
FakeMate

El pasado sábado, el presidente del Gobierno, a través de uno de sus periodistas de cámara, habitual relator de las exclusivas de Moncloa en el diario gubernamental (una condición, cierto, disputadísima en los últimos tiempos), nos anunciaba su intención de “ofrecer a Rajoy una reforma reducida de la Constitución”. Palabras mayores, sin duda. Fraude de proporciones mayúsculas, por lo que luego se dirá. Timo del tocomocho para aquellos cientos de miles de españoles, quizá millones, conscientes de que una reforma en profundidad de la Constitución de 1978, en línea con esa regeneración democrática tantas veces reclamada como desairada por la clase política, es la única medicina, la única cirugía, si se quiere, capaz de recuperar a nuestra feble democracia de sus achaques.
Boadella denuncia la "perversión" de la igualdad que suponen las autonomías.
El 'Playa de Bakio' estuvo a punto de volver a ser secuestrado tras su liberación.
LA sociedad española ha demostrado que pocas otras -quizás ninguna en el mundo desarrollado- la superan en tolerancia de la mentira. Nunca un Gobierno en democracia les había mentido tanto, de forma tan abierta, obscena, confirmada y hasta reconocida por los mentirosos. Pero el ambiente general de indolencia y resignación han llevado a la práctica abolición del reproche social de la mentira. Se ha generalizado la convicción de que todos mienten en política y fuera de ella y de que las mentiras gubernamentales son piadosas dadas las excelsas intenciones de su Gran Timonel. Así las cosas, es lógico que las mentiras que se refieren a realidades remotas se asuman sin problema.
Libertad Digital: Familiares y amigos velan los restos mortales de Calvo Sotelo en su domicilio de Madrid
En este año se cumple el 200 aniversario del 2 de Mayo en Madrid, una fecha políticamente incómoda, manipulada históricamente y usufructuada por los distintos regímenes, partidos e ideologías desde entonces.
¡Herejía! ¡Anatema! Ya me veo temblando, atado al palo y esperando la llama purificadora del fuego alimentado por la gasolina de los apologetas y la connivencia expectante de los escépticos del escepticismo. Pero no me importa, pues los números (por lo general, y si no están manipulados) no engañan. Manipular datos de temperatura hoy por hoy es, a la vista de la enorme espectativa que generan los termómetros, prácticamente imposible. Nos dice David Whitehosue:
With only few days remaining in 2007, the indications are the global temperature for this year is the same as that for 2006 – there has been no warming over the 12 months.
But is this just a blip in the ever upward trend you may ask? No.
The fact is that the global temperature of 2007 is statistically the same as 2006 as well as every year since 2001. Global warming has, temporarily or permanently, ceased. Temperatures across the world are not increasing as they should according to the fundamental theory behind global warming – the greenhouse effect. Something else is happening and it is vital that we find out what or else we may spend hundreds of billions of pounds needlessly.
Lo “malo” es que Whitehouse es “sólo” un científico renegado dedicado al periodismo. Así que lo mejor es leer lo que nos dice un geofísico, como lo es David Deming:
Carbon dioxide continues to build in the atmosphere, but the mean planetary temperature hasn’t increased significantly for nearly nine years. Antarctica is getting colder. Neither the intensity nor the frequency of hurricanes has increased. The 2007 season was the third-quietest since 1966. In 2006 not a single hurricane made landfall in the U.S.
If you think any of the preceding facts (no dejen de leer el artículo completo) can falsify global warming, you’re hopelessly naive. Nothing creates cognitive dissonance in the mind of a true believer. In 2005, a Canadian Greenpeace representative explained “global warming can mean colder, it can mean drier, it can mean wetter.” In other words, all weather variations are evidence for global warming. I can’t make this stuff up.
Global warming has long since passed from scientific hypothesis to the realm of pseudo-scientific mumbo-jumbo.
No obstante, y dado que los datos no han sido todavía actualizados, nos falta el placet definitivo. Llegará previsiblemente la primera semana de Enero. De todos modos, las gráficas son ya, a fecha de hoy, bastante concluyentes (observen los datos del período 2002-2007, situados a la derecha de las curvas, marco rojo):
Mientras los titulares de la prensa “seria” siguen siendo bastante conservadores (tipo “El Calentamientio Global probablemente se detenga“), en este país, huérfano de prensa seria en este tema (excepto Libertad Digital de la mano de Manuel Llamas), son los alarmistas quienes se encargan de mantener viva la llama del mensaje de Al Gore. Haciendo entrevistas para exlicar “donde dije diegos digo digo” y usándolas para difamar. No importa: tras controlar minuciosamente las visitas que llegan a este blog desde la página de Cuéllar -tiene otros dos artículos en los que me llama directamente mentiroso-, puedo decirles que no le lee ni el tato; me han llegado 5 visitas desde que comenzó su campaña contra DE y LD. Como bien dice (o creemos que dice, pues un original en inglés de las respuestas de Kerry Emanuel no está accesible) Emanuel, los modelos no coinciden con la realidad y es la realidad la que termina dictando sentencia.Y la realidad es otra: Noel Keenlyside del Leibniz Institute of Marine Sciences, Kiel, Germany, a caba de publicar su trabajo en Nature sobre la observación a largo plazo de las variaciones de temperatura de las aguas marinas (más aquí). Las conclusiones son inequívocas: el incremente de 0,3° previsto por el IPCC para la próxima década se va a quedar, muy probablemente, en nada. La razón? El mar se está enfriando. Keenlyside dice:
“The IPCC would predict a 0.3°C warming over the next decade. Our prediction is that there will be no warming until 2015 but it will pick up after that.”
“Our results suggest that global surface temperature may not increase over the next decade, as natural climate variations in the North Atlantic and tropical Pacific temporarily offset the projected anthropogenic [manmade] warming.”
Es lógico que incluso Keenlyside siga “esperando” que algún día el calentamiento retome su “actividad”, después de todo es lo que hoy da dinero para seguir trabajando. Pero si a su trabajo le añaden que seguimos sin ruebas que corroboren que el calentamiento observado a finales de los 90 tenga origen antropogénico, la conclusión a la que podemos llegar es sencilla: no habrá más calentamiento. No me extraña, pues, que cada vez sean más los que, ya sin tapujos, proclamen que el asunto del AGW es una gran estafa.
Abundando sobre el tema, les recomiendo encarecidamente la lectura de este otro artículo de Steven Milloy para FOX News. Parte del mismo trabajo para Nature y llega a conclucsiones mucho más provocativas que yo:
For the next 10 years, while alarmists ram through their misanthropic agenda, their time-buying story line will be “aren’t we lucky that Mother Nature has given us a temporary reprieve.”
This will no doubt be followed 10 years later by “Whew, aren’t we glad we spent trillions to prevent catastrophic global warming?”
Meanwhile, for trained observers, it will simply be a matter of realizing that the global warming apocalypse never materialized because it was simply never going to happen anyway.
Lo más obsceno es la cara de satisfacción. La de la vicepresidenta cuando convocó el sábado una rueda de prensa para anunciar festiva que los marineros del Playa de Bakio ya no estaban en manos de los secuestradores... La del ministro Moratinos, en Buenos Aires, argumentando que traer de vuelta a unos españoles «no tiene precio»... La del presidente Zapatero, al proclamar orondo, en un «59 segundos» amañado para su lucimiento, que lo que cuenta es que la tripulación del atunero sigue viva.
Increíble, pero cierto. El presidente coloca a su primo, José Miguel Vidal Zapatero, como número dos de su Gabinete, un nombramiento público con cargo al contribuyente…, pero en La Moncloa se niegan a facilitar foto alguna del agraciado. El secretismo en torno al pariente resulta más inquietante, si cabe, que el nombramiento en sí.