domingo, 17 de enero de 2010

Libertad 2.0 Yo ya he firmado. ¿Y tú?

Las asociaciones Foro Liberal, la Asociación para la Defensa de las Libertades y Derechos Civiles, el Club Liberal Español, La Rosa Blanca, Hazte Oír, Cuba en Transición, Profesionales por la Ética, Coruña Liberal, Foro Aragón Liberal y Convivencia Cívica Catalana, una vez conocido que el anteproyecto de “Ley de Economía Sostenible” pretende liquidar derechos inherentes a las personas como la libertad de expresión, la libertad de mercado, así como la Justicia (violando la presunción de inocencia y el derecho a la tutela judicial efectiva), con el fin de otorgar privilegios feudales a una industria obsoleta, tecnófoba y caduca que se resiste a introducir los cambios necesarios para adaptarse al progreso, han elaborado el siguiente manifiesto en defensa de la libertad y los derechos civiles que invitan a suscribir a cuantos ciudadanos y asociaciones o movimientos cívicos quieran.

Consideramos que:

1.- Los derechos de autor no son más que el argumento esgrimido por el gobierno para instaurar la censura y liquidar la libertad de expresión. No estamos en una batalla contra los creadores sino en una lucha por la defensa de nuestras libertades y derechos civiles.


2.- Los derechos de autor y propiedad intelectual no pueden vulnerar en ningún caso derechos fundamentales de los ciudadanos ni se puede admitir que en su nombre se liquide la Justicia.

3.- La libertad de expresión o información no puede, en una sociedad abierta, quedar en manos de una comisión administrativa que decida qué blogs/webs tienen derecho a existir y cuáles no. Y tal es la medida que el gobierno ha introducido en el despojo legal llamado “Ley de Economía Sostenible”, al articular la Sección Segunda (SS), que será una comisión formada por personas designadas por políticos que decidirá qué contenidos son admisibles y cuáles no.

4.- Un aumento de la libertad en el intercambio de información nunca podrá ser alcanzado por vías políticas, sino por el desarrollo de nuevas técnicas de comunicación. Internet ofrece por primera vez en la historia de la humanidad la posibilidad de comunicar de ciudadano a ciudadano de forma multimedial. De esta manera los propietarios de los medios de comunicación tradicionales -claramente influenciables por lobbies políticos y/ó gubernamentales- pierden su posición de monopolistas y “guardianes” de la información. Los periodistas profesionales han de hacer frente a la competencia nacida en internet, la cual ya es herramienta efectiva a la hora de verificar la veracidad de las afirmaciones periodísticas.

Entendemos que desde la Ley de Economía Sostenible se pretende, sobre todo, salvaguardar los derechos y privilegios de quienes de forma tradicional han contribuído al establecimiento de vías políticamente adecuadas a sus propios intereses y no al servicio de la veracidad informativa.

5.- Los enlaces en ningún caso constituyen un delito, como han puesto de manifiesto en numerosas ocasiones los tribunales españoles y existe un derecho a copia privada que desde el gobierno, sometido y entregado a lobbies de presión, se quiere criminalizar. Los internautas son “piratas”, se afirma desde el poder y sus terminales mediáticas.

6.- El intercambio libre y voluntario de archivos (como de libros o de discos) no sólo no es un delito, sino que tipificarlo como tal es un atentado contra la libertad de los ciudadanos.

7.- Como se afirmaba en el Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, suscrito por cientos de miles de ciudadanos, “intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo”.

8.- El modelo propuesto por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero llevará, por el cada vez mayor desapego de los ciudadanos hacia ellos y lo que a día de hoy representan, a la ruina a unos creadores, cuyo derecho de creación vulnera esta ley, engañados por sus cada vez más acaudaladas entidades de gestión. Además, al introducir inseguridad jurídica, resultará notablemente dañina entre los empresarios del sector.

Por todo ello

1.- Exigimos la inmediata retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible y la dimisión de las ministras responsables de la comisión de este atentado contra la libertad de los ciudadanos, Elena Salgado y Ángeles González-Sinde.

2.- Así mismo exigimos la inmediata retirada del canon digital, por criminalizar a los ciudadanos presuponiendo que van a cometer un delito e imponiendo un impuesto, otro más, sobre la población para así mantener a los privilegiados por la casta política.

3.- Que se modifique la legislación para que las entidades de gestión de derechos de autor dejen de poder ejercer presiones intolerables sobre los ciudadanos y que se auditen de forma inmediata las cuentas de todas estas entidades.

4.- Animamos a los ciudadanos a difundir este manifiesto por cualesquiera medios estén a su alcance y a darle la máxima difusión a nivel nacional e internacional, así como a colaborar en cualquier iniciativa puesta en marcha en contra de la “Ley de Economía Sostenible”.

Firma aquí.

Imprima, comparta, guarde


Vic como paradigma. Por José María Carrascal


VIC representa el cuarto fracaso de Zapatero como presidente. El primero fue su intento de lograr la paz en el País Vasco negociando con ETA. El segundo, cerrar nuestro ordenamiento territorial dando a los nacionalistas lo que quisieran. El tercero, resolver la crisis económica negándola de entrada y subsidios de paro después. El cuarto, el más callado y ambicioso de todos, alterar el equilibro socio-político de España a través de los inmigrantes. Todos ellos basados en el utopismo de la izquierda y en la bondad natural del hombre, supuestos teóricos que tienen poco que ver con la realidad. Del fracaso de los tres primeros testifica el propio Gobierno, persiguiendo etarras con todas sus armas, dejando al Tribunal Constitucional recortar el nuevo estatuto catalán y llevándonos a la cola de la recuperación económica. Ahora, le estalla en las manos el cuarto, el intento de alterar la realidad sociológica española a través de la demografía. Se trataba de un plan tan simple en objetivos como complejo de realización. Si en España hay dos bloques aproximadamente iguales de derechas e izquierdas, venía a decir, añadamos un par de millones de votos a la izquierda, y tendremos garantizada su supremacía para siempre. ¿De dónde iban a salir esos nuevos votantes? De la inmigración. De ahí las legalizaciones masivas y los «papeles para todos», junto a los cientos de miles de hijos y nietos de españoles, a los que nuestras embajadas en Hispanoamérica están dando pasaportes por orden de Moratinos. Todos ellos, agradecidos, votarían al PSOE, convirtiéndolo en el partido hegemonónico. Ingeniería demográfica al servicio de la manipulación electoral.


Una vez más, sin embargo, la realidad ha llamado al orden a Zapatero. La irrupción masiva de inmigrantes funciona con una economía en auge, que crea puestos de trabajo y dinero suficiente para atender a todos los gastos sociales: sanidad, escuelas, viviendas. Pero cuando la economía se contrae, el paro crece, las arcas públicas se vacían y empieza la lucha por los escasos recursos, todo este andamiaje teórico se viene abajo. Los primeros en notarlo son los que están más cerca de la calle, los ayuntamientos, y los primeros en sufrirlo, los más débiles, los ilegales. Vic representa la primera revuelta contra ese plan de política virtual. Su ayuntamiento dice que no puede cumplir lo que se le pide porque aparte de contradictorio -legalizar ilegales- no tiene medios para ello. Seguirán otros, pues no se trata de un problema particular, sino general, al margen de las ideologías e incluso de la tan cacareada pluralidad española. Donde no hay, no puede darse. Ante lo que Zapatero ha hecho lo que suelen hacer los ilusos ignorantes en estos casos: escapar. La presidencia europea le ofrece un refugio dorado. Lástima que sea sólo por seis meses. Pero ya se buscará otro.

ABC - Opinión

Haití. Por Andrés Aberasturi

No resulta demasiado fácil mantener un mínimo de optimismo en este mundo nuestro. Se puede ser medio feliz a ratos, estar más o menos en paz con tu entorno más cercano y hasta debatir acaloradamente la Ley de Economía Sostenible. Lo malo es que, de pronto, aparece Haití y te da como vergüenza todo cuanto te rodea. Medio mundo vive en el olvido, tenemos a tres cuartas partes de la humanidad recluidas en algún lugar de la memoria y sólo la noticia brutal y repentina de un seísmo, de un tsunami, de una guerra, entornan esa puerta y ante nuestros ojos aparecen los ojos terribles de la miseria, del hambre sin adjetivos, de la injusticia hecha carne de niño, de la barbarie escondida tras un burka.

Hay territorios que parecen malditos. Haití es uno de ellos: pobre hasta la desesperación y con una mínima clase dirigente absolutamente corrompida. Haití es la gran olvidada de ese hemisferio y hoy todos escribimos sobre su desgracia. Hoy nos llegan noticias de que la ayuda internacional se vende (se revende) en los mercados para que unos pocos dictadores e hagan millonarios mientras la gente se entrega a revueltas desesperadas y la vida carece de valor. Hoy hablamos de Haití pero a lo largo de esas décadas hemos hablado de otros muchos sitios, de países que ya ni recordamos y no porque las guerras hayan terminado sino porque han dejado de ser noticia. Las guerras largas no se venden bien en los informativos y hay que sorprender con nuevas imágenes, con paisajes nuevos desolados, señalar en el mapa de este mundo único donde se ubican las hambrunas, dónde matan y mueren los niños de la guerra, en qué escombreras buscan comida los más pobres, cómo lapidan a un mujer acusada de adulterio por una ley que, encima, tratamos de comprender y hasta respetar.

No resulta fácil ser minimamente optimista en un mundo así. Las cosas están como están y son como son y es bueno preocuparse del cambio climático o discutir apasionadamente sobre la crisis financiera y la caída de las bolsas. Lo malo es lo que ocurre mientras tanto en la otra parte del mundo, Porque Haití tendría que haber sido noticia cada día desde hace muchos días, pero necesitamos un mínimo de muertos considerable para que nos asalte a la hora de comer mientras vemos la televisión. Somos así y no es bueno. Tal vez haya llegado la hora de revelarse y decir basta. Pero ¿a quién? ¿cómo? ¿con qué posibilidades reales de que algo cambie? Ah las ejemplares democracias occidentales* benditas sean porque me dejan escribir estas cosas pero que poquito más -seamos realistas- se puede hacer.


Periodista Digital

¡Enhorabuena! Por Alfonso Ussía

Enhorabuena, Llamazares. Ha conseguido usted lo que no pudo durante décadas en España. Que la gente le conozca un poco. Tantos años al frente de Izquierda Unida y del comunismo nacional y podía pasear desde la Plaza de Castilla hasta la Plaza Mayor sin que nadie, al verlo, comentara: –Ahí va Llamazares–. Y llegan los americanos y le convierten en un referente mundial. Los del FBI, para más «inri», aunque a usted lo del «inri» ni le va ni le viene, como a otros, aunque les conviden a participar en los desayunos de la oración. A todos los rincones del mundo han llegado su frondoso cabello entrecanado y su altiva frente. Los expertos del FBI han creado un retrato-robot de Osama Bin Laden, el aliado de las civilizaciones que no desea, de momento, establecer ningún tipo de alianza. Y hete aquí, que la frente y el pelo del Bin Laden son idénticos a los suyos. Los americanos, que hacen los retratos-robot con una maestría insuperable, le han quitado a usted el pelo y la frente, se los han adaptado al compañero Laden y se han quedado encantados con su obra. Por fortuna, sólo en el pelo y la frente es usted parecido a Bin, que de parecerse más, todos estaríamos corriendo.

En mi infancia, demostrada mi nula capacidad para entender la aritmética y las matemáticas, tuve un profesor particular, don Félix Rebollar, que era idéntico a Lenin. Mi madre, cada vez que se cruzaba con don Félix en los largos pasillos de nuestra casa, se santiguaba. Usted, al menos, sólo se parece a Bin Laden en la frente y el pelo, pero don Félix era como Lenin reencarnado, y a usted le hubiera encantado conocerlo. Después, nada. Don Félix era de derechas, muy buena persona y no se había dedicado a ordenar la muerte de decenas de miles de rusos, el zar incluido.

En Izquierda Unida se han manifestado inquietos y sorprendidos por el uso que ha hecho el FBI, sin autorización por su parte, de su pelo y de su frente. Y los dirigentes de la coalición han acordado por unanimidad «pedir explicaciones a quien corresponda en los Estados Unidos». Confuso acuerdo, don Gaspar. Si usted viaja a los Estados Unidos –hágalo aprovechando cualquiera de sus garbeos por Cuba–, y pide visitar «a quien corresponda», le van a decir que sus deseos son de muy complicada satisfacción. «A quien corresponda», en los Estados Unidos de América pueden ser desde el Presidente Obama a Dorothy Pick, una jubilada de Montana que se dedica a la cría en cautividad de ardillas pardas, a las que Al Gore ha vaticinado un incierto futuro por aquello del calentamiento global. Gracias a Dorothy Pick , la ardilla parda puede presumir de un porvenir sostenido, como se dice ahora, que todo es sostenido, desde la economía que no se sostiene a la jeta de Al Gore, que se sostiene muy bien gracias a la cantidad de tontos que hay repartidos por el mundo.

No protesten «a quien corresponda», porque «a quien corresponda» va a estar reunido. Celebren, usted y los suyos, admirado don Gaspar, que al fin, en el tramo otoñal y atardecido de su vida, al menos su pelo y su frente han recibido el regalo de la atención de millones de miradas en todo el mundo. Agradezca al FBI el formidable obsequio, y disfrute con su parcial popularidad. Suyo afectísimo.


La Razón - Opinión

Haitíes. Por Ignacio Camacho

CUANDO Haití vuelva, si vuelve, a la normalidad previa al terremoto, cuando los muertos sean enterrados y los heridos reciban mal que bien sus curas, cuando regresen el agua y la electricidad, cuando los escombros se retiren y los edificios hundidos se reconstruyan, cuando se marchen las fuerzas de socorro y sólo se queden las oenegés que ya estaban allí antes de la tragedia, cuando la confortable sociedad biempensante relegue la catástrofe porque deje de verla en los telediarios, ese pequeño país antillano tornará en el mejor de los casos a la demoledora realidad social que vivía antes de que la tierra temblase en Puerto Príncipe: un euro diario de renta per cápita, un sistema político corrompido, un tejido educativo inexistente, un producto interior irrelevante, una cultura de supersticiones premodernas, una miseria estructural enquistada en una historia de subdesarrollo extremo y de pobreza sin alivio. Allí, al lado mismo de la Romana de las vacaciones todo incluido. Eso es lo que era Haití antes de que Occidente se conmoviese ante la hecatombe sísmica, como tantas otras naciones y territorios que sólo surgen en el mapa de nuestra conciencia moral cuando una calamidad desproporcionada o una guerra particularmente atroz los traen por unos días al primer plano de unas sobremesas atribuladas por la caída de la Bolsa o las dificultades del crédito hipotecario.

Por eso de nada servirá toda esta bienintencionada sacudida solidaria, esa sincera generosidad anónima del parado o del mileurista que dona unos euros que no le sobran, si no cuaja en un estado de opinión pública estable que empuje a abordar en serio la reconstrucción de un país que apenas si existía como tal antes de que comenzase a importarnos. Si todo ese emotivo caudal de ayuda no se canaliza en la planificación de un Estado decente. Si el egoísmo de la alta política se enreda en pulsos de influencias y liderazgo. Si los contritos jefes de Estado y Gobierno que ahora aparecen promoviendo conferencias de socorro con expresión sombría olvidan su repentina conmoción cuando decaigan las encuestas. Si se desvanece tan pronto como de costumbre la volátil preocupación que estas tragedias siembran en nuestra mala conciencia de privilegios en crisis.

Es una bonita, tranquilizadora virtud la de la solidaridad. Y evita preguntas incómodas porque las catástrofes no se comentan: se socorren. Pero esos desheredados que parecen interpelarnos como espectros entre las ruinas y cascotes de sus casas, esos haitianos harapientos a los que anhelamos enviar ayuda sanitaria nos molestan sobremanera cuando buscan vivienda junto a la nuestra o toman turno antes que nosotros en el ambulatorio de zona. Y sin resolver esa severa contradicción interior no servirá de mucho esta súbita, urgente cosquilla de lejana fraternidad angustiada que nos ayuda a olvidar los haitíes que rodean nuestras propias casas.


ABC - Opinión

¿Se debe empadronar a los mismos que se intenta expulsar?

La contradictoria legislación plantea el debate sobre si el Ayuntamiento de Vic está actuando correctamente al no empadronar a los inmigrantes sin papeles.

EL ANUNCIO de la vicepresidenta De la Vega de que el Gobierno no tiene intención de cambiar la normativa en materia de inmigración pese al aldabonazo que ha supuesto el plante del Ayuntamiento de Vic permite predecir que el problema de los sin papeles y el de la economía sumergida, tan ligados ambos, aumentarán en nuestro país. La crisis ha terminado por encender la mecha que una deficiente legislación había dejado descubierta.


Cuando el país vivía en la bonanza y los ayuntamientos no tenían problemas de financiación, podían estirar los presupuestos para atender las necesidades de todos los ciudadanos, sin detenerse en cuál era su situación administrativa. Eso permitía disminuir la conflictividad social y ocultar los evidentes defectos de la regulación legal de la inmigración. Pero hoy, con una Administración Local asfixiada, con niveles de inmigración muy altos en algunas poblaciones y con partidos marginales dispuestos a explotar el asunto, era cuestión de tiempo que algún consistorio dijera basta.

Es simplista, a la par que tendencioso, tratar de deslegitimar la actitud del equipo de gobierno de Vic tachándola de xenófoba. Con mayor razón cabría decir que quien fomenta el odio a los extranjeros no es quien pide que se ponga un orden razonable en la inmigración, sino quien, por no regularla eficazmente, permite que se convierta en un problema. El caso es que descartada la opción, por inviable, del papeles para todos, lo que no cabe es propiciar que la inmigración ilegal se convierta, de facto, en opción legítima a través de la puerta trasera de los padrones municipales. La cuestión hoy no es inmigrantes sí o inmigrantes no. Es evidente que una gran mayoría de extranjeros reside legalmente en España y huelga decir, además, que sin su concurso la economía nacional no habría crecido como lo hizo en los penúltimos años. Nadie plantea tampoco expulsar del padrón a quien ya está inscrito, aunque haya entrado de forma irregular en el país. El asunto es si cabe cambiar la legislación para que el empadronamiento no se convierta, como ahora sucede, en una vía para blanquear la inmigración ilegal y para evitar que, en la práctica, acabe siendo más difícil obtener la tarjeta de residencia siguiendo los cauces oficiales que mediante ese atajo.

El portavoz de CiU en el Congreso, Duran Lleida, que ayer respaldó la medida de dejar de empadronar a los sin papeles, tiene razón cuando señala que un ayuntamiento no puede conocer una ilegalidad «y no denunciarla». Es decir, que si un consistorio sabe que la situación de un inmigrante no es legal, ¿no es lógico que antes de empadronarlo comunique a las autoridades esa situación irregular? La legislación es contradictoria, y mientras por un lado obliga a incluirle en el padrón, por otra, prescribe su expulsión. Por eso sorprende que De la Vega dijera ayer que la ley «es clara» y que, por lo tanto, «no hace falta llevar a cabo ninguna reforma». Y que añadiera además que la economía sumergida tiene «los días contados». Pues bien, hay que decir claramente que ni la normativa es clara, ni creemos que con más de cuatro millones de parados y la crisis galopante actual, el Gobierno vaya a ser capaz de acabar con la economía sumergida, que además se sirve en muchas ocasiones de quienes, por no tener papeles, son víctima fácil para los tramposos. El PP, más realista, pronostica que la subida del IVA que entrará en vigor en julio agravará el fraude.

Tan erróneo es que un ayuntamiento determine qué trato se le da a la inmigración, como que se le obligue a servir de coladero de personas en situación ilegal. Urge que los grandes partidos se pongan de acuerdo para revisar la legislación. Eso permitirá además cortar el paso a los demagogos dispuestos a pescar en río revuelto.


El Mundo - Editorial

El miedo del PP a sus bases

La estrategia de Génova puede llevar a que el PP Balear viva la peor crisis por la que ha pasado ese partido en los últimos tiempos, con amenazas de ruptura que, ante la cacicada extemporánea del PP nacional, cada vez son menos veladas.

A tenor de la escenografía y las declaraciones de sus principales protagonistas, la XV Reunión Interparlamentaria del Partido Popular que se está desarrollando en Palma de Mallorca está siendo utilizada por el aparato de Génova para apuntalar sin ningún pudor a un candidato del PP balear que nadie ha elegido. La situación sería menos grave en términos democráticos si no hubiera un serio candidato alternativo que cuenta con gran apoyo de las bases como Carlos Delgado, alcalde de Calviá, al que se está despreciando de forma pública por los dirigentes nacionales en beneficio de la apuesta personal de Rajoy para gestionar el partido en las Islas Baleares.


Es oportuno recordar que José Ramón Bauzá llegó a la presidencia del PP Balear sólo tras la dimisión de Rosa Estarás, que adujo ciertos problemas de salud para abandonar el cargo, lo que constituye precisamente una razón añadida para que el actual dirigente validara su nombramiento a través de un proceso democrático interno. El mismo Bauzá aseguró en los micrófonos de esRadio, tras llegar a la presidencia de forma tan accidental, su intención de convocar un congreso extraordinario para dar la posibilidad a los militantes del partido de decidir qué candidato y, sobre todo, qué línea política deberían seguir los populares en las islas para enfrentarse a sus rivales en las elecciones de 2011. "Nadie cuestiona este planteamiento" (el de convocar un congreso), llegó a afirmar el ya candidato oficial de Rajoy en su entrevista con Federico Jiménez Losantos. Bien, eso podría ser cierto en aquel momento, pero a la luz de las declaraciones y gestos de los dirigentes nacionales del PP, todo parece indicar que la decisión de Génova es llegar a las próximas elecciones con un candidato del que no se podrá conocer su apoyo real, en caso de que se consumen los deseos de Rajoy de evitar cualquier confrontación de personajes e ideas con carácter previo a la próxima contienda autonómica, que, especialmente en las Baleares, promete ser muy reñida.

El portavoz del PP nacional, González Pons, ha llegado a asegurar que un congreso en Baleares "en absoluto es necesario". Si en un partido sometido a una tensión política sin precedentes a causa de las graves acusaciones de corrupción que pesan sobre algunos de sus anteriores dirigentes, con un presidente accidental al que nadie ha elegido y un candidato alternativo de importante arraigo entre las bases no resulta necesario convocar un congreso, ardemos en deseos de conocer qué tiene que pasar en una delegación territorial del Partido Popular para que, a juicio del señor González Pons, resulte oportuno otorgar a los militantes la potestad de elegir a sus dirigentes.

Poco importa, en términos democráticos, la aparente seguridad de Rajoy de que el PP balear presentará una candidatura excelente y "a la altura de las circunstancias". Ese es su criterio, muy respetable, pero por encima está, o debería estar, el derecho de todos los militantes a elegir libremente a quien les debe llevar a la victoria, ciertamente factible dado el estado de descomposición política en el que está sumida la insólita coalición actualmente en el poder autonómico.

Rajoy pretende que sus protegidos ni siquiera tengan que someterse al bochorno al que él mismo se vio sometido en el congreso de Valencia, en el que el aparato del partido movió los hilos para que la contestación interna desapareciera del escenario. Sin embargo, la insistencia justificada del alcalde de Calviá de que se cumplan las previsiones estatutarias para que los distintos candidatos se sometan al refrendo de los militantes, puede llevar a que el PP Balear viva la peor crisis por la que ha pasado ese partido en los últimos tiempos, con amenazas de ruptura que, ante la cacicada extemporánea del PP nacional, cada vez son menos veladas.

La decisión de Rajoy de imponer a su candidato no sólo es inadmisible en un partido político que, por mandato constitucional, debe someterse en su régimen interno a criterios democráticos. Es también una afrenta a los militantes que ven como unos dirigentes nacionales les hurtan su derecho a elegir libremente qué quieren hacer con el partido en su circunscripción.


Libertad Digital - Editorial

Deterioro sin remedio

HOY informa ABC sobre un estudio sociológico comparado de la valoración de líderes políticos en sus países respectivos. El análisis ofrece datos muy significativos. El estudio atribuye a Rodríguez Zapatero un 33 por ciento de aceptación, equivalente al que conseguía George W. Bush en sus peores momentos y sólo equiparable hoy día al nivel de Gordon Brown, que -según todos los indicios- camina sin remedio hacia la derrota en las urnas. Aunque otros sondeos realizados en nuestro país reducen todavía más la percepción de los ciudadanos sobre el presidente del Gobierno, es notorio que el líder del PSOE se sitúa muy por debajo de otros dirigentes internacionales como Obama, Merkel o Berlusconi, que se aproximan al 50 por ciento. Por supuesto, está a años luz de Lula, que consigue un nivel de apoyo en torno al 80 por ciento. El Ejecutivo puede seguir diciendo que no le importan las encuestas, aunque también debería mirar con atención las previsiones sobre un eventual vuelco electoral en Andalucía. En todo caso, el desplome de la popularidad de Rodríguez Zapatero le sitúa ya en zona de muy alto riesgo. En democracia, cuando un dirigente cae en picado en la consideración de los electores, resulta muy difícil remontar el vuelo por mucho optimismo antropológico y voluntarismo sin contenido que ponga en el empeño. Además, el desgaste se ha producido de forma muy acelerada y afecta a la imagen personal del presidente del Gobierno, que ha sufrido en pocos meses un deterioro que cabe calificar de irremediable, sin exageración alguna.

La experiencia demuestra que todos los líderes que han sufrido procesos similares han perdido después las elecciones, incluso aunque logren recuperar parcialmente la confianza de los votantes en una etapa más próxima a las urnas. En estas condiciones, es lógico que los socialistas asuman -en voz alta o en voz baja- la existencia de una seria crisis de liderazgo. Aunque no lo reconozcan José Blanco y otros dirigentes del aparato de Ferraz, hay mar de fondo en el PSOE porque empiezan a percibirse síntomas inequívocos ante una hipotética pérdida del poder. Rodríguez Zapatero se ha convertido en un problema para los suyos porque los ciudadanos lo identifican con la ineficacia absoluta ante la crisis, el sectarismo ideológico y la retórica inútil para afrontar los problemas reales de la sociedad española. Aunque faltan más de dos años para las elecciones generales, si se agota la legislatura, hay percepciones en la opinión pública que no serán fáciles de cambiar.

ABC - Editorial

sábado, 16 de enero de 2010

«Trata a Jesús de tú a tú». Por José María Carrascal

Debo de ser uno de los pocos españoles que ha asistido a un «Prayer Breakfast», a un «Desayuno de la Oración». No como invitado, desde luego, sino como periodista. Fue a principios de los años 70 del pasado siglo, cuando un destacado cristiano-demócrata español, que luego interpretaría un papel importante en la Transición, había sido invitado al acto, y yo, como corresponsal en Estados Unidos, tuve que cubrirlo. Era una fría mañana de principios de febrero en Washington, y de entrada tengo que decir que lo patrocina «The Fellowship Foundation», conocida como «La Familia» entre sus miembros, lo que da ya una idea de su línea ideológica. Pertenecen a ella los congresistas norteamericanos más conservadores, relacionados con el protestantismo más militante. Este desayuno es la cumbre de su actividad anual, para la que se congregan varios miles de miembros llegados de todo el país, habiéndose invitado a numerosas personalidades extranjeras. Aunque suele asistir al acto, el presidente, Nixon entonces, es allí sólo un invitado, eso sí, el más importante. Se trata, por tanto, de un acto multitudinario, pero tan religioso como una ceremonia eucarística o una bendición papal. Empieza con una oración, termina con una plegaria y en medio hay sólo invocaciones al Señor, gracias por los bienes que nos ha dado y promesas de no apartarse de la línea señalada por las Sagradas Escrituras. Tras lo dicho, no les extrañará que, en sus reuniones, los miembros de «La Familia» tienen como lema «Tratar a Jesús de tú a tú» ni que estos desayunos hayan sido acusados de violar la separación constitucional de la iglesia y el estado.

Roma con Santiago

Y uno se pregunta: ¿a quién se le habrá ocurrido la idea de invitar a José Luis Rodríguez Zapatero a un acto así? ¿Es que no conocen su laicismo militante? ¿Es que quieren atraerle al buen camino? ¿Es un chiste? ¿O es que él, decidido a verse con Obama antes que los Reyes, ha movido Roma con Santiago, o Madrid con Washington, para hacerse invitar a lo que sea? Sin descartar ninguna hipótesis y teniendo en cuenta que un «lobbista» bien pagado puede obtener lo que se quiera en Washington, me inclino por la última de las hipótesis. Nuestro presidente está tan necesitado de triunfos, se ve tan agobiado por los problemas domésticos, que se agarra a cualquier cosa con tal de escapar. Y si, encima, logra otra de sus ««entrevistas» con Obama -«How are you?», «How are you», «Bye», «Bye»-, miel sobre hojuelas.

Enrique IV de Borbón dijo aquello de «París bien vale una misa», tras abandonar el protestantismo por el catolicismo, para obtener el trono de Francia. Zapatero parece decirse «Una foto con Obama bien vale un Desayuno de Oración». Con la enorme diferencia de que Enrique IV era un estadista de los pies a la cabeza, como demostró a lo largo de su reinado, en el que terminó con las guerras religiosas en su país y puso las bases para su poderío posterior. Mientras Zapatero lo que está haciendo es reencender las guerras civiles en el nuestro, al tiempo que lo arruina, demostrando no tener ni cabeza ni pies. Por no tener, no tiene ni siquiera sentido del ridículo. Para asistir a las reuniones del G-20, no le importó sentarse en la silla que le prestaba Sarkozy y para fotografiarse otra vez con Obama no le importa asistir a un acto donde va a sentirse más extraño que un pingüino en Florida. Tengo que confesar que espero con regocijo su foto rodeado de orantes en la más pura ortodoxia religiosa norteamericana. Será cuestión de ponerla al lado de aquella otra en la que aparecía sentado al paso de la bandera USA. A la postre, un chiste. Quien le puso Mr. Bean, sabía bien lo que hacía.


ABC - Opinión

Groseras sin fronteras. Por Maite Nolla

Zapatero se presenta ante Obama con el navideño mensaje de que el obispo de San Sebastián tiene un "aspecto físico desagradable". Es el problema de no acabar las carreras que dicen tener, que luego no saben diferenciar la crítica de la injuria.

Hasta para insultar hay que tener talento. La frontera con lo grosero es muy débil y lo que demuestran algunas dirigentes del PSOE es que ni tienen talento ni tienen límite. Y además de groseras son inoportunas. Resulta que el presidente del Gobierno ha sido invitado a un acto religioso con Obama, al que se presenta con el navideño mensaje de su partido en el que se dice que el obispo de San Sebastián tiene un "aspecto físico desagradable". Es el problema de no acabar las carreras que dicen tener, que luego no saben diferenciar la crítica de la injuria.


De todas formas, es comprensible lo que pasa en el PSOE. Como dice Gregorio Marañón, tienen una balumba de preocupaciones y se alivian con un obispo al que insultar. Pensaban que la presidencia española de la Unión Europea les iba a dar un respiro durante seis meses, y la prensa europea y los alemanes les han dicho que un personaje que saldrá de La Moncloa sabiendo de economía lo mismo que cuando entró, no les va a dar a ellos lecciones ni les va a poner multas; que Alemania no es Cataluña. Cierto que el Partido Popular se ha vuelto nacionalista y prefiere defender a España como marca que a sus ciudadanos. Y si no, les recuerdo que la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo eso de que "el niño es mío y le riño yo". Luego en el PP se preguntan por qué más que estancarse en las encuestas, por ejemplo en Cataluña, se encharcan. Pues por cosas como éstas. Una vez que Europa sale en auxilio de los españoles, el PP sale en auxilio del Gobierno.
Lo que echo de menos es al equipo demagogo habitual del PSOE, de las que se hacen fotos con niños palestinos, de las que dicen que Zapatero amplía el catálogo de derechos y libertades y las que insultan al obispo, pidiendo ya la expulsión de sus concejales en Vic. Los de CiU, al fin y al cabo, son coherentes con el pensamiento de su Reina Madre, Marta Ferrusola, y en ERC otro tanto, y si no busquen en la hemeroteca declaraciones de Heribert Barrera. Al PP le ha venido bien no tener representación en Vic, como en casi todas partes de Cataluña, y así no ha metido la pata en este asunto también. Hay que dejar bien claro que en Vic no gobierna Lepen: gobiernan CIU, ERC y el PSC, que son los autores de la medida y los que la han aprobado, al menos de forma provisional. Entiendo que estén ustedes despistados porque de forma intencionada este pequeño detalle se obvia en casi todas las crónicas. Como siempre, los más profesionales son los de El País, que titularon "Un partido xenófobo logra imponer sus planteamientos en Vic". ¿A que mola? Los pobrecitos de CIU, los independentistas y el partido de Caldera se han visto arrastrados por el anillo, que les ha poseído y les ha transformado en unos gollums racistillas en contra de su voluntad. Igual ando yo despistada, pero me ratifico en que esto lo ha propuesto un alcalde de CIU, con el apoyo de ERC y de los socialistas, y los de Plataforma per Catalunya han votado a favor.

Volviendo al tema grosero inicial, lo peor de todo es que encima es mentira y una manipulación. De todas formas, igual el problema del aspecto del obispo es que no le viste Elena Benarroch ni le pinta Barceló.


Libertad Digital - Opinión

Cómicos con firma. Por M. Martín Ferrand

HAY gente que nace para hacer reír. Si canaliza tan portentoso talento por los cauces de la creación literaria o del espectáculo tendremos frente a nosotros un bien objetivo. Si, por el contrario, el poseedor de tan rara habilidad consagra su vida a la política estaremos ante una catástrofe de imposible evaluación, tanto más grande cuanto mayor sea la potencialidad histriónica del personaje. Es el caso de Celestino Corbacho, ministro de Trabajo en el Gobierno Zapatero. Dice cosas tan hilarantes que parecen propias de su homónimo José Corbacho, quizás porque el político socialista fue alcalde de Hospitalet de Llobregat y el cómico de El Terrat es hijo de tan singular y próspero municipio barcelonés.

Con gran desparpajo y en muestra de irresponsabilidad notoria, el ministro ha dicho esta semana -él sabrá por qué- que la economía sumergida puede estimarse en España «entre un 16 y un 20 por ciento» del PIB. ¡Qué precisión! Está en condiciones de alcanzar la estima con decimales, como Gabriel Arias Salgado, el primer ministro de Información y Turismo que nombró Francisco Franco, que llegó a decir que, gracias al trabajo y la censura de su Ministerio, iban al Infierno entre un veinticinco y un treinta y tres por ciento menos españoles que en tiempos de la República.


El repertorio humorístico de Corbacho, Celestino, es inagotable y, para compatibilizarlo con su responsabilidad en el Gobierno, se ve obligado a constantes rectificaciones y enmiendas por parte de sus compañeros de Consejo que, sospecho, practican con él un modelo de caridad semejante al que nos reflejó Luis García Berlanga en Plácido a propósito de la tierna y piadosa campaña de Navidad que predicaba: «Siente un pobre a su mesa». La economía encubierta, sumergida, subterránea o como quiera llamársela se caracteriza por su procedencia lejana de los circuitos estadísticos y fiscales establecidos. En ella se engloban grandes bolsas de defraudación que van desde el narcotráfico o la prostitución hasta el fontanero que nos factura «sin IVA» el importe de una chapuza domiciliaria. Naturalmente, la vicepresidenta Elena Salgado, que tampoco es el primer barón de Keynes, ha tenido que aplicarle a su colega y conmilitón el palmetazo de una rectificación. Lo que dice Corbacho, Celestino, tiene el mismo rigor que lo que, en el escenario, dice José; pero el primero -¡el Señor nos asista!-, tiene firma en el BOE.

ABC - Opinión

Controladores. Por Alfonso Ussía

José Blanco se ha destapado como un buen ministro de Fomento. Mucho mejor e infinitamente más abierto y tolerante en su cargo de ministro que en su cosa de portavoz del PSOE. Pero ha metido la pata con los controladores aéreos. Esa obsesión por los sueldos –también padecida por los pilotos de líneas aéreas– es injusta y demagógica. Los controladores ganan mucho dinero, pero su responsabilidad es altísima. Cuando viajamos en un avión que se aproxima a un aeropuerto en el que aterrizan y despegan dos aviones por minuto, no lo hacemos soltando alaridos de terror gracias al trabajo de los controladores. En su pantalla se mueven decenas de puntitos. Esos puntitos llevan centenares de vidas, y esas vidas dependen de su criterio y profesionalidad. Lo dijo en cierta ocasión un dirigente sindicalista majadero, con motivo de una huelga de pilotos afiliados a su sindicato mayoritario, el SEPLA. «Los pilotos tendrían que cobrar lo mismo que los trabajadores de la limpieza de los aeropuertos». Frase muy bonita y contundente, pero carente de toda lógica. De haber sido consecuente, hubiera añadido a continuación. «Y para demostrarlo, me propongo volar desde Madrid hasta Santiago de Compostela en un avión pilotado por la compañera Gladys y el compañero Enrique, del servicio de limpieza del aeropuerto de Barajas». Pura demagogia. Y barata.

A controladores, pilotos, y hasta tripulantes de cabina, se les afean sus remuneraciones. A mí, en particular, se me antojan siempre susceptibles al incremento. ¿Que ganan más que en otros países? De acuerdo. Pero no establezcamos la comparación sólo con los controladores aéreos y los pilotos. Si hay que equiparar sueldos con los profesionales europeos, se hace y punto. En todas las profesiones. Y vamos a dejarnos de gorrones innecesarios. Catorce millones de euros tiramos los españoles –subvención del Gobierno– a los sindicatos CCOO y UGT todos los meses. Con ellos se pagan las nóminas de esa legión de liberados sindicales que no sirven para nada y no dan un palo al agua. Lo recuerda en estas páginas el profesor Carlos Rodríguez Braun. ¿Dedican los Estados que pagan menos a sus controladores catorce millones de euros al mes en el sostenimiento de unos sindicatos trasnochados que no pueden sobrevivir con las cuotas de sus militantes? Todos igual. Se rebaja el sueldo a los controladores y se deja de pagar a los liberados sindicales, y a ver qué tal.

Los controladores y los pilotos nos traen y nos llevan. Nuestra fe al embarcar en una aeronave está puesta en su pericia y profesionalidad. Y valoro mucho, quizá en demasía, mi propia vida y las de los míos. Sus trabajos son agotadores por la responsabilidad que conllevan. Otra cosa es la inoportunidad o mala intención en la elección de los días de huelga diáfana o encubierta. Pero ¿no convocan los sindicatos huelgas de todo tipo en los inicios y finales de períodos de vacaciones que fastidian a todos en beneficio de muy pocos? Mi postura es clara. Quiero seguir viajando en avión. Quiero salir y llegar. Y para hacerlo necesito saber que están bien pagados los controladores, los pilotos, los tripulantes de cabina y los técnicos de mantenimiento. Por mí, que les suban el sueldo. Y si no hay dinero, que se lo quiten a los gorrones de la liberación sindical.


La Razón - Opinión

Condenar a Prisa no equivale a censura

El grupo Prisa podrá patalear todo lo que quiera escudándose en que la información ofrecida desde su página web era veraz. Pero el asunto no es realmente ese, sino si el derecho a la información debe prevalecer sobre el derecho al honor y a la intimidad.

No tiene ningún sentido afirmar, tal y como lo hace el juez en la sentencia condenatoria contra Daniel Anido y Rodolfo Irago, que "internet no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal". Es absurdo pensar que Libertaddigital.com, por ofrecer sus noticias a través de la red, no es un medio de comunicación y que, si pasase a ser impreso sobre el papel, se convertiría en tal.


Se trata de un error que por desgracia contamina toda la sentencia que condena al director y subdirector de la Cadena Ser por vulneración del artículo 197 del Código Penal que tipifica el descubrimiento y la revelación de secretos. Y lo hace simplemente porque no queda claro cuál habría sido la sentencia final en caso de que el tribunal hubiese apreciado la colisión de dos derechos fundamentales: el derecho a la intimidad personal del art. 18 y el derecho a recibir una información veraz del artículo 20.

Recordemos que Anido e Irago cedieron a Cadenaser.com los datos personales de 78 afiliaciones irregulares al PP de Villaviciosa de Odón. En los documentos entregados y publicados, se mantuvo en todo momento visible el nombre y domicilio de cada uno de los afiliados, vinculando así a estos ciudadanos con el Partido Popular y los valores políticos que representa.

La Constitución española y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional son bastante claras al considerar la ideología política como parte de ese núcleo irreductible que conforma la intimidad de cada persona, por lo que no debería dudarse de que estos periodistas han vulnerado los derechos fundamentales de 78 ciudadanos madrileños, protegidos vía el artículo 197 del Código Penal,

Es más que dudoso, por consiguiente, que los tribunales fueran a anteponer en todo caso el derecho a la información al derecho a la intimidad personal, especialmente cuando atañe a materia tan sensible como son las creencias políticas de los ciudadanos.

No tiene sentido, pues, que se dé por hecho que la sentencia habría sido absolutoria en caso de que Cadenaser.com hubiese sido considerado un medio de comunicación. Máxime cuando semejante derecho a la información podría haberse visto satisfecho por otro medios que no lesionaran los derechos de los 78 ciudadanos que vieron sus datos personales revelados. Como afirma la sentencia, "lo noticiable no era la afiliación de determinadas personas, revelando sus datos, al citado partido, sino y en cualquier caso la mera denuncia de irregularidades en la afiliación en la localidad de Villaviciosa de Odón".

El grupo Prisa podrá patalear todo lo que quiera escudándose en que la información ofrecida desde su página web era veraz. Pero el asunto no es realmente ese, sino si el derecho a la información, si la libertad de expresión en general, debe prevalecer sobre el derecho al honor y a la intimidad.

Gallardón ha tardado poco en pronunciarse a favor del derecho a la libertad de expresión en este caso en concreto. Asimismo toda la plana mayor de Prisa ha tratado de vilipendiar al juez por su ataque a la libertad de expresión. Pero ni unos ni otros parecen estar demasiado legitimados para adoptar semejante postura. El primero porque no ha dudado en intentar silenciar a los periodistas que le resultaran incómodos y supusieran un obstáculo para sus ambiciones políticas, y los segundos porque han venido colaborando con todos los regímenes –respetuosos con la libertad de expresión o no– que les permitieran medrar y enriquecerse.

Como ya dijo Esperanza Aguirre, "condenador a otros periodistas por opinar y no oí protestar a la SER". Desgraciadamente parece que muchos sólo defienden la libertad de expresión cuando les afecta personalmente. Prisa y su comparsa son un caso célebre.


Libertad Digital - Opinión

El milagro de San Obama. Por Ignacio Camacho

MUCHO están tardando los de la Adoración Nocturna, los kikos, los cursillistas de cristiandad, las cofradías de Semana Santa o cualesquiera otros colectivos de militancia cristiana en invitar a Zapatero a una vigilia de oración por la paz en el mundo, por las víctimas de Haití, por los parias de la tierra o por una de las mil justas causas a las que se puede sumar un hombre de buena voluntad. Sería interesante ver con qué pretexto se excusaba el presidente después de asistir en Washington al Desayuno Nacional de la Oración, cuyos organizadores y participantes pertenecen a los más conservadores movimientos religiosos de la América profunda y republicana, incluidos esos fundamentalistas presbiterianos capaces de hacer pasar por bolcheviques a los miembros de nuestros movimientos neocatecumenales y demás grey vaticanista. Contemplar al Gran Agnóstico, el paladín del laicismo, metido en semejante avispero integrista puede ser un acontecimiento ciertamente planetario, una suerte de milagro político obrado por Obama cual nuevo San Martín de Porres. Hosanna en el cielo... y ojana en la tierra, coba pura al líder sacrosanto del progresismo moderno.

Que Washington bien vale una misa, como la Alianza de Civilizaciones bien valía un iftar en la Turquía del islamista Erdogan, constituye un principio aceptable sin estragos de conciencia para el pragmatismo relativista del líder de la política gestual, pero una cosa es tener un gesto de respeto con la religiosidad de la sociedad americana y otra compartir oración -aunque no rece- con los colegas del reverendo Pat Robertson, ese tipo que ha dicho que los haitianos se lo tienen merecido por hacer pactos rituales con el diablo. (Barbaridad que deja en pañales la del obispo Munilla, al que sin duda abandonó, esperemos que temporalmente, la luz del Espíritu Santo). El visible e incómodo cabreo con que respondió ZP a la pregunta de qué diablos iba a hacer en esa reunión tan expresamente confesional -«eso que lo expliquen los que me han invitado»- muestra la mala conciencia con que se va a tragar el regalito de Obama, sin duda mal informado de la fama de comecuras con que gusta de aureolarse su huésped. O acaso deseoso, aunque pose de hombre de fe, de arroparse un poco él mismo en un ambiente que quizás también le sepa a encerrona.

Sea como fuere, si Zapatero acude al espiritual desayuno yanqui se va a quedar sin excusas morales para desmarcarse de su presencia en ceremonias religiosas españolas. Y sobre todo va a dejar aún más en evidencia su sumisa disposición a asumir sin remilgos ni contradicciones cualquier cosa que le plantee el César del Imperio. El papelón que le espera rodeado de fundamentalistas es de órdago. Más le vale que Obama no sienta curiosidad por los toros, porque como se encapriche de una corrida cuando venga a España ya vemos al adalid del ecologismo pidiendo en la plaza las dos orejas y el rabo...


ABC - Opinión

Ora pro nobis. Por José Antonio Vera

Pajín tenía razón. Obama y Zapatero iban a protagonizar en 2010 un acontecimiento auténticamente planetario. Pero no por la circunstancia mundana de que presidan a los Estados Unidos de América y la Unión Europea. La noticia es que los dos van a rezar juntos, se supone que para rogar al Altísimo que ponga fin a la depresión económica que nos asedia. Bienvenido sea. No por inesperado debe dejar de ser bienvenido. Ciertamente que por mucho que pudiéramos imaginar jamás íbamos a llegar a pensar que Obama y Zapatero se reunirían para orar junto a otros tres mil fieles norteamericanos encuadrados en una organización cristiana ultra que defiende el capitalismo bíblico y la cadena perpetua para los homosexuales.

Todo muy acorde con la ideología de Zeta, de quien podíamos esperar cualquier cosa, menos verlo de rodillas elevando plegarias al Cielo y pidiéndole al Espíritu Santo que ruegue por nosotros, los pobres españoles que tenemos la suerte de padecer su gestión, de soportar sus certeros vaticinios, de escuchar cómo dice que la tierra es del viento y otras ocurrencias de su proverbial oratoria. Siempre intuí que en Zapatero había un fondo espiritual, la verdad. Él va de ateo tomando medidas a cuál más hostil hacia el catolicismo, pero en el fondo no puede vivir sin la oración. Y por eso está bien que lo exhiba públicamente. En realidad es como salir del armario. Toda la vida intentando aparentar facciones laicas, materialismo hegeliano, socialismo marxista, para acabar al final de su mandato arrodillado ante el Altar pidiéndole a Dios que le redima los pecados y le solvente la desgracia de tener la economía en caída libre, el paro más alto de la UE y una banda de ministros que compite en ineficacia. Bien pensado. Cuando uno no tiene forma de arreglar los asuntos terrenos con acciones terrenas, lo mejor es encomendarse a la Divina Providencia. Cuando los ministros no dan una a derechas y son incapaces de crear algo diferente a desempleo, entonces no queda otra que entregarse a la oración y rezar. Pero rezar mucho, pues los problemas de nuestro país no se solventan con tres Ave Marías. Tendrá que repasar bien el Padre Nuestro y no equivocarse con la Señal de la Cruz, cantar la Salve y entonar El Magnificat, recitar el Credo y recurrir al Yo Confieso, repetir el Rosario y participar en una Novena a Santa Teresa y otra a San Judas Tadeo, implorar favores por Intercesión al Papa y no olvidarse de las plegarias al Ángel de la Guarda. Que no es el Santo Obama, aunque Zapatero piense lo contrario. ZP cree que Barack es como San Martín de Porres, mulato santificado como Patrón de la Paz, que con una simple escoba obró todo tipo de milagros. Y por eso va detrás de él recogiendo lo que barre a su paso: presos de Guantánamo por aquí, puestos en la Guerra de Afganistán por allí. Obama ya se ha dado cuenta de que Zeta hace todo lo que le pide, y le ha ordenado ahora que se vaya a rezar con él a Washington, después de aceptar con sumisión la colocación de escáneres en nuestros aeropuertos. O sea, como Aznar con Bush, pero a lo bestia. De manera que ahora sí que podemos empezar los españoles a encomendarnos al Espíritu Santo, pidiéndole que ruegue por nosotros. Ora Pro Nobis.

La Razón - Opinión

Derecho a no fumar

La prohibición del tabaco en lugares cerrados defenderá mejor la libertad de elección.

La decisión de reformar la ley antitabaco ya está tomada, en palabras de la ministra de Sanidad, y su principal mandato será prohibir fumar en cualquier lugar público cerrado. El cambio tendrá lugar en el mismo año en que la UE ha puesto fin a sus ayudas al cultivo del tabaco y cuando la subida del impuesto especial ya ha elevado su precio, lo que se considera un factor esencial para frenar el tabaquismo entre los jóvenes.


La ministra de Sanidad pretende obtener la unanimidad parlamentaria para sacar adelante el proyecto, pero el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, mano derecha de Esperanza Aguirre, ya se ha manifestado en contra por el perjuicio que el endurecimiento de la ley supondría para la hostelería y ha reclamado la "libertad de elección" del ciudadano para rechazar la prohibición general que se propone.

De acuerdo con esa libertad que se esgrime cabe preguntarse dónde queda la de los no fumadores, que son el 68,5% de la población mayor de 16 años, cuando entran a un bar o un restaurante, pues, dado el extendido incumplimiento de la ley, muy alentado por algunos políticos autonómicos del PP, nuestros establecimientos hosteleros son en su mayoría lugares con aire tan contaminado que en ocasiones molesta incluso a los que fuman.

La ley antitabaco vigente perseguía dos objetivos: reducir el consumo y defender la salud de los no fumadores. Las estadísticas sanitarias achacan al tabaquismo la muerte prematura de 50.000 españoles cada año, de los cuales unos 1.500 son no fumadores, víctimas del humo ajeno. A ello habría que añadir todas las enfermedades asociadas al consumo del tabaco.

El primer objetivo no se ha logrado. Lejos de disminuir, en España ha aumentado la tasa de fumadores: del 29,5% de los mayores de 16 años en 2006 al 31,5%. Es difícil saber si el fracaso se debe a la ley o justamente a su falta de seguimiento. Baste recordar que apenas el 1% de los establecimientos hosteleros han levantado barreras entre zonas de fumadores y no fumadores o han declarado sus locales libres de humo. También es aventurado predecir si endurecer la norma obtendría un éxito mayor.

El segundo objetivo, la defensa del no fumador, ha logrado mejores resultados, especialmente en los centros de trabajo (siempre y cuando no se dediquen a la hostelería). Una nueva ley con un mandato único y claro estará más acorde con las directrices europeas (que piden además seguir elevando el precio del tabaco a través de los impuestos), responderá mejor al deseo mayoritario de la ciudadanía y será más fácil de cumplir en bares y restaurantes porque también será más sencillo que los consumidores detecten su vulneración. Esa reforma, en tales términos, defenderá en definitiva con más eficacia la salud y, desde luego, la libertad de elección de los ciudadanos.


El País - Opinión

El síndrome de Estocolmo llega a los jueces catalanes

Disparatada sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre la elección de lengua vehicular en la enseñanza.

UNA RECIENTE resolución del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña supone un giro espectacular respecto a su propia doctrina que, en tres sentencias anteriores, establecía que la Generalitat tenía que preguntar obligatoriamente a los padres en sus formularios la lengua habitual del alumno, «a fin de poder hacer efectivo su derecho a recibir en aquélla la primera enseñanza».


El Supremo había ratificado este criterio en una sentencia de diciembre de 2008, en la que no sólo reconocía a los padres el derecho a elegir lengua vehicular en los formularios sino que además instaba a la Generalitat a garantizar la educación en el idioma marcado por los padres en la casilla.

Respondiendo al recurso de dos padres que reclamaron que sus hijos recibieran la enseñanza en español, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dice ahora que «el sistema de casilla vino apuntado como una posibilidad tendente a hacer efectivo el derecho concernido» pero «no se determinó aquella precisa forma como la única que debía permitir el ejercicio de ese derecho».

Dicho esto, avala el actual modelo de preinscripción para los alumnos de tres a siete años en el que se pregunta a los padres las lenguas que «entiende» su hijo, sin garantizar que la enseñanza que vayan a recibir sea en español.

Los magistrados del Tribunal convalidan esta fórmula, claramente contradictoria con el derecho a elegir lengua vehicular, argumentando que el actual sistema escolar presta asistencia individualizada a los alumnos castellanohablantes para que «puedan integrarse en el grupo que emplea el catalán». Así pues, y según la peculiar lógica de los magistrados que firman esta sentencia, la finalidad del sistema escolar es que los alumnos que hablan en castellano puedan acabar estudiando y expresándose en catalán, pero nunca al revés.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña considera «un tanto desaforada» la denuncia de quienes sostienen que sus hijos son discriminados al prestárseles esa atención individualizada en una clase donde el resto habla exclusivamente en catalán. Nadie les pedía a los magistrados esta valoración que les delata, pero es que además tienen el cinismo de subrayar que la Constitución no reconoce la prerrogativa de los ciudadanos a ser educados en castellano, ya que este derecho «se ejerce en el marco de un sistema educativo en que los poderes públicos determinan los currículos de los distintos niveles, etapas y ciclos». Y subrayan a continuación que «el modelo de conjunción lingüística que inspira la ley 7/1983 del Parlamento de Cataluña es constitucionalmente legítimo en cuanto responde a un propósito de cohesión e integración social». Este razonamiento del Tribunal es orwelliano porque parte de que para estar integrado en Cataluña hay que estudiar en catalán. Si se habla o se aprende en castellano, se rompe la cohesión social a pesar de que el artículo 3 de la Constitución proclama que el español es la lengua oficial del Estado.

No hay por donde coger esta sentencia, que va a ser recurrida por Convivencia Cívica, que la ha calificado de «disparate». Se quedan cortos, pues lo que denota es un auténtico síndrome de Estocolmo judicial. Esperemos que el Tribunal Supremo sea consecuente con la doctrina establecida en su fallo de 2008 en el que, en contra de lo que afirma ahora el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, concluía que el derecho a elegir lengua vehicular «no es algo ilusorio sino real» y que, por tanto, tiene que ser materializado en la práctica.


El Mundo - Editorial

Zapatero a expiar sus (muchas) culpas. Por Pablo Molina

Esta visita de Zapatero para participar en la oración va a ser lo único provechoso de su presidencia europea semestral. Igual cae al suelo lanzando espumarajos y algún cura católico presente consigue expulsar los demonios que atormentan su alma.

Los Estados Unidos de Norteamérica tienen a veces a presidentes como Obama o Carter, pero siguen manteniendo ciertas tradiciones muy provechosas que a este lado del charco deberíamos copiar. Por ejemplo lo de poner al presidente a rezar en una asamblea de confesiones cristianas, cosa que aquí deberíamos hacer mensualmente con Zapatero a ver si algún día hacemos de él un hombre de provecho.


La circunstancia de que nuestro presidente del Gobierno diga que es laico sin saber qué significa (como tantas cosas) no es impedimento para que participe en acontecimientos penitenciales como el que va a tener lugar el mes próximo en Washington. Al contrario, Zapatero lo necesita más que muchos de los que van a acudir al ritual como es público y notorio.

Nuestro problema es que la Iglesia española tiene un nivel tan lamentable por mundano, que si Zapatero acudiera a una liturgia moderna se encontraría con obispos y curas mucho más laicos que él, si es que ello fuera posible. Sólo hay que recordar los espectáculos de la parroquia roja de Vallecas, con Bono y Zerolo comiendo rosquillas y abrevando calimocho en comunión con otros marxistas y ateos (comenzando por los concelebrantes) para desechar una idea que no cumpliría su objetivo.

No obstante para eso están los EEUU, donde presidentes tan laicos como ZP no tienen inconveniente en rezar sincera y públicamente por la nación y sus ciudadanos. Esta visita de Zapatero para participar también en la oración comunitaria va a ser, probablemente, lo único provechoso de su presidencia europea semestral. Igual cae al suelo lanzando espumarajos y algún cura católico presente consigue expulsar los demonios que atormentan su alma. Vade Retro.


Libertad Digital - Opinión

Barack Obama bien lo vale

MUCHO han cambiado las cosas desde que el entonces secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, permaneciera sentado al paso de la bandera de Estados Unidos en el desfile de la Fiesta Nacional de España. Ahora, el presidente del Gobierno ha recibido la invitación de Barack Obama para participar en el Desayuno Nacional de la Oración, una actividad religiosa promovida por un grupo cristiano netamente conservador. Desde la perspectiva de la política exterior española, la invitación es un gesto muy positivo. Ahora bien, su aceptación entraña una contradicción con las recetas que el Gobierno socialista está aplicando en España. Además de las nulas relaciones de Rodríguez Zapatero con la jerarquía católica española, su laicismo militante contra la Iglesia es uno de los signos distintivos de sus mandatos. Claro que siempre ha sido un laicismo muy selectivo, porque no tuvo problema en asistir, en Turquía, a la fiesta del fin del Ramadán, con el presidente Erdogán.

Un año después de que Obama tomara posesión, resulta paradójico que los dos grandes hitos de las relaciones entre ambos gobiernos hayan enmendado el pacifismo y el laicismo de Rodríguez Zapatero. No sólo le invita a rezar -Obama nunca ha ocultado sus creencias religiosas-, sino que consigue que el Gobierno español secunde su guerra contra el terrorismo en Afganistán con un notable aumento de tropas sobre el que todavía no se han pronunciado Francoa o Alemania. Cabía esperar otra cosa más coherente con la «conjunción planetaria».

Otros mandatarios han sido invitados al Desayuno Nacional de la Oración en años anteriores, pero a ninguno se le conoce una actitud tan intransigente hacia el hecho religioso -el cristiano, en particular- como la que Zapatero ha exhibido con plena intencionalidad en sus casi seis años de mandato. Al final, lo que queda es una imagen de fijación por tener una foto con Obama, al precio que sea y fuera de la agenda de la Presidencia europea. Aunque, quién sabe, quizá esa jornada de oración haga caer en la cuenta a Rodríguez Zapatero, políticamente hablando, de que la laicidad del Estado es compatible con el respeto a las creencias religiosas mayoritarias.


ABC - Editorial

viernes, 15 de enero de 2010

El desastroso parto de la conjunción planetaria. Por Juan Ramón Rallo

¡Qué fácil y transparente habría sido dejar a los bancos insolventes quebrar y a los solventes prosperar en lugar de repartir carretillas de millones, por un lado, e imponer nuevos tributos a justos y pecadores por otro!

Poco ha tardado el visionario Zapatero en lanzar un órdago a esa caterva de burócratas ultraintervencionistas que integran las instituciones comunitarias. Desde el Parlamento a la Comisión, pocos se libran de sentir una adoración casi sacra por ese conato de Estado mundial en el que algunos se empeñan en convertir lo que comenzó siendo una simple unión aduanera: la Unión Europea. Pero al lado de Zapatero, todos esos políticos de casta, todas esas hornadas de tecnócratas más centrados en el krátos que en el tecnos, parecen corderitos ultraliberales.


Ha tenido que llegar nuestro presidente del Gobierno para remover las tranquilas aguas de unos funcionarios que sólo aspiraban a pastar en los presupuestos comunitarios a cambio de aplastar a los europeos con voluminosas regulaciones que por supuesto ni se llegan a leer. En apenas unos días desde la presidencia de turno, Zapatero ya ha lanzado dos ocurrencias a cada cual más absurda. Tan disparatas son, que incluso las gargantas profundas de la Unión Europa están teniendo problemas de digestión.

La primera fue extender el quebrado modelo español de energías renovables y de economía falsamente sostenible al resto de nuestros socios comunitarios, so pena de ser sancionados por ese egregio líder político cuyo país carga con una tasa de paro del 20% y un déficit público anual de más de 100.000 millones de euros. Magníficos referentes con los que ponerse a impartir lecciones y a sancionar a aquellos que se salgan del guión por él marcado, esto es, a aquellos que empiecen a crecer, crear riqueza y reducir el paro.

No es de extrañar que la prensa europea lo recibiera con una mezcla entre mofa, desprecio y compasión. Hasta la fecha, no conocemos casos exitosos de pordioseros administrando las finanzas de multimillonarios. Tal vez por eso, dentro del PSOE no se aclaran a elegir entre el capirote o la camisa de fuerza; entre el ridículo de la ignorante arrogancia o la enajenación mental transitoria a lo Napoleón.

La segunda boutade presidencial parece ser fruto de esa mística conjunción planetaria que en su día ya nos pronosticara Leire de Nostradamus. A Obama se le ha ocurrido que los bancos rescatados con el dinero de los contribuyentes deben financiar sus manirrotos proyectos faraónicos. No está mal: primero se roba a los estadounidenses para salvar indiscriminadamente a todo banco que se les cruzara por en medio (incluso a aquellos que no querían ser rescatados) y luego la víctima a la que tienen que indemnizar los bancos no son esos contribuyentes asfixiados por deudas e impuestos, sino a un manirroto Obama que no para de gastar el dinero de esos mismos contribuyentes.

Por cierto, Obama miente. Sería largo de explicar, pero las pérdidas que atribuye al Tesoro por más de cien mil millones de dólares todavía son provisionales. Imagine que usted adquiere un paquete de acciones de Telefónica a 15 euros y el precio cae a 10. Puede concluir que ha perdido dinero, pero esas pérdidas sólo serán definitivas si vende esas acciones antes de que vuelvan a 15.

Las pérdidas que alega Obama están calculadas sobre la depreciación de las acciones (mejor dicho, de los warrants) de los bancos acumuladas a mediados de 2009 que están en propiedad del Tesoro. Desde entonces, muchas de ellas ya se han revalorado alrededor de un 20% y si la economía sigue recuperándose, continuarán apreciándose.

Lo cual no quita para que al final, muy probablemente, se produzcan pérdidas, pero esas vendrán más bien por la incapacidad de ciertas empresas para repagar el dinero que el Tesoro les prestó. De momento, los bancos más solventes ya devolvieron unos 150.000 millones de dólares a mediados del año pasado. Ahora mismo, los peores y más arriesgados deudores son empresas que nunca, bajo ningún concepto, debieron ser rescatadas, como General Motors o los gubernamentales gigantes hipotecarios Freddie Mac y Fannie Mae. Pero, ¡ah!, estas empresas que a buen seguro arrojarán milmillonarias pérdidas para el Tesoro están exentas del nuevo impuesto que pretende crear Obama y, en cambio, otras que ya han pagado sus deudas, como Goldman Sachs o Morgan Stanley, no lo van a estar. Un disparate intervencionista cuyo objetivo es el de siempre: dotar de más poder a los políticos para repartir dádivas y comprar voluntades.

Zapatero, por supuesto, se ha entusiasmado con la idea. Todo cuanto sea crear nuevos impuestos cuenta con el espaldarazo socialista. Lo que no queda claro es qué sentido tiene darles centenares de miles de millones de euros a unos debilitados bancos y cajas para evitar que quiebren y, posteriormente, quitarles un pellizquito de esos fondos para maquillar el dispendio en el que incurren los políticos. En lugar de crear un nuevo impuesto, bien podrían reducir proporcionalmente los fondos que les van a entregar, haciendo innecesario el viaje de ida y vuelta.

Claro que entonces nuestros Estados se quedarían sin poder crear un nuevo impuesto que, con la excusa de recuperar el dinero prestado, grave a los bancos de manera permanente. El efecto trinquete: todo intervencionismo que avanza, no retrocede.

¡Qué fácil y transparente habría sido dejar a los bancos insolventes quebrar y a los solventes prosperar en lugar de repartir carretillas de millones, por un lado, e imponer nuevos tributos a justos y pecadores por otro! Pero cuanto más enfangado esté el asunto, más fácil les resulta meter mano. Qué bien se lo están pasando nuestros socialistas en estos momentos de crisis y desconcierto que ellos mismos contribuyen a agravar.


Libertad Digital