martes, 23 de junio de 2009

El PSOE desbarra en Pamplona

NINGUNA explicación sirve para disculpar a los socialistas navarros de haber votado junto a Acción Nacionalista Vasca dos mociones contra la alcaldesa foralista de Pamplona, Yolanda Barcina. Aunque se tratara de mociones propuestas por Nafarroa Bai, una coalición de formaciones nacionalistas, los socialistas sabían que sólo si ANV sumaba sus votos a los suyos podían derrotar a Unión del Pueblo Navarro, que cuenta con trece concejales en el Ayuntamiento pamplonés, frente a los catorce del PSN, Nafarroa Bai y ANV. Por tanto, ningún portavoz del PSOE o del PSN puede escudarse en que su partido no puede controlar los votos de ANV, un grupo declarado ilegal por su integración en ETA. Los socialistas navarros se han equivocado por completo, no sólo porque hay una razón ética para no votar nunca lo mismo que ANV -razón que no habría que aclarar a ningún demócrata-, sino porque no habían pasado ni 72 horas del asesinato de Eduardo Puelles. Los proetarras de ANV se negaron a repudiar este horrible crimen, motivo suficiente para que los concejales socialistas del Ayuntamiento de Pamplona renunciaran a cualquier moción que implicara el apoyo de un partido ilegalizado.

Además, por si fuera poca la indignidad de sumar votos con ANV, las mociones aprobadas son de las que agradan a la izquierda proetarra y al nacionalismo en su conjunto. Una insistía en el cese del jefe de la Policía Municipal de la capital navarra, un funcionario conocido por su intensa actividad contra los grupos de apoyo a ETA, y advertía a Yolanda Barcina de que en dos meses llegaría la reprobración, lo que sólo será posible si de antemano los socialistas aceptan los votos de los dos concejales de ANV. La otra moción, también propuesta por Nafarroa Bai, amparaba la petición de la plataforma «Gora Iruñea» de que se le cediera espacio para sus «actividades lúdicas y culturales». Desde hace tres años, el Ayuntamiento de Pamplona suprimió las «barracas políticas» en San Fermín porque se habían convertido en puestos de recaudación para los presos de ETA y sus familias. Los matices de los socialistas navarros sobran, porque no pueden justificar una coincidencia, siquiera esporádica, con un partido ilegal y proetarra como es ANV. No es admisible que unos socialistas, los vascos, apuesten inequívocamente por estar contra ETA, y que otros socialistas, los navarros, sean capaces de coincidir con ANV y definir opciones futuras contra Yolanda Barcina que sólo son viables si vuelven a tener los votos de esta formación proetarra.

Las últimas elecciones forales y municipales en Navarra fueron traumáticas para los socialistas, obligados a hacer lo que debían, facilitar un gobierno de UPN, y no lo que querían, pactar con Nafarroa Bai. La opinión pública apreció favorablemente esta decisión porque habría sido irresponsable franquear al nacionalismo panvasquista la entrada en los gobiernos foral de Navarra y municipal de Pamplona. Pero el coste de esa decisión no justifica hacer oposición con los votos de los proetarras. La moción que anuncia la reprobación de Barcina debe ser desautorizada expresamente por la dirección nacional del PSOE porque implica contar de antemano con ANV para ganar la votación y es una incongruencia con la claridad del discurso pronunciado por el lendakari López ante el cadáver de Eduardo Puelles.

ABC - Editorial

lunes, 22 de junio de 2009

¡No se quieren enterar!

¡Eso es, "con alegría"!

Oportunistas de lo imprescindible. Por Arturo Pérez Reverte

No hace mucho, en una de esas cenas con Javier Marías queZ a veces nos sirven a uno o a otro, luego, para teclear un artículo que resuelva los respectivos compromisos semanales, comentábamos un hecho pintoresco que suele darse entre los comentaristas culturales a la hora de hablar de libros y autores. Un título, un nombre olvidados por completo o de los que nadie hace caso, incluso escritores despreciados o desconocidos por quienes se dicen árbitros de las bellas letras, se ponen de moda con un centenario, una película o una reedición oportuna. Entonces, buena parte de aquellos a quienes nunca oíste hablar de tales títulos o autores emiten alaridos entusiastas, cantando sus excelencias y colocándoles la etiqueta imprescindible. Que es el adjetivo que ciertos esnobs de la tecla, con alborozado entusiasmo de conversos, reservan indefectiblemente para libros o autores de los que no se habían ocupado antes, en su vida. Además, ellos nunca leen, sino que releen. «Estoy releyendo –escriben, imperturbables– a Ian Fleming. Un autor imprescindible.» Sorprende, por otra parte, que si tanto aprecian a determinado escritor, nunca hasta hoy le hayan dedicado una línea, y se acuerden de él sólo cuando una editorial prestigiosa o una edición afortunada lo ponen en primer plano. Pero quienes se lo montan de posar como culturillas exquisitos –Lo que podría escribir y no quiero, o cosas así– nunca recomiendan libros imprescindibles antes de que lo sean. Sería arriesgarse demasiado.

Comentaba esto con Javier, como digo, mientras despachábamos sendos filetes empanados. No solemos hablar de literatura propia ni ajena, pero esa noche íbamos por ahí. Yo mencioné a Roberto Bolaño. Como ya dije alguna vez en público, es un autor que me parecía –a mí, no a Javier– increíblemente avinagrado y aburrido cuando estaba vivo, y me lo sigue pareciendo muerto. Lo de avinagrado se explica porque en vida nadie le hizo caso ni compró sus libros; eso lo malhumoró mucho y solía meterse con otros autores como si ellos tuvieran la culpa. El caso es que, con el filete empanado a medias, puse a Bolaño como ejemplo. Aparte de que a mí me guste o no, dije, tiene guasa el asunto. Lees algunas columnas actuales de animadores culturales españoles y resulta que Bolaño es imprescindible. Eso, casualmente, ahora que su agente literario le ha montado una bestial promoción post mortem nulla voluptas en Estados Unidos. Podían haberlo dicho cuando estaba vivo y sin agente, digo yo. Ayudándolo a vender más libros y a tener menos mala leche.

Pasamos luego a hablar de otros autores que ciertos caraduras que hoy pretenden barajar la literatura ninguneaban o infravaloraban no hace muchas décadas: Stevenson, Conrad, Simenon, Eric Ambler, Budd Schulberg, Le Carré, Stephan Zweig, Schnitzler, el barón Corvo, Joseph Roth y otros. Autores, todos ellos, poco estimados entonces en España, o incluso insultados directamente, como era el caso de Zweig, novelista considerado menor hasta hace cuatro días; y que, a quienes descubrimos su Partida de ajedrez y sus obras completas en Editorial Juventud a finales de los años sesenta, nos causa mucha hilaridad que ahora no se le caiga a nadie de la boca. O de Conrad, cuyo Espejo del mar tradujo Marías hace la tira, cuando algunos tontos del ciruelo todavía consideraban al polaco sólo un aseado escritor de novelas marineras, y juraban que lo que había que leer era El Jarama, del por otra parte respetable Sánchez Ferlosio, o la imprescindible –permitan que ahí sí que me tronche– Larva, de Julián Ríos.

A los postres puse un ejemplo casual. Imagínate, dije, a un autor al que nadie haga caso. Poco conocido y leído. Traven, por ejemplo. Escritor maldito, marginal, autor de El barco de la muerte y Lo conocemos desde hace al menos treinta años y nos gusta a los dos. O, por lo menos, a mí. Pero aquí ningún periculto de suplemento literario lo menciona jamás, ni recomienda sus libros. Pregunta por él en una librería. No existe. Pues apuesto la tecla Ñ a que si mañana aparece un libro suyo en una buena editorial, una docena de pavos que no han leído a Traven en su puta vida se descolgarán con encendidos elogios. Para eso está Internet, para documentarse. Yo, lector de Traven de siempre. Voy a explicarles quién es. Etcétera.

Y bueno. El ejemplo era casual, como digo. Pillado por los pelos. Pero lo cierto es que profeta en España puede serlo cualquiera. Tres semanas después de la cena con Javier, la interesante y prestigiosa editorial Acantilado publicaba El tesoro de Sierra Madre. En el acto, como era de esperar, llovieron columnas y comentarios. Traven, naturalmente. Qué me van a contar a mí, a estas alturas. Traven esto y lo otro. Traven y yo. Travenólogo como soy, desde pequeñito. Con una palabra –nunca la habríamos adivinado– repitiéndose en cada artículo: imprescindible.

XL Semanal

El coraje de la viuda y la firmeza del lehendakari. Por Antonio Casado

Lo de Paquita y lo de López. Por ese orden. Porque en esta ocasión la sociedad, la magullada sociedad vasca, fue un paso por delante de los políticos y sus lugares comunes. En esta ocasión se acortó la distancia. Entre la valerosa dignidad de Francisca Hernández, la viuda del policía asesinado el viernes pasado por ETA, Eduardo Puelles, y el enérgico discurso de un lehendakari que fue creíble por primera vez en 30 años.

No es la primera vez que una víctima del terrorismo nos da una lección de dignidad. Recordemos a la familia de Miguel Ángel Blanco, a la del profesor Tomás y Valiente, a Eduardo Madina (felizmente vivo y con una enorme proyección). O, más recientemente, a Sandra, la hija del ex concejal socialista de Mondragón, Isaías Carrasco (marzo 2008). Pero sí es la primera vez que un lehendakari deja muy claro que está de parte de los que mueren (“uno de los nuestros”) y que los que matan se han quedado sólo para ser carne de presidio: “Si ellos nos enseñan el camino del dolor, nosotros les enseñaremos el camino de la cárcel”.

Mire usted por donde, los terroristas también nos han enseñado el camino de la unidad. A su pesar. Este fin de semana ETA hizo el milagro de la unidad sin esfuerzo de todos los demócratas y el reencuentro de Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, después de la autodestructiva Legislatura pasada. Unidad política, y también policial, expresada en esa luminosa imagen del féretro a hombros de policías nacionales, ertzainas y guardias civiles. Unidad representada por el lehendakari Patxi López y su contundente discurso: “Se acabó la impunidad y la arrogancia de los del otro lado de la capucha”. Terrible. Es tanto como reconocer que hasta ahora la impunidad y la arrogancia formaban parte del paisaje vasco.

Impresionante el testimonio de la viuda. Coraje, pasión, emoción, sentimiento, en el sencillo desahogo de Paquita, pero también había una carga de razón y de sentido común que se habrá hecho insoportable para más de un gobernante o dirigente político. Qué lección para quienes en el País Vasco todavía tropiezan con dificultades expresivas cuando se trata de desagregar el asesinato de la política. No solo expresivas. En vísperas del asesinato de Puelles, Arnaldo Otegui, cabeza visible de ese mundo nacionalista identificado con las aspiraciones políticas de la banda terrorista, declaraba por enésima vez que ETA nunca podrá ser derrotada policialmente mientras persista el “conflicto” causante de la existencia de ETA. Y entretanto, sufrimiento para todos, anuncia -¡vaya novedad!- Alfonso Sastre, el número uno de la reciente lista europea de los amigos de Eta, por cierto, tan repudiada en las urnas como en las comisarías policiales.

De todos modos, no es lo mismo el auspicio de la derrota policial en boca de un gobernante, o un político, que en boca de la viuda de un policía asesinado. Su valiente desahogo verbal del sábado, junto a sus hijos y ante las 50.000 personas que se manifestaron por el centro de Bilbao, nos puso un nudo en el pecho. Pero las lágrimas no pudieron anegar la lucidez de sus palabras: “Lo único que han conseguido es dejar dos huérfanos y una viuda. No van a conseguir nada más porque hay, gracias a Dios, mucha más gente como mi marido, ¡mucha! Y no van poder con ellos ¡Cada día van a salir más y más!”.

De momento, el ministro del Interior debería enmarcar estas emocionantes pero verdaderas palabras y colocarlas en todos los edificios oficiales. Recogen con absoluta fidelidad, en una metáfora perfecta, la operación de legítima defensa en la que está embarcado el Estado frente al absurdo desafío del absurdo fascismo provinciano que denuncia con tanta sencillez la esposa del enésimo servidor público asesinado en nombre de Euskadi.

Pero Euskadi ha dicho basta. Hace mucho tiempo que la gente honrada y decente de Euskadi (“Aquí se puede vivir muy bien porque hay mucha gente muy decente y muy honrada”, decía Paquita) le ha dicho no a ETA. Se lo ha vuelto a decir en una multitudinaria expresión de protesta por el último asesinato de la banda: “ETA, no, por la libertad”.

el confidencial

Insana anacronía. Por Gabriel Albiac


ETA nace en el punto de intersección de dos milenarismos. Caduco uno: el nacionalista. Emergente el otro: la gran marea que, tras el sesenta y ocho, iba a llevar a toda una generación europea a bordear el abismo, y a una parte excesiva de ella a ser por él tragada. Con los ojos de aquellos años, el componente nacionalista no era -no podía ser- más que anacronismo residual y un tanto cómico, llamado a ser necesariamente diluido en la apocalíptica fantasía que en aquellos años lo envolvía todo: la de una esperanza revolucionaria que muy pronto acabaría por revelarse como nueva suplencia de la providente fe en el reino de este mundo.

Pero todos nos equivocamos. Pasaron los años de la epopeya izquierdista. Demasiados, en toda Europa, dieron con su biografía en el horrible manicomio del terror; en el terror aniquilaron y se aniquilaron. Cerrado el ciclo, a final de los setenta, los más lúcidos entendieron la catástrofe que arrastra consigo toda fantasía apocalíptica. No es la primera vez que eso sucede. La tentación utópica es cicatriz incurable del inconsciente humano: deseo fallido de un mundo sobre el cual primen el sentido y la redención consumada de la especie. De un modo muy exacto, que todos los estudiosos conocen, la teoría política moderna nace, con Maquiavelo y Guicciardini, del frío constatar hasta qué punto el final de las utopías es necesariamente un incremento extremo del dolor a cuya supresión sueñan haber encaminado su proyecto. En el crepúsculo del siglo quince florentino, Savonarola soñó hacer en su ciudad eso: reino de Dios, en el cual se anticipase el cielo. Y Florencia se desmoronó en su sima más honda. Nunca más la utopía, exige Maquiavelo. La santidad, en política, medita Guicciardini, sólo construye infierno.

El milenarismo izquierdista de los años setenta se extinguió. Sabemos hoy, gracias a los prolijos archivos del Este, que, si un regusto revenido de aquello fue retornando en los ochenta, lo era sólo como apéndice de las redes de inteligencia soviéticas en los pasajes terminales de la guerra fría. Lo de Alemania fue lo más trágico, sin duda. Pero Alemania era la línea de frente en aquella guerra. El modo en que los jóvenes terroristas de la RAF de Baader y Meinhof fueron marionetas milimétricamente manejadas por los servicios secretos del Este, y el modo en que por ellos fueron entregados a sus homónimos del otro lado tras caer el muro, figura entre los ejercicios más crueles, más cínicamente crueles, de un tiempo marcado por el universal engaño.

Disponemos hoy de documentación exhaustiva: es la ventaja cuando un imperio cae y hasta los más oscuros archivos pueden ser comprados. A mí me escalofría particularmente, esa nota manuscrita por la cual Brezhnev autoriza, en abril de1974, al KGB para que integre en su estructura al FPLP palestino. No sólo porque el FPLP haya sido una de las más eficaces máquinas de asesinar en la Europa de los años setenta, sino porque el FPLP fue el puente entre terrorismo europeo y terrorismo en el Cercano Oriente. Y, en buena parte, el proveedor en armas y campos de entrenamiento para esa generación suicida que, en la vieja Europa, soñó paraíso y alumbró tinieblas. Y pereció.

Todo cuanto confluyó en el nacimiento de Eta se ha extinguido. El franquismo, por supuesto. La guerra fría. El Este. Del retórico fervor en inminentes amaneceres de luz y de hombre nuevo, queda sólo el grotesco caudillismo de Castro en Cuba. Hasta el nacionalismo mesiánico se vino abajo en el Ulster. Hoy, Eta es una rareza fuera del tiempo. ¿Qué maldición exige a esa pobre tierra vivir y morir en la anacronía?

ABC - Opinión

El PNV no digiere el cambio en el País Vasco: "Es mejor que las viudas no hablen"

"En esas circunstancias no se puede dejar el discurso a la viuda. Fue una situación durísima. La mujer lo mezcló todo. Hizo referencias muy duras a las familias de los presos. Supongo que estaría sedada a tope. Eso lo tienen que cuidar. Es mejor que las viudas no hablen". Así de descarnado -y escocido- habla un miembro de la Ejecutiva del PNV. La manifestación de Bilbao, las palabras de Patxi López y la voz potente de la viuda de Eduardo Puelles, flanqueada por los dos huérfanos, son la imagen del cambio posible en el País Vasco. Y el PNV no quiere ni oír hablar de eso.

El discurso pronunciado por el lehendakari Patxi López al término de la multitudinaria manifestación de repulsa a ETA celebrada el sábado en Bilbao le parece "excesivamente épico" a la dirección del PNV.

Pero lo que más rechazo ha despertado entre los líderes del partido nacionalista, según informa Tomás Bárbulo en El País, es que los organizadores de la marcha cedieran el micrófono a Francisca Hernández, la viuda de Eduardo Puelles, asesinado el viernes por la banda terrorista con una bomba lapa colocada en su coche.

Las palabras de la viuda han escocido a los miembros del PNV. Pueden evidenciar que ha llegado la hora de que las víctimas de ETA tomen la palabra y la sociedad civil vasca se rearme moralmente contra ETA.

Un miembro de la ejecutiva del PNV ha expresado así sus críticas a este periódico: "En esas circunstancias no se puede dejar el discurso a la viuda. Fue una situación durísima. La mujer lo mezcló todo. Hizo referencias muy duras a las familias de los presos. Supongo que estaría sedada a tope. Eso lo tienen que cuidar. Es mejor que las viudas no hablen".

¿Y qué es lo que dijo la valerosa viuda que hay que acallar?
"Son asesinos, no son políticos, no son presos políticos, eso es mentira. Que no vengan sus familias pidiendo dinero para ir a verlos porque son presos políticos. No. Es mentira, son asesinos".
Dio con su dardo en el centro de la diana del "conflicto", que llaman los nacionalistas. Les desmontó de un mazazo toda su mitología montada a los largo de décadas.

La era Patxi López puede suponer que la libertad y la democracia se instalen de pleno en el País Vasco. Una señal es que la consejera de Educación del Gobierno vasco, Isabel Celaá, pidió ayer, en la celebración del Araba Euskaraz en Oyón (la fiesta de las ikastolas alavesas para promocionar el euskera) que en las aulas de Euskadi "se respire empatía y solidaridad" con las víctimas de ETA.

Lamentablemente, suenan las balas en el País Vasco, pero la música nacionalista que siempre ha acompañado a los atentados se oye cada vez más tenue y desafinada.

Periodista Digital

Aído despilfarra 1,4 millones en un teléfono para contribuir a su "otro modelo de masculinidad"

El Ministerio de Igualdad quiere centrar ahora su acción en los hombres. Tal y como anunció la ministra, Bibiana Aído, al inicio de la legislatura, hace ahora un año, el Ministerio habilitará un teléfono para hombres. Además, cumplirá los plazos previstos, puesto que se anunció para 2009. Sin embargo, no se trata, como dijo en un principio, de un teléfono para maltratadores que quieran «canalizar su agresividad», sino de una línea 900 y de un servicio de información por internet para varones con «dudas» sobre sus relaciones de pareja. Total de la factura: 1,4 millones de euros.

El incumplimiento de órdenes de alejamiento y la falta de seguridad de las mujeres amenazadas parecen quedar en un segundo plano: ésta es una de las recetas con las que el departamento que dirige Aído pretende reducir la sangría de mujeres asesinadas por sus parejas y ex parejas, según informa La Razón.

La Subsecretaría del Ministerio de Igualdad publicó la semana pasada en el Boletín Oficial del Estado el anuncio de la licitación del «servicio telefónico y on line de información y orientación en materias y cuestiones relacionadas con los hombres y la igualdad de género. El valor estimado del contrato es de 1,2 millones de euros, aunque la cantidad máxima a invertir será de 1,4 hasta 2011. En el presente año el presupuesto asciende a 234.000 euros. Serán 700.000 para 2010 y 466.000 para 2011.

El objetivo no es disuadir a los hombres violentos ni detectar casos de maltrato. En su lugar, el objetivo es «contribuir con políticas preventivas a otro modelo de masculinidad desde el que establecer las relaciones de pareja sobre unas nuevas referencias, para la cual la implicación y el compromiso de los hombres en esta lucha es imprescindible». Así lo detalla el pliego de prescripciones técnicas que regirá la contratación del servicio.

Tal y como dice el diario de Planeta en su sección El Puntazo:
De ocurrencia en ocurrencia, la ministra Bibiana Aído se va a gastar 1,4 millones de euros en un teléfono gratuito para varones «con dudas» en sus relaciones y en impulsar un «nuevo modelo de masculinidad». La violencia de género es un problema lo suficientemente grave para abordarlo desde políticas más rigurosas y eficaces. En tiempo de crisis, ese presupuesto podría ir dirigido a lo que verdaderamente importa: hacer un seguimiento sobre la falta de seguridad de las mujeres amenazadas, detectar los posibles casos de maltrato y persuadir a los hombres violentos. Pero no, se ha optado por un teléfono que los pondrá en contacto con «organizaciones de hombres igualitarios» y ofrecerá «lecturas recomendadas» sobre igualdad... Pura cosmética con unos resultados más que dudosos. Nadie ignora que la educación es vital para evitar la violencia de género, pero hay cauces más efectivos que este despilfarro.
Periodista Digital

REFERENCIA IDENTITARIA. Por Yauma

“Pujol critica a los mossos por el idioma” (La Vanguardia)

“Jordi Pujol lamentó ayer que los agentes de la policía autonómica se dirigieran cada vez más en castellano a los ciudadanos y acusó al Departament d`Interior, que dirige Joan Saura, de no dar importancia al uso del catalán por parte de los Mossos d`Esquadra. En declaraciones a COM Ràdio, el ex presidente de la Generalitat admitió que su principal objetivo es garantizar la seguridad de los ciudadanos y ser eficaz, pero consideró que también fueron creados para ser una referencia de identidad de Catalunya.
Pujol citó el ejemplo de un ciudadano catalán de origen peruano al que un agente se le dirigió exclusivamente en castellano.”


Una vez más, el Gran Honorable, tiene que romper la barrera de lo políticamente correcto, y llamar la atención, a los responsables directos de nuestro ejército nacional. Sobre un hecho concreto, objetivo, irrespetuoso y transcendente, sobre el futuro de Cataluña. Mancillando (con el hecho) ,al mismo tiempo, la historia acrónica del glorioso cuerpo armado, y de sus valores ancestrales ,basados en el nacionalismo identitario, en el ensoñamiento consciente, y el romanticismo trasnochado. No debe perderse de vista que la principal misión del elitista y bien dotado cuerpo de ejército, es la obligatoriedad de velar por el sagrado deber de mantener la jerarquización de la lengua catalana en los territorios históricos por encima de la lengua oficial española.
Por más que los políticos cuatribarrados actúen con metodología y cálculo controlado en los procesos de selección y formación de los miembros de nuestro glorioso ejército nacional, siempre se pueden producir infiltraciones y operaciones quinta columnistas capaces de trastocar, aún en los aspectos de mayor sensibilidad nacional, como es el caso de la conversación con el ciudadano catalán de origen peruano, y trabajar con la innobleza del espía y saboteador profesional al servicio de las fuerzas de ocupación extranjera. Estos elementos infiltrados inducen a otros compañeros a que hablen castellano en algunas de sus actuaciones profesionales dando lugar, lamentablemente, a la adquisición de hábitos perversos en los sistemas de comunicación con el ciudadano.

Nos ha enseñado, sin embargo, la experiencia que siempre algunos puntos quedan por atar, siempre alguna leche se derrama por el camino, siempre algún alineamiento se tuerce hacia dentro o hacia fuera, lo que, aplicado a la situación en análisis, significa que se deben tomar medidas encaminadas a corregir tales desviaciones, causantes, sin lugar a dudas, del desaguisado denunciado por nuestro amado líder.
Como primera medida, y no la de mayor importancia, el mosso número 7.541, Don Apolonio Pérez i Gutiérrez, se le ha abierto el correspondiente expediente disciplinario. Cabe la posibilidad real de suspenderle de empleo y sueldo durante un periodo de tiempo superior a dos años e inferior a tres.(Se ha contemplado como atenuante que ,Don Apolonio, es padre de tres criaturas, además tiene mujer a cargo suegra y dos cuñadas). Ha sido advertido, por escrito, qué de producirse reincidencia en el grave hecho denunciado por nuestro gran timonel será expulsado del cuerpo sin previo aviso. Otras medidas de gran importancia política se presentarán en el parlament después de las vacaciones de verano.

De todas maneras y sólo a efectos informativos, la sanción no se la quita a Apolonio ni el mismísimo San Pedro, exponemos los hechos acaecidos el día de autos.
El ciudadano catalán de origen peruano, no se corresponde exactamente con la persona implicada involuntariamente en los hechos y referenciada en el informe, peruano sí, pero catalán difícilmente, pues se trata de Don Rigoberto Magallanes Ochoa, turista originario de Lima, concretamente del elegante barrio de Miraflores, antiguo vecino del escritor Mario Vargas Llosa y compañero de juegos y juergas juveniles. Este señor, Don Rigoberto, agradece el espíritu integrador y asimilador del catalanismo cuatribarrado, pero solamente llevaba varias horas en Barcelona cuando ocurrieron los hechos.
Nada más aterrizar en el aeropuerto del Prat, terminal uno, Don Rigoberto fue llevado, casi a rastras, a un amplio salón donde una especie de juez, con barretina, hacia determinadas y extrañas preguntas a tres árabes y dos rumanos que componían una pequeña cola. Don Rigoberto pensó rápidamente en algún programa televisivo y debido a su carácter cachondo y divertido se puso en la cola hasta que le llegó el turno. Don Rigoberto hombre cultivado e inteligente, salió del paso soltando la siguiente parrafada: “En el aspecto formal, el poeta Carles Riba adaptó el ritmo de la elegía clásica al sistema silábico y acentual catalán”.
El individuo de la barretina se levantó de su asiento excitado: ¡Excelente! ¡Excelente! Y puso en las manos de Don Rigoberto un bonito diploma ornado con las cuatro barras y una fotografía del Gran Honorable en sus años mozos. “Certificat de catalanitat per a immigrants”. Con una sonrisa divertida Don Rigoberto abandonó la sala y se dispuso a tomar un taxi para que le llevará a su hotel, cinco estrellas, quería pasar diez días en Barcelona, tenía una buena posición económica, y de cuando en cuando se hacia este tipo de regalos.

El dialogo, causante de la desgracia del mosso Don Apolonio Pérez i Gutiérrez, con Don Rigoberto fue de lo más corriente, Don Rigoberto se acercó a un coche patrulla para preguntar la situación de las Ramblas barcelonesas, típico lugar para turistas despistados.
Don Apolonio, el mosso, de natural bonachón, su primer impulso fue responderle en la nostra llengua, a pesar de que Don Rigoberto había utilizado su idioma materno el español, podía haber preguntado en inglés u otra lengua, pero tratándose bajo su punto de vista de “la madre patria” le pareció lo más apropiado. El mosso en muy pocos segundos cambió de opinión y le contestó en castellano. El aspecto campechano del peruano le recordó a su tío Feliciano natural de Villanueva de los Barros e inconscientemente utilizó también el idioma de su madre la señora Dolores.
El corto tiempo transcurrido en el intercambio de palabras entre ambas personas, utilizando el español, fue suficiente para poner en marcha la poderosa máquina delatora al servicio del nacional socialismo cuatribarrado. El policía acompañante de Apolonio era agente del SIN (Servicio de Inteligencia Nacional) y rápidamente, siguiendo los protocolos habituales, pasó la información y denuncia, a sus superiores vía criptográfica digital. A las pocas horas el Gran Honorable estaba al corriente del gravísimo suceso y del comportamiento poco honroso del traidor mosso.

Nunca, nunca, jamás, este país, Catalunya, estará suficientemente agradecida al Gran Honorable. Una persona tan inteligente y sensible, dedicando su enorme talento a denunciar el comportamiento relajado de mossos y otros servidores de la patria cuatribarrada. No se valora en su justa medida por los habitantes del oasis. Este gran hombre, este honesto político, repito honesto político, en tiempos de arribistas zapateriles , tiene todo el derecho a olvidarse durante algún tiempo de su enorme responsabilidad, y hacer por ejemplo como Don Rigoberto pasarlo bien en otras tierras, conocer otras mujeres otros horizontes. Sin embargo, erre que erre, al pie del cañón, denunciando públicamente a mossos y mossas poco respetuosos con su sagrado deber. Esto es un ejemplo para las generaciones venideras, qué digo, para la eternidad.
Está visto que lo que tiene que ser, tiene que ser, y tiene mucha fuerza, no merece la pena jugar con el destino, lo que está de Dios a la mano viene. La procesión, así se decía en los antiguos tiempos, todavía está saliendo de la iglesia. Sigámosla. Amén

Cita:
“No puedo llevar un registro de mi vida por mis acciones; la fortuna las puso demasiado abajo: lo llevo por mis fantasías.”
Montaigne


El blog de Yauma

AQUELLA CIZALLA MILAGROSA. Por Hermann Tertsch

LA semana próxima unos cuantos privilegiados asistiremos en Budapest a una ceremonia que va a hacer brotar lágrimas. De felicidad y gratitud. Ese día se evocarán la vida y la muerte de millones de personas a lo largo de medio siglo de dictadura comunista, pero también algunas de las escenas e imágenes más felices y conmovedoras que la sociedad humana ha podido generar. El día 27 hace exactamente veinte años de un hecho protagonizado por dos políticos no especialmente relevantes por sus cargos, pero que entraron en la historia al darle la patada a la primera ficha de dominó que fue demoliendo en los meses posteriores todas las demás, construidas de hormigón y alambre de espino. El 27 de junio del año 1989, los ministros de asuntos exteriores de Austria y Hungría, Alois Mock y Gyula Horn, se citaron en la frontera entre ambos países, cerca de la ciudad de Sopron. Ante cientos de cámaras y un público entusiasmado, aferraron los mangos de una gran cizalla y al unirlos con fuerza cortaron un tramo de alambre de espino que discurría a lo largo de cientos de kilómetros de frontera común. Fue aquel día cuando el telón de acero dejó de existir. Era el primer hueco abierto oficialmente en la frontera que había dividido a Europa después de la Segunda Guerra Mundial. La noticia se extendió como la pólvora. Decenas de miles de alemanes orientales y checoslovacos que se hallaban de vacaciones en Hungría llamaron aquel mismo día a sus casas para decirles que no volvían. Miles de alemanes orientales que sólo podían viajar sin visado a Checoslovaquia comenzaron a llenar trenes y coches en dirección a Praga, para acercarse a aquel hueco en el muro. La capital checa se llenó de alemanes orientales que en principio buscaron refugio en la embajada de la República Federal en la Mala Strana. Cuando ésta fue rodeada por la policía checoslovaca se dedicaron a merodear por la ciudad en busca de una forma de llegar a la nueva tierra prometida que era Hungría como puerta a Occidente. Fueron días indescriptibles e inolvidables. En mi coche frente al hotel U Tri Pstrosu durmieron algunos días hasta seis jóvenes, hacinados, todos decididos a no dar un paso atrás. Alguno se ahogó por impaciencia, al desafiar a nado las violentas aguas del Danubio en la frontera eslovaca con Hungría. En la frontera de Hungría con Austria, retengo en la retina decenas de jóvenes corriendo por los campos de cereales sin que la policía húngara hiciera apenas esfuerzos por retenerlos. El 10 de septiembre, Budapest permitió la salida sin restricciones hacia Occidente a todos los alemanes orientales que acampaban en parques y jardines de todas las ciudades húngaras.

Todo podía haber sido muy distinto. El régimen de la RDA había convocado, ante la creciente crisis, a todos los miembros del Pacto de Varsovia para una acción concertada de represión y restablecimiento del orden socialista al estilo del llevado a cabo por el régimen chino en Tiananmen. Se negaron Hungría y Polonia, pero, ante todo, se negó el Kremlin de Mijail Gorbachov. El telón de acero, rajado en Hungría, había dejado de tener sentido. Dos meses después caía el muro de Berlín. La cizalla milagrosa había cambiado el mundo.


ABC - Opinión

domingo, 21 de junio de 2009

Terrassa (Sudáfrica): Queman pantalla gigante de TV en el partido de la Selección Española

Terrasa, Sudáfrica

Diez minutos antes de que comenzara el partido entre Sudáfrica y España, Terrasa se ha quedado sin poder ver el encuentro emitido por Telecinco. Un grupo de independentistas provocó un aparatoso incendio justo debajo de la pantalla gigante, provocando el desalojo de la zona e impidiendo a los vecinos disfrutar del encuentro. La Policía, que se ha encargado de apagar el fuego, investiga el incidente.

Los vecinos de Terrassa (Sudáfrica) no pudieron ver el partido de la Copa Confederaciones. Vídeo: Informativos Telecinco
Todo sobre la Copa Confederaciones
Un periódico local de Terrasa ya lo había anunciado. Algunos independentistas anunciaron que querían boicotear el acto y dejar a los vecinos de Terrasa sin poder ver en la pantalla gigante de Telecinco el partido de Copa Confederaciones.

Momentos antes de que se produjera el incendio, los radicales intentaron reventar el evento con gritos independentistas, pero no lo consiguieron. Sin embargo, justo después de que sonaran los himnos en Bloemfontein, una gran capa de humo en la zona de la pantalla provocó el pánico entre los asistentes.

Uno de los cámaras de Telecinco se acercó a la zona para ver lo que ocurría y descubrió debajo de la lona (situada bajo la pantalla) una botella de agua de cinco litros con gasolina. Desplazó todo lo que pudo dicha garrafa para evitar el incendio, pero no lo consiguió y la zona comenzó a arder.

A poco más de diez metros de distancia se encontraban los vecinos de Terrasa, incluidos numerosos menores, cuya intención era disfrutar del encuentro. Al final, la zona se quedó vacía, y después de que la Policía apagara el fuego, la pantalla tuvo que ser desmontada, privando del encuentro por fuerza mayor a la gente que había acudido a ver a la selección española.

Tras el incidente, la Policía se están encargando de investigar los hechos, aunque sospechan de un grupo concreto de radicales con los que ya han tenido más problemas.



Telecinco

Ver imágenes de los salvajes

viernes, 19 de junio de 2009

Mikel Buesa: “En el embrión concebido por dos seres humanos hay una vida humana”

Mikel Buesa, de UPyD, nos ha hecho llegar su postura personal sobre el proyecto de ley del aborto del gobierno de Zapatero.

El Catedrático de Economía del Terrorismo de la Universidad Complutense de Madrid. D. Mikel Buesa Blanco, ex-presidente del Foro de Ermua, premio HazteOír 2007 en la categoría de Sociedad Civil, y actualmente miembro de la directiva de UPyD, ha atendido la solicitud de Derecho a Vivir y nos ha hecho llegar su postura personal sobre el proyecto de ley del aborto del gobierno de Zapatero a través del siguiente mensaje:

* Desde mi punto de vista el aborto constituye una tragedia para la mujer que aborta y un fracaso para la sociedad, que no ha sido capaz de evitarlo. También considero que, tal como ocurre en la actualidad, el aborto debe ser recogido en el Código Penal y tipificado como un delito. Y de la misma manera, entiendo que ese delito debe estar despenalizado en aquellos supuestos en los que se puede entender que la colisión entre los derechos de la madre y los derechos del niño no nacido, se inclina en favor de aquella.
* La ley actualmente vigente responde a este planteamiento y ha proporcionado un marco que podríamos haber considerado equilibrado si, en su aplicación, los principios establecidos en ella no hubiesen sido bastardeados por la presión de unos negociantes de la muerte interesados en ganar mucho dinero a costa de las mujeres y de las minorías pro-abortistas que quieren establecer el derecho femenino a matar. Esta situación ha sido también propiciada por unos gobiernos autonómicos que han renunciado a ejercer sus competencias de inspección sanitaria y han dejado hacer a su antojo al negocio privado de las clínicas abortistas. Y no debe olvidarse que de esos gobiernos son responsables políticos, principalmente, del PSOE y del PP. Por ello, me parece que hay que denunciar la hipocresía de estos últimos.
* Que la ley actual haya sido reiteradamente conculcada señala que, seguramente, debería ser reformada. Pero no para establecer el derecho femenino a matar en determinados supuestos, sino para evitar que las soluciones reales a la colisión entre los derechos de la madre y del niño no nacido estén desequilibradas en perjuicio de estos últimos. Tal vez la solución a este dilema esté en la fijación de un plazo rígido e inapelable, como ocurre en una buena parte de los países que han regulado este asunto. No lo sé muy bien, pues no creo tener los suficientes conocimientos sobre el asunto. Pero, en cualquier caso, me parece que este es el debate en el que, seriamente, deberíamos estar metidos; y no en el debate radical en el que nos ha metido el Gobierno y su demagogia.
* Dicho esto, también he de señalar que nadie me tiene que convencer de que en el embrión concebido por dos seres humanos hay una vida humana. Me parace que debatir sobre esto es superfluo por más que algunos lo nieguen como coartada para reconocer el derecho femenino a matar. Más bien, insisto, lo que se ha de discutir es acerca de los límites morales y jurídicos en los que se ha de desenvolver la solución al dilema entre los derechos de la madre y los del hijo no nacido.
* Comprendo que este asunto levante pasiones. Pero muchas veces la pasión no es buena consejera cuando a lo que nos enfrentamos es a un asunto cuya solución siempre constituirá una tragedia y un fracaso.

Desde Derecho a Vivir agradecemos el mensaje y la opinión de D. Mikel Buesa, que responde a la solicitud realizada desde esta plataforma.
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La Rosa de Rialp

Electric Light Orchestra - Strange Magic

miércoles, 17 de junio de 2009

La nueva tiranía. PorJuan Manuel de Prada

En su nuevo libro "La Nueva Tiranía" (Ed. Libros Libres), con el sugerente subtítulo de “El sentido común frente al Matrix progre”, analiza la mutación que ha experimentado la izquierda desde la caída del Muro de Berlín hasta anular casi al completo el margen de acción de la derecha.

Juan Manuel de Prada explica cómo al nacer la izquierda trata de erosionar el orden cristiano. Para eso, frente a los dogmas cristianos propone otros alternativos. Sucede que esa estrategia se tambalea y tras la caída del muro de Berlín la izquierda realiza una maniobra inteligente.

“Generan un nuevo campo para la acción política que se caracteriza, no por la presencia de dogmas alternativos, por la falta de los mismos. ‘No hay dogmas, lo que hagáis estará bien hecho”.

Ese mensaje cala en la sociedad de finales del siglo XX y siglo XXI y se produce un fenómeno curioso.

“Mientras la izquierda admite su derrota en el ámbito económico y acepta el orden establecido por la derecha, a cambio, introduce un orden moral y social que la derecha acata.”

Para Juan Manuel de Prada, en cuanto es aceptado ese nuevo orden moral y social todo debate de ideas está perdido.

“La derecha juega con reglas que marca la izquierda por eso lleva todas las de perder.”

“La derecha sólo podrá establecer un verdadero debate desde el momento en que se niegue a aceptar el ámbito de polución ideológica donde la ha situado la izquierda. Así será capaz de proponer reglas de juego, principios, alternativos.”

EL OFICIO DE ESCRIBIR

Es una compilación de más de diez años de artículos en los que su autor (ahora con el paso de los años) descubre en ellos la coherencia de una determinada concepción de la vida. Para un escritor como Juan Manuel de Prada que se define con vocación polemista no son más que el fruto de interpretar la época que le ha tocado vivir.

“Un polemista trata de crear contradicciones con la realidad de su tiempo y creo que es la única posición del escritor. Yo no creo en el escritor que se adhiere al espíritu de su época. Uno es escritor para rebelarse contra el espíritu de su tiempo”.


Periodista Digital y Entrevista en Vídeo

martes, 16 de junio de 2009

Nace esRadio 99.1 FM Madrid



Federico Jiménez Losantos, Luis Herrero y César Vidal han presentado este martes esRadio, el nuevo proyecto radiofónico para la próxima temporada. Arrancará en septiembre en el 99.1 FM de Madrid, y en el resto de España a través de las emisoras que se vayan asociando. En Internet podrá seguirse en vivo desde la web http://www.esradio.fm

esRadio 99.1 FM Madrid

Federico Jiménez Losantos, César Vidal y Luis Herrero presentan esRadio

LA ENMIENDA. Por Hermann Tertsch

NO creo revelar un gran secreto si les digo que he tenido infinitas dificultades para soportar personal, política e intelectualmente al ya hoy lehendakari Patxi López. Es más, casi podría asegurar que mi animadversión hacia su actitud en el pasado hacia el Partido Popular y sobre todo las asociaciones de víctimas del terrorismo se acercó mucho a la que siempre he profesado a su antecesor, un personaje que no voy a entrar ahora en calificar porque el código penal rige para todos y al parecer últimamente un poquito más para los periodistas. Las mujeres supuestamente maltratadas pueden enviar con mentiras a la cárcel y a la ruina a sus maridos para montarse un divorcio conveniente y expeditivo pero algunos periodistas pagan hoy multas por decir no mentiras sino opiniones. Multas que los dejan tiesos a muchos de ellos pero ante todo cumplen la perfecta función de disuadir de la opinión. Cierto es que en Marruecos, Arabia Saudí o Irán te tratan peor. Pero lo cierto es que aquí la vocación intimidatoria de gobernantes y otros poderosos crece casi tanto como el paro. Aunque las amenazas sean siempre queridas y el desempleo un daño colateral del mundo de nuestro gran Alicia.

Pero aunque jamás dejaré de opinar por mucho que se me insulte por la calle, sí creo que es de buena lid reconocer los cambios de actitud que dignifican a quienes los hacen y a quienes los reconocen. Y, sinceramente, pocas cosas me han emocionado tanto últimamente como el encendido del pebetero de la Academia de Arkaute, una iniciativa que solo puedo atribuir al Lehendakari y por la que siempre le estaré agradecido. Entiendo este acto del domingo como un gesto de dignidad y grandeza que invita a la emulación. Hoy me acuerdo mucho menos de aquel Patxi López que se fue al hotel en Amara a buscarse apaños con los etarras. Que por supuesto no salieron. Hoy sufro menos con el recuerdo de aquellos gestos del hoy Lehendakari cuando Mariano Rajoy apareció en la capilla ardiente de un socialista asesinado. Creo en la enmienda, tanto en la mía como en la de Patxi López. Y creo que el acto de Arkaute es uno de esos gestos que tanto escasean en nuestra España y que en otros países con larga tradición democrática, véase el Reino Unido o Estados Unidos, forman parte de la vertebración moral de una sociedad sana. «Está cerca el día en el que no ocultaréis a vuestros vecinos que sois ertzainas». Bella frase que deseo repita Patxi López a todos los guardias civiles, policías nacionales, militares y funcionarios que hacen diariamente España en el País Vasco, acosados -ellos y sus familias. El día en que todos podamos decir quiénes somos en Euskadi a nuestros vecinos. Sin escolta o contravigilancia. Lo dicho, brindo aquí mi enmienda agradecida a Patxi López. Emocionado. La suya es mucho más importante.

ABC - Opinión

EL NACIONALISMO MANDA CALLAR. Por Cristina Losada

Galicia

«Queda retratado el modus operandi de la "normalización lingüística". Consiste en ignorar la voluntad de los afectados, de aquellos que otros, superiores, los ungidos, decidieron que debían ser "normalizados".»

Los nacionalistas gallegos, dados como otros a la escenografía truculenta, colocaron alguna vez en sus manifestaciones a un grupo de niños con carteles que denunciaban que se les quería quitar la lengua. Naturalmente, ellos querían quitarles la lengua a otros niños y así lo hicieron cuando gobernaron con los socialistas e implantaron de facto el monolingüismo en la enseñanza. Pero el afán lenguicida de los talibanes va más allá, como corresponde a su naturaleza. Ahora, su deseo, rabioso deseo, es que enmudezcan todos, niños y padres. Tienen auténtico terror a que expresen cuáles son sus preferencias en el asunto del idioma, incluso en formato tan alicorto como la consulta que estos días realiza el gobierno autonómico.


No se veía desde el Prestige una ola de indignación rugiente de tal tamaño y catadura. El nacionalismo está en pie de guerra ¡contra una encuesta! Movería a risa si no fuera por el hecho de que disponen de resortes –siempre subvencionados– para coaccionar a padres y alumnos. Una miríada de asociaciones, sindicatos y confederaciones, toda la aldea Potemkim levantada por el nacionalismo, se revuelve contra la posibilidad de que las familias puedan decir algo sobre el idioma en que han de estudiar sus hijos las asignaturas troncales. Queda retratado el modus operandi de la "normalización lingüística". Consiste en ignorar la voluntad de los afectados, de aquellos que otros, superiores, los ungidos, decidieron que debían ser "normalizados".

Un centenar de directores de colegios, convocados por el sindicato nacionalista CIG, se han negado a darles la palabra a los usuarios de sus centros. No distribuirán la encuesta. El presidente de una asociación de directores de colegios públicos dice que el Gobierno mejor haría en ocuparse de la calidad de la enseñanza. ¡Lo dice ahora! No durante los muchos años en que la prioridad de las autoridades educativas era asegurar el cumplimiento de las normas lingüísticas. Los inspectores no hacían otra cosa bajo el bipartito. Vigilar, espiar y amenazar para que ni una palabra de español contaminara las aulas.

Los Equipos de Normalización adjuntan a la encuesta un folleto que conmina a elegir la opción del gallego. Algunos directores hacen idéntica presión con cartas. El escenario de la coacción se completa con los atentados y amenazas contra Galicia Bilingüe a cargo del "brazo armado" de la imposición. El nacionalismo quiere ciudadanos mudos y sometidos, en esta ocasión igual que en todas. Esto es, no quiere ciudadanos. Y no puede quererlos: no reconoce derechos individuales. En procura de la "construcción nacional" sigue un procedimiento que bien se puede describir con una de sus expresiones favoritas: la doma y la castración. Mientras no esté bien domado y castrado, el pueblo deberá callar.

Libertad Digital - Opinión

A SESENTA AÑOS DE «1984». Por Valentí Puig

HACE sesenta años George Orwell escribía una novela que pensaba titular «El último hombre en Europa». Al final, eso fue «1984», la descripción única de un mundo totalitario en el que un Gran Hermano lo vigilaba todo. El totalitarismo soviético duró demasiado pero al fin cayó el muro de Berlín. En nuestra sociedad post-industrial, aunque pese a los antisistema, controlamos la tentación del Gran Hermano gracias al zapeo y la formalización del libre albedrío, entre otras cosas. La democracia no es una idolatría sino un método para limitar el poder y sustituir sus gestores -siempre transitorios- cuando lo decide la soberanía popular. Incluso en sus imperfecciones el sistema de un hombre un voto da prueba de su grandeza.

Si en «1984» la tecnología era el largo brazo del Gran Hermano ahora vemos como en internet tanto hay canales para el progreso como para la regresión, para los vínculos y las oportunidades, para informarse y para pervertir. Ese gran periodista que fue Orwell se admiraría de ver cómo en la confrontación civil que asoma en Irán el gobierno puede controlar el sistema mediático usual -expulsión de la BBC, por ejemplo- pero no la libre expresión de los «blogeros» y esa penúltima virguería de las comunicaciones que son los mensajes por el sistema Twitter. La fórmula ya orbita por el ciberespacio: «Tiananmen más Twitter igual a Teherán».

La de Irán es una situación altamente erizada por lo que hay que desear que no corra la sangre. A lo mejor las postfeministas occidentales captan ahora que en la pseudo-democracia de Ajmadinejad las mujeres son menos libres que en tiempos del Shá. Teocracia más política corruptora suman un alto riesgo de inflamación. En las principales ciudades iraníes las manifestaciones contra los resultados electorales se están convocando por SMS. Eso: «Tiananmen más Twitter igual a Teherán». En el Pekín de Tiananmen casi no había teléfonos móviles, Internet era para uso particular de la «nomenklatura» y la mensajería Twitter todavía era cosa de novelas de ciencia-ficción.

Poco puede la censura teocrática o post-totalitaria contra el «blog». Tomar una foto o filmar una secuencia y ponerla en «You Tube» nunca estuvo tan al alcance de tantos. Teherán intercepta transmisiones vía satélite y ataja el flujo informativo «online» pero es un Gran Hermano sin suficientes tentáculos como para obturar todo el correo electrónico. Por suerte, internet no estaba previsto en «1984» como instrumento totalitario. Puestos a lo peor, seríamos el antepenúltimo hombre de Europa.

Faltará unanimidad en la confirmación o negación de que las elecciones iraníes hayan sido manipuladas aunque no acaben siendo interpretadas como un golpe de Estado. Causa y efecto de esa incertidumbre es el grave descontento social debido a una inflación descomunal que Ajmadinejad pretendió acallar por el método siempre catastrófico de repartir dinero. Retirar a los manifestantes de la calle no va a ser fácil, salvo con derramamiento de sangre. También es cierto que en otras situaciones similares de concatenación semi-espontánea ha ocurrido que las cosas se iban calmando, pasando a otro nivel de incubación de la revuelta sin que el poder de Ajmadinejad deje de tener una buena porción del apoyo popular. Está claro que la revolución del ayatolá Jomeini -apoyada por afamados intelectuales europeos- no le hizo favor a Irán. Si aquella voz de la revolución teocrática entonces se propagó intensamente por casete, a lo mejor su derrumbe se agiliza por SMS y por esa prosa tan libre que flota por la blogosfera.

ABC - Opinión

MENSAJERO Y MENSAJE. Por Antonio Casado

Hace tiempo que el juez Garzón ya no está en el caso Gürtel. Así que el PP no puede culparle del horizonte penal de su tesorero, Luis Bárcenas, después de los últimos acontecimientos. También tiene muy difícil arremeter contra el fiscal después de haber alabado tanto su posición contraria al traslado del caso Gürtel al Tribunal Supremo al considerar insuficientes los indicios para imputar a los aforados Bárcenas y Merino.

Sin embargo, ahora que el fiscal sí ve esos indicios, después del consabido informe de la Agencia Tributaria, al PP no se le ocurre otra cosa que acusar al Gobierno de estar detrás del fiscal para desquitarse de la derrota electoral en las europeas porque Zapatero y compañía tienen muy mal perder, aún sabiendo que no hay nada nuevo en relación con la causa seguida en la Audiencia Nacional, primero, en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, después, y ahora en el Tribunal Supremo, según parece estar a punto de ocurrir.


Extravagantes reacciones de la gente de Rajoy. Revelan escaso respeto al funcionamiento del Estado de Derecho y persisten en la mala práctica de atacar al mensajero, sea juez, fiscal o periodista, en vez de tomarse en serio el contenido del mensaje. O sea, la posibilidad de que altos cargos del PP, orgánicos e institucionales, hayan podido cometer uno o varios delitos.

Porque todos estamos sometidos al imperio de la ley. El juez Garzón, por supuesto, si el Tribunal Supremo cursa contra él una querella por supuesta prevaricación y el PP aplaude con las orejas. Vale. Pero eso alcanza también al tesorero del PP, al diputado Luis Merino o a los avispados alcaldes de ciertas localidades madrileñas, cuando son imputados por supuestos delitos fiscales, cohecho, tráfico de influencias y otros.

El "Mariano, vienen a por nosotros", que Esperanza Aguirre le dijo a Rajoy cuando estalló el caso Gürtel, es un enfoque tóxico del problema. La sindicación de ambos no debería servir para defenderse del acoso de los mensajeros, sino de los desaprensivos que usan las siglas del PP para quedarse con el dinero de los ciudadanos.

Todos compartimos la indignación del dirigente "popular" vasco, Antonio Basagoiti, cuando denunció la obscena diferencia entre los cargos del PP que se juegan la vida en Euskadi y los que se la ganan metiendo la mano en la caja. Desalojar a los elementos indeseables de un partido no es un síntoma de debilidad sino de fortaleza.

Aplíquese la enseñanza que se contiene en la fábula de la "manzana podrida", como terapia de grupo, y el grupo saldrá ganando, en vez de relacionar los problemas judiciales de Bárcenas y compañía con el mal perder de los socialistas. Valiente tontería.

Periodista Digital - Opinión

EL TESORERO DE RAJOY. Por José García Domínguez

Bárcenas

«Y es que si la hortericie contumaz viniera tipificada en el Código Penal, tanto Bárcenas como su cuate Lapuerta ya estarían cumpliendo condena entre rejas.»

"No es tanto patrimonio, yo tengo bastante más que él", acaba de rumiar cierto Álvaro Lapuerta, contable de oficio aunque alcornoque por vocación, al ser preguntado por esos tres millones y pico de euros que ha logrado ahorrar su sucesor, Luis Bárcenas, merced a la óptima administración de un sueldín mensual que le abona el PP . "Yo tengo bastante más"... ¿Acaso cabe testimonio más obsceno a propósito de esa burbuja autista donde habita la nomenklatura partitocrática y su corte de los milagros?


Y es que si la hortericie contumaz viniera tipificada en el Código Penal, tanto Bárcenas como su cuate Lapuerta ya estarían cumpliendo condena entre rejas. Pisazos en Marbella, apartamentos en Baqueira, los Mercedes más grandes que haiga, trescientos mil euros de nada en óleos y acuarelas, fajos de billetes de quinientos para arriba y para abajo, chulería de gallo ibérico, lenguas de trapo... Sólo falta que irrumpa en escena alguna parienta con el chándal y los tacones para tener el remake perfecto de aquella estética del trinque que hizo furor en tiempos de la cleptocracia felipista.

Un paralelismo, el que proyecta la prescrita memoria del senador Sala sobre el presente sub yúdice del senador Bárcenas, que va más allá de la estridencia plástica de ambos casos. Así, tanto en el affaire del delincuente Sala como en el del presunto delincuente Bárcenas, las Cortes han visto como se manchaba su nombre en beneficio del interés privado de dos de sus inquilinos circunstanciales. Sala, el jefe de Filesa, se aferró a la inmunidad senatorial como gato panza arriba; un uso torticero del acta idéntico al que pretende realizar el tesorero de Rajoy.

Porque la inmunidad, privilegio surgido en el siglo XVIII a fin de defender a los electos frente de la saña liberticida de monarcas y aspirantes a tiranos, no se inventó para salvar a Bárcenas de ser investigado por presuntos mangoneos con muy público dinero y muy privado beneficio. Así, la indecencia del senador al anunciar que entorpecerá la acción de la Justicia escondiéndose tras el escaño, contamina al Partido Popular. Sobre todo, a Rajoy, que liga su personal honorabilidad a la del subordinado mientras no lo cese y le exija renunciar al escaño.

En fin, el gallego sabrá por qué lo ampara.

Libertad Digital - Opinión

EL BADAJO DE GOMAESPUMA. Por M. Martín Ferrand

ÚLTIMAMENTE, el partido de Mariano Rajoy tiende a manifestarse, cuando no lo hace para referirse a la maldad de José Luis Rodríguez Zapatero, de manera tan torpe como hueca. La vaciedad de los mensajes es inquietante por lo que pueda tener de síntoma de otras y más profundas escaseces y malo parece que la elocuencia del silencio resulte más expresiva y brillante que lo que se dice por el mero hecho de no callar.

Soraya Sáenz de Santamaría acusa en las últimas semanas la fatiga que le ha producido un curso político pleno de acontecimientos; pero eso no es suficiente para justificar que, ante la situación judicial del tesorero popular, Luis Bárcenas, llegue a decirnos que si termina por resultar imputado por el Tribunal Supremo habrá que «actuar en consecuencia». Una declaración política para ser respetable y no descalificar a su emisor tiene que: a) tener algún contenido, b) señalar algo más enjundioso y cabal que la afirmación contraria, c) no parecer puerilmente obvia y d) no aparentar menosprecio para quienes puedan llegar a escucharla. ¿Debemos concluir que si Bárcenas no llega a ser imputado, el PP no actuará en consecuencia? En ese caso, ¿se limitará a no actuar o lo hará inconsecuentemente?


Supongo y deseo que Bárcenas sea tan inocente y virtuoso como María Goretti; pero, políticamente, es un personaje de difícil presentación. Su condición de senador por Cantabria, en donde no consta que haya estado nunca, le convierte en risible y habla del rigor de quienes le incluyeron en la candidatura, en pie de igualdad con Gonzalo Piñeiro, eficaz alcalde de Santander durante doce años. Mal están los diputados cuneros, pero llevar esa condición al Senado, al que se quiere prestigiar como Cámara territorial, es atentatorio contra el sistema.

Bárcenas es senador por Cantabria por la misma razón que pudiera ser representante en el Bundesrat alemán por Baden-Wurtemberg. El mismísimo presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, declaraba hacer un par de semanas en Punto Radio no haberle visto ni saludado nunca.

Eso, desde la perspectiva de Rajoy, ¿es obrar en consecuencia? No hay nada tan pretencioso como una gran campana de bronce con un badajo de gomaespuma, tal que la que repican los portavoces del PP en los últimos días. En lo que respecta a su tesorero tendrán que explicarnos, por lo menos, la razón de su presencia en el Senado.

ABC - Opinión

Rajoy, entre la presunción de inocencia y la manzana podrida. Por Antonio Casado

Rajoy dio la cara: “Si se probara que alguien ha hecho cosas que no son aceptables, actuaremos en consecuencia”. Hasta entonces, presunción de inocencia, prudencia, serenidad y defensa de la honorabilidad del PP. Amén. Ni un sólo pero a este discurso que, a diferencia de los firmados por otros dirigentes de su equipo, no practica la ira contra el mensajero ¿Sentará doctrina esta posición, expuesta ayer ante la Junta Directiva?

A ver si cunde el ejemplo entre quienes persisten en la mala práctica de atacar al mensajero, sea juez, fiscal o periodista, en vez de tomarse en serio el contenido del mensaje. O sea, la posibilidad de que altos cargos del PP, orgánicos e institucionales, hayan podido cometer uno o varios delitos, a la vista de los indicios detectados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad e Madrid en la conducta de Luis Bárcenas, senador y tesorero del partido, además del diputado Jesús Merino y el eurodiputado Gerardo Galeote (sólo por unos días). Los tres son aforados, y por eso las actuaciones han sido remitidas al Tribunal Supremo, el único que puede juzgarlos.

Es de suponer que Mariano Rajoy no comparte las extravagantes declaraciones de González Pons, Federico Trillo o Álvarez Cascos, acusando directamente al Gobierno de haber inspirado la remisión del caso Bárcenas, y lo que le cuelga, al Tribunal Supremo, como venganza por el revolcón electoral sufrido por los socialistas en las recientes elecciones europeas.

Vamos a suponer que Rajoy cree en el Estado de Derecho y en sus principios. La presunción de inocencia, por supuesto. Pero no sólo. También la igualdad ante la ley, tan coreada por su gente cuanto el Tribunal Supremo, no hace mucho tiempo, admitió a trámite una querella contra el juez Baltasar Garzón por un presunto delito de prevaricación. Vale. Pero eso alcanza también al tesorero del PP, Luis Bárcenas; al presidente valenciano, Francisco Camps; al diputado Jesús Merino, o a los avispados alcaldes de ciertas localidades madrileñas, cuando son imputados por supuestos delitos fiscales, cohecho, tráfico de influencias y otros. Ninguno de los nombrados es individuo de especie protegida frente a los rigores de la ley, que se sepa.

Una vez descontada la disposición de Rajoy a aplicar con carácter general su doctrina (a Bárcenas, pero también al juez Garzón, y al ministro Chaves, si se pudieran comparar los casos, aunque el PP hace meritorios esfuerzos para conseguirlo), llegamos a lo que a mi juicio es el fondo de la cuestión: la defensa de la honorabilidad del PP (o la del PSOE, en su caso, cuando está amenazada incluso desde dentro), a la que también se refirió Rajoy en su discurso de ayer ante la Junta Directiva.

En este punto nunca dejaré de evocar la indignación del líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, cuando hace un par de meses denunció la obscena diferencia entre los cargos del partido que se juegan la vida en Euskadi y los que se la ganan metiendo la mano en la caja. Desalojar a los elementos indeseables no es un síntoma de debilidad sino de fortaleza. Aplíquese la fábula de la “manzana podrida” como terapia de grupo y el grupo saldrá ganando.

Eso es actuar en consecuencia, según el anuncio de Rajoy. Naturalmente, “si se demuestra que alguien ha hecho cosas inaceptables”. No sería la primera vez que alguien ha hecho cosas inaceptables en nombre de siglas honorables, como son las del PP, como son las del PSOE, pues claro.

el confidencial - Opinión

LOS MAYORDOMOS. Por Alfonso Ussía

Cosas que pasan

La ventaja de no ser ministro es que si se quiere y se puede, el contratar o no a un mayordomo no depende del Boletín Oficial del Estado. El BOE de 11 de junio, ha anulado la orden por la que se convocaban pruebas selectivas para buscar un mayordomo al servicio del ministro de Asuntos Exteriores. Zapatero es así. En lugar de enfadarse con Leire Pajín le quita el mayordomo a Moratinos. A partir de ahora, el ministro de Asuntos Exteriores se verá obligado a sacar el hielo y servirse él mismo el «wishky» del atardecielo. Dos mayordomos conozco inasequibles. Jeeves, el de Bertie Wooster, y Tomás, el del marqués de Sotoancho. El primero es consecuencia del talento literario de P. G. Wodehouse, y el segundo existe, pero no quiere abandonar «La Jaralera».


Allan Smith también crea un notable ayuda de cámara, Ferdinand, pero con un defecto que Moratinos no pasaría por alto. Al lavarlos, hacía tomates en los calcetines. No me gustaría como español, que nuestro canciller se paseara por el mundo con tomates en los calcetines. En Cuba, Venezuela, Bolivia y en algún aliado de las civilizaciones pasaría desapercibido, pero no en los Estados Unidos o el resto de Europa. Con Ghadafi tampoco existirían problemas, porque no usa calcetines, no por culpa de los tomates que les hace su mayordomo, sino por elemental guarrería.
Me figuro, y me conduelo al figurármela, la desagradable sorpresa que hirió a Moratinos al leer el BOE del 11 de junio. Un ministro de Exteriores sin mayordomo, pierde una barbaridad. Anthony Hopkins, formidable actor, firma un papel de mayordomo en la película «Lo que queda del día» que roza la perfección. Retrato de la clase alta británica minucioso y genial. En el supuesto cine español, cuando aparece un presumible aristócrata, le plantan en su salón una armadura. Así les va. Pero un ayuda de cámara como el que representa Hopkins, tampoco aceptaría servir a Moratinos, que es un ministro animoso, pero muy dado a sudar por el pescuezo. Entre la mayordomía existe un nivel muy alto de esnobismo, y el que sirve a señor con agobios manifiestos, pierde categoría en su selectiva profesión. El mayordomo es más que un secretario, es decir, el custodio de los secretos. Es una sombra discreta cuya principal misión no es otra que aliviar los defectos de la persona a quien sirve. Y todo eso se lo han quitado a Moratinos de un plumazo porque Zapatero está enfadado con Leire Pajín, cuando Leire Pajín lo único que ha hecho es montar una campaña electoral ridícula, sin entrar ni salir en las necesidades domésticas de Moratinos. La política lleva, en ocasiones, a tan altas cotas de injusticia, que es fácil responder a la pregunta de si merece la pena el sacrificio del servicio público. Y la respuesta, a todas luces lógica y evidente, es que no.

La ministra Bibiana Aído tampoco tiene mayordomo, pero el motivo es diferente. No lo quiere tener hasta que un comité de expertos –España se ha llenado de «Comités de Expertos»–, le resuelva su duda acerca de los mayordomos. Si son seres humanos o simplemente, seres vivos. Y así está la pobre, que no da de sí poniendo la lavadora, el friegaplatos, la cafetera y el microondas. Y en su Ministerio se nota, vaya si se nota.

Pero lo de Moratinos se me antoja una injusticia. Se ha equivocado usted de culpable y ha castigado a un inocente, Zapatero. Préstele un mayordomo. A usted le sobran.

La Razón - Opinión

LA HORA DEL SUPREMO

Rajoy arriesga todo al defender a su tesorero tras llegar la trama de corrupción al alto tribunal.

La llegada del caso Gürtel al Tribunal Supremo sólo parece haber sorprendido a la dirección nacional del Partido Popular. Y no tanto por haber sostenido hasta ahora la inocencia de algunos de sus militantes investigados por la justicia, como el tesorero y senador por Cantabria Luis Bárcenas, cuanto por haber visto una vez más desbaratada una línea de defensa que sólo ha consistido en cuestionar la independencia de los jueces y acusar de partidismo a la Fiscalía Anticorrupción.


Desde que la Audiencia Nacional adoptó las primeras diligencias sobre la trama de corrupción dirigida por Francisco Correa, el PP ha preferido cargar contra jueces y fiscales, cuando no escudarse en los resultados de las recientes elecciones europeas, antes que adoptar medidas contra sus militantes imputados o sometidos a investigación. Al menos, contra algunos de ellos, como el presidente valenciano Francisco Camps o su segundo en el partido, Ricardo Costa.

Rajoy reiteró ayer su confianza en que Bárcenas, además del diputado nacional Jesús Merino y del aún eurodiputado Gerardo Galeote, también mencionados en el auto del Tribunal Superior de Madrid, queden sin cargos tras la llegada del caso Gürtel al Supremo, que deberá pronunciarse sobre si asume o no la investigación. El líder del PP justificó su estrategia en el hecho de que ninguno de los tres parlamentarios ha sido imputado todavía y de que, por tanto, es preciso esperar a que los jueces adopten sus decisiones.

Pero es que la actuación de Rajoy no se ha guiado por un único criterio desde que la trama de corrupción que afecta al PP llegó a los tribunales. Los cargos electos y parlamentarios autonómicos imputados en Madrid fueron suspendidos de militancia, mientras que en Valencia han recibido un apoyo de la dirección nacional que parecía esconder un desafío a los tribunales. Habrá que aguardar, pues, a que se pronuncie el Supremo para comprobar cuál de las dos vías sigue el líder del PP con Bárcenas, Merino y Galeote, si finalmente los magistrados aprecian indicios para proceder contra ellos.

Por el momento, la trama de corrupción que investigan los tribunales sigue circunscrita a la actuación delictiva de unos empresarios y unos militantes más o menos destacados del PP. Pero la eventual implicación de Bárcenas empujaría al caso Gürtel por otros derroteros, en los que cobraría cuerpo la sombra que ha planeado sobre este episodio de corrupción desde sus inicios: la presunta financiación ilegal del principal partido de la oposición. De ahí que la cerrada defensa del tesorero Luis Bárcenas sea una arriesgadísima apuesta política para Rajoy. Si el Supremo desestima los indicios contra él que ha apreciado el Tribunal Superior de Madrid, el líder del PP la habrá ganado. Pero si, finalmente, los magistrados imputan a Bárcenas, la vehemencia con la que Rajoy ha defendido su inocencia podría transformarse en un reconocimiento indirecto de culpabilidad.

El País - Editorial

RAJOY NO TENDRA MAS REMEDIO QUE APARTAR A BARCENAS

Nuevos elementos incriminatorios y una decisión de imputación pendiente ante el Tribunal Supremo, obligan al PP a apartar a su tesorero Luis Bárcenas.

El JUEZ Antonio Pedreira elevó ayer al Tribunal Supremo una exposición razonada en la que considera que hay «indicios suficientes» y «posibilidad veraz» para imputar delitos de cohecho y fraude fiscal a Luis Bárcenas, senador y tesorero del PP. El juez acusa también al eurodiputado en funciones Gerardo Galeote y al diputado Jesús Merino.

Al Tribunal Supremo le corresponde ahora decidir si asume la instrucción del caso al tratarse de tres personas aforadas, pero no hay apenas dudas de que aceptará el criterio del juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En primer lugar, porque la petición del juez Pedreira está ahora respaldada por la Fiscalía Anticorrupción, que inicialmente no había visto indicios suficientes de delito.


En segundo lugar, por la aparición de nuevos elementos incriminatorios en un informe de la Agencia Tributaria, que concluye que Bárcenas eludió el pago de impuestos.

Y, en tercer lugar, porque los hechos consignados en el sumario abierto por Garzón son de la suficiente gravedad para que la Justicia los examine. Hay en la investigación judicial tres tipos de elementos incriminatorios: la referencia explícita de Correa en la que afirma que le entregó 1.000 millones de pesetas a Bárcenas, las profusas anotaciones de pagos de las empresas de la trama al tesorero del PP y los testimonios de tres antiguos empleados del propio Correa.

Según publicó EL MUNDO, el tesorero del PP ha acumulado un patrimonio inmobiliario de más de tres millones de euros. Entre sus posesiones, figura un chalé en Baqueira Beret, adquirido en 2008 y pagado con dos cheques bancarios de 300.000 euros cada uno. Bárcenas había sido investigado por la Policía por haber ingresado en el banco 330.000 euros en billetes de 500 euros. El tesorero del PP ha sido incapaz hasta ahora de dar una explicación convincente del origen de su patrimonio, que desde luego no puede ser fruto de los ingresos por su actividad política.

Si el Supremo considera que estos hechos constituyen base suficiente para imputarle, Bárcenas tendría que dimitir inmediatamente como tesorero y solicitar su baja temporal como militante. Pero si no lo hace, como él mismo ha proclamado, Rajoy tendría que apartarlo de forma inmediata de la dirección del PP y suspenderlo de militancia hasta que el asunto se aclare judicialmente.

Rajoy dijo ayer que actuará en consecuencia «si se probara que algún militante del PP ha hecho cosas que no son aceptables». No hace falta que se prueben judicialmente, basta el hecho de la imputación por el Supremo para que Bárcenas no pueda seguir en un cargo que requiere una persona fuera de toda sospecha. Por otro lado, el cohecho está castigado con penas de cárcel e inhabilitación, por lo que Rajoy ya no tendría nada que hacer si su tesorero es condenado.

En un intento de defenderle, Álvaro Lapuerta, su predecesor, afirmó que él tiene «mucho más patrimonio» que Bárcenas. Se trata de una salida de pata de banco porque Lapuerta no está incurso en ningún proceso judicial. Tampoco procede la interesada comparación de las responsabilidades de Bárcenas con las de Francisco Camps, ya que la gravedad de la conductas y de las acusaciones de la Justicia son muy distintas. Una cosa es haber aceptado elevados sobornos para enriquecerse y otra no haber pagado tres trajes regalados por un amigo.

Mariano Rajoy no tiene otra alternativa que apartar de la dirección a una persona como Bárcenas que va a ser acusada de gravísimos cargos y sobre la que pesan serios y numerosos indicios de delito.

El Mundo - Editorial

CON O SIN PACTO, LAS PENSIONES HACEN AGUAS

«Cualquiera con un mínimo de sentido común lo sabe, incluida la casta política, primera interesada en mantener a flote un tinglado clientelar muy jugoso y muy rentable en votos.»

La estafa piramidal del sistema de reparto de pensiones vuelve a hacer aguas. Ha pasado más de una década desde que se cerró en falso un debate necesario y, ahora ya, inaplazable. Ni los gobiernos del PP ni, naturalmente, los del PSOE han querido entrar durante los años de bonanza en este tema y toca ahora pagar la factura con todos los recargos. El Gobierno actual, el del pleno empleo y la prosperidad infinita, se encuentra frente a un problema de difícil solución y que, más tarde o más temprano, le va a obligar a tomar decisiones drásticas, poco populares y que van en contra de una de sus bolsas predilectas de voto cautivo.


Nuestro sistema de pensiones es de reparto, es decir, la pensión de los jubilados no proviene del ahorro sino de las rentas que en ese momento están generando los asalariados. Se produce así una sistemática y forzosa transferencia de renta entre la base de la pirámide, los trabajadores, y la cúspide de la misma, los jubilados. El sistema es disparatado desde un punto de vista teórico, pero ha fascinado siempre a los políticos de todos los partidos, que se han servido de él para hacer propaganda de una presunta justicia social al tiempo que lo usaban como munición política una y otra vez.

A raíz del abuso que Felipe González hizo de las pensiones durante sus años de Gobierno, utilizándolas como arma electoral arrojadiza para atemorizar a los votantes de la tercera edad, se suscribió el llamado Pacto de Toledo. Aspiraba a consensuar los cambios en el sistema entre los distintos grupos políticos. Aspiraba también a perpetuar el fondo de pensiones conforme a una reglas que permitiesen hacerlo sostenible en el futuro. Y, sobre todo, aspiraba a que la cuestión de las pensiones dejase de ser para siempre el martillo pilón con el que los partidos se sacudían en cada convocatoria electoral.

Como era de esperar, el Pacto de Toledo no ha conseguido nada de lo anteriormente expuesto. Se firmó en 1995 y se puso en marcha durante la primera legislatura de Aznar, pero el sistema ha cambiado poco y sigue siendo un armatoste insostenible y condenado al colapso en cuanto la pirámide se invierta o en cuanto la base de la pirámide pierda algo de anchura. En las próximas dos décadas nos vamos a encontrar con ambas contingencias. Por un lado, la natalidad en España es muy reducida, de modo que los que ingresarán en el sistema serán cada vez menos mientras que los que perciban de él serán cada vez más. Por otro, la depresión económica en la que estamos sumidos ha contraído –y contraerá aún más– la base de cotización.

Con el envejecimiento progresivo de la población y ante un panorama laboral que apunta ya a los cinco millones de parados, sólo cabe una reforma que es, probablemente, la que se disponen a efectuar ahora. Esta consiste en bajar las pensiones, aumentar la cotización o en ambas cosas a la vez. Con este remache la pirámide puede aguantar unos cuantos años más, pero en algún momento de los próximos 20 años terminará por venirse abajo por falta de cotizantes exprimidos hasta el último céntimo y exceso de beneficiarios mal retribuidos; será el momento de volver a parchear el sistema, aumentando las cotizaciones y reduciendo aún más las pensiones. Cualquiera con un mínimo de sentido común lo sabe, incluida la casta política, primera interesada en mantener a flote un tinglado clientelar muy jugoso y muy rentable en votos. Por eso, a pesar de lo obvio, nadie aboga por la única reforma posible del sistema que es la privatización del mismo devolviendo a la sociedad civil lo que nunca debió salir de ella.

Libertad Digital - Editorial

TOSER Y CALLAR. Por Ignacio Camacho

A los parados españoles ya no les va a quedar ni el consuelo de echarse un pitillo porque el Gobierno ha subido el tabaco para poder seguir pagándoles el subsidio. También se lo ha subido a los que tienen empleo, claro está, pero a éstos al menos la deflación les proporciona un relativo buen pasar, aunque sea consecuencia de la crisis que está empujando a millones de personas fuera del mercado laboral. La subida de las gasolinas importa menos a los desempleados porque no tienen a dónde ir, pero fumar debería ser, en ciertas circunstancias, un derecho humano; hasta a los condenados a muerte se les concedía un último cigarro al pie del cadalso. Para esos sentenciados a la muerte civil que es el paro tendría que regir el derecho a lanzar unas caladas a solas creyéndose Bogart o el vaquero de Marlboro, que por cierto eran dos tipos que tenían trabajo. Aunque ambos acabasen muriendo de cáncer.

La subida del tabaco no es sólo una medida impopular, sino antipopular, porque perjudica directamente a los que carecen de mejor desahogo. El Gobierno socialdemócrata debe sufrir al respecto mala conciencia porque ha justificado el asunto con el consabido mantra sanitario, pero el argumento no cuela porque si la gente dejase de comprar cigarrillos el Estado se quedaría sin recaudar la plata que necesita a corto plazo para cubrir el disparado gasto asistencial. Mientras ven el modo de subir los impuestos directos, que es lo que nos espera más pronto que tarde, las autoridades han echado mano del mecanismo más inmediato, aun a sabiendas de que fastidia uno de los pocos solaces de la clase trabajadora, de ese español que sufre, tose y calla, como escribió Umbral una vez que Felipe González, agobiado por la crisis de los noventa, también decidió buscar recursos en el fondo de las pitilleras del pueblo soberano.

En la Inglaterra de Tony Blair, un ministro laborista se rebeló contra las políticas antitabaco porque le parecía reaccionario y elitista privar a la gente humilde del mínimo derecho de consolarse de su adversidad con un pitillo, y consideraba una hipocresía preocuparse de la salud de los desfavorecidos antes que de su bienestar social. Más hipócrita resulta cobrarles el subsidio por vía indirecta, cuando lo que les sucede a tantos ciudadanos en la España de hoy es que ya no les alcanza el dinero ni para ese pequeño vicio individual; en los estancos ha crecido exponencialmente la venta de picadura y papel de liar, el último recurso del fumador en quiebra que sólo quiere emporcarse un poco los pulmones a falta de mejores alicientes con los que administrar su ocio forzoso. Fumar es malo, sí, y acorta las expectativas de vida; pero se trata de un mal momento para privar a las víctimas de la crisis del derecho a anestesiar un poco su zozobra. Y encima diciéndoles que es por su bien.

ABC - Opinión

Electric Light Orchestra - Midnight Blue