sábado, 12 de septiembre de 2009

La dictadura del progretariado




El comunismo murió en 1989; lo que ocurre, como dijo alguien, es que nadie ha visto todavía su cadáver. En realidad, más que un fallecimiento, el marxismo ha sufrido una transformación, una especie de transmigración ideológica que le permite seguir subsistiendo en el mercado de las ideas.

El progresismo, heredero vergonzante del marxismo clásico, es una ideología igual de utilitarista que el comunismo de toda la vida, en el sentido de que el principal objetivo de ambas es proporcionar a un grupo de ungidos suficiente poder como para que realice experimentos sociales con el resto de la población sin sufrir las consecuencias.

Desprestigiado hasta lo grotesco a la vista de sus resultados, el marxismo, travestido ahora de progresismo, ya no trata siquiera de fingir que su objetivo es liberar a la clase obrera del yugo capitalista. Y es que los obreros no quieren hacer la revolución, sino comprarse un piso en la playa; y los progres, que tradicionalmente fingían defenderlos, con el capitalismo viven muy bien.

La lucha de clases no enfrenta ya a obreros con patronos ni a burgueses contra proletarios, sino a los progresistas contra los contribuyentes. La diferencia es que mientras el comunismo perdió la batalla contra aquellos a los que declaró sus enemigos (no sin antes cargarse a cien millones de seres humanos), los progres de hogaño hace tiempo que ganaron la guerra, como lo demuestra el hecho de que, a pesar de su condición de parásitos sociales, sus opiniones sigan contando con un gran prestigio entre la mayoría de los ciudadanos, cuyos bolsillos fagocitan sin desmayo.

Leyre Pajín y Bibiana Aído.Las astracanadas asamblearias que protagoniza el progresismo actualmente en el poder en España, entonando cánticos trasnochados y levantando el puño como los leninistas de comienzos del siglo pasado, no son obviamente un homenaje a sus antecesores, sino una coartada para mantener viva la ficción de que la izquierda siempre ha luchado por la libertad, la democracia y la clase obrera, y que entregarle el poder es la única forma de que todos alcancemos la felicidad.

Levantar el puño, o agarrarse un cuerno, como decían en tiempos los falangistas coñones, más que un gesto amenazante es ya una mueca grotesca para identificarse con la historia de la izquierda, que a pesar de su vileza y capacidad dañina sigue conservando cierto prestigio gracias a la universidad pública y los medios de comunicación de masas.

Si los socialistas actuales dijeran la verdad, es decir, que no tienen ni idea de cómo funciona la economía y que su objetivo se reduce a mantener a las nuevas hordas de progresistas, enquistadas en los miles y miles de instituciones y organizaciones sociales financiadas con dinero ajeno, a cambio de que movilicen el voto popular a su favor, probablemente hasta Rajoy tendría posibilidades de gobernar algún día.

Ellos no lo van a decir, claro, porque socialista no siempre es sinónimo de tontito, pero la sociedad española necesitaría alguna voz, además de la de nuestro grupo de comunicación (cada vez más potente, dicho sea de paso), que hiciera ver a los consumidores de telebasura que las ideas de izquierda perjudican en todo momento y lugar, especialmente a las clases más desfavorecidas, convertidas en carne de cañón a cambio de un subsidio que previamente le ha sido expoliado a través de unos impuestos cada vez más confiscatorios.

Por eso no merece la pena molestarse con las performances manuales de las pajines y las aídos. Al contrario, lo mejor es que sigan haciéndose pasar por revolucionarias con triple sueldo a costa de los trabajadores, a ver si algún día la masa que les vota detecta algún indicio que de que le están tomando el pelo y, de paso, robándole la cartera. Mientras tanto, que algún alma caritativa les construya una carpa de circo.

Libertad Digital

Por Pablo Molina

Alemania y Reino Unido resucitan la "tasa Tobin" y la llevarán al G-20


Alemania se suma a la intención de Reino Unido de aplicar un impuesto sobre las transacciones financieras –una especie de tasa Tobin- con el objeto de “acabar con la especulación a nivel global”. La propuesta será tratada en la reunión del G-20.

El ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, quiere proponer en la próxima cumbre del G-20 en Pittsburgh (EEUU) una tasa sobre las transacciones financieras globales, una especie de “tasa Tobin”.

La idea lanzada este viernes por Steinbrück y el candidato socialdemócrata a la cancillería, Frank-Walter Steinmeier, tiene como objetivo “evitar que las especulaciones puedan provocar una nueva crisis financiera internacional”.

Esta medida va en la línea con la propuesta de aplicar un impuesto a los millones de transacciones que tienen lugar en la City londinense, lo que serviría para reducir los ingresos de la banca y dejaría menos dinero disponible para el pago de primas millonarias, según explicó.

Para lord Turner, semejante impuesto sería "una buena y sensata" fuente de ingresos con los que financiar bienes y servicios de utilidad social.

Por lo tanto, Alemania y Reino Unido plantean aplicar la polémica tasa Tobin, que consiste en aplicar un impuesto a las transacciones financieras. La idea proviene del economista estadounidense James Tobin a comienzos de los años setenta, pero ni Washington ni Londres mostraron en su día interés por la medida, apoyada en cambio por organizaciones no gubernamentales como ATTAC (Asociación para la Tasación de las Transacciones Financieras Especulativas).

Según indicaron este viernes los alemanes Steinbrück y Steinmeier en declaraciones al rotativo "Süddeutsche Zeitung", se trata de aplicar también en economía el principio de que "paga el que origina un daño".

Ambos políticos creen que la tasa debería situarse entre el 0,01% y el 0,05% -la de Tobin partía de un 0,1%-, es decir, ser lo suficientemente baja como para no frenar el movimiento internacional de capital.

Pese a tratarse de un nivel bajísimo, los ingresos globales anuales de este impuesto podrían rondar el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, según un estudio del instituto ifo de Viena citado por ambos ministros.

Para Alemania esto constituiría un ingreso adicional de entre 10.000 y 20.000 millones de euros al año. La canciller, Angela Merkel, se ha mostrado abierta a esta idea, aunque, a diferencia de sus socios gubernamentales socialdemócratas, sólo lo ve cómo una opción a tener en cuenta a nivel internacional.

"Un paso en solitario no sería un camino prometedor", dijo hoy el portavoz del gobierno, Ulrich Wilhelm.

En caso de que no se logre un acuerdo a nivel internacional, los dos ministros socialdemócratas, en cambio, proponen una medida similar a nivel nacional.

Concretamente, Steinmeier y Steinbrück son partidarios de introducir en Alemania un impuesto sobre transacciones bursátiles que únicamente gravaría operaciones realizadas a través de la Bolsa y no, como en el caso de la otra propuesta, todo tipo de negocios financieros, también los que realizan los bancos entre sí.

Libertad Digital

Se acabó comer y beber casi de gorra en el Parlamento


El parque de coches ministeriales se reducirá a un tercio.
El número de diputados bajará un 10% para alivio del contribuyente.
Se acabó comer y beber casi de gorra en el Parlamento... británico. Ya se que se habían hecho ilusiones pero aquí, a pesar de la crisis económica y de lo acogotados que andamos los españoles, todo seguirá igual.


Sus señorías continuarán dándose la gran vida a cuenta del contribuyente, pero en las brumosos islas británicas -tan antitaurinas- han decidido coger el toro por los cuernos.

El parque de coches ministeriales se reducirá a un tercio. Los ministros verán recortado un 5 por ciento su sueldo y éste quedará congelado toda la legislatura.
El número de diputados disminuirá en un 10% para que la Cámara de los Comunes cueste menos al contribuyente británico.

El líder conservador, David Cameron, ha presentado una exigente lista de recortes que afecta directamente a la clase política y que asegura que aplicará sin contemplaciones si gana las elecciones generales del próximo año.

Las medidas, dentro de un programa más amplio para reducir ciertos aspectos del gasto público, pretenden generar unos ahorros de 120 millones de libras al año (unos 140 millones de euros). Cameron reconoció que la cifra es "calderilla" comparada con los 671.000 millones de libras del presupuesto nacional, pero indicó que la clase política, muy cuestionada por el escándalo vivido en mayo y junio sobre sus gastos con dinero público, debe predicar con el ejemplo.



Periodista Digital

lunes, 31 de agosto de 2009

"Eta es una banda paramafiosa, que trafica con cocaína". Por Roberto Saviano

El autor de "Gomorra", Roberto Saviano, ha dicho este lunes que ETA es una banda "paramafiosa, que trafica con cocaína" para financiarse, aunque ha asegurado que esto es "algo que no quiere mostrar", porque al considerarse una organización "moralista", la droga "es un pecado y algo inmoral".

Saviano, que esta semana imparte un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha explicado a los periodistas que esta "idea" la ha obtenido de una investigación del departamento antimafia de la Policía italiana en los años noventa, que relaciona a ETA con los clanes mafiosos (Genovesi) de la provincia de Avelino.

En una conferencia de prensa en italiano, con traducción al español, el escritor, que vive escoltado desde 2006 por estar amenazado por la Camorra napolitana, ha explicado que ETA obtiene la droga de las FARC colombianas "para conseguir, a cambio, apoyo y armas de la Camorra italiana".

"Cuando cuento estas cosas aquí en España, no encuentro una referencia", ha añadido Saviano, quien ha insistido en que en España se "tiende a no creer" la relación de ETA con el narcotráfico porque la banda terrorista "se plantea como una organización moralista y ella no acepta, evidentemente, traficar con droga".

Para Saviano, la relación entre la mafia y ETA es "un filón a descubrir", de cara a conocer cómo se financia la organización terrorista para controlar "un territorio". "Es algo que ETA no quiere demostrar y eso es una característica que comparte con las organizaciones mafiosas. Para ellas es un pecado relacionarse con la droga, porque es algo inmoral, pero trafican con ella", ha aseverado.

Pero ha aclarado que esta banda terrorista no es la única que "actúa como una organización mafiosa y se justifica como una organización política", ya que ha asegurado que lo mismo pasa en Afganistán con los talibanes.

De hecho, en su intervención en el curso, ha apostillado que los talibanes son "simples traficantes de droga", que utilizan la ley islámica "para motivar que Afganistán está sometido totalmente al cultivo del opio", aunque ha considerado "increíble" que en Occidente cuando se habla de los talibanes "nadie hable de droga".

En el curso, Roberto Saviano ha rechazado que ETA sea como la mafia, ya que al contrario que las bandas del denominado Sistema, la organización terrorista vasca "trabaja siempre muy mal". "No tienen consenso, matan a pequeños policías, matan a inocentes. Aunque actúan como una mafia no son una mafia, no existe otro grupo que le pueda asesinar y actuar de otra forma", ha aclarado.

El escritor se ha referido, también, al blanqueo de dinero de la mafia italiana en España, que ha asegurado que ha "infectado" el país, aunque ha opinado que la Policía española aún no se está ocupando de este asunto. "El día en que en España la Policía se dé cuenta de que el país está totalmente infectado por este lavado de dinero será un mal día", ha afirmado Saviano, que ha estado acompañado en todo momento, y en todos los lugares del Palacio de la Magdalena, sede de la UIMP, por cuatro personas de seguridad.

Roberto Saviano ha asegurado que la idea sobre la cantidad de dinero que blanquea la mafia en España se puede obtener del hecho de que en diez años han sido detenidos en el país diez jefes de esta organización.

Aunque, además, ha denunciado que hay más mafiosos rusos e italianos que "están huidos de la Justicia" y viven sin problemas y con normalidad en España, pero que parecen no ser un problema porque "no han hecho ningún daño aparente".

"Cuando decidan matar, España actuará de forma más contundente contra ellos y se conocerá hasta qué punto las organizaciones mafiosas están presentes en este país", ha advertido.


El Imparcial



Primeros resultados, por Yauma.

En infinidad de proyectos, sean de investigación, científicos, técnicos, sociales y, en general sobre cuestiones de interés común, lo más difícil es obtener unos primeros resultados positivos, sino óptimos, al menos indicativos de que, se está trabajando en la buena dirección y, en fecha no excesivamente lejana se recogerán los frutos de una labor a la que, se le ha dedicado tiempo, dinero, ilusiones y, por supuesto trabajo interminable.


Normalmente se trata de una acción callada, de día a día, en busca de una supuesta meta fijada previamente.

Cuando una idea transita por los enlaces y receptores sinápticos cerebrales, no siempre se le ocurre a una persona aislada. Las acciones de los seres humanos, pese a no estar ya regidas por irresistibles instintos hereditarios, salvo en lo relativo a temas íntimamente ligados al amor patriótico cuatribarrado, se repiten con tan asombrosa regularidad que creemos que resulta licito, sin forzar la nota, admitir la hipótesis de una lenta pero constante formación, en los seres humanos, de un nuevo tipo de instinto supongamos que sociocultural, sería la palabra adecuada, el cual, inducido por variantes adquiridas de tropismos repetitivos, y siempre que responda a idénticos estímulos, haría que la idea que a uno se le ha ocurrido necesariamente se le tenga que ocurrir a otro.

Este tipo de cosas, aunque parezca imposible, también ocurren en el mundo de la política. Concretamente en el noble mundo de la política aplicada al justo ejercicio de la práctica del poder, a través de la acción de gobierno cotidiana y en sus aspectos más elaborados enfocados al sublime camino de hacer país (fer país) según frase inconmensurable del Gran Honorable.

Fer país, no solamente consiste en propagar nuestras ideas sobre la doctrina política del nationalsozialismus, que también. Nuestro sagrado patriotismo cuatribarrado como todas las religiones es una cuestión de fe, no sé si también de esperanza y caridad, la aceptación de lo que suponemos verdadero pero que no admite demostración filosófica o científica. El amor patriótico resulta en algunos aspectos comparable al amor divino, mucho más espiritual que el amor platónico, y tan reconfortante como el amor carnal para un verdadero patriota.

Todas las religiones describen a Dios recurriendo a la metáfora, a la alegoría y a la exageración, tanto en el antiguo Egipto, como en las clases de catequesis de las iglesias, o en los sermones patrióticos del Gran Honorable, y nosotros no queremos ni podemos cambiar este patrón definitorio. Fer país, requiere obtener resultados acordes con la enorme energía utilizada, y gastada, por un pueblo expectante, participativo noble y generoso en su entrega.

Las metáforas ayudan a nuestra mente a procesar lo improcesable. Los cristianos más devotos se creen literalmente que Cristo caminó sobre las aguas, que convirtió el agua en vino y que nació de una Virgen. Análogamente los patriotas cuatribarrados más puros y honestos nos creemos a pies juntillas que, Catalunya como nación política es milenaria, una nación con uno de los Estados más antiguos de Europa, ni Italia ni Alemania existían como las conocemos hoy, cuando la nostra nació ya tenía Estado propio. Los orígenes de Cataluña hay que buscarlos entre los primeros pobladores del continente europeo. Razas procedentes de Asia, fundamentalmente arias, se fundieron literalmente con los descendientes de los neandertales y cromañones, habitantes originarios de nuestro país, que ya poseían una organización política muy parecida a la actual Generalitat, con un president y unos consellers tan dinámicos y patriotas como los de ahora.

Cualquier duda al respeto queda disipada de inmediato si se analiza con cierto cuidado al patriota cuatribarrado medio, caracterizado por un colodrillo agudo propio del hombre de Cromagnon, emparentado por esta parte directamente con los patriotas vascongados.

Catalunya es una nación de formación natural, no como otra cercana, odiada y teratogénica.

¡Resultados! Resultados, son los que pide el patriota cuatribarrado. No alucinaciones nocturnas, sean de la carne, sean del espíritu, alucinaciones que se disipan en el éter con las primeras claridades del día, esas que reordenan el mundo y lo recolocan en su órbita de siempre.

Pues bien, podemos sentirnos orgullosos, se empiezan a obtener resultados en un campo tan complicado como el de las relaciones internacionales, resultados modestos todo hay que decirlo, pero firmes, en un tema tan sensible para nuestro movimiento como es la internalización del conflicto cuatribarrado.

Un caso reciente en el que el gran público solamente ha podido observar la parte externa, la evidente, ha sido el trabajo callado y permanente de uno de los departamentos, siempre criticado, bien por sus gastos supuestamente excesivos, bien por las declaraciones del señor ministro plenipotenciario de asuntos exteriores, personalidad, por otra parte, muy pagada de sí misma.

Alguien con mentalidad ingenua puede pensar que el incidente del himno nacional español en los Campos Elíseos durante la celebración del triunfo de Contador, fue un hecho accidental fruto del azar, un error humano cometido posiblemente por el último mono del escalafón de mando, el pinchadiscos de turno. Pero nada más lejos de la verdad. Disponemos de información fiable, de primera mano, de que, el hecho fue programado con la mayor meticulosidad hasta el mínimo detalle.

El himno nacional de Dinamarca con el que nos amenizaron los franceses sustituyendo al español (¡ay! La que hubieran montado los gabachos si en España se confunde la marsellesa con el himno nacional de Noruega por ejemplo) no sonó por casualidad, como la famosa flauta. Un proceso complicado de política exterior cuatribarrada manejado desde la sede de la concellería, dio lugar al aparente malentendido.

Nuestro vice president y ministro plenipotenciario de asuntos exteriores, llevaba mucho tiempo dedicado a este tema, no como otro, al cual no quiero ni nombrar, que se va a Gibraltar para hacerles la pelota a los súbditos de su graciosa Majestad Británica, pasando antes a descansar, por algún tranquilo lugar del Norte de África, cuando no a rendirle pleitesía al bananero Chávez o al compañero Fidel, siguiendo las directrices del marmolillo de su jefe.

Bien, decíamos que, nuestro amado vicepresident, por medio de una importante cantidad de dinero, entregada a un oscuro funcionario francés, ha sido el artífice de que, el himno español no sonara en Paris, (desde que barrunta que Madrid tiene altas posibilidades de ser sede olímpica, no descansa, buscando siempre la oportunidad del desprestigio y ridículo internacional de todo lo español). La idea inicial era que el himno interpretado fuera el de Burundi o el de la república islámica del Yemen, países ambos, cuya organización política resulta comparable al régimen zapateriano imperante en España.

También se pensó en Birmania donde se eterniza la dictadura, pero finalmente se desechó, no fuera que se nos acusara de hacerle el juego al PP, puesto que los responsables de ese partido últimamente se están desmadrando un pelín cuando un dirigente como Arenas, afirma sin tapujos, refiriéndose a los sociatas que, “sólo en las dictaduras se persigue a la oposición con fiscales y policías”.

Como es sabido, el himno que se escuchó fue el de Dinamarca, país moderno, adelantado, el ideal europeo durante mucho tiempo, solar natural de la reina Gertrude y de su hijo y amante Hamlet, según la inmortal obra de Shakespeare.
El funcionario francés se negó en redondo a utilizar el himno de Burundi o del Yemen, en cambio, la confusión con Dinamarca, los españoles no se la tomarían a mal, para ellos sería como un ascenso en la escala de consideraciones internacionales, y él, salvaría el culo y ganaría un dinero importante, tan necesario en estos tiempos de crisis, incluso para los funcionarios del Estado francés.

No hace falta resaltar el extraordinario ejercicio de desagravio realizado en Madrid por la presidenta de la comunidad la señora Aguirre, ante un coro de seguidores del corredor ciclista, la señora Esperanza, en persona, improvisó sobre la marcha una interpretación del himno nacional español propia de la famosa banda del Empastre. Con música de cuerda vocal sonó el tachán-tachán tarareado con alegría y fantasía interpretativa. ¡Quedó monísimo!

Parece ser que el asunto del himno ocurrió a espaldas de Sarkozy, ingresado en un hospital por haber sufrido una lipotimia mientras practicaba deporte, la hiperactividad del presidente francés, los cincuenta y tantos tacos, y, la compañera sentimental con la que debe cumplir puntualmente, no conocemos la frecuencia, están causando estragos en el dinámico mandatario.

Nada más lejos de nosotros cualquier veleidad, presente o futura, de arrojar sobre la vida de esta singular pareja el menor atisbo de chisme capaz de ocasionar algún factor de perturbación psicológica o conyugal tan perverso como el que menciona la prensa sobre unas declaraciones de la señora Carla Bruni, que ha convencido a Sarkozy, que no está para grandes esfuerzos tal como hemos mencionado antes, que se ponga en manos de una entrenadora personal para trabajar los músculos del perineo, espacio que media entre el ano y las partes sexuales, a fin de mejorar la vida sexual del presidente.

Un compañero de partido y ideología cuatribarrada me ha comentado recientemente que, los masajes se los pueden dar a Sarkozy en el pirineo francés, aragonés o andorrano, pero en el pirineo catalán ni lo sueñe. ¡Hasta ahí podíamos llegar!


yauma



domingo, 30 de agosto de 2009

No me pises, que llevo chanclas. Por Arturo Pérez-Reverte

Se me iban a pasar los calores sin mencionar la indumentaria, en ese añejo intercambio ritual entre colegas y suplementos dominicales que Javier Marías, donde suele, y yo aquí, acostumbramos cada verano. Ya saben: lorzas sudorosas a la vista y restregándose contigo en la calle Sierpes, pantorrillas peludas a tu lado en el asiento del AVE, fulanos quitándose las pelotillas de los pies en el museo del Prado, y otros horrores estacionales de esta España convertida en inmenso chiringuito playero.


Pero hasta las costumbres desaparecen, incluidas las propias. El mundo se derrumba, y nosotros etcétera. O ni eso, ya. Lo cierto es que no pensaba mentar la ropa este año. Hace tiempo que lo del indumento guarro es batalla perdida –o ganada, según el punto de vista–, y tampoco va a ser cosa de enrocarse contra lo que no tiene remedio, para que encima te llamen cabrón reaccionario con pintas, o esa socorrida y polivalente palabra que ahora todo cristo, desde la ignorancia redonda de su origen y significado –qué más da, a estas alturas de la feria– utiliza igual para un roto que para un descosido: facha, o fascista. Como el niño de Galapagar al que, hace poco, otros niños molieron a golpes porque llevaba un polo y un pantalón largo en vez de, por ejemplo, calzón pirata y camiseta. Llamándolo, claro, facha.

Pero a lo que iba. Decía que este año no iba a ocuparme del indumento, pero me lo acaban de poner a huevo. Con una de arena y otra de cal. La primera tuvo lugar donde menos lo esperaba: en el restaurante Quatre Gats de Barcelona. Es un viejo local que me gusta mucho, en el casco antiguo de la ciudad, donde en otro tiempo iban pintores y otros artistas, Picasso incluido. La comida es agradable y el servicio muy correcto. Ni siquiera la afluencia de turistas, que ahora son clientela principal, consigue cargarse el encanto del sitio. O, para ser exactos, no lo había conseguido hasta ahora. Porque hace pocos días, mientras cenaba allí de chaqueta y sin corbata –un piano al fondo, gente de apariencia educada, indumentaria veraniega pero correcta en torno a las mesas– aparecieron, precedidos por un obsequioso maître, cuatro guiris que podrían llegar directamente de una playa: sudorosos, bañadores caídos, chanclas y camisetas de tirantes de ésas holgadas, que dejan el sobaco y su floresta bien a la vista. Esto, en el centro de Barcelona y a las diez de la noche. Y a esos cuatro guarros, que entraron tan campantes y sin complejos, el sonriente maître les asignó una mesa en el centro del local, para que lo hermosearan a tope. Como lo más natural del mundo, por supuesto. Clientes, a fin de cuentas. Gente que paga. Para qué nos vamos a poner estrechos, con la que cae. Miró luego al soslayo el encargado, fuese, y no hubo nada. Entre otras cosas, lo confieso, tampoco hubo petición de cuenta y largarse en el acto por mi parte, por dos razones: la primera es que la mesa de aquellos cuatro pavos me quedaba soportablemente lejos; y la segunda, que todos eran gays. Uno, además, completamente negro –subsahariano afroamericano, oí decir el otro día a una señora en la radio, en delicioso anuncio de lo que nos espera–. Así que pueden imaginarse lo mío. Ni parpadeé, siquiera. Se me habría interpretado mal: no creo que ese cabrón del Reverte se vaya sólo por las chanclas, etcétera. Elitismo enchaquetado, homofobia y racismo en una sola noche. Bingo. Así que me quedé sentado, sin rechistar, prisionero de lo políticamente correcto mientras despachaba mis manitas de cerdo en salsa de cigalas. Que estaban riquísimas, por cierto. Qué remedio.

La otra, la de cal, la dio en un local de comida rápida de un puerto playero mediterráneo, hace tres semanas, una camarera gordita y fatigada. Liquidaba yo en mi mesa una hamburguesa con patatas fritas cuando entraron dos anglosajones grandotes y colorados de sol, descalzos y con sólo el bañador puesto. De ésos que ya van ciegos a las cuatro de la tarde, y cuando salen al extranjero no hacen el menor esfuerzo por hablar otra lengua que no sea la suya. Antes de que abrieran la boca, la chica les dijo que allí no se servía a gente sin la camiseta puesta. «Nou anderstán», respondió uno de aquellos gambas, haciéndose el sueco aunque el hijoputa era inglés. Y entonces la chica se tocó su blusa, bien sudada tras una durísima jornada de brega laboral y dijo: «Sin camiseta, no comida, y puerta». Y el guiri que no comprendía comprendió perfectamente, y los dos se pusieron las camisetas. Y yo, mientras consideraba la conveniencia de saltar el mostrador y darle un beso, smuac, a la gallarda heroína hamburguesera, pensé que, guiris o de aquí, todo es aquello a lo que los acostumbras. Lo que tragues, o no, a cambio de un euro más en la caja. O de tu disposición a levantarte de un sitio donde comes, si no te gusta la compañía, y a no volver más, si llega el caso. A fin de cuentas, algunos tienen los turistas, los clientes y los vecinos de mesa de restaurante que se merecen.

lunes, 17 de agosto de 2009

Entrevista a Monserrat Nebrera Por Salvador Sostres

Es la política más sexy de Cataluña. Mezcla con naturalidad inquietante frivolidad y profundidad, provocación y trascendencia. Después de esta entrevista es más bien poco probable que continúe el Partido Popular.

Frívola.

Esto lo dicen porque no me leen.

Sólo se estima usted misma.

Lo que más me importa del mundo son mis hijos.

Madre, Madrona.

Me he metido en la política para ellos.Para ver qué podía hacer para mejorar todo esto.

Su partido natural es Convergencia.

Excepto de Iniciativa, me lo han dicho de todos.

Usted sabe perfectamente que el castellano no está perseguido en Cataluña.

Más que perseguido, está institucionalmente obviado.


Los padres no eligen en ningún lugar en qué lengua se educan sus hijos, y en cambio en Cataluña resulta que somos unos nazis.

Es un problema sentimental mal resuelto en una comunidad bilingüe.

Cataluña es una nación.

El Barça es una nación. Y a estas alturas Cataluña parece más bien un club. Pero esto puede cambiar.

Con la independencia.

Para empezar, debería haber unos niveles de alfabetización y de competencia por debajo de los cuales no se pudiera presidir la Generalitat ni ninguna institución pública.

Quinquis del Baix.

Quinquis de la política.

En un referéndum por la libertad de Cataluña votaría que sí.

Evidentemente. Quien no está a favor de la libertad?

Si Cataluña ya fuera independiente, Rajoy ya sería presidente.


Sí, pero de una comunidad que ya no sería España.

Rajoy no sabe qué es Cataluña.

Y la gran pregunta es si realmente le importa saberlo.

El PP es anticatalán.

Se han cometido muchos errores y el error principal es tratar a todos igual cuando es evidente y una fortuna que no somos iguales. Es necesario un sistema federal asimétrico que reconozca la diferencia y la aportación de todos.

Si hubiera ganado las primarias le habrían hecho lo mismo que a Josep Borrell.

Ganando por poco tal vez me hubiese liquidado; perdiendo poco muchos catalanes hemos ganado una esperanza.

El PP no es de derecha.

En lo esencial, no: y la derecha es un concepto a reivindicar. Yo digo liberalconservadorisme, no provoca tanto rechazo.

De hecho, ya nadie es de derecha!

La derecha es la libertad y el orden.

Nadie defendió la jornada de 65 horas.

Siempre he trabajado sin horarios pero haciendo más horas que un reloj.

Usted hace vacaciones.

Por mis hijos. Antes no había hecho nunca. Las vacaciones son para gente que odia su trabajo.

Todo el mundo quiere borrar a Dios de la política.

La verdadera política se hace en relación con la trascendencia. Todo el mundo sabe que hay un misterio aunque lo niegue.

Somos un Estado laico.

La religión no debe ser el centro de la política, ha de ser la inspiración. El pacto humano es el reflejo del pacto fundamental que hace la naturaleza humana con la divina, es el reconocimiento de lo que somos, de lo sagrado que transportamos.

El divorcio es una conquista social.

El divorcio es el reconocimiento que en cierto tipo de contrato no se sanciona el incumplimiento.

Abortar es libertad

La cultura de la muerte es la principal manifestación del declive de una civilización.

El capitalismo ha muerto.

Está en la UCI por un pecado colectivo de avaricia colectiva, pero esto no niega su bondad ni su inapel labilidad. La usura es un delito, pero la ambición, no.

Ya buscaré trabajo cuando se me acabe el paro.

La usura es pecado pero la barra también.

Moral funcionaria.

Es indecente el miedo de gastar los que saben que no perderán nunca el trabajo.Son unos insolidarios. Gastar en tiempos de crisis es solidaridad y no el Tercer Mundo. La crisis no es económica, es moral.


La socialdemocracia es la solución.


La socialdemocracia es un niño que lo tiene todo y no conoce el precio de nada.

El Estado debe volver a intervenir.

Lo que hay son pocos delitos y castigos ejemplares. Mucha libertad y una ley implacablemente justa. No te vigilaremos las bragas, pero te pudrirás en la cárcel si eres un pederasta.

Toda persona tiene derecho a una segunda oportunidad.

No todo el mundo la merece. Y, en cualquier caso, que pasen unos años.

Mucha, mucha policía.

Mucho, mucho sentido común. Debemos volver al sentido común. No es lo mismo conducir a 82 km / h que ir a 200 y matar a 8 personas.

Prevención.

Responsabilidad. Si queremos ser una sociedad verdaderamente libre tenemos que aprender a ser responsables. La libertad es tener interiorizado que debemos conducir con prudencia y no jugar al gato y la rata con los radares. Las sociedades tuteladas son muy infantiles.

AVUI

domingo, 16 de agosto de 2009

Precipitada e innecesaria, El País

La aprobación de la TDT de pago por trámite de urgencia es un ejemplo del más rancio clientelismo El Consejo de Ministros aprobó ayer de urgencia el decreto ley que regula la Televisión Digital Terrestre de pago. La decisión se adoptó pese al dictamen del Consejo de Estado, órgano consultivo del Ejecutivo, que considera que la reforma vulnera la legislación de contratos con la Administración, es precipitada y no responde al interés general. El Consejo de Estado afirma que un cambio semejante requiere el escrutinio del Parlamento, un plazo razonable y la posibilidad de introducir enmiendas.

El Ejecutivo, ante tan contundente objeción, decidió a última hora sustituir la fórmula de real decreto por la de decreto ley, que implica la ulterior convalidación parlamentaria pero que se reserva a situaciones de urgencia y contra la que no cabe recurso. Utilizar un trámite excepcional para una cuestión sobre la que no existe demanda social remite a los peores usos autoritarios e intervencionistas y deja sin capacidad de defensa jurídica a quienes se puedan sentir perjudicados.


¿Cuál es la urgencia, en pleno agosto y en un Consejo de Ministros dedicado a la crisis? Sólo una: satisfacer los intereses de un grupo de amigos. Tampoco se han tenido en cuenta las quejas de parte del sector audiovisual (entre ellas las de Sogecable, del Grupo PRISA, editor de EL PAÍS), que ve cómo un improvisado cambio parcial puede afectar al equilibrio del conjunto en plena crisis. Es, pues, una decisión escandalosa y abusiva. El decreto ley introduce más desorden, si cabe, en un panorama necesitado de una ley que ordene lo que el capricho de sucesivos Gobiernos ha ido destrozando. Cabía la esperanza de que el PSOE mostrara mejor criterio que la derecha. Sin embargo, esta aprobación atropellada, promovida por Industria, supone un paso atrás sólo atribuible a las presiones de algún grupo de comunicación y de los fabricantes de aparatos descodificadores. El Gobierno de Zapatero ha preferido atender el interés de unos pocos en un ejemplo de rancio clientelismo.

La TDT de pago dinamizará el modelo de televisión, pero sólo si se establece en el marco de la Ley General Audiovisual. Así lo dice el Consejo de Estado. Es irresponsable introducir cambios semejantes en un momento en el que el sector audiovisual, como otros, sufre las consecuencias de la crisis. Argumenta el Gobierno que la TDT de pago aumentará los contenidos, dinamizará la tecnología digital y traerá un río de millones a todos sus actores. No es cierto, al menos en la actualidad. Resulta ridículo pensar que la simple existencia en breve de un canal de pago despertará el entusiasmo de la audiencia, sobre todo si se tiene en cuenta que ese canal emitirá partidos de fútbol, o sea, lo mismo que ahora ofrecen otras televisiones de pago. Ni aumenta la demanda ni se crean valores adicionales.



El País


viernes, 31 de julio de 2009

1984 + 60. Por Jeff Jacoby

El arranque de 1984 es uno de los más famosos de la literatura inglesa contemporánea: "Era un día de abril luminoso y frío, y los relojes marcaban la una". Su frase final es aún más célebre: "Amaba al Gran Hermano".
En junio cumplió 60 años esa novela brillante y amarga de George Orwell, que a pesar del paso de todo este tiempo conserva intacta su poder de conmoción. Su héroe es el decididamente antiheroico Winston Smith, un tipo débil y melancólico que vive en el policíaco, totalitario Estado de Oceanía, en el que gobierna el Partido –personificado por el Gran Hermano, cuya intimidatoria imagen está por todas partes– y la Policía del Pensamiento reprime sin contemplaciones el menor atisbo de disidencia. El Partido impone su voluntad a través de la ubicua vigilancia, la propaganda permanente y la aniquilación de todo aquel que, aun en la intimidad, se rebele contra la autoridad. Winston abraza esa forma de criminalidad al registrar secretamente su odio al Gran Hermano en un diario y, luego, al mantener un romance con una joven llamada Julia. Con el tiempo será detenido, interrogado, torturado y domesticado.




Mil novecientos ochenta y cuatro fue la advertencia de Orwell acerca de lo que puede pasar cuando un Estado disfruta de un poder omnímodo; una advertencia conformada con los horrores registrados en la Alemania nazi y la Unión Soviética, con su desprecio a la vida y la conciencia humanas, su culto a la personalidad, sus crueldades y engaños sin cuento. "No creo que el tipo de sociedad que describo llegue necesariamente a darse, pero sí (...) podría sobrevenir algo parecido", escribía Orwell al poco de dar su libro a la imprenta. "También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en la mente de los intelectuales de todas partes, y he tratado de llevar esas ideas a sus consecuencias lógicas".

Orwell era un socialista convencido, e insistía en que Mil novecientos ochenta y cuatro no debía entenderse como un ataque al socialismo o a los partidos de izquierdas. De hecho, aunque la ideología imperante en Oceanía se llama Ingsoc ("socialismo inglés", en la neolengua allí hablada), los objetivos del Partido nada tienen nada que ver con la colectivización de la riqueza, ni con la creación del paraíso proletario ni con ningún otro objetivo socialista.

"El Partido busca el poder por el poder", le dice el funcionario O'Brien a Winston. "No nos interesa el bienestar de los demás; nos interesa únicamente el poder. Ni la riqueza ni el lujo ni una vida próspera ni la felicidad: sólo el poder, el poder sin límite... Sabemos que nadie ha llegado al poder con la intención de acabar renunciando. El poder no es un medio, es un fin. Uno no erige una dictadura con el fin de salvaguardar una revolución; uno hace la revolución para erigir una dictadura. El objetivo de la persecución es la propia persecución. El objetivo de la tortura es la tortura misma. El objetivo del poder es el poder. ¿Empieza usted a entenderme?".

Con independencia de que el pobre Winston lo entendiera o no, desde luego los que sí lo entendieron fueron los totalitarios de aquella hora (1949) y de las posteriores. El Pravda de Stalin hizo una crítica demoledora de Mil novecientos ochenta y cuatro por su presunto "desprecio al pueblo", mientras Masses and Mainstream, el órgano del partido comunista americano, en una reseña titulada "El gusano del mes" lo fustigaba por ser "carroña cínica", una "diatriba contra la raza humana". Ahora bien, en la mayoría del mundo libre fue enseguida aclamada y considerada un clásico. "Ninguna otra obra de esta generación –pudo leerse en el New York Times– nos ha hecho desear la libertad con más vehemencia ni rechazar la tiranía con más firmeza".

Incluso hoy es difícil pensar en una novela que pueda compararse a Mil novecientos ochenta y cuatro en su análisis de la mentalidad totalitaria. Orwell dio con las claves: el deseo insaciable de poder; el uso de la mentira masiva como sustituto de la verdad; la consideración de la libertad de pensamiento como algo delictuoso y enfermizo; la perversión del lenguaje; la manipulación flagrante de la historia; el uso de la tecnología para imposibilitar la intimidad; la represión de la sexualidad; sobre todo, la destrucción violenta de la identidad y la libertad individuales. "Si quiere una imagen del futuro –le dirá O'Brien a Winston es sometido a interrogatorio y tortura–, imagine una bota pateando un rostro humano... permanentemente".

Gran Hermano, Policía del Pensamiento, despersonalización, doblepensar...: no es casual que tantos términos acuñados por Orwell en estas páginas –por no hablar del propio término orwelliano– hayan pasado a formar parte de nuestro vocabulario, y que recurramos a ellos a la hora de hablar de la falta de libertad. Lamentablemente, Orwell murió, a los 46 años, apenas siete meses después de que viera la luz; pero, 60 años después, Mil novecientos ochenta y cuatro conserva intacta su fuerza, y su mensaje de alerta es más perentorio que nunca.


JEFF JACOBY, columnista de The Boston Globe/The New York Times.

sábado, 25 de julio de 2009

"Quienes diseñaron el GAL quieren liquidar al PP" Entrevista a Alvarez Cascos

(PD).- El ex secretario general del PP Francisco Álvarez Cascos ha reaparecido en la escena pública. Y lo hace con fuerza: «Si me sacan a bailar, acepto». El antiguo número dos de José María Aznar denuncia la instrumentalización del «caso Gürtel» y advierte de que «quienes diseñaron el GAL quieren liquidar al PP».

Cascos, que tacha de «rigurosamente falso» que haya acudido a Génova a recoger cajas con documentación, asegura que conoció a Francisco Correa como proveedor de los viajes del PP «en el año 91 ó 92».

«Yo no tenía agencia de viajes en Madrid y, en alguna ocasión, entre el 92 y el 93, utilicé la agencia de viajes del señor Correa».


Añade que «a partir del 95-96 nunca más volvía tener relación con aquella agencia». Según el ex secretario general, «era un proveedor más del partido», dice en una entrevista en Época.

Habla también de otro de los implicados en la «Gürtel», Álvaro de la Cruz, a quien considera «un gran profesional» y de cuya amistad se honra. También se considera amigo del tesorero del partido y senador Luis Bárcenas, en quien conserva su confianza y al que considera «una persona honorable».

«Estoy seguro de que las imputaciones que aparezcan en los sumarios serán debidamente contestadas y resueltas por los propios interesados».

«Cierto presidente socialista ha recibido alguna finca con chalé incluido»

Sí cree que «hay que establecer unas normas, unos criterios y unas orientaciones de tipo general» acerca de los regalos a cargos públicos, profesionales y funcionarios, aunque recuerda «que cierto presidente de Gobierno del partido socialista ha recibido la donación de alguna finca con chalé incluido». Admite haber recibido alguna corbata de Renfe, sin tener la sensación de incurrir en cohecho y, a la pregunta de si ha devuelto alguna vez un regalo, señala que recuerda «algún detalle que por sus características o su valor» entregó al oficial mayor para que pasara a formar parte del patrimonio del Ministerio de Fomento.

«No me vale eso de ahora voy a abrir el melón porque me llamo Garzón, voy a organizar una cruzada contra un partido, en este caso el Partido Popular, y voy a meter en el saco a todos».

En la entrevista, Cascos considera «escandalosa» la noticia de las filstarciones d eunas grabaciones telefónicas en torno a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que, apunta, «ni siquiera están en el sumario del "caso Gürtel"». El ex número dos del PP opina que Garzón es «una anormalidad democrática, el único ciudadano español que en un año ha sido miembro del Poder Judicial, el Legislativo y el Ejecutivo».

«Nunca debió instruir el "caso Gürtel", por justificado que esté investigar las conductas reprobables de algunos dirigentes del PP». Más aún, piensa que «hace mucho tiempo que la trayectoria de Garzón debería estar preocupando a la Inspección del Consejo General del Poder Judicial».

A su juicio, «el "caso Gürtel" es una iniciativa política, judicial y policial, instrumentalizada par desencadenar una persecución del Partido Popular». En esa línea, afirma haber leído «documentos firmados por algunos inspectores de la Agencia Tributaria que son en sí mismos un monumento a la prevaricación».

«No hay límites, estamos en el salvaje»

En su opinión, el caso de Rita Barberá demuestra «que no hay límites, que estamos en el salvaje oeste». «Son los mismos que en su día diseñaron los GAL para liquidar a una organización terrorista, y que ahora han diseñado esta estrategia, que implica a determinados policías -quede claro que no todos-, determinados fiscales y algún juez instructor cuyo objetivo no es otro que el de instrumentalizar el "escándalo Gürtel" para aniquilar al Partido Popular».

Arremete también contra la prensa, la radio y la televisión del «movimiento de la ceja» y asegura que «se está extendiendo la calumnia y la injuria de manera gratuita, sin coste penal para quien la emite».

A la pregunta de si tiene tentaciones de regresar a la política, Cascos contesta: «Todos los días». No obstante, señala que no va a volver, porque en 2004 ya tomó una decisión. «Aunque todos los días hay gente que me pide que la revise», deja caer. Añade entonces que «si sigue deteriorándose la calidad democrática en este país», podría revisar esa decisión.

«No tengo ningún interés en salir a la palestra, pero si me sacan a bailar, contesto».

La nación -Ñ-

jueves, 23 de julio de 2009

Las Sombras del Poder en UPyD (1). Por Pilar Jáuregui

Este escrito de reflexiones sobre el poder político va dirigido a los futuros votantes de UPyD que son los que deberán escribir finalmente la historia de este partido.

Albert Boadella suele recomendar la lectura de Josep Pla, un misógino célebre y, al mismo tiempo, un escritor imprescindible. Este tipo de contrastes en un mismo individuo, esta bipolaridad entre el vicio y la virtud, acostumbra a ser tan perturbadora como inevitable en el ámbito privado. Pero, cuando este fenómeno se manifiesta en la esfera pública, el mimetismo que provoca en individuos corrientes acostumbra a tener efectos muy perniciosos. Son los efectos colaterales del poder (1).
La “levedad moral” de la mayoría de los poderosos, acostumbrados a decir una cosa y hacer otra, a “largar” discursos y no predicar con el ejemplo, suele tener un efecto dañino en el cuerpo social donde esas gentes actúan. El paso doble de la teoría a la práctica, y de la práctica a la teoría, suele pillar a los actores políticos a contrapié (o con el pié ‘cambiao’) lo que da lugar a no pocos tropezones. La reciente dimisión de Mikel Buesa, cofundador de Unión Progreso y Democracia (UPyD), es un buen ejemplo de ello. La prometida transversalidad en UPyD, aireada como uno de los signos del progresismo político de esta recién creada formación política, brilla por su ausencia. Es más. La anhelada y moderna transversalidad se sustituye por el trasnochado “culto al líder” (o ¿deberíamos decir “la líder” para ser políticamente correctos?) y los afectados, defraudados y “moralmente estafados” se van. Se marchan.


Otra de las promesas de los líderes de UPyD, la anhelada regeneración democrática de la vida política, también está ahora en entredicho. Recientemente, la dirección de UPyD ha cursado expedientes de expulsión del partido a catorce militantes que, a falta de un espacio horizontal de debate en su propio partido, habían promovido un blog abierto a militantes y simpatizantes para facilitar la comunicación e intercambio de ideas entre compañeros. La cúpula de UPyD considera éste tipo de blogs, no oficiales, una frontera que no se puede traspasar. En China, país dónde los dirigentes comunistas han ideado la insólita fórmula “1 régimen, 2 sistemas”, también ocurre lo mismo. Quieren imponer “un cinturón verde” a Internet para que los ciudadanos chinos sólo puedan acceder a los espacios tutelados por las autoridades chinas.

La mayoría de los que ejercen de poderosos - aunque en su pasado vistieron la vitola de “rebeldes”- tienen algo en común: se resisten, por sistema, a aceptar las realidades que según ellos no les favorece. Sabemos que el poder es conservador. Pero lo que desconocíamos es la increíble velocidad en la que “un progresista” se convierte en un “torquemada” cuando toca algo de poder. Carlos Martínez Gorriarán, sin ir más lejos, comenta en un blog que a los discrepantes hay quien cree conveniente “cortarles” la cabeza, los pies y someterles a suplicios tales como los estiramientos en el porto de tortura. ¡Claro está que lo dijo en términos figurados! Aún así ésta metáfora le sienta como anillo al dedo. Le describe adecuadamente pues solo una persona en situación de poder dentro del partido puede aspirar a tales atropellos. Las practicas señaladas, por lo demás, son sueños largamente acariciados por él, a juzgar por la insistencia con que numerosos afiliados, con quienes ha compartido mesa y mantel, relatan que viene anunciándolas desde hace tiempo. Pero el blog del Sr. Carlos Martínez Gorriarán no parece traspasar la frontera moral para la cúpula de UPyD, ni sus descalificaciones perjudican la buena marcha del partido. ¡Una forma curiosa de entender la democracia!

Afortunadamente, no siempre las tensiones internas de un partido político se resuelven a la manera de Carlos Martinez Gorriarán. Por ello es importante conocer cómo reaccionan los dirigentes a las tensiones inherentes al grupo que dirigen. Es imprescindible para valorar el buen ó mal uso del poder de un dirigente, sus aciertos y sus desaciertos. Pero, ¿interesa a los ciudadanos las cuestiones de organización interna de UPyD? En general, es posible que no. Pero seguro que sí ha de interesar a sus votantes potenciales porque, de la manera en cómo se resuelven hoy las cuitas internas del partido, se puede vislumbrar las formas de dirimir futuros temas de gobierno de la nación.

¿Qué aporta de novedoso UPyD al panorama de la política española? Rosa Díez presume de las diferencias entre UPyD y otros partidos en lo que se refiere a la democracia interna. Nos muestra los cambios que ha introducido referidos a los avales, que en otras formaciones son necesarios para la formación de candidaturas, y que, en UPyD, no se exigen. Sin embargo, como bien sabe Rosa Díez, la democracia no es una simple cuestión de avales, sino de la capacidad de cada uno para trasladar su discurso al resto de participantes, concepto este, el de la capacidad, largamente predicado en otro tiempo (en el PSC y en Cs) por Ramón Marco, actual colaborador de Rosa Díez. «It is empowerment, stupid» que diría un impaciente Bill Clinton. Pero para eso, para desarrollar esa capacidad emancipadora se necesita debate previo y se necesita conocerse unos a otros para poder observar la forma en la que el discurso acompaña al gesto y valorar que este no sea mentiroso.

En UPyD se ha evitado el contacto entre afiliados en muchas de sus localidades, como por ejemplo Cataluña, y se ha ignorado la posibilidad de fomentar el contacto entre afiliados de las diferentes autonomías. Y esto lo saben Carlos Martínez Gorriarán, lo sabe Savater y lo sabe Rosa Díez. Les consta porque no se convocó una sola reunión de afiliados, en esa comunidad, en los dos primeros años de vida del partido. No ha habido, por tanto, voluntad por buscar la excelencia democrática por parte de la dirección. Para ello, hubiera sido necesario establecer un terreno de juego en igualdad de condiciones, imprescindible para poder votar de manera informada, para poder emanciparse del poder de las cúpulas y para que lo colectivo devenga el mejor producto posible para ese momento dado.

El alibí para justificar la falta de contacto entre afiliados es el cumplimiento de la ley de protección de datos. Muy extraña coartada para el caso que nos ocupa. ¿Qué tiene que ver la ley de protección de datos con que a los afiliados se les convoque a una reunión, o a varias, éstos se conozcan, intercambien voluntariamente sus teléfonos o mails, decidan comunicarse en un foro, verse para seguir hablando de política o decidir a que manifestación sumarse la próxima vez? Esto no se ha dado con Rosa Díez, una excelente portavoz en tiempos difíciles pero escasa en dotes de liderazgo aglutinador. Uno más de los contrastes a los que nos referíamos al principio que tan desafortunadas consecuencias acostumbran a traer.

Pero sigamos con lo que Rosa Diez quiere exponer a la luz y lo que deja en penumbra ya que, como casi siempre, lo sustancioso de los argumentos esta en lo que no nos dicen. Rosa Díez enumera los procedimientos que se han establecido en nuestro partido para que sea diferente al resto, para que sea ‘más’ democrático. Nos ha hablado de avales pero no nos habla de que la ejecutiva de su partido pueda ser elegida mediante listas abiertas. No hay tal posibilidad. UPyD reclama en su programa electoral listas abiertas para todos los partidos en futuras contiendas electorales, pero no se contemplan estas para la primogenitura de UPyD. Sin embargo, todos cuantos han cometido la deslealtad de impedir tal posibilidad saben que, para la necesaria emancipación del afiliado, también es preciso que pueda expresar su voluntad mediante el procedimiento de listas abiertas para la ejecutiva. Esto, la emancipación del afiliado, al parecer, ‘ahora no toca’, en célebre frase de Jordi Pujol. Así, por este camino, Rosa Díez terminará pareciéndose a sus adversarios.

La transparencia, otro de los pilares de la regeneración democrática, parece que tampoco ‘toca’ porque, según ha declarado Rosa Díez, la organización interna de un partido no es cosa que interese a los ciudadanos. Puede que a los ciudadanos, en general, no les interese pero, ¿y a los futuros votantes de UPyD? ¿Quién pone la frontera entre lo que interesa o no interesa a los potenciales votantes de su partido o de cualquier otro? ¿No repite sin cesar que se ha de aproximar la política a los ciudadanos? ¿Quién decide lo que se ha de saber y lo que no? Rosa Díez ha confundido hacer política para los ciudadanos con decirles a sus votantes lo que les debe interesar o no.

Vayamos ahora a una cuestión principal ¿los dirigentes de UPyD cumplirán lo que prometen? De momento lo que se ha visto, con claridad, es su voluntad para que no hubiera transparencia en el necesario debate interno y lo difícil que les resulta a sus líderes estar a la altura de las demandas de sus afiliados. Coleman ilustró a la perfección, en sus análisis del Líder Resonante, la manera en que los lideres pueden generar expectativas y, con ellas, nuevas estructuras a su imagen y semejanza. No es lo mismo los EEUU de Bush que los EEUU de Obama. Pero, no lo es porque la estructura social cambie de la noche a la mañana, en el transcurso del día que los ha alzado con la victoria electoral. Las estructuras tardan décadas y a veces siglos en cambiar. La razón por la que la USA de Obama no es la misma que la USA de Bush es porque Obama representa una esperanza de cambio creíble. No ignora la discriminación en su país, ni la ignora en África. Tampoco es condescendiente al afirmar que las limitaciones de la estructura social no pueden servir de excusa al individuo para dejar de luchar y esforzarse por algo mejor. De esta manera, nos llama la atención sobre el revolucionario potencial que cada ciudadano alberga para cambiar las cosas. Ahí tenemos un líder que entiende que la estructura condiciona pero que la voluntad del individuo, su carácter como agente del cambio, es fundamental para que la estructura mejore. El liderazgo de UPyD no parece entenderlo de la misma manera y aduce malévolas intenciones a quienes expresan su discrepancia con la organización en un blog no oficial.

Sigamos intentando ver algo más entre las sombras ¿Cómo han reaccionados otros responsables y referentes morales de nuestro partido? Empecemos por Albert Boadella. Probablemente ya no recuerda su frase en los medios: La reelección de Rivera es una mala noticia para Cs. Y, sin embargo, nadie le acusó de estar rompiendo el partido. No. Todo el mundo pensó que daba su opinión. Muchos esperaban que también se posicionara cuando se oyeron las primeras críticas a Antonio Robles por informar a los medios de las disensiones internas. Ignoro la razón por la que Albert Boadella calla sobre el uso de la prensa diaria por parte de un diputado de Cs que ha reclamado la necesaria atención de los medios en su inevitable enfrentamiento Rivera-Libertas y, por el contrario, pone de ‘chúpa de dómine’ a quienes expresan discrepancias con la línea oficial de UPyD en temas organizativos y lo expresan en un modesto foro no oficial. La aparición de declaraciones de los críticos, en los medios, vino después de serles comunicada la arbitraria voluntad del partido de expulsarles y sentir su indefensión. La realidad de los catorce expedientes eran difíciles de ocultar hasta para el mismo Carlos Martínez Gorriarán.

NOTA (1) Pla percibió con inusual ironía el fenómeno al advertirnos que la verdadera historia de Cataluña está en las notarías. Tenía razón, y así nos lo supo hacer notar Flotats en su insustituible recreación de la obra Els Ametllers ja estan batuts. Los poderosos, para salir bien parados, escriben la historia con tanto adorno que la adulteran. Se engrandecen detalles, como cuando inventan complots de enemigos imaginados, mientras que minimizan u ocultan otros, como sus propios delitos. Son los claroscuros del poder puestos en evidencia por las pequeñas historias de cada día, esa repetida secuencia de relaciones cotidianas, que emerge transparente y clara en los registros en los que los ciudadanos vamos dejando cuenta de nuestro quehacer diario. Así, las lecturas de nuestra etnografía particular nos muestran obstinadas una realidad de las cosas muy diferente a la oficial.

Esta no es la Web de UPyD

miércoles, 22 de julio de 2009

"Gibraltar inglés". Por Agapito Maestre

El ciudadano ejemplar español no espera demasiado del Estado y da todo a su sociedad. No presta mucha atención a las expectativas del Estado, menos a las del Consejo de Gobierno y nada cree de las promesas de cada uno de sus ministros, sino que da lo mejor de sí mismo para que crezca la dignidad y la grandeza de la sociedad en la que le tocó nacer. Eso significa que el desarrollo de nuestra sociedad, vista históricamente, ha dependido más del esfuerzo y sacrificio de ciertos españoles que de sus políticos, más del trabajo cotidiano del que cree en la obra bien hecha, del profesional que en cualquier ámbito toma en serio su oficio, que del político o de las "elites dirigentes".

El ciudadano ejemplar español no espera demasiado del Estado y da todo a su sociedad. No presta mucha atención a las expectativas del Estado, menos a las del Consejo de Gobierno y nada cree de las promesas de cada uno de sus ministros, sino que da lo mejor de sí mismo para que crezca la dignidad y la grandeza de la sociedad en la que le tocó nacer. Eso significa que el desarrollo de nuestra sociedad, vista históricamente, ha dependido más del esfuerzo y sacrificio de ciertos españoles que de sus políticos, más del trabajo cotidiano del que cree en la obra bien hecha, del profesional que en cualquier ámbito toma en serio su oficio, que del político o de las "elites dirigentes".

Para hacernos cargo de esa idea de ciudadano ejemplar –que Antonio Machado cifraba en aquello de que los españoles hemos ido por el mundo sin hacer mal papel– es menester contrastarla con la "figura" del representante del Estado, del "político" de turno sin dignidad y grandeza, que le importa tan poco su sociedad que hace de su "representación" gubernamental un instrumento para llenar de indignidad y bajeza moral a la sociedad que le vio nacer. El caso de enanismo político y vileza moral, como dirían las crónicas de más rabiosa actualidad, está a la vista. El ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Moratinos, ha visitado Gibraltar como ministro de España, o sea, reconoce de facto que Gibraltar es británico. Es difícil hallar en la historia reciente de España, desde el Tratado de Utrecht, mayor fechoría de un "profesional" de la política a su sociedad.

Jamás ningún ministro de Asuntos Exteriores había visitado el Peñón porque no se admitía una colonia británica en suelo español, pero Moratinos, con el consentimiento de su jefe de Gobierno, ha querido pasar a la historia por su traición, primero, a la tradición política nacional de todos los gobiernos de España desde Utrecht hasta hoy, que se negaron a visitar la Roca; y, en segundo lugar, Moratinos desprecia a esa sociedad pasada y, ahora, presente que ha luchado y se esfuerza cada día por su engrandecimiento y dignificación. La visita de Moratinos a Gibraltar es más que una traición al Estado y más que una ruptura con una tradición de política exterior; es una traición a la patria, a la nación, a ese patrimonio de esfuerzos y derrotas, que aún compartimos todos los que no sentimos vergüenza de llamarnos españoles.

Después del Estatuto de Cataluña, la visita de Moratinos a Gibraltar representa el ataque más importante del socialismo a la muerte de la nación española. Una sociedad que traga con esto, obviamente, traga con todo. Es un argumento más para mantener que la sociedad española, la sociedad de ciudadanos ejemplares, no existe. El Estado nacional está roto. La economía nacional cae en bancarrota. Y la sociedad está casi reducida a un gentío con la obsesión de llenarse la panza; pues ya no se ríe de uno de los latiguillos del régimen de Franco, "Gibraltar español", sino que ahora llevaría con entusiasmo el latiguillo del régimen de Zapatero: "Gibraltar inglés".

http://www.libertaddigital.com/opinion/agapito-maestre/gibraltar-ingles-50123/

lunes, 20 de julio de 2009

"¿Qué tienen los niños catalanes que los haga distintos del resto y exija otra ley?"

El primer paso de la secesión en Cataluña se ha materializado con la aprobación de la Ley de Educación que no sólo impone el catalán y margina al castellano, sino que se basa en el adoctrinamiento de los escolares. Varias asociaciones cívicas han solicitado al Defensor del Pueblo que presente un recurso de inconstitucionalidad para detener esa canallada. Para Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, se trata de "un golpe de Estado que hace tabla rasa con el ordenamiento jurídico español" que busca "formar catalanes antes que ciudadanos".

¿Espera que prospere este recurso?

Primero tenemos que esperar la decisión del Defensor del Pueblo, pero confiamos en que, de la misma manera que se recurrió el Estatut, se recurrirá una Ley que es desarrollo de dicho estatuto, que se atribuye de manera arbitraria y unilateral una serie de competencias en materia educativa.

¿Cómo se ha llegado a esta contradicción?
Porque el Constitucional no cumple con su obligación y retrasa tres años su decisión sobre el Estatut. Pero lo más sorprendente es cómo el Parlament puede aprobar una ley como ésta que es la secesión educativa de Cataluña. Es un golpe de Estado que hace tabla rasa con el ordenamiento jurídico español. Para ello tiene que soslayar la existencia de dos leyes orgánicas como la LODE y la LOE, que no son ni siquiera mencionadas. El problema es que se puede ignorar cualquier ley española y que el ministro de Educación mire para otro lado. Los nacionalistas sabemos lo que son, pero que sea consentido por el Estado es sorprendente.
¿Por qué cree que el ministro se ha lavado las manos en este asunto?
Porque el Gobierno de Zapatero depende ya no sólo de los nacionalistas, sino de la facción del PSOE catalán, el PSC. Son decisivos para que Zapatero gobierne y como a éste le trae sin cuidado cualquier cosa que no sea seguir en el poder, pues cede lo que hay que ceder. Es un reto del PSC respecto a Zapatero: presionan en puntos sensibles y colaboran con partidos como ERC, que busca la independencia.

No se trata simplemente de un reparto de poder político, lo que sacrifica son los derechos de la ciudadanía. Por eso acudimos al Defensor del Pueblo porque además vemos con estupor la pasividad del principal partido de la oposición, al que habría que llamarle PPOP: Partido de la Principal Oposición Permanente. Con independencia de la constitucionalidad o no del Estatut, esta ley es inconstitucional en sí misma ya que desarrolla el derecho de la Educación. El artículo 81.1 exige el rango de ley orgánica para cualquier ley que desarrolle un derecho fundamental. Esto hace añicos el blindaje que han dispuesto los ingenieros jurídicos del Parlament. Por eso, que haya pasado desapercibido tanto para unos como para otros es bastante sospechoso, porque no creo que sean tontos, pero canallas sí.
¿Cómo afectará desde el punto de vista educativo?
Rompe con la unidad del sistema educativo español y crea uno separado e impide que un escolar se desplace a Cataluña. ¿Qué tienen los niños catalanes que los haga distintos del resto y exija otra ley? La respuesta es sencilla: se trata de catalanizar a los escolares, de "arraigarlos" a su país. Cualquier objetivo que tenga como fin arraigar es adoctrinamiento, no formación. Por eso necesitan un sistema separado, porque el sistema español no garantiza el adoctrinamiento, sino todo lo contrario. Lo que interesa es formar catalanes antes que ciudadanos.
¿Qué escenario podríamos encontrar en cinco o diez años?
Un escenario catastrófico. Hemos comprobado que la imposición del catalán causa dificultades terribles. Según el informe PISA, el rendimiento escolar de los estudiantes inmigrantes en Cataluña baja en cuarenta puntos respecto al resto de estudiantes inmigrantes en España. Y también afecta a castellanohablantes.

Luego, si miras los libros de texto te das cuenta que no se propone la formación de los escolares; se lanzan consignas. Como dijo uno de los diputados de ERC el día de su debate, esta Ley construye piedra por piedra la independencia de Cataluña.
¿A qué responde el silencio del PP? ¿Teme perder los pocos votos que le quedan en Cataluña?
De esta manera perderán los que le quedan. Aunque han votado 'no', no han dicho una palabra de una cosa tan sencilla. Están al dictado de lo que marca Génova de no irritar a los nacionalistas ya que han pactado con CiU el próximo gobierno si el PP gana las generales. Un líder de la oposición que dice ahora que se pensaría mejor el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut se retrata de una manera muy torpe.

Además, la inmersión lingüística lleva años y no han hecho nada. Es más, el PP pactó con CiU en el 96 el tema de la lengua y luego no recurrió la Ley de Política Lingüística del 98. No sólo no impugnó una ley inconstitucional, sino que ordenó al Defensor del Pueblo que no presentase el recurso en uno de los episodios más bochornosos. Es normal que se pacte, pero es inaceptable que se entreguen los derechos fundamentales de los ciudadanos para mantenerse en el poder. La representación política no es una patente de corso.
¿Siente que las asociaciones cívicas son la única oposición al nacionalismo?
Así es. Intentamos hacer frente a una merma progresiva de libertades que la política institucional es incapaz de atajar. Pensamos que la única posibilidad de que las cosas cambien consiste en que los ciudadanos se movilicen y planteen a la política en general las reivindicaciones necesarias. En otras democracias, los movimientos sociales son decisivos.

Periodista Digital

España desvaría entre la desidia de la ciudadanía y la osadía de los gobernantes. Por Javier Ybarra

La buena política, como la buena salud, no se siente. Solo al perderla es cuando se la echa de menos. Muchos doctores diagnostican que la política española ha perdido la salud, y no solo en el terreno económico. Cada día resulta más difícil encontrar un político que posea altura de miras, que no lo fíe todo a la conveniencia de partido.

Los doctores culpan de la mala salud de la política española a la osadía y a la improvisación de nuestros gobernantes. Pero también culpan de ello a la desidia de la ciudadanía. Ya lo advirtió Alexis Tocqueville: los ciudadanos observan con prevención a la clase política, la aceptan como tutora pero, para evitarse problemas, no se mezclan con ella.


Los ciudadanos únicamente se movilizan en masa cuando toca votar. Luego, tras acudir a las urnas para cambiar de tutor o para reelegirlo, justificándose de ese modo ante sí mismos – “nosotros elegimos a nuestros gobernantes” –, regresan a su esclavitud consentida. Solo invaden la calle si están en la ruina o si se disparan los precios de los alimentos básicos. Cuando la ciudadanía pierde la capacidad de asombro, emprende el camino del desvarío y suele acabar suicidándose. Alemania, por ejemplo, fue del desvarío de la inflación al desvarío del Tercer Reich.

En Recuerdos de la inflación alemana (1942) cuenta Thomas Mann que, por los años veinte, la gente ya se había olvidado de cómo asombrarse y, desde entonces, no hubo nada tan descabellado y cruel como para que pudiera impresionarle, ni siquiera cuando la tendera pedía secamente “cien billones de marcos” por un huevo. El propio Mann vendió su casa en diciembre de 1923 por dos mil billones de marcos. Sin embargo, muchos alemanes no se enteraban de lo que estaba ocurriendo. “Aún recuerdo el rostro orgulloso y desamparado con el que nuestra vieja niñera nos aseguró un día que pensaba retirarse pronto y vivir de sus ahorros. Tenía un par de miles de marcos en el banco, pero con ese dinero ni siquiera podía comprar un huevo”.

Esperar todo del Estado

Fue durante la hiperinflación cuando, según Mann, los alemanes se olvidaron de confiar en sí mismos como individuos, y aprendieron a esperarlo todo del Estado. “Se acostumbraron a contemplar la vida como una salvaje aventura cuya salida no dependía del propio esfuerzo, sino de unos poderes malvados e ignotos. así, habiendo sido atracados, los alemanes se convirtieron en una nación de atracadores”.

Los meteorólogos de la sociología advierten sobre un cambio de vientos políticos en España. La ciudadanía va percibiendo que el gobierno de ZP, primero negando la crisis económica y ahora apuntalando con cheques montilla la insolidaridad territorial, no sabe estar a la altura de las circunstancia. Frente a los trajes elegantes, al aroma a plata y a bolso Vuitton, las monedas que tintinean de verdad son las que se entregan para apaciguar la voracidad de las comunidades autónomas que se creen superiores al resto y no quieren oír hablar de igualdad por nada del mundo.

Y mientras nos gobiernan en medio de grandes obsequios y amplias sonrisas, como si España fuera el país de Jauja y ZP Mr. Jajá, la gran mayoría sufre cruzada de brazos y espera la llegada del momento decisivo, el momento electoral. A veces, cuando esa mayoría acude al bar para refrescarse el gaznate, pregunta por lo que ofrece la alternativa política y el camarero responde que “más de lo mismo”. Y unos se lo creen y otros piensan que, tal como ha ocurrido en las Vascongadas, los cambios suelen ser curativos y ejemplarizantes.

Urge reclutar para la política gentes con un claro sentimiento de servicio a la sociedad, gentes que tengan altura de miras y gobiernen pensando en el medio y largo plazo. Cuando las clases rectoras se dedican a jugar al cortoplacismo olvidan la conciencia de su misión y se dejan suplantar por las improvisaciones y las osadías. Entonces, los ciudadanos se sienten atracados y, tal como sucedió en Alemania, el país corre el riesgo de convertirse en una nación de atracadores.

El Confidencial

Montilla y Mas, comienza la batalla.. Por José Cavero

La campaña por las elecciones autonómicas catalanas del año que viene ha tenido comienzo por virtud de la financiación autonómica, y concretamente, por el acuerdo alcanzado entre el Gobierno central y el tripartito catalán que preside Montilla, contra el que Artur Mas se ha manifestado reiterada y ásperamente. Como si la vida -la vida política- le fuera en ello. Y es posible que así pudiera sucederle al dirigente de los convergentes.

Hoy mismo, desde "La Vanguardia", Artur Mas reitera la argumentación que ha venido exponiendo desde que ERC y los restantes miembros del tripartito celebraron el acuerdo alcanzado con Elena Salgado y el Gobierno central. Dice Más que ese acuerdo de financiación "incumple el modelo, la cifra y el calendario del Estatut", y acusa de sentirse objeto de una propaganda intimidatorio. Artur Mas, en una de sus declaraciones más ácidas que se le recuerdan, no tiene inconveniente en describir a Cataluña ·"Enjaulada e hipotecada". Y explica que la cesta de impuestos prevista en el Estatut obliga a mayores ingresos, y que se han sacado de la manga un plazo, 2012, no previsto en ningún lado. Para Mas, el acuerdo sólo tiene una lógica, salvar el tripartito un año antes de las elecciones. Y su queja final: ¿Para qué votamos al Estatut? ¿Para incumplirlo?

Frente a este "perdedor de antemano" que es hoy por hoy Artur Mas -porque sus adversarios políticos han conseguido lo que él pensó que era un sueño inalcanzable-, aparece José Montilla, que acaba de festejar en Madrid, en compañía de Zapatero de sus restantes colegas presidentes socialistas de Comunidades Autónomas, que el acuerdo de financiación alcanzado "conjura la desafección catalana", nada menos. Montilla admite que, aunque todas las autonomías saldrán ganando, la suya será lamás beneficiada, por la sencilla razón, dice, de que "España ha corregido una injusticia con Cataluña y ha saldado una deuda con ella. Se corrige una injusticia, pero Cataluña seguirá siendo solidaria", declara Montilla a "El País", donde también explica que "no hubo guerra con Zapatero, simplemente defendemos intereses distintos".

Y se refiere a la otra asignatura pendiente de Cataluña, el Estatut, que tres años después siguen analizando los diez magistrados del Tribunal Constitucional, pero al que Montilla no ve posible marcha atrás: "El Estatuto es un pacto político, y eso los tribunales no lo pueden tumbar". Habrá que ver lo que determinan sus señorías los magistrados, ya hartos de marear esa perdiz que se les resiste. Aprovecha la ocasión Montilla para arremeter contra la catalanofobia de algunos dirigentes políticos, acusación de la que vuelve a defenderse Esperanza Aguirre, en otras declaraciones dominicales: "Si denunciamos que algunos han recibido un trato de favor se nos acusa de catalanofobia".

Me niego y rechazo rotundamente esa acusación. Amo a los catalanes, los admiro, y nunca he dicho si han recibido demás porque lo desconozco. Lo que sí digo, porque es cierto, es que los madrileños vamos a ser los únicos que aportemos a la caja común, y encima se nos maltrata. Ahora, el victimismo parece haberse trasladado de Barcelona a Madrid...

Periodista Digital - Opinión

Lo inexplicable es la postura de Rajoy

«Parece como si en el PP todos los altos cargos fueran libres de coquetear con el socialismo y el nacionalismo y, por el contrario, nadie pueda hacer lo propio con los principios liberales sobre los que, supuestamente, se asienta este partido.»

La unidad –transmitir una sola y coherente voz ante cada uno de los asuntos de actualidad– es uno de los mayores activos con los que puede contar un partido político. Al fin y al cabo, estas formaciones no son más que canales a través de los cuales la opinión pública expresa sus puntos de vista. Si un grupo tiene posturas muy distintas sobre cada tema, difícilmente el votante podrá seleccionarlo como garante y depositario de sus valores.


Ahora bien, no cualquier unidad política es beneficiosa para un partido y para el conjunto de la democracia. La unidad debe guardar una coherencia interna (es decir, que las distintas opiniones de un partido no sean contradictorias y antagónicas entre sí) y externa (debe ser compatible con los valores de sus votantes y con los del ordenamiento jurídico). Cualquier unidad que no cumpla esta doble restricción se convierte más bien en un despotismo dentro del partido y en un fraude hacia los votantes; esto es, la unanimidad a la búlgara que impera en tantas formaciones españolas.

En el PP, la tan característica unidad de discurso durante la era Aznar fue ciertamente sana y revitalizante para la democracia. El votante español tenía a su disposición un programa político coherente –con mejores o peores propuestas pero en todo caso coherente–, al que apoyar o rechazar según sus preferencias e ideologías. Y, para rematar, sabía que a grandes rasgos solía cumplirse y defenderse. En estos casos, los cargos populares que se salieran de las pautas marcadas por la dirección del PP estaban siendo desleales no con Aznar, sino con sus votantes y, por este motivo, su actitud resultaba reprobable.

Con la llegada de Rajoy al frente de la dirección popular, la coherencia interna y externa del discurso comenzó a difuminarse. Especialmente tras el Congreso de Valencia y con su segunda derrota electoral a cuestas, la necesidad de diluir el discurso para atraer a una parte de la izquierda y del nacionalismo aceleró tanto la ruptura interna del discurso (no se defendía lo mismo en Cataluña que en Madrid o en Murcia que en Castilla La-Mancha) como la externa (un creciente olvido y desdén por los valores y las promesas electorales de sus más de 10 millones de votantes): los casos de Alberto Ruiz Gallardón, Celia Villalobos o Alicia Sánchez-Camacho son claros ejemplos de la ruptura de la unidad de discurso y de la deslealtad del PP hacia muchos de los planteamientos de sus votantes. Simplemente, a Rajoy le interesa no definirse y no tomar decisiones para no parecer "áspero" y terminar sucediendo a Zapatero.

Lo mismo sucedió la semana pasada con el tema de la financiación autonómica. Pese a que la propuesta del Ejecutivo socialista atentaba directamente contra los valores más básicos del PP –incentivaba una hipertrofia del gasto público y limitaba las reducciones de impuestos–, Rajoy se negó en un principio a liderar el partido y tomar una postura conjunta, dando otra muestra más de la Realpolitik del Partido P’ayudar. Confiado en que la inicial lluvia de millones que las comunidades autónomas van a recibir gracias al nuevo sistema de financiación (a costa de cargar de deuda el futuro de los españoles) las llevara a abstenerse (haciendo buena la frase de De la Vega en contra del PP, "coge el dinero y corre"), dio libertad a cada gobierno regional para que decidiera en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de acuerdo con sus intereses.

Por fortuna, la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, no traicionó a sus votantes y anunció que votaría en contra del nuevo modelo de financiación, ya que al fin y al cabo –como la propia dirección nacional del PP denunciaba– tendía a perpetuar la crisis económica y pocas cosas hay más contrarias a los intereses de sus ciudadanos que prolongar nuestro estancamiento.

Sin embargo, tan pronto como el gallego avistó la posibilidad de que Zapatero tuviera que soportar un voto negativo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, Rajoy impuso un voto unitario de carácter abstencionista a todas las comunidades autónomas gobernadas por los populares. Con esta decisión, por muy unitaria que fuera, Rajoy quebraba la coherencia interna de su discurso (pues había estado denunciando la propuesta de Zapatero como contraria a los intereses de los españoles) como la externa (ya que apoyaba aquello que sus votantes le pedían expresamente que rechazara). Una decisión deplorable e impropia de un líder de la oposición que quiera seguir siéndolo.

Con este historial, la dirección popular no debería remover demasiado las aguas, tratando de pasar página. Pero, sorprendentemente, parecen empeñados en defender su pasteleo con los socialistas y en criticar a Esperanza Aguirre por ser la única que de vez en cuando recuerda que el PP es un partido liberal-conservador y que se encuentra en la oposición. Así, una vez que Aguirre reiteró este domingo su muy lógica oposición al acuerdo de financiación alcanzado con la complacencia del PP, desde Génova han mostrado su "enfado" hacia la presidenta madrileña hasta el punto de considerar "inexplicables" sus palabras.

Parece como si en el PP todos los altos cargos fueran libres de coquetear con el socialismo y el nacionalismo y, por el contrario, nadie pueda hacer lo propio con los principios liberales sobre los que, supuestamente, se asienta este partido. Por ello, lo más grave no es ni que se adopte una línea política equivocada, ni que Rajoy se enfade por que Aguirre se separe de su torcida estrategia; lo realmente preocupante es el doble rasero que exhibe el PP: la brutal asimetría que existe entre el trato dispensado a los liberales, por un lado, y a los "socialdemócratas", por otro.

En realidad, pues, lo inexplicable es que Rajoy esté adoptando un discurso errabundo y contrario a los valores de sus votantes con tal de alcanzar el poder. Lo inexplicable es que para algunos La Moncloa valga tanto como para traicionar sus principios. Lo inexplicable es que la alternativa al PSOE sea un PSOE bis.

Libwertad Digital - Editorial

El género de los parámetros econométricos. Por Yauma

El PIB es masculino (noticia de La Vanguardia)

“La última idea de la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, ha causado estupor en el mundo económico. Profesores de economía y expertos se preguntan si es intención del Gobierno definir el sexo de economía. Durante un curso de verano ante los cuadros socialistas, afirmó convencida que el PIB es masculino, es claramente masculino. Ante la cara de asombro de algunos asistentes que no comprendían por qué atribuía masculinidad al indicador económico que mide la creación de riqueza, la dirigente socialista siguió diciendo que el cambio estará en el momento en que las decisiones importantes estén tomadas también por mujeres. No es la primera frase de Pajín que causa revuelo. Ya provocó todo tipo de comentarios su atrevida aseveración sobre la coincidencia del liderazgo de Rodríguez Zapatero con el de Obama como una conjunción planetaria. Seguramente que el PIB no es masculino, porque por esa regla de tres igual se podría decir que la inflación es femenina.”
El PIB representa la suma de todos los bienes y servicios finales producidos en un país durante un año, ya sea por nacionales o por extranjeros residentes. Es importante el término “finales” no se incluyen los bienes intermedios pues se produciría una doble contabilización. El PIB funciona como un marcador que se pone a cero al principio de cada ejercicio, va contabilizando la riqueza generada durante un año y se para el 31 de diciembre.
El PIB se puede medir desde dos enfoques diferentes, debiendo coincidir ambas mediciones (las dos de género masculino):
Como flujo de gastos(o productos finales): es decir, cuál ha sido el destino de los distintos bienes y servicios producidos durante el ejercicio. PIB=consumo+inversión+gasto público+exportaciones-importaciones
Como flujo de rentas: cómo se distribuyen las rentas que se han generado durante la producción de esos bienes y servicios. En este apartado el número de sumandos resulta bastante menos evidente.


La econometría, medición de la economía literalmente, se define como la ciencia que aplica las técnicas matemáticas y estadísticas a los problemas y teorías económicos. Se habla de económetra como un especialista en econometría. También, en la jerga económica se utiliza el término econometrista con igual o parecido significado.
La econometría empezó a tomarse en serio en 1930, (se considera la etapa inicial de la econometría el periodo comprendido entre 1930-1950) fundamentándose una “Teoría General” en 1944 con aplicación de métodos y modelos matemáticos, cálculo, probabilidad, estadística, programación lineal, teoría de juegos etc.
Desde que en 1970 la academia de ciencias sueca concediera el premio Nobel de Economía a Paul A. Samuelson “Por el trabajo científico a través del cual ha desarrollado la teoría económica estática y dinámica y contribuido activamente a elevar el nivel del análisis en la ciencia económica” no se había producido en el mundo científico una noticia, pasada casi desapercibida, de tantísima envergadura, una redefinición de los pilares teóricos de la teoría económica. Asociando, de un plumazo, uno de los parámetros de medición de la economía más conocido, el PIB, al género masculino.
Este gesto científico genial, creemos modestamente que no puede catalogarse mejor, ha tenido su origen en unas declaraciones públicas de una política socialista de nuestro tiempo: La señora Pajín “El problema es que el PIB es claramente masculino” Dijo la dirigente socialista ante numerosos periodistas que la escuchaban con la boca abierta. Con razón, lo de la boca, expresiones sublimes donde la biología se une a la econometría son de rarísima contemplación, algo tan cíclico como un eclipse solar total y que pocos mortales tienen la suerte de poder contemplar a lo largo de su vida.

Entendemos que la señora Pajín, esa Dolores Ibárruri del socialismo zapateril, no ha sido consciente del alcance científico de su asociación, producto interior bruto y masculinidad, hormonas masculinas, andrógenos (testosterona, androsterona…) todas ellas hormonas esteroides derivadas del ciclopentanoperhidrofenantreno junto al PIB.
Seguramente algunos sabios economista, fisiólogos, y de otras ramas del saber, estarán celebrando que, por fin alguien aunque no sea del gremio, se haya atrevido a dar un primer paso en la tan ansiada teoría de la unificación científica, un saber unitario para todas las disciplinas científicas, que ya empezó Maxwell en el siglo XIX con sus intentos de unificación de la electricidad, magnetismo y óptica con la teoría del electromagnetismo. Ha tenido que ser un político, perdón una política, con empuje irreflexivo y ganas de desplazar a barones y varones de su partido, la persona que ha encendido una linterna en la dirección correcta hacia el futuro.
Hay que reconocer, sin ninguna reserva mental, que el presidente Zapatero ha sabido rodearse en general de personas, hombres y mujeres, machos y hembras, de verdadero talento político y del otro, posiblemente en un intento, logrado, por acercarles al suyo propio. Entre estas personas destacan con luz propia las compañeras Pajín y Aído. Ambas brillantes universitarias, creativas, inteligentes, definidoras de conceptos y matices inalcanzables para la gente corriente como usted y como yo ciudadanos normales, aunque no normalizados.
Pajín y Aído, Aído y Pajín, rebeldes con causa luchan diariamente por la igualdad de géneros sustituyendo la lucha de clases de la izquierda tradicional por otra lucha, no menos encarnizada, entre lo masculino y lo femenino. Estas personas generosas utilizan la alta tribuna social que ocupan con asiduidad para denunciar, de una vez por todas, la idea secular masculina de que las mujeres han nacido para vivir en esclavitud y penitencia, bajo la autoridad de los hombres.
Por ello, entra dentro de la lógica de esta lucha sin cuartel el feminizar el indicador económico conocido como PIB (en adelante la producto interior bruta) mismas siglas PIB pero un significado muy diferente. Y ante una bella PIB siempre cabe analizar si es fornida y ancha de caderas, abultados senos salientes redondos y de cabellera hermosa.

El blog de Yauma