domingo, 8 de marzo de 2009

La tercera oleada. Por Ignacio Camacho

UNO de los grandes errores recientes de la derecha política española ha sido el de empeñarse en considerar a Zapatero una especie de accidente histórico. Bloqueada por la dolorosa derrota electoral sobrevenida tras los atentados de Atocha, creyó que le bastaría con reagruparse y esperar, sin autocrítica alguna, a que el poder le fuese devuelto por el curso natural de las cosas. Esa negligencia autosuficiente permitió al presidente asentarse y desplegar una correosa estrategia de aislamiento que ha llegado, en la práctica, a amenazar con convertir los años de Aznar en el auténtico paréntesis entre una larga hegemonía socialista.

No son pocos los politólogos que sostienen que a un gobernante consolidado sólo lo puede retirar otro más joven, o al menos inédito, que proyecte en el electorado una imagen de renovación y alternativa. En ese sentido, es probable que el hartazgo generado por la crisis cuaje cuando la opinión pública perciba en el PP un salto generacional, que Rajoy está intentando dar conservándose a sí mismo como cordón umbilical con la etapa anterior. La apuesta tiene riesgo porque acaso sea el propio líder el obstáculo para una percepción renovada, pero como no es tonto ha puesto en marcha una operación de relevo que, en caso de catarsis, garantice la aparición en escena de un grupo humano poco vinculado a la desgastada primera fila del aznarismo.

A ese grupo, hasta ahora encabezado por Ruiz Gallardón, Cospedal y Camps -cuya supervivencia depende de que sepa salir del feo lío de fondo de armario en que lo ha metido Garzón-, se acaba de incorporar por derecho propio Alberto Núñez Feijóo, un dirigente que representa el rostro sensato, moderno, abierto, pragmático y urbano de la derecha. Un marianista puro que puede configurarse desde Galicia como una futura referencia, con vitola de ganador limpio y sin hipotecas del pasado reciente. Entre toda esa gente -también los Basagoiti, González Pons o Soraya Sáez de Santamaría- se está conformando la masa crítica de un nuevo centrismo político, una tercera oleada que, tras las de Fraga y Aznar, se apodera paso a paso de las estructuras clave del partido; si Rajoy acaba por aprovechar el visible desgaste de Zapatero sacará de ahí su guardia pretoriana, el núcleo duro del poder, y si fracasa de nuevo dejará una fuerza de reserva en condiciones de asegurar que no habrá marcha atrás hacia el túnel del pasado y la nostalgia.

Durante la legislatura anterior, la posibilidad de alternativa quedó frustrada por la crispación y la impaciencia, pero la derrota de 2008 va a terminar imponiendo la depuración necesaria para conformar una nueva mayoría social. Galicia ha sido un punto de inflexión. Las elecciones europeas de junio quizá decidan si ha de ser Rajoy el que encabece el asalto o si ha llegado la hora de que la tercera ola se lance a formar una cabeza de playa.

ABC - Opinión

Mosca. Por Jon Juaristi

ERA yo un joven profesor de instituto (no había cumplido los veintinueve), cuando me sumé a la aprobación plebiscitaria del Estatuto de Autonomía del País Vasco. Acababa de tener un hijo, y creía que el voto afirmativo en el referéndum del 25 de octubre de 1979 contribuiría a que, llegado aquél a mi edad de entonces, conociera un entorno más amable, pacífico y libre que el que me había tocado sufrir. Acerté el pleno. Mi hijo mayor, a sus treinta años, vive feliz en China. Recibió una esmerada educación en eusquera, y hoy enseña español en una amable ciudad junto al Pacífico, donde se siente más libre que en la dulce Bilbao.

Mi otro hijo es madrileño. Nació en el Hospital -público- de Santa Cristina, monumento artístico sito en la calle O´Donnell. Una de las primeras visitas que recibió fue la de Esperanza Aguirre Gil de Biedma, gran aficionada a los hospitales, que había venido allí mismo al mundo, en el Santa Cristina, y presidía por entonces el Senado. Quizá la visión de mi hijo y del gitanito que berreaba en la cuna contigua le inspiraran la idea de batirse por la presidencia de esta autonomía multiétnica (no parece verosímil, pero suena bien). Mi niño abandonó el hospital envuelto en una camiseta del Athlétic de Bilbao, regalo de un voluntarioso amigo de su padre e historiador del club «de limpia tradición» (o sea, de limpieza de sangre), que se horrorizaría si supiera del fervor actual de la criatura por los Colchoneros.

Confieso que la certeza de que mis descendientes tienen más probabilidades de desparramarse por las costas australianas que de terminar empadronados en Donostia, con perdón, me impide regocijarme, como todos los vascos de buena voluntad, ante las perspectivas que se abren tras el vuelco electoral del 1 de marzo, aunque siempre sea divertido ver pintarse el pavor en el rostro de los nacionalistas cada vez que los odiosos maquetos empiezan a trepar por el mástil de la ikurriña. Pero me malicio que, como en ocasiones anteriores, la diversión no va a durar mucho. Marzo es un mes tan cruel como el que le sigue, y llegarán los idus con sus arreglitos, sus apaños y sus conjuras, que unos tomarán por traiciones y otros por imperativos razonables. Hasta entonces, no merece la pena bailar el fandango, que así se llama la jota en vascuence.

El resultado de los pactos entre los partidos de esa autonomía de purezas raciales y cambiantes nombres me preocupa tanto como a mi hijo menor la final de Copa. En mi opinión, de las dos posibles combinaciones, ninguna dará ni para ir tirando, pero es muy legítimo ilusionarse con la esperanza de mandar el nacionalismo a la oposición. Lo que pasa es que mi ilusión particular se cifra en que los socialistas se vayan a la oposición en todas partes, y eso cuenta lo mismo para Rodríguez y para López. Vibro tanto con la hipótesis del segundo en Ajuria-Enea como con la presencia real del primero en Moncloa, y recuerdo melancólicamente las grandes expectativas mis amigos catalanes no nacionalistas ante el triunfo de Maragall, que ahora resuenan como una carcajada siniestra del destino.

Un escritor bilbaíno del XIX, Emiliano de Arriaga, decía que en su ciudad (que fue la mía) no había liberales, sino anticarlistas a secas. Mutatis mutandis, no veo en el ámbito de los partidos vascos no nacionalistas otro denominador común que el antinacionalismo, e incluso eso está por ver en Patxi López. Lo demás es disenso. Por ejemplo, unos defienden el Concierto Económico y otros quieren suprimirlo. Una mosca en la dulce siesta primaveral, sin duda, pero a ver quién agarra esa mosca por el rabo.

ABC - Opinión

Campos de Soria

I

Es la tierra de Soria árida y fría.
Por las colinas y las sierras calvas,
verdes pradillos, cerros cenicientos,
la primavera pasa
dejando entre las hierbas olorosas
sus diminutas margaritas blancas.

La tierra no revive, el campo sueña.
Al empezar abril está nevada
la espalda del Moncayo;
el caminante lleva en su bufanda
envueltos cuello y boca, y los pastores
pasan cubiertos con sus luengas capas.

II

Las tierras labrantías,
como retazos de estameñas pardas,
el huertecillo, el abejar, los trozos
de verde obscuro en que el merino pasta,
entre plomizos peñascales, siembran
el sueño alegre de infantil Arcadia.

En los chopos lejanos del camino,
parecen humear las yertas ramas
como un glauco vapor —las nuevas hojas—
y en las quiebras de valles y barrancas
blanquean los zarzales florecidos,
y brotan las violetas perfumadas.

III

Es el campo undulado, y los caminos
ya ocultan los viajeros que cabalgan
en pardos borriquillos,
ya al fondo de la tarde arrebolada
elevan las plebeyas figurillas,
que el lienzo de oro del ocaso manchan.

Mas si trepáis a un cerro y veis el campo
desde los picos donde habita el águila,
son tornasoles de carmín y acero,
llanos plomizos, lomas plateadas,
circuidos por montes de violeta,
con las cumbres de nieve sonrosado.

IV

¡Las figuras del campo sobre el cielo!

Dos lentos bueyes aran
en un alcor, cuando el otoño empieza,
y entre las negras testas doblegadas
bajo el pesado yugo,
pende un cesto de juncos y retama,
que es la cuna de un niño;

y tras la yunta marcha
un hombre que se inclina hacia la tierra,
y una mujer que en las abiertas zanjas
arroja la semilla.

Bajo una nube de carmín y llama,
en el oro fluido y verdinoso
del poniente, las sombras se agigantan.

V

La nieve. En el mesón al campo abierto
se ve el hogar donde la leña humea
y la olla al hervir borbollonea.

El cierzo corre por el campo yerto,
alborotando en blancos torbellinos
la nieve silenciosa.

La nieve sobre el campo y los caminos,
cayendo está como sobre una fosa.

Un viejo acurrucado tiembla y tose
cerca del fuego; su mechón de lana
la vieja hila, y una niña cose
verde ribete a su estameña grana.

Padres los viejos son de un arriero
que caminó sobre la blanca tierra,
y una noche perdió ruta y sendero,
y se enterró en las nieves de la sierra.

En torno al fuego hay un lugar vacío
y en la frente del viejo, de hosco ceño,
como un tachón sombrío
—tal el golpe de un hacha sobre un leño—.

La vieja mira al campo, cual si oyera
pasos sobre la nieve. Nadie pasa.

Desierta la vecina carretera,
desierto el campo en torno de la casa.

La niña piensa que en los verdes prados
ha de correr con otras doncellitas
en los días azules y dorados,
cuando crecen las blancas margaritas.

VI

¡Soria fría, Soria pura,
cabeza de Extremadura,
con su castillo guerrero
arruinado, sobre el Duero;
con sus murallas roídas
y sus casas denegridas!

¡Muerta ciudad de señores
soldados o cazadores;
de portales con escudos
de cien linajes hidalgos,
y de famélicos galgos,
de galgos flacos y agudos,
que pululan
por las sórdidas callejas,
y a la medianoche ululan,
cuando graznan las cornejas!

¡Soria fría! La campana
de la Audiencia da la una.
Soria, ciudad castellana
¡tan bella! bajo la luna.

VII

¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, obscuros encinares,
ariscos pedregales, calvas sierras,
caminos blancos y álamos del río,
tardes de Soria, mística y guerrera,
hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor! ¡Campos de Soria
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais! ¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas!...

VIII

He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria —barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra—.

Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.

¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!

IX

¡Oh, sí! Conmigo vais, campos de Soria,
tardes tranquilas, montes de violeta,
alamedas del río, verde sueño
del suelo gris y de la parda tierra,
agria melancolía
de la ciudad decrépita.

Me habéis llegado al alma,
¿o acaso estabais en el fondo de ella?

¡Gentes del alto llano numantino
que a Dios guardáis como cristianas viejas,
que el sol de España os llene
de alegría, de luz y de riqueza!

(Antonio Machado)

sábado, 7 de marzo de 2009

De la Cataluña Central a Ecuador.

Carod visitará proyectos financiados por la Generalitat

El vicepresidente del gobierno catalán, Josep Lluís Carod-Rovira, iniciará el próximo lunes 9 de marzo un viaje institucional a Ecuador, que es uno de los países considerados prioritarios para la cooperación catalana, tal como recoge el plan director 2007-2010. Durante el desplazamiento, el vicepresidente mantendrá diversas reuniones institucionales para impulsar las relaciones bilaterales con el gobierno ecuatoriano y consolidar la colaboración en materias como inmigración y cooperación.


En el marco del viaje el vicepresidente impulsará varias actuaciones en materia de cooperación y pronunciará una conferencia en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, en Quito. También viajarán en Ecuador la viceconsejera de Asuntos Exteriores y Cooperación, Roser Clavell, y el director de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, Andrés Felipe.

El martes, Carod se reunirá con el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración de Ecuador, Fánder Falconí, y firmará el acuerdo de colaboración entre la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (Accd) y la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), organismo encargado de planificar la acción de gobierno y orientar la inversión pública de Ecuador. El convenio tiene como objetivo consolidar la participación ciudadana y de la sociedad civil en la toma de decisiones que deben orientar las políticas públicas destinadas al desarrollo regional.

Asimismo, presentará el Plan Alianzas para el Desarrollo de Bolívar (Pab), que trabaja para reducir la vulnerabilidad de las familias y las organizaciones de la provincia ecuatoriana de Bolívar, con los índices más elevados de pobreza del país, y visitará el Casal Català de Quito.

Al día siguiente, miércoles, se reunirá con el alcalde del Distrito Metropolitano de Quito, Andrés Vallejo, y se celebrará el acto de declaración del vicepresidente como huésped ilustre de la ciudad. En la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Carod pronunciará la conferencia "Estados plurales, autogobierno nacional: el caso de Cataluña".

Y el jueves, Carod visitará los proyectos del programa Sasiku, que desarrolla la Accd en Puyo. El programa tiene como misión el fortalecimiento de la educación intercultural bilingüe en Ecuador. También ofrecerá una recepción con dirigentes indígenas y directores de educación bilingüe en Puyo.

e-notícies

El juego del gallina. Por Emilio Campmany

Elecciones vascas

«Zapatero no quiere romper con el PNV. Quiere que Patxi sea lehendakari porque no dejaría de ser un triunfo para los socialistas. Pero ni por un momento se le pasa por la cabeza que lo sea a costa de romper con el PNV.»

Ahora resulta que lo que Mayor Oreja y Nicolás Redondo no consiguieron con principios y firmeza están a punto de lograrlo Basagoiti y Patxi López con tibieza y ductilidad. Dicho de otro modo: aparentemente, el País Vasco está a horas de librarse del yugo nacionalista gracias a que el PP acertó a "deshacerse" de la intransigencia de María San Gil y a que Zapatero atinó a jubilar el españolismo de Redondo Terreros. Encima, el cocinero que va a preparar el pastel constitucionalista del que saldrá el nuevo Gobierno del País Vasco es Jesús Eguiguren, perejil indispensable de cualquier salsa vasca.


Me cuesta creerlo. ¿Eguiguren pasteleando una alianza con el PP para acabar con casi treinta años de régimen nacionalista? Mis reservas no tienen nada que ver con que fuera en su día condenado por maltratar a su esposa, baldón que, dicho sea de paso, a nadie parece ofender cuando se es del PSOE y amigo de Zapatero. Aquéllas más bien se deben a que no puede ser el más indicado para tender puentes al PP quien muñó la conspiración para acabar con Redondo Terreros. Y mucho menos puede serlo quien fue (o sigue siendo) el encargado de negociar políticamente con ETA en nombre de Zapatero.

El caso es que Eguiguren es hombre de Zapatero, no de Patxi. Y a Zapatero le conviene un acuerdo con el PNV para no empezar a perder votaciones en el Congreso de los Diputados. Es el único aliado que le queda en Madrid y ¿por qué tendría que enemistarse con él? ¿Para que Patxi sea lehendakari? ¿Para que el PP se apunte un tanto? ¿Para que rija en Euskadi la Constitución a la que no le importó arrollar cuando aprobó el Estatuto catalán? Lo creeré cuando lo vea.

Lo que está haciendo Eguiguren es utilizar al PP como espantajo con el que asustar a Urkullu y a sus huestes, que llevan 29 años adheridos al presupuesto para ver si, antes de verse en la calle alejados de las moquetas, tragan con que sea lehendakari un tío que, además de sacar cinco escaños menos que ellos, no tiene pedigrí nacionalista.

Zapatero y Eguiguren no quieren romper con el PNV. Quieren que Patxi sea lehendakari porque le hace mucha ilusión y porque no dejaría de ser un triunfo para los socialistas el que lo fuera. Pero ni por un momento se les pasa por la cabeza que lo sea a costa de romper con el PNV. Si de verdad quisiera el PSOE "constitucionalizar" el País Vasco, ya habrían roto los puentes con los nacionalistas. Y a esta hora que escribo, todavía no lo han hecho. Zapatero está jugando con Ibarretxe al gallina (ese juego que consiste en dos coches lanzados el uno contra el otro de manera que el primero que se aparta es un gallina y pierde). Sólo que Zapatero juega con ventaja porque tiene los votos del PP, esos que Basagoiti ya ha le ha prometido sin exigir ningún compromiso. Por eso, si los nacionalistas no se rinden y pasan por que sea López el lehendakari, Patxi saldrá elegido con los votos del PP y luego verá el modo de pactar con Urkullu las consejerías que sea menester a cambio de que el PNV sostenga a Zapatero en Madrid. Me apuesto pincho de tortilla y cerveza, que es lo que le gusta jugarse a Luis Herrero.

Libertad Digital - Opinión

Envidia. Por Maite Nolla

Cataluña

«Si el PPC no es el mismo partido que el PP, no sé a qué esperan para hacer como en Navarra y crear en Cataluña una especie de PP auténtico, que con llamarse PP tendría de sobras.»

Pues sí, amigos, tengo envidia de lo que ha sucedido en Galicia y en el País Vasco. Los nacionalismos son minoritarios en todas las comunidades en las que aparecen y ahora se demuestra que es posible que democráticamente se les envíe al lugar que les corresponde según sus votos. Algunos empiezan a comparar lo que puede pasar en el País Vasco con el Pacto del Tinell. El eventual pacto entre PSE y PP simplemente mandará al PNV a la oposición, pese a las amenazas de unos y de otros. El Pacto del Tinell pretendía echar al no nacionalismo en Cataluña de la vida política, que no es lo mismo.


Aquí, en Cataluña, donde el nacionalismo es igualmente minoritario, el PSC impide cualquier esperanza de cambio y yo creo que es porque tiene familias de gran arraigo, procedentes del catalanismo histórico, como son las de Corbacho y Maravillas Rojo. Por cierto, una pareja de récord; nunca España tendrá tantos parados como con estos dos gestores que, amablemente, les hemos enviado desde Cataluña.

Siento envidia, incluso, del discurso del PP del País Vasco, porque, pese a todo, ya nos gustaría que en Cataluña Alicia Sánchez-Camacho tuviera un discurso la mitad de claro que Basagoiti; Basagoiti que ha perdido un tercio de los votos por renegar de los referentes, no por culpa de Rosa Díez, por cierto. Por ello, no es muy aventurado pensar que en Cataluña si las cosas siguen como hasta ahora, si la presidenta filtra a un periódico que cuenta con Vidal-Quadras y a otro que no quiere ni verle, el tercio puede convertirse en tercio y mitad, siempre y cuando el PP de Cataluña no rompa definitivamente la baraja, que estamos a un paso. Lo digo por las declaraciones de la nueva portavoz en el Parlamento de Cataluña, que ha dicho que sus siglas son las del PPC, dando a entender que el PP y el PPC son partidos distintos. Me produce gran felicidad no constar aun como afiliada; muchas gracias a todos los que han contribuido a que yo no tenga el carnet; de corazón, gracias a todos, os quiero como Gallardón al Wyoming.

A la nueva portavoz le preguntaron sobre las declaraciones de Esperanza Aguirre a cerca de los ochocientos milloncejos que la ministra Salgado ha colado de rondón y, por supuesto, en lugar de defender a una compañera de partido, presidenta del partido en la comunidad donde el PP tiene más militantes y presidenta de la comunidad –con todos los respetos– de mayor importancia de las que gobierna el PP –y de las que no gobierna–, después de haber conseguido unos resultados que el actual PPC no conseguiría ni que se presentara solo, le sale la vena UPN y PSC y dice la cosa esta de las siglas. Si el PPC no es el mismo partido que el PP, no sé a qué esperan para hacer como en Navarra y crear en Cataluña una especie de PP auténtico, que con llamarse PP tendría de sobras.

Recientemente se han publicado algunas encuestas en las que se refleja que el votante del PP valora más y mejor a Sirera que a la nueva presidenta y que la intención de voto es peor ahora que cuando estaba Daniel. Lo dicho, envidia.

Libertad Digital - Opinión

El cante. Por Ignacio Camacho

HAY un fenómeno creciente en la España de la crisis que provoca pavor en las oficinas de la banca. Lo llaman el «efecto sonajero», por el tintineo de las llaves que blanden ante los directores de sucursal los hipotecados que acuden a devolver la casa cuyas letras no pueden seguir afrontando. Se han quedado sin trabajo y sus viviendas ya no valen siquiera lo que les queda pendiente del crédito.

Prefieren tirar la toalla, pero nadie les ha explicado que no es tan sencillo: si dejan de pagar, el banco les subastará el piso y luego ejecutará contra otros bienes -quizás el subsidio, el coche, la pensión- el resto de la deuda. A veces los que entregan el llavero son los propios promotores inmobiliarios, asfixiados por las pólizas sin renovar; hay bancos que están ofreciendo a sus directivos chalés de lujo a bajo precio procedentes de quiebras incobrables. Parte de este parque residencial invendido fue quizás objeto en su día de turbias operaciones recalificatorias, que movieron grandes cantidades de dinero y provocaron sobornos y pringue varia para quedarse al final en esqueletos de hormigón abandonados por las grúas; algunos de los escándalos de corrupción que están saliendo en los periódicos ni siquiera llegaron a generar las previstas plusvalías. El flujo de la prosperidad se cortó «in media res» y sólo salieron ganando los que pusieron el cazo para allanar el papeleo.

Este obsceno baile de intermediarios desahogados y monterillas trincones que desfilan por los telediarios protestando su presunción de inocencia forma parte de un retrato de época que se ha quedado viejo en pocos meses. Son fantasmas del tiempo del dinero fácil y la pólvora del rey, la vida muelle al amparo del poder local y regional, los regalos de lujo y los cohechos alegres, una época tan reciente que su recuerdo irrita por contraste con esta angustia cotidiana que forma colas en los comedores de caridad. Las mujeres de los corruptos, habituales testaferros de sus entramados fiduciarios, acuden a los juzgados sin maquillar para aparentar una aflicción circunspecta, mientras en las joyerías de empeño se ve a viudas muy dignamente arregladas que llevan las alhajas de la familia en una bolsita de terciopelo. El dinero que falta en las economías cotidianas se evaporó por alambicados túneles de ingeniería financiera; ahora ni siquiera cabe el consuelo moral de las cuerdas de presos ni de las ruinas de los poderosos, porque cada quiebra de un rico arrastra los cascotes del desplome del empleo.

En un vídeo que hace furor en Youtube, el detenido alcalde de Alcaucín, el estrafalario Pepe el Patillas, canta por soleares «las fatiguitas que estoy pasando». El tipo guardaba bajo el colchón 160.000 euros; por deber ese dinero hay mucha gente agitando las llaves en los bancos sin ver el modo de no dar el cante de los campanilleros.


ABC - Opinión

viernes, 6 de marzo de 2009

Presidencia gasta 550.000 euros para repartir una revista

El Departamento de Presidencia ha convocado un concurso para la fabricación y suministro de bolsas destinadas a cuatro revistas de la Generalitat, por un presupuesto máximo de licitación de 549.926,59 euros (incluyendo el IVA), con un plazo límite para la presentación de ofertas que finalizó el pasado 26 de febrero. El organismo que convocó el concurso es la entidad autónoma del Diario Oficial y de Publicaciones de la Generalitat, que especifica que el número de bolsas que deben ser fabricadas y suministradas es de 2.350.000 ejemplares. También se indica que las bolsas deben ser entregadas en un total de 23 direcciones. El anuncio de la licitación señala asimismo que las bolsas tienen que entregarse en un máximo de 18 días naturales desde la entrega de las cuatro revistas por la empresa impresora.

e-notícies

Juan Velarde: el "Plan Zapatero" es "absurdo"

El economista Juan Velarde ha señalado en Gijón que las medidas contra la crisis o son efectivas en el abaratamiento del despido o "son absurdas".

En el plano energético, para Velarde, "la energía nuclear es la única salida".


Velarde no ve "ninguna" salida al túnel de la crisis. En su opinión medidas concretas como el "Plan Zapatero" o la propuesta de la CEOE de abaratar el despido son "absurdas que no sirven para nada". Pese a todo, animó a prepararse "para que cuando venga la marea alta, flotemos".

"La gran resurrección vendrá dentro de cierto tiempo", dijo antes de añadir que por eso es necesario tomar medidas ahora, pero en conjunto. Como ejemplo, citó la flexibilización del mercado, unido a un cambio en el sistema energético, de los mecanismos de internacionalización y también de la educación, entre otros.

En cuanto a Asturias, señaló que la venta al exterior será lo que salve en parte a las empresas, siempre que la situación en el extranjero mejore. "Que va a sufrir muchísimo es evidente", apuntó sobre la economía de la región. Velarde aseguró que Asturias no es un compartimento estanco y agregó que necesita también prepararse, como por ejemplo con una industria competitiva y mayor acción en el exterior.

También ha incidido en que en Asturias lo rural sigue pesando lo suficiente en la economía, tocada por la Política Agraria Común. En este punto, lamentó que haya un mayor "peso diplomático" de cara a defender los derechos de los españoles ante la Unión Europea. "Nos miran como a pájaros extraños", dijo sobre los griegos y los españoles en la UE.

Por contra, señaló que la zona mejor situada es el eje entre el puerto de Valencia, el mayor de contenedores el Mediterráneo y que conecta el extremo Oriente con la Unión Europea, Madrid y el puerto de Lisboa.

Para el economista, aumentar el gasto público a costa de un incremento en el déficit "no sirve". También rechazó que se proponga volver a la peseta y devaluarla, ya que la inversión extranjera se marcharía y hundiría la economía española. "El que diga esto es que no sabe nada de economía", afirmó. Según el economista, la situación cada vez se "agrava más". Es más, señaló que estamos ante una depresión económica "importante".

Por otro lado, justificó el rescate económico a las entidades financieras, debido a que el hundimiento del sistema provoca "un riesgo sistemático" y que por mucho que moleste se hace preciso salvarlo. Según explicó, el hundimiento de un banco afecta más que el de una empresa, aunque matizó que tras el rescate puede que no queden los mismos que se beneficiaron de la bonanza económica antes de la crisis, como ya pasó en la que duró de 1977 a 1993.

Para Velarde, se hace obligado que los bancos tengan un sistema de control "adecuado y bueno". Asimismo, acusó al actual presidente de los EEUU, Barak Obama, de ser uno de los causantes de la crisis, ya que se opuso a la propuesta del Gobierno estadounidense de controlar más a los bancos cuando él era senador, ya que dijo que era controlar el crédito a las personas.

Otro de los puntos claves, a su juicio, es la energía. El economista aseguró que España apostó por una energía cara, primero por el carbón asturiano que era más caro que el internacional, que fue un "desastre" para la economía española según él, luego por el petróleo, luego la energía nuclear -de la que se produjo el parón en 1982. "Somos un país que le apetece tener la energía cara".

Para Velarde, la energía nuclear es "la única salida". El economista acusó al ex presidente del Gobierno, Felipe González, de ser la "causa" de no tener energía barata en España. Por eso, al apoyar González este tipo de energía Velarde considera que debe pedir "perdón por esa barbaridad", con relación al parón nuclear. "Es de esos tremendos errores históricos", dijo del asunto.

El economista recordó que se tarda de cuatro a cinco años en montar una central nuclear y que será difícil que le den hoy día un crédito a una empresa para ello, debido al anterior parón de 1982. "Un país tiene que ser consciente de sus responsabilidades", añadió.

Velarde explicó que se han juntado dos crisis, una internacional "severísima" y otra propia de España. "Todas las crisis tienen su personalidad y hasta su nombre", apuntó. A la primera la bautizó como la de "la titulización", en referencia a la venta de títulos de crédito a nivel internacional a través de paquetes financieros, y a la segunda como la crisis "inmobiliaria". Por eso cualquier propuesta debe tomarse para cuando la economía internacional suba, en su opinión. "No hay manera ninguna de saber en una situación de estas cuánto va a durar la depresión", apostilló.

En cuanto al paro, recordó que a los que buscan empleo pero están realizando un curso no se les cuenta como parados, por lo que, según él, en España ya se supera, o se hará este año, los cuatro millones de desempleados. "Es horrible", dijo sobre la cifra de parados.

Con todos estos datos, aseguró que España está "mucho peor" que otros países europeos para salir de la crisis, especialmente en desempleo y déficit público. Velarde situó en una situación similar a Irlanda, Portugal, Italia y Grecia, por un lado, al Bloque del Este, que según él está "empeorando a toda velocidad", por otro, y el conjunto hispanoamericano, que cae "en picado" y EEUU, en lo que se refiere a fuera de Europa. Tan sólo los países nórdicos están más aventajados, como los daneses, a su parecer.

Libertad Digital

La Unión ante la crisis. Por José Mª de Areilza Carvajal

Entre las distintas propuestas para hacer frente a la crisis económica, el fortalecimiento del proyecto europeo es una de las que tienen más sentido. Las decisiones del reciente Consejo Europeo dando los primeros pasos para que exista una supervisión financiera común apuntan en esta dirección esperanzadora. Sin embargo, en general la crisis está llevando sobre todo hacia un repliegue de emergencia hacia lo estatal, como si no nos gobernásemos en buena medida desde Bruselas. La negativa a aprovechar a fondo el sistema comunitario está sin duda relacionada con el hecho de que la Unión no atraviesa su mejor momento político y está saliendo de unos años difíciles.

Conviene recordar que las instituciones, normas y principios europeos han contribuido seriamente a la prosperidad compartida del continente durante más de medio siglo. Las autoridades de Bruselas gestionan junto con los gobiernos nacionales una combinación hasta ahora exitosa de libertad económica y protección social. Los principios de libre competencia, no discriminación y eliminación de barreras a la libre circulación de factores de producción conforman una verdadera «constitución económica» que ha dado resultados muy positivos y ha hecho más transparente y racional cualquier intervención pública en la economía. La Unión Europea es un límite permanente y eficaz contra el proteccionismo, esa «filosofía de guerra» en palabras de Ludwig von Mises. Además, la Unión posee una notable capacidad de aprendizaje e innovación en el diseño de políticas comunes en el mercado interior, y goza de una visión de conjunto privilegiada sobre el espacio económico comunitario. También posee un potencial aún no utilizado a fondo para proyectar los intereses comunes europeos en el mundo.

Es cierto que el Estado ha recuperado un papel central en la crisis, como último recurso para volver a hacer funcionar los mercados. Pero en el repliegue de emergencia hacia lo público que vivimos no nos podemos olvidar de lo público-europeo. La situación actual tiene que ver más con un fallo de Estado que con un fallo de la Unión. El nivel nacional se ha resistido a completar el gobierno económico del euro y el ejemplo más claro de esta indolencia ha sido la falta de desarrollo de la Agenda de Lisboa aprobada en el 2000 y su plan de reformas económicas. Ante el fracaso de agencias y organismos nacionales a la hora de regular de modo adecuado las entidades financieras, es justo que se plantee ahora una regulación y supervisión común en todo el mercado interior.

Pero probablemente no basta con esto. Sería conveniente europeizar ámbitos como política energética, investigación y desarrollo o educación superior, todos ellos asuntos cruciales para el futuro del continente si quiere seguir siendo «una esquina indispensable del planeta», en la atractiva formulación de Denis de Rougemont. A corto plazo, se debería contribuir con una sola voz europea a la difícil y necesaria tarea de reinventar las reglas del juego del sistema financiero global. La presencia en el G-20 de media docena de representantes nacionales más tres representantes europeos (José Manuel Durao Barroso, Mirek Topolanek y Jean-Claude Juncker) no es un ejercicio de armónica polifonía europea sino más bien de cacofonía.

Pero hoy existen serias resistencias -aunque claramente más entre dirigentes nacionales o regionales que en sus poblaciones- a transferir poderes a Bruselas y dotar de más medios a sus instituciones para abordar nuevas tareas. En estos últimos años ha habido una pérdida de confianza y se ha creado la sensación de que la Unión ha perdido su dinamismo y en el fondo se ha diluido el proyecto original de avanzar siempre hacia una unión cada vez más estrecha. «Más Europa» es un slogan con problemas en parte porque el proyecto de Constitución Europea se asoció con la absurda visión de un super-estado europeo dispuesto a dejar sin contenido la soberanía nacional, lo que ha calado sobre todo en políticos de países como Alemania, Francia y el Reino Unido y de algunos países del Este que simplemente ignoran los fundamentos del proceso de integración.

Por ello es necesario consolidar y afirmar el modelo existente de integración económica y política, una federación jurídica en una confederación política, que respeta y renueva las identidades nacionales, a las que somete a una saludable disciplina jurídica y económica. En este contexto, la transferencia de nuevos poderes a Bruselas debe hacerse con la misma flexibilidad con la que se pueden renacionalizar algunos y evitando dos claros riesgos. Por un lado, la retórica europeísta, un modo escapista de atribuir la responsabilidad sobre cualquier problema candente a la UE sin darle medios y poderes para atenderlos. Por otro lado, no ser capaces de que el ámbito europeo sirva para un aprendizaje horizontal de las soluciones que funcionan en distintos Estados miembros. La única posibilidad de salvación no puede ser la expansión continuada de competencias europeas, porque parte de la legitimidad europea descansa en la limitación material de poderes de la Unión. La suma del ámbito de gobierno europeo y de los ámbitos nacionales pueden resultar en un verdadero laboratorio de regulación y liberalización, en la mejor tradición del federalismo. Esta alternativa ya fue descrita por Louis Brandeis, uno de los grandes jueces del Tribunal Supremo de EEUU, defensor del New Deal de Roosevelt. El jurista norteamericano ensalzaba no la centralización sino la experimentación a la hora de gestionar la economía por cada Estado dentro de una federación y su función de laboratorio de ideas para el resto de los componentes de la Unión.

En esta deseable consolidación del modelo de integración europeo, las ampliaciones recientes no son el problema. Este proceso histórico de reconciliación entre las dos mitades de Europa injustamente divididas en la Conferencia de Yalta ha servido, hasta la llegada de la crisis, para revitalizar la economía de la Unión y para que se acepte más la necesidad de competir como europeos en la globalización económica. La ampliación, por supuesto, también es un reto político, porque también ha dado lugar a una Europa con grandes diferencias de desarrollo económico y social entre sus miembros y ha modificado la cultura institucional europea.

Del mismo modo, es el momento de reconocer que en el proceso constitucional se invirtieron tal vez de modo excesivo muchas energías políticas durante cinco años y al final se ha saldado con el nada ejemplar y todavía incierto rescate de muchos de sus contenidos en el farragoso Tratado de Lisboa. La mayor parte de las reformas contenidas en este acuerdo son deseables pero la integración puede sobrevivir e incluso avanzar sin ellas, como lo ha demostrado la presidencia francesa durante la segunda mitad de 2008. El verdadero obstáculo para desarrollar el potencial de la Unión, en un año crucial en el que la crisis económica coincide con las elecciones europeas y la elección de una nueva Comisión, puede ser de liderazgo. Necesitamos dirigentes capaces de politizar el día a día de las instituciones europeas para hacerlas más atractivas y al mismo tiempo que sepan pensar a largo plazo y formular un proyecto político sugerente que sea percibido como suyo por casi quinientos millones de ciudadanos europeos.

ABC - La Tercera

En Rusia. Por Alfonso Ussía

Equivocaciones y errores se han dado en la alta política siempre. Gerald Ford brindó en Israel por la «noble nación palestina»

El presidente Zapatero nos ha invitado a los españoles a follar en Rusia. Se agradece el detalle y el interés. Menos mal que lo ha hecho ante el presidente ruso y no ante el canadiense, porque las malas lenguas aseguran que lo más divertido que puede producirse en una cama del Canadá es que se caiga el edredón. En mujeres, Rusia es espectacular. Desde que terminaron los quinquenios comunistas, las mujeres de Rusia han experimentado la maravilla del paisaje nuevo. No obstante, estoy seguro de que Zapatero no quería incitarnos con tanta claridad. Cuando las preocupaciones se acumulan, la mente piensa una cosa y la boca suelta otra, a su capricho y albedrío.


Se disponía a despegar el avión que llevaba a la mujer del Embajador de España en Brasil rumbo a Río de Janeiro. El embajador, Adolfo Martín Gamero estaba casado con una señora divertidísima, Anita Castillo, hermana de Rafael Castillo, uno de los míticos pilotos de Iberia. A la mujer del embajador le daba pánico volar, y a punto la maniobra de despegue, su compañera de vuelo, a la que conocía, le anunció que se había casado. –¿Y cómo se llama tu marido?–, preguntó sin ningún interés. –Casimiro Conejo–, contestó la feliz recién casada. –Pues no sabes cómo lo siento–, comentó la embajadora víctima de la preocupación por el despegue. Equivocaciones y errores se han dado en la alta política siempre. Gerald Ford brindó en Israel por la «noble nación palestina». Harold Wilson, Primer Ministro de Su Majestad británica, con diez «martinis» de más, y sometido a la nube que el exceso de alcohol procura, se enamoró en Venezuela del contorno de una mujer vestida de rojo. «Bellísima dama, ¿me concede este vals?». No, por tres motivos –respondió ofendida la bellísima dama de rojo–; me conozco y no me considero una bellísima dama. Lo que suena no es un vals, sino el Himno Nacional de Venezuela. Y soy el Arzobispo de Caracas». El cardenal Grampoglia, facilitó a Agustín de Foxá una audiencia con el Papa Pío XII. El Papa creía que el valedor de Foxá era el cardenal Antoniutti, y así se lo hizo ver. «No, Santidad, mi contacto en la Santa Sede es otro cardenal». «¿Cómo se llama?», preguntó el Papa; «No se lo puedo decir porque me da la risa», respondió Foxá pocos segundos antes de que Su Santidad diera por terminada aquella surrealista audiencia. Cuando Franco se equivocaba no daba su brazo a torcer. En una de las cenas de La Granja, saludó a una invitada de esta guisa: «Eztoy muy preocupado por zu marido»; «Excelencia, soy viuda»; «Precizamente por ezo». Y ahí se quedó la cosa.

¿En qué estaba pensando Zapatero cuando nos invitó a follar al turismo ruso? Tengo que reconocer que lo ignoro. ¿En Touriño? ¿En Ibarreche? ¿En el Real Madrid? ¿En Rajoy? ¿En María Sharapova? La primera opción ha sido cumplida. La segunda, lo lógico es que se cumpla. La tercera no la va a conseguir. La cuarta ha sido al revés y la quinta es la más sugerente. El problema es que lo de María Sharapova le traería gravísimos problemas, conmigo principalmente. Y ha llegado a Gibraltar Ana de Inglaterra. En tres días, va a inaugurar un hospital, pasear por la calle principal y visitar una escuela y un centro de ocio. Eso, en Gibraltar, se puede hacer en dos horas. ¿Por qué tres días? Con toda probabilidad porque ella también tiene derecho a follar al turismo británico.

La Razón - Opinión

Ahora a por el cine. Por Juan Carlos Girauta

Nacionalismo

«Viven de nosotros, malgastan nuestros recursos, nos aleccionan, construyen su realidad virtual y trabajan para que desaparezca cualquier resistencia a su verdadera aspiración: gobernar todas y cada una de las facetas de nuestra vida.»

Si la demanda de cine doblado o subtitulado en catalán ascendiera a la mitad de los espectadores catalanes, ya existiría la oferta que la conselleria de Cultura, en manos independentistas, se dispone a crear artificialmente. Lo mismo sucedería si los demandantes fueran el setenta por ciento, o el treinta: la oferta se ajustaría. Pero las cosas son como son (algo casi imposible de entender para un nacionalista), y, a pesar de la inmersión, las multas y demás discriminaciones positivas, la situación es la que describe en El Mundo quien mejor conoce el asunto, la gerente del Gremio de Empresarios de Cine de Cataluña, Pilar Sierra: "Si pones la misma película en catalán y en castellano en el mismo multicine, la gente entra masivamente a ver la copia en castellano". Todos lo sabemos.


Dejando aparte las cuestiones que suscita esta verdad (entre otras, ¿a qué aula del mismo colegio bilingüe acudirían masivamente los escolares catalanes si pudieran escoger libremente la lengua en que aprenden matemáticas?), hasta los defensores de la nueva ley catalana del cine reconocerán que su objetivo es alterar la demanda a través de la oferta. Otra vuelta de tuerca intervencionista. Ingeniería social, modelación de una sociedad avanzada según agarrotados patrones ideológicos de una minoría iluminada y conocedora de lo que nos conviene a todos.

La locura va más allá. Se prevé implantar en Cataluña una red pública de salas de cine. Bien mirado, es lógico: todo seguirá como hasta ahora, con las salas existentes proyectando sus copias en castellano, y además habrá varias decenas de salas nuevas casi vacías cubriendo la cuota obligatoria del 50%. Así será si el mundo sigue girando en Cataluña al margen de su clase política. Viven de nosotros, malgastan nuestros recursos, nos aleccionan, construyen su realidad virtual y trabajan para que desaparezca cualquier resistencia a su verdadera aspiración: gobernar todas y cada una de las facetas de nuestra vida, incluidos el ocio y la intimidad. Los sentimientos más básicos los vienen invadiendo y explotando de antiguo. Ahora se van a poner más sofisticados. ¡Y todavía dicen que se puede ser nacionalista y liberal!

Libertad Digital - Opinión

La princesa plebeya. Por M. Martín Ferrand

LAS casualidades no existen. Tienden a ser una buena explicación para justificar lo injustificable; pero cuanto ocurre en la vida pública y política tiene un germen cognoscible y una maduración susceptible de análisis. La princesa Ana de Inglaterra, por ejemplo, estará en Gibraltar hasta esta misma mañana. A su llegada, el miércoles, la banda de las tropas británicas acantonadas desde hace tres siglos en el Peñón le rindió honores, como es debido, a la única hija de Isabel II: unos pocos compases del inevitable God Save The Queen, el himno de la casa, que, por arte de las adaptaciones musicales, derivaron en la música de Indiana Jones. No es una casualidad. La visita de la princesa Ana a Gibraltar está más cerca de un espectáculo producido por George Lucas que de un gesto solvente y señorial como los que cabe esperar de tan egregia Casa Real.

Quede claro que Ana de Inglaterra, su madre -¡por supuesto!- y cualquier otro miembro de tan respetable familia tiene todo el derecho a visitar Gibraltar. Lo adquirieron con el Tratado de Utrecht. Lo que señalo es que, siendo el Peñón un punto de discordia entre las dos grandes naciones de la Europa más occidental, la visita resulta inelegante. No se debe, parece plebeyo, mentar la soga en casa del ahorcado. A mayor abundamiento, como para evitar la hipótesis de pasar inadvertida, la princesa vestía para la ocasión un atuendo en amarillo huevo y azul eléctrico capaz de dañar una retina sensible. Y por si eso fuera poco Ana llevaba un sombrerito, a juego con el abrigo, que, salvo por los colores, resultaba idéntico del que utilizan los conocidos Beefeaters, los guardianes ceremoniales de la Torre de Londres.

La octogenaria Isabel II empieza a acusar ya la fatiga de los materiales y, además, su actual primer ministro, Gordon Brown, desmerece mucho de sus predecesores; pero alguien debiera estar atento para evitar gestos tan desafortunados e innecesarios como el que Ana de Inglaterra protagoniza en estos sus días gibraltareños. Algo que cursa con menos ruido del debido en razón de que, según parece, nuestro Ministerio de Exteriores sólo existe a fin de mes, cuando Miguel Ángel Moratinos y su equipo de pensamientos vacuos y decisiones incógnitas cobran la nómina. También podría ser que, con su visita a Gibraltar, paraíso de contrabandistas y blanqueadores de capital, la princesa cumpla penitencia por alguno de sus pecados...

ABC - Opinión

jueves, 5 de marzo de 2009

Prisa va camino del valor cero

Las acciones de este grupo de comunicación han perdido ya más de un 93% de su valor en tan sólo un año. Y ahora han bajado del terrible umbral de un euro por acción. Al cierre de la sesión bursátil de este jueves los títulos de Prisa marcaban el 0,99.

La situación de la empresa es preocupante porque hay que tener en cuenta que un accionista de Prisa que tenía valores por 17 euros hace dos años, hoy se le han quedado en 0,99.

El grupo dirigido por Cebrián espera poder vender la división de Digital + para tratar de reflotar sus acciones y minimizar la deuda que atenaza a la entidad. Sin embargo, a día de hoy no ha encontrado un comprador que le ofrezca una cifra adecuada.

Periodista Digital

Bibiana Aído unta a las titiriteras de la ceja

A las familias españolas el panorama se les está poniendo crudo. Ellos no tienen la suerte de que les lluevan las subvenciones del Ministerio de Igualdad. A través del Instituto de la Mujer, Bibiana Aído ha repartido 2.450.000 euros entre asociaciones de todo pelaje. Feministas de pro, han aparado las manos para que la joven ministra de ZP se las llene de caudal público. Entre las afortunadas, claro, están las artistas de la ceja.

Son una lista de ocho folios las afortunadas. Entre ellas, según publicó el BOE del 15 de diciembre de 2008, está "La asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales (CIMA)". Le han correspondido 15.000 euros. ¿Y qué es CIMA? "Una asociación que reúne a más de 100 mujeres profesionales con un objetivo común: fomentar una presencia equitativa de la mujer en el medio audiovisual. Así contribuimos a crear una sociedad más igualitaria y diversa", dice la propia página web.

Lo mejor está en el quiénes somos: Presidenta, Inés París; Vicepresidentas, Chus Gutiérrez e Isabel Coixet; Secretaria, Iciar Bollaín; Presidenta de Honor, Josefina Molina, etc. ¿No son éstas las artistas de la ceja? ¡Premiadas!

Un dato: la directora Isabel Coixet fue la seleccionada por Zapatero para dirigir sus spots en la campaña electoral de marzo de 2008.

Cristina Andreu, la tesorera, explica a Periodista Digital que “es la primera vez que nos presentamos para conseguir la subvención, y nos dieron 15.000 euros”.
“De esos 15.000, 10.000 son para las mesas redondas de los días 3,4 y 5 de marzo en el Reina Sofía – programas innovadores dirigidos a la formación y promoción de mujeres en todos los ámbitos de actuación, según el BOE- y otros 5.000 para la organización de la asociación”.
Explica Andreu que “vamos a volver a solicitar dinero, en este caso 40.000 euros. Somos una asociación sin ánimo de lucro y mantenernos con las cuotas de las socias es imposible”.

“La única persona contratada en la asociación es Susana”, asegura la tesorera de CIMA. "Las demás trabajamos no para conseguir dinero, sino para tratar de mejorar el panorama de la mujer en los medios audiovisuales".
“Con este dinero hacemos muchísimas actividades. Ahora estamos buscando ampliar el número de asociadas, ampliar la red, queremos también tener una plataforma digital en condiciones para que todas puedan tener acceso y estar conectadas”.
Andreu recuerda que han hecho un encuentro con “gente del mundo audiovisual de Iberomérica, que ha sido todo un éxito, y ahora, para el 2010 queremos hacer uno igual en Madrid, pero con europeas”.
“Nuestro objetivo es impulsar la incursión de la mujer en los puestos directivos. Y, sobre todo, que haya paridad, tal y como dice la ley, en los órganos de selecciones de los jurados”.
¿Tiene también patrocinio privado para su funcionamiento?, pregunta Periodista Digital.
“Por ahora sólo con el público, aunque lo estamos intentando. Pero es muy complicado encontrar empresas que comulguen con nuestros valores. No vamos a aceptar dinero de empresas que con su labor no dignifican a las mujeres”.
Y concluye Andreu insistiendo:
“Si no recibimos este dinero público no podemos seguir con nuestra labor. La asociación no se puede mantener sólo con las cuotas de las socias”.
LAS MUJERES EN LAS ARTES PREMIADAS POR AÍDO

La Asociación Internacional de Mujeres en las Artes recibe una propina de un millón de pesetas de las arcas de Bibiana Aído. 6000 euritos para una agrupación sin ánimo de lucro, “en la que llevamos trabajando desde 1990”, según la propia web, “para promocionar a las artistas asociadas, y contribuir a que la mujer ocupe el lugar que le corresponde en el mundo del arte”.
“La asociación ha participado en diversos proyectos internacionales, colaborando con otras instituciones como la National Museum of Women in the Arts de Washignton, el Museo Fukuyama de Hiroshima, el Museo de Arte Moderno de Cartagena de Indias, o la Fundación Lincoln de New Yersey”.
Del mismo modo, la Asociación “Mujeres en la música” ha sigo agraciada por Bibiana Aído con 12.480 euros. Según la página de Internet, “es una asociación de ámbito nacional que trabaja en potenciar, divulgar y promocionar el papel de las mujeres en la música clásica, especialmente en los aspectos tradicionalmente más desatendidos”.

Les ha tocado algo más que el aguinaldo. Bibiana Aído es una artista untando a las que se lo merecen.

Periodista Digital

!Salgamos de la crisis!. Por Yauma

¡Salgamos de la crisis!

En 1936 ,( año que por razones obvias deberíamos olvidar los españoles, aunque algunos estén empeñados en no pasar pagina,) Keynes (Jonh Maynard Keynes 1883- 1946,) escribió La Teoría General, concretamente “Teoría general del empleo, el interés y el dinero” que propone fundamentalmente el aumento del gasto publico para superar las crisis económicas. Keynes fue también el autor de la famosa frase “en el largo plazo todos estaremos muertos” que en versión popular el largo plazo se transforma en cien años y la muerte se la asocia a un problema alopécico “en cien años todos calvos”.
Keynes era un genio polifacético que logró renombre en el campo de las matemáticas y de la filosofía, así como en el literario. Su libro The general theory of employment, interest and money, provocó una de las mayores revoluciones en la teorías económicas del siglo. Dividiendo a los economistas en keynesianos y antikeynesianos, división artificiosa que pasado un cierto tiempo se diluyó con la practica económica del día a día.


Para muchos políticos y economistas Keynes murió hace muchos años, casi tantos como han pasado desde su desaparición física. Evidentemente los tiempos de bonanza económica y optimismo incontrolado no resultan los más adecuados para tener presente al genio británico. Sí, en cambio, a los padres del neoliberalismo económico y el monetarismo, cuyo representante más conocido es el fallecido(17 noviembre 2006) premio Nobel Milton Friedman sin olvidar al creador de los pilares de la economía política moderna el venerable Adam Smith.
Ahora bien, cuando las cosas se tuercen y aparece una crisis de dimensiones no controladas y consecuencias impredecibles, como la crisis actual, en su último informe la CIA declaró que la crisis de ahora es más peligrosa que el terrorismo global, todo el mundo se acuerda de Keynes y de su proposición fundamental: Aumentar el gasto publico para salir del pozo de la depresión. Cuando se habla de gasto publico la mayoría de personas piensa automáticamente en obra pública como motor del gasto y de la reactivación económica, por lo que lleva asociada de multiplicador de actividades paralelas. Sin embargo el propio Keynes parece que puso limites al gasto en obra pública al escribir: “El aumento de la obra pública puede ser la medicina correcta cuando hay una deficiencia crónica en la demanda, pero no se puede organizar de manera suficiente rápida como para ser el instrumento más útil para evitar los ciclos económicos” (X. Sala La Vanguardia)

La obra pública es lenta por naturaleza, la crisis aprieta y el tiempo de respuesta ha de ser lo más corto posible, los políticos saben que la crisis ha de estar al menos controlada antes de las próximas citas electorales, por mucho que enreden, vendan humo y mientan descaradamente, como es el caso de nuestro insufrible presidente del Gobierno, por ello una especie de enfermedad inversora afecta a los dirigentes políticos, la locura del dispendio sin limite, tomando al bueno de Keynes como estandarte teórico, justificativo de cualquier tipo de gasto y abuso. Unos se gastan 60.000 euros en publicidad, Hereu, otros de la misma cuerda tienen previsto gastarse en carteles anunciando lo que van a hacer, no sé cuantos millones parece que un 20% del gasto en futura obra pública irá para carteles propagandísticos. Un ejemplo de manirroto integral es el caso del señor Carod, este hombre parece que posee una estructura mental que le incapacita para ser una persona moderada en cualquier faceta del comportamiento humano, en la última fiesta de la cooperación catalana ha gastado 272.000 euros, 120.000 en rotular las calles de Perpiñan, 40.000 en un viaje de cuatro días a Israel y Jordania, aparte del fijo de 21.000 que recibe por cualquier desplazamiento. No hablamos de los gastos asignados a las embajadas ni de los ocasionados por los festejos de inauguración de las mismas por tratarse de partidas que requieren la utilización de cifras con muchos ceros y el lector puede salir mareado.

Pero si analizamos el asunto fríamente lo que importa es inyectar dinero en la maquina económica, hay que bombear dinero en la economía, cosas que ya hacen la mayoría de gobiernos. Combustible imprescindible para su funcionamiento, y lo más rápido posible, pues los indicadores de nivel están en mínimos. Bien por la vía del gasto publico como por la vía del gasto privado, gastar y gastar lo más pronto para evitar que el monstruo mecánico se quede seco, hacer que el dinero, ese ente metálico en sus orígenes, vil metal según una interpretación romántica de la existencia, que algún amante despechado ha llegado a asociar con determinados cálculos femeninos al plasmarlo en coplas tan tendenciosas como inexactas: “El dinero es un metal que ni los perros lo quieren. Sin embargo, las mujeres por el dinero se van con el hombre que no aman”. (Supongo que por la parte femenina la replica sería de órdago.).
Gastar, gastar, esa es la consigna no importa en qué. Conseguir que la velocidad de rotación de moneda metálica, papel moneda, cheques de viaje y de los otros, letras de cambio, dinero electrónico, unidad de cuenta,....... en fin de ese bien económico que tiene aceptación general como medio de pago, medida y reserva de valor, alcance si fuera posible, la velocidad de la luz.

¡No hay dinero¡ ¡no hay dinero! Es la corta y definitoria frase que se escucha por doquier con toda la carga angustiosa asociada a la misma. ¡Es que no podemos pagar! se oye otras veces como variante más dramática. El caso es mucha gente se pregunta a menudo ¿Dónde está el dinero? ¿Quién tiene el dinero?. Sabemos según el primer principio de la Termodinámica que “la energía no se crea ni se destruye sólo se transforma” aunque los rendimientos en determinadas formas de transformación son tan bajos que en la practica cotidiana las perdidas de energía útil pueden ser escandalosas. El dinero en cambio se crea en grandes cantidades, dinero físico tangible y del otro, y se destruye en cantidades moderadas luego: ¿Quién tiene el dinero? quieto y en reposo con miedo a salir de la segura madriguera que le cobija espera su momento.

A lo que vamos, hay que aumentar el gasto publico rápidamente, la obra pública es lenta, luego los buenos dirigentes políticos han de ingeniárselas buscando formas ,no necesariamente originales, para gastar el dinero de todos los contribuyentes y hacerlo correr cuantas veces sean necesarias y convenientes para el bien de la causa. En tal contexto los dirigentes autonómicos aparecen como verdaderos maestros, sueldos espléndidos, véase Montilla (185.000 euros casi 31 kilos de los de antes) Coches de fábula (Touriño, aunque a este pobre se le acaba de terminar el chollo) gastos suntuarios en comidas (Montilla, Carod y Huguet 43.345 euros ) etc. etc. Y es que, la caridad bien entendida empieza por uno mismo. De hecho todos ellos están realizando con este tipo de gastos una inyección de dinero publico al sistema. Están cumpliendo, a su manera, los principios keynesianos para intentar salir de la crisis lo antes posible y un servicio a la patria (no sé a cual de ellas) de primer orden.

Quisiera explicar mi contribución personal al problema. Hace mucho tiempo, mucho, mucho, cuando hablar de la crisis que se avecinaba era cosa de ignorantes e inexpertos en temas de economía, caso del señor Pizarro por ejemplo, nuestro ínclito presidente nos benefició con los nunca bien agradecidos cuatrocientos pavos. Un servidor, que le gusta llevar la contraria por naturaleza, empezó a plantearse que lo de la crisis venidera podía tener consecuencias desagradables para muchas personas y animado por la alegría del donativo decidí fundir los cuatrocientos lo antes posible. Como patriota cuatribarrado en activo siento una gran admiración política por el señor Carod . Conociendo por la prensa sus aficiones culinarias, el restaurante que frecuenta y sus platos preferidos, en un arranque incontrolado de fanatismo imitativo decidí emularle, por un solo día, en los placeres del yantar. Sitio discreto, muy buen servicio, comida de calidad, patriotismo cuatribarrado de elite, fotografías y retratos al óleo de nuestros héroes nacionales en las paredes con ligeros resúmenes de sus hazañas más significativas, a semejanza de los grandes maestros de la tauromaquia, en lugar de orejas, rabos y vueltas al ruedo se describen buenas faenas en contra los españoles a lo largo de sus respectivos mandatos.

El cubierto del día cuesta 120 euros, precio de un menú anticrisis, pero comprenderán que en una comida tan especial de tan acusada simbología patriótica uno no puede conformarse con rancho comunitario, se pide algo más novedoso que le acerque al admirado gourmet. Por respeto al gran político no mencionaré los platos que degusté, los habituales de Carod, acompañados de un buen vino de la tierra, postre, café copa y puro. Por todo ello pagué 276,27 euros, no está nada mal para una sola persona, más cinco de propina por el buen servicio. Al entrar en el local pregunté a uno de los camareros si podía sentarme en el lugar que habitualmente lo hace el señor Carod, según que cosas hay que hacerlas bien o no se hacen, yo tenía constancia de que en ese momento el político estaba de viaje por los Estados Unidos. El camarero me dijo que sí, que podía, pero que debería pagar un suplemento de 80 euros además de la voluntad. En el oasis se hace negocio hasta con los sentimientos más sagrados. Regateando con el camarero conseguí mantener el nivel de mi voluntad compatible con que me sobraran unos 25 euros, de los cuatrocientos, para ir al cine una vez acabada la comida y contribuir además con unas monedas a ayudar a la asociación de huérfanos de patriotas cuatribarrados damnificados por la ocupación española. También para la ONG patriota defensora de las virtudes eternas de nuestro pueblo “La Santa Espina”.

El camarero me acompañó hasta un pequeño reservado donde había varias mesas bien distribuidas, una de ellas frente a un gran espejo vertical. Señalándola me indicó que podía sentarme que muy pronto me servirían, cosa que ocurrió transcurridos pocos minutos. Al fondo del pequeño salón disimulada con una cortina de terciopelo azul distinguí una pequeña puerta de acceso directo por donde entran y salen al exterior personas de confianza que no desean ser observadas como clientes habituales del local. La situación de la mesa frente al espejo, según me explico el maitre natural de Guadalajara , hincha del Madrid y nada receptivo a los encantos políticos de Carod, se debe a que durante sus comidas el político de Esquerra ensaya poses y gestos típicos de las personas que han de mostrarse habitualmente antes las cámaras de TV, últimamente, según el maitre, ensaya un tic nervioso muy frecuente en el Gran Honorable, ese cerrar y abrir los ojos repetidas veces en pocos segundos, parece que Carod está convencido que el carisma del President radica fundamentalmente en este gesto tan característico de Pujol.

Comí francamente bien, finalizando la copa y dándole buenas caladas al puro, reflexioné reposadamente sobre las pequeñas compensaciones, después de tanto sacrificio, que puede proporcionar el ejercicio de un buen cargo público. Ya lo sé, son modestas cosas a las que uno puede habituarse, con el día a día, y dejar de apreciarlas en todo su valor, pero están ahí y adquieren mayor relevancia cuando en verdaderas situaciones de crisis favorecen la redistribución del dinero público.
Acabé la jornada gastándome el poco dinero que me quedaba en una entrada de cine, tuve que dejar de pagar dos céntimos de euro a la taquillera para completar el valor de la misma. No pude comprar las palomitas ni la coca cola correspondientes por falta de recursos, para mí el ruido de la masticación y deglución de las palomitas y la coca es como la banda sonora de la película y me cuesta trabajo concentrarme en el tema si me faltan. Menos mal que junto a mi asiento había una pareja de jóvenes muy ocupados en sus asuntos particulares y tenían semi- abandonada una bolsa repleta y un vaso lleno de medio litro. Con discreción me zampé tres cuartos de la bolsa y la mitad de la coca cola. Ellos mientras tanto continuaban en su Edén particular.

Conseguí regresar a casa colándome en el metro, solamente tuve que saltar por encima de las barreras un par de veces, imitando a tantos y tantos muchachos que lo hacen diariamente. Es una simple cuestión de técnica. En el tranvía me resultó bastante más complicado. El conductor se dio cuenta de que no marcaba el billete y empezó a perseguirme por el retrovisor. Intenté camuflarme pegando la hebra con una señora voluminosa de aspecto bonachón, pero rápidamente me cortó, pensando que me la estaba intentando ligar. Como el conductor se puso demasiado insistente con sus miradas indirectas tuve que bajar en la parada más cercana y andar cuatro kilómetros hasta llegar a casa.
En general fue una jornada para no olvidar, destacando el placer político que sentí al sentarme en la silla de tan ilustre personaje, siento no poder describirlo con palabras un nudo de emoción nubla mi corto entendimiento y tengo que dejar de teclear.

El blog de Yauma

Lo que se nos viene encima. Por José García Domínguez

Crisis

«Se impone la urgencia ubicua e inaplazable de afrontar apremiantes reformas estructurales. Se ve que cada época se las arregla para proveerse de su propio arsenal de charlatanería grandilocuente con tal de no decir nada.»

Existe una fórmula infalible para adivinar si un político no tiene ni la más remota idea de cómo resolver algún problema. Y es que siempre se referirá al asunto en cuestión asegurando que procede emprender cuanto antes "reformas estructurales". Ese latiguillo, el de las reformas estructurales, viene a ser la versión posmoderna del aserto de Napoleón que aconsejaba crear una comisión si lo que se pretendía era que algo no se arreglase jamás.


A los de las reformas estructurales les pasa como a aquellos progres de antes de que perdiéramos la Guerra Fría, los que te generaban "dinámicas" cada dos frases. En el tiempo que iba de desayunar leyendo El País al almuerzo de trabajo memorizando El Viejo Topo, a veces, ya se habían generado hasta cuatro o cinco dinámicas nuevas; todas, además, con sus propias "contradicciones internas". Y aún hay quien se extraña de que hayamos acabado así de mal. Ahora, a Dios gracias, no se generan dinámicas por ninguna parte; pero, a cambio, se impone la urgencia ubicua e inaplazable de afrontar apremiantes reformas estructurales. Se ve que cada época se las arregla para proveerse de su propio arsenal de charlatanería grandilocuente con tal de no decir nada.

Estos días, tras hacerse públicas las cifras del paro, ha vuelto a escenificarse la liturgia canónica a propósito del asunto. De inmediato, los voceras del Partido Socialista abogaron por inminentes reformas estructurales que se fijen como objetivo el mantenimiento de los puestos de trabajo. Al tiempo, sus airados iguales de la derecha reclamaron la perentoria flexibilización de la economía por medio de reformas estructurales en el mercado de trabajo. Traducido al castellano: "A los del Gobierno sigue sin ocurrírsenos absolutamente nada para combatir el desempleo y a los de la Oposición, muchísimo menos todavía".

Por lo demás, y mientras aquí seguimos entretenidos con las amenas historietas de Garzón, la Fiscalía, Bermejo y El Bigotes, el mundo, ajeno a nuestras cuitas, continúa implementando la única y genuina reforma estructural de los últimos cien años. Así, la globalización y la apertura de China al capitalismo han incorporado, de golpe y sin previo aviso, a 2.400 millones de trabajadores al mercado único mundial. Considere el lector que entre Estados Unidos, Japón y la Unión Europea no llegábamos a 1.000 millones de almas reguladas, sindicadas, intervenidas y subvencionadas, y se podrá formar una idea aproximada de lo que se nos viene encima.

Libertad Digital - Opinión

Programas basura. Por Hermann Tertsch

LA fiesta de paseíllos ante las Cámaras permanentes frente a la sede de la Audiencia Nacional en Madrid no se ha acabado con las elecciones habidas en Galicia y el País Vasco. Es una de las formas más modernas que hemos instaurado en nuestro país, desde hace ya años, para la denuncia pública y la liquidación social, en sustitución de la picota. Sigue llegando gente, acosada por becarios mal pagados que se pegan por meterle el micrófono en la boca al maldito. Las preguntas suenan ya como las que espetan otras becarias a los famosos, famosillos y víctimas de aquéllos, en las estaciones de tren, en los aeropuertos o en el propio portal de su casa. «Pero Chiqui, ¿por qué no te reconcilias con Chioni? ¿Juani, eres feliz ahora que Pelu ha dicho que Tati es una puta? ¿Caqui, no te hiere saber que Pupa dice que eres un impotente y que te gustan jugar con niñas? ¿Volverás con Torolu o es un amor imposible?»

Nauseabundo periodismo dirán algunos. Pues los hay que lo superan. Después de los últimos pasos en la interminable historieta judicial de nuestro país -ayer el anuncio de la fiscalía anticorrupción de que no ve indicios contra ningún aforado del Partido Popular-, creo que gran parte de los españoles estarán de acuerdo en que quizás los hooligans de la prensa del corazón son auténticos caballeros y grandes damas comparados con lo que repta por cierta prensa escrita dignificada. Pero la prensa al fin y al cabo es un producto que los ciudadanos aún libres pueden comprar o no, por propia elección. Los quioscos están llenos de publicaciones y si a alguno ya le da vergüenza que le vean con algún periódico que aún insiste en leer, siempre puede comprar una revista pornográfica para ocultarlo cuando pasea.

El problema por tanto es menos de la prensa amarilla o verde o cada vez más chiquilicuatre que de un producto intangible muy importante para la calidad democrática de nuestro estado y nuestra sociedad y que los españoles no podemos elegir. Es un producto tan valioso que de él depende nuestra vida, hacienda y libertad. Puede proteger y hacer el bien en defensa de las víctimas y los ofendidos y de los débiles ante el abuso. Pero puede hundir a individuos inocentes, sembrar discordia y desgracia en sus familias, generar oleadas de difamación impune y finalmente liquidar la confianza y la fe mísma de los individuos en los mecanismos de nuestra organización social. Es la justicia, nada menos. Por eso es una tragedia además de un espanto que miembros de la justicia se comporten como la prensa supuestamente seria y ya definitivamente convertida en panfleto utilitario y mucho peor que los pobres becarios de la encanallada basuraza periodística televisiva. Por eso es además inmensamente peligroso para la democracia que miembros de la justicia en muy altos cargos y con más excelsas ambiciones, compitan con los becarios -y becarias, perdón- en su denodada búsqueda de un lugar al sol y un nuevo favor del poder sin reparar en tropelías o miserias.

ABC - Opinión