Tras el nuevo órdago de Costa, Rajoy ordenó al Comité de Garantías que le suspendiera "temporalmente" por su "actitud". Dicho y hecho, hasta el punto de que el afectado se ha enterado por la prensa. El líder de los populares hablaba hoy mismo de la independencia del órgano interno.
La doble vara de medir de Mariano Rajoy ha vuelto a quedar en evidencia. Sólo minutos después del órdago de Ricardo Costa en las Cortes Valencianas, el líder del PP hacía llamar al presidente del Comité de Derechos y Garantías, Alfonso Fernández Mañueco, para que actuara de forma inmediata contra el que fuera número dos Francisco Camps.
Acto seguido el presidente de dicho órgano interno se reunía "de urgencia" con su secretario general, Carlos Argó, y decidía "abrir expediente disciplinario y suspender cautelarmente de militancia" a Ricardo Costa.
Una maniobra que se ha gestionado en menos de cuatro horas y que contrasta, en mucho, con la postura adoptada por Génova respecto a las injurias vertidas por Manuel Cobo, contra Esperanza Aguirre. Al vicealcalde de Madrid le han citado "para que se explique" el próximo cuatro de noviembre.
En la breve nota remitida a los medios de comunicación, el Comité recuerda a los militantes del PP "su obligación de abstenerse y de hacer manifestaciones o declaraciones que puedan perjudicar la imagen o disciplina interna del Partido y advierte que, de producirse, aplicará los Estatutos del mismo".
Una exigencia que, de momento, sólo se aplica a Ricardo Costa, que este jueves exigía a Rajoy en calidad de "secretario general" que ratificara su gestión al frente del PPCV y pusiera en valor su honorabilidad.
Cabe recordar que, según el acta del Comité Ejecutivo regional que estudió su cese, Costa sigue ostentado este cargo. Una idea generalizada tanto en el Gobierno valenciano como entre los dirigentes de base, tal y como pudo constatar LD.
La postura de Génova es bien distinta. Fuentes consultadas del aparato del partido han insistido en que Francisco Camps, en la fatídica noche del martes 13, aseguró a su jefe de filas que Ricardo Costa fue cesado temporalmente de todas sus funciones.
La "independencia" del Comité de Garantías
Este ardid también se produce el mismo día en el que Rajoy hacía referencia, en "Espejo Público" de Antena3, a "la independencia" del Comité de Garantías. "Es independiente, yo no le puedo presionar, esas son las reglas del juego y en la vida hay que respetarlas", sentenció.
Sólo minutos más tarde, y tras escuchar las declaraciones de Costa, utilizaba a su antojo este órgano interno.
"Hay cosas que no se pueden y no se deben hacer"
La noticia ha pillado por sorpresa a los diputados del PP a su salida del Congreso. También a Juan Costa, hermano del afectado. En declaraciones a los periodistas, el parlamentario ha advertido que "en política hay cosas que no se pueden y no se deben hacer".
Costa señaló que su hermano, como cualquier otro militante, debe asumir las responsabilidades que le sean exigibles. No obstante, acto seguido advirtió de que "cuando se toman decisiones políticas hay que dar explicaciones, hay que ser transparente, y nunca en ningún caso hay que actuar de manera arbitraria".
Ofrecemos a nuestros lectores un resumen con los enlaces que les darán una somera idea del clima de corrupción que nos hace la atmósfera política irrespirable.
SI, como Shakespeare nos previno en su Hamlet, algo huele a podrido en Dinamarca, imaginen ustedes lo hediondos que resultan los vapores que emana nuestra vida pública. Según Transparency International, en su Informe Global sobre la Corrupción en 2008, Dinamarca es el país más limpio y transparente del mundo. Los ciudadanos lo perciben, con un índice de 9´3, como el de mayor rigor y honradez entre todos los Estados del mundo. España aparece en esas tablas de la vergüenza y el escarnio en el puesto 28, después de todas las grandes naciones europeas, con un índice de 6´5. Nos sirven de consuelo, entre los 180 países que incluye el estudio, Birmania, Irak y Somalia, el súmmum del detritus cósmico. Del mismo modo que, para los clásicos, cada día llevaba consigo un nuevo afán, en la España contemporánea lo que aporta cada jornada es un nuevo caso de corrupción. Sin diferencias entre los colores de los partidos presentes, todas las formaciones que tocan poder y tienen acceso al Presupuesto se pringan en el choriceo más ignominioso. Sobre una hipotética mayoría de políticos honrados, destacan los golfos que se suceden en el estrellato nacional de las más abominables prácticas políticas. En las últimas horas, los focos apuntan a Cataluña -la patria del 3 por ciento- en donde los veteranos y puyolistas Lluis Prenafeta y Marcià Alavedra vuelven por donde solían y lo hacen en lote con media docena de notables del PSC, en Santa Coloma de Gramanet, el feudo de José Montilla.
Ese es el fracaso de nuestra democracia que ya exige una revisión, incluso constitucional, que permita una mayor responsabilidad a partir de un sistema electoral en el que las personas sustituyan a los lotes. Si dañina es la vigente corrupción económica -todo por la pasta- más repugnante resulta la ideológica, la que se sustenta en el odio a España sobre imaginativos supuestos separatistas. La que permite a personajes como Xavier Arzalluz valorar como «buen patriota» a un ser tan abyecto como Arnaldo Otegi. El dinero, quizá, puede recuperarse e, incluso, difuminarse en el tiempo y en el olvido; pero el divorcio con la razón y las normas éticas más elementales, no tiene cura posible. Arzalluz pide respeto para los asesinos etarras y, al hacerlo, falta al que nos debe a los demás y, especialmente, a las víctimas asesinadas por esos «patriotas». Es la más infame y fétida de las corrupciones.
Bosé reclamó más amparo y leyes. En su fórmula infantil, más mimos. En lenguaje adulto, más dinero. Sobre todo, público, único susceptible de fluir en sentido contrario a las preferencias de los consumidores.
En la entrega de las medallas de oro de las Bellas Artes, el cantante Miguel Bosé, uno de los agraciados, echó la lagrimita. Los artistas, dijo, se están quedando huérfanos, en peligro de extinción, como el oso polar o el lince ibérico. Si osos y linces pudieran presentar réplica, lo harían. Nunca como en esta época ha habido tantos artistas, reales o pretendidos, y jamás habían gozado, unos y otros, de la consideración en que se les tiene. Tan especial, exclusivo y semidivino es su status, que hasta la mierda del artista llega a ser arte. Como para quejarse. Pues se trataba de un acto oficial, la petición de Bosé tenía un destinatario claro. Reclamó más amparo y leyes. En su fórmula infantil, más mimos. En lenguaje adulto, más dinero. Sobre todo, público, único susceptible de fluir en sentido contrario a las preferencias de los consumidores. En exigir dinero de los contribuyentes, sí que resulta adecuada la analogía con el lince. No por azar, más de un tercio de los receptores de medallas eran gentes del cine, el sector más mimado por el Gobierno Zapatero, sin despreciar aportaciones anteriores, que la subvención ha sido cosa de todos. Aunque con la cofradía de la ceja hay un plus de cariño antes ausente.
Famosillos y famosetes han expulsado del podio a los merecedores del nombre de artistas y no sólo a ellos: han usurpado el papel del intelectual. Son "artistas comprometidos", vaya. Cual miembros de una nueva casta sacerdotal, se arrogan el poder de dirigir a la sociedad y reclaman que el poder los proteja frente a ella. Ninguna pretensión de esa clase ha tenido, por quedarnos en el oficio de Bosé, un cantante como Manolo Escobar. Su éxito se debe a su talento y su trabajo, no a hacerse pasar por lo que no es. Los incapaces se autoproclaman autoridad moral para que papá gobierno les compense. Un artista, o es huérfano o no es artista. El exceso de intervención gubernamental se ha demostrado letal para la cultura. En España, el florecimiento de la vida cultural cuando se desarrollaba al margen del poder, en las postrimerías de la dictadura, se marchitó en cuanto fue absorbida y utilizada por los gobiernos. La cultura, como los osos y los linces, malvive en cautividad.
NADIE debiera alegrarse por la certeza de que Carmen Chacón tiene también amigos cacos -supuestos- como el presidente Camps. Nadie debiera sorprenderse por la sospecha de que la generación de amigos de nuestro querido honorable Jordi Pujol, que tan razonable era en el ABC del pasado domingo, esté saturada de trincones. En realidad casi nadie debiera alterarse por el hecho de que los ladrones actúan mejor y con más convicción y efectividad que la gente honrada hoy en día. Igual que los enemigos de la democracia suelen ser más valientes que quienes gozan de ella sin ser capaces de riesgo o sacrificio alguno. A nadie puede extrañar que los islamistas estén convencidos de que tarde o temprano nos van a ganar la partida a los demócratas laicos, cristianos o mediopensionistas en Europa. Por el simple motivo de que todos los enumerados, desde los ladrones a los islamofascistas tienen objetivos, tienen voluntad de imponerse y saben por qué hacen lo que hacen y arriesgan lo que arriesgan. Tengo la absoluta certeza de que muchos de nuestros políticos son gente honrada, por supuesto. Quizás incluso hasta la mayoría. Pero tengo también la absoluta convicción de que son pocos en los que confluyen honradez, convicción, talento, tenacidad y preparación. Para tenaces los ladrones. Para talento nuestros ingenieros financieros y los trileros en general. Para preparación todos aquellos que no quieren entrar en política porque pueden vivir bien y dignamente fuera de un mundo político que se antoja nauseabundo y en el que medran los peores desde cachorrillos domados y entrenados para la trampa, la intriga y la mezquindad. Cierto es que este terrible fenómeno no es exclusivamente español y que Italia es un triste precedente europeo. Pero incluso allí suele tener mayor éxito el talento que por nuestros lares. Mucho meterse aquí con Berlusconi, que sin duda es un personaje de cuidado, pero él al menos miente con dinero propio. Aquí lo hacen con el de todos los sufridos españoletes que como no es de nadie es suyo. Aquí el mérito y la independencia de criterio, el coraje y la convicción convierten de inmediato a un político -o política, como se dice ahora- en una personalidad de alto riesgo para la tropa de mediocres que nunca sabrían vivir de otra cosa que no sea decir sí y soltar sus letanías de argumentarios.
Lo triste es que existe una mayoría social que cree que esto es inevitable y que sucede en todas partes, lo que no es en absoluto cierto. Nuestro país se va convirtiendo otra vez en una perfecta anomalía en este continente y no sólo porque hayamos elegido el camino más corto de retorno a la pobreza, al analfabetismo y a la zafiedad. También porque se respira literalmente un ambiente de docilidad, miedo y fracaso que son impropios de una democracia desarrollada europea. Si tuvimos una guerra civil porque no había demócratas en ninguno de los dos lados pese a las mentiras que hoy se inviten, hoy hemos elegido el camino de la regresión porque apenas hay ciudadanos que quieran pagar el precio por seguir siéndolo.
Creo que alguien debería explicarle a la ministra de Defensa lo que es un soldado. Me refiero a uno de esos que desfilaron hace un par de semanas con casco y escopeta. Es cierto que la ministra tiene alrededor, en cada foto, un montón de generales y uniformados varios que podrían explicárselo perfectamente. Pero tengo la impresión de que no se expresan bien; tal vez porque a medida que asciendes, te suben el sueldo y te acercas a la jubilación, uno suele volverse menos elocuente. Con lo fácil que sería, por otra parte, abrirle a la titular del ramo el diccionario de la RAE por la palabra soldado, mostrarle que significa persona que sirve en la milicia, llevarla luego a la palabra milicia y hacerle leer algo que no admite equívocos: (Del latín militia. Femenino). 1. Arte de hacer la guerra y de disciplinar a los soldados para ella. 2. Servicio o profesión militar. 3. Tropa o gente de guerra. Es cierto que hay una cuarta acepción: coros de los ángeles, que lleva como ejemplo la milicia angélica. Pero cuidado. Que no se haga ilusiones la ministra. Ahí ya estamos hablando de otra cosa. Lo que no dice el diccionario, desde luego, es tropa o gente de paz. En sentido recto, soldado remite a lo que debe: un fulano disponible para matar y que lo maten en guerras defensivas u ofensivas. Alguien que por patriotismo, obligación, dinero o lo que estime oportuno, está entrenado para escabechar a sus semejantes; procurando que palmen más fulanos del otro bando que del suyo. El lado turbio del oficio –matarife, a fin de cuentas– se compensa con otros aspectos respetables: disciplina, disposición a soportar penalidades y miserias, y el sacrificio singular de exponerse al dolor, la mutilación y la muerte. Hay gente a la que no le gusta ese paisaje, y desde un punto de vista tan digno como su opuesto defiende la desaparición de soldados y ejércitos, en favor de un mundo ideal –y me temo que imposible– donde la palabra soldado sea un anacronismo. Otros, más realistas, admiten que la existencia de soldados profesionales, que sirven de modo voluntario y aceptan los riesgos del oficio, es necesaria en un mundo imperfecto y violento como el nuestro.
En todo caso, la palabra humanitario nada tiene que ver. Eso no corresponde a los soldados, sino a las organizaciones y oenegés adecuadas. A ellas corresponde poner tiritas, repartir agua embotellada y socorrer a los parias de la tierra. Por el contrario, la misión básica de los soldados –considerando la convención de Ginebra y la conciencia de cada cual– es hacer todo el daño posible al enemigo. Matarlo mucho y bien, inspirarle temor y vencerlo, disuadiéndolo de intentarlo de nuevo. Los soldados no fueron ideados para otra paz que la impuesta por sus bayonetas, ni para inspirar afecto, sino temor. Incluso en una misión de paz se trata de pacificar a hostias, si hace falta. Llegado el caso, lo que se espera de ellos es eficacia letal; de un modo compatible, dentro de lo que cabe en su sangriento oficio, con la decencia y la piedad, cuando se pueda. Que maten más y mejor que nadie, de manera que los intereses de su patria natural o adoptiva, o de la paz ajena que defienden, sean respetados por otros. Eso significa eficacia y ausencia de complejos. Por eso, llegados a tales extremos, las palabras soldado y misión humanitaria pueden ser no sólo incompatibles, sino confusas y hasta mortales.
Es lo que ocurre en España. Incapaces de conciliar de modo inteligente la necesidad de un ejército con la tendencia pacifista de la sociedad occidental actual, nuestros gobernantes –eso incluye al Pesoe como al Pepé– intentan lo imposible: unas fuerzas armadas desarmadas compuestas por soldados humanitarios, cuyo objetivo no es hacer la guerra sino la paz, y a los que se respeta más cuando se dejan matar que cuando matan. Esa imbecilidad se desmorona cuando lo real se presenta en forma de mina, emboscada o combate, y las familias largan en el telediario, con toda razón, que nadie les habló de guerra, y que su chico no fue a que le volaran los huevos, sino a repartir leche condensada. Es entonces cuando la ministra o ministro de guardia en esta charlotada bélico humanitaria del Bombero Torero, atrapados en su propia incongruencia, se adornan con media verónica ahuecando la voz y poniéndose estupendos mientras hablan de la deuda que España tiene con los difuntos y difuntas. Haciendo, además, que éstos queden como pardillos, al negarles incluso la palabra guerra; que, por políticamente incorrecta que sea, es la única que explica una muerte en combate. Cuando en un ejército profesional, voluntario, las familias protestan y se dicen engañadas si sus chicos mueren, alguien no se ha explicado bien. O no tenemos soldados, o los tenemos. Y si los tenemos, es para que palmen sin rechistar cuando les toque. No para que la ministra de Defensa –y sigo sin saber lo que defiende– venga a decirnos, con voz trémula y solemne, que acaban de matar a un cervatillo en el bosque de Bambi.
Así se forran los representantes de los trabajadores. Los sindicatos llevan más de 30 años ocultando sus finanzas. Las arcas sindicales son un pozo sin fondo. Los sindicatos no quieren hablar de sus cuentas porque les obligaría a reconocer que las cuotas de sus afiliados no cubren ni el 5% de sus gastos anuales. Sólo en formación UGT recibirá este año 95,5 millones de euros y CCOO 94,08 millones.
Además de las subvenciones, las administraciones aportan sedes por más de 7 millones mensuales. Y el Gobierno ZP, haciendo de comparsa.
Según cuenta hoy El Economista, la clave de la financiación reside en el criterio de sindicato más representativo, una condición que se adquiere con el 10 por ciento del resultado electoral en las centrales de ámbito nacional. Es decir, Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO).
LO QUE SE VE
• - El Ministerio de Trabajo financia por una doble vía a las centrales sindicales. Una partida presupuestaria para 2010 (que es exactamente la misma que se aprobó para 2009), alcanza 15.798.500 euros, destinados a la financiación basada en la representatividad, según los resultados globales obtenidos en elecciones sindicales legalmente convocadas. Su destino es vago e indeterminado: actividades de carácter sindical.
• - Hay una segunda partida de los Presupuestos del Ministerio de Trabajo, también reproducida literalmente de 2009 al proyecto de 2010, por importe de 4.800790 euros, que se destina a compensación económica por participación de centrales sindicales y organizaciones empresariales en los órganos consultivos centrales y territoriales del Ministerio de Trabajo e Inmigración, de sus organismos autónomos y de las entidades gestoras de la Seguridad Social.
LO QUE NO SE VE
En adelante, comenzamos en las arenas movedizas de la financiación indirecta, a través de una trama de subvenciones y pagos en especie que todas las administraciones y otras instituciones pagan. Ese es el agujero negro.
• - La formación de trabajadores es la gran ubre que surte de dinero a los sindicatos y también a la patronal. En concepto de formación intersectorial, las dos centrales más grandes recibirán este año 21.083.110,63 euros y en la formación sectorializada el conjunto de los sindicatos percibirán 172.667.675,5 euros, de los que 83.461.408,7 euros corresponden a CCOO y 85.025.943 a UGT. Para el resto de sindicatos quedan otros 4.184.000 euros. Sumados los dos ámbitos, la formación reporta a UGT 95,55 millones de euros y a CCOO 94,01 millones de euros.
LA GENEROSIDAD DEL GOBIERNO ZP
Dos ejemplos de que Zapatero es rehén de los sindicatos pueden encontrarse en estos generosos manguerazos a las arcas sindicales:
• - El vísperas del Primero de Mayo, el Ejecutivo siembra de dinero el campo sindical. El Instituto de Administración Pública aprueba la concesión de ayudas con 28.908.283, 99 euros, de la que 22.345.878 euros van a parar a partes iguales a UGT y CCOO.
• - También Sebastián ha suavizado las reivindicaciones del Día del Trabajo con 357.175 euros para la Federación Minerometalúrgica de CCOO (a la que pertenece el secretario general del sindicato Ignacio Fernández Toxo). En este pedrea, UFT, a través de la Federación Estatal de Industrias Afines, obtiene 423.330 euros.
La tela de araña andaluza es inconcebible sin la participación activa, y/o pasiva, según las circunstancias, de las dos grandes centrales sindicales que han llegado a ser mayoritarias pese a su debilidad numérica.
Entre ambas, apenas superan el 16 por ciento de la afiliación de trabajadores asalariados. Si hace una semana poníamos de manifiesto que la UGT, según la investigación realizada sobre toda la información que arroja el BOJA(Boletín Oficial de la Junta de Andalucía), había recibido 251.090.256,42 euros, algunas fundaciones incluidas, por diferentes conceptos, desde subvenciones varias a pago de gastos generales, Comisiones Obreras no le queda a la zaga. Según la misma investigación practicada sobre la totalidad de los BOJA, Comisiones Obreras ha recibido por los mismos conceptos la cantidad de 253.107.343,83 euros, es decir, 42.114 millones de pesetas.
Básicamente el dinero ha sido recibido por la sección andaluza de la confederación sindical, 246, 15 millones de euros. El resto fue recibido por la Fundación de Estudios Sindicales, unos pocos 4.000 euros, la Fundación Paz y Solidaridad, que recibió casi 31.000 euros y, sobre todo, FOREM, Formación para el Empleo, que ha recibido alrededor de 7 millones de euros.
CC.OO. .........................................................246.152.692,32 Fundación Estudios Sindicales....................................4.000,00 Fundación Paz y Solidaridad.....................................30.866,58 FOREM..............................................................6.919.784,93 TOTAL...........................................................253.107.343,83 EUROS (42.113.518.510,00 PESETAS)
Por tanto, entre Comisiones y UGT, las dos centrales "mayoritarias" han recibido en los últimos años en Andalucía, sin contar las subvenciones recibidas del gobierno de la Nación, Diputaciones, Ayuntamientos y otras instancias), la cantidad conjunta de más de 504 millones de euros, unos 83.000 millones de pesetas. Ya pusimos un ejemplo la semana pasada en referencia a UGT de cómo los Ayuntamientos daban dinero para “obras piadosas” como la manifestación del 1 de mayo. Sepan que la Diputación de Sevilla firmó en 2008 un acuerdo “provincial” de concertación social en el que, imaginamos sin mucha brillantez, también habría dinero de por medio. Se habló de 700 millones en tres años, pero no se sabe a quién ni para quién o para qué. Incluso hay una Intersindical en la Diputación de Sevilla que se presenta al público como “sindicalismo no subvencionado”, así que fíjense.
De destacar es el papel de FOREM, con más de 100 millones de pesetas de subvención. Lo primero que hay que destacar es que a diferencia de la UGT que no justifica nada ni informa de nada, CC.OO hace una memoria anual 2008 es la última, naturalmente -, en la que al menos da cuenta de en qué dicen emplear el dinero. Un detalle que a la UGT ni se le pasa por la cabeza.
Pero, lamentablemente, no encontramos ni una línea que nos diga de dónde sale el dinero para tan gran cantidad de actividades, aunque, naturalmente, nos maliciamos que sale en su totalidad tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas, teniendo la Fundación una dependencia total de las subvenciones públicas y habiéndose convertido en detentadores del poder de formación profesional gracias a estas subvenciones.
Estos dineros se fijan en Andalucía a lo largo de las negociaciones para lo que se llama "la concertación social", por lo que resulta patente ver con qué angustia se refieren a ella los líderes sindicales cuando tarda demasiado el acuerdo. Sencillamente, es que se acaba la "pasta" pactada y hay que sustituirla por nueva "pasta" que ayude a mantener el quiosco, quiosco que, dadas las cifras, va camino de convertirse en grandes almacenes sindicales en la apoteosis sindical socialista del régimen andaluz.
Nerea Alzola, que no pudo presentar candidatura al PP de Vizcaya y ha denunciado irregularidades, ha valorado ya la reelección de Antón Damborenea. Recabó un 97,10 por ciento de apoyos pero, según Alzola, asistió al congreso menos de la mitad de la militancia.
Dando muestra de nuevo de democracia interna, el PP ha elegido presidente.En este caso, del PP de Vizcaya. El elegido es Antón Damborenea, con un apoyo del 97,10 por ciento, en una votación con una única candidatura, ya que la que presentó Nerea Alzola no fue admitida al no considerarse válida.
La información sobre el congreso transmitida por el PP de Vizcaya no incluye datos de participación. Según explicaron a Alzola asistentes al cónclave, "más de la mitad de la militancia se ha quedado en casa". "La gente no ha ido", por lo que el acto se celebró en una de las "salas pequeñas" que tiene el Palacio Euskalduna. Incluso se llegaron a "colocar unos biombos", indicó, para camuflar la soledad de la habitación.
Los seguidores de Nerea Alzola preparaban una pitada para mostrar su descontento. En el programa En la casa de Herrero de esRadio, la ex parlamentaria popular vasca hizo un llamamiento a la militancia para que desistieran. "Que no vayan a pitar, queremos tranquilidad, un partido unido. Todos somos conscientes del malestar entre la afiliación en Vizcaya, pero hay que buscar otras formas de manifestarlo", dijo.
Finalmente no se ha producido "ningún incidente" durante su celebración. Eso sí, "ha habido gente que se ha acercado a mostrar su descontento", ha señalado Alzola a LD. "No era necesario crear un incidente". Ya está "suficiente debilitado un presidente impuesto", ha indicado.
Sobre las palabras de Mariano Rajoy, que ha señalado que está "orgulloso" de que el PP del País Vasco sea "previsible", Alzola ha replicado que es una "incoherencia". Ha recordado que, tal y como quedó reflejado en la ponencia política, el PP vasco pasó a buscar el voto del PNV. Y el PP "nunca ha buscado" ocupar el hueco del nacionalismo. Al revés, sería la "alternativa constitucionalista".
Es por ello que para Nerea Alzola "el PP de Vizcaya es más imprevisible que nunca".
En 2007 se suicidaron 3.263 personas frente a las 2.741 que perdieron la vida en la carretera ese mismo año.
En el conjunto del mundo se estima que un millón de personas se quita la vida, lo que representa un suicidio cada 40 segundos, una cifra que supera las defunciones registradas en algunos conflictos bélicos.
La doctora Pilar Saiz, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo, ha ofrecido estos datos en una rueda de prensa, convocada en el marco del XIII Congreso Nacional de Psiquiatría, para llamar la atención sobre un grave problema que, sin embargo, no parece despertar el interés de las autoridades.
Manuel Martín, secretario de la Sociedad Española de Psiquiatría, ha hecho hincapié en la necesidad de poner en marcha programas preventivos a la hora de reducir los comportamientos suicidas que generan tantas pérdidas no sólo humanas, con el sufrimiento que conllevan, sino de tipo económico -el 2,3 por ciento del total del gasto debido a enfermedades-.
Los expertos han denunciado que la Estrategia de Salud Mental apenas se ha desarrollado en las Comunidades Autónomas mientras que no existen medidas para prevenir estos siniestros, una materia en la que España "se encuentra muy por debajo de otros países europeos".
Saiz ha relatado que más de la mitad de las personas que pusieron fin a su vida acudieron un mes antes al médico de cabecera, donde relataron algún problema que, de ser abordado correctamente, podría haber evitado su fallecimiento. Y es que en la inmensa mayoría de los casos los suicidios no son impulsivos sino que conllevan una elaboración previa, que la persona afectada se encarga de "verbalizar" en su entorno de una manera u otra.
Desde el ámbito de la Psiquiatría se estudia cómo formar a los facultativos de Atención Primaria y también a los allegados de la persona susceptible de poner fin a sus días, para que actúen como "ángeles de la guarda" que puedan salvarla de la muerte.
El doctor Martín ha señalado que la gente que habitualmente ve al afectado, no sólo los familiares sino también "el camarero que le pone el café o el quiosquero que le vende el periódico", pueden estar atentos a esos mensajes finalistas que a veces son explícitos y otras no lo son tanto.
Escuchar de alguien expresiones de despedida, hastío o fatiga extrema de la vida, como "esto no tiene solución", "espero que todo te vaya bien porque no creo que volvamos a vernos" o "estoy desesperado", pueden ser indicios que ayuden a atender al presunto suicida y ponerle en manos del psiquiatra en cuanto sea posible.
Aunque algunos medios de comunicación tienen por norma no informar sobre suicidios para evitar un efecto contagio, los psiquiatras consideran que eso difiere mucho de dar a conocer a la opinión pública un problema de salud que concierne a toda la sociedad.
Entre las medidas que proponen los expertos a las autoridades sanitarias figuran incrementar la formación de los profesionales, restringir el acceso a los principales métodos suicidas, dar soporte a quienes hayan incurrido en tentativas y, por último, implementar medidas par reducir los principales factores de riesgo asociados.
El doctor Miguel Bernardo, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico de Barcelona, ha puntualizado que el consumo de alcohol, las drogas, la depresión y el estrés son los principales elementos de riesgo vinculados al suicidio, un comportamiento determinado por un conjunto de elementos "biopsicosociales".
El 95 por ciento de las personas que ponen fin a sus días padece un trastorno mental previo, aunque se sabe que casi la mitad de los comportamientos suicidas conllevan una carga genética que, combinada con otros factores ambientales, desencadena el suicidio.
Los hechos más destacados que pueden ayudar a predecir un riesgo suicida son padecer un trastorno mental, la presencia de ideación suicida, su verbalización y la planificación del acto, las tentativas constatadas, el aislamiento social, los sentimientos de desesperanza, elementos sociodemográficos, los antecedentes familiares y situaciones estresantes agudas o crónicas, como una enfermedad discapacitante.
Saiz ha informado de que las tentativas son más frecuentes en las mujeres: ellas suelen recurrir a la intoxicación por medicamentos, y los suicidios consumados lo son más en los hombres, quienes eligen métodos más violentos como el ahorcamiento, la precipitación o la sumersión. En España, la tasa de suicidio por 100.000 habitantes fue de once para los hombres y de 3,5 para las mujeres, en el año 2007.
Los críticos con Rajoy vuelven a la carga. Consideran "patética" la imagen del PP en los últimos días, nulo el liderazgo de su presidente e incongruente que Francisco Camps siga al frente de la Generalidad. Por ello, reclaman que se convoque cuanto antes un congreso nacional extraordinario.
"Estamos dando una imagen patética". Así resume un diputado nacional del PP el esperpento político de los últimos días, que intentó zanjar Mariano Rajoy con su primera rueda de prensa en Génova en seis largos meses. Una comparecencia que no convenció a casi nadie, a juicio de los testimonios recabados por Libertad Digital.
De entrada, hay unanimidad sobre cómo se ha gestado el cese de Ricardo Costa. A diferencia de la versión oficial, los dirigentes consultados no entienden por qué se ha apartado al ex secretario general del PPCV y no a Francisco Camps, "igual de manchado o más" que su subordinado.
"¿Qué ha hecho Costa que no haya hecho Camps?", se pregunta un parlamentario levantino, que añade: "si lo han echado por pijo y porque le gustan los coches no es motivo, y si lo han echado por su presunta vinculación con la trama Gürtel entonces también tendría que caer Camps".
Una opinión que comparte otro compañero de filas, que aduce que "la respuesta de Génova fue injusta" porque "no han expulsado a Camps pese a que él ha hecho exactamente lo mismo que Costa". "Es a él al que llaman amiguito del alma", recuerda, haciendo referencia a una de las muchas conversaciones filtradas a los medios de comunicación.
La conclusión, remata un senador popular, es que Rajoy "no se ha comportado con lealtad", aunque considera que "la dirección nacional mantiene a Camps en su puesto a la espera de que se desarrollen los acontecimientoS". Este periódico ya avanzó que, pese a lo que se diga públicamente, a nivel interno el presidente valenciano ya no cuenta con la confianza de la cúpula nacional.
"Huíamos de los periodistas, no sabíamos nada"
No entienden la doble vara de medir de Rajoy ni tampoco el "dantesco espectáculo" que ha protagonizado el partido. Tras el particular martes trece del PP, "en el Congreso la sensación era de desconcierto, huíamos de los periodistas, no teníamos ni idea de lo que había ocurrido en Valencia".
"Estábamos descontentos, preocupados y enfadados", resume otro compañero de Castilla y León, que se lamenta de que "en esta época se están tramitando asuntos importantísimos pero sólo se habla de Valencia, algo que es demoledor".
La dirección del Grupo Popular también comparte esta percepción, que ya se prolonga en el tiempo. Su portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha lamentado en privado de que no le pregunten por otra cosa que no sea Gürtel en su habitual comparecencia de los martes.
Un congreso nacional extraordinario
Preguntados por el liderazgo del PP, las fuentes consultadas también coinciden en su veredicto: "está tocado, tocadísimo". Y entre los más enfadados, los diputados y senadores de la Comunidad Valenciana: "lo que no se puede hacer en política es mentir a le gente y hacerlo de forma tan clamorosa".
"El señor Rajoy ha salido a la última hora, forzado por los medios... si es jefe se está para ejercer, para dar la cara, y estoy seguro de que mañana hay otra crisis, otro problema, y se vuelve a encerrar en su despacho", sentencia otro dirigente.
Por ello, cada vez son más las voces que reclaman al líder de la oposición que convoque un congreso nacional extraordinario en el que las bases puedan dar su opinión. "Mejor ahora, que no cuando sea demasiado tarde", argumentan.
"El Congreso de Valencia se cerró en falso y la prueba es lo que está ocurriendo hoy", asegura un veterano político, para quien es necesario un nuevo cónclave "que se haga bien y en el que haya libertad". Una opinión extendida, según las fuentes consultadas, ya que "lo que no podemos tener es un líder que no toma medidas".
"La gente está en esa tesis, que salga o no es otra historia, que se diga en alto o no también, pero hay mucha gente que cree que, con Rajoy como líder, el PP nunca ganará unas elecciones generales", sentencian.
Otros, la minoría de los consultados, confiesan que la situación es difícil, pero no creen que el convocar un congreso nacional extraordinario sea la solución. Según un confeso marianista, "las encuestas nos respaldan y los resultados electorales de Galicia y Europa también... no podemos caer en el juego del PSOE".
Sin restar méritos a Don Mariano, que sin duda los tiene, un personaje de su insignificancia política no puede ser señalado como el responsable único de la descomposición de su partido, proceso paralelo a la desintegración de la propia nación española.
La crisis del PP a cuenta de las corruptelas del Gürtel, el desconcierto vasco y la falta de autoridad de la direccion nacional es sintomática del disparatado diseño del Estado autonómico, cuyo deterioro ha llegado a un punto sin retorno. Sin restar méritos a Don Mariano, que sin duda los tiene, un personaje de su insignificancia política no puede ser señalado como el responsable único de la descomposición de su partido, proceso paralelo a la desintegración de facto de la propia nación española.
No se trata de la clásica discusión entre centralismo y federalismo, porque aquí no tenemos ni una cosa ni la otra, y sí los inconvenientes de ambos modelos. Las justificaciones históricas que apelan a las dificultades coyunturales que tuvieron que salvar los padres de la Constitución ya no sirven 30 años después.
El primer despropósito fue dejar abierto el sistema de distribución competencial al albur de la conveniencia política del momento, sin que los intereses de los contribuyentes y la eficiente gestión de los recursos que el Estado les sustrae cuente lo más mínimo. Así, una administración puede hacerse cargo o no de la seguridad o cualquier otro asunto en función exclusivamente del apoyo al Gobierno de un grupo de diputados.
Pero la mayor burrada es la llamada financiación autonómica. Es una invitación al gasto irresponsable que los gobiernos autonómicos han abrazado con entusiasmo en una carrera ruinosa por ver quién logra la mayor de las deudas, lo que ha convertido nuestro sistema institucional en el más caro e ineficaz y, por tanto, insostenible. Gastan y gastan un dinero que no recaudan, por el que no deben responder ante sus administrados. De modo que se estimula la creación de redes clientelares, como la que ha aflorado ahora en el PP, que no deja de ser pecata minuta si lo comparamos con las tejidas por el PSOE en Andalucía o los nacionalistas cuando han gobernado en el País Vasco y Cataluña, recuerden el tres por ciento.
Los intereses de la parte prevalecen siempre sobre los del todo. Incluso si Rajoy gozase de una autoridad que no tiene, le hubiese sido especialmente difícil imponerse sobre Camps o Basagoiti. El líder de la oposición es en la España de hoy un mindundi político frente a todo un caudillo autonómico. En estas condiciones estamos en un callejón de muy difícil salida. Si además no existe voluntad de cambiar las cosas, vamos de cabeza a la ruina. Habría que esperar a que Rosa Díez ganase las elecciones y, qué quieren que les diga, eso, por inverosímil, no es un gran consuelo.
El PP de Rajoy está empantanado en el lodo de la corrupción y, a pesar del desprestigio de un Zapatero fracasado, inepto, mentiroso y sin imagen, es incapaz de avanzar en intención de voto. En calle Génova no se explican lo que ocurre y no entienden por qué razón el PP no despega ya y se proyecta claramente como el ganador de las próximas elecciones. No saben que el gran culpable de su tragedia se llama José María Aznar, cuya herencia pesa sobre Rajoy y sobre la derecha española como una losa de plomo.
Dicen los psicólogos que cuando alguien tiene un enemigo acérrimo y lo combate tenazmente, termina pareciéndose a él. Eso es, tal vez, lo que le pasó a José María Aznar, el cual, cuando por fin logró echar a Felipe González de la Moncloa, copio su modelo de partido leninista e impuso al PP una disciplina y una dictadura interna que acabó con el debate y convirtió al partido de la derecha española en una eficaz fábrica de esclavos y de mediocres.
Si hubiera sido un demócrata, Aznar habría cambiado el triste destino de la democracia española, pero fue tan autoritario y truculento como sus predecesores socialistas. Al fin y al cabo, los socialistas no creen en la democracia porque nunca renunciaron al leninismo, pero la derecha está obligada a creer en el sistema de las libertades y derechos, sobre todo si se mantiene fiel a sus raices liberales. Pero Aznar hizo suyos todos los vicios del socialismo, convirtió al PP en un partido "gemelo" del PSOE, capaz de convivir con la corrupción y atenazado por el autoritarismo verticalista, y terminó pareciéndose a González como si fueran hijos de la misma madre.
Muchos creen que su mayor error fue implicar a España en una guerra de Irak que el pueblo no quería, pero aquello fue solo la consecuencia de una arrogancia muy anterior.
Aznar pudo haber cumplido su promesa de regenerar la democracia, demostrando así que su gobierno era distinto y mejor que el de la izquierda, pero no lo hizo y en lugar de hacerlo doblegó todavía más la frágil democracia española con el Pacto por la Justicia, una iniciativa liberticida que asesinó lo que quedaba de democracia en España y convirtió a la partitocracia en un fortín inexpugnable. Pudo haber reformado la enseñanza para que de las escuelas españolas volvieran a salir hombres y mujeres libres, formados y reflexivos, pero sólo planteó una tímida reforma al final de su mandato, sin empuje ni ilusión, reforma que Zapatero arrojó a la basura sin pena ni gloria. Ni siquiera fue capaz de devolver a la prensa la libertad que necesitaba para que fiscalizara a los grandes poderes. Para desgracia de España, Aznar odiaba la crítica y la verdad todavía más que González. Ni siquiera se atrevió a devolver la independencia y el vigor que necesitaba la sociedad civil para que sirviera de contrapeso al estado, como mandan los cánones democráticos. Aznar le puso a la sociedad civil el pie en la cabeza y por poco la descuyunta. Para colmo de males, utilizó el látigo como si fuera un cuatrero del Far Werst y aterrorizó a todos sus adversarios y críticos demonizándolos sin piedad, arrojándoles encima todo el peso del Estado, incluyendo una Justicia que ya no era igual para todos.
Con esa "herencia" dramática, el PP perdió las elecicones, a pesar de sus brillantes éxitos en economía y de haber convertido a España en un país próspero. La herencia de Aznar es el soporte principal de Zapatero, al que los españoles perdonan su torpeza, sus mentiras y sus pésimo gobierno tal vez porque estaban tan cansados del bigote furibundo que siguen prefiriendo la sonrisa falsa y torpe del nefasto socialista.
Rajoy, que no es un político brillante, ni especialmente atractivo, está castrado y lastrado por la herencia de Aznar. Se debilidad le hace incapaz de mantener con la necesaria mano de hierro el orden interno en un partido del que Aznar hizo un monolito. Como consecuencia, los barones, que han perdido el miedo, se le rebelan. En apariencia, el partido solo sabe adular al líder pero la realidad es que el partido está castrado y que sus mecanismos internos han dejado de funcionar. Nadie se atreve en la derecha a debatir con libertad creativa el drama de España. Gracias a la "herencia" de Aznar y a la debilidad de su heredero, el PP no es capaz de despegarse de la corrupción, ni dar ejemplos de democracia, ni asociarse con la verdad, ni siquiera es capaz de desplegar otra estrategia que la pobre y lastimosa que aconseja el "estratega" Arriola: esperar a que el gobierno se desgaste para ocupar su sitio en el cielo del poder.
Aunque a los del PP no les guste oirlo, la sentencia es tan cierta como la vida misma: "José María Aznar es el verdadero padre político de Zapatero". .
Cuando salí de Cuba o Juanita Banana, canciones para el recuerdo.
El músico de origen argentino Luis Aguilé ha fallecido este sábado en el Hospital de Sanchinarro de Madrid, en el que estaba ingresado por el cáncer que padecía, según han informado fuentes familiares.
El cantante y compositor, que popularizó canciones como Cuando salí de Cuba, Juanita Banana o Es una lata el trabajar tenía 73 años.
Aguilé se mantenía unido al mundo del espectáculo y preparaba el estreno de una zarzuela.
BIOGRAFÍA
Nacido el 24 de febrero de 1936 en Buenos Aires como Luis María Aguilera Picca, comenzó su carrera en los años 50. Grabó más de 800 canciones, la mitad de ellas de su autoría. También compuso canciones para niños y publicó varios libros.
Establecido desde 1963 en España, que le otorgó la nacionalidad en 1990, en la televisión de los años 60 encontró a su mejor aliada y pronto destacó tanto por sus temas como por su personal estilo y su humor.
Su vestuario, y en especial las corbatas multicolores con estampados imposibles, fueron siempre su sello de identidad, lo que, junto con su particular dicción, le convirtió en uno de los personajes más parodiado de la época.
NO PUDO ESTRENAR SUS ÚLTIMOS PROYECTOS.
Luis Aguilé ha fallecido sin ver estrenados sus tres últimos proyectos: la zarzuela Viva Madrid, Grandes éxitos de Broadway; y un homenaje al poeta argentino Martín Fierro. Se encontraba hospitalizado desde la pasada primavera, cuando fue operado de gravedad del estómago. (Efe)
Obama paga los platos rotos del nihilismo bushiano en todos los ámbitos de la actividad humana, por lo que se puede convertir en el chivo expiatorio propicio para ser inmolado en el altar de la decadencia de Estados Unidos por el complejo-militar-industrial –lastimosamente vapuleado desde Irak hasta Afganistán– y/o por los inexpugnables intereses de las aseguradoras afectadas por la reforma salubre.
No son los mejores momentos de Estados Unidos que, con o sin Obama, sufre su decadencia acelerada y las consecuencias del legado nefario del unilateralismo bushiano repudiado por el mundo cuando se presta la oportunidad pública –como sucedió con la humillante derrota de la sede de Chicago ante la de Río de Janeiro para celebrar los juegos olímpicos de 2016–, como metáfora fulgurante del incipiente nuevo orden multipolar.
The Times (3/10/09), portavoz del bushismo bélico y propiedad de Rupert Murdoch Greenberg –dueño de la mendaz televisora tóxica Fox News, y muy cercano al primer ministro fundamentalista israelí Bibi Netanyahu–, aprovecha el descalabro olímpico que califica de “asombrosa humillación”, para colocar en tela de juicio el “cuestionado estilo personal de gobernar” de Obama, cuya “grandilocuencia no obtiene resultados en nada (sic)”.
Si McCain fuera el presidente en lugar de Obama, ¿a poco Estados Unidos no habría perdido la votación olímpica? Por supuesto que sí. Tampoco hay que exagerar y pedirle milagros a Obama en resucitar a un muerto.
Obama paga los platos rotos del nihilismo bushiano en todos los ámbitos de la actividad humana, por lo que se puede convertir en el chivo expiatorio propicio para ser inmolado en el altar de la decadencia de Estados Unidos por el complejo-militar-industrial –lastimosamente vapuleado desde Irak hasta Afganistán– y/o por los inexpugnables intereses de las aseguradoras afectadas por la reforma salubre.
Más allá de la permanente superchería global de sus multimedia –que ya no engañan a nadie, salvo a los cándidos, neófitos, masoquistas y a quienes les conviene–, Estados Unidos no anda nada bien en ningún rubro digno de ser medido objetivamente. Que conste que no lo decimos por schadenfreude –término alemán que expresa el placer sádico de la desgracia del prójimo–, sino por un análisis riguroso metamediático, que habíamos anticipado desde hace mucho, que no puede ocultar la descomposición de la armonía social de Estados Unidos.
A unos días de que Obama asumió la presidencia, Zbigniew Brzezinski, su íntimo asesor oficioso en seguridad nacional, había alertado sobre la alta probabilidad de una guerra civil en Estados Unidos, durante un programa de televisión el 17 de febrero (citado por Immanuel Wallerstein, comentario número 253, 15/3/09).
En este contexto destaca la incendiaria entrevista de Tim Teeman a Gore Vidal, uno de los máximos iconos literarios estadounidenses, precisamente a The Times (30/9/09), donde fustiga que “Estados Unidos se está pudriendo” y “no hay que esperar que Obama pueda salvarlo”, cuando amenaza “una dictadura inminente””, instalada mediante un golpe de Estado.
Vidal, pacifista empedernido a sus 83 años, proviene de una familia de alcurnia de la política de Estados Unidos por varias generaciones y fue íntimo confidente del presidente John Kennedy, a quien presentó a Jacqueline. De allí que sus augurios cobren dimensión singular.
Una de las características de Vidal es burlarse sarcásticamente de la incultura de sus presidentes (v. gr., no se cansa en relatar que Reagan confundía a los Medici con la marca Gucci) y le exaspera la ignorancia ilimitada del grueso de la población de Estados Unidos (y eso que no conoció a los presidentes mexicanos de los recientes 27 años) que la hace exageradamente manipulable.
Lamenta el pésimo desempeño de Obama,“una de las personas más inteligentes en el puesto presidencial desde hace muchos años”, pero “carente de experiencia” y con “una inhabilidad total (sic) en los asuntos militares” al haber colocado a Afganistán como “talismán mágico que resolvería el terrorismo””.
A su juicio, la ” “guerra contra el terror es una fabricación (¡supersic!)””, una coartada de ” “relaciones públicas””, por lo que Estados Unidos ” “debe abandonar Afganistán”” cuando ” “fracasó en conquistar Medio Oriente”.
Un poco más de seis meses a los atentados del 11/9, Vidal se había atrevido temerariamente a inculpar a la administración Bush de haberlos ocasionado: los miles de muertos “fueron víctimas tanto de los terroristas como de la política exterior que ha impuesto Estados Unidos en el mundo, que ha generado enemistad y odio”, lo cual “se deriva de las necesidades del gobierno de Bush por el petróleo” (Bajo la Lupa, 27/4/02).
Ahora, siete años más tarde, fulmina que “Estados Unidos está repleto de mentirosos” y su optimismo sobre Obama consiste en que “no miente”” como “el loco de Arizona (nota: John McCain) que es un mentiroso”, de quien todavía se desconoce cómo se estrelló con su avión en 1967 cerca de Hanoi, donde fue capturado.
Considera que “la inteligencia de Obama es impresionante”, pero su grave problema es que “le cree a sus generales” y “piensa que el Republicano es un partido” cuando constituye un grupo fanático de “fascistas” fincado en “el odio religioso y racial”. Agrega irónicamente que hasta “Bush sabía que para ganar a un general bastaba con decorarlo con otra estrella”.
Refiere que Obama, después de haberse tropezado con su reforma sanitaria, puede ser eliminado por “un misterioso asesino solitario (sic) acechando en las sombras de la capital”. A propósito, Facebook se ha saturado de cientos de amenazas de muerte a Obama, lo cual obligó a la intervención del FBI.
El consagrado ensayista cree ahora que Hillary Clinton hubiese sido mejor presidente: “Conoce mejor al mundo y qué hacer con los generales”. Vaticina que “el Partido Republicano ganará las próximas elecciones”, aunque exista poca diferencia con el Demócrata.
Exhuma “el golpe de Estado de 2000, cuando la Suprema Corte arregló (sic) la selección (¡super-sic!), no la elección, del hombre más estúpido del país, el señor Bush””.
Aduce que “hoy la manía religiosa ha infectado el cuerpo político, y Estados Unidos se ha convertido en corrosivamente aislacionista”.
Fustiga que “Estados Unidos no tiene una clase intelectual” y “se pudre a ritmo funerario. Muy pronto (¡supersic!) tendremos una dictadura militar, en base a que nadie puede mantener la cohesión”.
Obama, cuyo problema es “ser sobreducado””, debió enfocarse en “educar al pueblo estadounidense. No se percata lo poco juiciosa e ignorante que es su audiencia”. La “caída del sistema llegó con “la corrupción de la gente”” durante la gestión bushiana.
La visión de Vidal es sumamente fatalista sobre Estados Unidos y se defiende de “buscar héroes que no existen” y que en caso que los hubiere “serían asesinados inmediatamente”.
No faltarán críticos demoledores (vinculados al establishment militar) que castiguen a Vidal (con quien se han metido sin piedad en su controvertida vida privada) de necrófilo magnicida y golpista.
Lo peor es que el “México neoliberal” haya fincado su suerte en el liderazgo unilateral de un país putrefacto en sus entrañas, aunque todavía luzca relativamente saludable en su exterior como los cadáveres momificados. _________________
Nota:
Esta entrada fue publicada el a las Miércoles 7 de Octubre de 2009 y está archivada bajo las categorías New World Order.
Imagina un mundo donde los medicamentos no causen reacciones adversas ya que estarán diseñadas para el ADN de cada individuo.
Imagine una dieta adaptada a la velocidad exacta del metabolismo de una persona. Usando un poco de microelectrónica, un poco de física, y una pequeña dosis de biología, IBM ha llevado ese mundo futurista, un poco más cerca.
El Transistor de ADN es un proyecto de investigación de IBM que pretende avanzar en la medicina personalizada, por lo que es más fácil (y mucho más barato) leer la secuencia única del ADN de un individuo – la especial combinación de proteínas que te hace diferente a cualquier otra cosa.
La tecnología aún no es terminada, pero su potencial es tan grande que IBM quiso compartirlo con el mundo. Y la compañía afirma que los investigadores están haciendo progresos.
Esencialmente, es un lector de código de barras para los genes, el transistor de ADN es la técnica de parte y parte del dispositivo. Se compone de un agujero de 3-nanómetros de ancho, conocida como nanopore, en un microchip de silicio. Un sensor en el poro puede leer el ADN y determinar su composición única.
El desafío de enfrentar los científicos es controlar la velocidad a la que se mueve a través de esa cadena nanopore: Una molécula de ADN debe dedicar tiempo suficiente para la secuencia de trabajo. En el ciclismo a los polos de tensión del transistor, IBM tiene como objetivo movilizar el ADN a través del nanopore a una tasa constante de un nucleótido (molécula de ADN) a la vez.
Los investigadores de la compañía están investigando en varios poros, así, afinando las capas (de metal y dieléctrico) nano-estructuras que se moverán a través de muestras de manera más uniforme.
“Las tecnologías que hacen de la lectura del ADN rápida, barata y ampliamente disponible tienen el potencial para revolucionar la investigación biomédica y anuncia una era de medicina personalizada,” dijo el científico de investigación de IBM Gustavo Stolovitzky. “En última instancia, podría mejorar la calidad de la atención médica mediante la identificación de los pacientes que obtendrán el mayor beneficio de un medicamento en particular y los que están en mayor riesgo de reacciones adversas”. __________________________
Esta entrada fue publicada el Martes 6 de Octubre de 2009 y está archivada bajo las categorías Control Mental,New World Order, Salud.
El señor José, mi vecino del cuarto primera, vivió de niño esa hambruna genérica cuando su escuálido cuerpecillo alumbraba la pubertad. Un recuerdo recurrente le acongoja con frecuencia, y le transporta en el tiempo, hacia su pueblo de origen escuchando al guarda rural Cayetano Marín, caballero mutilado de guerra, a ese hecho debía su empleo fijo y su miserable sueldo, padre de cinco hijos, mujer y suegros, comentar con cierto orgullo que la noche anterior había cenado catorce cucharadas de potaje! Catorce cucharadas! miércoles 7 de octubre de 2009 Potajes,ollas, cocidos y pucheros
Parece que el famoso hidalgo manchego se alimentaba según el programa siguiente: “Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos,”
Se entiende culinariamente por potaje un guiso con legumbres, especialmente con verdura. Se reúnen…..habichuelas y/o garbanzos, verduras, se agregan cebolla, ajo, sal, aceite, agua……….El resultado suele ser un guiso saludable y sabroso más cercano a la dieta vegetariana, que a la estrictamente proteica de origen animal. El potaje es capaz proporcionar una calidad de vida sana y sostenible, según los restriccionistas de la alimentación genérica y variada. Son famosos los potajes de hinojo, de berros y de jaramagos, si atendemos los consejos de los antiguos sabios, sanadores y experimentadores de los placeres del cuerpo y de la mente. La mayoría de veces, las flatulencias asociadas a las digestiones potajiles, se soportan con estoicismo e impudor, como penitencia por los placeres aportados en el inicio del ciclo, donde el paladar y los jugos pre digestivos juegan un papel bien definido. Tan importante ha sido el potaje históricamente entre la población española que antiguamente existía la figura de la potajera, mujer que vendía potaje en los mercados. También se llamaba potajería al almacén de las legumbres para la cocina de palacio, y se habla de un rey Borbón que se hacía seguir por al menos 450 personas, dignatarios, oficiales, personal de la Real Cámara, médicos, cocineros, boticarios y algún paje, cuando se dirigía a la potajería a elegir las legumbres del día. El potaje reducido, en cantidad y calidad, era la base alimenticia de millones de españoles en los terribles tiempos de la postguerra, en los duros años del hambre. El señor José, mi vecino del cuarto primera, vivió de niño esa hambruna genérica cuando su escuálido cuerpecillo alumbraba la pubertad. Un recuerdo recurrente le acongoja con frecuencia, y le transporta en el tiempo, hacia su pueblo de origen escuchando al guarda rural Cayetano Marín, caballero mutilado de guerra, a ese hecho debía su empleo fijo y su miserable sueldo, padre de cinco hijos, mujer y suegros, comentar con cierto orgullo que la noche anterior había cenado catorce cucharadas de potaje! Catorce cucharadas! Se supone bien colmadas, de medida adulta. Una rebanada de pan negro y abundante cebolla cruda. Jamás el muchacho había pensado que cada uno de los nueve miembros de la familia de Cayetano Marín tuviese asignadas un número concreto de cucharadas de potaje, con los aditamentos correspondientes de pan negro y cebolla.
Los condicionamientos socioeconómicos han dado lugar tradicionalmente a la cultura culinaria del pueblo español, dominada por dos especies básicas: potaje y gazpacho, en sus diferentes versiones regionales y locales. El potaje de judías, garbanzos y en su defecto lentejas, en ocasiones suavizado con arroz, ha sido alimento básico de un pueblo ruidoso y alegre durante siglos, hasta que por fin alcanzamos el estatus de europeos, y en los últimos años de europeos ricos. Perdiendo, por otra parte, esa alegría tradicional asociada a la producción interna, en el tubo digestivo, de cantidades importantes de metano, propano, butano y otros gases energéticos de menor entidad, productos del trabajo metódico de una flora intestinal bacteriana cuyo substrato elemental se encuentra en los componentes habituales del potaje. Ese meteorismo interno, a veces ayudado por cierta aerofagia, daba lugar a flatulencias continuadas y ventosidades musicales, muy celebradas en chascarrillos y cuchufletas. La olla, puchero, cocido, olla podrida, car d`olla, escudella,….….. Guiso consistente en una mezcla cocida de carne, legumbres, hortalizas, embutidos y otros ingredientes, representa un paso hacia la prosperidad económica del pueblo, ya no sólo come potaje y gazpacho, aparecen los tropezones proteicos y grasosos, tan celebrados por el personal de a pie, acosado por hambre histórica desde siglos. Romualdo Alcalde Becerra era un jornalero jerezano honrado trabajador y fiel esposo, algo manso e inocente, todo hay que decirlo, casado con Basilisa Panduro, formaban una feliz pareja muy enamorada, ejemplo vivo de que, lo sencillo sin confundir con lo simple, puede ser modelo eficaz de supervivencia eterna. Romualdo se enorgullecía, ante sus conocidos y amigos, siempre que se le presentaba la ocasión, de lo extraordinariamente bien que cocinaba su esposa, Basilisa, y lo resumía diciendo: Mi mujer prepara unos potajes que parecen ollas. Sin sospechar que la muy tunanta de Basilisa, antes de ponerle la mesa al manso de Romualdo, se había comido la carne y el tocino y cualquier tropezón solido que delatara la naturaleza del guiso.
Pues bien, en este país nuestro llamado España, se nos están preparando continuamente, por Zapatero y su Gobierno, unos potajes que nos parecen ollas, Y, no nos damos cuenta que la carne, el tocino y la butifarra se la comen previamente el divino irresponsable y sus gentes, la butifarra la comparte con los nacionalistas catalanes, nos relamemos alabando el potaje que tan bien cocina. Siempre adapta el guiso a reflejo de lo que le ponen delante, improvisando, inventando y des inventando a cada momento, con permanentes y compulsivas promesas de imposible cumplimiento, con decisiones erráticas e ineficaces que siempre empeoran lo que había antes de tomarlas. Zapatero pilota un gran buque a la deriva, una enorme maniobra de naufragio, sin perder su habitual y falsa sonrisa, vacía de entendimiento y dirección. Profundamente incompetente si alguna vez acierta es por puro error, un populista demagógico cada día más alocado, de aquí la denominación de “el demente” con la que se le empieza a conocer. La política económica de Zapatero y su Gobierno, no sólo no nos está sacando de la crisis global, sino que nos hunde en ella cuando la mayoría de los países de nuestra área ya empiezan a reflotar. Con el ofensivo rollo contra los poderosos nos ha faltado al respeto a todos los españoles. La prensa alemana denomina a España “El paciente español”(Der spanische Patient). España se ha convertido en una fábrica de parados y la enfermedad va para largo, y él, irresponsable hasta el infinito clama: ¡Dejadme solo!. Su gestión de la crisis económica está inspirada en un socialismo rancio, populista, más ilógico que pragmático, pensando más en contentar a los suyos que en el conjunto de España. Para repartir el pastel, tiene que haber pastel, y a este paso si no se le desaloja del poder, barrunto que acabaremos todos comiendo potaje obligatoriamente, y contando el número de cucharadas que a cada uno nos corresponde según la jerarquía que se ocupe en el ente familiar. Aunque no hay por qué desanimarse, gracias al potaje venidero, recuperaremos la alegría perdida de otros tiempos.
Esperanza Aguirre no está dispuesta a aguantar las embestidas del PSOE y sin titubear ha decidido con mano de hierro quitarse de encima a los tres aforados madrileños imputados por el caso Gürtel, los diputados autonómicos Benjamín Martín Vasco, Alfonso Bosh y Alberto López Viejo.
Según pudo saber Periodista Digital, la presidenta madrileña está forzando para que salgan del grupo parlamentario popular 'cuanto antes' para que los mangantes acaben en el ostracismo del grupo mixto. Aguirre se ha cansado de repetir que no tolerará la corrupción y que exigirá responsabilidades a todos los implicados. Tal es así que -a diferencia del PP valenciano- fue la primera en apartar a su consejero de Deportes o a los alcaldes populares implicados de sus cargos institucionales.
'VENDIDOS' POR EL ENGOMINADO CORREA.
El pasado mes de marzo pudo saberse que Alberto López Viejo, Alfonso Bosch Tejedor y Benjamín Martín Vasco percibieron importantes cantidades de dinero por la mediación para adjudicar contratos a empresas relacionadas con los principales imputados en esta causa. A todos los imputados se les acusa básicamente de los mismos delitos de blanqueo de capitales, asociación ilícita, cohecho y fraude fiscal.
"Los hechos que resultan de estos primeros indicios reúnen, inicialmente, los caracteres de infracciones penales que podrían corresponder a los delitos de cohecho", según el documento de la Sala de lo Civil y Penal del TSJM.
Según el sumario del Gürtel, López Viejo habría beneficiado a las empresas investigadas con la organización de eventos "desde su posición oficial en la Comunidad de Madrid" recibiendo sobornos por dar contratos a Correa. En una de las conversaciones del sumario, Correa decía a su interlocutor que el ex consejero "se lleva una parte de cada acto que se hacía. Aquí un kilo, aquí medio...". "De cada acto que hacíamos de la Comunidad de Madrid se llevaba una pasta Alberto". López-Viejo es señalado por Correa -según conversaciones interceptadas por la Policía- como "el muñidor" de la operativa.
En España están pasando cosas muy importantes sin que nuestros dirigentes lo adviertan. La gente se está alejando de los políticos no por desencanto sino por algo mucho más profundo. Las élites intelectuales del país están dejando de creer en el sistema, tras haber adquirido la conciencia de que la corrupción no es ya un problema periférico, sino el núcleo mismo de la política. El pueblo comienza a dar un importante salto cualitativo y, por primera vez desde que murió Franco, se cuestiona seriamente el orden establecido.
Muchos se desesperan al no poder hacer nada para detener el mal gobierno, el despilfarro y el abuso del poder. Ese sentimiento de impotencia frente a los que nos conducen hacia la ruina provoca que el inconformismo y la rebeldía estén creciendo de manera exponencial en la sociedad española y el descontento trascienda ya los ámbitos de la política y se adentre en el propio marco legal.
La clave del problema no es ya el convencimiento de que los políticos y sus partidos no son trigo limpio. Esa fase de la crisis se ha superado rápidamente. El problema, ahora, es que el ciudadano está dejando de sentirse representado.
Ese sentimiento, todavía minoritario pero que ya florece en las élites más conscientes e influyentes de la sociedad, abre las puertas, de par en par, a la enfermedad más grave de la democracia, la desconfianza, la única que es mortal, un mal que dispara el recelo ciudadano en el sistema político, el cual, sin apoyo de las masas, deja de ser legítimo.
El foso que separa a los ciudadanos del sistema político no deja de agrandarse en España como consecuencia de dos factores decisivos: el primero de ellos es que en realidad nunca se hizo la transición desde la Dictadura a la Democracia, sino que, simplemente, el poder de los partidos se superpuso a la vieja y agotada estructura franquista, ocupando el poder sin que los ciudadanos participaran en el cambio, sin que nadie tuviera la honradez de explicar al ciudadano que era el protagonista del nuevo sistema. El segundo es que los partidos políticos españoles y sus dirigentes han ido demasiado lejos en su obsesión por acaparar poder y han perpetrado contra la democracia agresiones letales, entre ellas la marginación del ciudadano de la política, el acoso a la sociedad civil, el nulo respeto a la independencia de los poderes básicos del Estado y, en general, la voladura de las cautelas y limitaciones que el propio sistema posee para controlar al siempre insaciable poder político.
El sistema está tan dañado que ya es casi imposible recuperarlo. Lo realmente dañino no es que los ciudadanos piensen que la mayoría de los políticos son deshonestos, sino que la gente se siente engañada y no ve ya garantías ni seguridades en el propio sistema.
Los sondeos e investigaciones sociológicas arrojan resultados cada vez más alarmantes. El número de descontentos con el sistema crece constantemente, pero crece todavía más la cifra de los que han perdido la confianza en la democracia, lo que es mucho más grave.
No se trata ya de disentir con respecto a medidas de los gobiernos, como haber participado en la guerra de Irak contra la opinión pública mayoritaria, haber otorgado un estatuto privilegiado e inconstitucional a Cataluña, negociar desde el entreguismo y la debilidad con una banda de asesinos como ETA o haber negado la existencia de la crisis y mentido sin escrúpulos para ganar las elecciones del 2008, sino de algo mucho peor: tomar conciencia de que la democracia, secuestrada por los políticos y sus partidos, ha dejado de existir en España.
La gente no es tonta y empieza a darse cuenta que los privilegios del rey y de la clase política no son democráticos, como tampoco lo son el irrespeto a la independencia de los poderes legislativo, judicial y ejecutivo, o esas listas cerradas y bloqueadas que arrebatan al ciudadano su derecho constitucional a elegir a sus representantes, a las abismales desigualdades que separan, cada día más, a ricos y a pobres, o la constante pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, o la ocupación de la sociedad civil por parte de los partidos, o la manipulación y el engaño que se practica desde el poder, o la desaparición de la prensa libre, o la descarada e inmoral pugna por el poder, a cuchillo corto, que practican sin pudor los partidos políticos españoles, o el bochornoso espectáculo de la corrupción generalizada, o el todavía más insoportable espectáculo de una Justicia que opera de un modo con los poderosos y de otro muy distinto con los humildes.
Los ciudadanos más conscientes saben ya que la democracia ha sido trucada y está siendo manipulada por los poderosos para incrementar sus privilegios. La gente sabe que la burocracia se multiplica sólo porque los políticos necesitan pagar favores a diestro y siniestro. El pueblo sabe que España, con la décima parte de su actual estructura de poder, podría funcionar incluso mejor. Todos sabemos que las instituciones crecen innecesariamente, que el Senado es un geriátrico de lujo y que es país está plagado de instituciones innecesarias y sumamente costosas que sólo cumplen el papel de grandes apeaderos de lujo para políticos decadentes, para premiar lealtades inconfesables o pagar silencios vergonzantes.
Mucha gente no está dispuesta a seguir soportando la indecente falta de austeridad que practican los poderes públicos frente a una crisis que exige ahorro y sacrificio, ni el enriquecimiento descarado de los altos cargos, ni esa ostentación impropia de una democracia ciudadana, ni la sustitución del servicio por el privilegio en la función pública.
Los ciudadanos más conscientes e informados sienten bochorno al contemplar el triste e inmoral espectáculo del poder, de los bailes de comisiones, del enriquecimiento veloz, del urbanismo corrupto, del blindaje de los gestores, que jamás reconocen fallos ni saben dimitir, del incumplimiento sistemático de las promesas electorales.
A todo este tétrico panorama pueden agregarse actuaciones del poder todavía más miserables y rastreras, como son el incumplimiento permanente de la Constitución, de la supresión descarada y delictiva de derechos constitucionales como el acceso a una vivienda digna, el derecho a tutela judicial efectiva, el de la inmediata puesta a disposición de la justicia, la práctica de malos tratos a detenidos, la impunidad con la que el sistema judicial se pliega a los intereses políticos de turno y hasta presiones que se traducen en censura a periódicos, emisoras de radio y televisión, páginas de Internet y autores de libros.
Los partidos socialista y popular no pueden dejar de ocupar y asfixiar ese espacio público que quedaba a disposición de la iniciativa ciudadana fuera de su control monopolista. La partitocracia liberticida.
A muchos tiene asombrados la trayectoria de la AVT desde que el inefable García Casquero llegó a su presidencia. He de informar al respetable de la penúltima: acaba de echar –más despidos en la AVT– con una infamante carta de despido, a la responsable del Departamento Psicosocial.
Beatriz Barcia dirigía hasta ahora el mejor equipo de profesionales que existe en España en este terreno. Ni con candil lo encontrarán mejor ustedes, ni en el Ministerio del Interior ni en otras entidades. Pero eso debe parecer poca cosa para nuestra dirigencia. El caso es quitarse a una insobornable profesional, una mujer de principios y de gran conocimiento de lo que se trae entre manos. En la habitual política de la actual junta, contraria al tipo de profesional serio, no servil y de ética diamantina, el despido de esta mujer era de esperar.
En las vísperas de la última asamblea de la AVT, la junta despidió al anterior gerente para que no fuera el encargado de exponernos allí a los socios los discutibles números de nuestra organización. Tampoco se contó con la presencia del auditor jurado de las cuentas, cosa que con la anterior directiva y en aras a la transparencia, sí se hacía. Así que pregunté a la junta de García Casquero, Pedraza y Lancharro cuánto tiempo iban a tardar en deshacerse de Bea. Callaron y hoy nos dan su respuesta.
Son tantas las personas que nos hemos largado o que han sido largadas desde la llegada de estos personajes a la directiva, que nadie se puede creer ya que tooooodos éramos malos malísimos al servicio del malvado Alcaraz que sólo maniobra para volver... ¡después de haberse ido voluntariamente! Qué necedades hemos escuchado.
Pues nada, la última vida profesional –así que también la personal– con la que esta junta se limpia los mocos es la de Bea. Me preocupa el equipo humano que allí queda, personas amedrentadas pensando en si se limpiarán también los mocos con ellas. Así se juega con los profesionales que atienden a nuestros socios. Lo dije y lo repito: las víctimas se supone que sabemos qué cosa es el sufrimiento, así que quien, como Juan Antonio García Casquero, auxiliado por su junta, es capaz de estas actuaciones con nuestras trabajadoras, me parece indigno no ya de presidir la AVT, sino de presidir un club de tute.
Llama la atención el papel de unas víctimas de alguna notoriedad. Durante los años duros del proceso de negociación con la ETA no estimaron oportuno descender hasta nosotros y asociarse a la AVT. Curiosamente, en los previos a la última asamblea sí que lo hicieron, en un movimiento de apoyo a esta junta de Casquero, la que ha proscrito aquello que tenga que ver con la Rebelión Cívica y Alcaraz; aquel tipo... (¿cómo decirlo?) con tan poco talante cantando las verdades del barquero a la negociación de ZP con la ETA. Es decir, quien hizo lo que tenía que hacer en aquellos momentos, con un costo personal que ellas, tan correctas, ni imaginan. Bastante repelente. Pues ahí tienen, para su vergüenza y la del resto de asociados muditos y delegados chaqueteros, otra muestra con la que hacerse cargo de a quién dispensan sus apoyos y silencios. Pero no les importa.
Y lo que he dicho tantas veces: que desde que Rajoy y Zapatero acordaron en materia de terrorismo aquello que no nos contaron –por cierto ¿qué hace Josu Ternera, jefe de la ETA, pastando por Europa tan ricamente?– la AVT va siendo esta cosa en la que hay quienes están de coña en un ecosistema de loas: ora de un partido, ora de un ministerio, ora de medios de comunicación que nos machacaron durante la negociación y atacan la Rebelión Cívica...
Los partidos socialista y popular no pueden dejar de ocupar y asfixiar ese espacio público que quedaba a disposición de la iniciativa ciudadana fuera de su control monopolista. La partitocracia liberticida. Así que acuerdan y manejan y en los engranajes de los manejos se trituran, ¡ay!, personas; directa o indirectamente. Pero eso les da una higa a los protas de la cosa. Consta la enemiga que algún sector del PP cultivó contra la otrora levantisca asociación. Y es que se vieron arrastrados del ronzal y sin concierto, cosa por otra parte de no mucho extrañar. Hermosa organización o cuadrilla. Así que la sorda venganza que se van cobrando unos y otros se deja sentir.
En fin, estos nuestros suelos de la AVT ya fueron hollados en el pasado por la estolidez y la maldad que hoy parecen presentar brotes verdes, por aprovechar lo dicho por doña Salgado y así introducir algo de humor en este asunto antes de salir corriendo por Irún. Total, que Beatriz Barcia, una profesional como la copa de un pino, es la última víctima de la brigadilla de derribos que mal gobierna la AVT. Y lo que te rondaré morena.
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.