lunes, 11 de junio de 2007

Mario Acosta se despide de Ciutadans: "Este partido no es el original, ha sido manipulado y prostituido.."

Barcelona, 11 jun (EFE).- El ex coordinador de la federación de Andalucía Occidental de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C's), Mario Acosta, ha anunciado que abandona la militancia al ver cómo la dirección del partido ha "pervertido" la "esencia original" de esta formación.

En declaraciones a Efe, Acosta ha denunciado que la cúpula de C's ha "traicionado" a sus afiliados, al convertir el proyecto político en una "estafa" y usar el programa del partido "igual que si fuese papel higiénico".

El pasado 19 de mayo, la ejecutiva de C's acordó abrir expediente disciplinario y suspender cautelarmente de militancia a Acosta, tras dimitir éste de su cargo de coordinador de la federación sevillana y criticar públicamente la "lucha por el poder" entre el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, y el secretario general, Antonio Robles.

En el comunicado en el que hace pública su voluntad de dejar el partido, Acosta ha denunciado que C's "no ha sido capaz de hacer cumplir sus normas internas ante el asalto ilegal del poder de su consejo ejecutivo, llevado a cabo por sendos grupos encabezados por Rivera y Robles. La actual dirección pretende seguir un curso completamente contrario al ideario inicial, contraviniendo los principios y las reglas de funcionamiento con los que se fundó C's".

"Este partido no es el original, ha sido manipulado y prostituido con objeto de llevar a cabo políticas contrarias a los principios declarados en su partida de nacimiento, habiendo subvertido además su normativa interna", ha añadido.

Según Acosta, C's se ha convertido en un partido "mucho peor en formas y contenidos que otros con los cuales vinimos a competir".

Pese a todo ello, Acosta ha advertido de que "la voluntad, la firmeza y la esperanza de tantos y tantos afiliados que gastaron sus esfuerzos en este partido no quedarán sin representación política, aunque no de forma inmediata. Trataremos de construir cauces para su justa, trabajada y merecida expresión".

Efe

Terra: "Ex dirigente crítico C's en Sevilla deja partido al ver pervertida su esencia"

Ciudadanos en la Red: cada día se pierden más piezas del puzzle... "Solo nos importan las personas". Un abrazo, Mario.

Todos somos MARIO ACOSTA


Mario Acosta ha publicado un comunicado en el que anuncia su dimisión de Ciutadans.

Era hasta hace pocas semanas coordinador de la agrupación del partido Ciudadanos en Sevilla y Andalucía occidental. Su trayectoria política y ciudadana es la de un luchador infatigable contra los abusos del nacionalismo catalán (cuando muchos de los actuales protagonistas de lo que queda de CS estaban calladitos o en otros menesteres). Su trayectoria humana es la de un intelectual comprometido con su tiempo y con la gente, y la de un hombre honrado que cultiva la intransigencia democrática. En tiempos de zapaterismos serviles, de izquierdas anquilosadas, de derechas acomplejadas y de relativistas alegres, puede incluso ser confundido con un extraterrestre. Eso le pasa por ser... un ciudadano.

Ciudadanos en la Red se solidariza con Mario Acosta, comparte su análisis y le acompañará en la denuncia del atropello a la libertad que suponen los nacionalismos y los sectarismos.

COMUNICADO DE MARIO ACOSTA:

Ante el estado calamitoso de Ciudadanos –Partido de la Ciudadanía, con fecha de hoy he manifestado al secretario de mi agrupación la voluntad de abandonar este partido para que la transmita a las instancias correspondientes. Esta decisión está basada en el convencimiento de que la esencia original del partido ha sido pervertida a pesar de su escaso tiempo de existencia.

Ciudadanos no ha sido capaz de hacer cumplir sus normas internas ante el asalto ilegal al poder de su Consejo Ejecutivo, llevado a cabo por sendos grupos encabezados por el actual presidente Albert Rivera y el Secretario General Antonio Robles. La actual dirección pretende seguir un curso completamente contrario al ideario inicial, contraviniendo los principios y las reglas de funcionamiento con los que se fundó Ciudadanos.

Este partido NO es el original, ha sido manipulado y prostituido con objeto de llevar a cabo políticas contrarias a los principios declarados en su partida de nacimiento, habiéndo subvertido además su normativa interna. Ciudadanos Partido de la Ciudadanía, se ha convertido en la práctica en un partido mucho peor en formas y contenidos que otros con los cuales vinimos a competir.

A pesar de todo ello, la voluntad, la firmeza y la esperanza de tantos y tantos afiliados que gastaron sus esfuerzos en este partido, no quedarán sin representación política aunque no de forma inmediata. Trataremos de construir cauces para su justa, trabajada y merecida expresión. Los compañeros que permanezcan en el partido deben exigir el cumplimiento del espíritu del Tívoli y la limpieza de los procedimientos estatutarios dentro de Ciudadanos.

Los nacionalismos que se extienden por toda España, forman parte de una insoportable presión social sectaria que oprime la convivencia pacífica y la libertad de los ciudadanos españoles. Que no consideren los nacionalistas sectarios como dejación de sus obligaciones esta decisión de algunos ciudadanos, porque solo es un cambio de estrategia, un amargo paso necesario para seguir luchando más eficazmente contra su perversa existencia política.


Mario M. Acosta
11 de junio de 2007.


Ciutadans

En política, como en gimnasia, en el circo o caminando sobre una acera helada, hace falta saber de qué aro, maroma o farola asirse para evitar una caída. Pero si en los últimos paseos de la caída sobre la malla o el hielo salvan asideros tangibles, físicos, en política el asidero requiere haber sido amasado por quien la practica. Ideología, le llaman a ese engendro que sirve para librar de la muerte. O el ridículo.

La aparición del Manifiesto “Per un nou partit polític a Catalunya”, hace exactamente dos años, y su magnífico, y justo, reclamo porque en el mapa político catalán “se restableciera la realidad”, ilusionó a muchos. Más ilusión generaron la sonada presentación en el Tivoli y, cuatro meses más tarde, en junio de 2006, el congreso fundacional de Bellaterra.

El “¡Toma tres, tevetrés!” que corearon cientos en la Rambla de Catalunya al conseguir tres escaños en el Parlament de Catalunya constituyó una magnífica performance en contra del nacionalismo catalán y la clase política que lo alimenta.

Desde entonces, el élan fundador de Ciutadans. Partido de la Ciudadanía se ha ido desvaneciendo, en un proceso de alquimia inversa: el de la conversión de oro en fango. La opacidad en la confección de las listas para las elecciones de mayo pasado, la amenaza de dimisión del secretario general, conjurada mediante la pactada posposición de la lectura de la lista de agravios hasta el venidero congreso, anunciaban lo que cualquier análisis del comportamiento de Albert Rivera permitía adivinar, a saber, la merma de votos cosechados por un partido, cuyo leitmotiv era una renovación del modo de hacer política, algo que por fuerza debía atraer a abstencionistas y votantes del centro izquierda y el centro derecha antinacionalistas.

Antinacionalistas, subrayo. Que esa imbécil apelación al “somos no nacionalistas” es una de las muchas cautelas semánticas que evidencian la carencia de una ideología “fuerte”. La incapacidad para situarse en el espectro político tradicional es otra. Ambas parten de la convicción de que no hay mejor manera de atraerse votos que presentarse con los grises vestidos de la moderación. Error que han pagado ERC, el Partit Popular y Ciutadans, significativamente. Josep Anglada, en cambio, ha hecho su agosto voceando una xenofobia que quiero confiar acabará llevándolo ante un tribunal.

El 29 de mayo, apenas dos días después de las elecciones, Ginés Górriz, miembro del Consejo general de Ciutadans, circuló un informe de una claridad estadística y una contundencia en el análisis que presagiaban el fin del reinado de Albert Rivera. O el de su redactor y afines.

Del capítulo Conclusiones de ese informe:

“A mi entender, el resultado electoral es un fracaso y debemos admitirlo. Abordar las causas debe ser una tarea de máxima responsabilidad y serenidad. Refugiarnos en afirmar que el resultado es un éxito, o que el fracaso es atribuible a los enemigos externos o internos, sería un ejercicio de cobardía y mediocridad. Está claro que nuestro mensaje de "nueva forma de hacer política" y de "regeneración de la clase política" no ha calado. Ante un panorama de fuga de votos de los partidos "tradicionales", hubiese sido de esperar un incremento muy importante de votos a C's.”

Por el contrario, la merma de votos, en relación con los comicios al Parlament, fue de un 15%. Continúa, y acaba, Górriz:

“El fracaso ha sido generalizado, salvo en pocas poblaciones cuyo caso particular debemos analizar. Esta claro que no se trata de un pinchazo del proyecto en una población determinada, sino de un generalizado fracaso del proyecto, que tiene que ver con nuestra imagen de partido y nuestro posicionamiento como marca electoral.”

Y la puntilla: “¿Realmente alguien puede creer que después de un resultado así podemos encarar con éxito la expansión al resto de España?”

Ginés Górriz ya había desnudado a Rivera para el célebre cartel de Ciutadans. Pero fue con estos párrafos que lo desnudó de veras.

El informe y la, cabe suponer, encendida polémica que generó en la cúpula del partido, se transforma ahora en la Carta abierta que ha firmado parte de un sector que se propone una renovación en el venidero congreso. (“No existe, hoy, pensamiento político en Ciutadans”, se lee allí.) Una Carta abierta que parece es también una reacción al Comunicado del partido respecto a las elecciones, donde no se recoge el llamado a la crítica del informe de Gorriz y se regresa al victimismo de tantas veces. El victimismo: he ahí la cifra sobre la que pivota toda la política catalana. Y Ciutadans no iba a ser menos.

La renovación ha de pasar, a mi juicio, por la defenestración de Albert Rivera y la clara enunciación de un perfil ideológico de corte liberal, laico y antinacionalista. Sin remilgos ni medias tintas. Sin coqueteos con la izquierda, ni mezquinas acusaciones a la derecha. Sin permanentes apelaciones a los intelectuales que firmaron el primer Manifest. Cuando un tipejo tan orgánicamente antiintelectual como Rivera pondera a los fundadores, uno sólo se libra de la carcajada, gracias al asco. Sin aceptar, por fin, que la política es una escala por la que un arribista cualquiera accede a la notoriedad.

Por mucho que su juventud, su origen y su ambición generaran la impresión de que Albert Rivera era el tipo perfecto para encabezar la andadura política de lo que tal vez debió limitarse a ser una aventura del espíritu crítico, lo cierto, a estas alturas, es que haberle entregado las riendas de Ciutadans a ese carriérist de novela mala fue un error mayúsculo.

Tal vez un error inevitable. Ése que consiste en desconocer que los intelectuales han de ir a la guerra ellos mismos, imbuidos de aquel aserto foucaultiano que los quiere “conciencia y elocuencia de la sociedad”. Delegar, en estos menesteres bélicos, es lo mismo que abjurar.


UPDATE:

Al teléfono:

–¡Hombre, Jorge! ¡Nunca me imaginé que fueras a salir en defensa de Ciutadans!

–¿Defensa? ¿Qué defensa?

–¿No me irás a decir que eso que sale hoy en El Tono lo escribió otro?

–Lo escribieron un servidor y el café con leche.

–Pues, léelo otra vez, coño. No sea que el café o la leche te hayan cambiado el texto.




Jorge Ferrer en Cubaencuentro

domingo, 10 de junio de 2007

Las razones en Ciutadans

Robles insiste, en libertad digital, que no es un político profesional. Por esto y porque es decente hacerlo, reconoce el fracaso electoral del "fenómeno Ciutadans" las pasadas elecciones del 27M.

El señor Robles, gracias al Fenómeno Ciutadans vive del negocio de la política desde el pasado 1N. Además, lo que ha fracasado, y aunque como buen político profesional después se desdice, no es el fenómeno C's, sino Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, resultado al que estos aspirantes a políticos han llevado el movimiento Ciudadano, que él denomina fenómeno, desde que cogieron sus riendas. El fenómeno fue un éxito con una gran proyección política. El Partido de la Ciudadanía era ya un fracaso desde el mitin de final de campaña de las autonómicas.

Dimitía para después del 27M, y ahora, en este artículo en LD, pretende liderar la corrección de los problemas que él ha creado de cara al congreso previsto para Junio.
El malo es Rivera, otro que tal, y nos hace números para demostrar que el proyecto es viable y él es quien debe liderarlo.
Tiene un rollo emocional impresionante, que se demuestra en los números que hace, y viene a decir:

Arriba Ciudadanos de la Terra,
en pie oprimido hablador.
Atruena la razón en marcha,
es el fin de la nació

Proclama de uno de la Izquierda liberal no nacionalista.
De lo que Ubú pone en su blog, y no es poco, no sabe, no contesta.
Ahora, después del buen resultado obtenido, junto con Savater a por España.
Yo creo que debería atender más a los militantes del Partido Ciutadans en sus foros internos, que utilizar un medio para hacerse campaña promocional para liderar el partido.

Y yo le canto,

A dimitir, a dimitir hasta arreglar lo del Partit. (Bilingüe)


Obrador

Ciudadanos y el tercer partido

El emergente 'Partido de la Ciudadanía' que sorprendió en las elecciones catalanas con la conquista de tres diputados pese al ninguneo, el boicot y la difamación del resto de partidos y de los medios de comunicación, no ha aprobado el examen de las elecciones municipales en Cataluña. Así de claro y rotundo.

Es cierto que ha logrado las actas de 13 concejales y un alcalde, pero es un resultado muy magro para las expectativas levantadas por el éxito del 1 de Noviembre. Porque la realidad es que ha conseguido superar el 5 % de los votos en tan sólo 5 localidades del área metropolitana de Barcelona, y que no ha conseguido ni una concejalía en su objetivo prioritario, la ciudad de Barcelona, ni en su primer 'cinturón rojo' fruto de la inmigración del resto de España: Cornellá, Hospitalet, Santa Coloma ...


Está claro que ahora también luchaba contra el ninguneo, el boicot y la difamación partidistas y mediáticos, pero ya tenía el plus de la representatividad parlamentaria y del superior conocimiento por parte de la ciudadanía. Algo más ha fallado en esta ocasión, y parece lógico pensar que se deba al propio partido neonato 'Ciutadans' ha sufrido una crisis de crecimiento absolutamente natural y hasta cierto punto benéfica para el futuro de la 'criatura', pero quizá sus dirigentes y sus militantes no la han sabido gestionar.

No es ajeno a la naturaleza de las cosas que haya habido importantes enfrentamientos en la propia ejecutiva de C's por razones ideológicas y de desarrollo del partido, que además de crecer en Cataluña lo hacía también en el resto de España, e incluso forcejeos entre el presidente y el secretario general. La dirección debería haber mostrado más madurez política, aunque si estamos hablando de políticos no profesionales, de ciudadanos que se lanzan a la política, quizá no podíamos esperar otra cosa. Pero lo que resulta tremendamente ilustrativo es que haya habido algún afiliado de C's, algún resentido que haya filtrado estos enfrentamientos en plena campaña electoral a la prensa más derechista, el diario La Razón. El tal Mario Acosta, ex coordinador de la agrupación de Sevilla, ha dado a los medios y partidos la carnaza que necesitaban para lanzarse a degüello contra 'Ciudadanos' en el momento oportuno, ahora tanto desde la izquierda y el nacionalismo como desde la derecha más conservadora.

Los dirigentes y afiliados de C's no han dado la talla en estas elecciones, pero eso no significa que el partido no tenga futuro. La necesidad en España de un tercer partido regeneracionista, que defienda la libertad, igualdad y solidaridad de todos los ciudadanos españoles frente al terrorismo, el nacionalismo de todo pelaje y el sectarismo de los dos grandes partidos es hoy innegable. El llamamiento de Fernando Savater y Martínez Gorriarán lo demuestra: http://www.plataformapro.org. El nacimiento imparable de diversas agrupaciones de C's por el resto de España lo prueba.

Tan sólo cabe esperar que en el congreso extraordinario del 30 de Junio el 'Partido de la Ciudadanía' demuestre haber superado este sarampión infantil, defina una ideología clara de centro-izquierda ilustrado, liberal, cívico y reformista -sin ambivalencias ideológicas que hasta ahora han permitido la infiltración de oscuros personajes de la derecha nacionalista españolista-, una dirección madura y eficaz sin bicefalias estériles, y una estrategia de convergencia con la 'plataforma pro nuevo partido político' de Savater y compañía, que a ser posible incluya el liderazgo político y social de Rosa Díez, e incluso con otros movimientos cívicos y políticos -liberales, republicanos, demócratas libertarios- que apuesten por la regeneración política en España, la reforma de la Constitución y de la Ley Electoral, para defender la libertad de todos los ciudadanos ante el chantaje terrorista y la igualdad de todos los ciudadanos sin hipotecas localistas.


El capitán Trueno

Ciutadans en la encrucijada

Pasados unos días desde las elecciones municipales, redacto esta breve valoración de los resultados de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, en cuya lista de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) iba yo incluido.

En Vilanova, C´s ha obtenido unos 570 votos, 90 menos que los 660 de las autonómicas de noviembre pasado. O sea, un 0,2% menos, lo cual es un descenso inferior a la media, descenso particularmente sangrante en la ciudad de Barcelona. Ni en Barcelona ni en ninguna de las ciudades en las que se había superado el 4% o el 4,5% o incluso el 5% se ha obtenido ningún concejal, salvo en la franja que va de Castelldefels hasta Sant Boi (pero no El Prat), pasando por Gavà y Viladecans. Solo en estos pueblos, más algún otro del Bajo Llobregat o del Vallés (San Andrés de la Barca y Montornés), se puede hablar de éxito.
En Tarragona, nada de nada. En cuanto a Alicante, 2.000 votos son proporcionalmente menos que los 500 obtenidos en Vilanova y, de cara a las Generales, plantean, teniendo en cuenta el viento propicio que soplaba en Alicante para C´s (una de las ciudades no catalanas con mayor proporción de afiliados, prácticamente la segunda después de Madrid), digo, plantean serias dudas sobre la viabilidad del proyecto nacional de C´s, salvo que todo se reduzca a Madrid y Barcelona, y esto con dudas razonables teniendo en cuenta los resultados municipales (aunque por su propia marca es posible que C´s pueda aglutinar más base en unas Generales en un ambiente tan enrarecido como el actual que en las municipales, donde era prioritario tener programas específicos para cada ciudad).

El fracaso sin paliativos de C´s es doble. El primero, entra dentro del juego político y es al que se aferra su Secretario general, Antonio Robles, en su valoración de los resultados. Aunque la aplicación de la regla de tres según la cual hubiésemos obtenido 100.000 votos de habernos presentado en todos los pueblos es dudosa, por cuanto es dudoso que C´s tenga esa cobertura. No obstante, es cierto que a pesar de todo, sobre todo a pesar de no entrar en Barcelona, tenemos concejales en ciudades importantes e incluso un alcalde en la provincia de Lérida, que pueden servir de base para el futuro.

Ahora bien, la pregunta, que tiene que ver con el segundo y más importante fracaso de C´s, es: ¿tiene futuro Ciutadans? Esto será lo primero que deberán aclarar en el próximo Congreso a celebrar a principios de julio: si C´s solo es un proyecto autonómico para 4 años, como vino a decir De Carreras tras las elecciones del pasado noviembre, o es un proyecto de más recorrido y envergadura.

En el primer caso, C´s es lo que es, cumple su papel fundamental en Cataluña, y poco más.

En el segundo caso, como he dicho antes, hasta ahora el fracaso es casi total. El fracaso lo he vivido en primera línea en Valencia. No se puede fundar un partido diferente para cometer las mismas tropelías con la misma mentalidad que los mismos partidos de siempre. C´s no se fundó para pensar dentro de la caja sino para todo lo contrario: esto simplemente como un punto de partida fundamental, que de momento está roto. De ahí el fracaso del proyecto regenerador de Ciutadans-Ciudadanos, que desde luego ha influido de manera decisiva en los muy escasos resultados electorales de las recientes municipales, incluyendo a Alicante.

Así pues, mi entusiasmo está muy enfriado con Ciudadanos. También con sus promotores. A mí me ha parecido que se han vuelto a poner los anillos demasiado pronto. Sigo leyéndoles y estando de acuerdo en muchos puntos. Pero la sensación ya no es la misma. Hay un cierto abandono y desorientación. Tampoco el diagnóstico a nivel español es del todo acertado, y no se ha hecho el previo trabajo con la sociedad civil que se hizo en gran parte de Cataluña. La operación por la que se volvió a dotar de vida a la Asociación Ciutadans de Catalunya me pareció fraudulenta, y así lo manifesté en su momento. No veo, quizá desde la lejanía, que se hayan hecho las cosas demasiado bien. En verano ya hubo un conato de "limpiar" el partido: se impidió y ahí están los resultados de las autonómicas. No ha sucedido lo mismo durante este invierno, cuando se ha pedido dos veces la dimisión del Secretario general. Bien, ahí están los resultados, y sobre todo, la incógnita: qué queremos, qué futuro se quiere realmente para C´s. Yo solo noto altivez en los que más se han equivocado y aire enrarecido generalizado.

Por mi parte, voy a esperarme al Congreso para decidir si sigo afiliado. De vivir en Cataluña, seguiría, aunque con dudas. Sobre todo por la Educación, sectorial en la que estoy agrupado. Pero estando fuera de Barcelona, sin poder asistir a las reuniones, totalmente alejado (y alérgico) de las agrupaciones territoriales, o incluso previendo cierta falta de apoyo a la sectorial si Robles finalmente cae en el ostracismo, me parece que dejaré mi relación con Ciutadans-Partido de la Ciudadanía en una simple relación de simpatía y colaboración puntual.

Posiblemente, si lo que se quiere es un simple CDS de izquierdas para centrar al PSOE (y esto en el mejor de los casos, quiero decir, si la cosa funciona, cosa dudosa hoy), por mi parte, hasta aquí hemos llegado.

Hélas!



¿Qué hubiese preferido yo? Un partido más populista, en el buen sentido del término, y más radical, en el sentido americano de la palabra. Y simplemente, más honesto, sobre todo por parte del sector "expertos".


Coda: es cierto que de los 90.000 votos de las autonómicas puede decirse que 68.000 están fidelizados. Pero no es cierto que extrapolando los resultados a las autonómicas, al contrario de lo que ha escrito Robles, hubiésemos sacado 100.000 votos y 5 diputados. Más bien el resultado indica que nos hubiésemos quedado con 2, o con ninguno. He aquí el serio aviso de los resultados de estas municipales. Lo más importante ahora, vuelvo a repetir, es decidir si se quiere un partido de corta, media o larga duración, solo o principalmente de ámbito autonómico catalán, o para toda España, y en este caso, de qué tipo.

Desde luego, el gran fracaso hasta ahora ha sido el de la regeneración, que afecta sobre todo a este último caso. ¿Es posible enmendar estos errores? Sí, si hay voluntad, como se suele escuchar en la política profesional, pero esto francamente ahora mismo lo dudo.

Si me aparto de Ciutadans, aparte de algunas desaveniencias ya comentadas en los principios ideológicos y en la estrategia, es sobre todo porque hasta el momento el punto de la regeneración ha quedado en suspenso. Seguiré en la sectorial de Educación, a título casi nominal, y tal vez, tras el Congreso y los meses posteriores, ni eso. Dependerá.


PD: a todo esto este mes ha sido especialmente difícil. Me han entrado a robar llevándose el ordenador, el móvil y 500 dólares. El ambiente en el instituto se ha enrarecido, con las elecciones de por medio y la tendencia a la mediocridad generalizada que marca el actual sistema educativo.

procopio - café filosófico

Rivera no se siente aludido y se adhiere al manifiesto del grupo crítico de Ciutadans

Barcelona. (EFE).- El presidente de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, Albert Rivera, se ha adherido al manifiesto elaborado por una cuarentena de cuadros dirigentes y afiliados del partido pertenecientes al sector crítico con la dirección.

Rivera ha explicado que ha decidido suscribir el texto de los críticos porque está "de acuerdo" con los planteamientos y los principios que se exponen en el manifiesto, que contiene acusaciones explícitas a la dirección del partido pero sin personalizarlas, por lo que el presidente de C's no se siente "aludido".

El manifiesto, al que ha tenido acceso Efe, ha sido impulsado por la corriente bautizada como "Regeneración Democrática" y cuenta con 37 firmas, entre ellas la de dos miembros del comité ejecutivo de C's -José March y Sandalio del Río-, el cabeza de lista de Ciutadans en la ciudad de Tarragona, Jaime Climent, y otros nueve miembros del consejo general, máximo órgano del partido entre congresos.

En el texto, escrito a modo de carta abierta a la militancia, los firmantes reivindican los principios defendidos por los quince intelectuales que primero crearon la plataforma Ciutadans de Catalunya y luego ayudaron a fundar el partido.

"Nos unimos para recuperar los canales de influencia perdidos, lograr la regeneración interna del partido y restablecer el enlace con las personas que originaron tanto Ciutadans de Catalunya como el partido Ciutadans-Partido de la Ciudadanía", dice el manifiesto.

Los promotores del texto reconocen estar "preocupados por el funcionamiento interno de C's" y creen "necesaria una regeneración democrática por dentro que termine con los modos de una dirección personalista que frena la expansión del partido".

Haciéndose eco de las tensiones internas que empezaron a aflorar durante la pasada campaña de las elecciones municipales, el texto añade que "los múltiples casos de conflicto en las agrupaciones son fruto de esta manera de dirigir y esto redunda en una falta de empuje y de nervio en su conjunto".

Según este sector crítico, "son evidentes en la dirección las posiciones que revelan una sumisión imprudente al personalismo más extremo, a lo políticamente correcto, al 'marketing' sin contenido, incluso a la frivolidad, que puede ser letal para nuestro partido en un plazo muy corto. No hay ahora verdadero pensamiento en C's".


La Vanguardia

viernes, 8 de junio de 2007

Los dirigentes críticos de Ciutadans piden recuperar el espíritu de los intelectuales fundadores

Una cuarentena de cuadros dirigentes y afiliados de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C's) pertenecientes al sector crítico con la dirección han elaborado un manifiesto en el que piden "regenerar" internamente el partido y recuperar el "espíritu" de los intelectuales promotores de la formación. El manifiesto, al que ha tenido acceso Efe, ha sido impulsado por la corriente bautizada como "Regeneración Democrática" y cuenta con 37 firmas, entre ellas la de dos miembros del comité ejecutivo de C's -José March y Sandalio del Río-, el cabeza de lista de Ciutadans en la ciudad de Tarragona, Jaime Climent, y otros nueve miembros del consejo general, máximo órgano del partido entre congresos.

Este grupo crítico, integrado principalmente por liberales pero que también aglutina a algunos izquierdistas, se opone tanto al sector oficialista encabezado por el presidente del partido, Albert Rivera, como a la corriente de izquierdas liderada por el secretario general, Antonio Robles, y planea presentar una lista alternativa al congreso de Ciutadans que se celebrará el 30 de junio y 1 de julio. En el texto, escrito a modo de carta abierta a la militancia, los firmantes reivindican los principios defendidos por los quince intelectuales que primero crearon la plataforma Ciutadans de Catalunya y luego ayudaron a fundar el partido.

"Nos unimos para recuperar los canales de influencia perdidos, lograr la regeneración interna del partido y restablecer el enlace con las personas que originaron tanto Ciutadans de Catalunya como el partido Ciutadans-Partido de la Ciudadanía", dice el manifiesto. Los promotores del texto reconocen estar "preocupados por el funcionamiento interno de C's y creemos necesaria una regeneración democrática por dentro que termine con los modos de una dirección personalista que frena la expansión del partido".

Desde las municipales

Haciéndose eco de las tensiones internas que empezaron a aflorar durante la pasada campaña de las elecciones municipales, el texto añade que "los múltiples casos de conflicto en las agrupaciones son fruto de esta manera de dirigir y esto redunda en una falta de empuje y de nervio en su conjunto". "También lo son el ninguneo de los militantes, la falta de canales de comunicación entre los distintos estamentos del partido y el abandono de la militancia por desánimo. Por ello, reivindicamos la libertad de poner en cuestión nuestro propio funcionamiento", añade la declaración, en la que también se denuncian "los efectos perversos de los criterios de lealtad absoluta y de amiguismo a la hora de determinar cargos" dentro del partido.

Los firmantes defienden el "espíritu integrador" que se derivaba de los primeros manifiestos difundidos por los quince intelectuales promotores del proyecto y recuerdan que "lo que nos hace diferentes no es sólo nuestra postura frente al nacionalismo o el bilingüismo" sino "nuestra manera de enfrentar los problemas de la sociedad". "Vemos con preocupación hasta qué punto nuestros dirigentes y representantes más visibles, más allá de declaraciones formales, han cortado amarras con quienes lograron cristalizar el proyecto del que nace Ciutadans, dejándonos aislados del flujo de pensamiento que tan trascendente ha sido y podría seguir siendo en la conformación de nuestros principios y en nuestra evolución ideológica", añaden.

Según este sector crítico, "son evidentes en la dirección las posiciones que revelan una sumisión imprudente al personalismo más extremo, a lo políticamente correcto, al 'marketing' sin contenido, incluso a la frivolidad, que puede ser letal para nuestro partido en un plazo muy corto. No hay ahora verdadero pensamiento en C's".


El Confidencial Digital

miércoles, 6 de junio de 2007

50.000 firmas fuerzan al Parlament a debatir el bilingüismo escolar

Convivencia Cívica Catalana presenta una Iniciativa Legislativa Popular

DANIEL GARCIA SASTRE

BARCELONA.- Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, consiguió hace unos meses su objetivo de que el Parlament debata la presencia del castellano en las escuelas catalanas. Ayer, representantes de la entidad entregaron en la Cámara las 50.000 firmas necesarias para presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que los parlamentarios catalanes deberán discutir, con el objetivo de promover la «enseñanza en lengua materna y el bilingüismo escolar».

Caja se quejó después de la entrega de que las firmas, cerca de 55.000 en total, fueron recogidas en aproximadamente seis meses, mientras que el Institut Català de Estadística tardó casi el doble en acreditarlas, en opinión de Caja dentro de una campaña continua de «agresiones», informa Efe.

El presidente de Convivencia Cívica denunció que la enseñanza en Cataluña se encuentra seriamente lastrada porque «en muchas localidades los niños no saben hablar castellano, como reconoció el conseller Ernest Maragall», por lo que su iniciativa está encaminada precisamente a «no perjudicar a los niños catalanohablantes».

La asociación lleva tiempo pidiendo la enseñanza bilingüe en Cataluña, al entender que el sistema de inmersión lingüística -que coloca el catalán como única lengua vehicular- es discriminatorio y perjudicial, mientras que la suya es una «propuesta sensata», que «la mayoría de catalanes prefiere».

Caja dijo además que la política actual de enseñanza es «uno de los más graves defectos de la democracia en Cataluña» y que, a pesar de su intención de «incrementar la calidad democrática», se han encontrado con «agresiones e insultos continuos», de los que responsabilizó al «nacionalismo integrista».

El presidente de Convivencia Cívica Catalana aseguró también que «la práctica catalana contraviene frontalmente las directrices de la UNESCO», y que «salvo honrosas excepciones» todo han sido «dificultades» en su campaña de recogida de firmas.

Caja anunció que a partir de ahora pedirán entrevistas con todos los grupos parlamentarios para buscar apoyos dentro del Parlament, si bien se mostró convencido de que serán previsiblemente el Partido Popular y Ciutadans los que «estén de acuerdo».

De hecho, el PP ya anunció ayer que «da apoyo» a la ILP presentada por Caja. Y, aprovechando que se hablaba de educación, los populares aprovecharon para recordar que también defienden «la libertad de los padres de escoger la lengua en que son escolarizados sus hijos» y que ya presentaron «una proposición de ley en este sentido, que no ha sido sustanciada a la espera de que llegase al Parlament» la ILP de Convivencia Cívica.

El Mundo, 06-06-2007

Los nuevos partidos políticos

Por Horacio Vázquez-Rial

La aparición de un nuevo partido político en el panorama español, esta vez lanzado desde el País Vasco y con el padrinazgo de Fernando Savater, me obliga a una reflexión personal sobre Ciudadanos de Cataluña y la experiencia de los intelectuales en política.

Sobre todo ahora, pasadas las elecciones del 27 de mayo, en las que Ciutadans, que ya nada tiene que ver con el proyecto original y que ha llegado a ser un partido más, una alternativa de izquierda más en una parte del mundo en que hay alternativas de izquierda para dar y regalar (todas, al final, confluyen en el enepartito del poder), ha sido borrado del mapa electoral. Justo cuando habían empezado a hablar con Savater de unidad de acción en España.

Pero vamos a la historia.

Los quince firmantes del primer manifiesto, entre los cuales me cuento, teníamos clara una cosa: no había en Cataluña un partido que no fuese nacionalista. Ni siquiera, desde luego, el PP de Piqué, tan diferente del de Vidal-Quadras. Ése fue el sentido del texto: el reclamo de la creación de un partido no nacionalista. En el grupo había personas de muy variado origen ideológico, todos coincidentes en ese punto y dispuestos a impulsar una organización política de nuevo cuño, de cuyas listas en ningún caso íbamos a formar parte. La participación militante no era nuestro objetivo. Como intelectuales, considerábamos (creo que ninguno de mis compañeros discutirá esto) que hacer política no estaba entre nuestras funciones.

Por otra parte, si bien todos discutimos, y en no pocos casos con acaloramiento, las líneas ideológicas del proyecto, entendimos que, aun cuando unos tuviésemos más razón que otros, nuestro papel se acababa exactamente un minuto antes del primer congreso del partido, del que saldrían el programa, los criterios de propaganda y, en definitiva, la línea identitaria del conjunto.

No me parece del caso exponer aquí mis desacuerdos con el Ciutadans actual, que son considerables, aunque, no sé bien por qué, me mantengan en su página web como parte del grupo promotor, del que varios han sido eliminados (quedan, quedamos, once, probablemente porque, como en mi caso, algunos de mis compañeros no pidieron ser dados de baja con armas y bagajes, es decir, con foto y artículos, por pura pereza, o por creer que los Ciutadans de hoy se habrían dado cuenta de que nuestra presencia allí, con cierto carácter de respaldo a su política, no sólo era inadecuada, sino moralmente inaceptable: no se puede utilizar eternamente el nombre del que puso un huevo cuando el huevo ya se ha diluido en una tortilla que puede ser del gusto de unos y del disgusto de otros). Lo que sí me importa es señalar la diferencia de circunstancias y de objetivos entre el partido de Savater, que aún no tiene nombre, y Ciutadans.

Una cosa es venir al mundo en la acera opuesta a la de todos los demás porque no hay a la vista nadie que represente la voluntad no nacionalista, y otra, muy diferente, hacerlo cuando está claro que sí hay una opción disponible, la del PP del País Vasco, que no registra deriva alguna hacia posiciones nacionalistas y cuyos militantes ponen el pellejo cada mañana y cada noche. En Cataluña, nadie nos buscó para matarnos, ni buscó a ningún militante del PP pistola en mano: a lo sumo, sufrimos agresiones de segundo nivel. Las cosas no habían llegado a tanto. Pero en el País Vasco sí: los asesinos, entre charla y charla con el Gobierno, hacen listas en las que los militantes del PP siempre ocupan un lugar de honor. El mismo que le ha tocado ocupar a Fernando Savater, a Rosa Díez o a Gotzone Mora. ¡Pero qué respuestas tan diferentes las de los dos primeros y la de la tercera!

Las razones que han llevado a Savater (y a Rosa Díez, según parece, aunque ella no se ha pronunciado públicamente al respecto) a proponer la fundación de un nuevo partido las ha expresado el filósofo en la prensa en forma muy sintética y clara: "Yo nunca votaré a la derecha". Después explicó que no se trataba de un simple mantra, sino que había diferencias bien fundadas, por ejemplo (y creo que no dio ningún ejemplo más), en el terreno de la educación.

¿Acaso defiende Savater el modelo educativo del Gobierno, derivado de la antigua Logse y enemigo de cualquier valor trascendente, como le ha señalado en este mismo periódico Alicia Delibes hace pocos días? ¿O es que él, hombre inteligente donde los haya, aún cree en todas las fantasías anticlericales con las que se ha implementado la lucha propagandística contra la enseñanza de calidad? Probablemente sí. Pero lo que hay en el fondo es la decisión de afirmarse como hombre de izquierdas, de asegurar que siempre lo será.

Lo mismo que les pasa a sus compañeros. Lo mismo que les pasaba a los rusos que iban al paredón para ser ejecutados por orden de Stalin y morían convencidos de que debía de haber un error, de que si Stalin se enterara de lo que les estaba pasando intervendría para salvarlos. Unos se dieron cuenta de lo que realmente ocurría en 1937, otros en 1945, o en 1956, o en 1968.

Nicolás Redondo Terreros, arrollado por su propio partido (por el presidente de la sonrisa boba y con el aval de Felipe González), dice ahora que él morirá en el PSOE, no por Zapatero, sino por Pablo Iglesias e Indalecio Prieto, y porque su padre y su abuelo fueron socialistas toda la vida. Una soberana estupidez. Uno es lo que es por sí mismo o no es nada. Las ideas no se heredan, felizmente. En cambio, Gotzone Mora, quien sostiene idénticas motivaciones ancestrales para seguir siendo socialista, ha atendido al llamado de la realidad y pide el voto para el Partido Popular. Mañana debatirá sobre estatalismo o liberalismo, enseñanza laica o enseñanza confesional, sanidad pública o privada, pero hoy reconoce a quienes ponen el cuerpo y plantan cara a la política oficial de cesiones constantes al terrorismo.

Ciutadans fue para varios de nosotros una consecuencia de las concesiones de Piqué a unos enemigos políticos que no se las agradecerían nunca. Para otros, una consecuencia del paso (anunciadísimo) de Maragall al campo nacionalista. Savater lo sabe bien, porque estuvo en el acto fundacional, en el Teatro Tívoli de Barcelona. Lo nuestro era el rechazo frontal al nacionalismo. El nuevo partido vasco, en cambio, cuajará como rama disidente del PSOE: no pueden soportar más la convivencia con tipos como Eguiguren o el Pachi, pero tampoco pueden atravesar la calle y reunirse con el PP, que en sus circunstancias es la verdadera garantía ante el nacionalismo opresivo de los paramilitares de ETA y de los seudodialogantes del PNV, con Plan Ibarreche y todo.

Por mucho que se empeñen los que se reclaman herederos de Pablo Iglesias, o de Indalecio Prieto, o de Julián Besteiro, o de Juan Negrín, que de todo ha habido en el viejo socialismo español, y señalan con el dedo (ellos no saben que es de mala educación) al Partido Popular como heredero del franquismo y hasta de la Inquisición, resulta que uno de los grandes méritos de esta formación política es su absoluta desvinculación con el pasado.

Eso lo convierte en una entidad bastante más flexible que el PSOE, que siempre parece desfilar por un corredor lleno de momias, en cuyos vendajes anida la superioridad moral de la izquierda. Esa superioridad que Savater y sus compañeros dan por sentada, como es costumbre, inclusive entre gentes de derechas, que actúan como con culpa. (Baste un dato al respecto: en mayo recibí en mi buzón propaganda electoral de IU, PSOE y PP: los dos primeros la enviaban en sobres con el logotipo correspondiente en rojo brillante; el PP, en sobres sin identificación. Se entendería en el País Vasco, pero no en Madrid).

La única razón por la que parte de los promotores de Ciutadans no nos veíamos en condiciones de votar al PP de Cataluña era la postura filonacionalista de Piqué. No el pasado del PP, no el liberalismo conservador, que, precisamente, bien lejos está de todo nacionalismo, estatalista por definición. ¿Discusiones sobre la educación? Pues claro. ¿Sobre la sanidad? Pues claro. Es lo normal. Lo explica como nadie la siempre brillante Ana Nuño, en un blog:
No logro comprender el [argumento] tan repetido por la izquierda, ayer ufana y hoy de capa caída. Dice ese argumento que no se puede votar al PP porque este partido, a pesar de defender cosas tan fundamentales y básicas como la libertad y el rechazo de los nacionalismos identitarios, sigue oponiéndose al laicismo o tiene una concepción limitada de la familia, por ejemplo.

Vamos a ver: ¿conocen ustedes en todo el planeta algún votante de carne y hueso de alguna democracia establecida que dé su voto a un partido porque apoya al 100 % el 100 % de sus ideas y de su programa? Sólo en los regímenes totalitarios, donde sí que se organiza de vez en cuando algún tipo de comicios, es moneda corriente este tipo de razonamiento, perfectamente antidemocrático.

Yo no soy creyente y estoy convencida (en fin, la Historia me ha convencido) de que es más cónsono con las libertades un Estado que instituya la separación absoluta entre la esfera de los poderes públicos y las instancias religiosas. Sé, además, que familia no sólo hay una (aunque también sé que modelo de familia sí que lo hay, sujeto, eso sí, a cambios históricos). Pero nada de esto me impediría votar a un partido, el PP, que en estos puntos sobre todo defiende posturas distintas e incluso contrarias a las mías.
Y el broche de oro:
La más reveladora muestra del bajo nivel de la izquierda española y de su incapacidad de renovarse no es que los izquierdistas y los progres sigan cultivando nostalgias totalitarias, sino que quienes fueron izquierda y progresía ayer, y hoy han abierto los ojos, no se atrevan a dar el salto ideológico definitivo. Que no consiste en pasar de la izquierda a la derecha, sino en caer de pie en el territorio de la democracia. En el que los ciudadanos son libres no sólo porque pueden escoger entre varias opciones para votar a sus gobernantes, sino porque comprenden que en democracia, ningún partido político está obligado a encarnar el ideal de la pureza ideológica. Esta es la libertad más preciada de la democracia: en ella, el poder no puede imponer un modelo ideal a todos los ciudadanos, y ningún ciudadano está obligado a identificarse plenamente con el poder.
Pues eso.

vazquez-rial@telefonica.net
http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1276233478

martes, 5 de junio de 2007

El candidato no tiene quien le vote

Estuve en Barcelona el pasado domingo para ejercer mi derecho a la abstención. Por la noche celebré la victoria por mayoría absoluta con antiguos votantes del Partido Socialista. Ya no se votan ni a ellos mismos.

Ningún candidato al Ayuntamiento de Barcelona se ha tomado en serio la abstención. Los más cínicos acusan al consejero Joan Saura, director de un área llamada de Participación Ciudadana que nadie sabe para qué sirve. Aunque es evidente que el director del área poca participación ha conseguido, es coherente consigo mismo: dijo que él prefería que los votantes de derechas se quedaran en casa. Cosas de una educación cívica deficiente.

Los más sarcásticos aseguran que la abstención se debe a la colosal satisfacción de los barceloneses. Una befa que no se oía desde los tiempos de Franco. Mis amigos socialistas dicen lo que todo el mundo: que por estos candidatos nadie da un duro. Imma Mayol lo confesó poco antes: son políticos antisistema. Traduzco: contrarios al sistema democrático, porque si no, ya me dirá a qué sistema se refiere.

Puede parecer exagerado que acuse a los políticos barceloneses de poco demócratas, pero lo digo en serio. Es poco democrático el gobierno de un grupo que vive por encima de la ciudadanía y solo se ocupa de ella cada cuatro años. ¿Exageración? Lo sería si les hubiéramos oído reconocer que no tienen ni idea de lo que la gente necesita. Sin embargo, ni uno solo reconoce la menor responsabilidad en el desastre, o sea, en el descrédito de la democracia.

Descrédito supino: las cifras de participación en Catalunya son las más bajas de España, pero las de Barcelona son las más bajas de Catalunya. Y aunque deberían haber figurado en lugar destacado de diarios, televisiones o radios, apenas se han divulgado. Las cifras son estas: se ha abstenido más gente (50,42%) de la que ha votado (49,58%). Y además ha habido un 4% de votos en blanco, es decir, de rechazo frontal a todos los candidatos. Estas cifras son una barbaridad en cualquier ciudad europea. No así en Barcelona, ciudad quizás poco europea.


Félix de Azúa El Boomeran(g)

Coherencia, simplemente

lunes, 4 de junio de 2007

Entrevista a Arcadi Espada

Arcadi Espada mantiene un encuentro diario con la actualidad política y social. Desde sus artículos en El Mundo, las intervenciones en las tertulias políticas de la emisora Onda Cero o desde su blog (www.arcadi.espasa.com). Fue uno de los impulsores de lo que hoy es Ciudadanos, y ante la propuesta de un nuevo partido político nacional hecha desde el País Vasco, que conoce de primera mano por su amistad con muchos de los promotores, opina que ambas iniciativas deberían presentarse juntas a las elecciones de 2008.

DANIEL MUÑAGORRI



¿Ha ganado alguien estas elecciones?

Las elecciones las gana siempre el que gobierna. En unas municipales es absurdo hacer el cómputo total de votos. Lo importante es saber si en aquellas comunidades donde antes unos tenían la mayoría absoluta, ahora no la tienen pero pueden seguir gobernando. Es el caso de Canarias, Navarra o Baleares. En ese sentido creo que hay más posibilidades de que el PSOE gobierne donde antes no lo había hecho, que lo haga el PP. Todo lo demás, comprendo la euforia del PP y la preocupación de los socialistas por los resultados en Madrid, pero eso desde el punto de vista del reparto de poder no me parece especialmente significativo. Otra cosa importantísima es la abstención, algo que me repugna profundamente, no como actitud sino como síntoma. Comprendo la legitimidad de los que no votan, pero en Cataluña se ha batido el record y eso indica mucho sobre el estado de la sociedad y el debate político, cultural y social catalán. Y también quiero hacer mención a los resultados en el País Vasco, que tienen un punto de dramático. Ha habido una obstinación en mantener el resultado de los aliados de los terroristas y eso es una pésima noticia.

¿Este empate entre PSOE y PP nos lleva a una prórroga de sus actuales políticas?

Discrepo sobre el asunto del empate. Los votos de unas elecciones municipales no se pueden contar así. En España tenemos una prueba histórica bastante chusca: las elecciones municipales de 1931 las ganaron las derechas y el Rey se marchó. Eso es una prueba absoluta y casi cómica sobre la imposibilidad de contar los votos municipales de esta forma. Unas elecciones como éstas las gana quien obtiene mayor cuota de poder en los ayuntamientos y en las comunidades.

Pero, con empate o no, ¿estamos ante una prórroga en los planteamientos políticos de los dos grandes partidos?

Ah, sí, sí. Ninguno de los dos va a cambiar su manera de gobernar de aquí a la primavera o al otoño si es que se adelantan las elecciones generales. En estas condiciones la política española permanece glacial, completamente enlodazada He escrito últimamente que los nacionalistas son los auténticos vencedores de estas elecciones. Lo digo desde un punto de vista metafórico, pero no tanto, porque aumentan las posibilidades de que controlen ayuntamientos y comunidades. Y esto seguirá siendo así hasta que no surja un partido nacional que pueda gobernar con el PSOE o con el PP allá donde uno de ellos tenga mayoría. Mientras la lógica social impida a esos partidos obtener mayorías absolutas, esta especie de condición nacionalista va a estar en todas las estancias políticas españolas. Yo soy completamente beligerante respecto al nacionalismo y por lo tanto me parece que esa es una pésima noticia para los intereses de la razón y de la democracia.

¿Qué le parece que lo primero que se ha escuchado del presidente Zapatero sobre estas elecciones sea decir que “lo bueno de la democracia es que tanto PSOE como PP estén contentos con los resultados”?

Hace mucho tiempo que las afirmaciones del presidente del Gobierno me parecen ejemplos clamorosos de vacuidad. Creo que habla por una pura necesidad fisiológico-política, pero al que no hay que prestar nunca demasiada atención a lo que dice.

¿Son Madrid y Barcelona dos mundos tan diferentes como parecen apuntar los resultados electorales?

Son dos mundos cada vez más diferentes. En Madrid ha habido una batalla política. Aunque se ha resuelto muy contundentemente a favor del Partido Popular, parece que ha interesado más a los electores que en Barcelona. En Cataluña hay la sensación de que el sistema es inamovible y por lo tanto la gente se desentiende. En cambio en Madrid hay disputa, hay poder, hay la necesidad puntual por unos y por otros de intentar cambiar las cosas.

¿Qué le parecen los resultados que ha tenido Ciudadanos?

Pues no me parecen buenos resultados, para qué nos vamos a engañar. Son malos, pero también hay que ponerlo en su sitio. Estas eran una elecciones difíciles para Ciudadanos por una razón técnica: las municipales son las peores elecciones para un partido joven. No para los que actúen sólo en una parte del territorio, sino para un partido que tiene una estrategia global no solamente para Cataluña, sino para España. Ciudadanos necesita todavía implantación y hacer un trabajo de siembra que no se puede realizar en tres meses. A mí lo que más me preocupa es el resultado que ha obtenido en Barcelona, donde no ha sido capaz no ya de crecer, sino de mantener los resultados de las autonómicas. Creo que lo peor que le podría pasar a ese partido, no sé lo que sus dirigentes decidirán, es que se refugien en la suerte, en el victimismo, en el mal trato recibido de los medios, en las dificultades económicas. Todo eso ocurre, pero no debe impedir que se plantee con claridad y con vigor una opción política atractiva para los ciudadanos.

Tras las primeras disputas internas en Ciudadanos ya hay quien les da casi por muertos.

Bueno, eso forma parte de la exageración habitual española. Naturalmente que hay disputas en Ciudadanos. Es un cuerpo vivo, está además en un periodo precongresual. Con estos problemas se corrió el peligro de que afectara a la médula de su proyecto, en el sentido de decir “hombre, pero ustedes que iban a ser la alternativa a la clase política tradicional empiezan a pelearse ya, a los tres meses, igual y con las mismas malas artes que los demás”. Esa imagen, sea cierta o no, se ha filtrado a la sociedad. Con independencia de que ha habido muchos medios de comunicación interesados en avivar las desavenencias, no hay duda de que han existido y también un cierto grado de irresponsabilidad por parte de algunos militantes de Ciudadanos. Eso no es positivo, pero tampoco creo que pongan ni mucho menos en peligro el proyecto. El único peligro que tiene Ciudadanos es el de la esterilidad, el abandono de su carácter necesariamente transversal y de su lugar en necesidad de renovar la política y los modos de hacerla en España.

¿Por qué piensa que la propuesta de crear un nuevo partido nacional, hecha desde personas cercanas a Basta Ya, es una de las grandes noticias?

Porque creo, y lo digo con ese verbo casi religioso, yo que no lo soy nada, en la necesidad de la tercera España. Me parece una auténtica estupidez seguir hablando de pócimas ideológicas aplicables desde la izquierda o desde la derecha para la solución de los problemas. Éstos han de ser analizados uno a uno, con valentía intelectual. Eso de alguna manera debe formar parte de la reforma de los modos de hacer política en España y en general en el mundo. El talante de Sarkozy y la manera de cómo está empezando a organizar la vida política en Francia, con la participación de personas de la izquierda, me parece que son una buena manera de mirar otras cosas. Pero, además de todo eso, hay una cuestión puramente española. Esa guerra de trincheras entre el Partido Popular y el Partido Socialista está llevando a la esterilidad a la gestión política española y propicia una situación peligrosa desde el punto de vista de la beligerancia social. Cuando se habla en estos términos siempre se piensa en la guerra civil. Pensar en eso es una estupidez porque la guerra civil hoy no es nada más que una industria cultural, pero lo que es evidente es que la calidad de la democracia se resiente cuando los partidos dominantes se dedican a insultarse y no a plantear alternativas rigurosas sobre los problemas. En ese sentido me parece una necesidad insoslayable un tercer partido que pueda gobernar tanto con el PP como con el PSOE a partir de propuestas concretas.

¿Qué relación ve posible entre Ciudadanos y el nuevo partido que se está promoviendo?

No se debe hablar de relación, creo que es el mismo partido, el mismo proyecto y esa debe ser la misma lista conjunta que hay que presentar en las elecciones de 2008 a lo largo de los territorios españoles. Me niego a hablar de formas diferentes, me parecería absurdo que entre personas como las que han sacado a la luz esa necesidad vasca y las que lo hicieron en Cataluña pudiera pensarse la posibilidad de que fueran algo distinto. Naturalmente esas cosas hay que hablarlas y me parece muy bien el proceso de diálogo entablado a partir de la iniciativa de San Sebastián. Que los amigos vascos no se hayan limitado a integrarse en Ciudadanos y que se busque el trabajar todos en una solución conjunta me parece interesante y puede formar parte de lo mejor del debate, pero me parecería del género tonto pensar que ésas son dos iniciativas diferentes.

¿Es internet un territorio de libertad política o es un espacio de embrollo y manipulación?

No, no. Internet es un espacio mucho más propio de la libertad y el diálogo que del embrollo y la manipulación. Situarlo en internet me parece, como mínimo, cómico. En internet todo es mentira hasta que no se demuestre lo contrario. Una sentencia mucho más liberal que la de los periódicos, donde pasa exactamente lo contrario. Por supuesto que en internet hay basura, pero las basuras se recogen cada noche en las ciudades.

¿En la prensa española asistimos más a una batalla económica y empresarial que ideológica?

No lo sé, de esas cosas no entiendo demasiado. Por supuesto no me chupo el dedo y sé que la prensa es un negocio y que hay dinero a ganar. Para mí lo importante de la prensa, lo que es mi trabajo, es simplemente verificar si sirve a las condiciones de objetividad y veracidad que los ciudadanos y la propia democracia exige a esos medios. Y, lamentablemente, no me parece que eso en estos momentos en España sea cierto. Por supuesto existe una absoluta libertad de expresión y ésta es muchísimas veces la libertad completamente cómoda de manipular lo que se lee.

¿A dónde nos lleva el cada vez mayor desprestigio de la política y los políticos?

A malos lugares, a malos caminos. No sé a dónde. Me gusta opinar sobre lo que estoy viendo y no sobre lo que pasará. Por lo tanto me da la impresión de que lo que tenemos que juzgar es este momento de descrédito absoluto del sentido, en el cual por cierto destaca nuestro presidente del Gobierno. Creo que una sociedad deja de ser interesante cuando se plantea que el sentido de las cosas, la búsqueda de la verdad y la pasión de la discrepancia dejan de ser importantes. Cuando le pasa eso a una sociedad, no sé si acaba o no en sitios pocos recomendables, pero desde luego que deja de ser algo socialmente interesante y atractivo.




Fuente: Gracias Jokin

domingo, 3 de junio de 2007

El número dos de Ciutadans carga contra Rivera

Antonio Robles culpa del fracaso electoral al presidente del partido y a la alcaldable de BCN

Quién dice que no hay crisis en Ciutadans? Antonio Robles, secretario general del Partido de la Ciudadanía, ha expresado públicamente su discrepancia más absoluta con el análisis de los resultados de las elecciones municipales trazado por el presidente de la formación, Albert Rivera. En las antípodas de la interpretación optimista formulada por Rivera al día siguiente de las elecciones, el secretario general proclama la necesidad de ser "decentes" y "reconocer el fracaso electoral del fenómeno Ciudadanos" en los comicios del 27 de mayo.

Robles, que se sitúa en la "izquierda liberal" del partido, ha entonado este mea culpa en su colaboración semanal en el diario electrónico Libertad digital, vinculado a Federico Jiménez Losantos. Bajo el título El fracaso del éxito de Ciudadanos, el número dos del partido carga a fondo contra el planteamiento de la campaña electoral y lamenta que esta haya sido "muy poco municipalista, presidencialista, sin nervio ni mordiente".
Tampoco Esperanza García, la candidata por Barcelona, sale bien librada de las críticas de Robles: "Guapa, joven, sonriente, tan alejada del ambiente sociológico del cinturón industrial de Barcelona como cercana a la estética difamada del PP que la prensa nacionalista trata de imponernos para impedir que el desencanto socialista recale en nuestras filas".
Robles, al igual que Rivera, siempre ha negado la existencia de problemas en el partido. Puestos a negar, en su momento negó su muy constatada y luego retirada dimisión como secretario general. Sin embargo, en su artículo reconoce la existencia de una crisis interna y habla de "una militancia desorientada por desavenencias internas propias de lo que nace y aún no es".

LOS SUEÑOS Y LA REALIDAD

Denuncia también "filtraciones; sabotajes de propios y extraños amparados por la libertad de expresión sin reglas y errores de quienes colaboramos indirectamente a facilitarles coartadas". Durante la campaña, Rivera auguró que Ciutadans obtendría unos 30 concejales. Al final fueron 13, cinco de los cuales en un mismo ayuntamiento, el de la población de Gimenells i el Pla de la Font (Segrià), gracias al trasvase del PP a Ciutadans del alcalde. Este había cortado su relación con los conservadores que capitanea Josep Piqué por diversas discrepancias en la gestión.
En la parte final de su artículo, Robles se encarga de volver a pasar factura al presidente del partido y posible rival suyo en el próximo congreso que se celebrará a finales de este mes: "Es menester precisar que la realidad de los datos desmiente las expectativas frustradas de los que soñaron más de lo debido", comenta. Y deja para "una ocasión venidera" dar cuenta de por qué Ciutadans no estuvo "a la altura de esos sueños".


El Periódico, 03-06-2007

Tres facciones de Ciutadans inician la pugna por el control del partido a un mes de su congreso

Tres facciones internas en Ciutadans - Partido de la Ciudadanía (C's) han iniciado ya, a un mes del congreso de esta formación, su pugna particular por hacerse con el control del partido y copar los puestos de la futura ejecutiva.

Un año después de su congreso fundacional, C's celebrará los días 30 de junio y 1 de julio su segundo congreso, en el que se renovarán los órganos de dirección y las distintas corrientes internas del partido medirán sus fuerzas, según han explicado a Efe diversos dirigentes de la formación.

Por un lado, el sector agrupado en torno al presidente de C's, Albert Rivera, espera consolidar sus posiciones de poder, pese a haber quedado algo tocado tras el fracaso en las últimas elecciones municipales de la candidata por Barcelona, Esperanza García, persona de confianza de Rivera, o de la 'alcaldable' por Cerdanyola, María Valle, que tampoco ha logrado representación en el municipio donde Ciutadans obtuvo los mejores resultados en los comicios catalanes.

En abierta disputa con Rivera por el mando del partido, el entorno del secretario general de C's, Antonio Robles, también luchará por hacer valer sus posiciones en el congreso del 30 de junio y 1 de julio. Precisamente Robles, quien anunció en abril su dimisión para después de las elecciones municipales y se desdijo posteriormente, continuará en su cargo al menos hasta el congreso del partido previsto para finales de junio.

Robles, promotor del partido Iniciativa No Nacionalista (INN) que se acabó integrando en C's, y el secretario de organización, el ex socialista Miguel Salmerón, lideran el sector más partidario de escorar explícitamente el partido hacia posiciones de centroizquierda y competir con el PSC por un espacio similar.

La tercera corriente interna que tratará de hacerse un hueco en la ejecutiva la integran los liberales, contrarios a encasillar el partido estrictamente en la izquierda, que cuentan con una presencia significativa en el consejo general de Ciutadans -máximo órgano entre congresos- y cuyos planteamientos tienen eco en la asociación Ciutadans de Catalunya, que agrupa a los intelectuales que apoyan externamente al proyecto político.

Además, la campaña de las elecciones municipales ha abierto la caja de los truenos dentro del partido, al surgir grupos críticos en determinadas agrupaciones de C's, como Cerdanyola, Sevilla o Madrid, cuyas denuncias contra la dirección han provocado en algunos casos la apertura de expedientes disciplinarios y la suspensión cautelar de militancia.

Robles continúa

Fuentes de la dirección de C's han explicado que en la reunión de ayer de la ejecutiva del partido, en la que se analizaron los resultados electorales, Robles confirmó su voluntad de seguir en el cargo y dio por zanjado su amago de dimisión de hace dos meses, cuando se sintió "desautorizado" por el presidente de la formación, Albert Rivera.

El detonante que le llevó a anunciar entonces su dimisión fue que, poco antes, Robles había destituido al gerente del partido, una persona de confianza de Rivera, quien revocó la decisión y restituyó al gerente sus funciones en el partido.

Robles remitió a Rivera una carta fechada el 4 de abril en la que anunciaba su dimisión, aunque aplazaba hacerla efectiva hasta el día después de las elecciones locales. "Hasta aquí hemos llegado, amigo Albert -empezaba el escrito de Robles-. Es curioso que la primera vez que impones autoridad, lo hagas para desautorizar al secretario general en la única decisión que ha tomado por sí mismo y sin tu aprobación".

Sin embargo, días después, Rivera y el grueso de la ejecutiva le convencieron para que reconsiderara su decisión de dejar el cargo.

En plena campaña electoral, Robles tuvo que comparecer en rueda de prensa junto a Rivera para desmentir su dimisión, aunque admitió que abandonar la secretaría general es una de las posibilidades que baraja de cara a un futuro cercano, para poder dedicarse plenamente a sus funciones de diputado en el Parlament.

Anteriormente, en los meses de enero y febrero, Robles había tenido que afrontar dos mociones de censura internas, que logró sortear, en sendas reuniones del consejo general de la formación.

La Vanguardia, 29-05-2007

viernes, 1 de junio de 2007

Ciutadans, con 200 afiliados y simpatizantes, crea una agrupación para las Islas Baleares

Tras elegir presidente y secretario y otros cargos trabajarán en la adaptación del ideario a la problemática balear - Esperan poder convertirse en moderadores de la política de grandes partidos

Ciutadans ya está oficialmente en Baleares. El pasado miércoles, 30 de mayo, el Centro Cívico de Es Jonquet, en Palma, fue escenario de la constitución en presencia del secretario de Organización de este partido, Miquel Salmerón, la agrupación de Ciutadans de Baleares.

Un grupo de afiliados a esta formación (con ficha en Cataluña, pero con residencia en Baleares y con diferentes orígenes geográficos) eligió al primer Consejo Directivo de la Agrupación, cuya primera tarea será unir a todas las personas de Baleares vinculadas de algún modo a Ciutadans y preparar diversas iniciativas de trabajo.

Con estas iniciativas se pretende llevar llevar ya un base de cara a la participación en el próximo Congreso que celebrará el partido los próximos días 30 de junio y 1 de julio, que se celebrará en la ciudad de Barcelona. El Consejo Directivo tiene cinco miembros, con un presidente y un secretario, cuyas personas se harán públicas en breve.

Fuentes del partido han informado que desde hacía tiempo se tenía intención de dar de alta una agrupación de este partido propia de las Islas. Ciutadans quiere tener presencia en Baleares para poder concurrir a los comicios, «y actuar como moderador pactando con los dos grandes partidos», para poder evitar situaciones políticas complejas como las que se están dando en las Islas en estos momentos.

«Tenemos ilusión y somos personas sin intereses personales, sin ambiciones, que quieren que exista un partido que no sea una sucursal de otros», señalan fuentes del partido. Estas mismas fuentes señalan que el partido adaptará a Baleares el ideario de la formación política nacida en Cataluña.

«Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía es un partido que nace con el objetivo de proponer políticas eficaces para solucionar los problemas que preocupan los ciudadanos, defender la igualdad de derechos de los ciudadanos y proponer una alternativa a la clase política actual, obsesionada con la identidad nacional», explican sus ideólogos.

Este partido se origina en la plataforma «Ciudadanos de Catalunya», impulsada por un grupo de intelectuales catalanes críticos con la deriva nacionalista del PSC, los principios básicos de los cuales se recogen en un Primer y Segundo Manifiesto.

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, tiene actualmente 4.000 afiliados, y más de 15.000 simpatizantes activos. En las Islas se calcula que hay 200 personas tras este proyecto, entre 140 afiliados y algunas decenas de simpatizantes.

Ciutadans propone políticas que garanticen la igualdad de los ciudadanos, tal y como corresponde a una sociedad plural y bilingüe. En su manifiesto catalán señalan que «estamos convencidos de que ser catalán no significa necesariamente ser nacionalista, y que la descentralización y la transferencia de competencias no deben ser un fin en sí mismo, sino un medio para llevar a término políticas realmente eficaces», lo que da una idea de lo que será la adaptación balear.


El Mundo - El Día


Enhorabuena a los compañeros de Baleares y a Dª Luisa Feliú

jueves, 31 de mayo de 2007

Ciutadans se desinfla sin el apoyo de Jiménez Losantos

Las municipales han demostrado, como en repetidas ocasiones hemos sostenido desde MinutoDigital.com, que el fenómeno Ciutadans no se puede entender sin el voto de castigo promovido por Jiménez Losantos contra Piqué.

Una vez que han tenido que afrontar ellos solos una cita electoral, y pese a contar con los positivos factores de su reciente éxito y el atractivo de la novedad, no han sido capaces de obtener unos resultados más que testimoniales. Los 13 ediles sueltos logrados más una alcaldía en Gimenells, son una cosecha muy escasa, que sitúa a Ciudatans a la misma altura que la PxC de Josep Anglada, que ha conseguido 17 ediles en los comicios y una importante representación en ciudades de importancia como Vic, Olot, Manresa o Tàrrega y en consejos comarcales como el de Cervera, Vendrell y Osona.

El gran fracaso de Ciutadans se ha escenificado en Barcelona, donde esperaban conseguir al menos un concejal, pero el 3.8 % de sufragios obtenidos los pone muy lejos del mínimo del 5 % que precisaban para entrar en el ayuntamiento de la ciudad condal. En definitiva si el triunfo de Ciutadans no puede entenderse sin el factor Jiménez Losantos, su fracaso solo unos meses después, de nuevo pone de relieve lo poco que se puede hacer en política en nuestro país sin el apoyo de los grandes grupos que dominan los medios de comunicación.

Los malos resultados y las luchas intestinas no auguran un futuro estable para el partido, que no podía afrontar en peores condiciones su próximo congreso que se celebrará los días 30 de junio y 1 de julio, dividido entre los partidarios de su presidente Albert Rivera y su secretario general, Antonio Robles y una considerable indefinición ideológica y programática.

Sólo su asociación con la iniciativa de ¡Basta ya! parece poder salvar de una muerte prematura al fenómeno Ciutadans.



Minuto Digital

Ciutadans no se fía del nuevo partido de izquierdas de Fernando Savater y Rosa Díez: están investigando para descubrir quiénes están realmente detrás

Todas las precauciones son pocas, sostienen destacados dirigentes de Ciutadans, que confirman contactos informales con los promotores de este embrión de partido político de izquierdas. Se está intentando descubrir quiénes son realmente los que están impulsando esta iniciativa.

El anuncio de que un grupo de intelectuales y políticos vascos de izquierdas, críticos y desencantados con el PSOE, había constituido una plataforma como embrión de un futuro partido político de ámbito nacional provocó un considerable terremoto en todo el arco parlamentario, metidos de lleno como estaban en la recta final de campaña.

El filósofo Fernando Savater, la eurodiputada socialista Rosa Díez, el profesor de la UPV Carlos Martínez Gorriarán y el ex concejal del PSE Niko Gutiérrez aparecían como los impulsores de este proyecto, que pretendería concurrir a las legislativas de 2008.

Desde el primer momento, la iniciativa apareció vinculada a Ciutadans asegurándose que se habrían entablado contactos con esta formación.

Según ha podido confirmar El Confidencial Digital, esos contactos han existido pero, lejos de lanzar las campanas al vuelo, la plataforma cívica de Albert Rivera ha decidido optar por la prudencia. “Hay cierta sintonía con ese nuevo proyecto político –explican un alto responsable- pero falta saber quiénes está detrás de este iniciativa y cuál son sus objetivos a largo plazo”.

Y se añade: “Sabemos que Rosa Díez y Savater son las cabezas visibles, pero no quién está en la sombra. Y estas son incógnitas que debemos despejar para seguir adelante”. De momento, explican a ECD desde Ciutadans, no ha habido un encuentro “oficial” aunque sí conversaciones personales. La consigna es seguir avanzando y tomar decisiones en el congreso de junio.


El confidencial digital

miércoles, 30 de mayo de 2007

Savater hunde a Ciutadans

El filósofo y activista Fernando Savater es gafe. Ha sido anunciar Savater que ahora quiere montar una nuevo partido político en el País Vasco y el resto de España, con la colaboración de los promotores de Ciutadans de Catalunya, y acto seguido el nuevo partido catalán, en el que se integran Albert Rivera, Arcadi Espada, Albert Boadella, Francesc Carreras y compañía, se ha dado un sonoro batazo en las elecciones municipales de Cataluña, perdiendo 22.500 votos del total de los 89.840 que sacaron los de Ciutadans en las pasadas elecciones autonómicas. Es decir, han perdido en sólo un santiamén ¡el 25 por ciento! de su electorado, gracias a Savater, entre otras cosas.

Y no es la primera vez, ni será la última, que Savater se mete en un lío y en un fracaso, porque su trayectoria política de saltimbanqui megalómano es muy dilatada y no es del todo conocida. Empezó apoyando a ETA a través de Herri Batasuna; luego apareció en un fantasmagórico partido radical en compañía de Carrillo, cuando el ex dirigente comunista abandonó el PCE; luego se acercó al PSOE; después al PP con Basta Ya en la gran operación —también fallida— de Jaime Mayor Oreja en las elecciones vascas del 2001. Más tarde regresó al redil del PSOE y, tras presentarse aquí y allá como gran paladín del antinacionalismo, acabó apoyando al Gobierno de Zapatero que pactó con radicales nacionalistas como ERC y con el PNV y CiU, hasta el punto, incluso, de apoyar en un principio el proceso de negociación con ETA iniciado por el presidente del Gobierno. Pero a los pocos meses de nuevo cambió de opinión y se volvió a distanciar de la Moncloa, y entonces se arrimó al sector mas antinacionalista del PSOE —Rosa Díez—, hasta anunciar, como lo ha hecho en los últimos días, que piensa promover, y por supuesto liderar él —¿quién si no?—, un nuevo partido vasco y nacional en directa colaboración con Ciutadans, a los que acaba de empujar a su primera derrota electoral, con su natural gracejo y ansias de protagonismo.

Y ya veremos si, en uno de sus estrambóticos saltos de caballo —animal que tanto le gusta— sobre el tablero político español, no acaba pidiendo la entrada en el PP o dando apoyo a Rajoy, que es lo que le faltaba al líder del PP para estrellarse en las generales. Entre otras cosas porque en ese partido el discurso antinacionalista ya está, y Savater no les aportaría nada nuevo. Y todo esto sin olvidar sus clamorosos silencios durante los años de corrupción y los GAL del felipismo, a la sombra del diario El País —desde donde él acusaba a Pérez Royo de lo mismo—, o su notoria pasión por las guerras iraquíes de la familia Bush, entre otras muchas andanzas del entonces conocido “gallo de Morón”, que apoyaba los bombardeos sobre Bagdad que repostaban en la base española de Morón.

Que Savater tiene razón sobre lo que ahora dice, como buen converso —antes apoyaba a Batasuna—, sobre el nacionalismo vasco y ETA, eso va a misa, lo diga Savater o el lucero del alba. Y, además, no es ninguna novedad porque eso también lo sabe y lo piensa mucha gente en España. Su novedad consistía en escribir eso en El País, que es el diario gubernamental de Zapatero, donde además parece que ya le han censurado algún artículo. Pero si se sale, por sus excentricidades y megalomanía enfermiza, del Grupo Prisa, el gafe Savater —que está haciendo perder lectores a El País— entonces también perderá entonces su pretendida gracia y peculiaridad.

En cuanto a lo de montar un nuevo partido político, nos parece muy bien. Que lo monte, a ver qué hace y cuántos diputados saca en las elecciones generales; pero todo apunta que si lo hace será para fracasar, porque este filósofo oportunista y saltarín, más que un buen caballero de pura sangre, un Lester Piggott de la política nacional, es un pillo y un incapaz de presidir una alternativa política democrática y racional. Además es gafe, y si no que se lo pregunten a Ciutadans.

Las Pesquisas de Marcello
Estrella Digital,30-05-2007

Sectores críticos de Ciutadans planean disputar el liderazgo a Rivera en el congreso del partido

Las aguas bajan revueltas en el seno de Ciutadans. El próximo 30 de junio el partido presidido por Albert Rivera celebrará un congreso extraordinario en el que se renovarán los órganos de dirección. El propio Rivera se presentará a la reelección, pero al menos dos corrientes críticas con el actual equipo directivo planean pugnar con él para hacerse con el control de la formación. "En el partido hay muchos descontentos a la vista de lo mal que está funcionando. Con toda seguridad, el 30 de junio se presentarán una o dos candidaturas para disputarle la dirección a Rivera", señaló ayer un dirigente que prefirió mantenerse en el anonimato "por miedo a ser expulsado", precisó.

El sector más abiertamente beligerante con Rivera se agrupa en torno al diputado y secretario general del partido Antonio Robles. Este dirigente llegó a presentar su dimisión hace un mes, renuncia que se debería haber hecho efectiva precisamente ayer. Sin embargo, parece que seguirá en el cargo al menos hasta que se celebre el congreso. "Criticamos la falta de transparencia y la ausencia de contenido de la dirección. Ahora se apoyan en cuatro lemas y con eso les basta", señaló un miembro del partido próximo a Robles.

Estilo presidencialista

Todas las fuentes consultadas coincidieron en criticar "el estilo presidencialista" de Rivera y "la falta de democracia interna". Para muestra, un crítico señaló que Rivera había convertido en gerente de la formación al chófer que había utilizado durante la campaña electoral de las Autonómicas.

El presidente del partido negó ayer que existan fracturas internas: "No sé nada ni de facciones ni de familias. En el partido estamos todos para defender lo mismo", señaló. "No me consta que en el próximo congreso se presentarán otras candidaturas", añadió.

Es probable que Rivera también tenga que rendir cuentas a otro sector crítico próximo a la Asociación de Ciutadans de Catalunya, la plataforma que en 2005 agrupó a los 15 intelectuales que firmaron el manifiesto que se materializó en el actual partido político. "Aún no hay nada decidido. Pero eso no significa que no lo vayamos a hacer", señaló una fuente cercana a la Asociación en referencia a la posible presentación de una candidatura. Oficialmente piden el apoyo para Ciutadans, pero en su seno crecen las críticas en el sentido de que "se han apoderado del partido garrulos que van en coche oficial".

El hecho de que algunas de esas dos facciones le arrebate el control del partido a Albert Rivera dependerá de los apoyos que puedan recabar en los próximos días dentro del partido. "Es difícil saber cuántos críticos hay. El grupo de Rivera es reducido, pero se ha hecho muy conocido y controla la maquinaria del partido", dijo un dirigente.

Jaume Bauzà - El País Barcelona - 30/05/2007

martes, 29 de mayo de 2007

«Ciutadans» afronta un futuro incierto al perder 22.500 votos de las autonómicas


ÁNGEL MARÍN. BARCELONA.

Los resultados de «Ciutadans» (C's) en las elecciones municipales del 27-M auguran un futuro incierto para el partido que lidera Albert Rivera en Cataluña y en su pretensión de implantar este proyecto político en toda España. No haber logrado ni un concejal en Barcelona ha sido un auténtico varapalo político para la dirección de C's, que ayer no pudo ocultar su desencato y desánimo por carecer de representación en el Ayuntamiento de la capital de Cataluña.

La nueva formación antinacionalista —que hace dos años impulsó una plataforma ciudadana integrada por Albert Boadella, Francesc de Carreras o »Arcadi Espada, entre otros intelectuales— ha conseguido únicamente 67.315 votos en los comicios locales —un 2,35% del total— en Cataluña frente a los 89.840 sufragios de las pasadas elecciones autonómicas —un 3,04 por ciento—.


En tan sólo seis meses, C's ha perdido el apoyo de más de 22.500 electores en el territorio catalán. Unos datos que la mayoría de líderes políticos interpretan ya como un «pinchazo» electoral pese a que C's cuenta con el apoyo de algunos medios de comunicación.

C's, que irrumpió por sorpresa en el Parlament con tres diputados, aspiraba también a modificar el mapa del poder local en Cataluña con su presencia en los 82 municipios que presentaron candidatura. Tan sólo tendrá representación en nueve de ellos.

El alcalde de C's, antes del PP

En el pueblo leridano de Gimenells i Pla de la Font, con 1.091 habitantes, C's ha obtenido cinco ediles, lo que le da la mayoría absoluta en este pequeño consistorio del Segrià. El ex alcalde popular de Gimenells, José Manuel Pardós Hernando, repetirá en el cargo, pero en este mandato por C's.

En la provincia de Barcelona, ha obtenido un edil en Castelldefels, Sant Boi, Viladecans, Gavà, Montornés , Sant Pere de Vilamajor y Sant Andreu de la Barca.



ABC

Tres facciones de Ciutadans inician la pugna por el control del partido a un mes de su congreso

El número dos de C's rechaza ahora dimitir pese a anunciar en abril su marcha

Barcelona. (EFE).- Tres facciones internas en Ciutadans - Partido de la Ciudadanía (C's) han iniciado ya, a un mes del congreso de esta formación, su pugna particular por hacerse con el control del partido y copar los puestos de la futura ejecutiva.

Un año después de su congreso fundacional, C's celebrará los días 30 de junio y 1 de julio su segundo congreso, en el que se renovarán los órganos de dirección y las distintas corrientes internas del partido medirán sus fuerzas, según han explicado a Efe diversos dirigentes de la formación.

Por un lado, el sector agrupado en torno al presidente de C's, Albert Rivera, espera consolidar sus posiciones de poder, pese a haber quedado algo tocado tras el fracaso en las últimas elecciones municipales de la candidata por Barcelona, Esperanza García, persona de confianza de Rivera, o de la 'alcaldable' por Cerdanyola, María Valle, que tampoco ha logrado representación en el municipio donde Ciutadans obtuvo los mejores resultados en los comicios catalanes.

En abierta disputa con Rivera por el mando del partido, el entorno del secretario general de C's, Antonio Robles, también luchará por hacer valer sus posiciones en el congreso del 30 de junio y 1 de julio. Precisamente Robles, quien anunció en abril su dimisión para después de las elecciones municipales y se desdijo posteriormente, continuará en su cargo al menos hasta el congreso del partido previsto para finales de junio.

Robles, promotor del partido Iniciativa No Nacionalista (INN) que se acabó integrando en C's, y el secretario de organización, el ex socialista Miguel Salmerón, lideran el sector más partidario de escorar explícitamente el partido hacia posiciones de centroizquierda y competir con el PSC por un espacio similar.

La tercera corriente interna que tratará de hacerse un hueco en la ejecutiva la integran los liberales, contrarios a encasillar el partido estrictamente en la izquierda, que cuentan con una presencia significativa en el consejo general de Ciutadans -máximo órgano entre congresos- y cuyos planteamientos tienen eco en la asociación Ciutadans de Catalunya, que agrupa a los intelectuales que apoyan externamente al proyecto político.

Además, la campaña de las elecciones municipales ha abierto la caja de los truenos dentro del partido, al surgir grupos críticos en determinadas agrupaciones de C's, como Cerdanyola, Sevilla o Madrid, cuyas denuncias contra la dirección han provocado en algunos casos la apertura de expedientes disciplinarios y la suspensión cautelar de militancia.

Robles continúa
Fuentes de la dirección de C's han explicado que en la reunión de ayer de la ejecutiva del partido, en la que se analizaron los resultados electorales, Robles confirmó su voluntad de seguir en el cargo y dio por zanjado su amago de dimisión de hace dos meses, cuando se sintió "desautorizado" por el presidente de la formación, Albert Rivera.

El detonante que le llevó a anunciar entonces su dimisión fue que, poco antes, Robles había destituido al gerente del partido, una persona de confianza de Rivera, quien revocó la decisión y restituyó al gerente sus funciones en el partido.

Robles remitió a Rivera una carta fechada el 4 de abril en la que anunciaba su dimisión, aunque aplazaba hacerla efectiva hasta el día después de las elecciones locales. "Hasta aquí hemos llegado, amigo Albert -empezaba el escrito de Robles-. Es curioso que la primera vez que impones autoridad, lo hagas para desautorizar al secretario general en la única decisión que ha tomado por sí mismo y sin tu aprobación".

Sin embargo, días después, Rivera y el grueso de la ejecutiva le convencieron para que reconsiderara su decisión de dejar el cargo.

En plena campaña electoral, Robles tuvo que comparecer en rueda de prensa junto a Rivera para desmentir su dimisión, aunque admitió que abandonar la secretaría general es una de las posibilidades que baraja de cara a un futuro cercano, para poder dedicarse plenamente a sus funciones de diputado en el Parlament.

Anteriormente, en los meses de enero y febrero, Robles había tenido que afrontar dos mociones de censura internas, que logró sortear, en sendas reuniones del consejo general de la formación.



La Vanguardia

Todos pierden en Cataluña


"...ha perdido Ciutadans y me temo que más de lo que ellos mismos se imaginan. Se han dejado una tercera parte de los 90.000 votos que les dieron tres diputados autonómicos hace apenas unos meses y eso cuando se está en la rampa de lanzamiento sólo puede deberse a un motor seriamente gripado."

A falta de la conclusión definitiva de estos comicios electorales (para mí, la cosa acaba de verdad cuando se constituyen los ayuntamientos y se configuran los nuevos equipos de gobierno municipal), ya podemos afirmar como una primera línea de trabajo que todas, absolutamente todas las grandes formaciones que se presentaban a estas elecciones en Cataluña han perdido.

Han perdido todos, de entrada, porque ha habido una abstención récord en esta convocatoria. La participación ha sido del 53,8%, ¡diez puntos por debajo de la media española! En Barcelona, el dato es escandaloso: la abstención ha alcanzado al 50,4% de los posibles votantes.

Nos estamos acostumbrando peligrosamente a estos altos índices de abstencionismo. Eso es malo. Podríamos decir, en descarga del actual tripartito, que ha puesto en marcha un riguroso estudio de las causas que desincentivan la participación ciudadana, pero no sé si una vez conocido el origen serán capaces de aplicar los remedios oportunos. En definitiva, entre otras cosas, hacer una política distinta que implique más al votante.

Han perdido los socialistas que se han dejado por el camino, entre las municipales de 2003 y las de este domingo, la friolera de 180.000 votos, pasando del 34% al 32,2%, lo que quizás impida la conquista de las diputaciones de Tarragona, Lleida y Girona.Han perdido, también, un concejal en Barcelona. Sin embargo, los hombres de Montilla pueden hacer una lectura global bastante positiva de los resultados de ayer, ya que consiguen 289 concejales más y reconquistan la ciudad de Tarragona, con lo que gobernarán en las cuatro capitales catalanas de provincia, manteniendo en general el control de sus feudos.

Ha perdido Convergència i Unió, que no ha podido frenar en estos comicios el lento declive que viene padeciendo, aunque los resultados de la ciudad de Barcelona, donde han ganado los tres concejales que ha perdido el conjunto del tripartito, maquillan un poco los datos. Pero CiU tiene hoy 303 concejales menos de los que obtuvo en las municipales del 2003 y ha perdido más de 67.000 votos. En unas elecciones en las que se presentaban como la fuerza necesaria para evitar la monopolización del país por el tripartito, los resultados de ayer suenan a una nueva derrota.

Las únicas ciudades de Cataluña en torno a los 50.000 habitantes en las que van a poder gobernar con mayoría absoluta son Tortosa y Sant Cugat del Vallès. Un pobre bagaje.

Han perdido claramente ERC y IC. Los primeros han sido abandonados por un 20% de los votantes, que lo hicieron en el 2003. Los segundos, por un 23%. Les queda el caramelo de que han engrosado sus registros de concejales con 305 y 59 nuevas actas, pero ambas formaciones han quedado muy por debajo de sus expectativas. Barcelona ha constituido para ambos una realidad demasiado cruda. Esperaban mejorar los resultados y han acabado perdiendo posiciones.

Ha perdido el PP: Un 21,5 por ciento menos de votos, un 19% menos de concejales. Tamaña sangría cuando ya se parte posiciones muy testimoniales para lo que deberían ser en Cataluña los resultados de una formación que es la alternativa de gobierno en España supone un fracaso sin paliativos.

Y ha perdido Ciutadans y me temo que más de lo que ellos mismos se imaginan. Se han dejado una tercera parte de los 90.000 votos que les dieron tres diputados autonómicos hace apenas unos meses y eso cuando se está en la rampa de lanzamiento sólo puede deberse a un motor seriamente gripado.

JUAN GARCIA
El Mundo, 29-05-2007