viernes, 29 de mayo de 2009
jueves, 28 de mayo de 2009
LA SGAE YA REGISTRA DOMICILIOS SIN ORDEN JUDICIAL
LA AI CALIFICA EL CASO DE "FASCISMO".La noticia daba la vuelta a la blogosfera, y a Twitter, el miércoles por la noche mientras el Barcelona jugaba la final de la Champions. Una procuradora y un perito de la SGAE entraban en el domicilio de un propietario de páginas con enlaces P2P mediante engaños y sin orden que los autorizara.
Lo cuenta el afectado en su blog y lo confirma su abogado, David Bravo, en Twitter. En la mañana del pasado martes llamaron a la puerta del domicilio del responsable de webs como Bajui.com, EliteTorrent.net o ETMusica.com. Eran cinco personas que decían venir "del juzgado" para "revisar el contenido de los ordenadores y requisar los discos duros". Mientras intentaba ponerse en contacto con su abogado, le exigieron ver todos los ordenadores de la casa, incluyendo el de su hermano, e incluso abrieron cajas de cartón de su dormitorio sin más contenido que "enseres personales", según afirma Juan José Coronel.
Una de las cinco personas, un perito informático que luego reconocería trabajar para la SGAE, inspeccionó todos los ordenadores de la casa y, tras dos horas de inspección, le exigieron que entregara todos los discos duros –incluyendo uno multimedia conectado a la televisión– para llevarlos al juzgado. En ese momento logró contactar con David Bravo, al que leyó la orden con la que habían registrado su casa y sus ordenadores:
Igualmente se accede a la práctica de prueba anticipada requiriendo al demandado para que a presencia de la Comisión Judicial presente para su depósito temporal los discos duros de los ordenadores en los que se encuentran almacenados y desde los que se administran los sitios web elitemula y etmusica y en los que consten los datos sobre número de descargas de obras musicales efectuadas desde el mes de Septiembre de 2007 y desde el mes de Diciembre de 2007 respectivamente.Este auto, según le explicó David Bravo, no autoriza el registro del domicilio del demandado y sólo requiere que éste entregue los discos duros o la información contenida en ellos al juzgado. En vista de lo cual, le indica que eche de la casa a las cinco personas que entraron al domicilio (una procuradora de la SGAE, el perito, un juez que acudía por exhorto, el secretario judicial y una persona que se negó a identificarse), lo que lleva a cabo pese a las protestas de la procuradora.
El demandado, Juan José Coronel Carrasco, asegura que tomará las medidas legales pertinentes contra lo que considera una vulneración de sus derechos fundamentales, como es la entrada en la casa sin orden judicial y el registro del "contenido de seis discos duros, incluidos aquellos que estaban compuestos, total o parcialmente, por información, documentos, fotografías y correos electrónicos de los miembros de mi familia".
Víctor Domingo: "Te enfrentas al fascismo como estés en la lista"
Para el presidente de la Asociación de Internautas, en declaraciones a Libertad Digital, este caso no supone ninguna sorpresa y es, de hecho, uno de los motivos de la manifestación celebrada este domingo. Víctor Domingo recuerda el caso de CD-World, que se calificó como la "mayor operación contra la piratería en Europa". En aquella ocasión la Policía confiscó medio millón de CDs y "se los llevaron a los sótanos de la SGAE". Se dejó a aquella empresa ante la opinión pública como "una banda de piratas y delincuentes" para que finalmente se archivara el caso, no sin que los empresarios "perdieran su negocio y su credibilidad quedara por los suelos".
También recuerda las detenciones de decenas de personas relacionadas con páginas con enlaces P2P a material protegido por derechos de autor, en la que "después de la foto todas las actuaciones judiciales se han ido archivando".
Víctor Domingo recuerda la frase de Winston Churchill en la que el estadista británico definía la democracia como un sistema en el que "cuando el timbre suena de madrugada, probablemente sea el lechero". El presidente de la Asociación de Internautas considera que la situación ha degenerado ya en "fascismo" en el caso de que se "esté en la lista de violar los derechos de autor". Una situación, además, auspiciada por un Gobierno "que se dice progresista, solidario y de izquierdas". Lo que está sucediendo es "malo estéticamente, y lamentable democráticamente".
Libertad Digital
NO SE TRATA DEL FRANQUISMO, SINO DE CUMPLIR LA LEY
En la imputación a Garzón no hay motivos ideológicos. No estamos aquí ante un debate político, sino posiblemente ante un juez que se excedió en sus funciones.POCO DESPUÉS de que EL MUNDO diese ayer en su versión digital la primicia de que el Tribunal Supremo imputaba a Garzón por prevaricación, los medios que han jaleado todas las astracanadas del juez estrella se apresuraban a tratar de teñir el caso de contenido ideológico. El chaparrón de reproches al promotor de la querella -el sindicato Manos Limpias-, adscribiéndole a la extrema derecha es un intento vano por desviar la atención de lo que aquí se dilucida. ¿O acaso se pretende ignorar que la Sala Penal del Supremo se ha regido por el cumplimiento escrupuloso de la ley al admitir a trámite y por unanimidad la querella?
Pese a los intentos por enmascarar la realidad ha de quedar claro que aquí no estamos ante un debate político, moral, jurídico o histórico sobre el franquismo, algo que 34 años después de la muerte del dictador y tras tres décadas de democracia tiene poco recorrido. Y mucho menos se trata de discutir la posibilidad de que los españoles que aún yacen en fosas comunes sean rescatados por sus familias y vean honrada su memoria. De lo que se trata ahora es de dilucidar si un juez se excedió en el ejercicio de sus funciones para cometer uno de los peores delitos en el que puede incurrir: dictar resoluciones injustas a sabiendas.
La secuencia de los hechos protagonizados por Garzón en su disparatada «causa general contra el franquismo» deja pocas dudas acerca de su proceder. El magistrado impulsó la instrucción pese a las advertencias de la Fiscalía de la Audiencia Nacional de que los delitos investigados no eran de su competencia, sino de los tribunales territoriales. El Ministerio Público dejó claro que no podía imputarse a nadie por genocidio o crímenes de lesa humanidad por hechos acontecidos en los años 30, cuando esos delitos no estaban tipificados. Además indicó que, en cualquier caso, esos crímenes estarían prescritos según el Código Penal vigente, ya que fueron cometidos hace más de 60 años, y que -para colmo-, al pretender juzgar aquellos sucesos, el juez estaba vulnerando también la Ley de Amnistía de 1977.
La contumacia de Garzón al seguir adelante con el procedimiento, echando mano incluso de piruetas jurídicas para seguir practicando diligencias cuando tenía planteado un recurso sobre su competencia, llevó al propio fiscal jefe de la Audiencia Nacional a sugerir que actuaba de forma prevaricadora. El criterio de fondo del Ministerio Público fue respaldado luego por la Sala de lo Penal, que obligó a Garzón a apartarse del caso. La mala fe procesal del superjuez quedó patente cuando preguntó a los registros si Franco, Mola y otros sublevados habían muerto.
En el auto de admisión de la querella, el Supremo recalca que Garzón tuvo que declarar extinguidas las posibles responsabilidades por lo acontecido en la Guerra Civil «por razón de fallecimientos, sucedidos notoriamente decenios antes de la incoación» de las diligencias. Algo obvio incluso para los legos en materia jurídica. En ningún país civilizado del mundo un juez puede abrir una causa penal contra un muerto. Garzón ha actuado en este asunto con total desprecio al ordenamiento jurídico para, como en muchas otras ocasiones, ganar ese protagonismo que tantos beneficios le ha reportado y jugar de forma insensata a hacer política. Más que ayudar a las familias de las víctimas del franquismo que aún tratan de recuperar a sus muertos, parece que el juez utilizó la causa durante meses para engordar su figura.
Al abrir un proceso contra Garzón, el Supremo ha dado un paso clave para poner punto final a sus abusos, siempre consentidos hasta ahora, y acabar con su concepción de la justicia como show-bussines.
El Mundo - Editorial
EL GRAN EMBUSTERO. Por M. Martín Ferrand
Ayer, en la sesión semanal en que el Gobierno y la Oposición tanto se esfuerzan por aparentar que estamos en una democracia, el líder socialista se superó a sí mismo y, animado por las circunstancias, se mostró sandunguero y magistral en el arte del disimulo y la práctica del escaqueo. Cuando Mariano Rajoy quiso afearle el uso de un Falcon de la Fuerza Aérea que, en su acostumbrada confusión totalitaria entre Estado, Gobierno y partido, el secretario general del PSOE acaba de utilizar en usurpación de las prerrogativas del presidente del Gobierno, el vallisoletano de León dio un pase por alto que constará en los anales de la lidia política.
Dijo Zapatero sacando pecho, mostrándose altivo y sintiéndose respetable que no quiere hablar sobre el uso de los aviones del Ejército «por respeto a los ex presidentes y a los futuros presidentes». Grandioso. El desparpajo ha sustituido a la elocuencia en la Carrera de San Jerónimo; pero así, cuando cursa con desfachatez, le quita a la Cámara grandeza y dignidad y la convierte en catedral del espectáculo, en un circo máximo en que vuelan las sardinas y bucean los conejos. La maña, incluso en la perversión, merece aplauso.
Un personaje que no es capaz de respetar ni a quienes le votan y convierte en vicepresidente a quien lo es, por «legal» que resulte, de subvencionar a una empresa gestionada por una hija suya manifiesta ahora deferencia por sus predecesores. ¿Habrá dejado de ser la saña contra José María Aznar su más acostumbrada y eficaz herramienta política? ¿Estará dispuesto a reconocerle mérito y autoridad a Felipe González? Quien ha sido capaz de convertir en ideología el renacimiento del odio entre españoles, ¡la memoria histórica!, habla ahora de respeto e incluye en él a los futuros vecinos de La Moncloa. ¿En quién estará pensando?
ABC - Opinión
ZP FORCE ONE. Por Ignacio Camacho
SÍ es relevante. Claro que es relevante. Tanto que el ruido de la turbina del Falcon presidencial ha atronado la atmósfera de la campaña, por más que el PSOE -¿quién es Leire Pajín para decidir lo que es noticia y lo que no?- trate de ponerle sordina para mitigar la repercusión del escándalo. Simbólico, pero escándalo. Un escándalo que en cualquier democracia anglosajona, de ésas en las que rige un puntilloso puritanismo sobre la malversación de los bienes públicos, hubiese tenido grave trascendencia política.El asunto del Falcon que Zapatero utilizó para acudir a un mitin en Sevilla es relevante por dos razones sustanciales. La primera por lo que tiene de profunda contradicción con el discurso de economía sostenible que el presidente pronunció en ese mismo escenario. Mal casa el mantra de las energías alternativas con el caprichoso uso de un avión militar para un desplazamiento rutinario. El humo de ese queroseno derrochado envuelve la palabrería oficial en una nube de oscura hipocresía. La política contiene un esencial elemento pedagógico con el que la dirigencia pública está obligada a dar ejemplo. Y el ejemplo del «ZP Force One» es el de un desaprensivo despilfarro de dinero, de combustible y de arrogancia.
La segunda razón se relaciona con la separación de la esfera oficial y la particular, tantas veces menospreciada en un país donde se tiende a confundir el Gobierno con el partido que lo sustenta. El presidente lo es a tiempo completo, pero su actividad está sometida a una discriminación necesaria que él mismo debe evaluar en función de un criterio de delicadeza. Nadie le habría reprochado utilizar su automóvil reglamentario, aun siendo de titularidad pública. Es cuestión de matices: el jefe del Gobierno no tiene que ir en taxi a un acto del Partido Socialista. Pero los aviones de la Fuerza Aérea sólo están a su disposición para aquellos viajes en que lo requiera, por razones de urgencia o de importancia, su responsabilidad de Estado. Y no parece que tenga que ver con eso la asistencia a un mitin electoral... o el acompañamiento de unas hijas a un curso de verano.
Esta clase de cosas se somete a un escrutinio estricto y riguroso en países que han desarrollado un fuerte sentido ético del hecho democrático. Y no sirve de excusa que otros lo hayan hecho antes -Aznar lo ha desmentido por escrito- de igual modo. Si lo hicieron, mal hecho está. Pero los criterios de integridad pública no los establece el comportamiento de los demás, sino el de uno mismo. Y el del presidente está en entredicho por concederse a sí mismo un privilegio inaceptable que contraviene sus huecas retóricas de falsa moralidad política.
ABC - Opinión
EL ETERNO RETORNO DE LA MORALINA. Por Cristina Losada
«La crítica moral al capitalismo era el principal atractivo del marxismo, pero el PSOE no ha visto un libro de Marx ni por el forro. Su moralina sobre la crisis se parece a un sermón de cura progre en la misa del Gallo.»
Decía Paul Johnson que el marxismo era una forma de análisis moral y no económico. Lo indicaba a propósito de la versión convencional de la Gran Depresión, que presentaba aquel hundimiento con trazos moralistas, como si hubiera sido un castigo a la codicia. Hubris seguida de némesis. No tenemos, pues, nada nuevo bajo el sol cuando nuestros socialistas recurren a similar cliché ante la crisis actual. Su partido es una empresa dedicada a la administración de la culpa.
La crítica moral al capitalismo era el principal atractivo del marxismo, pero el PSOE no fue en sus viejos tiempos más allá de la vulgata y en los recientes no ha visto un libro de Marx ni por el forro. Su moralina sobre la crisis se parece a un sermón de cura progre en la misa del Gallo. No dicen que el culpable sea el sistema, como sostenía el suegro de Lafargue, sino que atribuyen el mal a la inmoralidad de ciertos sujetos: codiciosos, egoístas, especuladores, ricachos que visten trajes a medida y calzan zapatos caros. Curioso. Siempre son hombres (blancos) esos miserables, nunca mujeres, y a ninguno le ponen nombre.
¿Quiénes serán los bribones? ¿Serán todos norteamericanos, y de Bush, o habrá españoles en esa lista de canallas que han provocado la ruina? ¿Se esconderá alguno de esos granujas en los bancos y cajas a los que dan dinero público, muchos de los cuales operan en algún paraíso fiscal? ¿Tal vez entre los grandes constructores que ayudaron a Zapatero y a los que Zapatero ayuda? No importa. El estereotipo es lo que cuenta. Sólo hace falta sacarlo para que cumpla su papel de chivo expiatorio y libere a los socialistas de responsabilidad. Hasta se atreven a ataviarlo con el mismo lujo que gastan los compañeros y compañeras, que el relevo generacional también le tocó a la pana y ahora se engalanan como para ir de boda.
En su novela más famosa escribía Kundera acerca del mito del eterno retorno. Señalaba "la profunda perversión moral que va unida a un mundo basado esencialmente en la inexistencia del retorno, porque en ese mundo todo está perdonado de antemano y, por tanto, todo cínicamente permitido". El discurso socialista, sin embargo, pertenece a otro mundo, a uno fundado en el retorno. En la repetición de tópicos groseros, burdas falacias, ridículas caricaturas. Es el mundo de la propaganda y en él todo está perdonado de antemano y cínicamente permitido. En él puede el PSOE, a la vez, dispensar moralina y condenar cualquier referencia moral que se interponga en sus planes. Moral de usar y tirar, hasta la próxima.
Libertad Digital - Opinión
LOS MATARIFES DE LA PALABRA. Por Hermann Tertsch
«LA palabra debe estar al servicio de la política y no la política al servicio de la palabra». Esta frase, como parte de su credo, la pronunció el presidente Zapatero hace ya varios años. Fueron muy pocos los españoles que reconocieron el potencial venenoso de las mismas. Hoy el presidente está rodeado de gentes que han asumido plenamente esta máxima. En esa frase radica la cepa de la peor pandemia que sufrimos hoy en España, que es la de la mentira. La mentira obvia, obscena e impune. Dice la Organización Mundial de la Salud -ayer recibió el Premio Príncipe de Asturias-, que la fusión del virus de la gripe porcina con el de la gripe aviar, tendría unas consecuencias dramáticas y muy letales para el ser humano. Yo les aseguro que la fusión de otros dos bichitos que corroen el carácter y que son la mentira contumaz y la negación más obstinada de la más evidente responsabilidad, forman ya una epidemia en torno a su foco principal que es el Gran Timonel.La mentira ha de ser muy piadosa para no ser un insulto. Y piadosos hay pocos en el equipo de ZP, Aído, Chacón o la vicetiple que se atreve a hablar de trajes ajenos, vestida ella siempre con ropajes perfectamente asequibles al parecer con su sueldo de vicepresidenta. Supongo que algún día, si una de las pandemias no nos lleva por delante a todos, podremos hablar también del fondo de armario de la vicepresidenta, tan misteriosamente profundo y repleto como la galería de trofeos de caza de nuestro juez Baltasar Garzón. Por cierto, ayer tuvo un sobresalto que quizás sea el principio del fin de una anomalía grotesca en nuestra judicatura. En todo caso, si la mentira es un insulto, nos deberían estar silbando los oídos todo el día. Los esfuerzos de las ministras de Sanidad y de Defensa por coordinar una mentira común para escabullirse de la responsabilidad del escándalo que ha sido la ocultación de la cepa vírica en Hoyo de Manzanares han sido conmovedores. No sé qué tal se llevarán, pero esta claro que Trinidad Jiménez ha sido generosa al enlodarse del todo por salvarle algo la cara a su colega. ¿Qué más dará un poco de lodo más? En las chaquetas de moda, en los trajes espaciales de De la Vega o en las togas de Garzón o Cándido Méndez. O en las del Tribunal Constitucional, que nos insulta con su interminable silencio vergonzoso respecto al Estatuto de Catalunya y ahora muy coqueto, manda a ETA al Parlamento Europeo. Todos mintiendo, insultando y denigrando a la Constitución española. Con mil altavoces que repiten sus mentiras en todas las televisiones. ¿Todas? No, alguna se resiste. Por eso hay que acabar con ella. Hay que acabar con la palabra que no está al servicio de su política de aniquilación del discrepante. De ahí que asignatura prioritaria del Gobierno sea hoy la destrucción de Telemadrid. Con sus liberados sindicales bien pagados, los sindicatos verticales del zapaterismo, bien apesebrados, dicen luchar por la plantilla. Sólo escuchan la voz de su amo. Llevan semanas de huelgas para impedir que los ciudadanos accedan a una versión de la realidad distinta, en la que la palabra mantiene su significado original. Frente al vocerío de la mentira, pretende que las palabras signifiquen lo que se desea que signifiquen, aunque entren en conflicto manifiesto con la verdad».
ABC - Opinión
BALTASAR GARÇON. Por José García Domínguez
Prevaricación«Nunca se hubiera permitido, por ejemplo, incomodar en vida al amo de Prisa, Jesús Polanco, a la sazón ilustre camarada adscrito a la centuria García Morato de Falange Española y de las JONS. Jamás. Hasta ahí podía llegar su feroz antifranquismo de salón.»
A veces, Baltasar Garzón, probo servidor de su ego por cuenta del Estado, recuerda a la esposa de aquel diputado laborista inglés que, según Churchill, con la excusa de ejercer la prostitución en el puerto se dedicaba a introducir mercancías de contrabando en Londres. Así el garçon de la Audiencia Nacional. Ése que, entre otros celebrados números, dio en exigir perentorio certificado de defunción de Franco tras olvidar, víctima de muy oportuna amnesia, los expedientes médicos de Lasa y Zabala durante sus días de vino, rosas y candidatura al alimón con Mister X.
Sostenía Cocteau que en estos tiempos del ascenso de las masas a las candilejas de la historia, la elegancia se ha convertido en sinónimo de estricta invisibilidad. Suerte que nuestro héroe sufre de alergia aguda a la letra impresa, porque si llegase a sus oídos tal sentencia, le abriría raudo una causa por desacato a la autoridad.
Por algo, no ha muchas ediciones de La Noria, un Garzón otra vez con mono de cámaras, flashes y olés de la afición, amagó con empapelar con efectos retroactivos a los padres de Cándido Conde Pumpido, María Teresa Fernández de la Vega, Juan Luis Cebrián, Manuel Marín, el rojo colorao Bermejo, José María Barreda, José Bono y Alfredo Pérez Rubalcaba, entre otros; todos, como es sabido, entusiastas servidores de la dictadura en vida del Caudillo.
Aquella charlotada, la enésima del togado Garzón, daría, amén del preceptivo gasto de saliva en las tertulias, para alguna incursión del terrible enfant en los telediarios, que era de lo que se trataba. Después, como siempre tras esos brotes patológicos, Baltasar caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada.
Como tampoco nada habrá al finalizar esa causa por prevaricación presunta que le acaban de abrir en el Tribunal Supremo. Y es que nuestro furibundo narciso siempre se ha cuidado muy mucho de disparar con balas de fogueo. Igual que tantos milhombres con plaza fija en el gran teatro de guiñol hispano, Garzón es un tigre de papel. Así, él nunca se hubiera permitido, por ejemplo, incomodar en vida al amo de Prisa, Jesús Polanco, a la sazón ilustre camarada adscrito a la centuria García Morato de Falange Española y de las JONS. Jamás. Hasta ahí podía llegar su feroz antifranquismo de salón.
Libertad Digital - Opinión
AMBITO TERRORISTA
El Supremo refuerza y precisa su doctrina sobre el carácter terrorista del entorno de ETA.Lo más destacable de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Ekin es que mantiene, e incluso refuerza con nuevos argumentos, el carácter terrorista del entorno civil de ETA. Y ello a pesar del lamentable descuido procesal, imputable al ministerio fiscal y a las acusaciones, de no haber planteado, quizás por considerarlo un trámite redundante, la correspondiente declaración de asociación ilícita o terrorista del conglomerado empresarial editor del diario Egin, como hicieron, en cambio, con los que integran los aparatos político, internacional y financiero de ETA.
Ese fallo procesal, imposible de subsanar, ha impedido al Supremo pronunciarse penalmente sobre el aparato mediático de ETA como tal, y le ha obligado a anular el cierre del diario Egin en el año 2000 y la declaración de ilicitud de sus sucesivas empresas editoras establecida por la Audiencia Nacional. Lo que no es contradictorio con que el Supremo mantenga, aunque rebajadas, las penas de cárcel impuestas a los antiguos responsables de Egin y de su editora matriz, Orain, y considere probada su actuación profesional al servicio de ETA.
Que el Supremo haya rebajado la mayoría de las condenas impuestas en su día por la Audiencia Nacional a los 47 acusados de formar parte de la coordinadora KAS, de su sucesora Ekin y de la asociación para la actividad internacional Xaki entra dentro de la normalidad procesal; se trata de una distinta valoración de la prueba, más exigente en un tribunal de casación como el Supremo que en un tribunal de primera instancia como la Audiencia Nacional. Aunque en el caso del terrorismo, tanto etarra como islamista, esas diferencias de criterio deberían tender a aproximarse lo más posible.
En lo que se refiere al carácter terrorista de la actividad de las organizaciones satélites de ETA, esa aproximación ya se ha producido. La Audiencia Nacional ha aplicado al caso Ekin la doctrina establecida por primera vez por el Tribunal Supremo hace dos años en el caso Segi: las asociaciones juveniles del entorno etarra, y ahora las que integran sus aparatos político, internacional y financiero, no son simples asociaciones ilícitas, sino parte del entramado que lidera ETA. Ese debate, abierto a partir de la decidida actuación del juez Garzón contra Batasuna y el entorno etarra, ya está zanjado y no tendría sentido volver a plantearlo.
El carácter terrorista de los grupos que se mueven en torno a ETA se sustenta, además, en las aportaciones hechas en los últimos años por la Unión Europea a la definición de banda terrorista y que el Supremo recoge en su sentencia. La principal es que el terrorismo es un fenómeno complejo que se define por más cosas que la sola utilización de las armas. Se es terrorista también "cuando se desempeñan otras funciones diferentes como consecuencia del reparto de cometidos propio de cualquier organización, a la que no es ajena la de carácter criminal".
El País - Editorial
GARZON, VICTIMA DE SI MISMO
EL Tribunal Supremo ha admitido a trámite la querella contra el juez Garzón no por investigar el franquismo, sino por una presunta prevaricación al atribuirse contra toda evidencia una competencia que no le correspondía. La matización, aunque obvia, es importante para evitar dar a Garzón una credencial de víctima de la democracia o de mártir de los derechos humanos. El auto de la Sala Segunda es absolutamente escrupuloso en las razones por las que admite la querella interpuesta por «Manos Limpias», limitando su decisión a una valoración provisional e inicial de un posible delito de prevaricación. Por tanto, ni Garzón está ya condenado, ni este delito, acreditado. Ahora bien, sobre él pesa la peor sospecha que cabe contra un juez: la de haber dictado dolosamente una resolución injusta.Los hechos que motivan la imputación al juez Garzón tampoco son novedosos. El Supremo se apoya principalmente en el informe que el Ministerio Fiscal emitió para oponerse a la competencia de la Audiencia Nacional en la investigación de los desaparecidos de la Guerra Civil y el franquismo. Garzón construyó una calificación penal a la medida de su juzgado, inventándose un inverosímil delito contra los altos organismos del Estado, cometido por quienes se alzaron contra la República el 18 de julio de 1936, que justificaría su competencia y la extendería a las desapariciones forzosas. Además, inició su sumario sabiendo de antemano que los posibles responsables de los hechos estaban muertos o exentos de responsabilidad por prescripción o por amnistía. Es decir, Garzón no tenía ninguna justificación jurídica para iniciar el sumario ni menos aún para mantenerlo. Durante mucho tiempo, el magistrado se ha beneficiado de un limbo jurídico en el que los principios de legalidad penal, de predeterminación de los delitos y de seguridad jurídica no estaban en vigor. La justicia universal ha sido una coartada para cometer desafueros jurídicos de primera magnitud, sin ninguna eficacia y con múltiples perjuicios para el Estado, las víctimas y la causa de la Justicia. La admisión de la querella es una advertencia a quienes se prodigan en esta forma de ejercer la jurisdicción.
La situación disciplinaria del juez Garzón es otro capítulo distinto. La doctrina del Consejo General del Poder Judicial es que no procede la suspensión automática de un juez cuando la querella admitida es de un particular, no del fiscal. Tal criterio, basado en una prudente valoración de la proliferación de querellas temerarias, encuentra en este caso una excepción. El auto de admisión responde a la unanimidad de cinco magistrados del más alto Tribunal penal, quienes previamente analizaron los documentos relativos al caso. Se trata, por tanto, de una admisión reforzada en su significado incriminatorio. En todo caso, la suspensión cautelar de Garzón habrá de dictarse si el TS mantiene su imputación después de que preste declaración como querellado. Un juez no debe seguir impartiendo justicia en estas condiciones. Por supuesto, esta decisión judicial tiene un evidente alcance político, que se concretará más o menos según evolucione el caso. Pero no se puede olvidar que Garzón ha sido el juez instructor del «caso Gürtel» y la correa de transmisión judicial del proceso de paz con ETA. La caída de Garzón en desgracia es un serio contratiempo para el PSOE, y más en tiempo electoral.
ABC - Editorial
DESAPARICION Y DESGUACE DE PRUEBAS
Se supone que el lugar donde se comete un atentado constituye el principal continente de las pruebas destinadas a esclarecerlo y enjuiciarlo. Sin embargo, una de las innumerables irregularidades que se cometieron durante las pesquisas policiales y durante la instrucción del 11-M fue la decisión de desguazar y convertir en chatarra los restos de los trenes, prácticamente veinticuatro horas después de la masacre. La Ley de Enjuiciamiento Criminal –por no hablar de la lógica más elemental– obliga a que se conserven los restos tras un atentado terrorista, de manera que las distintas partes puedan solicitar que se realicen nuevas pruebas, a fin de salvaguardar derechos fundamentales tanto de los acusados como de las víctimas. Consta en el sumario del 11-M que el juez instructor del caso, Juan del Olmo, había ordenado incinerar todas las pertenencias de las víctimas que no habían sido reclamadas a los pocos días de la masacre; restos que, por cierto, también podrían haber sido de ayuda para esclarecer qué explosivo se había utilizado. En el caso de los trenes, sin embargo, no consta en el sumario ningún documento que acredite que alguna instancia judicial permitiera u ordenara su destrucción.
Sólo desde la más irresponsable incompetencia o desde la más criminal y deliberada voluntad de ocultación se puede entender esa prisa por convertir en chatarra los trenes y, con ellos, las posibles pruebas que podrían haber ayudado a esclarecer el caso. Sin embargo, en el colmo de lo inexpicable, ahora sabemos, gracias a un análisis efectuado para Libertad Digital por Carlos Sánchez de Roda y Luis del Pino, que antes de iniciarse el proceso de achatarramiento y desguace "desaparecieron" más de 90 toneladas de material, cuyo destino se desconoce. Así se desprende de la documentación aportada por Renfe y de las hojas de características de los propios vagones afectados. ¿Cómo es posible esta desaparición y, sobre todo, cómo es posible que nada de esto fuese entregado a los peritos encargados de determinar durante el juicio del 11-M los explosivos utilizados?
Con todo, ni la incompetencia ni la criminal voluntad de ocultación han impedido que, gracias al incontestable "informe Iglesias", sepamos que en las muestras recogidas en la estación de El Pozo aparecen determinados componentes químicos cuya presencia elimina la posibilidad de que en los trenes estallara Goma 2 ECO, tal y como pretende hacernos creer la sentencia y la versión oficial del 11-M. A lo que apuntan más bien esas conservadas muestras, tal y como afirma este experto, es al "retrato robot del Titadyne". Un "retrato robot" que ya no puede ni convertirse en chatarra ni desaparecer, y que justifica, por sí solo y en nombre de la justicia, la inmediata reapertura judicial del caso del 11-M
Libertad Digital - Opinión
COMPARECER SIN CONVENCER
La descoordinación en el Ejecutivo es evidente, pero hay también que determinar si existió en alguna instancia un propósito deliberado de ocultar los hechos. Los ciudadanos perciben en este caso una mezcla de chapuza y oportunismo, confirmada ayer durante la doble comparecencia en el Congreso. Por tanto, no basta con desviar la atención hacia técnicos, funcionarios y militares, sino que alguna autoridad tendrá que asumir la responsabilidad política correspondiente. Mientras el virus sigue avanzando crece la alarma social cuando los poderes públicos actúan al servicio de su interés particular y son incapaces de transmitir confianza a los ciudadanos. Acusar de catastrofismo al PP es una falsedad injustificable porque la oposición tiene el deber de llevar a la sede parlamentaria las preocupaciones e inquietudes de la población. Por lo demás, hay muchos antecedentes de las maniobras del PSOE para sacar provecho incluso de accidentes inevitables, y no es lícito que los dirigentes políticos se escondan ahora bajo un manto institucional. Las cosas se hicieron muy mal desde el primer momento y negar las evidencias no conduce a nada positivo. Ayer se escucharon mucho en el Congreso las palabras «coordinación» y «transparencia», pero la opinión pública no se deja engañar por una retórica sin contenido que pretende encubrir la ineficacia y la mala gestión.
ABC - Editorial
miércoles, 27 de mayo de 2009
¿QUE ES LA UNION EUROPEA?
Vladimir Bukovsky pasó muchos años en campos de trabajo rusos y prisiones psiquiátricas por defender los derechos humanos. Llegó a Gran Bretaña en 1976. Da conferencias y escribe sobre el antiguo sistema soviético y la UE.
Este video es una buena advertencia para los europeos, pero también para el resto del mundo, en este momento se están creando varias entidades como esta en el globo: UNASUR en Sud América, Unión Africana, Asean en Asia y Oceanía, y la Unión Norteamericana, parece el mapa de 1984 de Orwell atención. El nombre del plan es Nuevo Orden Mundial, pero no tiene nada de nuevo, es caos más que orden y para el mundo no busca nada bueno
EL SUPREMO ADMITE UNA QUERELLA CONTRA GARZON POR PREVARICACION
Europa Press: El Supremo admite una querella contra Garzón por prevaricaciónLa Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha dictado un auto por el que admite a trámite una querella interpuesta el pasado 26 de enero por el sindicato Manos Limpias contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, en la que se le acusa indiciariamente de un delito de prevaricación (dictar resoluciones injustas a sabiendas de que lo son) en relación con la causa abierta por este magistrado por las desapariciones tras la guerra civil española.
La decisión, ha sido adoptada por unanimidad de los cinco magistrados que componen la Sala y en contra del criterio de la Fiscalía. Considera el Supremo que, en principio, lo afirmado por el sindicato es su querella "no es algo que pueda considerarse ajeno al tipo penal de prevaricación, al menos como hipótesis que no se advierte que sea ni absurda ni irracional".
Por ello, el alto tribunal decreta su competencia para investigar esta causa y designa como instructor de la misma al magistrado Luciano Varela, que es quien tendrá que llamar a declarar a Garzón , previsiblemente como imputado, y realizar las diligencias que considere oportunas para esclarecer la denuncia.
A las doce y media de hoy la resolución aún no había sido notificada a Garzón, quien manifestó haberse enterado por los medios de comunicación. Añadió que aclarará los hechos cuando sea citado a declarar ante el instructor del caso y que no tiene "conciencia" de haber cometido delito alguno.
FALLECIDOS HACE DECENIOS
El auto, del que ha sido ponente el magistrado Adolfo Prego, señala que existen indicios de que la investigación sumarial realizada por Garzón sobre las desapariciones del franquismo, hasta que se inhibió de la misma el pasado 18 de noviembre en favor de diversos juzgados territoriales, "se centró en delitos para los que el Juzgado reconoce carecer de competencia material, salvo por razón de su conexión con otro delito del que se proclama competente, pero que no está vigente ni se investiga (...) y en cuyo ámbito declara extinguidas unas responsabilidades penales por razón de fallecimientos sucedidos notoriamente decenios antes de la incoación".
Se refiere así el auto al hecho de que Garzón dirigiera el procedimiento contra Francisco Franco y otros 44 altos cargos de la dictadura para los que finalmente declaró distinguida la responsabilidad penal, pues todos habían ya fallecido. Añade el auto que "cuando la muerte es anterior a la condena, y la condena por ello no ha existido, lo que se extingue es la acción penal", por lo que un procedimiento contra personas fallecidas "resulta absolutamente imposible incoarlo".
El auto alude a todos los incidentes de la investigación de las fosas del franquismo en la Audiencia Nacional desde que Garzón abrió el procedimiento el 19 de diciembre de 2006 hasta que se inhibió del mismo el pasado 18 de noviembre.
Así, se detalla que en febrero de 2008 el Ministerio Fiscal informó al Juzgado Central de Insrucción número 5 que no era competente y no procedía que siguiera admitiendo denuncias sobre fosas cuya existencia se presuponía en diversos territorios españoles., y que el juzgado siguió no obstante dictando providencias sin resolver su competencia "ordenando a numerosos archivos e instituciones el envío de listados de desparecidos en la guerra, y recabando para sí el control de la exhumaciones que pudieran estar practicándose".
Prosigue que el 16 de octubre de 2008 Garzón dictó un auto en el que primero calificó lo hechos de "crímenes contra las leyes y costumbres de la guerra y leyes de la humanidad", luego como "delitos contra la Constitución del Título II del Código Penal de 1932", después como "crímenes contra la humanidad" y que finalmente termina diciendo que la califiación jurídica que se acoge "es la de un delito permanente de detención ilegal sin ofrecerse razón del paradero de la víctima".
A juicio inicial del Tribunal Supremo, en dicho auto Garzón no hacía otra cosa que pretender "salvar los escollos que plantean la irretroactividad, la prescripción y la ley de Amnistía entre otros".
VALORACIÓN DE LA DENUNCIA
Según el Sindicato manos Limpias, Garzón actuó "con consciente postergación del Derecho y de la Ley y premeditada vulneración del Estado de Derecho, al mantener un procedimiento a a conciencia de no ser competente, e incoarlo sabiendo la preexistencia de lo mismo que luego fundamentó su decisión de inhibirse" (que las personas contra las que dirigía la acción penal habían fallecido).
Respecto a este planteamiento de Manos Limpias, el Supremo concluye que, "sea o no acomoddo a la realidad de lo sucedido, es en su propia formulación la descripción de una acción cuya subsunción en el tipo de prevaricación no es 'ab initio' descartable". El auto lo firman los magistrados Prego, Juan Saavedra, Joaquín Giménez, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo.
La noticia en la prensa:
Europa Press: Baltasar Garzón: "La ley es igual para todos, estoy tranquilo"
ABC: El Supremo imputa al juez Garzón por prevaricación
ABC: El Supremo admite a trámite la querella contra Garzón por prevaricación en la causa contra el franquismo
ABC: Las actuaciones de Garzón que están bajo sospecha
ABC: Manos Limpias: «Garzón no puede hacer lo que le dé la gana por muy super juez que sea»
El País: El Supremo admite una querella contra Garzón por prevaricación
el confidencial: El Supremo admite a trámite una querella contra Garzón por prevaricar al investigar las fosas del franquismo
La Vanguardia: El Tribunal Supremo admite a trámite una querella contra Garzón por prevaricación
El Mundo: El Tribunal Supremo imputa al juez Baltasar Garzón por prevaricación
El Mundo: Garzón: 'Ya me defenderé en su momento'
Periodista Digital: Garzón se sentará en el banquillo por prevaricación
Libertad Digital: El Supremo imputa a Garzón por prevaricación
Libertad Digital: Garzón tendrá que declarar ante el Supremo como imputado por prevaricación
La Razón: Garzón declarará como imputado ante el Supremo por prevaricación
La Razón: La Audiencia frena las prisas de Garzón por exhumar fosas
La Razón: El Supremo descarta investigar las desapariciones del franquismo
La Razón: La Sala reprocha a Garzón que abriera la causa contra el franquismo pese a que los imputados están muertos
La Razón: La Audiencia ratifica que Garzón no debió instruir la causa del franquismo
La Razón: Garzón envía a 7 juzgados sus pesquisas sobre los niños perdidos del franquismo
La Razón: El CGPJ sólo suspenderá a Garzón si existe un auto de procesamiento o de apertura de juicio
La Razón: Garzón dice que «la ley es igual para todos» y que se defenderá en su momento
La Razón: El presidente Tribunal Supremo elude opinar sobre la querella contra Garzón
CHAVES CAMBIO UNA MORMA PARA "REGALAR" 10 MILLONES A LA EMPRESA DE SU HIJA
Ha salido del 'cortijo' para complicarle la vida a ZP. Chaves, siempre instalado en el nepotismo, podría haber pasado la línea de la prevaricación. El martes se supo que la Junta dio 10 millones de euros a una empresa dos meses después de que ésta contratara como apoderada a una hija de Chaves. Este miércoles se ha conocido que Manuel Chaves alteró una orden autonómica en diciembre de 2008 para poder subvencionar a la empresa de su niña. El vicepresidente tercero sólo acierta a decir que la noticia es "falsa", fruto "del rencor y el resentimiento".La Junta modificó el 9 de diciembre el precepto legal para poder dar subvenciones a proyectos ya iniciados. El 12 de noviembre, Matsa inscribió en el Registro los poderes de Paula Chaves y el 20 de enero recibió los 10 millones. En abril de 2008, el Ministerio de Industria le había denegado ayudas equivalentes porque la explotación ya estaba en marcha, tal y como informa Manuel María Becerro en El Mundo.
Sin esa reforma legal, realizada sólo un mes antes de que el ex jefe del Ejecutivo andaluz rubricara el multimillonario incentivo en su Consejo de Gobierno, la Junta habría tenido que denegar la ayuda al proyecto original presentado por Minas de Aguas Teñidas S.A. (Matsa), la firma en la que su hija tiene plenos poderes.
Según el editorial del diario de Pedrojota Ramírez, "su defensa se vuelve mucho más difícil después de lo que hoy revelamos. Para que la empresa obtuviera ayudas públicas la Junta tuvo que cambiar las reglas de juego. De hecho, la compañía había solicitado una subvención equivalente al Ministerio de Industria que éste había denegado, puesto que el proyecto para el que pedía ese dinero ya estaba en marcha".
"Con estos datos no sólo queda patente la abrumadora responsabilidad política de Chaves sino que se acumulan los indicios de lo que podría terminar siendo un episodio de prevaricación y tráfico de influencias. En todo caso, este asunto le crea un grave problema a Zapatero, porque deja muy tocado a uno de sus vicepresidentes y una de las personas que mayor poder acumula en el PSOE, en tanto que líder de la organización en Andalucía y presidente nacional del partido. Además, retrotrae al Gobierno a los tiempos del viejo PSOE. Es difícil entender cómo Zapatero cuando, tras su segunda victoria electoral, tenía las manos libres para pasar definitivamente la página del felipismo, ha resucitado a uno de sus principales protagonistas. Ahí tiene el resultado".El total de ayudas concedidas por la Administración autonómica y central se eleva a 15,3 millones de euros, lo que, según un comunicado de la empresa, sólo supone un 5,8% de la inversión realizada (257 millones de euros): “Estas ayudas son inferiores a las concedidas a otros proyectos mineros e industriales, tanto de Andalucía como del Estado”, informa El Confidencial.
Sorprenden los 257 millones de euros de inversión, sobre todo teniendo en cuenta las bajísimas cifras de ventas de la compañía que reflejan los datos del Registro Mercantil. Un portavoz de Matsa no quiso aclarar las cuentas de la firma. “En Ginebra [donde está la Dirección de Comunicación europea de la empresa] me han dicho que me remita exclusivamente al comunicado”, zanjó.Periodista Digital
CHAVES ENTRE EL NEPOTISMO Y LA PREVARICACION
CUARENTA días ha tardado Chaves en sacarle los colores a Zapatero. En cuanto sonó su nombre como una de las posibles incorporaciones al Gobierno, señalamos como uno de sus defectos la «vocación clientelista» y advertimos al presidente de los riesgos de su elección. Pronto han empezado a hacer acto de presencia los fantasmas de su etapa al frente del Ejecutivo andaluz.La noticia publicada ayer por EL MUNDO de que la Junta dio 10 millones de euros a una empresa dos meses después de que ésta contratara como apoderada a una hija de Chaves demuestra el grave error de Zapatero y coloca contra las cuerdas al vicepresidente tercero. ¿Es esa Andalucía la que Zapatero puso el domingo de ejemplo para el resto de España y que quiere utilizar como palanca de arranque de un nuevo modelo de desarrollo?
Los datos aportados por nuestro periódico no encontraron ayer ninguna respuesta convincente. Zapatero y Leire Pajín se limitaron a defender a Chaves con generalidades en las que apelaban a su «buen comportamiento» y su «transparencia». La Junta de Andalucía, por su parte, trató de presentar a Paula Chaves como a una simple trabajadora de la empresa favorecida para justificar que el ex presidente no se inhibiera en la concesión de las ayudas. Pero la ley andaluza de incompatibilidades obliga a los altos cargos a abstenerse en asuntos relacionados con empresas en las que tomen parte familiares que intervengan en su «dirección, asesoramiento o administración» y, en tanto que apoderada, las atribuciones de la hija de Chaves encajan en esos supuestos. La propia compañía confirmó ayer que ésta tiene entre sus cometidos «la tramitación de incentivos y ayudas». ¿Hacen falta más explicaciones? Se ocupa de buscar subvenciones como la que firmó su padre. Ni más, ni menos.
Chaves trató ayer de sacudirse cualquier responsabilidad pasando al ataque: «Todo es una pura falacia, una información hecha con rencor y con resentimiento». La respuesta le retrata y muestra cómo entiende la relación con los medios que le resultan incómodos. Seguramente respira por la herida de la frustración después de haber intentado sin éxito y pese a sus poderosos tentáculos en Andalucía que la Justicia condenara al director de EL MUNDO en Andalucía y a varios de sus redactores.
Pero su defensa se vuelve mucho más difícil después de lo que hoy revelamos. Para que la empresa obtuviera ayudas públicas la Junta tuvo que cambiar las reglas de juego. De hecho, la compañía había solicitado una subvención equivalente al Ministerio de Industria que éste había denegado, puesto que el proyecto para el que pedía ese dinero ya estaba en marcha. La norma autonómica prescribía lo mismo, como es lógico, ya que este tipo de ayudas se ofrecen para promover la actividad, no para pagar a toro pasado las apuestas empresariales. La modificación se produjo un mes después de que Paula Chaves entrara en la empresa, en lo que se antoja un verdadero traje a medida de 10,1 millones de euros.
Con estos datos no sólo queda patente la abrumadora responsabilidad política de Chaves sino que se acumulan los indicios de lo que podría terminar siendo un episodio de prevaricación y tráfico de influencias. En todo caso, este asunto le crea un grave problema a Zapatero, porque deja muy tocado a uno de sus vicepresidentes y una de las personas que mayor poder acumula en el PSOE, en tanto que líder de la organización en Andalucía y presidente nacional del partido. Además, retrotrae al Gobierno a los tiempos del viejo PSOE. Es difícil entender cómo Zapatero cuando, tras su segunda victoria electoral, tenía las manos libres para pasar definitivamente la página del felipismo, ha resucitado a uno de sus principales protagonistas. Ahí tiene el resultado.
El Mundo - Editorial
ESPELUZNANTE. Por Alfonso Ussía
Hay que buscar la justicia hasta en la vida familiar. Procuro ser justo con los míos, y que ellos lo sean conmigo. Huyo de las debilidades personales y las preferencias, porque crean tensiones y rencores. La ventaja que tienen mis hijos es que no van a pelearse por la herencia, por diáfana y menguada. No sufrirán sorpresas notariales cuando les sea leído mi testamento, como aquella de la rubia despampanante de Mingote. Que se hallaba el notario leyendo el testamento de un millonario ante sus herederos, todos de negro y con la expresión mustia, excepto una mujer rubia y joven, también de negro, pero sonriente y con las faldas por el ombligo. Y decía el notario: «Y a Pepita, que se casó conmigo por mi dinero, le dejo mi dinero». Lo natural y lógico.Pero ayer fui injusto. Me equivoqué. Me salen los libros por las orejas. Voy de un lado a otro de mi casa y tengo que esquivar montañas de libros que no encuentran sitio en las estanterías de mi biblioteca. Y opté por hacer tres generosos lotes para cada uno de mis hijos. No estuve acertado. Dos de los lotes eran mejores que el tercero. Y el sorteo perjudicó a quien le correspondió en suerte el lote malo. Lo que sucedió posteriormente fue terrible y humillante para un padre que, reconociendo su error, fue el hacedor de una injusticia. Me miró mi hijo, el damnificado, fijamente a los ojos, y soltó la sentencia: «Papá, pareces un miembro del Tribunal Constitucional».
Jamás me habían humillado tanto. No esperaba que semejante barbaridad surgiera de la boca de uno de mis hijos. En esta vida me han llamado de todo, pero nunca algo tan grave. Todavía resuena en mis oídos. «Papá, pareces un miembro del Tribunal Constitucional». No lloré amargamente porque la tristeza hay que simularla por un principio de buena educación. Llorar en público es de actores, de folclóricas y de hermanos separados durante decenas de años que se reencuentran en un programa de televisión vespertino. Pero ante la brutalidad de la sentencia filial, reaccioné como lo hacen los hombres justos que reconocen su equivocación. Equilibré los lotes y procedí a sortearlos de nuevo. Asumí mi injusticia e intenté reparar el daño cometido. «He reparado el daño, hijo. Y eso no lo hacen los miembros del Tribunal Constitucional». Y nos dimos un abrazo.
Pero la herida sigue abierta. En estos momentos, mientras escribo, una nube de dejadez y hastío nubla mi entendimiento. Cuando de joven, y por aquello del abundante acné juvenil que se manifestaba en mi rostro, un compañero de colegio me llamó «paella», no sufrí tanto como ayer. Me declaré en San Sebastián a una mujer maravillosa. Me observó con una sonrisa pintada en su rostro bellísimo. Rompió su silencio al tiempo que me daba un cachete cariñoso en el carrillo izquierdo. «¿Estás loco? ¿Cómo crees que me puedo enamorar de un tipo con esas orejas?». Creí que había experimentado el más alto sentimiento de dolor. Pero nada comparado con la observación de mi hijo, víctima de mi injusticia, mi falta de interés por ser equitativo y mi frivolidad para salir del paso lo más rápidamente posible. «Papá, pareces un miembro del Tribunal Constitucional». Sencillamente espeluznante. Mi único consuelo, mi leve alivio, es saber que he reparado la injusticia y la estupidez. Otros, no.
La Razón - Opinión
¿Y TU PARA QUE SIRVES?. Por Juan Carlos Rodríguez Ibarra
Leí no hace mucho tiempo un estudio que describía el posible alargamiento del dedo pulgar de la mano de los niños que nacieron a finales del siglo XX. Decía el estudio que ese dedo pulgar, cuando pasen varias generaciones, será un dedo superior en tamaño al resto de los dedos de la mano, como consecuencia de la reiteración y velocidad que demuestran nuestros hijos en el manejo de las maquinitas, el Internet, la Wii, la Nintendo, mensajes SMS, etcétera. Darwin no toleraría esa teoría pero, pulgares al margen, de lo que no hay duda es de que con mucha más celeridad está cambiando el cerebro de nuestros niños y adolescentes y, en consecuencia, su forma de enfrentarse a la nueva sociedad que, aceleradamente, se está creando en estos momentos a la vista de todos.
Escribí hace unos meses, en estas mismas páginas, que si resucitáramos a un profesor del siglo XIX, éste reconocería fácilmente un aula de cualquiera de nuestros centros escolares y podría incorporarse a su labor docente, pero seguramente no esperaría la siguiente pregunta de sus alumnos: "¿Por qué cree señor profesor, que usted sabe más que Google, por ejemplo? Todo lo que nos ha contado a lo largo del curso lo hemos encontrado en cualquier buscador por Internet, que además dice muchísimas más cosas de las que usted nos ha explicado". Ese profesor encontraría la misma escuela, pero la sociedad que alberga esa escuela es radicalmente diferente de la que él abandonó en el siglo XIX y muy diferente de la del siglo XX.
Esa nueva realidad, combinación de lo físico y de lo virtual, está generando una nueva forma de entender, de comprender, de aprender, de enfrentarse al mundo por parte de nuestros hijos y por parte de nuestros alumnos, que es necesario que los educadores, a todos los niveles, la descubramos y explotemos al máximo posible. Zapatero acaba de anunciar una medida, un ordenador para cada alumno, que nos sitúa en un reto interesantísimo y que nos abre el camino a un mundo nuevo.
Desgraciadamente, cadavez que defiendo esta tesis -y lo he hecho a lo largo de los últimos 10 años- muchos se fijan en el cacharro, en el aparato, en el ordenador, al estilo de lo que ocurría cuando se inventó la televisión. Cuando hablo del ordenador para cada alumno, no estoy hablando del aparato, ni del cacharro, sino del significado que esa tecnología nueva está suponiendo en la forma de actuar de nuestros alumnos y de nuestros jóvenes. Cuando se inventa la máquina de vapor, en el siglo XIX, y comienza el desarrollo de la sociedad industrial, la gente no se ensimismó con la máquina, no se hablaba de la máquina, de los componentes de la máquina, de cómo funcionaban las bielas, los pistones... Por eso, no llego a comprender por qué, ante la aparición de otra nueva tecnología, en este caso la virtual, la digital, la gente se queda pensando y mirando al ordenador, que no deja de ser un cacharro más, sin necesidad de que se esté todo el día analizando su conveniencia.
Escuché un día a un joven estudiante decir: "A mí lo que de verdad me apasiona es la astrología pero como ustedes dicen que la mejor salida es la medicina pues renuncio a mi pasión y la cambio por la salida profesional, aunque yo me mareo cuando veo sangre". Es decir, ese chico podrá ser un excelente licenciado en medicina, pero no será un apasionado de la medicina. Podrá aportar sus conocimientos, pero no podrá aportar pasión, ni motivación, ni una actitud hacia algo que no es lo suyo; no digo nada del 25% que se ve obligado a estudiar la segunda o tercera opción, porque su expediente y nota de selectividad no le alcanza para estudiar la primera. En una sociedad como la que está surgiendo, sin pasión, sin actitud, sin convicción, es bastante difícil hacer algo que nos permita un desarrollo superior.
La educación, sin duda, es donde veremos la mayor revolución en los menores plazos. Nuestros alumnos dispondrán de conexión a Internet en todas las aulas; así es, desde hace años, en Extremadura, por ejemplo. Algunos profesores tienen aversión a Internet, no por dificultades de manejo, sino porque Internet transmite más información que ellos. Si la autoridad docente se basa en la información y una máquina acumula más información, se pierde el respeto en beneficio de la máquina. Lo que no sabe Internet es generar conocimiento a partir de esa información. Ésa es la función del educador, enseñar a transformar la información en conocimiento, enseñar a pescar a los alumnos en el océano de Internet. La inmensa mayoría de los universitarios termina sus estudios con una actitud incomprensible, desde el punto de vista de la nueva sociedad. No se puede salir de la Universidad exigiendo con el siguiente discurso: "Ya me he licenciado, ¿cómo me va a resolver la sociedad mi problema de vida? Como tengo un papel que me habilita como profesional, yo exijo que me den un trabajo en esa área, a poder ser cerca de mi casa y con estabilidad total".
El conocimiento que concede una titulación no es garantía de innovación, que es lo que se necesita en la nueva sociedad y la condición indispensable para salir de la crisis actual. El conocimiento es estándar, se da por supuesto; un universitario sale de su facultad y se sabe que atesoró conocimiento, pero la primera condición para innovar es la actitud, la motivación, la pasión y, difícilmente, se puede tener una actitud innovadora, motivada, por algo que apasiona, si la primera opción que se elige no es la que se quiere, sino la que interesa profesionalmente. ¿Qué motivación, qué actitud, qué pasión se va a tener cuando se decide estudiar algo, porque era lo que estaba a su alcance, según el baremo alcanzado en años de aprendizaje escolar? Cuando un joven licenciado pregunta, con su título, "¿qué hay de lo mío?", la respuesta que se impone es "¿y qué es lo tuyo?".
Sería obligatorio que el sistema educativo encontrara el procedimiento para descubrir la actitud, la motivación, la pasión de todos aquellos alumnos que pasan por nuestras aulas y sería necesario que a la Universidad llegaran aquellos que están deseando desarrollar científicamente la actitud, la motivación, la pasión que le descubrieron y potenciaron en la escuela. Eso no será posible mientras se estudie lo que no motiva, pero garantiza salida al mercado laboral o mientras se estudie la tercera opción, porque la segunda o la primera no casaba con el baremo.
Ésa sería la mejor contribución que el uso del ordenador podría hacer al desenlace de esta crisis y a la superación de las frustraciones personales y profesionales que se producen en nuestro sistema educativo.
Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha sido presidente de la Junta de Extremadura.
El País - Opinión
CONTRA LA IGUALDAD. Por Gabriel Albiac
Tengo un amigo juez. Brillante y joven. Recuerdo sus palabras, no hace mucho: «Fueron los años más amargos de mi vida. Yo era juez de familia. Un día detrás de otro, tenía que dictar sentencias que sabía injustas... Pero acordes con la ley... Un juez aplica la ley que existe, y punto. Pero luego, cada noche, ha de volver a casa. Sabe que la ley está hecha para que ya ninguna mujer, o casi, utilice otra vía de divorcio que no sea la denuncia por malos tratos. Sabemos que son falsos en, al menos, dos tercios de los casos. Pero la ley ha invertido la carga de la prueba. Todo varón -y, en modo eminente, todo esposo- es culpable de violencia, mientras no consiga demostrar lo contrario. El protocolo es mandar, de entrada, al calabozo al denunciado, antes de ningún trámite. Al final, si tiene una infinita suerte, se librará de la cárcel; pero aceptará, desde luego, cualquier expolio que la otra parte imponga. El terror ha suplantado al principio de garantía. Y ser juez de familia es tener que administrar eso: el terror. Cada día. Y, cuanto más bajes en la escala social, más sangriento. Fabricamos vidas rotas, como otros fabrican salpicaderos». Cualquiera que tenga amigos casados -suprema imprudencia en un mundo como éste- sabe hasta qué extremos la ley ha envilecido cualquier afecto conyugal.
Debe hacer como un año. Andábamos por la Facultad con los galimatías del cambio de planes de estudios. En el proyecto figuraba una asignatura de extraño nombre acerca de no sé qué «pensamiento femenino». Sugerí el dislate que era sexuar el pensamiento. Me miraron con aire compasivo, mis colegas. «No te enteras. El anterior proyecto nos lo tumbaron por insuficiente presencia de asignaturas de género». Ese día comprendí que yo ya no pintaba nada en una Facultad así. Que transformen mi cátedra de Filosofia en una de genitalización lingüística. Yo me largo. Hace no mucho, alguien me hizo notar que las autoridades rezongaban porque la comisión para juzgar una cátedra de Metafísica no era sexualmente paritaria. Me acordé de Aristóteles, que inventó la disciplina: «Existe un saber que habla de lo ente en tanto que ente y de cuanto de suyo le concierne...». A partir de ahora, será «ente o enta». Cierta Universidad planea implantar una titulación universitaria «en igualdad». Si es igualdad formal, ya existe: se llama Facultad de Matemática. Si va de igualdad jurídica, Facutad de Derecho. Si se refiere a igualdad material..., se llama ignorancia; que es lo único que iguala a los humanos. ¡Pobre Platón, que daba como suelo firme de la filosofía el principio sobre el cual se construye la lógica del lenguaje: lo igual sólo se dice de lo distinto!
Hasta aquí llegó el mar, señores. Si algún varón sigue siendo lo bastante imbécil como para compartir propiedad, prole y domicilio con un animal hembra de la especie, se merece ampliamente lo que se le viene encima. Este bonito infierno.
ABC - Opinión
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