jueves, 19 de julio de 2007

Abandonan Ciutadans 20 líderes y militantes por discrepancias con la dirección de Rivera

Afiliados y responsables de la agrupación de CERDANYOLA, RIPOLLET Y MONTCADA, acusan a la dirección de CS de 'marginar y excluir a la mitad de la militancia'

Veinte cuadros dirigentes y militantes de base de la agrupación de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C's) en Cerdanyola del Vallès, Ripollet y Montcada han anunciado que se dan de baja del partido, tras "perder la ilusión y la confianza" en la dirección que preside Albert Rivera.

Una de las plazas fuertes de C's era precisamente Cerdanyola, donde el partido cosechó en las elecciones catalanas de noviembre sus mejores resultados en Cataluña, con 1.627 votos y un 6,76% del total de sufragios.

No obstante, las disputas internas libradas a partir de entonces en el seno de la agrupación arruinaron sus expectativas de éxito en las elecciones municipales de mayo, en las que no obtuvieron ni un sólo concejal en esta localidad vallesana.

Veinte afiliados críticos de Cerdanyola, Ripollet y Montcada han anunciado a través de un comunicado que dejan el partido, después de ver que, en el congreso que C's celebró a finales de junio, Rivera salía reelegido como presidente de la formación y se hacía con el control absoluto de la dirección.

Un año de 'crispación y despotismo'

Según los dimisionarios, la dirección que encabeza Rivera ha "marginado y excluido a la mitad de la militancia", por lo que han decidido abandonar definitivamente el partido, tras aguantar un año de "permanente crispación y constante enfrentamiento, provocados y alimentados por la incompetencia, la dejación de funciones, la arbitrariedad y el despotismo" de la cúpula de C's.

"Como no queremos continuar desperdiciando nuestras energías y nuestro tiempo en luchas fratricidas y cainitas, muchos de nosotros nos integraremos y seguiremos trabajando en distintas organizaciones o plataformas para luchar por el proyecto originario de C's", señala el comunicado.

Entre los veinte firmantes del anuncio figuran los ex coordinadores de la agrupación Manuel Cabezas, Rufino Salguero, Inma Peral y María Teresa Godayol, los ex secretarios Gerardo Álvarez y María Jesús Castresana, así como el ex número dos de C's por Mollet del Vallès, Carlos Javier Megino.

En plena campaña de las municipales, la dirección de C's abrió expediente disciplinario y suspendió de militancia a Manuel Cabezas, tras una rebelión interna del sector crítico, que llegó a hacer campaña en contra de la candidatura del partido en Cerdanyola, confeccionada según el criterio de la cúpula.

A principios de esta semana, el líder del sector crítico de C's, Luis Bouza-Brey, anunció que también abandona el partido junto a más de medio centenar de afiliados, debido a sus discrepancias con la dirección "presidencialista" que encabeza Albert Rivera.

El Mundo, 19-07-2007

«Ciudadanos», operación fallida

LOS partidos políticos son elementos básicos en los sistemas democráticos contemporáneos. Los partidos verdaderamente representativos son formaciones complejas, que mueven notables recursos humanos y materiales y cuentan con miles de afiliados y simpatizantes. No es fácil improvisar una organización de este tipo y, por ello, es frecuente el fracaso de determinadas operaciones que obtienen al principio un cierto apoyo social. ABC advirtió en su día sobre los riesgos que implicaba el modelo «Ciutadans», impulsado por un grupo de intelectuales de reconocido prestigio y que logró un buen resultado en las elecciones catalanas.

Merecen el mayor elogio los promotores de esta plataforma cívica, personas con notable influencia en la opinión pública y que han tenido el mérito de llamar la atención sobre ciertas deficiencias del sistema de partidos. Sin embargo, cumplida su tarea, ellos mismos dieron un paso atrás y «Ciudadanos» quedó en manos de personajes dispuestos a ganar fama y notoriedad aunque fuera a costa de alejarse del espíritu fundacional. Algo de esto quedó ya patente en la campaña electoral a la vista de la peculiar forma de atraer el interés de los votantes por parte del cabeza de lista y todavía líder del grupo político. Se confirma ahora la crisis interna, en la que se han reproducido los comportamientos más tópicos de la lucha por el poder y el reparto de influencias, es decir, lo mismo que se reprocha a los partidos tradicionales con el agravante de la falta de equilibrios estatutarios e ideológicos. En la práctica, se ha producido incluso la ruptura de la unidad entre los intelectuales que pusieron en marcha la operación, de manera que se sitúan ahora en opciones diferentes que parecen irreconciliables.
No se trata sólo de un problema de organización. La cuestión de fondo reside en que «ciutadans» pretende ocupar un espacio político que ya está ocupado. Más allá del debate estéril sobre las personas, el PP representa en Cataluña esa opción moderada y centrista que defiende sin rodeos el sistema constitucional y denuncia los excesos del nacionalismo. Si los impulsores y votantes de «ciudadanos» quieren, como es el caso, plantar cara al sectarismo imperante, lo que deben hacer es apoyar el proyecto popular y hacer pública está decisión. La reflexión es válida también para el País Vasco o para una eventual operación a escala nacional, según el modelo -ya muy cuestionado después de la crisis- de este movimiento cívico catalán. De lo contrario, el mecanismo electoral puede producir graves perjuicios a la única opción que a día de hoy defiende sin matices la teoría y la práctica de la España constitucional. El puñado de votos que se escapan por esta vía refuerza a partidos como los nacionalistas que no dejan escapar ningún sufragio y, por esta vía indirecta, sale ganando ese socialismo dispuesto a pactar en todas partes en nombre de una llamada «España plural» que encubre en realidad la ruptura del modelo territorial vigente.

ABC. Editorial

La dirección de Ciutadans se enteró por la prensa de la ruptura de los descontentos, que despreciaron una subsecretaría: “los daños en la formación so

No hay daños colaterales en Ciutadans, según explica a ECD la actual dirección de la formación política, liderada por Albert Rivera, tras la “ruptura” de los descontentos. Por cierto, de la salida de este grupo de discrepantes se enteraron por la prensa.

El Congreso celebrado el último fin de semana de junio debía perfilar líneas, solventar escollos y decidir si Albert Rivera era o no el candidato que quería la formación política para presentarse en las elecciones del 2008. A pesar de las tensiones, de las críticas y de las voces emergentes que hablaban de la necesidad de sustituir a Rivera, el primer día del encuentro todas las facciones de Ciutadans aprobaron el ideario que situaba al partido en un espacio electoral de centro izquierda.

Nadie chistó. Ni siquiera se encontraron, aseguran fuentes del partido a ECD, con la oposición de la candidatura del profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Barcelona -avalada por intelectuales como Teresa Giménez Barbat, Albert Boadella o Arcadi Espada, que optaba por una reubicación más a la izquierda.

Esto hizo entender a la actual dirección que no había tantas divergencias con la línea seguida hasta el momento y, en cambio, sí cierta incoherencia con lo que habían defendido hasta entonces. El principal argumento que la lista de Bouza “había vendido” hasta entonces para recabar el apoyo de los militantes es que la actual dirección había perdido el espíritu con el que surgió Ciutadans. Eso y que Rivera no tenía ningún interés de crear un partido nacional: prefería permanecer en el ámbito catalán.

Un día después, llegó la votación y, de hecho, aseguran estas fuentes, los militantes castigaron a los discrepantes, a pesar de la euforia que se respiraba entre los seguidores de la candidatura de Bouza. Sobre todo tras aprobarse la elección por listas abiertas.” Se veían vencedores y fue un mazazo”, aseguran desde la actual dirección.

Días después, Rivera se reunió con Bouza para ofrecerle una Subsecretaria del partido. Bouza, explican estas fuentes, no dijo nada, es decir, no aceptó el puesto. Y a partir de ahí el silencio separó aún más las dos corrientes.

Hasta que en una reunión de la Ejecutiva, la jefa de prensa de la plataforma repartió una especie de comunicado en el que se aseguraba que Bouza y otros militantes se escindían de Ciutadans. Albert Rivera y su equipo piensan que se le ha dado demasiada importancia a la escisión de Bouza cuando realmente se está hablando –explican- de 30 o 40 personas, en una formación de más de 3.500.

En septiembre, otra histórica de Ciutadans, como Teresa Giménes podría sumarse a los que ya se han marchado. En Ciutadans siguen sin darle importancia a estas defecciones.


ECD

Ciudadanos en la Red: menos mal que se han enterado, aunque haya sido por la prensa; ahora sí, ahora las cosas están funcionando mucho mejor. Ayer declaró Rivera que había 4000 militantes, hoy declara que hay 3500, mañana nos sorprenderá con que solo se han quedado los que tienen algún cargo, o pretensión de tenerlo....al tiempo.

miércoles, 18 de julio de 2007

Contra el sentido común

"Resulta que en Valencia el Partido Popular considera indiscutiblemente inconstitucional lo mismo que el Partido Popular sabe perfectamente constitucional en Sevilla, algo que un poco más arriba, en Barcelona, el Partido Popular vuelve a denunciar."

Lo peor de los socialistas es que a veces tienen razón. Por eso, cuando dediquen la campaña electoral a restregarle por la cara a don Mariano el Estatuto de la Realidad Nacional Andaluza, algunos casi lo celebraremos; más que nada, por la cosa del sentido común, que esta temporada está muy de moda y en Génova se lleva tanto como las corbatitas rosas. Y es que del PSOE ya sabemos que sólo cabe repetir aquello que sentenció Borges sobre sus primos hermanos, los peronistas: no son ni buenos ni malos, simplemente, son incorregibles.

Pero ¿qué decir de la coherencia doctrinal del PP en la cuestión del cuarteamiento del Estado? ¿Qué decir, por ejemplo, de la charlotada que escenificó ayer ante los magistrados del Tribunal Constitucional? Resulta que en Valencia el Partido Popular considera indiscutiblemente inconstitucional lo mismo que el Partido Popular sabe perfectamente constitucional en Sevilla, algo que un poco más arriba, en Barcelona, el Partido Popular vuelve a denunciar por gravemente inconstitucional.

Pues bien, ¿qué decir? ¿"Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo", en homenaje a la gloriosa memoria de San Agustín? Porque el Partido Popular recogió aquellos cuatro millones de firmas de aquellos cuatro millones de incautos por considerar inadmisible, egoísta, asimétrica y mezquina la disposición del Estatut que fuerza al Estado a invertir en Cataluña el equivalente a la aportación regional al PIB español.

Y, al día siguiente, el Partido Popular en pleno ya estaba movilizado en pos de lograr otros tantos millones de votos en el referéndum de Andalucía por creer muy razonable, ajustadísimo a derecho, digno de encomio y modelo a imitar el Estatuto de Chaves. Un Estatuto que obligará a ese mismo Estado a soltar de Despeñaperros hacia abajo un fajo exactamente igual a la aportación proporcional de... Cataluña al PIB español.

Pues ocurre que entre todos los catalanes, incluidos los que somos anticatalanistas, generamos anualmente el dieciocho por ciento del valor final de cuanto es producido en España. Razón de que vayamos a acaparar por nuestra incontestable voluntad, es decir, pasándonos por el arco del triunfo lo que opine el Parlamento de la Nación, el dieciocho por ciento de la inversión pública del Estado.

O sea, exactamente el mismo porcentaje que se reservará Chaves para sí con el aplauso del PP. Es decir, incurriendo todos juntos y en unión en una alegre violación de la presunta soberanía popular depositada en las Cortes similar a la que podrá cometer Camps -con el aplauso de Camps– cuando le dé la real gana de aplicar la Cláusula Idem. Y encima hay que llamarle sentido común.

José García Domínguez
Libertad Digital, 18-07-2007

El mal de la incoherencia

Hay unas cuantas cuestiones, pocas, que definen, más allá de las respuestas oportunas a problemas circunstanciales, la identidad de un partido político. Hasta no hace mucho, la unidad de España, o, si se prefiere, por mor de la corrección política, la unidad del Estado, era una de esas cuestiones. En ese terreno, los dos grandes partidos nacionales se oponían a los pequeños, aunque numerosos y activos, partidos nacionalistas periféricos, verdes y de la izquierda al oeste del PSOE.

Con el advenimiento de la Pantera Rosa, eso cambió: de la noche a la mañana, el Gobierno de España abandonó todo compromiso con la unidad nacional y se situó del mismo lado que los Carod Rovira y los Anxo Quintana de este mundo, llegando incluso a cogobernar con ellos. Con lo que la defensa de la unidad del Estado, y con ella la de la identidad española, quedó en manos de ese PP que fue expresamente aislado en el Pacto del Tinell, con el cual Artur Mas juró ante notario no aliarse jamás y alrededor del cual propusieron establecer un cordón sanitario luminarias tan señeras como María Antonia Iglesias, Federico Luppi o Lucía Echevarría.

La pregunta a la que dan lugar los acontecimientos de estos días en el Tribunal Constitucional, que ya ha tenido tiempo sobrado para pronunciarse y que no lo hace por razones de oportunidad política (y eso sí que es crispar, jugar con el hilo que sostiene la espada de Damocles), es si el PP ha estado y está a la altura de su misión. Tiene razón Edurne Uriarte al escribir, en ABC, sobre la cuestión del recurso de inconstitucionalidad del Estatuto de Cataluña, que
seguramente, la estratagema de la Abogacía del Estado, la puesta de relieve de las contradicciones de quien ha impugnado, es jurídicamente sostenible [...] Pero es políticamente impresentable. Para la Abogacía del Estado, y, sobre todo, para el Gobierno. Porque no son las contradicciones políticas del PP lo que se dirime en el Constitucional, eso lo juzgarán los ciudadanos en las elecciones, sino la constitucionalidad del Estatuto catalán.
El problema es que el argumento no sólo es sostenible en el plano jurídico, también en el lógico, y que, en efecto, los ciudadanos juzgarán las contradicciones políticas del PP en las elecciones.

Desgraciadamente, se mire como se mire, nadie puede decir que un artículo no se condice con la Constitución en un texto pero sí lo hace en otro.

Tal vez yo venga a decir una obviedad políticamente inaceptable si afirmo que, desde el momento en que se comprometió a combatir el Estatuto de Cataluña, el PP no tendría que haber contribuido a aprobar ningún otro, y mucho menos el de Andalucía, con su rebuscada "realidad nacional". En Andalucía, el PP colaboró como el que más a la deconstrucción del Estado que la Pantera Rosa había iniciado al llevar al Congreso el Plan Ibarreche y al prometer a Pasqual Maragall, como Azaña a sus antecesores en la Generalidad, aprobar en el Parlamento español el Estatuto que surgiera del Parlament catalán. Queremos estatutos o no los queremos, o queremos algunos porque son distintos de los otros.

Puede Rajoy explicar la cuestión como quiera, pero le han pillado con las manos en la masa de la incoherencia. Y ello se debe a que la imagen de unidad política que suele dar el PP es falsa: la acumulación de compromisos circunstanciales establecidos a lo largo de los años ha llevado a una fragmentación de la estructura partidaria tan profunda como la del PSOE: no responde más Montilla a la línea general del PSOE que Piqué a la del PP, pero ambos están ahí por decisión de sus respectivos partidos, y no parece que ninguno de los dos vaya a cambiar. Desde luego, ninguno de los dos es reclamado por la masa, que el día de las elecciones se queda en casa.

Camps ha ganado las elecciones en Valencia, y lo ha hecho teniendo en contra al sector "zaplanista" de su partido, sin que a nadie se le ocurra en la calle Génova cuestionar a Zaplana. ¿Política calderonista? ¿Si se ha ganado el campeonato, hay que despedir al que ha hecho posible el triunfo?

Jaume Matas ha perdido las elecciones en Baleares (y su carrera política), en parte por la consecuencia local del "todos contra el PP" y en parte por sus propios errores, como la inclusión en sus listas de la célebre "planta trepadora" María de la Pau Janer, que no esperó ni un día para lanzar todas las diatribas imaginables contra Rajoy: no se ha hecho público ningún debate interno a propósito de esa desafortunada candidatura, lo que hace que sea una prueba de descontrol aún más fiable.

¿Qué fue lo que llevó a un hombre tan inteligente y tan claro (en ocasiones, en contra de sus propios intereses y únicamente en favor de sus principios) como Javier Arenas a apoyar un proyecto de Estatuto que no sólo pone en tela de juicio la Constitución en todos esos artículos que el abogado del Estado ha revelado idénticos a los del Estatuto catalán, y no sólo declara a Andalucía "realidad nacional", sino que roza el absurdo totalitario al incluir la administración del flamenco, supuesto patrimonio local, entre los derechos y los deberes del Gobierno autonómico? Lo llevó el Partido, que no se ha puesto de acuerdo consigo mismo. Ni siquiera tiene la justificación de la demagogia: podría habernos vendido que era necesario dar el sí a ese estatuto porque la gente lo exigía, pero es que sólo uno de cada tres andaluces fue a votar, y no todos a votar sí.

Tengo para mí, y lo digo con profundo dolor, que al menos una parte de la dirección del PP tiene problemas con la realidad. Y que, si no los resuelve pronto, haciendo uso de la misma claridad que legítimamente le reclama a Zapatero, perderá las elecciones. Los problemas con la realidad se inician en el punto en que el partido empieza a ser más importante que la nación. Y el PP, hasta ahora, ha sido un partido caracterizado por su convicción de que la nación es más importante que el partido. Un desliz en ese punto y en este momento puede ser letal.

Esperanza Aguirre (una líder real, que gana elecciones, como Camps, sin que su peso en la realidad tenga el menor reflejo en la dirección del PP) dijo hace unos días que, en buena ley y buena lógica, había que ofrecerle la presidencia de Navarra al impuro Puras, sin nada a cambio, para que los socialistas gobernaran en solitario, sin deudas con los nacionalistas de NB: propuesta generosa y llena de sentido común, propia de quien pone la nación por encima del partido y de sus dirigentes, que en este caso ni siquiera son dirigentes nacionales, sino del sello local UPN. Naturalmente, Miguel Sanz se subió por las paredes y se colgó de la araña, y consiguió que el PP, ese partido del que ni siquiera asume las siglas y al que dice representar, se echara sobre la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid y forzara una especie de disculpa por su intromisión en los asuntos internos de otra autonomía. Puras es un modelo de político del zapaterismo, pero no lleva en su programa la anexión de Navarra al País Vasco y la estética de Zabaleta no le va.

Esperanza Aguirre fue absolutamente coherente con sus principios, que se comprenden sin necesidad de saber latín: sentido común, unidad del Estado, políticas sociales liberales hasta donde la realidad lo permita, nación por encima de los partidos. Un buen programa electoral, con resultados concretos. Y, como consecuencia, un Gobierno que, consejería a consejería, reúne a los mejores en cada campo. Sin trampas: Gobierno de cuadros, no de amigos.

Esperanza Aguirre ha demostrado, al igual que Aznar en 2000, cómo funciona el liderazgo auténtico. (Algo muy distinto de aquello a lo que se refiere la prensa cuando menciona al "líder" de tal o cual partido. Llamazares, por poner un ejemplo, "líder" de IU. Pues no, mire usted. Líder era Julio Anguita, y antes que él Santiago Carrillo, y cerca de él, pero lo bastante lejos como para no hacerle sombra, lo es Rosa Aguilar; pero no Llamazares). También lo ha demostrado Alberto Ruiz-Gallardón, mal que a mí me pese reconocerlo, porque no es santo de mi devoción; diría que no somos ideológicamente compatibles, pero para eso tendría que tener claro cuál es la ideología del alcalde, si es que tiene alguna.

Tiene oportunidad de crear liderazgo, Mariano Rajoy. Lo ha generado a trechos, en el Parlamento sobre todo, mostrándose como un orador contundente, y en algunos instantes de la última campaña. Posee la madera formal necesaria, pero demasiada gente se pone a temblar por él cuando regresa al país, aún no se sabe por qué, Rodrigo Rato. (Rato es un líder ideal, nacido en ausencia, que no necesita demostrar nada porque se le supone el milagro económico español: lo dicen muchos especialistas, de modo que debe de ser cierto, aunque yo no olvido que la palabra de los especialistas no es de origen divino, y es vox populi, lo que tampoco es inevitablemente vox dei).

A Rajoy le ha tocado casi siempre bailar con la más fea, y ha salido en general bien parado. Pero tiene que librarse de compromisos internos para enunciar un discurso propio, que seguramente lo acercaría, a los ojos del pueblo llano, más a Aguirre y a Rato que a quienes habitualmente aparecen a su lado. No le sobra el tiempo para ello, pero tampoco le falta.

Un discurso necesario, sin incoherencias: estamos por la unidad del Estado, no por las realidades nacionales fragmentarias, no por el anexionismo vasco; por lo mismo, nos proponemos derrotar a ETA; estamos por el gobierno de los partidos democráticos, aunque en determinadas épocas los dirijan locos iluminados, antes que por el gobierno de los partidejos abertzales o por el cogobierno con carodes y quintanas; queremos reformar el régimen electoral, llegando a abogar por la segunda vuelta, para evitar sobrerrepresentaciones y espurias asociaciones poselectorales, aunque en algunos casos eso nos perjudique; insistimos en que no nos oponemos a las uniones legales y legítimas entre personas del mismo sexo, y aunque en su momento nos hayamos opuesto al uso de la palabra "matrimonio" para designarlas, ahora nos interesa más representar los intereses de nuestros muchos miles de votantes gays y lesbianas que sostener discusiones bizantinas sobre el modo de denominar los hechos de su vida; tenemos una posición tomada sobre la cuestión del islamismo radical, que va más allá de los clientelismos municipales y del respeto debido a los inmigrantes, entre otras cosas porque tenemos diputados, afiliados y simpatizantes fatwados por imanes y conversos locales; vamos a reducir impuestos porque se puede, si uno no pretende tener comprados estratos sociales enteros; vamos a emprender una reforma profunda de la educación, recuperando la competencia, el mérito y el saber; vamos a eliminar del currículo la FEN de la izquierda y vamos a establecer el cheque escolar (algo de esto ha dicho Rajoy en el Campus FAES de este año, con rechinar de dientes de sus compañeros católicos logseanos, que los hay, y muchos; ahora sólo falta trasladarlo a los mítines); volveremos sobre el Plan Hidrológico Nacional, al menos para que no se cometa esa barbaridad de la "fiesta del agua" en una comunidad insolidaria que les niega el agua, el pan y la sal a otras. Y permítame usted fumar, que mi presidenta lo autoriza, porque le he resumido, poco más o menos, lo que necesitamos escuchar los votantes del Partido Popular para ir a las urnas por buenas razones y no sólo porque la dignidad cívica nos imponga sacar a la Pantera Rosa de Moncloa.

El liderazgo no requiere tratados, sino principios y propuestas claras, y eficacia en la gestión. Coherencia, portavoces creíbles y respetados, programas de máximos para aplicar en cien días y no al cabo de ocho años, como la LCE.

Pinche aquí para acceder a la página web de HORACIO VÁZQUEZ-RIAL
vazquez-rial@telefonica.net

Libertad Digital - Ideas, Julio 2007

martes, 17 de julio de 2007

Los críticos que perdieron el congreso de Ciutadans rompen el partido

Luis Bouza-Brey deja la formación junto con otros 50 militantes


Ciutadans-Partido de la Ciudadanía ha iniciado su proceso de descomposición. Luis Bouza-Brey, el líder del sector crítico con la gestión del presidente Albert Rivera, abandonó ayer el partido con medio centenar de militantes más. Fuentes del partido aseguran que en septiembre se producirá "una huida en masa" para integrarse en el partido político de ámbito estatal que están preparando Fernando Savater y Carlos Martínez Gorriarán.

"En lugar de perder el tiempo librando batallas internas inútiles de antemano en un partido esterilizado, preferimos salir cuanto antes a respirar aire limpio y dedicar todo el esfuerzo a impulsar la creación del nuevo partido de ámbito nacional", dijo Luis Bouza-Brey en un comunicado hecho público ayer.

Otros 50 militantes acompañaron al profesor de Derecho, continuando así con el goteo de deserciones que se inició hace dos semanas, cuando se celebró el congreso del partido. En aquella asamblea Rivera fue reelegido presidente con el 60% y los miembros de su candidatura coparon 19 de las 20 plazas de la Ejecutiva.

Bouza-Brey se va, pero algunos críticos con Rivera consultados dijeron que se quedarán en el partido hasta otoño: "¡Basta Ya! nos pidió que no nos fuéramos de momento. Pero hay gente que no ha podido soportar la situación y ha decidido irse. En septiembre, cuando las cosas estén más claras con el partido que están promoviendo, habrá una huida masiva de gente", dijeron varias fuentes del partido críticas con Rivera.

Todo apunta a que en otoño también abandonarán Ciutadans algunos de los intelectuales que promovieron el partido, como Arcadi Espada, Albert Boadella o Teresa Giménez Barbat: "De momento nos quedamos porque pensamos que no es momento de hacer ruido. Intentamos contener a los militantes para que se estén quietos y no dar una apariencia de ruptura. Pero no creemos que Rivera esté en la tesitura de liderar este partido", subrayó Barbat.

Está previsto que después del verano tome forma el partido político de ámbito nacional que están impulsando los miembros de la plataforma vasca ¡Basta Ya!, con Fernando Savater y Carlos Martínez Gorriarán al frente. Esa formación debería concurrir a las próximas elecciones generales con Ciutadans, aunque aún no está clara con qué fórmula: coalición, federación o fusión.

Tanto el sector de Rivera como el de Bouza-Brey han competido por ver quién gozaba del favor de los dirigentes de ¡Basta Ya! Ahora, la salida de Bouza-Brey de Ciutadans abre todavía más interrogantes. "Queremos contar con todos y no vamos a elegir entre un grupo u otro", dijo Martínez Gorriarán. "Veo francamente posible la creación de un partido estatal que integre a todo el mundo a pesar de lo que ha pasado", señaló el profesor de la Universidad del País Vasco.

Jaume Bauzà
El País, 17-07-2007

Críticos con Rivera dejan Ciutadans por la «mutación» de su ideario

La trifulca interna que se ha producido durante las últimas semanas en Ciutadans desembocó ayer en el abandono del partido por parte de Luis Bouza-Brey, que optó en el último Congreso a la presidencia del partido y salió derrotado, y por parte del grupo que le apoya. Son unos 50 militantes descontentos con la «mutación» del ideario y la estructura de la formación que, dicen, salió de aquel encuentro.

Un comunicado del grupo encabezado por Bouza-Brey, Regeneración Democrática, selló ayer la ruptura definitiva entre los críticos y la dirección del partido. La distancia entre el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, y Bouza se había ensanchado después de que, en el Congreso de junio, los principales órganos de la formación quedaran integrados por miembros afines a Rivera.

El comunicado de Bouza se queja de que «una enmienda a la totalidad presentada por [Francesc] de Carreras», uno de los intelectuales que firmaron el manifiesto que dio origen a Ciutadans, «cambió de raíz el ideario que contaba con el apoyo unánime del Consejo General» durante el Congreso del partido. También lamenta que, tras el cónclave, «la corriente mayoritaria, con el 50% de los votos, copa al 100% la dirección del partido y la casi totalidad del Consejo General».

Bouza no escatima críticas a Rivera, cuya gestión política y «cuentas» fueron «reprobadas mayoritariamente al inicio del Congreso». Para su oponente, la «dirección presidencialista» de Rivera ha demostrado «su incapacidad para liderar el partido» y, aunque «ha visto reforzada su autoridad estructuralmente, ha perdido totalmente la autoridad»..«Ambición catalana».

El comunicado también reprocha a Rivera su «ambición catalana» y que no apueste por mantener una relación estrecha con Basta Ya y con Fernando Savater en su intención de crear un nuevo partido de ámbito nacional. «Preferimos dedicar todo el esfuerzo a impulsar la creación del nuevo partido, que puede regenerar la democracia española frente a la pérdida de rumbo de una izquierda entregada a la centrifugación nacionalista».

De hecho, fuentes cercanas a Bouza-Brey subrayaron que uno de los mayores desencuentros con la dirección es que «parece ser que ésta prefiere un modelo de coalición» con el nuevo partido de Savater, mientras que los críticos, que atribuyen esa intención a la «reducción del ámbito geográfico de los nuevos idearios», preferirían una «integración completa» en el proyecto.

Daniel G. Sastre
El Mundo, 17-07-2007

lunes, 16 de julio de 2007

Bouza-Brey, el líder del sector crítico de Ciutadans y cien afiliados abandonan el partido

Varios medios de comunicación dan la noticia el 16-07-2007:

LA VANGUARDIA

El líder del sector crítico de C's y cien afiliados abandonan el partido

Barcelona. (EFE).- El líder del sector crítico de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C's), Luis Bouza-Brey, ha anunciado hoy que abandona el partido junto a más de medio centenar de afiliados, debido a sus discrepancias con la dirección "presidencialista" que encabeza Albert Rivera.

Un segundo recuento de votos concedió uno de los veinte cargos del comité ejecutivo a la alicantina Eva Climent, miembro de la lista de Regeneración Democrática, pero ésta ha anunciado este fin de semana que también abandona la militancia, por lo que su puesto irá a parar probablemente al 'riverista' Carlos Carrizosa.

Bouza-Brey ha hecho público un comunicado en el que denuncia que en el congreso de hace dos semanas el partido sufrió una "mutación", con la aprobación "expeditiva" de un nuevo ideario elaborado por el catedrático Francesc de Carreras, que define a C's como formación de "centro-izquierda", y con la elección de unos órganos "monolíticos" de dirección, controlados enteramente por Rivera.

"La dirección presidencialista de Rivera, que ha demostrado su incapacidad para liderar el partido durante los últimos nueve meses, ha resultado reforzada estructuralmente pero ha perdido totalmente la autoridad, al ser la derivada de una doble falta de integración y unificación del partido y de voluntad política para llevar adelante el verdadero reto que tiene la sociedad española: un nuevo partido nacional", ha subrayado el ex candidato a la presidencia de C's.

Según Bouza-Brey, Ciutadans se ha convertido en un "partido a la búlgara, de vocación y ambición catalana, que probablemente actúe mediante decisiones unánimes a partir de ahora, con una autoridad incontrolada, sin contrapesos ni equilibrio interno, y en el cual sus principios integradores y pluralistas fundacionales han perdido sentido".

"En lugar de perder el tiempo librando batallas internas inútiles de antemano en un partido esterilizado, preferimos salir cuanto antes a respirar aire limpio y dedicar todo el esfuerzo a impulsar la creación del nuevo partido de ámbito nacional", ha añadido.

De hecho, Bouza-Brey ya había advertido de que, si del congreso salía una dirección que no apostaba decididamente por la fusión con el partido que promueve ¡Basta Ya!, él estaba dispuesto a dejar C's y fundar la agrupación catalana del partido en ciernes.

Junto a Bouza-Brey abandonan el partido más de medio centenar de militantes de C's críticos con la dirección de Rivera, según han informado a Efe fuentes de la corriente Regeneración Democrática.

En concreto, las deserciones más significativas proceden de la agrupación de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona, una de las de mayor peso en el partido y que pierde a una quincena de afiliados, así como de la agrupación del Garraf, donde militaba Bouza-Brey y que queda casi desmantelada al ver escapar a dieciséis de sus miembros.

Por otra parte, una treintena de afiliados de las agrupaciones territoriales de Valencia, Alicante y Murcia también han decidido darse de baja del partido.


TERRA

Líder del sector crítico abandona C's junto a más de medio centenar afiliados

El líder del sector crítico de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C's), Luis Bouza-Brey, ha anunciado hoy que abandona el partido junto a más de medio centenar de afiliados, debido a sus discrepancias con la dirección 'presidencialista' que encabeza Albert Rivera.

Bouza-Brey lideró la candidatura de la corriente crítica Regeneración Democrática en el congreso que Ciutadans celebró a finales de junio, en el que la lista del presidente del partido, Albert Rivera, consiguió copar todos los puestos de la dirección.

Un segundo recuento de votos concedió uno de los veinte cargos del comité ejecutivo a la alicantina Eva Climent, miembro de la lista de Regeneración Democrática, pero ésta ha anunciado este fin de semana que también abandona la militancia, por lo que su puesto irá a parar probablemente al 'riverista' Carlos Carrizosa.

Bouza-Brey ha hecho público un comunicado en el que denuncia que en el congreso de hace dos semanas el partido sufrió una 'mutación', con la aprobación 'expeditiva' de un nuevo ideario elaborado por el catedrático Francesc de Carreras, que define a C's como formación de 'centro-izquierda', y con la elección de unos órganos 'monolíticos' de dirección, controlados enteramente por Rivera.

'La dirección presidencialista de Rivera, que ha demostrado su incapacidad para liderar el partido durante los últimos nueve meses, ha resultado reforzada estructuralmente pero ha perdido totalmente la autoridad, al ser la derivada de una doble falta de integración y unificación del partido y de voluntad política para llevar adelante el verdadero reto que tiene la sociedad española: un nuevo partido nacional', ha subrayado el ex candidato a la presidencia de C's.

Según Bouza-Brey, Ciutadans se ha convertido en un 'partido a la búlgara, de vocación y ambición catalana, que probablemente actúe mediante decisiones unánimes a partir de ahora, con una autoridad incontrolada, sin contrapesos ni equilibrio interno, y en el cual sus principios integradores y pluralistas fundacionales han perdido sentido'.

'En lugar de perder el tiempo librando batallas internas inútiles de antemano en un partido esterilizado, preferimos salir cuanto antes a respirar aire limpio y dedicar todo el esfuerzo a impulsar la creación del nuevo partido de ámbito nacional', ha añadido.

De hecho, Bouza-Brey ya había advertido de que, si del congreso salía una dirección que no apostaba decididamente por la fusión con el partido que promueve ¡Basta Ya!, él estaba dispuesto a dejar C's y fundar la agrupación catalana del partido en ciernes.

Junto a Bouza-Brey abandonan el partido más de medio centenar de militantes de C's críticos con la dirección de Rivera, según han informado a Efe fuentes de la corriente Regeneración Democrática.

En concreto, las deserciones más significativas proceden de la agrupación de Sarria-Sant Gervasi de Barcelona, una de las de mayor peso en el partido y que pierde a una quincena de afiliados, así como de la agrupación del Garraf, donde militaba Bouza-Brey y que queda casi desmantelada al ver escapar a dieciséis de sus miembros.

Por otra parte, una treintena de afiliados de las agrupaciones territoriales de Valencia, Alicante y Murcia también han decidido darse de baja del partido.


EL DEBAT

Els crítics de C's abandonen el partit i se'n van a la plataforma de Fernando Savater

R. D.
L'escissió a Ciutadans s'ha confirmat aquest dilluns. Luis Bouza-Brey [a la imatge], líder de la candidatura Proyecto Ciutadans-Regeneración Democrática i rival d'Albert Rivera a la presidència de la formació durant el congrés celebrat el 30 de juny i l'1 de juliol, ha anunciat que ell i els membres de la seva candidatura abandonen el partit no nacionalista a causa de la "mutació intencional" que ha patit i que l'ha transformat "en un altre projecte, diferent en ideari, estructura i membres del partit que vam contribuir a fundar". Bouza-Brey, que ha donat a conèixer la seva decisió a través d'un comunicat, i la resta de crítics se'n van a la plataforma liderada per Fernando Savater i Rosa Díez i que té com a objectiu la creació d'un partit a nivell estatal.

El text del líder de Regeneración Democrática critica amb duresa l'actual direcció de C's i el seu president, Albert Rivera. Així, recorda que al Congrés es va canviar a última hora l'ideari de consens proposat, que comptava amb el suport del "Consell General i desenvolupava l'ideari fundacional" de la formació, a través d'una esmena a la totalitat presentada per Francesc de Carreras i que ha suposat que el partit es defineixi de "centre-esquerra", però que no s'esmenti el terme liberal.

Partit a la búlgara

Un altre dels aspectes criticats per Bouza-Brey és el sistema de votació utilitzat en el Congrés, que era de llistes obertes però sense vot limitat i que, segons la seva opinió, va provocar una "executiva, un Consell General i una Comissió de Garanties monolítics". De fet, amb tot just el 50% dels vots, la candidatura de Bouza va quedar-se en una mica més del 40%, la llista d'Albert Rivera va copar 19 dels 20 llocs de la direcció. Només Eva Climent, que també ha anunciat que plega, va entrar a l'executiva de la llista de Regeneración Democrática.

"Ens trobem amb un partit a la búlgara, de vocació i ambició catalana, que problement actuï mitjançant decisions unànimes a partir d'ara, amb una autoritat sense control, sense contrapesos ni equilibri intern", denuncia Bouza-Brey. La situació financera del partit és un misteri, tot i que algunes fonts apunten que no és molt positiva i, de fet, la despesa durant la campanya de les municipals va ser molt inferior a la de les eleccions al Parlament, i Bouza recalca que els comptes "no són transparents".

"En comptes de perdre el temps en batalles internes inútils d'entrada en un partit esterilitzat, preferim sortir a respirar aire net i dedicar tot l'esforç a impulsar la creacio del nou partit d'àmbit nacional", subratlla Bouza, per qui Rivera i la resta de l'actual direcció no tenen voluntat polític de tirar endavant aquest nou partit que és, segons la seva opinió, "el veritable repte que té la societat espanyola". En principi, Rivera havia anunciat l'obertura de converses amb Basta Ya de cara la formació d'una coalició per a les generals i caldrà veure si la marxa de Bouza i els membres de la seva candidatura pot complicar l'acord amb la plataforma de Savater i Díez.


E-NOTICIES

MARXA EL SECTOR DE BOUZA-BREY

Segona escissió a Ciutadans després del congrés

'Regeneración Democrática' abandona CiutadansEl sector liberal de Ciutadans, Regeneración Democrática, encapçalat per Luis Bouza-Brey, ha decidit "abandonar el Partido", quan no fa ni un mes que es va celebrar el Congrés de la formació dirigida per Albert Rivera. Aquesta és la segona escissió que ha patit Ciutadans des d'aleshores, després de la marxa del sector d'esquerres de la formació, Alternativa Ciudadana, que va considerar que la reelecció de Rivera suposava "un franco continuismo en los vicios y errores" comesos pel partit.

D'aquesta manera, en un comunicat, Bouza-Brey deixa clar que la seva decisió d'abandonar el partit va acompanyada a la de "otros muchos compañeros de distintas agrupaciones, tanto territoriales como sectoriales y digital, y que se llevará a cabo en Cataluña y en el resto de España". "Nos induce a ello el hecho de que Ciudadanos haya experimentado una mutación intencional que lo ha transformado en otro proyecto, diferente en Ideario, estructura y miembros componentes, del Partido que contribuimos a fundar", afegeix Bouza-Brey.

Segons qui va ser candidat a la direcció del partit, "el Ideario propuesto en el Congreso, que suscitaba el consenso en el partido y reflejaba su pluralismo, contaba con el apoyo unánime del Consejo General y desarrollaba el Ideario Fundacional de Ciudadanos, ha resultado cambiado de raíz mediante un procedimiento expeditivo, consistente en una enmienda a la totalidad presentada por el Sr. De Carreras. La aprobación de dicha enmienda en el mismo Congreso, en lugar del Ideario de consenso original, ha sustraído a las agrupaciones la posibilidad de corregirla con suficiente tiempo y reflexión en el Congreso, prescindiéndose por tanto de la participación de los afiliados".

Regeneración Democrática també denuncia que "ha sido modificada la estructura de Ciudadanos, con consecuencias destructivas para el pluralismo interno, al aprobarse un sistema de listas abiertas, pero sin voto limitado, como era la pauta tradicional en el partido, produciéndose la resultante de órganos monolíticos de dirección que crean una autoridad incontrolada: Una Ejecutiva, un Consejo General y una Comisión de Garantías monolíticos. De tal manera que la corriente mayoritaria, con el 50% de los votos, copa el cien por cien la dirección del partido y la casi totalidad del órgano de control político, el Consejo General".

De la mateixa manera, remarquen que "la gestión política y las cuentas del partido fueron reprobadas mayoritariamente al inicio del Congreso. Las cuentas no están claras ni son transparentes, con lo que no se conoce el estado real del partido desde el punto de vista financiero". En aquest sentit, lamenten "la dirección presidencialista de Rivera, que ha demostrado su incapacidad para liderar el partido durante los últimos nueve meses, ha resultado reforzada estructuralmente pero ha perdido totalmente la autoridad, al ser la derivada de una doble falta de integración y unificación del partido y de voluntad política para llevar adelante el verdadero reto que tiene la sociedad española: un nuevo partido nacional".

Buoza Brey considera que "nos encontramos, como consecuencia de todos los procesos mencionados, 'con un partido a la búlgara', de vocación y ambición catalana, que probablemente actúe mediante decisiones unánimes a partir de ahora, con una autoridad incontrolada, sin contrapesos ni equilibrio interno, y en el cual los principios integradores y pluralistas fundacionales de Ciudadanos han perdido su sentido". "Por todo ello, en lugar de perder el tiempo librando batallas internas inútiles de antemano en un partido esterilizado, preferimos salir cuanto antes a respirar aire limpio, y dedicar todo el esfuerzo a impulsar la creación del nuevo partido de ámbito nacional, que pueda regenerar la democracia española y recuperar el Estado de derecho y el concepto de ciudadanía propio de la igualdad ante una ley común, frente a la pérdida de rumbo de una izquierda entregada a la centrifugación nacionalista".

Finalment, Regeneración Democrática comunica que "desde ahora, entregaremos todo nuestro esfuerzo a fin de que en las próximas elecciones generales exista un partido de ámbito nacional que contribuya a los objetivos políticos mencionados. Creemos que el país lo necesita y que su papel será histórico, si conseguimos desempeñarlo con inteligencia, honestidad y eficacia".


DIARIO IBÉRICO

Ciutadans sufre su segunda escisión en menos de un mes

Bouza-Brey (derecha) abandona Ciutadans.Ciutadans-El Partido de la Ciudadanía sigue perdiendo fuerzas. Así lo ilustra la decisión de abandonar la formación de Luis Bouza-Brey, líder de Regeneración Democrática, grupo opositor a la actual dirección, y quien abandonará el barco junto a un nutrido grupos de militantes, tanto de Catalunya como del resto de agrupaciones existentes. En un comunicado remitido a lo medios de comunicación, Bouza asegura que "nos induce a [nuestra salida] el hecho de que Ciudadanos haya experimentado una mutación intencional que lo ha transformado en otro proyecto, diferente en ideario, estructura y miembros componentes, del Partido que contribuimos a fundar".

La segunda escisión en apenas un mes, tras la salida de un grupo denominado Alternativa Democrática, comenzó a fraguarse en el citado congreso nacional celebrado a principios de julio y del que salió reforzado Albert Rivera. Un liderazgo que, según mantiene Bouza, "ha demostrado su incapacidad para liderar el partido durante los últimos nueve meses, ha resultado reforzada estructuralmente pero ha perdido totalmente la autoridad, al ser la derivada de una doble falta de integración y unificación del partido y de voluntad política para llevar adelante el verdadero reto que tiene la sociedad española: un nuevo partido nacional".

Eso sí, y en lo que se prevé como una fusión del grupo que encabeza Bouza-Brey con el partido que quieren fundar los miembros de ¡Basta Ya!, el ex candidato apunta que "desde ahora, entregaremos todo nuestro esfuerzo a fin de que en las próximas elecciones generales exista un partido de ámbito nacional que contribuya a los objetivos políticos mencionados. Creemos que el país lo necesita y que su papel será histórico, si conseguimos desempeñarlo con inteligencia, honestidad y eficacia".

En un comunicado, Bouza-Brey, quien obtuvo los votos del 40% de delegados del Congreso, justificó esta decisión por la "mutación intencional" del proyecto de C"s, que ahora, según "Regeneración Democrática", es "diferente en ideario y estructura" que el que se decidió en el Congreso fundacional de la formación del 2006.

El ex candidato a la presidencia de C"s considera que este cambio ha sido "intencionado", como demuestra, según él, que en el último Congreso, el catedrático de Derecho Constitucional, Francesc de Carreras --intelectual fundador de C"s y afín a Rivera-- presentara una enmienda a la totalidad al ideario del partido, en la que se se situaba el espacio electoral de C"s en el "centro-izquierda no nacionalista".

Pese a que esta enmienda fue aprobada, Bouza-Brey explicó que De Carreras presentó el texto de forma repetina, sin que las agrupaciones pudieran "corregirla con suficiente tiempo y reflexión". De esta forma precipada, se cambió "de raíz" el ideario del partido, según el ex candidato a la presidencia de C"s.

Bouza-Brey también atribuyó su decisión de escindirse del partido a la estructura "monolítica" de C"s en la actualidad. En este sentido, "Regeneración Democrática" critica que en el Congreso se aprobara un sistema de listas abiertas pero "sin voto limitado".

La candidatura de Bouza-Brey era partidaria de las listas abiertas, pero si los delegados podían votar sólo a dos tercios del total de cargos a elegir, para que, en el tercio restante, la minoría pudiera estar representada.

Al no adoptarse el "voto limitado", Bouza-Brey denuncia que la "corriente mayoritaria" de Rivera "copó" el 100% de la dirección del partido y del Consejo General, que es el máximo órgano del partido entre congresos. Por eso, el líder de "Regeneración Democrática" considera que C"s es ahora un partido que funciona "a la búlgara", que toma decisiones "unánimes" y con una autoridad "incontrolada".

RESPIRAR AIRE LIMPIO

"En lugar de perder el tiempo librando batallas internas inútiles de antemano en un partido esterilizado, preferimos salir cuanto antes a respirar aire limpio", dice el comunicado de Bouza-Brey, quien dice preferir "dedicar todo el esfuerzo" a forjar el tercer partido de ámbito español, que quieren formar junto con la plataforma Basta Ya.

Pese a que Rivera también se ha mostrado partidario de formar esta tercera fuerza estatal, Bouza-Brey cuestiona "la voluntad política" del presidente de C"s para llevar a cabo este proyecto, ya que, según "Regeneración Democrática", Rivera quiere impulsar un partido sólo con "ambición catalana".

"Regeneración Democrática" considera imprescindible crear esta tercera fuerza española para "regenerar" la democracia y "recuperar el Estado de Derecho" y el concepto de "igualdad ante una ley común", frente a la "pérdida de rumbo" del Gobierno del PSOE "entregado a la centrifugación nacionalista".


EUROPA PRESS

El ex candidato a la presidencia de C''s, Luis Bouza-Brey, anunció hoy que la plataforma que formó tras perder el Segundo Congreso de la formación ha tomado "la decisión de abandonar" el partido. Esta plataforma está constituida por la mayoría de miembros que integraron su candidatura, ''Regeneración Democrática'', en el último Congreso de C''s, en el que Albert Rivera revalidó la presidencia del partido.

En un comunicado, Bouza-Brey, quien obtuvo los votos del 40% de delegados del Congreso, justificó esta decisión por la "mutación intencional" del proyecto de C''s, que ahora, según ''Regeneración Democrática'', es "diferente en ideario y estructura" que el que se decidió en el Congreso fundacional de la formación del 2006.

El ex candidato a la presidencia de C''s considera que este cambio ha sido "intencionado", como demuestra, según él, que en el último Congreso, el catedrático de Derecho Constitucional, Francesc de Carreras --intelectual fundador de C''s y afín a Rivera-- presentara una enmienda a la totalidad al ideario del partido, en la que se se situaba el espacio electoral de C''s en el "centro-izquierda no nacionalista".

Pese a que esta enmienda fue aprobada, Bouza-Brey explicó que De Carreras presentó el texto de forma repetina, sin que las agrupaciones pudieran "corregirla con suficiente tiempo y reflexión". De esta forma precipada, se cambió "de raíz" el ideario del partido, según el ex candidato a la presidencia de C''s.

Bouza-Brey también atribuyó su decisión de escindirse del partido a la estructura "monolítica" de C''s en la actualidad. En este sentido, ''Regeneración Democrática'' critica que en el Congreso se aprobara un sistema de listas abiertas pero "sin voto limitado".

La candidatura de Bouza-Brey era partidaria de las listas abiertas, pero si los delegados podían votar sólo a dos tercios del total de cargos a elegir, para que, en el tercio restante, la minoría pudiera estar representada.

Al no adoptarse el "voto limitado", Bouza-Brey denuncia que la "corriente mayoritaria" de Rivera "copó" el 100% de la dirección del partido y del Consejo General, que es el máximo órgano del partido entre congresos. Por eso, el líder de ''Regeneración Democrática'' considera que C''s es ahora un partido que funciona "a la búlgara", que toma decisiones "unánimes" y con una autoridad "incontrolada".

"RESPIRAR AIRE LIMPIO"

"En lugar de perder el tiempo librando batallas internas inútiles de antemano en un partido esterilizado, preferimos salir cuanto antes a respirar aire limpio", dice el comunicado de Bouza-Brey, quien dice preferir "dedicar todo el esfuerzo" a forjar el tercer partido de ámbito español, que quieren formar junto con la plataforma Basta Ya.

Pese a que Rivera también se ha mostrado partidario de formar esta tercera fuerza estatal, Bouza-Brey cuestiona "la voluntad política" del presidente de C''s para llevar a cabo este proyecto, ya que, según ''Regeneración Democrática'', Rivera quiere impulsar un partido sólo con "ambición catalana".

''Regeneración Democrática'' considera imprescindible crear esta tercera fuerza española para "regenerar" la democracia y "recuperar el Estado de Derecho" y el concepto de "igualdad ante una ley común", frente a la "pérdida de rumbo" del Gobierno del PSOE "entregado a la centrifugación nacionalista".

Éstos no son ni del 68

"Fácil, repito: buenos y malos. Así de planos son, así de maniqueos, estos amigos del intervencionismo autoritario, desprovistos de ideas y armados hasta los dientes de frases hechas, prejuicios podridos y mala leche."

El disparate progre se ha desplegado y alcanza a nuestra vida cotidiana con toda su asfixiante espesura. Impera una plana visión de la sociedad, una irrefrenable vocación modeladora y una inveterada afición por las paraciencias. Todo aderezado con la conocida panoplia de prejuicios y con esa irritante propensión a echarse a llorar por lo buenos que son.

Las señales ya las conocemos y son universales. Destaca la resistencia a los hechos. Las minas de carbón de Al Gore o las inversiones contaminantes de Madona no alterarán la ceremonia neocatastrofista del cambio climático ni sus conciertos mundiales, como no se alteró en su momento aquella estafa formidable de las buenas intenciones que se llamó We Are the World, We Are the Children, ni invitó a recapacitar la inutilidad de las llantinas musicales de Bob Geldof. De lo que se trataba entonces, y de lo que se trata hoy, es de emocionarse juntos. Dónde vaya el dinero es indiferente. El concepto de solidaridad se ha prostituido tanto que no anda desencaminado Bernat Soria –otro profesional de la financiación vía promesas incumplidas– cuando pide el imaginario Nóbel del ramo para su jefe.

En cuanto a nuestra progresía doméstica, especialmente disparatada y ágrafa, ve su modelo buenista devenir en laberinto de códigos arbitrarios. Nuevas formas de iniciación –más ridículas pero más asequibles intelectualmente– sustituyen los rudimentos que precisaba en su día un izquierdista de pro. La dificultad estriba, hoy y aquí, en justificar la coexistencia de ciertas contradicciones. Por ejemplo, promueven folletos donde se enseña al adolescente a drogarse sin excesivo peligro mientras dictan normas severísimas que apartan a los menores del tabaco, obligando a que los bares pierden el tiempo dándole a un mando a distancia cada dos por tres para que el cliente obtenga su cajetilla una vez el camarero-policía ha constatado su edad. ¿Qué diría Foucault de esta microfísica del poder?

Más sencillo les resulta justificar que la misma masa de solidarios ecologistas que corrió a enseñar los dientes al PP en Galicia considere ahora que nada tiene que hacer en Ibiza. Fácil, digo: el chapapote será idéntico, pero en Baleares y en España hay hoy sendos gobiernos de progreso. Clarito, ¿no?

Por la misma regla de tres, pueden usar un libro de texto para atacar con falsedades a Losantos, Vidal o Albiac, en tanto que resultaría intolerable, puestos a citar comunicadores, recoger la intoxicación de Gabilondo sobre los terroristas suicidas del 11-M. O la adscripción franquista de Cebrián en época de Franco, más que nada para contrastarla con la militancia antifranquista que por la misma época practicaban casi todas sus actuales bestias negras.

Fácil, repito: buenos y malos. Así de planos son, así de maniqueos, estos amigos del intervencionismo autoritario, desprovistos de ideas y armados hasta los dientes de frases hechas, prejuicios podridos y mala leche. El problema de seguir aquí la estrategia Sarkozy es que estos adversarios, por no ser, no son ni del 68.

Juan Carlos Girauta
Libertad Digital, 15-07-2007

Fracaso de los intelectuales

El historiador José Álvarez Junco afirmaba hace días que los intelectuales catalanes se están distanciando del nacionalismo mientras que el vasco siempre careció de ellos. Sin intelectuales mediante, sin embargo, la realidad política española es que los nacionalismos están más fuertes que nunca. Y que un estatuto ultranacionalista como el catalán ha sido aprobado con el silencio de la mayoría de los intelectuales.
Las nuevas reformas nacionalistas del sistema político español son, en buena medida, un reflejo del fracaso de los intelectuales. La inmensa mayoría de ellos son profundamente críticos con ellas, pero los españoles no se han enterado. La única oposición que han conocido es sustancialmente política, la del PP. Incluso el fenómeno Ciutadans debe ser enmarcado en ese fracaso. En la experiencia de unos disidentes que han sido marginados por la inmensa mayoría de una izquierda intlectual callada y sumisa ante los nacionalismos y el nuevo liderazgo pro-nacionalista de Zapatero.

En términos intelectuales, se trata de un problema de la izquierda. La derecha intelectual sigue siendo una minoría frente al claro dominio numérico de los intelectuales de izquierdas. Ahora, de unas izquierdas calladas, críticas con el liderazgo de Zapatero, en muchos casos tanto como la propia derecha, pero completamente pasivas ante un proceso de reformas autonómicas con el que no se identifican.
La soledad del PP que tanto celebra el Partido Socialista, o la marginalidad misma de Ciutadans, son, en realidad, la otra cara del silencio de los propios intelectuales socialistas. Y de la experiencia de lo que es en la práctica una segunda transición con profundos efectos sobre nuestro sistema político que está siendo liderada por las minorías nacionalistas y por el socialismo populista de Rodríguez Zapatero.
Los intelectuales que lideraron la Transición y su construcción autonómica junto a los líderes políticos son incapaces ahora de alzar su voz crítica frente a la deriva nacionalista de la izquierda. Y lo que sea de España en estos próximos años nada tendrá que ver con su liderazgo.




ABC

domingo, 15 de julio de 2007

Las razones de mi dimisión de la ejecutiva de Ciutadans

Han pasado cosas graves durante el último Congreso de Ciutadans que me han llevado a un proceso de reflexión tras el que he comunicado a Albert Rivera mi decisión de no aceptar el puesto en la Ejecutiva, decisión que requiere una explicación ante los electores de Cs y ante la opinión pública y que es fruto de mi experiencia personal y de muchos de mis compañeros ante los hechos percibidos en el último Congreso.

Antes de pasar a describirlos quiero dejar constancia, tal y como hice con el propio Rivera, que la circunstancia personal de tener una hija de corta edad, asociada al hecho de la lejanía geográfica de la Ejecutiva, no hubiera impedido mi presencia en la misma si el sacrificio personal hubiera valido la pena, cosa que un análisis pormenorizado de la situación actual descarta.

He decidido dimitir porque tengo la firme convicción de que este partido no va a ser el partido nacional regenerador del sistema democrático por el que muchos hemos trabajado.

El pasado Congreso ha evidenciado que gran parte de los valores esenciales del partido: el respeto al principio de excelencia, la no duplicidad de cargos, el proyecto nacional español, han quedado diluidos y que su propio ideario puede ser enmendado, a la totalidad, por un solo ciudadano (Francesc Carreras), despreciando el trabajo de decenas de compañeros que trabajaron duramente para mejorar el ideario original en Comisión y en todas y cada una de las Agrupaciones del partido.

Es inaudito que lo más sustancial y constitucional de Ciudadanos pueda ser eliminado por una sola persona y sin el respaldo de una mayoría cualificada de 2/3 de los delegados. Pero sucede que la malhadada enmienda unipersonal también destruye la transversalidad del partido al definir el mismo como de centro-izquierda, eliminando así la capacidad de aglutinar a todos los españoles progresistas en el proyecto de crear un partido bisagra nacional que acabe con el chantaje permanente del nacionalismo excluyente en España.

Pero la citada enmienda unipersonal también consagra el supuesto “exitazo del Estado Autonómico” sin efectuar la menor crítica solvente a sus más que evidentes excesos y con total olvido de que existe una segunda descentralización pendiente hacia los municipios, que no se ha desarrollado constitucionalmente y que es de importancia capital y principal responsable de la corrupción urbanística y de la especulación del suelo.

No hay referencia, ni por asomo, a la urgentísima necesidad de reformar la Constitución para evitar la desigualdad progresiva entre los españoles por virtud de su lugar de residencia, ni tampoco la de reformar la ley electoral para evitar el chantaje permanente al que está sometido el 95% de los españoles a manos de menos de un 5%.

Grave es que pudiera prosperar semejante desatino por mayoría simple de la Comisión de Ideario y del Plenario del Congreso, pero no lo es menos el hecho de que las enmiendas independientes -a la enmienda unipersonal a la totalidad- elaboradas por excelentes compañeros deprisa y corriendo (apenas dispusieron de media hora para redactarlas), fueran rechazadas muchas de ellas por la misma Comisión, especialmente todas las que introducían el término de nación española o situaban el nombre de España en algo que no fuera un adjetivado insustancial.

En el Congreso pudimos comprobar como personas que habían probado de forma indiscutible su ineficacia como gestores, se mantenían aferrados a sus cargos en la ejecutiva en la propuesta cerrada de Rivera, y ello pese a que el informe de cuentas, el de gestión, el del Consejo General, no fueron aprobados por la asamblea y que la pretensión de Rivera de listas cerradas para la Ejecutiva también fracasara.

Además sucedió, que la elección de representantes al Consejo General, órgano de control básico de la Ejecutiva, por evidente defecto de organización del que sólo puede ser responsable la dirección del partido, se retrasó hasta la noche del Domingo que cerraba el Congreso, razón por la cual todos los compañeros no catalanes e incluso gran parte de los catalanes no residentes en Barcelona tuvieran que marcharse de vuelta a sus hogares, sin poder intervenir ni votar asunto tan trascendente y dejando el tema para los acólitos de la dirección actual, lo que ha producido el desastre correspondiente de un Consejo compuesto en su práctica totalidad por riveristas.

Resulta evidente que la pluralidad de tendencias y de sensibilidades que constituyen el activo y principal riqueza del partido no han quedado ni remotamente representadas en la ejecutiva ni en el Consejo General entrantes.

Con todo, lo peor, ha sido constatar que muchos de los delegados presentes, que sí representaban democráticamente al partido, antepusieran su catalanidad a la españolidad, lo que a mi y a muchos otros afiliados de Ciudadanos nos ha creado la convicción de que este partido es irrecuperable para un proyecto nacional y que se su acción principal se concentrará en Cataluña.

En estas circunstancias es posible que muchos afiliados acabemos abandonando el partido y busquemos el proyecto nacional regenerador, que inspiró el origen de Cs, en el partido que está formando Basta Ya. En cualquier caso me mantendré como miembro de la Asociación que dio origen a Ciudadanos y manteniendo perfecta sintonía con el pensamiento de sus fundadores esenciales: Albert Boadella, Arcadi Espada, Xavier Pericay, Teresa Jiménez Barbat, etc.


Eva Climent


Ex-candidata por Ciutadans a la alcaldía de Alicante

Plataforma Pro

Defensa de la Política

EN LOS DOS ULTIMOS SIGLOS LA JUSTIFICACION ÉTICA DE LA POLITICA SE BASO EN EL CONTENIDO HUMANITARIO DE LAS IDEOLOGIAS, HOY LOS CIUDADANOS PASAN DE LA POLITICA NO PORQUE REPRUEBEN SUS CONTENIDOS, SINO PORQUE DETESTAN LA FORMA DE EJERCERLA. ANTONIO ROBLES

El descrédito de la política en España aumenta a la velocidad de la abstención. Cataluña, y en particular Barcelona, llega ya al 50%. «Todos los políticos son iguales», «no me vuelvo a fiar de las promesas de un político», «la política es una mierda»A menudo sentimos o caemos nosotros mismos en aquello de «no somos políticos profesionales, sólo gente corriente, de la calle».
Recuerdo alguna vez haberlo dicho. Como si los demás políticos fueran extraterrestres.

Sin darnos cuenta abonamos el desprecio por la política, inconscientes de que no es ella sino nosotros los que la hacemos detestable.

Confundimos así la herramienta con que organizamos la sociedad (la política) con la utilización que hacemos de la herramienta (la práctica política concreta). Y en la confusión respaldamos estúpidamente a quienes detestan la herramienta y están dispuestos a acabar con ella. Un ejercicio peligroso en tiempos ociosos y vacíos.

Ir a las fuentes de donde surgen los pilares de nuestra civilización, casi siempre nos refresca el valor perdido de las causas que la hicieron deseable. Intentémoslo con la Política.

La polis griega, equivalente a la civitas latina era la ciudad, ámbito del Estado, espacio donde los hombres se organizaban socialmente, participaban de la cosa pública. Ciudad, Estado y Sociedad eran así la misma cosa y, por tanto, todos los asuntos del Estado eran, por lo mismo, de todos los ciudadanos. Así y allí nació la democracia. Y así y allí los griegos consideraron a estos asuntos de Estado politikoi (de todos), en oposición a aquellos intereses personales fuera del ámbito del bien común a los que se les denominaba idióticos (privados).

Con el pasar del tiempo, los individuos que se desentendían de los asuntos concernientes a la polis se los conocía como idiotes (ciudadanos privados). Parecería, por tanto, que quienes se excluían de la política, lo hacían de una actividad responsable y respetable.

Paradojas del destino, ahora, a juzgar por el descrédito de la práctica política, los únicos idiotas parecen ser los que con más ahínco se decidan «a lo suyo», o sea, los propios políticos.

Si así fuera, habríamos pervertido el sentido primero que los griegos dieron a la política: la búsqueda del bien común. Es tanta la identificación del ciudadano griego con ella que cuando a Sócrates le dan la oportunidad de huir de la cárcel condenado injustamente a muerte declina el ofrecimiento porque prefiere morir injustamente condenado que incumplir las leyes de su ciudad, es decir, del Estado. A la otra orilla de la épica ética de Sócrates, sobrevive a duras penas la política como herramienta de poder.

Durante los dos últimos siglos, fueron los contenidos ideológicos los que dieron justificación ética tanto a la acción política como a los fines perseguidos. Grave error. Amparados en ideologías humanitarias, se llegaron a justificar infinitos horrores. Tenían tanta confianza en la bondad de su contenido que no llegaron a sospechar que donde radicaba el mal no era en los contenidos sino en «la forma» para imponerlo.

Si en los contenidos las diferencias entre partidos de izquierdas y de derechas se han reducido, en las formas son idénticos. Unos y otros están prestos a alcanzar el poder cuando no se tiene y a conservarlo cuando se posee. «Como sea», Zapatero dixit.

La política se ha llenado de individuos que se reconocen y se promocionan mutuamente con una simple mirada, es la mirada del poder. Frente a éstos, están en peligro de extinción aquellos otros que además de querer ejercer el poder necesitan tener una disculpa ética para alcanzarlo. Están en desventaja. Para los primeros lo importante es el fin, o sea el poder a secas, no los medios. Para los segundos no todo vale. Estos tienen ideales y principios, los primeros, ambición.

Proyectos de plastilina, víctimas del terrorismo convertidas en carnaza electoral, principios y normas adaptables a las coyunturas, discursos a la carta, etarras transformados en coartadas para forzar la imposición de ideales que violentan el orden constitucional, información amañada para ocultar una promesa incumplida, pactos que calculan la cilindrada del coche oficial y esa cara de gilipollas que te queda cuando te da la mano alguien que jamás te la daría si no estuviera en campaña electoral, sonrisas calculadas, frases sobadas, zancadillas, navajadas, insidias envenenadas para intoxicar al común y destruir al rival, ambiciones simuladas y la envidia convertida en rencor como preámbulo del ajuste de cuentas; ni rastro de lealtad, de coherencia, de objetividad ante las reglas no escritas, un vacío inmenso para el bien común. Una cloaca insoportable.

Son las formas de los políticos lo que detestan las gentes. Los ciudadanos necesitan creer en las personas, y los políticos son, antes que nada, personas. ¿Podría ser la reivindicación de la decencia en las formas la próxima revolución política?.



Antonio Robles es diputado de Ciutadans - Partit de la Ciudadania.
El Mundo de Cataluña
Reggio

Ciutadans: un congreso al sol

Dos días soleados y envueltos por la brisa húmeda mediterránea acompañaron el 30 de junio y el 1 de julio, pasados, durante los cuales se celebró el II Congreso de Ciutadans en Hospitalet, en las magníficas instalaciones del Hesperia Tower. También este Congreso fueron dos días, sábado y domingo, al sol.

Las tareas, marcadas por la agenda política de un movimiento social y político de resistencia, sencillamente no fueron abordadas en este Congreso: ¿cómo afrontar la próxima convocatoria electoral?, ¿cómo implantar un partido en todo el territorio nacional? Y ¿cómo lograr la unidad orgánica con la plataforma PRO, iniciativa política de Basta YA?.

En su lugar el Congreso se centró en reformar el Ideario y los Estatutos de una organización que cumplió su primer año de edad en estas fechas.Dos brindis al sol.

No es de extrañar, por tanto, la desmoralización provocada por este esperanzado Congreso tanto externa como internamente, tanto para los partidarios de la candidatura de Albert Rivera, vencedora, como para los de la candidatura del profesor Bouza-Brey, vencida, que personalizaron las dos principales propuestas de dirección política.

La reforma del Ideario fue arrebatada, primordialmente, por la enmienda a la totalidad presentada por el catedrático de Derecho Constitucional, Francesc de Carreras, y aprobada por el Congreso. Al margen de que su contenido ya es motivo de interpretaciones diferentes entre quienes la avalaron, entre quienes no y entre ambos, sus efectos han sido, eso, las divisiones internas sobre su alcance y la desvinculación ideológica de algunos sectores del partido. Una reforma innecesaria, útil para restar que no para sumar.Otro brindis al sol.

La reforma de los Estatutos originó un movimiento contradictorio: mientras se rechazó la elección de la nueva Ejecutiva mediante lista cerrada (¡primordial reivindicación de la candidatura de Albert Rivera!), se aprobó enmendar la lista abierta para acercarla, en sus efectos, a la lista cerrada. El resultado lo prueba: fue prácticamente igual que si se hubiera votado mediante lista cerrada. Otro brindis al sol más.

¿Por qué un Congreso previsto para propulsar la alternativa política que representan tanto Ciutadans como Basta Ya, proclamarla y aventarla, no ha sido la magnífica oportunidad de propagar la esperanza política de sus predicados a lo largo y ancho de nuestro país y de animar a sus militantes y simpatizantes?.

En este Congreso ha ocurrido exactamente lo contrario que en aquel famoso Congreso socialista en el que retiró su candidatura Felipe González: o partido marxista o yo, dijo entonces González. Y quiso ser un Congreso que impusiera sus predicados a una determinada Ejecutiva. Y no fue. Y éste ha sido un Congreso que ha elegido una Ejecutiva, encabezada por su principal capital político, Albert Rivera, sin agenda política.

Así, la candidatura de Albert Rivera se presentó al Congreso con muy escaso bagaje político: de sus 20 folios de propuestas, dos párrafos se dedicaban a Basta Ya para enunciar su existencia y sus posibilidades futuras; otros dos párrafos para enunciar también la implantación de un partido nacional y más de 19 folios para explicar, con todo lujo de detalles, cómo sería y se organizaría su nueva Ejecutiva. Era evidente que su fuerza no radicaba en sus propuestas sino en su cabecera.

Y así ha ocurrido, hay cabecera pero no hay agenda.

Y el resultado nada halagüeño ha sido: un partido dividido casi por la mitad, una imagen pública que ha derrochado lo conseguido y una desmoralización que va bastante más allá de su ámbito de influencia.

Pero la realidad es ruda, es real y no hay modo de quitársela de encima. Las necesidades de responder a la iniciativa de Basta Ya, de implantar un partido nacional y de afrontar las próximas e inmediatas elecciones van a la contra de los deseos de la nueva Ejecutiva. Exactamente al revés de aquel Congreso socialista.
La plataforma PRO es, para los militantes de Ciutadans en Cataluña, una esperanza admitida abiertamente por una parte muy significativa (40 %) del Congreso.

Para los de fuera de Cataluña, una esperanza imprescindible. Fuera de Cataluña, Ciudadanos no dispone de ningún capital político, de ninguna atracción electoral. La posibilidad de contar con Rosa Díez en su cabecera representa una atracción absoluta.
Estamos, sin duda, ante una victoria pírrica, la de la candidatura de Albert Rivera, si llega a ser una Ejecutiva capaz de gestionar las ideas ajenas (algún síntoma hay: su primer comunicado establece la necesidad de un tercer partido nacional, lenguaje apropiado de la candidatura de Bouza-Brey). O estamos ante dos organizaciones que se coaligan en Cataluña mediante una síntesis de Ciutadans y Basta Ya, y fuera de ella, en torno a Basta Ya.

La tercera opción, dada la polarización extraordinaria que se prevé en las elecciones generales, sería la señalada por quienes, perteneciendo a estos movimientos sociales, como Jon Juaristi, no contempla la necesidad de implantar un nuevo partido político. Sostiene que los movimientos sociales deben influir sobre los dos grandes partidos nacionales. Favorece, sin duda, ante esta contienda, que no se pierda ningún sólo voto la opción electoral más capacitada para frenar la deriva zapaterista. Piensa, sin complejos, que, para este viaje, siempre quedará el Partido Popular.

Blog de Santiago Garrido

Ciudadanos divididos

Ciudadanos que, en su mayoría, ya eran miembros de entidades, asociaciones y movimientos cívicos con ideologías antagónicas, desde la ultraderecha a la extremaizquierda, se afiliaron en 2006 a la nueva formación «Ciutadans»-Partido de la Ciudadanía (C´s) para combatir el nacionalismo y defender el bilingüismo en Cataluña.

Un año después de aquella conjura antinacionalista, promovida por quince intelectuales desde la plataforma «Ciutadans de Catalunya», el partido está completamente dividido y al borde de la ruptura. Las causas se han de buscar en los malos resultados de las municipales -23.000 votos menos de los 90.000 que obtuvieron en las autonómicas- y en el desenlace fatricida del segundo congreso, donde Albert Rivera fue reelegido como presidente pese a que la asamblea rechazó el informe de gestión de su ejecutiva y del consejo general.

No obstante, los partidarios del núcleo duro, encabezado por Rivera, que contó con el apoyo del catedrático de Derecho Francesc de Carreras y del escritor Félix Ovejero, coparon todos los cargos de la nueva ejecutiva e impusieron su ideario de partido que, a partir de ahora, se autodefine como «centro izquierda».
La imposición de la marca ideológica y, sobre todo, la victoria aplastante de Rivera dejaron al resto de familias de «Ciutadans» sin margen de maniobra dentro del partido.

El colectivo Alternativa Ciudadana, integrado por militantes izquierdistas, abandonó el pasado día 6 de julio el proyecto de C´s sin esperar la decisión de los liberales de «Regeneración Democrática», una corriente encabezada por el profesor de Ciencia Política, Luis Bouza-Brey.

La dimisión de Eva Climent

La alicantina Eva Climent renunció la semana pasada a su cargo en la nueva ejecutiva de Rivera pese a ser la única representante del sector liberal en este órgano. Un puesto que logró tras un segundo recuento de votos al sobrar más de mil de los matemáticamente posibles en la asamblea. «Es posible que muchos afiliados acabemos abandonando el partido y busquemos el proyecto nacional regenerador, que inspiró el origen de C´s, en el partido que está formando Basta Ya», advierte Climent en su nota de renuncia al cargo, donde critica duramente a la nueva dirección.
El sector liberal, que cuenta con el respaldo de los intelectuales fundadores Albert Boadella, Arcardi Espada, Xavier Pericay y Teresa Giménez Barbat, amagó con abandonar «colectivamente» el partido tras los resultados del cónclave. La derrota de Bouza-Brey, perdió por 56 votos la presidencia de C´s frente a Rivera, abrió unos días de reflexión en «Regeneración Democrática».

Se quedan para combatir

Tras la tormenta, los liberales han decidido ahora quedarse para combatir desde dentro del C´s y defender su propuesta de «fusión» con el partido de ámbito nacional que promueven Fernando Savater, Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán.

Una misión casi imposible porque el núcleo duro del partido apuesta por una coalición con Basta Ya para que «Ciutadans» mantenga su marca política en Cataluña. Precisamente, la decisión de la nueva ejecutiva de anteponer la catalanidad a la españolidad del partido abre una brecha irrecuperable entre los partidarios de Rivera y los de Bouza-Brey.

«Ciutadans» ya ha anunciado que concurrirá a las elecciones generales, pero la incógnita está si lo harán solos o bien con Basta Ya. Y, en este caso, si será una coalición o una fusión. Habrá batalla.
«Ciutadans» celebra su primer aniversario con escisiones por doquier y una crisis de identidad que está a punto de hacer naufragar un proyecto que ha pervertido las razones de su génesis. La batalla se centra ahora en si hay fusión o no con Basta Ya


Angel Marín
ABC

Defecación para la Ciudadanía

ANTES de que un solo libro de su texto oficial haya sido distribuido, que lo haya estudiado alumno alguno, que una sola lección de su programa haya sido explicada en clase o que oficialmente haya podido ser objetada por ningún escolano, han sido gloriosamente alcanzados los últimos objetivos de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Españoles: la canción del verano se titula «Mecagüentó».
Esta obra maestra del progresismo, símbolo de la degeneración patria, síntesis de su degradación estética, resumen de su depravación moral y colectiva pérdida de valores y de papeles, ha sido creada, como suele ocurrir cada verano, por un genio de las letras y de la música, de parisina nación y española vecindad. Loor a su autor, Georgie Dann, que con su «Mecagüentó» ha convertido la Canción del Verano en Defecación Universal, sintomático exponente este triste tiempo de destrucción y ruptura, de radicalismos demagógicos, regido por los nuevos supremos principios: como Todo Vale, No Passsa Nada.

Maravillado había quedado en veranos anteriores con el plectro de Georgie Dann. ¿Qué clásico de la poesía española había superado su emocionante «Bailemos el bimbó, bimbó»? ¿Y qué cronista de Indias había formulado una pregunta tan decisiva acerca de las razas que el Creador extendió sobre la Tierra, cual su socrático «Mami, qué será lo que tiene el negro»? Negro que, según supimos por otra canción, un verano después, estaba atacado por un gravísimo problema de insomnio: «Que el negro no puede, no puede dormir». Canciones políticamente incorrectas, pues una posterior revisión habrá de preguntar obviamente a la famosa mami qué será lo que tiene el... subsahariano, pues los negros, como es sabido, han dejado de existir. Por lo cual tan eximio autor se alejó de presuntos racismos y en las últimas temporadas nos obsequió con piezas de inmarcesible recuerdo, cual «El chiringuito», cual «La barbacoa».

Este año Georgie Dann se ha superado. No en balde ha estado Carmen Calvo en el Ministerio de Cultura, eso ha de notarse. ¡Qué exquisitez, qué delicadeza en la hodierna Canción del Verano! ¡Qué progresismo! ¿Cómo, que no conocen este encantador texto sonoro de la Educación, digo, de la Defecación para la Ciudadanía, que estoy celebrando como se merece? Pues no les privo ni un instante más de conocer ese dechado de refinamiento lírico. Dice así en su delicadísimo ritornelo: «Ya llegando a Benidorm voy con la mosca en la oreja,/llevo la cara de la vieja fija en el retrovisor,/y al llegar al bungalow que alquilé hasta fin de mes,/empiezan a darme caña suegra, niños y mujer./Así que pido permiso, para cantar en voz alta/que estoy un poquito harto y esto me sale del alma:/ Me cago en el chiringuito, me cago en la colchoneta,/me cago en el veraneo y mecagüentó./Me cago en el chiringuito, me cago en el bungalow, me cago en el veraneo y mecagüentó.» Y en otro pasaje, no menos sublime: «Me cago en la ensaladilla, me cago en la gamba plancha,/me cago en la paellera y mecagüentó».

Insuperable. Insuperable fusión de notas musicales y vertidos fecales. ¡Y qué sinceridad! Otros, para decir lo mismo, tienen que llamar a José Antonio Marina, a fin de que les escriba un texto de Educación de la Ciudadanía donde se explique a los niños en qué principios cristianos de nuestra civilización deben defecarse para ser políticamente correctos. Georgie Dann, que es un profesional, sabe resumirlo todo con arte y sin rodeos. Y con sinceridad admirable. Al fin y al cabo, presidente de Gobierno hay que hace tres años que está haciendo lo mismo que Dann, practicando el «mecagüentó», sin ir a Benidorm con la suegra, sino al gorroneo de Doñana, con las niñas. Aunque no lo dice, este señor suele dar de cuerpo sobre cosas más importantes que el bungalow, la colchoneta, la paellera o la gamba plancha. Por ejemplo, se cisca en la separación de poderes, en la dignidad del Estado, en el matrimonio católico, en la familia tradicional, en la unidad de España, en la memoria de las víctimas de la ETA. Y, encima, quiere que los niños lo aprendan obligatoriamente a pelo seco, sin música. Menos mal que la polémica asignatura tiene ya su banda sonora en la canción del verano: Defecación para la Ciudadanía.

Antonio Burgos

Un libro titulado Educación para la Ciudadanía tacha a Losantos, Vidal y Albiac de "racistas militantes"

Lo contaba Martín Prieto este jueves en su columna de El Mundo. Un libro llamado Educación para la Ciudadanía, editado por Akal califica de "racistas militantes" a Federico Jiménez Losantos, César Vidal y Gabriel Albiac. Los autores no han descubierto su afiliación al Ku Klux Klan o al PNV, no. Son racistas por llamar "gorila" – policía o militar que actúa con violación de los derechos humanos, según el DRAE– a Chávez o "caracastaña" –equivalente en Surámerica del "carapán" español– a Morales.

Los filósofos Carlos y Pedro Fernández Liria y el investigador Luis Alegre Zahonero han elaborado un libro que la editorial Akal cataloga en la colección Biblioteca de Aula, clasificado como pedagogía, destinada a profesores, y que titulan Educación para la Ciudadanía. Desde luego como filósofos o investigadores no son muy conocidos, pero sí tienen una gran notoriedad como defensores de regímenes tan siniestros como el de Venezuela.

Aunque no se trata de un texto recomendado por el Gobierno, esta publicación da una idea del melón abierto con esta asignatura. Editado por una editorial técnica como Akal e ideado y estructurado como si de un manual se tratara, existe el riesgo de que este panfleto pueda llegar finalmente a más de un aula de los colegios españoles.

Basta con una ojeada al índice de contenidos para percibir el hedor antiliberal y totalitario que desprende. En el temario nos encontramos con epígrafes como Ciudadanía y proletarización, Incompatibilidad entre parlamentarismo y capitalismo, Las dos grandes mentiras de la sociedad capitalista, Lo que haría supuesto un "comunismo democrático" o Capitalismo y supervivencia.

En un total de cinco capítulos y 32 epígrafes no hay ni una sola mención a los Derechos Humanos o la Constitución española. Todo el libro está dedicado exclusivamente verter la más reaccionaria ideología anticapitalista y promocionar el totalitarismo comunista.

Pero el texto no se queda ahí. También se dedican los autores a descalificar a comunicadores e intelectuales alejados del pensamiento reaccionario que inunda toda la publicación. Federico Jiménez Losantos, César Vidal y Gabriel Albiac, son tachados de "racistas militantes" con una argumentación tan peregrina como la que sigue:

Desde que Oriana Fallaci, tras el 11-S, dio el pistoletazo de salida para dejar de morderse la lengua y ser racista sin remordimientos, la filosofía de los halcones del Pentágono ha ido siendo cada vez más aplaudida por personajes como –por citar casos españoles– César Vidal, Jiménez Losantos o Gabriel Albiac, quienes, por ejemplo, han "argumentado" contra el presidente venezolano Hugo Chávez llamándole "negro", "gorila" y "chimpancé", y contra el presidente boliviano Evo Morales llamándole "caracastaña". Pero estos racistas militantes no encontrarían tanto eco y audiencia, tantos medios públicos a su disposición, tanta tolerancia y tanta impunidad, si sus palabras no cayeran sobre una sociedad que ya está ideológicamente enferma y moralmente corrompida.

Es cierto que Chávez ha sido llamado en múltiples ocasiones "gorila rojo", pero es igual de cierto que este calificativo no tiene las más mínima connotación racista. Basta con ir al RAE, los autores probablemente estaban muy ocupados leyendo Granma, para ver que la tercera acepción de Gorila es "policía o militar que actúa con violación de los derechos humanos" y la cuarta "individuo, casi siempre militar, que toma el poder por la fuerza". Y las dos acepciones son originarias de países como Cuba, Venezuela, Argentina o Guatemala. En cuanto a "caracastaña", utilizado para referirse a Evo Morales, es, como muy bien explica Martín Prieto en El Mundo, una versión de algunos países del sur de América del "carapán" español.

De Savater y Habermas se dice que colaboran "eficazmente para sentar los pilares filosóficos y morales del nuevo racismo contemporáneo". Entre elogios a la dictadura de Castro y al régimen de Venezuela, sostienen que "la libertad de expresión y la ausencia de censura son un mito". Y a la Iglesia la equiparan con los nazis por una supuesta persecución de los gays, que llegan a homologar con el Holocausto. En todo caso, el hecho que no se trate de un manual oficial nos tranquiliza, ¿o no?

Libertad Digital, 13-07-2007

sábado, 14 de julio de 2007

De Carreras a la carrera

Las próximas elecciones generales se presentan muy decisivas para algunos partidos que no atraviesan una buena salud interna. Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, formación que encabeza Albert Rivera, no pasa por uno de sus mejores momentos, tras su último congreso.
El rebobinado en clave catalanista y el nuevo ideario aprobado en el conclave ciudadano, que abandona toda referencia a España como nación y se sitúa en el arco de centro-izquierda ideológico, renunciando a su tradicional transversalidad, esta provocando el abandono masivo de la militancia no catalana que recala principalmente en la Plataforma Pro de Basta Ya.

Esta circunstancia esta obligando a la nueva dirección de la formación catalana, a moverse rápidamente en busca de aliados que le permitan presentarse en las futuras negociaciones con Basta Ya, mediante algo más que un partido en vías de defunción.
Es por ello que los
contactos establecidos con el PSD de Fernando Piera el pasado domingo día 8 de Julio en Valencia, han sido llevados a cabo personalmente por la dirección del partido, concretamente por el flamante secretario de relaciones institucionales Jósé Manuel Villegas, con el desconocimiento del consejo y coordinador de la Agrupación de Valencia-Murcia, ámbito territorial donde el PSD mantiene una afiliación cifrada en 10.000 almas y su acción política y electoral casi en exclúsiva, ya que llegar a acuerdos electorales con la formación social-demócrata, seria una importante baza negociadora ante Savater, Díez y Gorriagaran , promotores de un nuevo partido político nacional plagado de desafectos de Ciudadanos.

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Comunicado de Prensa
Ciutadans obre una ronda de contactes
Ciutadans-Partit de la Ciutadania ha començat els contactes amb altres partits per buscar aliances de cara a les properes Eleccions Generals. Aquest dimecres s’han reunit el Secretari de Relacions Institucionals, José Manuel Villegas, i el Secretari General del Partit Social Demócrata, Fernando Piera.
Villegas i Piera, que es van trobar a València, han acordat crear un grup de treball per planificar un seguit d’estratègies que permeti a Ciutadans i PSD anar de la mà a les Generals.Ciutadans compta actualment amb tres diputats al Parlament de Catalunya, una alcaldia, 13 regidors i 52 agrupacions territorials per tota Espanya.
Mentre que PSD, també partit nacional, té 1 alcaldia i 18 regidors. Ciutadans té prop de 4.000 militants mentre que PSD voreja els 10.000.La reunió d’aquest dimecres és la primera d’una ronda de contactes que té previst el Secretari de Relacions Institucionals de Ciutadans per buscar suports amb vistes als propers comicis electorals.
Notas de prensa, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía12 juliol 2007″


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