jueves, 26 de noviembre de 2009

Dirigente gitana Pilar Heredia notifica su baja de militancia de UPyD

La dirigente gitana Pilar Heredia ha notificado hoy su baja de militancia de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), al considerar que el partido liderado por Rosa Díez está condenado al fracaso.

Heredia, portavoz de la Asociación Intercultural Gitana "Yerbabuena", ha manifestado en un comunicado "la desilusión, la indiferencia y el desencanto de innumerables militantes" ante el reciente Congreso de UPyD, en el que Rosa Díez ha sido reelegida como portavoz del Consejo de Dirección de esta formación.

La dirigente gitana ha definido el Congreso como "otro episodio para la reflexión y el análisis del claro desvarío demencial que sufre Rosa Díez, por la codicia imponderable del poder".


Heredia ha explicado que le llama la atención que alguien hable con tanta vehemencia de la regeneración democrática, la cohesión institucional y las políticas progresistas, cuando, contrariamente, UPyD se ha presentado en su último Congreso como un partido "con una rígida y severa dirección política" y como "una organización férreamente centralizada".

Tras señalar la baja participación de los afiliados en el Congreso, la dirigente gitana ha opinado que el partido de Rosa Díez no tiene recorrido y está sentenciado al fracaso.

Ha apuntado que la líder de UPyD la "estigmatizó" en el instante en que rechazó el número simbólico que le propuso dentro de la candidatura para las pasadas elecciones europeas, por considerar que la mujer gitana nunca alcanzará la igualdad real postulándose para puestos "meramente testimoniales".

Pilar Heredia ha considerado que la puesta en escena teatral que caracteriza a Rosa Díez, de mujer rebelde y revolucionaria, es un fraude y ha acusado a la líder de UPyD de tratar de sacar el mayor rendimiento de banderas, plataformas cívicas, símbolos patrióticos y nacionalismos radicales para exhibirse como la única defensora de la democracia y los derechos de todos los españoles.


adn.es

Publicidad. Por José A. Sanchidrián

¿Cómo serían las cosas en un congreso en el que los diputados no dependieran de su inclusión en una lista de partido por los aparatos dirigentes de estas organizaciones, sino que hubieran de ser personalmente elegidos, mediante la norma de la mayoría, por el grupo de ciudadanos que van a representar?



¿Qué sucedería si el presidente del Gobierno no fuera el jefe del partido cuyas listas resulten proporcionalmente más votadas, nombrado por un parlamento en el que sus propios delegados son mayoría absoluta, o entrando en oscuras componendas con otros partidos cuando le falten apoyos, sino que hubiera de ser personalmente ganador en otra elección democrática en circunscripción única nacional? Si la ecuación “mayoría del Congreso de diputados de aparato = presidencia del Gobierno de jefe(s) de aparato” es constitucionalmente obligatoria, ¿qué sentido tiene hablar de separación de poderes y control al Gobierno?

Preguntas como éstas, que remiten a un nuevo orden institucional que impediría la oligarquía de las jefaturas de partido, no se pueden plantear en el espacio público español. No hay ni un solo medio de comunicación social, ni un solo periódico, ni una sola radio y ni una sola tv que puedan abordar con profundidad —y no muy ocasionalmente organizar algún debate o entrevista puntual— semejantes cuestiones, y menos tomar una línea editorial a favor de la alternativa. Esto a pesar de la crisis económica y de la “descomposición institucional” que muchos reconocen. O, ¿es que acaso los citados interrogantes carecen de interés, pertinencia, inteligencia y profundidad? No. No nos engañen, lo que falta en la opinión pública española es la libertad.

Los grandes grupos de comunicación están vinculados con los intereses que defiende el Régimen del posfranquismo. Y los pequeños carecerían de licencia administrativa o verían, si osaran emprender el camino de la esperanza, cómo les cancelarían la publicidad. La cobardía hace el resto. Pero sabed, los afamados líderes de opinión, periodistas y contertulios, que en la sociedad civil ya hay quienes conocemos vuestros cínicos manejos. El momento de la verdad está próximo. Así que id pensando lo que hacéis. Y más os vale comenzar a abandonar la podredumbre del Estado de partidos, porque cuando la catarsis de la libertad desborde vuestros diques, los españoles despreciarán a aquellos que les han estado engañando. Y la publicidad buscará entonces las caras creíbles.

República Constitucional

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Estatut, Montilla y el sentido del Estado. Por Antonio Casado

El presidente de la Generalitat, José Montilla, reclama “sentido de Estado” al Tribunal Constitucional. Si los magistrados le hacen caso, me temo que sus “irrenunciables aspiraciones de prosperar nacionalmente” tendrán que esperar mejor ocasión. Por ahí sopla el viento en las deliberaciones de los diez magistrados sobre la constitucionalidad del Estatuto de Autonomía de Cataluña. El sentido del Estado les obliga a preservar lo que hay de permanente en el ordenamiento jurídico, frente a las pretensiones de desbordarlo.

Tan sencillo como eso. El deber del Tribunal es dictaminar el encaje o no del Estatut en la letra y el espíritu de la Constitución Española. Y el de los gobernantes, nacionales o autonómicos, es acatarlo. Son los gobernantes y dirigentes políticos catalanes, excepto los del PP, que es parte recurrente con su centenar largo de impugnaciones, los que están dando la nota. Como las filtraciones les han puesto de los nervios, no dejan de anunciarnos las siete plagas si se recorta el vuelo nacionalista de algunos artículos del Estatut.

Su argumento es siempre el mismo: el anclaje democrático en la voluntad de las fuerzas políticas (todas menos una) y el pueblo catalán (más de la mitad de los catalanes no fueron a votar, todo hay que decirlo). Correcto. Pero ese argumento, siendo necesario, no es suficiente y ellos lo saben perfectamente. También hace falta que estén a favor los órganos de la soberanía nacional -lo están- y que el Tribunal Constitucional entienda que el texto se ajusta a los preceptos constitucionales. Y obviamente, ninguna pretensión segregacionista del territorio nacional se ajusta. Sencillamente, la independencia de Cataluña, o de cualquier otro territorio, no es posible. Salvo que se reforme la Constitución.

Recortar el vuelo nacionalista del texto, en este caso, sería acomodarlo al principio de soberanía única e indivisible proclamado en el artículo 2 de la Constitución. Entienden los magistrados que no son “acomodables” aquellos artículos de los que eventualmente podría inferirse un proceso de segregación. Así que se trataría de evitar ese riesgo, de modo que nadie pudiese utilizar el Estatut como pretexto legal de semejante aventura política.

Lo que me parece extravagante es centrar la controversia en el hecho falso de que el Estatut define a Cataluña como una nación. Es mentira. Al menos de forma directa y declarativa en su articulado. Lo decía el borrador inicial, pero no quedó en el texto definitivo. Solo en el preámbulo, que no es parte normativa, se alude de forma indirecta a Cataluña como nación. De forma indirecta, alusiva y referencial, se lee que el Parlamento ha definido a Cataluña como nación. De forma más explícita se habla de “nacionalidad”. Eso sí. Pero eso es plenamente constitucional porque en el título VIII se habla, como todo el mundo sabe, de “nacionalidades y regiones”.

Por tanto, el “Estatut” no define a Cataluña como nación. Lo que hace, en el preámbulo y no en el texto articulado, no es definir sino dar cuenta, referir, recordar, hacer memoria, poner al corriente, informar de que en su día el Parlamento autónomo, “recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña”, “ha definido a Cataluña como nación” ¿Qué efectos jurídicos iba a tener el mero recordatorio de que en cierta ocasión el “Parlament” definió a Cataluña como una nación?


El confidencial

Sostenible

El lunes tuvo lugar en el Hotel Castellana Intercontinental de Madrid un interesante encuentro de Zapatero con doscientos empresarios. Un desayuno. Mientras Zapatero hablaba de economía, la mayoría de los empresarios asistentes abría la boca. En los desayunos se abre la boca para ingerir bollos y churros, pero aquellas bocas se mantenían estáticas, sin proceder a la masticación. Eran bocas abiertas a caballo entre el sueño y el estupor. Lo que en España se ha llamado siempre «boca de tonto».

Entiendo a los boquiabiertos economistas. Hay que reconocerle a Zapatero una insuperable capacidad para hablar de lo que ignora completamente. Creo que en conocimientos de economía está a mi altura, y le agradezco su solidaridad, pero mi altura no supera las uñas de mis dedos meñiques. Zapatero daba una lección de economía a los malvados empresarios, los culpables de todo, según los mansos y subvencionados sindicatos. Él no tiene culpa alguna de que vayamos a alcanzar la moderada cifra de cinco millones de parados, camino de los seis. Cuando Zapatero anunció que España había salido de la crisis si bien no podía aventurar con qué fuerza, al empresario sito en la segunda mesa a la izquierda en su zona frontal se le cayó el churro de la boca. No fue una caída de churro sosegada, sino una expulsión de churro a chorro.


Pero Zapatero domina el lenguaje de la nada, y los empresarios, que desayunaban de gorra, no se atrevieron –ninguno– a incorporarse de la mesa, avanzar hacia el conferenciante, propinarle una colleja y llamarle embustero. La economía sostenible. En Europa se ríen. La economía sostenible de Zapatero se aventura como algo sostenible que no se puede sostener. Más o menos como las tetas de Yola Berrocal. No hay sostén que pueda sostener tanta abundancia en trance de desmoronamiento. Y así estaban los empresarios, con la boca abierta, con o sin churro, y la imaginación perdida en sus problemas y sinsabores. Tuvo un detalle Zapatero digno de ser agradecido. No se refirió ni a la «optimización de recursos» ni a los «flecos de la negociación». Pero está con su economía sostenible tan pesado como con la Alianza de Civilizaciones, su más famosa chorrada. Vuelvo a la expresión de los empresarios presentes. Se miraban los unos a los otros con gestos de educado asombro. Una empresaria, muy cercana al PSOE, resumió su intervención: «No ha estado muy convincente, pero es un sol». Y eso es lo que nos pasa. Que es un Presidente del Gobierno desastroso, pero los que le conocen, dicen que en privado es un sol. Un solete. Un sol solete con cinco millones de parados en la calle, los gastos públicos por las nubes, las subvenciones por la estratosfera, los sindicatos comiendo de su mano y con la economía española, según él, saliendo de la crisis pero no se sabe cómo, aunque prometió explicarlo el próximo viernes, que me pregunto yo por qué el viernes y no ahí en ese momento. Quizá porque de lunes a viernes la economía española va a dar un estirón y no hay que precipitarse. En mi caso, satisfacción y orgullo. Ha crecido mi autoestima. Si Zapatero, con su ignorancia, ha conseguido ser el Presidente del Gobierno, yo, humildemente y sin intención de fastidiar a Rato, me postulo como candidato idóneo a la presidencia de Cajamadrid. Optimizaré recursos y negociaré los flecos que sean precisos para sostener el desastre.

La Razón - Opinión

Un paso clave para la derrota de ETA

La detención de una treintena de miembros de la organización juvenil Segi es un paso fundamental en la lucha contra el terrorismo.

LA DETENCIÓN en la madrugada del martes de más de una treintena de miembros de la organización juvenil terrorista Segi supone un avance decisivo en la lucha para acabar con ETA. Rubalcaba fue muy gráfico ayer al señalar que la operación supone el «descabezamiento» de la «cantera» de la banda.

El pasado verano, ETA había ordenado una intensificación del terrorismo callejero para presionar al nuevo Gobierno vasco y, en concreto, para desafiar algunas de sus decisiones, como la de retirar de las calles las fotografías de etarras y otros símbolos de la banda. En busca de ese objetivo, ETA había intentado recomponer Segi. El golpe de ayer a esta estructura revela la determinación política de impedir que las organizaciones que han sido ilegalizadas puedan volver a reconstituirse.

Pero esta gran redada tiene un valor especial. Los últimos informes confiscados a ETA revelaron que la banda había diseñado una nueva estrategia para refundar todo el aparato de captación y formación de nuevos terroristas. El plan consistía, en primer lugar, en reclutar a los futuros etarras fuera de la kale borroka, contrariamente a lo que era habitual hasta ahora. Es más, se apartaba a los nuevos cachorros de ETA de actos de terrorismo callejero para no arriesgarse a que fueran detenidos, lo que podría acabar abortando en último término su pase a los comandos.

Siguiendo ese guión, ETA pasaba a buscar a los futuros pistoleros en distintos ambientes del tejido social nacionalista, lo que, además, ponía más difícil a las Fuerzas de Seguridad su persecución. Y lo que es clave, se procuraba a estos jóvenes una mayor preparación ideológica para ahormarlos en la ortodoxia del sector duro y poder mantener así más fácilmente su fidelidad a la dirección. Pues bien, buena parte de los detenidos ayer formaban parte de la primera remesa de etarras surgida de este nuevo plan, y estaban llamados a ser el relevo generacional en ETA.

La gran cantidad de detenciones, el hecho de que éstas se hayan producido en todas y cada una de las provincias vascas y también en Navarra, y con un despliegue de 650 agentes revela a las claras la determinación del Estado por seguir ganándole el pulso a los terroristas.

Además, con esta operación, la Policía y la Guardia Civil asestan un golpe moral a los etarras, pues dejan muy mermado algo que les resulta vital: su capacidad para seguir captando terroristas. Es muy importante también la documentación recogida en el casi centenar de registros realizados en pisos y locales.

La redada llega, por otra parte, en un momento crucial para el futuro de ETA, con dos sectores enfrentados: el de los representantes de la línea dura, partidarios de seguir atentando hasta forzar al Estado a iniciar una nueva negociación; y el de quienes, con Otegi, pretenden dar los pasos necesarios para intentar regresar a las instituciones. Así las cosas, la izquierda abertzale que es partidaria de hacer sólo política ha desatado unas tensiones que amenazan con crear una escisión dentro de ETA. Desde el momento en el que los detenidos ahora forman parte del sector más radical, indirectamente se está facilitando el camino a quienes son partidarios de abandonar las armas. Por todo ello, operaciones como la de ayer permiten seguir confiando en la derrota del terrorismo.


El Mundo - Editorial

Las siete plagas de Montilla. Por José García Domínguez

De ahí otra verdad incómoda, a saber, que el 64,5% del censo, es decir la más decisiva, aplastante y demoledora de las mayorías absolutas no accedió a ratificar ese papel que ahora presumen sagrado merced a su pretendida legitimación popular.

Hay como un déjà vu tedioso en ese ostentóreo alarde testicular de los machos alfa del catalanismo a cuenta de la sentencia del Estatut. Así, advierte el consorte de la de los quince momios que caerán sobre "Madrit" las siete plagas de Egipto si el Tribunal no se pliega a su muy soberano capricho. Amenazan los sirleros del Palau de la Música con la peste negra. Hierático, anuncia el Apocalipsis el cuate de Ternera en caso de que los magistrados diesen en imitar su mismo proceder, votando contra el cambalache. Gallea el antisistema de Dolce & Gabanna, exigiendo el "cese voluntario", valga el oxímoron, de los togados del Constitucional. Atiza, en fin, las brasas de la santa ira identitaria la prensa doméstica, llamando a la yihad con calçots a la brasa si se modifica una coma de aquel redactado que alumbró Alfonso Guerra en la Comisión Constitucional. Todo ful. Como siempre, por lo demás.

Y es que si el Alto Tribunal "tumba" el Estatut, según el agreste decir de Montilla, lo único que va a pasar es que no va a pasar nada. Igual que nada pasó tras ordenar la Justicia que se colocara en su sitio, es decir extramuros de la Ley, a Batasuna, pese a los siniestros augurios de los oráculos abertzales. ¿Acaso recuerda alguien, por lo demás, aquella terrible lluvia de fuego y azufre que demolería los cimientos de Estado si se impidiera cometer el Plan Ibarretxe? Por cierto, ¿qué se fizo el Rey don Juanjo? Los infantes de Euskal Herria, ¿qué se fizieron? ¿Qué fue de tanto galán? ¿Qué de tanta invención como truxieron?

Lo dicho: nada de nada de nada. Repárese al respecto en la aritmética de la desolación oculta tras toda esa charlatanería histriónica de los catalanistas. Porque ni siquiera la mitad de los catalanes con derecho al voto acudimos a las urnas el día de autos. Ni la mitad. Y ello, por la prosaica razón de que el Estatut no le importa una higa a nadie. De ahí otra verdad incómoda, a saber, que el 64,5% del censo, es decir la más decisiva, aplastante y demoledora de las mayorías absolutas no accedió a ratificar ese papel que ahora presumen sagrado merced a su pretendida legitimación popular. Qué cruz: aburren a las ovejas.


Libertad Digital - Opinión

Nuevas energías, viejas mentiras. Por José María Carrascal

ALguien tendría que informar a Zapatero de que «la energía no se crea ni se destruye. Sólo se transforma», principio que estableció Lavoisier hace 300 años, aunque es posible que entre los 600 asesores de la Moncloa nadie lo conozca. Todas las energías son renovables. Lo único que cambia es la tecnología que la renueva. Pero para tener esa tecnología se necesitan técnicos, y para tener técnicos, se necesita prepararlos. Algo que no ha hecho España en estas décadas de jolgorio y bonanza, y que hoy puede hacer menos que nunca, con un presupuesto en el que se ha reducido la partida de investigación y no se ha hecho nada para mejorar la enseñanza. O sea que todo eso de las «energías renovables», el «cambio de modelo económico» y la «economía sostenible» (¿hay una economía insostenible?) es pura camelancia, bálsamos de Fierabrás, curalotodo milagroso, más digno de sacamuelas de feria que de un presidente de gobierno. Un cambio de modelo económico requiere un cambio de modelo educativo, de modelo productivo, de modelo social, que el Gobierno Zapatero no ha hecho, y a los que incluso se ha opuesto, alineándose decididamente con los sindicatos contra los empresarios en la reforma del mercado laboral, sin la que la economía española no se recuperará, según todos los expertos nacionales y extranjeros. Ahora, cuando ha visto las orejas al lobo de la crisis e incluso siente sus colmillos clavados en la carne, sugiere imitar las medidas alemanas en ese terreno. Tarde, como siempre, y, mucho nos tememos, mal, como acostumbra. Este es un gobierno que vende humo, que dice en cada momento y a cada interlocutor una cosa distinta, sin hacer realmente nada.

Para resumir, estamos ante otro de los conejos que Zapatero se saca de la chistera, como fue la negociación con ETA, que iba a traer la paz al País Vasco, o los nuevos estatutos de autonomía, que iban a estructurar definitivamente España. Ahora le toca a la economía, «que empieza a recuperarse», según el presidente. Que se lo cuente a los parados, a los que sólo puede ofrecer que su crecimiento será algo menor cada mes. ¡Menuda recuperación! E incluso si sus medidas tuvieran éxito, cosa como decimos más que dudosa, a bastantes de ellos les llegaría cuando estén ya jubilados.

En lo que de verdad confía Zapatero es en que los demás países se recuperen y tiren de nosotros, mientras él nos cuenta fábulas. Pero los demás se recuperarán, porque están haciendo sus deberes, mientras nosotros seguiremos en el foso, por no hacerlos. De estas crisis va a surgir un nuevo mapa económico mundial, donde España no estará entre los primeros. No sólo por la incapacidad, charlatanería e imprevisión de su Gobierno, sino también por nuestra disposición a creer fábulas. Son mucho más agradables que las realidades.


ABC - Opinión

Del discutible éxito de Rosa Díez. Por Mario López

Si somos muchos los que cuestionamos la solvencia democrática de nuestra ley electoral y extendemos la cuestión a la propia naturaleza de nuestro sistema representativo, a la luz del gran número de abstenciones que se consigna en cada una de las convocatorias electorales que se vienen produciendo desde la muerte del dictador ¿Qué podremos pensar de la solvencia de Rosa Díez y su grupo político, la UPyD, cuando en las últimas elecciones internas a la presidencia del grupo se ha producido un 60% de abstención?

Más de la mitad de los militantes con derecho a voto han decidido abstenerse, es decir, manifestar que lo mismo les da que les da lo mismo quién esté al frente del proyecto; lo que viene a ser igual que decir que más de la mitad de sus promotores no creen en el proyecto. No existe constancia de ningún proyecto político que haya salido adelante con el único concurso de su principal promotor y sus tres más incondicionales seguidores. Rosa Díez ha renovado su liderazgo con el apoyo del 81% de los votos emitidos, pero sólo con el 34% de los votos posibles. Es decir, cuenta con el apoyo real del 34% de la militancia ¿Es eso un triunfo o una flagrante derrota? En cualquier caso, ¿los españoles que cuestionamos la falta de democracia de nuestra ley electoral y desconfiamos de la capacidad de convocatoria que en la actualidad posee nuestro sistema representativo, podemos confiar en Rosa Díez que es capaz de celebrar un triunfo tan discutible? Mi opinión particular es que cualquier elección que cuente con menos del 50% de participación debería ser invalidada automáticamente. Y también pienso que un líder político que asume, ya no sin empacho, sino con auténtico alborozo su nombramiento con un apoyo minoritario no merece la menor credibilidad democrática.

Siglo XXI

El pásalo congresual de los de Rosa Díez.

“Vota la candidatura Rosa Díez al Consejo Dirección UPyD, 20xtarde y 21nvmbe. Tu voto hará más fuerte a UPyd. Muchos ciudadanos lo desean. Vota. Envíalo”

Por si el río no estuviera ya suficientemente revuelto, nos cuentan que en Andalucía se han utilizado teléfonos móviles adscritos a la coordinación territorial que dirige Miguel Ángel Lobato (y por lo tanto a buen seguro pagados por el partido) para enviar, en vísperas del Congreso de UPyD recientemente celebrado, SMS pidiendo el voto para una de las dos candidaturas: la de Rosa Díez.

Los miembros de la candidatura alternativa que encabezaba el militante madrileño Valia Merino han denunciado numerosas irregularidades, como que se les impidió tener apoderados en las mesas de votación.

El texto del SMS enviado:"Vota la candidatura Rosa Díez al consejo direccion UPyD, 20xtarde y 21 nvmbre. Tu voto hará más fuerte a UPyD. Muchos ciudadanos lo desean. Vota. Envíalo".

España Liberal

martes, 24 de noviembre de 2009

Los miembros de la candidatura alternativa de UPyD seguirán en el partido y recomiendan "paciencia" a los descontentos

Los integrantes de la candidatura alternativa de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) que disputaron el liderazgo del partido a Rosa Díez han anunciado su intención de continuar "luchando por la regeneración democrática" desde las filas de la formación y recomendaron a aquellos afiliados "muy descontentos" que tengan "paciencia".

El madrileño Valia Merino encabezó una lista de miembros de UPyD críticos con la dirección del equipo de Rosa Díez con la intención de promover un debate en el primer Congreso que el partido celebró durante el pasado fin de semana en el Palacio de Congresos de Madrid.

Esta candidatura únicamente obtuvo un 18,33 por ciento de los votos de los afiliados frente al 78,24 por ciento que consiguió la lista liderada por Rosa Díez. Sin embargo, sus miembros anunciaron su intención de continuar militando en la formación, ya que consideran que actualmente es "la única opción posible" en España.

En un artículo publicado en la página web de la candidatura, recogido por Europa Press, sus miembros explican que promovieron la lista alternativa como consecuencia de su descontento con la gestión del equipo directivo, aunque no habían abandonado el partido "al seguir creyendo en su mensaje".

PARTIDO "MONOPENSANTE"

"En UPyD toda persona que realiza una crítica a la base ideológica del partido se convierte automáticamente en un elemento destructor del partido que debe ser controlado o excluido del proyecto", denuncian antes de advertir la deriva de la formación de convertirse en un partido "monopensante" en el que la democracia interna no es "efectiva ni representativa".

El propio Valia Merino ya reconoció antes de la celebración del Congreso que su candidatura tenía "muy difícil" conseguir la victoria e ironizó con la posibilidad de lograr "un alcorconazo", recordando los cinco goles que el equipo de segunda división encajó al Real Madrid. Sin embargo, ante la dificultad de lograrlo, asumió que tras su derrota se convertiría en "un cadáver político".

Europa Press

Así se desarrolló, punto por punto, el cónclave del partido de Rosa Díez

El I Congreso Nacional de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) celebrado el pasado fin de semana en Madrid se celebró a puerta cerrada. Pero Diariocrítico tenía un 'infiltrado' que relata ahora en forma de crónica diaria lo que de verdad ocurrió de 'puertas adentro', lo que se habló de verdad, la contestación interna, lo que piden lo críticos y niegan los oficialistas. Ésta es su crónica.

Resumen del 1º congreso de UPyD visto desde una delegada crítica. No quiero referirme a mi propia opinión, intentaré dar un resumen lo más imparcial posible y limitándome a los hechos.

La afiliación de los críticos en la cual me incluyo ha dado a Rosa (UPyD es Rosa Díez y punto) un toque de atención sobre la falta de democracia, la inoperancia y las decisiones arbitrarias del partido por toda España, no sólo en Cataluña. Los resultados de las votaciones ya se conocen por prensa.


Jueves 19

Asistí junto con otros compañeros a la presentación de la candidatura de Valia Merino. Participaron unas 80 personas, entre ellos se encontraban algunos de los expedientados, Buesa y la líder del movimiento gitano, Heredia, también gente muy crítica de Andalucía, País Vasco, Castilla, Murcia etc.

Para mi fue como una terapia de grupo al oír que lo que nos ha pasado en Cataluña se había repetido en prácticamente toda España. Muy dura la intervención de Buesa y Heredia, el primero manifestó, entre otras muchas cosas, que en UPyD no se mueve un papel sin el conocimiento e intervención de Rosa y ni Gorriarán ni nadie hacia nada que no aprobara Rosa, que el partido era una estafa, que se replantearía volver si las cosas cambiaban, pero que lo consideraba prácticamente imposible.

Heredia, también durísima, dijo: 'No fui yo quien llamo a Rosa, fue ella la que me contactó y con sus argumentos y discurso me convenció para entrar en el partido', pero que, poco a poco, ha ido viendo el gran engaño que es Rosa tanto para la afiliación como para los votantes, predicando algo que ni de lejos tiene la intención de poner en practica. Se creó una estrategia para el congreso y reunión para el día siguiente.


Viernes 20

Acreditación de delegados e inscripción a las Comisiones que cada uno se había preparado y deseaba participar, o había presentado enmiendas que deseaba defender. Yo personalmente me inscribí a Estatutos. Pero, divide y vencerás, se crearon 5 Comisiones: Organización y Estatutos, Economía, Educación, Derecho Constitucional y Política General.

Apertura del Congreso. Intervención de Rosa triunfal. Se paso a la lectura del Informe de Gestión, creo, no recuerdo bien, que se permitieron 5 intervenciones a favor del informe y 5 en contra del mismo. Los de a favor naturalmente todo excelente, las intervenciones en contra durísimas, se argumentó en contra del informe de finanzas y que más de un millón y medio no estaba reflejado en las cuentas de gastos justificados, otro ponente criticó toda la organización, lo mal y el como que se había llevado la creación de las Coordinadoras regionales, los nombramientos a dedo, la elección de candidatos a las distintas elecciones, el silencio por parte de la ejecutiva, las dimisiones, los expedientes sancionadores y las expulsiones sin justificar.

El Ponente, conciso y muy claro, fue enumerando una por una todas las arbitrariedades e injusticias que se habían cometido y la pérdida de gente muy preparada que ya había abandonado el partido.

Por lo que a Cataluña se refiere nos hizo un gran favor, palabras textuales " En Cataluña donde se ha perdido afiliación, donde los afiliados eran boicoteados y se impedía el derecho de reunión de los mismos, donde a los afiliados que salieron elegidos de una votación (la primera en dos años) se les insulta llamándoles ratas por el coordinador, (es cierto está escrito en su blog) se le premia con su inclusión al consejo de dirección" y más.

La última intervención, la de Rosa: salió histérica, cabreadísima y amenazante. Amenazó con poner delante de los tribunales al ponente que puso en duda las cuentas del partido y que no lo iba a hacer el partido, sino ella personalmente. Amenazó con pedir daños y perjuicios a los expedientados que se habían atrevido a denunciar e impedir la creación del Congreso, que ya estaba bien, que ya vale, que esa gente con su protagonismo personal estaba impidiendo el trabajo y el esfuerzo de toda la organización, que ya valía tantos ataques, aquí se traicionó y sacó lo mucho que les había tocado la denuncia.

De democracia interna dijo que este partido tenía unos objetivos que iban por encima de las personas, lo importante es el fin y quien quería apuntarse y trabajar (y callar, esto no lo dijo) era bienvenido y el que no, pues que ya sabía.

La intervención fue magistral, chillando, lamentándose, defendiéndose como una leona, dominando los tiempos, el lenguaje corporal, el dramatismo, el sarcasmo, para haberlo grabado.

El 70 % de los delegados cayeron en éxtasis divino, aplausos en pie, bravos, los palmeros tan histéricos como su diosa, digno de verse. Resultado: aprobación del Informe de Gestión por 341 votos a favor, 57 en contra y 43 abstenciones. Aquí ya se vio que todo estaba más que controlado.


Sábado, 21

A las 9 horas nos encontramos que nos habían distribuido en las distintas Comisiones como les había parecido, nadie o muy pocos excepto los suyos estaban en las Comisiones que habían solicitado para defender sus enmiendas. A mi me toco la comisión de Política General y de ésta es de la que voy a hablar, de las otras me explicaron que fue lo mismo.

Se presentaron nueve enmiendas a la totalidad y empezó el teatro, palabra por palabra: la presidenta de la mesa anunció: 'Enmienda 3.153', con el nombre de su/s autores, '¿alguien qué la defienda?'. Naturalmente el autor no estaba presente, por lo que decayó, la 3.283 más de lo mismo, la 3.343 lo mismo… Aquí empezaron las protestas, que naturalmente si se había impedido a que los autores estuvieran en la sala para defenderla era imposible.

Hubo protestas, gritos, gente que abandonó, pero la presidenta no cedió ni un punto. Seguimos: enmienda 3.723, '¿nadie que la defienda?'. Decae. En fin lo resumiré: solo se pudieron defender de las enmiendas generales 14 y la mayoría por cosas sin importancia o discusión de un vocablo, las otras decayeron todas.

El defensor del texto original era Carlos Gorriarán, prepotente, para nada entrando en debate, sólo en una enmienda sobre el concepto de Nación se entró en debate y, después de haber sido votada a favor, Carlos intento llevarla al pleno, lo que impedimos con protestas, ya que la votación era vinculante y estaba admitida por mayoría, se puso farruco, pero en este caso, el único que yo presencie, que no se salió con la suya.

Por la tarde en el pleno, ya con todo en sus manos, pues se había impedido la participación de defensa de enmiendas, siguió el teatro del informe de las distintas Comisiones.

Un delegado podía disertar a favor y otro en contra. Y ahí es donde se aprobó lo de la España Federal, que ya habéis leído en los periódicos. Las intervenciones fueron fuertes y el ponente de en contra muy convincente y muy bien argumentado dijo que esto no era lo que el partido defendió en su fundación, vamos como lo de Carreras con Ciudadanos. Ya en estos momentos la asamblea estaba abiertamente dividida y algunos delegados abandonaron el Congreso.

Al final, ya no recuerdo si fue Rosa o alguien de la ejecutiva con muy poca generosidad humilló a la candidatura alternativa, leyendo toda la estrategia que se había elaborado el jueves en la presentación, por lo que sin lugar a dudas dentro del grupo de Valia había habido algún espía.

También indirectamente se refirió sin nombrarlo a Luís Bouza al criticar que se había presentado una enmienda a la totalidad por una persona que ya no estaba en el partido a través de otras personas y que era una persona que sólo se dedicaba a insultar y criticar a UPyD por los distintos foros. El tono del discurso final fue agresivo, duro, para nada incluyente (personalmente sentí vergüenza ajena).

Naturalmente los palmeros aplaudiendo a rabiar y el éxito fue espectacular para Rosa y sus secuaces.

Me quede hasta las 11,30 de la noche para saber los resultados de las votaciones, que, aunque sabidos, quise oírlos de primera mano. Llegué al hotel deprimida y gracias a mis compañeros después de unas copas se me alegró el ánimo.


Domingo 22

El día de la clausura del congreso ya la habéis leído en la prensa, aparte de un par de intelectuales el primer día, se notó la falta de personalidades. Así lo viví yo y así lo cuento.

Diario crítico

Zapatero se divierte. Por Cristina Losada

Ni el modelo de crecimiento se transforma por ley, ni la economía sostenible es un concepto que pueda sostenerse. Su utilidad no es económica, sino política.

En plena Gran Depresión, un economista e ingeniero norteamericano llamado Stuart Chase publicó A new deal, libro cuyo título se cree que fusiló Roosevelt para darle nombre a su política económica. Al final de la obra aparecía una pregunta que se ha hecho célebre: "¿Por qué los rusos han de ser los únicos que se diviertan rehaciendo el mundo?". Una de las grandes diversiones que tenían por entonces los soviéticos consistía en cambiar el modelo productivo por completo. Gracias al trabajo forzado y esclavo, a las colectivizaciones y a las hambrunas, lo consiguieron. Y también lograron poner en pie –y exportar– la economía más insostenible que se haya visto nunca. Veinte años después de su ocaso, todavía hay recalcitrantes dispuestos a mantener que el Estado puede y debe de sustituir al mercado.

Zapatero también quiere divertirse. Sólo como diversión y entretenimiento se puede entender la Ley de Economía Sostenible. De ahí el suntuoso espectáculo que ha organizado para anunciarla, como si de una gala de los Oscars se tratara. Tantas estrellas, tanto lujo y tanto derroche, se dirá el espectador, no serán para nada. Pues sí. Para nada bueno y para nada serio. Salvo que por serio se entienda fabricar un embeleco para la repesca de votantes. Ni el modelo de crecimiento se transforma por ley, ni la economía sostenible es un concepto que pueda sostenerse. Su utilidad no es económica, sino política. Como su pariente, el "desarrollo sostenible", sirve para proveer de buena conciencia y superioridad moral a quienes lo suscriben. Es todo cuanto necesitan quienes creen que el planeta está abocado a la catástrofe, pero no quieren hacer ninguno de los sacrificios que su salvación demanda. Basta apoyar a los voceros de lo sostenible, para disponer del carné de persona comprometida y dormir a pierna suelta.

Las profecías apocalípticas tienen su público, desde luego. Poco importa que, como aquellas del Club de Roma, no se cumplan. La profecía incumplida no disuade a los creyentes. Pero, además, tiene lo "sostenible" otro atractivo. Su invocación permite acrecentar la intervención del Estado. Pues la izquierda se funda en el optimismo antropológico, pero desconfía de modo radical del ser humano. La coacción es, por ello, la norma. Como es norma que los resultados de sus grandiosos planes y leyes sean los opuestos a los que pretendían. De modo que podremos felicitarnos si el único prodigio que obre esa ley de alfombra roja es sacar al PSOE de su bache en los sondeos. Que la diversión, en fin, nos sea inocua.

Libertad Digital - Opinión

Insostenible Zapatero. Por M. Martín Ferrand

CUANDO le vienen mal dadas, cuando las circunstancias no le resultan favorables y tiene el zurrón vacío de remedios, José Luis Rodríguez Zapatero se homenajea a sí mismo. Es un tic. El de este último fin de semana fue grandioso. Una eructación de vanidad que, por su insistencia, empieza a resultar risible. Todo a mayor gloria del conducator que, para no desentonar, convierte en extraparlamentarios asuntos y planteamientos impropios de un mitin partidista. El señor de los eslóganes habla siempre de energías renovables, pero sin atenerse al debate nuclear; de educación de calidad, pero instalado en la complacencia y el rechazo de la excelencia; de I+D+i, pero sin la previa promoción del talento y acaba de parir la «Economía Sostenible», todo un cambio del sistema productivo, sin un pacto previo con los sindicatos que le tienen secuestrado y sin dar la batalla por unas nuevas relaciones laborales que, con el rigor y la transparencia financiera -ausentes-, integran la medicina necesaria para salir de la crisis estructural de nuestra economía y el único bálsamo que puede aliviar las llagas del paro.

Inmerso en la confusión de ideas que le caracteriza, acompañado por los suyos y de espaldas a la realidad, como acostumbra, Zapatero anunció un proyecto de Ley que aprobará el Consejo de Ministros del próximo viernes como quien anticipa una verbena. Ya es conocida la escasa vocación parlamentaria del líder socialista, pero tampoco es cosa de humillar a la teórica sede de la soberanía popular. Ni tan siquiera después de aceptar que la partitocracia haya relegado la representatividad a un plano litúrgico y formal. ¿Qué invento es ese de la Economía Sostenible? Ni la ciencia ni la política económicas reseñan un concepto que parece un híbrido entre el Desarrollo Sostenible, algo ecológico, y la competitividad productiva, algo inalcanzable para quien, siempre en fiebre electorera, trata de hacer tortillas sin romper huevos. La sostenibilidad económica, que es un pleonasmo, exige para su pretensión el rigor arbitral de un Gobierno frente a los llamados agentes sociales y un profundo debate que acorte distancias entre las distintas posturas existentes y acelere la demanda social por un modelo que viene dado, en parte, por Bruselas y, en lo demás, por los usos y costumbres del mercado en el que, con esfuerzo, tenemos que operar. Algo que necesita un presidente sostenible.

ABC - Opinión

El PSOE adopta el tono del vendedor de melones. Por Antonio Casado

El cómo se tragó al qué en el lanzamiento dominical de la “economía sostenible”. Aquí está la nueva frontera del zapaterismo. Todo debe ser “sostenible” a partir de ahora en el discurso oficial para no dejar por mentiroso al Gobierno en su propuesta renovadora de nuestro modelo económico. Ese es el objetivo de la ofensiva socialista a favor de una “economía sostenible”, pregonada el domingo pasado en Madrid por Rodríguez Zapatero, antes de su lanzamiento formal en el Consejo de Ministros del próximo viernes.

Sin embargo, las crónicas del acto y el comentario de la jugada se centraron ayer en la escenografía y no en los contenidos. Normal. Si el presupuesto solo da para un regalo barato, más aparatoso debe ser el envoltorio. Cuando el regalo vale la pena no viene a cuento la trompetería. Salvo que el ruido y los fuegos artificiales sirvan precisamente para distraernos de un discurso escasamente elaborado. En este caso la trompetería habría cumplido su misión de ocultar los detalles de la oferta y dedicar la hojarasca del acto político a los practicantes del tiro al blanco contra Rodríguez Zapatero.

En el tono propio de un vendedor de melones el Gobierno anunció el domingo pasado un cambio en el modelo productivo. Si las “Nuevas Energías” del PSOE consisten en jalear de ese modo las iniciativas de sus líderes, y a los propios líderes, como si fueran cantantes aclamados por sus fans, a los herederos de Pablo Iglesias y Jaime Vera se les ha ido la olla. El domingo pasado se perpetró la cosificación de algo tan serio como el lanzamiento de una nueva concepción de la economía nacional.

Si se trataba de presentarla en sociedad, a la ocasión le sobraban las ocurrencias mitineras. Si se trataba de un mitin para reforzar la autoestima de la organización y sus militantes, no era el lugar ni la ocasión para que Zapatero se pusiera estupendo explicando la necesidad de mejorar en materia de formación profesional, innovación tecnológica, agilización de trámites administrativos, planificación urbanística (sobre todo en las zonas costeras, qué desastre), y todas esas iniciativas que ahora plantea el presidente del Gobierno para conseguir una sociedad competitiva, sostenible, innovadora, moderna y compatible con las políticas sociales propias de un Estado del Bienestar.

Todo eso se ofreció en el 'show' del Palacio de Congresos con una banda sonora propia de los animadores de playa, los vendedores callejeros de sandías (“¡Las traigo baratas, oiga¡”) o los 'speakers' de los combates de boxeo, con toques de Barrio Sésamo: “A mi derecha, Rajoy, el conservador. A mi izquierda, Zapatero, progresista…”. De Ortega y Gasset a Epi y Blas. Hay que joderse.

Y si se trababa del “primer acto de la gran propuesta de renovación de nuestra economía para que España vuelva a crecer con fuerza, de manera más sostenible, cree más empleo y hagamos una sociedad más equitativa”, como dijo el propio Zapatero, tampoco venía a cuento el tan coreado “Zapatero, no estás solo”. Aunque me temo que esta apelación a la necesidad de arropar al líder es tal vez lo único que venía a cuento en la concepción del acto por parte de sus organizadores. Se apela a lo que se echa de menos, Así fue en el reciente acto de Rajoy en Barcelona cuando habló de un PP “unido” y “limpio”. Y así ha sido en el acto del PSOE. Si ha tenido necesidad de gritar el “Zapatero, no estás solo” es porque echa de menos la compañía, el cariño, el halago, la aclamación y el favor de los sondeos.

El confidencial - Opinión

La mentira climática al descubierto

Mientras unos se inventan la coartada falseando lo que haga falta, otros recogen carretadas de dinero público malgastado en un problema inexistente, al tiempo que ponen a sus pies a los legisladores de medio mundo.

La rápida difusión por la red de una serie de documentos privados y de correos electrónicos pertenecientes a varios miembros de la Unidad de Investigación del Clima (UIC) de la Universidad de East Anglia, ha hecho estallar un escándalo mayúsculo dentro y fuera de la comunidad científica. Y no es para menos. El alcance de lo descubierto pone contra las cuerdas a la institución y siembra serias dudas sobre su trabajo científico y, especialmente, sobre sus fatalistas predicciones climáticas.

La UIC ha sido una de las instituciones que más se han significado a favor del calentamiento global de origen antropogénico. Para ello, según se desprende de la documentación "incautada" en la red de redes, sus especialistas han utilizado la mentira y la manipulación, han destruido valiosos datos que no congeniaban con sus modelos y han sometido a un férreo marcaje a los científicos escépticos persiguiéndoles y haciendo lo imposible por evitar que éstos publicasen en revistas del ramo. Los científicos de la UIC, cuyos vínculos con el medioambientalismo radical han quedado más que demostrados, llevan una década cocinando datos y previsiones, engañando a la opinión pública y cercenando el debate científico en torno a este tema.

El escándalo ha sido de tal calibre que toda la prensa mundial, –excepción hecha, naturalmente, de la servil prensa española que, presa de un inexplicable complejo de culpa, vive agachando la cerviz ante el ecologismo más retrógrado– se ha hecho eco del mismo. Los dogmas ecologistas sobre el presunto calentamiento global enfrentan así un nuevo tour de force del que van a salir seriamente dañados dado el prestigio que, hasta la fecha, poseía la Unidad de Investigación del Clima. El propio IPCC, el panel de Naciones Unidas creado para servir de altavoz a los catastrofistas, se sirve de sus estudios, no en vano algunos miembros de la UIC son, a un tiempo, privilegiados asesores del IPCC.

Una merienda de negros que deja al descubierto la inmensa estafa intelectual de nuestra época. Mientras unos se inventan la coartada falseando lo que haga falta, otros recogen carretadas de dinero público malgastado en un problema inexistente, al tiempo que ponen a sus pies a los legisladores de medio mundo. Al final, todo este tinglado, vestido de ciencia y buenos sentimientos hacia la humanidad, consiste en arrimar dinero y poder al ascua de una cuadrilla de iluminados, apóstoles del fin del mundo obsesionados con transformarlo a la medida de sus prejuicios.

Los que no están dispuestos a pasar por el estrecho ojal de la doctrina oficial –y única– son arrojados a las tinieblas exteriores y privados con saña de voz, de voto y hasta de presencia física. El fanatismo de unos, los intereses de otros y la complicidad de casi todos ha creado un monstruo que lucha por perpetuarse a cualquier precio, incluido, claro está, el de la verdad. Sería, pues, esta una ocasión dorada para reabrir el debate y desenmascarar a los que se han adueñado del discurso, intoxicándolo con verdades que hay que creer a puño cerrado o sufrir las consecuencias por negarlas. Sería, en definitiva, un momento perfecto para devolver un asunto científico al ámbito propio de la ciencia, arrancándoselo a los que han hecho del clima el mejor y más efectivo argumento ideológico de nuestro tiempo.

Libertad Digital - Editorial

Amenazas, memoria y miserias. Por Hermann Tertsch

NOS vuelve a avisar el Califa de Iznájar, a la sazón presidente de la Generalitat de Cataluña. Digamos mejor que nos vuelve a amenazar a todos. Como el Tribunal Constitucional intente cumplir la Constitución se puede dañar gravemente la convivencia entre los españoles. Resulta que pese a la máquina de regañar que es la vicepresidenta, con todos sus recursos para amedrantar, pese a las advertencias que desde hace años caen sobre ese tribunal y sobre la opinión pública, en el mejor estilo del batasunismo disfrazado de socialismo nacionalista o viceversa, parece ser que hay indicios de que los magistrados no van a tragar. Y cunde la alarma entre la tropa y nos aseguran que «tumbar» un estatuto inconstitucional por decisión de quienes deben decidirlo sería un acto de agresión, se supone que contra ese 32 por ciento de catalanes que no se fueron a la playa y votaron en ese referéndum. ¿Se levantarán los segadores para cortarnos la yugular a los magistrados y a todos aquellos que creemos que es precisamente ese estatuto un atentado contra la convivencia y la solidaridad entre todos los españoles? No tengo ni idea con cuántos segadores cuenta el Califa Montilla para convertirse en un golpista como su admirado Companys y desafiar abiertamente al régimen constitucional de la democracia española. Claro es que era más fácil amenazar entonces con un sistema de checas en plena marcha y con un régimen de terror impuesto en Barcelona y otras ciudades catalanas que con esta tropa de estómagos agradecidos cuya lucha final de liberación es irse al velero o comer una vez en la vida en El Bulli.

Por decirlo de otra forma: «Menos lobos, Montilla». Si el Tribunal Constitucional logra dar un golpe liberador frente a todas las operaciones intimidatorias del Gobiernos central y del regional de Cataluña, quizás nos lleve a la ciudadanía a perdonar -que no olvidar- el ridículo hecho en los últimos tres años. Y se harán las correcciones necesarias en el estatuto catalán para que no haya malentendidos. Y los catalanes y el resto de los españoles seguiremos dedicados a lo que más nos importa ahora, que es salir del pozo negro del desempleo y de la fábrica de pobreza en que nos ha instalado el señor Zapatero con ayuda del califa asimilado. Que con el ambiente generado en Cataluña por Montilla y sus cómplices nacionalistas haya algunos que quieran tirarse al monte es probable. Que se tiren. Que en invierno hace mucho frío por ahí arriba y para las Navidades estarán todos en casa. Montilla no se moverá de su palacio, en el que jamás pensó nadie sentado que él podría entrar y del que por supuesto no quiere salir. Tan sólo los once salarios de su mujer y el colegio alemán de los niños -para salvarles de la estulticia de la inmersión catalanista que ha impuesto e impulsa- valen la pena de una considerable resistencia.

Pero saldrá algún día y como a su colega y paisano Chaves -ese que negoció directamente con su hija la subvención de diez millones de euros para la empresa en la que trabaja la niña- acabarán por ser sometidos a una auditoria algún día no muy lejano. Como ese elegante Millet, héroe del establishment del oasis catalán. Como a sus amigos de los informes inexistentes la Generalitat o los estudios grotescos con los que pagan y gastan el dinero extorsionado a un Gobierno débil, inepto y dependiente como es el de Zapatero. Lo dicho Montilla, no te tires el rollo que tus milicias no nos impresionan. Puedes ponerte en huelga de hambre como aquel inefable Xirinachs. Pero te veo más protestando a base de comer bien. Y ya que hablamos de miserias, sólo un par de frases para comentar la desaparición de la placa en la embajada de Washington en la que se recordaba que se inauguró bajo el mandato de Aznar. Tanto quitar placas de nuestra historia que algunos cometen excesos. Se califican a sí mismos. ¡Jamás este país estuvo sometido a tanta ruindad!

ABC - Opinión

El Ayuntamiento de Barcelona pagó 3.000 euros por un informe de tres páginas sobre el tipo de licencias de obras

El gerente de Urbanismo defiende la idoneidad del estudio, porque ha propiciado la elaboración de unos protocolos que permiten ahorrar al consistorio

El Ayuntamiento de Barcelona pagó 3.000 euros por la contratación de un informe que analizaba, en tres paginas, el tipo de licencias de obra que corresponden dependiendo de si las actuaciones son impulsadas por una administración o una empresa privada.

El gerente de Urbanismo del consistorio, Ramón Massagué, ha defendido, en rueda de prensa, la idoneidad de este estudio, ya que ha comportado la elaboración de unos protocolos de actuación según el tipo de licencia, lo que ha permitido al Ayuntamiento ahorrar hasta cuatro meses en los procesos constructivos tras unificar todos los procesos de adjudicación de obras.

El informe, que fue realizado durante cinco meses por la arquitecta Laura Paradell, examina también el tipo de capital público y privado que pueden tener las sociedades públicas mercantiles municipales. También analiza si ocho edificios concretos disponen de expedientes de proyectos de obra con conformidad técnica, como las obras en el Hospital del Mar o la ampliación del Museo Picasso.

Otro de los informes presentados esta tarde a los medios de comunicación es el que cifra en 149.600 euros el coste anual de mantenimiento de la maqueta de la ciudad de Barcelona que hay en el edificio Fòrum. Massagué ha señalado, al respecto, que el consistorio pretende seguir destinando, en los próximos años, esta cantidad al mantenimiento de la obra, ya que es la cifra "necesaria" para mantener las prestaciones de la maqueta.

El objetivo a corto plazo es situar la maqueta -que es de 1.500 metros cuadrados y costó inicialmente más de 700.000 euros- en otro edificio para que sea un modelo de explicación de proyectos urbanos. El Ayuntamiento destinó en el año 2008 un total de 13,3 millones de euros para la realización de 103 informes -con un coste de 1,4 millones- y 1.222 trabajos técnicos, por un valor de 11,8 millones.

El consistorio ha permitido a los medios la consulta de 198 de estos informes, de los que 19 fueron realizados por una sola persona y la mayor parte analizaban aspectos de coordinación territorial, educación y cultura y recursos humanos.

La Vanguardia

lunes, 23 de noviembre de 2009

El Estatut, ¿último paso hacia la independencia?. Por Antonio Casado

El Estatut se ha convertido en un agujero negro en el funcionamiento de una parte del Estado. Con efectos contagiosos en el resto. Y así seguirá siendo mientras el Tribunal Constitucional siga sin pronunciarse sobre los 120 artículos impugnados por el PP y los siete motivos de inconstitucionalidad apreciados por el Defensor del Pueblo, amén de tres recursos más. Todos ellos redundantes en las principales cuestiones de fondo: identidad, bilateralidad, uso de la lengua, derechos históricos y símbolos nacionales.

El retraso es una fuente de inseguridad jurídica, sobre todo en Cataluña, porque el Parlamento autonómico no ha dejado de parir leyes, decretos, normas y disposiciones diversas sobre unas bases legales puestas en cuestión. En cualquier momento pueden quedar abolidas si el alto tribunal considera inconstitucionales dichas bases, tal y como figuran en el vigente Estatuto de Autonomía (223 artículos, 15 disposiciones adicionales, dos transitorias, una derogatoria y cuatro finales) ratificado en referéndum ya hace más de tres años.

Es una aberración legislar en el vacío. Pero mayor aberración es saberlo con tres años de retraso. Salvo que aceptásemos las tesis del profesor Pérez Royo. Sostiene este catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla que ni el Tribunal Constitucional ni nadie puede enmendar la plana a los órganos de la soberanía nacional, en tanto que éstos ostentan la plena capacidad legislativa y, por tanto, vienen a ser la fuente del ordenamiento jurídico.

Pero eso parece inaceptable. Si eso fuera así, la fuente del Derecho sería no ya contingente sino de una levedad insoportable, pues contingente y ocasional es la naturaleza de la representación política personalizada en la figura de los parlamentarios elegidos cada cuatro años. Se supone que el Tribunal Constitucional sirve para preservar y garantizar lo que hay de permanente en el ordenamiento jurídico, frente a las pretensiones de desbordarlo por parte de, por ejemplo, los nacionalismos periféricos. O. simplemente, frente a las veleidades de los partidos políticos cuyos principales responsables se sientan en el Parlamento.

Según nos cuenta un periódico madrileño, en su segunda entrega sobre la marcha de las deliberaciones internas del tribunal, se trataría precisamente de evitar que del texto del Estatuto se pudiera inferir el “derecho a la nacionalidad”. Algo así como el paso previo para justificar antes o después la independencia de Cataluña. Por eso, al parecer, las discusiones se están centrando en los artículos relacionados con la identidad, los derechos históricos y los símbolos nacionales, que aparecen reñidos con el artículo 2 de la Constitución Española, donde se proclama el principio de soberanía nacional única e indivisible.

En definitiva, se trataría de impedir ese desbordamiento de la Constitución Española al que de forma más o menos explícita aspiran los nacionalistas catalanes, incluidos aquellos que, como Montilla y otros dirigentes del PSC, no llevan el nacionalismo en la biografía aunque se comporten como tales.

El confidencial - Opinión

Héroes y villanos. Por Emilio Campmany

Estatut.
La responsabilidad del retraso corresponde a María Emilia Casas, decidida a no sacar la sentencia hasta que no contara con votos suficientes. Atribuirla al magistrado que vota según su conciencia es la prueba de la degradación de nuestra democracia.

El Gobierno esperaba poder lograr del Tribunal Constitucional una sentencia que, en lo sustancial, avalara la constitucionalidad del Estatuto de Cataluña. Contaban con que la cosa se resolvería con un seis a seis que la presidenta, María Emilia Casas, podría resolver a favor del Estatuto deshaciendo el empate con su voto de calidad. Cuando se aceptó la recusación de Pablo Pérez Tremps, contaminado por haber ya opinado a solicitud de la Generalidad acerca de la conformidad del Estatuto con la Constitución, el voto de calidad de la presidenta devino inútil, ya que, al ser once los magistrados que podían votarla, no cabía que hubiera ningún empate que deshacer. Ganarían seis a cinco los que estaban en contra de la constitucionalidad del Estatuto.

Para evitar que ocurriera esto, María Emilia Casas metió los papeles en un cajón y se sentó a esperar. Para poder seguir esperando hubo que reformar la Ley del Tribunal y que Casas pudiera seguir siendo su presidenta pasados los tres años que fija la Constitución. Tuvo igualmente que resolverse que esta Ley no era inconstitucional, a pesar de serlo. Para poder hacerlo, hubo que crear una mayoría artificial recusando a dos magistrados conservadores con el pretexto de que ya se habían pronunciado sobre el asunto, ignorando que lo hicieron precisamente porque la propia presidenta les había pedido que lo hicieran.

Finalmente, ocurrió algo. Roberto García-Calvo, uno de los magistrados conservadores contrario a la constitucionalidad del Estatuto, murió. Se supuso que entonces la votación alcanzaría un nuevo empate, esta vez a cinco, y que María Emilia Casas podría deshacerlo con su voto de calidad. Elisa Pérez Vera, progresista, fue encargada de la redacción de la ponencia que salvaría al Estatuto. Pero saltó la sorpresa. La ponencia fue rechazada seis a cuatro porque un magistrado del bloque progresista, un héroe llamado Manuel Aragón Reyes, decidió votar en contra.

Tan asumido tienen políticos, magistrados y periodistas de izquierdas que lo que tienen que hacer los jueces es votar conforme a lo que les ordenan los partidos que los han colocado, que la crónica de El País de este domingo nos cuenta sin rubor que los demás magistrados "no dejan de atribuir a Manuel Aragón la responsabilidad de lo que ha pasado por ‘hacer la guerra por su cuenta’". "Hacer la guerra por su cuenta", es decir, votar lo que uno en conciencia cree ser conforme a Derecho, es precisamente lo que tiene que hacer todo juez. La responsabilidad del retraso padecido corresponde a María Emilia Casas, decidida a no sacar una sentencia hasta que la constitucionalidad del Estatuto no contara con votos suficientes en el pleno. Atribuirla al magistrado que vota obedeciendo a su conciencia y no al partido que lo avaló es la prueba palpable de la extrema degradación que ha alcanzado nuestra democracia.

Naturalmente, El País no es capaz de esperar siquiera un día para emprender una campaña de desprestigio del traidor. Su cronista nos cuenta que la "extraña" conducta del magistrado progresista se debe a que quiere ser presidente del alto tribunal el, me temo que todavía lejano, día que María Emilia Casas deje de serlo y que, como no cuenta con los votos de los de su cuerda, quiere ganarse el de los conservadores alineándose con ellos en lo del Estatuto de Cataluña. Si es cierto, repugna. Si no es más que una campaña de desprestigio, también. Lo peor es que una de las dos cosas tiene que ser verdad.

Libertad Digital -Opinión

Retórica insostenible

EN el acto central de la campaña «Nuevas Energías» celebrado ayer, Rodríguez Zapatero anunció que el Consejo de Ministros del próximo viernes aprobará -por fin- el proyecto de ley de Economía Sostenible, uno de los secretos mejor guardados por el Ejecutivo, que pretende convertir también el asunto en el eje de la próxima Conferencia de presidentes autonómicos. Mientras alguien en La Moncloa termina de poner orden en las ocurrencias formuladas desde diversos Ministerios, el presidente del Gobierno pide el apoyo de las fuerzas sociales y económicas y exige más que solicita el consenso de todos los partidos, con particular referencia al PP, al que reprocha de antemano que sólo se dedique a desgastar al PSOE. Lo más sorprende es que se pida a los demás que suscriban un texto que nadie conoce. De momento, todo se mueve, como siempre, en el nivel de la retórica grandilocuente: una economía «sostenible» frente a otra «insostenible», fuente de desastres urbanísticos y crecimiento disparatado, todo ello aderezado de referencias genéricas al I+D+i, las energías renovables, la educación de calidad y la internacionalización de las empresas. Como de costumbre, son palabras vacías de contenido que por un extraño milagro deberían llevar a España a salir «reforzada» de la crisis económica.

Al grito de «Zapatero, no estás solo», el PSOE intentó ayer disimular el deterioro acelerado del Gobierno en un acto concebido para resaltar la unidad del partido, incluidos Felipe González y otros dirigentes históricos. Sin embargo, las cosas no se arreglan a base de propaganda para vender humo ni con adaptaciones supuestamente modernas de una ideología trasnochada. Seguimos sin saber en qué consiste la ley de Economía Sostenible, ni qué disposiciones legales se van a modificar, ni qué virtudes mágicas se ofrecen para crear empleo y generar confianza en la sociedad española. Cuando los agentes sociales y políticos sepan de qué se trata, podrán pronunciarse con conocimiento de causa. Por ahora, ni siquiera el Consejo de Estado y otros órganos llamados a emitir informes consultivos tienen visos de poder pronunciarse puesto que las instrucciones de Presidencia eran muy claras en el sentido de evitar materias que exigieran dictámenes previos. Todo hace sospechar que estamos en presencia de un texto plagado de generalidades. No obstante, las normas jurídicas deben contener mandatos precisos y la realidad económica exige medidas específicas orientadas a la creación de empleo y el dinamismo empresarial.

ABC - Editorial

Dilema constitucional

El debate del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, ya en su recta final, se decanta cada vez más nítidamente hacia una sentencia adversa para esta norma. Así lo indica el consenso de los 10 magistrados para excluir del Preámbulo la tácita alusión a Cataluña como "nación" y podar del Título Preliminar las referencias a los "símbolos nacionales" y los "derechos históricos", así como la conformación de una cada vez más sólida mayoría que aprecia tachas de inconstitucionalidad en al menos 40 de los 126 artículos impugnados, hace ya tres años, por el PP. El curso que han tomado las deliberaciones permite presagiar que la vieja aspiración de que el alto tribunal dictase una sentencia salomónica, sin vencedores ni vencidos, ha quedado definitivamente arrumbada. Si los aspectos identitarios del texto -por emocionales, menos objetivables que los de orden com-petencial- no superan el cedazo constitucional, la letra pequeña de la sentencia pasará inadvertida para muchos. La mayoría de los catalanes acogerá el fallo como una derrota de Cataluña; y el PP, como una victoria en toda regla.

Sólo desde una falsa ingenuidad se puede pretender que el Constitucional es un órgano jurisdiccional inmune a la política. Primero, porque sus integrantes son designados por los dos grandes partidos, que articulan las mayorías parlamentarias precisas para los nombramientos preservando sus respectivas cuotas. Segundo, porque le corresponde arbitrar entre los poderes públicos, incluidos los principales grupos parlamentarios. Y tercero, porque la jurisdicción ordinaria se limita a aplicar las leyes, mientras que la misión del Constitucional, como sumo intérprete de la Ley Fundamental, es velar por que el legislador la respete en su letra y en su espíritu. Si política es su función, políticos son también los efectos de sus sentencias. Y mucho de lo que las rodea.

A la campaña del PP contra el Estatuto, cuñas radiofónicas y recogida de firmas incluidas, le siguió, una vez interpuesto el recurso, una guerra de recusaciones que dejó en la cuneta a un juez del bloque progresista en teoría proclive a la constitucionalidad del texto. Tampoco es ajeno a la política el hecho de que PSOE y PP no hayan sustituido a los cuatro magistrados cuyo mandato expiró en 2007, ni al fallecido Roberto García-Calvo.

Con estos precedentes, es obvio que la sentencia del Estatuto, al parecer inminente, tendrá por fuerza efectos políticos. El primero será la radicalización de CiU, que, en pugna con ERC, esgrimirá el varapalo para completar su tránsito del moderantismo al soberanismo. Pero el más profundo será el apuntado ayer por el presidente de la Generalitat, José Montilla: una lectura restrictiva de la Constitución, ajena a su espíritu integrador, debilitaría a la legión de catalanes que quieren sentirse cómodos en una España que reconozca su pluralidad. Agravar el problema catalán o encauzarlo. Ése es el dilema que afronta el Constitucional.

El País - Editorial

La Ley de Economía Insoportable. Por José García Domínguez

Incurrirá en delito de lesa patria quien recuerde que toda esa charlatanería ecológica y renovable es la responsable única de que el coste del kilovatio hora para las familias españolas haya crecido un 23 por ciento desde 2008.

Después del almibarado tránsito de Zapatero por el BOE, el derecho inalienable a la gramática tendría que incorporarse a la Declaración Universal de los Derechos Humanos por el procedimiento de urgencia. Amén de ser una reparación de justicia, constituiría el primer paso para la muy necesaria inclusión de la cursilería y el kitsch como delitos tipificados en el Código Penal. No obstante, mientras ese ansiado día llega, habremos de asistir a nuevos crímenes impunes contra la semántica; como ése de llamar "Ley de Economía Sostenible" al último contubernio de Salgado, Méndez y Cía. De hecho, cuando se sancione la norma, todos deberíamos guardar dos minutos de silencio, el primero por el sentido común, el otro por el sentido del ridículo. Y ello, aunque sólo fuera porque, en economía, lo único en verdad insostenible consiste en pretender que las leyes que rigen la producción y el intercambio de mercancías se plieguen a lo que mande el Gobierno de turno en un trozo de papel timbrado.

En fin, si en Lenin el socialismo consistía en la electrificación más los soviets, para Zapatero reside en despreciar el viejo concepto burgués de coste económico más unos cuantos caramelos de fresa retórica. Así, consecuente con la inconsistencia de su mentor, el primer plan quinquenal rosa se fundamentará en seguir apuntalando las energías de cuento de hadas en el imaginario progre vía primas, subsidios, presentes, dádivas, ofrendas y otros dones varios a los proveedores parasitarios de ese humo insostenible. Es decir, las manos muertas del siglo XIX transplantadas al XXI, pero, eso sí, sin el menor riesgo de que asome ningún Mendizábal en el horizonte.

Un demencial festín de Babette con cargo al contribuyente ante el que Zetapé reclama ahora la más estricta omertá al Partido Popular. Es sabido, la del PSOE siempre ha de constituir la única política económica posible, mantra frente al que sólo cabe la adhesión inquebrantable so pena de fulminante excomunión democrática. Incurrirá, pues, en delito de lesa patria quien recuerde que toda esa charlatanería ecológica y renovable es la responsable única de que el coste del kilovatio hora para las familias españolas haya crecido un 23 por ciento desde 2008. Peccata minuta si se tiene en cuenta que esa broma, la de la soportabilidad insoportable, no ha hecho nada más que empezar.

Libertad Digital - Opinión

Y ahora, el Estatut. Por José María Carrascal

LA política española, interior y exterior, se ha convertido en una carrera desesperada para arreglar hoy los disparates de ayer. Ayer me preguntaba de qué se quejaba Moratinos, si las humillaciones que estamos sufriendo en torno a Gibraltar fueron propiciadas por él al «aparcar los temas de soberanía» y dar voz, voto y veto a los gibraltareños en un pleito que tanto el Tratado de Utrecht como la ONU adjudican sólo a España e Inglaterra. Y hoy me pregunto qué va a pasar si, como se rumorea, el Tribunal Constitucional recorta buena parte del nuevo Estatut, empezando por el término «nación» para Cataluña.

Pues no va a pasar nada. Mejor dicho, va a armarse una enorme algarabía, una especie de danza guerrera de los nacionalistas, con Montilla abandonando su habitual inanidad para advertir que «esto podría poner en peligro la propia Constitución».


Cuando lo único que la pone en peligro es el nuevo Estatut. Pero, aparte de esto, ¿qué pueden hacer? ¿Romper sus relaciones con el Gobierno español, y quedarse sin el dinero que reciben de él? ¿Cerrar sus fronteras con España, y dejar de vender allí sus productos? ¿Apelar a Europa, a la ONU, que buenas están ellas para estos pleitos? Más, cuando Montilla tiene que andarse con cuidado, pues la mayoría del PSC está formado por socialistas que se sienten catalanes, pero se sienten también españoles, aparte del pequeño grupo que, como él, se han encumbrado plegándose a los dogmas nacionalistas. Junto a algo importante: esta nueva «ofensa» a Cataluña, les vendrá muy bien a todos ellos para que se olvide la corrupción en que están metidos. O sea, que mucho ruido y pocas nueces.

Aunque, por otra parte, ¿qué va a pasar con todas las disposiciones del Estatut que ya han entrado en vigor? ¿Va a retirarlas la Generalitat? ¡Ni se piense! ¿Va a hacerlas retirar a la fuerza el Gobierno central? Menos todavía. O sea que tendremos otra comunidad española actuando abiertamente contra la Constitución. ¿No ocurrió en el País Vasco durante el largo mandato del PNV, y sigue ocurriendo en muchos de aquellos ayuntamientos? Pues lo mismo, mientras los partidos catalanes se enzarzan en una pelea sobre quién es más antiespañol cara a las próximas elecciones autonómicas.

Este es el resultado de haber empezado diciendo «Os daré lo que me pidáis» y terminado con «Las decisiones del Tribunal Constitucional hay que acatarlas» de Zapatero, un hombre que desbarra en cuanto toca, sea ETA, sea la economía, sea la piratería. Sin embargo, media España sigue apoyándole, una muestra de que las vísceras siguen imponiéndose al cerebro entre nosotros. Y déjenme decirles otra cosa: a la hora de la verdad, es decir, a la de permitirle o no seguir gobernando, también le apoyarán esos nacionalistas que hoy le ponen verde. Y la apoyarán por saber que sacarán de él más que de ningún otro. Como ya vienen haciendo.

ABC - Opinión

Los críticos quedan fuera de todos los órganos

Ni una mención -y mucho menos un guiño- al candidato rival deslizó ayer Rosa Díez en su discurso tras ser elegida portavoz de Unión Progreso y Democracia (UPyD). El derrotado, Valia Merino, empresario madrileño de 35 años, esperó a que terminara el acto para decir luego en los pasillos: "Suscribo punto por punto el discurso de Díez, ha sido brillante. Pero, ¿aplica ella en el partido todo eso que ha dicho?" El aspirante se quedó -con un grupo afín de unos 50 delegados- sentado y sin aplaudir durante toda la intervención, mientras la gran mayoría del plenario se levantaba, batía palmas y jaleaba a la portavoz. No hubo silbidos contra Díez, sí algunas caras largas.

"Si somos tan criticones con el resto de partidos, que no nos cueste tanto hacer autocrítica", pidió Merino, que consideró cumplido el objetivo: "Dar un toque de atención a la dirección, decirle que no todo vale". "Me hubiera gustado que tendieran puentes. Sin embargo, lo que sale de aquí es un Consejo Político monolítico, dócil y fiel a Díez", se lamentó el candidato. Y anunció: "Vamos a seguir movilizando a la militancia".

El Consejo Político es, en efecto, 100% afín a la portavoz: lo eligieron 467 de los 500 delegados del congreso, votando entre más de 400 candidatos que concurrían en listas abiertas. En el Consejo de Dirección, elegido por los afiliados entre dos candidaturas, tampoco estará el sector crítico. De los 4.781 afiliados con derecho a voto, lo ejercieron 1.811, el 62%. Díez recibió 1.417 votos (78,2%); Merino, 332 (18,3%), y hubo 62 votos blancos o nulos (3,4%). Junto a la portavoz habrá ocho cargos con cartera (siete hombres y una mujer) y 12 vocales.

Una escena de El señor de los Anillos -Aragorn llamando a "la lucha" a sus soldados- introdujo en el escenario a Rosa Díez. "Hemos tenido una desgracia en este país: el peor Gobierno posible y la peor oposición posible. ¡Hay que obligarles a ser partidos nacionales! Llegará un día en que UPyD condicione quién y cómo gobierna", dijo. Sólo recibió más aplausos cuando extendió en el atril la bandera de la autoproclamada República Árabe Saharaui y acusó al Gobierno de abandonarla.

El País

Críticos de UPyD se dan de baja

La candidatura crítica, encabezada por Valia Merino, que ha disputado a Rosa Díez la dirección política de UPyD este fin de semana tenía una sensación agridulce en la clausura. Por un lado, estaban satisfechos por haber conseguido casi un 20 por ciento de los votos de los militantes, y también por haber obligado, a su juicio, a la portavoz del partido a esforzarse aún más para ganar. Por otro, la tristeza se instaló en muchos de los que apoyaban con entusiasmo, y una buena dosis de ingenuidad política, esa lista de Merino, y que ya han decidido darse de baja en el partido. Es el caso de Pilar Heredia y de muchos más, que según comentaban han dejado de creer en un proyecto que ven excesivamente personalista, y donde se excluye a los que se atreven a discrepar. En la clausura, Díez no lanzó ni medio mensaje de conciliación interna.

ABC

domingo, 22 de noviembre de 2009

El Govern pagó 3.000 € para informarse sobre la compra de una isla en 'Second Life'

La Generalitat se gastó algo más de 3.000 euros en un informe para ver si valía la pena comprarse una isla en 'second life', un mundo virtual que tuvo sus 15 minutos de gloria pero que, hoy por hoy, está más desaparecido que la Atlántida.

El informe, encargado en 2007 por el Departament de Governació, fue elaborado por la empresa Second Mind y consta tan sólo de tres páginas, según explica la diputada del PP Àngels Olano, que puedo acceder al documento en la sede de la Conselleria, aunque no consiguió que los funcionarios le facilitasen una copia.

Olano se muestra sorprendida del precio del informe, porque adquirir una isla en Second Life, cuesta algo más de mil euros, pero la Generalitat ha pagado cuatro veces más por tener presencia en este mundo virtual, ya que al coste de adquisición de la isla hay que sumar el del informe, cuyo título oficial es Consultorio de Cataluña en Second Life.

La isla catalana del 'Second Life'

LA CASA ES GRANDE y está dispuesta a comprar una isla. Una isla digital, por supuesto, para sentirse como un catalán digitalizado de pro. La información que hoy publica este diario sobre el pago de 3.000 euros por un informe que debía explicar la rentabilidad y viabilidad de la compra de una isla en el ciberespacio, demuestra que las tonterías que se hacen el política no tienen límites. Hay cuestiones en este tema que no tienen sentido. No tanto que en un momento dado la Generalitat decidiera, puede que para promocionar Cataluña, entrar en la moda del Second Life. Lo grave es que el departamento de Governació pagara por abrir esa isla y que siga abonando, de forma mensual, el alquiler de un espacio virtual desierto y completamente pasado de moda. Decía Benach la pasada semana, que no se podía dudar del ahorro del Parlament porque se hubieran dedicado 1.000 euros a una traducción catalán-castellano, además inútil. Es cierto que es poca cantidad. Se trata del fondo de la cuestión.

El Mundo
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UPyD - Una noche en el Congreso