martes, 2 de enero de 2007

El pacto antiterrorista, única salida a esta pesadilla

Los escombros del parking de Barajas que miles de viajeros contemplan estos días entre sobrecogidos y atónitos son el mejor símbolo de los vanos sueños albergados durante meses y meses por el presidente del Gobierno contra toda lógica y evidencia. Ahí ha quedado sepultado su proceso de paz, junto a los restos de los dos ecuatorianos desaparecidos. La dificultad de su búsqueda entre bloques de cemento hundidos y automóviles convertidos en poco más que láminas de chatarra proporciona también una pauta de la magnitud del atentado y de la dimensión de la pesadilla que se ha cernido de repente sobre la sociedad española.

Los motivos para reprocharle al Gobierno su conducta irresponsable ya han quedado pormenorizados en estas páginas. Toda su gestión de la relación pública y secreta con Batasuna y ETA ha sido una desastrosa mezcla de ignorancia, inmadurez y soberbia, pues ha estado basada en tratar a los terroristas como si no lo fueran. Y a medida que han ido pasando las horas se ha ido haciendo más patente que Zapatero no estuvo el sábado a la altura de las circunstancias.

Si la «suspensión del diálogo» significa dar por cerrado este camino, como oficiosamente se afirma ahora desde La Moncloa y como sostiene José Blanco al decir que «si no hay diálogo no hay proceso», el presidente tenía que haberlo dicho de forma expresa, anunciando además las medidas de toda índole -policiales, diplomáticas, judiciales y políticas- que ello implica.

Pero a menos que Zapatero se empecine en el error -lo que convertiría al hombre ofuscado por sus sueños de pacificación en un suicida y un necio- la prioridad de la sociedad española no debe ser ahora castigarle. Para eso están las urnas, cuyos perfiles se atisban ya en la lontananza. En este sentido, no nos parece de recibo la actitud de una minoría que el domingo por la mañana, en la concentración convocada por la AVT en la Puerta del Sol, profirió graves insultos contra Zapatero y contra el alcalde de Madrid. Lo último que le conviene a España es que se repita ahora a la inversa el linchamiento callejero fomentado en su día desde un sector del PSOE contra Aznar y su Gobierno.

Juntos de nuevo frente a ETA

Nuestro reto inmediato es hacer frente a la probable nueva escalada de una ETA tan vil y sanguinaria como siempre, pero fortalecida tanto en sus pretensiones como muy posiblemente en su capacidad operativa. El fiscal general del Estado asegura hoy en una entrevista en EL MUNDO que «ETA está derrotada y estamos asistiendo a su entierro aunque podamos tener vueltas atrás como se ha visto con la bomba de Barajas». Ojalá fuera cierto el pronóstico de Conde-Pumpido, aunque los únicos entierros que desgraciadamente nos esperan son los de los dos ciudadanos ecuatorianos desaparecidos. El ministro del Interior acompañó ayer a los familiares de ambos -que han perdido ya la esperanza de encontrarlos con vida- en el lugar del atentado, donde se ha echado de menos la insustituible presencia de Zapatero.

Es el momento, como bien dice Conde-Pumpido, de «una respuesta enérgica y contundente del Estado de Derecho» con todos sus instrumentos legales a esta salvajada cometida por ETA. A él le corresponde aplicarse el cuento y predicar con el ejemplo. El fiscal adelanta hoy una previsible actuación contra el proetarra Arnaldo Otegi por un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo, al calificar a De Juana Chaos como «preso político». Sólo con actuaciones como ésta la sociedad española percibirá que se combate el terrorismo en todos sus frentes.

Zapatero debe rectificar

A Zapatero no le queda otro remedio que reconocer sus equivocaciones, ofrecer explicaciones, pedir disculpas a los españoles por sus errores de criterio y anunciar la rectificación de su política, convocando a Mariano Rajoy de nuevo a La Moncloa para promover juntos la revitalización del Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. Esa sería la única prueba verosímil de que el presidente ha aprendido la lección y ese sería el único camino adecuado para que la respuesta a ETA dejara de ser una operación partidista y volviera a convertirse en una gran iniciativa de Estado.

Si Zapatero admite humildemente la verdad, si explica que ha errado de buena fe y da muestras de sincero propósito de enmienda, Rajoy debe aceptar su mano tendida y contribuir en lo posible a la reconstrucción del consenso. El líder del PP -que ha convocado una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo de su partido para mañana- ha pedido una y otra vez la vuelta del PSOE al Pacto Antiterrorista -ésa ha sido también la línea editorial de este periódico- y difícilmente podría obstaculizar ahora que eso sucediera para obtener ventaja de la debilidad del Gobierno. Afortunadamente para todos, ése no es el estilo de Rajoy.

No queremos ni pensar en la hipótesis de que Zapatero se enroque con la vana ilusión de que ETA afloje la zarpa que aprieta su cuello. Sería tremendo que una parte muy importante de la sociedad española -y no sólo la minoría radicalizada que hasta ahora ha expresado su no injustificada cólera- llegara a la conclusión de que la única forma de defenderse de ETA es librándose antes de Zapatero, pues los primeros favorecidos por esa escalada de la confrontación entre demócratas serían los propios terroristas. «Presidente, vuelva usted al pacto», le pide encarecidamente la eurodiputada socialista Rosa Díez en un artículo que hoy publicamos y en el que reclama con buen tino la sustitución «del diálogo con» por «la derrota de».

El presidente del Gobierno tiene, pues, la palabra. Le quedan muy pocos días, tal vez apenas unas horas, para demostrar que es un hombre de Estado y no un tonto aprendiz de brujo, sin brujería ni aprendizaje.

Editorial de El Mundo, 02-01-2007

Los límites se llaman Carlos Alonso y Diego Armando


Desde que ETA declaró el alto el fuego en marzo pasado se han venido produciendo multitud de hechos que desmentían la supuesta voluntad de la banda de abandonar definitivamente la violencia. A pesar de que el Gobierno nos hizo saber que tenía todas las garantías de que «esta vez» ETA iba en serio, lo cierto es que cuando el presidente compareció ante los periodistas, el 29 de junio pasado, para anunciar «el inicio del diálogo con ETA», no se cumplía ninguna de las condiciones impuestas por la resolución aprobada en mayo de 2005 en el Congreso de los Diputados para que ese paso pudiera darse.

De hecho, desde el 22 de marzo en el que ETA hizo pública su pomposa declaración de alto el fuego hasta ese 29 de junio, lo único que había quedado ampliamente verificado es que la banda había decidido no renunciar al uso de la violencia para conseguir sus objetivos políticos.
De que esto era así hubo pistas claras e inmediatas: el 13 de abril, empresarios navarros denunciaron cartas de extorsión de ETA posteriores al alto el fuego, y el día 22 de ese mismo mes el comercio de José Antonio Mendibe, concejal de UPN en Barañain (Navarra), sufrió un atentado terrorista que lo destruyó por completo. Desde entonces y hasta hoy, los atentados terroristas, las cartas de extorsión, la quema de autobuses, de cajeros, los ataques a instituciones públicas, a sedes de partidos políticos, las exhibiciones de prepotencia de la banda, etcétera, han sido constantes. Por más voluntad que uno pusiera en obviar la realidad, ETA ha demostrado en estos nueve meses que considera útil el uso de la violencia y que en modo alguno ha tomado la decisión de abandonarla.

ETA ha mantenido e incrementado su actividad terrorista a pesar de los gestos de benevolencia, complacencia y apaciguamiento con que ésta era respondida por los dirigentes del Partido Socialista y del propio Gobierno. Recuérdese a Patxi López declarando «interlocutor imprescindible» a Batasuna-ETA y reuniéndose con ellos en un céntrico hotel guipuzcoano sin que los terroristas hubieran condenado la violencia. O al presidente refiriéndose a Otegi como un hombre de paz; o afirmando, en pleno desarrollo del juicio contra él, que De Juana Chaos estaba «en el proceso».

Desde aquel 29 de junio en que el presidente anunció el inicio del diálogo con ETA, hemos vivido una situación surrealista. Mientras la banda confirmaba día a día -con sus comunicados y con sus actos- que no renunciaba a nada -ni a sus objetivos ni a su estrategia para lograrlos-, los portavoces de la verdad oficial se empeñaban en negar la realidad. El robo de pistolas, los disparos de Oiarzun, la quema de autobuses, los duros comunicados de ETA, las amenazas del Zutabe, las exigencias de que la democracia se declarara en tregua..., todo era considerado como gestos para la galería. Y quienes veíamos en todo ello la expresión totalitaria de la organización terrorista y sus verdaderas intenciones éramos inmediatamente calificados como «enemigos del proceso».

Durante este tiempo hemos hablado en más de una ocasión de los límites. Límites morales, democráticos, éticos. Límites que van más allá -o están más acá- de los límites políticos establecidos por la resolución de mayo de 2005, ampliamente superados por el Gobierno; eso hoy no lo cuestiona nadie. Incluso se ha llegado a teorizar positivamente la superación de esos límites en función de los posibles resultados. Desde esa perspectiva utilitaria se justificaba, por ejemplo, la reunión oficial entre el Gobierno y ETA el pasado mes de diciembre: había que obtener garantías de la banda de que se mantenía la tregua.

Atrás quedaban todas las proclamas de que no se hablaría con ETA mientras su «voluntad pacifista» no estuviera acreditada. Y es que hace tiempo que los portavoces de la verdad oficial decidieron que lo importante era justificar los fines; hace tiempo que olvidaron que en democracia también es necesario justificar los métodos. Por eso casi todo valía para mantener la ficción de que el proceso de paz seguía adelante. No podía consentirse que la realidad nos estropeara un hermoso sueño.

Pero yo quería hablar de otros límites, de los límites prepolíticos; de los que se traspasaron desde el mismo día en que se empezaron a minimizar la importancia de los actos de terrorismo callejero; de los que se violaron desde el mismo momento en que se empezaron a relativizar las amenazas de ETA; desde el mismo momento en que se declararon interlocutores políticos del proceso a los terroristas. Yo quiero hablar de los límites morales, de los límites democráticos; de ésos que se pusieron en riesgo cuando algunos quisieron negar la capacidad política de las víctimas; de los que empezaron a peligrar cuando se llevó a Estrasburgo un debate sobre el proceso de paz, generando una enorme confusión entre los europeos, escenificando una división entre los demócratas españoles y colocando a ETA y al Gobierno como dos actores para la resolución del conflicto.

Durante estos meses hemos dicho en más de una ocasión que existían algunas líneas rojas que jamás se debieran traspasar. Frente a aquéllos que hablaban de «nuevos tiempos» para justificar el olvido, hemos sostenidos que nunca sería posible construir un verdadero espacio de libertad olvidando lo que no hay que olvidar. Durante estos meses hemos escuchado afirmar de algunas víctimas que «son unos fachas», o «no se han adaptado», o «les tocó la lotería cuando asesinaron a sus familiares»... Algunos han tratado de cuestionar -utilizando las palabras adecuadas- la inocencia de las víctimas del terrorismo. Hemos dicho que esos comportamientos eran inaceptables. Hemos denunciado que la línea roja estaba siendo traspasada. Hemos proclamado que la inocencia de las víctimas es intocable. Y hemos sentido que se estaban violando los límites. Pero el proceso seguía adelante. Se nos recordaba detalladamente los días que ETA llevaba sin matar. Y se obviaba la enorme trascendencia que estaba teniendo la utilización de ese lenguaje perverso que devolvía la esperanza a los terroristas y sembraba de desconcierto y de inquietud a muchos ciudadanos, particularmente a muchas de las víctimas de ETA.

Así hemos llegado hasta aquí, hasta el 30 de diciembre de 2006, día en el que ETA hizo estallar una potentísima bomba que acabó con la esperanza y la vida de dos seres humanos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Conmocionada, como todos, tras las imágenes y las noticias sobre el atentado y los desaparecidos, me senté a escuchar la rueda de prensa del presidente del Gobierno, buscando en sus palabras una respuesta clara. No la he encontrado. A pesar de la evidencia -qué mayor evidencia que el crimen para quien lleva dos años y medio hablando de que ETA no mata-, todos hemos percibido que el presidente ha decretado una pausa, pero no ha dado por roto el espejismo.

Me asusta la situación. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno comprenda que su estrategia de apaciguamiento frente a ETA ha fracasado. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno deje de sostener la ficción de que se puede seguir adelante -con los mismos presupuestos y con los mismos socios-, como si nada hubiera ocurrido. ETA nunca decidió dejar la violencia, como se desprende de su actividad en estos nueve meses; pero el día 30 rompió mortalmente la tregua. No caben disimulos ante esa verdad incuestionable. Pero el Gobierno no parece percibirlo así; su reacción me recuerda a la que tuvo Ibarretxe cuando ETA rompió la tregua en enero de 2000, asesinando en Madrid al teniente coronel Blanco: condenó solemnemente el atentado y siguió gobernando con el apoyo de Ternera. Las dramáticas consecuencias de aquella reacción -escapista, equivocada e insuficiente desde la perspectiva democrática- las conocemos todos.

Presidente, ETA ha roto la tregua. ETA se ha saltado todos los límites tolerables para seguir adelante con una política gubernamental que pretenda el final dialogado. Presidente, usted optó por explorar una vía diferente a la contemplada en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo; más allá de la opinión que esa opción nos pueda merecer, estaba usted en su derecho y tenía toda la legitimidad para hacerlo. Pero resulta evidente que sustituir al socio de la firmeza por un acuerdo con aquéllos que nunca quisieron la derrota de ETA, que siempre quisieron negociar con ella -cuando mataba y cuando no-, no ha dado los resultados que usted apetecía. Presidente, esa opción política ha fracasado. Presidente, ha de sustituir sin demora la política del «diálogo con» por la de la «derrota de».

Presidente, los límites traspasados exigen que ponga en marcha todos los instrumentos del Estado de Derecho para derrotar a ETA. Presidente, los límites traspasados, intocables, irrecuperables, tienen nombre propio. Se llaman Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Presidente, vuelva usted al Pacto.

Rosa Díez
Tribuna libre para El Mundo, 02-01-2007

Y Zapatero de vacaciones en el Parque de Doñana...

Los bomberos y la Polícia, que no han celebrado la Nochevieja, seguían anoche buscando los cádaveres de dos jóvenes ecuatorianos, entre las toneladas de escombros en que se han convertido más de mil coches y el módulo D, del aparcamiento de la T-4 del Aeropuerto de Barajas. Sin descanso, sin respiro. Y mientras tanto, el presidente Zapatero sigue de vacaciones con su familia, en el Parque de Doñana.

Sigue la búsqueda, pero de momento ninguna señal ha permitido celebrar el comienzo del nuevo año a los familiares de Diego Estacio y Carlos Palate, los dos ecuatorianos desaparecidos bajo los escombros de la T4 de Barajas. Y hasta el momento, a pesar de que el diario El País "certifica" que Zapatero da por roto el "proceso", no ha salido de boca del presidente socialista palabra alguna que los certifique.

Zapatero, fiel a su estilo, se ha tomado las cosas con calma, como si no fueran con él. El presidente del Gobierno, quien a principios de la semana pasada voló en avión oficial a la Base de Rota y desde allí se traslado en coche a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz, para cruzar en barcaza el río Guadalquivir e instalarse en el Parque de Doñana, interrumpió brevemente su descanso el viernes por unas horas para presidir el Consejo de Ministros.


Después, dio una rueda de prensa en la que se mostró muy ufano de su "proceso de paz" con los etarras y alardeó de que las cosas estaban mucho mejor que hace un año y que pronto estarán todavía mejor.

Al término de su triunfal y breve encuentro con los periodistas, regresó a Doñana, de dónde tuvo que salir a toda prisa el sábado, debido al atentado terrorista en Barajas.

Asombrosamente, sólo permaneció en Madrid las horas imprescindibles y poco despues de dar otra rueda de prensa, anunciando la "suspensión" de la negociación con ETA, retornó al Parque de Doñana para festejar la Nochevieja en el Palacio de Las Marismillas, con su mujer, Sonsoles Espinosa, y sus dos hijas.

"DIOS QUIERA QUE LO ENCUENTREN Y QUE ESTÉ BUENO"

Ni los perros especializados en rescate de personas ni el tremendo esfuerzo humano que se está realizando en la búsqueda de estos dos chicos de 19 y 35 años han dado ningún resultado por el momento. Sin embargo, sus familiares, desesperados ante lo ocurrido, mantienen un hilo de esperanza.

Muy afectado, al borde de las lágrimas y sin apenas poder articular palabra después de tantas horas de incertidumbre y angustia, el padre de Diego Armando Estacio, Winston, permanece a la espera de noticias, junto a familiares de Carlos Alonso Palate, y permanentemente informado y acompañado por personal del Samur. Tres psicólogos atienden a las familias ppara ayudarles a superar el estrés post traumático.

Con un "sí" entrecortado contesta a la pregunta de si aún mantiene la esperanza de que su hijo esté con vida.

"Dios quiera que lo encuentren y que esté bueno. No queda más que esperar", susurra.

Dice saber que se está haciendo todo lo humanamente posible por localizar a su hijo, pero también es consciente de que la búsqueda aún puede durar "bastante" y eso "desmoraliza".

"Es horrible encontrarse esta situación", afirmó Winston, quien explica que llevan cinco años viviendo en España y que tiene otra hija, menor que Diego. Su relato de los hechos refleja cómo pasó del estupor a la angustia cuando alcanzó a comprender lo ocurrido.

"Estaba en Alcorcón, primero pensaba que no era grave y cuando llegué acá veo que la cosa es muy grave", explicó. Asimismo, aseguró que "no sabía qué hacer. Es una sorpresa demasiado grande".

Entre el cansancio y la amargura, Winston señaló que no encuentra razón para lo sucedido y tan sólo es capaz de relatar porqué Diego tuvo al mala suerte de encontrarse en el lugar de la explosión.

"Vino a ver a los suegros, se queda descansando y en el rato menos pensado explotó. Ahora estamos esperando a ver si lo encuentran o no", concluyó.

Y es que al parecer, la novia de Diego intentó avisar en varias ocasiones a la Policía de que su novio estaba en el aparcamiento, pero no fue hasta su traslado a la Terminal 2 cuando los agentes atendieron su denuncia.

LES PIDIÓ QUE "SE CUIDARAN"

Los familiares de Carlos Alonso Palate, quien llegó hace cinco a España para trabajar en el sector de la construcción y reside en Valencia, denunciaron su desaparición a última hora de la mañana del sábado.

Antes de salir hacia España desde Quito, su hermano Luis expresó su esperanza de que los equipos de rescate lo encuentren con vida. Totalmente consternado, nervioso y con dificultades para hablar, Luis Palate reconoció que no quería pensar en la posibilidad de que estuviese muerto y recordó que les llamó por teléfono el pasado jueves, les pidió que "se cuidaran" y les deseó un 'Feliz Año'.

Carlos Alonso Palate trabajaba en la construcción y se preocupaba por la familia y les ayudaba económicamente desde Europa.

LOS EQUIPOS DE RESCATE LLEGAN AL NÚCLEO DE LA EXPLOSIÓN

Los efectivos que trabajan en el aparcamiento de la T-4 de Barajas prosiguen con la ardua tarea de buscar entre los escombros a las dos personas desaparecidas después de que ETA hiciera estallar el sábado una furgoneta bomba. No hay ningún rastro de ellas. Sus familiares se han trasladado a la zona de la explosión junto al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

El director de Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Alfonso del Alamo, ha explicado que los bomberos han llegado a la zona del "núcleo de la explosión". Indicó además que esperan encontrar en las próximas horas los vehículos donde pueden estar los dos desaparecidos.

Según Del Alamo, en el núcleo de la explosión no se han encontrado restos de los vehículos que estaban estacionados junto a la furgoneta utilizada por los terroristas, aunque esto es "lógico" porque pudo haber desplazamientos por la onda expansiva. Advirtió además de que todavía pueden quedar bajo los escombros vehículos con carga de calor suficiente como para que se produzca alguna combustión espontánea.

Las labores de rescate prosiguen de forma ininterrumpida. Perros especializados en el rescate de personas han vuelto a rastrear esta tarde el aparcamiento donde continúan las labores de desescombro.

Pasadas las 16.00 horas, dos perros rastreadores de la Guardia Civil accedieron a la zona siniestrada, donde los bomberos del Ayuntamiento de Madrid retiran vehículos calcinados y restos de hormigón, hierro y distintos materiales que formaban la estructura del estacionamiento.

A medida que se extraen estos restos del módulo D, donde se produjo la explosión, la Policía Científica realiza una inspección de los elementos para, posteriormente, ser cargados en camiones y retirados de la zona. Según Del Alamo, desde la mañana del domingo han salido del aparcamiento de la terminal 4 un total de 90 camiones con entre 900 y 1.200 toneladas de escombros.

El inspector de guardia del cuerpo de bomberos de la Comunidad de Madrid, Luis Villarroel, explicó que los restos del aparcamiento se encuentran comprimidos, como un sandwich, con capas de coches y forjado, y que el colapso del edificio se puede comparar con el de las Torres Gemelas.

Los efectivos sólo han cesado su actividad para escuchar las doce campanadas de Fin de Año, pero decidieron no brindar como señal de respeto a Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

Además de la desaparición de dos personas, el ayetentado dejó enormes daños materiales. Unos 450 pasajeros que habían estacionado su vehículo en el aparcamiento de la T-4 han acudido al aeropuerto hasta para recabar información sobre sus coches y 397 han presentado reclamaciones. [Vea vídeo]. AENA y el Consorcio de Compensación de Seguros, dependiente del Ministerio de Economía, se harán cargo de los daños.

LAS DESAPARICIONES
Diego Armando Estacio había acudido hacia las 8.00 del sábado a la T4 junto a su novia, Verónica Arequipa, para recoger a la madre de uno de ellos. Diego decidió quedarse en el coche "echando una cabezada" mientras su novia acudía a la terminal. En cuestión de minutos, la T4 fue desalojada.

El coche de la pareja, un Renault Clio blanco del año 1995, estaba aparcado en la cuarta planta del módulo de aparcamiento D de la Terminal 4, la misma en la que explosionó la furgoneta bomba.

Le acompaña en este infortunio su compatriota Carlos Alonso Palate, de 35 años. Acudió junto a un amigo a la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas para recoger a la esposa de éste, que llegaba a España. A las 09.01 de la mañana, este joven ecuatoriano también descansaba en un automóvil cuando ETA decidió poner fin en Madrid a su alto el fuego con el terror como argumento.

Periodista Digital (02/01/07)

T-4

ETA entra en el nuevo año convertida en un Estado en la sombra, gracias a una combinación de desventurados factores entre los que destaca la estupidez de un Gobierno entregado a la retorsión de la lógica. Si a éste le quedara un poco de decencia, dimitiría en bloque. Si tuviera un mínimo de vergüenza, convocaría elecciones. Si aún hubiera un asomo de sensatez en semejante colección de ineptos, se bajarían en marcha del «proceso de paz», pero como no les asiste ni la decencia, ni la vergüenza ni la sensatez, seguirán impertérritos hacia el abismo.

¿ETA, vencida? Por muy triturado que se encuentre un grupo terrorista, incluso por muy desprovisto de apoyo social que se haya quedado, no podrá hablarse de derrota del mismo hasta que sus miembros no admitan la radical ilegitimidad de sus objetivos. El argumento de que se debe hablar con organizaciones de este tipo cuando se tiene certeza de su impotencia es falaz. Nadie se planteó jamás un diálogo con el Grapo, ni siquiera cuando la práctica totalidad de sus efectivos estuvo en la cárcel. Se intuía acertadamente que la neutralización no equivalía en su caso a la derrota, porque jamás se consideraron vencidos. ¿Por qué supuso Rodríguez que con ETA iba a ser distinto? ETA tiene su lógica, mal que le pese a Rubalcaba. Una lógica criminal, pero tan racional como la del ministro del Interior, o más.
El Gobierno actual pretende justificar su obcecada persistencia en el proceso, alegando que Aznar trató de hacer lo mismo. Miente. El Gobierno de Aznar hizo precisamente lo contrario: cortar en seco. Pero supongamos que hubiera hecho lo que no hizo, o sea, prolongar los contactos tan infructuosamente como lo han hecho los socialistas. El sentido común obligaría a considerar las tentativas frustradas anteriores como datos disuasorios. Nadie se contradice si afirma que espera triunfar donde otro fracasó, pero se comportará como un majadero si, a la manera del Gobierno de Rodríguez, se exculpa de sus propios fracasos con el argumento de que otros también se estrellaron en los mismos obstáculos.
El segundo argumento de los socialistas, en orden de manoseo, ha sido la ausencia de atentados mortales en los últimos años. Ignoro si esta muletilla se acuñó solamente para tener contenta a la banda, pero logró ese efecto. Veamos: ante la evidencia de que ETA llevaba varios meses sin matar, el Gobierno de Aznar la explicaba por el acorralamiento policial y judicial de los terroristas y sus cómplices, lo que, además de verosímil y convincente, era cierto. Los socialistas, por el contrario, han insistido en que tal situación se debía a un cambio de actitud de ETA, y los etarras han entendido que el Gobierno les reconocía y agradecía que, pudiendo matar, no mataran. En otras palabras, han entendido que se les equiparaba al Estado que limita voluntariamente su monopolio de la violencia renunciando a imponer la pena de muerte y, en consecuencia, se han sentido más alternativa al Estado que nunca, convicción ésta reforzada por la visible renuncia del Estado a ejercer su soberanía territorial. Cabe recordar un fenómeno sobre el que recientemente ha llamado la atención Pierre Manent: la abolición de la pena de muerte en Europa occidental coincidió con el ascenso generalizado del terrorismo, como si sectores de la sociedad se apresurasen a recuperar las competencias que el Estado se negaba a detentar. Un Estado débil llama clamorosamente al terrorismo, y los socialistas han debilitado al Estado.
Con todo, el problema no está en cómo se sientan los de ETA esta Nochevieja, sino en cómo vuelve a ser percibida la banda. Es innegable que -con espanto, rabia o entusiasmo, según sus diversas posiciones morales-, los españoles ven hoy a ETA, Batasuna incluida, como una alternativa de poder, cuando no como un poder paralelo, copartícipe de los arcanos del Estado, cuyo actual Gobierno nos ha ofrecido una versión inédita de la política de las cloacas, tan cara a la izquierda en general y a los socialistas en particular: contubernios sucios donde antes hubo guerra sucia. Y con resultados idénticos.

Jon Juaristi
ABC, 31-12-2006

FJL y César Vidal renuevan por un año al frente de "La Mañana de la COPE"


Quienes apostaron por que los obispos no darían ese paso se equivocaron. El tándem Federico-César seguirá otros doce meses "dando guerra" cada día. El comunicador turolense sigue creciendo.

Los oyentes de la Cadena COPE y, en especial los del programa La Mañana, arrancan el 2007 de enhorabuena. Tras los buenos resultados de audiencia reflejados en la última medición del EGM, Federico Jiménez Losantos tiene asegurada su continuidad al frente de la franja matinal de la radio de los obispos, el espacio con mayor audiencia y el que determina el ranking de liderazgo entre emisoras, al menos hasta el 30 de junio de 2008. Así lo ha sabido Elsemanaldigital.com de fuentes de la Conferencia Episcopal.

Jiménez Losantos seguirá batiéndose el cobre en las mañanas, circunstancia que acalla definitivamente los rumores, la mayor parte infundados, sobre su salida de la radio. Uno de los últimos medios de comunicación en subirse a la ola de las especulaciones a este respecto fue la revista cristiana 21RS, que dio por hecho la no renovación de la estrella para la próxima temporada y apuntó la sustitución de Jiménez Losantos al frente del segundo espacio más escuchado de la radio española por Cristina López Schlichting, actual directora y presentadora del programa La Tarde de COPE.

El propio Jiménez Losantos expresó públicamente ante sus micrófonos el pasado día 15 de diciembre la voluntad de dar continuidad a su compromiso en la dirección de La Mañana y seguir contribuyendo a que la Cadena COPE siga consolidando su liderazgo como alternativa a su directa y única competidora real, la Cadena SER. Siempre según las mismas fuentes consultadas por este diario, la permanencia de Jiménez Losantos va unida también a la extensión por un año más del contrato de César Vidal al frente de La Linterna, que significará la permanencia del prolífico historiador hasta el año 2008.

Nadie duda de que el tándem Federico Jiménez Losantos-César Vidal está de moda y su estilo propio, químicamente puro, de hacer la COPE viene consolidando la audiencia, ganando nuevos oyentes, y, por tanto, contribuyendo a los resultados económicos de la emisora. El último EGM del año mostró una bajada de audiencia en todas las cadenas de radio, particularmente llamativa fue la caída de la SER con la pérdida de casi 300.000 oyentes, aunque el espacio La Mañana siguió subiendo y ganó 6.000 nuevos adeptos.

El Semanal Digital, 01-01-2007

Pero, ¿hay alguien tan corto?


"Hay gente que muere en accidentes porque la izquierda abertzale, ansiosa de una solución justa al conflicto, guarda cosas indeterminadas en zulos que no son propiamente tales sino proyectos de zulo."

Imaginemos a un ingenuo que da crédito sin dudar al Gobierno español. Alguien incapaz de sospechar que ciertas palabras se lanzan huecas para que reboten en los diarios sin posibilidad de encontrarse con su sentido. Alguien, además, con corta memoria, y tan carente de rigor lógico que jamás identifica una falacia. Alguien que toma las palabras de Rodríguez, Blanco, Rubalcaba y López al pie de la letra.

Ese pobre ser creería sinceramente que en España existe un largo conflicto basado en la peculiar identidad del pueblo vasco, conflicto que es urgente resolver. Con dos objetivos: que ese pueblo decida su futuro (cosa que no sucede con el actual marco jurídico-político, pues si sucediera no habría cuestión) y que desaparezca por fin el terrorismo etarra. La existencia de asesinatos, agresiones, vandalismo, amenazas y extorsiones es consecuencia de no haberse resuelto el conflicto de identidad. Es, en resumen, consecuencia de la falta de libertades nacionales en el País Vasco. La ETA tiene sus razones.

Pensaría el crédulo que aquellos dos objetivos han de darse juntos por necesidad, incluso cuando cada parte interesada sólo crea en la necesidad de alcanzar uno de ellos. Lo que explicaría que gentes en principio indiferentes o contrarias a la autodeterminación avalen el paquete entero. Por necesidad, se repite el lelo.

Seguiría las noticias nuestro personaje muy esperanzado con la marcha del proceso de paz, nombre que recibe la fórmula secreta para la consecución de los objetivos. Estaría obligado a reconocer razones y, por tanto, legitimidad en todos. Por ejemplo, en el tipo que le grita al magistrado de la Audiencia "¡Ven aquí, cabrón, que te voy a arrancar la piel a tiras y te voy a meter siete tiros, fascista de mierda!" Por ejemplo, en los que tratan de quemar vivos a dos policías. Por ejemplo, en los que han dejado sepultados a dos ecuatorianos en el aparcamiento de la T4.

Y de ahí, en un proceso imparable de comprensión, admitirá –con dolor, pero admitirá– las razones de quien le arrancó las piernas a Irene Villa. Con el sufrimiento de la madre, el mayor sufrimiento imaginable, ya ha dicho el presidente lo que hay que hacer: tragárselo, pues "también mataron a mi abuelo".

Hay gente que muere en accidentes porque la izquierda abertzale, ansiosa de una solución justa al conflicto, guarda cosas indeterminadas en zulos que no son propiamente tales sino proyectos de zulo. Cuando pasa, nuestro benefactor, el presidente, se enfada y suspende el diálogo: no hablará con ellos durante unos días. Luego se regresa al proceso de paz con todas las consecuencias –incluyendo las morales–, pues, ya se sabe, no hay otra vía para acabar con el conflicto. Todo esto es lo que nuestro pobre hombre tiene que creer. Pero, ¿hay alguien tan corto?

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 01-01-2007

lunes, 1 de enero de 2007

Mujer-Pez

C # saluda un nuevo blog, amigo de la libertad. Bienvenido a la trinchera.
“Siempre que afloran los prejuicios étnicos o nacionales, en tiempos de escasez, cuando se desafía a la autoestima o vigor nacional, cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea. Tiembla su pequeña fuente de luz. Aumenta la oscuridad. Los demonios empiezan a agitarse.” Carl Sagan

Tenía diversas ideas sobre cuál sería mi post en este estreno de hoy. Pero esos infames me han marcado la salida. Hubo una época que la obsesión era Eta. No había otra cosa. Para los que queríamos tener los ojos abiertos no había otra cosa. Pareció que, por fin, había ideas claras; aguantamos la respiración, cruzamos los dedos y contamos los minutos mientras con firmeza y realismo se arrinconaba a las alimañas en un espacio cada vez más reducido. Pero llegó la bondad infinita y todo fue aire y sol, se les abrieron las puertas y volvieron a crecerse. Cuenta Konrad Lorenz que una vez, por error, se juntaron dos variedades de pavo en un corral. Unos, cuando querían dar una pelea por perdida, ponían el punto más frágil de su cabeza accesible al adversario. Ese gesto inhibía la agresividad del congénere que dejaba el tema ahí y no se aprovechaba. El problema, como pueden imaginar, fue que la otra variedad no disponía de este mecanismo. En su entorno natural habían prosperado de otra manera. Perfectamente. Y aquello fue un festival, como me temo que va a serlo ahora. No puede haber diálogo entre grupos con códigos incompatibles. Es como eso de la Alianza de Civilizaciones. Está mal planteado. No existen las “civilizaciones”. Hay cosas que son civilizadas y cosas que no lo son. Olvidemos las abstracciones y vayamos a los hechos. Zapatero ha abierto las manos y se le han comido los dedos. A Zapatero le llama mi amigo Arcadi “el adolescente”. Un adolescente es un recién llegado al mundo que cree que todo empieza con él. El mundo puede haber sido feo hasta entonces, pero él tiene la clave y la solución. Zapatero tuvo un sueño. Le robaron armas, le secuestraron ciudadanos, le amenazaron empresarios, le quemaron autobuses, intentaron quemar a unos policías y siguió soñando. Hasta la bomba. “El de hoy es el paso más equivocado e inútil que han podido dar los terroristas”, ha dicho, decepcionado. Le han pinchado el sueño. Tenemos una tendencia natural a creer en milagros. Los milagros son atajos para la consecución de unos fines que se saltan las leyes naturales. Son tentadores. Como cuando tienes una enfermedad crónica y un curandero te propone una insensatez. Sabes que no va a funcionar, pero deseas que sí lo haga. Por el resultado y por el medio: es la fuerza estética de la magia. Zapatero ha querido hacer “política alternativa”, como buen progre. Suspendió la quimioterapia, que es tan agresiva y artificial, y aplicó el Bio-vac. La intención era buena. Quienes se llaman de izquierdas saben mucho de esto. Alguien dijo que ser de izquierdas es pedir que te juzguen sólo por tus buenas intenciones. Por eso hablamos tanto del nazismo y sabemos tan poco del GULAG. Por eso enviamos médicos a Castro y descorchamos cava por la muerte de Pinochet. Esa gente se cree libre de rendir cuentas. Se levanta virgen cada mañana. Esa gente sólo puede medrar en la política porque en ninguna empresa privada sería aceptable ignorar la experiencia y desentenderse de las consecuencias de las propias acciones. Estamos hoy mejor que mañana y mucho peor de cómo estábamos cuando lo dejó el gobierno anterior. Nos ha alegrado que se apresuraran a comunicarnos que los “desaparecidos” no eran exactamente de nuestra etnia, cosa que evitan cuidadosamente en casos de “violencia de género”, no fuera que los ciudadanos sospechen que pueda estar relacionada con tradiciones culturales obsoletas (¡otras civilizaciones!) y no a la intrínseca maldad del macho, única cuestión donde no rige su teoría de la Tabla Rasa, esa que han aplicado a toda costa a los velociraptors sabinianos, en proceso de reeducación intensiva desde hace dos años. A mi me ha recordado aquel gazapo radiofónico de la España de la posguerra: “Como consecuencia del descarrilamiento cerca de la estación de Irún, fallecieron siete personas; afortunadamente, los muertos viajaban en tercera”. No nos han matado del todo a los nuestros pero, ahora que los tenemos así de crecidos, ¿dígame, presidente, los que nos hemos prestado a cierta exposición defendiendo ideas que desencadenan la agresión ciega de esas criaturas con pocas ideas en el cerebro pero muy claras, que ustedes han dejado aprovisionarse para el invierno, qué vamos a hacer ahora? También al vicepresident del Parlament de Catalunya, Sr. Carod, le pregunto: ¿el conjuro mágico del aquelarre de Perpiñan, ese que condenamos con indignación pero que nos permitía a los catalanes llevar el culo más ligero, tiene noticias de que siga operativo? Yo me temo que el Adolescente les ha ofrecido a las fieras el punto más frágil de la cabeza. Pero, como es tradición en la izquierda más reaccionaria, no es la suya la que destrozarán sino la del resto de los españoles. Sobre todo la de los no nacionalistas.

Mujer Pez en su blog, 01/01/2007

Aceituneros y aceituneras


Les hablaba la semana pasada de cómo una jábega de cantamañanas se pasa por el forro, cuando le conviene, el criterio de la Real Academia Española, imponiendo la corrección política sobre la corrección lingüística. Cada vez que un presunto padre de cualquiera de nuestras muchas patrias o un portavoz de colectivo equis o zeta se ve rebatido en sus monipodios y enjuagues lingüísticos, pone el grito en el cielo diciendo que la Real Academia Española no va al ritmo de los tiempos, que es machista, homófoba y etcétera.

Tales soplacirios creen que un diccionario es un mercadillo donde todos pueden trapichear a su aire, de cara al voto tal o la legislatura cual; y que tanto la RAE como la lengua que cuida y registra en su instrumento principal están sujetas a las decisiones de los parlamentos, las leyes o los gobiernos de turno. Pero no es así.

Hace meses, el Parlamento de Galicia exigió al Gobierno la eliminación en el DRAE de algunas variantes peyorativas, usuales en El Salvador y Costa Rica, de la voz gallego. Cuando la Academia respondió que el diccionario no quita o pone variantes, sino que registra el uso real de las palabras en el habla viva de todos los hispanoparlantes, algunos bobos insignes pusieron el grito en el cielo, cual si la RAE fuese responsable de lo que han determinado el tiempo, el uso y las circunstancias históricas, y todo pudiera cambiarse sin más trámite, borrándolo. Poner tal o cual marca, matizar un empleo peyorativo o desusado, omitirlo en un diccionario resumido o esencial, es posible. Eliminarlo del diccionario general, nunca. Sería como quitar las palabras de Cervantes o Quevedo porque, en el contexto de su época, hablaban mal de moros y judíos. También las palabras tienen su propia vida e historia.

Pero, por más que se explique, seguirá ocurriendo. Esta España ombliguera y absurda, envilecida por el más difícil todavía de la cochina política, olvida que una lengua sólo está sometida a sí misma, al conjunto de quienes la hablan y a las gramáticas, ortografías y diccionarios que, elaborados por lingüistas, lexicógrafos y autoridades, la fijan y registran de modo notarial. En contra de lo que algunos suponen, la RAE no crea ni moderniza, sino que estudia y administra la realidad de nuestra lengua con el magisterio de muchos siglos de autoridades y cultura. Y ojo: no es sólo una Academia, sino veintidós instituciones hermanas en España, América y Filipinas, las que cuidan de que esa lengua siga viva y compartida por la extensa comunidad hispana; donde los españoles, por cierto, sólo representamos la décima parte. Consideren el despropósito de quienes pretenden que la ocurrencia coyuntural de un concejal nacionalista de Sigüenza, de una parlamentaria feminista murciana, de un ministro semianalfabeto o de la federación de taxistas gays y lesbianas de Melilla, por muchos parlamentos o gobiernos que la respalden y eleven a rango de ley, sea recogida en el siguiente diccionario y adoptada en el acto por todos quienes hablan y escriben en español. Que España sea un continuo disparate no significa que quinientos millones de hispanohablantes también estén dispuestos a volverse gilipollas.

De todas formas, en eso del disparate mis ídolos son los asesores lingüísticos de la Junta de Andalucía; sin duda la comunidad autónoma que con más entusiasmo practica la farfolla parlanchina. Cualquier lectura de su boletín oficial depara momentos hilarantes, e incluso laxantes. Muy recomendable, si a uno le gusta pasar buenos ratos echando pan a los patos. La última perla corresponde al flamante Estatuto andaluz. Después de consultar con la RAE la oportunidad de utilizar lo de «diputados y diputadas, senadores y senadoras, presidente y presidenta, aceituneros y aceituneras altivos y altivas» y todo eso, y recibir un detallado informe de por qué, además de una imbecilidad, es incorrecto e innecesario –el uso del masculino genérico no responde a discriminación ninguna, sino a la ley lingüística de la economía expresiva–, la comisión constitucional del Congreso de los Diputados y la delegación de parlamentarios andaluces han decidido, naturalmente, prescindir del dictamen académico, por no ajustarse éste al tonillo demagógico que le buscan a la cosa. Y ahí tienen a la Junta de Andalucía, impasible el ademán, dispuesta a cambiar una vez más, por su cuenta y por la cara, la lengua común que veinte siglos de cultura e historia han dado a quinientos millones de personas. Ele. Por la gloria de su madre. Y de su padre.

Arturo Pérez-Reverte (XLSemanal)(01/01/07)

¿Dónde está el "Queremos saber"?


BARAJAS echaba literalmente humo. Angustia a pie de pista. Pasajeros ateridos, con niños chicos, arracimados en inhóspitos paisajes de puertas traseras y naves de carga, la tramoya que solemos cruzar en las lanzaderas. Caos perfectamente organizado, según las habituales normas de actuación de la AENA de Magdalena (Álvarez). Y nadie sabía nada. Y nadie decía nada. Eso, a pie de pista. Fuera, menos. Barajas en pie de guerra, echando humo, ardiendo por los cuatro costados, y como siempre, nadie habla. No Passssa Nada. Pese a su práctica en la mendacidad, esta vez disimulaban peor el fracaso de sus cencerros tapados para desmontar el Estado de Derecho y entregar la cuchara ante las pretensiones de los terroristas de la ETA. Proceso famoso que había empezado cuando la Anunciación y que terminaba tras la Natividad del Señor: nueve meses desde los 9 milímetros Parabellum al Bel_n con los pastores de ZP. ¿Había una consigna de simular normalidad y de admitir en todo caso «un accidente» en el Proceso? Quizá se nos rompió la medalla del amor de ZP de tanto usarla: «Hoy estamos mejor que hace un año, pero dentro de un año estaremos mejor».

Rubalcaba salía a la simulación de dar la cara 4 horas, 4 después de cometido el atentado asesino por los de la charlita con Pachi López en la mesa de diálogo. Rubalcaba dejaba todas las preguntas sin responder, y, nada de programación especial de informativos: acto seguido en la Televisión Pública Española salía un cocinero explicándonos cómo se hace el sorbete casero de piña. Ya Rubalcaba nos había explicado antes cómo se hace el sorbete casero de una piña con las peticiones de los terroristas, cuando ni la claudicación del Estado de Derecho sirve para que la ETA deje de poner horror, dolor, sangre y muerte sobre la mesa.
Anunció Rubalcaba que había un desaparecido. El más desaparecido de todos, durante todo el día, era el presidente del Gobierno. Que Barajas esté echando humo y colapsado, que haya miles de personas atrapadas en las pistas y en los aviones, que España desplace a la soga del ahorcado Sadam en los informativos mundiales no es razón para que ZP dé la cara sobre la marcha. Se está mejor en Doñana con los pastores del Coto. Nueve horas necesitó ZP para comparecer. Una hora por cada mes del Proceso roto.
¿Dónde estaban ayer los del «queremos saber» de entonces? ¿Dónde los que exigían que el Gobierno transmitiera en vivo y en directo las investigaciones de la Policía cuando el 11-M? ¿Por qué la información con cuantagotas, con dos desaparecidos por lo menos entre los escombros? ¿Por qué tanta frialdad al hablar de los dos suramericanos inmigrantes, los del tópico empujón a nuestra economía, desaparecidos, como si fuesen una anécdota? Rubalcaba esgrimía secretos policiales y sigilos de la investigación y, como no No Passssa Nada, los profesionales del «queremos saber», de Belinda. Era de helarse la sonrisa recordar sus propias palabras de aquellos entonces en estos ahoras: «Los españoles no se merecen un Gobierno que les mienta». La única verdad la dijo ZP en su tardía comparecencia sobre la ruptura del diálogo, que no del Proceso famoso: «Hoy estamos peor que ayer». Toma, y que antier. Y que el l0-M, ni te cuento...
Y al final, pero no lo último, la brillantísima ausencia de la máxima responsable política de Barajas: Magdalena Álvarez, ministra de Fomento... del Caos. Estando Barajas como estaba, dio la cara aproximadamente lo mismo que cuando las carreteras se le colapsan por la nieve: cero cartón del nueve. Tenemos, no obstante, que agradecer a ZP que condenara el atentado y llamara «terroristas» y no «izquierda abertzale» a los asesinos de la ETA. Cosa rara, esta vez no tuvo la culpa el PP. O, contra el libro de estilo de Magdalena la de AENA, tampoco la tuvieron los viajeros de Barajas, que como son de la cultura que son, no se les ocurre otra cosa que viajar el 30 de diciembre. Menos mal que Barajas, al contrario que las pistolas robadas, los guardias rociados con gasolina, los cajeros y autobuses quemados o los zulos, no es ninguna anécdota. Antes de Barajas, ya hemos barajado demasiado. Es hora de cortar. No sólo el diálogo, sino la rendición de España ante una banda asesina.

Antonio Burgos
ABC, 31-12-2006

Dimisión de Zapatero, elecciones o censura


En las últimas horas del año 2006 hemos asistido, como si de una mágica visión se tratara, a una rápida película de imágenes silenciosas y concatenadas que han puesto ante nuestros ojos la evidencia de lo que poco a poco llevamos acumulando durante los mas de dos años de legislatura: el desgobierno de la nación española a manos de un presidente, José Luís Rodríguez Zapatero, cuyo nivel de incompetencia política y de desprecio a la democracia y a las reglas de la convivencia ciudadana, han alcanzado el límite de lo imaginable, y también de los previsible porque todo cuando ocurre de veía venir.

Ahora ha sido ETA la que puso rojo, de sangre, sobre blanco la pésima situación en la que estamos inmersos los españoles dejando a la intemperie la incapacidad de Zapatero para gobernar España, lo que en una democracia verdadera y consolidada debería conducir a la dimisión del presidente, o a su destitución por parte de su partido – a un “impechtmen” -, si es que le queda al PSOE algo de lucidez y no solo el empeño de conservar el poder que en todo caso debería someterse de nuevo a la voluntad de los ciudadanos en las urnas. O como poco a una moción de censura por parte del primer partido de la oposición, el PP que en las primeras horas que siguieron al atentado no estuvo a la altura de las circunstancias, exigiendo al presidente Zapatero, como debió de hacerlo Rajoy, la responsabilidad política que se deriva de estos hechos que no son un asunto aislado, sino el colofón, de una serie de despropósitos temerarios al cual mayor.

ETA ha roto el alto el fuego sin previo aviso con un coche bomba en el aeropuerto de Madrid que previsiblemente ha matado a dos personas, herido a otras muchas y causado ingentes destrozos materiales además de haber provocado el terror y el desconcierto de los miles de viajeros que en la mañana del sábado deambulaban por la terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Y ETA ha decidido poner en marcha esta iniciativa criminal al día siguiente que el presidente Zapatero anunciara su optimismo sobre la marcha del proceso de negociación con la banda terrorista – “estamos mejor que hace un año y el próximo años 2007 estaremos todavía mejor que ahora”, dijo -, dejándolo en un cruel y espantoso ridículo, y con la intención que de dicha acción terrorista le sirva de aviso al presidente y a sus compañeros de viaje en el llamado proceso de paz para que acaten las exigencias políticas de la banda y vuelvan como corderos a la mesa de negociación.

La banda terrorista ha actuado así, y no ha querido anunciar la ruptura del proceso, porque se cree la dueña de la situación y considera que lo que ha hecho en Madrid es simplemente un castigo y una exhibición de su capacidad de matar para que Zapatero se atenga a las consecuencias. Por eso mismo, sus portavoces en Batasuna, los Otegui y compañía, han puntualizado que el proceso no está roto. Y por eso mismo el presidente Zapatero se ha limitado a decir que queda suspendido el diálogo hasta que se recupere un clima de no violencia pero no el proceso negociador, lo que constituye amén de un error político una claudicación ante ETA por parte del Gobierno que acepta el atentado como un castigo y solo pospone el diálogo con la banda hasta mejor ocasión, dejando a la democracia, las instituciones – encima Zapatero ha tenido la desverguenza de asirse a la declaración del Congreso de los Diputados que permitió el diálogo con ETA, para no romper el proceso – y al conjunto de los ciudadanos a los que represente a los pies de la banda terrorista, y en espera de una nueva oportunidad para negociar bajo la amenaza de otra bomba o del regreso de los tiros en la nuca.

Además de todos estos destrozos y de la caída definitiva del velo del falso talante que solo oculta la incapacidad política para gobernar un país, propia de quien estuvo casi veinte años sentado en el Congreso de los Diputados sin hacer absolutamente nada, el atentado de ETA ha dejado en pésimas condiciones uno de los dos pilares esenciales sobre los que Zapatero había construido su legislatura: la negociación con ETA. El otro de las reformas autonómicas está pendiente del zarandeo que le puede dar el Tribunal Constitucional, por lo que no sería rescatable que asistamos al derrumbe de este castillo de naipes y de ilusiones infantiles que ha puesto en píe este personaje que todavía no sabe que es el presidente de todos los españoles, y no solo de su resignado partido y de sus socios nacionalistas y entorno de ETA a los que ha dado tanto crédito frente a todos los demás.

Además y vista la debilidad política y mental del presidente, ETA quiere que juguemos al macabro divertimento de la respuesta flexible: tu mueves el fiscal; yo la kale borroka; los etarras roban pistolas, la policía captura un comando; no se mueven los presos; mas cócteles molotov; no se legaliza Batasuna ni se abre la mesa de partidos, pues un coche bomba en Barajas; hay atentado etarra, pues unos meses sin hablar. Y a todo esto, a este juego con bombas y muertos de por medio Zapatero le llama temple, y encima presume que ya preconizó él lo que iba a ocurrir cuando dijo que el proceso sería largo, doloroso y difícil, presentándose ante la sociedad como un estadista con su temple y capacidad de aguante, que no son otra cosa que su capacidad de ceder a las pretensiones de todos sus adversarios con tal de continuar en el poder, como le ocurrió con el Estatuto catalán.

Aunque esta vez se ha equivocado a la hora de calcular los posibles efectos de todas sus mentiras. A los nacionalistas catalanes les prometió apoyar en Madrid lo que aprobara el parlamento catalán, y luego vino el cepillado de la mano de Artur Mas a quien engañó como había engañado a Carod y a Maragall. Y a ETA Zapatero le ofreció un claro pacto político a cambio del anuncio del alto el fuego, y cundo pretendió rectificar su promesa se encontró con que Otegui, Ternera y Txeroqui no son iguales que Mas, Margall y Carod, y exigen al presidente del talante y del temple que cumpla sus promesas, y como muestra de su posición inamovible el coche bomba de Batajas.

Pero todavía hay mas, el Gobierno y el presidente carecen de información política y policial sobre ETA. No saben nada de nada. He aquí unas interrogantes que obligan a la reflexión ¿De que hablaron con la banda hace solo unos días cuando transmitieron a los ciudadanos que el alto el fuego seguía? ¿Acaso mintieron, como lo insinuó Batasuna? ¿Cómo puede salir el presidente a ofrecer una rueda de prensa de fin de año diciendo que estamos mejor que nunca frente a ETA y que en 2007 estaremos mejor y solo unas horas después recibir la respuesta de la banda envuelta en sangre y terror? ¿Cómo puede después de lo ocurrido Zapatero seguir de presidente del Gobierno y comerse tan las uvas de la ira etarra de fin de año al son de las campanadas de la Puerta del Sol, y todo ello después de haber rechazado por tres veces la pregunta de si se rompía el proceso o solo se aplazaba la negociación? Todavía dos preguntas mas: ¿no hay nadie en el PSOE – menuda oportunidad ha perdido González de estar callado cuando pidió en un reciente artículo en El País apoyo al proceso negociador de Zapatero - con sentido común capaz de controlar la situación? Y finalmente: ¿a que espera el PP?


Pablo Sebastián (Estrella Digital) (01/01/07)

Indignación en las Tablas de Daimiel por la negativa de Medio Ambiente a trasvasar agua


Las Tablas de Daimiel se mueren. Los alcaldes de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, municipios en cuyos términos municipales se encuentra el Parque Nacional, exigen al Gobierno Zapatero un trasvase urgente desde el Tajo. También clama en el desierto Carlos Ruiz de la Hermosa, director del Parque, quien comunica sin cesar al Ministerio de Medio Ambiente que este espacio natural único, agoniza desde hace un año y medio por falta de agua.

Asegura Carlos Ruiz de la Hermosa ue el parque que dirige está seco, y sólo 18 de las 1.928 hectáreas de las que se compone disponen de agua gracias a sondeos de emergencia.

hace sólo tres días el secretario general para la Biodiversidad y el Territorio del Ministerio, Antonio Serrano, anunció muy ufasno que al parque "no llegaría una gota de agua" porque hay otras prioridades y la situación actual "entra dentro del ciclo que se puede considerar natural".

El director de Las Tablas y todos los alcaldes de la zona afirman que sin trasvase «el Parque desaparecerá».

El alcalde de Daimiel, José Díaz del Campo, denuncia que el Parque no ha recibido «una sola gota de agua del trasvase desde el año 2004», a pesar de los dos años de sequía que han venido soportando, mientras que se han trasvasado más de 210 hectómetros cúbicos de agua a Murcia y al Levante.

Añade que ninguno de los trasvases autorizados para Levante ha tenido como destino necesidades medioambientales, por lo que parece «que el medio ambiente no tiene importancia».

El alcalde daimieleño explica que tanto el Patronato Rector del Parque Nacional, como la propia comisión mixta en la que participa el Gobierno regional, han solicitado en reiteradas ocasiones aportaciones a través del trasvase para mejorar una situación que calificó de «dramática».

Anuncia mociones en los plenos municipales de los ayuntamientos y de la Diputación Provincial pidiendo un trasvase de urgencia para paliar una situación que, dijo, «pasa de castaño a oscuro».

El futuro, en sus manos
El alcalde de Villarrubia de los Ojos, Fernando García Santos, exigió al Gobierno que contemple las necesidades del Parque y advirtió a la ministra de Medio Ambiente de que está en su mano el futuro de un paraje tan emblemático.

Como "alternativa", el ministerio de Cristina Narbona se ha limitado a comprar unos terrenos en la zona para liberarlos de la presión de los pozos y de las extracciones de agua, poniendo en marcha con la Junta de Castilla-La Mancha el Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG). Un plan que los ecologistas ven con escepticismo.

El responsable de Seo-Birdlife en el Parque Nacional, José Manuel Hernández, tacha de "demagógico" el PEAG por no atacar la raíz del problema, que a su juicio es "la sobreexplotación del acuífero".

Cree que Las Tablas de Daimiel se encuentran "en fase terminal" y que será muy importante recibir una ayuda como la del trasvase para recuperarlo, aunque no es la única solución:

"Hay que resolverlo, pero no con parches como éste que encima han denegado. El parque ya no existe, no hay nada de lo que eran Las Tablas porque no hay agua. Ya sólo queda el espacio geográfico".

La importancia de este espacio natural para las aves acuáticas, que utilizan estas zonas como área de invernada, mancada y nidificación, le ha llevado a ser reconocido con distintas figuras de protección, entre las que destaca la consideración de Reserva de la Biosfera (1981), Humedal de Importancia Internacional por el Convenio de Ramsar (1982) y Zona de Especial Protección para las Aves (1988).

Periodista Digital (01/01/07)

Embustero y peligroso

"Rodríguez vende supersticiones nominales, hechizos y conjuros. Pero él sabe. Sabe que tras el "accidente mortal" de Barajas hay que tolerar algunos desahogos. No piquemos, y preparémonos para un despliegue inusitado de frasecitas hechas y falacias."

Rodríguez quiso cerrar el 2006 con balance risueño y doradas previsiones: este año, bien, y el que viene, mejor. De inmediato la ETA le desmintió con muertos y con fuego, mientras su negro embajador afirmaba la pervivencia del proceso de paz. Claro. Uno de los rasgos del falaz proceso con que planean descorchar y beberse la nación es que tanto su conclusión como su vigencia están en manos de los terroristas. Y de nadie más. Aunque tal fatalidad podía detectarse en origen, hay quien necesitaba víctimas nuevas para ver claro. Las anteriores no valían.

La expresión "proceso de paz" es enteramente tramposa, incluyendo la preposición. Está armada para expandir falsedad y contaminar cuanto toca. El protagonista semántico, la "paz", apesta por varios motivos. Como artefacto político, ha sido esgrimida por portadores de las más torpes o aviesas intenciones: apaciguamiento ante el nazismo, movimientos pacifistas promovidos por la Unión Soviética. La paz no es el fin primordial de estados e individuos; la preceden la libertad, la vida, la justicia, la defensa de la propiedad. Aun cuando su sentido no se oponga a guerra sino a desasosiego, "paz" es el sobrenombre típico de una amenaza vestida de promesa. Los primeros en alcanzar la paz así invocada han sido Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, ecuatorianos.

"Proceso" está al servicio de "paz" en el sintagma, y no puede mejorar al sustantivo principal. Pretende oficializar, y aun burocratizar, una decisión: admitir que a la ETA le asisten razones, como dejó ver López. Pero se trata de un salto imposible. No son las razones las que califican u homologan para nada, sino los medios empleados para hacerlas prevalecer.

Rediseñar el mapa y las instituciones al gusto de los terroristas exige más vergüenzas e imposibles, como blanquear el crimen y premiar la violación del monopolio estatal de la violencia. El Estado que hiciera tal cosa se negaría a sí mismo, se convertiría en una fantasmagoría, en un no-Estado, en un ente vacante que pide a gritos regresar a su ser a través de verdaderos gobernantes.

La preposición "de" es el agujero negro del grupo nominal, presto a tragárselo todo: el proceso es de paz. Encierra en dos letras la exorbitante pretensión de legitimar la rendición. Eso sí, cuando los representantes de cuarenta y cinco millones de personas violen su mandato y supediten los intereses de sus representados a los deseos de quinientos forajidos, vendrá un funcionario con un tampón, a sellar.

Rodríguez vende supersticiones nominales, hechizos y conjuros. Pero él sabe. Sabe que tras el "accidente mortal" de Barajas hay que tolerar algunos desahogos. No piquemos, y preparémonos para un despliegue inusitado de frasecitas hechas y falacias. La razón bien aguzada, mientras él repara los fuegos de artificio con que se distrae la España lanar y embotada.

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 01-01-2007

domingo, 31 de diciembre de 2006

El dueño de la furgoneta fue secuestrado en Francia el día 27 y liberado tras el atentado

El dueño de la furgoneta Renault Traffic que explotó en el aeropuerto de Barajas fue secuestrado en Luz-Ardiden (Francia) el pasado día 27 por tres encapuchados que se identificaron como miembros de ETA y liberado el 30 entre una y dos horas después del atentado.

Las cámaras de vigilancia de la T4 captaron la furgoneta en la segunda planta del área D del aparcamiento de la terminal, estacionada entre dos vehículos como se aprecia en la imagen de la derecha. Aunque persiste la confusión sobre la cantidad definitiva de explosivos utilizada por los terroristas, los técnicos de la Comunidad de Madrid afirman que la carga de la furgoneta debía oscilar entre 500 y 800 kilos de explosivos.

Las grabaciones de las cámaras han revelado también que la furgoneta-bomba entró en el aeropuerto pasados unos minutos de las 18.50 horas del pasado día 29. El visionado de las imágenes está siendo lento, ya que sólo pueden verlas en tiempo real, al no poder pasarlas a cámara rápida.

Preparado para acampar
Según informaron a Efe fuentes de la investigación, el dueño de la furgoneta es un joven de nacionalidad española que había preparado el vehículo para acampar, ya que pensaba pasar unos días en Francia esquiando, y al que los encapuchados le dijeron que, si todo iba bien, pasaría la Nochevieja en su casa.

El joven pasó esa noche en la furgoneta junto a sus secuestradores, que ya por la mañana del día 28 hicieron varias llamadas desde sus teléfonos móviles. Poco después, un segundo coche llegó hasta el lugar en el que se encontraban. Los etarras metieron al secuestrado en ese segundo vehículo y desde ese momento el joven no volvió a saber nada de su furgoneta, por lo que las fuentes consultadas consideran que fue en esa fecha cuando los terroristas comenzaron a preparar el vehículo para cometer el atentado.

Las placas del vehículo que explotó, por tanto, eran las originales, ya que los terroristas no tuvieron necesidad de 'doblarlas' al tener la seguridad de que el robo del vehículo no iba a ser denunciado. Después de circular durante todo el día por caminos secundarios, el grupo pasó la noche en una casa abandonada.

SMS 'tranquilizadores'
El viernes 29 -día que volvieron a pasar a bordo del coche, en constante movimiento-, los etarras preguntaron al secuestrado si le iban a echar en falta en su casa. El joven respondió que no, porque su familia está acostumbrada a que pase varios días solo en el monte, pero los terroristas le permitieron enviar desde su teléfono móvil varios mensajes de texto tranquilizadores.

Después de otra noche en el interior del coche, los secuestradores pusieron en libertad al joven entre las 10.00 horas y las 11.00 horas del sábado 30, entre una y dos horas después de que explotara la furgoneta en un aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas.

En ese momento los etarras le hicieron bajar del coche, le señalaron un camino y le dijeron que si lo seguía llegaría hasta un pueblo, que según las mismas fuentes se trata de la localidad francesa de Escot, situada en el departamento de los Pirineos Atlánticos. Cuando el joven llegó a esta población adquirió una tarjeta telefónica y llamó a su familia, a la que relató lo ocurrido.

Las fuentes consultadas por Efe señalaron que el procedimiento empleado por ETA en esta ocasión no es el habitual, ya que hasta ahora cuando secuestraban o retenían a alguien para utilizar su vehículo lo hacían inmediatamente antes del atentado y no con varios días de antelación.

El Mundo.es, 31-12-2006, 14h02

Las víctimas son más de dos

No solamente están los dos desaparecidos a los que incluso fuentes oficiales ya dan por muertos. (Ojalá, de todos modos, que la próxima noticia en torno a este atentado sea la del hallazgo con vida de estas dos personas)

Pero hay otra víctima del atentado que ha resultado extraordinariamente dañada por la explosión: José Luis Rodríguez Zapatero.

Porque ha sido él quien ha asumido en solitario la gestión de este peliagudo e incierto proceso. Ha sido él quien ha manejado los hilos y la información.

Porque ha sido él quien se ha dirigido una y otra vez a los ciudadanos para transmitirles, contra viento y marea, contra toda evidencia, un optimismo que no se veía refrendado por los hechos.

Porque ha sido él quien ha reclamado confianza plena, casi ciega, en su manera de ver y de hacer las cosas.

Porque ha sido él quien ayer mismo, el penúltimo día del año, convirtió las conversaciones con ETA para el final del terrorismo en el asunto protagonista, a gran distancia sobre los demás, de toda su gestión.

Porque ha sido él quien ha dicho eso de que "los ciudadanos le juzgarán por este asunto". Lo dijo ayer sin ir más lejos. Y porque fue él quien nos explicó que las cosas estaban mejorando y que iban a mejorar aún más.

Primera y gravísima conclusión: el presidente no se entera de lo que pasa. Ni sabe lo que piensa ETA, ni sabe lo que planea, ni sabe si lo que le dicen es la verdad o le están engañando como a un chino.

Segunda e indignante conclusión: ETA ha querido humillar públicamente al presidente del Gobierno, que es lo mismo que humillarnos a todos los españoles.

No puede interpretarse de otra manera un atentado de esa violencia, con esa cantidad formidable de explosivo, destinada a hundir literalmente un lugar emblemático del país, de su avance y de su modernidad.

Ni la fecha elegida: el final de año.

La explosión de esta mañana ha sonado como una espantosa carcajada en los oídos de Zapatero. Le han engañado y han querido que se supiera que le habían engañado.

Es una burla además de un crimen. Por eso digo que las víctimas de este atentado terrorista son más de dos.

Victoria Prego
El Mundo.es, 30-12-2006

¿Otro trágico accidente, Señor Presidente?

Cuando escribo estas líneas, parece confirmarse que el atentado de la pandilla de canallas se ha cobrado dos víctimas mortales, cuyos nombres desconozco, pero que de confirmarse pasarían a engrosar la larga lista de muertes provocadas por los asesinos de la mafia etarra. ETA no ha avisado, ha utilizado el máximo poder destructivo, lo ha hecho unilateralmente y de común acuerdo entre ellos, es decir, sin escisiones dentro de la estructura de la banda. ETA ha roto el alto el fuego, lo ha hecho sin un comunicado previo advirtiendo de sus intenciones... nunca antes había actuado así pero ¿qué puede esperarse de unos asesinos despreciables?

Pero, sobre todo, ETA ha reaparecido en toda la extensión de su actividad criminal y lo ha hecho al día siguiente de que el presidente del Gobierno, el señor Rodríguez Zapatero, compareciera ante los medios y afirmara que en lo que respecta al proceso de paz el año que viene será mejor que este que acaba... y añadiera eso de que estamos mejor con alto el fuego que sin alto el fuego, y se atreviera a calificar de “trágicos accidentes mortales” los asesinatos cometidos por la pandilla de canallas. ¡Muy oportuno, señor Zapatero!

ETA no ha tardado ni veinticuatro horas en responder a su rueda de prensa de ayer: aquí son ellos, los asesinos, los que mandan, y lo hacen a su manera, es decir, sembrando caos, miedo, destrucción, terror y muerte allá donde ellos quieren hacerlo. ETA es una mafia, su comportamiento es el de una mafia, y no sabe vivir de otra manera que no sea la extorsión y el terror. Y el problema, señor Zapatero, es que usted ha pretendido engañarles, se ha creído con capacidad suficiente como para derrotar la banda por sí mismo, mediante la cesión y la capitulación. Pero cuando ha sido evidente que incluso para usted era imposible retorcer el Estado de Derecho para que la banda alcanzara todos sus objetivos, ETA no ha dudado en volver ha hacer lo que mejor sabe: despreciar la vida humana, la libertad y la Democracia. No sé, señor Zapatero, lo que va a decir usted cuando comparezca ante la opinión pública, un día después de haber expresado un verdadero torrente de optimismo sobre ‘su’ proceso de paz, pero ya da igual, porque, señor Zapatero, ha perdido usted cualquier resquicio de credibilidad que pudiera quedarle.

Lo peor de esto, señor Zapatero, es que hace tres años ETA estaba completamente acorralada, reducida a la mínima expresión en su estructura político-militar, desabastecida, asfixiada económicamente... En estos tres años de su Gobierno, y sobre todo en estos nueve meses de falsa tregua, como ya ocurriera con la tregua-trampa anterior, ETA se ha fortalecido, se ha rearmado a pesar de que su Gobierno haya querido ocultarnos la evidencia, ha recaudado dinero, ha reclutado a nuevos terroristas y se encuentra en situación de volver a reeditar los peores años de su sangrienta cruzada de muerte y destrucción porque, a pesar de lo que han pretendido vendernos, ahora ETA ya no es un queso gruyere debido a las infiltraciones policiales... Usted sabe, tan bien como yo, señor Zapatero, que hoy ETA vuelve a ser una organización armada plenamente operativa y limpia de ‘topos’, porque ese ha sido uno de los precios que ha pagado este Gobierno para obtener nueve meses de supuesta tranquilidad, y digo supuesta porque la realidad ha sido bien distinta: se ha recrudecido la kale borroka, volvieron los seguimientos, se le dio una vuelta de tuerca a la extorsión, y se practicó el rearme y el reclutamiento.

¿Por qué nos han engañado, señor Zapatero? ¿Por qué nos han ocultado la verdad de lo que estaba pasando? ¿Qué esperaba usted de la pandilla de canallas, o qué les debía? ¿Por qué ha sido usted capaz de rebajarse hasta llegar a la indignidad de calificar los atentados viles de la banda comno “trágicos accidentes mortales”? ¿Qué mensaje le estaba enviando a la banda terrorista y al que ésta le ha respondido del modo en que lo ha hecho? Escribí un día en estas mismas líneas que los responsables de los actos terroristas sólo son quienes los cometen, pero usted, señor Zapatero, tendrá que dar muchas explicaciones a la opinión pública de por qué ha permitido que volviéramos a esta situación, con una ETA fortalecida y, según parece, dispuesta a volver a sembrar de muerte y destrucción nuestro futuro. Usted había fundamentado esta legislatura en el diálogo con ETA, en la supuesta negociación para alcanzar la paz... Había generado unas expectativas sin precedentes, y alimentado una vana ilusión en una parte muy importante de la ciudadanía de este país. Ahora, esas expectativas, esa ilusión, han muerto producto de la bomba, de esa misma bomba de cuyo silencio se congratulaba usted el viernes por la mañana... ¡Qué triste y dramática paradoja!

En tres años, señor Zapatero, y producto de su necesidad de pactar con ETA lo que fuera, ha conseguido usted desterrar de este país todos los valores sobre los que cimentamos la Transición y la consecución de una democracia liberal. Le recordaré algo que escribía para este fin de semana y que he tenido que levantar obligado por la actualidad: su proyecto, señor Zapatero, es justo lo contrario del proyecto hispanista de Cervantes, es la cruz de la cara de una España cervantina, definida por Julián Marías como una España para la que “el hombre ha sido siempre persona (...); ha entendido que la vida es misión, y por eso la ha puesto al servicio de una empresa transpersonal; ha evitado, quizá hasta el exceso, el utilitarismo que suele llevar a una visión del hombre como cosa; ha tenido un sentido de la convivencia interpersonal y no gregaria, se ha resistido a subordinar el hombre a la maquinaria del Estado; ha sentido la vida como inseguridad, no ha creído que su justificación sea el éxito: por eso la ha vivido como aventura y ha sentido simpatía por los vencidos. La obra en que lo español se ha expresado con mayor intensidad y pureza, la de Cervantes, respira esta manera de ver las cosas”. Y esto es así, entre otras cosas, porque usted compartía el proyecto secesionista y anti-español del nacionalismo radical, el mismo nacionalismo que alimenta la justificación de lo que ETA hace.

Dimita, o convoque elecciones anticipadas lo antes posible, pero no siga usted estropeando más la obra que empezamos a construir juntos en 1978. Fruto de ese espíritu de consenso fue el pacto entre el PP y su partido que permitió acorralar a los asesinos hasta hacerlos casi desaparecer... ¡Cuán engañados estábamos entonces, cuando usted ofrecía ese pacto y al mismo tiempo autorizaba ya los primeros contactos con la banda a espaldas de la sociedad española! Nunca quiso usted caminar sobre la senda del consenso constitucional y la unidad de los demócratas frente a los enemigos de la libertad, no lo quiso entonces y no lo ha querido ahora, y por culpa de esa actitud nos tenemos que lamentar del primer atentado grave de ETA después de mucho tiempo pero, sobre todo, de lo que vendrá a partir de ahora.

¿Qué hacemos ahora, señor Zapatero? ¿Seguimos dándole a ETA lo que pide? Porque de usted ya ha conseguido bastante: ha conseguido tiempo para rearmarse y reorganizarse, ha conseguido debilidad de la Justicia, ha conseguido internacionalizar su conflicto, ha conseguido desunir a las fuerzas democráticas, ha conseguido indolencia policial, ha conseguido fondos gracias a la extorsión, ha conseguido presencia de nuevo en las calles del País Vasco, ha conseguido alimentar los sentimientos nacionalistas hasta el paroxismo de manera que su programa de máximos vuelve a ser hoy la referencia para el final de la violencia, cuando hace muy poco ese programa no era ni siquiera planteable...

Hay muchas cosas que decirle, señor Zapatero, pero habrá tiempo para hacerlo tras la resaca de esta tragedia. Supongo que hoy no será para usted un buen día, pero tampoco lo és para los centenares de afectados por el atentado, los heridos y, sobre todo, para la familia de esa más que posible víctima mortal si es que se confirma. Hoy no es un buen día para la democracia, ni para los españoles, ni para la convivencia en general. Hoy solo es un buen día para los que viven del terror. No siga usted por este camino, y si no es capaz de volver a donde nunca debió de salir, deje que lo hagan otros.

Federico Quevedo
El Confidencial Digital, 30-12-2006

Una multitud arropa a las víctimas en la primera manifestación contra ETA tras el final de la tregua

La Asociación Víctimas del Terrorismo ha vuelto a movilizarse este domingo, tras el atentado de ETA contra el aeropuerto de Madrid, que ha dejado dos personas desaparecidas y otras 19 heridas. En la Puerta del Sol de Madrid, miles de personas han condenado el atentado y han vuelto a oponerse a toda negociación con la banda terrorista. Francisco José Alcaraz ha declarado su "indignación" con la respuesta de Zapatero al atentado porque "no ha roto el pacto sino que lo ha suspendido". "Otegi tenía que haber dormido esta noche en la cárcel". La AVT celebrará nuevas concentraciones silenciosas el próximo martes, a las 12:00 horas, a las puertas de los ayuntamientos de toda España.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) se han manifestado al mediodía, ante los Ayuntamientos de toda España y en la Puerta del Sol de Madrid en protesta por el atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas y contra la política terrorista del Gobierno.

Madrid se dividió. Aunque el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, pidió a todos los madrileños que se manifestaran de forma unitaria "en contra del terrorismo" en la convocatoria que la AVT organizó en la Puerta del Sol, la FEMP convocó otra concentración alternativa a la misma hora en la puerta del Ayuntamiento de la ciudad.

Aun así, Gallardón no cesó en su empeño por unir a los madrileños y acudió a la Puerta del Sol en un intento de juntar las dos manifestaciones. No pudo ser. '¡Gallardón qué haces aquí!' o ¡Vete con los tuyos!' fueron algunos de los gritos que tuvo que escuchar a su llegada a la concentración de la AVT.

A la Puerta del Sol madrileña acudieron entre 2.000 y 3.000 personas. Allí, las 12 campanadas que sonaron al mediodía desde el reloj que está noche dará paso a un nuevo año, se mezclaban las pancartas y mensajes más críticos con el Gobierno que con la banda terrorista: 'Zapatero asesino', ¿Quién está detrás del 11-M?', 'ZP, cuántos más tenemos que morir' o 'No podéis quitarnos la vida porque ya la hemos entregado'.

"Esto se veía venir. ETA lo único que ha hecho durante estos nueve meses es rearmarse. También lo hizo con Aznar, pero Zapatero se ha equivocado y ha querido comprar los votos con el sufrimiento de las víctimas", aseguraba Javier M. mientras sujetaba una bandera española.

Jóvenes, jubilados y hasta niños mostraban también su repulsa contra los terroristas. "Lo que queremos es que ETA no mate más", susurraba Virginia, de cinco años junto a su abuelo.

Silencio e insultos
Minutos antes de que el presidente de la AVT, José Alcaraz, se dirigiera a los manifestantes, el silencio se apoderó del lugar. Tres minutos para recordar a todas las víctimas y, en especial, por los dos desaparecidos en el atentado, acompañado por un Padre Nuestro, exigido por las miles de personas que se congregaron en la Puerta de Sol.
Unas 2.000 personas se congregaron en la Puerta del Sol.
Pero el silencio duró poco. Mientras muchos de los asistentes guardaban la calma, otros insultaban al presidente del Gobierno o increpaban a varios manifestantes que acudieron con 'ikurriñas' a la concentración gritando 'Fuera de aquí', 'No tenéis vergüenza' o 'No sois españoles'.

Alcaraz aprovechó los minutos previos a la concentración para arremeter contra el líder de la ilegalizada Batasuna y sus declaraciones tras el atentado: "[Arnaldo] Otegi tenía que haber dormido esta noche en la cárcel, porque es representante de una organización terrorista y está incumpliendo el auto de libertad condicional". También pidió al juez Baltasar Garzón y al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, "que cumplan con su trabajo como funcionarios que son", y al Gobierno "valentía para suspender el diálogo y el mal llamado proceso de paz, porque este es un proceso de rendición".

El presidente de la AVT afirmó que participaba en la concentración para "solidarizarse con las víctimas del terrorismo, para condenar este atentado de ETA, que no ha cesado en su actividad, y para exigir al Gobierno que no sólo suspenda el diálogo con ETA, sino que rompa la negociación con los asesinos".

Junto a Alcaraz se encontraba el secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa.

Plaza de la Villa
Por su parte, y a sólo 500 metros de la Puerta del Sol, el presidente de la FEMP, Heliodoro Gallego, señaló que alcaldes de todas las sensibilidades políticas con los que han consultado le han trasladado su apoyo y "unanimidad" para convocar las concentraciones. El Partido Socialista de Euskadi (PSE), se ha adherido a las convocatorias de la FEMP.

Durante esta concentración el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, ha subrayado, tras el atentado de ETA en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas que "no hay diálogo con violencia y, si no hay diálogo, no hay proceso".

ETA ha escogido el peor camino que sólo tiene una salida, la cárcel", añadió tras guardar cinco minutos de silencio en la Plaza de la Villa de Madrid.

Otras concentraciones

Algunos dirigentes políticos se han sumado a estas concentraciones, como el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, que asistió en Bilbao, Mariano Rajoy y la secretaria de Política Social y Bienestar, Ana Pastor, que lo han hecho en Pontevedra, la secretaria ejecutiva de Política Autonómica y Local, Soraya Sáenz de Santamaría, en Valladolid, el presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, en Bilbao, y en Vitoria, el alcalde de la ciudad, Alfonso Alonso, y Carmelo Barrio secretario general del PP vasco. El presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, ha acudido a la concentración en Sevilla.

En León cerca de 200 personas se dieron cita a las 12 del mediodía en el Ayuntamiento. Todos los asistentes manifestaron su condena al terrorismo con cinco minutos de silencio en las puertas del Consistorio leonés. En concreto, la secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Amparo Valcarce señaló que "la paz y la libertad hacen grande a un país" y manifestó su repulsa ante una violencia que califico de "sin sentido".

En Santander y tras la concentración frente al Ayuntamiento, el alcalde de la localidad cántabra, Gonzalo Piñeiro, afirmó que "no sé que más está esperando el señor Zapatero para decir que definitivamente da por rotas las negociaciones"

Según dijo, aunque todos los españoles tenían la "esperanza" de que "de verdad pudiese llegar la paz", también saben lo que son los "etarras, unos salvajes", y por ello, "exigirán" al Gobierno que rompa "de una vez por todas" las negociaciones.

También, en Asturias todas las fuerzas políticas con representación en el Principado (PSOE, PP e IU) estuvieron presentes en la concentración que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Oviedo. Durante la concentración Gabino de Lorenzo, alcalde de la localidad, también tuvo palabras de rechazo contra el Gobierno.

De Lorenzo responsabilizó a la política del Gobierno de haber permitido a ETA durante estos meses que se "refuerce, rearme, reclute más gente y se financie a través de la extorsión".

Europa Press, 31-12-2006, 15h10
y Esther Mucientes, El Mundo.es, 31-12-2006, 14h57

Última hora: Eta colocó entre 500 y 800 kilos de explosivos

Europa Press, 31-12-2006, 12h45:
Con menos carga no se hubiera producido un derrumbe así.

Los técnicos de la Comunidad de Madrid calculan que la carga de la furgoneta que explotó en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas debía oscilar entre los 500 y 800 kilos de explosivos, según ha informado el vicepresidente segundo y consejero madrileño de Justicia e Interior, Alfredo Prada. El consejero madrileño, que ha hecho estas estimaciones tras visitar el lugar del atentado, ha precisado que todavía no se ha podido determinar con exactitud la composición ni cantidad de la carga, pero ha insistido en que el cálculo procede de la constatación de que con menos carga no sería posible que se produjera un derrumbe de esta naturaleza. En cuanto a las tareas de desescombro, el consejero ha explicado que se está realizando de forma lenta y "muy selectiva", bajo la supervisión de los expertos en explosivos para no perjudicar la investigación y garantizar la posible aparición de las dos personas desaparecidas

Marchas de protesta en toda España


La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) convocó para hoy a las 12.00 horas una concentración en la Puerta del Sol madrileña para «gritar alto y claro que con los asesinos de ETA no se debe negociar».

En un comunicado, la asociación mayoritaria entre este colectivo subrayó que los terroristas «tienen que pedir perdón a las víctimas y a todos los españoles, cumplir íntegramente sus condenas y abandonar las armas sin pedir nada a cambio». Asimismo, consideró que el Gobierno «también debe pedir perdón y rectificar su política por haber permitido que ETA vuelva a ser la de hace unos años y haber retrasado su desaparición».

En Bilbao, el Foro Ermua y la Plataforma España y Libertad convocaron a todos los ciudadanos a participar en la concentración de protesta por el atentado perpetrado por ETA en Madrid que realizarán las dos organizaciones en la Plaza Moyúa de la capital vizcaína, a las 13.00 horas. La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE se sumó también ayer a La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE respaldó hoy las concentraciones de repulsa que ha convocado para mañana la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en todos los ayuntamientos españoles para responder al atentado.

También en el marco de las protestas organizadas por la FEMP, el Ayuntamiento de Vitoria celebrará a las 12.00 horas una concentración silenciosa en la Plaza de España como condena al atentado y en solidaridad con todas las víctimas. A la convocatoria asistirá, entre otras personalidades, el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso.

El Mundo, 31-12-2006

¿Aprenderá alguna vez la lección este presidente irresponsable?

Cuando ayer nuestro periódico destacaba en su portada el pronóstico de Zapatero de que «dentro de un año estaremos mejor» y advertía que el presidente «se la está jugando con ETA» no podíamos pensar que en unas pocas horas se iba a materializar de forma tan dramática ese diagnóstico. De hecho, en el momento en que el presidente expresaba su optimismo el pasado viernes, el coche bomba estaba ya en el aparcamiento de Barajas o iba de camino.

El atentado de ayer supone el peor escenario posible para un Gobierno que se había jactado de los avances en «el proceso de paz» y que daba por seguro categóricamente que la situación iría a mejor. Pues bien, ha ido a peor de la peor forma posible: con un coche bomba en la T-4, la obra más emblemática inaugurada por este Gobierno, colapsando el transporte aéreo en vísperas de Nochevieja y con dos desaparecidos, presumiblemente sepultados bajo los escombros.

Si en el plano humano lo más trágico sería el fallecimiento de esas dos personas, queda en evidencia en el plano político el fracaso de la estrategia del Gobierno respecto a ETA y la falta de sustento del optimismo de Zapatero y Rubalcaba. Cabe preguntarse en qué manos estamos cuando tanto el presidente como el ministro de Interior -¡menudo papelón el suyo en la rueda de prensa del «ni confirmo ni desmiento»!- han demostrado una ignorancia tan absoluta respecto a los planes de la banda.

Una reacción insuficiente

Zapatero compareció por la tarde en La Moncloa para decir que considera que el dialogo con ETA no puede seguir mientras la organización armada no renuncie a la violencia pero no quiso ir más allá de esa «suspensión» temporal. Su intervención dejó la sensación de que se resiste a que la terca realidad trastoque sus ingenuos planteamientos.

Zapatero no es un traidor ni un malvado ni creemos que haya firmado letras de cambio a ETA -como a veces se sostiene de forma estereotipada por sus adversarios- pero sí ha actuado de una forma profundamente equivocada, sin medir las consecuencias de sus actos y sin un sentido claro de hacia donde se dirigía. Estamos ante un caso claro de irresponsabilidad política que los electores deberían castigar.

La suspensión del diálogo es lo menos que podía hacer el presidente del Gobierno ante un atentado de esta envergadura, pero su negativa a declarar que está roto definitivamente demuestra que sigue queriendo mantener la puerta entreabierta con la banda. Suspender significa «detener o diferir por algún tiempo». En este sentido, la intervención de Zapatero no supone una rectificación explícita de los errores cometidos sino más bien un intento de ganar tiempo hasta comprobar hacia dónde evolucionan los acontecimientos.

Zapatero se aferró ayer a la resolución del Congreso de mayo de 2005, en la que se daba luz verde a una negociación con ETA si ésta renunciaba a las armas. El tiempo ha demostrado que esta resolución sirvió para dar alas a la banda y para que sus dirigentes se creyeran que podían discutir la autodeterminación del País Vasco de tú a tú con el Gobierno.

Esa iniciativa marcó formalmente el distanciamiento con el PP, fortaleció la alianza del PSOE con los nacionalistas y supuso en la práctica la ruptura del Pacto Antiterrorista y del consenso de las dos grandes formaciones. Lo que era hasta entonces una política de Estado pasó a convertirse en una estrategia partidista. Por eso, el Rey no pudo apoyarla el día de Nochebuena. Que Zapatero insistiera en lo «largo y difícil» del proceso no hace más que mantener la expectativa de que, cuando escampe el aguacero, se reanudará el diálogo. De esta forma, el atentado de ayer quedaría amortizado como poco más que «un hecho añadido a la situación», según las miserables palabras utilizadas por Arnaldo Otegi.

ETA ha roto la tregua

Rubalcaba afirmó que la tregua de ETA había supuesto nueve meses «sin violencia». No es cierto. En abril, la banda envió cartas de extorsión a los empresarios y el Gobierno dijo que habían sido redactadas antes del alto el fuego. Poco después, un grupo de radicales quemó la ferretería de un militante del PP e Interior dió por buena la explicación de ETA de que era una «acción espontánea». Luego se intensificó la kale borroka y el Gobierno alegó que no era suficiente para romper el diálogo. Y más recientemente ETA robó 350 pistolas en Francia y las Fuerzas de Seguridad descubrieron un zulo con armas, hechos a los que el Ejecutivo restó parte de su gravedad. Ayer la banda sembró el terror en el aeropuerto y probablemente mató a dos personas, ¿Qué más hace falta para dar por roto este falso «proceso de paz» definitivamente, como pidió Mariano Rajoy?

Otegi afirmó ayer que el atentado «no nos retrotrae a la situación de antes del 24 de marzo», fecha del comienzo de la tregua. Es justamente al revés: sí nos retrotrae porque ETA ha quebrantado su alto el fuego con el coche bomba de Barajas, aunque quede el enigma de por qué la banda no lo comunicó previamente como en otras ocasiones en las que rompió sus treguas. Esto es precisamente lo que tenía que haber dicho Zapatero. Esto y otras muchas cosas más como que Batasuna no será legalizada en estas condiciones, que jamás consentirá que se cree una mesa de partidos fuera de las instituciones, que no negociará el futuro de Navarra como moneda de cambio y que no habrá excarcelaciones prematuras de presos. Por cierto, que también debería haber anunciado su disposición a instar al fiscal general del Estado a actuar contra Arnaldo Otegi por un delito de enaltecimiento del terrorismo cuando calificó a De Juana Chaos como «preso político».

Aunque Zapatero defraudó ayer a muchos españoles, que esperaban bastante más de él, no hay que descartar que el inconcreto paso de «suspender» el diálogo sea el comienzo de una rectificación gradual por la vía de los hechos. En ese caso, el PP debería ayudarle a cambiar de política y recuperar el consenso, como nuestro periódico ha defendido siempre.

Editorial de El Mundo, 31-12-2006