lunes, 14 de septiembre de 2009

El desconcierto se extiende en el PSOE


"No hay confrontación, ni fractura en el PSOE, porque estar en el Gobierno apacigua mucho. Te pueden llamar por teléfono y ofrecerte una secretaría de Estado o un ministerio. Pero sí se habla entre nosotros del desasosiego que produce ver la improvisación y las dudas ante la crisis". La frase de un dirigente del PSOE, pronunciada la pasada semana, resume la situación de desconcierto y desánimo que se vive en el partido, entre la inquietud por los mensajes a veces contradictorios que emite el Gobierno frente a la crisis y los temores por el desgaste que puede provocar la anunciada subida de impuestos. Sobre todo porque no se han concretado aún las líneas de la reforma fiscal, lo que deja un flanco abierto al PP, según admite la cúpula del PSOE.

"Zapatero toma cada vez más decisiones en clave absolutamente personal. Antes consultaba algo, ahora casi nada", explica un dirigente, que recuerda que, en la última etapa, el presidente ha configurado equipos que se caracterizan más por su supuesta "chispa" que por su probada experiencia. "Se opta por la táctica en lugar de la estrategia. Esto cada vez va a más, la crisis obliga a tomar decisiones más aventuradas y, por tanto, se produce improvisación. Antes había gente mínimamente critica, ahora nadie le dice no".

Esta situación interna ha coincidido con la imagen de huida de los ex ministros que dejan la política (tras la salida de Jordi Sevilla y Cesar Antonio Molina, el partido cree irremediables las de Pedro Solbes, Mercedes Cabrera, Bernat Soria y Mariano Fernández Bermejo). Es lo que el catedrático, ex presidente del Congreso y ponente constitucional Gregorio Peces-Barba apuntó hace dos semanas en un artículo en este diario: "En la preferencia del presidente del Gobierno de la juventud sobre la experiencia, está quizás el error más de fondo que ha podido propiciar estos lodos. Exilios externos como los de Jáuregui o López Aguilar, o internos como el de Jesús Quijano o Caldera, tienen sin duda mucho que ver con la bisoñez con la que se toman algunas decisiones".

Un diputado apuntala esta tesis: "Las leyres y las bibianas han sustituido a los jáureguis o los sevilla, perfiles que tenían más fondo, conocimiento e ideología. Por eso, el camino que eligen los ex ministros es el de irse. Jordi Sevilla se ha ido porque no le hacían ni caso. Otro de los que está harto es Caldera, pero ahora le han metido en 59 segundos para calmarle".

"El debate orgánico se ha sustituido por el cortesanismo", señala otro alto dirigente. "En las ejecutivas de Felipe González se producían debates a fondo y muchos iban a ver quién hacía la exposición más eficaz y brillante. Ahora hay una sensación de funcionariado entre los dirigentes socialistas respecto al jefe. Los espacios tradicionales de debate y conformación de decisiones colectivas se han sustituido por los distintos instrumentos que hay para influir sobre la percepción o la decisión del que manda, Zapatero".

Nadie en el partido discute la necesidad de recurrir a los impuestos para hacer frente a los gastos sociales que genera la crisis, pero sí se cuestionan los titubeos del Gobierno. El reflejo de esa situación es la decisión de Zapatero de intentar hacer frente a esas acusaciones con mayor presencia pública del partido y el Gobierno, lanzando a los tres vicepresidentes a ocupar los medios casi todos los días de la semana.

El debate y la crítica larvada no llegan a las reuniones de la dirección del partido, donde nadie se atreve a levantar la voz, pero se traduce en un runrún en los cuadros medios e insinuaciones en algunos foros, como los plenos del Grupo Parlamentario Socialista. Zapatero gobierna el partido con mano de hierro en guante de seda; la disidencia y el debate brillan por su ausencia. Como admiten casi todos, nunca nadie atesoró tanto poder en el PSOE como Zapatero. Ni González, que tenía el contrapunto de Alfonso Guerra. "La clave ideológica la maneja bien. Zapatero tapa esos flancos, su discurso socialdemócrata es intachable, ahí no deja ningún hueco para la crítica o la discrepancia", señala otro diputado.

En la Ejecutiva del pasado lunes, fue Zapatero quien puso sobre la mesa el asunto de los impuestos, con la tesis que resume la frase "podemos explicarlo". A partir de ahí, hubo varias intervenciones para respaldar esa posición, con el denominador común de la exigencia de pedagogía, pero siempre desde el apoyo a Zapatero, como suele ocurrir en las reuniones de la Ejecutiva.
Crítica e inquietud

Aún así, hubo algún episodio que pone de manifiesto que, al menos, la inquietud y la crítica sí llegan a la dirección del partido. Fue el vicesecretario general, José Blanco, quien sacó a colación las declaraciones de Antoni Castells, consejero de Economía de la Generalitat de Cataluña y destacado miembro del PSC, que aseguró la semana pasada que Zapatero "no coge la crisis por los cuernos". Blanco arremetió contra Castells mirando a Miquel Iceta, representante del PSC en el Ejecutiva, y éste le contestó con sorna algo así como: "Me han confundido muchas veces con mucha gente, pero nunca con Castells. Eso díselo a él".

La dirección del partido y del Grupo Socialista mantiene que el periodo de incertidumbre sobre los impuestos que se vive es consecuencia de su situación de minoría parlamentaria, que les obliga a hacer piruetas en el Congreso y que se traducirá en una difícil negociación presupuestaria.

A ese dato objetivo añade un miembro de la Ejecutiva que, precisamente por eso, hubiera sido deseable evitar determinadas declaraciones, a la espera de concreción en el proyecto de Presupuestos. Así, mientras la intervención de Zapatero en el Pleno tranquilizó y gustó en el Grupo Socialista, su anuncio, en la aciaga rueda de prensa con Berlusconi, de que subirían también los impuestos indirectos, ha devuelto la inquietud. "Tras oír a Zapatero que afectaría a las rentas altas y al capital, ¿cómo explico en tertulias y actos públicos que todos los ciudadanos lo notarán en el IVA?", asegura un miembro del PSOE.

El anuncio de subida de impuestos ya tuvo un inicio accidentado en junio cuando el PSOE pactó con Joan Herrera (ICV) una enmienda con modificaciones de los tipos del IRPF y la retiró sólo unas horas después. Ahora, el Gobierno vuelve con su plan casi con idénticos sobresaltos. El 20 de agosto, José Blanco, vicesecretario general y ministro de Fomento, aseguró en la SER: "Si es necesario elevar determinados tipos impositivos de los que tienen más renta para garantizar políticas sociales, habrá que hacerlo".

El anuncio estuvo precedido de una conversación por teléfono con Zapatero en la que éste dio vía libre a su número dos para lanzar la idea de la subida de impuestos. Sin embargo, esa idea fue luego matizada por otros miembros del Gobierno y algunos dirigentes socialistas consideraron que se había lanzado "a destiempo".

Se empezó en verano con un planteamiento fiscal socialdemócrata clásico y salió Blanco con un discurso que marcaba una línea determinada. Pero, a la luz de las críticas, se cambió el paso y se le desautorizó ligeramente. Blanco empezó sugiriendo retocar el IRPF para gravar a las rentas más altas (de 50.000 euros para arriba), luego se apuntó hacia las rentas del capital y ahora el debate está en gravar el consumo. Se da por descontada la retirada de la deducción de los 400 euros.

También en agosto se produjo la rectificación sobre los 420 euros, asumida por Zapatero desde sus vacaciones en lugar de dejar que lo hiciera el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Como remate, el portavoz en el Congreso, José Antonio Alonso, desautorizó a Corbacho al pactar con la izquierda la fecha de entrada en vigor de la ayuda a los parados.

Ambos episodios tienen que ver con la estructura del Gobierno, en la que también hay distorsiones. Por ejemplo, que Blanco sea el número dos del partido, pero que en el Gobierno sea un ministro más y que en la práctica actúe como vicepresidente. O que Zapatero extienda a la economía su tendencia a ocuparlo todo. Según un dirigente socialista, hasta hace poco, cuando Zapatero asumía un compromiso público de gasto, todos temían el siguiente paso, el que se resumía como "convencer a Solbes". Un ex miembro del Gobierno llega hasta el extremo de asegurar que Zapatero se autonombró ministro de Economía porque Solbes actuaba como un consejero delegado que tomaba decisiones. Ahora, Salgado, cuenta el mismo dirigente, es una jefa de personal que gestiona decisiones de otro.

La gestión de pagar 420 euros a los parados que perdieron la prestación por desempleo provocó además una cierta intranquilidad entre los barones del partido, preocupados por la situación en cada una de sus comunidades. Uno de ellos censura el profundo desconocimiento del Estado de las autonomías que supone poner en marcha medidas y luego pedir que las autonomías las complementen. De hecho, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, se opuso a la petición de Corbacho de que las autonomías asumieran el pago de prestaciones sociales a los parados cuando éstos dejaran de cobrar los 420 euros mensuales. El PSOE tiene dos poderes: el de Zapatero (personal e intransferible) y el de los barones autonómicos. Muchos de ellos son críticos con la forma de gestionar la crisis, pero no están unidos ni forman ningún grupo de oposición al presidente.
Menos titubeos y más precisión

El pasado martes, en la reunión a puerta cerrada del Grupo Parlamentario Socialista, hubo sólo tres intervenciones ante la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la secretaria de Organización, Leire Pajín. Con matices, Manuel de la Rocha, Herick Campos y José Antonio Pérez Tapias coincidieron en apoyar el fondo de la posición del Gobierno, pero dejaron traslucir la petición de que mejore la comunicación de las medidas y que se acaben los titubeos a la hora de exponerlas.

De la Rocha, miembro destacado del sindicato UGT y de Izquierda Socialista, apoyó la reforma fiscal, pero habló de la conveniencia de que se concrete cuanto antes para poder defenderla con argumentos concretos. Campos, diputado por Alicante y ex secretario general de Juventudes Socialistas, pidió campañas concretas de información para contrarrestar al Partido Popular, mientras que Pérez Tapias se centró en la futura ley de economía sostenible, aún en fase de elaboración, para proponer que la norma se debata también en el seno del Grupo Parlamentario Socialista, con participación de los diputados, para poder defenderla públicamente.

Este último, diputado por Granada, tiene un blog en el que, en las últimas semanas, incluye referencias críticas a la gestión del Gobierno ante la crisis económica. Por ejemplo, escribe: "Hay que hacerlo mejor al hablar de impuestos, de prestaciones a parados, de economía sostenible, de financiación autonómica y estatutos reformados, de inmigración, de TDT, de aborto, de libertad religiosa, de política internacional... y, por supuesto, de qué hacemos en Afganistán".

Sobre impuestos, Pérez Tapias asegura que "es conveniente cargarse de razones y darlas, dejando atrás titubeos". Del mismo modo, critica abiertamente y con dureza las palabras de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, descartando gravar las Sicav (sociedades de inversión en las que se refugian las grandes fortunas por sus enormes ventajas fiscales). Significativamente, el texto crítico a Salgado termina con una cita de Francisco de Quevedo: "Madre, yo al capital me humillo...".

Por cierto, la subida de impuestos a las Sicav fue descartada por Elena Salgado y aceptada como posible por José Luis Rodríguez Zapatero en dos ocasiones posteriores. Las frases de José Antonio Pérez Tapias no pasarían de la anécdota crítica y aislada de un destacado miembro de Izquierda Socialista si no fuera porque son compartidas en privado por parlamentarios y barones del PSOE.

La 'huida' de ex ministros continúa

En el Congreso se suele conocer como "el Valle de los Caídos" a los escaños que ocupan los ex, es decir, los diputados que han sido ministros y que tienen difícil encaje en la actividad parlamentaria diaria. El PSOE, tras cinco años en el Gobierno, ha incrementado notablemente ese grupo, pero ahora asoma la posibilidad de una cierta desbandada de muchos de ellos, lo que abona una imagen de huida crítica.

Tras la salida ya consumada de Jordi Sevilla y César Antonio Molina, el PSOE cree irremediables las de Pedro Solbes, Mercedes Cabrera, Bernat Soria y Mariano Fernández Bermejo. Molina considera que su paso por la política "está acabad" tras haber sido ministro de Cultura y alega que dejó el escaño al no ver buen encaje. "Cuando avanza la legislatura está todo repartido y es difícil acoplarse. Ya sé que hay mucho diputado que está de coro, pero creo que yo puedo hacer otro tipo de trabajo", alega en una entrevista en la edición Galicia de EL PAÍS (que puede consultarse en elpais.com).

Sólo Solbes ha comunicado ya a la dirección del grupo su próxima salida. Juan Fernando López Aguilar y Magdalena Álvarez se fueron en junio al Parlamento Europeo y Narbona ya dejó su escaño al inicio de la legislatura. Quedan María Antonia Trujillo, Carmen Calvo y Jesús Caldera, los tres con larga trayectoria de militancia en el partido.

El Grupo Socialista admite las dificultades para encajar a ex ministros sin antecedentes políticos que son designados para gestionar una materia y luego se quedan en el Parlamento sin posibilidad de intervenir en el día a día de la Cámara. Algunos consideran que el empeño de Zapatero de meter en las listas a ministros como Bernat Soria, Molina o Bermejo no aporta réditos electorales y a la larga crea un problema en el grupo que, inevitablemente, termina con su renuncia y la imagen de abandono.

En la mayoría de esos casos se ha producido, además, una imagen de alejamiento abrupto de Zapatero, con quien no hablan desde hace mucho. Sevilla ha escrito notas abiertamente críticas en su blog y, como prueba de distancia, su última conversación con el presidente se produjo antes del verano en el Hemiciclo, a la vista de todos, en una agria discusión de 25 minutos sobre Garoña y la energía nuclear. Cuando el ex ministro dejó el escaño hace dos semanas, recibió llamadas de Soraya Sáenz de Santamaría, Rita Barberá o Rodrigo Rato, pero no la de Zapatero.

Los ex ministros de Zapatero no están articulados entre ellos, ni representan ningún grupo crítico. A lo más que llegan es a celebrar amables comidas periódicas de lo que ellos mismos califican como "el club de los ex".

http://www.elpais.com/articulo/espana/desconcierto/extiende/PSOE/elpepiesp/20090914elpepinac_1/Tes


Por FERNANDO GAREA

domingo, 13 de septiembre de 2009

El primer editorial de es.Findesemana Por Luis del Pino


Ni su voz ni la mía pueden, por si solas, querido oyente, cambiar las cosas. Pero no hay injusticia que aguante el estruendo combinado de millones de voces.

Muy buenos días. Hoy es sábado 12 de septiembre y están ustedes escuchando esFindesemana, el programa de esRadio para las mañanas de los sábados y los domingos.

Puesto que hoy es la primera edición del programa, quizá sea bueno empezar con una declaración de intenciones.

Permítanme que les aclare de entrada que esFindesemana va a ser un programa fundamentalmente político. Porque yo no creo en el periodismo como simple descripción de la realidad. No creo en el periodismo como simple crónica de lo que acontece. No creo en el periodismo como una mera reseña de todo lo malo que sucede en el mundo.

Yo creo en el periodismo - permítanme la expresión - militante. Creo que el periodista tiene el deber no sólo de describir la realidad, sino de tratar de mejorarla. Creo que el periodista está obligado no sólo a hacer la crónica del ejercicio del poder, sino a denunciar sus abusos. Creo que el periodista no debe limitarse sólo a reseñar las desgracias cotidianas, sino que tiene también que contribuir a evitarlas.

Cuando miro a mi alrededor, lo que percibo es que las libertades están en retroceso, que nuestra Constitución está siendo violentada de manera sistemática, que los derechos individuales son pisoteados de forma cotidiana. Lo que veo es que no existe, hace ya mucho tiempo, ningún tipo de freno contra los abusos del poder. La separación de poderes ha colapsado y quien tenía la obligación de denunciar ese colapso - es decir, la clase periodística - ha ido renunciado poco a poco a su papel de contrapeso del poder.

Y como periodista, creo que mi obligación es contribuir a solucionar los problemas. Y estoy convencido de que, entre todos, podemos cambiar las cosas.

Porque España está llena de buena gente, de todos los colores políticos, que quiere a su país tanto como yo lo quiero. Que está tan preocupada por el presente y por el futuro como yo lo estoy. Que se angustia por la crisis económica, por la crisis institucional, por los ataques a las libertades, tanto como yo me angustio.

Y todavía no hemos perdido la condición de ciudadanos, ni hemos renunciado a nuestra capacidad de crítica. Y somos muchos, muchísimos. En España hay gente buena suficiente como para que quienes nos gobiernan escuchen el mensaje, por muy sordos que estén. Tan sólo hace falta que aunemos nuestras voces. Y espero que este programa ayude a que esas voces se oigan.

En este programa tendrán voz todos aquellos que aspiran a que en España se respeten la democracia y las leyes. Todos aquellos que trabajan día a día porque los derechos individuales recogidos en nuestra Constitución no sean violentados. Todos aquellos que defienden el derecho de los españoles a conocer de todos los asuntos públicos, incluida la verdad del 11-M. Todos aquellos que piensan que es el individuo, y no el estado, el que debe primar para que una sociedad prospere económica y culturalmente.

Quería comenzar este programa aclarando qué es lo que pueden ustedes esperar de él. Déjenme que lo sintetice en una sola frase: éste va a ser un programa de debate político para todos aquellos de ustedes que quieran contribuir a que las cosas cambien. Nada más, pero nada menos.

Ni su voz ni la mía pueden, por si solas, querido oyente, cambiar las cosas. Pero no hay injusticia que aguante el estruendo combinado de millones de voces.

Libertad Digital

LA PASIÓN DE PROHIBIR. por Carlos Herrera




Les entusiasma prohibir. Nada realiza más a un cargo público que el ejercicio de una prohibición. Es la manera que tienen algunos de sentir plenamente la sensación de poder. Sólo cuando te fastidio puedo decir que estoy mandando. Lo evidenciaba hace pocas semanas la gran estadista Trinidad Jiménez cuando señalaba que la sociedad ya «está madura» para prohibirle fumar en los bares.


Para la ministra prohibicionista, la madurez consiste en la capacidad de resignación de la masa cuando se le impone una norma arbitraria. ¡Y yo que me he pasado la vida creyendo que la madurez servía para exactamente lo contrario! Ya saben lo que eso significa: cuando se le antoje a ella o a la anterior ministra-policía, la señora Salgado, se acabó fumar en las zonas acotadas para ello en los restaurantes. Como, si nos descuidamos, prohíben los chiringuitos en las playas. ¿Qué daño hace que los bañistas puedan tomar un tinto y unas sardinas entre baño y baño? ¿A qué clase de descerebrado totalitario se le ocurre privar a los ciudadanos de uno de los encantos de las playas españolas?: a los que albergan un pequeño tirano funcionarial dentro. Por lo visto, esta próxima temporada será imposible beber una cerveza en algunas playas españolas. Las valencianas están en ello. ¿Presumen que si nos bebemos un botellín nos olvidaremos de nadar? ¿A nadie en su sano juicio se le ocurre diferenciar la prohibición de beber alcohol en la calle con la de beberse un tinto de verano debajo de una sombrilla? ¿Están agilipollados los tíos y tías que mandan? En el sur de Tenerife van a prohibir, si no lo han prohibido ya, hacer castillos de arena en la playa. Fumar en las playas está a punto de ser prohibido en muchas de ellas –en algunas de Gerona ya lo está–, aunque usted recoja las colillas en una lata, de coca-cola, por supuesto. Van a empezar a parecerse a los enloquecidos malayos que han condenado a tres azotes a una mujer que fue sorprendida bebiendo cerveza en un hotel. Lo próximo acabará siendo un arco de detector de tabaco y laterío a la entrada de las playas. Nada de nevera. Posiblemente, tampoco bocadillos. La playa es nuestra, dirán, de los que mandamos, y nosotros decidimos si tiene derecho a entrar y en qué condiciones. Una normativa, también valenciana, impide colocar una sombrilla a menos de seis metros de la orilla. Por cierto: ¿dónde, exactamente, empieza la orilla?

Más: en Almuñécar, bellísimo enclave granadino, queda prohibido escuchar música en sus playas. Pregunto: ¿tampoco con el iPod? ¿Ni siquiera el informativo de medio día con un transistor chiquitito? Hombre, en puridad, un informativo no lleva música...

En Ciudad Real acaban de aprobar una ordenanza municipal por la que se multa al ciudadano que corra por la calle. Si usted tiene prisa o se le escapa el autobús, se jode. Y si aparca a más de veinte centímetros del bordillo, multa al canto. ¿Se preocupan por nuestros infartos, por nuestras articulaciones? ¿Entran en el lote los que visten chándal y practican footing? ¿Caminar a paso rápido, casi al trote, también está penado? ¿Se van a poner los guardias, radar en mano, a medir la velocidad de los viandantes?

En el país en el que una adolescente puede abortar sin comunicárselo a sus padres no se va a poder tomar una cruzcampo a la orilla del mar. Ya ven. ¡Pero qué puede esperarse de los amos y señores de Costas si pretendían prohibir las centenarias Carreras de Caballos en la playa de Sanlúcar de Barrameda aduciendo que se estaba haciendo uso de un dominio público, lo cual resultaba intolerable!

Se trata, en resumen, de que los españoles sepamos que vivimos de favor. Los que mandan quieren darnos a entender que el poder lo tienen ellos y que nosotros sólo somos objeto de prohibición. Yo propongo, ante tanta estupidez, la desobediencia civil: todos a correr en Ciudad Real, todos a beber cerveza en Valencia, todos a fumar en Gerona.

Cuando los que nos gobiernan demuestran ser unos sandios totalitarios, los ciudadanos tenemos derecho a mandarlos al carajo.


XL Semanal

Radicales de Diada, vendidos el día 12



Aún no entiendo como hay gente que se escandaliza por la consulta popular que quieren hacer en Arenys. Como cada año, hay que "calentar" la Diada, y cuando no es el referéndum del 2014 (¿Quién habla de él ahora?), son las selecciones catalanas o una campaña que demuestre que l'ase català la tiene más gorda que el burro hispánico. Excepto algunos independentistas de buena fe que realmente se creen su causa (gente tipo CUP y similares), todos los que ahora se llenan la boca defendiendo el simulacro de votación por la independencia cuando pase el once de septiembre seguirán pasteleando, pactando y vendiéndose a Zapatero, Corbacho, De la Vega, y si es necesario a Rajoy y a Soraya. Y no hablo sólo de CiU, porque hemos de recordar como los diputados de ERC batieron el récord de los cien metros lisos parlamentarios por los pasillos del Congreso de Diputados. Éstos no se bajan del coche oficial ni por la independencia ni por la resurrección de Lluís Companys. Son como Jordi Pujol, pero sin estudios.


Por Sergi Fidalgo

http://blogs.e-noticies.com/catalunya-es-friki/radicales_de_diada_vendidos_el_dia_12.html

e-noticies


Bilingüismo efectivo y afectivo


En el bombardeo preventivo que está recibiendo el Tribunal Constitucional (y de paso el resto de la ciudadanía española) a costa de la demorada sentencia sobre el Estatut, se han oído cosas realmente estupefacientes. Por ejemplo, sobre un posible fallo restrictivo del modelo idiomático que se establece en dicha ley.

FERNANDO SAVATER 08/09/2009

En el bombardeo preventivo que está recibiendo el Tribunal Constitucional (y de paso el resto de la ciudadanía española) a costa de la demorada sentencia sobre el Estatut, se han oído cosas realmente estupefacientes. Por ejemplo, sobre un posible fallo restrictivo del modelo idiomático que se establece en dicha ley. Veamos: cuando se hizo público hace un año el llamado "Manifiesto por la lengua común", gran parte de las desaforadas críticas que recibió llegaron desde Cataluña. Se estaba creando un problema donde no existía, se ascendían algunos excesos puntuales a norma general, se atacaba al débil y se defendía al fuerte, etcétera. Con cierto asombro oímos a algunas personas que antes se quejaron -privadamente, eso sí- de maltrato institucional a los castellanohablantes proclamar que en Cataluña no había ninguna molestia a este respecto. Me recordaban un poco a esos manifestantes iraníes que protestaron por el supuesto fraude electoral para luego aparecer en la televisión del régimen diciendo que les habían engañado desde el extranjero..

Pues bien, hace pocos días el secretario de política lingüística de la Generalitat -Bernat Joan, de ERC- señaló los perjuicios que podría acarrear un pronunciamiento adverso del TC sobre lo que el Estatut dispone en este campo: "Una sentencia como la que se prevé podría crear un alud de gente que exigiera en los tribunales educación en castellano para sus hijos o que reclamara el derecho de poder funcionar en castellano en cualquier ámbito de la administración". Por tanto, concluyó, tal recorte sería "inaceptable e ilegítimo". De modo que sólo una legislación prohibitiva impide que muchos catalanes reivindiquen su derecho a usar el castellano en la educación o las relaciones institucionales... que por otra parte la Constitución les reconoce. Carecen de elección no por falta de ganas sino por falta de reconocimiento legal de su libertad: ¿no hay un conflicto aquí? ¿Será reaccionario el TC si dicta sentencia a favor de esa libertad conculcada? Conceder derechos puede ser progresista, siempre que no se trate del derecho a privar de sus derechos a otros...
Uno de los argumentos más empleados a favor de la inmersión lingüística en cualquiera de los idiomas autonómicos es que sin ella no se garantiza su dominio al mismo nivel que el castellano. Pues bien, sin duda el bilingüismo en esas autonomías es un objetivo deseable y encomiable (aún mejor sería que todos los españoles conociésemos, además de nuestra lengua común, nociones suficientes del resto de las oficiales) pero no constitucionalmente obligatorio. Ni educativamente prioritario. El bilingüismo perfecto es un raro don: lo normal es hacer la mayor parte de la vida en una lengua, aunque se conozca suficientemente otra... o quizá otras. Es un avance cultural y social que pueda vivirse normalmente también en euskera, gallego o catalán, pero nunca al precio de convertir a la lengua común de nuestro país en otra lengua extranjera, como el apetecido inglés. El pluralismo es sin duda un valor, pero la unidad política, laboral y cultural que garantiza una lengua común no lo es menos... ni tiene por qué oponerse a la diversidad optativa. Salvo que se condene lo que facilita la unidad a ser residuo soportado pero no bienvenido, una manía a erradicar en vez de instrumento indispensable de conjunción. En tal caso, no sólo el TC sino el resto de los ciudadanos supongo que tendremos algo que decir.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Bilinguismo/efectivo/afectivo/elpepiopi/20090908elpepicul_7/Tes/

sábado, 12 de septiembre de 2009

La dictadura del progretariado




El comunismo murió en 1989; lo que ocurre, como dijo alguien, es que nadie ha visto todavía su cadáver. En realidad, más que un fallecimiento, el marxismo ha sufrido una transformación, una especie de transmigración ideológica que le permite seguir subsistiendo en el mercado de las ideas.

El progresismo, heredero vergonzante del marxismo clásico, es una ideología igual de utilitarista que el comunismo de toda la vida, en el sentido de que el principal objetivo de ambas es proporcionar a un grupo de ungidos suficiente poder como para que realice experimentos sociales con el resto de la población sin sufrir las consecuencias.

Desprestigiado hasta lo grotesco a la vista de sus resultados, el marxismo, travestido ahora de progresismo, ya no trata siquiera de fingir que su objetivo es liberar a la clase obrera del yugo capitalista. Y es que los obreros no quieren hacer la revolución, sino comprarse un piso en la playa; y los progres, que tradicionalmente fingían defenderlos, con el capitalismo viven muy bien.

La lucha de clases no enfrenta ya a obreros con patronos ni a burgueses contra proletarios, sino a los progresistas contra los contribuyentes. La diferencia es que mientras el comunismo perdió la batalla contra aquellos a los que declaró sus enemigos (no sin antes cargarse a cien millones de seres humanos), los progres de hogaño hace tiempo que ganaron la guerra, como lo demuestra el hecho de que, a pesar de su condición de parásitos sociales, sus opiniones sigan contando con un gran prestigio entre la mayoría de los ciudadanos, cuyos bolsillos fagocitan sin desmayo.

Leyre Pajín y Bibiana Aído.Las astracanadas asamblearias que protagoniza el progresismo actualmente en el poder en España, entonando cánticos trasnochados y levantando el puño como los leninistas de comienzos del siglo pasado, no son obviamente un homenaje a sus antecesores, sino una coartada para mantener viva la ficción de que la izquierda siempre ha luchado por la libertad, la democracia y la clase obrera, y que entregarle el poder es la única forma de que todos alcancemos la felicidad.

Levantar el puño, o agarrarse un cuerno, como decían en tiempos los falangistas coñones, más que un gesto amenazante es ya una mueca grotesca para identificarse con la historia de la izquierda, que a pesar de su vileza y capacidad dañina sigue conservando cierto prestigio gracias a la universidad pública y los medios de comunicación de masas.

Si los socialistas actuales dijeran la verdad, es decir, que no tienen ni idea de cómo funciona la economía y que su objetivo se reduce a mantener a las nuevas hordas de progresistas, enquistadas en los miles y miles de instituciones y organizaciones sociales financiadas con dinero ajeno, a cambio de que movilicen el voto popular a su favor, probablemente hasta Rajoy tendría posibilidades de gobernar algún día.

Ellos no lo van a decir, claro, porque socialista no siempre es sinónimo de tontito, pero la sociedad española necesitaría alguna voz, además de la de nuestro grupo de comunicación (cada vez más potente, dicho sea de paso), que hiciera ver a los consumidores de telebasura que las ideas de izquierda perjudican en todo momento y lugar, especialmente a las clases más desfavorecidas, convertidas en carne de cañón a cambio de un subsidio que previamente le ha sido expoliado a través de unos impuestos cada vez más confiscatorios.

Por eso no merece la pena molestarse con las performances manuales de las pajines y las aídos. Al contrario, lo mejor es que sigan haciéndose pasar por revolucionarias con triple sueldo a costa de los trabajadores, a ver si algún día la masa que les vota detecta algún indicio que de que le están tomando el pelo y, de paso, robándole la cartera. Mientras tanto, que algún alma caritativa les construya una carpa de circo.

Libertad Digital

Por Pablo Molina

Alemania y Reino Unido resucitan la "tasa Tobin" y la llevarán al G-20


Alemania se suma a la intención de Reino Unido de aplicar un impuesto sobre las transacciones financieras –una especie de tasa Tobin- con el objeto de “acabar con la especulación a nivel global”. La propuesta será tratada en la reunión del G-20.

El ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, quiere proponer en la próxima cumbre del G-20 en Pittsburgh (EEUU) una tasa sobre las transacciones financieras globales, una especie de “tasa Tobin”.

La idea lanzada este viernes por Steinbrück y el candidato socialdemócrata a la cancillería, Frank-Walter Steinmeier, tiene como objetivo “evitar que las especulaciones puedan provocar una nueva crisis financiera internacional”.

Esta medida va en la línea con la propuesta de aplicar un impuesto a los millones de transacciones que tienen lugar en la City londinense, lo que serviría para reducir los ingresos de la banca y dejaría menos dinero disponible para el pago de primas millonarias, según explicó.

Para lord Turner, semejante impuesto sería "una buena y sensata" fuente de ingresos con los que financiar bienes y servicios de utilidad social.

Por lo tanto, Alemania y Reino Unido plantean aplicar la polémica tasa Tobin, que consiste en aplicar un impuesto a las transacciones financieras. La idea proviene del economista estadounidense James Tobin a comienzos de los años setenta, pero ni Washington ni Londres mostraron en su día interés por la medida, apoyada en cambio por organizaciones no gubernamentales como ATTAC (Asociación para la Tasación de las Transacciones Financieras Especulativas).

Según indicaron este viernes los alemanes Steinbrück y Steinmeier en declaraciones al rotativo "Süddeutsche Zeitung", se trata de aplicar también en economía el principio de que "paga el que origina un daño".

Ambos políticos creen que la tasa debería situarse entre el 0,01% y el 0,05% -la de Tobin partía de un 0,1%-, es decir, ser lo suficientemente baja como para no frenar el movimiento internacional de capital.

Pese a tratarse de un nivel bajísimo, los ingresos globales anuales de este impuesto podrían rondar el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, según un estudio del instituto ifo de Viena citado por ambos ministros.

Para Alemania esto constituiría un ingreso adicional de entre 10.000 y 20.000 millones de euros al año. La canciller, Angela Merkel, se ha mostrado abierta a esta idea, aunque, a diferencia de sus socios gubernamentales socialdemócratas, sólo lo ve cómo una opción a tener en cuenta a nivel internacional.

"Un paso en solitario no sería un camino prometedor", dijo hoy el portavoz del gobierno, Ulrich Wilhelm.

En caso de que no se logre un acuerdo a nivel internacional, los dos ministros socialdemócratas, en cambio, proponen una medida similar a nivel nacional.

Concretamente, Steinmeier y Steinbrück son partidarios de introducir en Alemania un impuesto sobre transacciones bursátiles que únicamente gravaría operaciones realizadas a través de la Bolsa y no, como en el caso de la otra propuesta, todo tipo de negocios financieros, también los que realizan los bancos entre sí.

Libertad Digital

Se acabó comer y beber casi de gorra en el Parlamento


El parque de coches ministeriales se reducirá a un tercio.
El número de diputados bajará un 10% para alivio del contribuyente.
Se acabó comer y beber casi de gorra en el Parlamento... británico. Ya se que se habían hecho ilusiones pero aquí, a pesar de la crisis económica y de lo acogotados que andamos los españoles, todo seguirá igual.


Sus señorías continuarán dándose la gran vida a cuenta del contribuyente, pero en las brumosos islas británicas -tan antitaurinas- han decidido coger el toro por los cuernos.

El parque de coches ministeriales se reducirá a un tercio. Los ministros verán recortado un 5 por ciento su sueldo y éste quedará congelado toda la legislatura.
El número de diputados disminuirá en un 10% para que la Cámara de los Comunes cueste menos al contribuyente británico.

El líder conservador, David Cameron, ha presentado una exigente lista de recortes que afecta directamente a la clase política y que asegura que aplicará sin contemplaciones si gana las elecciones generales del próximo año.

Las medidas, dentro de un programa más amplio para reducir ciertos aspectos del gasto público, pretenden generar unos ahorros de 120 millones de libras al año (unos 140 millones de euros). Cameron reconoció que la cifra es "calderilla" comparada con los 671.000 millones de libras del presupuesto nacional, pero indicó que la clase política, muy cuestionada por el escándalo vivido en mayo y junio sobre sus gastos con dinero público, debe predicar con el ejemplo.



Periodista Digital

lunes, 31 de agosto de 2009

"Eta es una banda paramafiosa, que trafica con cocaína". Por Roberto Saviano

El autor de "Gomorra", Roberto Saviano, ha dicho este lunes que ETA es una banda "paramafiosa, que trafica con cocaína" para financiarse, aunque ha asegurado que esto es "algo que no quiere mostrar", porque al considerarse una organización "moralista", la droga "es un pecado y algo inmoral".

Saviano, que esta semana imparte un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha explicado a los periodistas que esta "idea" la ha obtenido de una investigación del departamento antimafia de la Policía italiana en los años noventa, que relaciona a ETA con los clanes mafiosos (Genovesi) de la provincia de Avelino.

En una conferencia de prensa en italiano, con traducción al español, el escritor, que vive escoltado desde 2006 por estar amenazado por la Camorra napolitana, ha explicado que ETA obtiene la droga de las FARC colombianas "para conseguir, a cambio, apoyo y armas de la Camorra italiana".

"Cuando cuento estas cosas aquí en España, no encuentro una referencia", ha añadido Saviano, quien ha insistido en que en España se "tiende a no creer" la relación de ETA con el narcotráfico porque la banda terrorista "se plantea como una organización moralista y ella no acepta, evidentemente, traficar con droga".

Para Saviano, la relación entre la mafia y ETA es "un filón a descubrir", de cara a conocer cómo se financia la organización terrorista para controlar "un territorio". "Es algo que ETA no quiere demostrar y eso es una característica que comparte con las organizaciones mafiosas. Para ellas es un pecado relacionarse con la droga, porque es algo inmoral, pero trafican con ella", ha aseverado.

Pero ha aclarado que esta banda terrorista no es la única que "actúa como una organización mafiosa y se justifica como una organización política", ya que ha asegurado que lo mismo pasa en Afganistán con los talibanes.

De hecho, en su intervención en el curso, ha apostillado que los talibanes son "simples traficantes de droga", que utilizan la ley islámica "para motivar que Afganistán está sometido totalmente al cultivo del opio", aunque ha considerado "increíble" que en Occidente cuando se habla de los talibanes "nadie hable de droga".

En el curso, Roberto Saviano ha rechazado que ETA sea como la mafia, ya que al contrario que las bandas del denominado Sistema, la organización terrorista vasca "trabaja siempre muy mal". "No tienen consenso, matan a pequeños policías, matan a inocentes. Aunque actúan como una mafia no son una mafia, no existe otro grupo que le pueda asesinar y actuar de otra forma", ha aclarado.

El escritor se ha referido, también, al blanqueo de dinero de la mafia italiana en España, que ha asegurado que ha "infectado" el país, aunque ha opinado que la Policía española aún no se está ocupando de este asunto. "El día en que en España la Policía se dé cuenta de que el país está totalmente infectado por este lavado de dinero será un mal día", ha afirmado Saviano, que ha estado acompañado en todo momento, y en todos los lugares del Palacio de la Magdalena, sede de la UIMP, por cuatro personas de seguridad.

Roberto Saviano ha asegurado que la idea sobre la cantidad de dinero que blanquea la mafia en España se puede obtener del hecho de que en diez años han sido detenidos en el país diez jefes de esta organización.

Aunque, además, ha denunciado que hay más mafiosos rusos e italianos que "están huidos de la Justicia" y viven sin problemas y con normalidad en España, pero que parecen no ser un problema porque "no han hecho ningún daño aparente".

"Cuando decidan matar, España actuará de forma más contundente contra ellos y se conocerá hasta qué punto las organizaciones mafiosas están presentes en este país", ha advertido.


El Imparcial



Primeros resultados, por Yauma.

En infinidad de proyectos, sean de investigación, científicos, técnicos, sociales y, en general sobre cuestiones de interés común, lo más difícil es obtener unos primeros resultados positivos, sino óptimos, al menos indicativos de que, se está trabajando en la buena dirección y, en fecha no excesivamente lejana se recogerán los frutos de una labor a la que, se le ha dedicado tiempo, dinero, ilusiones y, por supuesto trabajo interminable.


Normalmente se trata de una acción callada, de día a día, en busca de una supuesta meta fijada previamente.

Cuando una idea transita por los enlaces y receptores sinápticos cerebrales, no siempre se le ocurre a una persona aislada. Las acciones de los seres humanos, pese a no estar ya regidas por irresistibles instintos hereditarios, salvo en lo relativo a temas íntimamente ligados al amor patriótico cuatribarrado, se repiten con tan asombrosa regularidad que creemos que resulta licito, sin forzar la nota, admitir la hipótesis de una lenta pero constante formación, en los seres humanos, de un nuevo tipo de instinto supongamos que sociocultural, sería la palabra adecuada, el cual, inducido por variantes adquiridas de tropismos repetitivos, y siempre que responda a idénticos estímulos, haría que la idea que a uno se le ha ocurrido necesariamente se le tenga que ocurrir a otro.

Este tipo de cosas, aunque parezca imposible, también ocurren en el mundo de la política. Concretamente en el noble mundo de la política aplicada al justo ejercicio de la práctica del poder, a través de la acción de gobierno cotidiana y en sus aspectos más elaborados enfocados al sublime camino de hacer país (fer país) según frase inconmensurable del Gran Honorable.

Fer país, no solamente consiste en propagar nuestras ideas sobre la doctrina política del nationalsozialismus, que también. Nuestro sagrado patriotismo cuatribarrado como todas las religiones es una cuestión de fe, no sé si también de esperanza y caridad, la aceptación de lo que suponemos verdadero pero que no admite demostración filosófica o científica. El amor patriótico resulta en algunos aspectos comparable al amor divino, mucho más espiritual que el amor platónico, y tan reconfortante como el amor carnal para un verdadero patriota.

Todas las religiones describen a Dios recurriendo a la metáfora, a la alegoría y a la exageración, tanto en el antiguo Egipto, como en las clases de catequesis de las iglesias, o en los sermones patrióticos del Gran Honorable, y nosotros no queremos ni podemos cambiar este patrón definitorio. Fer país, requiere obtener resultados acordes con la enorme energía utilizada, y gastada, por un pueblo expectante, participativo noble y generoso en su entrega.

Las metáforas ayudan a nuestra mente a procesar lo improcesable. Los cristianos más devotos se creen literalmente que Cristo caminó sobre las aguas, que convirtió el agua en vino y que nació de una Virgen. Análogamente los patriotas cuatribarrados más puros y honestos nos creemos a pies juntillas que, Catalunya como nación política es milenaria, una nación con uno de los Estados más antiguos de Europa, ni Italia ni Alemania existían como las conocemos hoy, cuando la nostra nació ya tenía Estado propio. Los orígenes de Cataluña hay que buscarlos entre los primeros pobladores del continente europeo. Razas procedentes de Asia, fundamentalmente arias, se fundieron literalmente con los descendientes de los neandertales y cromañones, habitantes originarios de nuestro país, que ya poseían una organización política muy parecida a la actual Generalitat, con un president y unos consellers tan dinámicos y patriotas como los de ahora.

Cualquier duda al respeto queda disipada de inmediato si se analiza con cierto cuidado al patriota cuatribarrado medio, caracterizado por un colodrillo agudo propio del hombre de Cromagnon, emparentado por esta parte directamente con los patriotas vascongados.

Catalunya es una nación de formación natural, no como otra cercana, odiada y teratogénica.

¡Resultados! Resultados, son los que pide el patriota cuatribarrado. No alucinaciones nocturnas, sean de la carne, sean del espíritu, alucinaciones que se disipan en el éter con las primeras claridades del día, esas que reordenan el mundo y lo recolocan en su órbita de siempre.

Pues bien, podemos sentirnos orgullosos, se empiezan a obtener resultados en un campo tan complicado como el de las relaciones internacionales, resultados modestos todo hay que decirlo, pero firmes, en un tema tan sensible para nuestro movimiento como es la internalización del conflicto cuatribarrado.

Un caso reciente en el que el gran público solamente ha podido observar la parte externa, la evidente, ha sido el trabajo callado y permanente de uno de los departamentos, siempre criticado, bien por sus gastos supuestamente excesivos, bien por las declaraciones del señor ministro plenipotenciario de asuntos exteriores, personalidad, por otra parte, muy pagada de sí misma.

Alguien con mentalidad ingenua puede pensar que el incidente del himno nacional español en los Campos Elíseos durante la celebración del triunfo de Contador, fue un hecho accidental fruto del azar, un error humano cometido posiblemente por el último mono del escalafón de mando, el pinchadiscos de turno. Pero nada más lejos de la verdad. Disponemos de información fiable, de primera mano, de que, el hecho fue programado con la mayor meticulosidad hasta el mínimo detalle.

El himno nacional de Dinamarca con el que nos amenizaron los franceses sustituyendo al español (¡ay! La que hubieran montado los gabachos si en España se confunde la marsellesa con el himno nacional de Noruega por ejemplo) no sonó por casualidad, como la famosa flauta. Un proceso complicado de política exterior cuatribarrada manejado desde la sede de la concellería, dio lugar al aparente malentendido.

Nuestro vice president y ministro plenipotenciario de asuntos exteriores, llevaba mucho tiempo dedicado a este tema, no como otro, al cual no quiero ni nombrar, que se va a Gibraltar para hacerles la pelota a los súbditos de su graciosa Majestad Británica, pasando antes a descansar, por algún tranquilo lugar del Norte de África, cuando no a rendirle pleitesía al bananero Chávez o al compañero Fidel, siguiendo las directrices del marmolillo de su jefe.

Bien, decíamos que, nuestro amado vicepresident, por medio de una importante cantidad de dinero, entregada a un oscuro funcionario francés, ha sido el artífice de que, el himno español no sonara en Paris, (desde que barrunta que Madrid tiene altas posibilidades de ser sede olímpica, no descansa, buscando siempre la oportunidad del desprestigio y ridículo internacional de todo lo español). La idea inicial era que el himno interpretado fuera el de Burundi o el de la república islámica del Yemen, países ambos, cuya organización política resulta comparable al régimen zapateriano imperante en España.

También se pensó en Birmania donde se eterniza la dictadura, pero finalmente se desechó, no fuera que se nos acusara de hacerle el juego al PP, puesto que los responsables de ese partido últimamente se están desmadrando un pelín cuando un dirigente como Arenas, afirma sin tapujos, refiriéndose a los sociatas que, “sólo en las dictaduras se persigue a la oposición con fiscales y policías”.

Como es sabido, el himno que se escuchó fue el de Dinamarca, país moderno, adelantado, el ideal europeo durante mucho tiempo, solar natural de la reina Gertrude y de su hijo y amante Hamlet, según la inmortal obra de Shakespeare.
El funcionario francés se negó en redondo a utilizar el himno de Burundi o del Yemen, en cambio, la confusión con Dinamarca, los españoles no se la tomarían a mal, para ellos sería como un ascenso en la escala de consideraciones internacionales, y él, salvaría el culo y ganaría un dinero importante, tan necesario en estos tiempos de crisis, incluso para los funcionarios del Estado francés.

No hace falta resaltar el extraordinario ejercicio de desagravio realizado en Madrid por la presidenta de la comunidad la señora Aguirre, ante un coro de seguidores del corredor ciclista, la señora Esperanza, en persona, improvisó sobre la marcha una interpretación del himno nacional español propia de la famosa banda del Empastre. Con música de cuerda vocal sonó el tachán-tachán tarareado con alegría y fantasía interpretativa. ¡Quedó monísimo!

Parece ser que el asunto del himno ocurrió a espaldas de Sarkozy, ingresado en un hospital por haber sufrido una lipotimia mientras practicaba deporte, la hiperactividad del presidente francés, los cincuenta y tantos tacos, y, la compañera sentimental con la que debe cumplir puntualmente, no conocemos la frecuencia, están causando estragos en el dinámico mandatario.

Nada más lejos de nosotros cualquier veleidad, presente o futura, de arrojar sobre la vida de esta singular pareja el menor atisbo de chisme capaz de ocasionar algún factor de perturbación psicológica o conyugal tan perverso como el que menciona la prensa sobre unas declaraciones de la señora Carla Bruni, que ha convencido a Sarkozy, que no está para grandes esfuerzos tal como hemos mencionado antes, que se ponga en manos de una entrenadora personal para trabajar los músculos del perineo, espacio que media entre el ano y las partes sexuales, a fin de mejorar la vida sexual del presidente.

Un compañero de partido y ideología cuatribarrada me ha comentado recientemente que, los masajes se los pueden dar a Sarkozy en el pirineo francés, aragonés o andorrano, pero en el pirineo catalán ni lo sueñe. ¡Hasta ahí podíamos llegar!


yauma



domingo, 30 de agosto de 2009

No me pises, que llevo chanclas. Por Arturo Pérez-Reverte

Se me iban a pasar los calores sin mencionar la indumentaria, en ese añejo intercambio ritual entre colegas y suplementos dominicales que Javier Marías, donde suele, y yo aquí, acostumbramos cada verano. Ya saben: lorzas sudorosas a la vista y restregándose contigo en la calle Sierpes, pantorrillas peludas a tu lado en el asiento del AVE, fulanos quitándose las pelotillas de los pies en el museo del Prado, y otros horrores estacionales de esta España convertida en inmenso chiringuito playero.


Pero hasta las costumbres desaparecen, incluidas las propias. El mundo se derrumba, y nosotros etcétera. O ni eso, ya. Lo cierto es que no pensaba mentar la ropa este año. Hace tiempo que lo del indumento guarro es batalla perdida –o ganada, según el punto de vista–, y tampoco va a ser cosa de enrocarse contra lo que no tiene remedio, para que encima te llamen cabrón reaccionario con pintas, o esa socorrida y polivalente palabra que ahora todo cristo, desde la ignorancia redonda de su origen y significado –qué más da, a estas alturas de la feria– utiliza igual para un roto que para un descosido: facha, o fascista. Como el niño de Galapagar al que, hace poco, otros niños molieron a golpes porque llevaba un polo y un pantalón largo en vez de, por ejemplo, calzón pirata y camiseta. Llamándolo, claro, facha.

Pero a lo que iba. Decía que este año no iba a ocuparme del indumento, pero me lo acaban de poner a huevo. Con una de arena y otra de cal. La primera tuvo lugar donde menos lo esperaba: en el restaurante Quatre Gats de Barcelona. Es un viejo local que me gusta mucho, en el casco antiguo de la ciudad, donde en otro tiempo iban pintores y otros artistas, Picasso incluido. La comida es agradable y el servicio muy correcto. Ni siquiera la afluencia de turistas, que ahora son clientela principal, consigue cargarse el encanto del sitio. O, para ser exactos, no lo había conseguido hasta ahora. Porque hace pocos días, mientras cenaba allí de chaqueta y sin corbata –un piano al fondo, gente de apariencia educada, indumentaria veraniega pero correcta en torno a las mesas– aparecieron, precedidos por un obsequioso maître, cuatro guiris que podrían llegar directamente de una playa: sudorosos, bañadores caídos, chanclas y camisetas de tirantes de ésas holgadas, que dejan el sobaco y su floresta bien a la vista. Esto, en el centro de Barcelona y a las diez de la noche. Y a esos cuatro guarros, que entraron tan campantes y sin complejos, el sonriente maître les asignó una mesa en el centro del local, para que lo hermosearan a tope. Como lo más natural del mundo, por supuesto. Clientes, a fin de cuentas. Gente que paga. Para qué nos vamos a poner estrechos, con la que cae. Miró luego al soslayo el encargado, fuese, y no hubo nada. Entre otras cosas, lo confieso, tampoco hubo petición de cuenta y largarse en el acto por mi parte, por dos razones: la primera es que la mesa de aquellos cuatro pavos me quedaba soportablemente lejos; y la segunda, que todos eran gays. Uno, además, completamente negro –subsahariano afroamericano, oí decir el otro día a una señora en la radio, en delicioso anuncio de lo que nos espera–. Así que pueden imaginarse lo mío. Ni parpadeé, siquiera. Se me habría interpretado mal: no creo que ese cabrón del Reverte se vaya sólo por las chanclas, etcétera. Elitismo enchaquetado, homofobia y racismo en una sola noche. Bingo. Así que me quedé sentado, sin rechistar, prisionero de lo políticamente correcto mientras despachaba mis manitas de cerdo en salsa de cigalas. Que estaban riquísimas, por cierto. Qué remedio.

La otra, la de cal, la dio en un local de comida rápida de un puerto playero mediterráneo, hace tres semanas, una camarera gordita y fatigada. Liquidaba yo en mi mesa una hamburguesa con patatas fritas cuando entraron dos anglosajones grandotes y colorados de sol, descalzos y con sólo el bañador puesto. De ésos que ya van ciegos a las cuatro de la tarde, y cuando salen al extranjero no hacen el menor esfuerzo por hablar otra lengua que no sea la suya. Antes de que abrieran la boca, la chica les dijo que allí no se servía a gente sin la camiseta puesta. «Nou anderstán», respondió uno de aquellos gambas, haciéndose el sueco aunque el hijoputa era inglés. Y entonces la chica se tocó su blusa, bien sudada tras una durísima jornada de brega laboral y dijo: «Sin camiseta, no comida, y puerta». Y el guiri que no comprendía comprendió perfectamente, y los dos se pusieron las camisetas. Y yo, mientras consideraba la conveniencia de saltar el mostrador y darle un beso, smuac, a la gallarda heroína hamburguesera, pensé que, guiris o de aquí, todo es aquello a lo que los acostumbras. Lo que tragues, o no, a cambio de un euro más en la caja. O de tu disposición a levantarte de un sitio donde comes, si no te gusta la compañía, y a no volver más, si llega el caso. A fin de cuentas, algunos tienen los turistas, los clientes y los vecinos de mesa de restaurante que se merecen.

lunes, 17 de agosto de 2009

Entrevista a Monserrat Nebrera Por Salvador Sostres

Es la política más sexy de Cataluña. Mezcla con naturalidad inquietante frivolidad y profundidad, provocación y trascendencia. Después de esta entrevista es más bien poco probable que continúe el Partido Popular.

Frívola.

Esto lo dicen porque no me leen.

Sólo se estima usted misma.

Lo que más me importa del mundo son mis hijos.

Madre, Madrona.

Me he metido en la política para ellos.Para ver qué podía hacer para mejorar todo esto.

Su partido natural es Convergencia.

Excepto de Iniciativa, me lo han dicho de todos.

Usted sabe perfectamente que el castellano no está perseguido en Cataluña.

Más que perseguido, está institucionalmente obviado.


Los padres no eligen en ningún lugar en qué lengua se educan sus hijos, y en cambio en Cataluña resulta que somos unos nazis.

Es un problema sentimental mal resuelto en una comunidad bilingüe.

Cataluña es una nación.

El Barça es una nación. Y a estas alturas Cataluña parece más bien un club. Pero esto puede cambiar.

Con la independencia.

Para empezar, debería haber unos niveles de alfabetización y de competencia por debajo de los cuales no se pudiera presidir la Generalitat ni ninguna institución pública.

Quinquis del Baix.

Quinquis de la política.

En un referéndum por la libertad de Cataluña votaría que sí.

Evidentemente. Quien no está a favor de la libertad?

Si Cataluña ya fuera independiente, Rajoy ya sería presidente.


Sí, pero de una comunidad que ya no sería España.

Rajoy no sabe qué es Cataluña.

Y la gran pregunta es si realmente le importa saberlo.

El PP es anticatalán.

Se han cometido muchos errores y el error principal es tratar a todos igual cuando es evidente y una fortuna que no somos iguales. Es necesario un sistema federal asimétrico que reconozca la diferencia y la aportación de todos.

Si hubiera ganado las primarias le habrían hecho lo mismo que a Josep Borrell.

Ganando por poco tal vez me hubiese liquidado; perdiendo poco muchos catalanes hemos ganado una esperanza.

El PP no es de derecha.

En lo esencial, no: y la derecha es un concepto a reivindicar. Yo digo liberalconservadorisme, no provoca tanto rechazo.

De hecho, ya nadie es de derecha!

La derecha es la libertad y el orden.

Nadie defendió la jornada de 65 horas.

Siempre he trabajado sin horarios pero haciendo más horas que un reloj.

Usted hace vacaciones.

Por mis hijos. Antes no había hecho nunca. Las vacaciones son para gente que odia su trabajo.

Todo el mundo quiere borrar a Dios de la política.

La verdadera política se hace en relación con la trascendencia. Todo el mundo sabe que hay un misterio aunque lo niegue.

Somos un Estado laico.

La religión no debe ser el centro de la política, ha de ser la inspiración. El pacto humano es el reflejo del pacto fundamental que hace la naturaleza humana con la divina, es el reconocimiento de lo que somos, de lo sagrado que transportamos.

El divorcio es una conquista social.

El divorcio es el reconocimiento que en cierto tipo de contrato no se sanciona el incumplimiento.

Abortar es libertad

La cultura de la muerte es la principal manifestación del declive de una civilización.

El capitalismo ha muerto.

Está en la UCI por un pecado colectivo de avaricia colectiva, pero esto no niega su bondad ni su inapel labilidad. La usura es un delito, pero la ambición, no.

Ya buscaré trabajo cuando se me acabe el paro.

La usura es pecado pero la barra también.

Moral funcionaria.

Es indecente el miedo de gastar los que saben que no perderán nunca el trabajo.Son unos insolidarios. Gastar en tiempos de crisis es solidaridad y no el Tercer Mundo. La crisis no es económica, es moral.


La socialdemocracia es la solución.


La socialdemocracia es un niño que lo tiene todo y no conoce el precio de nada.

El Estado debe volver a intervenir.

Lo que hay son pocos delitos y castigos ejemplares. Mucha libertad y una ley implacablemente justa. No te vigilaremos las bragas, pero te pudrirás en la cárcel si eres un pederasta.

Toda persona tiene derecho a una segunda oportunidad.

No todo el mundo la merece. Y, en cualquier caso, que pasen unos años.

Mucha, mucha policía.

Mucho, mucho sentido común. Debemos volver al sentido común. No es lo mismo conducir a 82 km / h que ir a 200 y matar a 8 personas.

Prevención.

Responsabilidad. Si queremos ser una sociedad verdaderamente libre tenemos que aprender a ser responsables. La libertad es tener interiorizado que debemos conducir con prudencia y no jugar al gato y la rata con los radares. Las sociedades tuteladas son muy infantiles.

AVUI

domingo, 16 de agosto de 2009

Precipitada e innecesaria, El País

La aprobación de la TDT de pago por trámite de urgencia es un ejemplo del más rancio clientelismo El Consejo de Ministros aprobó ayer de urgencia el decreto ley que regula la Televisión Digital Terrestre de pago. La decisión se adoptó pese al dictamen del Consejo de Estado, órgano consultivo del Ejecutivo, que considera que la reforma vulnera la legislación de contratos con la Administración, es precipitada y no responde al interés general. El Consejo de Estado afirma que un cambio semejante requiere el escrutinio del Parlamento, un plazo razonable y la posibilidad de introducir enmiendas.

El Ejecutivo, ante tan contundente objeción, decidió a última hora sustituir la fórmula de real decreto por la de decreto ley, que implica la ulterior convalidación parlamentaria pero que se reserva a situaciones de urgencia y contra la que no cabe recurso. Utilizar un trámite excepcional para una cuestión sobre la que no existe demanda social remite a los peores usos autoritarios e intervencionistas y deja sin capacidad de defensa jurídica a quienes se puedan sentir perjudicados.


¿Cuál es la urgencia, en pleno agosto y en un Consejo de Ministros dedicado a la crisis? Sólo una: satisfacer los intereses de un grupo de amigos. Tampoco se han tenido en cuenta las quejas de parte del sector audiovisual (entre ellas las de Sogecable, del Grupo PRISA, editor de EL PAÍS), que ve cómo un improvisado cambio parcial puede afectar al equilibrio del conjunto en plena crisis. Es, pues, una decisión escandalosa y abusiva. El decreto ley introduce más desorden, si cabe, en un panorama necesitado de una ley que ordene lo que el capricho de sucesivos Gobiernos ha ido destrozando. Cabía la esperanza de que el PSOE mostrara mejor criterio que la derecha. Sin embargo, esta aprobación atropellada, promovida por Industria, supone un paso atrás sólo atribuible a las presiones de algún grupo de comunicación y de los fabricantes de aparatos descodificadores. El Gobierno de Zapatero ha preferido atender el interés de unos pocos en un ejemplo de rancio clientelismo.

La TDT de pago dinamizará el modelo de televisión, pero sólo si se establece en el marco de la Ley General Audiovisual. Así lo dice el Consejo de Estado. Es irresponsable introducir cambios semejantes en un momento en el que el sector audiovisual, como otros, sufre las consecuencias de la crisis. Argumenta el Gobierno que la TDT de pago aumentará los contenidos, dinamizará la tecnología digital y traerá un río de millones a todos sus actores. No es cierto, al menos en la actualidad. Resulta ridículo pensar que la simple existencia en breve de un canal de pago despertará el entusiasmo de la audiencia, sobre todo si se tiene en cuenta que ese canal emitirá partidos de fútbol, o sea, lo mismo que ahora ofrecen otras televisiones de pago. Ni aumenta la demanda ni se crean valores adicionales.



El País


viernes, 31 de julio de 2009

1984 + 60. Por Jeff Jacoby

El arranque de 1984 es uno de los más famosos de la literatura inglesa contemporánea: "Era un día de abril luminoso y frío, y los relojes marcaban la una". Su frase final es aún más célebre: "Amaba al Gran Hermano".
En junio cumplió 60 años esa novela brillante y amarga de George Orwell, que a pesar del paso de todo este tiempo conserva intacta su poder de conmoción. Su héroe es el decididamente antiheroico Winston Smith, un tipo débil y melancólico que vive en el policíaco, totalitario Estado de Oceanía, en el que gobierna el Partido –personificado por el Gran Hermano, cuya intimidatoria imagen está por todas partes– y la Policía del Pensamiento reprime sin contemplaciones el menor atisbo de disidencia. El Partido impone su voluntad a través de la ubicua vigilancia, la propaganda permanente y la aniquilación de todo aquel que, aun en la intimidad, se rebele contra la autoridad. Winston abraza esa forma de criminalidad al registrar secretamente su odio al Gran Hermano en un diario y, luego, al mantener un romance con una joven llamada Julia. Con el tiempo será detenido, interrogado, torturado y domesticado.




Mil novecientos ochenta y cuatro fue la advertencia de Orwell acerca de lo que puede pasar cuando un Estado disfruta de un poder omnímodo; una advertencia conformada con los horrores registrados en la Alemania nazi y la Unión Soviética, con su desprecio a la vida y la conciencia humanas, su culto a la personalidad, sus crueldades y engaños sin cuento. "No creo que el tipo de sociedad que describo llegue necesariamente a darse, pero sí (...) podría sobrevenir algo parecido", escribía Orwell al poco de dar su libro a la imprenta. "También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en la mente de los intelectuales de todas partes, y he tratado de llevar esas ideas a sus consecuencias lógicas".

Orwell era un socialista convencido, e insistía en que Mil novecientos ochenta y cuatro no debía entenderse como un ataque al socialismo o a los partidos de izquierdas. De hecho, aunque la ideología imperante en Oceanía se llama Ingsoc ("socialismo inglés", en la neolengua allí hablada), los objetivos del Partido nada tienen nada que ver con la colectivización de la riqueza, ni con la creación del paraíso proletario ni con ningún otro objetivo socialista.

"El Partido busca el poder por el poder", le dice el funcionario O'Brien a Winston. "No nos interesa el bienestar de los demás; nos interesa únicamente el poder. Ni la riqueza ni el lujo ni una vida próspera ni la felicidad: sólo el poder, el poder sin límite... Sabemos que nadie ha llegado al poder con la intención de acabar renunciando. El poder no es un medio, es un fin. Uno no erige una dictadura con el fin de salvaguardar una revolución; uno hace la revolución para erigir una dictadura. El objetivo de la persecución es la propia persecución. El objetivo de la tortura es la tortura misma. El objetivo del poder es el poder. ¿Empieza usted a entenderme?".

Con independencia de que el pobre Winston lo entendiera o no, desde luego los que sí lo entendieron fueron los totalitarios de aquella hora (1949) y de las posteriores. El Pravda de Stalin hizo una crítica demoledora de Mil novecientos ochenta y cuatro por su presunto "desprecio al pueblo", mientras Masses and Mainstream, el órgano del partido comunista americano, en una reseña titulada "El gusano del mes" lo fustigaba por ser "carroña cínica", una "diatriba contra la raza humana". Ahora bien, en la mayoría del mundo libre fue enseguida aclamada y considerada un clásico. "Ninguna otra obra de esta generación –pudo leerse en el New York Times– nos ha hecho desear la libertad con más vehemencia ni rechazar la tiranía con más firmeza".

Incluso hoy es difícil pensar en una novela que pueda compararse a Mil novecientos ochenta y cuatro en su análisis de la mentalidad totalitaria. Orwell dio con las claves: el deseo insaciable de poder; el uso de la mentira masiva como sustituto de la verdad; la consideración de la libertad de pensamiento como algo delictuoso y enfermizo; la perversión del lenguaje; la manipulación flagrante de la historia; el uso de la tecnología para imposibilitar la intimidad; la represión de la sexualidad; sobre todo, la destrucción violenta de la identidad y la libertad individuales. "Si quiere una imagen del futuro –le dirá O'Brien a Winston es sometido a interrogatorio y tortura–, imagine una bota pateando un rostro humano... permanentemente".

Gran Hermano, Policía del Pensamiento, despersonalización, doblepensar...: no es casual que tantos términos acuñados por Orwell en estas páginas –por no hablar del propio término orwelliano– hayan pasado a formar parte de nuestro vocabulario, y que recurramos a ellos a la hora de hablar de la falta de libertad. Lamentablemente, Orwell murió, a los 46 años, apenas siete meses después de que viera la luz; pero, 60 años después, Mil novecientos ochenta y cuatro conserva intacta su fuerza, y su mensaje de alerta es más perentorio que nunca.


JEFF JACOBY, columnista de The Boston Globe/The New York Times.

sábado, 25 de julio de 2009

"Quienes diseñaron el GAL quieren liquidar al PP" Entrevista a Alvarez Cascos

(PD).- El ex secretario general del PP Francisco Álvarez Cascos ha reaparecido en la escena pública. Y lo hace con fuerza: «Si me sacan a bailar, acepto». El antiguo número dos de José María Aznar denuncia la instrumentalización del «caso Gürtel» y advierte de que «quienes diseñaron el GAL quieren liquidar al PP».

Cascos, que tacha de «rigurosamente falso» que haya acudido a Génova a recoger cajas con documentación, asegura que conoció a Francisco Correa como proveedor de los viajes del PP «en el año 91 ó 92».

«Yo no tenía agencia de viajes en Madrid y, en alguna ocasión, entre el 92 y el 93, utilicé la agencia de viajes del señor Correa».


Añade que «a partir del 95-96 nunca más volvía tener relación con aquella agencia». Según el ex secretario general, «era un proveedor más del partido», dice en una entrevista en Época.

Habla también de otro de los implicados en la «Gürtel», Álvaro de la Cruz, a quien considera «un gran profesional» y de cuya amistad se honra. También se considera amigo del tesorero del partido y senador Luis Bárcenas, en quien conserva su confianza y al que considera «una persona honorable».

«Estoy seguro de que las imputaciones que aparezcan en los sumarios serán debidamente contestadas y resueltas por los propios interesados».

«Cierto presidente socialista ha recibido alguna finca con chalé incluido»

Sí cree que «hay que establecer unas normas, unos criterios y unas orientaciones de tipo general» acerca de los regalos a cargos públicos, profesionales y funcionarios, aunque recuerda «que cierto presidente de Gobierno del partido socialista ha recibido la donación de alguna finca con chalé incluido». Admite haber recibido alguna corbata de Renfe, sin tener la sensación de incurrir en cohecho y, a la pregunta de si ha devuelto alguna vez un regalo, señala que recuerda «algún detalle que por sus características o su valor» entregó al oficial mayor para que pasara a formar parte del patrimonio del Ministerio de Fomento.

«No me vale eso de ahora voy a abrir el melón porque me llamo Garzón, voy a organizar una cruzada contra un partido, en este caso el Partido Popular, y voy a meter en el saco a todos».

En la entrevista, Cascos considera «escandalosa» la noticia de las filstarciones d eunas grabaciones telefónicas en torno a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que, apunta, «ni siquiera están en el sumario del "caso Gürtel"». El ex número dos del PP opina que Garzón es «una anormalidad democrática, el único ciudadano español que en un año ha sido miembro del Poder Judicial, el Legislativo y el Ejecutivo».

«Nunca debió instruir el "caso Gürtel", por justificado que esté investigar las conductas reprobables de algunos dirigentes del PP». Más aún, piensa que «hace mucho tiempo que la trayectoria de Garzón debería estar preocupando a la Inspección del Consejo General del Poder Judicial».

A su juicio, «el "caso Gürtel" es una iniciativa política, judicial y policial, instrumentalizada par desencadenar una persecución del Partido Popular». En esa línea, afirma haber leído «documentos firmados por algunos inspectores de la Agencia Tributaria que son en sí mismos un monumento a la prevaricación».

«No hay límites, estamos en el salvaje»

En su opinión, el caso de Rita Barberá demuestra «que no hay límites, que estamos en el salvaje oeste». «Son los mismos que en su día diseñaron los GAL para liquidar a una organización terrorista, y que ahora han diseñado esta estrategia, que implica a determinados policías -quede claro que no todos-, determinados fiscales y algún juez instructor cuyo objetivo no es otro que el de instrumentalizar el "escándalo Gürtel" para aniquilar al Partido Popular».

Arremete también contra la prensa, la radio y la televisión del «movimiento de la ceja» y asegura que «se está extendiendo la calumnia y la injuria de manera gratuita, sin coste penal para quien la emite».

A la pregunta de si tiene tentaciones de regresar a la política, Cascos contesta: «Todos los días». No obstante, señala que no va a volver, porque en 2004 ya tomó una decisión. «Aunque todos los días hay gente que me pide que la revise», deja caer. Añade entonces que «si sigue deteriorándose la calidad democrática en este país», podría revisar esa decisión.

«No tengo ningún interés en salir a la palestra, pero si me sacan a bailar, contesto».

La nación -Ñ-

jueves, 23 de julio de 2009

Las Sombras del Poder en UPyD (1). Por Pilar Jáuregui

Este escrito de reflexiones sobre el poder político va dirigido a los futuros votantes de UPyD que son los que deberán escribir finalmente la historia de este partido.

Albert Boadella suele recomendar la lectura de Josep Pla, un misógino célebre y, al mismo tiempo, un escritor imprescindible. Este tipo de contrastes en un mismo individuo, esta bipolaridad entre el vicio y la virtud, acostumbra a ser tan perturbadora como inevitable en el ámbito privado. Pero, cuando este fenómeno se manifiesta en la esfera pública, el mimetismo que provoca en individuos corrientes acostumbra a tener efectos muy perniciosos. Son los efectos colaterales del poder (1).
La “levedad moral” de la mayoría de los poderosos, acostumbrados a decir una cosa y hacer otra, a “largar” discursos y no predicar con el ejemplo, suele tener un efecto dañino en el cuerpo social donde esas gentes actúan. El paso doble de la teoría a la práctica, y de la práctica a la teoría, suele pillar a los actores políticos a contrapié (o con el pié ‘cambiao’) lo que da lugar a no pocos tropezones. La reciente dimisión de Mikel Buesa, cofundador de Unión Progreso y Democracia (UPyD), es un buen ejemplo de ello. La prometida transversalidad en UPyD, aireada como uno de los signos del progresismo político de esta recién creada formación política, brilla por su ausencia. Es más. La anhelada y moderna transversalidad se sustituye por el trasnochado “culto al líder” (o ¿deberíamos decir “la líder” para ser políticamente correctos?) y los afectados, defraudados y “moralmente estafados” se van. Se marchan.


Otra de las promesas de los líderes de UPyD, la anhelada regeneración democrática de la vida política, también está ahora en entredicho. Recientemente, la dirección de UPyD ha cursado expedientes de expulsión del partido a catorce militantes que, a falta de un espacio horizontal de debate en su propio partido, habían promovido un blog abierto a militantes y simpatizantes para facilitar la comunicación e intercambio de ideas entre compañeros. La cúpula de UPyD considera éste tipo de blogs, no oficiales, una frontera que no se puede traspasar. En China, país dónde los dirigentes comunistas han ideado la insólita fórmula “1 régimen, 2 sistemas”, también ocurre lo mismo. Quieren imponer “un cinturón verde” a Internet para que los ciudadanos chinos sólo puedan acceder a los espacios tutelados por las autoridades chinas.

La mayoría de los que ejercen de poderosos - aunque en su pasado vistieron la vitola de “rebeldes”- tienen algo en común: se resisten, por sistema, a aceptar las realidades que según ellos no les favorece. Sabemos que el poder es conservador. Pero lo que desconocíamos es la increíble velocidad en la que “un progresista” se convierte en un “torquemada” cuando toca algo de poder. Carlos Martínez Gorriarán, sin ir más lejos, comenta en un blog que a los discrepantes hay quien cree conveniente “cortarles” la cabeza, los pies y someterles a suplicios tales como los estiramientos en el porto de tortura. ¡Claro está que lo dijo en términos figurados! Aún así ésta metáfora le sienta como anillo al dedo. Le describe adecuadamente pues solo una persona en situación de poder dentro del partido puede aspirar a tales atropellos. Las practicas señaladas, por lo demás, son sueños largamente acariciados por él, a juzgar por la insistencia con que numerosos afiliados, con quienes ha compartido mesa y mantel, relatan que viene anunciándolas desde hace tiempo. Pero el blog del Sr. Carlos Martínez Gorriarán no parece traspasar la frontera moral para la cúpula de UPyD, ni sus descalificaciones perjudican la buena marcha del partido. ¡Una forma curiosa de entender la democracia!

Afortunadamente, no siempre las tensiones internas de un partido político se resuelven a la manera de Carlos Martinez Gorriarán. Por ello es importante conocer cómo reaccionan los dirigentes a las tensiones inherentes al grupo que dirigen. Es imprescindible para valorar el buen ó mal uso del poder de un dirigente, sus aciertos y sus desaciertos. Pero, ¿interesa a los ciudadanos las cuestiones de organización interna de UPyD? En general, es posible que no. Pero seguro que sí ha de interesar a sus votantes potenciales porque, de la manera en cómo se resuelven hoy las cuitas internas del partido, se puede vislumbrar las formas de dirimir futuros temas de gobierno de la nación.

¿Qué aporta de novedoso UPyD al panorama de la política española? Rosa Díez presume de las diferencias entre UPyD y otros partidos en lo que se refiere a la democracia interna. Nos muestra los cambios que ha introducido referidos a los avales, que en otras formaciones son necesarios para la formación de candidaturas, y que, en UPyD, no se exigen. Sin embargo, como bien sabe Rosa Díez, la democracia no es una simple cuestión de avales, sino de la capacidad de cada uno para trasladar su discurso al resto de participantes, concepto este, el de la capacidad, largamente predicado en otro tiempo (en el PSC y en Cs) por Ramón Marco, actual colaborador de Rosa Díez. «It is empowerment, stupid» que diría un impaciente Bill Clinton. Pero para eso, para desarrollar esa capacidad emancipadora se necesita debate previo y se necesita conocerse unos a otros para poder observar la forma en la que el discurso acompaña al gesto y valorar que este no sea mentiroso.

En UPyD se ha evitado el contacto entre afiliados en muchas de sus localidades, como por ejemplo Cataluña, y se ha ignorado la posibilidad de fomentar el contacto entre afiliados de las diferentes autonomías. Y esto lo saben Carlos Martínez Gorriarán, lo sabe Savater y lo sabe Rosa Díez. Les consta porque no se convocó una sola reunión de afiliados, en esa comunidad, en los dos primeros años de vida del partido. No ha habido, por tanto, voluntad por buscar la excelencia democrática por parte de la dirección. Para ello, hubiera sido necesario establecer un terreno de juego en igualdad de condiciones, imprescindible para poder votar de manera informada, para poder emanciparse del poder de las cúpulas y para que lo colectivo devenga el mejor producto posible para ese momento dado.

El alibí para justificar la falta de contacto entre afiliados es el cumplimiento de la ley de protección de datos. Muy extraña coartada para el caso que nos ocupa. ¿Qué tiene que ver la ley de protección de datos con que a los afiliados se les convoque a una reunión, o a varias, éstos se conozcan, intercambien voluntariamente sus teléfonos o mails, decidan comunicarse en un foro, verse para seguir hablando de política o decidir a que manifestación sumarse la próxima vez? Esto no se ha dado con Rosa Díez, una excelente portavoz en tiempos difíciles pero escasa en dotes de liderazgo aglutinador. Uno más de los contrastes a los que nos referíamos al principio que tan desafortunadas consecuencias acostumbran a traer.

Pero sigamos con lo que Rosa Diez quiere exponer a la luz y lo que deja en penumbra ya que, como casi siempre, lo sustancioso de los argumentos esta en lo que no nos dicen. Rosa Díez enumera los procedimientos que se han establecido en nuestro partido para que sea diferente al resto, para que sea ‘más’ democrático. Nos ha hablado de avales pero no nos habla de que la ejecutiva de su partido pueda ser elegida mediante listas abiertas. No hay tal posibilidad. UPyD reclama en su programa electoral listas abiertas para todos los partidos en futuras contiendas electorales, pero no se contemplan estas para la primogenitura de UPyD. Sin embargo, todos cuantos han cometido la deslealtad de impedir tal posibilidad saben que, para la necesaria emancipación del afiliado, también es preciso que pueda expresar su voluntad mediante el procedimiento de listas abiertas para la ejecutiva. Esto, la emancipación del afiliado, al parecer, ‘ahora no toca’, en célebre frase de Jordi Pujol. Así, por este camino, Rosa Díez terminará pareciéndose a sus adversarios.

La transparencia, otro de los pilares de la regeneración democrática, parece que tampoco ‘toca’ porque, según ha declarado Rosa Díez, la organización interna de un partido no es cosa que interese a los ciudadanos. Puede que a los ciudadanos, en general, no les interese pero, ¿y a los futuros votantes de UPyD? ¿Quién pone la frontera entre lo que interesa o no interesa a los potenciales votantes de su partido o de cualquier otro? ¿No repite sin cesar que se ha de aproximar la política a los ciudadanos? ¿Quién decide lo que se ha de saber y lo que no? Rosa Díez ha confundido hacer política para los ciudadanos con decirles a sus votantes lo que les debe interesar o no.

Vayamos ahora a una cuestión principal ¿los dirigentes de UPyD cumplirán lo que prometen? De momento lo que se ha visto, con claridad, es su voluntad para que no hubiera transparencia en el necesario debate interno y lo difícil que les resulta a sus líderes estar a la altura de las demandas de sus afiliados. Coleman ilustró a la perfección, en sus análisis del Líder Resonante, la manera en que los lideres pueden generar expectativas y, con ellas, nuevas estructuras a su imagen y semejanza. No es lo mismo los EEUU de Bush que los EEUU de Obama. Pero, no lo es porque la estructura social cambie de la noche a la mañana, en el transcurso del día que los ha alzado con la victoria electoral. Las estructuras tardan décadas y a veces siglos en cambiar. La razón por la que la USA de Obama no es la misma que la USA de Bush es porque Obama representa una esperanza de cambio creíble. No ignora la discriminación en su país, ni la ignora en África. Tampoco es condescendiente al afirmar que las limitaciones de la estructura social no pueden servir de excusa al individuo para dejar de luchar y esforzarse por algo mejor. De esta manera, nos llama la atención sobre el revolucionario potencial que cada ciudadano alberga para cambiar las cosas. Ahí tenemos un líder que entiende que la estructura condiciona pero que la voluntad del individuo, su carácter como agente del cambio, es fundamental para que la estructura mejore. El liderazgo de UPyD no parece entenderlo de la misma manera y aduce malévolas intenciones a quienes expresan su discrepancia con la organización en un blog no oficial.

Sigamos intentando ver algo más entre las sombras ¿Cómo han reaccionados otros responsables y referentes morales de nuestro partido? Empecemos por Albert Boadella. Probablemente ya no recuerda su frase en los medios: La reelección de Rivera es una mala noticia para Cs. Y, sin embargo, nadie le acusó de estar rompiendo el partido. No. Todo el mundo pensó que daba su opinión. Muchos esperaban que también se posicionara cuando se oyeron las primeras críticas a Antonio Robles por informar a los medios de las disensiones internas. Ignoro la razón por la que Albert Boadella calla sobre el uso de la prensa diaria por parte de un diputado de Cs que ha reclamado la necesaria atención de los medios en su inevitable enfrentamiento Rivera-Libertas y, por el contrario, pone de ‘chúpa de dómine’ a quienes expresan discrepancias con la línea oficial de UPyD en temas organizativos y lo expresan en un modesto foro no oficial. La aparición de declaraciones de los críticos, en los medios, vino después de serles comunicada la arbitraria voluntad del partido de expulsarles y sentir su indefensión. La realidad de los catorce expedientes eran difíciles de ocultar hasta para el mismo Carlos Martínez Gorriarán.

NOTA (1) Pla percibió con inusual ironía el fenómeno al advertirnos que la verdadera historia de Cataluña está en las notarías. Tenía razón, y así nos lo supo hacer notar Flotats en su insustituible recreación de la obra Els Ametllers ja estan batuts. Los poderosos, para salir bien parados, escriben la historia con tanto adorno que la adulteran. Se engrandecen detalles, como cuando inventan complots de enemigos imaginados, mientras que minimizan u ocultan otros, como sus propios delitos. Son los claroscuros del poder puestos en evidencia por las pequeñas historias de cada día, esa repetida secuencia de relaciones cotidianas, que emerge transparente y clara en los registros en los que los ciudadanos vamos dejando cuenta de nuestro quehacer diario. Así, las lecturas de nuestra etnografía particular nos muestran obstinadas una realidad de las cosas muy diferente a la oficial.

Esta no es la Web de UPyD

miércoles, 22 de julio de 2009

"Gibraltar inglés". Por Agapito Maestre

El ciudadano ejemplar español no espera demasiado del Estado y da todo a su sociedad. No presta mucha atención a las expectativas del Estado, menos a las del Consejo de Gobierno y nada cree de las promesas de cada uno de sus ministros, sino que da lo mejor de sí mismo para que crezca la dignidad y la grandeza de la sociedad en la que le tocó nacer. Eso significa que el desarrollo de nuestra sociedad, vista históricamente, ha dependido más del esfuerzo y sacrificio de ciertos españoles que de sus políticos, más del trabajo cotidiano del que cree en la obra bien hecha, del profesional que en cualquier ámbito toma en serio su oficio, que del político o de las "elites dirigentes".

El ciudadano ejemplar español no espera demasiado del Estado y da todo a su sociedad. No presta mucha atención a las expectativas del Estado, menos a las del Consejo de Gobierno y nada cree de las promesas de cada uno de sus ministros, sino que da lo mejor de sí mismo para que crezca la dignidad y la grandeza de la sociedad en la que le tocó nacer. Eso significa que el desarrollo de nuestra sociedad, vista históricamente, ha dependido más del esfuerzo y sacrificio de ciertos españoles que de sus políticos, más del trabajo cotidiano del que cree en la obra bien hecha, del profesional que en cualquier ámbito toma en serio su oficio, que del político o de las "elites dirigentes".

Para hacernos cargo de esa idea de ciudadano ejemplar –que Antonio Machado cifraba en aquello de que los españoles hemos ido por el mundo sin hacer mal papel– es menester contrastarla con la "figura" del representante del Estado, del "político" de turno sin dignidad y grandeza, que le importa tan poco su sociedad que hace de su "representación" gubernamental un instrumento para llenar de indignidad y bajeza moral a la sociedad que le vio nacer. El caso de enanismo político y vileza moral, como dirían las crónicas de más rabiosa actualidad, está a la vista. El ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Moratinos, ha visitado Gibraltar como ministro de España, o sea, reconoce de facto que Gibraltar es británico. Es difícil hallar en la historia reciente de España, desde el Tratado de Utrecht, mayor fechoría de un "profesional" de la política a su sociedad.

Jamás ningún ministro de Asuntos Exteriores había visitado el Peñón porque no se admitía una colonia británica en suelo español, pero Moratinos, con el consentimiento de su jefe de Gobierno, ha querido pasar a la historia por su traición, primero, a la tradición política nacional de todos los gobiernos de España desde Utrecht hasta hoy, que se negaron a visitar la Roca; y, en segundo lugar, Moratinos desprecia a esa sociedad pasada y, ahora, presente que ha luchado y se esfuerza cada día por su engrandecimiento y dignificación. La visita de Moratinos a Gibraltar es más que una traición al Estado y más que una ruptura con una tradición de política exterior; es una traición a la patria, a la nación, a ese patrimonio de esfuerzos y derrotas, que aún compartimos todos los que no sentimos vergüenza de llamarnos españoles.

Después del Estatuto de Cataluña, la visita de Moratinos a Gibraltar representa el ataque más importante del socialismo a la muerte de la nación española. Una sociedad que traga con esto, obviamente, traga con todo. Es un argumento más para mantener que la sociedad española, la sociedad de ciudadanos ejemplares, no existe. El Estado nacional está roto. La economía nacional cae en bancarrota. Y la sociedad está casi reducida a un gentío con la obsesión de llenarse la panza; pues ya no se ríe de uno de los latiguillos del régimen de Franco, "Gibraltar español", sino que ahora llevaría con entusiasmo el latiguillo del régimen de Zapatero: "Gibraltar inglés".

http://www.libertaddigital.com/opinion/agapito-maestre/gibraltar-ingles-50123/