miércoles, 27 de mayo de 2009

MENOS LADRILLO Y MAS ORDENADORES. Por Daniel Rodríguez Herrera

«La anciana IBM, Microsoft, Google, HP, Nokia, Acer, Asus... son todas ellas empresas que conocemos y que han llegado a ser grandes, referentes dentro del mundo tecnológico en el que nos movemos. También tienen en común que no fueron creadas por decreto.»

Anda Zapatero con la seguridad absoluta de haber encontrado el Santo Grial que nos lleve en la buena dirección y nos haga salir de esta malhadada crisis que nunca existió. Así, le ha dado por obsesionarse con un "cambio de modelo productivo" que consista en "menos ladrillo y más ordenadores". Socialista como él es, considera que semejante cambio sólo puede producirse a base de más Estado, más subvenciones, más intervencionismo. Y como si no hubieran tenido ya bastante, va a empezar a imponerlo por decreto en Andalucía, la de las cifras astronómicas de paro y corrupción, la región en que la mayor empresa y agencia de colocación es "la PSOE".


Es fácil averiguar en qué se traducen en el mundo real estas pretensiones zapateriles. Porque no es que no se haya intentado antes. Contaba Alberto Illán en el Instituto Juan de Mariana la penosa e ilustrativa historia del fabricante de móviles Vitelcom. Nacido en 2001, instalado en el Parque Tecnológico de Andalucía, forrado con subvenciones, parece un prototipo ideal de ese nuevo "modelo productivo" por el que aboga Zapatero. A ustedes, seguramente, no les sonará de nada la empresa. Eso es porque se dedicó casi en exclusiva a diseñar móviles para la marca blanca de Movistar y, claro, no hay quien consiga que la gente recuerde tu nombre cuando nunca se lo has dicho. Curiosamente, mi primer móvil fue uno de ellos: el fabuloso TSM30, y sólo supe de la existencia de Vitelcom cuando me dio problemas y busqué una solución en los foros de internet, donde todo se sabe.

Finalmente, Telefónica cambió de estrategia y, como mala empresa que vive de la subvención y no del mercado, Vitelcom se hundió porque no se había preocupado de encontrar más clientes. El dinero del contribuyente acabó en la papelera y los trabajadores se dedicaron a exigir que los recolocaran en otra parte. La PSOE, parece ser, cumplió. Una gran agencia de recolocación, la PSOE.

Esta es la historia de lo que sucede cuando se pretende crear empresas de alta tecnología por decreto. La anciana IBM, Microsoft, Google, HP, Nokia, Acer, Asus... son todas ellas empresas que conocemos y que han llegado a ser grandes, referentes dentro del mundo tecnológico en el que nos movemos. También tienen en común que no fueron creadas por decreto. Ni siquiera llegaron a funcionar jamás los planes quinquenales, que al fin y al cabo eran más modestos y sólo pretendían producir bienes y servicios básicos y conocidos de antemano. Imaginen si encima se pretende que políticos, burócratas y liberados sindicales decidan qué proyectos son innovadores y cuáles no. No sólo no lo lograrán, sino que es más que probable que haya quien decida en función de súbitos aumentos de su cuenta bancaria.

Zapatero no puede cambiar el modelo productivo. Lo pueden hacer emprendedores como los que fundaron Blusens. El Gobierno tan sólo puede dar facilidades para que surjan y tengan éxito este tipo de iniciativas, bajando impuestos, reduciendo regulaciones y eliminando trámites. Y, sí, reformando el mercado de trabajo, que es uno de los mayores obstáculos con los que se tiene que enfrentar un empresario, especialmente cuando es pequeño y no sabe si arriesgarse a crecer o no, porque los costes de equivocarse son inmensos. Pero eso es justo lo que no hará el presidente del Gobierno. Así que nos tendremos que conformar con menos ladrillo y menos ordenadores.

Libertad digital - Opinión

AGUILAS Y CULEBRAS. Por M. Martín Ferrand

PARECE ser que las culebras, en su inmensa variedad, son el bocado preferido por las águilas reales y cuentan quienes saben de estas cosas que si el reptil es demasiado grande, y sobrepasa el tamaño de lo que en la dieta humana podemos entender como «de ración», la rapaz la atrapa con sus garras y emprende vuelo. Después de alcanzar una altura suficiente, la deja caer para que se estrelle contra el suelo y, ya inmovilizada, comérsela sin mayores sobresaltos. Ahora, cuando se escriben tantas cosas escasas de fundamento y abundantes de amenidad, he leído -lamento no recordar dónde- que la serpiente atrapada por un águila, acostumbrada a las perspectivas escasas y rastreras que marca su condición, cuando sube hacia lo alto siente una especie de éxtasis que la relaja de forma placentera y siente por un instante la gloria de las alturas. Muere contenta.

El ejercicio del poder en España tiene mucho de ofidio. No sólo por la frecuencia con la que sus multicolores titulares deben reptar sobre la realidad que nos acucia. Resulta chocante la tentación que nuestros líderes padecen, tanto más cuanto mayor sea su radicalidad en la izquierda, por sobrevolar nuestras cabezas y vernos desde arriba. Quizá para entendernos como buenas y laboriosas hormigas, incapaces de rebelarse contra lo establecido y siempre obedientes al instinto y las costumbres.

En su última peripecia en las alturas, José Luis Rodríguez Zapatero, en su perenne confusión entre Estado, Gobierno y partido -la más inquietante de sus señas de identidad-, utilizó un Falcon de la Fuerza Aérea para acudir a un mitin en Sevilla. Es algo que viene de lejos en los usos socialistas. Una práctica abusiva que conlleva desprecio para el esfuerzo fiscal de los ciudadanos y que, en una democracia más cierta y exigente que la nuestra, no duraría un par de minutos en una comparecencia parlamentaria.

No es la primera vez que Zapatero busca el vértigo de la altura, como una culebra atrapada por el águila, para sentirse poderoso. Es el éxtasis previo a la fatalidad; pero, aquí y ahora, arropado por un partido del que se han erradicado el talento y las voces críticas y frente a una oposición con más ombligo que garras, no corre riesgo alguno. Es, por no salir del zoo político nacional, como encerrarse en una jaula con un león vegetariano e inapetente. ¿Aquí nunca pasa nada? No, nunca pasa nada.

ABC - Opinión

Bibiana "La Pensaora". Por José Antonio Martínez-Abarca

Aborto

«¿Qué tendrán que ver, por lo demás, las tetas con el asesinato progre? Como Aído se siga liando ella sola y las alcachofas continúen a su alcance, terminará por emparentar al feto de trece semanas con unos marcianitos cabezones de origen desconocido.»

Agradeceremos primero, en lo que vale, la precisión terminológica a la ministra de Igualdad: "las jóvenes pueden ponerse tetas" sin conocimiento de sus padres, luego –según Aído– por qué no van a poder abortar sin ese mismo conocimiento. Hay que salvar el único acierto de lo nuevo de la ministra, que es precisamente la palabra "tetas", la cual, pronunciada hoy día en público con cierta contundencia, te convierte automáticamente en un maltratador de género.


En castellano la palabra de la ministra es tal vez mi segunda acepción favorita después de la primera de Woody Allen, que no es, como se sabe, "te quiero" sino "es benigno". Según la bienpensancia española ambiente, las jóvenes se ponen pudorosamente "pecho", que es una palabra que sirve para poner delante la carpeta del instituto pero para nada más práctico. Aído hace un ejercicio de desmitificación agradecible: son tetas operadas se ponga la gente como se ponga. Gracias, ministra, por el rescate de la infamada palabra castellana, pero no parece demasiado para ser la única intervención ministerial suya que se sostiene, aunque sea siliconada, desde que llegó al cargo.

¿Qué tendrán que ver, por lo demás, las tetas con el asesinato progre? Como Aído se siga liando ella sola y las alcachofas continúen a su alcance, terminará por emparentar al feto de trece semanas con unos marcianitos cabezones de origen desconocido y comparando el aborto con hacer gárgaras frente al espejo. Para mí que ésta lo que hacía dentro de aquella agencia andaluza de promoción del Flamenco no era estudiar palos y pegar jipíos, sino que estaba empleada de "pensaora" del cante.

Julio Camba escribió sobre esta figura absolutamente incomprensible fuera de España en alguno de esos tomitos que le compilaban sobre esto, lo otro y lo de más allá. En las juergas flamencas clásicas estaban los señoritos, los palmeros, los tocaores, los cantaores, los agradaores, que se encargaban nada más que de agradar (pongamos por caso: "qué arte tiene usted, don Manuel, para coger la chulla de jamón por derecho") y los pensaores, que han evolucionado por lo visto, bajo la Andalucía de Chaves, en pensaoras. La "pensaora", hubiese escrito hoy quizás Camba, es esa sombra que se sienta en la silla de enea presidiendo la juerga flamenca, sin necesidad ni de agradar, sin tocar palmas, con expresión de profunda concentración, casi dolor, y que al final, cuando cesa el griterío, se gana la propina de su cargo a dedo diciendo una sola frase lo más seria posible, para darle a la juerga su necesario toque de gravedad, pues España no ha sido nunca país alegre, contra lo que cree la propia Aído.

– El feto es un ente, no un ser.

Silencio abrumador. Ha hablado. Y ya la "pensaora" de la promoción del flamenco se habrá ganado que la hayan hecho ministra. Aído es una ministra voluntariosa buscando aún la frase definitiva para dejar a todos sus señoritos patituertos. Es "la pensaora" de toda esta fiesta progresista.


Libertad Digital - Opinión

EL TORRENTE Y LA ROCA. Por Ignacio Camacho

NO conozco a ningún tipo capaz de hablar más deprisa y durante más tiempo que Juan Fernando López Aguilar. Carmen Calvo le puede superar en profusión, pero no en velocidad; el candidato socialista es una genuina ametralladora de palabras. Su exuberancia verbal es legendaria; su resistencia al cansancio, portentosa; su desparrame de elocuencia, agotador. Catedrático brillante, cierto mito relata que ganó su plaza por extenuación del tribunal. En descarga de su vicio de verborrea hay que anotar que sólo dice parte de lo mucho que sabe; es sensato, inteligente y bien preparado. La modernidad, tan sintética y sincopada en sus comunicaciones, le ha perjudicado: este hombre habría hecho carrera grande en los tiempos en que la política era un arte de oratoria, aunque más que persuadir al adversario, lo rinde.

Por eso tenía interés verlo debatir con un político austero, sobrio de discurso y suave de maneras como Jaime Mayor Oreja, que es su reverso dialéctico. Parco en palabras y en obras largo, como decía Tirso de los vizcaínos. Contundente y escueto, categórico y frugal. El enfrentamiento televisado prometía: fino estilista contra duro fajador, como rezaban los antiguos carteles de boxeo. La plétora canaria contra la circunspección vasca. Y con tiempos tasados, para que Juan «Facundo» no pudiese imponerse por inundación.

Fue un fiasco porque no debatieron; se limitaron a endilgarse discursos paralelos que podían haber grabado cada uno en su casa. Eso sí, quedaron bien patentes los estilos; uno derramaba atropellados torrentes verbales y el otro entornaba los ojos y paladeaba sus concisas frases para volverlas más rotundas. Rara vez se cruzaron los argumentos, y cuando ocurrió «ad hominem» el socialista salió trasquilado: fue a tachar de franquista a su oponente y éste le recordó, con rocosa voz de terciopelo, que él se jugaba la vida en el País Vasco mientras Aguilar tocaba la guitarra en su juvenil esplendor universitario.

Ambos, que son de lo mejorcito de nuestra escena política, fueron fieles a sí mismos. Uno vertió sin respiro, en impetuoso aluvión, todas las consignas del argumentario zapaterista: sostenibilidad, derechos sociales, guerra de Irak, Obama y la ranciedumbre de la derecha. El otro hablaba despacito y tajante; dejaba resbalar las críticas y golpeaba una y otra vez con el paro como quien descarga un mazo. Alguien ha escrito que parecía una discusión entre un joven tarambana y su padre. Pero ni siquiera discutían; sólo intercambiaban soflamas. Seguramente cada cual convenció sólo a los que tienen más cerca, que por lo general ya suelen estar convencidos. Pero en estas elecciones tan insulsas ya no se trata de seducir a indecisos, sino de motivar a los votantes propios para que no se queden en su casa. Y a tal efecto era difícil competir con los magnéticos forenses de CSI.

ABC - Opinión

LICENCIADO EN IGUALITARISMO. Por Pablo Molina

Totalitarismo

«En unos años, votar a un partido no socialista será considerado no ya de mal gusto, como hasta ahora, sino directamente sospechoso cuando no abiertamente delictivo.»


Cualquier proyecto de ingeniería social exige, en sus últimas etapas, la formación integral de profesionales dedicados a imponerlo a los demás con la autoridad intelectual que otorga un título universitario. El cambio radical de una sociedad no puede llevarlo a cabo en solitario una casta política determinada. Necesita la colaboración de un ejército de especialistas para hacer que las ideas de una agenda política sean compartidas por la mayoría de los ciudadanos a quienes van dirigidas. En lugar de la conquista violenta del poder, como antaño, la izquierda prefiere la invasión pacífica de las mentes. Las víctimas se multiplican, pero al menos no muere nadie, cosa que nunca podremos agradecer lo suficiente al socialismo conociendo su trayectoria.


Lo que sorprende del anuncio de estos nuevos estudios de grado es que se haya decidido crear una titulación específica para algo que ya se estudia de forma transversal en cualquier universidad pública española. Sólo hay que darse una vuelta por los pasillos de las facultades de ciencias sociales, tras esquivar las tiendas de campaña de los resistentes al plan Bolonia, para confirmar que las ideas que transmite el profesorado y defienden los alumnos son exactamente las que viene propagando el socialismo desde que se inventó.

La razón de crear este nuevo título universitario es, por tanto, sólo una cuestión de utilidad. Ante los futuros "licenciados en igualdad", la socialdemocracia defendida por todos los partidos ofrecerá un horizonte de grandes posibilidades. Porque nadie pensará a estas alturas que los futuros diplomados en igualitarismo van a competir libremente en el mercado laboral. No. Se trata de que, llegado el caso, el Gobierno implante la obligatoriedad de que exista uno de estos igualitaristas titulados en cada empresa, en cada colegio, en cada departamento oficial, y así hasta donde se quiera llegar. Será un ejército de comisarios políticos, impuesto por decreto a toda la sociedad, encargado de vigilar la estricta observancia de la ideología de género promovida por los socialistas. En unos años, votar a un partido no socialista será considerado no ya de mal gusto, como hasta ahora, sino directamente sospechoso cuando no abiertamente delictivo. Si la derecha continúa sin enfrentarse con coraje a este proyecto involucionista y totalitario y sigue hablando sólo de economía, merecerá todo lo que le pase en el futuro. Incluso sus votantes tendremos nuestra parte de culpa.

Libertad Digital - Opinión

DESECHO DE TIENDA. Por Hermann Tertsch

Hablemos un poco de nuestros parlamentarios ahora que todos miran con escándalo a Westminister. El hecho de que muchos de ellos fracasen tan a menudo en su intención de llegar al Parlamento no revela sino el hábito cada vez más extendido y cada vez más español de no cumplir con una labor cuya retribución está asegurada. Quedaría feo hacer fichar a los parlamentarios y encargar a unos ujieres que les entreguen su sueldo fraccionado al final de la sesión. Pero lo cierto es que, junto a políticos decentes, trabajadores y cabales que hay en todos los grupos parlamentarios, en la santa casa de nuestra democracia se ha instalado una tropa de gañanes que no encontrarían jamás trabajo de remuneración digna ni en las empresas de peor reputación. La culpa está en los partidos y por supuesto en las listas. Los ejemplos de fulgurantes carreras de personajes ignaros y vagos son muchos. Alguno de ellos hace ahora historia debido a una concatenación de fatalidades.

A muchos les habrá alegrado comprobar que en esto al menos España no es una anomalía en Europa. El desenfreno inmoral descubierto en Westminister ha provocado la ruptura más dramática entre representantes y representados en la democracia más antigua -quizás la mejor- del mundo. El deterioro de los hábitos de los parlamentarios ha dejado estupefacta y llena de ira a la sociedad. Y aquello tendrá consecuencias muy serias. Por eso seguirá siendo aquella una gran democracia. Mientras, aquí no pasa nada. Nadie espere cambios. Lo nuestro parece irresoluble. No hay capital humano. Los malos hábitos se pueden corregir. La catadura no. Por eso tenemos un parlamento -y como reflejo, un Gobierno- que comienza a percibirse como desecho de tienta.

ABC - Opinión

EL GRAN VISIR DE DESPEÑAPERROS. Por José García Domínguez

Chavez

«El Gran Visir de Despeñaperros donando diez millones de euros a su queridísima hija con luz, taquígrafos, palmeras, palmeros y, por si algo faltase aún, la sonrisa cálida, indulgente del presidente del Gobierno. Ni en Uganda.»

Que ese abismo que aún separa a la Europa del norte de la del sur lo generan más las actitudes y los valores que la riqueza material, lo barruntábamos aquí no hace mucho. ¿Cómo resolver si no –añadíamos entonces– el supremo enigma estadístico de la España alegre y confiada del boom del ladrillo, aquel desconcertante país capaz de dar cobijo a cinco millones de inmigrantes mientras que el desempleo registrado entre sus nacionales nunca logró descender del ocho por ciento?


He ahí, para perplejidad de incautos, la clase de paradoja únicamente posible en la patria del Lazarillo de Tormes y el Buscón llamado Don Pablos. La misma patria que, por cierto, vería llover del cielo un interminable maná de 122.000 millones de euros en forma de ayudas comunitarias. Se dice rápido,122.000 millones de euros: el mayor regalo que jamás haya recibido –ni jamás volverá a recibir– país soberano alguno.

De una sociedad con semejante pulso moral se podía esperar cualquier cosa. ¿De qué extrañarse, pues, si a los encausados en procesos judiciales por presunta corrupción ya sólo les falta acudir a los juicios con banda de música y firmar autógrafos a la salida? Y es que lo que aquí urge no es esa pretenciosa majadería , la del cambio de modelo productivo, sino un cambio de mentalidad, parada y fonda previa a la perentoria regeneración de los usos y costumbres civiles.

Así, siendo grave la muy institucional corrupción crónica de tanta taifa periférica, mucho peor resulta la cómplice indiferencia popular ante ese albañal ético. Imposible, sin ir más lejos, comprender la obscena ostentación que retrata al nepotismo de la Junta de Andalucía sin reparar la enfermedad moral de la comunidad sobre la que asienta su soberana arbitrariedad. Ese descaro tan ostentóreo, tan exhibicionista, tan sabedor de su gozosa impunidad, tan de cleptocracia africana...

El Gran Visir de Despeñaperros donando diez millones de euros a su queridísima hija con luz, taquígrafos, palmeras, palmeros y, por si algo faltase aún, la sonrisa cálida, indulgente del presidente del Gobierno. Ni en Uganda. Por Aguas Teñidas dicen que responde la nueva charca familiar de Chaves que tan favorable presunción ha despertado en Zetapé. Aunque, a tenor de lo sabido, Aguas Mayores sería razón social mucho más ajustada al giro mercantil de la compañía. Lo dicho, ni en Uganda.

Libertad Digital - Opinión

ETA SUPLANTA AL PNV

SI se acepta que los etarras entrevistados por el diario «Gara» representan realmente a ETA, parece claro que esta organización terrorista ha optado por impulsar una nueva edición del Pacto de Lizarra, pero esta vez sin el PNV. Como ha venido informando ABC en las últimas semanas, el entramado batasuno estaba urdiendo una recuperación de su protagonismo a través de un llamamiento a las fuerzas políticas independentistas, como Eusko Alkartasuna y Aralar, para crear un polo soberanista. Frente a las benéficas interpretaciones que pretendían ver en esta iniciativa, expuesta por Arnaldo Otegi y otros dirigentes de la izquierda proetarra, como una emancipación de Batasuna frente a ETA, la realidad es que se trata de una operación dirigida y animada por la cúpula terrorista. Su objetivo es, como siempre, la «acumulación de fuerzas» independentistas, pero la finalidad política del mensaje de ETA es suplantar al PNV en el liderazgo del frente nacionalista. Aunque la salida del PNV del Gobierno vasco ha supuesto para ETA el cierre de un paraguas protector, los etarras han reinterpretado esta nueva situación política como la ocasión propicia para sustituir a este partido por «una fuerza articulada y nacional en favor de la independencia».

En todo lo demás, ETA demuestra que es monolítica e irrecuperable para cualquier nuevo intento de final dialogado de la violencia. Su retórica rancia y cansina sobre el conflicto evidencia su debilidad operativa, que reconocen los entrevistados cuando aceptan que ETA «no ha mostrado una línea lo suficientemente fuerte como para hacer daño al enemigo». Por eso proponen una nueva mutación falsaria que es un canto de sirena en el que no faltan insinuaciones al final pactado de la violencia. En definitiva, paz por autodeterminación, estrategia que fracasará si el Gobierno no le concede la más mínima oportunidad. En la entrevista del diario «Gara», también ETA acusa recibo de la eficacia de la lucha antiterrorista y del nuevo tiempo que se abre en el País Vasco. Por eso, resulta decepcionante que, gracias al Tribunal Constitucional, la izquierda proetarra tenga plataforma para las próximas europeas en la candidatura de Iniciativa Internacionalista. Los etarras entrevistados no dejan de valorar la importancia de «los agentes internacionales». La internacionalización del conflicto con el Estado es una de sus principales aspiraciones. Y por eso, la candidatura de I.I. -que ayer mismo volvió a monopolizar Arnaldo Otegi- es una fisura grave en un frente policial, judicial y político que estaba estrechándose en torno a los terroristas.

ABC - Opinión

EL NEPOTISMO, ESE "CAMBIO DE MODELO PRODUCTIVO"

«No sabemos si el nepotismo es ese nuevo "modelo productivo sostenible" que Zapatero quiere empezar a poner en marcha en Andalucía o, simplemente, que Chaves está acostumbrado a gobernar Andalucía como si de un cortijo se tratara.»

Dice el refrán que "el que calla, otorga". Sin embargo, la airada y manipuladora respuesta del vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, a la noticia desvelada por el diario El Mundo, que le acusa de haber aprobado, dos meses y medio antes de abandonar la Presidencia de la Junta de Andalucía, una subvención de más de 10 millones de euros a una empresa de la que es apoderada su hija Paula, la ha venido a confirmar de manera más efectiva que el más elocuente silencio.


Para empezar, Chaves ha reaccionado mintiendo: "La Junta de Andalucía no ha entregado ni diez millones de euros, ni un solo euro, a Paula Chaves ni a una empresa de Paula Chaves". Sin embargo, la realidad es que Chaves dio diez millones de euros a una empresa apoderada por su hija, algo que el ex presidente de la Junta andaluza no ha podido sino confirmar. Es más, tal y como revela Libertad Digital, estas ayudas se concedieron después de que fueran denegadas por el Gobierno y siendo conscientes de que la empresa presentaba un alto riesgo de impago.

Por mucho que, en el colmo de la desfachatez, Chaves pretenda hacernos creer que no le "constaba" que su hija fuese apoderada de esa empresa por él beneficiada, lo cierto es que cuando el expediente de la compañía llegó al Consejo de Gobierno, la carpeta contenía la escritura de apoderamiento a favor de su hija, apoderamiento que se había inscrito dos meses antes en el Registro Mercantil de Huelva, y que permitía a Paula Chaves en nombre de la empresa "comparecer ante cualquier oficina o funcionario de la comunidad autónoma e instar, seguir o terminar toda clase de expedientes", aparte de "solicitar, tramitar, obtener y, en su caso, ceder, adquirir o transmitir licencias, concesiones y autorizaciones administrativas de todas clases".

No sabemos si el nepotismo es ese nuevo "modelo productivo sostenible" que Zapatero quiere empezar a poner en marcha en Andalucía o, simplemente, que Chaves está acostumbrado a gobernar Andalucía como si de un cortijo se tratara. Su comportamiento, en cualquier caso, constituye una flagrante vulneración del artículo 7 de la Ley 3/2005 de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Junta de Andalucía, que literalmente dice que "los titulares de altos cargos están obligados a inhibirse del conocimiento de los asuntos en cuyo despacho hubieran intervenido o que interesen a empresas, entidades o sociedades en cuya dirección, asesoramiento o administración hubiesen tenido alguna parte ellos, su cónyuge, pareja de hecho inscrita en el correspondiente Registro o persona de su familia dentro del segundo grado civil".

Está visto, sin embargo, que la única decisión de la que se va a inhibir Manuel Chaves es la de presentar su inmediata y más que merecida dimisión.

Libertad Digital - Editorial

ELECCION EUROPEA, CRISIS ESPAÑOLA

EL debate televisado entre los cabezas de lista de PP y PSOE para el Parlamento Europeo demostró que las elecciones del 7 de junio tienen un inevitable carácter nacional, impuesto por la crisis económica. Lejos de ser una desnaturalización de esta cita electoral, la contraposición de visiones sobre la situación interna de España se corresponde justamente con la internacionalización de la crisis económica, argumento recurrente en los discursos del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Es éste quien más insiste en globalizar y abstraer en el éter mundial las causas de la recesión y el desempleo en España, al mismo tiempo que se remite de forma igualmente constante a las políticas de cooperación en los diversos foros a los que consigue ser invitado, como el G-20 o el G-8. Especialmente, la cooperación europea es una constante en la estrategia socialista de diluir las responsabilidades propias por los aspectos estrictamente nacionales de la crisis económica española, como el paro o la pérdida de competitividad. En este contexto, es razonable que los candidatos de Gobierno y oposición para el Parlamento Europeo hablen de una crisis que los socialistas no cejan en «europeízar». No hay nada más europeo, siguiendo la lógica de Zapatero, que hablar de la crisis.

Jaime Mayor Oreja comprendió esta asociación entre crisis y Europa mejor que Juan Fernando López Aguilar. Los argumentos del candidato del PP fueron directos a las consecuencias de la crisis económica y dejaron en evidencia las fuertes dificultades que tienen los socialistas para elaborar un discurso electoral que los exima de responsabilidad tras cinco años de gobierno sin cortapisas de la oposición. Europa no es una excusa para Rodríguez Zapatero porque los datos económicos no se lo permiten. En cambio, es la ocasión que legítimamente se le presenta al PP para afianzar su labor de oposición, como sucede en todas las democracias cuando se convocan elecciones, del carácter que sea. Además, el PSOE emplea en sus críticas al PP un doble lenguaje, porque le reprocha que no hable de Europa al mismo tiempo que dedica sus vídeos de propaganda a temas tan de escasa actualidad europea como Aznar, Bush o Irak, pero además lo hace de forma incongruente. Si Rodríguez Zapatero quiere ser coherente con estas críticas al PP, debería empezar por retirar su apoyo al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, anfitrión de la «foto de las Azores», o al nuevo secretario general de la OTAN, Andres Fogh Rasmussen, quien como primer ministro de Dinamarca desplegó tropas de combate en suelo iraquí, integradas en la coalición liderada por Estados Unidos.

La falta de discurso en el PSOE es la causa de su evidente nerviosismo ante los resultados del 7 de junio. Los datos económicos no acompañan al Gobierno en sus ataques al PP, tampoco termina de cuajar entre los electores la acusación contra la derecha por la «codicia y el mercado» -que le ha sido tan rentable al Gobierno socialista hasta ahora- y la teoría de los «brotes verdes» no ha superado la prueba del realismo. Las previsiones para este año y el que viene mantienen a España en el liderato del desempleo y, puestos a hablar de Europa, harán que la tasa de paro bajo el Gobierno de Zapatero siga doblando la media de los países de la UE.

ABC - Editorial

martes, 26 de mayo de 2009

Cosas de Cicerón

"El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota.

La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado."


Marco Tulio Cicerón, Año 55 antes de Cristo.

EVIDENTES "BROTES SECOS" EN LA ECONOMIA

Aunque el Gobierno trate de abonar la hipótesis de los brotes verdes con el dogma de la economía sostenible, no se pueden confundir sus deseos con la triste realidad.

AUNQUE el Gobierno trata de abonar la hipótesis de los brotes verdes con el dogma de la economía sostenible y la promesa de un nuevo modelo productivo, cada día aparecen nuevos estudios y datos que hacen temer que no hay ningún motivo real para el optimismo, sino más bien al contrario. A tenor del último informe de la prestigiosa Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), no es descabellado pensar que Zapatero confunde sus deseos con la realidad cuando insiste -como hizo ayer mismo en la asamblea anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF)- en que «hay indicios para la esperanza y para la recuperación».


Funcas, precisamente una de las instituciones que antes alertó de la gravedad de la crisis y cuyos pronósticos se han revelado más acertados, ha revisado a la baja sus previsiones sobre el crecimiento en un informe que echa por tierra el análisis del presidente y en el que advierte de que no hay signos que permitan inferir que estamos cerca de la recuperación. Según Funcas, que ha actualizado sus pronósticos a partir del informe de contabilidad nacional del INE sobre el primer trimestre del año, lejos de iniciar la senda de la recuperación, la economía española se contraerá un 3,8% este año y un 1,2% en 2010. Estas cifras superan en ocho y siete décimas respectivamente su estimación anterior, lo que prueba que la economía se está comportando aún peor de lo esperado. Funcas cree que la intensidad del ajuste del sector inmobiliario, los problemas del sector bancario y la recesión internacional «van a retrasar considerablemente la salida de la crisis».

Para llegar a esta conclusión, las cajas de ahorros reparan en que los hogares seguirán recortando su consumo, que no comenzará a recuperarse antes del segundo trimestre de 2010; en el crash de la construcción, un sector cuyo ajuste se prolongará durante «mucho tiempo»; en la evolución del desempleo, cuya escalada superará la tasa del 21% y la cifra de cinco millones de parados en el último trimestre del próximo año; y en el aumento del déficit público, que se incrementará nada menos que hasta el 11,5% en 2010.

Por otro lado, el INE acaba de informar de que, tras cuatro meses consecutivos de descensos, los precios industriales han registrado en abril su mayor caída en los últimos 33 años, lo que prueba la parálisis que atenaza a la industria en nuestro país.

Con este panorama, cabe preguntarse si el voluntarismo del Gobierno no se basa más en cálculos electorales y en el absurdo argumento de que es difícil estar peor que en un análisis riguroso de los datos sobre la mesa. Lo cierto es que cuando Zapatero hace mención a supuestos «indicadores» que apuntan a que «la recesión puede haber tocado fondo» se refiere sólo a las encuestas sobre la evolución de la confianza de los ciudadanos que, efectivamente, ha mejorado algo.

Con todo, resulta muy ilustrativo el contraste entre las halagüeñas previsiones del presidente y la percepción que tienen los principales empresarios del país sobre la situación económica. Según un sondeo improvisado ayer mismo entre los miembros del Instituto de la Empresa Familiar -que integra a emprendedores de la talla de Alicia Koplowitz, Juan Roig o Simón Pedro Barceló-, nada menos que un 75% opina que la recuperación está aún lejos. Esto es, si alguna vez desde que estalló la crisis llegó a haber brotes verdes en la economía española, no cabe duda de que se han secado.

El Mundo - Editorial

EL ESTUDIANTE OHNESORG EN ATOCHA. Por Hermann Tertsch

LES voy a contar hoy una confidencia -ha pasado ya mucho tiempo- sobre los prolegómenos de mi salida de mi anterior diario. Fue el primer incidente serio que tuve con la emergente secta de guardianes de unas esencias que eran sólo suyas. Hoy controlan la casa. Tanto, que en la redacción se habla en voz muy baja, como en los bares de Hernani, como en el Palacio de La Moncloa, por cierto. El hecho es que vino un miembro de la citada tropa a mi despacho y me anunció que el comité de redacción tenía una denuncia anónima contra mí. Que se transmitiría al director. Le pregunté si era una broma. No lo era. Le dije que lo de la «denuncia anónima» sonaba muy feo. A camisas pardas y negras, a abrigos de cuero. Y pregunté por la identidad del denunciante. Se me negó. La denuncia llegó al director. Era un periodista y mandó a paseo a los denunciantes. Éstos prosiguieron con su misión de purificación ideológica y con otro director consiguieron su propósito. Mi delito había sido declarar en televisión que yo tenía un mar de dudas sobre el trasfondo del atentado del 11-M. No esbocé una tesis propia ni me adherí a ninguna otra con o sin conspiraciones que me parecen disparatadas. Sólo dije que dudaba. Mi puñetera manía de albergar dudas sobre la verdad decretada. Hoy estoy seguro de que algún día se tendrá que volver a hablar del 11- M. Y no desde la marginalidad o el interés por un titular forzado.

Quizás no haya que esperar más de cuatro décadas, lo que ha tardado en llegar el espectacular giro en el caso de la muerte del estudiante izquierdista Benno Ohnesorg, abatido a tiros por el policía Karl Heinz Kurras. Fue durante una manifestación el 2 de junio de 1967. El asesinato de Ohnesorg -a manos de la policía «capitalista y fascista»- fue el detonante del movimiento violento de protesta que sacudiría a Alemania. Y generó las bases para el terrorismo alemán, tanto del llamado significativamente «2. Juni» como de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) que durante muchos años mantuvo en estado de excepción -en algún momento contra las cuerdas- a la RFA. La muerte de Ohnesorg dividió a la sociedad, puso en riesgo la democracia y causó la muerte de decenas de inocentes. Ahora, 42 años después -como resultado del análisis de los archivos de la policía política (Stasi) de la Alemania comunista (RDA)- se ha sabido que Kurras, el policía que disparó a matar a Ohnesorg, era un miembro de la Stasi infiltrado en la policía de Berlín oeste. Kurras, de 81 años, ya ha confesado. Al izquierdista Ohnesorg lo mató la izquierda comunista. Para desestabilizar a la RFA, sembrar el odio y cambiar su historia. Aquí y ahora no se trata de hacer paralelismo alguno. Eso sí, Zapatero muestra ya en los mítines la mirada trastornada y el rictus descompuesto de los líderes bolcheviques de provincias cuando amenazaban al enemigo y acusaban al traidor de impedirle cumplir con brillantez su plan quinquenal. Impotente, vierte odio y discordia por doquier. Es peligroso. Dentro y fuera pueden aprovechar su siembra quienes no nos quieren bien. Alguien debiera advertírselo. Pero me dicen que Zapatero ya sólo escucha las voces que oye en su interior.

ABC - Opinión

TOGAS MANCHADAS POR LA "PAZ SUCIA" DE ZP. Por Guillermo Dupuy

ETA

«Que un jurista de la cuerda de Garzón se aviniese a ensuciar su toga para negociar con criminales prófugos, no nos debe sorprender si recordamos que el propio Garzón avaló la "paz sucia" de ZP bajo la premisa de que "hay que dialogar hasta con el diablo".»

Unas de las frases más lamentablemente célebres del fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, destinadas a respaldar la "paz sucia" de ZP en su no tan encubierto pulso contra el Estado de Derecho, fueron aquellos llamamientos suyos a jueces y fiscales para que "el vuelo de sus togas no eludan el contacto con el polvo del camino" o el de que "la Justicia no debe ser un obstáculo para la paz".


Si el primer llamamiento no era más que una cursilada destinada a encubrir una infame relajación en la observancia de la ley, el segundo, aun con el mismo objetivo, no era tan original, si tenemos en cuenta el requerimiento, tan parecido al que la propia ETA había hecho poco antes en uno de sus muchos comunicados durante la tregua. Recuerdo que desde el entorno del Gobierno eran tan frecuentes y desvergonzados esos llamamientos a jueces y fiscales para tener en cuenta "las nuevas circunstancias", que el entonces presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, llevó incluso a relacionarlos valientemente con una "incitación a la prevaricación".

Con estos antecedentes no nos debe, pues, sorprender, tal y como desvelaba El Mundo este domingo, que uno de los enviados del Gobierno para negociar con los etarras fuera un catedrático de derecho penal, José Manuel Gómez Benitez, abogado entonces del PSOE y hombre de la máxima confianza de Rubalcaba, además de íntimo amigo del juez Garzón.

Ya que el apoyo del PP a la aparente rectificación del Gobierno en materia antiterrorista parece haberse sellado con un "pase de pagina" de aquellos tiempos, aprovecho la noticia para recordar algunos de sus olvidados y más negros detalles.

Que un jurista de la cuerda de Garzón se aviniese a ensuciar su toga para negociar con criminales prófugos de la justicia, no nos debe sorprender si recordamos que el propio Garzón avaló la "paz sucia" de ZP bajo la premisa de que "hay que dialogar hasta con el diablo". Es más. Garante de ese "diálogo", Garzón no ha dudado en enterrar en el cajón del olvido el caso del chivatazo policial, "diálogo con el diablo" destinado, en este caso, a informar a los responsables del aparato de extorsión de ETA de que estaban siendo vigilados por orden del juez Grande Marlaska; una extorsión, dicho sea de paso, que el Gobierno de Zapatero había encubierto por boca de Rubalcaba al decir que "Interior no tenía constancia" de ella, aun cuando ETA ya la había justificado en Gara "por razones de financiación" y hacía meses que los empresarios navarros la venían denunciando.

Si Conde Pumpido no dudó durante aquella "paz sucia" de ZP en depurar a fiscales de prestigio que no estaban dispuestos a machar sus togas, como Torres Dulce o Fungairiño, al tiempo que se alineaba con las tesis de los abogados de los etarras –tal y como ocurrió en el caso de la solicitud de excarcelación del sanguinario Henri Parot– Garzón tampoco dudó. Al igual que el juez Pedraz, permitió a los imputados por colaboración con banda armada, Díaz Usabiaga y Gorka Aguirre, utilizar su libertad condicional para ir a Estrasburgo a festejar ese infame espaldarazo que la Eurocámara –gracias al Gobierno español– había brindado a lo que ETA siempre llamó "la internacionalización de la resolución del conflicto". Eso, por no hablar de las repetidas ocasiones en las que, tanto Conde Pumpido como Garzón, hicieron la vista gorda ante las numerosas veces en que ANV, PCTV, o la propia Batasuna, con Otegui a la cabeza, se saltaban a la torera la Ley de Partidos o la propia sentencia de ilegalización.

Ignoro las maniobras de distracción en el seno de la policía –tanto española como extranjera– que debieron ser necesarias para evitar que etarras tan perseguidos por la justicia como Josu Ternera o López Peña, alias Thierry, fueran capturados en compañía del presidente del PSE Jesus Eguiguren, el otrora fiscal general del Estado, Javier Moscoso, o el que, gracias a los socialistas es ahora vocal del CGPJ, José Manuel Gómez Benítez. Sólo constato, con vergüenza ajena, que el haberse ensuciado con el polvo del camino en esa sucia paz de Zapatero no ha sido, ni para ellos ni para Garzón ni Conde Pumpido, obstáculo alguno en sus respectivas carreras profesionales.

Libertad Digital - Opinión

MACETAS SOSTENIBLES. Por Ignacio Camacho

EN vísperas de la Expo 92, Felipe González tuvo una idea buena y otra mala. La buena fue empezar el proyecto del AVE por Andalucía, acierto que nunca se le ponderará bastante: pese a las dudas iniciales y al brutal sobrecoste del proyecto -debido en parte a la red de comisionistas que puso el cazo- no ha habido un salto histórico mayor en el desarrollo y equilibrio del sur de España. La mala, o más bien desacertada, fue producto de los consejos de ciertos gurús que pronosticaron un futuro de innovación tecnológica, I+D y batas blancas basado en la reutilización de las inversiones para crear un Silicon Valley en donde estaba claro que no existían condiciones para intentarlo. Los pitonisos hicieron mal sus cálculos y el recinto de la Cartuja, con medio billón de pesetas de entonces invertidas, se convirtió en un criadero de jaramagos hasta que el poder decidió recalificarlo por las bravas para que en vez de laboratorios de investigación floreciesen edificios de oficinas al calor de la burbuja inmobiliaria.

Ahora Zapatero promete, recogiendo el ejemplo felipista, comenzar por Andalucía su modernización productiva, el ya célebre cambio del modelo hacia una economía «sostenible». Dado el estado subsidial de la sociedad andaluza, la más subvencionada de Europa, esta declaración permite atisbar algo de su vigorosa propuesta recién improvisada: se trata de dar ayudas a tutiplén para instalar por doquier molinos de viento y paneles solares. Dejando de lado la pequeña contradicción de que cuando el aire está quieto -lo que en el sur ocurre a menudo- y el cielo nublado la red eléctrica tira en el acto de la muy nuclear y cara energía francesa, el presidente parece proponer un cambio del sistema de recalificaciones que prime el valor de los suelos según su potencial receptor de instalaciones renovables en vez de su aprovechamiento inmobiliario. Pero ese mercado es artificial: o lo sostiene el Estado o volveremos al fiasco post-Expo, resumido en su momento por una célebre pintada mural que puso a Chaves de los nervios: Expo 92=Paro 93.

El retrato social de la economía andaluza por donde ZP quiere empezar su recién parida reconversión no es precisamente un modelo de dinamismo: la mitad de la población activa es funcionaria -en sentido lato, es decir, trabaja para el sector público- o está en el paro, e incluso la gran mayoría de los emprendedores depende de alguna subvención o ayuda, como el resto de la llamada sociedad civil. La tasa de dependencia clientelar es la más alta de España, y la de productividad por habitante, la más baja. La receta modernizadora del Gobierno apunta a convertir a los parados en rentistas por el procedimiento de instalar generadores subvencionados hasta en las macetas. Un método sostenible y renovable: sostiene al socialismo en el poder desde hace cinco lustros y lo puede renovar por otros tantos.

ABC - Opinión

DE HOMBRES, HOMBRECILLOS Y OTRAS HIERBAS. Por José García Domínguez

Sexismo

«A decir del anfibio Cabañes, ansían acabar con situaciones "por poner un caso extremo [sic], en las que haya grupos de niños jugando a policías y ladrones y grupos de niñas jugando a las mamás". Angustioso, terrorífico oprobio sexista.»

En El día de la lechuza, la primera gran novela sobre la Mafia de Leonardo Sciascia, un personaje divide a la Humanidad en cinco grandes categorías: los hombres, los mediohombres, los hombrecillos, los tomapor... y los cuacuacuá. Hombres habría pocos; los mediohombres igual constituirían género de escasa circulación; el alter ego literario de Sciascia sigue descendiendo después hasta avistar a los ya innúmeros hombrecillos, "que son como los niños que se creen mayores, monos que hacen los mismos gestos que los mayores"


Aún más abajo, atisba a los tomapor..., "que se están convirtiendo en un ejército", según tan fatal como empírica constatación. Por fin, identifica a los cuacuacuá, no menos extensa plaga "que debería vivir como los patos en las charcas, pues su vida no tiene mayor sentido ni mayor expresión que la de los patos". ¿Cómo interpretar la última iniciativa parlamentaria del tribuno José Alberto Cabañes sin conocer tan precisa taxonomía antropológica?

¿Cómo, ignorando la existencia de los cuacuacuá, entender que el Grupo Socialista en las Cortes vaya a instar a los Poderes del Estado a fin de que obliguen a los niños a jugar a la comba durante el recreo? Y es que, hasta ahora mismo, el único deber pautado de los escolares españoles en el patio consistía, como es fama, en tener que hablar en catalán entre ellos, nada más. Escandalosa anarquía neoliberal, ésa imperante durante el "segmento de ocio" de los colegiales, que los cuacuacuá socialdemócratas pretenden saldar cuanto antes.

Así, a decir del anfibio Cabañes, ansían acabar con situaciones "por poner un caso extremo [sic], en las que haya grupos de niños jugando a policías y ladrones y grupos de niñas jugando a las mamás". Angustioso, terrorífico oprobio sexista que, según denuncia él mismo con serena rotundidad, "se ha dado y se sigue dando". En fin, si durante la República al Ateneo de Madrid le cupo decretar la inexistencia de Dios merced a una impecable votación democrática entre sus socios, ¿por qué no va a poder alterar la naturaleza humana el PSOE en el Pleno del Congreso?
Eso sí, procede que el cuacuacuá Cabañes comparezca ese día en el hemiciclo ataviado con sugerente minifalda, medias negras y blusita a juego de generoso escote. ¿O acaso piensa seguir rindiendo servil tributo a los atávicos roles indumentarios impuestos por la cultura patriarcal?

Libertad Digital

EL PSOE NO ES EL ESTADO

JOSÉ Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE, se trasladó el pasado domingo a Dos Hermanas (Sevilla) para intervenir en un mitin de su partido utilizando un avión militar, puesto a su disposición en calidad de presidente del Gobierno. La confusión del plano institucional con la política partidista no es aceptable en una democracia madura. El Falcon 900 que despegó de Torrejón por la mañana y regresó a la misma base por la tarde es un bien público al servicio del Estado; por tanto, de todos los españoles y no sólo de los afiliados al PSOE.

Durante la etapa del gobierno del PP, José María Aznar utilizaba un avión alquilado por el partido para desplazarse a este tipo de actos. En cambio, todavía perdura en la memoria colectiva el caso del Myst_re al servicio de las aficiones personales del entonces vicepresidente Alfonso Guerra, sin olvidar la célebre definición de los miembros del Ejecutivo como «bienes de Estado» atribuida a un ministro de Felipe González. En caso de que cualquiera de los predecesores del presidente del Gobierno hubiera actuado así, sería igualmente reprobable. El Código de Buen Gobierno, supuesto modelo de austeridad y buenas prácticas, prohíbe expresamente hacer un uso impropio de los bienes y servicios puestos a disposición de los altos cargos. Es llamativo que el presidente del Gobierno se considere a sí mismo liberado de la enojosa obligación de distinguir entre su función como cargo institucional y como líder de partido. No está de más recordar que los asistentes al mitin sevillano fueron debidamente ilustrados sobre un nuevo modelo económico basado en las energías renovables y el desarrollo sostenible. Sin embargo, no consta que fueran informados acerca del medio de transporte utilizado por el distinguido orador, tal vez porque todavía los aviones militares no están adaptados a estas nuevas pautas energéticas.

Rodríguez Zapatero ha cometido un grave error. En plena crisis económica, la opinión pública muestra una especial sensibilidad ante los excesos de la clase política, que debe extremar el cuidado ante cualquier actitud de privilegio. La financiación de los partidos es más que suficiente para dar cobertura a las necesidades de intendencia de sus dirigentes. Además, este tipo de actuaciones supone una ruptura de la igualdad de armas electorales entre los candidatos. Una y otra vez, los socialistas demuestran una peculiar doble vara de medir, puesto que se muestran inflexibles con los adversarios al tiempo que disculpan estas actuaciones intolerables a cargo de los suyos.

ABC - Editorial

EL FANATISMO SEGUN MANUEL RIVAS. Por Cristina Losada

Política lingüistica.

«No hay ahí ni un adarme de fanatismo si aplicamos la teoría política alumbrada por el escritor Manuel Rivas. El único fundamentalismo existente reside, para el insigne autor, en quienes proponen cierta libertad de elección en la enseñanza.»


Hace una semana, el profesor Miguel Cancio vio boicoteada una de sus clases en la Facultad de Económicas compostelana por un grupo de reventadores que se hicieron acompañar por dos inocentes aves de corral. Cancio permite libertad lingüística en sus clases y en tiempos del franquismo defendió como pocos el uso del gallego, pero todo ello representa lo que saca de quicio a los manipuladores de gallinas. Sin embargo, no vaya nadie a pensar que esos sujetos que irrumpen en un aula con la intención de amedrentar al discrepante son un ejemplo de fanatismo.


Un día antes, en la misma ciudad, durante una manifestación a favor de erradicar el español, los comercios rotulados en ese idioma fueron atacados con pintura y la presidenta de Galicia Bilingüe, amenazada de muerte en el zafio estilo terrorista. Pero tampoco los autores de esas tropelías son fanáticos ni integristas. Como no lo son los que agredieron a pacíficos manifestantes en febrero tras acosar de continuo a la citada asociación y a otras de similares fines. Ni los que intentaron agredir a María San Gil y gritaron que ojalá la matara ETA. Ni los que tapian despachos y persiguen a profesores por impartir sus clases en la lengua común.

No hay ahí ni un adarme de fanatismo si aplicamos la teoría política alumbrada por el escritor Manuel Rivas. El único fundamentalismo existente reside, para el insigne autor, en quienes proponen cierta libertad de elección de la lengua vehicular de la enseñanza. Quienes aceptan los dos idiomas y se comportan como demócratas son fanáticos, mientras que los que rechazan el español y se conducen como fanáticos no lo son. He ahí la nueva paradoja de Rivas. Casi tan deslumbrante como aquella tesis suya que atribuyó una oleada de incendios a una conspiración de agentes del PP resentidos. Resultó que eran los pirómanos habituales, pero el escritor comprometido nunca deja que la realidad le estropee un buen prejuicio, de modo que no se retractó.

Todo ello explica que el literato jamás condene la violencia que ejercen los partidarios de imponer una lengua y desterrar la otra. Tal simpatía siente por su causa que ha incitado a emplear todos los medios para impedir que reine en los colegios algo parecido a la libre elección de idioma. Claro que tan rígidas restricciones las reserva Rivas para los demás. El escritor no renuncia a la libertad de publicar sus obras en español, pero predica que han de sacrificar su libertad los (restantes) ciudadanos de Galicia. Y el que se resista es un perturbado, como el disidente bajo el stalinismo.

Libertad Digital - Opinión

LA ESTRATEGIA TERRORISTA DE ETA Y BATASUNA. Por Rogelio Alonso

El anuncio de ETA de fijar una «estrategia político-armada eficaz» ha avivado el debate sobre un hipotético cambio estratégico por parte del grupo terrorista. En los últimos meses medios políticos y periodísticos han insistido en la existencia de relevantes divergencias dentro del movimiento terrorista, sin que la realidad en torno a ETA y Batasuna confirme tan infundado argumento. Desde sectores políticos y mediáticos que defendieron la negociación con ETA emprendida por Zapatero pese a sus negativos costes, se ha alimentado la creencia de que una parte del entramado terrorista, representado por Ternera y Otegi, desea romper con la banda. En ese sentido, El País titulaba así una información publicada el pasado 2 de mayo: «La izquierda abertzale elabora por vez primera su estrategia al margen de ETA». En ella, se tildaba de «posibilistas» a personajes como Otegi, al que se presentaba como dispuesto a «actuar al margen de ETA» para «imponerle» a la banda el «cese de la violencia» mediante «una estrategia de hechos consumados».

En abierta contradicción, el mismo periodista que firmaba esta información había defendido antes la negociación con ETA señalando que aquel era «un proceso inédito en Euskadi, donde la falta de sincronía entre ETA y Batasuna condujo al fracaso de los anteriores intentos de paz» (El País 5/12/05). Añadía además: «En esta ocasión, se produce la particularidad de que no hay disensiones ni en Batasuna ni tampoco, y lo que es más importante, en ETA, donde existe un apoyo generalizado al proceso puesto en marcha por Batasuna». Sin embargo, la «sincronía» entre ETA y su brazo político en previos contactos había sido siempre total, circunstancia ésta que, al igual que ocurriría con el último proceso de negociación, garantizaría que la ruptura de la tregua en 2006 no fuera seguida de relevantes disensiones al cerrar filas el movimiento en torno a la decisión del liderazgo terrorista.

Esta misma unidad es la que refleja el último comunicado de ETA. La entrevista a los dos etarras en Gara revela una clara coincidencia conceptual con los planteamientos expresados por Otegi el pasado mes de marzo. En aquella ocasión Otegi hizo un llamamiento a «sumar fuerzas» a todos los sectores políticos y sociales independentistas vascos con el fin de impulsar una «frente independentista» y una «estrategia eficaz» que «ponga en marcha un proceso de cambio político» en el País Vasco. En esa comparecencia pública tras su salida de la cárcel, arropado por los responsables de LAB y otros destacados activistas etarras, Otegi anunciaba la búsqueda de una «estrategia independentista eficaz».

La coincidencia estratégica con ETA es todavía clara, apreciándose una estable coordinación entre el frente «político» y el «militar» de los terroristas. Lo que el movimiento integrado por ETA y Batasuna persigue ahora es la creación de un bloque de formaciones independentistas que progrese hacia la constitución de un «Estado vasco». En ese frente se prescindiría inicialmente del PNV con objeto de presionar a un partido que aún debe decidir si mantiene la radicalización emprendida en los últimos años en la búsqueda de un voto nacionalista que le garantice su hegemonía política en el País Vasco. El concepto de «Estado vasco», elaborado por ETA desde 2006, era reivindicado nuevamente en un comunicado de enero de 2009 al indicar los terroristas que «es el momento de unir fuerzas por este pueblo, sin excusas, para que los abertzales entremos en la fase de la independencia».

La declaración de Otegi en marzo reafirmaba esa misma línea. Abundaba así en lo reproducido al ser entrevistado por Gara en noviembre de 2008, cuando anunció un nuevo proyecto orientado a «vertebrar una alternativa política a la izquierda del PNV que lidere el cambio político desde posiciones independentistas» con el fin de «avanzar hacia la creación de un Estado vasco». La sumisión de Otegi a ETA sigue manifestándose en la ausencia de cualquier oposición significativa a su violencia, incluyendo la designación del nuevo gobierno vasco como «objetivo prioritario» de los terroristas. Previamente, Otegi había aceptado también que sus negociaciones para perfilar un «polo soberanista» de cara a las elecciones autonómicas de 2009 fracasaran debido al asesinato del empresario nacionalista Ignacio Uría.

Quienes describen a Otegi y Ternera como «posibilistas» parecen ignorantes a las dinámicas de la banda, como ya lo fueron cuando alimentaron en la anterior legislatura las expectativas sobre un falso deseo de Batasuna de imponer el final de la violencia. Por ello ignoraron el texto elaborado por Batasuna en 2005 en el que comunicaba a sus bases que la tregua no era más que un intervalo que sería interrumpido si la negociación no resultaba satisfactoria para los intereses de ETA. Hoy, igual que entonces, ETA y Batasuna continúan compartiendo una estrategia firme en su voluntad de mantener el terrorismo y que, además, se ha visto reforzada por la reciente negociación a pesar de la eficaz presión policial y judicial aplicada tras el final de la tregua. Los etarras entrevistados en Gara lo expresaban así: «El PSOE ha prometido a los poderes internacionales y del Estado que solucionará -policialmente este problema-. Y está intentado demostrar eso, vendiendo ya la piel del oso y con alguna borrachera represiva de por medio a raíz de ciertas detenciones. Pero llegarán las resacas, y otra vez el problema y su gravedad se situarán en el centro de la agenda política. Y antes de lo que creemos, les escucharemos hablar otra vez de diálogo, paz...».

Tras la ruptura de la negociación con el gobierno de Zapatero, en su documentación interna ETA se ha vanagloriado de haber obtenido un «gran logro» al demostrar la inutilidad de las instituciones democráticas, pues tanto el PSOE como el PNV aceptaron negociar con Batasuna en una mesa extraparlamentaria con el fin de eludir la ilegalización del partido pro etarra. Esa lógica llevaba a Otegi a declarar: «Yo no hablo de fracaso. Se puede afirmar que hemos avanzado, pero no hemos alcanzado un acuerdo resolutivo final. Y no lo hemos hecho porque todavía no existe ni la ambición ni la madurez suficiente por parte del Gobierno español para alcanzarlo. Pero no hay que desistir» (Gara 29/7/07). De nuevo se aprecia una identidad entre lo afirmado por Otegi y los etarras entrevistados en Gara, uno de los cuales declara: «No albergamos ninguna duda sobre para qué sirve lo avanzado en el proceso. En términos políticos, hemos llegado al nivel más elevado alcanzado nunca en un proceso. Ha evidenciado que este pueblo tiene ganados dos debates: el primero, que la resolución del conflicto llegará de un proceso de diálogo y negociación; y el segundo, que los vascos tienen todo el derecho a decidir su futuro y que hacerlo factible cerrará de una vez por todas la puerta del conflicto».

Frente a la evidencia que arroja el análisis de ETA y Batasuna, hay personas interesadas en suscitar confusión sobre las intenciones de Otegi y Ternera pese a la negativa de ambos a distanciarse de los postulados terroristas. Ello puede conducir a la repetición de errores pasados cuando desde el gobierno, e incluso desde algunas instancias judiciales, se buscó la rehabilitación de estos dirigentes terroristas, reforzándose a interlocutores absolutamente subordinados a los dictados de una ETA que rechaza abandonar el terrorismo.


ABC - Opinión

Electric Light Orchestra - Evil Woman