viernes, 26 de enero de 2007

Nazis No


El ayuntamiento de Ciempozuelos, socialista, ha sustituido este año las conmemoraciones del Día Mundial del Holocausto (que coinciden con el aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz) por una serie de actos de conmemoración de lo que ellos denominan "Genocidio Palestino". El camino de la izquierda española hacia el revisionismo y el antisemitismo continúa imparable.

En el fondo, este repugnante detalle no difiere mucho de lo que comentábamos ayer. La izquierda española ha hecho una apuesta por la alianza no con los países musulmanes, sino con aquellos países y grupos musulmanes que tengan un carácter antiamericano, antioccidental y, por supuesto, antijudío. Y si eso requiere tapar la memoria histórica de los campos de concentración, pues se tapa. Igual que se intenta tapar a las víctimas del terrorismo de ETA en España en vista de que el acuerdo ETA-PSOE es irrenunciable.

¿Éstos son los que se permiten acusar al PP de ser la "extrema derecha"? ¿Éstos, que están dispuestos a insultar a los judíos el dia en que se conmemora su Holocausto a manos del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores, el partido nazi? ¿Éstos, que mantienen alianzas con grupos de ideología claramente xenófoba en Cataluña? ¿Éstos, que defienden a asesinos múltiples que matan en nombre de un nacionalismo fundado por un sujeto racista, xenófobo, machista y paranoico llamado Sabino Arana?

La alianza en España entre nacionalistas y socialistas, es decir, la alianza nacional-socialista, avanza a paso de carga. ¿Cómo era aquello, José Luis? ¡Ah, sí! Ein Volk! Ein Reich! Ein Führer! Heil, Zapatero!

¡Vaya estado al que ha quedado reducido la izquierda española! ¡Vivir para ver! Aunque cada cual tiene los líderes que se merece, claro.

Luís del Pino
Libertad Digital, 26-01-2007

Menos mal


Puede resultar sorprendente la contundencia casi aplastante de la votación en la Audiencia Nacional ordenando que el asesino De Juana siga en la cárcel. Doce a cuatro no es el resultado que se presumía posible o probable, especialmente tras la campaña del PSOE y PRISA, o sea, el PRISOE para que al final el Gobierno se rindiera como si no lo hiciera y para que los jueces quedasen no sólo en ridículo, sino sumidos en la execración popular.

(Ilustración: Janario )

Pero el hecho de que sólo en el último minuto se haya llegado a impedir la vil claudicación de la mismísima Audiencia Nacional ante el burdo chantaje del etarra más manchado de sangre de cuantos pueblan las cárceles, demuestra el nivel de miseria moral que ha alcanzado la Fiscalía con Cándido y los extremos de sumisión y entrega a ETA en los se ha encenagado su amigo el presidente del Gobierno, el gran responsable de tanta indignidad, de tanta iniquidad y de tanto y tan sañudo desprecio a las víctimas del terrorismo, uno de los rasgos más permanentes y despreciables en sus casi tres años de Gobierno.

Al final, los jueces de la Audiencia han acudido al rescate de la Justicia y también de sí mismos, porque si la Audiencia, que sólo existe por la pervivencia del terrorismo etarra, se convierte en una pieza más del proceso de rendición del Gobierno y del Estado ante ETA, sobra la Audiencia Nacional y sobran todos sus magistrados. Pero como es típico de Zapatero, también ha producido una pequeña guerra civil en la Audiencia, porque no hay institución, tribunal, instancia o referencia legal que el presidente por accidente no la aboque al conflicto, a la división, al bloqueo y a la ruina.

Dice Pedro Ruiz que Zapatero es el hombre que tiene un problema para cada solución. Nada más cierto. Pero desde que se puso en manos de ETA para cambiar de régimen y perpetuarse en el poder, el problema que plantea siempre Zapatero es a vida o muerte. Lo que impidió ayer la Audiencia fue su eutanasia activa. Lo que no sabemos si logrará impedir el Tribunal Constitucional es su eutanasia pasiva. El caso es que desde que este Azuceno juega al tenis, vivimos un match-ball tras otro, y no siempre Rafa Nadal va a estar en la forma física necesaria para resolverlos todos. España no gana un solo juego, los etarras ya han ganado dos sets y están a punto de ganar partido y eliminatoria.

La eliminada, claro está, es la España constitucional, a la que Zapatero quiere dar garrote vil. De momento, el reo se resiste, pero empieza a estar, como en la copla, preocupao. Lo coherente ahora es que en solidaridad con el asesino etarra y en coherencia con sus manifestaciones previas, se pongan en huelga de hambre Chaves y Patxi López. Ah, y el politijuez Baltasar Garzón, que ahora va de periodista de cámara de Zetapé. Si no se mueren dignamente, que no creo, la dieta les vendrá bien. Sobre todo al juez del bórico.

Federico Jiménez Losantos, Comentarios liberales
El Mundo, 26-01-2007

Un triunfo del estado de derecho y una inyección de moral

Decíamos ayer que, tras el indigno informe de la Fiscalía, el futuro del Estado de Derecho había quedado en manos de los 16 magistrados de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Supieron estar a la altura del reto y acordaron mantener la prisión del etarra De Juana Chaos por una clara mayoría de doce a cuatro.

Los magistrados sostienen en su resolución que De Juana es «el único responsable» de su situación al ponerse «en peligro de forma libre y voluntaria», por lo que no cabe ni la libertad provisional ni la prisión atenuada, que se concede por grave enfermedad o un hecho sobrevenido.

La decisión supone no sólo un triunfo de ese Estado de Derecho y de la legalidad vigente sino que además representa una inyección moral para todos aquéllos que se resisten a plegarse al chantaje de ETA.

Lo que estaba en juego ayer no era la catadura moral de De Juana, ni su sentencia por amenazas, ni su condición de preso preventivo ni lo que pueda acordar el Supremo sobre su recurso. Lo que verdaderamente decidían esos 16 magistrados de la Audiencia era si las resoluciones judiciales tienen que plegarse a las presiones del justiciable y de su entorno o deben ser tomadas en base a criterios estrictamente jurídicos. Afortunadamente primó este segundo criterio y ETA no logró imponer la excarcelación de De Juana.

Tristemente, se ha podido constatar estos días que la banda tiene fuerza para doblegar a la Fiscalía, cuya conducta ha sido ignominiosa, pero no para torcer la voluntad de los jueces.

El fallo de la Audiencia fue acogido con unánime respaldo por el PP y con respeto en las filas del PSOE, pero los nacionalistas arremetieron contra los jueces, a los que intentaron presentar como marionetas del PP. Iñaki Anasagasti afirmó que «si De Juana fallece, los jueces habrán optado por la pena de muerte» mientras que otros destacados líderes nacionalistas hablaron de «venganza». Batasuna fue más lejos y calificó la resolución de «estrategia de guerra desde las cloacas judiciales». Y Askatasuna resaltó que el proceso de paz entra en «el tiempo de descuento».

Estos mensajes de la izquierda abertzale coinciden con una información publicada ayer por el diario Gara, que subrayaba que ETA considera que el Gobierno español ha incumplido sus acuerdos. Zapatero siempre lo ha negado, pero todo indica que la banda había llegado a creer que el Gobierno estaba adquiriendo compromisos a pesar de que no existían representantes formales del Ejecutivo en las reuniones con ETA.

La reciente sentencia contra Jarrai, la decisión de no excarcelar a De Juana y la detención ayer de un etarra que al parecer pretendía organizar un comando en el Mediterráneo son hechos que no han gustado nada a la banda y sus cómplices. Pero para un Estado democrático siempre serán preferibles los daños que se deriven de una nueva ofensiva de ETA que una claudicación ante sus exigencias.

Editorial de El Mundo, 26-01-2007

Adolfo Suárez, el consenso era él

El hombre del consenso pactó hasta con el diablo. ¿Existe una prueba mayor de sujeción a la concordia?, podrían aducir, 30 años después, los nostálgicos de la Transición.

Ignacio Zabala firma un reportaje en la revista Época de esta semana, en el que recuerda que el 9 de abril de 1977, dos meses antes de las primeras elecciones democráticas en España desde el final de la Guerra Civil, Adolfo Suárez González, el hombre elegido por Juan Carlos I para presidir el segundo Gobierno de la monarquía borbónica, desató la tormenta.

Aquel sábado santo rojo, término acuñado por el periodista Joaquín Bardavío, el presidente del Ejecutivo “cogió el toro por los cuernos”, como él mismo dijo. El “toro” no era otro que el PCE, la bestia negra de una de las dos Españas; y los “cuernos”, los de su entonces líder, Santiago Carrillo.

La legalización del PCE se produjo en plena Semana Santa, cuando los españoles estaban de vacaciones. Los Reyes se encontraban en Francia, en visita privada. Acompañado entonces sólo por Rodolfo Martín Villa (ministro de la Gobernación), el general Gutiérrez Mellado (vicepresidente primero para Asuntos de la Defensa), y Landelino Lavilla (ministro de Justicia), Suárez tomó la decisión más comprometida de la Transición. El impacto fue tremendo, especialmente, entre los militares.

Adolfo Suárez (Cebreros, Ávila, 1932) se apresuró entonces a cubrir la fulminante dimisión del indignado ministro de Marina, almirante Pita da Veiga, con la de su homólogo Pery Junquera; al mismo tiempo, requirió a Carrillo para que hiciese un gesto público de reconocimiento de la unidad de la patria, la bandera y la monarquía. Y el 14 de abril, aniversario de la II República, el PCE avaló nada menos que ¡la monarquía!

¿Qué dádivas obtuvo Carrillo a cambio de semejante claudicación? Dos, principalmente: la legalización de su partido y la amnistía vitalicia para los crímenes de Paracuellos del Jarama. Desde entonces, Carrillo se convirtió en uno de los protagonistas de la Transición, en el amigo del Rey y de Suárez. Surgió el mito.

Lea al reportaje completo en la revista Época.


Reportaje completo en Epoca.es
Periodista Digital (26/01/07)

jueves, 25 de enero de 2007

Ciudadanos insatisfechos redescubren la política

En Europa y en América latina la democracia clásica resulta insuficiente. La participación activa de la gente recupera su valor transformador. Superada la mitad de la primera década del Tercer Milenio ya sería posible aventurar un pequeño balance preliminar y sugerir algunas perspectivas de evolución de los regímenes democráticos para los próximos años.

Tanto en Europa como en América latina, el problema más importante que se presenta es el de la calidad de la democracia definida con referencia a la estabilidad de los gobiernos, a la satisfacción de los ciudadanos, a la capacidad y la honestidad de los gobernantes.
Prácticamente en todas partes fracasaron las alternativas más netas y drásticas, vale decir, los regímenes autoritarios, introducidos quizá por golpes militares y sostenidos por las fuerzas armadas.

De todos modos, no es aceptable que los gobernantes democráticos justifiquen su poder casi exclusivamente de manera negativa: ser menos malos que los otros.

Es verdad, sin embargo, que en algunos países ex comunistas de Europa oriental, líderes anteriormente comunistas que aprovechan, por un lado, su capacidad para organizar y manipular las elecciones, y por otro, el control de las ingentes riquezas que derivan de los pozos petrolíferos en su territorio, han logrado mantener el poder bajo formas y modalidades aparentemente democráticas. Muchos de esos regímenes son democracias de fachada en las que, por otra parte, los ciudadanos aprendieron a organizarse y no han perdido la esperanza de alcanzar una democracia decente.

Es fácil prever, de hecho, que razones generacionales y desafíos del mercado y la globalización, además de los criterios que la Unión Europea obliga a respetar a quien quiera incorporarse, impondrán algún cambio/adaptación, incluso significativo. Es difícil, en cambio, creer que la democracia se consolidará en ausencia de una sociedad civil culta y autónoma.

La democracia es siempre exigente, no sólo con los gobernantes y los representantes, sino también con los ciudadanos y sus asociaciones. Justamente, el problema del resto de Europa y de casi toda América latina, es que la democracia clásica -basada en elecciones, Parlamentos, gobiernos, alternancia producida por las preferencias modificadas de los ciudadanos- parece ya no ser suficiente y a la vez parece provocar tensiones y, en cierto sentido, fugas, desviaciones del contexto democrático.

La solución tradicionalmente más simple en las democracias que funcionaban poco y mal consistió más de una vez en el pasado en confiarse a un hombre, o en abandonarse a una deriva, en parte populista y en parte plebiscitaria. Este fenómeno por cierto no ha desaparecido ni en América latina ni en Europa.

En efecto, podríamos decir que la personalización de la política, presente un poco por doquier, excepto en las solidísimas, sobrias y austeras democracias escandinavas, es tan conforme a la naturaleza de las democracias contemporáneas como esa persistente estela de populismo que, dado que en las democracias el poder es también del pueblo, nunca podrá ser eliminada de los regímenes democráticos reales.

Dicho esto, no todo lo que vemos ahora y que es posible prever para el futuro representa lo que ya ocurrió.

Por lo menos un fenómeno nuevo importante parece haber hecho su ingreso en la práctica y el debate democráticos. Este fenómeno está representado por la existencia -y el aumento del número- de ciudadanos conscientemente insatisfechos que saben que la política es importante y que, por consiguiente, piensan desempeñar un papel activo en términos no sólo de las modalidades clásicas de la participación política, a través del voto y sus asociaciones, sino también en términos de protesta consciente y sostenida en el tiempo.

Si en una época los políticos podían tratar de aislar sus actividades y ponerlas en posición dominante respecto de la sociedad, cada vez resulta más evidente que la política actual y del mañana se hallará inmersa en la sociedad y que la sociedad querrá y sabrá rodear a la política y penetrar en ella más o menos profundamente cuando sea necesario haciéndolo justamente con la protesta. Con esto no quiero decir que la protesta constituya un fenómeno siempre e inevitablemente positivo ya que obliga a los políticos a reaccionar con frecuencia y rapidez a las presiones sociales y por ende les impide decidir con frialdad y con miras a largo plazo.

Asistimos, por consiguiente, también a intentos de descentralizar las decisiones, de clasificar y redistribuir las responsabilidades, de desacelerar el ritmo de la política, de reconquistar espacios de decisión específicos para los políticos en el gobierno.

En cierta medida, todas las formas y las técnicas de la llamada democracia deliberativa y de los jurados de los ciudadanos sirven no sólo para dar una apariencia de participación incisiva, sino también para desacelerar el frenético ritmo de las democracias contemporáneas.

No debemos preocuparnos por estos nuevos procedimientos. Al contrario, debemos tomar nota de que la política democrática necesitará nuevos instrumentos. No sabemos si los nuevos instrumentos bastarán para construir una buena política democrática. Podemos, no obstante, tener relativa confianza en que muchos de los ciudadanos que han pasado a ser ''democráticos'' en los últimos tiempos no renunciarán a sus posibilidades de participación y de protesta.

Entonces, las tensiones y los contrastes que merecen nuestra atención, como analistas de la política, como protagonistas de la política, como ciudadanos, de viejas y nuevas democracias, serán justamente los referidos a participación y protesta, por un lado, y populismo y plebiscitarismo por el otro.

La mejor solución -siempre inestable, y por eso mismo siempre reformable con referencia a los deseos y preferencias de los ciudadanos- es que ninguno gane de manera decisiva.

Gianfranco Pasquino (Bitácora) (24/01/07)

Veinte monolitos de piedra

Hay que reconocer que es enternecedor. Los mismos que se dedicaron en su día a montar escuadrones de la muerte contra ETA ahora nos cuentan su inmensa preocupación por la salud del sanguinario etarra De Juana Chaos. Los mismos que mandaron poner bombas contra etarras en bares franceses se sientan ahora a la mesa con los chicos del brazo político de ETA. Los mismos que ordenaron secuestrar a Segundo Marey mandan ahora emisarios por todo el mundo para ofrecer pactos a la banda, con la que no rompen las conversaciones ni después de que ésta ponga dos muertos encima de la mesa.

¿Incoherencia? De ningún modo. Montaron escuadrones de la muerte, dando alas con ello a ETA ante la comunidad internacional, porque creían que les convenía tácticamente para mantenerse en el poder (y forrarse los bolsillos, de paso). Y ahora defienden la excarcelación de De Juana porque la necesitan tácticamente para seguir conservando el poder (y continuar, claro, forrándose el bolsillo).

Pero a mí las medias tintas no me gustan. Me dan mal rollo. Ya que estamos en fase de tratar de vender a la sociedad lo buenos colegas que son esos etarras que mataron a Miguel Angel Blanco, o a Alberto Jiménez Becerril y su mujer, o a tantos otros centenares de víctimas, incluidos muchos niños, yo creo que Zapatero debería ir un paso más allá.

¿Qué tal, por ejemplo, si Odón Elorza inaugurara en San Sebastián un monumento a la reconciliación, compuesto por veinte monolitos de piedra con forma de uña, que representaran las veinte que les arrancaron de las manos a Lasa y Zabala antes de matarles y enterrarles en cal viva?

Creía que lo había visto todo, pero que tengamos ahora que oír la indignidad de que "hay que ser humanitario con De Juana" de labios de los mismos que no dudaron en montar todo aquel horror del GAL es, con perdón, para vomitar.

Teníamos un Gobierno, el de Aznar, que supo acorralar a ETA sin recurrir a la guerra sucia, sin forrarse el bolsillo y sin negociar nada con los asesinos. Después, el 11-M ha devuelto al Gobierno a aquéllos que están dispuestos a lo que sea con tal de ocupar el poder: lo mismo les da torturar etarras que repartirse con ellos el país.

Luis del Pino
Libertad Digital, 25-01-2007

Los desahuciados


"Igual de enfermos y desahuciados, por lo demás, que Sor Patxi Nadie de la Cruz –"lo más importante ahora es salvar la vida de Iñaki"-. Alabado sea el Señor, hermana, veinticinco veces sea alabado."

Todos están enfermos, muy enfermos. Todos, menos De Juana Chaos, que es el único al que podría dársele el alta facultativa, sin riesgo de quebranto mayor ni para su salud, ni para la vergüenza torera del Gobierno. Pues únicamente él semeja recuperable. Y es que la infección que padecen los demás ni siquiera merece el consuelo del pronóstico reservado, ya que no remite a terapia conocida. De ahí que sólo reste compadecerlos como desahuciados que son. Así, enfermo y desahuciado luce ese fiscal de las mil y una noches que lo vela sin pausa ni descanso. Como enfermos y desahuciados yacen los magistrados todos de la Sección Primera de la Audiencia Nacional que tanto suspiran por devolverlo de pinchos a la herriko taberna. Igual de enfermos y desahuciados, por lo demás, que Sor Patxi Nadie de la Cruz –"lo más importante ahora es salvar la vida de Iñaki"-. Alabado sea el Señor, hermana, veinticinco veces sea alabado.

De idéntico modo, desahuciado, por enfermo, suena el hilito de voz de Manolo Chaves, cuando proclama "razonable" que Iñaki tenga más a mano a los otros cinco funcionarios que amenaza con asesinar. Tan desahuciadamente enfermo como la memoria de Llamazares, incapaz ya de traducir al euskera el inviolable derecho a la eutanasia y la "muerte digna" del programa de Izquierda Unida. Todos, sin excepción, enfermos y desahuciados como Zapatero, el agente catalizador de la epidemia. Pues la suya es una patología incurable. En verdad, padecen la enfermedad terminal más terrible, cruel y paralizante que a un ser humano quepa sufrir, una afección infinitamente más letal que el cáncer: el miedo. Están infectados de miedo, de miedo crónico, ese virus contagioso que expande su metástasis a base de oportunismo e irresponsabilidad a partes iguales.

En grotesco contraste, Iñaki, su enfermo imaginario, el preciado objeto de todos sus desvelos humanitarios, resulta ser el único figurante sano dentro del cuadro de actores de la comedia. Sin duda, su Iñaki da cobijo a algo más que la mente de un asesino en serie. También lo adorna otra tara: encarnar a un pobre idiota –otro– dispuesto a matar y morir por esa lerda entelequia metafísica, la roma creación de una fantasía pueril que ni existe, ni ha existido jamás: el Pueblo Vasco (así, con mayúsculas). Mas la idiocia moral es patrimonio del alma; y el alma de los gudaris sólo es de Sabino Arana, razón de que su etiología no aparezca catalogada en el Vademécum de la Seguridad Social.

Definitivamente, a quien hay que enviar a casa -y por la vía de urgencia- no es a Iñaki, sino a los genuinos moribundos. Con el apuntador a la cabeza.

José García Domínguez
Libertad Digital, 25-01-2007

Un nuevo partido surge en el País Vasco, Innovación Democrática, como alternativa al PP

Una nueva alternativa a los partidos tradicionales ha surgido en el País Vasco. Se trata de Innovación Democrática, que ha sido fundada por el último mohicano de Unidad Alavesa, Ernesto Ladrón de Guevara, el único juntero que quedaba de esta formación fruto de una escisión del PP en ese territorio histórico y que se disolvió en 2005.

Innovación Democrática es una formación que pretende recuperar la soberanía nacional, acabar con la partitocracia y que el representante responda sólo ante los electores y no ante el aparato del partido. Competirá con el PP en la captación del voto de centro-derecha y, sobre todo, de “ese sector de la población que se siente huérfano político y se manifiesta a través de la abstención y del voto útil”, según Ladrón de Guevara.

Innovación Democrática (INNDE) surgió en noviembre (ver noticia), en Madrid, como respuesta de un grupo de personas, la mayoría de corriente liberal, preocupadas por el deterioro del sistema democrático. Su filosofía parte de que los candidatos serán elegidos a través de elecciones primarias, a las que concurrirán con sus propios programas electorales y sólo responderán a sus electores y no ante la cúpula de dirigentes.

La participación del histórico dirigente alavés en la implantación del proyecto de INNDE en el País Vasco ha sido fomentada por uno de los fundadores del movimiento político, José Juan Franch, profesor de Economía y Hacienda de la Universidad Autónoma.

Ladrón de Guevara ha decidido impulsar este movimiento en el País Vasco ya que, a su juicio, se trata de un proyecto “innovador” basado en la democracia participativa: se contemplan las listas abiertas, se propondrá en Euskadi el mandato limitado y los elegidos sólo responderán ante su circunscripción electoral y no ante los cuadros del partido.

La nueva formación política celebrará hoy una reunión en Vitoria para decidir si concurre a las elecciones municipales y forales del próximo mayo, algo que es muy probable. No se descarta que sea el propio Ladrón de Guevara quien encabece la lista en Álava, aunque él quisiera dedicarse a la organización del partido. También se decidirá si Innovación Democrática se presentará a las elecciones en los ayuntamientos y juntas forales de Vizcaya y Guipúzcoa.

Entre las personas invitadas a la reunión figuran muchas que pertenecieron a la extinta Unidad Alavesa, así como miembros de Ciudadanía Democrática que participarán a título individual. De los dos impulsores de este último movimiento cívico -Ladrón de Guevara y la concejal del PSE en Getxo (Vizcaya) Gotzone Mora- sólo el primero ha optado por dar el salto a la política a través de Innovación Democrática. En cambio, Mora se inclina por una coalición entre PP y PSE, en lugar de por dividir el voto nacionalista.

Derechos fundamentales limitados

La participación de INNDE en Vizcaya y, sobre todo, en Guipúzcoa dependerá de las personas que se involucren en el partido de reciente creación. Ladrón de Guevara, doctor en Filosofía que se autodefine como "vasco en la resistencia", reconoce que en Guipúzcoa la libertad está más mermada –“allí hay más miedo”-, por lo que será más difícil encontrar candidatos para este proyecto de militancia cívica.

No en vano en el País Vasco están limitados los derechos fundamentales, en especial de la parte no nacionalista de la sociedad. Además de las amenazas directas, allí también se ve afectada la representación democrática hasta el punto de que el PSE-PSOE y el PP han reconocido que no pueden completar sus listas electorales para los comicios municipales y forales de mayo.

Julia Pérez
El Confidencial, 25-01-2007

miércoles, 24 de enero de 2007

El gran fracaso de la inmersión

La aprobación del nuevo Estatuto abre la puerta a una nueva fase en la normalización lingüística en Cataluña al establecer, por primera vez, «el deber de conocer el catalán». Carod-Rovira ha anunciado que encargará un estudio para adaptar la Ley de Política Lingüística de 1998 a la reforma estatutaria, lo que PP y Ciutadans interpretan como un posible endurecimiento delas medidas para fomentar una política de inmersión que ha demostrado su incapacidad de frenar el avance del uso social del castellano, además de favorecer el fracaso escolar. Por contra, otras reformas estatutarias han evitado profundizar en esta cuestión, como es el caso de la Comunidad Valenciana o Galicia.

La Fundación Jaume Bofill, dedicada al análisis de la realidad socioeducativa, ya advirtió de la situación en un estudio basado en los resultados del Informe PISA 2003. Los resultados son preocupantes en lo que respecta a comunidades y países donde hay más de una lengua oficial. En Cataluña, Bélgica o Suiza, donde la libertad de los padres para elegir la lengua de escolarización de sus hijos está muy limitada, la diferencia en el rendimiento académico entre los nativos e inmigrantes es muy elevada -prácticamente se duplica-. Por contra, en donde se favorece la lengua materna, no hay diferencias tan acusadas. La conflictividad que genera la cooficialidad lingüística no es exclusiva de Cataluña.

España
En España se aplican modelos escolares que oscilan entre el separatismo lingüístico y el bilingüismo total, todos ellos amparados por la Constitución de 1979. Lo que prohíbe la Carta Magna es la existencia de modelos territoriales puros en comunidades autónomas donde existen dos lenguas oficiales.

Cataluña. El proceso de inmersión lingüística comenzó a finales de los 70 y se hizo oficial mediante la Ley de Política Lingüística de 1983, reformada en 1998. La enseñanza en catalán es obligatoria en todos los niveles educativos, mientras que las asignaturas de castellano, inglés u otro idioma suman tres horas semanales. Una sentencia del TSJC reconoció el derecho de los padres a escolarizar a sus hijos en su lengua materna en la primera enseñanza. Un nuevo decreto del Gobierno central amplía las horas de o en castellano, lo que según los nacionalistas vulnera el nuevo Estatuto, que recoge por primera vez la obligatoriedad de conocer el catalán. La vicepresencia del Ejecutivo, en manos de ERC, lo ha aprovechado para proponer el refuerzo de la presencia del idioma en los ámbitos administrativos.

Comunidad Valenciana. El sistema bilingüe existente ha facilitado la pacificación sobre esta materia, antes y durante la reciente reforma estatutaria. El nuevo texto establece la cooficialidad del castellano y el valenciano, pero se prevé que una ley pueda hacer excepciones de territorios de enseñanza y de uso del valenciano. Los alumnos pueden escoger entre la línea catalán/valenciano, o la línea de castellano.

Galicia. El sistema es bilingüe, lo que obliga a impartir en gallego un número mínimo de asignaturas. En los primeros niveles educativos, la ley establece que las clases se impartan en la lengua materna predominante en el alumnado. A partir del segundo ciclo de primaria (8-9 años), el castellano sólo es obligatorio para la asignatura de esa lengua. Las diferencias entre PP, BNG y PSOE respecto a la equiparación del estatus jurídico del gallego con el castellano han hecho fracasar la reforma estatutaria.

País Vasco. Esta comunidad ofrece un amplio abanico de posibilidades de elección -en euskera, en castellano o mixto-. En las «ikastolas» (escuelas privadas), la enseñanza es exclusivamente en vasco.

Italia
La Constitución reconoce la existencia de varios modelos lingüísticos escolares muy diferentes. En la región del Valle de Aosta, el Estatuto de Autonomía establece que en las escuelas se impartirá un número igual de clases de lengua italiana y francesa, y se puede enseñar algunas materias en francés. Se trata de una regulación flexible, pues abre la puerta al bilingüismo total, aunque las leyes estatales establecen requisitos para integrar a alumnos procedentes de otras partes del territorio. Por contra, en Bolzano, en la región de Trentino-Alto Adigio, donde existe una minoría alemana, el Estatuto reconoce el derecho a la enseñanza en la lengua materna, lo cual favorece el separatismo lingüístico.

Bélgica
Bélgica, de estructura federal, cuenta con cuatro regiones lingüísticas: la región de lengua neerlandesa (Flandes), la de lengua francesa (Valonia); la región de lengua alemana y la región bilingüe de Bruselas-Capital. Dispone de diversos modelos de enseñanza, que pasa por el monolingüismo existente en las regiones valona y flamenca, al bilingüe de Bruselas. La enseñanza forma parte de las competencias de cada comunidad desde 1988.

Suiza
La Constitución de 2000 establece que las lenguas oficiales son el alemán, el francés y el italiano así como el romance en lo que respecta a la relación de la Confederación con la población de lengua romance. Se aplica el principio de territorialidad, por lo que en los cantones monolongües la única lengua de enseñanza y administrativa es la oficial -en un cantón francés no se puede exigir un servicio en alemán-. En Berna la administración central es trilingüe (alemán, francés e italiano) y debe utilizarse también el romance.

Canadá
La lengua de uso en las escuelas es competencia de cada una de las provincias. Destaca el caso del Quebec, región con mayoría francófona y donde se ha producido un arduo debate linguístico. El aumento de la inmigración de habla inglesa ha dado lugar a un refuerzo del francés mediante normas muy punitivas -se intentó sancionar a los alumnos que no utilizaban el francés. Los hijos de inmigrantes que viven en Quebec están obligados a acudir a la escuela francesa, excepto aquellos que demuestran una relación con la comunidad inglesa. La administración permite y fomenta la educación en la lengua materna.

POR MARÍA JESÚS CAÑIZARES. BARCELONA

martes, 23 de enero de 2007

Ciutadans estudia presentar candidaturas en cinco comunidades


Después de acceder al Parlamento catalán, el Consejo General de Ciutadans-Partido por la Ciudadanía, debatió ayer, sin llegar a una conclusión firme, presentar candidaturas en seis comunidades autónomas de cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo mayo. El nuevo partido, que tiene federaciones constituidas en Madrid, Castilla y Leon, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía además de Cataluña, se ha dado de plazo hasta el mes que viene para decidir donde se presenta. De las citadas comunidades, cinco están gobernadas por el PP y una por el PSOE.

Fuentes de la Ejecutiva de Ciutadans explicaron ayer que la decisión se ha retrasado por la falta de acuerdo entre quienes abogan por una expansión rápida del partido y quienes creen que primero hay que consolidar la formación en Cataluña, donde nació el año pasado.

Lo que sí ha decidido Ciutadans es que la formación se presentará en una cincuentena de municipios catalanes, sobre todo en los que tuvo más del 3% de los votos en los comicios autonómicos de noviembre. Además de las cuatro capitales de provincia, Ciutadans pretende presentar listas en toda el área metropolitana de Barcelona.

El País (21/01/07)

La Audiencia ordena nuevos análisis de los explosivos del 11-M y cita a Henri Parot y los etarras de Cañaveras

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha citado como testigos en el jucio por el 11-M al etarra Henri Parot y a los dos detenidos que integraban la "caravana de la muerte" de ETA, que marchó en paralelo a la que trasladó desde Asturias a Madrid los explosivos que supuestamente se usaron el 11-M. El número de teléfono del primero estaba en poder del considerado lugarteniente de Lamari, uno de los siete islamistas que según la versión oficial se suicidaron en Leganés. La citación de los otros dos etarras detenidos en Cañaveras (Cuenca) podría responder a sus lazos con "El Chino", también muerto en Leganés. Como había adelantado El Mundo, la Audiencia también ha ordenado practicar nuevas pruebas sobre los explosivos que estallaron en los trenes. El juez instructor, Juan del Olmo, se había negado.

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia ha emitido este martes un auto que fija en el 15 de febrero el inicio del juicio pr el 11-M. Tras la petición de las defensas, el tribunal encargado de juzgar a los 29 procesados ha admitido citar como testigos al sanguinario etarra Henri Parot y a los otros dos miembros de la banda terrorista detenidos en Cuenca once días antes de la masacre. Estaban al frente de la "caravana de la muerte", que marchó en paralelo a otra que, desde Asturias, trasladó a Madrid los explosivos que supuestamente se utilizaron en la masacre.

El sanguinario Parot ha sido citado porque una nota con su nombre apareció en la celda del islamista Abdelkrim Benesmail, considerado lugarteniente de Allakema Lamari, uno de los siete islamistas que, según la versión oficial, se suicidaron en el piso de Leganés. El testimonio de los etarras Gorka Vidal e Izkur Badillo, arrestados el 29 de febrero de 2004, fue solicitado por la defensa de Jamal Zougam, que en el sumario aparece como autor material de los atentados. El ex minero Emilio Suárez Trashorras, que es el procesado que más años acumula en la petición de penas, declaró ante varios policías que "El Chino" conocía a estos dos etarras.

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal también ha acordado que se realice una nueva prueba pericial sobre los explosivos utilizados el 11-M, cuyos resultados deberán estar a disposición del tribunal antes del inicio del juicio y en el que participarán expertos de la Policía y de la Guardia Civil y otros propuestos por las acusaciones y las defensas.

Tal y como publicó El Mundo este fin de semana, el ex jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, reconoció ante Del Olmo el pasado verano que las pruebas que se habían realizado hasta ahora a los restos de explosivos eran "investigativas, no científicas" y que no podía concretar qué tipo de explosivo estalló en los trenes. Los análisis nunca se hicieron en la Policía Científica sino que fue una labor de los Tedax. Ahora, con la decisión de la Sala de lo Penal se intenta corregir este extremo y despejar todas las dudas que envuelven al arma homicida que se empleó en la masacre de Madrid. Del Olmo, que había ocultado esta declaración de Sánchez Manzano, también se había negado a ordenar nuevas diligencias sobre los restos hallados en los trenes.

Casi 600 testigos y 98 peritos

En total comparecerán ante el tribunal del 11-M entre 570 y 680 testigos -la cifra concreta no se conoce porque los listados pueden incluir policías duplicados, identificados por su nombre en un lado y su número profesional en otro-.

Entre los testigos inadmitidos por el tribunal están altos cargos del gobierno del PP, como el ex presidente José María Aznar y los que fueran ministro del Interior y secretario de Estado de Seguridad cuando se produjeron los atentados, Ángel Acebes e Ignacio Astarloa, respectivamente. La Sala considera que ninguno de ellos tiene relación con la causa y que sólo podrían aportar datos de referencia como responsables políticos, por lo que descarta su presencia.

Por la misma razón, al tratarse de testigos de referencia, ha sido rechazadas la comparecencias como testigos del juez Baltasar Garzón y de los responsables de la Policía Autónoma Vasca y del CNI al producirse la masacre, puesto que su testimonio se considera irrelevante. Tampoco se han admitido como testigos a varios intérpretes y médicos forenses puesto que todos ellos, de comparecer, deberían hacerlo en condición de peritos.

En cambio, la Sala ha admitido la comparecencia durante la vista de casi toda la cúpula policial en el momento de los atentados. Tampoco se incorporarán al proceso las investigaciones de la juez Gemma Gallego sobre el denominado caso del "ácido bórico", las investigaciones judiciales sobre las detenciones de la "Caravana de la Muerte" o diversas informaciones periodísticas. La inclusión de ambos datos había sido solicitada por la acusación ejercida en nombre de la Asociación de Ayuda a los Afectados por el 11-M.

Pericial

Por lo que se refiere a la prueba pericial, se han propuesto a 98 expertos, que comparecerán en grupos en función de la pericia realizada. Se prevé que durante la vista sean ratificadas una quincena de pericias referidas a explosivos, daños causados, perfiles de ADN, toma de huellas, médico-forenses etc.

En su auto, la Sala acepta la realización de una nueva prueba pericial sobre los restos de explosivos hallados en los distintos focos de las explosiones, a petición de la defensa de Zougam, de la Asociación de Ayuda al 11-M, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) y la misma acusación particular que solicitó que comparecieran siete etarras.

El tribunal justifica la elaboración de este nuevo análisis en cumplimiento del artículo 729.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que le faculta para permitir pruebas distintas a las propuestas por las partes, con el fin de "conciliar" las diferentes pretensiones y por "la necesidad de despejar todas las dudas" puestas de manifiesto por varias de las acusaciones con respecto al explosivo empleado en la masacre.

Pericia grabada y sellada

Para ello, la Sala arbitra en su auto todo un catálogo de condiciones para la realización de la nueva pericia. En principio, se librará oficio a la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil para que, en un plazo de un día, comunique al tribunal las muestras-testigo que tengan reservadas y los vestigios de explosivos recogidos en todos y cada uno de los focos de explosiones y la Renault Kangoo presuntamente utilizada para su traslado.

Si no existieran restos, deberá emitirse un informe antes del próximo 10 de febrero en el que se explique la razón por la que no existen muestras , por qué no se recogieron o consumieron o no se realizó pericia sobre ellas. De existir aún dichos restos, se realizará una nueva prueba pericial "que permita determinar las sustancias, elementos y/o componentes químicos que hay en ellos", con el fin de expresarse finalmente "el tipo de explosivo que racionalmente se estime que pudo haberse utilizado".

La prueba pericial se realizará en los laboratorios de la Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía por parte de dos agentes de este Cuerpo, dos guardias civiles, y un perito por cada una de las partes proponentes de la prueba, a los que se añadirán otro más por el resto de las acusaciones y otro por las defensas personadas. Todos los expertos deberán presentar sus credenciales ante la Sala antes del próximo lunes.

El auto añade que la prueba pericial será gravada en audio y vídeo "por, al menos, dos cámaras que se usarán sucesivamente" y que después serán precintadas en presencia del secretario judicial. Los peritos deberán un borrador de informe –aunque no exista unanimidad sobre el mismo–, antes de las 15 horas del próximo 13 de febrero.

Libertad Digital, 23-01-2007

Los minutos de la basura

"No te puedes imaginar, Sonsoles, cuántos chinos podrían haber sido emperadores de la China. Muchísimos. Ni te creerías que incluso llegó a ocupar el trono uno que era clavadito como yo."

Han comenzado, al fin, los minutos de la basura. Nadie se extrañe, pues, de que a Maite Fernández le haya dado por ponerse a jugar a la comba con su cordón sanitario. Ni de que los correligionarios de Miguel Ángel Blanco ya se le antojen "indignos" e "infames" a la viceautista por empecinarse en usar el Pacto Antiterrorista contra los terroristas, y no en su favor. Ni tampoco de que mientras Maite da saltitos en el charco de bilis de Federico Luppi, el sector cromañón del PNV saque a la pista a Egibar para animar el baile. Pues, si la Fernández hace piernas para la galería con la cinta aislante del lazareto, ellos no van a ser menos. Al cabo, aunque ahora todos sean de la misma cuerda, el genuino cordón umbilical con la ETA sigue atado y bien atado al ombligo incorrupto de la Sabin Etxea. Por eso, cuando el PNV bueno de Imaz y el PNV malo de Ibarretxe quieren recordarnos que en el PNV de Sabino Arana madre no hay más que una, sueltan a Joseba para que nos lo explique, otra vez.

Y Joseba, con paciencia infinita, nos lo explica otra vez. Y otra vez le pide "altura de miras" al Niño de la Bola para salvarlo de "caer como otros". Quizás, las cuatro plantas del parking de Barajas fueran poca altura para la mirada siempre inocente del Niño, barruntan los jelkides. De ahí que quieran que mire más alto, mucho, mucho más alto; que sepa que del mismo cielo le pueden caer los clavos en el próximo accidente. Pero el Niño no mira ni hacia arriba ni hacia abajo. El Niño tiene la mirada perdida, absorta, ida sobre la portada del cuento de Borges que le regaló Suso de Toro. "No te puedes imaginar, Sonsoles, cuántos chinos podrían haber sido emperadores de la China. Muchísimos. Ni te creerías que incluso llegó a ocupar el trono uno que era clavadito como yo. Uno que se hizo llamar el Primer Emperador, que fue el que ordenó construir la Gran Muralla para que los bárbaros jamás pudieran volver a invadir su reino, y así eternizar a su estirpe el Palacio Prohibido. Además, para que veas, resulta que ese mismo fue el que dispuso que se quemasen todos los libros anteriores a él, el que decreto la sistemática abolición del pasado".

Y mientras, Maite sigue jugando a la comba con la serpiente. Y mientras, Pepiño sigue sin dar con el botón para borrar aquel post en el blog heterodoso ("Con violencia no hay diálogo, y sin diálogo no hay proceso"). Y mientras, Joseba termina de atar todos los cordones al cordón, aclarándoles que PNV no hay más que uno y a ti te conocí en la calle. Y mientras, el Niño que sigue con la mirada perdida. Y mientras, los minutos de la basura que se eternizan.

José García Domínguez
Libertad Digital, 22-01-2007

Para la eutanasia de España


"Cuando los jóvenes se encuentren con escenas como la que cierra la última película de Mel Gibson, deberán preguntarse, ante la imagen de los nuestros desembarcando con la cruz y la espada: ¿Y esos quiénes son?"

¿Cómo ayudar al buen morir de la Nación? Raro es que no se haya registrado aún la Asociación por la Muerte Digna de España. Miembros tendría, y la receta de los polvitos a administrar no es un secreto. Ahí va.

Bórrese el pasado común, extirpando todo lo valioso de raíz. Se empezará por los Reyes Católicos, que tienen un peligro tremendo. Cuando los jóvenes se encuentren con escenas como la que cierra la última película de Mel Gibson, deberán preguntarse, ante la imagen de los nuestros desembarcando con la cruz y la espada: ¿Y esos quiénes son? Este ingrediente lo aportará el ministerio de la Cabrera.

Paralelamente, los educandos serán inmersos no ya en otras lenguas distintas a la común, sino en cosmovisiones inseparables de aquellas. Y muy pequeñitas. Historias nacionales entre la pura falsedad, la aviesa ucronía y la lerda anacronía. Políticas, economías, artes de Laputa (Tranquila, Calvo, véase Los viajes de Gulliver, de J. Swift). Se llegará a la Universidad creyendo a pies juntillas en entelequias armadas hace un siglo, añoranzas de brumas medievales y un pasado feliz que "los españoles" desbarataron.

Sospéchese sistemáticamente de los valores liberales, occidentales, cristianos, de la propiedad privada, de la libre empresa, de los Estados Unidos, de los judíos. Complejo ingrediente este, a cargo de departamentos varios que primarán el sentido de culpa, multiplicado hasta lo insoportable para quienes aún se llamen españoles. El trabajo del Ministerio de Exteriores cobra aquí toda su importancia. Asimismo los momentos estupendos del presidente. Coadyuvará el informal entramado público-delincuencial (Vivienda e Interior en connivencia con los okupas, Economía en comandita con oenegés anticapitalistas, Cultura al unísono con los parásitos del cine, etc.).

Provéase a los jóvenes de titulaciones inservibles, formación inadecuada, desprecio a la competitividad y al uso de la memoria, recelo del mérito individual e ira antisistema. Hágaseles creer que por el hecho de existir, y sin necesidad de demostrar nada, merecen un puesto de trabajo con contrato indefinido y largas vacaciones remuneradas. Francia será en este aspecto nuestro espejo. Pero ojo, sólo en este.

Instrúyase al público desde los medios en la ortodoxia de los Bové, los Saramago, los Ramonet. Márquese con fuego en el imaginario colectivo la continuidad, a través de los tiempos, de las dos Españas. No la oficial y la real sino la buena y la mala, que es más fácil. La una, democrática y honrada, englobó en los treinta y engloba hoy a comunistas, socialistas y nacionalistas, sin excluir a la ETA, que se pasa un poco pero que es recuperable mediante el diálogo. La otra, la mala, es el resto. Con Educación y con RTVE cooperará en este punto Justicia a través de suaves fiscales y dulces sentencias inducidas. Mézclese, tritúrese y adminístrese en polvitos, con helado.

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 22-01-2007

lunes, 22 de enero de 2007

Patente de Corso


Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda.
Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.

Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.

Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.

El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.

Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.

Arturo Pérez-Reverte (XLsemanal) (21/01/07)

domingo, 21 de enero de 2007

No analices, muchacho


Leyendo hoy El Mundo, no he podido evitar acordarme de una poesía que un amigo mío siempre repite y cuyo autor desconozco:

Si quieres ser feliz,
como me dices,
no analices, muchacho,
no analices.

Publica hoy El Mundo, en un artículo de Casimiro García Abadillo y Manuel Marraco, las declaraciones de Sánchez-Manzano ante el juez Del Olmo. Son varios los hechos que quedan al descubierto:

1-Sánchez-Manzano no envió las muestras recogidas en los trenes a la Policía Científica, como era su obligación.

2-Los análisis de los focos de explosión se hicieron en la Unidad dirigida por Sánchez-Manzano, que carecía de laboratorio propiamente dicho, según reconoce éste.

3-Sánchez-Manzano declaró al juez Del Olmo que los medios disponibles en su unidad sólo permitían detectar "componentes genéricos" de dinamita, sin poder especificar cuáles.

4-Sánchez-Manzano declaró al juez que no es experto en explosivos.

5-Sánchez-Manzano declaró que la mención a la nitroglicerina en la Comisión de Investigación fue "un error" debido a su no experiencia en explosivos.

Las consecuencias de esos hechos son demoledoras:

1-No hay un solo dato que permita afirmar que en los trenes estalló Goma2-ECO. Por tanto, no hay un solo dato objetivo que vincule con los trenes de la muerte a la mochila de Vallecas o a la trama asturiana.

2-El juez Del Olmo no le preguntó a Sánchez-Manzano por qué no se habían enviado las muestras a la Policía Científica. Dada la carencia de medios en la Unidad de Tedax dirigida por Sánchez-Manzano, el no envío de las muestras a la Policía Científica sólo pudo deberse a una decisión deliberada de ocultar lo que había aparecido en los focos de explosión de los trenes. El hecho de que esos análisis hubieran correspondido (en caso de enviarse las muestras a la Policía Científica) al equipo dirigido por el perito Escribano quizá explique por qué no se quisieron enviar las muestras a la Policía Científica.

3-Hay que recordar, a este respecto, que Sánchez-Manzano llegó el 11 de marzo con las muestras de los trenes al complejo policial de Canillas a eso de las 12 de la mañana, así que la decisión de ocultar esas muestras se tomó con una extraordinaria rapidez (menos de cinco horas después de las explosiones).

4-El único informe existente sobre los focos de explosión de los trenes (en el que se habla de "componentes genéricos de dinamita") es jurídicamente inválido, puesto que está firmado por un único perito (la jefa de análisis de los Tedax) y fue hecho en un laboratorio que no es tal (según declara el propio Sánchez-Manzano). La jurisprudencia señala que el único caso en que es válido un informe pericial firmado por un solo perito es cuando quien hace las pruebas es un laboratorio homologado.

5-El juez Del Olmo no solicitó (que sepamos) que se realicen contra-análisis. Lo normal es que no se hayan consumido todas las muestras recogidas en los trenes, así que podrían solicitarse nuevos análisis. Pero, aunque se hubieran consumido todas las muestras, la técnica utilizada por los Tedax (cromatografía de capa fina) es normalmente no destructiva, así que las muestras deberían estar disponibles para la realización de contra-análisis.

6-Por otro lado, la cromatografía de capa fina sí que permite separar los componentes de los explosivos, en contra de lo declarado por Sánchez-Manzano. Incluso aunque se admitiera que dicha técnica no permite diferenciar entre componentes similares (por ejemplo, la nitroglicerina y el nitroglicol), no existe ninguna duda de que permite diferenciar entre componentes como la nitroglicerina y los toluenos, lo que permitiría arrojar luz sobre el tipo de dinamita empleado (si es que había dinamita en los focos de explosión). ¿Aparecieron dinitrotoluenos en los análisis? Porque, si aparecieron, entonces una posibilidad sería que se hubiera utilizado dinamita Titadyne.

7-Finalmente, si admitimos como verdadero lo declarado por Sánchez-Manzano (que sólo se puede detectar con las técnicas utilizadas la presencia de componentes genéricos de dinamita), entonces debemos concluir que ni siquiera existe evidencia de que en los trenes se usara dinamita. Por ejemplo, si en lugar de dinamita se hubiera empleado en los trenes nitroglicerina mezclada con RDX (el explosivo militar usado por ETA en Barajas), podrían quedar en los focos de explosión restos de nitroglicerina, que aparecerían en los análisis, según Sánchez-Manzano, como "componentes genéricos de dinamita".

Resumen en forma de pregunta: ¿quién puede tener la frialdad suficiente como para decidir, menos de cinco horas después de las explosiones, y cuando aún se estaban contando los cadáveres, que había que ocultar las muestras recogidas en los focos de explosión de los trenes y hacer aparecer, en su lugar, Goma2-ECO en la furgoneta de Alcalá y en la mochila de Vallecas?

Algunas piezas blancas están en posición comprometida. El no analizar no siempre trae consigo la felicidad, en contra de lo que sostiene la poesía que citaba al principio.

Luís del Pino
Libertad Digital, 21-01-2007

El secreto inconfesable de Manzano que ocultaba del Olmo

Resulta totalmente inaudito que, a punto de cumplirse el tercer aniversario de la masacre del 11-M, nos enteremos hoy de que no existe -porque no se hizo- ningún análisis con valor «científico» de los restos de los explosivos que estallaron en los trenes. Según revela EL MUNDO, así lo declaró ante el juez el comisario Jesús Sánchez Manzano, que reconoció que los análisis entregados al juzgado tenían «un carácter investigativo, no científico» porque habían sido realizados en el laboratorio de los Tedax, dotado de muy escasos medios.

Ello constituye, sin duda, un gran escándalo pero hay otro escándalo dentro del escándalo: que sea una vez más este periódico quien haya tenido que descubrir este secreto inconfesable, tan extraordinariamente relevante para la investigación judicial.

Según la narración efectuada por Sánchez Manzano ante el juez Del Olmo en julio pasado, el único examen de los focos de los explosivos lo realizó en la mañana del 11-M una funcionaria que no pudo determinar su composición «ni cuantitativa ni cualitativa» porque carecía de medios. A pesar de la importancia del asunto, no se hizo ningún informe por escrito hasta el 26 de marzo. Y el informe no se remitió al juez hasta que éste lo solicitó un mes después. Iba firmado por la funcionaria y por Sánchez Manzano, que no es técnico, incumpliendo los requisitos que fija la ley de Enjuiciamiento -que exige la firma de dos expertos- para que un informe pericial sea válido.

La principal prueba incriminatoria contra el comando de Leganés en el 11-M reside en que las Fuerzas de Seguridad hallaron en el piso restos de Goma 2 Eco, el explosivo que, según consta en el sumario, se utilizó para volar los trenes. Pero ahora resulta que no hay análisis científico ni documento alguno que pruebe que el explosivo de los trenes era Goma 2 Eco.

En el informe remitido al juez se dice que se hallaron «componentes genéricos de la dinamita» en los focos de los trenes, pero no se determinan qué componentes y en qué proporción. Y ahora Sánchez Manzano, tras sus contradicciones en el Congreso, reconoce que el análisis no fue «científico».

Ningún tribunal serio puede aceptar en estas condiciones como probable la hipótesis policial sobre la Goma 2 Eco. Y ello nos conduce a la pregunta esencial, que Del Olmo no planteó a Sánchez Manzano y que formularía cualquier persona con sentido común: ¿por qué no se enviaron las muestras obtenidas el 11-M por los Tedax al laboratorio de la Policía Científica, que posee todos los medios para efectuar esos análisis?

No hay respuesta, como tampoco la hay al hecho de que el juez Del Olmo aceptara como válido un informe policial tan endeble como el del 26 de marzo y haya mantenido en secreto la declaración de Sánchez Manzano en una pieza separada que se ha negado a incorporar al sumario.

No hay la menor duda de que la actuación profesional de Sánchez Manzano, destituido de su cargo en diciembre, oscila entre la incompetencia extrema y la conspiración para obstruir la acción de la Justicia. Merecería una investigación interna y una dura sanción por su como minimo flagrante incapacidad.

Queda además patente la grave negligencia en la investigación del juez Del Olmo, que ha ocultado las declaraciones de Sánchez Manzano en un intento de autoprotegerse y tapar su propia ineptitud. Su actuación no sólo merecería una seria investigación disciplinaria o penal, sino que además pone en evidencia la desastrosa instrucción del mayor atentado de la Historia de España. ¿Seguirá diciendo ahora la prensa gubernamental que todo está muy claro y que EL MUNDO siembra dudas sin fundamento?

Editorial de El Mundo, 21-01-2007

Manzano admite que no se hizo ningún análisis 'científico' del explosivo del 11-M

La declaración del ex jefe de los Tedax, que aportó las pruebas clave para sostener la versión oficial de los hechos, no se había hecho pública y no está incorporada al sumario del 11-M.

Los análisis que hizo la Unidad de Desactivación de Explosivos el día 11 de marzo sobre las sustancias halladas en los focos de las explosiones de los trenes tenían «un carácter investigativo, no científico». Esa es una de las sorprendentes afirmaciones que realizó el ex comisario jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, en su declaración ante el juez Del Olmo el 17 de julio de 2006.

El titular del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional llamó a declarar a Sánchez Manzano tras desvelar EL MUNDO la contradicción existente entre sus manifestaciones ante la Comisión de Investigación del 11-M, en las que afirmó que en los análisis se había detectado nitroglicerina, y el hecho de que dicha sustancia no sea uno de los componentes de la Goma 2 ECO, que, según el informe de los Tedax, fue el explosivo que usaron los terroristas en el atentado que costó la vida a 191 personas.

Hasta ahora, dicha declaración no había trascendido, ya que el juez Del Olmo ha puesto todas las trabas posibles para que no viera la luz. Las manifestaciones de Sánchez Manzano no han sido incorporadas al sumario del 11-M, sino que forman parte de las diligencias previas 147/2006 que se incluyen en una pieza separada sobre el explosivo utilizado el 11-M, abierta tras cerrarse el sumario.

Editorial en

A pesar de la insistencia de las partes personadas en el caso e, incluso, de la fiscal Olga Sánchez, Del Olmo se ha opuesto a incorporar dichas actuaciones al sumario del 11-M.

El que fuera comisario jefe de los Tedax fue destituido de su cargo a mediados del pasado mes de diciembre, aunque su posición era insostenible desde que EL MUNDO publicó las contradicciones en las que había incurrido.

Todos los sindicatos policiales pidieron su dimisión ya en el verano de 2006. Sin embargo, el Ministerio del Interior esperó infructuosamente hasta el mes de diciembre con el fin de encontrar un sustituto para un puesto clave en la Policía. El desgaste era tal, que el comisario general de Información, Miguel Valverde, forzó su destitución aún sin tener listo su relevo.

El testimonio de Sánchez Manzano ante Del Olmo pone de relieve, cuando menos, una injustificable falta de diligencia a la hora de gestionar la investigación de una de las pruebas más determinantes para determinar la autoría final del atentado.

Tras su sorprendente declaración sobre el «carácter investigativo» (se supone que los informes periciales que se remiten al juez deben tener un carácter científico), Sánchez Manzano confesó ante el juez que su Unidad «no puede dar la composición del explosivo, ni cuantitativamente, ni cualitativamente». Y añadió otro valioso dato sobre el laboratorio con el que cuentan los Tedax para hacer sus análisis sobre explosivos: «Realmente, no se trata de un laboratorio, sino de un grupo de investigación dentro de una unidad central con los medios elementales para conocer el tipo de explosivo, que es su única finalidad».

Es decir, que Sánchez Manzano reconoció explícitamente ante Del Olmo que el laboratorio de los Tedax no tiene capacidad técnica suficiente como para hacer los análisis que requerían las sustancias halladas en los focos de los trenes.

Para resumir, Sánchez Manzano afirma que lo único que se podía decir, con dichos medios, es que «el explosivo era dinamita, pero no discernir el tipo de dinamita». Lo cual es fundamental, porque tan dinamita es la Goma 2 Eco como el Titadyn.

El ex responsable de los Tedax también declaró que el día 11 de marzo en su Unidad no se llegó a elaborar ningún informe por escrito, y ello a pesar de que en su comparecencia ante la Comisión de Investigación parlamentaria, a preguntas del diputado del Partido Popular, Jaime Ignacio Del Burgo, admitió que «sí» había emitido un informe, aunque «luego se van haciendo los informes periciales».

Pero aún hizo ante el magistrado instructor una afirmación más inverosímil: «Fue sobre el día 26 de marzo que se elaboró mecanográficamente por escrito el resultado de los análisis realizados en los focos de las explosiones del 11 de marzo de 2004».

Hay que recordar que dicho informe no fue remitido a la Audiencia Nacional, hasta que el día 26 de abril el juez Del Olmo los requirió por escrito a la Unidad Central de Desactivación de Explosivos.

Recapitulando. El día 11 de marzo de 2004 Sánchez Manzano ordenó a la inspectora con carnet profesional 17.632 que realizara unos análisis sobre las sustancias halladas en los focos. Dicha funcionaria realizó algunas pruebas de laboratorio con los escasos medios a los que se refirió Sánchez Manzano.

Pero, incomprensiblemente, no se hizo ningún informe por escrito ¡hasta quince días después del atentado! A pesar de que los Tedax enviaron todas las demás muestras sobre sustancias explosivas a la Policía Científica, las de los focos, las más complicadas de analizar y las más relevantes desde el punto de vista penal, no se remitieron a dicha Unidad. A pesar de todo, no se remitió el informe por escrito hasta que el juez los requirió de forma explícita y apremiante.

Y, por si todo esto fuera poco, dicho informe sólo lleva la firma de la funcionaria que realizó las pruebas y la del propio Sánchez Manzano, con lo que se inclumplía la ley que exige que los informes periciales lleven al menos la firma de dos peritos.

A pesar de que, en su comparecencia ante la Comisión de Investigación del 11-M Sánchez Manzano se presentó como un experto, ante el juez Del Olmo fue mucho más modesto: reconoció que no era diplomado Tedax y que tampoco era licenciado en Químicas.

Es más, cuando el juez le preguntó por la composición de la Goma 2 ECO, Sánchez Manzano afirmó: «No recuerdo su composición exacta». Otro tanto dijo cuando Del Olmo le preguntó sobre la composición de Titadyn.

Entonces, ¿por qué dijo en varias ocasiones durante su comparecencia ante la Comisión Parlamentaria del 11-M que lo «único que se pudo encontrar fue nitroglicerina» al analizar los focos de las explosiones en los trenes?

A esa misma pregunta por parte del juez, Sánchez Manzano respondió que su manifestación en el Congreso de los Diputados fue «errónea» y lo justificó diciendo que él «no es un experto en explosivos». Sin embargo, los diputados le interrogaron como si, de hecho, lo fuera, y él asumió ese papel a plena satisfacción.

Lo verdaderamente increíble de la declaración de Sánchez Manzano que, como puede verse, está plagada de reveladoras afirmaciones, es que el juez Del Olmo en ningún momento le preguntara por qué no remitió las sustancias a la Policía Científica. O por qué esperó quince días para realizar el informe por escrito, cuando la Policía Científica entregó los suyos prácticamente en el mismo día en el que se le remitieron las sustancias.

¿Cómo es posible que el comisario jefe de los Tedax cometiera tamaño «error» en el Congreso de los Diputados y no lo rectificara posteriormente?

Sin duda, la clarificación sobre el tipo de explosivo que hizo volar por los aires los cuatro trenes de cercanías el 11-M será uno de los asuntos a dilucidar en el juicio oral que, con toda probabilidad, comenzará el próximo 19 de febrero.

CASIMIRO GARCIA-ABADILLO / MANUEL MARRACO
El Mundo, 21-01-2007

La lección de Sarkozy

Si ha habido un momento en mis ya casi 27 años como director de periódico en el que parecía imposible que nada relacionado con la actualidad rompiera la magia de un breve paréntesis de intimidad, vedado a la tensión informativa, fue durante el atardecer del 26 de diciembre de 2003, cuando desde la terraza de la suite Agatha Christie del Hotel Old Cataract de Asuán me disponía a asistir al fastuoso espectáculo del encierro del carro de Ra -así le llamaban los faraones del Viejo Reino a la puesta de sol- en su cochera de detrás de la Isla Elefantina, dentro de la más seductora ensenada del Alto Nilo.

Sin embargo, mientras el disco de fuego declinaba contra las dunas en un festín de tonalidades rojas, extendiendo una cortina de polvo irisado sobre el mausoleo del tercer Aga Khan y la mítica Begum Salima, justo cuando el baile de ruidos y sombras de una civilización milenaria emergía entre las moles de granito negro, cuyas formas de proboscídeos dan nombre al islote ocupado por ruinas de viejos templos, unos pasos nerviosos primero, una conversación inquisitiva después, unas referencias muy concretas a los recientes «événements de Madrid», no pudieron por menos que captar mi atención.

No tuve que esforzarme ni en aguzar demasiado el oído ni en ajustar en exceso la vista, escudriñando a través de una rendija, para darme cuenta de que al otro lado de la mampara de la terraza, desde una suite gemela de la nuestra, bautizada como Winston Churchill en memoria del otro gran personaje británico que pasó en su día por el hotel, el ya notorio e inconfundible ministro del Interior de Francia, Nicolas Sarkozy, estaba recabando información telefónica de algún miembro de su gabinete sobre la detención de los etarras que habían colocado las bombas destinadas a estallar en la estación de Chamartín.

Ni siquiera todo el magnetismo de aquella fantasmagórica puesta de sol sobre el más grandioso de los ríos pudo sustraerme a la atracción de ese inesperado foco informativo, y cuando al poco rato bajé con mi familia al restaurante de techos altos y columnas de madera verde en el que la reina de la novela de misterio situó algunas de las escenas clave de Muerte en el Nilo, ya lo hice con la intención deliberada de buscar el encuentro con aquella estrella emergente de la política europea.

Pronto conseguí mi propósito. «He estado permanentemente informado y lo de Madrid en Nochebuena pudo haber sido muy grave», me dijo aquel hombre compacto de rostro rectangular, grandes orejas, pelo ensortijado y una especial determinación en los gestos. «Seguiré ayudando a España todo lo que pueda», añadió mientras en un ademán de complicidad me presentaba a Cécilia, la atractiva nieta de Isaac Albéniz con la que lleva diez años casado. La inquietante combinación entre una sonrisa dulce y una mirada de hielo, enmarcada por su media melena y una nariz larga y perfecta, se quedó grabada en mi retina.

El pasado domingo volví a ver a Sarkozy en el Parque de Exposiciones de la Puerta de Versalles de París durante el mitin en que fue entronizado como candidato del centro-derecha a la Presidencia de la República francesa. Gracias al brazalete rojo de invitado que me permitió brujulear entre las filas delanteras de un recinto que acogía a casi 80.000 personas pude darme cuenta de que, a medida que el orador atacaba los primeros compases de su discurso de aceptación, el centro de todas las miradas no era ni Alain Juppé, ni Jean Pierre Raffarin, ni Michèlle Alliot-Marie, ni Édouard Balladur -grandes figuras de las galaxias gaullista y liberal, fusionadas en la UMP, a las que Sarkozy acababa de hacer referencia- ni la viuda del legendario Chaban Delmas, ni siquiera el primer ministro Villepin, semiescondido tras su patente falta de entusiasmo. No, el centro de todas las miradas era una vez más Cécilia.

Y no ya porque, entre Asuán y la Puerta de Versalles, sus idas y venidas con un conocido ejecutivo publicitario pusieran en crisis su matrimonio y dejaran en una situación incómoda -que a veces bordeó el ridículo- a su atribulado marido, sino porque, por inaudito que pareciera, en esta Francia falsamente pudibunda en la que las biografías son públicas pero las vidas reales, privadas hasta el hermetismo, Sarkozy casi comenzó su intervención aludiendo con muy pocos ambages a lo ocurrido. Todos dimos un respingo cuando, tras una declaración ya de por sí impactante y rotunda -«Yo he cambiado»-, el pequeño gran hombre añadió: «Yo he cambiado porque las pruebas de la vida me han cambiado. Quiero decirlo con pudor, pero quiero decirlo porque es la verdad y porque no se puede comprender el dolor del otro cuando no lo ha experimentado uno mismo...».

Todos nos dimos cuenta en ese momento de que aquel no iba a ser un discurso al uso. Las gargantas que segundos antes gritaban «¡Sarko! ¡Sarko!» enmudecieron y hasta las adolescentes embutidas en las camisetas que fundían la S de Supermán con el nombre de su líder adquirieron la súbita madurez de quien se da cuenta de que le ha tocado tener que escuchar algo especial. En medio de ese imponente silencio de 80.000 almas en vilo el candidato vocalizó despacio cada palabra: «No se puede compartir el sufrimiento del que vive un fracaso o un desgarramiento personal si no lo ha sufrido uno mismo. Yo he conocido el fracaso y he debido sobreponerme a él como millones de franceses... Hasta ahora yo había escondido esta dimensión humana porque pensaba que para ser fuerte era preciso no mostrar las debilidades. Hoy he comprendido que son las debilidades, las penas, los fracasos los que te vuelven más fuerte. Que son los compañeros del que quiere llegar lejos».

Con una audiencia hipnotizada por este lenguaje insólito en un mitin político, Sarkozy repitió hasta siete veces más el estribillo «yo he cambiado» para tirar por elevación y referirse al impacto que le han ido produciendo sus experiencias como ministro, desde el contacto con los descendientes de las víctimas del Holocausto hasta la comprobación de «la angustia del obrero que teme que cierre su fábrica».

Nunca había visto a alguien reinventarse a sí mismo de forma tan eficaz en menos tiempo. Al día siguiente lo reconocerían diarios tan poco adictos a su causa como Le Monde y Libération. Quien había entrado al recinto era un tipo duro y autoritario, irritantemente inteligente y dispuesto a pasar por encima de cualquiera para satisfacer su ambición. Quien había concluido el acto, cantando La Marsellesa en medio de un coro escolar, era un hombre abierto a los demás, curtido por la vida y dispuesto a actuar a la vez con sentido común y sentido del Estado al servicio de un proyecto ilusionante. Sólo el camaleónico dios Proteo fue capaz de tal metamorfosis.

Sarkozy se había apropiado entre tanto de todos los perfiles atractivos, de todos los momentos de gloria y coraje de la Historia de Francia, materializándola en figuras de muy diversa significación ideológica, pero hablando de la Nación como de una única persona que va cambiando de edad: «Ella tiene 14 años y su padre acaba de ser asesinado (la hija del ministro Georges Mandel, contrario al armisticio con los alemanes)... Ella tiene 19 años y el rostro luminoso de una hija de Lorena (Juana de Arco)... Ella tiene 44 años y la cara ensangrentada cuando muere bajo la tortura (Jean Moulin)... Ella tiene 50 años y la voz del general De Gaulle el 18 de junio de 1940... Ella tiene 58 años y el rostro de Zola cuando firma Yo acuso... Ella tiene 60 años y el rostro de un proscrito que se llama Victor Hugo... Ella tiene 77 años y la fuerza del Tigre (Clemenceau)...».

Y por esos variopintos caminos había llegado a un atractivo recinto en el que caben todos los ciudadanos: «Mi Francia es el país que ha hecho la síntesis entre el Antiguo Régimen y la Revolución, que ha inventado el laicismo para que vivan juntos quienes creen en el Cielo y quienes no creen... Es la de las catedrales y la de la Enciclopedia... Es la de los derechos del hombre y la de la libertad de conciencia... Mi Francia es la de los franceses que votan por los extremos no porque crean en sus ideas, sino porque han perdido la esperanza de hacerse escuchar. Yo quiero tenderles la mano. Mi Francia es la de los trabajadores que han creído en la izquierda de Jaurès y de Blum y que no se reconocen en la izquierda inmóvil que ha dejado de respetar el valor del trabajo. Yo quiero tenderles la mano».

No es de extrañar que en cuestión de horas este discurso lograra sembrar la confusión en el campo de Ségolène Royal. Los clichés se derrumbaron como cuando el mejor Aznar reivindicaba la figura de Azaña o recitaba de carrerilla las primeras canciones de Serrat en catalán. «¿Puede un hombre que cita a Jaurès, Hugo, Mandel y Zola ser absolutamente malvado?», se preguntaba en voz alta el nuevo director de Libé, Laurent Joffrin.

El problema para la izquierda es que este vampirismo de las referencias históricas abría paso además a un planteamiento ecléctico, destinado a reivindicar y ocupar el decisivo espacio de centro. «Yo no soy un conservador», advirtió Sarkozy replicando fielmente los argumentos liberales de mi capítulo favorito en el más famoso libro de Hayek: «Yo quiero la innovación, la creación, la lucha contra las injusticias». Pero, precisamente por eso, proclamó que los ejes de su programa serían la revalorización del trabajo, la protección de la propiedad con un «escudo fiscal» que impida que nadie pague impuestos que supongan más del 50% de sus ingresos y el principio -largamente aplaudido- de que «nadie reciba un salario mínimo social sin que preste la contrapartida de una actividad de interés general».

En política internacional, la misma reinvención no exenta de autocrítica. En su único elogio al padre-padrastro al que lleva camino de retirar forzosamente, el más pronorteamericano de los políticos franceses afirmó: «Quiero rendir un homenaje a Jacques Chirac, que defendió el honor de Francia al oponerse al error de la Guerra de Irak». Y a continuación desgranó los compromisos de defender a las enfermeras búlgaras condenadas a muerte en Libia, a las mujeres que corren el riesgo de ser lapidadas por adúlteras en Nigeria o a las obligadas a llevar el burka. Pero también repudió la opresión rusa sobre Chechenia o la pasividad ante lo que ocurre en Darfur: «Yo no creo en la realpolitik... Yo no quiero ser cómplice de ninguna dictadura en ningún lugar del mundo».

Al cabo de casi hora y media durante la que mantuvo a su multitudinaria audiencia en una especie de ininterrumpido éxtasis, Sarkozy concluyó con dos estocadas magistrales. La primera le sirvió para enlazar con las alusiones personales del comienzo, dando la sensación de que implicaba a todos los franceses en su propia intimidad: «Le pido a mi familia -es decir a Cécilia- que me ayude. Yo sé lo que ella ha tenido que sufrir. Yo quiero que ella comprenda que ahora no se trata de mí, sino que se trata de Francia».

Y cuando ya les tenía a todos con un nudo en la garganta fue cuando lanzó un órdago a los fundamentalistas de su propio partido que algunos deberían escuchar todas las mañanas en España: «Les pido a mis amigos que me han acompañado hasta aquí que me dejen libre, libre para ir hacia los otros, hacia quien no ha sido nunca mi amigo, hacia quien no ha pertenecido jamás a nuestro bando, ni a nuestra familia política, incluso hacia quien nos ha combatido. Porque cuando se trata de Francia ya no existe ningún bando».

En un jardín retórico tan fértil como el de este gran discurso que sin duda quedará para las antologías de la oratoria política -sobre todo si Sarkozy llega en mayo al Elíseo- cada asistente pudo elegir sus flores favoritas. Nuestro corresponsal Rubén Amón escogió con buen criterio para abrir su crónica la referencia a lo que debe ser la escuela francesa, dentro de una serie de antinomias entre lo que el candidato llamaba «República virtual» y la anhelada «República real». Todos los franceses -y españoles- pueden entender perfectamente cuanto hay detrás de estas dos estampas: «La República virtual es aquella que hace del alumno un igual del profesor. La República real en la que yo creo es aquella que quiere que haya una escuela con autoridad y respeto en la que el alumno se ponga de pie cuando el profesor entre en la clase».

A juzgar por el inmovilismo conceptual del uno -incapaz de rectificar su política antiterrorista ni siquiera tras el atentado de Barajas- y por la aspereza formal del otro -empeñado en asfixiar sus certeros argumentos bajo un alud de frases estrepitosas-, es obvio que ni Zapatero ni Rajoy recibieron el pasado lunes un buen informe de urgencia sobre lo que había ocurrido la víspera en la Puerta de Versalles. Aún están a tiempo de pedir a la embajada de España el uno y a su representante en el acto, Jorge Moragas, el otro, el dossier completo sobre la ocasión y su significado. Tendrán, eso sí, la obligación de leerlo de pie pues cuando se le puede hablar a una Nación, que también tiene sus vascos, sus corsos y sus bretones, en los términos en los que lo hizo Sarkozy, a este lado de los Pirineos no nos queda sino tratar de aprender la lección y preguntarnos ipso facto cómo, a base de transferir poder y más poder a las minorías nacionalistas que no tienen otro empeño sino la destrucción del proyecto constitucional común, hemos podido llegar a convertirnos en la democracia más estúpida de Europa.

Pedro J. Ramírez, Carta del Director
El Mundo, 21-01-2007

sábado, 20 de enero de 2007

La Guardia Civil, con Savater al frente, contra Zapatero

Una de las asociaciones de la Benemérita ha convocado un acto en la Plaza Mayor de Madrid contra el régimen disciplinario "cicatero" promovido por el Ministerio de Interior.

El pensador y escritor Fernando Savater será el encargado de leer el Manifiesto "Derechos ¡ya¡" al inicio de la concentración, en la que también estarán presentes los secretarios generales de UGT y CCOO en Madrid, José Ricardo Martínez y Javier López.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) celebrará hoy una manifestación en la Plaza Mayor de Madrid, con el fin de exigir el reconocimiento de los derechos de los agentes y la democratización del instituto armado. El acto cuenta con el apoyo, entre otras organizaciones, de CCOO y UGT.

Los convocantes esperan que asistan a la concentración, que comenzará a las 12.00 horas, miles de guardias civiles y familiares llegados de toda España, con el fin de protestar por "la actitud cicatera de un gobierno incapaz de dar una respuesta democrática a las reivindicaciones justas de AUGC y de todos los guardias civiles".

Según esta asociación, el anteproyecto de régimen disciplinario aprobado por el Gobierno hace una semana, considerado "cicatero y negativo", es un motivo añadido para manifestarse.

"Es impresentable que un Gobierno que se dice abanderado de las libertades y los derechos, tras casi tres años de mandato proceda a promover un anteproyecto insuficiente y regresivo", afirma la AUGC. "Es inaceptable que se proponga un endurecimiento del régimen disciplinario sin avanzar un centímetro en nuevos derechos para los guardias civiles".

"Por ello, es más preciso que nunca dar una masiva y contundente respuesta al Gobierno y al PSOE: los guardias civiles quieren cambios de verdad en la Guardia Civil", agrega la organización.

La AUGC ya se manifestó el pasado 22 de abril en la Plaza Mayor de Madrid con el fin de reivindicar más derechos para los guardias civiles. En esta ocasión el acto cuenta también con el apoyo de sindicatos del Cuerpo Nacional de Policía, de la Ertzaintza, de los Mossos dEsquadra y de la Policía Local, así como del Movimiento contra la Intolerancia y de la Asociación Pro Derechos Humanos.

El Semanal Digital, 20-01-2007

Cataluña, capital Caracas

"Cuando esos tribunales en los que confiamos pueden tardar un año en expulsar a quienes se quedan a vivir en nuestra casa, lo normal es que la gente empiece a buscar otros métodos fuera de los cauces legales para poder expulsar a los okupas."

La mayoría no se da cuenta de lo débil que es el tejido que sustenta nuestra civilización y nuestro modo de vida. Las sociedades modernas disfrutan de una prosperidad sin precedentes en la historia gracias a una serie de mecanismos que permiten la existencia de una red de relaciones entre millones de personas que no se conocen entre sí, ni falta que les hace. Gracias al dinero, al Derecho, a la lengua, a los mercados libres y a una infinidad de otras instituciones podemos acudir al bar a pedir una de gambas y no vernos obligados a capturarlas, cocinarlas y pelarlas nosotros mismos.

Sin embargo, según crece y gana en complejidad esa red, más vulnerable se hace. Es de lo que se aprovecha el terrorismo. Y es algo que han comprendido muy bien déspotas como Allende y Chávez. La paulatina destrucción de todo aquello que hace viables nuestras vidas acabó en un caso con la dictadura de Pinochet y en el otro previsiblemente con la completa cubanización de Venezuela. Es mucho más sencillo destruir una comunidad próspera que construirla. La transición de la Europa del Este muestra que hay demasiadas cosas que damos por sentadas y que requieren de un lento proceso de construcción, pero que como los ladrillos los pusieron hace mucho y no hemos visto el solar vacío les concedemos poca importancia.

Una de ellas es el Estado de Derecho y el respeto generalizado a la ley por parte de los ciudadanos. Cuando se deja en manos del Gobierno el monopolio de la violencia se supone que la seguridad y los derechos de todos quedan garantizados por el Estado. Pensamos que estamos protegidos y que la Policía perseguirá a los delincuentes de los que somos víctimas, y a su vez tememos las posibles consecuencias de ser nosotros mismos quienes cometemos los delitos. De este modo se reducen los conflictos y podemos dedicarnos a otras cosas que no sean nuestra propia seguridad.

Pero cuando esos tribunales en los que confiamos pueden tardar un año en expulsar a quienes se quedan a vivir en nuestra casa, lo normal es que la gente empiece a buscar otros métodos fuera de los cauces legales para poder expulsar a los okupas. En Barcelona empiezan a proliferar las cuadrillas de profesionales expertos en esos desalojos, realizados en contra de la ley, que ya no respetan por ser completamente inútil en su papel de defensa de las víctimas. Así nacen las mafias. Quizá los que mejor han diagnosticado el medio ambiente en el que viven han sido los okupas de la calle Urgel, que han denunciado al propietario por "violar la intimidad" de su allanamiento de morada. Si la ley no funciona, lo normal es burlarse de ella.

No es éste, sin embargo, el único hilo de esa red de la que dependemos que se está destejiendo en Cataluña. La prensa, uno de los pocos contrapesos que tiene el poder, una de las pocas formas de contenerlo, está domesticada en su mayor parte, y a partir de ahora los pocos medios que no lo están pueden ver amenazada su existencia por el levantamiento por parte del Constitucional de las medidas cautelares tomadas contra el Comité Anti-Cope. El anuncio de Chávez de que cerrará una televisión ha dado la vuelta al mundo, y con razón, pues es un paso más en el camino de la destrucción de Venezuela como sociedad libre, abierta y próspera. El CAC es ese mismo paso, pero aquí mismo.

Cataluña se está transformando. La que fuera la región más dinámica y próspera de España va cediendo su puesto a otras zonas del país. Su Gobierno se infiltra en cada vez más ámbitos que no son de su incumbencia mientras descuida aquellos que sí le son propios, como es garantizar el cumplimiento de la ley. Es el camino de la ruina.

Editorial
Libertad Digital, 20-01-2007