jueves, 23 de abril de 2009

ROBLES DEJARA C's Y EL ACTA DE DIPUTADO EN VERANO Y DOMINGO ABRE UN PROCESO DE "REFLEXION"

El diputado de C's en el Parlament Antonio Robles anunció hoy que dejará el partido y su acta de diputado en verano tras el Consejo General de la formación que aprobó por 36 votos a favor, 24 en contra y dos abstenciones la coalición para las elecciones europeas con Libertas encabezada por Miguel Durán. El también diputado del partido José Domingo abre un proceso de "reflexión" en torno a su futuro en C's.

En declaraciones a Europa Press, Robles --que auguró que ya mañana empezará a haber bajas destacadas en la formación-- aseguró que después de como ha ido este miércoles el Consejo General no quiere "saber nada" de C's bajo la dirección de Albert Rivera, aunque piensa cerrar los debates parlamentarios que tiene asignados y abiertos, especialmente el de la Ley de Educación de Catalunya.


Pese a haber tomado ya la decisión de dejar C's y renunciar a su acta de diputado tras haberse sentido "ninguneado" por la dirección del partido y los consejeros generales más fieles al 'aparato' de la formación, aseguró que entretanto seguirá "luchando" desde dentro de C's para intentar que "recupere" la esencia del movimiento de intelectuales que lo precedió e intentar "salvar el honor" de los impulsores, algo que reconoció que ve muy difícil con Rivera de presidente.

Robles vio "vergonzoso" como la dirección ha llevó el Consejo General de este miércoles, aunque admitió que el resultado ha sido el "mejor posible" --dijo que este órgano estaba inicialmente alineado con Rivera--, teniendo en cuenta que la coalición europea con Libertas sólo salió para delante con 12 votos de diferencia.

Criticó que Durán interviniera durante una hora en el Consejo pese a no ser ni militante, ni consejero, ni siquiera haber sido ratificado aún como candidato, mientras que los contrarios a la coalición solo pudieron hacer intervenciones de 2 minutos, lo que opinó que fue una "burla". Para Robles, el actual C's no tiene nada que ver con sus orígenes.

En cambio, José Domingo, que reconoció momentos de "tensión" en el debate, optó por anunciar que abre un "período de reflexión" en torno a su futuro en C's y a cómo va a quedar el grupo en el Parlament, con dos de los tres diputados --él y Robles-- enfrentados a Rivera, también diputado.

En declaraciones a Europa Press, dijo que tiene claro que no va a hacer campaña por una coalición que no comparte y que opina que traiciona los orígenes de C's. Tiene intención de seguir "luchando" desde dentro de C's, aunque no concretó de qué forma. Destacó el crecimiento de la "contestación" interna a la maniobra de Rivera con Libertas y Durán.

Europa Press

EL BUEN GOBIERNO. Por Ignacio Camacho)

NO era el Dream Team y hasta tenía sus toques estrafalarios, pero gobernó con solvencia y sin sectarismo. Pactó con los nacionalistas sin liquidar el Estado y cumplió con eficacia los difíciles objetivos de la convergencia europea. Emprendió y culminó reformas imprescindibles para cambiar el curso de una economía en declive. Trocó el déficit, la inflación y el paro por una próspera estabilidad sin precedentes. Aguantó una acometida sangrienta del terrorismo y gestionó una tregua sin ponerse de rodillas. Fue pragmático, moderado y flexible, e hizo las cosas tan bien que murió de éxito, cuando la posterior mayoría absoluta, lograda gracias a esa gobernanza idónea, le levantó los pies del suelo.

El primer Gobierno de Aznar fue el Camelot del centro-derecha español y, como la Corte de Arturo, se descompuso por el pecado de la soberbia. Esa foto que ayer se repitió en Madrid, con un inevitable aire de nostalgia, es el póster de un programa político que no ha caducado: el del reformismo centrista, más necesario que nunca en esta hora de descomposición y sectarismo. Por desgracia, los errores de la segunda etapa aznarista han borrado parte de sus asombrosos éxitos, instalando al ex presidente en la memoria colectiva no como el hombre honesto que cohesionó a un país en quiebra, sino como el arrogante y cesáreo mandatario que despreció el «Prestige», provocó una huelga general y embarrancó a la nación en el pantano de Irak.

Aznar fue las dos cosas, pero la positiva duró seis años y la negativa, sólo dos. Esa imagen de ayer contiene un mensaje incontestable: desde la humildad, desde el diálogo, desde la moderación, la derecha española puede y sabe gobernar con templanza, firmeza y pragmatismo, y ofrece alternativas de confianza en las horas de deriva e incertidumbre. Y puede construir acuerdos de estabilidad, incluso con los nacionalismos, sin fracturar la médula del Estado.

Pero el mensaje es válido también para el propio Aznar y para aquellos de sus colaboradores que se han empeñado en despreciar su propio legado, enfatizando posiciones dogmáticas e integristas que sólo sirven para desestabilizar a sus sucesores. En los últimos tiempos, el PP ha ganado cuando ha sabido volver a aquel razonable espíritu de centro y de concordia: Madrid, Valencia, Galicia. Y ha perdido cuando ha dejado prevalecer el hosco ceño de la intransigencia. En España las mayorías se construyen desde la versatilidad, la apertura y el entendimiento. El triunfo del zapaterismo ha consistido en sacar a la derecha de la moderación con una estrategia provocadora y divisionista, ayudado por la contumacia de ciertos caballos de Troya. Por eso, aunque la foto de ayer es de justicia para reconocerle a Aznar su mérito histórico, conviene recordar que es a Rajoy a quien ahora compete poner en valor la herencia de aquel buen Gobierno.

ABC - Opinión

OPTIMISMO, ESA ES LA CONSIGNA OFICIAL. Por Fernando Jaúregui

El nuevo equipo gubernamental se ha empeñado en una acción de transmitir optimismo a la opinión pública, según ha podido constatar quien esto suscribe tras encontrarse con diversos miembros del gobierno. A estos efectos, responsables del Ejecutivo aseguran que las cifras del paro empezarán a remitir este trimestre, que en no muchos meses se verá el principio del final de la crisis y que los socialistas cuentan, con las formaciones pequeñas del grupo mixto, con aliados "de sobra" en el Parlamento que, aun absteniéndose en la votación, puedan permitir sacar adelante los Presupuestos para 2010 sin necesidad de contar con los nacionalistas. Incluso piensan, en otro orden de cosas, que nos hallamos ante un escenario "muy estimulante" en lo que respecta a la lucha contra ETA, aunque es difícil que veamos un final definitivo de la banda.

Las dificultades por las que atraviesa el mundo entero en el orden económico y los obstáculos políticos concretos en el caso español no parecen preocupar excesivamente al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al menos por lo que trasciende de los mensajes que desde el Ejecutivo van llegando a los medios de comunicación. El Gobierno español tiene margen de sobra para pactar cosas, incluso, acaso, con los nacionalistas catalanes una vez que se haya solucionado el contencioso sobre la financiación autonómica, una solución que está, dicen, muy cercana. Cuestión de pocas semanas, recalcan.

Y, si es cierto que en muchos asuntos los socialistas recurrirán en las Cortes al apoyo de los "pequeños" (Bloque Nacionalista Galego, IU, Coalición Canaria, Nafarroa Bai, UPN*), con los que ya consideran poder sacar adelante los próximos Presupuestos, también se intentarán pactar cosas puntuales con el Partido Popular. Sobre todo, la estabilidad de las instituciones financieras, algo sobre lo que Zapatero y Rajoy han hablado secretamente ya varias veces a lo largo de las últimas semanas: es este un tema en el que Zapatero considera importantísimo contar con el concurso del PP, ya que habrá cambios y fusiones de envergadura, pese a que el Gobierno niega que los grandes bancos y cajas estén atravesando por problemas serios: las últimas informaciones en poder del gobierno indican que la morosidad va a un ritmo menos preocupante que hace un par de meses. Y solamente alguna entidad "menor" está en dificultades serias.

Para el equipo de Zapatero, resulta arriesgado decir, como dijo el gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, que la Seguridad Social puede tener déficit. Es más, se trabaja con un escenario de superávit entre cuatro y cinco mil millones de euros, pese a que España ha perdido 900.000 afiliados a la Seguridad Social. Y, aunque estas previsiones no se confirmasen y llegase el déficit, ello no resultaría dramático, de acuerdo con los planteamientos que hoy se hace el equipo económico socialista, que admite que sí habrá déficit, y fuerte, en el INEM, cosa lógica si se considera que existen ya más de tres millones y medio de parados.

En resumen, el Ejecutivo piensa que aún le quedan ases en la manga y ha decidido no dramatizar en absoluto acerca de la situación por la que atravesamos: no hay quiebra de la Seguridad Social, la Banca sigue manteniendo su solvencia, las cifras de parados que cada mes nos aterran se dulcificarán y puede hablarse de un final de la crisis no demasiado lejano. Y, encima, ETA está perdiendo la batalla. En esas condiciones, ¿importa mucho perder las elecciones europeas? Porque en eso sí hemos podido encontrar un cierto pesimismo en las previsiones gubernamentales. Pero solamente en eso.

Periodista Digital - Opinión

TONTILOQUISMO DEL MIEDO. Por Hermann Tertsch

YO lo que les pido encarecidamente a todos los ciudadanos españoletes que pagan ahora sus impuestos es que no fomenten el mal humor. Los que lo hacemos -vive Dios que no es vocación- somos un poco canallas. Por eso, porque soy un poco canalla, les transcribo parte de un editorial del The Spectator -una revista inteligente de un país aún en gran parte libre-. «He cannot go on borrowing without limit, amassing undreamed-of fiscal deficits in order to mantain inflated levels of public spending. Indeed, the danger point is fast approaching at which the gilts markets will no longer absorb the torrent of new debt, and an IMF bail out will become a serious prospect». Se lo cuento en la lengua que ya está proscrita en media España, en castellano: Si seguimos endeudándonos, nuestros hijos y nietos estarán postrados muy pronto en la puta miseria. Y lo van a pasar más que mal. Así de fácil es el inglés. Miren por dónde. Lo arriba dicho en inglés y tan francamente traducido o destilado a nuestra gloriosa lengua no es una deducción de gran ingenio. Es lo que en este país se ha llamado desde siempre sentido común. Se puede sintetizar incluso más. Viene a ser que el que la hace la paga.

Comprendo que después de oír al presidente del Gobierno ayer en el Congreso de los Diputados, haya suficientes españoles lo suficientemente asustados para pensar que esto no puede ser cierto. Porque nuestro Gran Timonel da bastante miedo. Desde luego a los suyos con mucho éxito. Y a los demás también con bastante efecto.

Porque mucho miedo da ese tontiloquismo con las cosas de comer que despliega el personaje que ha sido elegido para ocuparse precisamente de las cosas de comer de todos los españoles. Si fuera académico de las letras nos traería bastante al pairo el vallisoletano leonés en el que prácticamente todo es mentira. Desde su pasado y el pasado de sus mayores a sus aventuras y a sus facturas. Todo, queridos amigos, es una inmensa farsa que los españoles se zampan con la alegría que les es propia. Por eso el mal humor que fomentamos The Spectator, a veces el The Economist -siempre tan mal aconsejado desde que murió mi padre-, por supuesto yo y algún otro canalla reaccionario, es tan mal visto y digerido. Piensa la inmensa mayoría de este país -nunca condenaré su optimismo insensato- que mientras tengamos todos la peste los arreglos llegan solos. Con paciencia, deudas y grandes dosis de buen humor. En el fondo, el Gran Timonel es el reflejo de toda esta sociedad del buen humor que retoza por España a la espera de tiempos mejores. En todo caso, el espectáculo que dio ayer en el Congreso de los Diputados nos lo tenemos merecido todos. Los hay, por supuesto, que sentimos vergüenza, propia y ajena, ante la charlatanería más propia del presidente del buró político de una república comunista de medio pelo. Pero lo terrible es que, en general, no escandaliza. Y debería dar más miedo ese tontiloquismo enajenado. Debería aterrorizar a cualquier sociedad que se considere medianamente sana.

ABC - Opinión

LA "BILATERALIDAD MULTILATERAL"

«Si ya es vergonzoso que se emprenda una reforma al dictado de un estatuto de dudosísima constitucionalidad como el catalán, todavía lo es más en momentos de crisis, en los que la principal preocupación debería ser la actividad económica y el empleo.»

La semana pasada la nueva ministra de Economía, Elena Salgado, reivindicó su cargo de presidenta del Consejo de Política Fiscal y Financiera para tratar de justificar que fuera ella, y no Chaves, quien respondiera en el Senado a la pregunta que el representante del PP Javier Arenas había dirigido al nuevo ministro de Cooperación Territorial. Este martes fue Chaves, sin embargo, el que celebraba junto al presidente de la Generalidad catalana una reunión a puerta cerrada para abordar nada menos que la reforma del sistema de financiación autonómica.


Tanto en la forma como en el fondo esta reunión ha sido una vergonzosa y fiel muestra de ese deseo de dejar atrás la España constitucional al dictado del Estatuto soberanista catalán. Para empezar, la financiación autonómica es competencia del Ministerio de Economía y afecta e interesa a todas las comunidades, por lo que su reforma se debería haber planteado con total transparencia en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que para algo es el órgano encargado para coordinarla. Sin embargo, hasta la forma de comparecer Montilla y Chaves ante los periodistas –como si representaran a dos países diferentes– daba una imagen de bilateralidad que el propio ministro acrecentaba admitiendo que su idea es llegar a un pacto a solas con Cataluña, que luego serviría de guión para el resto en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Este miércoles, sin embargo, Chaves ha querido aprovechar su reunión con el presidente autonómico valenciano, Francisco Camps, para tratar de maquillar esa reforma al dictado del estatut catalán. Para ello ha hablado de la "compatibilidad entre la bilateralidad y la multilateralidad" y hasta anunciado "para septiembre u octubre" una conferencia de presidentes autonómicos para analizar "cómo pueden las comunidades autónomas aportar parte de sus fondos para afrontar la crisis económica". Sin embargo, nada borra el hecho de que esta reforma de la financiación autonomica, con nula demanda social, no obedece más que a la amenaza hecha por Montilla de retirar el apoyo al Gobierno de Zapatero si no ven satisfechas sus demandas de financiación.

Zapatero no quiere quemarse personalmente en una reforma que directamente Pedro Solbes no quería emprender, pero que sigue siendo ineludible, entre otras cosas porque Montilla es a su vez rehén de sus socios nacionalistas en el Tripartito. Ello explica en buena parte tanto la elección de la dócil Elena Salgado como nueva ministra de Economía como que se le haya asiganado a un político ya amortizado como Chaves el papelón de resolver el "sudoku" del nuevo sistema de financiación.

Con todo, lo peor es la devastadora dinámica que genera este nuevo modelo de financiación, completamente ajena a lo que podría ser una sana competencia fiscal entre autonomías. La única forma en la que se pueden satisfacer a todos los representantes autonómicos siguiendo los parámetros del Estatuto catalan es incrementando el ya de por sí alarmante déficit y endeudamiento públicos, cosa que ni los presidentes autonómicos ni a Zapatero les parece preocupar.

Si ya es vergonzoso que se emprenda una reforma del modelo de financiación al dictado de un estatuto de dudosísima constitucionalidad, como es el catalán, todavía lo es más en momentos de crisis en los que la principal preocupación debería ser cómo recuperar la actividad económica y el empleo. Pero ya ven. Cada día se van miles de españoles al paro y mientras tanto nuestros políticos se enzarzan en la "bilateralidad multilateral".

Libertad Digital - Editorial

¡QUEREMOS AL FILOLOGO!. Por Cristina Losada

Galicia

«La delirante reacción ante el artículo de Freire prueba la necesidad de esa clase de trabajos. La urgencia, incluso, de exponer la falsedad de los mitos y leyendas que sirven para justificar la coacción lingüística.»


La inquisición lingüística de Galicia anda estos días excitada. Más que de costumbre, quiero decir, pues una de las características del fanatismo es un estado de tensión permanente que busca alivio en la cacería de sospechosos. El delito de opinión ya no existe en el mundo civilizado salvo en los códigos penales propios de ese grupo de exaltados, dados a la violencia verbal y a la física que hemos de soportar en unas cuantas zonas de España. Y, conviene no olvidarlo, están ahí por obra y gracia de una política de Estado –en realidad, contra el Estado– que ha ido entregando las ideas y la cultura al nacionalismo al tiempo que se entregaba a ellas.


El asunto que tanto ha sublevado a la tropa es un artículo de un filólogo gallego, Andrés Freire, publicado en la revista Papeles de FAES. Lo suyo no es tanto opinión como información, pero hay ciertos hechos, relativos a la historia lingüística de Galicia, que no se pueden contar sin que los intolerantes echen espumarajos por la boca. Y, justo es decirlo, tampoco sin que los pequeños torquemadas que medran en la prensa, que si algo aprendieron en la universidad fue a venerar los mitos de la tribu, hagan su oscurantista trabajo de manipulación.

Así, el ensayo de Freire era presentado en varios periódicos bajo estos títulos:
La FAES tacha de "extravagancia" la normalización del gallego que inició el PP. Un informe de la fundación que preside José María Aznar afirma que el gallego sobrevivió por el "analfabetismo" del campesinado. Acusa al Instituto da Lingua de inventarse palabras.
Pues menuda acusación. Se trata de un hecho comprobado, que es objeto de controversia entre los "normalizadores". En cuanto al analfabetismo, lacra general en España durante centurias, hay que tener descaro para escandalizarse por que se cite ese factor cuando se ha abrazado el dogma del "secular atraso" de Galicia. Pero la realidad no está para chafar mostrencas consignas del tipo "Aznar insulta a los gallegos".

Durante décadas, los partidos políticos y el establishment autonómico han promovido una sacralización de la lengua etiquetada "propia" (como si hubiera lenguas impropias) que corre pareja con la demonización del español. El resultado ha sido la aparición de una ortodoxia que convierte en blasfemo y proscrito a quien quiebre el espejito mágico del narcisismo de las pequeñas diferencias. Tan frágil es la doctrina que no puede admitir que se diga que la historia lingüística de España es normal en el contexto europeo y que no existe la "anormalidad" creada por un supuesto "imperialismo castellano" sobre la que se sustenta el victimismo del idioma.

La delirante reacción ante el artículo de Freire prueba la necesidad de esa clase de trabajos. La urgencia, incluso, de exponer la falsedad de los mitos y leyendas que sirven para justificar la coacción lingüística. Sin una batalla cultural contra las "pequeñas malolientes ortodoxias" (Orwell), el fin de las imposiciones, prometido por el PP gallego, será una batalla campal y además perdida.

Libertad Digital - Opinión

EL PAPELON DE CHAVES A CUENTA DE LA FINANCIACION

LA REUNION a puerta cerrada celebrada ayer en Barcelona entre el presidente de la Generalitat y el vicepresidente de Política Territorial del Gobierno para abordar la reforma del modelo de financiación fue un disparate en sí misma. En primer lugar, porque este asunto es competencia del Ministerio de Economía y no es serio que tome las riendas de la negociación quien no tiene la autoridad para llevarla. Esta incoherencia explica, seguramente, por qué Zapatero sustituyó a Pedro Solbes -contrario a satisfacer las exigencias de la Generalitat en la actual coyuntura- por la más sumisa Elena Salgado.

Fue un error, también, por cuanto el modelo de financiación interesa a todas las comunidades, y no debería negociarse a hurtadillas y por separado con uno de los afectados. Lo suyo es que se debatiese, con luz y taquígrafos, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano encargado para coordinar las decisiones en esta materia.La forma en la que se representó el encuentro -con dos atriles como los que en la Casa Blanca o La Moncloa escenifican las ruedas de prensa con los visitantes extranjeros- para dar tintes de bilateralidad a la relación entre el Gobierno y la Generalitat, hace aún más grave la equivocación. Peor aún, Chaves admitió que su idea es llegar a un pacto a solas con Cataluña y sólo después llevarlo al Consejo de Política Fiscal y Financiera.

La reunión de ayer refleja además una frívola imprudencia, por cuanto ante la recesión todos los esfuerzos del Gobierno deberían ir orientados a recuperar la actividad económica. Proceder en estos momentos a diseñar un nuevo reparto de los recursos no sólo detrae la atención de lo fundamental, sino que puede enconar las posiciones y hacer más difícil la búsqueda del consenso.Así, el anuncio de Chaves de que el Estado aportará más dinero a Cataluña funcionó como un resorte en otras comunidades, algunos de cuyos presidentes reclamaron automáticamente una revisión al alza de sus ingresos.

El propio Felipe González animó no hace mucho a atender «las necesidades inmediatas de los ciudadanos» y dejar «para un momento posterior -y más favorable- la negociación de un nuevo sistema de financiación autonómica». Gran parte del Grupo Parlamentario Socialista piensa lo mismo.

La reunión de ayer fue un desatino, en definitiva, porque los criterios de financiación que abandera la Generalitat son los que recoge su Estatuto de Autonomía, pendiente -increíblemente casi tres años después- de la sentencia del Tribunal Constitucional.Dar por buenos esos criterios sería un despropósito, ya que ahora mismo está en duda su propia legalidad. Pero es que Chaves fue incluso ayer más allá, al hablar de traspasos de competencias vinculados al desarrollo del nuevo Estatuto, como el de la gestión en materia de aeropuertos.

Puesto que está tan claro que es un dislate tratar de cerrar un nuevo modelo de financiación en estas circunstancias, ¿qué impulsa al presidente Zapatero a remar a contracorriente y exponerse a ser diana fácil de las críticas? Lo único que explica tal actitud es su debilidad parlamentaria. José Montilla -rehén por su parte de sus socios en el tripartito- ya ha advertido que si no ve satisfechas sus reivindicaciones de financiación autonómica peligra la estabilidad del Gobierno, es decir, que los 25 diputados socialistas catalanes están dispuestos a retirar su apoyo al Ejecutivo. Resulta patético que, ante este desafío interno que hace que se tambalee el propio modelo de Estado, el Gobierno de Zapatero trate de presentar el papelón de Chaves de ayer como un acto de justicia hacia Cataluña -que sin duda tiene derecho a reivindicar un modelo mejor para sus intereses- y como la prueba de su sensibilidad autonómica.

El Mundo - Editorial

EL PAPELON DE CHAVES A CUENTA DE LA FINANCIACION

SOLO EL PSOE DEFIENDE AL NUEVO EJECUTIVO ZAPATERO, O COMO GOBERNAR EN MINORIA

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió ayer una dura crítica por parte de todos los partidos, sin excepción, con representación en el Congreso, cuando explicó durante el Pleno los motivos por los que ha acometido una profunda reforma en su gabinete. Si alguna conclusión pudo extraerse entre los escaños socialistas es que la escenificación de la soledad parlamentaria de Zapatero no va a ser algo provisional y con una fácil solución. Bien puede afirmarse que la confianza en el nuevo Ejecutivo está bajo mínimos. Su Gobierno nace sin apenas crédito para PP, CiU, PNV, ERC... y sin capacidad de transmitir fortaleza ante la crisis. Mariano Rajoy tildó de «fracaso» -sin necesidad de «más atributos»- la gestión de Zapatero y lamentó que el «impulso» con que el presidente quiere dotar a su nuevo gabinete sólo sirva para conducir a España «más rápidamente hacia el abismo». La intervención del portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, puede resumirse en una irónica frase: «Nos permitirá que no le creamos»; y la del portavoz del PNV, Josu Erkoreka, sirvió para sacar los colores a Zapatero por inflar artificialmente su Ejecutivo en un momento en el que la crisis exige, precisamente, austeridad. Malos momentos para un presidente del Gobierno que va a necesitar más que nunca apurar su proverbial optimismo.

ABC - Editorial

FANTASIA DE UNA NOTA DE ABRIL


¿Sevilla?... ¿Granada?... La noche de luna.
Angosta la calle, revuelta y moruna,
de blancas paredes y obscuras ventanas.
Cerrados postigos, corridas persianas...
El cielo vestía su gasa de abril.

Un vino risueño me dijo el camino.
Yo escucho los áureos consejos del vino,
que el vino es a veces escala de ensueño.
Abril y la noche y el vino risueño
cantaron en coro su salmo de amor.

La calle copiaba, con sombra en el muro,
el paso fantasma y el sueño maduro
de apuesto embozado, galán caballero:
espada tendida, calado sombrero...
La luna vertía su blanco soñar.

Como un laberinto mi sueño torcía
de calle en calleja. Mi sombra seguía
de aquel laberinto la sierpe encantada,
en pos de una oculta plazuela cerrada.
La luna lloraba su dulce blancor.

La casa y la clara ventana florida,
de blancos jazmines y nardos prendida,
más blancos que el blanco soñar de la luna...
—Señora, la hora, tal vez importuna...
¿Que espere? (La dueña se lleva el candil).

Ya sé que sería quimera, señora, mi sombra
galante buscando a la aurora
en noches de estrellas y luna, si fuera
mentira la blanca nocturna quimera
que usurpa a la luna su trono de luz.

¡Oh dulce señora, más cándida y bella
que la solitaria matutina estrella
tan clara en el cielo! ¿Por qué silenciosa
oís mi nocturna querella amorosa?
¿Quién hizo, señora, cristal vuestra voz?...

La blanca quimera parece que sueña.
Acecha en la obscura estancia la dueña.
—Señora, si acaso otra sombra, emboscada
teméis, en la sombra, fiad en mi espada...
Mi espada se ha visto a la luna brillar.

¿Acaso os parece mi gesto anacrónico?
El vuestro es, señora, sobrado lacónico.
¿Acaso os asombra mi sombra embozada,
de espada tendida y toca plumada?...
¿Seréis la cautiva del moro Gazul?

Dijéraislo, y pronto mi amor os diría
el son de mi guzla y la algarabía
más dulce que oyera ventana moruna.
Mi guzla os dijera la noche de luna,
la noche de cándida luna de abril.

Dijera la clara cantiga de plata
del patio moruno, y la serenata
que lleva el aroma de floridas preces
a los miradores y a los ajimeces,
los salmos de un blanco fantasma lunar.

Dijera las danzas de trenzas lascivas,
las muelles cadencias de ensueños, las vivas
centellas de lánguidos rostros velados,
los tibios perfumes, los huertos cerrados;
dijera el aroma letal del harén.

Yo guardo, señora, en viejo salterio
también una copla de blanco misterio,
la copla más suave, más dulce y más sabia
que evoca las claras estrellas de Arabia
y aromas de un moro jardín andaluz.

Silencio... En la noche la paz de la luna
alumbra la blanca ventana moruna.
Silencio... Es el musgo que brota, y la hiedra
que lenta desgarra la tapia de piedra...
El llanto que vierte la luna de abril.

—Si sois una sombra de la primavera
blanca entre jazmines, o antigua quimera
soñada en las trovas de dulces cantores,
yo soy una sombra de viejos cantares,
y el signo de un álgebra vieja de amores.

Los gayos, lascivos decires mejores,
los árabes albos nocturnos soñares,
las coplas mundanas, los salmos talares,
poned en mis labios;
yo soy una sombra también del amor.

Ya muerta la luna, mi sueño volvía
por la retorcida, moruna calleja.
El sol en Oriente reía
su risa más vieja.


(Antonio Machado)

miércoles, 22 de abril de 2009

"ES GROTESCO QUE C's APAREZCA VINCULADO CON LA HEZ DEL NACIONALISMO EUROPEO". Por Arcadi Espada

ARCADI ESPADA, FUNDADOR DE CIUDADANOS

Arcadi Espada, uno de los intelectuales que promovieron la creación de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (C's), tampoco comprende la alianza con la plataforma reaccionaria Libertas. De hecho, cree que si se confirma supondrá la "destrucción absoluta" de Ciudadanos.


El consejo general de C's debe votar este miércoles si aprueba o desestima la decisión de la cúpula del partido de presentarse a las europeas bajo el paraguas de "Libertas", una plataforma fundada en 2004 por el irlandés Declan Ganley para protestar contra la Constitución Europea y que formó parte del bloque que llevó al triunfo del "no" al Tratado de Lisboa en el referéndum de Irlanda de junio de 2008.

En declaraciones a Efe, Espada ha alertado de que, "si C's aprueba y sanciona esta decisión, lo único que aprobará es su destrucción absoluta". "Es completamente surrealista y grotesco que en estos momentos C's aparezca vinculado con la hez del nacionalismo europeo, con lo peor del nacionalismo europeo", ha remarcado.

Según explicó Espada, "C's nació fundamentalmente como un movimiento basado en su beligerancia antinacionalista, para intentar que el nacionalismo no siguiera monopolizando el espacio público".

La dirección de C's, presidida por Albert Rivera, defiende integrar a los candidatos del partido al Parlamento Europeo dentro de una lista identificada con "Libertas", con el ex director general de la ONCE Miguel Durán como cabeza de cartel. Forman parte de la coalición paneuropea de "Libertas", entre otros, el ultraderechista francés Philippe de Villiers, además del ferviente euroescéptico irlandés Declan Ganley, y la ultraconservadora Liga de las Familias Polacas para concurrir a las europeas

Libertad Digital

EL SAQUEO SOCIALISTA DE LOS EXCEDENTES DEL SISTEMA DE PENSIONES. Por Roberto Centeno

El disparate económico de la semana, ha sido el reconocimiento por parte del gobernador del banco de España, después de dos años interrumpidos de engañar a los españoles, de que el sistema actual de pensiones es insostenible. Y frente a ello el Sr. Corbacho, que miente todos los meses con las cifras de paro registrado, y que ha tenido la increíble vileza de prohibir desde octubre, la publicación de la tasa de cobertura del paro, que mide el número deparados sin protección alguna, todo un ejemplo de cómo los socialistas se ocupan de los más desfavorecidos, negando su existencia, exactamente igual que Stalin, y ahora dice que las cifras son falsas y que se ha creado una alarma injustificada e innecesaria.

Pero vamos a ver ‘so-stalinista’, ¿cómo que falsas?, ¿cómo que se ha creado una alarma injustificada e innecesaria?, ¿es que el gobierno ya no hay nadie que sepa sumar? En los dos primeros meses 2009, el superávit se ha reducido en más de 2000 millones, por lo que en términos desestacionalizados, a fin de año el superávit habrá desaparecido, pero la situación es mucho peor, porque la caída de afiliación se está acelerando, y frente a 841.000 bajas en 2008, hay 473.000 en el primer trimestre 2009, casi dos millones en tasa anual. Y luego dice que hay 2,6 cotizantes por pensionista, y es que ya no sabe ni dividir, pero vamos a ver Corvachov, el número de cotizantes a 31 marzo, era de 18,1 millones, y el número de pensionistas de 8,5, y eso da 2,1 no 2,6, y lo que es peor, a fin de año habrá 16,6 millones de cotizantes y 8,6 millones de pensionistas, por lo que la relación será de 1,9, y eso Corvachov, hace insostenible el sistema.

Por ello, en lugar de poner el grito en el cielo y mentir como bellacos, lo que tiene que hacer la izquierda stalinista y parasitaria y los analfabetos pesebristas de UGT y Comisiones, que viven como rajas a costa del presupuesto, es explicar con cifras en que basan sus delirantes afirmaciones. Hay que ser unos miserables redomados, para engañar no solo a los ocho millones y medio de pensionistas, que dependen del sistema para su subsistencia, si no a los millones más que se jubilaran el los próximos diez o quince años, negando lo evidente y no tomar medida alguna para garantizar el

Pero el problema, como he señalado, no es solo que este año desaparezca el superávit de la seguridad social, el problema de fondo como explicaba la pasada semana el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad del País Vasco, D. Ignacio Zubiri, es el brutal desajuste entre los ingresos estimados por cotizaciones y los costes de las pensiones, tanto que para conseguir el equilibrio, “las pensiones tendrían que reducirse, al menos, en un 40%”. Esta es la cruda realidad, y lo que toca, no es negar lo obvio como hacen Corbachov el mentiroso y los sindicalistas vendidos y traidores a la clase trabajadora, sino buscar soluciones, ya que reducir el 40% las pensiones, sería condenar al hambre física a millones de personas.

¿Y cuáles serían las soluciones?, pues en parte las que ha señalado el gobernador, es decir, elevar la edad de jubilación de 65 a 67 años, y el periodo de cotización de 15 a 25, pero con solo 2,1 cotizantes que serán 1,9 a fin de año por cada pensionista, esto es totalmente insuficiente, por ello el tema solo puede y debe solucionarse devolviendo el dinero que el gobierno socialista saqueado del sistema de pensiones, para financiar toda otra serie de gastos, y entre ellos, para eximir a los ricos del pago de impuestos. España es el único país del mundo civilizado donde los ricos, a través de unos instrumentos jurídico fiscales, implantados por el partido socialista en los años 80, están exentos del pago de la mayoría de los impuestos. El saqueo solo terminaría en 2007, cuando Aznar, implementó de acuerdo con lo previsto en el Pacto de Toledo, una separación de fuentes y la creación de la caja separada para conservar los excedentes generados.

Es decir, durante mas de 20 años, pero fundamentalmente en los 14 años de gobierno socialista 1982-96, el excedente generado por la fuerte diferencia positiva entre cotizaciones y pensiones, fue “sustraído” por el gobierno socialista y empleado fundamentalmente en la reconversión industrial donde el Estado se hizo cargo de costes que tendrían que haber pagado las empresas, y en la cobertura de la fuerte reducción de ingresos impositivos que supuso la exoneración a los ricos del pago de impuestos, en concreto estamos hablando de nada más y nada menos que de 243.000 millones de euros, que les han sido literalmente rapiñados a los pensionistas. LA CAJA DE LAS PENSIONES DEBERÍA TENER HOY 300.000 MILLONES DE EUROS, EN LUGAR DE LOS 57.000 QUE SE SUPONE QUE TIENE, y que además siguiendo la tradición, Zapatero pretende descerrajar para entregársela a los bancos y al tripartito catalán.

Solo con los intereses de estos 300.000 millones de euros, bien gestionados, el sistema de pensiones podría ingresar anualmente cerca de 50.000 millones, lo que le permitiría sobrevivir casi indefinidamente, por LO QUE LO PRIMERO QUE TIENE QUE HACER EL GOBIERNO, ES DEVOLVER A LOS PENSIONISTAS LO QUE LES HA ROBADO, PORQUE EL EXCEDENTE DE LAS PENSIONES NO ERA PARA FINANCIAR LO QUE AL GOBIERNO SE LE PASE POR LA MENTE, como tampoco lo es hoy para financiar a los bancos y a los separatistas. ESTE DINERO TIENE QUE DEVOLVERSE POR LA SENCILLA RAZÓN QUE ES DE LOS PENSIONISTAS, UN DINERO QUE LOS TRABAJADORES APORTARON PARA PODER GARANTIZAR SUS PENSIONES, NO PARA QUE EL GOBIERNO SOCIALISTA PUDIERA EXONERAR DE IMPUESTOS A LOS RICOS, NI PARA FINANCIAR LA RECONVERSIÓN INDUSTRIAL Y TODO LO QUE SE LE PASÓ POR LA MENTE ¿Y qué dicen de eso los sindicalistas traidores?, pues no dicen ni pío, y precisamente por eso son unos traidores a la clase trabajadora.

Algunos expertos abogan por subir en dos puntos las cotizaciones del IVA, pero eso sería una estafa, porque pagarían de nuevo los pobres, que esto es el procedimiento habitual de Zapatero y la izquierda parasitaria, que paguen los más desfavorecidos, mientras mantiene un discurso social que es la mayor estafa y la mayor vileza que uno puede imaginar. Por ello la solución es clara: los fondos para garantizar el mantenimiento del sistema de pensiones, tienen que ponerlos el Estado que fue quien los sustrajo, y como ya no hay dinero, éste deberá salir necesariamente proceder de la reforma de la tributación de las grandes fortunas, por ejemplo, un sistema similar al norteamericano permitiría devolver a los pensionistas en pocos años los fondos que les fueron robados por el partido socialista entre 1982 y 1996.

Me preguntan muchos pensionistas, qué es lo que pueden hacer, porque se sienten indefensos, y la respuesta es muy sencilla: echarse a la calle y pedir que los socialistas les devuelvan lo que les han robado, pero sobre todo echar a Zapatero y a la izquierda stalinista parasitaria, porque así y solo así los problemas de los pensionistas y los problemas de España, podrán entrar en vías de solución.

El blog de Roberto Centeno

ACOSO CULTURAL AL INMIGRANTE

Parece como si, a la larga, el empeño democrático por construir identidades colectivas fuertes acabase siempre por encontrar sus víctimas.

En algunas ocasiones toda la crueldad de la contradicción salta a la luz de manera súbita e imprevista.

En Cataluña la consideración de la dignidad del inmigrante no proviene de su pertenencia –como nosotros– a la especie humana, sino del dominio "dels pronoms febles"

El neofeudalismo catalán estrangula al inmigrante.

Sólo si hablas catalán, una lengua que no llega a los 5 millones de hablantes, si eres inmigrante, serás tratado como persona; mientras, si sólo hablas español, una lengua que hablan 500 millones de personas en todo el Mundo, en Cataluña el neofeudalismo te estrangulará socialmente. Esto se llama Apartheid

Parece como si, a la larga, el empeño democrático por construir identidades colectivas fuertes acabase siempre por encontrar sus víctimas, es decir, acabase por minar los principios esenciales de la propia democracia. Es como si, a la hora de la verdad, llegados al momento del conflicto de valores, se hiciera imposible conciliar la construcción de naciones con la libertad, la tolerancia y, sobre todo, con el respeto a la diferencia. Es aquello de no poder estar en misa y repicando: o me dedico a cimentar identidades colectivas o, por el contrario, a salvaguardar la libertad innegociable de cada ser humano.


Lo propio de las democracias desarrolladas, como la nuestra, es mantener estos conflictos en el plano de la pura teoría y situar el debate político en terrenos donde la desavenencia no se haga visible. No estaría nada bien visto. El nacionalismo catalán ha sido siempre nominalmente muy cuidadoso en sus formulaciones expresas, permitiéndose tan sólo deslices moderados. Moderados en las formas, incontables en el número. Uno de los últimos, el acaecido en la ponencia parlamentaria del proyecto de ley de educación de Cataluña donde se ha colado este sorprendente objetivo pedagógico: «cultivar el sentimiento de pertenencia como miembros de la nación catalana». Es tan rancio y sectario como la Formación del Espíritu Nacional (FEN) de la escuela franquista, pero la cuelan y se digiere formalmente como si fuera una necesidad pedagógica de cohesión social. Las cosas del nacionalismo y sus efluvios. Pasa desapercibida, mientras tanto, la obviedad de que el ciudadano «no pertenece» a la nación, sino que «la constituye», como muy bien ha apuntado José Antonio Marina.

Pero en algunas ocasiones toda la crueldad de la contradicción salta a la luz de manera súbita e imprevista. Olvidado el juego de sutilezas, se intuye fugazmente la mirada turbia de aquella bestia devoradora de diferencias que entre todos hemos ido alimentando. Sucedió en un artículo de Toni Cruanyes, en el Avui del pasado 9 de marzo. Sus palabras parecen sutiles, aparentan la mejor intención, como toda la liturgia cínica y falsa del nacionalismo catalán. Pero la impostura se filtra por las grietas de su hipocresía a poco que nos fijemos. Y nos fijamos. La columna defiende las excelencias del modelo de inmersión lingüística catalán para ayudar a los inmigrantes a integrarse y sostiene la necesidad de adaptarlo –intensificándolo– a estos nuevos tiempos. Normal e, incluso, dotado de aquel característico sosiego de lo cotidiano. Nadie en su sano juicio hubiera esperado otra posición de un artículo sobre la cuestión en el periódico nacionalista: es una de las cuestiones en las que no se admite discrepancia. Pero al final del artículo, cualquier vestigio de placidez estalla en mil pedazos:

«El catalán también pertenece a los recién llegados. Es su mejor oportunidad para hacerse respetar, para demostrar que quieren formar parte de su nuevo país. No les negamos el derecho a aprender catalán. No los condenamos a vivir al margen.»

Pasmoso. Impúdico striptease mental de los amos de la masía. Foto inconsciente y transparente del tufillo pestilente a racismo cultural. Espero que no sean muchos los inmigrantes que hayan reparado en la chocolatina envenenada. No merecen una humillación de tal calibre. ¡Dios mío! «El catalán es su mejor oportunidad de hacerse respetar». Los implícitos de la afirmación son escalofriantes: los inmigrantes no son merecedores de respeto, es algo que deben ganarse aprendiendo nuestro idioma. No les corresponde per se. A medida que vayan progresando, irán adquiriendo una dignidad personal de la que, en su ignorancia lingüística, carecían. Si yo le digo a alguien que el catalán es su oportunidad para hacerse respetar, le estoy dejando claro que, mientras no lo practique, es natural que nadie le respete. Que no merece mi respeto. Parece increíble en pleno siglo XXI, pero lo que le estoy diciendo es que, aquí, la consideración de su dignidad no proviene de su pertenencia –como nosotros– a la especie humana, sino del dominio dels pronoms febles.

¡Qué obscena exclusión poner condiciones al respeto! Si hablas el mismo idioma que el mío te respetaré infinitamente, en caso contrario, sintiéndolo mucho, «te condenamos a vivir al margen». No se me ocurre mayor fobia a la diferencia. Desde la autosuficiencia de los nuevos caciques se decretan las condiciones que deben cumplir todos aquellos desgraciados de allá abajo para merecer el respeto narcisista y benestant de la élite nacionalista.

Aquel famoso energúmeno del tren de cercanías, antes de emprenderla a golpes con la niña ecuatoriana, debería haberse preocupado de comprobar su desconocimiento lingüístico.

Señor Toni Cruanyes, entiéndame, me permito preguntarle qué hubiera usted pensado si, cuarenta años atrás, en un periódico de Barcelona, alguien hubiera escrito, dirigiéndose a usted, que su mejor oportunidad para hacerse respetar era el castellano. ¿No se hubiera sentido ni un poquito humillado?

El Revolucionario

ZAPATERO NO ABRIO LA BOCA DURANTE LAS DELIBERACIONES DEL G-20 SOBRE LA CRISIS

La diplomacia española exhibió como un éxito la presencia de José Luis Rodríguez Zapatero en la cumbre del G-20 celebrada en Londres el pasado 2 de abril. Pero el presidente del Gobierno no abrió la boca durante el encuentro. Y, más allá de "conocer, saludar y conversar en varias ocasiones" con Barak Obama, asistió como un convidado de piedra a los debates sobre la crisis económica y financiera que mantuvieron, a puerta cerrada, los principales líderes mundiales.

Zapatero no intervino en ninguna de las deliberaciones, algunas muy acaloradas, entre los jefes de Estado y de gobierno reunidos en la capital británica, y que, pese a estar vedadas a los medios de comunicación, fueron seguidas de forma clandestina por tres periodistas del prestigioso semanario alemán Der Spiegel que se colaron en una sala contigua tras burlar el dispositivo de seguridad de la cumbre.

En su crónica sobre los debates a puerta cerrada celebrados en el complejo ExCel, un recinto ferial situado al este de Londres que sirvió de escenario a la cumbre, los periodistas de Der Spiegel Wolfgang Reuter, Christoph Schwennicke y Marc Hujer reflejaron con todo lujo de detalles las intervenciones de los líderes del G-20, entre ellas las de la canciller alemana, Angela Merkel; la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner; el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi; el presidente francés, Nicolas Sarkozy, o el premier británico, Gordon Brown. Pero, según el semanario alemán, Zapatero no participó en ningún momento en los debates.

Acabada la cumbre, el presidente del Gobierno ofreció una rueda de prensa en la que, tras afirmar que la cita de Londres significaba "el principio del fin de los paraísos fiscales", aseguró, sacando pecho, que la posición española contra esos "lugares de impunidad fiscal" había sido "la más firme y avanzada". Pero no fue Zapatero quien la defendió ante los demás líderes del G-20, sino los miembros de su séquito, que negociaron entre bambalinas la aportación española al comunicado final.

Antes, durante las deliberaciones a puerta cerrada recogidas por Der Spiegel, Sarkozy defendió de forma entusiasta la publicación de una lista negra de los paraísos fiscales, que en el comunicado final de la cumbre fueron eufemísticamente denominados "países no cooperantes". El presidente francés se enfrentó a Brown, que expresó sus reticencias sobre la conveniencia de hacer público ese listado, que incluye países y enclaves europeos como Liechtenstein, Andorra, Gibraltar, Luxemburgo y Suiza. Pero Zapatero, lejos de apoyar a Sarkozy -pese a que el Gobierno español es uno de los más feroces enemigos de los paraísos fiscales-, permaneció callado.

Tres horas de debate

El debate entre los líderes del G-20 se prolongó durante más de tres horas, en las que Zapatero no hizo uso de la palabra, según han confirmado a El Confidencial fuentes diplomáticas. Otras fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores no confirmaron ni desmintieron este extremo, amparándose en el carácter secreto de las deliberaciones de la cumbre.

Los periodistas de Der Spiegel, pese a que sólo llevaban prendidas en el pecho sus acreditaciones profesionales, lograron acceder, sin que ningún miembro de los equipos de seguridad se lo impidiese, a la sala en la que diplomáticos y funcionarios gubernamentales de las delegaciones oficiales seguían atentamente las intervenciones de los jefes de Estado y de gobierno, reunidos en un gran salón adyacente.

Hans-Ulrich Stoldt, editor de la sección política del semanario alemán, se negó a detallar cómo sus reporteros lograron colarse en la cumbre. "Nunca comentamos nuestras técnicas de investigación", se limitó a decir al diario británico Financial Times. La osadía de los tres periodistas volvió a dejar en evidencia a las fuerzas de seguridad del Reino Unido, que sólo una semana antes asistieron estupefactas a la dimisión del máximo responsable de la lucha antiterrorista, Robert Quick, por revelar, en un descuido más propio de un principiante, detalles sobre una inminente operación policial contra el terrorismo islamista.

el confidencial

CIUDADANOS DE CATALUÑA, JA NO HI SOM. Por Ana Nuño

El anuncio, la semana pasada, de la candidatura conjunta a las próximas elecciones europeas de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, la plataforma antieuropeísta Libertas y media docena de grupúsculos regionales, la mayoría de ellos ultraconservadores y afectos al más casposo nacionalismo, significa el acta de defunción del partido catalán fundado en julio de 2006. Como formé parte del grupo que llamó a la formación de este partido, justo es que diga ahora en voz alta las dos o tres cosas que me inspira la noticia.

Conviene primero despejar la hojarasca, que no es poca. Que el cabeza de lista de esta candidatura mostrenca sea Miguel Durán, antaño conocido como Don Once por Ciento, es una anécdota grotesca, pero al fin y al cabo anécdota. Ni siquiera me parece revelador de nada que este mismo personaje haya militado en las filas de Unió Democràtica de Catalunya hasta un par de días antes de anunciarse su nueva muda de piel política. ¿Acaso el adánico Albert Rivera no ha reconocido que, antes de vestirse de ciudadano, quiso disfrazarse de popular? Tampoco el hecho de que dos de los tres diputados de Ciudadanos en el Parlamento de Cataluña se hayan enterado por la prensa de que este personaje los representará en los comicios europeos, lo que sin duda es revelador de los modos escasamente democráticos que imperan en los órganos rectores de este partido, pasa de ser una curiosidad, y ni siquiera con carácter excepcional: no es el primero ni será el último caso en que los representantes de una formación política sean los últimos en descubrir lo que traman sus compañeros. Sin ir más lejos, que le pregunten a Artur Mas cómo le sentó enterarse por terceros de que Ignasi Guardans había aceptado pasar de Bruselas a Madrit.

En realidad, el Partido de la Ciudadanía (ahora, en su versión localista, rebautizado Ciudadanos de España) es un cadáver insepulto desde hace tiempo. Al menos desde antes de su Segundo Congreso, que en junio de 2007 –es decir, menos de un año después de su fundación– se saldó con la primera purga en sus filas. Y con la adopción de un ideario de izquierdas (o centro-izquierda, que suena menos démodé), que fue su primer síntoma de rendición ante la ideología dominante en Cataluña. Que no se reduce al nacionalismo identitario catalán.

Intentaré explicar brevemente este punto, no sólo porque es la madre del cordero degollado y permite comprender la deriva de Ciudadanos al despeñadero por el que acaba de precipitarse, sino porque sólo él permite comprender en qué consiste la especificidad del nacionalismo a la catalana.

A diferencia del nacionalismo vasco, el catalán no deriva su fuerza del mito de unos orígenes raciales traicionados y desvirtuados por los maketos, sino de la reivindicación de su superioridad cultural. Mucho menos agresivo y criminal que el vasco, el nacionalismo catalán, salvo alguna excepción folclórica (como la que encarnó en el doctor Robert), no se ha buscado coartadas en la biología o la etnología, y las ha derivado todas de una historia debidamente tuneada, en la que el sitial de honor lo ocupa la lengua. Toda su agresividad, a los nacionalistas catalanes se les va por la boca, y de la manera más atrozmente literal: dime qué lengua hablas y te diré si te acepto como miembro de la tribu.

Como esto es así, quienes, siendo catalanes de nacimiento o por residencia, adopción o azar, no pensamos que sea necesaria la argamasa identitaria para cimentar el ejercicio de la ciudadanía hemos rechazado, más o menos activamente, la imparable progresión del tuneo identitario de la sociedad en la que vivimos, primero con los gobiernos de CiU y desde 2003 con los engendros tripartitos de izquierdas. Ejemplos son lo que sobra, de la inmersión lingüística en las escuelas a las multas a comerciantes por no rotular en catalán. En estas prácticas discriminatorias y la repulsa que inspiran a cualquier demócrata se halló el origen de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía.

Pero en Cataluña impera no sólo la forma de nacionalismo someramente descrita. Si fuera sólo eso, si todo se limitara a medio centenar de políticos profesionales intentando vivir del cuento de la lengua en salmuera, hace tiempo que la mayoría de los catalanes, que además de bilingües aspiran a vivir y dejar vivir en paz, los habrían enviado a casa. Pero resulta, por razones que es imposible resumir en este espacio, que lo que también singulariza al nacionalismo catalán es su probada capacidad para envolverse en el manto del progresismo.

Es dogma intangible que ser de izquierdas y catalán es también ser, como poco, catalanista, que es algo así como la versión descafeinada del nacionalismo catalán antiespañolista, o la versión de diseño de las camisas y corbatas negras de los independentistas de ERC. A contrario, un buen ejemplo de hasta qué punto el nacionalista catalán no puede concebir que en Cataluña pueda existir una derecha autóctona es el último ensayo de Joan B. Culla, La derecha española en Cataluña. Típicamente, para este historiador, desde la Transición hasta la fecha, la derecha en Cataluña es única y exclusivamente española. Es decir, extranjera, ajena a las tradiciones políticas locales.
Retomo el caso de Ciudadanos. A pesar de haber logrado la hazaña de convertirse en el primer partido político no nacionalista fundado en Cataluña desde 1978 capaz de obtener representación en el Parlamento local, Ciudadanos comenzó a perder el norte, casi desde su creación, no por falta de celo en la denuncia del nacionalismo catalán, sino por obcecarse en el cultivo de la mencionada forma de ceguera ideológica que aqueja a la sociedad catalana. El partido, su dirigencia y sus militantes, se ha enzarzado en absurdas luchas intestinas por un quítame ahí esas derechas y ponme aquí más a la izquierda, a ver si salgo con mi mejor perfil en la foto. La obsesión con nombrarse, parecer, fingir o ser, qué más da, de izquierdas semidura, blanda o pensionista se saldó, primero, con la espantá de la mayoría de los intelectuales que impulsaron el partido, después, tras el II Congreso, con la pérdida de una tercera parte de su militancia, y, elección tras elección, desde las Autonómicas de noviembre de 2006 hasta las Generales de marzo de 2008, con una sangría de votos, que han pasado, en Cataluña y en año y medio, de 89.567 a 27.408.

Tan ocupados han estado los dirigentes del partido y no pocos de sus militantes con definirse más o menos a la izquierda, que ni siquiera (con la notable excepción de Antonio Robles) comprendieron lo que representaba la aparición de UPyD, el partido de Rosa Díez. Un partido éste tan desacomplejado como Ciudadanos a la hora de denunciar el antidemocrático nacionalismo pero todo lo audaz que Ciudadanos no se atrevió jamás a ser a la hora de señalar las causas de los nacionalismos locales y proponer recetas para superarlos en toda España. Claro que, para jugar en este terreno, Ciudadanos hubiese debido desembarazarse primero de sus complejos de inferioridad políticamente correctos, tan típicamente catalanes, y hacer caso omiso de las etiquetas políticas prefabricadas.

Etiqueta por etiqueta, Ciudadanos ha acabado aceptando ser un partido que, consciente de que difícilmente reeditará la hazaña de ser reelegido al Parlamento de Cataluña, se pone la que más a mano le pille. Por una de esas terribles ironías, la dirigencia, tan obsesionada con su pureza de sangre izquierdista, ha trocado la etiqueta fetén de la respetabilidad política catalana por la del más rancio de los nacionalismos: el antieuropeo. Sin duda, esta pirueta le costará muchos de los pocos votos que le quedaban.

Es una lección a meditar: para superar el nacionalismo, en Cataluña no basta con oponerse a las políticas discriminatorias de la Generalitat. Hay que hacerlo atacando de raíz el mito político del que se nutre el nacionalismo catalán, y que lo ha hecho, hasta la fecha, invencible.xxxxx

Libertad Digital - Ideas

LA HIPOCRESIA PROGRE DE LA SGAE. Por Daniel Rodríguez Herrera

«Siempre claman que lo del canon y los espionajes en las bodas es necesario, que los artistas necesitan de esos ingresos para poder ganarse la vida con su trabajo creativo. Pero llega el momento del reparto y casi todo se lo quedan los de casi siempre.»

Se ha devaluado mucho el uso del término "hipocresía". Hoy en día, cualquier desliz se califica automáticamente de tal. Pero la hipocresía es algo mucho más serio. Consiste en predicar constantemente una moral y actuar consistentemente en contra de esa moral. Para entendernos: predicar contra la prostitución e ir un día a un club de alterne no es hipocresía; es simplemente debilidad, seguramente pasajera, aquello de "la carne es débil". Hipocresía es clamar contra la profesión más antigua del mundo y requerir de sus servicios semanalmente. Hipocresía es demostrar con tus actos que no crees en tus palabras.


Y en esta labor, los de la ceja son –ahí sí– unos verdaderos artistas. Siempre claman que lo del canon y los espionajes en las bodas es necesario para salvar la cultura, que los artistas necesitan de esos ingresos para poder ganarse la vida con su trabajo creativo. Pero llega el momento del reparto de ese dinero y resulta que casi todo se lo quedan los de casi siempre. El 75% de los ingresos de la SGAE, 223 millones de euros, se han repartido entre 600 autores, el 1,73% del total. Y las cifras de las demás entidades de gestión son muy similares.

Sin entrar en la letra pequeña, pues no tengo los datos necesarios para ello, este sistema de reparto me parece perfecto. Es dinero recaudado de licencias y de compensación por copia privada, y parece claro que aquellos que más venden también son quienes más escuchan su música en las televisiones y ven copiadas sus canciones en los iPod. Del mismo modo que, dicho sea de paso, quienes se descargan música vía P2P también son quienes más música compran, como indica un nuevo estudio. Así, es justo que los autores de mayor éxito sean quienes más dinero reciben, al igual que lo es que los mejores trabajadores en cualquier sector ganen más que los demás. Al fin y al cabo, justicia es dar a cada uno lo suyo.

Lo que pasa es que no es eso lo que predica la burocracia de los derechos de autor. Para defenderse de quienes les critican por sacar dinero a un bar cuyo dueño trabaja para sacarlo adelante catorce horas al día, siete días a la semana, por el solo hecho de tener un televisor donde poner el fútbol el fin de semana, los artistas aducen que a la "cultura" le resultaría difícil sobrevivir sin ese dinero, que los creadores que no están en el "candelabro" necesitan ese extra que suponen los derechos de autor para llegar a fin de mes.

Si la SGAE y demás compañeros mártires reconocieran que sí, que el dinero que nos quitan a todos nosotros va a parar a Amaral, Alejandro Sánz, La Quinta Estación y otros artistas de éxito y que es un derecho que tienen, y que el dueño del bar tiene obligación de pagar por ello igual que paga por la cerveza que sirve, seguiríamos protestando igual ante la imposición del canon, pero al menos no tendríamos que aguantar ese aire santurrón que se gastan. Pero claro, entonces tendrían que renunciar a su imagen de izquierda solidaria que les es tan preciada. Y ya se sabe que para un progre lo principal y casi lo único es sentirse satisfecho consigo mismo.

Libertad Digital - Opinión

AHMADINEYAD EN LA ONU

CUANDO varios países, entre ellos algunos de la talla de Estados Unidos o Alemania, tomaron la decisión de no participar en la conferencia sobre el racismo organizada por Naciones Unidas, era de sobra conocido que el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad venía dispuesto a provocar un incidente diplomático. Lo extraño es que la ONU no lo hubiera previsto y no tomase las mínimas cautelas para impedir que ese escándalo se produjera. En este lamentable suceso, Ahmadineyad ha sido aplaudido por el coro de sus numerosos admiradores, la reputación de las Naciones Unidas se ha estrechado aún más y del racismo, verdadero objeto del debate, no habla nadie en términos razonables.

La ONU nació de la II Guerra Mundial con las limitaciones propias de la época, pero desde que se ha convertido en la expresión misma del relativismo no hace más que acumular frustraciones. ¿Cómo ignorar que se haya permitido que una dictadura como la del coronel Gadaffi en Libia haya presidido la comisión de Derechos Humanos, sólo porque esa era la expresión numérica de una mayoría de países? Un hecho así, o como el que se produjo en Ginebra el pasado lunes, es síntoma de una enfermedad más grave, que amenaza con privar a la mayor organización internacional del respaldo de sus raíces fundacionales. No debiera ser aceptable que los principales países democráticos tengan que dejar la sala escandalizados por las palabras del jefe de un régimen totalitario y teocrático, ni tampoco es posible aceptar como norma que los gobiernos que no respetan los más elementales Derechos Humanos puedan imponerse, sólo porque son más numerosos, a los que representan los valores de la libertad y la democracia.

Cuando la ONU aborda principios esenciales de la civilización no puede hacerlo como si fuera un simple debate televisivo al uso, donde la discusión escandalosa forma parte del espectáculo. Mahmud Ahmadineyad no es una personalidad capacitada para dar lecciones morales a nadie y, por si no fueran bastante indecorosas sus declaraciones, sus actos confirman que su principal ambición es amenazar la paz y añadir peligrosamente leña al fuego de la inestabilidad en una región del mundo ya demasiado convulsa. El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, está obligado a defender lo que está bien frente a lo que está mal. Si no es capaz de reconocer lo que está bien y lo que no, la ONU tiene un grave problema.

ABC - Editorial

AHMADINEYAD VISITA AUSCHWITZ. Por Gabriel Albiac

GINEBRA, anteayer. Sin sorpresa. El antisemitismo del «aliado civilizatorio» de Rodríguez Zapatero tiene la ventaja de no ocultarse. Ahmadineyad tendrá pronto armamento nuclear. Nadie podrá decir que no lo supo a tiempo. Pero en Ginebra se hizo escena anteayer una vergüenza adicional. La «Conferencia contra el Racismo» es otro de los habituales fraudes de la ONU. Financiada por los países democráticos, tal Conferencia no tiene otra función que la de exaltar a las dictaduras. Y llamar a la destrucción de los estúpidos infieles que pagan sus dispendios. La mayor concentración de dictadores por centímetro cuadrado del planeta se hace pagar por aquellos a cuyo degüello llama. Metáfora de nuestro mundo. Pero hay algo aún más desasosegante que la cobardía europea: la interiorización del veto islamista a contar la verdad.

Daré un ejemplo. Sólo. Ayer, en la casi totalidad de las agencias y medios de prensa, el pasaje crucial del discurso de Ahmadineyad era éste:

-«Después de la IIª Guerra Mundial, recurrieron a la agresión militar para convertir en desposeídos a una nación entera con el pretexto del sufrimiento de los judíos... Y enviaron a emigrantes desde Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo para establecer un Gobierno totalmente racista en la Palestina ocupada. Y, de hecho, en compensación por las espantosas consecuencias del racismo en Europa, ayudaron a otorgar poder al régimen más cruel, represivo y racista en Palestina».
La versión «respetable», repetida por la prensa europea, muestra a un Ahmadineyad bárbaro

Fue lo que pronunció en persa Ahmadineyad. Hay un vacío, sin embargo. Éste es el texto completo de su discurso que Irán distribuyó en inglés a los participantes. Marco entre corchetes lo ausente:

-«Después de la IIª Guerra Mundial, recurrieron a la agresión militar para convertir en desposeídos a una nación entera con el pretexto del sufrimiento de los judíos ... Y enviaron a emigrantes desde Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo para establecer un Gobierno totalmente racista en la Palestina ocupada. Y, de hecho, en compensación por las espantosas consecuencias del racismo en Europa, ayudaron a otorgar poder al régimen más cruel, represivo y racista en Palestina».

La versión «respetable», repetida por la prensa europea, muestra a un Ahmadineyad bárbaro.

Fue lo que pronunció en persa Ahmadineyad. Hay un vacío, sin embargo. Éste es el texto completo de su discurso que Irán distribuyó en inglés a los participantes. Marco entre corchetes lo ausente:

-«Después de la IIª Guerra Mundial, recurrieron a la agresión militar para convertir en desposeídos a una nación entera con el pretexto del sufrimiento de los judíos ... Y enviaron a emigrantes desde Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo para establecer un Gobierno totalmente racista en la Palestina ocupada. Y, de hecho, en compensación por las espantosas consecuencias del racismo en Europa, ayudaron a otorgar poder al régimen más cruel, represivo y racista en Palestina».

La versión «respetable», repetida por la prensa europea, muestra a un Ahmadineyad bárbaro. Normalmente bárbaro. Tanto cuanto deba serlo el dirigente de una teocracia islamista. En cuya lógica, desde luego, un régimen democrático como el israelí -pero también el de cualquiera de los países europeos que financiaron el derroche ginebrino- debe aparecer como el «régimen más cruel, represivo y racista».

El pasaje «censurado» -pero es quizá más una «autocensura» de la cursi conciencia europea que otra cosa-, el que se encuentra en el texto oficial pero del cual apenas nadie ha soltado prenda, es, sencillamente, un delito. Tipificado en buena parte de las legislaciones europeas. Y que, de ser éste un mundo moralmente presentable -ya sé que no lo es-, hubiera debido dar con los huesos del dictador iraní en la comisaría más cercana. Llamar «cuestión ambigua y dudosa» al Holocausto -en rigor verbal, a la Shoà, al exterminio de seis millones de judíos en el marco del programa hitleriano de hacer desaparecer de la faz de la tierra a una población entera, juzgada y condenada como «inhumana»- es cruzar la raya de lo inviolable. Y lo inviolable no tiene, en el límite, nada que ver con Israel, sino con la decisión moral de que nunca más a nadie le sea permitido dictar quién forma parte y quién no de la especie humana.

Y no hay aliado de un delincuente así que no quede, a su vez, envilecido. En lo esencial. Para siempre

ABC - Opinión

«SE VENDE». Por Alfonso Ussía

«Yo lo siento, fundamentalmente, por los propietarios de pisos y locales comerciales de la calle General Merry, a partir de ahora, de Pilar Bardem»

En los edificios de la sevillana calle del General Merry empiezan a proliferar los carteles de «Se vende». Los quieren vender sus propietarios antes de que bajen de precio cuando la calle pase a denominarse «Pilar Bardem». El Ayuntamiento de Sevilla, con la mayoría compuesta por socialistas y comunistas, le ha birlado al General Merry su calle para dársela a una actriz de reparto, secundaria y mediocre que cuenta con las simpatías del retroprogresismo. El concejal comunista Torrijos, o algo parecido, ha dicho que se le concede la calle a Pilar Bardem por su oposición a la guerra de Irak. Menuda majadería. Si ése es el motivo, que le pongan el nombre del Papa Juan Pablo II, que se opuso más y con mayor autoridad. Para llevar a cabo tamaña necedad se han documentado los socialistas y comunistas del Ayuntamiento sevillano y aplicado la Ley de la Memoria Histórica.


Se han documentado mal. No le han quitado la calle, como ellos creían, al teniente general don Pedro Merry Gordon, que fue Capitán General de la II Región Militar con sede en Sevilla. Se la han quitado al padre de éste, el también General don Francisco Merry y Ponce de León, gentilhombre de Cámara del Rey Don Alfonso XIII y ayudante del general Weiler en la Guerra de Cuba. Ignoraba que la gilipollez de Ley de la Memoria Histórica comprendía también las guerras de Cuba y Filipinas. Tanto un Merry como el otro dedicaron sus vidas a servir a España, y no merecen el desprecio de los incultos revanchistas.

Del General Merry Gordon se han dicho y escrito calumnias y falacias humillantes en los últimos días. Que estaba metido hasta el cuello en el Golpe del 23 de febrero de 1981 y que no se unió a la asonada porque se emborrachó. Si el General Merry Gordon hubiera formado parte de la conspiración, habría sido arrestado, procesado, juzgado y condenado. El General Merry Gordon mantuvo varias conversaciones con El Rey y en todas ellas se puso incondicionalmente a sus órdenes. ¿Creían los socialistas y comunistas del Ayuntamiento de Sevilla que le quitaban la calle a este digno y ejemplar general? Se la han quitado a su padre, el General Merry Ponce de León, el de la Guerra de Cuba, toma ya lejanía. El revanchismo, el rencor y el analfabetismo histórico del rojerío municipal sevillano ha alcanzado cotas de premio en programa de televisión. Y además, que no se borra la memoria de un militar destacado con el nombre de una actriz secundaria cuyo mérito presentado no es otro que haberse opuesto a la guerra en Irak.

Pero yo lo siento, fundamentalmente, por los propietarios de pisos y locales comerciales de la calle General Merry, a partir de ahora, de Pilar Bardem. En tiempos de crisis, las inversiones inmobiliarias se estancan, y en el caso que nos ocupa y nos preocupa, van a perder una buena parte de su valor. Si yo viviera en la calle de Pilar Bardem pondría mi piso a la venta inmediatamente. Es una calle que da risa, y en Sevilla, que es la ciudad de la guasa, más todavía. El tercermundismo ideológico del comunismo derrumbado ha llevado al Alcalde Monteseirin y los suyos a cometer, no sólo una tropelía con el recuerdo de un gran militar, sino una gamberrada municipal. Y si se ha aplicado la Ley de Memoria Histórica para hacerlo, el depuesto General Merry aún puede defenderse cuarenta años después de muerto.

La Razón - Opinión

YAK-42: UN JUICIO QUE REVELA HECHOS VERGONZOSOS

EL JUICIO por la mala identificación de los cadáveres de los soldados españoles fallecidos en el accidente del Yak-42 quedará hoy visto para sentencia tras la exposición de las defensas de los acusados. En sus conclusiones, el fiscal solicitó ayer cinco años de cárcel para el general de Sanidad Vicente Navarro, y cuatro años y medio para el comandante médico José Ramírez y para el capitán médico Miguel Sáez.

El Ministerio Público considera probado que los tres cometieron falsificación documental, puesto que entregaron a las familias como identificados los 62 cuerpos cuando sabían que sólo se había podido determinar la identidad de 32. Adulterar la lista de los cadáveres llevó, según la fiscalía, a una concatenación de falseamientos: se mintió con las necropsias y hubo que amañar los certificados de defunción, las licencias de enterramiento y también los registros de los cementerios.


El relato que de los hechos hace el Ministerio Público es demoledor para los mandos militares ya que, según éste, actuaron con la idea premeditada de repatriar los cuerpos y entregarlos como fuera. Si actuaron así presionados por la inmediatez del funeral de Estado o lo hicieron por un mal entendido sentido de la compasión, para tratar de no alargar la angustia de los familiares que aguardaban los restos de sus seres queridos, es algo que no entra a valorar la fiscalía, pero que en definitiva no exime a los mandos militares de haber actuado -caso de confirmarlo el tribunal- en contra de la ley.

Pero tan grave como la acusación del fiscal, que da por hecho que los imputados actuaron «torticeramente» y entregaron de forma consciente a unas familias los cadáveres que correspondían a otras, es la imagen que ofrece del trabajo de los mandos militares, más cercana por chapucera al de una institución rancia y anticuada que a lo que se espera de un Ejército moderno. En su exposición, el Ministerio Público detalla que el equipo que se trasladó a Turquía incluía a un biólogo y un odontólogo, pero ni el uno ni el otro realizaron labor alguna, constata que no se tomaron muestras de ADN de los cuerpos, que no se elaboró programa alguno de trabajo y que, en fin, su estancia se redujo a una sola jornada pese a la gravedad del suceso y las enormes dificultades que planteaba.

Si a todo ello añadimos el testimonio que aportaron en el juicio los forenses turcos, el paisaje que se completa es desolador.Estos médicos pasaron de ser la coartada utilizada por los imputados a convertirse en testigo de cargo contra ellos. Denunciaron las «prisas» de los mandos españoles en repatriar los cuerpos y sostuvieron, como adelantaron a EL MUNDO, que el general Navarro olía a alcohol el día de autos. Es evidente que en el banquillo no se ha sentado el Ejército, al que no cabe juzgar por el comportamiento puntual de tres de sus miembros, pero también es cierto que ha habido complicidades y encubrimiento de otros militares que extienden la sombra de duda sobre un mayor número de personas.

Esos flecos son los que llevaron ayer a las acusaciones particulares a pedir la deducción de testimonios, para que se amplíe la investigación a todos los que hayan podido mentir en el transcurso del juicio.Incluso deslizan la posibilidad de que pudiera encausarse a algún cargo político, en clara alusión al ex ministro Trillo, dando a entender que los mandos militares actuaron como lo hicieron cumpliendo el encargo de cerrar el caso cuanto antes. Lo bien cierto es que, si al final se condena a los imputados, Trillo deberá cargar con ese baldón, puesto que fue bajo su responsabilidad política cuando ocurrieron los hechos. Por lo pronto, la Audiencia Nacional ya ha dado un paso fundamental al destapar ante la opinión pública unos hechos bochornosos.

El Mundo - Editorial

LAS DOS TARDES DE JORDI

«Lo que causa alarma social es constatar que con el nuevo Gobierno de Zapatero todo resulta empeorable, hasta el extremo de poder echar de menos a políticos como Solbes, Fernández Ordoñez o Jordi Sevilla.»

La negativa del Gobierno de Zapatero a emprender reforma estructural alguna y su apuesta por intensificar una política de ilimitado gasto público están encontrando objeciones hasta en las propias filas socialistas. Si la semana pasada quien advertía contra esa irresponsable huida hacia adelante era un hombre tan próximo al PSOE como el gobernador del Banco de España, este martes ha sido el diputado y ex ministro socialista de Administraciones Publicas Jordi Sevilla quien ha salido a la palestra para defender tanto a Mafo como al ex presidente del Gobierno José María Aznar por análogas razones.


Quien asegurara ser capaz "en dos tardes" de transmitir a Zapatero nociones básicas de economía, ha afirmado en su blog que Fernández Ordóñez se ha limitado a plantear "algo obvio", como que "si todo sigue mal" y continúa el descenso de cotizantes en la Seguridad Social, el actual Fondo de Reserva "se agotará en breve". En este sentido, también se ha referido a las más recientes declaraciones de Aznar, quien, a su juicio, se ha limitado a señalar que, "si España tiene el doble de paro que la media de la Unión Europea, tal vez convendría analizar qué falla en el mercado laboral español para explicarlo, con idea de corregirlo".

El ex ministro socialista critica a ese "coro del por qué no te callas" que se niega a "tratar a los ciudadanos como adultos" en estas cuestiones, lo que ciertamente "debilita" la democracia. Aunque Sevilla no haya querido dar nombres, nadie más representativo de ese "coro del por qué no te callas" que el actual ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien este martes ha vuelto a cargar contra el gobernador del Banco de España, al que ha pedido que "deje de dar recetas" y ofrezca análisis "más sosegados y tranquilos". Fernández Ordóñez, por su parte, si bien ha manifestado que no es su deseo crear ninguna "alarma social", ha insistido en la necesidad de abordar reformas en el sistema de pensiones. Y es que, como también decía Sevilla a propósito de la alarma social, "¿qué pasa, que el paro y las dudas sobre el futuro no la generan y mayor?"

Ciertamente lo que aquí causa alarma social es ver a políticos como Corbacho edulcorar la dramática realidad que padecemos con análisis tan sesgados, tranquilos y falsos como a los que nos tiene acostumbrados este irresponsable ministro de Trabajo. Lo que genera alarma social es ver a un Gobierno que nos prometía síntomas de recuperación ya para este mes de abril y que negaba la posibilidad de alcanzar los cuatro millones de parados, afirmando ahora que descarta no alcanzar... los cinco millones. Lo que causa alarma social es ver cómo este Ejecutivo se niega a emprender reforma estructural alguna, pese a pedirlo a gritos nuestra economía. Lo que causa alarma social es la irresponsable política de endeudamiento de los socialistas como forma, no de afrontar la realidad, sino de huir de ella. Lo que causa alarma social es constatar que con el nuevo Gobierno de Zapatero todo resulta empeorable, hasta el extremo de poder echar de menos a políticos como Solbes, Fernández Ordoñez o Jordi Sevilla.

Libertad Digital - Opinión