miércoles, 20 de mayo de 2009

LAS RESOLUCIONES DEL DEBATE DE LA NACION. Por Agapito Maestre

PSOE

«Aunque ningún otro grupo hubiera apoyado las resoluciones del grupo socialista, el Gobierno nunca está solo… Nunca. Siempre tiene a su disposición el BOE para gobernar.»

El PSOE ha buscado en este Debate de la Nación el consenso; al menos, ha tratado de alcanzar acuerdos más amplios que en otras ocasiones con la oposición, sencillamente, por razones de presupuesto. La crisis está haciendo estragos en la caja del Estado. Al final, no se ha conseguido casi nada por la falta de grandeza de los dos líderes. Por desgracia, Rajoy no ha sabido ver lo que ofrecía el PSOE. Creo que Rajoy vuelve a cometer un error de bulto. Su acercamiento a CiU y al resto de los nacionalismos cualquier día lo pagará, entre otros motivos, porque CiU, a pesar de los pesares, sigue prefiriendo a Zapatero.


Rajoy ha querido acaparar los apoyos de todos los grupos del Congreso para aislar al PSOE. Vale. Es legítimo, pero en su éxito está contenido el fracaso futuro. Las votaciones de las noventa resoluciones presentadas en el Congreso han sido un ensayo, sin duda alguna, adelantado de lo que significará la discusión de los Presupuestos Generales del Estado de 2010. Los nacionalistas han exigido mucho al Gobierno, pero Zapatero no ha podido dar demasiado, casi nada, por razones de presupuesto. Quizá el Gobierno se haya encontrado más solo de lo deseado a la hora de votar sus resoluciones, pero eso no tendrá una fácil traducción política a favor del PP.

En otros términos, el resultado de esas votaciones nos ofrece un panorama sencillo: por un lado, hallamos un Gobierno que no puede satisfacer las voraces demandas de los nacionalistas y comunistas para Cataluña y el País Vasco; y, por otro lado, nos hemos encontrado con un PP que se ha ofrecido tímidamente a pactar con CiU y el resto de los nacionalismos, o sea, a satisfacer sus demandas con tal de que abandonasen a Zapatero. Han hecho mal, insisto, lo populares, porque entregarse a los nacionalistas es repetir el modelo de Zapatero.

Mientras que la crisis económica parece haber traído un poco de cordura al Gobierno, la oposición deja abierta la posibilidad de colaboración con los nacionalistas. Por este camino las contradicciones que se abren en el PP son cada vez mayores: es imposible llevar a cabo un proyecto nacional satisfaciendo las demandas del nacionalismo sin entrar ahora en si la singularidad de ese nacionalismo es secesionista o soberanista. Lo importante, lo decisivo, que estamos viviendo, desde el punto de vista político, pasa desapercibido para la "política" del PP. Éste parece no entender, o mejor, no sabe contextualizar que la crisis económica ha mermado tanto la caja del Estado que el Gobierno de Zapatero no puede satisfacer la factura que le pasan los nacionalistas y comunistas.

Sin embargo, los populares antes que acercase al Gobierno para acordar un gran pacto de Estado prefieren acercarse a la agenda nacionalista. Allá ellos. En fin, los populares prefieren simular que el Gobierno se ha quedado solo antes que intentar una aproximación para la resolución de la crisis. Se equivocan. Los populares parecen remar contra ellos. Pues que los nacionalistas y otros grupos de la Cámara tengan ahora que simular la soledad del Gobierno, o sea, mostrarse duros para que, posteriormente, cuando haya que votar los presupuestos sean tenidos en cuenta, no es ninguna garantía para que en el futuro Rajoy encuentre apoyo en esos grupos.

En cualquier caso, el Gobierno no ha quedado aislado, entre otros motivos, porque ha obtenido apoyos puntuales de otros grupos, por ejemplo, del propio PP en tres resoluciones, así como del BNG, UPN, etcétera, pero, aunque ningún otro grupo hubiera apoyado las resoluciones del grupo socialista, el Gobierno nunca está solo... Nunca. Siempre tiene a su disposición el BOE para gobernar. En eso tiene razón Alonso.

Libertad Digital - Opinión

LOS BICHOS Y EL SEXO. Por Hermann Tertsch

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y la secretaria de Organización del PSOE, Leyre Pajín, son dos personajes con una sola virtud. Su falta de sofisticación en el pensamiento y su lógica de lucha por la imposición que es la supervivencia frente a enemigos internos y externos las hace perfectamente incapaces siquiera de simular cierta empatía con mundos que se hallen fuera de sus estrechos cuchitriles mentales. Esto es resultado del embrutecimiento lógico de quienes han recibido toda su formación cultural y sentimental en una cueva de la subcultura ideologizada. Me refiero a esos nidos de adoctrinamiento socialista en los que, como camadas de hurones, aprenden a atacar a todo animal extraño pero también se despedazan entre sí en su lucha por el favor de sus mayores. Nuestras heroínas están pletóricas con su ley del aborto. Y hartas de noñerías. Aído ha proclamado que el feto de trece semanas no es un ser humano. En realidad podía haber dicho veinticuatro o treinta. Asegura que puede tratarse de un «ser vivo» pero que la ciencia no avala el carácter humano del mismo. En fin, la doctora en ciencias considera que hasta la semana que decreta el Consejo de Ministros, las mujeres se pasean con un bicho en la tripa. Quien se atreva a discutirlo es un facha o un acólito de Rouco. La otra estrella de la elegancia socialista en palabra y presencia, Leire Pajín, dice que el aborto «permita disfrutar de la sexualidad de forma segura». Gracias a los socialistas y su aborto vamos a saber por primera vez lo que es disfrutar con el sexo.

ABC - Opinión

FETOS DE PITUFO. Por José Antonio Martínez-Abarca

Aído

«Los fetos de trece semanas más que con la humanidad se emparentan con la criptozoología, que como se sabe es la ciencia que se ocupa de las apariciones de seres desconocidos como el Ogo-Pogo de los lagos canadienses o el demonio de Jersey.»

Hasta hace dos telediarios se creía que los huesos de dinosaurios encontrados al azar eran restos del paraíso terrenal, si no de los animales que habían salido del arca de Noé para morir en un mundo menos lluvioso. Hace un telediario, se descubrió que esos mismos dinosaurios, sobre no haber contemplado cómo Eva le daba la manzana a Adán ni haber quedado varados tras el diluvio universal, eran parientes cercanos de los gorriones que picotean en el alféizar y no de criaturas mitológicas como la hydra o la manticora. Ayer mismo la ministra de Igualdad del Gobierno de España ha encontrado durante una rueda de prensa, por una iluminación mágica que demuestra, como quiere la izquierda, la muy relativa importancia de la experiencia, el saber y la comprobación empírica, un avance fundamental para el progreso: los fetos humanos de trece semanas, contra lo que se pensaba hasta ese segundo, no pertenecen a la misma especie que usted, lector, sino que se trata de un ente aún por catalogar.


Los fetos de trece semanas, según este avance, más que con la humanidad se emparentan con la criptozoología, que como se sabe es la ciencia (para algunas personas de poca fe, pseudociencia) que se ocupa de las apariciones de seres desconocidos como el Ogo-Pogo de los lagos canadienses, el demonio de Jersey, el chupacabras mexicano, los seres menores de los bosques vascos o el niño sirena del Cantábrico. Y ahora se les une el feto no humano de trece semanas que jura (bueno, promete) haber visto la ministra de igual da cuando se salió accidentalmente del sendero camino de casa de la abuelita.

Ya dijo Chesterton aquello de que lo malo de que la humanidad dejase de creer en Dios no es que ya no crea en nada, sino que empieza a creer en cualquier cosa y a creérselo todo. Por ejemplo, en el avistamiento de la ministra de Igualdad Bibiana Aído, quien muestra disfrutar de ese sistema de pensamiento inficionado de lecturas permitidas por el partido, informes sobre el poder curativo del cuarzo rosa o la baritina (¡los izquierdistas que hablan del "alma de las piedras"!), opúsculos sobre tantrismo aplicado a la mujer de hoy, el papel de la combustión espontánea en el flamenco, la transmigración del cuerpo astral entre administraciones socialistas y la genética común entre el feto antes falsamente llamado humano y Papá Pitufo. O quizás sea la Pitufina.

Libertad Digital - Opinión

DERROTA DE ZAPATERO

AUNQUE lo disfrace bajo el eufemismo de «geometría variable», es evidente que el PSOE ha perdido el rumbo a la hora de plantear un proyecto político coherente. La falta de un acuerdo parlamentario estable obliga al grupo socialista a salir del paso una y otra vez como buenamente puede, a través de pactos coyunturales y muchas veces contradictorios. Ayer se vivió en el Congreso de los Diputados un nuevo episodio de este despropósito de incoherencias, cuyo único objetivo es ofrecer una imagen falsa del supuesto triunfo de Rodríguez Zapatero en el debate del estado de la Nación. Para empezar el PSOE ha perdido cuatro votaciones, algunas tan significativas como las que exige un pacto de Estado sobre la crisis económica. En cuanto a las resoluciones aprobadas, la mayor parte carece de contenido real, puesto que no incluyen plazos ni precisiones concretas y todo queda pendiente de futuros proyectos de ley. Es el caso de la supresión de ayudas a la vivienda o del apoyo a la compra de automóviles, las dos propuestas principales del presidente en el debate. Además, las presiones desde la izquierda obligaron al PSOE a inclumplir su preacuerdo con CiU sobre una resolución relativa al modelo laboral.

El régimen parlamentario tiene como seña de identidad la existencia de un Ejecutivo que cuenta con la confianza de la mayoría parlamentaria y recoge de este modo el apoyo social a su proyecto político. Rodríguez Zapatero pretende a día de hoy pactar con el PP en el País Vasco, hacer guiños a la izquierda para atraer a IU, contar con los nacionalistas radicales de ERC o de BNG, acordar la política social y económica con CiU y, en último término, dejar las puertas abiertas al PNV por si acaso cambian las circunstancias. Gobernar es elegir, y por definición no se puede contentar a todos sin caer en el absurdo y la incongruencia. Solo ha transcurrido un año de legislatura y el Gobierno muestra graves síntomas de agotamiento, cuya traducción parlamentaria se puso ayer de manifiesto a pesar de una fuerte dosis de propaganda para negar la evidencia. Es difícil imaginar a este Ejecutivo sacando adelante los próximos presupuestos generales del Estado y viviendo al borde del abismo en todas y cada una de las votaciones parlamentarias a lo largo de la legislatura. Muy al contrario la crisis económica exige un Ejecutivo fuerte y con suficiente respaldo en las Cámaras. Visto lo visto, y dado que el el debate de estado de la Nación es mucho más que un cara cara Zapatero-Rajoy, las votaciones de ayer demuestran que el presidente salió derrotado.

ABC - Editorial

FEIJOO EL EQUIDISTANTE. Por Pablo Molina

Imposición lingüística.

«A pocas semanas de las elecciones europeas, Feijóo se empeña en echarle una mano a Mayor Oreja mostrando a los votantes del PP gallego la ligera tomadura de pelo de la que fueron objeto.»

La equidistancia política, cuando está en juego la libertad, es una tragedia que sólo se entiende desde el desmayo intelectual y el desfallecimiento moral más absolutos. El poder político no puede situarse a la misma distancia de los que pretenden imponer algo por la fuerza y los que defienden la libertad individual para elegir, sencillamente porque son estos últimos los que tienen la razón.


La pusilanimidad de Feijóo en materia lingüística contribuirá, de hecho ya lo está haciendo, a que se vulneren derechos esenciales que están por encima de las instituciones políticas, incluida la Junta de Galicia. Si encima lo hace con la intención de apaciguar a las fuerzas de choque nacionalistas tendremos que convenir que el presidente gallego es algo menos inteligente de lo que en su casa suponen. Cuando un grupo está dispuesto a imponer una medida totalitaria como es la utilización exclusiva del dialecto gallego en la educación y los medios oficiales, cualquier concesión del poder político no se interpreta como un acto de buena voluntad, sino como una muestra de debilidad que conviene explotar hasta sus últimas consecuencias.

Contaba Miguel Maura en su Así cayó Alfonso XIII que cuando comenzó la quema de iglesias para dar la bienvenida a la república era gobernador de Málaga un amigo de Alcalá Zamora, quien, de acuerdo con el jefe de la guarnición militar, propuso a los progresistas de la antorcha que salieran a las afueras a prender fuego a una capilla desacralizada. Así lo hizo el gentío, entre aclamaciones a los dos prohombres por su sentido realmente "popular". Inmediatamente después subieron a los dos en hombros y fueron en procesión incendiando todas y cada una de las iglesias y conventos de la capital.

A pocas semanas de las elecciones europeas, Feijóo se empeña en echarle una mano a Mayor Oreja mostrando a los votantes del PP gallego la ligera tomadura de pelo de la que fueron objeto. Aún es tiempo de rectificar, pero si el flamante presidente gallego actúa así nada más tomar posesión del cargo, podemos imaginar adonde puede llegar en términos progresistas dentro de tres años cuando tenga que revalidar su cargo ante las urnas. De momento ya vemos que la imagen del PP de cara a las europeas le importa menos que pasear a hombros de los nacionalistas. Por si acaso, tomamos nota.

Libertad Digital - Opinión

LAS TRAMPAS DE LA LEY DEL ABORTO

EL texto del anteproyecto de ley de ampliación del aborto, técnicamente deplorable, ratifica y agrava el sesgo partidista e ideológico de esta reforma legislativa, sustentada sobre criterios tan insostenibles como el que ayer expuso la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, al afirmar en una entrevista radiofónica que un feto de catorce semanas es un ser vivo, pero no un ser humano. A partir de esta premisa disparatada -que instaura una categoría biológica hasta ahora desconocida, la de un ser vivo sin asignación de especie- se explica el anteproyecto de ley y el conjunto de disposiciones que configuran un sistema legal que invita a abortar. El documento del Gobierno no sólo no ampara al feto, mediante la disuasión a la mujer de abortarlo, sino que despoja al Estado de la más mínima neutralidad frente al aborto al configurarlo como un derecho subjetivo de la mujer y un recurso para su salud sexual y reproductiva. En absoluto el aborto recibe el tratamiento propio de una situación trágica que debería ser excepcional.

Esta finalidad abortista -extendida a unas menores de edad a las que Rodríguez Zapatero pretende proteger de las «interferencias» de sus padres, según dijo ayer- se manifiesta en la información previa que se facilitará a la mujer que tiene intención de abortar, porque su contenido se limita a dar cuenta sobre métodos y condiciones previstas en la ley para interrumpir el embarazo, pero no de alternativas al aborto, y de éstas sólo se le informa en sobre cerrado y cuando ya ha decidido someterse a un aborto. La ordenación de estas informaciones, así como el contenido y la forma en que se facilitan, ilustra bien claramente cuál es el propósito del legislador. Además, el anteproyecto incluye una cláusula de interpretación «pro aborto» que obliga a interpretar las condiciones de la ley de la manera «más favorable para la protección y eficacia de los derechos fundamentales de la mujer que solicita la intervención», de forma que cualquier duda legal ha de resolverse a favor del aborto. Tratándose de una ley que ha sido presentada como una garantía de la seguridad jurídica de las mujeres, esta cláusula sólo se entiende porque el propio texto preparado por el Gobierno incluye a propósito conceptos y requisitos abstractos que acabarán implantando un aborto totalmente libre e impune. Por ejemplo, el concepto de salud que recoge el anteproyecto incluye, siguiendo la definición de la OMS, el «bienestar social», de tal manera que cuando la ley justifica el aborto por un «riesgo para la vida o la salud de la embarazada» habrá de incluirse esa vertiente social de salud. Así es como la reforma del Gobierno incorpora subrepticiamente la indicación socioeconómica, junto al sistema de plazos y a las indicaciones médicas, superando con creces a las más abiertas legislaciones europeas.

La propuesta del Gobierno se aparta de los límites impuestos al aborto por el TC en su sentencia de 1985, porque el nasciturus queda desprotegido, carente de un sistema objetivo de amparo frente a la mera voluntad de la madre de poner fin al embarazo mediante el aborto. La ley no prevé el aborto como la solución a un conflicto entre derechos, sino la expresión de una sumisión completa de la vida del nasciturus a no ser molesto ni gravoso para un bienestar que, al incluir una vertiente social, ni siquiera exige que el embarazo provoque una patología física o psíquica a la madre. El recurso del PP al TC está más que justificado.

ABC - Editorial

SONROJO EN WESTMINSTER.

Los escandalosos gastos de los diputados británicos comienzan a pasar factura política.

Es poco probable que el escándalo de los gastos de los diputados británicos a costa del contribuyente afecte decisivamente a la intención de voto de los ciudadanos, pero es seguro que ha asestado un golpe formidable a la reputación de un Parlamento considerado modélico en el exterior y honorable más allá de toda duda en el interior. La insólita dimisión de su presidente, primera en más de tres siglos, con ser imprescindible por la incompetencia del laborista Michael Martin en el manejo del asunto y sus intentos para ocultar los abusos, no va a ser el fin de la historia
.

El primer ministro Gordon Brown intentó salir ayer al paso del desastre anunciando un acuerdo interpartidista para la reforma del sistema, pero Westminster y los partidos en su conjunto, y eso es lo grave, han perdido la confianza pública. Las noticias que el diario conservador Daily Telegraph viene publicando son motivo no sólo para desguazar los actuales mecanismos de control -que ni laboristas ni conservadores han tenido el menor interés en cambiar-, sino probablemente para iniciar por fin una reforma que acabe con los profundos anacronismos del sistema democrático más afianzado del mundo. Si en ese sistema donde los Lores todavía no son plenamente elegidos o sólo dos partidos tienen monolíticamente el control del poder, los Comunes pueden diseñar un tinglado de inaceptables gabelas para que los ciudadanos corran con los gastos particulares de sus representantes, vulgares o extravagantes, es que algo serio no funciona.

Las corruptelas afectan a todos los partidos y a diputados de toda edad y condición. Pero la losa del desprestigio de un pilar básico de la democracia cae más pesadamente sobre el laborismo gobernante, a cuyo frente el desacreditado premier recoge la ira creciente de unos ciudadanos que, en medio del despilfarro, hacen equilibrios para llegar a final de mes. Brown ha rechazado adelantar unas elecciones, como le pide la oposición conservadora, que presumiblemente perdería por goleada. Los diputados británicos no están bien pagados, ni puede considerárseles corruptos para los estándares de otros países, europeos incluidos. Pero muchos han cometido el error de considerar sus injustificables gastos consentidos como un complemento salarial de libre disposición. Y pocas cosas se toleran peor en una democracia que la sensación de que hay unas reglas para los que mandan y otras para los demás.

El País - Editorial

APROBADAS Y REDUCIDAS A LA NADA

Lo cierto es que el Gobierno ha tenido que reducir a la nada sus propuestas para sacarlas adelante, mientras que el PP no ha podido romper el "cordón sanitario", aun con proposiciones tan ambigüas y escasamente comprometidas como las que ha planteado.

La semana pasada ya advertimos que la mayoría de las propuestas "estrella" que Zapatero presentó durante el pasado Debate sobre el estado de la Nación no eran más que humo destinado distraer a los adversarios y encubrir la absoluta incapacidad del Gobierno para coger el toro de la crisis por los cuernos. El humo, sin embargo, suele tardar poco en disiparse; tan poco como lo que han tardado esas medidas en quedar diluidas para poder ser aprobadas, aunque sea por la mínima, por el pleno del Congreso.


Así, la propuesta anunciada por Zapatero de suprimir las deducciones por compra de vivienda a partir de 2011 para las rentas superiores a 24.000 euros brutos anuales, ya no se cuantifica. Si a eso sumamos el hecho de que esta propuesta ya se estrelló desde el primer momento contra la opinión pública, que acertadamente la percibió contra un empobrecedor ataque contra las clases medias, ya nos podemos cuestionar si finalmente entrará en vigor, aunque sea de manera diluida, a un año de las próximas elecciones generales de 2012.

Así mismo, tampoco se concreta el porcentaje y el tiempo durante el cual estará en vigor la rebaja del impuesto de sociedades para las pymes, rebaja que Zapatero originalmente había planteado en un porcentaje de tan solo cinco puntos, sólo durante tres ejercicios, sólo para las empresas de menos de 25 trabajadores y un volumen de ventas inferior a 5 millones de euros y sólo a aquellas que a 31 de diciembre de 2009 mantengan o mejoren su plantilla media de 2008.

A ello hay que añadir la indefinición absoluta en la que han quedado sumidas ideas como las ayudas para la compra de automóviles o el plan para dotar de un ordenador portátil a todos los alumnos a partir de quinto curso de primaria este mismo año, medida esta última que ni siquiera ha sido finalmente presentada. Al igual que las anteriores, todas estas propuestas han quedado sumidas en un estéril y mínimo denominador común, a la espera de que el Gobierno renegocie sus rasgos en los respectivos proyectos de ley en la Cámara.

Prueba de que al Gobierno únicamente le preocupaba la posibilidad de quedarse solo en el Congreso, es que el lunes por la noche llegó a pactar una enmienda con CiU que abría la puerta a la reforma laboral, pacto que finalmente el Ejecutivo ha deshecho ante las amenazas de IU de retirarle su apoyo en todo lo demás.

El PSOE, no obstante, no ha podido evitar que la cámara avalara algunas proposiciones abiertamente críticas con el Gobierno, como dos del PNV referidas a la falta de transparencia y la incapacidad legislativa del Gobierno, que han recibido el apoyo mayoritario del Congreso.

Algunos dirán que, en clave política, el PSOE, aunque sea por la mínima y a costa de diluirlas en lo esencial, ha conseguido, al menos, evitar su soledad y sacar adelante casi todas sus proposiciones, mientras que el PP sólo ha conseguido ver aprobadas dos de las 15 propuestas presentadas. Por mucho que la propaganda socialista trate de explotar este hecho, lo cierto, sin embargo, sigue siendo que el Gobierno ha tenido que reducir a la nada sus medidas para sacarlas adelante. Ahora bien, no es menos cierto que el PP no ha podido romper el "cordón sanitario", aun con proposiciones tan ambigüas y escasamente comprometidas como las que ha planteado.

En lugar de tratar inútilmente de no causar recelos entre los nacionalistas, el PP debería haber planteado sin complejos una batería de reformas claras que supusieran una verdadera alternativa al Gobierno de Zapatero. Y ése es el drama del PP: que por la compañía diluye o incluso abandona sus principios, y para colmo se queda sin compañía y sin principios.

Libertad Digital - Editorial

OTRA VEZ DOLOR DE ESPAÑA. Por Manuel Ramírez

Es probable que sea en una de las afirmaciones del siempre maestro Ortega donde mejor encontremos la ubicación de lo que a continuación sigue y el título anuncia. Nos advierte así con la conocida estética de sus mensajes: «El español que pretenda huir de las preocupaciones nacionales será hecho prisionero de ellas diez veces al día, y acabará por comprender que para un hombre nacido entre el Bidasoa y Gibraltar es España el problema primario, plenario y perentorio». Y concluye con esta suerte de sentencia para la posteridad: «España es un dolor enorme, profundo, difuso». La utilización de tres palabras que comienzan con la letra p la encontramos también en otro famoso discurso de otro gran amante de la estética oratoria, llamado Manuel Azaña. Y mucho más reciente es ese juicio que, en forma de diálogo con su mujer, utiliza el personaje de una conocida novela de Camilo José Cela con el fondo de nuestra última guerra civil: «España es un hermoso país que salió mal, ya sé que esto no se puede decir, pero, ¡qué quieres!, a los españoles casi ni nos quedan ánimos para vivir, los españoles tenemos que hacer enormes esfuerzos y también tenemos que gastar muchas energías para evitar que nos maten los otros españoles».

Sí, las manifestaciones de ese dolor plenario por España y sus circunstancias han aparecido en no pocos momentos de nuestra historia política. A veces nos han dolido sus pésimos gobernantes. A veces por nuestro trágico 98, y corren ríos de lágrimas, posiblemente por no saber asumir lo que a otros muchos países ocurre (Marichal hace tiempo que sostuvo que el final de la guerra en Vietnam constituía «el 98» de los EEUU: una gran potencia vencida con humillación por un pequeño país). A veces por el sufrimiento de diversas guerras civiles entre hermanos. Y, posiblemente en su origen, por la comprobación de nuestro desfase y de estar ausente en buena parte de los decisivos acontecimientos europeos, comenzando por la Revolución Industrial. Larra lloró hasta su voluntario final por una España que no parecía tener remedio. Unamuno lo hizo por nuestro gran defecto de andar siempre mirándonos el «ombligo» con Isabel y Fernando. Indalecio Prieto sufrió en el destierro su dolor por haber participado en el sangriento octubre de 1934, mientras acudía puntualmente al aeropuerto para conocer de los pasajeros noticias de su añorada España. Y José Antonio Primo de Rivera confesaba querer a una Patria que no le gustaba y le causaba su trágico dolor. Sí. Es posible que nuestra historia de bandazos sea igualmente la historia, más o menos manifiesta y más o menos sangrante, de un casi permanente dolor por causa de lo que los regeneracionistas dieron en llamar «los males de la Patria».

En mi intento de encontrar una vía comprensiva de nuestra historia política y constitucional, divulgué hace tiempo su andadura como «historia de las ocasiones perdidas». Es decir, el recuento de las tres grandes ocasiones o de los tres grandes momentos en que nuestro país ha perdido el subirse al tren de la modernidad, de las libertades y, sobre todo, de establecer y consolidar un gran consenso político y social desde el que avanzar. Sin añoranza de revoluciones pendientes. Sin idas y venidas repletas de odios y venganzas. Sin la incapacidad de asumir el pasado y su utilización como arma arrojadiza en la contienda política posterior. Sin el manejo y hasta manipulación de ese pasado para convertirlo en lo que mejor convenga a los posteriores intereses.

Y sigo pensando que nuestro país ha tenido tres ocasiones en que ese tranquilo caminar se aprovechara y, sin embargo, han sido perdidas o desperdiciadas. Como mejor se quiera expresar. La primera, claro está, 1812. La labor de las Cortes de Cádiz y el gran fruto de «la Pepa», que es, sin duda, la primera aportación al mundo europeo que en su liberalismo encuentra la vía para oponerse a los absolutismos existentes. Sin olvidar el flujo en toda la América hispana. La ocasión termina con el regreso de Fernando VII y la abolición de lo hecho. Con todo «la vuelta a 1812» estuvo constante en todo el pensamiento liberal del siglo XIX. La segunda ocasión, la Revolución burguesa de 1868 y la Constitución del año siguiente. Desembocada en nuestra primera República de corte federal, el experimento acaba en el desastre del cantonalismo y en la entrada de Pavía en las Cortes. Y en fin, la innegable ilusión de un 14 de abril de 1931, con una segunda República que difícilmente se sostiene entre dicho año y 1936 y que sufre el espanto final de una Guerra Civil con tres años de duración.

En 1978, producido el milagro de la transición y al aprobarse la Constitución vigente, entramos en la cuarta ocasión. Y lo hacemos con todo tipo de alharaca. Como siempre. Se anuncia como ocasión de consenso. Para todos y para siempre. Volvíamos a pregonar «la lección que dábamos al mundo». Un tránsito sin sangre y una Constitución que no se imponía y que, por ello, estaba llamada a la vigencia eterna. Con una Monarquía impulsora del proceso hacia la democracia y que quería mirar al futuro y, sobre todo, ser la Monarquía de todos. De los antaño vencedores y de los antaño vencidos. La ilusión parecía imperar ante esta cuarta ocasión.

Han pasado más de treinta años. Resulta, por ende, plenamente legítima la pregunta. Y entiendo que bastante justificada la respuesta. Creo que tras tanta ilusión inicial, con no pocos matices por medio, lo que hoy predomina es justamente lo contrario: la desilusión. Me temo que estemos perdiendo esta cuarta ocasión, si es que no la hemos desperdiciado ya. Si la función esencial de toda Constitución reside en el logro de la integración social, parece claro que ésta no se ha conseguido. El sentimiento y el espíritu constitucional no existen en el conjunto de la ciudadanía. Como era previsible, nadie habla de «nacionalidades»: se ha dado el anticonstitucional salto de hablar directamente de «naciones». En realidad, el aquelarre es grandioso. Una España pionera en la conquista de la unidad nacional conoce a estas alturas todas las posibilidades en el juego político: nación de naciones, federalismo imperfecto, tendencia federalizante, etc. La hegemonía constitucional en la regulación de los partidos ha terminado en un conjunto de fuerzas plenas de codazos luchadores por la permanencia en el sillón. Sin democracia interna. Con el lamentable sistema de «cuotas» a la hora de elegir a quienes sea. Con el absoluto imperio de la disciplina de voto que ha privado al Parlamento de su natural condición de «locus» para el encuentro de la verdad política. Y con las listas electorales que se imponen. Y todo ello en una clara situación de partitocracia que rompe sin escrúpulo cualquier asomo de división de poderes. Una clase política harto mediocre por la sencilla razón de que nace en una sociedad que lo es con creces. Un sistema educativo lamentable y con mil cambios. Una Universidad desprestigiada en las valoraciones europeas y falleciente desde la L.R.U. En suma, y lo que nos parece más importante, estamos rompiendo el ámbito propio del principio democrático por negarse a compartir con otros (meritocracia, antigüedad, disciplina, autoridad, etc.) igualmente válidos en cualquier democracia consolidada. La pancorrupción y la ausencia de cultura cívica creo que conducen, por demás, a la triste consecuencia: ¡otra ocasión perdida! Sin ninguna esperanza en un Estado harto debilitado por la permanente cesión de sus competencias a Comunidades que nada saben de la solidaridad y con diecisiete Parlamentos que alimentar.

ABC - Opinión

EL PRIMER PORTATIL DE ZAPATERO

Hoy, y sin que sirva de precedente, voy a permitir que escriba el post otra persona. Se llama Marta y cursa quinto de primaria. Espero que disculpen su redacción -la ortografía sí que la he corregido-, pues sólo tiene 11 años.
“Hola, me llamo Marta. La semana pasada nos trajeron un montón de ordenadores, para todos menos para el profesor. Nos pusimos muy contentos porque pensamos que también nos traerían una pizarra nueva, sillas nuevas, un telescopio, material nuevo de laboratorio y que nos arreglarían la calefacción. Pero no, sólo trajeron ordenadores.
El primer día no hicimos nada con ellos porque nuestro profe no sabe informática. Dijo que ya miraría algo en casa, pero María la empollona le contestó que ella podía enseñarle, pues en su casa tiene un ordenador y sabe manejarlo. Todos nos reímos, pero el profe no.

El profe también dijo que eran para nosotros y que nos los podíamos llevar a casa. Yo cogí el mío y lo guardé en la mochila, pero a mi amiga Mati se le cayó y se le rompió todo -el profe le hizo una foto-. A Luis se lo robaron unos gamberros mientras volvía a casa y a Santi se lo rompió Mateo, el niño que nos pega a todos.

En clase los que más usan el ordenador son Toni y Andrés. Son dos niños un poco retrasados y que antes sólo hacían que molestar. Ahora con el portátil les ponen una película de dibujos y están más callados.

Ayer nos explicaron cómo sacar información de internet y nos mandaron deberes para buscar en casa. Mi papá, que ahora no trabaja, dice que no tenemos dinero para internet, por eso no he podido hacer los deberes esta semana.

A mi hermano mayor también le van a dar uno y él está muy contento pues dice que podrá colgar fotos y chatear con las chicas. También me ha dicho que, a partir de ahora, no tendrá que fijarse en las faltas de ortografía pues el ordenador las corrige automáticamente”.
La educación española es una de las peores de Europa por eso a Zapatero -cual Don Quijote- se le ha ocurrido una gran majadería: un portátil para cada niño.

Esto supone tantos euros que, por vergüenza, no me atrevo a decirlos. Si uno lee la redacción de esta niña quizás pueda averiguar dónde invertir ese dinero: en subvencionar los libros de texto, en más becas para transporte y comedor, en aumentar el número de profesores para atender a niños con necesidades especiales, en crear aulas de libre acceso a internet, en mejorar las técnicas de aprendizaje, en eliminar los casos de acoso escolar, en enseñar valores… y es que un niño no va a ser mejor estudiante por tener un portátil, y sí por estudiar en un ambiente más adecuado.

P.D.: Es triste que una niña sea capaz de reconocer los defectos de nuestra educación y que a un presidente sólo se le ocurran medidas populistas y sin sentido.

Yo propongo que Zapatero vaya a ese concurso de la tele… ¿Cómo se llamaba?, ¡ah, sí! ¿Sabe usted más que un niño de primaria?

Tercera Opinión

martes, 19 de mayo de 2009

VERA: "GONZALEZ PODIA HABER ACABADO EN LA CARCEL"

El ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera afirma en una entrevista que publica el martes Vanity Fair que "Si Felipe González hubiese salido en su día diciendo: 'Yo me responsabilizo de lo que pasó porque soy el presidente del Gobierno', igual hubiese terminado en la cárcel".

Preguntado sobre si González conocía lo que estaba ocurriendo, Vera contesta: "Nosotros sabíamos que estábamos trabajando en la limpieza de las alcantarillas del Estado, que nuestro ministerio no era el de Cultura ni el de Educación, sino uno muy delicado, y que nuestra misión era consolidar el sistema democrático a costa de muchas cosas".

A continuación, el ex 'número dos' de Interior da su visión sobre González. "Ha sido el mejor presidente de la democracia, un líder de talla internacional. También creo que ser un buen político es incompatible con ser una buena persona. Supongo que la tragedia individual les parece incompatible con el bien general", describe.

Vera rechaza referirse directamente al papel de sus superiores en los GAL, aunque admite que él no era el "último responsable".
Nunca he mentido. He podido ocultar, callar las cosas que conozco, pero no mentir. Estoy tranquilo conmigo mismo y con lo que hice. En cualquier caso, vamos a ver, después de un atentado como el de Hipercor, con más de 20 muertos, ¿usted qué cree que pide la opinión pública?
"Yo acabé con la guerra sucia"

En otro punto de la entrevista, Rafael Vera se refiere a su llegada al Ministerio del Interior, donde estuvo 12 años, en 1984.
Al llegar nos encontramos con una estructura que ya existía y que era legal. Simplemente continuamos con ella. La guerra sucia existía, eso se os olvida. Yo acabé con ella en 1987, ese año terminó, cuando yo estaba en la posición necesaria para hacerlo. Cuando acabar con la guerra sucia contra ETA dependía exclusivamente de mí. Si los que estaban antes que yo eran inocentes, yo también.
En la misma línea se refiere a los fondos reservados: "Cuando yo entré en Interior ya existían y yo seguí haciéndolo, dándoselos a quién consideraba conveniente. Era legal". Además, asegura no haberse quedado con ninguna cantidad procedente del Ministerio.

Condenado por el secuestro del empresario Segundo Marey, al que miembros de los GAL retuvieron durante diez días confundiéndolo con un etarra, Vera dice que la "guerra sucia" tuvo dos objetivos, por una parte acabar con el "santuario" que en los ochenta representaba Francia para ETA y, por otra parte, "a la necesidad de frenar las actividades golpistas".

Secuestro de Martín Barrios

Rafael Vera se detiene en el secuestro del capitán de Farmacia Martín Barrios para decir que es el único caso del que se siente responsable. Concretamente, de la incursión de miembros de la Policía en territorio francés para secuestrar a un responsable de ETA con el objeto de arrancarle la ubicación de donde la banda terrorista tenía retenido al capitán del Ejército, bajo la amenaza de asesinarlo si TVE no emitía un comunicado y se ponía en libertad a varios de sus miembros.

Los policías españoles se cruzaron con agentes franceses, la operación quedó abortada y Martín Barrios apareció muerto, aunque luego se supo que había sido tiroteado antes del intento de secuestro del jefe de ETA.
Hace unos meses, en un supermercado, se me acercó un hombre joven con un niño. Me preguntó: '¿Es usted Rafael Vera? Yo soy el hijo del capitán Martín Barrios. Quiero que sepa que mi familia le agradece mucho lo que intentó hacer por mi padre'. Me abrazó y a mí se me saltaron las lágrimas.

Periodista Digital

Google alquila un rebaño de cabras para que limpien el solar de su sede principal

  • La empresa cree que es un método sostenible y más limpio que el cortacésped
  • Paga el préstamo del ganado a una empresa especializada en estos servicios
Todos coinciden en que Google es un paradigma de la modernidad, un exponente de inventiva y éxito empresarial.

Por ello, es toda una lección que haya decidido utilizar un rebaño de cabras para limpiar de maleza y matorrales los jardines de su sede principal en California.


A primera vista, la decisión parece extraña. ¿Puede haber algo más alejado de la innovación y los bits que un puñado de cabras? Algunos medios que se han hecho eco de la noticia han ligado esta decisión a la crisis económica, dando a entender que Google pretendía reducir su gasto en jardinería. Nada más lejos de la realidad. La lectura es otra y tiene que ver con los grandes desafíos a los que se enfrenta la humanidad, como el cambio climático.

Para Google, que parece estar siempre un paso por delante en el camino hacia el futuro, no hay nada más moderno que apostar por la ganadería: es un método renovable, ecológico y limpio de mantener sus zonas ajardinadas.

Y, además, no genera emisiones de CO2, porque al sustituir los ruidosos cortacéspedes propulsados por gasolina por las laboriosas cabras, la compañía está reduciendo su huella de carbono.

Así lo explica Dan Hoffman, responsable de Servicios Generales de la sede de Google en Mountain View, California, en el blog de la compañía donde se ha dado a conocer la iniciativa.

"En las oficinas centrales de Mountain View, en California, tenemos algunos campos que necesitamos segar de vez en cuando para limpiar las malas hierbas y aclarar los matorrales y evitar así el peligro de incendios", explica Hoffman. "Esta primavera hemos decidido afrontar esa tarea con una tecnología baja en carbono. En lugar de usar ruidosas máquinas cortadoras de césped, que se mueven con gasolina y contaminan el aire, hemos alquilado algunas cabras para que hagan el trabajo por nosotros", añade.

Isabel Salazar, responsable de Producto y Marketing en Google España comenta a elmundo.es que la iniciativa californiana forma parte de la responsabilidad social de la compañía. Un 1% del beneficio se destina a promover la salud, el desarrollo de pequeñas empresas, la mejora de servicios púbicos o el medio ambiente.

El uso de cabras en el parque de Mountain View responde a ese último interés: conseguir reducir las emisiones de carbono. Salazar aclara que una medida así no es aplicable en España, puesto que la sede de la compañía carece de jardines por estar situada en un rascacielos madrileño. Sin embargo, Google España ha adoptado medidas de reducción de impacto ecológico, como el reciclaje de todo el papel usado en la oficina o el destierro de las botellas de agua mineral de plástico: todos los empleados rellenan de agua una cantimplora suministrada por la compañía.

Mientras, en California, siguen usando el ganado. "No, no estamos bromeando", aclara Dan Hoffman. "Un pastor nos trae unas 200 cabras y pasan una semana con nosotros, comiendo la hierba y fertilizando el terreno al mismo tiempo" con sus excrementos. Las cabras vienen acompañadas también de un perro pastor, un collie que responde al nombre de Jen.

Para aclarar las bondades de la medida, el responsable de Google explica que, de hecho, les cuesta lo mismo que hacerlo con máquinas de cortar el césped y, desde luego, "es más agradable ver cabras que máquinas ruidosas".

¿Se han vuelto locos en Google? Desde luego que no. De hecho, no son los primeros en utilizar este método. También el Ayuntamiento de San Francisco utiliza ganado para mantener a raya la maleza en algunas de sus zonas verdes; y una competidora de Google como Yahoo también ha recurrido a los animales para cuidar sus terrenos.

De hecho, si Google ha podido 'contratar' un rebaño de cabras es por la existencia de empresas especializadas en prestar estos servicios. California Grazing (Pastoreando California) es el nombre de la compañía que alquila las 200 cabras. Y esta es la forma en la que explican su producto: "¡Nuestra flota de 800 cortadores de maleza autopropulsados y ecológicos están listos para tu proyecto!". Su presentación de intenciones continúa así: "Estos bonitos y baratos cortacéspedes retiran los cardos, los arbustos, la maleza y las especies invasoras permitiendo al mismo tiempo que se regenere la vegetación autóctona, previniendo los incendios y evitando el consumo de combustible". Sus intenciones quedan bien explicadas en el lema con el que se anuncian: Go Green/Go Goat, algo así como "Pásate a lo verde, pásate a las cabras". El cambio climático es una cuestión de peso en todo el asunto. Muchas empresas y ciudadanos sensibilizados están tratando de reducir su consumo de combustibles fósiles. Y sustituir máquinas de gasolina por animales es un paso en esa dirección.

La asociación entre Google y los empresarios del Go Green/Go Goat podría parecer una modernez propia de la extravagante California, pero en realidad es algo muy extendido y con profunda razón ambiental. En España, sin ir más lejos, hay expertos en desarrollo rural y gestores forestales que denuncian que el abandono de la ganadería extensiva, es decir, en libertad, ha provocado que los montes se deterioren, se llenen de maleza y sean más propensos a los incendios.

Benigno Varillas, fundador de la revista de ecología 'Quercus' y un referente en el mundo del medio ambiente, defiende que los pastores deberían ser reivindicados como personal antiincendios y retribuidos por ello.

Domingo Jiménez Beltrán, ex director de la Agencia Europea de Medio Ambiente, ha realizado estudios sobre cuánto cuesta mantener limpio el terreno forestal. Son unos 60 euros por hectárea año. Es una renta que Jiménez Beltrán sugería en un artículo que recibieran los propietarios que hagan su trabajo. Ese trabajo que antes hacían los pastores con la ganadería extensiva.

Jaime Izquierdo, experto en desarrollo rural y asesor del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, se pregunta si ciudades como Madrid, por ejemplo, podrían tener una división de ganadería para cuidar ciertas áreas verdes.

De hecho, explica, en la Casa de Campo ya pasa cierta parte del año un rebaño de ovejas de los que participan en el día de la reivindicación de la Trashumancia. "¿Podría hacerse de manera oficial y organizada?". "¿Podría Madrid tener un rebaño para cuidar jardines que se convirtiera en aula abierta sobre ganadería, que pasara el año entre los jardines y los pastos de montaña abandonados en la sierra de Madrid y que, incluso, acabara ofreciendo productos alimenticios made in el Departamento de Jardines?".

Las propuestas lanzadas al aire por el experto encuentran respuesta en EEUU. Allí, son empresas como California Grazing las que lo están llevando a la práctica. Lo están haciendo ya, y nada menos que con Google. ¡Go Green/ Go Goat!

El Mundo

Matones nacionalistas revientan la clase de un profesor por impartirla en castellano

La violencia nacionalista ha vuelto a reaparecer en Compostela. La Asociación Estudantil de Esquerda Independenstista Agir reventó este lunes una de las clases que se imparten el la Facultad de Económicas de la Universidade de Santiago (USC) para pedir una enseñanza ''sólo en gallego''. Es la resaca de la manifestación del fin de semana donde grupos nacionalistas amenazaron de muerte a Gloria Lago, de Galicia Bilingüe.

Son los mismos energúmenos que quisieron agredir a la ex presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, antes y después de pronunciar una conferencia en esa misma facultad.


Según el portavoz del colectivo, Iago Barros, se trata de una acción destinada al profesorado universitario, en concreto al profesor de Sociología de la Empresa, Miguel Cancio, que emplea el castellano en su materia y al que acusan de ser un ''represor''. El profesor Cancio es un prestigioso sociólogo que ha enseñado en esa Universidad desde hace más de 30 años.

Abrir la puerta del aula al gallego

En el marco de la iniciativa 'Campaña da lingua' impulsada por esta asociación, miembros de Agir irrumpieron en su clase con pancartas y consignas bajo el lema 'na Galiza ensino en galego', interrumpiendo al profesor y colocando dos gallinas encima de su mesa.

Los matones independentistas advirtieron que no abandonarían el aula hasta que se cancelase la clase y lograron que el profesor saliera del aula.

Según denunció Iago Barros, ninguna de las asignaturas de Económicas se imparte en gallego. Así las cosas, y aunque por el momento no tienen previsto reventar otra clase, Agir continuará con su campaña hasta finales de curso y durante el próximo año académico en defensa de la enseñanza en gallego.

Periodista Digital

VIAJAR A GöTTWEIG. Por Hermann Tertsch

ES una publicidad que se oye mucho últimamente por la radio. Pero realmente es una recomendación que conviene hasta a los que nos hemos pasado la vida viajando: hay que viajar más. Más aún. Para no caer nunca en el error de pensar que lo que sucede aquí en España es normal. A poco más de cuatro horas de Madrid, menos de tres de vuelo a Viena y algo más de una en coche a lo largo del Danubio hacia el norte, se alza imponente sobre un alto rodeado de bosques el monasterio benedictino de Göttweig, conocido como el Montecassino al norte de los Alpes. Fundado en el siglo XII, presidiendo el estrecho valle del Danubio que se conoce como Wachau, Göttweig cuenta, como el otro cercano gran monasterio de Melk, con una biblioteca que es una crónica continuada de lo que es la gestación de la idea de Europa. Pocos años después de caer el Telón de Acero y a instancias del Gobierno austriaco se instituyó allí un foro anual de políticos y analistas de toda Centroeuropa. Surgió para hablar de mucho más que de economía y política. Su carácter único está en el énfasis con que se debaten y estudian los problemas de la identidad y las raíces de Europa.

Este año se acumulan las efemérides. Se cumplen los 90 años de los Tratados de Versalles y Trianon, que quisieron reordenar Europa y sembraron de odio el continente con el surgimiento de los grandes totalitarismos. Se conmemorará también el 70 aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939. Se celebra también el 20 aniversario de la caída del muro que construyó el totalitarismo que salió triunfante en parte de nuestro continente. De todas estas fechas se puede aprender mucho. Entre otras muchas cosas que la venganza y la humillación del prójimo nunca puede ser una victoria duradera. También que los totalitarismos surgen de la movilización del desprecio al carácter sagrado de todo ser humano. Y desde luego la inmensa lección de que, igual que se puede sucumbir por cobardía, comodidad, ignorancia o indiferencia ante los totalitarismos, la sociedad libre consciente de su poder y liderada con coraje y sabiduría, puede derrotar al totalitarismo y ayudar a sus víctimas a unirse a la comunidad de ciudadanos libres.

En Göttweig este año hemos hablado por supuesto de la crisis. Una mayoría ha insistido en que el relativismo fomentado durante tanto tiempo en nuestras escuelas y por los poderes públicos supone una terrible dificultad añadida para la superación de las dificultades. Y para evitar males mayores para la seguridad, el bienestar y la paz, que en absoluto están descartados. El discurso estelar lo pronunció el nuevo primer ministro húngaro, Gordon Banjac. La primera parte la pronunció en un correctísimo alemán para después pasar al inglés para poder, dijo, precisar más en los datos sobre economía y finanzas. Pidió sacrificios a todos, pidió equilibrio entre prudencia y ambición. Dijo que en Hungría se dan dos crisis superpuestas, la internacional y una nacional. Hay que pasar por reformas muy dolorosas para no pasar de lo malo a lo insoportable. Y pidió sentido común. Como ven hay que viajar para oír verdades sobre lo que nos pasa.

ABC - Opinión

DOS TERNERAS Y ALGUNOS SILENCIOS. Por Salvador Ulayar

AVT y PP

«Si las asociaciones siguieran en el despolitizado Belén con el pastor Uribes –el sucesor de Peces– y si el principal partido de la oposición se quedara de perfil... el pastel estaría servido»

Como hasta los lectores menos avisados conocen, José Antonio Urrutikoetxea, alias Josu Ternera, es un dirigente terrorista etarra. Este sanguinario pájaro de cuentas escapó en 2002 de la justicia antes de que lo empapelaran por su responsabilidad en el atentado de la casa cuartel de Zaragoza de 1987 que causó once víctimas mortales, cinco de ellas niños. Antes, en 1991 y cumplida condena por otros delitos terroristas, fue parlamentario batasuno y entró a formar parte de la comisión de ¡derechos humanos! del Parlamento Vasco.


Arzallus declaró entonces que aquello le parecía "estupendo". El resto del nacionalismo dizque democrático reaccionó, como era de esperar, de manera tibia y con declaraciones repulsivas. Un asco, como siempre. Este negro episodio constituye otra muestra de cómo la democracia española ha maltratado concienzudamente a sus víctimas. Pero ahí no terminó todo. El maldito proceso de negociación con ETA contó con Ternera como principal interlocutor. Entre los infames estrategas de siempre, se le pinta como a uno de los etarras buenos que quieren negociar de veras.

Oiga, qué bien; sólo es con cargo a la sangre de cientos de españoles asesinados y miles de heridos por destruir nuestra nación. ¡Qué favor nos hace el tipejo negociando! Como si tuviera para ello más legitimidad que un violador, un traficante de drogas o un pederasta. Bien, tras el fracaso del funesto proceso se ha pisado el acelerador en la acción policial y judicial contra la ETA y su entorno; en el País Vasco PSE y PP han sacado adelante un pacto para que Patxi López forme gobierno. Estupendo. ¿Y qué hay de nuevo en esto que nos cuenta usted?, preguntará el paciente lector. Pues que hay un pero como una vaca de grande. O mejor dicho, como dos terneras.

La revista Época informó días atrás de que Ternera y su hijo pastan a 130 kilómetros de Venecia con el conocimiento del CNI. El reportaje aporta incluso una foto del ungulado joven, Egoitz Urrutikoetxea. En un país normal, que no es nuestro caso, esta noticia habría generado un revuelo considerable, incluso planeando sobre el Debate del estado de la Nación. Pero en España no pasa nada. No he escuchado a los políticos pedir una investigación del asunto. Oiga, callados como momias, en perfecta sintonía. ¿Será esta postura común, sobre todo en el caso de los dos grandes partidos, hija del famoso, no escrito y no explicado nuevo acuerdo en materia terrorista que don José Luis y don Mariano escenificaron en julio de 2008 en Moncloa?

Otra cuestión inquietante: ¿alguien ha escuchado a la AVT y a las otras asociaciones de víctimas –todas ahora tan pulquérrimamente despolitizadas– pronunciarse al respecto reclamando la investigación del asunto y la detención de los terneras? Yo no. Bien es verdad que estoy pendiente de que este jueves la enfermera extraiga un par de tapones de mis oídos. Según publicaba Terra Actualidad-Efe el 30-09-08 el actual presidente de la AVT, García Casquero, declaró en Warrington –noreste inglés– que "No es la labor de las víctimas perseguir a un gobierno para que persiga a los terroristas". Vaya, será eso y no mi cerumen.

Finalmente ha sido un ciudadano osadamente politizado –¡pecado!– persecutor de gobiernos, de recursos económicos menguados, hermano y tío de tres jovencísimas víctimas del atentado ordenado por Ternera contra la casa cuartel de Zaragoza, quien se ha personado en la Audiencia Nacional para denunciar el asunto que descubre Época. Allí pidió la detención de los matarifes Urrutikoetxea. Efectivamente, ese ciudadano es Francisco José Alcaraz. Mientras, la AVT está entretenida reafirmándose sin pies ni cabeza en el error de demandar judicialmente al periodista Carlos Dávila y a la revista Época, precisamente quienes aportan el reportaje sobre la plácida residencia de los ungulados Urrutikoetxeaen Italia.

Esta nuestra España, improbable pero real, ha debido volverse loca o malvada. Pienso que la negociación nunca ha terminado de apagarse. Si ZP reavivara su fuego pocas esperanzas cifraría yo en la bizarría de don Mariano. Cuentan que en una de la primeras reuniones de la Ejecutiva popular tras la derrota electoral de las últimas generales, hubo reflexiones inquietantes en torno a la negociación con la ETA y el papel colaborador que debiera haber jugado el PP, suponiendo que de ese modo habría conseguido una mayor cosecha electoral. Conque llegado el caso, si las asociaciones siguieran en el despolitizado Belén con el pastor Uribes –el sucesor de Peces– y si el principal partido de la oposición se quedara de perfil... el pastel estaría servido. Esto suena incómodo y escucharlo ahora da pereza ¿qué no? Es como lanzar una pedrada sobre la calma y tersa superficie de este bonito lago de quietud unitaria. Bien, ojalá descubramos con el tiempo que me equivoco. Pero entre tanto quiero saber unos porqués. En primer lugar los de Zapatero para no trincar a dos terneras que se solazan en los pastos de Italia o de media Europa. En segundo lugar los de la oposición y las dirigencias de las asociaciones de víctimas por su mudez ante lo publicado al respecto. Creo que tomaré la precaución de sentarme.

Libertad Digital - Opinión

OPORTUNIDAD DE FUTURO

La holgada victoria en India del partido gobernante debe acarrear reformas profundas.

La abultada victoria electoral del partido gobernante, por un margen mayor al esperado por los más optimistas, va a permitir que India tenga un Gobierno más estable y reformista que el de los últimos cinco años. Algo fundamental en un país de su complejidad y dimensiones, situado en una de las encrucijadas más inestables del mundo. Va a repetir mandato el Partido del Congreso, bajo la dirección de Sonia Gandhi, con la coalición que aglutina, circunstancia no vista en India desde hace más de 30 años. Es un triunfo de la dinastía Gandhi, que debe mucho al carisma de Rahul, hijo de Sonia y nieto de la asesinada Indira, presumiblemente miembro del próximo Gabinete y heredero natural del respetado y septuagenario Manmohan Singh, el revalidado primer ministro.


El resultado de las elecciones que se han desarrollado durante las últimas semanas en la mayor democracia formal del planeta permitirá a Singh elegir socios entre muchos aspirantes. Y hacer sin cortapisas ni aliados incómodos un Gobierno de coalición que debería poner en práctica en la tercera economía de Asia las promesas de crecimiento y trabajo en las que el Congreso ha basado su campaña. Cientos de millones de indios han dado la espalda a cantos de sirena religiosos, de casta y lengua, elementos tradicionalmente decisivos en las urnas, para pronunciarse esta vez por una gobernación moderna y eficaz. Ganar las elecciones puede haber resultado más fácil para el partido gobernante y sus aliados que responder ahora a las enormes expectativas suscitadas entre quienes han elegido el desarrollo y la estabilidad. India, pese a su crecimiento reciente, sigue afrontando el desafío de sacar de la miseria a millones de sus ciudadanos. Y tiene también importantes retos regionales, desde Nepal a Sri Lanka, encabezados por la descomposición de su vecino y enemigo Pakistán, amenazado por el islamismo radical.

Entre los síntomas más alentadores de las elecciones está el fracaso, de relativo a abultado, de la colección de partidos regionales, en su mayoría demagógicos y populistas, que durante décadas han mantenido rehén al Gobierno de Delhi apelando a cualquier cosa menos a la eficacia política. Un fracaso que se hace extensivo al principal partido opositor, el Baratiya Janata, nacionalista y sectario, empeñado en degradar la convivencia entre hindúes y musulmanes, cuyos resultados quedan muy lejos de los esperados. Y que se hace extensible a los comunistas y otros grupos izquierdistas, que ayudaron a Manmohan Singh a formar Gobierno en 2004, pero se convirtieron después en rémora decisiva para las imprescindibles reformas liberalizadoras y sociales que el inmenso país demanda.

India necesita por encima de todo un Gobierno compacto, imaginativo y enérgico para capear la crisis global y pilotar sin complejos su particular constelación de males. Las urnas han dado al partido del Congreso una oportunidad histórica.

El País - Opinión

¡ANIMO, GARZON: A POR OBAMA!. Por Tomás Cuesta

SI el señor Barack Obama fuese un gobernante más experimentado sabría que la decisión de no echar el cerrojo al chiringuito carcelario de Guantánamo le puede salir cara... Pero que muy cara. Obama (por supuesto y por-su-puesto, porque el cargo no es gratis) tiene que hacerles frente a los brutales matarifes de la peste islámica. Y a los paranoicos como Ahmadineyad y sus fantasmagorías nucleares. Y al caudillismo en crudo del compañero Chávez. Y a Vladímir Putin, que está obcecado en ser un híbrido entre Iván el Terrible y Catalina la Grande. Por no hablar del batacazo financiero ni del cambio climático; de la ruina presente y el gorigori a medio plazo.

Los retos antedichos, sin embargo, son grano de anís y moco de pavo. Lo peligroso es que se desprenda del caparazón seráfico y aplique esa sentencia de Pascal que determina que quien pretende comportarse igual que un ángel le acaba dando alas al diablo. ¿Así que los terroristas a Guantánamo y al que le pique que se rasque? ¡Pobre Barack Obama! Seguro que la CIA ha vuelto a meter la pata y ni siquiera le ha avisado de que en Madrid (Spain) hay un grupo de jueces dispuestos a encausarle en menos de lo que tarda un cura loco en santiguarse. ¿Bromea o qué?, preguntaría John McEnroe, a riesgo de incurrir en desacato.

De bromas, nada. En los mentideros de la Audiencia Nacional circula el rumor de que, en efecto, el magistrado Baltasar Garzón estaría estudiando la posibilidad de meter en cintura al presidente yanqui una vez que ha quedado en evidencia que, bajo la piel «café noisette», no esconde un alma blanca. Obama, a fin de cuentas, les ha hecho la pirula a los propagandistas de la paz y la palabra. En la timba de Washington siguen pintando bastos aunque Sacamantecas Bush no reparta las cartas. Y los americanos, después de engatusar a medio mundo con afectos fingidos y falsas esperanzas, son lo que han sido siempre: americanos.
Pero Garzón, por suerte, no es hombre que se arredre, se acoquine, o se raje. Si no le dolieron prendas por llamar a capítulo al cadáver de Franco, ahora no va a arrugarse al desenmascarar la hipocresía del supuesto colega planetario. La única razón plausible que justificaría no demoler Guantánamo es repetir la imagen del «gang» de las Azores con sus protagonistas enfundados en un mono naranja. De no ser así, el peso de la infamia recae enteramente sobre Obama y todos los defensores del imperio de la ley miran expectantes hacia España. El nombre del juez Garzón corre de boca en boca, de Kabul a Bagdad, de Riad a Karachi. Es la contraseña de los humillados.

Ánimo, pues, don Baltasar que la ocasión la pintan calva. A poco que indague alcanzaría a establecer que hay prisioneros que descienden de los moriscos sublevados en las Alpujarras. Demuestre al sopetón, ya que le tildan de liante, que es capaz de liarse la manta a la cabeza y liar la de Dios en un momento dado. Entorne los ojos e imagine el espectáculo. El «Air Force One» aterriza tras cruzar el Atlántico y, a continuación, su señoría -o sea, usted, con la toga impoluta y las puñetas recién almidonadas- se dispone a tomar declaración al imputado. ¿No experimenta acaso el hormigueo que a un cazador de pelo en pecho le electrifica las entrañas?

Déjese de monterías con Bermejo, de muflones sosainas y venados de granja. ¡A por Obama! Menuda pieza, oiga. Mayestática.

ABC - Opinión

DESBARAJUSTE EN EL MERCADO DEL AUTOMOVIL

Los precios de los automóviles son desde ayer distintos en cada comunidad autónoma tras la entrada en vigor del plan de incentivos a la compra del Gobierno.

LOS PRECIOS de los automóviles son desde ayer distintos en cada comunidad tras la entrada en vigor del plan de incentivos a la compra del Gobierno. Cataluña y Madrid, que disponen de la mitad del parque automovilístico nacional, no se han sumado a la iniciativa del Ministerio de Industria argumentando que ya han arbitrado otras ayudas o que carecen de recursos. Pero otras comunidades han entrado en una carrera por elevar las ayudas del Gobierno, ansiosas de estimular la demanda para ayudar a su industria.

Lo más reprochable de este plan es la improvisación con la que se ha puesto en marcha, sin consultar previamente ni a las comunidades, ni a los fabricantes, ni a los concesionarios. Zapatero lo anunció por sorpresa en el reciente Debate sobre el estado de la Nación con la intención de negociarlo, pero el Gobierno ha tenido que adelantar su entrada en vigor para evitar el desplome de las ventas que se había producido la semana pasada.


Ni siquiera ayer muchos ciudadanos tenían una información precisa de esta reedición del plan Prever, que requiere la entrega de un vehículo con una antigüedad superior a 10 años. Sólo en este caso los compradores pueden recibir 500 euros de ayuda del Gobierno, otros 500 euros de las comunidades que han aceptado el plan y 1.000 euros de descuento a los que se han comprometido los fabricantes.

El desbarajuste es todavía mayor si se tiene en cuenta que hay comunidades -como la valenciana- que van a subvencionar a los compradores con 1.000 euros y que otras concedían ya incentivos antes del anuncio del Gobierno. Es el caso de Navarra, que tiene desde hace varios meses ayudas entre 1.000 y 2.200 euros, que se sumarán a las que van a aportar el Gobierno y los fabricantes. ¿Es justo que a un ciudadano de Pamplona le pueda costar el mismo vehículo hasta 2.200 euros menos que otro que vive en Barcelona? La pregunta se responde por sí sola, ya que ello no sucede en ningún país de la UE donde los precios -con la salvedad de la diferencia en los márgenes comerciales- son homogéneos a nivel nacional.

La unidad de mercado está amenazada en España por el crecimiento incontrolado de las competencias de las comunidades autónomas que no sólo fijan ya reglas distintas para competir sino que además, como sucede en el sector del automóvil, pueden distorsionar la demanda con diferentes incentivos fiscales.

Lo que está sucediendo con los coches es un ejemplo de cómo no hay que hacer las cosas. El Gobierno debería haber llegado a un acuerdo previo con las comunidades en lugar de haber adoptado una decisión unilateral que ha fomentado una carrera de ayudas dispares que no hace más que suscitar confusión. Madrid, por ejemplo, se muestra reacia a subvencionar la compra pero ha anunciado una bonificación del 20% del Impuesto de Matriculación, que supone una media de casi 300 euros.

El resultado es que el negocio del automóvil se ha convertido en España en un reino de taifas, con unas normas totalmente contrarias a la idea de un mercado único europeo sin distorsiones fiscales.

Todavía hay tiempo para poner coto a esta absurda situación, que choca contra el sentido común, máxime cuando estamos hablando de subvenciones que salen de la caja única del Estado y, que por tanto, deberían tener un mínimo de coherencia. Lo lógico sería que el Gobierno y las comunidades se sentaran en una mesa para negociar un plan único de ayudas para todo el territorio, eliminando esas diferencias artificiales que rompen la unidad de mercado.

El Mundo - Editorial

APOCALIPTICOS EN COMPOSTELA. Por Cristina Losada

Galicia

«No defienden el gallego, sino la imposición del gallego, que son cosas distintas y hasta contradictorias. El idioma no es fin, sólo medio.»

Anxo Lorenzo, nuevo responsable de Política Lingüística del gobierno gallego, cree en la existencia de un nacionalismo español que siente amenazada la supervivencia del idioma de Cervantes. Podía para el caso creer en meigas. El único nacionalismo digno de tal nombre que tenemos es el que se le manifestó, y en contra, el domingo en Compostela. Dejó como otras veces un rastro de vandalismo y anhelo de violencia por las calles del casco viejo. Profetizan el apocalipsis inminente del gallego y predican que la lengua con sangre entra.


De muerte amenazaron a Gloria Lago, presidenta de Galicia Bilingüe y dados los precedentes nadie debería tomarlo a la ligera. "Sabemos donde vives", le advirtieron antes unos pequeños matones salidos de esos criaderos de Matrix que son las aulas de la escuela "normalizadora". A qué extrañarse. En las alemanas se forjó el movimiento juvenil nazi. Los bárbaros, barbies, se ensañaron de nuevo con la tienda de un modisto. Sobre las malas conductas tiende su estúpido velo cierta prensa lugareña, sensible y pudorosa. No vaya a ser que se sepa lo que hay, como en febrero.

Entonces, los fanáticos trataron de reventar una marcha pacífica y lograron catapultarla a la fama. Esta vez llevaban corazones, era el Día de las Letras Gallegas en versión Día de los Enamorados. Las declaraciones de amor al gallego y las pinturas de guerra marchan juntas, y tras ellas asoma el auténtico sentido del juego: poder, prestigio, prebendas, dinero, garantías de que no habrá competidores. No defienden el gallego, sino la imposición del gallego, que son cosas distintas y hasta contradictorias. El idioma no es fin, sólo medio.

Los partidarios de vulnerar derechos civiles, que eso eran los manifestantes del domingo, hacen gala de doblez. Cuando las urnas les fueron favorables, negaron el derecho a disentir del gobierno. Cuando les han salido ranas, montan la de San Quintín. Chantajean a Feijóo para que no derogue el decreto que expulsó al español de la escuela, y el flamante presidente, que prometió tumbarlo en los cien primeros días, flaquea. Nombra además a Lorenzo, distinguido en la denigración de los que reclaman pasos hacia la libertad lingüística. Vaya pieza para el consenso.

Malo es incumplir los compromisos electorales y aún peor ceder a la presión de los intolerantes. No le darán tregua al gobierno de ningún modo, así que la elección es bien sencilla. Entre la imposición y la libertad, entre respetar derechos y atropellarlos, entre la tolerancia y la intolerancia, no hay terceras vías.

Libertad Digital - Opinión

EL SINDICATO VERTICAL. Por M. Martín Ferrand

COMO si no hubiera otros, José Luis Rodríguez Zapatero se refiere a los «agentes sociales» para señalar a la CEOE, CCOO y UGT: una patronal escasamente representativa y unos sindicatos que lo son de una parte de los trabajadores del país. Tres organizaciones subvencionadas y, faltas de fundamento, incapaces de subsistir -como debieran- con la cuota de sus afiliados. El que la familia, la universidad, los colegios profesionales, las iglesias y tantos otros segmentos de la población también sean agentes sociales no supone inconveniente para que el presidente del Gobierno restrinja el entendimiento de un término mostrenco que comenzó a usar Adolfo Suárez para erradicar el recuerdo de la Organización Sindical y que, como afortunado eufemismo político, han seguido utilizando sus sucesores en La Moncloa.

Ahora, durante un mitin para las elecciones al Parlamento Europeo, cual corresponde a la acostumbrada falta de coherencia que le define, Zapatero acaba de anunciar un «nuevo modelo económico» -otra acuñación falsa- que pactará con los «agentes sociales». Si el asunto y el momento no fueran de tan trascendente gravedad, sería una buena ocasión para la carcajada. Zapatero quiere «firmes y unidos», formando una sólida piña, a «trabajadores y empresarios». Es decir, que parece dispuesto a descubrir el Sindicato Vertical con el que, juntitos y forzosamente bien avenidos, los empleados y empleadores del tiempo de Francisco Franco representaban la ficción de una representatividad y una convergencia de intereses.

A Celestino Corbacho, titular del Ministerio de Trabajo, habría que cambiarle las tarjetas de visita por otras que le tildaran de ministro de Relaciones Sindicales, como lo fueron Enrique García del Ramal, el recién desaparecido Alejandro Fernández Sordo o el perenne Rodolfo Martín Villa. ¿Se puede tomar en serio un «modelo económico» sin estudios previos, evaluación precisa de sus costes y, sobre todo, sin salir del Parlamento? Según parece deducirse de la Constitución vigente esto ya no es una democracia orgánica; pero si, como demuestran los hechos, tampoco lo es representativa, ¿qué clase de democracia es la nuestra? Ese Sindicato Vertical que anuncia el deseo de Zapatero, con sus secciones económica y social, es una broma más que añadir a la del general deterioro de los asuntos públicos de la Nación. ¿Prietas las filas?

ABC - Opinión

MARIO BENEDETTI. Por José García Domínguez

Obituario

«No cabe mejor prueba de su envidiable vitalidad que el tono unánime de las necrológicas publicadas a propósito de ese tránsito: otra vez la necedad profunda, ontológica, que exige juzgar las obras artísticas a partir de la biografía política del autor.»

Ha muerto Mario Benedetti, sin duda, el poeta más popular y también el menos importante del canon hispanoamericano contemporáneo. Siempre edulcorado con el almíbar empalagoso de la coartada política, agazapado siempre tras la beatitud inquisitorial del famoso compromiso, su truculento sentimentalismo jamás traspasó los límites de esa estética kitsch tan cara a los cantautores oficiosos y a los adolescentes de la cuerda de Jannette, que son rebeldes porque el mundo los hizo así.


Ha muerto un poeta menor. Porque a Benedetti le aguarda el mismo destino literario que al célebre cadáver de Anatole France: llorado en el momento de su traspaso por un cortejo fúnebre kilométrico, al día siguiente ya nadie lo recordaba, salvo los surrealistas que se ensañarían con sus despojos en memorable panfleto. Ha muerto, sí, el último velo lírico del stalinismo tropical. Lo que no ha muerto, sin embargo, es la imbecilidad ideológica que marcó la vida cultural toda del siglo XX. Al contrario, no cabe mejor prueba de su envidiable vitalidad que el tono unánime de las necrológicas publicadas a propósito de ese tránsito.

En todas partes, ubicua, otra vez la necedad profunda, ontológica, que exige juzgar las obras artísticas a partir de la biografía política del autor. Muy específica manifestación de la estupidez humana que nunca antes se había producido. De ahí que a lector alguno le inquiete la facción palaciega que apoyó o dejó de apoyar Shakespeare, o cuál fuera la opinión de Cervantes sobre la política de Felipe II ante el Turco. Encomendar la sentencia inapelable de los juicio estéticos a un burdo tribunal político, he ahí la suprema hazaña intelectual de la última centuria.

Fue Benedetti fiel funcionario en rigurosa nómina del castrismo, siempre cómplice de la autocracia cubana, hasta el final. Disciplinado servidor, supo conducirse como un perfecto miserable cuando accedió a avalar las insidias del régimen que pretendían hacer de Heriberto Padilla un peligroso agente de la CIA. Igual que esas porteras desdentadas de La Habana que sólo viven para espiar a los vecinos por cuenta del Partido, jamás dudó en tildar de "delincuentes" y "maricones" a los disidentes que huyen hastiados del Paraíso aferrando su desesperación a cualquier cosa que flote. El compromiso, ya se sabe. Pero, sobre todo y por encima de todo, fue poeta prescindible, pecado único por el que hoy estamos llamados a juzgarle.

Libertad Digital - Opinión

MODELO PRODUCTIVO. Por Ignacio Camacho

SE trataba del modelo productivo. Los empresarios se levantan por las mañanas y se ponen a despedir gente o a cerrar empresas porque hasta ahora nadie les había dicho qué es lo que tienen que producir, y en su desconcierto se empeñaban en construir casas, o en abrir hoteles, o en fabricar coches y otras cosas equivocadas, disfuncionales y premodernas, fuera de tiempo y de lugar. Cachis. Menos mal que ya está aquí Zapatero para instruirlos sobre el nuevo modelo productivo y la economía sostenible, los mantras más recientes, los últimos «marcos de pensamiento» directamente importados de los Estados Unidos de Obama. A partir de ahora, la ingeniería social del Gobierno se va a concentrar en la muy intervencionista tarea de señalar qué es lo que se debe producir y lo que no, como en los planes quinquenales. Se acabaron los ladrillos, esa antigualla aznarista; todo el mundo a plantar molinos de viento, que para eso somos la nación del Quijote.

Lástima que no se le ocurriese este modelo al presidente cuando el PIB crecía más del tres por ciento, el trabajo se multiplicaba solo y el dinero caía de los árboles. En sus primeros cuatro años, el zapaterismo no echaba en falta ninguna transformación productiva ni se quejaba de falta de competitividad, sino que sacaba pecho y se ufanaba de haber mejorado la prosperidad heredada. Tanto blasonaba que los dirigentes del PP le acusaban, celosos, de haberles robado la patente del invento. Entonces nadie despotricaba del ladrillo, ni del turismo, ni de los servicios, ni de las burbujas financieras. Ningún socialdemócrata renegaba del odioso modelo «neocon». Los magnates ladrilleros, reyes del hormigón armado y demás cementeros ilustres tenían paso libre y vara alta para almorzar en la Moncloa, y a algunos hasta les ofrecían quedarse con los bancos y las eléctricas. Y la economía insostenible sostenía un tren de vida tan lleno de optimismo y euforia que el gran descubridor de tendencias, el paladín de la modernidad y el futuro, se atrevió a pronosticar la inmediatez de un horizonte de pleno empleo. Lo que se llama un visionario.

Ahora ya nada de eso vale. Fue un error de los conservadores, de los neoliberales, de los especuladores oportunistas y de los depredadores medioambientales. Hay que crear un nuevo modelo productivo en el que luzca el sol de la sostenibilidad y el I+D+I. Improvisar un giro diametral de las bases de la economía nacional en el laboratorio de la política, como si se tratase de un estatuto de autonomía o de una ley de derechos sociales. Por mayoría simple si menester fuera. A golpe de ocurrencia subvencionada. Con la música del «new deal» de Obama y la letra de los gurús posmodernos del gabinete estratégico de Moncloa. A fuerza de un adanismo iluminado que encuentra brotes verdes bajo las grúas paradas, allá donde la gente común sólo ve crecer jaramagos.

ABC - Opinión

GALICIA ES BILINGÜE Y DEBE SEGUIR SIENDOLO

«La cuestión no reside en cómo reinterpretar o reformar ese decreto infame, antidemocrático y contrario a la Constitución, sino en elegir el Consejo de Gobierno que lo derogue.»

Se pongan como se pongan los fanáticos del galleguismo militante, Galicia es una región bilingüe. Lo fue en su pasado y lo sigue siendo ahora. El mayor delito del decretazo lingüístico del bipartito presidido por Touriño fue ignorar la realidad tratando de imponer una lengua sobre la otra o, lo que es lo mismo, otorgando un plus de legitimidad al gallego en perjuicio del castellano, que es, a día de hoy, la lengua mayoritaria y la única hablada por todos los ciudadanos de aquella comunidad autónoma. La polémica sobre la lengua fue uno de los disparadores que llevaron a miles de gallegos a votar por el Partido Popular en las pasadas elecciones. Ese margen de votos a la candidatura de Feijóo es lo que le ha dado la posibilidad de gobernar. Ni Feijóo ni nadie dentro del PP, ya sea en Santiago o en Madrid, debería ignorar un veredicto tan concluyente como el de las urnas.


Pero a los defensores del bilingüismo en Galicia no sólo les asiste la incontestable victoria electoral de marzo, sino la razón. El masivo movimiento popular que, durante la anterior legislatura, promovió el uso de ambas lenguas y la libre elección de los padres en las escuelas venía apoyado por un derecho elemental amparado además en la Constitución española. El PP, al principio tímidamente y luego con mayor decisión, incorporó a su programa las reivindicaciones de los partidarios del bilingüismo y se comprometió a derogar el decreto del tándem Touriño-Quintana en cien días, el plazo de gracia que se da a todos los gobiernos desde su toma de posesión. Si bien es cierto que esos cien días aún no se han cumplido, no lo es menos que los titubeos del Gabinete Feijóo son continuos y carecen de la firmeza que el candidato mostró durante la campaña.

La cuestión, por tanto, no reside en cómo reinterpretar o reformar ese decreto infame, antidemocrático y contrario a la Constitución, sino en elegir el Consejo de Gobierno que lo derogue. Y eso debe ser cuanto antes. Por dos razones. Porque lo prometió a su electorado y porque es de justicia que así sea. Si Feijóo sigue dando palos de ciego, a los únicos que fortalece es a sus adversarios políticos, que no harán sino crecerse al tomar por legítimo y razonable su delirante programa de imposición del gallego a machamartillo.

Los hechos están ahí, a la vista de todos. Durante la manifestación del pasado fin de semana donde se dio cita lo más cerril del nacionalismo gallego, se pidió machaconamente la imposición de la lengua gallega mediante la Ley, peligrosa reivindicación que, dada la vuelta, implica la eliminación del castellano, lengua cooficial en Galicia e, insistimos, mayoritaria entre los gallegos. Y no fue lo único. A modo de consigna prefabricada se amenazó de muerte a Gloria Lago, presidenta de Galicia Bilingüe y una de las más notables valedoras del bilingüismo y de la libertad de elegir en las escuelas. Las reacciones dentro del PP han brillado por su ausencia y éste es uno de los detalles aparentemente insignificantes que los populares ni pueden ni deben permitirse pasar por alto.

Actitudes matonescas como la de estos presuntos defensores del gallego son vituperables desde cualquier posición que se diga democrática, y así han de hacérselo entender los representantes salidos de las urnas hace dos meses. Fingir como que no pasa nada o considerar un desahogo este tipo de demostraciones cargadas de odio es un error que termina siempre por pasar factura.

Libertad Digital - Opinión

OBAMA Y EL MILAGRO DE LA PAZ

AL presidente estadounidense, Barack Obama, le apremia la prisa por intentar resolver el conflicto entre israelíes y palestinos. Ninguno de sus predecesores ha sido capaz de deshacer el nudo del problema, puesto que, por una u otra razón, los avances se perdían en la siguiente explosión de violencia. Lo mejor que ha hecho hasta ahora Obama es precisamente empezar cuanto antes a trabajar sobre este asunto, porque aún está prácticamente intacto todo su impulso político y tiene más probabilidades y tiempo por delante. El de Oriente Próximo no es un problema sencillo, y nadie discute que se ha convertido en el pretexto más importante para los que azuzan el resentimiento de millones de árabes y musulmanes de todo el mundo. Son ya muchas generaciones de árabes y de israelíes las que han vivido bajo la espesa sombra de la guerra y, lejos de agotarse, unos y otros vuelven a encontrar argumentos para seguir apostando por la violencia. La necesidad de resolver este conflicto no es sólo prioritario para sus protagonistas, sino que se trata claramente de una cuestión vital para la seguridad de Estados Unidos y de Europa.

El actual primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, es poco partidario de un acuerdo con los radicales palestinos de Hamas, cuya intervención en todo el proceso les ha convertido en actores esenciales a pesar de estar en la lista de grupos terroristas. Cuando salió ayer de la reunión con Obama, Netanyahu aseguró que estaba dispuesto a reanudar las negociaciones, aunque sin aclarar si abandona sus reticencias a la tesis de los dos Estados, teniendo en cuenta que quienes controlan de hecho al campo palestino siguen negándose a reconocer la existencia de Israel. Después del fracaso de los últimos intentos de negociación, la situación ha vuelto a hundirse en arenas movedizas: Israel no quiere ceder mientras se sienta amenazado por las aspiraciones nucleares de Teherán, y Hamas le da la razón insistiendo en que su objetivo es precisamente eliminar al estado de Israel y no reconocerlo. En estas circunstancias, la única opción para Obama sería ofrecer a Israel las garantías de seguridad que necesita, teniendo en cuenta que para ello tendría que mirar a los palestinos en el papel de enemigos directos, exactamente lo contrario de lo que el presidente norteamericano está tratando de conseguir.

En varias de sus primeras singladuras políticas, Obama está descubriendo que hay una gran diferencia entre el «yes we can» de la campaña y lo que realmente puede hacer desde el despacho oval. Sus primeros mensajes conciliadores hacia Irán no han sido contestados con el mismo espíritu, y Netanyahu ha ido a Washington preparado para resistir las presiones de la Casa Blanca. La experiencia demuestra que lo que un presidente norteamericano puede hacer para cambiar esta dramática espiral es más bien poco, pero eso no impide que medio mundo esté convencido de que si alguien puede hacer algo es el líder de la principal potencia del planeta. El presidente norteamericano es probablemente el hombre más poderosos del mundo, pero, por ahora, todavía no tiene la capacidad de hacer milagros.

ABC - Editorial