajas de ahorros", aseveró Aznar.
El FROB tendrá una dotación inicial de 9.000 millones, aportado en dos terceras partes por el Gobierno (6.000 millones) a cuenta de los fondos no utilizados del Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF), y en un tercio por los FGD (3.000 millones). Sin embargo, tiene una capacidad para endeudarse de hasta 90.000 millones.
Aznar sostuvo que los programas de rescate bancario se pueden gestionar con criterios profesionales y sin interferencias, "o como va a hacerlo el Gobierno", que va a premiar a directivos de entidades que en cualquier empresa privada "serían despedidos".
El ex presidente del Gobierno defendió que el Ejecutivo se hubiera limitado a inyectar dinero en los Fondos de Garantía de Depósitos (FGD) de bancos y de cajas en vez de "utilizar una gran cantidad de dinero de todos los españoles en instrumentos que garantizan la impunidad de los responsables de llevar a la insolvencia a las entidades financieras".
A su parecer, la recapitalización con dinero público de entidades con problemas sólo debe hacerse en las que sean viables, y la mejor señal de viabilidad futura es la disposición de los inversores a arriesgar su dinero en ella.
"Y eso es exactamente lo contrario de lo que se dispone a hacer el Gobierno", sostuvo Aznar, partidario de liquidar ordenadamente las entidades que no demuestren su viabilidad, ya que los bancos 'zombies' pueden lastrar la recuperación económica. "No tiene sentido decir que no se dejará caer ninguna entidad. Deberán caer todas aquellas que resulten inviables", defendió.
Aznar también apostó por la privatización de las cajas de ahorros al defender que los inversores privados puedan entrar en la recapitalización de las cajas con derechos políticos sin restricciones, mientras que el FROB elimina los derechos políticos de las cuotas participativas en su vuelta al sector privado.
"Ha llegado el momento de despolitizar por completo el sector de las cajas de ahorros con un proceso que permita la entrada gradual de la propiedad privada en las cajas de ahorro, tal y como ha ocurrido en otros países europeos", apoyó el ex presidente.
Por otra parte, criticó lo que, en su opinión, ha decidido el Gobierno, convertir la reestructuración bancaria en una negociación política entre el Banco de España y las comunidades autónomas con el peligro añadido de posibles vetos autonómicos.
"La posibilidad de un veto a operaciones de concentración bancaria desde gobiernos autonómicos, sean del color político que sean, me parece inaceptable", enfatizó Aznar, quien también criticó las consecuencias de "haber llevado al Estado a una posición débil y fraccionada, cuando hace falta un Estado fuerte capaz de resolver los problemas".

FELIPE GONZÁLEZ, EN LA MENÉNDEZ PELAYO
El ex presidente del Gobierno Felipe González ha asegurado hoy que él anularía el Fondo de Reestructuración Bancario para que "cada uno arreglara sus problemas" ante las "molestias" que su creación ha provocado entre algunas comunidades, que ven problemas de competencia.
"(...) Ustedes no quieren que yo ponga 40.000 millones de euros de los contribuyentes, les molesta como los voy a poner y cada uno quiere hacer de su capa un sayo, pues no se molesten, no se agiten, no hagan recursos, que no haya peleas territoriales, porque no hay fondo", ha afirmado González durante su intervención en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
A continuación, el ex presidente ha advertido de que si se elimina ese fondo, sí habrá problemas, porque la mitad del sistema financiero español, que es "el menos malo del mundo", se compone de cajas de ahorro, lo que no ocurre en ningún otro país.
Después de apuntar que "subyace un problema de competencia", González ha opinado que estas entidades han sido, esencialmente, una "bendición" para el sistema financiero español en términos históricos, lo que no significa que todas funcionen bien.
El ex presidente ha dicho que no se debería dar dinero a las entidades financieras con dificultades si lo que pretenden es "hacer lo que les de la gana" y ha opinado que antes deberían "explicar bien y convencer" de lo que van a hacer para salir adelante y ponerse de acuerdo con el Banco de España.
"No le voy a decir lo que tiene que hacer, pero tendrá usted que dialogar con la autoridad del Banco de España (...)", ha afirmado González, quien ha afirmado que esto es "tan elemental" que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lo ha hecho con General Motors.

La Razón

La barretina de Robinson. Por M. Martín Ferrand

CATALUÑA es, para unos pocos, la ambición irracional de un nuevo Estado y, para algunos más, una «realidad nacional». Hay quienes la ven como un caldo de tradiciones y costumbres e, incluso, como un complejo para el estudio de la psicopatología social. Entre todas las regiones que la Historia acredita como esenciales en la realidad de España, Cataluña es la de más diversos perfiles porque vivió, cuando correspondía, las revoluciones industrial y burguesa y se asentó en una suerte de ombliguismo que resulta inseparable de la satisfacción compartida por una mayoría. La riqueza y la burguesía, realidades plenas en Cataluña, coinciden siempre en crear mecanismos de exclusión y defensa para protegerse a sí mismos. A la vista de los acontecimientos, en eso parece que estamos.

Si Cataluña fuese una persona, una sola, en lugar de ser una realidad social, política y administrativa, sería Robinson Crusoe. Se hubiera buscado un Viernes en El Maresme y, como el personaje de Daniel Defoe, estaría entregado a perfeccionar su propio puritanismo diferencial. Mucho de eso hay en la nueva Ley de Educación que acaba de aprobar el Parlament. Desde lejos, no parece encajar en el espíritu y la letra de la Constitución; pero, según sus mentores, se ajusta milimétricamente al Estatut. Algún año de estos, cuando el TC se decida a enfrentarse con su propia responsabilidad, sabremos a qué atenernos. En cualquier caso será tarde, y muy conflictivo, para desandar lo andado si así fuera necesario.

José Luis Rodríguez Zapatero, pieza germinal del sentido confederal que alimenta la nueva Ley catalana, se apresuró ayer para decirnos que en Cataluña hay paz ciudadana en torno a la lengua. «No quebremos esa paz -encareció el querubín de La Moncloa- por intereses políticos». Así se entiende, y se le entiende, todo. ¿De quién son los intereses que no se deben quebrar? Por mucho que la Ley mejore y eleve el nivel educativo de Cataluña terminará siendo nociva, más que para el Estado, para los catalanes. No tiene sentido en un mundo global que seis millones de personas se encierren en un tabernáculo de pureza idiomática. El resto de España es el primer mercado de Cataluña como el resto de Europa lo es de España. Bien está el folclore autonómico; pero, ¿dónde dejamos la comunicación y el progreso? Las mayorías transfieren poder y derecho, pero no razón e inteligencia.

ABC - Opinión

Hereu gastó 168.000 euros en felicitar las Navidades a los barceloneses

El presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha denunciado este viernes que el alcalde Jordi Hereu (PSC) gastó las pasadas Navidades 168.139 euros en felicitar las Fiestas a 650.000 barceloneses, y le ha calificado de “alcalde anuncio”

Fernández Díaz ha insistido en que Hereu está “más preocupado por mejorar su imagen que por invertir esos recursos en medidas contra la crisis” y ha denunciado que no haya recursos para crear el fondo de contingencia social que ha reclamado el Grupo Popular en reiteradas ocasiones, “el alcalde prioriza hacer autobombo de su persona a afrontar los problemas reales de los barceloneses que no se solucionan con una felicitación de Navidad”.

En opinión de Alberto Fernández, el Consistorio “tira la casa por la ventana con la publicidad y no prioriza en recursos básicos para las personas, siempre sobra dinero para destinarlo a publicidad y después falta para lo más básico las personas y los barrios”.

lavozdebarcelona.com

La taifa los cría y ellos se juntan. Por Cristina Losada

«Los más conspicuos defensores de la público son también los que más se dedican a aprovecharlo y saquearlo. Y es que su exaltación de lo público parte de un desprecio por lo privado siempre que sea ajeno.»

Le enviaron el motorista al jefe del CNI. El motorista era la figura legendaria que en el franquismo notificaba el cese a los ministros. En democracia han dimitido pocos. Casi ninguno. Cae, de vez en cuando, una cabeza cuando ya está muy podrida. Con Zapatero han caído dos aficionados a la caza. Resulta que el poblado socialista tiene surtido de señores que responden al estereotipo, por ellos mismos cultivado, de miembros de la "clase dominante" de la dictadura. El hijo del mecánico, puesto al frente de los espías por Bono, el hijo del tendero, tiene gustos de señorito. Pero el asunto no es de gustos ni aficiones, y sobre todo, no es asunto de clases, sino de castas.


Es una casta que se cría en las autonomías menos aireadas y luego se junta en los altos puestos del Estado. Sus miembros vienen enseñados a tomar el cargo como un instrumento de sus asuntos privados. No es que confundan lo privado con lo público, sino que toman lo público como prolongación de lo privado. Tal perversión no es infrecuente, pero entre los socialistas abunda. Los más conspicuos defensores de la público son también los que más se dedican a aprovecharlo y saquearlo. Y es que su exaltación de lo público parte de un desprecio por lo privado siempre que sea ajeno. El dinero público no es de nadie y los cargos están para hacer favores al partido, a uno mismo, a los amigos y a la familia.

Puede que Saiz leyera en El espía que surgió del frío que "el trabajo de espionaje tiene una sola ley moral: se justifica por los resultados". Pero entendió mal a Le Carré. Hizo del CNI un servicio doméstico. Un chollo. Lo mismo servía para limpiarle la piscina, que para el cuidado de la patata gallega; para cubrir sus excursiones de caza y pesca que para retocar de forma chapucera una foto a fin de salvarle la cara; para pinchar las conversaciones telefónicas de la asistenta de un amigo que para darle un sueldo a un policía del caso Bono. Y, cómo no, para contratar a familiares, que la familia es la famiglia. O hacer la declaración de la renta. O pasar por el polígrafo a los agentes para ver quién estaba filtrando las noticias de sus excesos.

Se queja el dimitido de un acoso mediático y reitera que todo lo publicado es falso. No habría entonces motivo para cubrir con el manto del secreto las facturas y documentos que, según él, todo lo aclaran. Esta casta de estilo caciquil no está acostumbrada al escrutinio público. Sobrevive sin grandes problemas en el ecosistema cerrado de la taifa. Eso refuerza su sensación de disfrutar de blindaje. Cuando llega a la capital persiste en sus hábitos de conducta, los amplía incluso. Pero fuera del feudo protector, ay, la ley del silencio no rige.

Libertad Digital - Opinión

El ministro que iba a "garantizar lo que dice la Constitución" sobre el español sigue escondido

Nada más agarrar la cartera de ministro, Ángel Gabilondo dijo que iba a "garantizar lo que dice la Constitución". Se refería a la discriminación del castellano que se está acometiendo en algunas Comunidades Autonómas. ¿Y qué dice la 'Ley de Leyes' que rige España? Algo tan simple como que "el castellano es la lengua española oficial del Estado" y que "todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla". Montilla y los nacionalistas acaban de aprobar el destierro definitivo de la lengua común de las escuelas catalanas. ¿Y qué va a hacer el ministro para "garantizar lo que dice la Constitución"? Esconderse.

Ha sido un auténtico atropello. Montilla -de la mano siempre con los nacionalistas- ha sacado adelante una Ley de Educación en Cataluña que establece el catalán como lengua vehicular en las escuelas de aquella Comunidad Autónoma. Por obligación. El castellano se reduce a dos horas semanales, menos de lo que se estudian las lenguas extranjeras. ¿No era el objetivo tratar a la lengua común de España como un idioma ajeno, extranjero?

La Ley ya está viento en popa y a toda vela, pese a vulnerar de raiz el espíritu y la letra de la Constitución Española. La tropelía la ha acometido José Montilla, del Partido Socialista de Cataluña, el hermano del PSOE en aquella Comunidad Autónoma. Y es este mismo Partido Socialista el que sustenta el Gobierno del que forma parte Ángel Gabilondo, el que dijo con rotundidad que iba a "garantizar lo que dice la Constitución".

Los hechos son bien distintos. Pasan las horas, los días,... y Ángel Gabilondo sigue sin poner la cara delante de una cámara de televión. Mucho menos se espera un recurso al desprestigiado Tribunal Constitucional, esa veleta política.

Sólo el Partido Popular y Ciutadans se han opuesto a tal barbaridad. Mientra Gabilondo, el incoherente ministro, sigue escondido, la única esperanza es que sea el partido de Rajoy el que frene este pisoteamiento a los derechos y las libertades de los catalanes, de los españoles, a través de un recurso al Constitucional.

¿Pero que se puede esperar de este tribunal que por omisión -conscientemente- ha dejado que se desarrolle un Estatut que le da patadas a la pobre Constitución en todo el estómago? En el tema de la libertad lingüística, por ejemplo.

Periodista Digital

Los Genes del nacionalismo catalán. Por Yauma

François Miterrant, al final de un importante discurso político gritó: ¡Messieur, le nationalisme c`est la guerre!

Simplemente quería decir que los aldeanismos llevados al extremo siempre se resuelven a pedradas entre los mozos del pueblo. Sin lugar a dudas el nacionalismo catalán está actualmente en alza, según la Vanguardia, siete de los libros más vendidos de no ficción en catalán son de temas políticos, el más vendido les Memorias de J. Pujol, el segundo Democracia o Sang Freda de David Madí, el tercero Entre una Espanya i l`altra de Josep Antoni Duran Lleida, el quinto es Converses amb Xavier Sala i Martin, todos ellos nacionalistas catalanes de distinta sensibilidad y pelaje. En castellano el segundo libro más vendido de no ficción es Adiós Cataluña de Albert Boadella. ¡Menos mal!


El caso es que el nacionalismo catalán, en sus diferentes formas de presentación, catalanismo, soberanismo, independentismo etc vive uno de los momentos más agitados de los últimos tiempos. El derecho a decidir, es el nuevo eslogan del nacionalismo irredento catalán actual. Existe una parte importante de la sociedad catalana, no nacionalista, aparentemente adormecida y/o manipulada sometida, bombardeada, a diferentes mensajes de envoltura variada, con una tesis común: “La culpa de todos nuestros males y desgracias son consecuencia de la falta de libertad para decidir, y de lo mal que nos tratan el resto de los españoles”.

En este contexto cualquier incidente y/o accidente se magnifica y manipula convenientemente por medio del nacionalismo catalán, en la misma dirección: Crear grados de malestar cada vez más elevados en los sectores de la sociedad catalanas todavía no convencidos de lo bien que viviremos todos cuando seamos independientes, ir ganando voluntades y votos no nacionalistas hacia la única meta posible, la independencia de Cataluña, siguiendo la máxima de Lenin “Cuanto peor mejor”.

Cuando el gran buda del nacionalismo catalán, el muy honorable J. Pujol, el máximo representante del català emprenyat (ese término grafico y grosero según palabras de F. de Carreras) clama exaltado: “Mecagoncony” (cony=coño, Mecagon resulta evidente) “Qué coño se ha creído esta gente” “Se les tendría que caer la cara de vergüenza ¡Quieren hacer el favor de respetarnos?! ¡¿Quién se han creído que son?! “. Históricamente el muy honorable Pujol ha tenido salidas de tono no siempre coincidentes con la imagen general que de él se tiene. Se sabe que en 1992 en una ejecutiva de CDS (Convergencia) soltó “!A los socialistas me los enviáis a la mierda de dos en dos”, el 20 de Enero del 2002, en el pabellón de la Vall d`Hebron, Pujol exclamo: “!Pero quién se han creído que somos?!” Lo dijo después de que Aznar reiterara su oferta para que CiU entrara en el Gobierno “. “Nos quieren hacer ir como conejitos, tites, tites, y ¡pero quién se han creído que somos nosotros”. Se puede observar, por los comentarios, a un honorable reiterativo y obsesivo con la dicotomía comparativa, Ellos y Nosotros.

Tales expresiones del muy honorable Pujol, seguramente podrían resumirse en una única y sentida expresión por muchos de los asistentes a la manifestación de Barcelona: “!Qué coño se piensan estos desgraciados españoles, qué somos como ellos!?” ¡Que se vayan a la mierda!. Y es que las opiniones y comentarios del gran buda en el Oasis tienen una amplia repercusión.

Según Xavier Sala i Martin, el famoso economista que preguntó impertinentemente a Montilla durante la campaña para las elecciones autonómicas sobre Pitus y Virulai, el liberalismo y el nacionalismo son cosas completamente diferentes (lo que creo que todo el mundo estará de acuerdo), además combinables entre ellas (aquí creo que no todo el mundo está de acuerdo) sin pérdida alguna de consistencia intelectual. Este hombre, siempre condicionado por su militancia barcelonista, y por su no menor nacionalismo catalán, se permite pontificar de la manera que sigue: “Un liberal quiere reducir la influencia del Estado sobre los individuos. Un nacionalista quiere compartir el Estado con un determinado grupo de personas y no con otro. Por lo tanto, primero se escoge el grupo con el que compartes lo público y después decides, que el tamaño de lo público debe ser lo más pequeño posible. Dos planos distintos que no tienen nada que ver. Como ser gordo y del Barça”.

¡Pues no, señor Sala!

Un liberal respeta y acepta comportamientos y opiniones diferentes de la propia, está abierto a nuevas ideas, es favorable al respeto de los derechos individuales y de la libertad por encima de todo.

Un nacionalista es una persona que defiende la independencia política de su país, una persona con fuertes sentimientos patrióticos, especialmente cree en la superioridad de su país sobre los otros países. El liberalismo es esencialmente una doctrina política, no esencialmente económica. Los fundamentos de esta doctrina están en la base del respeto, la inclusión y el dialogo. Un nacionalista cree fundamentalmente en la fuerza nacional, la exclusión y el enfrentamiento.

Hoy día, afortunadamente, estos comportamientos sociales pueden explicarse científicamente. El caso del pensamiento nacionalista permite una explicación genética, por ello lo del título de este pequeño escrito: los genes de los nacionalistas catalanes. Pasamos a explicarlo lo más resumido y claro posible, dentro de nuestras limitadas luces. Introducimos previamente unos mínimos términos de la ciencia genética, útiles para aquellas personas de letras a las que estos conceptos no les resulten familiares.

El desarrollo de la genética comenzó en 1856 con los trabajos de Gregor Mendel, un monje austríaco que trabajó con guisantes, y que publicó en 1866. Mendel descifró las bases de la herencia pero sus resultados permanecieron ignorados por muchos años. En 1900 se dieron a conocer y confirmaban los principios de Mendel. Se empezó entonces a hablar de genes y alelos.

Un gen es la unidad básica física y funcional de la herencia de los seres vivos. Desde el punto de vista molecular, un gen es un segmento de la doble hélice de ADN (o ARN en el caso de algunos virus). Un gen es una secuencia de nucleótidos que se localiza en una determinada posición dentro de la cadena de ADN y ésta a su vez forma parte de un cromosoma. Un gen codifica o lleva la información de un producto específico, como por ejemplo, una proteína. Dicha proteína estará por su parte involucrada en algún proceso concreto que determinará un rasgo o característica particular, como por ejemplo, el color de una flor.(Se entiende por dónde van los tiros ¿verdad?).

Un nucleótido es un compuesto monomérico formado por una base nitrogenada, un azúcar de cinco átomos de carbono (pentosa) y ácido fosfórico. Las bases nitrogenadas pueden ser purinicas (Adenina y la Guanina) y pirimidínicas (Timina Citocina y Uracilo). Tenemos, pues las famosas letras tan conocidas del gran público A,G,T,C y la menos conocida U, las diferentes secuencias de ellas AAAGGGTTG………..etc. nos introducen en el campo de los genes el ADN y ARN.(Entiendo que todo esto es muy pesado, pero necesario si uno quiere entender el fenómeno del nacionalismo catalán, para no liar demasiado el tema no hablaremos del ADN Ribosómico ni de los genes ribosómales).

Cada ser humano tiene aproximadamente 30.000 genes que se encuentran distribuidos en 46 cromosomas (23 pares) dentro de cada una de nuestras células, salvo en las células reproductivas que tienen sólo 23 cromosomas independientes cada una. Un alelo es la localización espacial de un gen en un cromosoma. Al ser la mayoría de los mamíferos diploides se poseen dos alelos de cada gen. Cada par de alelos se ubican en igual locus o lugar, posición de un gen o otra secuencia significativa en un cromosoma, la palabra locus(plural loci) es equivalente latino de lugar, se utiliza en otros campos con frecuencia.

Benzer, recientemente fallecido (1921-2007) demostró que el gen no es una unidad indivisible, tal como se aceptaba según las teorías de Mendel. Benzer probó que las mutaciones se distribuían en diferentes partes de un mismo gen, pudiendo diferenciarse de manera precisa cada una de ellas.

El 14 de abril de 2003, el Consorcio Internacional para la Secuenciación del Genoma Humano anunció haber completado su tarea. El esclarecimiento, con una fiabilidad del 99,99%, del orden apropiado en que se encuentran las bases C, T, A, G en las regiones que contienen genes. En el organismo humano existen alrededor de 100 billones de células y cada una de éstas contiene el genoma completo. Este genoma se encuentra en 23 pares de cromosomas en el núcleo celular, donde se empaqueta el ADN que contiene aproximadamente 3.000 millones de pares de bases. Existen una serie de enfermedades asociadas a mutaciones de uno o más genes (cambios en la secuencia de bases y por consiguiente cambio en la proteína generada por la información genética). Cada gen codifica una sola cadena polipeptídica. Son relativamente pocas las enfermedades conocidas en las que se asocia la mutación en un solo gen con la enfermedad, y entre ellas están la anemia falciforme y la fibrosis quística.

Conectemos de nuevo con el nacionalismo catalán. El profesor Alexander von Schwamm (Esponja en castellano) está considerado una autoridad mundial en el campo, cada vez más importante, de las enfermedades sociales, es uno de los pioneros en la investigación aplicada sobre la enfermedad nacionalista, su tesis fundamental es que se trata de un desarreglo social ligado íntimamente a la mutación de determinados genes, dichas mutaciones están favorecidas por el entorno social de los afectados, por la deficiente escolarización de los individuos en instituciones poco o nada democráticas de pensamiento único, de interesada interpretación de la histórica local, con falsificaciones de hechos históricos reales y manipulaciones diversas. En resumen por una falta de democracia y libertad real.

Alexander von Schwamm es actualmente profesor de biología molecular en la Universidad libre de Berlín y director del departamento de biología molecular aplicada al estudio de las enfermedades sociales. El profesor Schwamm, desde hace tiempo ha mostrado un creciente interés por el estudio del posible origen genético del nacionalismo catalán. Un nacionalismo creciente en el tiempo, con tintes cada vez más radicales de intolerancia en algunos sectores de la sociedad donde la enfermedad se encuentra en un grado de desarrollo más avanzado, un nacionalismo que tiene una de sus fechas clave en el 11 de Septiembre del 2014, y que se siente últimamente identificado con el modelo de las repúblicas de Montenegro y Kosovo, antes lo estuvo con Estonia, Letonia y Lituania. Todos ellos grandísimos y desarrollados estados europeos.

Desde hace un tiempo el profesor Schwamm, viene observando a la sociedad catalana, como un buen médico observa a sus futuros pacientes, discreto y profesional había propuesto a ciertos representantes del nacionalismo, políticos profesionales, escritores de la costra nacionalista, artistas plásticos y de otra naturaleza, bastantes periodistas y gente del espectáculo, realizar un estudio genético molecular comparativo frente a un grupo de referencia(grupo blanco) formado por personas normales, ciudadanos de la Unión Europea residentes en España, no necesariamente españoles, amas de casa, trabajadores de la industria y servicios, algún político liberal y como caso curioso un apátrida. El profesor Alexander von Schwamm tiene una importante ayuda económica de la Unión Europea para realizar este proyecto, la Unión en general desconfía de los nacionalismos locales ha sufrido en propia carne los excesos del nazismo y fascismo, y parece estar dispuesta a gastarse lo que haga falta, para que tales ideologías aún en sus formas más atenuadas no vuelvan a resurgir. El estudio tiene pues varias vertientes, confirmar la hipótesis de trabajo del profesor Schwamm , origen genético del nacionalismo, aislar los genes responsables de este fenómeno y por medio de ingeniería genética buscar mecanismos capaces de amortiguarlos, planificar medidas preventivas sanitarias para que esta enfermedad no se convierta en pandemia, la epidemia ya no tiene remedio, además de introducir una nueva línea de estudio en el interesante ámbito de investigación en biología molecular.

En principio, cuando el profesor Schwamm presentó la propuesta del experimento ante las autoridades nacionalistas catalanas, la respuesta fue un no rotundo. El doctor Schwamm, hombre paciente y conocedor de la idiosincrasia catalana, insistió ante niveles más elevados del estamento ofreciendo dinero en cantidad suficiente para que ningún participante pudiera rechazarlo. Sin embargo los representantes de la administración tripartita junto con el principal partido de la oposición querían además una contraprestación política, algo sonado a nivel internacional, y alguien tuvo una idea feliz relacionada con la lengua y la cultura catalana. ¡La Feria de libro de Francfort! . Schwamm respondió que él, sólo podía ser transmisor de la idea antes las autoridades de su país y así lo hizo. Después de mucho tira y afloja se concretó la invitación de Cataluña para que participara en el certamen. No obstante los nacionalistas, como siempre jugando sucio, donde por acuerdo tenía que haberse producido una participación de toda la cultura catalana, en catalán y castellano como realmente existe, sólo presentaron la cultura nacionalista. Aprovechando la orgía nacionalista catalana de Francfort el experimento genético pudo finalmente llevarse a buen puerto.

Finalmente el experimento propiamente dicho se pudo realizar, dividido en dos partes, una primera dedicada a genética molecular donde se puso de manifiesto la mutación que padecen estas personas en dos importantes grupos de genes, situados en los cromosomas 4 y 22 ( las enfermedades sociales y/o psicológicas están localizadas en tales cromosomas) generalmente los trastornos mentales no están determinados por una mutación única de un gen específico normalmente es poligenica y multifactorial. El tamaño general de los genes varía desde algunos kilobases (un kilobase son 1000 pares de bases) hasta cientos de kilobases. Los genes mutados de los nacionalistas catalanes tienen una medida media de 69 kilobases, no se sabe si este número está relacionado con algún tipo de represión sexual propia de tales individuos, o es pura casualidad. Schwamm es partidario de la segunda hipótesis. Una vez aislados los genes de interés se determinan las proteínas codificadas por los dos conjuntos de genes. Posteriormente hay una segunda fase que consiste en identificar las anomalías sociales detectadas con las proteínas aisladas, aquí se utilizan otras técnicas y metodologías propias de la psicología experimental (paso de baterías de test a las personas objeto de estudio, largas entrevistas personales por psicólogos especializados etc.). Todos los trabajos se realizaron separadamente en los dos grupos de estudio, el grupo de los nacionalistas catalanes y el llamado grupo blanco o de referencia.

Resultados:

Los resultados se publicarán próximamente en la prestigiosa revista médica Británica “The Lancet” . Nosotros podemos adelantarlos en este foro gracias a que este cronista conoce a un primo de la hermana de una amiga de la señora de la limpieza del profesor Alexander, esta señora originaria de Finlandia asegura haber leído el trabajo listo para publicar en el despacho del profesor von Schwamm, y toda la parte científica de la información que transmito se la debemos a ella. La buena señora parece que ha pedido disculpas a mi conocido debido a algún pequeño detalle que cree no haber captado en su totalidad, pues sólo pudo asistir a clases nocturnas en el periodo ordinario de escolarización pues se quedó huérfana muy joven. Resulta evidente la eficiente escolarización que se produce en ese frio país. Pero volvamos al experimento, el primer grupo de genes mutados están en el origen de lo que podría llamarse “El Complejo de Superioridad del nacionalista catalán medio respeto a cualquier españolito” aquí se engloba lengua, cultura, tolerancia, educación, economía, desarrollo científico, capacidad empresarial,………….etc……….etc.

De lo anterior es corolario inmediato el desprecio evidente del catalán nacionalista hacia todo lo español.

El segundo grupo de genes mutados parece que ha resultado muy difícil poder interpretarlo (comprenderán que yo sólo hablo de oídas y tengo que ser cauto ) se trata de genes muy largos de hasta de trescientos kilobases y todos ellos codifican una sola palabra de seis letras: MADRIT

El Blog de Yauma

"Hay un exceso de capacidad del sistema eléctrico en términos de garantía de suministro". Por Miguel Sebastian

Gansadas económicas del gobierno socialista, capítulo 743. Don Miguel Sebastián, presunto experto en economía, nos anuncia que hay que cerrar la central nuclear de Garoña porque el sistema eléctrico español tiene "exceso de capacidad".

Si este señor hubiera entendido la ley de la oferta y la demanda, que es el abc de la economía, sabría que la solución más lógica cuando hay más demanda que oferta es bajar los precios para que así aumente la demanda. En este época de calor infernal, los españoles necesitamos energía barata para poder encender el aire acondicionado, los ventiladores y los congeladores para guardar los helados. No, el abanico se lo dejo a los progre-tontos, yo soy civilizado y usaré tecnología y electricidad.


En lugar de eso, Zapatero quiere ser el más progre del reino, y quiere pasar a la historia como el que echó el cerrojazo a una central nuclear. ¿Y los trabajadores que van todos los días a la central a cumplir con su deber? Nada, a la calle, y ya usaremos el dinero de todos para pagarles su "reconversión". ¿No sería más barato dejarse el intervencionismo de lado y dejar que la central funcionara y que, por tanto, pudiera seguir pagándoles el sueldo? Claro que no, es más fácil que pague el contribuyente y así ZP puede aparecer como heroe para los ecoprogres y heroe para los trabajadores? Todos ganan.

¿Todos? No. Pierde la libertad de mercado (que, para ser sinceros, nunca ha existido en el sector de la electricidad), pierde el ciudadano, que podría tener más energía, y más barata, y pierde, otra vez, el ciudadano, que tendrá que pagar el sueldo a los trabajadores que se irán a la puñetera calle. Siempre pierden los mismos, coño. Que tontos somos.

La Frase Progre

jueves, 2 de julio de 2009

Los sucesivos escándalos le cuestan el cargo a Alberto Saiz, jefe del CNI.

Los sucesivos escándalos le han costado el puesto. El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, ha presentado su dimisión. El general Félix Sanz Roldán, ex JEMAD -Jefe del Estado Mayor de la Defensa-, sustituirá a Saiz al frente de los servicios de Inteligencia españoles a propuesta de la ministra de Defensa. Un hombre de la total confianza de Carme Chacón sustituye a Saiz, una apuesta personal del propio ZP que ha hecho aguas.

La dimisión de Saiz se produce después de la polémica suscitada por las denuncias de varios agentes y mandos del CNI que, según informó el diario El Mundo, le acusaban de utilizar los medios de los servicios de Inteligencia para beneficio propio, así como de contratar a familiares y amigos.

Alberto Saiz negó esas acusaciones en sendas comparecencias parlamentarias, una ante la Comisión de Defensa, el pasado 20 de mayo, y otra ante la Comisión de secretos Oficiales, el pasado 24 de junio.

EL GENERAL SANZ ROLDÁN, EL SUSTITUTO

El que fuera Jefe del Estado Mayor de la Defensa entre 2004 y 2008 y hasta ahora Alto Representante para la Presidencia española de la UE, Félix Sanz Roldán, ha sido elegido nuevo director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Félix Sanz Roldán será a partir de ahora el nuevo sustituto de Saiz al frente del servicio de inteligencia.

Hace justamente un año, la ministra de Defensa, Carme Chacón anunció la remodelación de la cúpula militar. Sanz Roldán, que hasta entonces era el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) desde 2004, fue sustituido en el cargo por el teniente general del Aire José Julio Rodríguez Fernández.

Desde entonces y hasta ahora, Sanz Roldán ha sido el Alto Representante para la Presidencia Española de la UE, un cargo que tiene dependencia directa de la Jefatura del Gobierno.

Así, desde hoy, Roldán asume una nueva etapa en dentro del Centro Nacional de Inteligencia que en los últimos días ha vivido una gran polémica por la presunta utilización de fondos públicos para fines privados del hasta ahora director del servicio, Alberto Saiz.

Periodista Digital

La alianza de PSC y CIU consuma la secesión lingüística en Cataluña

ZP y Montilla han firmado otro experimento demencial de centrifugación del Estado. En esta tropelía, los socialistas han servido de dóciles compañeros de viaje al nacionalismo catalán. Se ha consumado la impudicia y el Parlamento de Cataluña ha aprobado su ley educativa, la primera que concede autonomía absoluta a esta Comunidad para gestionar su modelo de enseñanza y veta la tercera hora de castellano en los colegios.

Cataluña se independiza de España en materia educativa al implantar un modelo monolingüe en las escuelas y relegar el castellano al mismo nivel que el inglés o una lengua extranjera. Ni 'El País' ni 'Público' titulan con esta importante noticia. El segundo se decanta por la escenificación de ayer en Moncloa tras la reunión de Patxi López con Zapatero en un ambiente de lo más saludable, con los árboles del Palacio de la Moncloa como bucólico escenario. 'El País' reactiva, como tema de apertura, la trama de espionaje de Madrid, que se desmontó con documentos.

El texto ha sido aprobado con el apoyo de PSC y ERC y con la complicidad del principal grupo de la oposición (CiU), mientras que ICV, el tercer socio de triunvirato catalán, se desmarcó oficialmente de la propuesta evidenciando la desunión del Ejecutivo de Montilla en cuestiones de primer orden político. Tampoco avalaron la normativa, que libera a Cataluña del cumplimiento de las sentencias emitidas (TSJC y TS) en materia lingüística, PPC y C´s.

"ESTA ES UNA LEY DE PAÍS"

Ernest Maragall, consejero de Educación y artífice del texto, se jactó ayer de que «ésta es una ley de país». En parecidos términos, se expresó Josep Maria Freixanet, diputado de ERC, que aseguró que con la ley «se construye el Estado catalán» y se fomenta el sentimiento de pertenencia a Cataluña.

Más alto y más claro no se puede decir porque los diputados nacionalistas de CiU y ERC no reivindicaron que la nueva norma vaya a suponer una mejor enseñanza para los ciudadanos sino que hicieron hincapié en lo que les interesa de verdad: que servirá para avanzar en sus objetivos políticos secesionistas. Así lo establecen los principios que inspiran su contenido, entre los que figura «servir a la construcción nacional de Cataluña», lo que recuerda mucho la asignatura franquista llamada gráficamente Formación del Espíritu Nacional.

De entrada, la Ley de Educación niega a los padres el derecho a elegir lengua para escolarizar a sus hijos, lo que venía siendo una práctica constante pero no figuraba en ninguna disposición legal. Y ello a pesar de la sentencia del Tribunal Supremo que, en diciembre del año pasado, falló que las autoridades educativas tienen que ofrecer formularios para que los padres elijan en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos porque se trata de un derecho amparado en la Constitución.

IGNORAN AL SUPREMO

Los promotores de la norma no sólo han ignorado esta resolución del Supremo sino que han desobedecido la obligatoriedad de las tres horas de enseñanza en castellano, establecidas por el Gobierno de la nación, que ya anunció hace tiempo que recurriría si se consumaba el desafío. El Ejecutivo de Zapatero debería ser coherente y recurrir no solamente este aspecto parcial de la ley sino prácticamente su totalidad. Pero lógicamente no lo va a hacer porque está preso del apoyo parlamentario de los diputados del PSC en el Congreso.

Se comprende que el nacionalismo esté hoy exultante, pero el sumiso Montilla debería mostrarse abochornado por una ley que, al amparo del nefasto Estatuto de Cataluña, fomenta la desigualdad de los catalanes y viola derechos fundamentales protegidos por la Constitución.

Periodista Digital

'Aló presidente' a la española en RNE

Lo de los medios públicos es insoportable. Encargados de pasar la mano por el lomo del amo, las radios y televisiones de titularidad pública dedican horas a adular a la autoridad competente. RNE lo hace con Zapatero y los suyos. Este jueves estaba todo preparado para que el presidente estuviera en los micrófonos de la radio nacional para lucirse por "los buenos datos" del paro. Mejores incluso de lo que interesadamente habían filtrado desde Moncloa, fíjete usted. Juan Ramón Lucas ha estado en su lugar... al lado de ZP. Como un 'Aló presidente' a la española, vaya.

Juan Ramón Lucas ha estado en el Palacio de La Moncloa junto a Zapatero. Han hablado del cierre de la central nuclear de Garoña y de crisis económica. Pero, -¡oh, casualidad!- los "buenos datos del paro" han centrado la conversación entre el periodista de la radio pública y el presidente del Gobierno.

El presidente del Gobierno ha señalado que "estamos ante uno de los mejores meses de junio de la historia con respecto al descenso del paro" y, aunque ha apelado a la prudencia, ha destacado que "las medidas del Gobierno están teniendo efecto" y hay "indicios positivos" de mejora de la crisis económica.

Muy bien. No ha sido más que la guinda a una estrategia mediática planeada desde Moncloa y a la que servilmente se ha prestado Radio Nacional de España -¿la de todos?-. Horas antes de saberse perfectamente el dato, se filtró una cifra errónea para que este jueves por la mañana el presidente del Gobierno pudiera lucirse en vivo y en directo en la radio pública -luego los telediario redoblarán el efecto- de los resultados no buenos sino buenísimos.

Preguntado por el descenso del paro en el mes de junio en 55.250 personas, ha dicho que es un "buen dato". La fuerte inversión pública y las medidas de apoyo a sectores concretos (como el automóvil) han sido claves, según el presidente, para avanzar hacia la recuperación económica.

"Ya dije que las medidas necesitaban meses y así ha sido", ha afirmado el presidente, para quien las previsiones "no son magia" y "en muchas ocasiones se rompen".

Las albricias que ha cantado Zapatero, ayudado por Juan Ramón Lucas, no menguan la realidad: El paro ha crecido un 49,1% interanual: 1,2 millones más de desempleados. Durante dos meses el batacazo se ha moderado a cuenta de ingentes cantidades de dinero -sacado del bolsillo de todos los españoles -que muchos expertos ven contraproducente. La estacionalidad y el llamado Plan E están dando un poco de aire a los españoles que se amontonan en las filas del INEM. ¿Pero se ha acabado lo malo? ¿Qué pasará cuando se acaba el Plan E y los miles de trabajadores vuelvan a la situación de desempleo? ¿Más dinero público? Zapatero, por si acaso, avisa:
"No tenemos ninguna intención de subir los impuestos, si hubiese que tomar alguna medida coyuntural será muy moderada".
Periodista Digital

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La Vanguardia y El Periódico saludan con alborozo la imposición del catalán... ¡en español!

El régimen nacional-socialista de Cataluña ha expulsado el castellano de la Educación. Lo ha hecho por ley y lo ha blindado. Sólo el PP y Ciutadans han votado en contra. Con esta norma se veta la tercera hora de castellano. Esta imposición es recibida por La Vanguardia y El Periódico con alborozo... en español. ¿Por qué no piden esta misma imposición para el derecho a la información? Periódicos en catalán por obligación, lo mismo que con la Educación, ¿por qué no?

ZP y Montilla han firmado otro experimento demencial de centrifugación del Estado. En esta tropelía, los socialistas han servido de dóciles compañeros de viaje al nacionalismo catalán. Se ha consumado la impudicia y el Parlamento de Cataluña ha aprobado su ley educativa, la primera que concede autonomía absoluta a esta Comunidad para gestionar su modelo de enseñanza y veta la tercera hora de castellano en los colegios.

Esta tropelía no despierta ni frío ni calor en El País y Público, pese a la relevancia del hecho. En La Vanguardia y El Periódico -éste sí que cuenta con una edición en catalán- el calor con el que reciben la noticia es evidente.

Así abre el periódico del grupo Godó:
"Catalunya blinda con un amplio apoyo la ley educativa. La norma nace con el respaldo del 75% de los diputados (CiU, PSC y ERC). Montilla y Mas solemnizan el pacto para subrayar su intención de perdurar".
El editorial de El Periódico -'Una ley básica y singular'- se muestra igual de entusiasta:
"Lo sustantivo es que la ley obliga a la Generalitat a un formidable esfuerzo inversor en educación –del actual 2,7% del PIB al 6% en ocho años– y consagra el principio de autonomía de los centros. El amplísimo apoyo parlamentario a la LEC invita al optimismo sobre su aplicación, aunque ahora, como subraya el conseller Maragall, falta algo imprescindible y ante lo que es legítimo ser más escéptico: una mayor implicación de las familias en la formación escolar de sus hijos".
Este extraordinario regocijo con el que reciben la norma los diarios catalanes choca con el hecho esencial de que ellos muestran su alborozo ... ¡en castellano! ¿Por qué no promueven una ley igual para el derecho a la información? ¿No son igualmente derechos fundamentales?

Periodista Digital

Putsch en catalá. Por Hermann Tertsch

LA verdad es que somos un país de coña del que nos podríamos reír todos mucho si las gracias no llegaran preñadas de miseria, mezquindad o tragedia. Como tenemos gobernando a generaciones de políticos surgidos de las más oscuras madrigueras de la ignorancia, que no tienen la más remota idea de lo que es un Estado de Derecho, aquí cada cual se hace de su capa un sayo y después a tirar millas. No son ya solo trileros de la cosa pública, son procaces salteadores de los caminos de la ley y del derecho. Son los mismos que se escandalizan porque todas las instituciones constitucionales hondureñas -y por desgracia también muy a destiempo el ejército- se hayan levantado contra los intentos de golpe de estado del presidente hondureño Zelaya. Pero no debe extrañar porque los golpistas vocacionales son ellos y las leyes fundamentales les traen al pairo. Quienes ignoran las leyes fundamentales, aquí, en Barcelona y en Tegucigalpa, son golpistas. Quienes están aboliendo la Constitución española en Cataluña no son otra cosa. Y el paso dado ayer en el parlamento catalán con su ley de educación no es otra cosa. Un putsch no tiene necesariamente que verse escenificado con la detención de Víctor Jara. Un golpe puede ser sangriento o no. Y cuando no lo es puede tener consecuencias trágicas más tardías. Pero quienes violan las leyes básicas con la contumacia con la que lo hace la mayoría socialista nacionalista o a la inversa en Cataluña son tan putschistas como su héroe Companys.

Ese es el término justo y exacto para definirlos. Lo grave es que quienes tienen la máxima responsabilidad de poner coto a tanta barbaridad y a ese golpe de estado permanente llevan varios años siendo cómplices necesarios de los putschistas. En la mayoría de los periódicos digitales españoles aparecía ayer como una noticia «normal» el hecho de la aprobación por parte de un Gobierno regional español de una ley que viola la constitución, desprecia las sentencias del Tribunal Supremo de España y se mofa de los derechos de millones de españoles que viven en esa región nororiental de nuestra patria que se llama Cataluña.

Es una vergüenza, es una coña como ya hemos dicho, pero sobre todo es una terrible afrenta a las leyes democráticas de nuestro Estado de Derecho que se ha construido, desde el final de la dictadura con honradez, esfuerzo e ilusión de muchos millones de españoles e innumerables políticos y funcionarios decentes. Es una vergüenza infinita que el Tribunal Constitucional de España, en un acto de permanente e interminable desprecio a la ciudadanía española, todavía no haya aclarado las mil sospechas de inconstitucionalidad de un Estatuto catalán que se está desarrollando por vía de hechos consumados en su mayoría irreversibles. Es un escándalo, es una indignidad y es una traición a la constitución que por conveniencias de mezquindad política partidista el Estado de Derecho haya hecho absoluta dejación de su deber de defender a la ciudadanía frente a los nuevos caciques del nacionalismo socialista. Llámenlo como quieran.

ABC - Opinión

El salto a la fama de FAES. Por Cristina Losada

Galicia

«Los guardianes de las esencias han de preservar la irracional tiniebla para cultivar el hongo del victimismo. Su objetivo no es, qué tontería, debatir ni rebatir, sino hacer de FAES el sacaúntos con el que se asusta a los niños gallegos.»

La fundación que preside José María Aznar ha contraído una deuda con socialistas y nacionalistas galaicos. Es muy posible que nadie, incluidos los militantes y cuadros del Partido Popular, le haya prestado nunca tanta atención a la FAES como los sagaces dirigentes de los dos partidos recientemente derrotados. Están haciendo un gran trabajo. De seguir así, lograrán que el think tank del PP llegue a ser tan conocido en Galicia como el presentador del programa de variedades más longevo de la tele autonómica. Toda una proeza si se considera que esos semilleros de ideas no suelen disponer siquiera de los quince minutos de fama.


Gracias al tenaz esfuerzo del PSdG y el BNG, la fundación del PP está obteniendo, gratis total, una publicidad impagable. Su nombre está en boca de todos. Resuena día sí, día no en el parlamento y aparece con envidiable frecuencia en periódicos, tertulias y debates. Y esa notoriedad se la debe FAES a un artículo que publicó del filólogo gallego Andrés Freire. La pieza se ha convertido en argumento principal de la oposición, un destino del que pueden vanagloriarse pocos articulistas. Cosa distinta, claro, es que vaya a ser leída. No quieren eso las huestes del difunto bipartito. Y para evitarlo han hecho una labor propia de un Reader’s Digest de factura staliniana. El texto de Freire es paseado por el escenario político y mediático como un artículo "contra el gallego", un "ataque al gallego", "las tesis antigallegas de FAES" y hasta ha dado pie a que se alumbrara una equiparación de FAES con ETA.

Como es costumbre, el autor ha gozado de un derecho de réplica tan limitado como ilimitadas han sido las distorsiones que se han hecho de su pieza. Los guardianes de las esencias han de preservar la irracional tiniebla para cultivar el hongo del victimismo. Su objetivo no es, qué tontería, debatir ni rebatir, sino hacer de FAES el sacaúntos con el que se asusta a los niños gallegos. Y en esa tarea han encontrado un aliado en el propio gobierno de Feijóo, que incapaz de hacer frente a la presión, ha optado por ceder a ella. Su consejero de Educación, Jesús Vázquez, respondía días atrás a la pregunta de un socialista sobre el ya célebre artículo, que él y su departamento no comparten "manifestaciones a título personal contra el gallego". Qué arrojo intelectual, qué valentía. Pero, sobre todo, qué sumisa aceptación de las falacias del adversario. Los hay que se entregan atados.

LIbertad Digital - Opinión

Prietas las filas. Por M. Martín Ferrand

POSTRADOS se ven los ánimos del PP tras los ejercicios espirituales de sus líderes en La Granja de San Ildefonso. En esta ocasión, en lugar de correr las fuentes han galopado los dimes y los diretes. No hay reunión de rabadanes en la que no caiga un cordero, un poco para saciar el apetito de los convocados y un mucho para demostrar autoridad frente a los pastores y zagales que tienen bajo su mando. El poder sólo existe cuando se ejerce. Su potencialidad es mera entelequia y únicamente la plasmación de sus efectos realza la figura de los poderosos. De ahí la debilidad que, en ocasiones, aparenta Mariano Rajoy.

El PP cierra filas junto a Rajoy para enfrentarse al problema que significa Luis Bárcenas. No sé muy bien, a estas alturas, lo que significa eso de «prietas las filas»; pero, sea el orden cerrado o abierto, un tesorero en veremos es un grave daño para una formación política. Independientemente de lo que dilucide y determine el Tribunal Supremo, donde tienden a cronometrar con un calendario, el «caso Bárcenas» es un desgaste para el PP que ha incrementado sus efectos dañinos por la calma rajoyana con la que tratan el problema.

Supongo la inocencia de Bárcenas; pero no es, sólo, cuestión de inocencia o culpabilidad lo que el PP tiene en sus manos. La apariencia es, en la vida pública, tanto o más que la virtud y, de hecho, la caterva gubernamental que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero es muestra de lo que digo: la propaganda y el aliño han conseguido imbuirnos a todos de que son lo que se dice y no lo que parecen. Bárcenas, salga con barba o resulte lampiño, es una vía de desgaste frente a la opinión pública. Rajoy no debe condenarle antes de que los hagan los tribunales, si es que llegan a hacerlo; pero tampoco es cosa de tenerle expuesto en la hornacina de los mártires por la causa del centro.

La gestión de los conflictos internos, inevitables en un grupo que es el de mayor número de militantes entre todos los partidos europeos, es la mejor medida que pueden tener los votantes de la potencialidad de gobierno que albergan sus líderes. Y debe decirse que, en los diferentes casos de aparente corrupción que tanto jalea del PSOE, el PP viene mostrando una escasa capacidad de respuesta. Dejar pasar el tiempo, con la esperanza del olvido, nunca funciona. La mala intención siempre consigue que germine la buena memoria hostil.

ABC - Opinión

El español, por fin, ilegal. Por José García Domínguez

Cataluña

«A partir de ahora, el español gozará de menor consideración jurídica en las aulas de Montilla que el urdú o el árabe, idiomas ambos de uso reconocido y amparado por la Generalidad.»


Desde hace apenas unas horas, la prosaica orden administrativa que prohibía utilizar el español como herramienta docente en Cataluña ha sido promovida al solemne rango de ley formal. Lo que nunca se atrevió a hacer Pujol, elevar a la dignidad de mandato parlamentario la sorda persecución del idioma que fue común, acaban de consumarlo sus genuinos herederos, los nacionalistas con mácula pero sin complejos del PSC. Se acabó para siempre, pues, tanto aquella mísera tercera hora de castellano jamás impartida, como la muy teórica potestad de reclamar instrucción primaria en la lengua materna; también, huelga decirlo, toda esperanza. Así, a partir de ahora, el español gozará de menor consideración jurídica en las aulas de Montilla que el urdú o el árabe, idiomas ambos de uso reconocido y amparado por la Generalidad, si bien en horario extraescolar. En la práctica, no obstante, nada nuevo.


Curioso, desconcertante laboratorio de experimentación sociológica, la Cataluña posconstitucional del Tripartito. La mitad de la población se presta dócil y gustosa a aculturizarse, renunciando de grado a su propia lengua en pos de una quimérica lengua propia. Al punto de que algunos parecen ansiar la diglosia con idéntico fervor que los islamistas el martirio. Es el peaje histórico que los hijos se creen llamados a pagar por el pecado de los padres: haber "desnacionalizado" la tierra prometida con el fatal injerto de su gramática parda durante los años sesenta del siglo pasado. Imposible comprender la alegre impunidad electoral de los liberticidas sin saber de esa patología colectiva.

A su vez, la otra mitad del censo, no menos enajenada si cabe, pretende que sus vástagos sabrán mantenerse inmunes y ajenos a esa lógica oculta que explica el uso social de todas las lenguas que en el mundo han sido, a saber, la necesidad. Autistas, contemplan indiferentes el exilio forzado del castellano, en la absurda, pueril certeza de que el mercado no acabará por imponérselo de grado o a la fuerza. De ahí que, pobres víctimas de sí mismos, algunos ya reclamen el derecho a "vivir plenamente en catalán". Algo así como el equivalente gramático a, en nombre de la libertad, exigir un paisaje urbano limpio de negros, judíos y gitanos.

Libertad Digital - Opinión

Ahorrar por no consumir

LA tasa de ahorro de las familias españolas se situó en el primer trimestre del 2009 en el 7,9 por ciento, casi 5 puntos por encima del mismo periodo en el año anterior. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística revelan que dicha tasa se encuentra ahora en más del 14 por ciento de la renta disponible, el nivel más alto de una serie que se elabora desde el año 2000. Como es notorio, estamos ante un efecto directo de la crisis, producto de un reflejo psicológico que repercute negativamente en la inversión y en el consumo. Los españoles tienen miedo a la situación económica y el Gobierno no consigue transmitir confianza por mucho que hable de «brotes verdes» o que mejoren coyunturalmente algunos datos. La gente guarda lo que tiene ante el temor a que las cosas vayan a peor, especialmente en aquellos hogares donde el paro es ya una trágica realidad o amenaza a quienes todavía conservan el empleo. En estas condiciones, se crea un círculo vicioso que reduce el consumo de aquellos bienes que no son estrictamente imprescindibles y prolonga -a veces en exceso- la vida útil de determinados productos que necesitan una renovación periódica. De este modo se pierde, claro está, calidad de vida pero además se hace imposible una reactivación del consumo, situando a muchas pequeñas y medianas empresas ante al opción dramática de cesar en su actividad comercial o industrial.

He aquí una de las razones para que los precios mantengan una tendencia a la baja que alcanza ya dimensiones preocupantes en la medida en que responde a una fuerte contracción de la demanda. Los posibles compradores se lo piensan dos o más veces y las familias con menor poder adquisitivo hacen incluso un esfuerzo suplementario de ahorro con el fin de asegurar a medio plazo un mínimo vital. Nadie parece confiar en las promesas del Gobierno sobre ayudas excepcionales o en previsiones optimistas sin ningún fundamento. En definitiva, la caída del consumo en un 3,6 por ciento durante el periodo de referencia es la causa de un incremento del ahorro que el Ejecutivo debería analizar en términos realistas. La gente hace de la necesidad virtud, porque nadie confía en un equipo económico desbordado por las circunstancias y mucho menos en un presidente del Gobierno cuyas promesas suenan a retórica sin contenido para la gran mayoría de los españoles. En este contexto, un dato en apariencia positivo se transforma en un síntoma de la percepción muy negativa que tienen las familias sobre sus posibilidades de salir adelante en los próximos tiempos.

ABC - Editorial

Zelaya debe volver para ser destituido legalmente

LA TORPEZA de los militares hondureños al expulsar a Manuel Zelaya ha abocado al país a un callejón sin salida. Desde el momento en el que abortaron la posibilidad de deponer al presidente por los cauces democráticos por su ilegal intento de reformar la Constitución han convertido a Zelaya en un mártir, cuando había hecho méritos suficientes para pasar por ser un villano. El error del golpe militar ha provocado que países que están en las antípodas, como EEUU o Venezuela, se pongan de acuerdo en apoyar a Zelaya. Éste ha anunciado que el próximo fin de semana volverá a Honduras, lo que pone en una situación muy complicada al nuevo Gobierno. Regresará, además, con la bendición de la OEA, que ha dado a Tegucigalpa un plazo de 72 horas para restablecerle en sus funciones. Si Zelaya es detenido, como se anuncia, Honduras podría ser expulsada de esta institución, lo que aumentaría el aislamiento internacional del país. La única solución es que se cumpla la ley: que se permita el regreso de Zelaya a la Presidencia y se inicie el proceso para su destitución.

El Mundo - Editorial

El Irak que deja Estados Unidos

LOS iraquíes están celebrando con legítima satisfacción el comienzo de la retirada de tropas norteamericanas. Seis años después de la invasión y el derrocamiento del dictador Sadam Husein, el balance tiene más luces que sombras y, sobre todo, permite concebir una clara esperanza de futuro de un país regido por principios democráticos, próspero y pacífico en una zona del mundo donde estas características por desgracia no abundan. Efectivamente, en el periodo de ocupación se cometieron muchos errores y sobre el horizonte más próximo se ciernen todavía graves peligros, pero no se puede negar que la situación en Irak mejora y que la inmensa mayoría de sus líderes están dedicados a la legítima confrontación político-electoral, en lugar de seguir matándose entre ellos. De hecho, la violencia que sigue siendo la principal amenaza para el futuro del país se ha reducido y proviene esencialmente de factores exógenos con escasa relación con la política interna. En realidad, Irak se puede definir en estos momentos como una democracia balbuceante, amenazada por el terrorismo procedente esencialmente de dos fuentes: Al Qaeda, que se infiltra desde Siria, y desde el vecino Irán en forma de armas y explosivos para manipular a grupos chiíes.

La Administración norteamericana del presidente Barack Obama comete un error al ignorar la efeméride, de la que los norteamericanos deberían sentirse más orgulloson que avergonzados. A fin y al cabo, el Irak de Nuri al Maliki es hoy el régimen más parecido que existe al ideal que el presidente norteamericano diseñó en su discurso a los musulmanes pronunciado desde El Cairo. Un espacio de democracia es el mejor camino para tratar de resolver aspectos históricamente tan complejos como la convivencia entre árabes y kurdos, entre chiíes y suníes, para construir en suma un futuro mejor para todos y un ejemplo para los vecinos de esta convulsa región. Se puede decir que aquella «misión cumplida» de George Bush unos meses después de la campaña militar acabó siendo escandalosamente prematuro, aunque ahora su sucesor haría bien en abandonar esta ambivalencia estéril, que recuerda más al candidato opositor que fue que al estadista que le corresponde ser, puesto que si los soldados se retiran, Washington no debería dar por terminado su papel, sino seguir ayudando a que las esperanzas germinen.

Las sombras de este cuadro no son pequeñas, en primer lugar porque todo este proceso no ha tenido lugar sin víctimas, de la violencia, primero de Sadam Husein, de la guerra y del caos que siguió o de los abusos en lugares de infausta memoria. Pero frente a este dolor se alza la realidad de un país que está recuperándose a pasos agigantados y que recobra su plena soberanía, incluyendo la del petróleo. Aquellos que denunciaban que todo el objeto de la invasión norteamericana obedecía al intento de controlar las fuentes de energía, deberían reconocer que se equivocaron. Por desgracia, también se equivocaron los que pensaban que se producirían soluciones inmediatas para la seguridad del mundo, porque la inestabilidad en aquella zona viene de muchos focos, empezando por el régimen teocrático de Irán.

ABC - Editorial

Una ley que aleja a Cataluña de España

El nacionalismo catalán se ha apuntado uno de sus mayores éxitos políticos con esta Ley de Educación, que consagra la lengua catalana como lengua vehicular.

SI UNA IMAGEN vale en ocasiones más que mil palabras, eso sucede con las fotografías que publicamos hoy en nuestra portada en las que se puede ver como Artur Mas, líder de CiU, marca el camino y el terreno con su dedo a José Montilla, presidente de la Generalitat.

Ambos dirigentes se habían citado en la sede de la institución para transmitir una imagen de consenso en la aprobación de la Ley de Educación, pactada por los dos grandes partidos de Cataluña y refrendada ayer por el Parlament. Pero lo que en realidad ha sucedido, como reflejan metafóricamente las fotos, es que Montilla ha servido de dócil compañero de viaje al nacionalismo catalán, que se ha apuntado uno de sus mayores éxitos políticos con esta norma que consagra a la lengua catalana como lengua vehicular única en la enseñanza.


No cabe mayor contraste entre esta escena de sumisión de Montilla a los nacionalistas y la otra imagen que hoy recogemos todos los medios de comunicación, en la que Zapatero y Patxi López se esfuerzan en transmitir desde La Moncloa un mensaje de unidad y defensa de los valores constitucionales. O sea, lo opuesto al proyecto político del tripartito que lidera el PSC.

Mayor esquizofrenia no cabe porque si en el País Vasco se avanza en la lucha contra ETA tras desalojar al nacionalismo separatista del poder, puede decirse sin exageración que, desde hoy, Cataluña se independiza de España en materia educativa al implantar un modelo monolingüe en las escuelas y relegar el castellano al mismo nivel que el inglés o una lengua extranjera.

Ernest Maragall, consejero de Educación y artífice del texto, se jactó ayer de que «ésta es una ley de país». En parecidos términos, se expresó Josep Maria Freixanet, diputado de ERC, que aseguró que con la ley «se construye el Estado catalán» y se fomenta el sentimiento de pertenencia a Cataluña.

Más alto y más claro no se puede decir porque los diputados nacionalistas de CiU y ERC no reivindicaron que la nueva norma vaya a suponer una mejor enseñanza para los ciudadanos sino que hicieron hincapié en lo que les interesa de verdad: que servirá para avanzar en sus objetivos políticos secesionistas. Así lo establecen los principios que inspiran su contenido, entre los que figura «servir a la construcción nacional de Cataluña», lo que recuerda mucho la asignatura franquista llamada gráficamente Formación del Espíritu Nacional.

De entrada, la Ley de Educación niega a los padres el derecho a elegir lengua para escolarizar a sus hijos, lo que venía siendo una práctica constante pero no figuraba en ninguna disposición legal. Y ello a pesar de la sentencia del Tribunal Supremo que, en diciembre del año pasado, falló que las autoridades educativas tienen que ofrecer formularios para que los padres elijan en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos porque se trata de un derecho amparado en la Constitución.

Los promotores de la norma no sólo han ignorado esta resolución del Supremo sino que han desobedecido la obligatoriedad de las tres horas de enseñanza en castellano, establecidas por el Gobierno de la nación, que ya anunció hace tiempo que recurriría si se consumaba el desafío. El Ejecutivo de Zapatero debería ser coherente y recurrir no solamente este aspecto parcial de la ley sino prácticamente su totalidad. Pero lógicamente no lo va a hacer porque está preso del apoyo parlamentario de los diputados del PSC en el Congreso.

Se comprende que el nacionalismo esté hoy exultante, pero el sumiso Montilla debería mostrarse abochornado por una ley que, al amparo del nefasto Estatuto de Cataluña, fomenta la desigualdad de los catalanes y viola derechos fundamentales protegidos por la Constitución.

El Mundo - Editorial

El listo de Tegucigalpa. Por Alfonso Rojo

El duelo el sol está fijado en la pista del aeropuerto de Toncontín, pero no estoy seguro de que Manuel Zelaya acuda a la cita. Ni hoy ni en las próximas 72 horas. Si lo hace, el ex presidente hondureño no acudirá en pijama, como llegó a Costa Rica hace cuatro días. Aparecerá vestido de terrateniente -con botas y un sombrero Stetson- y escoltado, entre otros, por José Miguel Insulza, secretario general de la OEA. Hugo Chávez -figura clave en este vodevil- se ha descolgado de la comitiva.

Vista la reacción de la OEA, la ONU y la UE cuesta oponerse a la teoría dominante, pero lo mejor que podría hacer Zelaya es aprovechar la inmerecida fama adquirida estos días, instalarse en Caracas y vivir del cuento. Seguro que Correa, Morales y Ortega le invitan a sus fiestas.

Abundan quienes deciden cuál es el bando «malo» en cuanto atisban un uniforme, pero seamos serios. Aquí, el culpable es Zelaya.

El tipo, ranchero y rico de familia, no es precisamente un genio.Fue él quien se empeñó en alterar la Constitución, para eliminar la norma que prohíbe la reelección presidencial, siguiendo el ejemplo de Chávez, su financiador petrolero.

Cuando el Congreso, donde el Partido Liberal al que pertenece Zelaya tiene mayoría, votó en contra, ordenó al jefe del Estado Mayor que movilizara la tropa para garantizar la consulta. Cuando el general manifestó sus dudas, lo destituyó. La Corte Suprema restituyó en su cargo al militar y poco después, el Tribunal Supremo Electoral dictaminó que el presidente no tiene atribuciones para convocar ese referéndum.

Zelaya no se dio por enterado. Lo prudente hubiera sido dejarlo seguir y que se estrellara en las urnas, pero jueces, congresistas y militares decidieron mandarlo al extranjero.

Si finalmente se presenta en Tegucigalpa, le darán un buen susto y lo volverán a echar. En noviembre habrá elecciones, como ha prometido su sucesor, y todo seguirá más o menos igual.

ABC - Opinión

Lenguas contra Libertades. Por Antonio Martín Beaumont

El Parlamento de Cataluña ha votado no ya usar, sino abusar de su autonomía. Son los efectos de un recurrido Estatut aparcado en el Tribunal Constitucional. Una cosa es que las comunidades tengan competencias transferidas del Estado. Otra, que usen su autonomía para levantar barreras en España. Montilla ha decidido que la educación en Cataluña será distinta al resto del país. Lo de menos es a qué lengua beneficie. Lo grave es que se recorta la libertad. Con la nueva normativa del socialismo catalán desaparece la tercera hora de castellano para los niños catalanes. No se trata de una opción, sino de una exigencia. Durante la Transición los nacionalismos argumentaron que «sus» lenguas corrían peligro. Y fueron promocionadas. Ahora podría pensarse que en Cataluña el español, la lengua de todos, está en peligro, con menos horas en las clases que el catalán y el inglés. Sin embargo, no creo que peligre el castellano. Es la lengua más usada en Cataluña. Lo que Montilla pone en peligro -con Zapatero mirando para otro lado- es la libertad. ¿Por qué negar a las familias el derecho a decidir cómo educar a sus hijos? El PSC, apoyado por el nacionalismo catalán, muestra su rostro excluyente. El verdadero peligro no es para las lenguas, que por otro lado ni tienen derechos ni están para arrojárselas unos contra otros, sino para la libertad de los catalanes.

La Razón - Opinión

El chavismo en Honduras. Por Sergio Santamaria Santigosa

No sé si estaré en lo correcto, pero tengo la impresión de que la comunidad internacional se ha precipitado a la hora de valorar lo sucedido en Honduras. Desde un punto de vista democrático, nadie puede negar el carácter legítimo de la presidencia de Zelaya, ahora bien, eso no le habilita para hacer y deshacer a su antojo el régimen constitucional hondureño, máxime cuando lo que la reforma proponía, vía referéndum, era iniciar la revolución bolivariana en ese país, abanderando el caudillismo demagógico y dictatorial que va extendiéndose por América Latina. La máxima magistratura de un Estado democrático también está sometida a los dictados de la ley y a los garantes de su correcta interpretación y aplicación, es decir, el poder judicial, y si no me equivoco, la Corte Suprema de Honduras dictaminó la ilegalidad de la consulta porque de facto podía suponer un golpe institucional desde la propia institución presidencial. Se trataba de seguir los pasos de Chaves, Morales, Correa, Ortega y demás "libertadores" de nuevo cuño que proliferan por Hispanoamérica. Por eso, sin legitimar la asonada militar por lo que tiene de antidemocrático, cabía pararle los pies a Zelaya; lo que sucede es que el cauce escogido ha sido inadecuado, pues deslegitima la honesta acción en defensa de las libertades y garantías, puestas en peligro por el presidente.

La vía del impeachment prevista en la Carta Magna hondureña en su artículo 375 que garantiza la inviolabilidad de la Constitución, hubiera sido la más acertada, puesto que el traslado del presidente a Costa Rica contraviene lo dispuesto en su artículo 102, que prohíbe la expatriación o entrega a un Estado extranjero de cualquier ciudadano hondureño.

Salvar la democracia impone a los salvadores someterse a sus designios. Ésa debe ser la vía por la que opte la comunidad internacional, porque defender la mera restitución en el cargo de Zelaya para que desborde las leyes legítimas de Honduras supondría respaldar el golpe de Estado que desde dentro aquél pretendía.

El País - Opinión

La ilegalidad del español en España

«Hace unos días un ex dirigente de CDC propuso una "declaración unilateral de independencia de Cataluña y luego ver qué pasa". La aprobación de esta Ley de Educación que proscribe el español en la enseñanza no hace sino adelantarnos lo que pasaría: nada.»

El Parlamento de Cataluña acaba de aprobar, con el respaldo de los socialistas y de los nacionalistas y con el voto en contra del PP y de Ciudadanos, la nueva Ley de Educación de Cataluña por la que se blinda la imposición del catalán como única lengua posible en la enseñanza. Se eleva así a rango de ley lo que no es sino una práctica liberticida que desde hace décadas se lleva a cabo en Cataluña para mayor gloria de su "construcción nacional". La Generalitat ya venía incumpliendo las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y del Tribunal Supremo que exigían, en concordancia de la Ley de Política Lingüística de 1999, la oferta de la educación en castellano para la enseñanza infantil y primaria. La nueva ley aprobada este miércoles lo que hace, en este sentido, es dar cobertura jurídica a las conculcaciones de unos derechos que en Cataluña ya se venían sucediendo de hecho.


Ahora bien, por mucho que no suponga una novedad, resulta vergonzoso que la oposición de los sindicatos de docentes se haya dirigido, sin embargo, contra el que es, posiblemente, el único aspecto positivo de esta normativa liberticida: el mayor poder que otorga a las direcciones y la mayor autonomía de los centros en el terreno organizativo, pedagógico y de gestión de recursos humanos y materiales. Por mucho que esa autonomía se quede coja si no va acompañada, a su vez, de una mayor autonomía de los padres a la hora de decidir qué centro de enseñanza quieren para sus hijos, más prioritaria es todavía la libertad de los padres para elegir en qué lengua aprenden sus hijos.

Resulta delirante que en una parte de España no se pueda estudiar en español, siendo el castellano la lengua materna de más de la mitad de los catalanes y una de las lenguas más habladas del planeta. Además de la aberración pedagógica, representa por encima de todo una fragrante vulneración de los derechos individuales de los catalanes y un claro atentado a la Constitución.

El respaldo del Ejecutivo de Zapatero a esta normativa que fractura a nuestra nación como Estado de Derecho no es sino una nueva muestra de envilecimiento de un gobierno que, por no desairar a sus aliados nacionalistas, no ha tenido empacho en respaldar un estatuto soberanista que proclama a Cataluña como nación.

Hace unos días, el que fuera dirigente de Convergencia Democrática de Cataluña, Enric Canela, propuso que el parlamento catalán hiciera una "declaración unilateral de independencia de Cataluña y luego ver qué pasa". La aprobación de esta liberticida Ley de Educación que proscribe el español en la enseñanza no hace sino adelantarnos la respuesta de lo que pasaría: nada. Poco importa que en España haya una supuesta Ley de leyes que preserva los derechos individuales de los ciudadanos y que proclama el derecho y el deber de todos los españoles a usar y conocer el español. Poco importa que exista un Tribunal Constitucional que supuestamente vele para que una ley de rango inferior –como es, o debería ser, toda ley autonómica–, no vulnere los preceptos de la Carta Magna. Aquí no pasa nada. La independencia de Cataluña se ejercita de hecho. A este paso sólo es cuestión de tiempo que también se proclame de derecho.

Libertad Digital - Editorial

Irán: en busca del apocalipsis. Por Rafael L. Bardají

Con la despiadada represión de sus opositores, el carpetazo al fraude electoral y la legitimación del segundo mandato para Mahamud Ahmadinejad, la República Islámica de Irán ha sellado su destino. Y de no hacer nada en contra, también el nuestro. En estos días se han librado dos batallas en Irán cuyos resultados definirán el futuro de Irán, de la región y del mundo entero. Y en ambas batallas, nuestros intereses, los de los valores de la libertad, la tolerancia y la convivencia pacífica, han salido derrotados. De manera evidente, en las calles de Teherán, donde los manifestantes que empezaron su protesta contra un evidente fraude electoral, fueron progresivamente haciendo ver claramente sus deseos por un cambio más profundo, por una vida libre de las imposiciones rigoristas de los ayatolas. Desgraciadamente los instrumentos represores a disposición del régimen islámico y la pasividad occidental ante sus desmanes, han acabado una vez más con todo atisbo de cambio. Los demócratas iraníes han perdido porque el mundo democrático les ha abandonado frente a la tiranía. Con el tiempo se recuperarán, porque nada hay más poderoso que la idea de la libertad, pero está por ver que recuperen la confianza en nosotros, los que hemos preferido hablar con la barbarie a apostar por el cambio.

La segunda batalla se ha desarrollado en un segundo plano, pero no por ello ha sido menos importante y ha enfrentado a clérigos tradicionalistas con la nueva casta emergente cuya máxima expresión es el presidente Ahmadinejad. Aunque a nuestros ojos parezca paradójico, el duelo se libra entre los clérigos de Qom que se han beneficiado en lo personal de la revolución islámica de 1979, y los guardianes de la revolución, personajes volcados en la protección de la revolución misma y su exportación al otras zonas del mundo. Para éstos, con Ahmadinejad a la cabeza, los clérigos se han vuelto blandos y corruptos y su obligación es devolver el espíritu ascético y radical de Jomeini treinta años después de la primera revolución y veinte años tras su muerte. Y quienes han salido vencedores son precisamente estos, quienes reviven el fantasma de Jomeini.

Si alguien había albergado alguna esperanza de una nueva relación con el Irán de los ayatolas, más le valdría despertar a la cruda realidad. El Irán creado por Jomeini hace ahora treinta años, no es un régimen como cualquier otro. Algo que los occidentales tendemos a olvidar con frecuencia. Es un régimen teocrático, fundamentalista y revolucionario. Y, en ese sentido, es irreformable en sus estructuras e incorregible en su naturaleza. Ahora bien, la victoria ha tenido un precio.

Tres son las consecuencias inmediatas de la continuidad de Ahmadinejad, como bien sabemos, un radical iluminado que espera la venida del Mahdi, el duodécimo Imán y el triunfo del Islam a través del caos y la violencia y que cree sinceramente que él está llamado a acelerarlo. La primera, reconocer que el buenismo y la actitud de conciliación con el régimen de Teherán sólo conduce al fracaso. Obama estaba equivocado cuando pensaba que bastaría con tender su mano para que las cosas cambiasen en Teherán; como los europeos lo estaban al confiar en que el radical e iluminado Mahamud Ahmadinejad fuera vencido en las urnas por el aparentemente más moderado Mir Hosein Musavi; o como lo han estado muchos corazones al imaginar que las acusaciones de fraude electoral terminarían con un recuento contrario a Ahmadinejad o en la repetición de las elecciones presidenciales.

Y es que, empachados de buenismo, es fácil hacerse ilusiones sobre Irán. La realidad es bien distinta: la República Islámica de Irán no es un régimen como cualquier otro. Es un régimen teocrático, fundamentalista y revolucionario. Y, en ese sentido, es irreformable en sus estructuras e incorregible en su naturaleza. Jomeini lo creó hace ahora treinta años para hacer realidad la ley coránica sobre la Tierra y el espíritu de Jomeini lo sigue inspirando. Ahí están los guardianes de la revolución para asegurar que las reformas son imposibles. De hecho, Ahmadinejad representa el triunfo de una elite que prefiere la confrontación al acomodo.

El segundo problema tiene que ver con la ambición nuclear de Irán. En buena medida Ahmadinejad es popular entre los iraníes por su defensa del programa atómico y nada puede hacerle pensar que tiene ahora que abandonarlo. Ha amenazado reiteradamente a Israel y nada le ha sucedido; ha interferido cuanto ha querido en Irak, donde de hecho Irán estuvo en guerra abierta con las fuerzas americanas y británicas, y ni Washington ni Londres movieron un dedo en su contra; está presente en Afganistán complicando la seguridad de ese país y amenazando con su ayuda a las tropas de la coalición, pero tampoco se le ha castigado por ello. Y acaba de renovar su mandato sobre un baño de sangre y todo lo que oye es una débil protesta internacionañ y el gran deseo de los americanos de entablar conversaciones con él ¿Por qué cambiar ahora, además, cuando se observan por primera vez importantes divergencias entre la Casa Blanca y el gobierno en Jerusalén?

De hecho, en todos estos días en los que la atención mundial miraba con esperanza las manifestaciones a favor de un cambio real en Irán, Jamenei, Ahmadinejad y los suyos han continuado con el programa atómico como si nada, anunciando, incluso, el plazo de finalización de la central de Busher gracias a la ayuda rusa. Y por lo que sabemos a través de la Agencia de la energía atómica de Viena, las centrifugadoras no han cesado en el enriquecimiento de uranio. Si todo sigue como hasta ahora, a finales de año Irán tendrá suficiente uranio enriquecido para poder fabricar su primera bomba si así lo quiere. Y lo quiere.

La tercera consecuencia podría sernos de mayor utilidad si fuéramos capaces de extraer las lecciones apropiadas: por lo que se ha visto con esta crisis en la calles y por lo que no se ha visto de las bambalinas, es posible afirmar hoy que el régimen de lo ayatolas no tiene por qué eternizarse y puede muy bien caer como cayó hace ahora veinte años el muro de Berlín cuando nadie se lo esperaba. Pero para que Musavi pueda elevarse a la estatura de Gorbachov se necesita un Ronald Reagan entre nosotros. Y no lo hay. Mientras el presidente americano y sus socios de la UE primen el diálogo y la negociación sobre el cambio de régimen, ni habrá negociación seria, ni cambio de régimen. Pensar otra cosa es simplemente una vana ilusión.

Si a través de los foros internacionales y las promesas de una nueva relación se les da la legitimidad que claramente ya han perdido en casa, no sólo se estará cometiendo una abominación moral y un crimen político, sino que la comunidad occidental se estará poniendo ella misma la soga al cuello, pues si los líderes iraníes quieren la bomba es, sobre todo, para garantizar su revolución islámica, cosa que pasa inexorablemente por el apoyo y manejo a su antojo de grupos tales como Hizbolá en el Líbano o Hamas en Gaza; por la desestabilización generalizada del Golfo; y por la confrontación con Occidente.

Hasta anteayer podíamos haber elegido entre el cambio y el Apocalipsis. Con Ahmadinejad hemos escogido el Apocalipsis. Pero tenemos tiempo para cambiar y optar por acabar con él, su bomba y sus secuaces. Bastaría con quererlo de verdad.

ABC - Opinión