martes, 27 de enero de 2009

Zapatero, en Tengo una pregunta para usted


"No negué las crisis, no prometí el pleno empleo, no me senté ante la bandera de EEUU"


Mucho más tenso que en otras ocasiones y con unos ciudadanos con semblante bastante serio,Zapatero comenzó respondiendo a un electricista que le preguntó por sus mentiras sobre la crisis. "Hace un año estábamos en otra situación. Teníamos una desaceleración. Ha habido una crisis del sistema financiero internacional cuyo origen está en EEUU. Yo no engañé, puedo equivocarme por no engañar". Lorenzo Milá, con una gran sonrisa, agradeció al presidente su esfuerzo de síntesis.

Una de las primeras personas en preguntar al presidente, le planteó que cuando hablaba de pleno empleo hace un año o nos estaba mintiendo o debería de cesar a ese ejército de asesores que tiene el presidente en La Moncloa. Nada nuevo en la respuesta de Zapatero:"Si no hubiera habido estas crisis cuyo origen es EEUU, estaríamos en una circunstancia muy distinta", y habló de la "avaricia de algunos", repitiendo, cual loro, las palabras de Obama en su reciente discurso de investidura.

Una mujer en paro, trató sin éxito que el presidente de apease del discurso oficial. "Estoy en paro, yo no tengo una pregunta para usted, pero espero que usted tenga una respuesta para mí". No hubo suerte, Zapatero siguió el guión al pie de la letra: "¿Puede España conseguir el pleno empleo?, claro que sí. Cuando esta crisis finalice, que finalizará, esto es un paréntesis duro y difícil, pero un paréntesis que cuando finalice volveremos a crear empleo".

Zapatero dijo que está "apremiando a los bancos" para que den crédito y reconoció que en España se pierde más empleo que en otras economías. Tras reiterar que la culpa es de EEUU, pidió a los ciudadanos que aún tienen empleo que consuman. También hizo peticiones a los empresarios, que tengan "responsabilidad social. No es el momento de grandes beneficios ni de salarios excesivos". Aseguró que al final de 2009 se verá el final de la crisis.

Un ciudadano le cuestionó a Zapatero que realmente conozca cuál es la situación de los parados. El presidente contestó con palabras como "sí lo entiendo, estoy muy cercano" como preámbulo para promocionar el plan de obras de los ayuntamientos, pero no convenció a quien planteaba la pregunta. La siguiente fue sobre la última ocurrencia de Sebastián –consumir productos españoles. Un hombre le preguntó por qué en vez en ves de un Audi o un Mercedes el Gobierno no usaba un Seat Toledo. Volviendo a mostrar una indeferencia absoluta por lo que le preguntan. Como ejemplo de cinismo el final de su respuesta: "Lo estudiaré y si es conveniente daré instrucciones".

Pausa sobre la crisis económica. Un ciudadano preguntó por qué no se levantó ante la bandera de EEUU cuando era líder la oposición, "por qué lo hizo, en qué estaba pensando y si se ha arrepentido y si ahora que Obama es presidente también lo haría".

"No permanecí sentado ante la bandera de EEUU", dijo. Aseguró que permaneció sentado "frente a las tropas de los países que estaban en la guerra de Irak y que desfilaron. Era una protesta porque el gobierno había hecho desfilar a estos países, no fue a la bandera, fue al Gobierno", dijo Zapatero.

Pregunta un jubilado de Guecho: "¿Qué cree usted que ha hecho mal y de qué se arrepiente, cuál ha sido su mayor error?" Respuesta de Zapatero: "Cuando el día antes del atentado de la T-4 dije en un rueda de prensa que dentro de un año íbamos a estar mucho mejor en la lucha contra el terrorismo".

¿Qué le quita el sueño a José Luis? , preguntó Begoña de Euskadi. "Suelo dormir bastante bien, pero me quita el sueño las personas que pierden el empleo". Copiando descaradamente el discurso de Obama, Zapatero hizo un discurso sobre la gran nación española, sobre lo que ha conseguido este país, habló de la Guerra Civil, la transición..."conozco este país y su historia y estoy convencido de que vamos a salir fortalecidos", dijo literalmente.

Con un símil futbolístico, "cuando los equipos van mal se pide la dimisión del entrenador y el presidente", una chica originaria de Angola le preguntó si pensaba dimitir. Obviamente, ni se la ha pasado por la cabeza. Despachó la pregunta diciendo que una democracia no es como un equipo de fútbol y que él había sido elegido por la mayoría de los españoles.

Uno de los que consiguió poner incómodo fue un ciudadano que reincidió en la mentira del Pleno Empleo, tras recordar aquella intervención de Rubalcaba en la jornada de reflexión tras el 11-M: "España no se merece un Gobierno que mienta". "¿Cómo se puede prometer el pleno empleo, con una previsión de 4 millones de parados?", fue su pregunta.

Ante el descaro del presidente del Gobierno que dijo "no prometí el pleno empleo", este ciudadano le recordó aquello de los "antipatriotas", lo que incomodó visiblemente a Zapatero, que se escudó en que tenían "discrepancias ideológicas".


Europa Press: Zapatero asegura que no engañó a los españoles sobre la crisis
Zapatero "seguirá apremiando" a los bancos para que den créditos a familias y empresas

La moratoria en el pago de hipotecas funcionará "en los próximos días"
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que hace un año, en plena campaña electoral, no engañó a los españoles sobre la magnitud de la crisis económica, aunque admitió que pudo equivocarse.

Zapatero, que respondió de esta manera a Javier, un electricista navarro, durante el programa de TVE 'Tengo una pregunta para usted', afirmó que en aquel momento todas las previsiones indicaban que la economía española crecería este año, y añadió que las previsiones de los principales organismos internacionales se han revisado a la baja ocho veces consecutivas.

"Yo no engañé, pude equivocarme, pero no engañé", se defendió Zapatero ante las acusaciones del electricista navarro, que le preguntó si era "consciente del drama humano" que están viviendo muchos ciudadanos que decidieron como él crear una empresa por las "expectativas de futuro" que creó el Gobierno hace ahora un año.

El jefe del Ejecutivo reconoció que la crisis del sistema financiero internacional ha tenido un "impacto brutal" en la economía española, que ha dado lugar a la peor crisis de España en los últimos 50 años. "Y por eso he decidido acudir aquí para dar la cara", enfatizó Zapatero, que aseguró que pese a que 2009 será un año "duro y difícil", España saldrá "reforzada de la crisis".

En respuesta a María José, ciudadana en paro, Zapatero aseguró que su principal "preocupación y angustia" es el desempleo y, por ello, indicó que estará "atento" para hacer "más esfuerzos" si son necesarios para paliar la situación de las familias "con más dificultades".

Zapatero respondió también a otra pregunta de un administrativo de Mijas (Málaga), que le reprochó haber prometido pleno empleo, mientras ahora ya hay más de 3 millones de parados. Así, recordó que hace un año, con la tasa de paro en el 8%, "la más baja de la historia", y tras haber creado 2,7 millones de empleo durante la pasada legislatura, "España tenía la posibilidad de trabajar en favor del pleno empleo".

"Sin la crisis mundial, que se ha regido por una parte de los que mueven los hilos con avaricia y para tener un beneficio rápidamente, estaríamos en una circunstancia muy distinta. Podemos como sociedad luchar y trabajar por el pleno empleo", reiteró.


La Razón: Zapatero: «El pleno empleo era sólo un objetivo»

Zapatero afronta las quejas de los ciudadanos ante la imprevisión de la crisis en su comparecencia televisiva

La crisis y su peor efecto, la pérdida de puestos de trabajo, centraron el interés de los ciudadanos frente al presidente. José Luis Rodríguez Zapatero, quien participó anoche en el programa de TVE «Tengo una pregunta para usted», en el que la mayoría de las cuestiones reclamaban soluciones frente al paro y hasta cuándo iba a durar esta situación.


La concreción de las preguntas no estuvo equiparada a la de las respuestas. El presidente del Gobierno dedicó buena parte de sus primeras intervenciones a explicar los motivos de la crisis y a hacer frente a las quejas de los ciudadanos ante una falta de previsión «por desconocimiento o por engaño», como le espetó un ciudadano en su turno de preguntas.
Zapatero dijo que hace un año no se preveía la situación actual, motivada por una crisis financiera internacional «sin precedentes y con epicentro en Estados Unidos, donde se fomentaron valores como la avaricia». Para justificar que hace un año había una desaceleración y hoy cifras históricas de parados, Zapatero argumentó que había situado a España en las cifras de desempleo más bajas de los últimos 30 años, el 8%.

Alienta el consumo

Los ciudadanos reclamaban soluciones concretas a sus problemas, como la falta de empleo o el riesgo a perder el trabajo. Zapatero respondía con las medidas genéricas impulsadas por el Ejecutivo, como el Fondo de Inversión Local, o las ayudas a los bancos para recuperar la actividad crediticia. El presidente pidió confianza a los ciudadanos, recomendó que los que no tienen problemas que consuman para mover la economía y situó en 2010 el fin de la crisis y el principio de la recuperación económica en nuestro país.

Más paro en España

Reconoció que la crisis está provocando mayor índice de parados en España que en otros países de nuestro entorno. Las causas, según Zapatero, es el bajón experimentado en el sector de la construcción y contar con una población joven que incrementa el número de personas en edad de trabajar. Tanto le preocupa a Zapatero el incremento del paro, explicó, que «lo que más comento con mi mujer son las cifras de desempleados». Siguió insistiendo en que su objetivo, como dijo en campaña, era el pleno empleo. Pero dejó claro que no era una promesa, sino un objetivo.

Crisis de Irak

Uno de los participantes le preguntó por qué no se levanto, hace casi cinco años, al desfilar la bandera nortearicana en el desfile de la Hispanidad. Zapatero explicó que no se quedó sentado como una falta de respeto hacia Estados Unidos, sino por una muestra de protesta hacia la invasión de Irak, «postura que compartían muchos millones de españoles».

No habrá eutanasia

En el ámbito de la educación, el presidente del Gobierno situó como su principal reto la lucha contra el fracaso y el abandono escolar. Afirmó que es necesario que los jóvenes continúen con sus estudios para garantizar una preparación de los españoles y abundar en una sociedad competitiva. Negó también que tenga previsto legalizar la eutanasia esta legislatura, pero no se mostró contrario a una ley de plazos sobre el aborto.


ABC: Los ciudadanos, ahogados por la crisis: «¿Hasta cuándo va a durar esto?»

Minuto a minuto.

22:06 Ya está todo a punto en el plató de los Estudios Buñuel para que comience el programa «Tengo una pregunta para usted». Los ciudadanos esperan nerviosos sentados en las gradas.

22:10 Primera pregunta al presidente del Gobierno de Javier Elvira sobre la crisis económica y por qué el presidente no previó estas difícil coyuntura. Javier, de Pamplona y casado con 49 años, le pregunta si es consciente del drama humano que ocasionó por su falta de acierto político o de su transparencia a la hora de comunicarla. Zapatero responde que «hoy vamos a hablar mucho de estas dificultades. Es encomiable que usted crease una empresa, pero no se debe entender como un fracaso, sino que muchas grandes empresas parten de este tipo de situaciones» difíciles. Añade: «Hace un año teníamos una desaceleración, con la subida del precio del petróleo, la subida de los precios de los alimentos y la inflación, en general, que angustiaba la economía familiar. Pero en este año, en el verano y en otoño, se ha producido una crisis financiera sin precedentes con el origen en Estados Unidos», achaca un presidente vestido con corbata granate a rayas negras, camisa azul y traje oscuro. «Yo no engañé. En ese momento, la previsión era la desacelaración. Puedo equivocarme, pero no engañar». Defiende que las previsiones de todos los órganos internacionales han ido a la baja y, por eso, «ha querido comparecer ante los ciudadanos para explicar la crisis».

22:13 Enrique, de Mijas, pregunta al máximo mandatario socialista si, de verdad, nadie previó lo que se avecinaba. Zapatero dice que en La Moncloa está ayudado por 77 asesores y que el Gobierno estatal venía de una situación puntera en creación de empleo y en favor de trabajar por el pleno empleo en España. «Si no hubiese habido una crisis económica, con el epicentro en Estados Unidos, donde se mueven los hilos con avaricia, estaríamos en una situación diferente», vuelve a arremeter el presidente contra el Gobierno de Bush. ¿La prueba?, se pregunta Zapatero: que con el mismo equipo económico, la anterior legislatura fue favorable en creación de puestos de trabajo. Dice que «la crisis finalizará, pero tras este difícil y duro paréntesis».

22:15 María José, la primera de las personas paradas entre el público que toma la palabra, espeta al presidente que no le tiene que hacer una pregunta, aunque espera que el presidente sí tenga «una respuesta para ella». El jefe del Ejecutivo no resta importancia a su caso, y reivindica que éste «va a ser un año duro». Para paliar esta situación, Zapatero pone como ejemplo los planes como 31.000 obras públicas que se van a poner en marcha en España, para movilizar el empleo, en este caso, en el sector de la construcción.

22:17 Lorenzo Milá le pide un ejercicio de síntesis al presidente. Teodoro, de 66 años y jubilado, traslada una «pregunta que está en la calle» sobre el dinero que el Gobierno ha concedido a los bancos y cajas. Zapatero dice que se han comprado «activos, con un valor y que el Estado recuperará cobrándoles un interés». Teodoro pide aclaraciones e ironiza: «Ustedes, los políticos...».

22:25 Del pueblo de Mas de las Matas, en Teruel, Reyes dice una pregunta directa: «¿Hasta cuándo va a durar esto?». El efecto más grave de la crisis es la pérdida de empleo, dice honestamente Zapatero. «La crisis está perdiendo mayor pérdida de empleo que en otras épocas. Hay dos factores a los que es debido: teníamos un sector de la construcción elevadísimo, con un nivel de construcción enorme que experimentará una gran caída en 2009». «No pierdan la esperanza -lanza Zapatero a la sociedad en su conjunto- porque saldremos de esta situación. La economía es también un estado de ánimo». El periodo que da Zapatero es hasta finales de 2009.

22:27 Rafael, balear, continúa con la crisis: «¿Si pierdo mi trabajo en tres meses, le vengo a pedir trabajo a usted?». «La responsabilidad de cada puesto de trabajo la siento como mía», dice Zapatero, pero no deja conforme a este joven, autónomo, que responde enfadado: «Soy un pequeño empresario, y las ayudas van a parar a los empresarios que llevan muchos más años que yo».

22:35 José, restaurador de Valencia, lanza el primer interrogante con chispa: «¿Si ustedes incitan al consumo de productos nacionales, por qué utilizan los políticos coches como Audis o Mercedes, y no un coche nacional como el Seat Toledo?».

22:38 Un ciudadano le pregunta sobre su gesto de quedarse sentado en el desfile de las Fuerzas Armadas al paso de la bandera norteamericana.

22:40 Zapatero responde que no fue una protesta a EE.UU., sino al Gobierno español por «haber hecho desfilar a los países que tenían como aliados en la guerra de Irak» y que «no pintaban para nada en un desfile patriótico».

22:42 Rafael pregunta por la compra de armas al presidente, que contesta que «todos los países deben velar por su seguridad nacional».

22:44 «¿Cuál ha sido su mayor error en esta legislatura», pregunta Jaime, oriundo de Getxo, «cansado de verse criticar a Zapatero y Rajoy». Zapatero dice que «Rajoy le critica más que él al líder de la oposición». El presidente aplaza a esperar «un tiempo» y a acabar la legislatura para hacer autocrítica. «El error más grave fue el día antes del atentado de Barajas», cuando dijo que veía el final de ETA y al día siguiente murieron dos personas en la T-4 del aeropuerto.

22:48 Zapatero dice que sí emplearía a Izaskun, soltera de 32 años, de Madrid y con síndrome de Down, que le ha confesado al presidente que le gusta mucho, pero que no se está cumpliendo la ley de dar un puesto de trabajo a personas con discapacidad.

22:52 Nini, madre divorciada, se preocupa por la educación de los niños y el fracaso escolar. «¿No cree que se deberían tomar medidas urgentes sobre todo para resolver la violencia entre escolares?», pregunta. El líder del PSOE se hace eco de esa inquietud y remite al plan de vigilancia en el entorno de los colegios, que «ha dado resultado», pero la ciudadana le contradice inconforme.

22:55 Ejecutiva de cuentas, Virginia, de Santurce, toca el tema de la violencia de género, con resultados «nada buenos». «¿Qué está fallando», interroga directa. «La mayor lacra para la convivencia en nuestro país es la violencia machista, por lo que la primera ley del Gobierno fue la de lucha contra esta lacra», que no basta, para el presidente, pero que «ha estimulado la denuncia», señala Zapatero.

22:56 Receso de varios minutos

23:01 Begoña, de Portugalete, le pregunta por el motivo que le roba el sueño, con tres millones de parados que no concilian el sueño por su situación. Zapatero confiesa que duerme «bastante bien». «Si algo me quita el sueño es ver a personas que pierden el empleo», responde el presidente, que se reafirma como presidente y dice que «este país va a salir», sabiendo además de dónde viene este país. Como Begoña ve que se sale del tema, le dice: «Sé que usted es un espadachín del verbo, pero se está yendo» por las ramas, responde esta mujer.

23:10 Rocío, también en paro y con un hijo, cambia de pregunta sobre la conciliación familiar, al que el presidente acaba de responder a otra joven. Le pregunta entonces por los 400 euros, porque estaba en paro y «no tuvo derecho». «¿En qué estaban pensando con esta medida?», dice la riojana. Zapatero le confirma que fue a parar a los trabajadores, en efecto.

23:11 Juan Antonio, delegado comercial también de Portugalete, pregunta por las personas que van al paro procedentes de las pymes, con un horizonte de sólo dos años cobrando la prestación. Nuevo test de economía para el presidente: ¿para cuándo la ley aprobada en el Pacto de Toledo que contemple todas las aportaciones del trabajador a la Seguridad Social?

23:15 Un pintor, Joaquín, dice cuántos amigos suyos más van a tener dificultades para llegar a fin de mes. Zapatero vuelve al discurso sobre los 8.000 euros que van a inyectar para obra pública en los ayuntamientos españoles. Incide: «A los bancos no les hemos regalado ni un euro».

23:19 Juan, de Málaga, se muestra sorprendido por la contundencia del presidente, pero le recuerda que Rubalcaba dijo, tras el 11-M, que «España no merecía un presidente que nos mintiera» y la vincula a su promesa de pleno empleo. Zapatero enmienda: «No prometí el pleno empleo. El objetivo era el pleno empleo».

23:24 Un ciudadano le demanda una «hoja de ruta» sobre cuándo va a aprobar la eutanasia en España. El jefe de filas socialista rememora la oposición de la Iglesia a algunas medidas de su gabinete. Sobre el aborto, dice: «Vamos a hacer una modificación de la Ley del Aborto en esta legislatura, porque la ley tiene más de veinte años y presenta deficiencias». Sobre la eutanasia, descarta que vayan a aprobarse iniciativas en esta legislatura.

23:25 Javier, sacerdote orgulloso de serlo, toma el micro y Zapatero bromea: «Esto se anima». El cura le pregunta por el embrión y si piensa que el feto es un ser humano o no. Zapatero echa mano del discurso científico, y se muestra a favor de no penalizar a las mujeres que abortan. Por primera vez, se ve incómodo al presidente. «Esto es lo que se discute dentro de unos límites razonables», zanja.

23:30 Rosa no comprende que existan distintas cartillas de vacunación en la cartera de servicios de las autonomías. Zapatero da la razón al presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, porque se debe tender a la homologación de vacunas.

23:31 Diana apela al Plan de Bolonia y a sus críticas sobre el plan. Esta estudiante pregunta por qué debe sentir cuando este plan sigue adelante. Zapatero, que no se ha manifestado antes, promete: «Vamos a hacer algunos cambios en Bolonia», con el plan de Humanidades y las becas en la mente.

23:35 María Alba habla sobre el impago de pensiones alimenticias. Zapatero se refiere a un refuerzo en las garantías de este impago, pero no le duelen prendas en reconocer que la «Administración de la Justicia no funciona bien en este país».

23:37 De Valladolid, Paula le repregunta: «¿Qué pregunta le haría usted al presidente del Zapatero?». Y éste dice: «¿Qué puedo hacer para salir de la crisis en estos momentos?».

23:40 Lorenzo Milá «teme» que el programa se está acabando.

23:40 Zapatero usa las palabras de Obama, en las que puso como ejemplo a España en el campo de las energías renovables. Ese día «me sentí orgulloso», asevera el presidente del Gobierno.

23:41 Milá despide el programa. Zapatero ha respondido a casi 40 preguntas y el conductor recuerda que, como en la primera edición, los interrogantes que se han quedado en el tintero se remitirán a La Moncloa.


ABC: Zapatero recibe un severo correctivo ciudadano en hora y media de televisión

Recibe un severo varapalo ciudadano a su gestión de la crisis en su intervención televisiva. Anima a los españoles a que consuman mucho y pide que se modere el beneficio empresarial

José Luis Rodríguez Zapatero pudo comprobar anoche cómo ha cambiado España desde que intervino por vez primera en «Tengo una pregunta para usted», el 27 de marzo de 2007. Si entonces la preocupación fue algo tan trivial como cuánto cuesta un café, anoche volvió al plató y los cien ciudadanos escogidos para plantearle sus preocupaciones mostraron, en general, su enfado por el creciente deterioro de la situación económica.


Ante esa situación, el presidente del Gobierno, acorralado, sólo acertó a defenderse reclamando «confianza» —más de 50 veces repitió esta palabra—, y diciendo «¡vamos a salir de esta!». Hubo un momento en que estuvo contra las cuerdas, como cuando varios le acusaron de haber ocultado la crisis hasta pasada la campaña electoral. «Yo no engaño. Puedo equivocarme, pero no engañar», respondió a Javier Elvira, electricista de Pamplona que le reprochó que su optimismo le llevó a iniciar una empresa que se ha ido al traste.En marzo, recalcó, los planes no sólo del Gobierno, sino de organismos internacionales pronosticaban «desaceleración», pero en septiembre una crisis financiera trajo la mayor crisis económica «en 50 años».

La respuesta no convenció a los siguientes en el uso de la palabra, que continuaron lanzando toda clase de reproches al presidente por este asunto. «Usted habla muy bien, ¿pero qué hago yo para dar de comer a mis hijos? Con un tercio de lo que gana usted (89.000 euros) yo mantengo a mi familia», le preguntó Rafael Camps, un autónomo de la construcción de Baleares. El presidente, que en momentos pareció desconcertado, sólo acertó a decir que en su mente ahora sólo piensa en los desempleados y recomendó al autor de la pregunta que saliera de su pesimismo —dijo que el plan de inversión pública de los ayuntamientos irá a las mismas constructoras de siempre— y que pida ser beneficiario de alguno de los 31.000 proyectos presentados por los más de 8.000 ayuntamientos.

Zapatero negó que tenga 600 asesores mientras el país se desangra —«sólo tengo 77»— y tuvo que defenderse de quienes le acusaron de mentir también en el programa electoral. Un ciudadano le recordó que Rubalcaba dijo en 2004 que España no se merecía «un Gobierno (el de Aznar) que mentía». Negó la analogía y se defendió diciendo: «yo no prometí el pleno empleo, simplemente dije que era un objetivo».

Como recetas, reclamó a la ciudadanía con trabajo a que consuma, «esa es su responsabilidad», dijo, para conseguir que la economía remonte y que logren empleo los más de 3 millones de parados. Y a los empresarios les exigió moderación en el reparto de beneficios y en la cuantía de los salarios de los ejecutivos. Tampoco faltaron metáforas convertidas en recetas para salir de la crisis. La más notable fue, sin duda, que «la economía también es un estado de ánimo».

Eutanasia no ahora

Con respecto al aborto, explicó que «con toda probabilidad» el Gobierno va a llevar a las Cortes una modificación en esta legislatura, «que nos homologue» a los países europeos, que disponen de Ley de Plazos en su mayoría. «Ahora presenta deficiencias». No obstante, comentó que la sociedad debe hacer un esfuerzo «para evitar un número de embarazos no deseados». Preguntado por la regulación de la eutanasia, respondió que el Ejecutivo no tiene previsto hacer cambio legal «en esta legislatura».

Como recetas, reclamó a la ciudadanía con trabajo a que consuma

En ese momento del debate, el presentador, Lorenzo Milá dio la palabra a Javier Quevedo, un sacerdote, y al líder socialista se le escapó «¡esto se anima!». El religioso y el presidente del Gobierno se enzarzaron en una discusión que Zapatero calificó de «doctrinal» porque el cura le preguntó si el embrión es un ser humano y Zapatero no respondió otra cosa que «el debate es si una mujer debe ir a la cárcel por abortar».

Zapatero tuvo también la oportunidad de ser censurado por el aumento de venta de armas por parte de un Gobierno que ha hecho de la paz su bandera. Reveló, por ejemplo, que a Israel se le ha vendido por un millón de euros, pero «por los datos que manejo, las armas de España no han servido para matar a ningún palestino». Una de las últimas preguntas le descolocó porque fue de una joven que le dijo «si usted fuera un ciudadano qué preguntaría al presidente del Gobierno. Tras pensarlo, Zapatero se puso «kennediano»: «¿Qué puedo hacer para salir de la crisis en estos momentos?». Al final sólo pudieron preguntar 27, pero para Zapatero todos «representaron bien» su designación.


Periodista Digital: Zapatero acorralado por la crisis y los ciudadanos en hora y media de televisión

Parecía Doctor No: "No lo dije", "no negué la crisis", "no permanecí sentado ante la bandera americana, "no han captado los matices", "no fue así", "no me entiende"... Zapatero pudo comprobar anoche cómo ha cambiado España desde que intervino por vez primera en «Tengo una pregunta para usted», el 27 de marzo de 2007. Si entonces la preocupación fue algo tan trivial como cuánto cuesta un café, anoche los ciudadanos le dieron cera y de lo lindo.

Hubo momentos, allí en el plató, durante los que que el presidente estuvo casi patético, incapaz de hilvanar una respuesta concreta . Ante el evidente enfado de buena parte de los cien ciudadanos escogidos para plantearle sus preocupaciones por el creciente deterioro de la situación económica, estuvo evasivo, milonguero y muy poco creíble.

Las preguntas fueron "al grano" y menos al final, que le pusieron los temas como le ponían las bolas de billar a Fernando VII. La gente no se conformó con "rollos".

Incluso desde la izquierda juvenil, esa misma que le votó en masa en las últimas elecciones, le dieron caña y buen ejemplo fue el joven que hasta le calificó de "hipócrita" por vender armas a países que no respetan los derechos humanos:
"¿tiene usted idea de cuántos civiles palestinos han matado nuestras armas?"
Zapatero intentó anular las preguntas (casi todas sobre el desempleo y la crisis), pero esta vez no le bastaron las "palabras bonitas". Cuando una mujer, que se presentó como ejecutiva, le pregunto "¿Qué es lo que le quita el sueño a José Luis?", él aseguró que duerme bastante bien, a lo que la ciudadana replicó: "¿Qué es lo que usted siente cuando se acuesta con su mujer?"

La respuesta fue de aurora boreal. El presidente, acorralado, contestó que lo que más le preocupa son las cifras del paro y que eso es lo que comenta con su mujer, Sonsoles Espinosa cuando están en la intimidad de su hogar. ¡Virgen santa!

MUY POCAS PREGUNTAS Y NINGUNA RESPUESTA

Explica Gabriel Sanz en ABC que ante esa situación, el presidente del Gobierno, acorralado, sólo acertó a defenderse reclamando «confianza» —más de 50 veces repitió esta palabra—, y diciendo «¡vamos a salir de esta!».

Hubo un momento en que estuvo contra las cuerdas, como cuando varios le acusaron de haber ocultado la crisis hasta pasada la campaña electoral. «Yo no engaño. Puedo equivocarme, pero no engañar», respondió a Javier Elvira, electricista de Pamplona que le reprochó que su optimismo le llevó a iniciar una empresa que se ha ido al traste.En marzo, recalcó, los planes no sólo del Gobierno, sino de organismos internacionales pronosticaban «desaceleración», pero en septiembre una crisis financiera trajo la mayor crisis económica «en 50 años».

La respuesta no convenció a los siguientes en el uso de la palabra, que continuaron lanzando toda clase de reproches al presidente por este asunto. «Usted habla muy bien, ¿pero qué hago yo para dar de comer a mis hijos? Con un tercio de lo que gana usted (89.000 euros) yo mantengo a mi familia», le preguntó Rafael Camps, un autónomo de la construcción de Baleares.

El presidente, que en momentos pareció desconcertado, sólo acertó a decir que en su mente ahora sólo piensa en los desempleados y recomendó al autor de la pregunta que saliera de su pesimismo —dijo que el plan de inversión pública de los ayuntamientos irá a las mismas constructoras de siempre— y que pida ser beneficiario de alguno de los 31.000 proyectos presentados por los más de 8.000 ayuntamientos.

Zapatero negó que tenga 600 asesores mientras el país se desangra —«sólo tengo 77»— y tuvo que defenderse de quienes le acusaron de mentir también en el programa electoral. Un ciudadano le recordó que Rubalcaba dijo en 2004 que España no se merecía «un Gobierno (el de Aznar) que mentía». Negó la analogía y se defendió diciendo: «yo no prometí el pleno empleo, simplemente dije que era un objetivo».

Como recetas, reclamó a la ciudadanía con trabajo a que consuma, «esa es su responsabilidad», dijo, para conseguir que la economía remonte y que logren empleo los más de 3 millones de parados. Y a los empresarios les exigió moderación en el reparto de beneficios y en la cuantía de los salarios de los ejecutivos. Tampoco faltaron metáforas convertidas en recetas para salir de la crisis. La más notable fue, sin duda, que «la economía también es un estado de ánimo».

Eutanasia no ahora
Con respecto al aborto, explicó que «con toda probabilidad» el Gobierno va a llevar a las Cortes una modificación en esta legislatura, «que nos homologue» a los países europeos, que disponen de Ley de Plazos en su mayoría. «Ahora presenta deficiencias».

No obstante, comentó que la sociedad debe hacer un esfuerzo «para evitar un número de embarazos no deseados». Preguntado por la regulación de la eutanasia, respondió que el Ejecutivo no tiene previsto hacer cambio legal «en esta legislatura».

En ese momento del debate, el presentador, Lorenzo Milá dio la palabra a Javier Quevedo, un sacerdote, y al líder socialista se le escapó «¡esto se anima!». El religioso y el presidente del Gobierno se enzarzaron en una discusión que Zapatero calificó de «doctrinal» porque el cura le preguntó si el embrión es un ser humano y Zapatero no respondió otra cosa que «el debate es si una mujer debe ir a la cárcel por abortar».

Zapatero tuvo también la oportunidad de ser censurado por el aumento de venta de armas por parte de un Gobierno que ha hecho de la paz su bandera. Reveló, por ejemplo, que a Israel se le ha vendido por un millón de euros, pero «por los datos que manejo, las armas de España no han servido para matar a ningún palestino».

Una de las últimas preguntas le descolocó porque fue de una joven que le dijo «si usted fuera un ciudadano qué preguntaría al presidente del Gobierno. Tras pensarlo, Zapatero se puso «kennediano»: «¿Qué puedo hacer para salir de la crisis en estos momentos?». Al final sólo pudieron preguntar 27, pero para Zapatero todos «representaron bien» su designación.


La Razón: La entrevista a Zapatero fue vista por 6.432.000 telespectadores

La entrevista realizada anoche al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por un grupo de ciudadanos en el programa de TVE «Tengo una pregunta para usted» fue seguida por 6.432.000 telespectadores y alcanzó una cuota de pantalla del 30,4 por ciento, según datos de audiencia avanzados por esta cadena.

La audiencia superó en casi 600.000 espectadores a la alcanzada el 27 de marzo de 2007, cuando se estrenó este programa con la primera entrevista en este formato al presidente del Gobierno, que fue de 5.834.000 personas, con una cuota de pantalla del 30,3 por ciento.



el confidencial: Zapatero no convence a la calle

El drama humano que está provocando la crisis cayó anoche como una losa sobre José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente del Gobierno mantuvo un cara a cara con un grupo de ciudadanos en el programa 'Tengo una pregunta para usted', de TVE, con la situación económica y el desempleo como temas estrella. Buena parte de las preguntas de los invitados aludieron a las previsiones que daba el Ejecutivo antes de las últimas elecciones generales y al paro creciente, lo que terminó por poner a Zapatero contra las cuerdas. El líder del Gobierno se escudó en respuestas vagas y no realizó ni una sola propuesta concreta para superar la crisis.

En su primera respuesta, Zapatero reconoció los "problemas muy serios" de la economía española, además de mostrar su preocupación por cómo afecta a una parte "muy importante" de la ciudadanía. Aseguró que él no engañó a los ciudadanos sobre la situación antes de la cita electoral de marzo de 2008. "Pude equivocarme pero no engañé", señaló el presidente, quien recordó que la mayoría de los organismos internacionales han tenido que revisar sus previsiones a la baja en al menos ocho ocasiones desde entonces. Zapatero reconoció que ésta es una crisis "brutal" e insistió en que es internacional y ha estado provocada por el descalabro financiero que comenzó en Estados Unidos.

En la segunda parte del programa, el líder del Ejecutivo reconoció que se le critica por ser optimista, pero defendió esta actitud ante la crisis, además de su confianza en la capacidad de recuperación del país: "Vamos a superar esta crisis y vamos a salir más fortalecidos". "Ser optimista es creer que puedes superar las cosas", dijo, antes de remontarse a décadas anteriores en las que "no había apenas posibilidades" de educación, ni sanidad, ni protección por desempleo, y los ciudadanos, durante la transición, "hicieron que este país sea como es hoy".

"¿Se ha planteado dimitir?"

Cuestionado por otra ciudadana sobre si se había planteado dimitir, Zapatero insistió en que su deber es estar al frente de la situación, "dar la cara" y "trasmitir confianza con la convicción de que vamos a superar la crisis".

El presidente destacó que tanto en tiempos de prosperidad económica como en la situación actual su principal objetivo ha sido mejorar la protección social y por ello se han subido un 30% las pensiones mínimas, se ha elevado anualmente el salario mínimo por encima de la inflación, se ha aprobado la ley de dependencia y se ha incrementado el número de becas. Ahora, reiteró Zapatero, "toca luchar desde la confianza que tengo en España".

Asimismo, manifestó la necesidad de apoyar sectores que están creando empleo como las renovables, las telecomunicaciones, la educación o la cultura, que deben "tomar el relevo" para volver a recuperar la senda del crecimiento.

Por último, Zapatero insistió en que lo que más le "angustia" son las cifras del paro, pero que tiene "todas las ganas de luchar" para cambiar la actual situación económica y por mejorar las cifras de empleo. Previamente, Zapatero también aseguró que siente como suya "la responsabilidad de cada puesto de trabajo" y subrayó que está en marcha un plan que permitirá ejecutar la mayor inversión en obra pública que se ha hecho en democracia.

lunes, 26 de enero de 2009

26/01/1939 - La entrada de las tropas de Franco en Barcelona

La Vanguardia 25 de Enero de 1.939
La Vanguardia 27 de Enero de 1.939



NASA: la madre de todas las web sobre Cambio Climático (antes llamado Calentamiento Global)

Gracias a Manin (sí, ese comentarista de esta casa que desea que todos los negacionistas -especialmente este que les escribe- nos encerremos en una habitación llena de CO2, a ver si dejamos de dar la lata) descubro la madre de todas las páginas web dedicadas a la difusión indiscriminada y falsaria de la doctrina apocalíptica Algoriana. La web en cuestión está acogida, cómo no, en un portal de la NASA y es ésta.

Muy brevemente les cuento dos o tres cositas, ya que Jose-Antonio (quien también tiene blog) ha puesto los puntos sobre las íes en el c0mentario que deja a Manin (alias Joe esta vez).

1. El nivel de los océanos sube y la masa helada del planeta baja. Y nos dejan gráfico al respecto. Apuntan que la causa es el dehielo provocado por el calentamiento global.
  • No nos dicen que ninguna de las previsiones del IPCC sobre elevación del nivel marino se ha cumplido, no nos dicen que el nivel de los océanos sube desde hace 10.000 años, y no nos dicen qué ha causado ese aumento del nivel oceánico en los 9.950 años en los que el CO2 antropogénico no tuvo nada que ver en el asunto. Una verdad a medias es, como mínimo, una media mentira. Y no nos dicen que las últimas mediciones de la Universidad de Colorado muestran una clara estabilización en los niveles de subida del nivel de los océanos, incluso un descenso desde hace unos años:
  • No nos dicen que la masa total de hielo del planeta se ha mantenido prácticamente invariable desde que se mide la extensión helada por satélite. No nos dicen si la imagen de “deshielo” en Groenlandia es del verano, del otoño o del invierno. Y no nos dicen que nos encontramos en un período interglaciar, en el la disminución de la masa total helada en el planeta debería de ser, de haberla, un fenómeno absolutamente natural.

2. Nos dicen que los niveles de CO2 atmosférico y la temperatura global del planeta suben inexorablemente. Y para dar soporte visual a tales afirmaciones, nos muestrsan sendas gráficas, a cual más torticera.
  • Observemos la gráfica de concentración de CO2 en la atmósfera. Ellos, listos como son, nos muestran una gráfica con datos de los últimos 400.000 años! Una barbaridad, verdad? Pues no, si realmente quieren saber qué ocurre con el CO2 en nuestro planeta, deben tomarse la molestia de manejar todos los proxies posibles y situarlos en un contexto adecuado … el resultado es este otro (pulsar sobre la imagen para aumentar el tamaño):

  • No nos dicen que a lo largo de la historia del planeta, y sin intervención humana alguna, los niveles de CO2 atmosféricos han sido superiores a los actuales. No nos dicen que no está demostrada la correlación “a más CO2, más temperatura”.

  • Y, por supuesto, no nos dicen que, a pesar de que los niveles de CO2 atmosférico han continuado su ascensión, las temperaturas del planeta no han seguido ese “trend” ni remotamente siquiera:


Cada vez es más difícil citar las webs “divulgativas” de la NASA como fuentes serias de información científica. Y es una pena, créanme.


Desde el Exilio

Ateísmo fiscal

Ni Filemón ni Mortadelo. Por Gabriel albiac

No, no fueron Mortadelo y Filemón la inspiración de los ministros del Interior socialistas. Bien lo sabe Rubalcaba

Tiene toda la razón don Alfredo Rubalcaba. Bajo el mandato de un ministro socialista, en nada se han parecido nunca las Fuerzas de Seguridad del Estado español a Mortadelo y Filemón. En nada. Su modelo fue otro. Con larga tradición en América Latina: de Carlos Andrés Pérez a Videla. Si lo sabrá él. 3 de junio de 1998. Interrogatorio judicial de Rafael Vera en el Tribunal Supremo acerca de su actuación cuando, en octubre de 1983 y siendo Secretario de Estado para la Seguridad con José Barrionuevo como ministro de Felipe González Márquez, ordena a sus hombres que perpetren un ilegal secuestro en Francia: -«Usted ha dicho que el intento de secuestro del etarra Larretxea por la policía española iba a ser ejecutado sin violar la ley. -Sí. -¿Dónde iban a decir ustedes al juez de la Audiencia que lo habían detenido? -En la frontera. -¿Iban a secuestrarlo en Francia y a decirle a un juez español que lo habían detenido en España? ¿A eso llama usted respeto escrupuloso de la legalidad? -Sí¿ Bueno¿ Era sólo una irregularidad». Serie completa de lo sucedido, según consta en la sentencia condenatoria de Rafael Vera y José Barrionuevo.


Octubre de 1983: el capitán Martín Barrios ha sido secuestrado por ETA, que acabará asesinándolo al cabo de unas semanas. 16 de octubre: agentes españoles secuestran en el sur de Francia a José Antonio Lasa e Ignacio Zabala; no se volverá a saber nada más de ellos; sus cadáveres calcinados serán sólo descubiertos trece años más tarde, el 21 de mayo de 1996, con inequívocos signos de tortura. 18 de octubre de 1983: el comando policial enviado por Vera fracasa en su intento de secuestrar en Francia al etarra Larretxea. 4 de diciembre, el ministro socialista José Barrionuevo y su mano derecha, Rafael Vera, dan orden errónea de secuestrar al viajante de comercio Segundo Marey. Tras conocer su error, perseveran en el secuestro. Nada que ver, ciertamente, con Filemón ni Mortadelo. Como mejor que casi nadie sabe don Alfredo Rubalcaba. Sumario por el secuestro, desaparición, tortura y asesinato, a cargo de miembros de la seguridad del Estado de José Antonio Lasa e Ignacio Zabala en el otoño de 1983: «Durante varios días Lasa y Zabala permanecieron retenidos y torturados¿, situación que duró hasta que sus secuestradores y torturadores, viendo el estado en que se encontraban -tan lamentable que se convencieron de su imposible recuperación- decidieron darles muerte y enterrarlos en un paraje donde su localización fuese prácticamente imposible». Varios guardias civiles, entre ellos el general favorito de los sucesivos ministerios socialistas, fueron condenados en firme por los hechos. No imagino a los benditos Mortadelo y Filemón descuartizando así, primero en vida y después en cadáver, al más abominable de sus enemigos. No. El axioma de don Alfredo Rubalcaba es, se mire por donde se mire, irrefutable. Las Fuerzas de Seguridad jamás han sido en España, bajo mandato socialista, nada que pueda en la más jocosa broma asimilarse con Mortadelo y Filemón. Y, de eso, este superviviente último del ominoso felipismo que es don Alfredo Rubalcaba sabe más que nadie. Casi.

La Razón - Opinión

Isaiah Berlin, centenario de un liberal. Por José María Lassalle

Las sociedades abiertas van a ser puestas a prueba y tendrán que dar lo mejor de sí mismas para sobrevivir. Lo peor de la crisis está por llegar. Habrá que estar precavidos para afrontar los escenarios de inestabilidad que exigirán grandes dosis de fortaleza entre los partidos democráticos. Lo más importante en estos momentos es saber a qué atenerse y dotarnos de una pedagogía ejemplar, así como de un arsenal de acciones eficaces que desactiven los efectos sociales de la crisis.

Con todo, la consecuencia más grave que puede provocar la frustración colectiva que viviremos es la emergencia de un chovinismo del bienestar frente al que no sepamos reaccionar institucionalmente. Por el momento es imposible aventurar cuál será su rostro ni si tendrá una plataforma concreta que lo aglutine. Tampoco puede saberse si cabalgará con silla política el tigre de ese "contraconocimiento" que mina las bases informativas de nuestra Modernidad ilustrada y que, según explica Damian Thompson en su ensayo Los nuevos charlatanes, se ha adueñado ya de las prácticas de numerosos medios de comunicación. Lo que sí es seguro es que, de salir a la luz, desplegará un lenguaje de sorpresiva novedad que tratará de burlar subversivamente los contrafuegos tradicionales de la democracia.


Quien piense que podemos enfrentarnos ante una formulación idéntica a los totalitarismos de entreguerras se equivoca. De hecho, su diseño será selectivamente postmoderno y estará provisto de una aureola futurista que tratará de seducir transversalmente a mucha gente. Para ello querrá liderar -con un imaginario de vanguardia adaptado probablemente a las formas de comunicación en red y a las nuevas tecnologías-, la atmósfera de desesperación, resentimiento y miedo que propiciará en el futuro la crisis que empezamos a padecer. Pero, sobre todo, querrá rentabilizar y utilizar políticamente esa extendida "banalización del mal" que, como explica Claudio Magris en La historia no ha terminado, ha normalizado y cotidianizado el desprecio al otro y su dignidad, justificando -al amparo de un ejercicio impune y liberticida de la libertad de expresión-, tanto el insulto como la mentira, la propaganda y el uso indiscriminado de una violencia dialéctica que localiza su acción en destruir la imagen de las personas mediante la sustitución de los hechos por interpretaciones manipuladas de los mismos.

Entrado el siglo XXI, una nueva versión de aquello que Kant denominó el "fuste torcido de la humanidad" puede ponerse en circulación. Una versión inédita que, junto a la revolución rusa y sus secuelas, las tiranías de derechas y de izquierdas y las explo-siones de "nacionalismo, racis-mo y, en algunos lugares de fanatismo religioso", podría convertirse en otra más de esas "tormentas ideológicas que han alterado la vida de prácticamente toda la humanidad" y que, como analiza Isaiah Berlin, "muy curiosamente los pensadores más avisados del siglo XIX no llegaron a predecir jamás".

El centenario que este año celebramos del nacimiento de este filósofo liberal puede sernos de ayuda frente a un escenario caracterizado por la concurrencia de las condiciones que pueden producir, por utilizar el título de una famosa película, esa tormenta perfecta que nos conduzca a un nuevo desafío de inhumanidad generalizada.

La defensa cerrada que Berlin hizo a lo largo de toda su vida de la decencia de la democracia es una vía de aproximación idónea para entender su liberalismo. Por eso mismo, la importancia de sus ideas adquiere en estos momentos una dimensión pública de enorme trascendencia. De hecho, la gravedad de la crisis económica y sus crecientes y dramáticos efectos sociales, exigirá de los defensores políticos de la Modernidad ilustrada una estrategia compartida que refuerce los vínculos de respeto, moderación y responsabilidad recíprocos que deben darse entre los demócratas.

El liberalismo igualitario de Berlin es, en este sentido, un antídoto de enorme fuerza antitotalitaria y un punto en común sobre el que fortalecer nuestra convivencia democrática. Su descripción de la libertad como una dualidad positiva y negativa permite hacer de ella el soporte programático de las sociedades abiertas. No hay que olvidar que el juego combinado de esta dualidad trata de desactivar las tensiones sociales y las fracturas que generan las exigencias igualitarias de una convivencia democrática con la defensa de un ámbito de no interferencia personal.

La importancia del pensamiento berliniano radica en haber alcanzado una síntesis que se basa en la necesidad epistemológica de explorar adecuadamente la complejidad de los valores en pugna dentro de un entorno pluralista. De este modo, la propensión al conflicto no sería nunca una disfunción, sino la característica intrínseca a la estructura de una democracia liberal que obliga a elegir entre fines que son cambiantes según las circunstancias, pues, en determinados momentos hay que elegir entre la igualdad y la libertad, y otras veces entre la justicia y la compasión. El desenlace, en cualquier caso, siempre es el mismo: forzar acuerdos que eviten lo peor y hacerlo, además, sin dañar las bases morales que institucionalmente salvaguardan la decencia que posibilita la tolerancia y la paz cívica.

El mejor homenaje que podemos brindar a este autor con ocasión de su centenario es reivindicar el estilo de su racionalismo liberal. Fiel al escepticismo desapasionado, tolerante y sereno de un intelectual educado en la caballerosidad del espíritu liberal descrita por Locke en sus Pensamientos sobre la educación, sus ideas siguen vivas. Sobre todo porque buscaron equilibrios y puntos de encuentro en medio de esos diferenciales en tensión sobre los que se construye siempre cualquier consenso democrático. De hecho, planteó a lo largo de su dilatada vida una indagación liberal sobre la estructura moral de las democracias y sobre los riesgos y ventajas del pluralismo que la sustentan.

Para Berlin, la libertad es básicamente una mirada interrogativa hacia el otro, el que no piensa igual. Una mirada interrogativa con la que desbaratar la ortodoxia de quienes creen poseer conocimientos y principios infalibles a los que habría que someterse con la camisa de fuerza de una devoción quijotesca. Por ello no dudó en defender la heterodoxia y la empatía como instrumentos de una acción intelectual encaminada a desentrañar las claves sobre las que descansa la huidiza verdad y los esquivos principios que cimientan una convivencia pacífica y civilizada. De este modo, el liberalismo de Berlin puede afirmarse que sigue en pie. Porque retrata la encrucijada mayoritaria de esa centralidad política que encarnan aquéllos a "quienes causa idéntica repulsión moral los duros rostros que ven a su derecha y la histeria y la insensata violencia y demagogia que tienen a su izquierda". Quizá por ello no dudó en concluir que la historia siempre estaba abierta, pues, de un modo u otro, "el futuro deberá cuidarse de sí mismo".

José María Lassalle es secretario de Estudios del PP y diputado por Cantabria.

El País - Opinión

El aval son las portadas de El País

«Es de esperar que una Caja Madrid en manos de Gallardón fuera menos renuente a renovar la deuda a Prisa que si Esperanza Aguirre –y, en este caso, los principios bancarios y financieros más elementales– guiara las decisiones de la caja.»

La actual crisis económica tiene su causa última en el abandono por parte de los bancos privados de los principios tradicionales de prudencia, liquidez y solvencia. Animados por los bancos centrales, concedieron créditos masivos a bajísimos tipos de interés sin preocuparse por si sus deudores serían finalmente capaces de devolverles los fondos prestados.

Muchos fueron los sectores económicos que se vieron beneficiados por esta orgía del dinero barato, y aunque la construcción o el automóvil son los que acuden primero a la mente, muchos medios de comunicación tampoco han sido ajenos a esta lluvia de crédito fácil, que han empleado para realizar la transición desde sus soportes tradicionales a los nuevos formatos multimedia. En Estados Unidos ya han comenzado las quiebras de periódicos tradicionales, ahogados por una montaña de deudas, como el Chicago Tribune o, si Carlos Slim no lo impide, el New York Times.


estro país, obviamente, no ha sido ajeno a este proceso. Situados como estábamos en el epicentro de la expansión crediticia europea teníamos, además, dos poderosos catalizadores para emular los acontecimientos del otro lado del Atlántico. Por un lado, en nuestro sistema bancario tienen una importante presencia las cajas de ahorros, entidades de crédito que, movidas por la composición política de sus órganos de gestión, dejaron todavía más a un lado los principios de prudencia bancaria a la hora de conceder préstamos. Por otro, uno de los grupos de comunicación más importantes de nuestro país, Prisa, estaba tratando de consolidar las distintas ramificaciones de su imperio no sólo por papel y radio, sino especialmente por la televisión por satélite.

De este modo, Prisa acumula una deuda de más de 5.000 millones de euros, de los cuales casi 2.000 millones son créditos a corto plazo con los que adquirió su filial Sogecable. Asfixiada por el vencimiento de sus deudas, el grupo de Polanco necesita urgentemente refinanciar sus obligaciones a corto plazo para evitar una suspensión de pagos previa liquidación y partición de sus distintos medios.

En las condiciones actuales, nada resultaría más absurdo para un banco que refinanciar la deuda de una empresa potencialmente ilíquida. El riesgo de la operación es muy grande y la situación financiera de los bancos demasiado poco sólida como para hacerle frente.

La lógica empresarial debería llevar a que Prisa enajenara alguna de las joyas de su corona –a saber, la Cadena Ser, El País o Santillana– para saldar parte de su deuda, pero ello supondría un duro golpe a su influencia sobre la clase política, ya que las sinergias entre la radio, el periódico o la editorial concluirían. Ya no le sería posible amplificar las noticias propias por su circuito de medios y convertir lo que suelen ser simples especulaciones o abiertos bulos en hechos contrastados. Y sin influencia política, sin la posibilidad de derribar a un Gobierno con un simple editorial de El País, la fuente principal del negocio de Prisa, desde sus orígenes a la actualidad, desaparecería.

No es de extrañar, por tanto, que la fiera acorralada salte con uñas y dientes para tratar de defenderse del acoso financiero al que está sometida. Quizá se podría entender mejor la ofensiva que durante los últimos días está llevando a cabo El País contra el Ejecutivo de Esperanza Aguirre si tenemos en cuenta que una buena porción de la deuda que le urge refinanciar a Prisa la mantiene con Caja Madrid, la caja por cuyo control se está librando desde hace meses una cada vez más indisimulada batalla entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

Es de esperar que una Caja Madrid en manos de Gallardón fuera menos renuente a renovar la deuda a Prisa que si Esperanza Aguirre –y, en este caso, los principios bancarios y financieros más elementales– guiara las decisiones de la caja. Güemes, al menos, así parece advertirlo, cuando señala que el cúmulo de supuestas exclusivas de El País sobre la trama de espionaje que implica, todavía sin ninguna prueba salvo las especulaciones de Prisa, al Ejecutivo regional podrían ir dirigidas a ganarse el corazón de alguna entidad financiera.

Sea cierto o no, desde luego Prisa no es ajena al resultado de la pugna por Caja Madrid, de ahí que tenga unas marcadas preferencias por una de las dos administraciones, al margen de las ya habituales afinidades ideológicas.

Pero además, con este serial de portadas, El País parece querer recuperar su decadente influencia entre la clase política. Bajo la admonición de que todavía tienen mucha información que revelar, Prisa resucita la vieja estrategia chantajista de derrocar Gobiernos y cúpulas de partidos políticos. La revelación de este supuesto Watergate pretende recordar a nuestros burócratas que nadie está libre de "destape" si es menester para preservar la unidad del grupo. Falta ver si unos u otros cederán, ya por miedo ya por agradecimiento, a la que podría ser la última campaña de presión del grupo Prisa tal y como lo hemos conocido en los últimos años.

Libertad Digital - Opinión

Hay Obama para todos. Por Javier Rupérez

RACHEL Maddows, la estrella ascendente del comentario izquierdista norteamericano en la cadena NBC, recibió con satisfacción el discurso de inauguración presidencial de Barack Obama, observando en el texto razón profunda para la coincidencia. Apenas se recató en presentarlo como el modelo del mensaje anti Bush. Pero, según ella misma reconoció, lo que más le gustó del discurso no fue tanto su contenido sino la manera con que había sido recibido por el ahora comentarista politico de la misma cadena Pat Buchanan.

Buchanan es una de las más conocidas figuras del movimiento conservador americano, asesor de los presidentes Nixon y Reagan, varias veces candidato a la nominación republicana para la presidencia del país e inspirador, a través de sus escritos y apariciones públicas, de las causas de la derecha. Y ese mismo Buchanan, desde los estudios de la NBC, manifestaba su alegría al poder asentir con el recién entronizado presidente en su rotunda reafirmación de valores tradicionales: «Los retos pueden ser nuevos. Los instrumentos que utilizamos para enfrentarnos con ellos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -honestidad y trabajo duro, valor y juego limpio, tolerancia y curiosidad, lealtad y patriotismo- son cosas antiguas. Son cosas verdaderas. Han sido la silenciosa fuerza de progreso en nuestra historia».


En una serie de gestos marcados por la explícita voluntad religiosa -los Obama comenzaron el día de la inauguración asistiendo a un servicio religioso en la iglesia baptista de San Juan, en la inmediata vecindad de la Casa Blanca; la ceremonia del juramento estaba puntuada por dos invocaciones sagradas al principio y al final de la misma; el día anterior, el espectáculo festivo ante el memorial a Lincoln en el Mall de Washington fue precedido por una oración; el día siguiente a la inauguración los Obama, y todos los miembros de la nueva administración asistieron a un temprano servicio interconfesional celebrado en la Catedral Nacional- era patente el deseo de incorporar la sensibilidad trascendente del pueblo americano. Y si la selección del reverendo Rick Warren, uno de los «tele-evangelistas» protestantes, para pronunciar la oración introductoria en la inauguración levantaba críticas por las posiciones antiabortistas y contrarias al matrimonio homosexual, rápidamente se recurría al obispo episcopaliano Robinson, cuya declarada homosexualidad está dividiendo irremediablemente a lo que queda de la rama americana del anglicanismo británico, para dirigirse a la multitud que, ante la solemne estatua de Abraham Lincoln, estaba esperando la actuación de Bruce Springsteen. Con Warren ante el Capitolio, una multitud de un millón y medio de personas acabó musitando el padrenuestro, incluyendo aquello de que «tuyos son, Señor, el reino, el poder y la gloria». Unas horas antes Robinson, en el otro extremo del Mall, había desgranado una bella y doliente letanía: «...concédenos la gracia de sentirnos insatisfechos ante las respuestas simplistas y fáciles que, en vez de la verdad que necesitaremos si queremos estar a la altura de los retos del futuro, hemos preferido escuchar de nuestros políticos...». Obama proclamaría horas más tarde: «somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos, hindúes y no creyentes». Y ofrecía al «mundo musulmán» un «nuevo camino de futuro, basado en el mutuo interés y en el beneficio mutuo». Todo para todos.

El discurso inaugural de los presidentes americanos es un género político literario de características bien determinadas, en donde suele abundar la retórica -la buena retórica, que hasta en eso destacan los habitantes de la república- y escasear las ofertas programáticas. Algunos han pasado a la historia por la feliz contundencia de sus imágenes -los recordados «miedo al miedo» de Franklin D. Roosevelt o «pregunta más bien qué puedes hacer tú» de John F. Kennedy- y muchos, la inmensa mayoría, están sumidos en el letargo de los archivos históricos y periodísticos. Este de Obama integrará la segunda categoría. Dicho sea con el más profundo de los respetos y sin buscar demérito a los buenos propósitos del nuevo presidente y a su cuidadoso cálculo entre lo nuevo y lo viejo. Quizás sea ello lo más característico del discurso y donde se vislumbran las intenciones y capacidades del que lo pronunció -y, según parece, personalmente escribió.

Obama ha manejado con buen pulso las tres urgencias inmediatas de su mandato: describir sin contemplaciones la gravedad de la situación económica del país, marcar las distancias con respecto a la administración Bush y apuntar las líneas esenciales de la política exterior. Ha estado casi churchilliano en la primera -«sangre, sudor y lágrimas»- firme pero respetuoso en la segunda y maleable en la tercera. Ha sido el suyo el discurso de un pragmático que explícitamente dice abjurar de dogmas ideológicos. «La pregunta que hoy debemos hacer no es si el Gobierno es demasiado grande o demasiado pequeño, sino la de saber si funciona». Eso no es Zapatero y la «socialdemocracia pura» sino González y los ratones de Deng Xiao Ping. ¿Se acuerdan?
El distanciamiento de Bush, tan claro como perifrástico, es un modelo de cirugía profunda con anestesia total: la codicia y la irresponsabilidad de muchos, el sacrificio de los principios a la eficacia, la proclamación de la amistad universal.

Y tiempo le ha faltado para poner en marcha lo más espectacular y fácil del programa: anunciar el cierre de Guantánamo en un año, la retirada de las tropas de Irak en dieciséis meses, la congelación de los salarios de los que trabajan en puestos directivos en la Casa Blanca, las limitaciones para el trabajo privado de los que han trabajado en el sector público. Pero el distanciamiento no llega tan lejos como para poner en duda las líneas maestras de comportamiento: el terrorismo, la libertad, la democracia, la lucha contra los totalitarismos. China ya ha censurado las partes correspondientes del discurso. ¿Pensarán los tiranos de este mundo, desde Cuba hasta Corea del Norte, desde Venezuela hasta Zimbabwe, que con Obama todo el monte es orégano? Craso error de perspectiva: el nuevo presidente asegura a sus conciudadanos que el país retomará el liderazgo frente a los que «inducen al terror y asesinan inocentes... o se agarran al poder a través de la corrupción, el engaño y el silenciamiento de los disidentes». Y, para los que quieran fijarse en el valor simbólico de los gestos, anótese la evidencia del afecto respetuoso con que el saliente y el entrante han celebrado la democrática y bella ceremonia del traspaso de poderes. En realidad lo mejor de Obama es la nación a la que aspira enderezar y dirigir. Los que adquieren la ciudadanía americana reciben una carta del presidente de turno en la que se les recuerda que «nuestro país no está unido por la sangre, el nacimiento o el territorio. Estamos unidos por principios que nos llevan más allá de nuestros entornos, nos elevan por encima de nuestros intereses y nos enseñan lo que significa ser ciudadano». El trasfondo de la alocución del nuevo presidente es el mismo: «la promesa divina de que todos son iguales, todos son libres y todos tienen el mismo derecho a buscar la felicidad».

No existe alocución presidencial que, desde los tiempos de la Declaración de Independencia se haya desviado de esas convicciones. No existe momento en la historia americana en que los ciudadanos de la república, a pesar de fragilidades y vacilaciones, no se hayan sentido impulsados por las mismas aspiraciones.

Hoy todos son Obama, y la estela del entusiasmo que su figura despierta no puede ser minusvalorada. Pero ya mismo, en el recodo del camino, esperan los guijarros de la realidad. Los tropiezos y las vacilaciones serán parte del trayecto. Lo preveía Robinson: «concédenos paciencia para comprender que nuestro nuevo presidente es un ser humano, no un mesías».

ABC - Opinión

I pledge... La "ceja" ^ ^ americana

El Bus de ZP

domingo, 25 de enero de 2009

Nieve en los desérticos Emiratos Arabes Unidos

Unos 20 cm de nieve cubrían este fin de semana una montaña de los Emiratos Árabes Unidos, un fenómeno muy poco habitual en este desértico país del Golfo, informó el domingo la prensa local.

La montaña de Al Jees, con una altitud de 1. 737 metros, situada 25 kilómetros al noreste de la ciudad de Ras al Jamiah (norte), amaneció cubierta con una capa de 20 centímetros de nieve, informó la agencia de noticias oficial WAM.

Según la población, este fenónemo es tan poco habitual que en el dialecto local no existe una palabra para designar la nieve, señalaba el diario en inglés The National.
"Hace unos años hubo otra pequeña nevada en la montaña, sin embargo es la primera vez que aparece toda cubierta de nieve", afirmó WAM.


ABC

Reformas y azucarillos. Por Germán Yanke

Para describir lo que está pasando podemos imaginar cualquier imagen o metáfora con la única exigencia de que sea absurda. Por ejemplo, un equipo de fútbol en el que sus dirigentes y jugadores se pasen el día perorando sobre la posibilidad de que los comentaristas acierten o se equivoquen sobre el pronóstico del próximo partido, ¿Preparan una estrategia? No, no hay tiempo, están todo el día diciendo que los agoreros puede que no acierten, enarbolaando -con gran dedicación a los archivos y las estadísticas- los resultados de antiguas ligas y explicando que, aunque hayan perdido los últimos partidos y vaya a ocurrir lo mismo en el próximo, no tiene por qué seguir pasando en los siguientes. Añadamos asimismo que, para dar un toque cosmopolita al asunto, recuerdan con oportunidad o sin ella que también el Manchester perdió el mes pasado y que, en el fondo, ellos quieren jugar como el Inter. ¿Se entrenan? No hay tiempo, caramba, teniendo que responder a tanto teórico dando malas noticias.

En esas estamos. El debate sobre las medidas y los planes para combatir -o paliar al menos- la crisis parece haberse convertido en una cuestión de medición de los guarismos que la certifican. Si ya empezó peleándose entre unos y otros por si la crisis existía, ahora se trata de determinar hasta qué punto nos afecta. No es cuestión baladí tener un buen diagnóstico y, seguramente, la inoperancia del Gobierno tiene bastante que ver con la ocultación de la realidad primero y con la necesidad táctica de compensar ahora la evidencia de los datos edulcorándolos de algún modo. O de todos los modos imaginados. Si no había crisis, ¿por qué tomar las medidas que se demandaban? Eran, según este criterio, argucias electorales. Si aparecía la crisis pero sólo era importada, ajena a nuestro sistema económico, ¿por qué ir más allá de las medidas de contención que, además, suponían un gasto público imponente? Pedirlo era aprovechar políticamente unas dificultades de las que el Gobierno ni nadie en España tenían culpa. Y ahora que todos los ratios se desmoronan, ¿por qué la pretensión de modificar radicalmente importantes elementos de nuestra estructura económica que han venido demostrando su fortaleza? A los agoreros se les ve la mala intención, parecen decir.

Pero, sin embargo, sólo lo que se reconoce exige ya una determinación que se echa de menos. No basta, desde luego, con la retórica, el uso del déficit como único recurso y la petición reiterada de que se consuman productos españoles. Es como, sin estrategia ni entrenamiento, pedir como único recurso que la afición llene el estadio y anime a pleno pulmón.

Convendría preguntar por qué motivo es preciso reclamar el consumo de productos españoles. ¿Los ciudadanos son unos «snobs» que prefieren cualquier producto extranjero a los españoles, mejores y más baratos? No parece que sea la conclusión exacta de lo que pasa. ¿Alguien cree, por otro lado, que el modo de combatir la crisis es comprar objetos más caros o peores porque -o aunque- sean españoles?

Lo que todo esto revela es que uno de los graves problemas de nuestra economía, que no es precisamente importado, es la falta de competitividad para conseguir que un número cada vez mayor de españoles y no españoles compren los productos elaborados en nuestro país. No es, desde luego, un problema de falta de dedicación, ni de imaginación, ni de espíritu emprendedor. Es, sencillamente, que los dedicados e imaginativos emprendedores tienen que moverse en un sistema que no facilita como debiera la competitividad.

En el reciente encuentro entre dirigentes socialistas y la representación de los empresarios españoles parece que hubo un entendimiento suficiente acerca de las reformas estructurales precisas. Si es así, se puede recordar el lema del reloj de una famosa torre suiza: «Es más tarde de lo que piensas». Hasta el momento no se ha hecho, por no asumir el coste inmediato y el esfuerzo debido. Los planes puestos en marcha, costosísimos pero insuficientes, ya se han disuelto como un azucarillo.

ABC - Opinión

Una de panchitos, por Arturo Pérez-Reverte

Cada vez que voy al Museo Naval paso junto al cuartel general de la Armada, donde están los infantes de marina, vestidos con uniforme de camuflaje, siempre son tipos con cara de indio. Eso me dispara la sonrisa cómplice, recordándome Nicaragua y El Salvador, cuando fulanos idénticos a éstos, con uniformes parecidos, se daban estopa con valor y crueldad inauditos. A pesar de las apariencias, esos tíos bajitos con cara de llamarse Atahualpa son extraordinarios soldados, bravos hasta lo increíble, duros y orgullosos de cojones. Lo que pasa es que como son chiquitos y con ese hablar suave, despistan. Sobre todo si van en moto de mensaka con el casco a lo Pericles, o pasean el domingo con la familia por el parque del Oeste. El golpe de vista engaña mucho. Pero quien sepa leer en los ojos de la gente, que los mire bien. Y si no, que lea a Bernal Díaz del Castillo.

Esto viene al hilo de una carta reciente. Comentando un artículo mío, en el que contaba cómo un comanche pasado de agua de fuego me llamó cabrón y del Pepé por llevar corbata, un lector torpe interpretando sujeto, verbo y predicado, concluye con la siguiente frase: “Hay que joderse con los panchitos”. Y para qué los voy a engañar. Ese equivocado compadreo me fastidia un poco. Sobre todo porque veo que mi comunicante no entendió una puta línea. Así que voy a intentar explicarlo algo más claro.

En mi opinión, si alguien tiene derecho a estar en España –lo tiene, claro, mucha otra gente- son los emigrantes hispanoamericanos, sean mestizos o indios como la madre que los parió. Porque son nuestros, o sea. Somos nosotros. Me troncho cuando aquí decimos que, a diferencia de los anglosajones, los españoles no exterminaron indígenas y se mezclaron con ellos. Cuando lees la letra pequeña de las relaciones de Indias, adviertes que los españoles –mis abuelos se quedaron aquí, ojo- fueron a America a buscar oro y a calzarse indias. Y si no exterminaron a los indios fue porque necesitaban esclavos para las minas y criados para las casas. A cambio, es cierto, los de allí obtuvieron una lengua hermosa y universal. Pero la pagaron cara, y la pagan, con la herencia de corrupción y desbarajuste que la estúpida y egoísta España dejó atrás. Cierto es que llevan doscientos años reventándose solos, sin nuestra ayuda. Pero nadie históricamente lúcido puede olvidar la culpa original. Una responsabilidad que, por otra parte, hace babear a políticos analfabetos y elementales ante golfos populistas que, bajo el poncho de la retórica, tomaron el relevo en el arte de chulear y estafar a su gente.

Ahora vienen, buscando futuro, al sitio natural donde los trae la lengua que se les dio y la religión que se les impuso. Vienen a donde tienen derecho a venir, trayendo sangre nueva, ilusión, capacidad de trabajo, idas y coraje, con la determinación de quien no tiene nada que perder. Llegan como carne de cañón, a comerse los más duros trabajos de esta España con la que soñaron. Su error es creer que llegan a Europa. A un sitio que imaginaban civilizado, culto, con políticos decentes y valores respetables. Pero encuentran lo que hay: demagogia, picaresca y poca gana de currar. Y además, la crisis. Así, en cuanto espabilan, algunos se españolizan. Aprenden a mimetizarse con el entorno, a esforzarse lo justo. A ser lo groseros que en su tierra no fueron nunca. A despreciar a estos españoles maleducados que tanto aire se dan pese a ser una puñetera mierda, incapaces de valorar lo que tienen y lo que podrían tener.

Descubren también la clave mágica española: el victimismo. Aprenden pronto a explotar la mala conciencia y lo políticamente correcto, a montar pajarracas sabiendo que nadie va a negarles, como a los moros y los negros, el derecho a exigir más incluso que los propios españoles. En todo caso se les dará, no por sus méritos de trabajo, educación o cultura, que a menudo los tienen sino por el qué dirán, por el no vayan a creer que soy racista, o lo que sea. Y a eso, algunos –no todos, pero no pocos- suman malas costumbres que traen de allí: la afición a ponerse hasta arriba de alcohol, a conducir mamado hasta las patas, y la tradicional bronca de fin de semana, tirando de arma blanca o de otro calibre; con ese orgullo valiente y peligroso del que hablaba antes, y que lo mismo puede ser una virtud que una desgracia cuando no se maneja con la cabeza. Y mientras, las autoridades que deberían acogerlos y educarlos, planificando para ellos una España futura, inevitable y necesaria, emplean su tiempo y nuestro dinero en contaminarlos de la sarna política al uso, abogada con la más infame demagogia. En atraerlos a su puerco negocio, halagándolos de forma bajuna y jugando con ellos al trile de los votos, sin que importen a nadie su pasado, su presente o su futuro. Haciendo lamentar a los lúcidos, que la suya sea el español y no otra lengua que les permita irse a otro país que de verdad sea Europa.

Arturo Pérez-Reverte
XL SEMANAL

Bernie Madoff y mi Nueva York. Por Barbara Probst Solomon

La operación de Bernie Madoff era la crónica de un delito anunciado. Una explosión repentina de dinero nuevo en una sociedad no sólo permite la aparición de nuevos peluqueros y restaurantes, sino también de nuevos delincuentes, y, cuando Madoff inventó la gestión electrónica de los traspasos de acciones, la producción industrial se consideraba un remanente sentimental de otra época y a nadie pareció llamarle la atención ni preocuparle que el desempleo se hubiera disparado en el Estado de Nueva York. Harry Markopolos, miembro de una firma financiera, curiosamente situada en Boston y no en Nueva York, advirtió en repetidas ocasiones a una SEC [la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos] de ineficacia criminal de que Madoff estaba llevando a cabo "el mayor esquema de Ponzi del mundo". Una señal de alarma que deberían haber visto, y no vieron, los investigadores fue que la firma auditora de las actividades de Madoff no era una de las ocho grandes que suelen utilizarse, sino una pequeña oficina que habría encajado muy bien en la película Los productores, con Nathan Lane y Matthew Broderick. The Washington Post publicó informaciones que ponían en duda las actividades de Madoff. ¿Por qué nadie tomó medidas?

¿A quién interesaba desenmascarar a Madoff? No a la SEC, cuyos empleados, mal formados, confiaban quizá en obtener mejores trabajos con él. Ni a los responsables de los fondos alternativos, que podían ser considerados cómplices. Ni a un establishment amorfo, un sistema que quería que los buenos tiempos nunca se acabaran. Ni tampoco a las organizaciones benéficas, que quieren hacer buenas obras como sea y, cada vez más, se despreocupan por el origen del dinero.

No sé qué pasó con Madoff, pero mi propia experiencia de hace muchos años (una joven viuda cuya herencia disminuyó misteriosamente hasta alcanzar, como dijo un amigo, el valor de una bicicleta; mi novela Smart Hearts in the City estaba vagamente basada en el caso, que tardé años en ganar) me enseñó varias cosas sobre el dinero y el sistema. 1. No se descubre un delito de cuello blanco a base de hurgar en auditorías. Primero hay que estar convencido de que existe un delito y luego buscar las auditorías para comprobarlo, no al revés. 2. Es necesaria una gran motivación para soportar la humillación de que a uno le tomen por loco. 3. Lo más importante, hay que aprender a sortear los mecanismos del sistema (cualquier sistema). Los que denuncian cosas no le caen bien a nadie.

Madoff sabía que era fundamental que sus clientes se sintieran tan impresionados por su respetabilidad como por su habilidad con el dinero; era un sociópata que necesitaba engañar a la gente y ganar la partida. Sus víctimas consideraban que era una "suerte" que él las hubiera aceptado y los rechazados sentían que habían caído ignominiosamente en desgracia; ninguno de los dos grupos entendía que lo que le hacía falta a Madoff eran clientes que no necesitasen retirar fondos.

Todo esto habría dado muy buen material a un Balzac, un Proust y, por supuesto, un F. Scott Fitzgerald, pero los novelistas literarios contemporáneos, equivocadamente, no suelen preocuparse por cómo se gana la vida la gente. Y Madoff necesitaba un toque de misterio. El edificio Lipstick (así llamado por su forma ovalada, como de barra de labios), en el que Madoff tenía su despacho legítimo en un piso y su falsa oficina en otro, está fuera del circuito habitual y es un lugar en el que Madoff podía evitar a otros intermediarios y banqueros que observaran sus idas y venidas.

En su búsqueda de respetabilidad, Madoff se centró en la pequeña sinagoga ortodoxa de la Quinta Avenida a la altura de las calles sesenta y tantos. A diferencia del enorme y elegante Temple Emmanuel, constituido a mediados del siglo XIX por judíos alemanes que preferían una religión light, o la rígida sinagoga de españoles y portugueses, con sus profundas raíces históricas, o la amplia Sinagoga Central -con su vasta congregación y sus mujeres cantoras, dedicada al ecumenismo, la cultura, la música, etcétera-, todos ellos lugares llenos de individuos que tenían conexiones propias con Wall Street, la Sinagoga de la Quinta Avenida, más aislada, ofrecía a Madoff una oportunidad única para controlar su entorno. No tuvo que conquistar más a que a una sola persona, su presidente, el gestor de fondos alternativos Ezra Merkin, que, sin saberlo -o sin preocu-parse-, le abrió la puerta a las organizaciones benéficas judías a las que posteriormente robó.

Como el estafador que se casa con una mujer, le roba el dinero y luego le regala unas cuantas joyas compradas con el dinero robado, por las que ella, como tonta, le da las gracias, Madoff contribuyó a las grandes organizaciones benéficas judías con los fondos robados y, de esa forma, se situó como respetable líder de la comunidad.

Al meditar sobre estas revelaciones, recuerdo la época en la que discutía con mis abogados porque pensaba que había algo extraño en la auditoría que nos habían presentado tras la muerte de mi esposo: no podía dejar de mirar un paquete de acciones presuntamente sin valor que rendía 50 dólares cada trimestre. Lo examinaba una y otra vez, cada vez con más detalle. Hasta que resultó que no era un paquete de acciones, como insistían los brillantes abogados, sino una manzana de naves industriales (las naves industriales no son una cosa que se pueda hacer trocitos y enviar a las islas Caimán). Recuerdo el día en que encontré esas naves, el día en que me hice mayor. Mi marido, que era muy de izquierdas (más que yo), había demostrado excesiva ignorancia sobre nuestra fuente de ingresos.

El caso Madoff tiene demasiadas connotaciones. El dinero suscita, o demasiado temor y respeto por el mero hecho de ser dinero, con lo que implica -la autoridad-, o, en el otro extremo, la fe infantil que no necesita ninguna atención; y ambos extremos son muy típicos de Estados Unidos. En otras palabras, una receta perfecta para el desastre.

Barbara Probst Solomon es periodista y escritora estadounidense. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

El País - Opinión

Rajoy atrapado en su telaraña

«La reacción entre cómplice y pusilánime con el diario de Prisa de Alberto Ruiz Gallardón y del propio Mariano Rajoy muestra una vez más el espíritu cainita y anti-democrático que anida en la actual jefatura del PP.»

Si de algo carece nuestra democracia es libertad de expresión y debate de ideas en el seno de los partidos. El sistema electoral de listas cerradas y bloqueadas y una cultura política parroquial son los principales factores que inhiben la discusión entre dirigentes de una misma formación política. Sin embargo, una cosa es el debate y otra las contradicciones y la incapacidad para formular un proyecto claro y con una mínima coherencia interna. Si a lo anterior le sumamos el autoritarismo y la impotencia que exhiben a diario los actuales dirigentes del Partido Popular, la conclusión es que la situación actual del principal partido de oposición a Rodríguez Zapatero es francamente mejorable.


Sin embargo, es difícil imaginar una trance más grotesco y dañino para la credibilidad de un partido que aspira a gobernar que el espectáculo que algunos de sus dirigentes están ofreciendo a propósito del supuesto caso de espionaje revelado por un periodista del diario El País. La reacción entre cómplice y pusilánime con el diario de Prisa de Alberto Ruiz Gallardón y del propio Mariano Rajoy muestra una vez más el espíritu cainita y anti-democrático que anida en la actual jefatura del PP. Tras renunciar a ofrecer una alternativa al peor Gobierno de la historia reciente de nuestro país y temerosos de escuchar a sus bases, los partidarios del alcalde de Madrid se lanzan ahora a una operación contra Esperanza Aguirre que sólo cabe calificar de suicida.

Mientras tanto, algún medio de comunicación afín a Rajoy contribuye a la voladura interna del PP atacando de forma incomprensible y a veces absurda la candidatura de Jaime Mayor Oreja al Parlamento Europeo. Por alguna extraña razón, lo que en otros se silencia o se celebra como síntoma de moderación y centrismo se convierte en hipocresía e impostura aplicado a Mayor Oreja y a otros diputados españoles del Partido Popular Europeo. Más les valdría dedicar más papel a los abusos de la Generalidad de Cataluña y a los desmanes de los miembros del Ejecutivo central que al fomento de la confusión y el desaliento entre los votantes cuyos principios dicen defender.

Así las cosas, y en medio de esta chirriante jaula de grillos en que se ha convertido el PP, el partido ha celebrado un Foro Abierto con el objetivo de mejorar su presencia en Internet y ofrecer una imagen de cercanía con la sociedad. Sordos ante la exigencia de mayor rigor y firmeza frente al Gobierno socialista expresada por los participantes en el encuentro, Ruiz Gallardón y Mariano Rajoy han usado sus intervenciones para realizar un patético ejercicio de autocomplacencia. Así, que los mismos que condonan las operaciones de desprestigio contra sus propios compañeros apelen a la responsabilidad y al diálogo resulta cuando menos paradójico, si no simplemente despreciable.

Tras el congreso de Valencia, la nueva dirigencia del PP se dedicó a tejer una complicada tela de araña hecha de equívocos y mentiras a fin de neutralizar cualquier crítica a su gestión. Por desgracia, ellos han sido las primeras víctimas de su propia trampa. Cada vez son menos los dispuestos a rescatarlos.

Libertad Digital - Opinión

Io buy ser president. Por Yauma

Lluís foix va escriura un articul en La Vanguardia an data 13-9-07 fen ona reflexio sobra el nombra actual de presidents d`Catalunya y va arribar a le conclusio d`que in tenin tres presidents y mig, les mol hunorables Pujol, Maragall, Montilla i el señor Carod Rovira. Presidents que i pensan y actuan com tals.

An aquest pais qui no corra vola, i per aicho el mol hunurabla president Pujol esta prumucionan al seu fill Oriol com futur president de la Generalitat, diu que ies un gran patriota, fabulos traballador, i te condicions pulitiques inmillurablas per liderar la nacio hacia l`autonomia que ens cal, l`autonomia Portuguesa. Per cert TV3 i ha firmar un acord an la televisión pública portuguesa per produir un documental sobra 1.640 la data en que Catalunya i Portugal es van sublevar contra el malëit (maldito) Felip IV.


Arriban a aquest punt, yo vuldria pustularma com futur candidat a president de la generalitat, ies per aquest motiu que i fare cinc centims de curriculum impressindibla per puder axpirar a tan nobla cargo.

Un servidor es natural d`Torrecillas de la Tiesa, provìncia de Caceres, environada (comarca) de Trujillo. Ell cugnom del meu pobla de naixement, de la Tiesa, te ell seu origen en un fet fisiologit singular e insolit de les habitans barons de aquesta villa: La elevat producio interna de una substància química denominada Citrat d`Sildenafilo (vulgarment Viagra), estudis previs sobra ells cumpurtament de aquestas persones d`Torrecillas van ser mol utils per l`investigacio i popularisacio d`aquest milagros farmac. Y sembla ser que el citrac d`Sildenafilo actua similarment all alcaloide de ona plante uriginarie d´sudamerica la yohimbina aumentan lè vasodilataciò i estimulan les ganglis que controlen el tejill eréctil. Als mateix tem fa ona inhibisio forta d` la serotonine cuyo exces bluquea l`apetitu sexual.

Puser dispusar de aquesta virtud natural no tingui una maior impurtansia, i no as te que magnificar, pero un president com cal, per ser un bon gubernan ha de estar realment relajat sensa prublemes d´ abstinencia i dispusat en cualsevol mument a demustrar qui ies d`confianza per la bona marcha dell pais. Mireus l`ejemple del expresident norteamerica Clinton y tambe el seu sucesor, ell señor Bush i cumpareus.

Un servidor a diferensia de Uriol Pujol, no ies on bon patriota , pusiblement, io ,sigui un mal espayol i piyor catala, pero tutom tenin deret a gaudir, fruir (difrutar) d´ ell ejercisi dell puder i teoricamen un servidor te las mateixas pusibilitast que cualsevol catala de origen o nouvingut, a mes a mes, con Vustes podan cumprubar dumino la llengua dell pais mol millor que el seyor Muntilla, i aicho te ell seu merit.

La gen d`ERC diu que volen crear espais de suberania desde el Guvern Muntilla. Io vuldria dir que cuan arrivi al puder lo mes urgent que fare i sera cumprarme ona bona finca a Tordecillas, pusar al fron de la matecha a un testaferru i dedicarla a la cria dell Brau.

A Deu si Aus.

El blog de Yauma

sábado, 24 de enero de 2009

Mortadelo, Filemón, Marianelo y Gallardón. Por Federico Jiménez Losantos

Rubalcaba, el héroe del 13-M, portavoz del Gobierno del Gal, ministro de Deseducación, siervo fecundo del imperio prisaico y, por tanto, el jerarca socialista favorito de Soraya, tiene el año ingenioso. Le han sentado bien los turrones, se ve comiéndolos muchísimos años más y disfruta horrores (es lo suyo) haciendo la descarada y maliciosa evaluación de las desgracias del PP. Creo que es la única evaluación en la que no suspende, aunque como ministro del Interior y responsable de la seguridad de todos los españoles, debería haber sido expulsado de la clase hace tiempo. El problema es que Alfredito, un alumno de cuidado, es también el profesor Rubalcaba, jefe de Estudios y director del centro, al que no se le conocen tentaciones suicidas. La probabilidad de que se autoexpulse es, aproximadamente, cero; y la posibilidad de que Soraya intente echarlo, ninguna. Es más, casi los veo como protagonistas de una versión actualizada de Portero de Noche.

Pero hay que reconocer que Dirk Bogarde era guapo, más de conserje que de nazi, y que Rubalcaba hace muy bien su papel al reírse de Granados, que ha atribuido el espionaje fantasma de El País a "alguien muy poderoso" y que el ministro del Interior ha identificado como Mortadelo y Filemón. Que, por cierto, era la lectura favorita de Felipe González para conciliar el sueño cuando Rubalcaba era sólo uno entre mil ministros felipistas. Rubalcaba citando a Mortadelo es como si un consejero de la Comunidad de Madrid cita a Von Mises, el pensador liberal favorito de Aguirre: un acto de devotio ibérica actualizada, un alarde de disciplina política y adulación secular, no una referencia intelectual.

Rubalcaba se ríe de que los verdaderos artistas de esta tragicomedia mejicana, digna del Ibargüengoitia de Los relámpagos de Agosto y Las muertas, el lelo Mortadelo y el melón Filemón de este esperpento arrojadizo, no son de su ministerio, aunque lo sean, ni del CNI, que comparte abogados con el candidato de los poderes fácticos a la Moncloa, obviamente Gallardón. La información de El País hasta ahora es objetivamente nula, el delito, de existir, se comete contra dirigentes del PP y si este partido existiera habría puesto el grito en el cielo y en las Cortes culpando a Rubalcaba y Zapatero. Pero como Rajoy y/o Gallardón se lo han cargado, el bicéfalo aguilucho cenizo se ha apresurado a culpar a Esperanza Aguirre de no se sabe qué, salvo, tal vez, de haber sido agredida por unos delincuentes políticamente adversos. Los que realmente han perpetrado la crónica de las andanzas colombianas de Mortadelo y Filemón no se han inspirado en los héroes de Felipe González, ni siquiera pertenecen al PSOE. Son los jefes del Partido P´ayudar y, por seguir con las bromas de Rubalcaba, podríamos llamarlos Marianelo y Gallardón.

Y es que lo políticamente importante de este episodio de tebeo es el respaldo político incondicional que han dado a las dizque informaciones de "El País" Rajoy y Gallardón. Éste habló de una "unidad parapolicial" en la Comunidad de Madrid, a la que empezó llamando "unidad paramilitar". Para mí que recordaba su primer servicio al Fraga de AP y origen de su carrera política: secuestrar dos veces Cambio 16 para proteger el honor de Almirón, un escolta de Fraga al que en Argentina denunciaron como miembro de los "escuadrones de la muerte" de Videla. Eso sí eran "unidades paramilitares" y firmaban sus crímenes AAA, siglas, si no recuerdo mal, de Alianza Anticomunista Argentina. Ya se ve que la defensa del honor, el de Almirón o el suyo, contra el periodismo descarado fue vocación temprana en el joven fiscal, carrera que apenas ejerció, y abogado político de Fraga, al que en AP llamaban "Gallardín", dejando el aumentativo para su padre.

Pero más grave que lo de Gallardón (cuyo Ayuntamiento debe, según algunos medios, mil doscientos millones de euros a la Caja de Blesa) y lo de PRISA (que debe, según se ha publicado, no menos de quinientos millones a la Caja), créditos que no pueden pagar pero que tal vez Blesa, atendiendo a su importancia social, nada personal, renegociaría, es lo de Mariano Rajoy, que de nacer personaje de Galdós en vez de funcionario político podría haber sido la entrañable cieguita de Marianela o el patético cesante de Miau.

La nota de Génova 13 es una condena política de Esperanza Aguirre, la enésima desde Elche, no se sabe por qué ni a raíz de qué datos (salvo los sugeridos por El País, que acusó a la Comunidad de Madrid de una trama de espionaje, datos que ahora niega), sintetizada en cinco puntos rigurosamente contradictorios y zarrapastrosamente escritos (dato que exime de responsabilidad directa a Carmen Martínez Castro, que redacta muy pulcramente) en vez de defender a unos dirigentes del PP que están siendo objeto de un presunto delito y de una nada presunta campaña de liquidación política. Fernando Garea, que ha pasado de El Mundo a El País sin que se advierta diferencia, ha escrito que Rajoy "se ha lanzado a la yugular" de Aguirre y es un dato rigurosamente cierto. Tan cierto como que Aguirre es el último obstáculo para que Gallardón se siente, sin consulta democrática al partido, después del 1 de Marzo o cumplido Junio, en el sillón semivacío del présbite Mariano Marianelo (la mitad ocupada es la del alcalde de Madrid). Yo comprendo que Rubalcaba se muera de risa. Y los votantes del PP de asco.

El blog de Federico

La Comunidad de Madrid emprenderá acciones legales contra 'El País'

Exige a 'El País' que pida perdón 'a su audiencia y la Comunidad de Madrid'

El secretario de Comunicación del PP de Madrid, Juan José Güemes, ha anunciado que el Gobierno de la Comunidad de Madrid emprenderá "acciones legales contra el fabricante de las noticias falsas", en referencia a la supuesta trama de espionaje que sacó a la luz el diario 'El País' esta semana.


Asimismo, ha exigido a 'El País' que pida perdón "a sus lectores, a su audiencia y a la Comunidad de Madrid". "Ha fabricado una gran mentira, como ayer tuvo que reconocer el redactor de esas informaciones", ha añadido.

Güemes, que ha hecho estas declaraciones durante el I Foro abierto del partido, ha arremetido contra el periodista que ha firmado esas informaciones: "Francisco Mercado tiene un amplio historial de fabricar noticias falsas".

En este sentido, hizo alusión al hecho de que dicho periodista acudió el viernes a la Fiscalía y "tuvo que reconocer que no tienen ninguna prueba de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid tenga relación con la red de espías". Güemes insistió en que Mercado "encima tuvo la caradura y la desfachatez de decir que él no había acusado a la Comunidad de Madrid de haber realizado esos informes".

Güemes ha desmentido "rotundamente" la existencia de la citada "trama de espionaje", según recoge EFE, y ha acusado al periódico de utilizar la "insinuación" como hilo conductor para lograr que todos los documentos publicados apunten al Gobierno de Esperanza Aguirre como responsable de los casos de espionaje a algunos miembros de esa misma ejecutiva y del Ayuntamiento de la capital. Entre figuran el vicepresidente regional, Ignacio González, el vicealcalde, Manuel Cobo, o el ex consejero Alfredo Prada.

Aguirre, irónica

La presidenta de la Comunidad de Madrid, fue mucho más escueta al respecto y se limitó a afirmar, a la llegada al encuentro con los simpatizantes, que el asunto está en manos de la justicia, que será esta quien tiene que decidir y que espera que lo haga "lo más pronto posible". Incluso ironizó con varios de sus compañeros, a los que dijo: "¿A ti no te he espiado, con lo todopoderoso que eres?".

En el encuentro con simpatizantes, celebrado en el Palacio de los Deportes de Madrid y que ha tenido una versión paralela en Facebook, Aguirre y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, se han saludado con un par de besos -revuelo mediático de por medio- que llegan tras el nuevo cruce de declaraciones de ambos dirigentes, esta vez a cuenta del escándalo de espionaje.


El Mundo

El PP, en la farmacia. Por Ignacio Camacho

ATIENDE la llamada desde una farmacia. «No, no he venido a por ansiolíticos, aunque quizá el partido debería repartirlos, sobre todo a algunos que no se saben estar tranquilos». Seguimos bromeando; le pregunto si va a comprar antidepresivos para Rajoy y responde que a su líder le vendría mejor un anticoagulante de sangre. «En serio, sólo vengo por un anticatarral para los niños, pero no sé si llevarme también vendas y tiritas para la herida sangrante que tenemos abierta...»

«Lo de mi partido es de traca. No salimos de la polémica artificial de Soraya y nos metemos en el lío de los anacletos de Madrid. Resulta que este fin de semana teníamos una convención con gente de las redes de internet, que es un asunto fundamental para modernizar nuestra base social, y que sale la EPA con unos datos de desempleo demoledores, un catástrofe para el Gobierno, y todos los medios de este país, las tertulias, los creadores de opinión, sólo hablan de que si nos espiamos unos a otros. El lunes irá Zapatero a pasearse en su tele, y dirá con suficiencia que antes de criticarlo arreglemos nuestros propios problemas. ¿Así cómo vamos a hacer oposición?».


«Imagínate que se publicase que Rubalcaba ha mandado espiar a De la Vega, Sebastián y Bono, por ejemplo. ¿Qué haría el PSOE? Salir en tromba, apretar filas, blindar a Zapatero, lanzar cortinas de humo y, desde luego, disparar hacia fuera, atacarnos a nosotros por tierra, mar y aire. ¿Qué hemos hecho nosotros? Lo primero, darlo todo por bueno, sin saber bien lo que ha pasado, y después liarnos a puñaladas internas. A veces tengo la impresión de que Esperanza y Alberto están dispuestos a hundirse con tal de que el otro se hunda también».

«¿Qué cómo está Rajoy? Pues me dicen que indignado, echando humo por las orejas, pero ya sabes cómo es. Puede que acabe tomando medidas, fulminando a alguien, porque esto es todo bastante sucio y hay gente que por acción u omisión no se debería ir de rositas; pero la diferencia es que él es el líder del partido, no de una facción, y le preocupa el daño que toda esta guerra sucia puede hacer en general y en Madrid, que es el principal bastión del PP, aunque alguno o alguna cree que sólo es suyo porque se le ha subido el poder a la cabeza. A muchos nos gustaría que de aquí saliese una decisión ejemplar, un puñetazo en la mesa que a la larga nos beneficiaría, y que caiga quien tenga que caer, pero francamente dudo que eso ocurra, al menos a corto plazo. Quizá Mariano piense que este escándalo le blinda ante las maniobras de desestabilización que le están preparando a cara cada vez más descubierta».

«Pero, mira, ¿tú sabes quién ha sido el que más ha mediado, por ejemplo, en el conflicto de Cajamadrid? Pues Aznar, que fue el que puso a Blesa. Habló con Aguirre y Gallardón varias veces; otra cosa es que éstos ya no hacen caso a nadie. En cambio la dirección del partido ha dejado pudrir el asunto y ya ves cómo ha derivado. Y quién más, quien menos está inquieto por que le hayan vigilado, por eso casi nadie habla. Yo te he cogido el teléfono porque eras tú, pero no hago declaraciones. A estas alturas todavía estoy esperando alguna instrucción clara sobre qué contestar cuando nos pregunten por este descalzaperros; lo único que tengo claro es que no puedo decir lo que de verdad pienso...»

ABC - Opinión

En caída libre

«Dado que la liberalización de la economía va en contra de sus dogmas ideológicos, los socialistas –los supuestos defensores de los trabajadores– prefieren seguir agrandando las listas del INEM y el número de familias en una alarmante situación de pobreza.»

La Encuesta de Población Activa (EPA) ha venido a constatar una tragedia económica que, por otro lado, ya resultaba previsible: a lo largo de 2008, el número de parados ha aumentado en casi 1.300.000 personas hasta dejar la tasa de paro en el 14%. Como no podía ser de otro modo, el Gobierno del pleno empleo se encuentra descolocado e impotente para atajar la destrucción de puestos de trabajo y por ello recurre a lo único que sabe hacer medianamente bien: la propaganda.


Resulta ridículo, por ejemplo, que la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, trate de lavar la cara al Ejecutivo señalando que el paro ha aumentado porque hay más gente que quiere trabajar. Primero, porque hoy trabajan en España 620.000 personas menos que hace un año, por tanto, el problema de fondo es que la gente que tenía un empleo lo está perdiendo: y, de hecho, se trata del mayor descenso en la población ocupada desde 1976. Y segundo, mucho más importante, porque el problema son las perspectivas que se le abren a nuestra economía.

En el año 2000, España también presentaba una tasa de paro del 14%, pero estábamos creciendo al 5% y éramos conscientes de que la tendencia era a reducir la cifra de desempleados. El futuro se nos presentaba con un cierto optimismo, porque estábamos creando puestos de trabajo a ritmos muy elevaos. Hoy, España vuelve a situarse en una tasa de desempleo del 14%, pero el futuro resulta mucho más incierto.

En 2008, la economía se ha estancado en tasas de crecimiento cercanas al 0% y con estos mimbres el paro ha subido en 1.300.000 personas. Para 2009, las previsiones más optimistas nos dicen que decreceremos un 1,8%, por lo que cabe esperar que, como mínimo, se mantenga esta tendencia durante el presente ejercicio. Si esto fuera así, terminaríamos 2009 con casi 4.500.000 de parados, esto es, alrededor del 20% de la población activa y la cifra absoluta más elevada de nuestra historia.

En el año 2000 nos hicieron una fotografía en mitad de la escalada, ahora nos la hacen en plena caída libre. Pero el Gobierno pretende hacernos creer que resultan equivalentes. ¡Como si lo importante no fuera el dispar destino de una y otra!

El problema es que este discurso sesgado del Ejecutivo le sirve para ganar tiempo y retrasar la cada vez más indispensable reforma laboral. Si, según la vicepresidenta, estamos mejor que hace cuatro años, ¿para qué deberíamos que tomar ahora decisiones que no fueron necesarias entonces? Si durante los últimos quince años hemos tenido, grosso modo, una idéntica rigidez en al legislación laboral, ¿por qué tendríamos reformarla ahora para crear empleo si en su momento no lo requerimos?

Resulta difícil explicarle al que no quiere entender la diferencia entre un período expansivo y otro contractivo. La ignorancia que rezuman los miembros del Ejecutivo, ora subiendo el salario mínimo, ora pidiendo que compremos productos autóctonos para crear empleo, les está pasando una elevada factura a los millones de parados cuyo acceso al mercado laboral está siendo bloqueado, por acción u omisión, por el PSOE. Dado que la liberalización de la economía va en contra de sus dogmas ideológicos, los socialistas –los supuestos defensores de los trabajadores– prefieren seguir agrandando las listas del INEM y el número de familias en una alarmante situación de pobreza, antes que rectificar.

El único remedio que se les ha ocurrido hasta el momento es tirar de gasto público para crear temporalmente unos cuantos puestos de trabajo aun a costa de destruir otros tantos, merced a los mayores impuestos o a la emisión de deuda pública. Es decir, les resulta preferible aparentar que se está haciendo algo a favor de los desocupados –cuando en realidad se está lastrando aun más su futuro– que agarrar al toro por los cuernos.

Uno de los mensajes más repetidos por Zapatero en el último año ha sido que la actual crisis económica debería llevar a un replanteamiento del fracasado modelo "neoliberal". Al margen de que este mantra sea falaz –lo que ha fracasado es el socialismo monetario de los bancos centrales–, debería aplicarse ese mismo talante reflexivo a sus propias ideas. La antieconomía keynesiana que está practicando continúa mostrándose incapaz de solucionar las crisis y de generar empleo.

El único camino real ahora mismo pasa por facilitar que la economía y el mercado laboral se ajusten lo más rápido posible para iniciar, también cuando antes, la recuperación. Pero esto, para el PSOE, implicaría admitir su gran porción de responsabilidad en la recesión actual, así como que el intervencionismo económico, por mucho que lo repitan Obama y ZP, no funciona. El socialismo bien vale 1.300.000 parados.

Libertad Digital - Opinión

Cui prodest? Por Emilio Campmany

Espionaje en Madrid

«Alguien con mano en los servicios secretos y de seguridad del Estado tiene interés en que Esperanza Aguirre pierda toda oportunidad de suceder a Rajoy. El nombre que viene de forma natural a la boca es Rubalcaba.»

Dos son los aspectos que interesan en el escándalo del espionaje a Ignacio González. Uno es el de la batalla por Caja Madrid, que sin duda es lo que está en el origen de la vigilancia a la que fue sometido. El otro es el del interés de quien ha filtrado la información a El País.

No puede descartarse que quién ordenó vigilar a González fuera alguien del entorno de Esperanza Aguirre, Granados o cualquier otro. Son muchos los que aspiran a presidir Caja Madrid cuando la presidenta, tras desembarazarse de Blesa, tenga que nombrar a su sucesor. Es posible que alguno de ellos haya rebuscado en la vida privada de González con el fin de encontrar algo con lo que desacreditarlo ante los ojos de Aguirre si es verdad, como se dice, que el vicepresidente es su candidato para presidir la poderosa caja. La lista de posibles sospechosos es muy larga y Granados, que es contra quien apuntan El País y Gallardón, no parece el principal.


Mucho más importante es averiguar quién filtra la información al matutino de Prisa. Las exclusivas de El País no suelen tener origen en investigaciones propias, sino en filtraciones de poderosos políticos. A cambio, el periódico se aviene a ser utilizado como arma en las guerras que el filtrador libra. Baste recordar cómo consiguió Felipe González, El País mediante, que Borrell dimitiera después de haber éste derrotado limpiamente a Joaquín Almunia en las elecciones a secretario general del PSOE. También entonces fue una "investigación" de los hombres de Prisa la que acabó con las aspiraciones del atrabiliario político catalán.

Ahora bien, ¿quién filtra la información a Prisa? El primer sospechoso es Alberto Ruiz Gallardón, por ser el principal beneficiario del descrédito que las revelaciones arrojan sobre Esperanza Aguirre. Si, como es lo más probable, Rajoy pierde las elecciones vascas, gallegas y europeas, Aguirre y Gallardón lucharán por su sucesión. En condiciones de igualdad, la victoria de Gallardón es improbable porque Aguirre tiene el respaldo de la mayoría del partido. El alcalde necesita un escándalo como el actual para mejorar sus posibilidades.

Pero también Rajoy se beneficia. Sabe que perderá esas elecciones y que no sobrevivirá a ellas si, para entonces, Aguirre sigue disfrutando dentro del partido del respaldo que hoy tiene. Necesita que esté desahuciada para cuando esas derrotas se produzcan y luego ya verá como se libra de Gallardón, un enemigo que, por carecer de apoyos dentro del partido, es mucho menos formidable de lo que parece.

Por supuesto, la filtración también beneficia al Gobierno y al PSOE en general, pues el escándalo será durante unos días o semanas una tupida cortina con la que esconder la pésima situación económica que atraviesa el país y la escasa eficacia que están demostrando las heterodoxas soluciones hasta ahora adoptadas.

El problema estriba en que la información no podía estar en manos de Gallardón ni de Rajoy. Y las personas que dentro del PSOE podían disponer de ella apenas tienen interés en ayudar a que la catastrófica política económica del Gobierno disfrute de unos días de tranquilidad, mucho más cuando estamos a más de tres años de unas elecciones generales.
Alguien con mano en los servicios secretos y de seguridad del Estado tiene interés en que Esperanza Aguirre pierda toda oportunidad de suceder a Rajoy. El nombre que viene de forma natural a la boca es Rubalcaba, que tiene una fluida relación con la gente de Prisa. Pero ¿por qué? Buena pregunta.

Libertad Digital - Opinión

Las embajaditas. Por Alfonso Ussía

Si a un dirigente del separatismo corso se le ocurre viajar a Nueva York para abrir una «Embajada de Córcega», a su vuelta sería detenido en el Aeropuerto. No por orden del Presidente de la República francesa, no por indicación del ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno francés, y menos aún por una diligencia imperativa del ministro del Interior. Sería detenido por el jefe de la Gendarmería del Aeropuerto, y puesto a disposición judicial acusado de traición a la nación francesa. Así de sencillo. En Francia no se admiten nuestras bromas territoriales, y el único que representa al Presidente de la República, a los ciudadanos y a todos los departamentos, es el Embajador de Francia.

Entre el «Lehendakari» vasco, el Tripartito catalán -presidido por un socialista de Córdoba-, y el Gobierno de la «Xunta» de Galicia, están inaugurando y abriendo decenas de embajaditas dispersas por el mundo con pretensión de alto rango. Están convirtiendo en legaciones admitidas por el Gobierno de España lo que antaño eran las Casas Regionales. Las embajadas y consulados de España pierden su significado en beneficio de embajaditas y consuladetes que no tienen otro objetivo que desmenuzar el concepto de España fuera de nuestras fronteras. Y los promotores de estas gamberradas no son detenidos por traidores, porque ningún policía nacional o guardia civil se atrevería a detener a los principales causantes del desquiciamiento, que no son otros que el Presidente del Gobierno de España y su ministro de Asuntos Exteriores. Centenares de millones de euros, tan necesarios para combatir la pavorosa crisis económica que padece España, están siendo invertidos por los nacionalistas y socialistas vascos, catalanes y gallegos, en nuevas casas regionales con aspiraciones de embajaditas. Por supuesto, en ninguna de esas sedes folclóricas ondea ni está presente la Bandera de España, mensaje que no pasa desapercibido en las ciudades donde se ubican esos locales. El siguiente paso será el de exigir competencias consulares, y el último y definitivo, el de alcanzar, mediante la autorización del Gobierno de España, el reconocimiento del rango de embajadas para esos chiringuitos. España no es una nación invertebrada, como decía Ortega. España está vertebradísima desde mucho antes de que se vertebraran la mayor parte de las naciones de Europa. Los invertebrados y descerebrados somos los españoles, que hemos llegado a aceptar como hechos normales, situaciones inconcebibles. Esos chiringos autonómicos, embajaditas de pega y consuladetes de chiste, tienen que ser clausurados por contundentes motivos. Los vascos, los catalanes y los gallegos son españoles, y por ello, si a algún lugar tiene que acudir fuera de España para solucionar sus problemas es a la Embajada o al Consulado. El Embajador de España es el representante del Rey o Jefe de Estado ante la nación que acreditan sus cartas credenciales. Nadie puede usurpar su representatividad. Las relaciones internacionales de las autonomías no pueden ir por un lado y las de España por otro. El gasto de apertura y mantenimiento de esos locales alcanza límites fronterizos con el delito. Y no sirven para nada, excepto para humillar la imagen de España en el exterior. Cerrado el «Joy Eslava», hay que seguir con las embajaditas. Que ése, más o menos, es el rango comparativo.

La Razón - Opinión

Obama habla claro: "EEUU siempre apoyará el derecho de Israel a defenderse"

El presidente de EEUU ya ha hablado del conflicto árabe-israelí. Lejos de la propaganda del PSOE, Obama se sitúa en las antípodas de Zapatero. Defiende el derecho de Israel a defenderse y advierte a los palestinos que "no deben tolerar que sus intereses sean defendidos sólo por actos terroristas

Flanqueado por su secretaria de Estado, Hillary Clinton –firme defensora de la lucha de Israel contra el terrorismo– Barack Obama habló este jueves por la noche de uno de los temas en los que más se esperaba que el nuevo presidente de EEUU fijase su posición: el conflicto entre Israel y el terrorismo palestino. Y no ha podido ser más claro.


Frente a la propaganda interesada del PSOE y sus terminales mediáticas, también en este tema Barack Obama dice exactamente lo contrario que Zapatero. Se puede decir que en su primera declaración, Obama ha ido incluso más allá que su antecesor Geroge W. Bush en su defensa de la democracia israelí y de su legítimo derecho a defenderse. El nuevo presidente ha apelado también a la propia responsabilidad de los palestinos para terminar con la lacra terrorista de Hamas. Esto es lo que ha dicho textualmente Obama:
Dejadme ser claro. América está comprometida con la seguridad de Israel y siempre apoyará el derecho de Israel a defenderse contra las amenazas. Durante muchos años Hamas ha lanzado cientos de misiles hacia ciudadanos israelíes inocentes. Ninguna democracia puede tolerar este peligro para su gente. No debe hacerlo la comunidad internacional y tampoco deberían hacerlo los propios palestinos, cuyos intereses sólo son defendidos mediante actos terroristas
El presidente añadió que Oriente Medio será una prioridad de su mandato. "Será mi política actuar de manera activa y enérgica para conseguir una paz duradera entre Israel y sus vecinos palestinos y entre Israel y los países árabes", sostuvo Obama, entre los aplausos de los diplomáticos de carrera estadounidenses presentes en el acto. Además, lanzó también un llamamiento a los países árabes para que apoyen a la Autoridad Palestina, den pasos hacia la normalización de relaciones con Israel y se opongan al terrorismo.

Libertad Digital