domingo, 29 de marzo de 2009

Zapatero consigue su foto

«La administración Obama, empeñada en transmitir una imagen de cordialidad y cooperación con el resto del mundo, ha optado por pasar página y facilitar al dirigente español su ansiada foto con el presidente.»

El apretón de manos entre José Luis Rodríguez Zapatero y el vicepresidente de los Estados Unidos en la reunión progresista de Viña del Mar y el anuncio de un encuentro con Barack Obama en la inminente cumbre Unión Europea-Estados Unidos de Praga podría marcar el inicio del fin de la política de desaires que ha caracterizado la relación del Gobierno de España con Washington desde que el PSOE recuperase el poder en 2004.

América Latina, y en especial la situación de países como Venezuela y Ecuador, y las energías renovables, un sector que el presidente norteamericano pretende usar como motor de la recuperación económica de su país, son los temas que ambos dirigentes tratarán en una entrevista que esperamos normalice unas relaciones gravemente dañadas por el radicalismo pueril y el antiamericanismo bobalicón de los que hasta ahora ha hecho gala del presidente del Gobierno.

Muchas son las afrentas gratuitas consumadas por Rodríguez Zapatero contra los norteamericanos desde aquel 12 de octubre de 2003 cuando, llevado por el electoralismo, se negó a levantarse al paso de la bandera de los EE.UU. en el desfile de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, lejos de exigir una rectificación, la administración Obama, empeñada en transmitir una imagen de cordialidad y cooperación con el resto del mundo, ha optado por pasar página y facilitar al dirigente español su ansiada foto con el presidente.

Por otra parte, poco cabe esperar de un encuentro que obviará asuntos cruciales España como son la apertura de los EE.UU. a los productos y empresas españolas, cuyas exportaciones a ese país se han estancado en los últimos años, y el reforzamiento de la colaboración en la lucha contra el terrorismo. Además, es probable que el presunto papel de España como mediador entre Washington y los gobiernos nacional-populistas de Caracas y Quito no se verifique en ninguna medida concreta debido al apoyo socialista a Hugo Chávez y Rafael Correa y a la paulatina pérdida de influencia de nuestro país en esa región del mundo fruto de la indolencia de Rodríguez Zapatero a la hora de defender los intereses nacionales en el extranjero.

Durante la pasada campaña electoral presidencial, la mala relación del entonces presidente George W. Bush con el Gobierno de España fue utilizada por Barack Obama para ilustrar lo que a su juicio constituía el mayor error de la gestión exterior de su predecesor, el alejamiento de sus aliados europeos. Por tanto, su encuentro con Rodríguez Zapatero se inscribe en hábil política de relaciones públicas que pretende convertir al actual inquilino de la Casa Blanca en una figura amable y dialogante a pesar de su preocupante tendencia a favorecer el nacionalismo económico y el proteccionismo.

En vez de complacerse con una instantánea que añadir a su álbum, el presidente del Gobierno debe plantear su entrevista con Barack Obama como una oportunidad para lograr una mayor penetración de los bienes y servicios españoles en el mercado norteamericano, uno de los más importantes para la economía nacional. Sin embargo, no parece que la administración norteamericana esté dispuesta a ello. A Obama le basta con una foto. Mucho nos tememos que a Zapatero también.

Libertad Digital - Editorial

La Casa Blanca planta a Zapatero en el Foro de Alianza de Civilizaciones

Después de que se diese por seguro desde hace dos semanas (antes del episodio de Kosovo), la Casa Blanca aseguró, a través del consejero adjunto de Seguridad Nacional, Dennis McDonough, que el presidente estadounidense no participará finalmente en el Foro de la Alianza de Civilizaciones en Estambul, según informa Efe. Al tiempo, Washington sí anunció que el presidente estadounidense se reunirá con Rodríguez Zapatero el próximo 5 de abril en Praga, antes de la cumbre informal Unión Europea-Estados Unidos.

Fuentes gubernamentales consultadas por ABC confirmaron que el encuentro entre Zapatero y Obama se producirá previsiblemente por la mañana, momentos antes de que comience la reunión euronorteamericana, pero mostraron cierta extrañeza sobre el anuncio de que el inquilino de la Casa Blanca se desplace a Estambul y no participe en el Foro de la Alianza de Civilizaciones, en el que estarán presentes el jefe del Ejecutivo español y su colega turco, Recep Tayip Erdogan.

En Presidencia del Gobierno se daba por segura la participación de Obama en el Foro, porque así se lo habían comunicado las autoridades turcas, después de que la Administración norteamericana lo confirmara al embajador de Turquía en la ONU. Todo un jarro de agua gélida para las aspiraciones de Moncloa.

Hace sólo unos días, el director del Secretariado de la Alianza de Civilizaciones, Marc Scheuer, afirmó que Obama se había ofrecido para clausurar el 7 de abril el citado Foro. Washington, sin embargo, no hizo público hasta ayer el programa de la visita del presidente a Turquía, que incluye una reunión en Ankara con el presidente turco Abdullah Gul y el primer ministro Erdogan, y un desplazamiento a Estambul, pero no la presencia en el Foro de la Alianza de Civilizaciones.

El PSOE lo restregó al PP

Tanto desde el Gobierno como desde el PSOE se había aprovechado el anuncio de la participación de Obama en la Alianza de Civilizaciones para echar en cara a la oposición las continuas críticas a la iniciativa promovida en los últimos años por Zapatero con el apoyo de Erdogan. Lo que ayer dijo McDonough, por el contrario, fue que Obama, durante su estancia en Estambul, se reunirá con líderes culturales y participará en una mesa redonda con estudiantes.

Agradeció el papel de España en Irak y Afganistán y achacó el episodio de Kosovo a fallos de comunicación

El anuncio de la entrevista entre el jefe del Ejecutivo español y Obama se produjo sólo unas horas después de que Zapatero se entrevistara en Viña del Mar (Chile) con el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, durante la Cumbre de Líderes Progresistas. Más de 20.000 kilómetros y 36 horas de vuelo para escenificar, foto incluida, la sintonía entre Madrid y Washington.

Esta reunión es la primera que tiene lugar entre el presidente del Gobierno y la Administración Obama y, según fuentes de Moncloa, ambos mandatarios coincidieron en subrayar que «se abre una nueva etapa en las relaciones entre EE.UU. y España». «Queremos colaborar con ustedes a diario», le dijo Biden, siempre según la versión facilitada por Moncloa.

En la media hora que estuvieron juntos, Zapatero y Biden hicieron un repaso de la agenda internacional, así como de los compromisos conjuntos entre la UE y EE.UU., llegando a la conclusión de que esa colaboración tiene que ser intensa. El episodio de Kosovo fue uno de los puntos fuertes de la agenda. Según la versión ofrecida por fuentes gubernamentales españolas, Biden mostró su «absoluta comprensión» con la decisión adoptada por España y consideró un «capítulo cerrado» este incidente diplomático, que hace una semana había causado una «profunda decepción» en Washington, como así se manifestó al anunciarse la retirada. Otro de los temas abordados fue la situación en Afganistán, centrándose, fundamentalmente, en la próxima reunión de la OTAN. En este sentido, Estados Unidos expresó su preocupación por la situación de este país y de su vecino Pakistán, como refugio de terroristas.
Esta primera toma de contacto se produjo en un «ambiente cordial» y el vicepresidente, Biden, expresó «su deseo de visitar pronto España».

El presidente estadounidense se entrevistará con Erdogan en Turquía pero no irá a la Alianza de Civilizaciones

Diferencias superadas
Ya en la rueda de prensa conjunta de todos los participantes, Biden reconoció que en la polérmica retirada de España de Kosovo ha podido haber «una falta de comunicación adecuada», sin que ello sea un impedimento para las relaciones entre España y Estados Unidos. Tras resaltar que nuestro país se ha convertido «en uno de nuestros socios más fuertes», Biden agradeció «los esfuerzos de España en Irak y Afganistán». El mandatario estadounidense afirmó también que Barack Obama «espera con sumo interés» el encuentro con Zapatero. Éste aventuró que la relación con Estados Unidos «va a ser muy positiva, muy fructífera» y que su Gobierno va a colaborar con el «éxito de Obama, que será el éxito de los grandes objetivos del mundo», entre los que no parece que se halle, para la Casa Blanca, la Alianza de Civilizaciones.

La precipitación con la que Zapatero montó este viaje (no estaba prevista su asistencia a Viña del Mar) derivó en la irrupción de varias versiones sobre si el encuentro bilateral con Biden se iba a celebrar. Hasta tal punto que mientras miembros de la delegación dudaban de que se produjera la entrevista, Rodríguez Zapatero ya estaba sentado con el vicepresidente.

ABC

Me dijo un Alba de la Primavera


Me dijo un alba de la primavera:
—Yo florecí en tu corazòn sombrío
ha muchos años, caminante viejo
que no cortas las flores del camino.

Tu corazòn de sombra, ¿acaso guarda
el viejo aroma de mis viejos lirios?
¿Perfuman aun mis rosas la alba frente
del hada de tu sueño adamantino?

Respondí a la mañana:
—Sòlo tienen cristal los sueños míos.
Yo no conozco el hada de mis sueños,
ni sé si está mi corazòn florido.

Pero si aguardas la mañana pura
que ha de romper el vaso cristalino,
quizás el hada te dará tus rosas;
mí corazòn, tus lirios.

(Antonio Machado)

sábado, 28 de marzo de 2009

La lucha fratricida entre UPyD y Ciudadanos, un mal ejemplo para los demócratas

La lucha fratricida entre UPyD y Ciudadanos, los dos únicos partidos políticos españoles que habían alimentado la esperanza de los demócratas y demostrado valentía y sentido de de decencia en el desolado panorama político español, es una mala noticia para la democracia y un mal ejemplo que alimenta la desesperación y la angustia política en esta España política y moralmente degradada.

Es cierto que compiten por el mismo electorado en Cataluña, pero no es menos cierto que despedazarse entre ellos es un gesto irresponsable que les acerca mucho a los estilos y métodos de la partitocracia y que despierta en los ciudadanos la sospecha de que, tarde o temprano, esos nuevos partidos que hoy despiertan esperanza e ilusión, se convertirán en entidades obsesionadas por el poder y los privilegios, como los viejos partidos de la degenerada democracia española que ellos tanto critican.


Rosa Díez ha rechazado la invitación de Albert Rivera, líder de Ciudadanos, de acudir juntos a las elecciones europeas y ambos partidos han demostrado su incapacidad de unirse para ofrecer a los demócratas españoles una alternativa electoral fuerte y con posibilidades, lo que constituye una dolorosa experiencia y un paso atrás en la esperanza.

Si quieren demostrar de manera fiable que son diferentes al PP o al PSOE, esos dos partidos están obligados a ser ejemplares en sus relaciones y a no utilizar jamás los métodos de obsesión por el poder, trifulca y lucha fratricida que con tanto descaro han exhibido partidos como el PSOE y el PP, hoy despreciados por los auténticos demócratas y la gente de bien en España.


Voto en blanco

José Luis «manostijeras». Por Mariano Calleja

«En una crisis este es un Gobierno que ha decidido no hacer recortes sociales, sino hacer apoyo social. Es política de principios, y este es un principio claro». José Luis Rodríguez Zapatero fue así de contundente el 27 de noviembre en el Pleno del Congreso. Y María Teresa Fernández de la Vega contestaba de esta forma a Soraya Sáenz de Santamaría el 1 de octubre: «Cada semana usted me puede hablar de recortes y cada semana yo le voy a demostrar que los únicos que meten la tijera en las prestaciones sociales son ustedes allí donde gobiernan».

Los meses han pasado, la crisis ha empeorado, España ha caído más hondo en el hoyo y el Gobierno de Zapatero ha metido la tijera. «A este paso tendremos que llamar a José Luis Rodríguez Zapatero “Zapatero manostijeras” en recortes sociales», comentó ayer el secretario general del Grupo Popular, José Luis Ayllón. Los populares han sumado, partida por partida, los recortes sociales del Gobierno desde la aprobación de los últimos Presupuestos Generales. El resultado es una disminución de cien millones de euros en política social.


Mantra del Gobierno

Ha sido el mantra de los socialistas durante este primer año de legislatura: «No habrá recortes sociales». Gobierno y grupo parlamentario se han conjurado y lo recitan decenas de veces en el Pleno, en todo tipo de debates.

Pero la crisis apretó y las tijeras se pusieron en funcionamiento. Primero fue en los Presupuestos Generales de 2009, donde el recorte en programas sociales llegó a los 38.567.530 euros. El Gobierno redujo el Plan de Voluntariado (de 3.371.670 euros en 2008 pasó a 300.000 euros). Además, las medidas a favor de la conciliación de la vida familiar y laboral, que tenían un presupuesto de 21,8 millones de euros en 2008, han desaparecido de las cuentas públicas, lo mismo que las destinadas al apoyo a las familias en situaciones especiales, que contaban con 13,7 millones hace un año.

El Ejecutivo ha desplazado los recortes sociales a las comunidades autónomas

Tras aprobarse las cuentas de 2009, ya «desfasadas» por los acontecimientos, según reconoció desde el minuto uno el vicepresidente económico, Pedro Solbes, el presidente Zapatero tomó una decisión. Acuciado por la crisis galopante, el jefe del Ejecutivo anunció el pasado 10 de febrero en sede parlamentaria el recorte de 1.500 millones de euros de los gastos no financieros. La medida ya la propuso el PP unos meses antes en una enmienda, que el PSOE rechazó sin contemplaciones.Zapatero prometió que, en ningún caso, perjudicaría a programas de protección social.

En este caso, la tijera afectó a 65.320.000 euros en políticas sociales, según el resultado de la última Conferencia sectorial de Asuntos Sociales, denunciado por el PP. Por partes, estos son los recortes: el Plan de desarrollo gitano pasó de contar con tres millones a quedarse con poco más de uno. El Plan de Voluntariado, ya castigado en los Presupuestos, sufrió un tijeretazo más, hasta los 150.000 euros. El Programa de Ejecución de Medidas para Menores Infractores vio cómo sus tres millones de presupuestos perdían 570.000 euros.

El Plan de acción para las personas con discapacidad perdió más de la mitad de dinero: de casi seis millones de euros a 2,3. En concreto, las acciones de la lengua de signos y el apoyo a la comunicación oral se recortó un 50 por ciento. Además, el Fondo de Integración de inmigrantes perdió 59 millones de euros, y se quedó con 141 millones.En estos casos, el Gobierno ha derivado los recortes sociales a las comunidades, con competencias en política social.

ABC

Arboles. Por Alfonso Ussía

Sólo en una ocasión he saludado a la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa. No puedo tener opinión de ella. Pero quienes conocen a la ministra me aseguran que es inteligente, trabajadora y dialogante. Ser inteligente, trabajadora y dialogante en un Gobierno como el de Zapatero se me antoja un milagro. Porque los inteligentes no son dialogantes, los dialogantes no son trabajadores y los trabajadores no son inteligentes. Y los hay que no son ninguna de las tres cosas, y sí en cambio, tontos, vagos y cerrados al diálogo. Así está el patio. Leo en «El Puntazo», que la gran promesa medioambiental del Gobierno -promesa electoral-, no sólo se ha incumplido sino que ha pasado a mejor vida. Zapatero prometió plantar un árbol por cada español para combatir la deforestación que sufren las tierras de España.

Han transcurrido dos años, dos períodos de plantación, y ninguno de esos cuarenta y cinco millones de árboles ha anclado sus raíces en el sitio que le corresponde. Excesivo incumplimiento. La excusa de la crisis económica sirve para incumplir parcialmente las promesas, pero no para hacerlo en su totalidad. Si no hay dinero en el Ministerio de Medio Ambiente para plantar cuarenta y cinco millones de árboles, con veinte millones nos conformamos. Se explica, se entiende y se acepta la mengua. Pero no plantar ninguno, manda narices. Con la mitad de lo que reciben los chulos del sistema, que ni por casualidad cubren con el dinero voluntario de las taquillas el pastón político y pesebrista que entra en sus bolsillos, se podrían haber plantado la totalidad de los árboles prometidos. Si invirtiéramos en nuestros bosques y espacios deforestados lo que nos cuenta cada desmoronamiento de un túnel de Maleni, España tendría una piel verde y vegetal en decenas de miles de hectáreas. Servidor, desde su modestia, ha plantado este año diez limoneros, tres ciruelos, un haya, un castaño, un nogal y dos robles. Sin comprometerme a nada aventajo al Gobierno de España en dieciocho árboles de diferencia a mi favor. Como dice Antonio Mingote, cada árbol es un dios, y un país de árboles es una nación viva de pájaros y músicas. Por ahora, nos quedamos sin los cuarenta y cinco millones de árboles, pero España ha recuperado uno. Y muy significativo. Me refiero al Roble de Guernica, retoño del antiguo señor del solar de los vascos, que hoy es tronco muerto pero erguido. En la bóveda verde del norte de España los robles han principiado su renuevo. Y las hojas nacientes de este roble venerado se abren con más libertad que en los últimos treinta años. Al menos, con una esperanza de buena sombra para los justos y los pacíficos que en las últimas décadas nos habían hurtado. El «Guernikako arbola» de Iparaguirre podría volver a ser el himno que una a todos los vascos de buena voluntad. Nadie entendió que fuera despreciado por los nacionalistas. Quizá, porque Iparaguirre no lo era. Pero en su música y su texto, se resume la adoración de un pueblo por su tierra, simbolizada en la nobleza de un roble. Es triste que nos hayamos quedado sin los millones de árboles prometidos. Y es bueno que España haya recuperado, al esperanzado, fuerte y firme, ya no secuestrado, roble de Guernica.

La Razón - Opinión

Un Gobierno insolvente

«Pese a que el Gobierno no deja de quejarse de la escasez de crédito, los aumentos del gasto público implican succionar el escaso ahorro que podría haber ido a parar al crédito privado, estrangulando aún más la frágil situación de nuestra economía.»

Hubo unos meses en los que el Gobierno de Zapatero se quedó totalmente paralizado ante la crisis. Desconcertado ante sus propias mentiras durante la campaña electoral, cualquier "plan de choque" que superara una tímida devolución de 400 euros habría supuesto un reconocimiento implícito de que el PSOE no se equivocó en su diagnóstico económico sino que ocultó y lo manipuló la crítica realidad para volver a conquistar La Moncloa.


Desde luego, la inacción política durante una crisis supone unos costes muy elevados. El Gobierno tiene la responsabilidad de acelerar la recuperación, esto es, de reducir el gasto público, los impuestos y el número de regulaciones onerosas. La pasividad de la clase política no es un mérito, sino un signo de desgobierno y de impotencia ante unos fenómenos que la desbordan.

Sin embargo, parece evidente que todo es susceptible de empeorar y más cuando la izquierda se encuentra en el poder. Desde luego, si gente tan poco preparada como los socialistas ocupan los sillones del Consejo de Ministros, la indiferencia del Gobierno ante la crisis puede ser una excelente noticia: no nos facilitan la vida a los ciudadanos, pero al menos no nos la entorpecen más. Cuando uno no entiende lo que está pasando –y ni Solbes, ni Sebastián ni mucho menos Zapatero lo entienden– lo más probable es que se acabe equivocando; y si a la ignorancia se le añade una decidida voluntad de ideologizar a la sociedad, el desastre está asegurado.

Dicho y hecho. Tras un tiempo prudencial que echara un poco de tierra sobre el desbocado optimismo preelectoral, el Ejecutivo socialista inició una carrera suicida para convertirse en el Estado más despilfarrador del mundo; obsesión que ya le ha llevado a disparar la previsión de déficit público hasta el 7,6% del PIB a finales de 2009. Las consecuencias de tamaña dilapidación de los recursos nacionales no se han hecho esperar: el diferencial de tipos del bono español con respecto al alemán ya supera los 100 puntos básicos y la agencia internacional de rating Standard and Poor's ha rebajado la calificación crediticia de España.

No obstante, ayer Zapatero, ajeno a todo lo anterior, concedió una entrevista a varios medios económicos internacionales como el
Wall Street Journal o el Financial Times. Durante el coloquio afirmó rotundamente que la economía española "tiene un amplio margen para endeudarse" ya que la deuda pública apenas representa el 39% del PIB, muy por debajo de la media europea.

La interpretación más benigna de tales palabras es que Zapatero pretendía demostrar ante el mundo la solvencia de las Administraciones Públicas españolas con la finalidad de que los inversores nos exigieran unos menores tipos de interés para adquirir nuestros bonos públicos (esto es, "en caso de ser necesario, todavía podríamos endeudarnos más para amortizar todas las emisiones actuales de deuda"). Sin embargo, no debemos olvidar que el presidente del Gobierno no se encontraba en una nueva emisión de
Tengo una pregunta para usted..., sino en un encuentro con analistas económicos serios que se conocen perfectamente el funcionamiento y la situación de los mercados financieros.

La señal que envía Zapatero, en realidad, no es que España no vaya a tener problemas para amortizar su deuda actual porque carezca de la intención de gastar más –en ese caso, nada mejor que reafirmar precisamente esto– sino que busca todo lo contrario. No envió un giño al mercado sino más bien una advertencia: "esto no termina aquí, porque aun estamos muy poco endeudados".

¿Pero realmente el endeudamiento de España es tan reducido como sugiere Zapatero? Siendo optimistas –muy optimistas– a España le quedan un par de años de recesión profunda a tasas de decrecimiento del PIB que bien podrían superar el 5% anual. Si el déficit público sólo fuera del 7,5% este año y el siguiente (cuando muchos analistas ya hablan de que superará el 11%), nuestro ratio de endeudamiento sobre el PIB se dispararía al 65% a finales de 2010 –el nivel europeo medio de deuda– y ello sin gastar más de lo que ya está presupuestado (lo que no coincide con la voluntad de Zapatero). De prolongarse esta situación, en 2011 rozaríamos el 80% y en 2012 el 100% de deuda sobre el PIB: es decir, deberíamos entregar todo lo que producimos en un año sólo para amortizar los pasivos públicos.

Los mercados ya esperan este repunte súbito del endeudamiento del Estado y por eso van aplicando progresivamente mayores tipos de interés a nuestras obligaciones. Zapatero no engaña a nadie, más bien intranquiliza a todo el mundo: los inversores son conscientes de que existe un creciente riesgo de suspensión de pagos en España y cada vez que el presidente del Gobierno toma una decisión, la percepción de ese riesgo sólo hace que aumentar.

El drama de todo esto no es ya que Zapatero se equivoque y haga el ridículo, sino que daña nuestro futuro. Pese a que el Gobierno no deja de quejarse de la escasez de crédito, los aumentos del gasto público implican succionar el escaso ahorro que podría haber ido a parar al crédito privado, estrangulando aún más la frágil situación de nuestra economía.

No, España no tiene margen infinito de endeudamiento. Y el propio Solbes es consciente de ello. Por poca idea que tenga de economía (recordemos que hace un año tachaba de ignorantes a quienes alertaban del riesgo de recesión), es consciente de la amenaza que supone la charlatanería de Zapatero para España. El problema –nuestro problema– es que esa charlatanería es la que ha inspirado la totalidad de sus decisiones políticas hasta la fecha.

Libertad Digital - Editorial

El voto a ciegas. Por M. Martín Ferrand

EN una partitocracia como la nuestra, cuando el sistema electoral niega la esencia representativa y el Congreso es una mera escenificación litúrgica, el empleo de diputado es algo simbólico y decorativo. Como los maceros que sobreviven en algunos Ayuntamientos, pero sin plumero. Aún así convendría guardar las formas. Lo deseable sería, quizás, un gran pacto para la regeneración democrática y la separación de los poderes del Estado, para que las Autonomías no multipliquen por diez el total del gasto público y dejen sin sentido ni fundamento las más tradicionales instituciones de la Nación; pero, dado que todos, los centrípetos y los centrífugos, se sienten satisfechos con la situación y no se vislumbra posibilidad alguna de revisión constitucional, implántese el disimulo para que el decaído entusiasmo de los contribuyentes no se hunda del todo.

Estoy pensando en el cínico desparpajo de los padres de la Patria, de los 246 diputados que votaron a favor del dictamen de la Comisión del Estado del Diputado. Sólo los portavoces de cada grupo, según costumbre establecida y unánimemente consensuada, conocían el texto que el presidente del Congreso, José Bono, sometía a la consideración de sus señorías. Los demás votaron a ciegas y, al hacerlo, consagraron el derecho de los diputados a compatibilizar su trabajo supuestamente representativo con otros de naturaleza particular y, se supone, lucrativa.
La opacidad arraiga como fundamento de nuestra convivencia. Hasta el Presupuesto se aprueba sin que conste que ese será, y no otro, el capítulo de gastos e ingresos del Estado: aún a sabiendas de que las circunstancias niegan la posibilidad de cumplir lo que se aprueba, una exhibición de desprecio a los electores. Pero que los diputados voten sin saber lo que votan, en la más absoluta oscuridad, es el límite de la decencia democrática. No es cosa de entrar en el fulanismo y subrayar el nombre de los principales beneficiarios de esa conducta laxa y compartida porque lo que realmente se resquebraja con prácticas de esa naturaleza es el espíritu que debiera animar nuestra Constitución y presidir nuestra convivencia; pero una sesión parlamentaria con 336 asistentes y el acuerdo previo de que nadie haga uso de la palabra, en la que se vota algo que la mayoría desconoce y que, en cualquier caso, establece el privilegio de algunos de los votantes es, en el mejor de los casos, un cachondeo.

ABC - Opinión

Garzón estudia investigar a los responsables jurídicos de Guantánamo

España podría convertirse en el primer país que inicia un proceso penal cuestionando la legalidad de la prisión

La Audiencia Nacional podría investigar a los padres del sistema jurídico sobre el que se sustenta la base de Guantánamo por delitos contra la comunidad internacional, lo que convertiría a España en el primer país que inicia un proceso penal para cuestionar la legalidad de los métodos empleados en la prisión estadounidense, según informa la Cadena SER.

El magistrado, informa este medio, ha reabierto el caso, guardado desde marzo de 2008, y se lo ha trasladado al fiscal de la Audiencia Nacional para que le informe si se debe admitir la querella criminal presentada contra los seis abogados estadounidenses que participaron en la elaboración, aprobación y puesta en funcionamiento del andamiaje jurídico de Guantánamo.

Esta querella fue presentada por la asociación por la dignidad de los presos y presas, informa la SER, con el propósito de investigar por un delito contra la Comunidad Internacional a este grupo de letrados que trabajaban tanto para el subsecretario de Defensa como para el fiscal general o como consejeros de George Bush.


El País

La Fuerzas Armadas en desguace y España indefensa. Por Ismael Medina

DECIAN de Adolfo Suárez, algunos de sus colaboradores, que era incapaz de tener más de dos asuntos sobre la mesa. Cubrió esta carencia un equipo de colaboradores con experiencia política durante el franquismo en su mayoría, varios de los cuales le abandonaron cuando el monarca decidió llegada la hora de que los socialistas accedieran al poder para apuntalar la corona. Rodríguez ni tan siquiera está dotado para almacenar y digerir más de una idea, casi siempre contrahecha, y dispararla como inoportuno eructo según pinten los acontecimientos. Tampoco dispone de un equipo político experimentado, salvo en una demagogia de baja estofa con la que suple un oscuro complejo de inferioridad. Negados psicológica y funcionalmente para enhebrar una política de Estado a medio y largo plazo, el acontecer de cada día les pilla siempre desarbolados y apenas si disponen de otro asidero para salir del paso que la aplicación marrullera del diseño desvertebrador insuflado desde las logias.

LA RETIRADA DE IRAK LA ESTÁ PAGANDO ESPAÑA A MUY ALTO PRECIO

CREYÓ Rodríguez que con la abrupta retirada de Irak pagaba la deuda contraída con Chirac y Mohamed VI que tanto contribuyeron a su acceso al poder. Político de corto alcance y del montón, no cayó Rodríguez en la cuenta de que la vergonzante retirada de Irak, añadida al anterior desplante a la bandera de los Estados Unidos de Norteamérica, implicaba para España la pérdida de confianza de la primera potencia mundial. Y de buena parte de las cancillerías europeas, de rechazo. El agit-prop rodriguezco mantuvo una campaña desaforada para hacernos creer que el cierre en banda de Washington era una cuestión personal de Bush, pese a que cualquier persona medianamente informada era consciente de que la doble ofensa la sentían como propia republicanos y demócratas. Y la mayoría del pueblo norteamericano.

No pasó inadvertida en Washington la estúpida de una sonriente fotografía de Rodríguez con Mohamed VI, teniendo como fondo un mapa en el que Ceuta, Melilla, Canarias y Andalucía aparecían como marroquíes. Tampoco el progresivo deterioro reduccionista de nuestras Fuerzas Armadas, la deriva hacia un disgregador e incontrolado confederalismo de impredecibles consecuencias ni la campaña orquesta por la izquierda para amenazar con la derogación de los acuerdos bilaterales hispano-norteamericanos. Sucedió, asimismo, que Alemania y Francia iniciaron su retorno hacia el fortalecimiento del atlantismo, dejando a Rodríguez con el culo al aire. Los nocivos efectos para España no se hicieron esperar. Washington decidió desplazar a Marruecos el centro de gravedad estratégico para el control del acceso occidental al Mediterráneo y el consecuente espacio atlántico. La base británica de Gibraltar cobraba así nueva dimensión y reforzaba la reluctancia de Londres a cualquier tipo de concesiones. No paró ahí, sin embargo, la reacción norteamericana. Washington llegó luego a un acuerdo con Rabat para construir una gran base aeronaval en las proximidades de Tánger que suplirá a la de Rota.

ESPAÑA CONVERTIDA EN DÓCIL INSTRUMENTO DE LA POLÍTICA DISGREGADORA DEL MUNDIALISMO

CREYERON Rodríguez, sus ministros de aluvión y su enorme pandilla de asesores que podían contrarrestar el despego de la primera potencia mundial convirtiendo a España en una dócil delegación de la Secretaría General de las Naciones Unidas. Su refugio progresista y plataforma para que la mofeta política que nos preside paseara por el mundo, ufano, su sonrisa de cómico de vodevil y su insondable vaciedad. Cambió el teléfono rojo con el Despacho Oval por el teléfono triangular con el secretario general onunista y políticamente onanista.

Cada vez que la ONU decide enviar cascos azules a una zona conflictiva del mundo para que disparen bengalas multicolores en forma de palomas de la paz, Rodríguez responde con presteza y allá van nuestros soldados con orden terminante de componer la figura de Don Tancredo frente a las balas enemigas. Que para eso el ministerio de Defensa lo han convertido estos socialistas de pacotilla y ADN pabloiglesista en astracanada castrense. En misioneros uniformados del relativismo iluminista, condenados a morir por la ONU con la paloma picassiana entre los dientes y a que sus cadáveres retornen, casi de tapadillo, como muertos en accidente fortuito. Como los del Cougar en tiempos de Bono, el pastelero manchego, maestro en la confección de mazapanes encubridores con relleno excrementicio. Fue esa la causa de que el general Vicente Díaz de Villegas, al mando de 17.000 cascos azules en el Congo, bañado en sangre, dimitiera a las siete semanas de tomar posesión. Consideró que sus tropas no estaban allí para contemplar impávidas las matanzas entre facciones y de tantos miles de civiles indefensos, sino para imponer la paz por la fuerza de las armas. Pero la doctrina militar correcta no cuenta para los siervos del iluminismo.

Pocos columnistas han entrado en el fondo del problema planteado por nuestras “misiones de paz” en lejanos escenarios conflictivos. Tampoco, por lo general, sobre las causas de las feroces guerras intestinas que asolan amplias regiones africanas, ricas en materias primas estratégicas que poderosas multinacionales mantienen como reservas de futuro, a costa de la miseria de aquellos pueblos y de un continuo guerrear entre grupos tribales. También sacan suculenta tajada las empresas de las naciones que les suministran armamento, al tiempo que se les llena la boca con apelaciones al pacifismo y nutren de efectivos las mesnadas de cascos azules que despliega la ONU para enmascarar su complicidad con la estrategia del poder mundialista. Un juego criminal y protervo del que el gobierno Rodríguez participa con servil entusiasmo.

Está casi todo dicho o insinuado respecto de la espantada de Kosovo. La participación en los conflictos que desmembraron la unidad yugoslava fue iniciativa europea , canalizada a través de la OTAN y amparada en sus diversas fases por la ONU. Salvo en la declaración unilateral de independencia de Kosovo, si bien cuando la cuestión se explora a fondo comparece una calculada ambigüedad. La mayor parte de la población de Kosovo es musulmana, aunque no aborigen, sino consecuencia de una prolongada y forzada inmigración desde Albania y con Turquía como parte interesada. Está en el intríngulis de la Alianza de Civilizaciones promovida por la Secretaría General de la ONU y la que Rodríguez se apuntó de inmediato en connivencia con Turquía, cada vez más musulmana.

ALCANCE ESTRATÉGICO DEL ACOSO A SERBIA Y LA SEGREGACIÓN DE KOSOVO

SERBIA ha sido desde antiguo el nostálgico eslabón eslavo de Rusia. Y viene a cuento recordar lo que escribí en una anterior crónica sobre Barak Obama y su equipo preferentemente clintoniano. Me refiero a que el diseño estratégico de los USA, obra de Brzezinski, hombre de la máxima confianza de Rockefeller, pivotaba de manera obsesiva sobre el aislamiento de Rusia. De ahí que Washington alimentara la rebelión y resistencia de los afganos contra la ocupación militar y política por la URSS, hasta expulsarlos. Pero con la consecuencia no prevista de que ahora son los USA y sus aliados quienes hacen frente a esa misma situación. Y de que Rusia pretenda vengarse de la afrenta. Resulta, además, que el cartel mundialista del petróleo perseguía tender oleoductos por Afganistán para sustraer a Europa de la dependencia del petróleo y el gas rusos.

Quebrar el potencial nucleador de Serbia en el avispero balcánico y su vinculación eslavista formaba parte de la estrategia diseñada por Brzezinski y llevada adelante por los sucesivos presidentes norteamericanos, desde Carter, fueran demócratas o republicanos. Y no es casual que el Tribunal Penal Internacional se haya cebado con los dirigentes políticos y militares serbios mientras hace caso omiso de comportamientos nada diversos en otras de las repúblicas emergidas de la voladura del Estado yugoslavo. Tampoco de los terribles bombardeos de la aviación otanista sobre Kosovo ni de otros brutales excesos, incluidos los kosovares, respecto de los cuales la ONU guardó cómplice silencio.

La ONU, es cierto, no amparó la proclamación de independencia de Kosovo. Pero fue notorio su consentimiento desde que se produjo, hace poco más de un año. Si Rodríguez no retiró entonces nuestras fuerzas en Kosovo, pese a que se lo pidió el Partido Popular, se debió en buena medida a su vinculación instrumental con el secretario general de la ONU. También a que habría aparecido como una debilidad ante sus seguidores la aceptación de una propuesta del PP, partido enemigo a batir.

EL ORIGEN DE UNA DECISIÓN TARDÍA Y ESPERPÉNTICA

¿Y por qué Rodríguez decide un año más tarde de la independencia de Kosovo el golpe estrafalario de la espantada, valiéndose de Carmen Chacón, a espaldas del resto del gobierno y sin cumplir los requisitos obligados con la OTAN, con los gobiernos que también tienen tropas desplegadas junto a las españolas ni el gobierno norteamericano de cuyo nuevo presidente mendiga una fotografía?

La explicación más plausible reside en que Rodríguez necesitaba un golpe de efecto similar a la retirada de Irak, atemorizado como está por el revés electoral en Galicia, el desenlace indeseado de las elecciones en Vascongadas y el creciente descrédito derivado del hundimiento de nuestra economía y sus letales efectos sociales. Le ha sucedido lo que a un encantador de serpientes amaestradas a quien se le mueren. O al prestidigitador al que le roban la chistera. Parece confirmarlo su temeraria insistencia en sacar a relucir la retirada Irak frente a las certeras andanadas de Rajoy en la sesión parlamentaria del pasado miércoles.

Otras incitaciones, añadidas a las expuestas, motivaron o aceleraron la consumación de la espantada. Lorenzo Contreras sugería en La Estrella Digital una de ellas: la reciente entrevista de Rodríguez con Medvedev. No es descabellado suponer que el presidente ruso pudo advertir a Rodríguez de los riesgos que para las relaciones económicas entre ambos países y el difícil equilibrio interno español podrían derivarse de la permanencia de soldados españoles en Kosovo, equivalente al reconocimiento tácito de la declaración unilateral de independencia de una parte del territorio serbio. Pero si Mevdevev fue discreto de puertas afuera de la Moncloa, Boris Tadic, presidente de Serbia, no se recató durante su visita oficial a Madrid en advertir del efecto emulación que supondría para otros movimientos secesionistas la aceptación la independencia unilateral de Kosovo como realidad política irreversible. Llamada serbia de atención que subrayé en mi anterior crónica.

Se ha escrito, asimismo, que Rodríguez había decidido, para congraciarse con Obama, asumir la petición norteamericana a sus aliados, en particular los europeos, de aumentar sus efectivos desplegados en Afganistán, aunque no para una beatífica “misión de paz”. Rodríguez aceptó ese precio por futuras fotografías con el presidente norteamericano. Lo prueba la velada campaña mediática emprendida para justificarlo ante la opinión pública. Y ante sus seguidores, en particular. Pero la escasez de efectivos militares desplazables y la estrechez de los recursos financieros destinados a nuestras Fuerzas Armadas exigían retirar alguno de nuestros contingentes desplegado en otros escenarios geográficos.

Si lo anteriores ingredientes se mezclan en una coctelera moncloaca y se les añade una rociada de arbitrismo, incompetencia e ignorancia de las claves actuales de las relaciones internacionales, se entenderá mejor la naturaleza del bodrio que montaron Rodríguez y la Chacón para anunciar por sorpresa la espantada de Kosovo. El pasmo interior y exterior fue generalizado. Y también el derrumbe del ya escaso crédito internacional a que Rodríguez y compaña han conducido a España. A una España en fase iluminista de eutanasia y aquejada de una debilidad extrema frente a eventuales insurgencias internas o agresiones islámicas. Una indefensión política y militar que no es casual, sino resultado de un proceso desintegrador que ya puso sus huevos en el texto constitucional.

DESGUACE DE LAS FUERZAS ARMADAS PARA ASEGURAR LA DESINTEGRACIÓN DE ESPAÑA

EL desmoche de la Fuerzas Armadas lo inició Gutiérrez Mellado, movido por resentimientos propios y acuciado por la exigencia partitocrática de erradicar cualesquiera afecciones franquistas en los cuadros de mando. Los continuos atentados de ETA, de los que eran objetivo preferente militares y guardias civiles, que también lo son todavía, hacían temer una perturbadora reacción castrense. Se puso entonces en práctica un peculiar remedo de la lejana “Ley Azaña”, encaminado a eliminar de los cuadros de mando a los considerados de dudoso “espíritu democrático” y sustituirlos por afines y predispuestos a la obediencia. Un mecanismo que se extremó tras la acción institucional del 23 de febrero de 1981, merced a la cual se lograron tres de los objetivos perseguidos por sus escondidos promotores: depuración y asfixia militar; acceso al poder del partido socialista y consolidación del monarca como salvador de la democracia. Se olvidó que las Fuerzas Armadas, fieles al mandato contenido en el testamento político de Franco, fueron las garantes de la transición hacia el sistema parlamentario de partidos promovido por la Cortes franquistas mediante la Ley de Reforma Política y asumida por la extensa y nueva clase media que creo el régimen constitucionalmente subvertido.

No es el momento de explayar un relato minucioso de lo acontecido a partir de entonces. Si acaso, señalar que bajo los gobiernos de González se siguió el camino iniciado por Gutiérrez Mellado de depuración subrepticia de los cuadros de mando, al tiempo que desde el gobierno se amparaban y excitaban los movimientos de objeción de conciencia al cumplimiento del servicio militar y de otros mecanismos antimilitaristas, paso previo a la inexorabilidad de derogación del servicio militar obligatorio y de creación de unas Fuerzas Armadas profesionales, o mercenarias, difícilmente sostenibles en forma acorde con las necesidades objetivas de la defensa nacional a causa de las limitaciones de nuestra economía. El objetivo fue satisfecho bajo el gobierno de Aznar. Queda en el aire la pregunta de si, a tenor de la herencia recibida, no le restaba otra alternativa y de si pudo evitarlo de habérselo propuesto.

El acceso al poder de Rodríguez, mediante un criminal “accidente”, sin duda calculado en sus efectos políticos por quienes lo diseñaron en la sombra, aceleró hasta el paroxismo el proceso que he descrito. Lo emprendió Bono desde el ministerio de Defensa con su habitual doblez y ha alcanzado cotas esperpénticas con el nombramiento de Carmen Chacón para ese departamento crucial. Además de la sumisión de Rodríguez as los dictados disolventes de la Secretaría General de las Naciones Unidas y del Nuevo Orden Mundial, no puede desconocerse el empeño rodriguezco en romper la unidad de España a través de un cenagosos confederalismo que vulnera frontalmente el concepto unitario de España definido por la Constitución y cuya defensa a ultranza atribuye a las Fuerzas Armadas el Art. 8º.

LA ANTIESPAÑOLA CHACÓN SE AFANA EN EL DESGUACE DE LAS FUERZAS ARMADAS

EL nombramiento de Carmen Chacón para sustituir a Bono no respondió al cumplimiento de la monserga de paridad en el gobierno entre el número de varones y de hembras, sino a la estrategia disolvente de convertir en “naciones” a las taifas secesionistas. Si algo distingue a Carmen Chacón es su pertenencia a un expeditivo nacionalismo catatalanista, adobado con un enfermizo resentimiento hacia España y sus Fuerzas Armadas, amén de su anclaje en un mostrenco feminismo y en un gaseoso pacifismo a ultranza. Son anecdóticos, aunque significativos, su reluctancia a usar el preceptivo “¡Viva España! en las visitas mediáticas a unidades desplegadas en el extranjero u otro tipo de revanchismo antiespañoles. Lo que importan son las decisiones que afectan a un efectivo diseño estratégico de la defensa nacional. Lo confirman unos mínimos datos sobre las medidas adoptadas durante sus pocos meses de mandato.

* Los efectivos militares en Vascongadas, ya perniciosamente disminuidos en tiempos de Bono, se han reducido hasta el extremo de convertirlos en presencia simbólica y carente de una mínima capacidad operativa. Y a despecho de que, tal y como la concibió Garicoechea, la policía autónoma vascongada responde a criterios de ejército profesional “gudari”. Se ha debilitado al propio tiempo el despliegue de unidades operativas y logísticas en el entorno de Vascongadas. Decisión nada casual que condiciona una pronta y eficaz respuesta en caso, nada improbable, de subversión separatista. También ha proseguido silenciosamente el debilitamiento del despliegue militar en Cataluña.

* Persiste la supresión de regimientos de arraigada tradición histórica bajo el pretexto de una reordenación y modernización del diseño estratégico de defensa.

* También hemos asistido al desmantelamiento de unidades de la Legión de gran solera, a despecho de que se trata de unidades de reconocida capacidad operativa, una de cuyas misiones prioritarias era la defensa de Ceuta y Melilla.

* La calculada inclinación a desfondar la estructura institucional de las Fuerzas Armadas ha alcanzado también a la Infantería de Marina, innovación española que data de 1537 y que todos los ejércitos modernos, y no sólo el norteamericano, han reproducido y potencian año tras año. Carmen Chacón la ha rebajado de Fuerza con entidad propia en el ámbito de la Marina de Guerra, a Cuerpo deshuesado y manipulable. Pierde así la Infantería de Marina “su carácter orgánico dentro de la Armada y queda desprovista de su entidad institucional”. Lo denunciaba Florentino Portero en un esclarecedor artículo publicado en “ABC” (07.03.2009) cuya búsqueda y lectura aconsejo a quienes lo desconozcan.

* La Academia General Militar, ya destripada en buena medida por Bono, trata de convertirla Carmen Chacón en una suerte de escuela de ingenieros militarizada. Y al frente de la Escuela Naval de la Armada tiene decidido colocar a un civil.

* La dotación en armamento de nuestros Ejércitos es casi tercermundista. El presupuesto de mantenimiento de la aviación militar, por ejemplo, condiciona brutalmente su operatividad y el entrenamiento de sus efectivos de vuelo y tierra. Lo absorbe en gran proporción el de la flota destinada al transporte de los miembros de la Casa Real, del presidente del gobierno, de sus ministros, de otros políticos de pacotilla y del nutrido acompañamiento de adláteres y tropa mediática. Condicionamiento que también afecta a la Marina de Guerra. Si se envían unidades a un escenario de conflicto más o menos alejado, apenas si hay disponibilidad económica para que se haban a la mar otras unidades.

* Se ha politizado al máximo la selección de los altos mandos militares e incluso de escalas inferiores al generalato. Priman para los ascensos la docilidad, las primas económicas, la afección ideológica y también la pertenencia a la masonería. No ha sido casual en este aspecto la iniciativa de equiparación generalizada entre oficialidad procedente de la escala de suboficiales y la oficialidad de carrera.


* El pacifismo de vodevil iluminista que hizo decir al pastelero Bono de nuestros soldados que prefieren morir a matar, lo ha institucionalizo Rodríguez mediante la degradación de la fuerza militar a ONGs uniformadas, en vez de en unidades de combate preparadas para vencer al enemigos y subsidiariamente para proteger a las ONGs civiles en el cumplimiento de misiones de paz y ayuda humanitaria que le son específicas.

* Pese a la escasez de fuertes unidades operativas, se mantiene el despropósito de sustraer a las Fuerzas Armadas los 4.000 efectivos humanos de la Unión Militar de Emergencia, en realidad una guardias pretoriana para Rodríguez y su gobierno. Y cuya capacidad para intervenir frente a situaciones de catástrofes localizadas se ve condicionada por el consentimiento que para su actuación otorguen las Administraciones taifales afectadas.

ACUSADORAS PLUMAS BLANCAS PARA LOS ALTOS MANDOS QUE BAILAN EL AGUA AL GOBIERNO

ASISTIMOS, en definitiva, al desguace sistemático de nuestra capacidad militar de reacción frente cualquier tipo de insurgencias interiores o de agresiones exteriores.
Una conspiración desmanteladora de las Fuerzas Armadas que, repito, forma parte de la encaminada a destruir la unidad de España. Rodríguez, que se declaró “rojo” sin que nadie se lo pidiera y alardeó de que el concepto de nación es “discutido y discutible”, no se apea del burro aunque ocasionalmente trate de disimularlo mediante declamaciones o decisiones coyunturales carentes de efectos prácticos. La mentira y el engaño son componentes inseparables de una enfermiza irracionalidad.

El malestar comienza a bullir y a manifestarse de nuevo en las escalas militares de mando directo sobre la tropa. No circulan todavía manifiestos como los que menudearon en tiempos de Gutiérrez Mellado. Pero emergen otro tipo de protestas al amparo de la informática y de las posibilidades que ofrece Internet. Los altos mandos que hacen servilmente el juego a la política disgregadora del gobierno están recibiendo mensajes consistentes en el dibujo de una pluma blanca. Su fuente de inspiración, obvio es recordarlo, reside en aquella lejana versión cinematográfica de “Las cuatro plumas”, cada una de las cuales, remitida por tres de los compañeros de regimiento que Harry dejó y por la novia que le abandona, contiene una acusación simbólica de cobardía. Harry reaccionó ante la afrenta y marchó a Sudán para rescatar a los antiguos compañeros y a sus soldados cercados en Jartún

La cuestión que propone este envío simbólico de plumas blancas a los altos mandos militares de nuestras Fuerzas Armadas es si contribuirán, como sucedió con Harry, a que reaccionen, redescubran las exigencias del cuadro castrense de valores y cumplan con su deber que no es el de sumisión complaciente a los caprichos devastadores del poder político. Los más dudan de esa eventual recapacitación.

Vistazo a la Prensa

viernes, 27 de marzo de 2009

Un ejército de demagogia


Carmen Chacón junto a las tropas españolas

Una traidora independentista catalana se cuadra hipócritamente junto a unas tropas a las que desprecia y usa para sus espúreos intereses

Una guardia personal al servicio del PSOE

Kosovo, la última canallada contra nuestras tropas


El actual gobierno socialista de España considera no sólo que sus preferencias ideológicas, por absurdas y ridículas que sean, han de adaptarse a las necesidades políticas españolas, sino que además las tropas españolas destinadas a velar por la seguridad de la Nación ante amenazas externas, han de subordinarse también a tales espúreos y traicioneros fines.

Si la retirada de Kosovo ha puesto de manifiesto la viscosa ideología socialdemócrata, no menos viscosas y estúpidas fueron las justificaciones de la Ministra de Defensa, la separatista catalana Carmen Chacón, y las del Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero: apelaciones a la Guerra de Iraq y al supuesto ridículo que nuestras tropas habrían hecho al recuperar la parte de territorio español que correspondía al Islote Perejil, invadido por soldados marroquíes.

Pero lo cierto es que ese 17 de julio de 2002, tan caricaturizado por el socialfascismo, se produjo un acto legítimo de ejercicio de la soberanía española y de nuestras tropas: se repelió una agresión externa proveniente del enemigo islámico más cercano que tiene España: Marruecos, con quien ha establecido vulgares componendas el actual gabinete socialdemócrata, en forma de la vulgar Alianza de Civilizaciones. De ahí el escándalo que suscita en tan biempensante gobierno que sus antecesores en el cargo defendieran España frente a la amenaza islamista.

Pero aquellos tiempos de defensa de la soberanía nacional por nuestras tropas quedaron atrás. Ahora el uso que se estila es la demagogia contra los rivales políticos. Por ejemplo, el accidente del avión de transporte Yak 42, que tan nefastas consecuencias tuvo en la pérdida de vidas de nuestros soldados, y cerrado en falso durante el anterior gobierno «popular», es usado día sí y día también como cortina de humo para que el socialfascismo tape sus vergüenzas. Los familiares de las víctimas, cómplices objetivos del socialfascismo al permitir que jueguen de manera tan rastrera con sus sentimientos, son usados para atacar al Partido Popular en un vomitivo y repetitivo ejercicio de demagogia.

Sin embargo, poco importa ya el dolor de otras víctimas, como las del 11 M, asunto cerrado completamente en falso y que tantos réditos aportó al socialfascismo del PSOE, o las que presuntamente mueren «en son de paz» en el Líbano o en Afganistán, tan carentes de medios como los que murieron al estrellarse el Yak 42, asunto que tanto parece preocupar a los socialdemócratas, sin que hagan absolutamente nada para evitar que suceda un nuevo desastre de similares características.

Si ya nada más llegar al poder el socialfascismo, logró que en Iraq nuestros soldados fueran convertidos en gallinas por huir del lugar, abucheados y blanco de las burlas de otros destacamentos comprometidos en la zona bajo la forma de lanzamiento de huevos, los constantes bandazos en política exterior han ido configurando un ejército que ya no es el Ejército de España, sino el Ejército del Socialfascismo (¿Español?). La última jugarreta tuvo lugar con las tropas desplazadas a Kosovo, pero no menos importantes han sido los desaires a los pocos militares que han mostrado su descontento con la política del gobierno socialista de España. El General Mena, que alertó en su discurso de Enero de 2006 que una deriva separatista obligaría al ejército a intervenir para mantener la soberanía nacional, fue acusado de traición al gobierno y apartado de sus cargos.

Sin embargo, por mucho que el socialfascismo fantasee con el disminuido y ridiculizado ejército español como guardia de corps a su exclusivo servicio, el ejército de una nación política no es un instrumento de un partido político sino de la nación, su capa cortical en definitiva. La que tiene que defender a la Nación, no a un partido político, de amenazas externas y de los riesgos de disgregación de la soberanía nacional.

Y si esa capa cortical está integrada en otra organización de mayor potencia de obrar, como la OTAN, en tanto que integra a los países miembros del orden internacional realmente existente, lo lógico y normal es que se mantengan los compromisos firmados dentro de ese tratado, y que en cualquier caso se abandonen con una causa bien justificada y previo aviso a los miembros de la Alianza Atlántica. No salir huyendo sin previo aviso y simplemente porque toca realizar la extravagancia de turno ante los medios de comunicación.

Asimismo, si un gobierno de España, por sus acciones clandestinas y traidoras a la Nación, siguiese una deriva que pusiera en peligro la pervivencia de la nación política, el ejército no debería permanecer sumiso, sino intervenir para evitar la desintegración nacional, ya fuera haciendo el «ruido de sables» o incluso deponiendo al gobierno felón que intenta destruir la nación. Un acto que incluso habría que calificar como de plena democracia, o como forma de salvar el actual régimen democrático.

Desde el Grupo Promacos llamamos a la rebelión contra este gobierno nazi que desacredita a España y a su Ejército.

El Revolucionario

Los socialistas de Vigo, a puñetazo limpio para hacerse con puestos en el Congreso del PSdeG


A bofetada limpia. Los socialistas de Vigo llegaron esta noche a las manos tras conocer los resultados de una votación en la que se elegía a los delegados en el próximo congreso del PSdeG-PSOE el 25 de abril en que se designará a la nueva ejecutiva del partido y al nuevo secretario en sustitución de Emilio Pérez-Touriño.

De nuevo, las dos corrientes muy definidas desde hace años en el seno del PSdeG-PSOE vigués se hicieron patentes esta noche no sólo en los resultados, sino en una tensión que acabó en pelea y agresiones físicas.


El altercado se produjo después de concluir una asamblea en la que volvió a evidenciarse esas dos corrientes: una de ellas la oficial liderada por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y otra más crítica, encabezada por su sobrino y también socialista, Gonzalo Caballero.

Pese golpes entre unos y otros, algunos afiliados lograron separar a los dos grupos y poner calma a tanto alboroto en el que se vieron puñetazos, patadas y empujones.

Las dos diferentes vías del PSdeG-PSOE de vigués reflejaron sus diferencias en una samblea en que la candidatura oficial para acudir al congreso del 25 de abril logró un total de 527 votos, un 71,80 por ciento, y que se traduce en una representación de 19 delegados, frente a los 7 logrados por la alternativa, obtenidos por los 208 votos y que suponen un 28,20 por ciento.

Después de conocerse los resultados, el secretario general los socialistas de Vigo y portavoz de la candidatura oficial, Manel Gallego, indicó que lo importante de los resultados de esta noche es que "se consolida una mayoría amplia para construir un nuevo partido en Galicia".

Por su parte, un Gonzalo Caballero exultante, líder de la candidatura alternativa, señaló que esta otra corriente dentro del PSdeG-PSOE es "imparable" y que "sigue creciendo". Según Gonzalo Caballero, las bases del partido demostraron que quieren un cambio en Galicia.

Preguntado si con este apoyo de la militancia pretende presentar una candidatura en el próximo congreso, Caballero se limitó a decir que a partir de ahora mantendrá contactos con las agrupaciones locales, pero subrayó que lo relevante es que pese a la "presión" del aparato del PSdeG-PSOE vigués "hemos resistido".

Gonzalo Caballero, apoyado esta vez por el ex alcalde socialista Carlos González Príncipe, criticó el que no hubiera ningún mecanismo de control durante la votación ni que tampoco hubieran podido acceder al censo de militantes con tiempo.

Periodista Digital

Leguina acusa a Zapatero de "saquear" España

Joaquín Leguina carga una vez más en su blog personal contra ZP. En esta ocasión acusa de "saquear" el Estado con el controvertido asunto del agua. El ex diputado socialista critica que haya convertido el agua "en bandera para crear banderías".

Leguina, quien además de ser doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid, en Demografía por la Sorbona de París, estadístico Facultativo del Estado y funcionario de Naciones Unidas en Santiago de Chile hasta el golpe de Estado contra Salvador Allende, antes de convertirse en el primer Presidente de la Comunidad de Madrid, considera a Zapatero un chisgarabís.


No es extraño, por tanto que considere una insensatez que el Ejecutivo socialista haya propiciado que se pase de "el agua es de todos" a "el agua es mía y me la quedo yo". Una consigna, sobre la que ironiza en su blog, subrayando que es "mucho más adelantada y progresista".

En un artículo publicado este jueves en su blog califica la política hidráulica impulsada por el Gobierno socialista de "despropósito" y acusa a Zapatero, de "saquear" el Estado y de iniciar un viaje "disparatado" hacia "la rebatiña demagógica".

En sus propias palabras, este viaje "disparatado" hacia "la rebatiña demagógica" ha convertido el agua "en bandera para crear banderías" bajo "la mirada irresponsable" de unos gobernantes a quienes el Estado "parece importarles una higa".

Así pues, el ex dirigente socialista se lamenta de que, tras dos planes hidrográficos nacionales –uno impulsado por el PSOE y otro por el PP–, Zapatero llegue con su "España plural" y, "sin más trámite", decrete que los trasvases son "reaccionarios y, "lo que es más disparatado", las desaladoras "progresistas" y que las cuencas pueden transferirse".
"El nuevo Estatuto de Andalucía expropió al resto de los españoles la cuenca del Guadalquivir; el Ebro se lo quedó Aragón y, ahora, Castilla-La Mancha, a través también de su Estatuto, pretende decretar motu proprio el final del trasvase Tajo-Segura".
Finalmente, Leguina cree que hace algunos años hubiera sido "inconcebible "que un Gobierno de España, "y más si era de izquierdas", hubiera propiciado "un desmantelamiento del Estado" como el que, a su juicio, se está asistiendo con Zapatero a propósito del agua.
"Lo diré claro: una izquierda, tan nueva como la actualmente reinante, que propicia o permite tales saqueos del Estado, será nueva, pero no es de izquierdas ni por el forro".
Periodista Digital

Flagrante injusticia y abuso de poder gobernamental

El trato que reciben los autónomos del gobierno de España es injusto, inmerecido y cruel. Son las principales víctimas de la actual crisis y, abandonados por el gobierno de Zapatero, están cayendo como moscas. Más de 300.000 han tenido que salir de la actividad económica y productiva, engrosando las filas del paro y la pobreza. Para colmo de males, ayer, al manifestarse ante las Cortes para protestar por su maltrato y pedir socorro, fueron apaleados sin misericordia por la policía.

Es el colectivo que crea más empleo, junto con la pequeña empresa, pero es el menos protegido por la Seguridad Social y el peor tratado por Hacienda, que los somete a una injusticia fiscal constante y especialmente cruel. Obligar a los autónomos y empresarios a que paguen al Fisco, por anticipado e inmediatamente, el IVA de todo lo que facturan, aunque no hayan cobrado esa factura o aunque tarden más de un año en cobrarla, es una flagrante injusticia y un abuso de poder del gobierno, aunque esa norma esté protegida por una ley.

Para los autónomos, masacrados por la injusticia y empujados hacia la ruina por el gobierno, debe ser duro comparar su triste situaciín con el lujo, los privilegios y las ventajas de muchos políticos, entre ellos muchos diputados del congreso (Michavila, Acebes y Leire Pajín, entre otros), que, según denuncian los medios de prensa en estos días, reciben tres sueldos, lo que les permite, sin ni siquiera tener que asistir a las sesiones de la Cámara, embolsarse unos 20.000 euros mensuales.

En democracia, las leyes son justas o injustas con independencia de hayan sido o no aprobadas por el Parlamento legalmente elegido.

Esa norma abusiva, que obliga a los empresarios a financiar al Estado y que es causa de la ruina de muchas empresas, es todavía más injusta y aberrante en tiempos de crisis, cuando las empresas, sin financiación, acosadas por la escasa demanda, la morosidad y la depresión general de la economía, están obligadas a anticipar a la Hacienda Pública, para alimentar la avaricia del poder político, parte del dinero que no han cobrado y que ni siquiera saben si cobrarán.

La eliminación de esa injusticia le ha sido solicitada al gobierno de Zapatero por algunos partidos políticos de inspiración liberal y por diversas asociaciones empresariales y de autónomos, que la señalan como abusiva y manifiestamente injusta, pero el gobierno, arrogante y, en este caso, también opresor y avariento, se niega a eliminar esa barbaridad jurídica y económica que asfixia a las empresas.

Si a ese drama se agrega el dato de que las administraciones públicas, que deberían ser ejemplares a la hora de pagar sus deudas, debe en estos momentos más de 32.000 millones de euros a las empresas privadas, la "opresión", la injusticia y el abuso gubernamental es todavía más sangrante e incomprensible en democracia.

De ese modo, el Estado, creado por los ciudadanos libremente para solucionar sus problemas y garantizar la Justicia, la convivencia y la paz, se convierte no sólo en depredador y en fuente de inestabilidad, angustia y dolor ciudadano, sino también en un lastre para el desarrollo y el verdadero progreso.

Los empresarios saben que la CEOE podría haber acabado con esta injusticia si se hubiera plantado ante el gobierno, pero esa plante implicaría un pulso que pondría en peligro los muchos millones que la organización empresarial recibe del gobierno español a cambio de lo que unos llaman "paz social" y otros "silencio".

Entre los mayores problemas políticos de España figuran el terrible desequilibrio de los poderes, la devaluación del ciudadano y la ausencia de una verdadera democracia. El pueblo y la sociedad civil, ante injusticias flagrantes como el trato discriminatorio a los autónomos y pequeños empresarios, no pueden hacer otra cosa que "rogar" al poder del Estado, a ser posible con humildad, que rectifique y repare el daño, algo que el gobierno hará sólo si le da la gana.

Si esto es democracia, que venga Dios y lo vea.


Voto en blanco

La cuera . Por Alfonso Ussía

«Para mí, que el juez Garzón sería mucho mejor instructor si no tuviera siempre prisa por largarse a Méjico»

Lo contaban de Franco y Gregorio Marañón Moya. Si no es verdad está bien contado. El anterior Jefe del Estado recibía en audiencia los miércoles. La más importante e institucional, la última de la mañana. Aquel miércoles, tres grupos de recibidos fueron presididos por Gregorio Marañón Moya, hijo del gran don Gregorio. Los Amigos de los Castillos, los Amigos de la Capa, y finalmente, el Instituto de Cultura Hispánica. Al saludar Franco por tercera vez en una misma mañana a Marañón, le preguntó con gallega socarronería: -Marañón, ¿y «uzté» cuándo trabaja?-. Cada día que pasa se sabe de una nueva conferencia de Garzón en América. Y creo que la pregunta bromista de Franco a Marañón tendría que formulársela a Garzón el presidente del Consejo del Poder Judicial. -Baltasar, ¿y tú cuándo trabajas?-.


Ahora nos toca Tamaulipas. El gran Hugo Sánchez, uno de los más formidables autores e intérpretes de rancheras y corridos mejicanos, compuso una canción alegre y divertida, el «Mil Amores», que trataba de las andanzas de un fresco enamoradizo. «De Altamira a Tamaulipas/ traigo esta alegre canción»¿ También Garzón estuvo en Tamaulipas, no como el «Mil amores», sino como el «miles de euros», que en él, es lo habitual. El 8 de octubre de 2007, don Baltasar llegó a Tampico, soltó su rollo de una hora, recibió 14.000 euros por la conferencia más 11.000 correspondientes a los gastos de viaje de Su Señoría y el guardaespaldas, una botella de tequila añejo, otra de una reserva de vino mejicano, y ¡un traje! Un traje típico tamaulipeco, marrón y blanco, con flecos apaches, confeccionado especialmente para él por el mejor sastre de la zona, y por el que cobró al Gobierno de Tamaulipas mil trescientos euros más. Un traje regional valorado en más de doscientas mil pesetas de las de antes, que no es trino de ruiseñor afónico. Allí le dicen a este tipo de vestidos «cuera», porque el cuero es el elemento fundamental en su confección. Se complementa con una camisa floreada y una corbatilla roja, amén del inevitable sombrero charro, si bien en Tamaulipas es de ala menos exagerada que en Sonora, Guadalajara o el Distrito Federal. Para mí, que el juez Garzón sería mucho mejor instructor si no tuviera siempre prisa por largarse a Méjico. En su caso, mis urgencias serían similares. Aquí, en España, no se siente tan bien tratado como en el estallante país azteca. Es objeto de toda suerte de carantoñas y agasajos, y para colmo, le regalan trajes, que allí en Méjico es una costumbre muy normal y nada tiene que ver con las corruptelas de aquí, contra las que combate tan afanosamente. En Méjico, a todos los que llegan a dar una conferencia se les regala una «cuera» tamaulipeca de mil trescientos euros, porque allí son así y no hay quien los cambie. Intuyo que el obsequio de la «cuera» es para compensar los bajos emolumentos que perciben los conferenciantes a cambio de su perorata, porque catorce mil euros por hablar durante una hora son muy pocos euros, céntimo arriba, céntimo abajo. Dicho esto, sólo nos falta elevar a Su Señoría una petición con vocación de clamor. Que entre en la Audiencia Nacional un día cualquiera con el traje tamaulipeco con flecos apaches. Sería un detalle que agradecería emocionado el Gobierno de Tamaulipas, la tierra del «Mil amores».

La Razón - Opinión

Programa, programa, programa

«El PP vasco ha acertado centrando la negociación no en los cargos sino en el programa político que desarrollará el nuevo Gobierno. Lo importante para la derecha social es acabar con las redes clientelares nacionalistas, no a quien se confíe esa labor.»

No hay región en España donde la confusión entre Gobierno, partido y sociedad haya sido mayor que en el País Vasco. No podía ser de otro modo cuando la bandera oficial de la comunidad autónoma es la del PNV y el himno una canción tradicional de la que se apropió Sabino Arana. Los nacionalistas llevan tres décadas afirmando que ellos son "los vascos" y que por tanto no se podía gobernar sin contar con ellos. Por todo ello resulta imprescindible echarlos del Gobierno y dejar que entre aire fresco en las estancias de Ajuria Enea.


Después de los resultados de los primeros comicios en que los etarras carecen de representación directa en el Parlamento Vasco, PP y PSOE tienen ante sí la oportunidad de desalojar a los nacionalistas del poder. Desgraciadamente, el PSE no es el mismo que dirigía Redondo Terreros y todos los recelos están justificados ante quienes se sentaron con Otegi durante el proceso de rendición. No puede reclamar un voto a ciegas y el PP ha hecho muy bien en condicionar su apoyo.

Las negociaciones han dado como primeros frutos que la presidencia del Parlamento Vasco esté ocupada por un popular y un preacuerdo sobre las bases políticas en las que se basará el apoyo a la investidura de Patxi López. Lo primero es un éxito sobre todo simbólico. Que el partido de los apestados, de aquellos que para los nacionalistas no merecían siquiera ocupar sus escaños ahora esté a la cabeza del Parlamento no deja de ser la primera muestra tangible del cambio que podría tener lugar en el País Vasco. La evaluación del segundo dependerá de los términos que finalmente queden negro sobre blanco.

El PP vasco ha acertado centrando la negociación no en los cargos sino en el programa político que desarrollará el nuevo Gobierno. Lo importante para la derecha social es acabar con las redes clientelares nacionalistas, no a quien se confíe esa labor. Lo crucial es terminar con la hegemonía cultural y el nacionalismo omnipresente en los medios de comunicación públicos, no que sea un socialista o popular quien lo lleve a cabo. Lo necesario es poner fin a la imposición lingüística en la educación, no la persona encargada de hacerlo. Acierta el PP al no cegarse ante los cargos y centrar la discusión en la tarea que se le abre al nuevo Gobierno constitucionalista.

Ciertamente quedaríamos más tranquilos si los consejeros de Educación o Interior fueran personas sobre cuyas intenciones no cupiese albergar a priori ninguna duda. Al contrario que Basagoiti y los suyos, Patxi López, Rodolfo Ares y los demás socialistas vascos que han encontrado en la ambigüedad la forma de crecer electoralmente en el País Vasco resultan muy poco dignos de confianza. Por eso es esencial que en el programa pactado se incluyan todas las reivindicaciones que ha dejado claras el PP vasco. Ni unos ni otros pueden desaprovechar esta oportunidad histórica de acabar con el Poder Nacionalista Vasco.

Libertad Digital - Editorial

Otan: nada que celebrar. Por Rafael Bardají

POR definición, todas las cumbres internacionales son un éxito y la próxima de Estrasburgo-Kehl en donde los aliados celebrarán el 60 aniversario de la OTAN no será distinta en eso. El comunicado final recogerá con toda seguridad la satisfacción colectiva de los logros de la Alianza en sus primeros sesenta años de existencia y entonará los mejores deseo para las próximas décadas. Callará sobre la espantá del gobierno español de Kosovo, por prudencia.

Hasta cierto punto tienen razón: ¿No quiere todo el mundo -hasta los franceses- ser parte de esta organización defensiva occidental? La OTAN como institución no está en peligro. Su eficacia y relevancia, sin embargo sí. La Alianza tiene tres grandes problemas hoy que van a determinar el futuro de la organización. El primero es un problema operativo que tiene nombre y apellidos, Afganistán. Los aliados fueron a aquel país porque muchos pensaban que era la guerra buena frente a la mala de Irak. Es más, una gran mayoría fue allí porque creían que las tropas americanas habían vencido ya a los talibán y a los terroristas de Al Qaeda y que, por tanto, su misión se concentraría en la reconstrucción, no en la seguridad. Se diga lo que se diga, ese fue el espíritu que llevó a la OTAN hacerse cargo de la ISAF en 2003. Y precisamente por eso sólo unos pocos aliados, más algunos países que no son miembros de la OTAN, como Australia, han estado dispuestos a acometer misiones de combate. Hace un par de años, el chiste sobre el terreno era el significado real de ISAF : «Veo a los americanos luchar» (I See Americans Fight). Hoy la situación no ha mejorado. Son los americanos los que van a intentar cambiar el delicado equilibrio de fuerzas que hoy existe en Afganistán y que amenaza con convertirse en una vergüenza para toda la OTAN. Allí los aliados sólo pueden esperar dos cosas: la derrota o la victoria. Pero para obtener esta última tienen que asumir una responsabilidad de la que vienen huyendo en los últimos años. La OTAN no puede ni debe ser únicamente los marines americanos.

En segundo lugar, la OTAN tiene un serio problema político, la quiebra de la solidaridad entre sus miembros, agudizado por su claudicación frente a Rusia. La dependencia de los aliados europeos de los suministros energéticos rusos y la necesidad de los Estados Unidos de contar con Moscú para frenar situaciones indeseables como la nuclearización de Irán, ha llevado a que la OTAN acepte, de hecho, la política del Kremlin de imponer su propia esfera de influencia en el este de Europa. Atrás queda la invasión de Georgia y las reiteradas injerencias en Ucrania por parte de Moscú, las continua bravuconadas de sus dirigentes, su visión neo-imperial y sus amenazas de volver a la guerra fría con sus despliegues en el Caribe. En lugar de actuar con serenidad, evitando provocaciones, pero con firmeza, los aliados han preferido olvidar sus promesas a Georgia y Ucrania y con tal de contentar a Moscú hasta aplauden la decisión, por más que sea unilateral, del presidente Obama de abandonar el escudo antimisiles en suelo europeo. Ronald Reagan abrazó a los rusos desde la fuerza y acabó con el régimen comunista. El reciente consejo de ministros de la OTAN ha reanudado sus sesiones con Moscú a cambio de nada. Alemania, Francia e Italia estarán tranquilas, pues priman una buena relación con el Kremlin sobre todas las cosas, pero los países bálticos y los polacos, checos y húngaros no pueden estarlo. Si Rusia se sale con la suya sin pagar ningún precio, Georgia no será la última en caer en sus redes. Bastaría conque la Alianza desplegase parte de sus infraestructuras en sus miembros más al Este para reforzar el sentimiento de solidaridad necesario en toda alianza militar. Tendría todo el derecho y la legitimidad para hacerlo y eso le permitiría a los aliados dialogar con Moscú en un plano de mayor igualdad. De todas formas, la crisis de la solidaridad va, por desgracia, bastante más allá que Rusia, como la decisión unilateral de Zapatero sobre nuestras tropas en Kosovo ha puesto de nuevo en evidencia. El todos para uno no es conocido por el actual gobierno español, que huyó de la coalición en Irak, se niega a asumir las tareas de combate en Afganistán y sale de Kosovo de mala manera.

En tercer lugar, la Alianza tiene un grave problema estratégico. La OTAN, que fue el centro del mundo desde su nacimiento en 1949 hasta la caída del muro de Berlín en 1989, se ha mantenido voluntariamente al margen de los asuntos centrales para la seguridad del mundo en los últimos años. Primero, inhibiéndose de jugar un papel acorde a sus medios en la guerra contra el terrorismo islamista. Más allá de activar el artículo 5 de su Tratado con motivo de los ataques del 11-S, poco más ha hecho, dejando en manos de sus miembros o de la UE la esencia de las políticas antiterroristas; en segundo lugar, Irak. La Alianza se abrió en canal al querer utilizarla unos cuantos como plataforma anti-americana. La incapacidad para involucrarse colectivamente o, aún peor, para asistir a una Turquía que lo demandaba, no sólo marginó a la Alianza del Medio Oriente, sino de su principal fuerza y motor, los Estados Unidos. Y a tenor de lo que vemos con la nueva administración Obama, su atlantismo parece más bien de boquilla, pues no cuenta con sus aliados a la hora de tomar decisiones que afectan a todos; por último, la OTAN ha optado por no enfrentarse al tema estratégico de nuestro tiempo, Irán y su acelerado programa nuclear. Ni ha querido sumarse a los movimientos para impedir la bomba en manos de los ayatolas, ni se ha preparado para asegurarse una mayor protección y disuasión en el caso de que, en un futuro cercano, tengamos que lidiar con un Irán atómico. Se podía haber enviado unos buques en visita al Golfo o en apoyo de las fuerzas americanas en la zona y se debían haber acelerado los proyectos de defensas antimisiles balísticos, pero ni una cosa ni la otra.

Ciertamente, Francia vuelve a las estructuras militares de la Alianza, poniendo fin a 43 años de anomalía. Pero su retorno es menos importante en el aspecto operativo y militar, pues Francia ya participa en las operaciones OTAN como otro aliado más. Lo importante será poner fin a una permanente batalla de nuestro vecino galo por mermar la influencia americana en Europa e intentar colocar a Francia en su lugar. La OTAN ha sufrido mucho por tener que bregar todos los días con dos visiones antagónicas sobre lo que debía ser y hacer. Si la vuelta francesa significa de verdad acabar con eso, será positiva. Pero si sólo se queda en una batalla por escalar posiciones dentro de las estructuras aliadas, puede que Francia gane colocando a sus oficiales donde no los tenía hasta ahora, pero la OTAN colectivamente ganará muy poco. La Alianza lo que necesita urgentemente es una única concepción estratégica que de sentido a lo que hace y que la oriente sobre lo que tendría que hacer. Francia puede contribuir a ello, pero, como siempre, la potencia indispensable será América. Sin los Estados Unidos no hay OTAN que valga. Lo deberían saber los aliados europeos y lo debería aprender rápido Barack Obama. Pero quién más necesidad tiene de saberlo es nuestro siempre sonriente presidente de gobierno y su ministra de defensa, quienes se empachan del término «multilateralismo eficaz» al hablar de la ONU, pero lo niegan en la única organización multilateral que ha probado su eficacia, como es la OTAN.

ABC - Opinión

El gran timo. Santander, Caixa, Caja Madrid y Popular, ayudados por Telefónica, se tragarán la deuda de PRISA

HSBC es menos presionable, por lo que exige más venta de activos. Entre ellos, Digital+ que los Polanco colocarán a Telefónica por no menos de 2.500 millones de euros y hasta discutiendo derechos y deuda. Slim está “imposible”, porque exige pagar a precio de mercado. Al final, PRISA pretende volver a empezar de cero con El País, la SER y Cuatro. Además, Cebrián vuelve a sus mejores tiempos: con Garzón amenaza al PP y con Chacón al PSOE

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) asigna dos acepciones al término 'extorsión'. A saber:

1. Amenaza de pública difamación o daño semejante que se hace contra alguien, a fin de obtener de él dinero u otro provecho.

2. Presión que, mediante amenazas, se ejerce sobre alguien para obligarle a obrar en determinado sentido.

Quedémonos con la segunda, más genérica para explicar lo que está haciendo el grupo editorial PRISA, el más importante del mundo en lengua castellana, propiedad de la familia Polanco pero en el que manda el periodista Juan Luis Cebrián.

Si analizamos el balance, el grupo PRISA, con una deuda que aún supera los 5.500 millones de euros, debería haber presentado concursos de acreedores. No tiene activos tangibles, apenas, pero tiene mucho poder, el poder de poner contra las cuerdas a los poderosos, el poder de, por ejemplo, obligar a sus cuatro primeros acreedores bancarios, Santander-Banesto, Caixa, Caja Madrid y Popular, a pasar por el aro de una refinanciación que más parece una condonación. En otras palabras, Juan Luis Cebrián, especialista en calificar como chantajistas y extorsionadores a la prensa independiente de Internet practica aquello de lo que acusa a los demás. Cuentan, que, siendo el máximo responsable de Alianza Popular, durante la Transición, Manuel Fraga rompió las pólizas de crédito de los bancos acreedores del partido al grito de: “Y ahora, si tenéis, c..., embargar al Partido”. No, no los tuvieron.

Ahora la historia se repite: no hay banco que se atreva a embargar a PRISA, por lo que lo que es realmente una condonación -aunque los tipos estén a la baja- se disfraza de refinanciación. Y no se van a refinanciar los 1.900 millones de la última, e innecesaria, OPA sobre Sogecable, sino los 5.500 millones, la totalidad de la deuda. El propio Cebrián asegura que se ahorrará 1.000 millones de euros. Casi un 20%.

El HSBC es británico, es extranjero, así que le asuste menos PRISA, y es el que exige venta de activos para cobrar su deuda. No hay problema: se venderán activos, todo lo vendible, hasta quedare con Cuatro, El País y la SER. Y ojo, entre los activos a vender, con lo que se incluye a Telefónica en la extorsión, está Digital+ a Telefónica. No acepta Cebrián los 1.800 millones de euros que ofrecía Vivendi ni los 2.400 anteriores. Quiere 2.500 millones y el derecho a discutir qué derechos de emisión se traspasan y qué deuda se le asigna a la plataforma de pago, en una sospechosa contabilidad analítica de asignación de costes.

Por de pronto, Cebrián ya ha mostrado su fuerza a los dos grandes partidos. Con el PSOE, mordiendo la yugular de la ministra de Defensa, Carme Chacón, esposa de un ex prisa y hoy odiado por Cebrián, Miguel Barroso, mentor intelectual de su gran enemigo socialista: La Sexta. El trato dado al asunto Kosovo ha sido no duro, durísimo. Mucho más que el que la prensa de derechas ha destinado a Chacón. Con el PP, también para demostrarle a ZP que le necesitan, con la creación -con el apoyo invaluable del juez Baltasar Garzón- de la fantasmagórica trama de los espías en la Comunidad de Madrid y los trajes de Milano del presidente valenciano del PP, Francisco Camps, clave de la política nacional.

Eso sí, no hay acuerdo con el amigo mexicano, con Carlos Slim, quien quiere comprar PRISA para mandar a precio de mercado. O sea, que Cebrián deberá seguir contando con los Polanco, aunque eso sí, ahora mucho más domesticados de lo que estuvieron nunca.

Hispanidad