miércoles, 6 de junio de 2007

Los nuevos partidos políticos

Por Horacio Vázquez-Rial

La aparición de un nuevo partido político en el panorama español, esta vez lanzado desde el País Vasco y con el padrinazgo de Fernando Savater, me obliga a una reflexión personal sobre Ciudadanos de Cataluña y la experiencia de los intelectuales en política.

Sobre todo ahora, pasadas las elecciones del 27 de mayo, en las que Ciutadans, que ya nada tiene que ver con el proyecto original y que ha llegado a ser un partido más, una alternativa de izquierda más en una parte del mundo en que hay alternativas de izquierda para dar y regalar (todas, al final, confluyen en el enepartito del poder), ha sido borrado del mapa electoral. Justo cuando habían empezado a hablar con Savater de unidad de acción en España.

Pero vamos a la historia.

Los quince firmantes del primer manifiesto, entre los cuales me cuento, teníamos clara una cosa: no había en Cataluña un partido que no fuese nacionalista. Ni siquiera, desde luego, el PP de Piqué, tan diferente del de Vidal-Quadras. Ése fue el sentido del texto: el reclamo de la creación de un partido no nacionalista. En el grupo había personas de muy variado origen ideológico, todos coincidentes en ese punto y dispuestos a impulsar una organización política de nuevo cuño, de cuyas listas en ningún caso íbamos a formar parte. La participación militante no era nuestro objetivo. Como intelectuales, considerábamos (creo que ninguno de mis compañeros discutirá esto) que hacer política no estaba entre nuestras funciones.

Por otra parte, si bien todos discutimos, y en no pocos casos con acaloramiento, las líneas ideológicas del proyecto, entendimos que, aun cuando unos tuviésemos más razón que otros, nuestro papel se acababa exactamente un minuto antes del primer congreso del partido, del que saldrían el programa, los criterios de propaganda y, en definitiva, la línea identitaria del conjunto.

No me parece del caso exponer aquí mis desacuerdos con el Ciutadans actual, que son considerables, aunque, no sé bien por qué, me mantengan en su página web como parte del grupo promotor, del que varios han sido eliminados (quedan, quedamos, once, probablemente porque, como en mi caso, algunos de mis compañeros no pidieron ser dados de baja con armas y bagajes, es decir, con foto y artículos, por pura pereza, o por creer que los Ciutadans de hoy se habrían dado cuenta de que nuestra presencia allí, con cierto carácter de respaldo a su política, no sólo era inadecuada, sino moralmente inaceptable: no se puede utilizar eternamente el nombre del que puso un huevo cuando el huevo ya se ha diluido en una tortilla que puede ser del gusto de unos y del disgusto de otros). Lo que sí me importa es señalar la diferencia de circunstancias y de objetivos entre el partido de Savater, que aún no tiene nombre, y Ciutadans.

Una cosa es venir al mundo en la acera opuesta a la de todos los demás porque no hay a la vista nadie que represente la voluntad no nacionalista, y otra, muy diferente, hacerlo cuando está claro que sí hay una opción disponible, la del PP del País Vasco, que no registra deriva alguna hacia posiciones nacionalistas y cuyos militantes ponen el pellejo cada mañana y cada noche. En Cataluña, nadie nos buscó para matarnos, ni buscó a ningún militante del PP pistola en mano: a lo sumo, sufrimos agresiones de segundo nivel. Las cosas no habían llegado a tanto. Pero en el País Vasco sí: los asesinos, entre charla y charla con el Gobierno, hacen listas en las que los militantes del PP siempre ocupan un lugar de honor. El mismo que le ha tocado ocupar a Fernando Savater, a Rosa Díez o a Gotzone Mora. ¡Pero qué respuestas tan diferentes las de los dos primeros y la de la tercera!

Las razones que han llevado a Savater (y a Rosa Díez, según parece, aunque ella no se ha pronunciado públicamente al respecto) a proponer la fundación de un nuevo partido las ha expresado el filósofo en la prensa en forma muy sintética y clara: "Yo nunca votaré a la derecha". Después explicó que no se trataba de un simple mantra, sino que había diferencias bien fundadas, por ejemplo (y creo que no dio ningún ejemplo más), en el terreno de la educación.

¿Acaso defiende Savater el modelo educativo del Gobierno, derivado de la antigua Logse y enemigo de cualquier valor trascendente, como le ha señalado en este mismo periódico Alicia Delibes hace pocos días? ¿O es que él, hombre inteligente donde los haya, aún cree en todas las fantasías anticlericales con las que se ha implementado la lucha propagandística contra la enseñanza de calidad? Probablemente sí. Pero lo que hay en el fondo es la decisión de afirmarse como hombre de izquierdas, de asegurar que siempre lo será.

Lo mismo que les pasa a sus compañeros. Lo mismo que les pasaba a los rusos que iban al paredón para ser ejecutados por orden de Stalin y morían convencidos de que debía de haber un error, de que si Stalin se enterara de lo que les estaba pasando intervendría para salvarlos. Unos se dieron cuenta de lo que realmente ocurría en 1937, otros en 1945, o en 1956, o en 1968.

Nicolás Redondo Terreros, arrollado por su propio partido (por el presidente de la sonrisa boba y con el aval de Felipe González), dice ahora que él morirá en el PSOE, no por Zapatero, sino por Pablo Iglesias e Indalecio Prieto, y porque su padre y su abuelo fueron socialistas toda la vida. Una soberana estupidez. Uno es lo que es por sí mismo o no es nada. Las ideas no se heredan, felizmente. En cambio, Gotzone Mora, quien sostiene idénticas motivaciones ancestrales para seguir siendo socialista, ha atendido al llamado de la realidad y pide el voto para el Partido Popular. Mañana debatirá sobre estatalismo o liberalismo, enseñanza laica o enseñanza confesional, sanidad pública o privada, pero hoy reconoce a quienes ponen el cuerpo y plantan cara a la política oficial de cesiones constantes al terrorismo.

Ciutadans fue para varios de nosotros una consecuencia de las concesiones de Piqué a unos enemigos políticos que no se las agradecerían nunca. Para otros, una consecuencia del paso (anunciadísimo) de Maragall al campo nacionalista. Savater lo sabe bien, porque estuvo en el acto fundacional, en el Teatro Tívoli de Barcelona. Lo nuestro era el rechazo frontal al nacionalismo. El nuevo partido vasco, en cambio, cuajará como rama disidente del PSOE: no pueden soportar más la convivencia con tipos como Eguiguren o el Pachi, pero tampoco pueden atravesar la calle y reunirse con el PP, que en sus circunstancias es la verdadera garantía ante el nacionalismo opresivo de los paramilitares de ETA y de los seudodialogantes del PNV, con Plan Ibarreche y todo.

Por mucho que se empeñen los que se reclaman herederos de Pablo Iglesias, o de Indalecio Prieto, o de Julián Besteiro, o de Juan Negrín, que de todo ha habido en el viejo socialismo español, y señalan con el dedo (ellos no saben que es de mala educación) al Partido Popular como heredero del franquismo y hasta de la Inquisición, resulta que uno de los grandes méritos de esta formación política es su absoluta desvinculación con el pasado.

Eso lo convierte en una entidad bastante más flexible que el PSOE, que siempre parece desfilar por un corredor lleno de momias, en cuyos vendajes anida la superioridad moral de la izquierda. Esa superioridad que Savater y sus compañeros dan por sentada, como es costumbre, inclusive entre gentes de derechas, que actúan como con culpa. (Baste un dato al respecto: en mayo recibí en mi buzón propaganda electoral de IU, PSOE y PP: los dos primeros la enviaban en sobres con el logotipo correspondiente en rojo brillante; el PP, en sobres sin identificación. Se entendería en el País Vasco, pero no en Madrid).

La única razón por la que parte de los promotores de Ciutadans no nos veíamos en condiciones de votar al PP de Cataluña era la postura filonacionalista de Piqué. No el pasado del PP, no el liberalismo conservador, que, precisamente, bien lejos está de todo nacionalismo, estatalista por definición. ¿Discusiones sobre la educación? Pues claro. ¿Sobre la sanidad? Pues claro. Es lo normal. Lo explica como nadie la siempre brillante Ana Nuño, en un blog:
No logro comprender el [argumento] tan repetido por la izquierda, ayer ufana y hoy de capa caída. Dice ese argumento que no se puede votar al PP porque este partido, a pesar de defender cosas tan fundamentales y básicas como la libertad y el rechazo de los nacionalismos identitarios, sigue oponiéndose al laicismo o tiene una concepción limitada de la familia, por ejemplo.

Vamos a ver: ¿conocen ustedes en todo el planeta algún votante de carne y hueso de alguna democracia establecida que dé su voto a un partido porque apoya al 100 % el 100 % de sus ideas y de su programa? Sólo en los regímenes totalitarios, donde sí que se organiza de vez en cuando algún tipo de comicios, es moneda corriente este tipo de razonamiento, perfectamente antidemocrático.

Yo no soy creyente y estoy convencida (en fin, la Historia me ha convencido) de que es más cónsono con las libertades un Estado que instituya la separación absoluta entre la esfera de los poderes públicos y las instancias religiosas. Sé, además, que familia no sólo hay una (aunque también sé que modelo de familia sí que lo hay, sujeto, eso sí, a cambios históricos). Pero nada de esto me impediría votar a un partido, el PP, que en estos puntos sobre todo defiende posturas distintas e incluso contrarias a las mías.
Y el broche de oro:
La más reveladora muestra del bajo nivel de la izquierda española y de su incapacidad de renovarse no es que los izquierdistas y los progres sigan cultivando nostalgias totalitarias, sino que quienes fueron izquierda y progresía ayer, y hoy han abierto los ojos, no se atrevan a dar el salto ideológico definitivo. Que no consiste en pasar de la izquierda a la derecha, sino en caer de pie en el territorio de la democracia. En el que los ciudadanos son libres no sólo porque pueden escoger entre varias opciones para votar a sus gobernantes, sino porque comprenden que en democracia, ningún partido político está obligado a encarnar el ideal de la pureza ideológica. Esta es la libertad más preciada de la democracia: en ella, el poder no puede imponer un modelo ideal a todos los ciudadanos, y ningún ciudadano está obligado a identificarse plenamente con el poder.
Pues eso.

vazquez-rial@telefonica.net
http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1276233478

martes, 5 de junio de 2007

El candidato no tiene quien le vote

Estuve en Barcelona el pasado domingo para ejercer mi derecho a la abstención. Por la noche celebré la victoria por mayoría absoluta con antiguos votantes del Partido Socialista. Ya no se votan ni a ellos mismos.

Ningún candidato al Ayuntamiento de Barcelona se ha tomado en serio la abstención. Los más cínicos acusan al consejero Joan Saura, director de un área llamada de Participación Ciudadana que nadie sabe para qué sirve. Aunque es evidente que el director del área poca participación ha conseguido, es coherente consigo mismo: dijo que él prefería que los votantes de derechas se quedaran en casa. Cosas de una educación cívica deficiente.

Los más sarcásticos aseguran que la abstención se debe a la colosal satisfacción de los barceloneses. Una befa que no se oía desde los tiempos de Franco. Mis amigos socialistas dicen lo que todo el mundo: que por estos candidatos nadie da un duro. Imma Mayol lo confesó poco antes: son políticos antisistema. Traduzco: contrarios al sistema democrático, porque si no, ya me dirá a qué sistema se refiere.

Puede parecer exagerado que acuse a los políticos barceloneses de poco demócratas, pero lo digo en serio. Es poco democrático el gobierno de un grupo que vive por encima de la ciudadanía y solo se ocupa de ella cada cuatro años. ¿Exageración? Lo sería si les hubiéramos oído reconocer que no tienen ni idea de lo que la gente necesita. Sin embargo, ni uno solo reconoce la menor responsabilidad en el desastre, o sea, en el descrédito de la democracia.

Descrédito supino: las cifras de participación en Catalunya son las más bajas de España, pero las de Barcelona son las más bajas de Catalunya. Y aunque deberían haber figurado en lugar destacado de diarios, televisiones o radios, apenas se han divulgado. Las cifras son estas: se ha abstenido más gente (50,42%) de la que ha votado (49,58%). Y además ha habido un 4% de votos en blanco, es decir, de rechazo frontal a todos los candidatos. Estas cifras son una barbaridad en cualquier ciudad europea. No así en Barcelona, ciudad quizás poco europea.


Félix de Azúa El Boomeran(g)

Coherencia, simplemente

lunes, 4 de junio de 2007

Entrevista a Arcadi Espada

Arcadi Espada mantiene un encuentro diario con la actualidad política y social. Desde sus artículos en El Mundo, las intervenciones en las tertulias políticas de la emisora Onda Cero o desde su blog (www.arcadi.espasa.com). Fue uno de los impulsores de lo que hoy es Ciudadanos, y ante la propuesta de un nuevo partido político nacional hecha desde el País Vasco, que conoce de primera mano por su amistad con muchos de los promotores, opina que ambas iniciativas deberían presentarse juntas a las elecciones de 2008.

DANIEL MUÑAGORRI



¿Ha ganado alguien estas elecciones?

Las elecciones las gana siempre el que gobierna. En unas municipales es absurdo hacer el cómputo total de votos. Lo importante es saber si en aquellas comunidades donde antes unos tenían la mayoría absoluta, ahora no la tienen pero pueden seguir gobernando. Es el caso de Canarias, Navarra o Baleares. En ese sentido creo que hay más posibilidades de que el PSOE gobierne donde antes no lo había hecho, que lo haga el PP. Todo lo demás, comprendo la euforia del PP y la preocupación de los socialistas por los resultados en Madrid, pero eso desde el punto de vista del reparto de poder no me parece especialmente significativo. Otra cosa importantísima es la abstención, algo que me repugna profundamente, no como actitud sino como síntoma. Comprendo la legitimidad de los que no votan, pero en Cataluña se ha batido el record y eso indica mucho sobre el estado de la sociedad y el debate político, cultural y social catalán. Y también quiero hacer mención a los resultados en el País Vasco, que tienen un punto de dramático. Ha habido una obstinación en mantener el resultado de los aliados de los terroristas y eso es una pésima noticia.

¿Este empate entre PSOE y PP nos lleva a una prórroga de sus actuales políticas?

Discrepo sobre el asunto del empate. Los votos de unas elecciones municipales no se pueden contar así. En España tenemos una prueba histórica bastante chusca: las elecciones municipales de 1931 las ganaron las derechas y el Rey se marchó. Eso es una prueba absoluta y casi cómica sobre la imposibilidad de contar los votos municipales de esta forma. Unas elecciones como éstas las gana quien obtiene mayor cuota de poder en los ayuntamientos y en las comunidades.

Pero, con empate o no, ¿estamos ante una prórroga en los planteamientos políticos de los dos grandes partidos?

Ah, sí, sí. Ninguno de los dos va a cambiar su manera de gobernar de aquí a la primavera o al otoño si es que se adelantan las elecciones generales. En estas condiciones la política española permanece glacial, completamente enlodazada He escrito últimamente que los nacionalistas son los auténticos vencedores de estas elecciones. Lo digo desde un punto de vista metafórico, pero no tanto, porque aumentan las posibilidades de que controlen ayuntamientos y comunidades. Y esto seguirá siendo así hasta que no surja un partido nacional que pueda gobernar con el PSOE o con el PP allá donde uno de ellos tenga mayoría. Mientras la lógica social impida a esos partidos obtener mayorías absolutas, esta especie de condición nacionalista va a estar en todas las estancias políticas españolas. Yo soy completamente beligerante respecto al nacionalismo y por lo tanto me parece que esa es una pésima noticia para los intereses de la razón y de la democracia.

¿Qué le parece que lo primero que se ha escuchado del presidente Zapatero sobre estas elecciones sea decir que “lo bueno de la democracia es que tanto PSOE como PP estén contentos con los resultados”?

Hace mucho tiempo que las afirmaciones del presidente del Gobierno me parecen ejemplos clamorosos de vacuidad. Creo que habla por una pura necesidad fisiológico-política, pero al que no hay que prestar nunca demasiada atención a lo que dice.

¿Son Madrid y Barcelona dos mundos tan diferentes como parecen apuntar los resultados electorales?

Son dos mundos cada vez más diferentes. En Madrid ha habido una batalla política. Aunque se ha resuelto muy contundentemente a favor del Partido Popular, parece que ha interesado más a los electores que en Barcelona. En Cataluña hay la sensación de que el sistema es inamovible y por lo tanto la gente se desentiende. En cambio en Madrid hay disputa, hay poder, hay la necesidad puntual por unos y por otros de intentar cambiar las cosas.

¿Qué le parecen los resultados que ha tenido Ciudadanos?

Pues no me parecen buenos resultados, para qué nos vamos a engañar. Son malos, pero también hay que ponerlo en su sitio. Estas eran una elecciones difíciles para Ciudadanos por una razón técnica: las municipales son las peores elecciones para un partido joven. No para los que actúen sólo en una parte del territorio, sino para un partido que tiene una estrategia global no solamente para Cataluña, sino para España. Ciudadanos necesita todavía implantación y hacer un trabajo de siembra que no se puede realizar en tres meses. A mí lo que más me preocupa es el resultado que ha obtenido en Barcelona, donde no ha sido capaz no ya de crecer, sino de mantener los resultados de las autonómicas. Creo que lo peor que le podría pasar a ese partido, no sé lo que sus dirigentes decidirán, es que se refugien en la suerte, en el victimismo, en el mal trato recibido de los medios, en las dificultades económicas. Todo eso ocurre, pero no debe impedir que se plantee con claridad y con vigor una opción política atractiva para los ciudadanos.

Tras las primeras disputas internas en Ciudadanos ya hay quien les da casi por muertos.

Bueno, eso forma parte de la exageración habitual española. Naturalmente que hay disputas en Ciudadanos. Es un cuerpo vivo, está además en un periodo precongresual. Con estos problemas se corrió el peligro de que afectara a la médula de su proyecto, en el sentido de decir “hombre, pero ustedes que iban a ser la alternativa a la clase política tradicional empiezan a pelearse ya, a los tres meses, igual y con las mismas malas artes que los demás”. Esa imagen, sea cierta o no, se ha filtrado a la sociedad. Con independencia de que ha habido muchos medios de comunicación interesados en avivar las desavenencias, no hay duda de que han existido y también un cierto grado de irresponsabilidad por parte de algunos militantes de Ciudadanos. Eso no es positivo, pero tampoco creo que pongan ni mucho menos en peligro el proyecto. El único peligro que tiene Ciudadanos es el de la esterilidad, el abandono de su carácter necesariamente transversal y de su lugar en necesidad de renovar la política y los modos de hacerla en España.

¿Por qué piensa que la propuesta de crear un nuevo partido nacional, hecha desde personas cercanas a Basta Ya, es una de las grandes noticias?

Porque creo, y lo digo con ese verbo casi religioso, yo que no lo soy nada, en la necesidad de la tercera España. Me parece una auténtica estupidez seguir hablando de pócimas ideológicas aplicables desde la izquierda o desde la derecha para la solución de los problemas. Éstos han de ser analizados uno a uno, con valentía intelectual. Eso de alguna manera debe formar parte de la reforma de los modos de hacer política en España y en general en el mundo. El talante de Sarkozy y la manera de cómo está empezando a organizar la vida política en Francia, con la participación de personas de la izquierda, me parece que son una buena manera de mirar otras cosas. Pero, además de todo eso, hay una cuestión puramente española. Esa guerra de trincheras entre el Partido Popular y el Partido Socialista está llevando a la esterilidad a la gestión política española y propicia una situación peligrosa desde el punto de vista de la beligerancia social. Cuando se habla en estos términos siempre se piensa en la guerra civil. Pensar en eso es una estupidez porque la guerra civil hoy no es nada más que una industria cultural, pero lo que es evidente es que la calidad de la democracia se resiente cuando los partidos dominantes se dedican a insultarse y no a plantear alternativas rigurosas sobre los problemas. En ese sentido me parece una necesidad insoslayable un tercer partido que pueda gobernar tanto con el PP como con el PSOE a partir de propuestas concretas.

¿Qué relación ve posible entre Ciudadanos y el nuevo partido que se está promoviendo?

No se debe hablar de relación, creo que es el mismo partido, el mismo proyecto y esa debe ser la misma lista conjunta que hay que presentar en las elecciones de 2008 a lo largo de los territorios españoles. Me niego a hablar de formas diferentes, me parecería absurdo que entre personas como las que han sacado a la luz esa necesidad vasca y las que lo hicieron en Cataluña pudiera pensarse la posibilidad de que fueran algo distinto. Naturalmente esas cosas hay que hablarlas y me parece muy bien el proceso de diálogo entablado a partir de la iniciativa de San Sebastián. Que los amigos vascos no se hayan limitado a integrarse en Ciudadanos y que se busque el trabajar todos en una solución conjunta me parece interesante y puede formar parte de lo mejor del debate, pero me parecería del género tonto pensar que ésas son dos iniciativas diferentes.

¿Es internet un territorio de libertad política o es un espacio de embrollo y manipulación?

No, no. Internet es un espacio mucho más propio de la libertad y el diálogo que del embrollo y la manipulación. Situarlo en internet me parece, como mínimo, cómico. En internet todo es mentira hasta que no se demuestre lo contrario. Una sentencia mucho más liberal que la de los periódicos, donde pasa exactamente lo contrario. Por supuesto que en internet hay basura, pero las basuras se recogen cada noche en las ciudades.

¿En la prensa española asistimos más a una batalla económica y empresarial que ideológica?

No lo sé, de esas cosas no entiendo demasiado. Por supuesto no me chupo el dedo y sé que la prensa es un negocio y que hay dinero a ganar. Para mí lo importante de la prensa, lo que es mi trabajo, es simplemente verificar si sirve a las condiciones de objetividad y veracidad que los ciudadanos y la propia democracia exige a esos medios. Y, lamentablemente, no me parece que eso en estos momentos en España sea cierto. Por supuesto existe una absoluta libertad de expresión y ésta es muchísimas veces la libertad completamente cómoda de manipular lo que se lee.

¿A dónde nos lleva el cada vez mayor desprestigio de la política y los políticos?

A malos lugares, a malos caminos. No sé a dónde. Me gusta opinar sobre lo que estoy viendo y no sobre lo que pasará. Por lo tanto me da la impresión de que lo que tenemos que juzgar es este momento de descrédito absoluto del sentido, en el cual por cierto destaca nuestro presidente del Gobierno. Creo que una sociedad deja de ser interesante cuando se plantea que el sentido de las cosas, la búsqueda de la verdad y la pasión de la discrepancia dejan de ser importantes. Cuando le pasa eso a una sociedad, no sé si acaba o no en sitios pocos recomendables, pero desde luego que deja de ser algo socialmente interesante y atractivo.




Fuente: Gracias Jokin

domingo, 3 de junio de 2007

El número dos de Ciutadans carga contra Rivera

Antonio Robles culpa del fracaso electoral al presidente del partido y a la alcaldable de BCN

Quién dice que no hay crisis en Ciutadans? Antonio Robles, secretario general del Partido de la Ciudadanía, ha expresado públicamente su discrepancia más absoluta con el análisis de los resultados de las elecciones municipales trazado por el presidente de la formación, Albert Rivera. En las antípodas de la interpretación optimista formulada por Rivera al día siguiente de las elecciones, el secretario general proclama la necesidad de ser "decentes" y "reconocer el fracaso electoral del fenómeno Ciudadanos" en los comicios del 27 de mayo.

Robles, que se sitúa en la "izquierda liberal" del partido, ha entonado este mea culpa en su colaboración semanal en el diario electrónico Libertad digital, vinculado a Federico Jiménez Losantos. Bajo el título El fracaso del éxito de Ciudadanos, el número dos del partido carga a fondo contra el planteamiento de la campaña electoral y lamenta que esta haya sido "muy poco municipalista, presidencialista, sin nervio ni mordiente".
Tampoco Esperanza García, la candidata por Barcelona, sale bien librada de las críticas de Robles: "Guapa, joven, sonriente, tan alejada del ambiente sociológico del cinturón industrial de Barcelona como cercana a la estética difamada del PP que la prensa nacionalista trata de imponernos para impedir que el desencanto socialista recale en nuestras filas".
Robles, al igual que Rivera, siempre ha negado la existencia de problemas en el partido. Puestos a negar, en su momento negó su muy constatada y luego retirada dimisión como secretario general. Sin embargo, en su artículo reconoce la existencia de una crisis interna y habla de "una militancia desorientada por desavenencias internas propias de lo que nace y aún no es".

LOS SUEÑOS Y LA REALIDAD

Denuncia también "filtraciones; sabotajes de propios y extraños amparados por la libertad de expresión sin reglas y errores de quienes colaboramos indirectamente a facilitarles coartadas". Durante la campaña, Rivera auguró que Ciutadans obtendría unos 30 concejales. Al final fueron 13, cinco de los cuales en un mismo ayuntamiento, el de la población de Gimenells i el Pla de la Font (Segrià), gracias al trasvase del PP a Ciutadans del alcalde. Este había cortado su relación con los conservadores que capitanea Josep Piqué por diversas discrepancias en la gestión.
En la parte final de su artículo, Robles se encarga de volver a pasar factura al presidente del partido y posible rival suyo en el próximo congreso que se celebrará a finales de este mes: "Es menester precisar que la realidad de los datos desmiente las expectativas frustradas de los que soñaron más de lo debido", comenta. Y deja para "una ocasión venidera" dar cuenta de por qué Ciutadans no estuvo "a la altura de esos sueños".


El Periódico, 03-06-2007

Tres facciones de Ciutadans inician la pugna por el control del partido a un mes de su congreso

Tres facciones internas en Ciutadans - Partido de la Ciudadanía (C's) han iniciado ya, a un mes del congreso de esta formación, su pugna particular por hacerse con el control del partido y copar los puestos de la futura ejecutiva.

Un año después de su congreso fundacional, C's celebrará los días 30 de junio y 1 de julio su segundo congreso, en el que se renovarán los órganos de dirección y las distintas corrientes internas del partido medirán sus fuerzas, según han explicado a Efe diversos dirigentes de la formación.

Por un lado, el sector agrupado en torno al presidente de C's, Albert Rivera, espera consolidar sus posiciones de poder, pese a haber quedado algo tocado tras el fracaso en las últimas elecciones municipales de la candidata por Barcelona, Esperanza García, persona de confianza de Rivera, o de la 'alcaldable' por Cerdanyola, María Valle, que tampoco ha logrado representación en el municipio donde Ciutadans obtuvo los mejores resultados en los comicios catalanes.

En abierta disputa con Rivera por el mando del partido, el entorno del secretario general de C's, Antonio Robles, también luchará por hacer valer sus posiciones en el congreso del 30 de junio y 1 de julio. Precisamente Robles, quien anunció en abril su dimisión para después de las elecciones municipales y se desdijo posteriormente, continuará en su cargo al menos hasta el congreso del partido previsto para finales de junio.

Robles, promotor del partido Iniciativa No Nacionalista (INN) que se acabó integrando en C's, y el secretario de organización, el ex socialista Miguel Salmerón, lideran el sector más partidario de escorar explícitamente el partido hacia posiciones de centroizquierda y competir con el PSC por un espacio similar.

La tercera corriente interna que tratará de hacerse un hueco en la ejecutiva la integran los liberales, contrarios a encasillar el partido estrictamente en la izquierda, que cuentan con una presencia significativa en el consejo general de Ciutadans -máximo órgano entre congresos- y cuyos planteamientos tienen eco en la asociación Ciutadans de Catalunya, que agrupa a los intelectuales que apoyan externamente al proyecto político.

Además, la campaña de las elecciones municipales ha abierto la caja de los truenos dentro del partido, al surgir grupos críticos en determinadas agrupaciones de C's, como Cerdanyola, Sevilla o Madrid, cuyas denuncias contra la dirección han provocado en algunos casos la apertura de expedientes disciplinarios y la suspensión cautelar de militancia.

Robles continúa

Fuentes de la dirección de C's han explicado que en la reunión de ayer de la ejecutiva del partido, en la que se analizaron los resultados electorales, Robles confirmó su voluntad de seguir en el cargo y dio por zanjado su amago de dimisión de hace dos meses, cuando se sintió "desautorizado" por el presidente de la formación, Albert Rivera.

El detonante que le llevó a anunciar entonces su dimisión fue que, poco antes, Robles había destituido al gerente del partido, una persona de confianza de Rivera, quien revocó la decisión y restituyó al gerente sus funciones en el partido.

Robles remitió a Rivera una carta fechada el 4 de abril en la que anunciaba su dimisión, aunque aplazaba hacerla efectiva hasta el día después de las elecciones locales. "Hasta aquí hemos llegado, amigo Albert -empezaba el escrito de Robles-. Es curioso que la primera vez que impones autoridad, lo hagas para desautorizar al secretario general en la única decisión que ha tomado por sí mismo y sin tu aprobación".

Sin embargo, días después, Rivera y el grueso de la ejecutiva le convencieron para que reconsiderara su decisión de dejar el cargo.

En plena campaña electoral, Robles tuvo que comparecer en rueda de prensa junto a Rivera para desmentir su dimisión, aunque admitió que abandonar la secretaría general es una de las posibilidades que baraja de cara a un futuro cercano, para poder dedicarse plenamente a sus funciones de diputado en el Parlament.

Anteriormente, en los meses de enero y febrero, Robles había tenido que afrontar dos mociones de censura internas, que logró sortear, en sendas reuniones del consejo general de la formación.

La Vanguardia, 29-05-2007

viernes, 1 de junio de 2007

Ciutadans, con 200 afiliados y simpatizantes, crea una agrupación para las Islas Baleares

Tras elegir presidente y secretario y otros cargos trabajarán en la adaptación del ideario a la problemática balear - Esperan poder convertirse en moderadores de la política de grandes partidos

Ciutadans ya está oficialmente en Baleares. El pasado miércoles, 30 de mayo, el Centro Cívico de Es Jonquet, en Palma, fue escenario de la constitución en presencia del secretario de Organización de este partido, Miquel Salmerón, la agrupación de Ciutadans de Baleares.

Un grupo de afiliados a esta formación (con ficha en Cataluña, pero con residencia en Baleares y con diferentes orígenes geográficos) eligió al primer Consejo Directivo de la Agrupación, cuya primera tarea será unir a todas las personas de Baleares vinculadas de algún modo a Ciutadans y preparar diversas iniciativas de trabajo.

Con estas iniciativas se pretende llevar llevar ya un base de cara a la participación en el próximo Congreso que celebrará el partido los próximos días 30 de junio y 1 de julio, que se celebrará en la ciudad de Barcelona. El Consejo Directivo tiene cinco miembros, con un presidente y un secretario, cuyas personas se harán públicas en breve.

Fuentes del partido han informado que desde hacía tiempo se tenía intención de dar de alta una agrupación de este partido propia de las Islas. Ciutadans quiere tener presencia en Baleares para poder concurrir a los comicios, «y actuar como moderador pactando con los dos grandes partidos», para poder evitar situaciones políticas complejas como las que se están dando en las Islas en estos momentos.

«Tenemos ilusión y somos personas sin intereses personales, sin ambiciones, que quieren que exista un partido que no sea una sucursal de otros», señalan fuentes del partido. Estas mismas fuentes señalan que el partido adaptará a Baleares el ideario de la formación política nacida en Cataluña.

«Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía es un partido que nace con el objetivo de proponer políticas eficaces para solucionar los problemas que preocupan los ciudadanos, defender la igualdad de derechos de los ciudadanos y proponer una alternativa a la clase política actual, obsesionada con la identidad nacional», explican sus ideólogos.

Este partido se origina en la plataforma «Ciudadanos de Catalunya», impulsada por un grupo de intelectuales catalanes críticos con la deriva nacionalista del PSC, los principios básicos de los cuales se recogen en un Primer y Segundo Manifiesto.

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, tiene actualmente 4.000 afiliados, y más de 15.000 simpatizantes activos. En las Islas se calcula que hay 200 personas tras este proyecto, entre 140 afiliados y algunas decenas de simpatizantes.

Ciutadans propone políticas que garanticen la igualdad de los ciudadanos, tal y como corresponde a una sociedad plural y bilingüe. En su manifiesto catalán señalan que «estamos convencidos de que ser catalán no significa necesariamente ser nacionalista, y que la descentralización y la transferencia de competencias no deben ser un fin en sí mismo, sino un medio para llevar a término políticas realmente eficaces», lo que da una idea de lo que será la adaptación balear.


El Mundo - El Día


Enhorabuena a los compañeros de Baleares y a Dª Luisa Feliú

jueves, 31 de mayo de 2007

Ciutadans se desinfla sin el apoyo de Jiménez Losantos

Las municipales han demostrado, como en repetidas ocasiones hemos sostenido desde MinutoDigital.com, que el fenómeno Ciutadans no se puede entender sin el voto de castigo promovido por Jiménez Losantos contra Piqué.

Una vez que han tenido que afrontar ellos solos una cita electoral, y pese a contar con los positivos factores de su reciente éxito y el atractivo de la novedad, no han sido capaces de obtener unos resultados más que testimoniales. Los 13 ediles sueltos logrados más una alcaldía en Gimenells, son una cosecha muy escasa, que sitúa a Ciudatans a la misma altura que la PxC de Josep Anglada, que ha conseguido 17 ediles en los comicios y una importante representación en ciudades de importancia como Vic, Olot, Manresa o Tàrrega y en consejos comarcales como el de Cervera, Vendrell y Osona.

El gran fracaso de Ciutadans se ha escenificado en Barcelona, donde esperaban conseguir al menos un concejal, pero el 3.8 % de sufragios obtenidos los pone muy lejos del mínimo del 5 % que precisaban para entrar en el ayuntamiento de la ciudad condal. En definitiva si el triunfo de Ciutadans no puede entenderse sin el factor Jiménez Losantos, su fracaso solo unos meses después, de nuevo pone de relieve lo poco que se puede hacer en política en nuestro país sin el apoyo de los grandes grupos que dominan los medios de comunicación.

Los malos resultados y las luchas intestinas no auguran un futuro estable para el partido, que no podía afrontar en peores condiciones su próximo congreso que se celebrará los días 30 de junio y 1 de julio, dividido entre los partidarios de su presidente Albert Rivera y su secretario general, Antonio Robles y una considerable indefinición ideológica y programática.

Sólo su asociación con la iniciativa de ¡Basta ya! parece poder salvar de una muerte prematura al fenómeno Ciutadans.



Minuto Digital

Ciutadans no se fía del nuevo partido de izquierdas de Fernando Savater y Rosa Díez: están investigando para descubrir quiénes están realmente detrás

Todas las precauciones son pocas, sostienen destacados dirigentes de Ciutadans, que confirman contactos informales con los promotores de este embrión de partido político de izquierdas. Se está intentando descubrir quiénes son realmente los que están impulsando esta iniciativa.

El anuncio de que un grupo de intelectuales y políticos vascos de izquierdas, críticos y desencantados con el PSOE, había constituido una plataforma como embrión de un futuro partido político de ámbito nacional provocó un considerable terremoto en todo el arco parlamentario, metidos de lleno como estaban en la recta final de campaña.

El filósofo Fernando Savater, la eurodiputada socialista Rosa Díez, el profesor de la UPV Carlos Martínez Gorriarán y el ex concejal del PSE Niko Gutiérrez aparecían como los impulsores de este proyecto, que pretendería concurrir a las legislativas de 2008.

Desde el primer momento, la iniciativa apareció vinculada a Ciutadans asegurándose que se habrían entablado contactos con esta formación.

Según ha podido confirmar El Confidencial Digital, esos contactos han existido pero, lejos de lanzar las campanas al vuelo, la plataforma cívica de Albert Rivera ha decidido optar por la prudencia. “Hay cierta sintonía con ese nuevo proyecto político –explican un alto responsable- pero falta saber quiénes está detrás de este iniciativa y cuál son sus objetivos a largo plazo”.

Y se añade: “Sabemos que Rosa Díez y Savater son las cabezas visibles, pero no quién está en la sombra. Y estas son incógnitas que debemos despejar para seguir adelante”. De momento, explican a ECD desde Ciutadans, no ha habido un encuentro “oficial” aunque sí conversaciones personales. La consigna es seguir avanzando y tomar decisiones en el congreso de junio.


El confidencial digital

miércoles, 30 de mayo de 2007

Savater hunde a Ciutadans

El filósofo y activista Fernando Savater es gafe. Ha sido anunciar Savater que ahora quiere montar una nuevo partido político en el País Vasco y el resto de España, con la colaboración de los promotores de Ciutadans de Catalunya, y acto seguido el nuevo partido catalán, en el que se integran Albert Rivera, Arcadi Espada, Albert Boadella, Francesc Carreras y compañía, se ha dado un sonoro batazo en las elecciones municipales de Cataluña, perdiendo 22.500 votos del total de los 89.840 que sacaron los de Ciutadans en las pasadas elecciones autonómicas. Es decir, han perdido en sólo un santiamén ¡el 25 por ciento! de su electorado, gracias a Savater, entre otras cosas.

Y no es la primera vez, ni será la última, que Savater se mete en un lío y en un fracaso, porque su trayectoria política de saltimbanqui megalómano es muy dilatada y no es del todo conocida. Empezó apoyando a ETA a través de Herri Batasuna; luego apareció en un fantasmagórico partido radical en compañía de Carrillo, cuando el ex dirigente comunista abandonó el PCE; luego se acercó al PSOE; después al PP con Basta Ya en la gran operación —también fallida— de Jaime Mayor Oreja en las elecciones vascas del 2001. Más tarde regresó al redil del PSOE y, tras presentarse aquí y allá como gran paladín del antinacionalismo, acabó apoyando al Gobierno de Zapatero que pactó con radicales nacionalistas como ERC y con el PNV y CiU, hasta el punto, incluso, de apoyar en un principio el proceso de negociación con ETA iniciado por el presidente del Gobierno. Pero a los pocos meses de nuevo cambió de opinión y se volvió a distanciar de la Moncloa, y entonces se arrimó al sector mas antinacionalista del PSOE —Rosa Díez—, hasta anunciar, como lo ha hecho en los últimos días, que piensa promover, y por supuesto liderar él —¿quién si no?—, un nuevo partido vasco y nacional en directa colaboración con Ciutadans, a los que acaba de empujar a su primera derrota electoral, con su natural gracejo y ansias de protagonismo.

Y ya veremos si, en uno de sus estrambóticos saltos de caballo —animal que tanto le gusta— sobre el tablero político español, no acaba pidiendo la entrada en el PP o dando apoyo a Rajoy, que es lo que le faltaba al líder del PP para estrellarse en las generales. Entre otras cosas porque en ese partido el discurso antinacionalista ya está, y Savater no les aportaría nada nuevo. Y todo esto sin olvidar sus clamorosos silencios durante los años de corrupción y los GAL del felipismo, a la sombra del diario El País —desde donde él acusaba a Pérez Royo de lo mismo—, o su notoria pasión por las guerras iraquíes de la familia Bush, entre otras muchas andanzas del entonces conocido “gallo de Morón”, que apoyaba los bombardeos sobre Bagdad que repostaban en la base española de Morón.

Que Savater tiene razón sobre lo que ahora dice, como buen converso —antes apoyaba a Batasuna—, sobre el nacionalismo vasco y ETA, eso va a misa, lo diga Savater o el lucero del alba. Y, además, no es ninguna novedad porque eso también lo sabe y lo piensa mucha gente en España. Su novedad consistía en escribir eso en El País, que es el diario gubernamental de Zapatero, donde además parece que ya le han censurado algún artículo. Pero si se sale, por sus excentricidades y megalomanía enfermiza, del Grupo Prisa, el gafe Savater —que está haciendo perder lectores a El País— entonces también perderá entonces su pretendida gracia y peculiaridad.

En cuanto a lo de montar un nuevo partido político, nos parece muy bien. Que lo monte, a ver qué hace y cuántos diputados saca en las elecciones generales; pero todo apunta que si lo hace será para fracasar, porque este filósofo oportunista y saltarín, más que un buen caballero de pura sangre, un Lester Piggott de la política nacional, es un pillo y un incapaz de presidir una alternativa política democrática y racional. Además es gafe, y si no que se lo pregunten a Ciutadans.

Las Pesquisas de Marcello
Estrella Digital,30-05-2007

Sectores críticos de Ciutadans planean disputar el liderazgo a Rivera en el congreso del partido

Las aguas bajan revueltas en el seno de Ciutadans. El próximo 30 de junio el partido presidido por Albert Rivera celebrará un congreso extraordinario en el que se renovarán los órganos de dirección. El propio Rivera se presentará a la reelección, pero al menos dos corrientes críticas con el actual equipo directivo planean pugnar con él para hacerse con el control de la formación. "En el partido hay muchos descontentos a la vista de lo mal que está funcionando. Con toda seguridad, el 30 de junio se presentarán una o dos candidaturas para disputarle la dirección a Rivera", señaló ayer un dirigente que prefirió mantenerse en el anonimato "por miedo a ser expulsado", precisó.

El sector más abiertamente beligerante con Rivera se agrupa en torno al diputado y secretario general del partido Antonio Robles. Este dirigente llegó a presentar su dimisión hace un mes, renuncia que se debería haber hecho efectiva precisamente ayer. Sin embargo, parece que seguirá en el cargo al menos hasta que se celebre el congreso. "Criticamos la falta de transparencia y la ausencia de contenido de la dirección. Ahora se apoyan en cuatro lemas y con eso les basta", señaló un miembro del partido próximo a Robles.

Estilo presidencialista

Todas las fuentes consultadas coincidieron en criticar "el estilo presidencialista" de Rivera y "la falta de democracia interna". Para muestra, un crítico señaló que Rivera había convertido en gerente de la formación al chófer que había utilizado durante la campaña electoral de las Autonómicas.

El presidente del partido negó ayer que existan fracturas internas: "No sé nada ni de facciones ni de familias. En el partido estamos todos para defender lo mismo", señaló. "No me consta que en el próximo congreso se presentarán otras candidaturas", añadió.

Es probable que Rivera también tenga que rendir cuentas a otro sector crítico próximo a la Asociación de Ciutadans de Catalunya, la plataforma que en 2005 agrupó a los 15 intelectuales que firmaron el manifiesto que se materializó en el actual partido político. "Aún no hay nada decidido. Pero eso no significa que no lo vayamos a hacer", señaló una fuente cercana a la Asociación en referencia a la posible presentación de una candidatura. Oficialmente piden el apoyo para Ciutadans, pero en su seno crecen las críticas en el sentido de que "se han apoderado del partido garrulos que van en coche oficial".

El hecho de que algunas de esas dos facciones le arrebate el control del partido a Albert Rivera dependerá de los apoyos que puedan recabar en los próximos días dentro del partido. "Es difícil saber cuántos críticos hay. El grupo de Rivera es reducido, pero se ha hecho muy conocido y controla la maquinaria del partido", dijo un dirigente.

Jaume Bauzà - El País Barcelona - 30/05/2007

martes, 29 de mayo de 2007

«Ciutadans» afronta un futuro incierto al perder 22.500 votos de las autonómicas


ÁNGEL MARÍN. BARCELONA.

Los resultados de «Ciutadans» (C's) en las elecciones municipales del 27-M auguran un futuro incierto para el partido que lidera Albert Rivera en Cataluña y en su pretensión de implantar este proyecto político en toda España. No haber logrado ni un concejal en Barcelona ha sido un auténtico varapalo político para la dirección de C's, que ayer no pudo ocultar su desencato y desánimo por carecer de representación en el Ayuntamiento de la capital de Cataluña.

La nueva formación antinacionalista —que hace dos años impulsó una plataforma ciudadana integrada por Albert Boadella, Francesc de Carreras o »Arcadi Espada, entre otros intelectuales— ha conseguido únicamente 67.315 votos en los comicios locales —un 2,35% del total— en Cataluña frente a los 89.840 sufragios de las pasadas elecciones autonómicas —un 3,04 por ciento—.


En tan sólo seis meses, C's ha perdido el apoyo de más de 22.500 electores en el territorio catalán. Unos datos que la mayoría de líderes políticos interpretan ya como un «pinchazo» electoral pese a que C's cuenta con el apoyo de algunos medios de comunicación.

C's, que irrumpió por sorpresa en el Parlament con tres diputados, aspiraba también a modificar el mapa del poder local en Cataluña con su presencia en los 82 municipios que presentaron candidatura. Tan sólo tendrá representación en nueve de ellos.

El alcalde de C's, antes del PP

En el pueblo leridano de Gimenells i Pla de la Font, con 1.091 habitantes, C's ha obtenido cinco ediles, lo que le da la mayoría absoluta en este pequeño consistorio del Segrià. El ex alcalde popular de Gimenells, José Manuel Pardós Hernando, repetirá en el cargo, pero en este mandato por C's.

En la provincia de Barcelona, ha obtenido un edil en Castelldefels, Sant Boi, Viladecans, Gavà, Montornés , Sant Pere de Vilamajor y Sant Andreu de la Barca.



ABC

Tres facciones de Ciutadans inician la pugna por el control del partido a un mes de su congreso

El número dos de C's rechaza ahora dimitir pese a anunciar en abril su marcha

Barcelona. (EFE).- Tres facciones internas en Ciutadans - Partido de la Ciudadanía (C's) han iniciado ya, a un mes del congreso de esta formación, su pugna particular por hacerse con el control del partido y copar los puestos de la futura ejecutiva.

Un año después de su congreso fundacional, C's celebrará los días 30 de junio y 1 de julio su segundo congreso, en el que se renovarán los órganos de dirección y las distintas corrientes internas del partido medirán sus fuerzas, según han explicado a Efe diversos dirigentes de la formación.

Por un lado, el sector agrupado en torno al presidente de C's, Albert Rivera, espera consolidar sus posiciones de poder, pese a haber quedado algo tocado tras el fracaso en las últimas elecciones municipales de la candidata por Barcelona, Esperanza García, persona de confianza de Rivera, o de la 'alcaldable' por Cerdanyola, María Valle, que tampoco ha logrado representación en el municipio donde Ciutadans obtuvo los mejores resultados en los comicios catalanes.

En abierta disputa con Rivera por el mando del partido, el entorno del secretario general de C's, Antonio Robles, también luchará por hacer valer sus posiciones en el congreso del 30 de junio y 1 de julio. Precisamente Robles, quien anunció en abril su dimisión para después de las elecciones municipales y se desdijo posteriormente, continuará en su cargo al menos hasta el congreso del partido previsto para finales de junio.

Robles, promotor del partido Iniciativa No Nacionalista (INN) que se acabó integrando en C's, y el secretario de organización, el ex socialista Miguel Salmerón, lideran el sector más partidario de escorar explícitamente el partido hacia posiciones de centroizquierda y competir con el PSC por un espacio similar.

La tercera corriente interna que tratará de hacerse un hueco en la ejecutiva la integran los liberales, contrarios a encasillar el partido estrictamente en la izquierda, que cuentan con una presencia significativa en el consejo general de Ciutadans -máximo órgano entre congresos- y cuyos planteamientos tienen eco en la asociación Ciutadans de Catalunya, que agrupa a los intelectuales que apoyan externamente al proyecto político.

Además, la campaña de las elecciones municipales ha abierto la caja de los truenos dentro del partido, al surgir grupos críticos en determinadas agrupaciones de C's, como Cerdanyola, Sevilla o Madrid, cuyas denuncias contra la dirección han provocado en algunos casos la apertura de expedientes disciplinarios y la suspensión cautelar de militancia.

Robles continúa
Fuentes de la dirección de C's han explicado que en la reunión de ayer de la ejecutiva del partido, en la que se analizaron los resultados electorales, Robles confirmó su voluntad de seguir en el cargo y dio por zanjado su amago de dimisión de hace dos meses, cuando se sintió "desautorizado" por el presidente de la formación, Albert Rivera.

El detonante que le llevó a anunciar entonces su dimisión fue que, poco antes, Robles había destituido al gerente del partido, una persona de confianza de Rivera, quien revocó la decisión y restituyó al gerente sus funciones en el partido.

Robles remitió a Rivera una carta fechada el 4 de abril en la que anunciaba su dimisión, aunque aplazaba hacerla efectiva hasta el día después de las elecciones locales. "Hasta aquí hemos llegado, amigo Albert -empezaba el escrito de Robles-. Es curioso que la primera vez que impones autoridad, lo hagas para desautorizar al secretario general en la única decisión que ha tomado por sí mismo y sin tu aprobación".

Sin embargo, días después, Rivera y el grueso de la ejecutiva le convencieron para que reconsiderara su decisión de dejar el cargo.

En plena campaña electoral, Robles tuvo que comparecer en rueda de prensa junto a Rivera para desmentir su dimisión, aunque admitió que abandonar la secretaría general es una de las posibilidades que baraja de cara a un futuro cercano, para poder dedicarse plenamente a sus funciones de diputado en el Parlament.

Anteriormente, en los meses de enero y febrero, Robles había tenido que afrontar dos mociones de censura internas, que logró sortear, en sendas reuniones del consejo general de la formación.



La Vanguardia

Todos pierden en Cataluña


"...ha perdido Ciutadans y me temo que más de lo que ellos mismos se imaginan. Se han dejado una tercera parte de los 90.000 votos que les dieron tres diputados autonómicos hace apenas unos meses y eso cuando se está en la rampa de lanzamiento sólo puede deberse a un motor seriamente gripado."

A falta de la conclusión definitiva de estos comicios electorales (para mí, la cosa acaba de verdad cuando se constituyen los ayuntamientos y se configuran los nuevos equipos de gobierno municipal), ya podemos afirmar como una primera línea de trabajo que todas, absolutamente todas las grandes formaciones que se presentaban a estas elecciones en Cataluña han perdido.

Han perdido todos, de entrada, porque ha habido una abstención récord en esta convocatoria. La participación ha sido del 53,8%, ¡diez puntos por debajo de la media española! En Barcelona, el dato es escandaloso: la abstención ha alcanzado al 50,4% de los posibles votantes.

Nos estamos acostumbrando peligrosamente a estos altos índices de abstencionismo. Eso es malo. Podríamos decir, en descarga del actual tripartito, que ha puesto en marcha un riguroso estudio de las causas que desincentivan la participación ciudadana, pero no sé si una vez conocido el origen serán capaces de aplicar los remedios oportunos. En definitiva, entre otras cosas, hacer una política distinta que implique más al votante.

Han perdido los socialistas que se han dejado por el camino, entre las municipales de 2003 y las de este domingo, la friolera de 180.000 votos, pasando del 34% al 32,2%, lo que quizás impida la conquista de las diputaciones de Tarragona, Lleida y Girona.Han perdido, también, un concejal en Barcelona. Sin embargo, los hombres de Montilla pueden hacer una lectura global bastante positiva de los resultados de ayer, ya que consiguen 289 concejales más y reconquistan la ciudad de Tarragona, con lo que gobernarán en las cuatro capitales catalanas de provincia, manteniendo en general el control de sus feudos.

Ha perdido Convergència i Unió, que no ha podido frenar en estos comicios el lento declive que viene padeciendo, aunque los resultados de la ciudad de Barcelona, donde han ganado los tres concejales que ha perdido el conjunto del tripartito, maquillan un poco los datos. Pero CiU tiene hoy 303 concejales menos de los que obtuvo en las municipales del 2003 y ha perdido más de 67.000 votos. En unas elecciones en las que se presentaban como la fuerza necesaria para evitar la monopolización del país por el tripartito, los resultados de ayer suenan a una nueva derrota.

Las únicas ciudades de Cataluña en torno a los 50.000 habitantes en las que van a poder gobernar con mayoría absoluta son Tortosa y Sant Cugat del Vallès. Un pobre bagaje.

Han perdido claramente ERC y IC. Los primeros han sido abandonados por un 20% de los votantes, que lo hicieron en el 2003. Los segundos, por un 23%. Les queda el caramelo de que han engrosado sus registros de concejales con 305 y 59 nuevas actas, pero ambas formaciones han quedado muy por debajo de sus expectativas. Barcelona ha constituido para ambos una realidad demasiado cruda. Esperaban mejorar los resultados y han acabado perdiendo posiciones.

Ha perdido el PP: Un 21,5 por ciento menos de votos, un 19% menos de concejales. Tamaña sangría cuando ya se parte posiciones muy testimoniales para lo que deberían ser en Cataluña los resultados de una formación que es la alternativa de gobierno en España supone un fracaso sin paliativos.

Y ha perdido Ciutadans y me temo que más de lo que ellos mismos se imaginan. Se han dejado una tercera parte de los 90.000 votos que les dieron tres diputados autonómicos hace apenas unos meses y eso cuando se está en la rampa de lanzamiento sólo puede deberse a un motor seriamente gripado.

JUAN GARCIA
El Mundo, 29-05-2007

Todos navarros

Gusten más o menos, espanten poco o mucho, los resultados electorales de ayer, el proceso político no se detiene. Si los navarros tenían ante sí la posibilidad de salvar los muebles o de quemarlos, esa salvación o ese incendio nos afecta, hoy más que nunca, a todos. Y no sólo por la venerable antigüedad del Viejo Reino en los comunes destinos y azares españoles, sino porque el proceso de anexión al proyecto separatista euskonazi es sólo una pieza más en el despiece general. Hay otras comunidades como la balear, gemela de la navarra en la estrategia anexonista del pancatalanismo, que tienen la misma importancia en esta carnicería naziprogre de España. Navarros somos todos.

Para el PSOE ya no se trata de ganar unas elecciones, sino de conseguir que el PP no alcance la mitad más uno de los votos, para así poder coaligar todas las fuerzas de izquierda, nacionalistas, separatistas e incluso terroristas contra la alternativa de poder, cambiando sobre la marcha el régimen constitucional y liquidando su base nacional. Ese proceso, en marcha desde el Pacto del Tinell y el repacto de Carod-Rovira con ETA en Perpiñán, adquiere desde el 11-M y la gigantesca manipulación posterior a la masacre (que llega hasta hoy) una dimensión inédita en la más antigua de las naciones-estado de Europa y uno de los pocos países decisivos en la Historia del mundo. No hay precedentes de un proceso de suicidio colectivo tan criminalmente imbécil como el nuestro. Tampoco lo hay de las muchas oportunidades de haberlo detenido que se están brindando a las instituciones y al electorado, sin que hasta ahora se den por enterados.

Dada esta peligrosa ley electoral que prima a todos los oportunistas políticos o económicos, pero que ni PP ni PSOE han querido cambiar, los pactos postelectorales son casi tan importantes, a veces más, que las elecciones mismas. Tanto en alcaldías importantes como en comunidades autónomas relevantes, si alguna no lo fuera, van a producirse a partir de hoy, 28 de mayo, los acuerdos de gobierno que ha dejado claramente estipulados una mayoría absoluta de los electores o que están dispuestos a estipular, a veces en contra de la mayoría de los electores menos uno, ciertas fuerzas políticas menores cuya importancia resulta hipertrofiada, disparatada, elefantiásica. Lo único que queda claro es que todo sigue igual de oscuro, que el proyecto de liquidación constitucional y disolución nacional anunciado por Cebrián y González en su opúsculo El futuro ya no es lo que era y desarrollado por Zapatero en sus más humillantes términos ante los carniceros de ETA, sigue adelante con todas sus consecuencias. Y que media España no quiere enterarse o disfruta ejerciendo el derecho a una muerte indigna.

Federico Jiménez Losantos, Comentarios liberales
El Mundo, 28.05-2007

UN APRETADO TRIUNFO DEL PP QUE LE POTENCIA DE CARA A LAS GENERALES


Aunque no sea una muestra representativa de todos los españoles, el 76% de los internautas de este periódico sostenía que han pesado más los asuntos de política nacional que los locales en estas elecciones municipales y autonómicas. Evidentemente no era eso lo que estaba en juego, pero ese alto porcentaje ilustra sobre el ánimo con el que muchos ciudadanos acudieron a las urnas.
Siguiendo el criterio fijado por el propio presidente del Gobierno, el PP ha ganado sus primeras elecciones desde marzo de 2000 al superar por unos 150.000 votos al PSOE en el conjunto de todos los municipios de España. Rajoy logra romper así la racha de derrotas en las municipales de 2003, en las generales de 2004 y en las europeas de ese mismo año.

La serie histórica indica que quien gana en número de votos en las municipales gana después en las generales. No hay ni la menor duda de que el PP está más cerca de ese objetivo tras los comicios de ayer, aunque el estrecho margen de su triunfo obliga a sus dirigentes a mantener los pies en el suelo.

Madrid fue decisivo

Se trata también de la primera derrota del PSOE desde que Zapatero fue designado como líder en julio de 2000. Esa derrota ha sido especialmente humillante en Madrid, donde Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón han arrasado a los candidatos socialistas, obteniendo los mejores resultados de la historia. Los votos han puesto en su lugar a Miguel Sebastián -una apuesta caprichosa y arriesgada del presidente- y a su juego sucio. Sebastián ha perdido 140.000 votos respecto a los logrados por Trinidad Jiménez, prácticamente el mismo margen por el que el PP ha aventajado al PSOE a nivel nacional.

El PP ha logrado vencer en mayor número de capitales de provincia que el PSOE, pero éste puede recuperar el gobierno municipal gracias a pactos en ciudades como Palma, Vigo, Toledo, Orense, Vitoria, León, Logroño, Jaén y Zamora, entre otras.

El PSOE obtiene unos buenos resultados en Canarias, donde pasa a ser el partido más votado, y consolida su poder en Asturias, Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha. El PP lo hace en Madrid, Castilla y León, Valencia, Murcia y La Rioja, en todas con mayoría absoluta.

El partido de Zapatero podría volver a gobernar en Baleares, donde Jaume Matas pierde su mayoría por un escaño. El PSOE queda en condiciones de reeditar el desastroso Pacte de Progrés de hace ocho años, aliándose con el PSM, UM y otros pequeños partidos de las Islas. Matas ha estado muy cerca de revalidar la mayoría, pero al final no va a poder gobernar por un puñado de sufragios pese a haber aumentado en porcentaje de votos.

El peor revés sufrido por Mariano Rajoy es la pérdida de la mayoría absoluta en Navarra. UPN consigue mejorar incluso los resultados de hace cuatro años, pero, tras el descenso de sus socios de CDN, difícilmente podrá gobernar si el PSN se alía con Nafarroa Bai, que logra un fuerte ascenso electoral, e IU. Lo mejor que podría pasar en esta comunidad es un Gobierno de coalición entre UPN y PSN, que proporcionaría estabilidad política y tranquilizaría al amplio sector de la sociedad navarra que se identifica con la Constitución y no quiere experimentos.

Intolerable intimidación

El País Vasco y Navarra fueron las excepciones en la normalidad que reinó en los colegios electorales del resto de España. Grupos de manifestantes con pancartas increparon en el interior de esos colegios a los candidatos y militantes de los partidos democráticos, a los que insultaron y coaccionaron ante la pasividad de la Ertzaintza.

Líderes políticos como los nacionalistas Josu Jon Imaz e Iñaki Azkuna, los socialistas Patxi López y Odón Elorza, Javier Madrazo, de EB, los populares Alfonso Alonso, Ramón Rabanera y otros muchos fueron coaccionados mientras votaban por personas que les mostraban carteles de ANV y les insultaban a muy escasa distancia.

Las vergonzosas e intolerables escenas que se pudieron ver ayer en todo el País Vasco y en algunas localidades navarras dan la razón a Fernando Savater y los promotores de su nuevo partido que denuncian la falta de las libertades más esenciales en dicha comunidad.

Si ayer hubiera habido en las mesas del País Vasco observadores internacionales, no hay duda de que habrían pedido la nulidad de las elecciones tras asistir a ese bochornoso espectáculo que resultaría insólito incluso en una dictadura bananera.

El primer responsable es el Gobierno vasco pues la pasividad de la Ertzaintza al tolerar la entrada de esos grupos violentos en los colegios resulta injustificable. Pero también Zapatero tiene una buena parte de la culpa por su permisividad hacia una izquierda abertzale que muerde la mano de sus protectores.

Si los incidentes de ayer se hubieran producido por la ilegalización de todas las listas de ANV, por lo menos los demócratas tendrían su compensación. Pero lo peor es que, además, la izquierda abertzale ha logrado una importante representación municipal, que le asegura poder y recursos económicos. En Pamplona, por ejemplo, ANV tiene la llave de la alcaldía.

Otro aspecto negativo de la jornada de ayer fue el descenso de casi cuatro puntos respecto a la participación de hace cuatro años. Fueron a votar el 63% de los ciudadanos, pero este porcentaje fue sensiblemente menor en Cataluña, donde el 46% del electorado se abstuvo. Ello significa que hubo 800.000 catalanes menos que acudieron a las urnas que en las anteriores municipales. Cada voto que se pierde hace un poco más débil el sistema democrático.

Editorial de El Mundo, 28-05-2007

A medir


"El PP es el primer partido de España en militantes y votantes. Su timonel ha atravesado tempestades sin cuento y ha obtenido la primera victoria popular en siete años. Suya es. Y más en estas primarias."

El PP es el primer partido de España en militantes y votantes. Su timonel ha atravesado tempestades sin cuento y ha obtenido la primera victoria popular en siete años. Suya es. Y más en estas primarias. El más notable dato electoral lo ofrecen el anemómetro y la veleta. Soplan, en efecto, fuertes vientos de cambio. Si se cumple la tradición y las municipales señalan el resultado de las generales, 2008 será el año del regreso del PP al gobierno de la Nación. O 2007, si Rodríguez anticipa convocatoria. El PP es el primer partido de España en militantes y votantes. Su timonel ha atravesado tempestades sin cuento y ha obtenido la primera victoria popular en siete años. Suya es. Y más en estas primarias.

El barómetro navarro acusa la tremenda presión del nacionalismo vasco, que, no contento con aislar a su comunidad de la democracia, se dispone a perpetrar un Anschluss corrosivo. Es tarea urgente que el ciudadano comprenda cuán diferente puede ser el resultado de la acometida si es Rajoy y no Rodríguez quien habite La Moncloa a la hora de la verdad. Rajoy y Rodríguez: el ser y la nada.

En cuanto a las lluvias torrenciales de Madrid, despejan definitivamente el paisaje. Confirman la excelente gestión de Esperanza y el franco reconocimiento social de la misma. También la resistencia a la izquierda de las zonas más prósperas de España; ahí está Valencia. En cuanto al Ayuntamiento, la bochornosa derrota de Miguel Cuánto es la del propio Rodríguez, su amigo y valedor, su vecino de despacho conspirativo y su maestro de estilo (realismo sucio).

No compareció un meteoro que pudo trastornar el mapa electoral: "El Niño", es decir, los casi dos millones de nuevos votantes, cuya tendencia, obviamente, se ignoraba. O no han votado, o su voto se reparte sin altibajos: no hubo catástrofe. No vaya a ser que el mecanismo funcione a la inversa y sea "El Niño" el que necesite las catástrofes para movilizarse, como ocurrió el 11-14-M, que despertó justamente a un millón y medio de niños dormidos.

Del microclima catalán destaco un par de rasgos. La abstención masiva define ya cualquier convocatoria en el Principado y reafirma la tesis Matrix. El PP mantiene el tipo en plazas tan señaladas como Barcelona y Tarragona, y asciende significativamente en Badalona. Alberto Fernández, Alejandro Fernández y Xavier García Albiol son tres magníficos ejemplos de la oportunidad de mantener un discurso ajeno al establishment, pegado a la realidad y sin complejos.

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 28-05-2007

lunes, 28 de mayo de 2007

Sobre el desastre electoral de CS


PP, CIU, Ciutadans tal para cual

Iván Matas, Diario Directo, 28-05-2007

Si algo esta dejando claro la campaña para las elecciones municipales en Catalunya, es la incoherencia, y más que posible incompetencia de los partidos de CIU, PP y Ciutadans para ejercer cargo público alguno.

Si el eterno candidato de CIU a la alcaldía de Barcelona, nos ha sorprendido con las declaraciones realizadas a lo largo de la campaña, en las que tan pronto se consideraba Socialdemócrata, como próximo a ERC, el PP ha hecho lo propio presentando en la lista de Palamos a militantes del partido en Palencia, los cuales reconocían que prácticamente no conocían el pueblo. Pero esto, no alcanza ni mucho menos el grado que ha alcanzado Ciutadans, en el que el alcaldable de Sant Vicenç dels Horts se hizo pasar por una mujer en una pagina de contactos para ganar votos, en un acto que incluso justifico el mismo, aparte de las luchas feroces en el partido por alcanzar el poder en el mismo, o el ridículo que hicieron cuando fueron al barrio del Carmelo, a visitar la zona del socavón, y ni siquiera sabían donde estaba, teniendo por ello que ir preguntando en los bares, y llegando al acto media hora tarde, o los problemas al hacer las listas de candidatos para Barcelona y Cerdanyola, todo ello explicado con todo lujo de detalles en la pagina web http://ciudadano-ubu.blogspot.com/ , hecha por un afiliado del partido.

Si algo ha tenido de bueno esta campaña, ha sido el poder conocer estos casos, que han afectado a partidos políticos, y que han dejado de ser una opción para los ciudadanos, para convertirse en un problema que esta lejos de ser puramente ideológico.


El globo C's se desinfla

Ferran Boiza, El Mundo de Cataluña, 28-05-2007
ferran.boiza@elmundo.es

No suele ser bueno airear los trapos sucios en plena campaña electoral ni carecer de discurso municipalista cuando se trata de unas elecciones locales. Como tampoco parece muy acertado tener que recurrir al eslogan Catalonia is Spain cuando lo que está en juego son los ayuntamientos. Todos estos errores los ha cometido Ciutadans en esta campaña electoral. Y los resultados no han podido ser más negativos: el efecto Ciutadans se desvanece, el globo Ciutadans de desinfla. Con 13 concejales -5 de ellos en una misma localidad, Gimenells, que gobernará gracias a un candidato procedente del PP-, se queda por detrás de todos los partidos tradicionales y de hasta seis pequeñas formaciones políticas, entre ellas la xenófoba Plataforma per Catalunya, que ha obtenido 17 ediles. Es cierto que presentaba listas en tan sólo 80 municipios, pero tras las autonómicas la previsión era un resultado mucho mejor. Incluso los 66.000 sufragios obtenidos ayer por el partido de Albert Rivera significan 30.000 menos que hace apenas seis meses. Ciutadans no ha sabido adaptar su mensaje a unos comicios locales, ése ha sido su principal error. La base ideológica con la que irrumpió en el Parlament de Catalunya en noviembre pasado -un discurso basado en una oposición numantina al nacionalismo catalán y la defensa a ultranza del bilingüismo- se ha demostrado ineficaz cuando los ciudadanos tienen que decidir sobre el poder más próximo. Especialmente sangrante es el caso de Barcelona, donde Ciutadans ha arañado 23.000 votos que podrían haber dado un vuelco a la Alcaldía. Lo decía anoche, acertadamente, Alberto Fernández Díaz, que ya había alertado de ello a lo largo de la semana. Con esos votos, y gracias a los excelentes resultados de Xavier Trias, es posible CiU y PP pudieran haber evitado la reedición del tripartito. Ciutadans tendrá que estudiar muy detenidamente lo sucedido en estas elecciones de cara a los comicios generales.Es cierto que ha conseguido representación en algunos municipios del área metropolitana, como Viladecans, Gavà, Sant Boi, Sant Andreu de la Barca o Castelldefels, pero que en las grandes ciudades del entorno de Barcelona no haya obtenido representación demuestra que su mensaje no acaba de calar en unos ciudadanos cuyas preocupaciones no pasan por el debate identitario ni lingüístico, sino por la seguridad o por los problemas vinculados a la inmigración. ¿Tiene Ciutadans propuestas para abordar estos retos? Si la respuesta es afirmativa, no ha sabido transmitirlo. Y anuncios publicitarios como el Catalonia is Spain son un claro ejemplo de ello.


Fernández se mantiene pese a la competencia de Ciutadans

Piqué arremete contra «los experimentos que son flor de un día» y «fruto de planteamientos puntuales» y reivindica «el trabajo y la constancia»

LEONOR MAYOR, El Mundo de Cataluña, 28-05-2007

BARCELONA.- Aunque no lo decían en voz alta, en el PP le tenían miedo a Ciutadans. Los populares estaban casi convencidos de que el nuevo partido no nacionalista no lograría representación en el Ayuntamiento de Barcelona, aún así temían que les restase algunos votos y con ellos, un concejal.

Al final, se cumplió aquello de virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Y Alberto Fernández se ha quedado como estaba, con siete concejales y como tercera fuerza del Consistorio barcelonés, por detrás del PSC (14 ediles) y de CiU (12) y por delante de ICV (cuatro) y Esquerra, que ocupa el último lugar también con cuatro representantes.

Fernández, como el resto de los partidos ha perdido votos debido a la caída de la participación. El candidato del PP a la Alcaldía de Barcelona logró en los comicios de ayer 93.000 sufragios frente a los 121.000 que obtuvo en el año 2003. Sin embargo, los populares han mantenido más o menos el porcentaje de votos de las pasadas elecciones al pasar del 16,1% al 15,6%.

No obstante, los analistas del PP tenían razón al pensar que la candidatura de Ciutadans les podía perjudicar en la capital catalana. Los no nacionalistas consiguieron 23.000 votos, el 3,8% de los depositados en las urnas de Barcelona ciudad. Con esos votos, el PP podría haber obtenidos dos concejales más.

Pero Ciutadans se ha nutrido también de votantes del PSC, cuyos dirigentes tampoco confesaban en público su miedo a la nueva formación, aunque en privado compartían los temores del PP. Un análisis rápido, quizá prematuro, pero no muy atrevido, permitiría presuponer que los votos de Ciutadans le han robado un concejal al PP y otro a los socialistas.

Si eso es así, el PP podría haber conseguido ocho concejales, aunque esa cifra tampoco le hubiera permitido convertirse en una fuerza de gobierno. La única posibilidad del PP de dirigir la capital catalana era un pacto con CiU. Pero los nacionalistas, a pesar de haber logrado tres nuevos representantes en el Consitorio de Barcelona, tienen 12 y no hubieran sumado los 21 necesarios para formar gobierno con el PP.

En resumen, Ciutadans se ha deshinchado, pero otras fuerzas políticas se han visto perjudicadas por su presencia en la carrera electoral.Ahora, a toro pasado, el líder del PP en Cataluña, Josep Piqué, se permitió ayer hacer un comentario contra «experimentos que son flor de un día» y contra «planteamientos puntuales» en referencia a Ciutadans.

Piqué alabó la otra cara de la moneda, la de Alberto Fernández, que representa «el trabajo constante, con el que se obtienen los buenos resultados». Piqué aseguró que el resultado de su partido en Barcelona «ha sido bueno» y se mostró convencido de que, al haberse mantenido, se demuestra que «la alternativa de futuro pasa por el Partido Popular».

También Fernández se refirió a Ciutadans y lamentó los 23.000 votos que se ha llevado esta formación en Barcelona, pues, en su opinión, «se ha demostrado que ha sido un voto inútil, ya que en la práctica ha favorecido al tripartito».

Aun así, el candidato del PP por Barcelona se mostró contento con su resultado. Recordó que ha mantenido los siete concejales que logró en 2003 y que éste fue entonces el mejor resultado de la historia de los populares en la capital catalana.

También explicó que el PP ha ganado posiciones en algunos barrios y que, en consecuencia, ya es la tercera fuerza política en los distritos de Ciutat Vella y Sants. Asimismo, el PP se mantiene como segundo partido en los barrios de Les Corts, Sarrià y Nou Barris.

«Ha habido muchos factores que no han favorecido al PP en esta campaña, como su ficticia bipolarización, el discurso en contra del Partido Popular que han lanzado el resto de las fuerzas políticas o las encuestas, que siempre van a la baja y, sin embargo, nos hemos mantenido y nos hemos quedado a dos concejales del cambio», indicó.

De hecho, Fernández y el PP catalán en general, han hecho una campaña arriesgada. Han sacado a colación dos asuntos antipáticos -la seguridad y la inmigración- para el resto de los partidos, que no se han ahorrado críticas contra los populares a quienes han acusado reiteradamente de racistas, xenófobos, alarmistas y exagerados.

El PP ha abordado también el tema lingüístico y ha hecho un discurso parecido al de Ciutadans al proponer «un bilingüismo real», que las escuelas municipales ofrezcan a los padres la posibilidad de escolarizar a sus hijos en castellano y que las comunicaciones del Ayuntamiento se envíen tanto en catalán como en castellano.De ahí, la molestia del PP, que considera que los votos de Ciutadans hubieran sido más útiles en sus manos, pues «hubieran podido suponer el cambio», explicó Fernández.

En el conjunto de Cataluña, el PP ha tenido un resultado similar al de Barcelona. Ha bajado ligeramente su porcentaje de voto al lograr un 9,97% frente al 11,11% que obtuvo en los comicios de 2003. Y ha perdido votos debido a la abstención. En toda la comunidad, los populares han conseguido 278.000 sufragios frente a los 360.000 que logró hace cuatro años.

Sin embargo, Piqué recordó que «el resultado ha sido bueno en el área metropolitana, donde se ha mejorado en porcentaje y en concejales». El discurso sobre la inmigración ha calado en algunas ciudades de la corona barcelonesa, como Badalona, donde el candidato del PP, Xavier García Albiol, presentó un vídeo que fue tachado de racista por el resto de las fuerzas políticas. Sin embargo, en esta población el PP ha pasado de cinco a siete concejales y es la segunda fuerza política, por detrás del PSC, que ayer obtuvo nueva ediles, tres menos que en 2003.


Ciutadans se queda fuera de Barcelona

La formación no nacionalista entra en nueve de los 81 municipios a los que se presentaba y obtiene 67.000 votos en todo el territorio catalán

VICTOR MONDELO, El Mundo de Cataluña, 28-05-2007

BARCELONA.- Esta vez no. Ciutadans no pudo repetir el éxito cosechado en su primera experiencia electoral -la de las autonómicas catalanas-, al no conseguir los votos suficientes para irrumpir en el Ayuntamiento de Barcelona.

La formación no nacionalista se había marcado la entrada en el Consistorio barcelonés como el principal objetivo a cumplir en estos comicios, pero el 5% de los sufragios necesario para obtener representación en el pleno municipal fue una barrera infranqueable para la lista encabezada por Esperanza García.

23.606 electores de Barcelona, el 3,88% del total, apoyó a Ciutadans en las urnas. Una cifra que se quedó lejos de la alcanzada el 1 de noviembre pasado, en los comicios autonómicos. En aquella ocasión la formación no nacionalista consiguió 31.951 votos en la Ciudad Condal, el 4,51%.

Esperanza García se quedó a 4.500 votos de convertirse en la conciencia del Consistorio, tal y como proclamó durante toda la campaña. Y la candidata de C's lo acusó.

Apareció García compungida hacia las 22.30 de la noche de ayer en el hotel Palace para enfrentarse a las cámaras que tanto ha venido reclamando y tanto ha extrañado. La «escasa» e «interesada» cobertura mediática estuvo entre los argumentos defensivos de la joven abogada; pero la razón de peso para justificar los resultados de su formación en la capital catalana fue el planteamiento que los grandes partidos nacionales han hecho de estos comicios.

«PP y PSOE han vendido estas elecciones como una toma de contacto para las generales y eso, igual que ha perjudicado a ICV-EUiA y a Esquerra, nos ha perjudicado a nosotros», dijo García.

El segundo fue un amigo convertido en inesperado enemigo. Ciutadans siempre esperó sacar provecho de la abstención para tener más opciones de obtener una buena representación. Pero, ayer, su candidata esgrimió lo contrario. «Creían que nos interesaba la abstención y se ha demostrado que no es verdad, seguro que con una mayor participación nos hubiera ido mejor», sostuvo.

Con Barcelona perdida, la esperanza de consolidación del partido pasaba por otras plazas de menor tamaño. Aunque, tampoco en este caso los resultados fueron demasiado positivos. Ciutadans sólo entró en nueve de los 81 municipios en los que se presentaba.Una situación valorada con orgullo por el presidente del partido, Albert Rivera -«Tenemos 13 nuevos ciudadanos de a pie (refiriéndose a los 13 concejales obtenidos en toda Cataluña) en las instituciones para denunciar las injusticias», sentenció-, pero que quedan lejos de los 25 que manifestó esperar obtener durante la pasada semana.

El global de los votos conseguidos en toda la comunidad era el último resquicio de ilusión para la formación no nacionalista.Pero tampoco hubo lugar para la alegría en este caso. Ciutadans consiguió ayer 67.273 votos en toda Cataluña, lejos de los 89.840 de las autonómicas de noviembre. Cabe precisar que, en este caso, el partido sólo se presentó al 67% del censo electoral, frente al 100% de su primera cita en las urnas, pero, en cualquier caso, la prometida y esperada subida de votos no cuajó.

Aun así, las palabras crisis y disolución no se pronunciaron en toda la noche. Rivera se encargó de disipar cualquier sombra sobre el futuro de su partido y arengó a sus militantes a revertir la situación actual.

«A pesar de los pesares, somos conscientes de que sacar este movimiento adelante fue muy difícil y no lo va a parar nadie», empezó Rivera. «Por eso tenemos que trabajar contra cualquier tipo de desestabilización, porque podemos superar cualquier tipo de ataque», terminó encendido y convincente.


«Ciutadans» no entra en el Consistorio y culpa a la clase política de la abstención

ABC Barcelona, 28-05-2007

El 5 por ciento necesario para entrar en el Ayuntamiento de Barcelona fue una barrera infranqueable para Ciutadans-Partido de la Ciudadanía. Su candidata, Esperanza García, agradeció, no obstante el apoyo que había obtenido el nuevo partido antinacionalista -23.601 sufragios, lo que supone el 3,88 por cientos de los votos- en sus primeros comicios locales en la capital de Cataluña.
La portavoz de la ejecutiva de Ciutadans, Maite Noia, manifestó su «gran descontento» por una «baja participación lamentable» en las elecciones municipales, de la que responsabilizó a la clase política y al conseller de Participación, el ecosocialista Joan Saura. «Se lleva fomentando la abstención desde los gobiernos de CiU, y esta herencia la ha asumido con gusto el tripartito y su conseller Saura», dijo la portavoz de Ciutadans.


Gimenells tendrá un alcalde de C's que anteriormente lo fue del PP

VICTOR MONDELO, El Mundo de Cataluña, 28-05-2007

BARCELONA.- Una de las sorpresas de la noche, y uno de los logros de los que más se vanagloriaron los diferentes dirigentes de Ciutadans que se dirigieron a los medios durante la noche electoral, fue haber conseguido una Alcaldía en su primera participación en unos comicios municipales.
Lo anunciaron primero los responsables de prensa y lo confirmaron después, en sendas intervenciones, Esperanza García y Albert Rivera. El mensaje fue tan claro como entusiasta: «Tenemos un Alcaldía». La Alcaldía de la población leridana de Gimenells i el Pla de la Font, para ser exactos.

De los nueve concejales del pleno municipal, la formación no nacionalista obtuvo cinco y, por consiguiente, la mayoría absoluta.

El dato que no se dijo, pero que a todas luces parece clave, es que José Manuel Prados, el candidato de C's que se convertirá en breve en su primer alcalde, no hizo más que repetir los resultados alcanzados hace cuatro años, en la anterior cita electoral local.Entoces Prados encabezaba la lista del PP y consiguió los mismos cinco concejales que ayer obtuvo.

Prados fue expulsado del PP durante la pasada legislatura tras una moción de censura de su propio grupo y decidió concurrir a estos comicios de la mano de la nueva formación que preside Albert Rivera.

La nueva lista presentada por los populares se ha quedado ahora sin representación en el consistorio, después de recibir únicamente el respaldo de 6 electores.

CiU y los independientes de IGPF-PM se repartieron, como ya ocurrió en las anteriores elecciones, el resto de concejales. La diferencia es que ahora serán opositores de Ciutadans y no del Partido Popular.


El PP aguanta pese a Ciutadans y la abstención

Fernández Díaz pierde 27.000 votos en BCN, pero conserva los siete concejales

El Periódico, 28-05-2007

Ni euforia ni disgusto. La aburrida pero plácida sensación del que se mantiene tras la batalla planeaba ayer en el cuartel general del PPC, mientras los dirigentes populares veían con satisfacción cómo el tripartito se debilitaba y con envidia cómo CiU daba la campanada en Barcelona. El PPC ha soportado dignamente dos factores que jugaban en su contra: la baja participación y la amenaza de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía.

Los máximos líderes del PPC reconocían que ha sido, en general, un buen resultado para los populares en Catalunya aunque Alberto Fernández Díaz, el candidato a la alcaldía de Barcelona fue, quizá, el que peor disimuló la decepción por no haber alcanzado ese octavo concejal en el ayuntamiento. Como sucedió en mayo del 2003, el PPC vuelve a contar con siete concejales en el consistorio barcelonés pero ha perdido casi 20.000 votos.

Prácticamente los mismos que ha ganado Ciutadans que, pese al esfuerzo de varios dirigentes de calificarla como "flor de un día", no podían ocultar que, en Barcelona, esa flor les ha clavado varias espinas.

"INÚTILES"

"No me ha restado votos, simplemente, no me ha dejado crecer", argumentó Alberto Fernández para añadir: "Los votos de Ciutadans no han sido completamente inútiles y han favorecido al tripartito". El presidente del PPC, Josep Piqué, se refirió a Ciutadans como "el experimento que, al final, no ha salido".

Piqué, se esforzó por quitar hierro a la subida de CiU en Barcelona para agarrarse, como clavo ardiendo, al bastión perdido de Tarragona. "CiU está en decadencia irreversible y lo que ha ocurrido en Barcelona, finalmente, no ha servido de nada porque vuelve a gobernar el tripartito", argumentó Piqué, convencido de que "las cosas van bien para el PPC". "La recomposición del espacio de centro derecha pasa por el PP", sentenció el presidente de PPC.

En Badalona, la localidad donde Xavier García Albiol repartió un DVD donde prácticamente la inmigración se equiparaba a delincuencia, el PP ha ganado dos concejales y pasa de cinco a siete.

"Es un ejemplo de cómo cuando se plantean los problemas que preocupan a la gente los electores responden", arguyeron ayer los dirigentes populares.

sábado, 26 de mayo de 2007

El tema del traidor y del héroe

La participación de conocidos izquierdistas en el Gobierno de Nicolas Sarkozy produce océanos de bilis en los medios de la izquierda francesa. Cuanto más irreprochable el personaje, más bilis. Quien mayor odio desata es Bernard Kouchner, nuevo ministro de Exteriores: no pueden acusarle de nada. Exasperado, Daniel Cohn-Bendit le tilda de "narcisista", una majadería cuando se aplica al fundador de Médicos sin Fronteras, la única organización de ayuda humanitaria que concita la alabanza universal.

¿Qué está sucediendo en Francia para que las más estimadas piezas de su tablero cultural abandonen a los socialistas? Quizá habría que reflexionar con la debida seriedad sobre la célebre frase de André Glucksmann: "Voto a Sarkozy porque soy de izquierdas". No es una ocurrencia. Ni siquiera para Pascal Bruckner, uno de los pocos izquierdistas notorios que no se ha pasado al enemigo. Tras las elecciones escribió: "Los socialistas parecen decididos a congelar la Historia: han elegido el camino de la inercia". Y luego: "Dos conservadurismos, de derecha y de izquierda, se han unido para frenar cualquier reforma importante". Y la puntilla: "El Partido Socialista debe decidir entre morir para resucitar mejorado o agonizar en el culto del pensamiento muerto".

Es muy singular que ante cualquier novedad la izquierda institucional, la que goza de todos los privilegios del poder, reaccione con pavor y con ataques personales. Hay un miedo en la izquierda, una inseguridad ética, que produce estallidos de cólera en cuanto algo o alguien se aparta unos centímetros de su catecismo. Antes siquiera de reflexionar o analizar, y desde luego mucho antes de argumentar, baja la testuz y embiste al grito de "¡facha!". Este había sido siempre el comportamiento de una derecha analfabeta y goyesca, la derecha de cortijo y sortija. Ahora lo es también de la izquierda establecida y oronda, la izquierda momificada.

No es extraño que, para algunos hombres de acción, como Kouchner, lo significativo no sea ya la izquierda y la derecha, sino la posibilidad real de hacer algo que valga la pena.

El Periódico, 20 de mayo de 2007.


Félix de Azúa El Boomeran(g)

Tirarse a la piscina

La plataforma savateriana en contra de los nacionalismos obligatorios parece ir adelante. Me reafirmo en lo que dije en el primer post sobre esto: cuantas más y más variadas asociaciones haya en España, mejor. Ésta, en concreto, aunque aún no tenga nombre, goza ya de gran difusión, merced a la popularidad de su principal promotor.

Resulta sorprendente que un filósofo que ya no es joven y tiene un bien ganado prestigio y amplia audiencia, decida dedicarse a un tipo de actividad práctica muy lejana de su quehacer habitual y para la que no es seguro que esté bien preparado. A su vez, poner en pie un partido, sin ser cosa fácil, es algo sencillísimo si se compara con la tarea de mantenerlo en funcionamiento, presentándolo a las elecciones. Es de esperar que los fundadores atiendan a este aspecto y busquen a las personas más adecuadas. Algunos de ellos, como la señora Díez, eurodiputada por el PSOE tiene más experiencia en estos terrenos y, una vez resuelva su delicada situación personal, podrá ponerla al servicio de eso que se llama la "construcción" del partido.

Otra cosa es cómo encaja esta decisión en la trayectoria intelectual de alguno de los fundadores. Los intelectuales, ya se sabe, cambian como veletas. Unos lo reconocen y hasta lo tienen a gala. Otros, no; sostienen que son los demás, las circunstancias, el universo mundo lo que cambia, puesto que "todo fluye", menos ellos, incólumes como las rocas. Pero no es frecuente presenciar un cambio tan súbito. Porque ¿no era el señor Savater quien hace unos meses decía que España "se la suda"? No es mi intención enjuiciar la mudanza, si es que la hay, aunque él deberá prepararse para dar cuenta de ella porque será muy raro que en la refriega política no se la saquen con frecuencia.

La plataforma ya ha hecho algunas declaraciones que permiten barruntar su orientación. Ha manifestado su disponibilidad a aliarse con Ciutadans. No estoy seguro de que esa otra organización sea un buen asidero para echar a andar. Da la impresión de ser el hotel de los líos. Los blogueros quizá se interesen por saber qué pasa en ese partido visitando un blog de uno que dice ser de ciutadans y es muy crítico con el partido. El blog se llama Ciudadano Ubu. Como patafísico y seguidor de Jarry desde que tengo uso de razón, aplaudo el título y el blog es una pasada. Pero da una imagen deplorable del funcionamiento de Ciutadans. Los de la plataforma anónima harán bien en pensar sobre esa posible alianza con más detenimiento. El señor Zaplana se ha apresurado a ofrecer otra alianza que la plataforma ha rechazado ya recordando que los separa la cuestión del laicismo. Más que una alianza esto hubiera sido el abrazo del oso.

Están siendo cautos en los comienzos, pues también se han dado un generoso margen de cinco meses para sondear sus posibilidades antes de constituirse en partido. No hay que ser un lince para ver que estos cinco meses es la mitad del tiempo que los animadores del experimento juzgan falta para las elecciones generales de marzo de 2008. Quieren dejar otros cinco para organizarse electoralmente, hacer su programa, cumplimentar los requisitos administrativos, presentar sus candidaturas, etc. No se les ha ocurrido que el señor Rodríguez Zapatero pueda adelantar las elecciones, por ejemplo al próximo mes de octubre, lo que no dejaría tiempo suficiente a la plataforma para presentarse. Es de esperar que sus otras decisiones muestren mayor capacidad de previsión.

Desde el punto de vista ideológico (lo que en los partidos de izquierda antes se llamaba la "línea política"), el éxito de la empresa dependerá de que sea capaz de encontrar un discurso convincente. El puramente negativo (contra los nacionalismo obligatorios) es muy explícito, pero tiene corto recorrido. El discurso tiene que tener también una parte positiva, propositiva. Ese el hueco que quiere llenar la idea de un "partido español sin complejos".

Lo que todo el mundo se afana por averiguar ahora es a quién restará más votos la plataforma. Supuesto que llegue a configurarse, a presentarse a las elecciones y a tener un resultado digno de mención, está por ver.

Como habrá que seguir hablando de la plataforma (porque eso del "partido español sin complejos" es suculento) y no es cosa de andar poniendo los caretos de los fundadores, me apunto a los Caprichos de Goya que, a veces, vienen pintiparados.



Palinuro. Ramón Cotarelo

viernes, 25 de mayo de 2007

Gotzone Mora pide el voto para el PP en toda España porque estas elecciones "no son normales"


REITERA QUE NO SE INTEGRARÁ EN EL NUEVO PARTIDO DE SAVATER

La todavía edil del PSE en Guecho, Gotzone Mora, pidió este jueves el voto para el PP en toda España por considerar que estas elecciones autonómicas y municipales no son "normales", sino que "suponen un referéndum" para "avalar" o no la política del Gobierno de "mano tendida" hacia ETA y el nacionalismo radical. Además, reiteró que no entrará en el nuevo partido que planifican Fernando Savater y Rosa Díez, por considerar que "hay suficiente pluralidad" en el espectro político y porque "es el momento de pensar en España". Este jueves, los proetarras colocaron un artefacto en el coche de un candidato del PSE en Guetaria.

Mora efectuó estas declaraciones en una rueda de prensa celebrada en la localidad pacense de Almendralejo, en la que le acompañó el candidato popular a la presidencia de la Junta de Extremadura, Carlos Floriano. En su intervención, dijo ser consciente de que con esta decisión se ha "suicidado políticamente", si bien a preguntas de los periodistas aclaró que nunca abandonará el PSOE, ni en el "caso" de que la expulsaran. "Soy socialista pero no rodríguezapaterista", apostilló.

La también profesora de la Universidad del País Vasco pidió especialmente el voto para el PP en Extremadura y Andalucía, al sostener que el pensamiento de izquierdas es favorable a la "alternancia", y por las muestras de solidaridad recibidas por las personas que sufren el acoso de los radicales en el País Vasco desde estas dos regiones.

"Estas comunidades son las que nos han mostrado la solidaridad más abierta y continua a lo largo de estos tres años donde las cosas han ido poco a poco pero cada vez más a peor", explicó Mora, quien, respecto a la presión que supone vivir en la comunidad vasca, añadió: "matar se mata de muchas formas; las enfermedades graves, los suicidios, se están incrementando allí como no había ocurrido nunca, curiosamente más en nuestro lado que en el de ellos".

Gotzone Mora, concejala hasta ahora en el municipio vizcaíno de Guecho, precisó que incluso no se ha presentado a estas elecciones por no "darle ni un solo voto" al PSOE a través de aquellos que pudieran votarlo por su presencia en la lista. "Y quiero, igual que Azaña, que por encima del Partido Socialista o de cualquier partido, todos nosotros consideremos que está España y la ciudadanía española, y por eso estoy aquí para defender, como ustedes ven, la alternancia", indicó Mora

De este modo, reiteraba que no entrará en el nuevo partido que planifican Fernando Savater y Rosa Díez, por considerar que "hay suficiente pluralidad" en el espectro político y porque "es el momento de pensar en España". "No es el momento de pensar en nuestra singularidad, en nuestro problema personal, sino que es el momento de pensar en la ciudadanía a nivel colectivo, es el momento de pensar en España, y pensar en España es ser generosos, y ser generosos no es buscar nuestra salida personal", manifestó.

Aumento del terrorismo callejero

Así mismo alertó sobre la situación en las calles del País Vasco, en las que, aseguró, "el incremento de la kale borroka en las últimas cuatro semanas es impresionante". Explicó que hace unas tres semanas su hermana recibió en plena calle, a manos de tres jóvenes, una paliza que le supuso la pérdida de cuero cabelludo. También subrayó que durante la madrugada desconocidos amontonan bolsas de basura en la puerta de su casa y que sus hijos han tenido que irse fuera porque ETA "decía que si no podía con la madre igual si mataba a algunos de los hijos hacía que la madre terminara en el psiquiátrico y con eso se terminaba el símbolo".

También se refirió a agresiones ocurridas en las dependencias de la Universidad del País Vasco, como el bloqueo de la cerradura y la rotura de cristales en la puerta de un aula en la que su marido estaba dando clases o la suelta de "gases tóxicos" que obligó a un rápido desalojo y al rescate de dos alumnos que se desplazan en silla de ruedas y habían quedado dentro de una clase.

"Olvidados" por el Gobierno

"Por parte del Gobierno de la Nación y de los dirigentes socialistas se ha decidido olvidar a quienes estamos resistiendo a la barbarie terrorista en el País Vasco", lamentó Mora, quien explicó que por tal motivo está apoyando a las candidaturas del PP en Extremadura y Andalucía, tanto a nivel local como regional, porque son las dos regiones en las que a los que están en su situación, "por encima de las siglas", se les ha ofrecido siempre "cama" y "comida".

"El señor De Juana Chaos es mejor cuidado que cualquiera de nosotros", añadió Mora, quien subrayó que los coches que se facilitan a quienes como ella necesitan viajar con escolta "se están cayendo", algunos con más de 300.000 kilómetros de uso. "Mientras que el señor De Juana tiene un coche nuevo a su disposición", precisó, quien también aseguró que sus escoltas se ven obligados a usar sus móviles personales porque los que le facilitan "desde Interior empiezan a no funcionar" y no se los reponen.

A preguntas de los periodistas, insistió en que no se ha planteado "en ningún momento" dejar de pertenecer al PSOE. "Soy hija de socialista, mi padre estuvo en un campo de concentración, estuvo condenado a muerte, es lo que he vivido en mi familia, y voy a seguir siendo socialista aun en el caso de que echaran del partido", sentenció.

Libertad Digital, 24-05-2007